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sábado, 19 de marzo de 2022

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Bebés de vientre de alquiler, a la espera de sus padres extranjeros

El Diario Vasco //

Bebés de vientre de alquiler, a la espera de sus padres extranjeros.

Diecisiete recién nacidos y diez cuidadoras se protegen de las bombas en esta clínica improvisada en el bajo de un edificio a las afueras de Kiev.
Mikel Ayestaran | El Diario Vasco, 2022-03-19
https://www.diariovasco.com/internacional/bebes-vientre-alquiler-20220319221208-ntrc.html 

Svetlana canta una nana a Valery. No hay forma de dormir al pequeño, de solo dos semanas. Es uno de los 17 bebés paridos por madres subrogadas que aguardan la llegada de sus padres extranjeros en esta clínica improvisada en el bajo de un edificio a las afueras de Kiev. Valery es el nombre con el que le han bautizado sus cuidadoras ucranianas, que desconocen los nombres reales que las familias han elegido para ellos. «Lo más importante es su seguridad; aquí están a salvo de posibles bombardeos de Rusia y esperamos a sus padres, que son de diferentes países y continentes», explica Svetlana, que lleva tres años trabajando con esta compañía. Hay diez cuidadoras y, debido a los problemas de seguridad, viven en la misma clínica. La guerra ha paralizado Ucrania, pero no puede frenar los embarazos de las madres gestantes que salen de cuentas cada día.

Los llantos y las canciones de cuna se mezclan con las imágenes bélicas que emite la televisión. Le han quitado el volumen, pero allí se suceden las explosiones, el lanzamiento de cohetes, los heridos y discursos del presidente Zelenski. «Son niños nacidos en mitad de una guerra y esto ha complicado todo un proceso que antes se hacía con mucha rapidez», lamenta Svetlana, quien, como el resto de empleadas, tiene un ojo en los bebés y el otro en sus dos hijos que le esperan en casa en estos días tan duros.

La clínica tiene una primera habitación donde se ubica la zona de biberones y los cochecitos para mecer a quienes son más guerreros y una segunda, más grande, para cambiadores y cunas bien repartidas. Todo está impoluto y las cuidadoras demuestran la mano que tienen con los bebés, a quienes son capaces de dormir de tres en tres mientras les cantan en ucraniano.

La responsable del centro, integrado en BioTexCom, la compañía más importante del sector en el país, dice que los nenes pertenecen a familias de Argentina, Alemania, China, Inglaterra e Italia y asegura que se están realizando las gestiones precisas para que se reúnan con ellas «cuanto antes». La maternidad subrogada es una práctica no permitida en muchas naciones, como España, pero legal para parejas casadas y heterosexuales en Ucrania, que se ha convertido en uno de los mayores centros mundiales de vientres de alquiler.

La madre gestante firma la renuncia a la criatura 48 horas después de dar a luz. A partir de ese momento, el bebé está en manos de la empresa intermediaria hasta que lo reciben los padres biológicos. Fuentes consultadas por el diario 'The New York Times' revelaron que, actualmente, puede haber «500 mujeres con embarazos subrogados para clientes extranjeros».

«Aquí estamos, esperando»
«No me gusta la expresión vientre de alquiler; mejor decir subrogación», defiende Gastón, que toma mate junto a María a las puertas de la clínica. Esta pareja argentina no se lo pensó dos veces y el 12 de marzo, en plena contienda, cruzaron la frontera desde Rumanía y se plantaron en Kiev para esperar aquí el nacimiento de su primera hija, Lola, previsto para el 23 de marzo. «No nos la queríamos jugar, no podíamos arriesgarnos a dejarla aquí a merced de una posible invasión de Rusia. Alguien podía llevársela y la perderíamos para siempre, así que aquí estamos, esperando, para viajar luego los tres juntos de regreso a casa», comenta el futuro padre.

A Gastón tampoco le gusta la expresión 'padres de intención'. «Somos los padres biológicos y así hay que llamarlo», defiende. Esta pareja de Buenos Aires comenzó con el tratamiento en 2020 y, después de cinco intentos, no ven el momento de tener a Lola entre sus brazos. Aseguran que el trato con la empresa encargada del proceso ha sido «muy profesional; su eslogan es 'bebé seguro' y cumplen con todo lo firmado en el contrato». La factura final alcanza los 50.000 euros.

María tuvo un problema de salud y un posible embarazo podría poner en riesgo su vida. Por eso decidieron acudir a la subrogación. «Como mujer, le he dado muchas vueltas a la cabeza y mi conclusión es que esto es lo más lindo que una mujer puede hacer por otra. Ella es quien decide qué hacer con su útero y si le ayuda económicamente, mejor», reflexiona entre toma y toma de mate. No son muchos los padres que ahora se arriesgan a hacer el viaje hasta Kiev. La mayoría busca la forma segura de hacer llegar a los pequeños hasta Leópolis, al oeste del país, o la frontera con Polonia, Rumanía o Moldavia. Allí los recogen. Gastón y María ya se han acostumbrado a las explosiones que resuenan en el cielo de la capital y cuentan los días para salir de aquí.

Las nanas y el meneo en el carrito han podido finalmente con Valery, que ha cerrado los ojos y duerme plácidamente sin afectarle los llantos de otros pequeños. El movimiento es constante entre biberones, palmaditas en la espalda para los aires, pañales, paseos en brazos... Fuera hay muerte y destrucción. Aquí, se respira vida.

jueves, 3 de marzo de 2022

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Explotación reproductiva

Público / Concentración contra los vientres de alquiler //

Explotación reproductiva.

Beatriz Gimeno | Público, 2022-03-03

https://blogs.publico.es/dominiopublico/43756/explotacion-reproductiva/ 

Hay cuestiones políticas en las que la diferencia entre lo que se dice y lo que se hace es tan abismal que no pueden dejar de parecer una tomadura de pelo. Eso da resultado un tiempo, no puede sostenerse eternamente. Una de esas cuestiones es la de la explotación reproductiva donde toda la izquierda dice estar en contra pero se dan pocos pasos. Es el momento de hacer algo efectivo en contra de esta práctica. Después de estar en la política institucional puedo entender que a veces no se hacen cosas porque no se puede o porque no te dejan; porque aunque un ministerio quiera hay otros (del mismo gobierno o incluso del mismo partido) que no quieren pero si eso es así hay que explicarlo. La distancia entre el decir y el hacer no puede ser abismal y no puede serlo siempre.

Desde que comenzó la invasión de Ucrania hemos podido ver distintos mensajes en las redes sociales procedentes tanto de agencias como de personas individuales quejándose de la situación en la que esto dejaba a las familias que habían recurrido a los vientres de alquiler en dicho país. Ucrania es, desde hace tiempo, protagonista de las críticas de quienes combatimos la explotación reproductiva porque ésta se da allí con toda naturalidad, convertida ya en un negocio boyante al que no se le ha puesto ninguna cortapisa legal y porque, además, las condiciones en las que esta práctica se realiza son especialmente terribles.

Una asociación que dice dedicarse a la protección de la infancia nacida en Ucrania y Georgia gracias a esta práctica, decía sentir gran preocupación por las cogestantes. ¿Cogestantes con quién? ¿Quién gesta con ellas, a la vez que ellas? Usar esa palabra inexistente para una acción imposible no es sino una manera para tratar de normalizar la expropiación. El artículo en donde se habla de "cogestantes" y donde esta asociación nos cuela un publirreportaje exige al gobierno que haga algo por las familias (las españolas) que han pagado por explotar a esas mujeres ucranianas. El diario El País en cuestión es el mismo que, en otras ocasiones, ha publicado artículos muy críticos con esta práctica y con la manera en que se hace en Ucrania. Pero en este artículo, cualquier atisbo de crítica ha desaparecido. No es extraño que lleguemos a pensar que hay dinero invertido en ese medio por algún lado o, de lo contrario, no se entiende el cambio radical en la perspectiva de una noticia como esta, casi de un año para otro. Lo mismo cabría decir de las televisiones que estos días dan voz a "madres y padres" que lloran aquí, lejos de la guerra, por unos bebés que han considerado una mercancía y que han encargado a un país donde es legal hacerlo y donde se hace barato. Aluvión de reportajes en todos los medios, sin una sola crítica, con un solo punto de vista, no vaya a ser que se estropee el negocio.

La guerra ha servido también para que algún partido como el PdeCat aproveche para pedir que se regule. Con una población que tiene al 33% por debajo del umbral de la pobreza, aprovechar una coyuntura como una esta para pedir que se legalice algo que va contra los Derechos Humanos es especialmente repugnante. Es evidente que está existiendo presión para utilizar el momento de la guerra y la situación de excepción para dar un paso hacia la regulación. Yo creo que es el momento para exigir que se ilegalice plenamente; que se ilegalice quiere decir que el hecho de recurrir a esta práctica tenga consecuencias que disuadan a los futuros explotadores de mujeres de recurrir a ella.

Por lo que sabemos, el Ministerio de Igualdad tiene previsto considerar la explotación reproductiva como una forma de violencia contra las mujeres así como prohibir las ferias comerciales que ofrecen abiertamente esta práctica. Son pasos importantes. Pero todas sabemos que el paso fundamental sería revocar la posibilidad de inscribir a los bebés en el registro civil de manera sencilla. No se puede seguir criticando los vientres de alquiler y no exigir al Ministerio de Justicia que derogue la instrucción que permite la explotación de mujeres pobres en otros países. Lo que no se puede hacer aquí no debería poder hacerse tampoco fuera o, al menos, no debería validarse aquí. Otros países tienen cerradas estas inscripciones, así que no es imposible. No podemos normalizar el mercado de la explotación reproductiva, sino que hay que combatirlo de manera más decidida.

Desde los poderes públicos se pueden hacer muchas más cosas. Pero una de las más importantes, junto con la derogación de la Instrucción, es deslegitimar socialmente esta práctica. Hay que presionar a los medios (presionar con convenios de Igualdad no es censurar) para que no se conviertan en vías de transmisión de los publirreportajes del lobby de la explotación reproductiva. De la misma manera que se firman convenios (previstos en las leyes) para ofrecer información ajustada sobre la violencia machista o sobre la igualdad, este asunto debería estar incluido. No puede ser que sigamos siendo casi exclusivamente las feministas las que llevemos el peso de criticar esta forma de explotación. Es difícil de asumir que siendo una práctica que está a punto de ser considerada legalmente como una forma de violencia contra las mujeres, estando prohibida en España y en casi toda Europa, los medios sigan presentándola socialmente como normal y sigan dando voz a historias que buscan normalizarla. Es una cuestión de derechos humanos de las mujeres, pero también de la infancia. Los bebés ni se compran, ni se venden, ni se encargan por contrato. Las mujeres no pueden poner precio a su capacidad reproductiva porque eso supone abrir la puerta a un mercado en el que las más pobres se verán obligadas a entrar. Cerremos la puerta ya a esta barbarie.

Beatriz Gimeno. Política y activista a favor de los derechos LGBT. Diputada por Podemos en la Asamblea de Madrid y responsable del área de igualdad de Podemos en la Comunidad de Madrid.

lunes, 26 de abril de 2021

#hemeroteca #transfobia #terf | Amelia Valcárcel: «La mayoría de los varones piensan que tienen el derecho a comprar sexo»

Imagen: La Voz de Galicia / Amelia Valcárcel

Amelia Valcárcel: «La mayoría de los varones piensan que tienen el derecho a comprar sexo».

«La llamada teoría queer es una mala copia del feminismo», dice la catedrática de Filosofía Moral de la UNED que estará en Galicia esta semana.
Javier Becerra | La Voz de Galicia, 2021-04-26
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2021/04/24/mayoria-varones-piensan-derecho-comprar-sexo/0003_202104G24P27993.htm 

Bajo el título ‘La civilización feminista’, la filosofa Amelia Valcárcel (Madrid, 1950) impartirá una conferencia en el foro ‘Pensando en educación’, que tendrá lugar el 27 de abril en el Paraninfo de la Universidad de A Coruña. «Antes la sociedades se parecían bastante porque tenían un tramo común enorme que era el sexismo. Se podían entender mejor entre sí. Ahora, en gran parte, el rechazo que produce Occidente en otras sociedades tiene que ver con las posiciones de las mujeres. No les gustamos porque somos feministas», señala.

-¿Vive el feminismo actualmente un punto de inflexión?
-No. Vamos a usar una palabra de filosofía, el ‘pléroma’. Es la marea alta de algo. Se produjo en el año 95, en la Conferencia de Pekín, cuando el feminismo hizo agenda planetaria. Pero no se ha vuelto a producir una conferencia internacional igual de fuerte. Eso es por algo. Los estados no se quieren comprometer. Por eso creo que estamos en una fase de cierto receso. Piense usted en Putin. O en China, India o Irán.

-¿Y a nivel nacional?
-Este es un país relevante, pero el feminismo no puede dejar la mirada global. Ocurre lo mismo con el ecologismo. No podemos preocuparnos solo del bosque de eucaliptos y dejar la Amazonia. Las políticas ecológicas necesitan determinaciones internacionales. Las feministas, también.

-Uno de los temas del momento es la prostitución. ¿Cómo se debe abordar?

-La única manera de acabar con la trata, un negocio internacional criminal, es abolir definitivamente la prostitución. Para eso hay que disuadir a sus consumidores. El otro día escuchaba a Zapatero decir que lamentaba no haber sido abolicionista. ¡Caramba! No era tan difícil, pero hay que tomar decisiones impopulares

-¿Por qué es impopular?
-Porque la mayoría de los varones piensan que eso es un derecho que tienen, el derecho a comprar sexo. Para que se pueda hacer efectivo tiene que haber quién lo venda.

-Otro punto caliente es del de los vientres de alquiler. La postura del feminismo ahí es clara.
-Sí, pero nos ha costado formarla. Cuando nos enteramos de eso nos pusimos a combatirlo, pero en México es legal. En algunos estados de EE.UU., también. Y eso lo que hace es normalizar y que a la gente le parezca bien que una mujer se quede embaraza, tenga un hijo y por dinero se lo dé a otra gente. Todo apañado con neolengua: la generosidad, los padres de intención... La neolengua siempre apunta a que hay una distopía en marcha.

-El último gran debate al que se enfrenta el feminismo es la ley trans. ¿Qué piensa usted?
-He formado parte dos veces de manifiestos contra la ley trans, que deviene de la llamada teoría 'queer', una mala copia del feminismo. El feminismo dice que el sexo no tiene que ser importante para lo que una persona pueda hacer o conseguir. La teoría ‘queer’ dice directamente que el sexo no importa, que se elige. El sexo no se elige, se nace con él. Es antiempírica, por decir algo. Una cosa es que la gente pueda elegir, y debe poder hacerlo, todas sus preferencias sexuales, pero decir que el sexo se da a boleo al nacer y que cuando eres mayor eliges qué quienes ser, no. Elegirás otra cosa, pero el sexo lo tienes en cada una de las células de tu cuerpo. Es todo neolengua.

-¿Qué consecuencias tendrá el choque entre el discurso feminista y el «queer»?
-El discurso feminista es una teoría de verdad, del cambio social. Sabemos lo que ha hecho, qué ha conseguido y qué transformaciones ha operado en nuestra sociedad. El discurso ‘queer’ funciona sobre esta neolengua. En nuestra sociedad para convencer a alguien de algo que no está muy claro siempre tienes que engañarlo con la palabra libertad.

-En todo caso hay un parte del feminismo favorable a la ley trans.
-No me consta.

-La ley la impulsa el Ministerio de Igualdad, liderado por Irene Montero que siempre ha ejercido como feminista.
-No, Irene Montero ha ejercido de varias cosas, pero de feminista nunca la vimos. No sabemos ni siquiera si se lo ha estudiado. No se puede uno declarar feminista, igual que no se puede declarar ciego o mudo. No es una función declarativa. El feminismo es una agenda, que si no la compartes no eres feminista.

-¿Cuál esa agenda?
-Acabar con todas las servidumbres tradicionales para ser individuos de pleno derecho. Eso exige acabar también con muchas ideas mal formadas. Por ejemplo, muchas ideas patriarcales. ¿Es normal que un señor que se dedica a la política diga hace dos meses que el feminismo es cuidar? ¿Y por qué no es nadar a ‘crowl’? ¿Qué majaderías son estas?

-¿Las imágenes de éxito de los últimos 8M ha hecho reaccionar a los sectores más conservadores?
-Son imágenes. Las mujeres se sienten cómodas diciendo: «Soy feminista, ¿qué pasa?» Pero eso no quiere decir que la sociedad lo sea. Si nuestras políticas no son eficaces no hay sociedad feminista. Tenemos una ley de igualdad, ¿y qué? Es declarativa. Si no la cumples no pasa nada.

-¿El discurso de la derecha radical es un contraataque?
-Lo que más conversiones a la derecha extrema propicia son las marcianadas ‘queer’. Hay gente que cuando ve un exceso, lo reconoce, pero en vez de templarse se excede también. Es así.

jueves, 7 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #gestacionsubrogada | Vientres de alquiler: bebés de nadie almacenados en hoteles ucranianos

Imagen: Público / Bebés 'apátridas' en Ucrania
Vientres de alquiler: bebés de nadie almacenados en hoteles ucranianos.
Este jueves 7 de mayo un avión fletado por el gobierno ucraniano para repatriar a los ciudadanos de su país que residen en España regresará con siete parejas españolas y siete criaturas, fruto de los vientres de alquiler.
Nuria Coronado Sopeña | Público, 2020-05-07
https://www.publico.es/sociedad/vientres-alquiler-bebes-nadie-almacenados.html

Siete parejas regresan a España de Kiev pero no vienen solas. Las acompañan a cada una de ellas una criatura. Su retorno es el resultado de un procedimiento extraordinario que ha abierto el gobierno ucraniano por el coronavirus. "Se trata de una situación de excepcionalidad de nuestras autoridades cuyo fin es traer de vuelta a los ciudadanos que residen en España", explica a Público Vladimir Gerapogento, primer secretario de la Embajada de Ucrania en España. "Por ello hemos dispuesto un avión con ruta Madrid-Kiev-Madrid con ellos. Se ha querido aprovechar su vuelta para que a su vez se pueda trasladar a los ciudadanos españoles que quisieran regresar a su país".

La vuelta a España de estas siete parejas que recurrieron en Ucrania a vientres de alquiler (para así saltarse la ley en España que prohíbe la explotación reproductiva), es posible después de que las autoridades ucranianas comprobasen "que habían hecho los trámites para esta vuelta con la ayuda de la Embajada de España en Kiev. Con todos los papeles en orden nos hemos limitado a dar luz verde a su vuelta y a que puedan subir al avión", añade Gerapogento.

Oídos sordos a la ley española
Fuentes del Ministerio de Exteriores de España confirman que la Embajada española en Kiev ha facilitado el regreso de estas 21 personas ya que su labor "es la asistencia consular" a los españoles. "Lo que se ha hecho es facilitar el regreso en su condición de ciudadanos españoles. Ahora mismo, con las fronteras cerradas se les ha facilitado todas las gestiones para volver a España aprovechando el avión que han dispuesto las autoridades ucranianas".

Al mismo tiempo dichas fuentes recuerdan que su política desde hace meses es la desaconsejar viajar a Ucrania para este proceso. "Nos fundamentamos en razones de seguridad jurídica y en el conocimiento que tenemos de casos de malas praxis médicas. Aún así hay parejas que siguen acudiendo a dicho país para promover procesos de gestación subrogada".

Así las cosas mientras que estas parejas heterosexuales han conseguido regresar a España en este avión lo cierto es que hay otros bebés en Ucrania que, tal y como afirma Berta O. García, consejera de administración en la CIAMS (Coalición Internacional por la Abolición de los Vientres de Alquiler), están "almacenados en stock por empresas sin autorización legal de tutela de menores sin que pase nada. Las empresas de vientres de alquiler exponen, sin esconderse, que tienen a los bebés en su poder en hoteles, en casas particulares. Son bebés nacidos durante el confinamiento y cierre de fronteras por el Covid-19 que están sin inscribir en el registro civil y son apátridas", explica.

Esta docente y denunciante de los vientres de alquiler, saca esta conclusión viendo las propias comunicaciones e imágenes en las redes sociales que hacen las empresas beneficiarias de esta práctica ilegal en España como Biotex. "Deduzco que  esas empresas no han comunicado la situación de esos bebés al Estado ucraniano y georgiano, que deberían haber cumplido su obligación de amparo y tutela previsto en su ordenamiento jurídico. En una palabra, esos bebés no existen como ciudadanos de derecho, se les está privando de sus más elementales derechos. Si es trata, tendrán que dilucidarlo las autoridades ineludiblemente, porque sería un escándalo que esto quedara así. Desde mi punto de vista, hay una vulneración flagrante de derechos fundamentales".

Posible delito de tráfico de bebés
Una situación que para esta experta puede resumirse como trata de bebés. "Lo que está ocurriendo en Ucrania por el covid con los bebés tendrán que decir las autoridades ucranianas y las de otras nacionalidades, entre ellas la española, de donde son los clientes que van a Ucrania a surtirse de bebés de vientres de alquiler soslayando la legislación española. También tendrán que decirlo organismos supranacionales de derechos humanos y de la infancia, como ONU y Unicef. Incluso el Parlamento Europeo debería pronunciarse, ya que existe un acuerdo de asociación con Ucrania. Yo sólo me he dedicado a denunciar esta situación de los bebés en Ucrania y también en Georgia durante el coronavirus".

Para la representante la Coalición Internacional por la Abolición de los Vientres de Alquiler, mientras llega esta resolución jurídica estos bebés se ven como en un limbo legal. "Es curioso que cada vez que se habla de bebés con derechos vulnerados se utiliza esta expresión. Y no, no están en un limbo; han nacido en Ucrania y en Georgia de ciudadanas ucranianas y georgianas, y esos países tienen un ordenamiento jurídico, no son un limbo. Simplemente se han cerrado los ojos a la situación de esos bebés. Supongo que les conviene hacerlo así para no espantar la liebre, ya que el negocio de los vientres de alquiler es una fuente importante de dinero para la economía de esos países".

En cuanto a si las organizaciones en contra de la explotación reproductiva han presionado de forma extraordinaria ante dicha situación, García responde que en lo que se refiere a su Coalición, se tomarán cartas en el asunto. "Desde luego, esto que está ocurriendo está en manos de la Coalición Internacional por la Abolición de los Vientres de Alquiler, de la que formo parte en su consejo de administración, y se llevarán a cabo acciones. Lo que yo he hecho hasta ahora día tras día es exponer esta situación a modo de denuncia en mis redes sociales. Y cada vez que lo hago, menciono al gobierno ucraniano, a los ministerios de Interior y de Justicia españoles, a organizaciones supranacionales de derechos humanos y de la infancia... Si no se han enterado, es porque no quieren".

Bebés en hoteles y casas particulares
Precisamente uno de los tuits de Biotexcom (empresa que sigue operativa en Ucrania a pesar del escándalo de 2018 por tráfico de personas, falsedad documental y evasión de impuestos, entre otros delitos) alude "que tanto los bebés como las niñeras reciben un buen trato".

Una expresión que para García nada tiene que ver con cuidar a los recién nacidos sino más bien de su interés económico. "Vulnerar los derechos de los más débiles no es 'un buen trato', es todo lo contrario. Además, esos bebés han sido separados de sus madres nada más nacer, eso no es 'un buen trato', y quedan secuelas psicológicas muy profundas. En cuanto a las cuidadoras, por lo que la propia empresa ha dicho, trabajan en condiciones cuando menos abusivas, ya que están confinadas con los bebés por periodos de 30 días y separadas de sus propias familias, con las que sólo pueden hablar a través de videoconferencia", recalca.

Según se puede ver en las redes sociales de dicha empresa la clínica ucraniana ha colocado una cámara sobre un trípode para enfocar cada cuna. De esa forma y a través de un enlace, nombre de usuario y contraseña ofrece un servicio de videollamada en cualquier momento del día para que quienes han firmado un contrato para adquirir a su bebé puedan verle.

Por si las condiciones tanto de las criaturas como de sus cuidadoras fuesen poco llamativas García añade otra no menos curiosa. Que un hotel esté siendo el lugar en el que se estén cuidando a estos bebés y no en instalaciones públicas. "Se trata del hotel Venice de Kiev que curiosamente tiene una dirección de correo electrónico en la que aparece el nombre de la empresa de vientres de alquiler Biotexcom. Quizás el hotel sea propiedad de la empresa, este negocio de los vientres da muchísimo dinero. Se ha sacado a los bebés de la clínica donde han nacido y se les ha transportado directamente al hotel sin pasar por el registro civil ucraniano a formalizar su inscripción, que no es un mero trámite que se pueda hacer si se quiere y cuando se quiere. En Ucrania la inscripción en el Registro Civil tiene que hacerse en cuanto el bebé recibe el alta hospitalaria", describe García.

Pero los hoteles, no son los únicos lugares donde están estas criaturas. “También hay bebés en casas particulares en "régimen de acogimiento profesional", que ya me dirás qué es eso, ya que el régimen de acogimiento de menores nunca es profesional y se rige además por normativas muy estrictas. Los bebés no están en establecimientos públicos porque simplemente se ha eludido solicitar protección y tutela al Estado ucraniano y georgiano. Obviamente, la intervención del Estado complicaría mucho las cosas a los "padres intencionales", añade.

El dueño de la clínica dice tener “tres casas de bebés especialmente equipadas para niños donde estos son atendidos 24/7 por niñeras capacitadas con educación médica, un pediatra, comida y alojamiento, todos los productos de higiene y apoyo completo están incluidos".

Discriminación de los bebés por Ucrania
Esta situación es la que lleva a la representante en España de CIAMS a denunciar que el Estado ucraniano discrimina a esos bebés. "Lo hace simplemente por el procedimiento por el que han venido al mundo, a pesar de haber nacido en Ucrania de madres ucranianas. Una vulneración flagrante de derechos y garantías por parte del Estado de Ucrania hacia recién nacidos por encargo y contrato en su territorio, almacenados en stock por una o varias empresas que no cuentan con autorización legal de tutela, guarda y custodia de menores".

Dejación de funciones que "revela la desprotección hacia la parte más débil, el bebé, que es el objeto de contrato de la mal llamada gestación subrogada, y que viene a sumarse a todo lo que venimos denunciando sobre la práctica de los vientres de alquiler. Mientras tanto, la empresa Biotexcom continúa su actividad a todo ritmo, ofreciendo incluso contratos online de vientres de alquiler".

Además, para García esta situación provocada por el Covid19 y el cierre de fronteras ha venido a revelar grandes lagunas en la legislación sobre vientres de alquiler que existe en varios países. "En lo referente sobre todo al derecho de protección y tutela de los bebés por parte del Estado donde nacen ha venido a mostrar la crudeza de este negocio inhumano, donde prima el dinero, las ganancias y el contrato por encima de todas las cosas y los derechos humanos elementales de los más débiles, los bebés, que son el objeto de ese contrato y la única parte interesada que no tiene voz en el contrato".

Así las cosas García no olvida a quienes son borradas nada más firmarse un contrato de vientre de alquiler por las parejas españolas que recurren a ello. "Muchas mujeres que están ahora embarazadas como vientre de alquiler han dejado de ser pagadas por las agencias, y me pregunto qué va a ser de ellas y de los bebés que traigan al mundo con la crisis económica a escala mundial que ya tenemos encima, una crisis que afectará primero y principalmente a las mujeres. Y si no se pone freno a la compraventa de seres humanos, preveo un futuro muy negro, con la industria de los vientres de alquiler ofertando bebés con precios a la baja y más mujeres en situación de vulnerabilidad y de pobreza que se verán obligadas a ser madres de alquiler como último recurso para subsistir ellas y su propia familia", recalca.

Supermercados de bebés
Unas madres cuyos hijos e hijos acaban siendo utilizados como tráfico de menores en Ucrania. Basta ver las recientes detenciones a quienes regentaban una clínica de vientres de alquiler "que se dedicaban a vender recién nacidos a ciudadanos chinos “solteros de una cierta orientación” (así aparecían descritos y entrecomillados en los medios), involucrados también en matrimonios ficticios con ucranianas".

Un caso en el que el viceministro de Interior de Ucrania Anton Gerashchenko emitió un comunicado en el que calificaba a la clínica como "supermercado para la venta de bebés" y en el que apostillaba que "el alquiler de vientres no está regulado en Ucrania, aunque tampoco prohibido por ley”, y que su país no debería ser "un campo de juego semiilegal para la trata de bebés".

Esta misma acepción es la que lleva a García a preguntarse si las clínicas que operan según la legalidad ucraniana no lo son también. "Es curioso cómo en unos contextos se utilizan los términos 'compra' y 'venta' y en otros no, cuando el objeto de la transacción comercial –sea ésta legal o no– es siempre un bebé y es siempre a cambio de dinero".

Por ello, para la CIAM solo hay una solución a esta tremenda realidad. "Este negocio tiene que ser erradicado y la práctica, tanto la comercial como la falsamente altruista, debe estar prohibida en todo el mundo, porque no es otra cosa que vulneración de derechos humanos y fundamentales de mujeres y bebés para dar satisfacción a deseos ajenos", finaliza Berta O. García de la CIAMS.

martes, 25 de febrero de 2020

#hemeroteca #trasfobia #terf | En defensa del Partido Feminista

Imagen: Cuarto Poder / Lidia Falcón o el Partido Feminista de España

En defensa del Partido Feminista.

"Decir que no se acepta que nacidos hombres sean considerados mujeres solo por hecho de sentir que lo son, sentir, no es transfobia, es biología". "Hablar de lobby gay creado para legislar, o tratar de legislar, todo lo relativo a vientres de alquiler, tampoco es un ataque al movimiento LGTBI". "Se podrá tener discrepancias con la postura de Lidia Falcón, pero ¿de verdad no se le cae la cara de vergüenza a aquellos que la tachan de tránsfoba?".
Carmen Domingo | Cuarto Poder, 2020-02-25
https://www.cuartopoder.es/ideas/2020/02/25/en-defensa-del-partido-feminista-carmen-domingo/ 

“Con el 85% de votos a favor, la Asamblea Político y Social aprueba revocar la pertenencia del Partido Feminista de España a Izquierda Unida por reiterados incumplimientos estatutarios y mantener posiciones contrarias a las aprobadas en los órganos de IU”, decía el tuit de Izquierda Unida del pasado sábado 22 a las once de la noche. Y desde entonces, nada desde la coalición para explicar la expulsión de un partido de la coalición. Ni comunicado en su web (hasta ayer), ni declaración de ningún dirigente, ni más información sobre el debate. Les debió parece que con ese tuit habían cumplido, no hacía falta decirle a la ciudadanía, a los simpatizantes, a los afiliados que no asistieron cuál era el punto de partida, cuántas personas habían votado, qué paso, qué se dijo, cuáles eran los incumplimientos estatutarios, cuál fue el documento final. No sé, dar una explicación argumentada y razonada para tal despropósito. Solo “adiós Partido Feminista”, casi con la misma concreción con la que antes se habían “cargado” el Área de la mujer, que a su juicio no llevaba a cabo muchas funciones. Dejadme decir que curiosamente, sí existe área para trabajar por los derechos de las personas LGTBI+. Vaya.

El sábado las redes ardieron. Ardieron, digo, porque la mayoría de las que ayer no dábamos crédito de la decisión tomada recordamos las “airadas reacciones” que hubo hace unos meses frente al comunicado que en diciembre hizo el Partido Feminista manifestando su disconformidad con respecto a la posición de Izquierda Unida en distintos temas.

“Habiendo tenido conocimiento esta Comisión de que se están desarrollando diversas estrategias organizadas por el lobby gay y sus acólitos, dirigidas a imponer en la sociedad el discurso queer, con las consecuencias nefastas de lograr la legalización de los vientres de alquiler, la aceptación de que los menores que se declaran transexuales puedan proceder a tratamientos médicos y quirúrgicos para cambiar de sexo, y la invisibilidad de la mujer como categoría, viene a declarar lo siguiente: Esta Comisión tiene que hacer constar su absoluto rechazo a tales proyectos legislativos y los movimientos de propaganda ideológica para que la sociedad admita semejantes objetivos”, arrancaba el Manifiesto del Partido Feminista.

Vaya... ahora resulta que a IU no le gusta que se condenen los vientres de alquiler, ni que se denuncie que se cambie el sexo quirúrgicamente a los menores, ¡menores! Se puede o no estar de acuerdo, pero ¿se expulsa de IU a los que piensan eso? Decir que no se acepta que nacidos hombres sean considerados mujeres solo por hecho de sentir que lo son, sentir, no es transfobia, es biología. El Partido Feminista y Lidia Falcón no tienen nada que objetar a que cada uno haga con su cuerpo lo que considere, y se sienta atraído sexualmente por quien le parezca y tenga relaciones y las formalice con cualquier sexo. En realidad el Partido Feminista no considera que una persona tenga menos derechos que otra. El Partido Feminista tiene demasiados frentes abiertos ⎯violencia machista, vientres de alquiler, abolición de la prostitución, defensa de la laicidad⎯ como para irse preocupando de todo lo que no atañe a las mujeres. Por eso se llama Partido Feminista, si no se llamaría de otro modo. ¿Dónde está la transfobia?

Hablar de lobby gay creado para legislar, o tratar de legislar, todo lo relativo a vientres de alquiler, tampoco es un ataque al movimiento LGTBI. Es simplemente constatar una realidad, la existencia de un colectivo de presión dentro de los gais que busca un determinado objetivo: comprar niños en España, porque de momento se tienen que ir al extranjero. Un lobby, no lo digo yo, lo dice la RAE, es ‘un grupo de personas influyentes, organizado para presionar en favor de determinados intereses’ y eso hacen y en IU, parece que les dejan. Como hay lobby heterosexuales, lobby de agricultores, lobbys enfermeros. Sin ir más lejos, un sindicato es también un lobby. ¿Acaso el movimiento feminista no es un lobby, no somos un colectivo de presión que intenta defender los derechos de las mujeres?

Hasta aquí no hay odio, hay política. Una política que, si leemos la convocatoria del próximo Congreso del Partido Feminista en Madrid habla de mujer, reproducción, violencia machista, prostitución, brecha salarial, vientres de alquiler, trabajo doméstico, tercera república... en fin, postulados no solo feministas sino de izquierdas.

El único discurso de odio que yo he leído ha venido de la presidenta de la Federación Plataforma Trans, Mar Cambrollé, que, emulando la terminología nazi, ha celebrado la expulsión de Partido feminista apelando a un “ejercicio de limpieza” (casi dice “solución final”). La misma Federación que, dicho sea de paso, firmó el manifiesto a favor de los vientres de alquiler. Aten cabos señoras y señores. Aten cabos.

No sé si en este país hace falta hablar del pasado militante de izquierdas y comprometido de Lidia Falcón, de que se ha dejado la piel luchando por la igualdad (incluida la de los gais y lesbianas), creo que no, sinceramente. Se podrá tener discrepancias con su postura, incluso, podremos decir que a veces le “pierde” la vehemencia pero ¿de verdad no se le cae la cara de vergüenza a aquellos que la tachan de tránsfoba? ¿No le da vergüenza a IU de haberla echado del partido? ¿Se puede estar tan enloquecido para decir que su discurso es el de Vox?

He coincidido con ella suficientes ocasiones para afirmar que si Billy el Niño no pudo con ella (para algunos será la primera de Vox que fue torturada por Billy el Niño, hasta ahí llega la demencia), difícil será que todos los modernos ⎯en su mayoría ocultos tras un pseudónimo, y muchos de ellos defensores de libros y teorías que no han leído⎯ que el sábado se felicitaban de haberse “cargado” al Partido Feminista y a Lidia Falcón, pueden sentarse a esperar, porque ni el feminismo, ni ella, van a dejar de defender el derecho de las mujeres. Porque somos muchas las que, recordando una de sus afirmaciones de hace unos años, pensamos que si quieren hacernos creer que "la mujer no existe, que somos únicamente género, no debemos olvidar que las bofetadas se las dan a las mujeres no al género". No esperéis que nos quedemos a poner la otra mejilla. Porque, como ha dicho Helena Villar en Twitter:” Izquierda Unida tragándose todo lo que se exporta desde Estados Unidos. Os tengo un ‘spoiler’: aquí estáis extinguidos”.

Evidentemente el Partido Feminista no es todo el feminismo, pero tampoco el feminismo español sería lo que es sin Lidia Falcón. Resulta paradójico que esos mismos que dicen que para ampliar la base social del feminismo y de las manifestaciones del 8M debemos incluir, transgéneros y sindicatos de prostitutas teledirigidos por empresarios de casas de alterne, ahora les sobren las mujeres del Partido Feminista.

jueves, 6 de febrero de 2020

#hemeroteca #feminismo #politica | Beatriz Gimeno: "Que un colectivo vulnerable como el trans exija derechos no pone en peligro los de las mujeres"

Imagen: El Diario / Beatriz Gimeno
Beatriz Gimeno: "Que un colectivo vulnerable como el trans exija derechos no pone en peligro los de las mujeres".
La activista feminista y LGTBI es la nueva Directora del Instituto de la Mujer. Concede su primera entrevista desde su despacho en el Ministerio de Igualdad.
Ana Requena Aguilar | El Diario, 2020-02-06
https://www.eldiario.es/sociedad/Beatriz-Gimeno_0_992851490.html

Lleva apenas cuatro días al frente del Instituto de la Mujer y la mesa del despacho de Beatriz Gimeno está repleta de papeles y carpetas. Está metiéndose el organismo en la cabeza, dice, y tiene tarea por delante, la que tiene que ver con el contenido pero también con la estructura. Gimeno llega con ganas de potenciar el Instituto como lugar de conocimiento feminista y habla de recuperar unas becas que hicieron que muchas profesionales que hoy son reconocidas en sus ámbitos por aplicar la perspectiva de género pasaran por allí. Pero también quiere aumentar la visibilidad del organismo y eso pasa por buscarle una sede más céntrica y por cambiar su nombre (un Instituto de las Mujeres, en plural, es la denominación que más suena), un trámite que ya se inició durante el mandato de la socialista Silvia Buavent.

Como hizo Irene Montero en su discurso de toma de posesión, Gimeno también reconoce la labor del equipo anterior y muy especialmente de Soledad Murillo, anterior secretaria de Estado de Igualdad. No es solo un ejercicio de sororidad, Gimeno cree que las políticas de igualdad hechas en legislaturas socialistas pusieron a España en la vanguardia.

Tengo que empezar preguntándole por las críticas que recibió cuando se supo que iba a ser directora de este organismo. Las más duras tuvieron que ver con algunos artículos y declaraciones sobre '"las bases éticas del follar" o sobre el sexo anal y los hombres heterosexuales. ¿Es el sexo una preocupación feminista?, ¿cree que hay razones para esas críticas?

Tengo una carrera ensayística que se enmarca dentro del feminismo. Lo de las bases éticas del follar es un artículo relativamente reciente. Creo que se acogieron a que en el título puse 'follaré', porque realmente no veo que nadie pueda estar en contra. Lo que venía a decir es que el sexo no es una actividad desconectada del resto de la vida social y que la empatía, la preocupación por la otra persona y por su bienestar, tiene que estar presente también en el sexo. No decía más y dejaba claro que esto no prefiguraba qué tipo de sexo hay que tener. El artículo estaba relacionado con la sentencia de 'la manada' y con el debate que había sobre las violaciones.

¿Y las declaraciones sobre el sexo anal?
Era una explicación fuera de contexto, sacada de una reseña del libro de Javier Sáez, 'Por el culo'. He escrito mucho sobre sexualidad toda la vida. La sexualidad sí que es una preocupación feminista y sí merece un hueco en la agenda feminista. Supongo que esto era lo más escandaloso para sacarlo de contexto. Soy muy crítica con la provocación por la provocación, pero me parece interesante investigar cómo subvertir algunas cuestiones dentro de la sexualidad, investigar sobre las zonas erógenas que están sobresignificadas en las mujeres y no en los hombres y sobre qué puede tener eso que ver con la dominación, por ejemplo.

Acaba de aterrizar en el Instituto, pero ¿cuál es su plan para el organismo?
Es verdad que el Instituto estaba muy dejado de la mano de Dios, o más bien de la mano del PP. Y, sin embargo, a pesar de esa falta de visibilidad, aún conserva mucha actividad. Quiero devolverlo al lugar que tuvo en su momento para el feminismo. Aquí han hecho prácticas muchas investigadoras, muchas periodistas, mucha gente que estaba haciendo tesis, máster de género... tuvo mucha influencia en ese sentido. Quiero devolverle un puesto importante como constructor del discurso, como lugar de debate feminista, como lugar de construcción de conocimiento feminista y de recoger también ese conocimiento. Quiero reforzar muchísimo las áreas del conocimiento, el área académica, universitaria. Quiero reforzar mucho los vínculos con la universidad y que vuelva a tener también un foco propio, un curso realmente bueno que sea propio del Instituto y que sea un referente en conocimiento feminista.

¿Hay algo que el Instituto de la Mujer pueda hacer más concreto por mejorar la vida de las mujeres?
Sí, pero es cierto que esto no es un ministerio, aquí no se aprueban leyes. Me gustaría hacer una especie de think tank feminista. También apoyar la parte legislativa o las ideas políticas. Y tenemos que introducir más a las mujeres más precarias. El Instituto también tiene que ocuparse de las mujeres que están en trabajo doméstico, de las mujeres que están en el cuidado a domicilio, de las Kellys...

¿Asumirá finalmente el Instituto de la Mujer la Biblioteca de Mujeres, que alberga miles de ejemplares y no tiene un lugar físico que la acoja?
Sí, esa es la idea, aunque aún no sé dónde estaría físicamente. Y junto a la biblioteca reivindicar el propio centro de documentación del Instituto, que tiene unas 60.000 referencias. Es un centro único en España y está poco poco usado. Queremos que pase a formar parte de las redes de bibliotecas especializadas.

Una de las polémicas actuales tiene que ver con el proyecto de ley trans que presentó Unidas Podemos y que este Gobierno ha mostrado intención de sacar adelante. Se dicen muchas cosas de ese proyecto, pero le pregunto una, ¿la libre determinación de la identidad de género es una amenaza para las mujeres o para nuestros derechos?
Me parece importante decir que la mitad de las cosas que se están diciendo no están en la ley, por ejemplo, lo que se dice de hormonar niños. En su momento ya se dijo que era un proyecto de ley presentado en bruto por los colectivos, que estaba sujeto a todo el trámite de debate parlamentario y a cambios. Yo sí que soy partidaria de algunos cambios, hay dudas legítimas. Por ejemplo, podemos poner 'mujeres y progenitores gestantes', las dos cosas, y no solo progenitores. Es verdad que nos ha costado mucho visibilizarnos en algunas cuestiones para ahora desaparecer. Esa nunca fue la intención.

¿Hay alguna otra cosa que cambiaría de ese proyecto o que le parezca controvertida?
A mí me parece que todo esto es una polémica interesada. Estamos hablando de un colectivo socialmente muy vulnerable. Olvidar esto me parece algo que una persona de izquierdas no se puede permitir. Yo creo que los colectivos muy vulnerables no nos ponen en riesgo. Cuando un colectivo vulnerable como el trans exige el acceso a derechos básicos eso no pone en peligro los derechos de las mujeres. Lógicamente, yo puedo entender algunas dudas, podemos hablarlo, pero de ahí a lo que está pasando... Estamos hablando del 0,1% de la población, de un colectivo con unas necesidades de reconocimiento de derechos materiales y simbólicos brutal. Estamos hablando de un colectivo muy machacado. Y, desde luego, sus derechos no nos ponen en peligro. Hay que asegurar sus derechos, es una cuestión de justicia básica y vamos a trabajar para ello y para que tengan la ley que se merecen.

La libre determinación de la identidad sexual sin necesidad de pasar un proceso médico está en la diana de un sector del feminismo, ¿disuelve esa libre determinación el sujeto mujer o nuestros derechos?
Todas las leyes que garantizan derechos, sobre todo a personas vulnerables, refuerzan los derechos de todas y de todos. Me parece que siempre es un avance social, y también desde el punto de vista feminista, las leyes que garantizan derechos a personas vulnerables.

¿Es este un debate esencialista?
Sí, el esencialismo siempre ha estado en una parte del feminismo. Como he dicho, puedo compartir algunas cuestiones, pero no entiendo tampoco el objetivo de ponerlo en el centro del debate ahora, cuando estamos en un momento en el que la extrema derecha del mundo realmente sí es un peligro y hasta el punto de que parece que se intentan romper muchos consensos básicos que se habían conseguido y que habían hecho del feminismo en este país la vanguardia.

Y, en medio, la teoría queer, a la que desde algunos sectores se señala como el enemigo feminista, ¿lo es?

Yo no soy queer, he sido siempre muy crítica con esta teoría, pero, de repente, la han convertido en el mal y también tiene planteamientos útiles. Hay muchas teorías queer, igual que hay muchos feminismos, y también han ido cambiando. Ha aportado cosas que nos han hecho pensar de manera diferente en algunas cuestiones. Y, siendo yo crítica con eso, pienso que no deja de ser una categoría académica, una teoría.

Cambiemos de tema. ¿Va a devolver este gobierno el derecho de las menores a abortar sin consentimiento paterno?
Está en nuestro programa y también en el del PSOE, espero que no haya problema y que podamos llevarlo a cabo.

Cuando hablan de actuar contra las agencias de vientres de alquiler, ¿cómo?
Nunca he entendido por qué se puede hacer una feria o publicidad de una actividad que es ilegal. No me corresponde a mí, pero creo que no se debería hacer publicidad de actividades que son ilegales en España. No puedes hacer una feria de drogas, de venta de armas... Hay que dificultar el registro de bebés nacidos de vientres de alquiler dando una moratoria.

Usted es abolicionista, pero este asunto ha sido también otro de los temas que se han usado para poner en duda qué tipo de feminismo iba a llegar al Ministerio de Igualdad y a sus organismos. ¿Es la ley de trata suficiente?
Como abolicionista, cualquier cosa me parecerá insuficiente si no es acabar con la prostitución. Yo lucho por tener un partido abolicionista y una sociedad abolicionista. Hemos dicho mil veces que dentro de nuestro partido hay debate, aunque creo que la mayoría es abolicionista. También me sorprende que haya habido una aceleración en estos debates. Antes, una parte del movimiento feminista sí que pedía una ley integral contra la trata fuerte, incluso las abolicionistas. Ahora parece que ya no es suficiente para nadie. Bueno, también creo que eso es un poco interesado. Habría que pensar que durante todos estos años no se ha hecho nada contra la prostitución y contra la trata y la explotación sexual. Esto al menos es un primer paso y me parece que toca el corazón de la prostitución

¿Fue un error del Ministerio nombrar a Alba González directora general de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico Racial? Terminó dimitiendo después de las críticas de colectivos racializados y en su lugar se nombró a Rita Bosaho.
Creo que no se entendió bien cuál era el papel que iba a hacer Alba. Enseguida se centraron en lo de étnico racial y la idea de la Dirección General iba mucho más allá, sobre la precariedad. Pero asumimos las críticas de los colectivos racializados porque tienen razón en sentirse permanentemente postergados.

¿Qué hace un Gobierno y un organismo gubernamental dirigido por una feminista el 8M? Queda apenas un mes...
Todavía estamos en ello. Pero actos donde intentemos demostrar nuestra idea de feminismo.

jueves, 31 de octubre de 2019

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Ricky Martin (por fin) ha parido

Jwan Yosef y Ricky Martin
Ricky Martin (por fin) ha parido.
Diana López Varela · Periodista | Público, 2019-10-31
https://blogs.publico.es/otrasmiradas/24874/ricky-martin-por-fin-ha-parido/

‘Y, que estamos en el mes que se celebra la madre, les pido que hagamos conciencia sobre las mamás más vulnerables: aquellas que han sido vendidas como esposas, violadas, robadas de su libertad y convertidas en mamás. (...) Nadie debería ser explotado, nadie debería ser obligado a vivir con abuso, ni perder su derecho a vivir en libertad y a tomar sus propias decisiones. Estoy convencido de que cada niño o niña tiene el derecho a tener eso, una niñez o juventud libre y feliz.(...) Como activista por los derechos humanos quiero que estas niñas tengan la posibilidad de retomar el control de sus vidas y se conviertan en agentes de cambio para que puedan desarrollar su potencial con plenitud. La trata humana es una violación de los Derechos Humanos. No debería existir en este mundo, por esto les exhorto a que actuemos, que se unan y que nos ayuden a luchar para combatirlo y ponerle fin.’ Ricky Martin, como embajador de Buena Voluntad de UNICEF.

Ricky Martin y su marido Jwan Yosef acaban de ser papás. A través de una publicación en Instagram hemos podido saber que el paquete que encargaron hace unos meses ha llegado a su destino en tiempo y forma. Con una foto, un escueto mensaje («Nuestro hijo Renn Martin-Yosef ha nacido») y la etiqueta #elbebéhanacido, Martin daba la buena nueva a todos sus seguidores. O seguidoras. La gigantesca legión de mujeres fans que desde hace años sostienen su carrera profesional y sus ingresos multimillonarios para ser borradas, como de costumbre, de un plumazo.

En 2008 los titulares anunciaban la visita de Ricky Martin a las víctimas de prostitución en Camboya. El cantante se sacaba tiernas fotos en los centros que se dedican a acoger a las víctimas de prostitución infantil, justo el mismo año en que nacían por gestación subrogada sus dos primeros hijos, dos varones gemelos. Ricky Martin ha seguido unido a causas contra la trata a través de su fundación. Y ha seguido comprando niños.

Hace justo un año nacía la tercera hija de Ricky Martin. La primera que tuvo con su marido y también la primera mujer. Así nos contaba el cantante de 'María (tan caliente y fría)' su emocionada espera. «La niñita bonita de papá tiene que venir. Es curioso, porque la manera en que tenemos los bebés, me permite elegir el sexo. Así que la niña están de camino». Este año, el feliz papá, hacía un anuncio parecido de su cuarto hijo, el segundo con su pareja. «Estamos embarazados, ¡estamos esperando un bebé! ¡Me encantan las familias grandes!» Parafraseando al periodista Alberto Rey «Increíble el cuerpazo que conserva Ricky Martin incluso después de sus partos».

Un señor tan concienciado como Ricky Martin debería saber que la explotación reproductiva de las mujeres es igual de denigrante y traumática que la explotación sexual. Que la inseminación, el embarazo, el control y el despojamiento del hijo a la mujer, es igual de doloroso -física y emocionalmente- que las violaciones continuadas. Que «obligar a ser mamás» a las mujeres para después robarles sus hijos, es el vértice menos humano de la trata, y que muchas de las «madres subrogadas» viven igual de hacinadas que las víctimas de prostitución infantil. Y muchas, también son niñas. ¿Acaso no sabe Ricky Martin que las granjas de mujeres funcionan con un sistema de secuestro similar a los prostíbulos, en donde las chicas no pueden salir hasta que paguen su deuda con el hijo que prometieron dar en un contrato abusivo y surrealista? ¿Sabe Ricky Martin que, al igual que las mujeres prostituidas, las MVA (Madres de Vientres de Alquiler) no tienen derecho al arrepentimiento? Que, como las niñas víctimas de pederastia ¿las jóvenes gestantes se quedan solo una pequeña parte del dinero que los ricos pagan a las agencias para abusar de ellas? Por eso, del mismo modo que Ricky Martin visita prostíbulos, yo le animo a visitar las granjas de mujeres y de niñas embarazadas en Malasia, Brasil, Camboya, Vietnam o Ucrania en donde por 9.000 euros cientos de madres son esclavizadas por empresas de compra venta de seres humanos.

Pero en esta historia las víctimas no son solo las madres. Desde hace años, sabemos que el estado emocional de las mujeres durante el embarazo y el parto afecta de manera muy directa al desarrollo emocional de los bebés y que la violencia obstétrica (como partos no respetados o la imposibilidad de la madre y el bebé de estar juntos después del nacimiento) trae problemas serios a las criaturas. Me pregunto si esos «padres de intención» han reparado en cómo se sentirán esos niños el día de mañana, en cómo les afectará la separación de su madre, la violencia con la que fueron traídos a este mundo y la posible angustia ante la imposibilidad de conocer sus orígenes porque sus madres fueron borradas de la ecuación de sus vidas. Una angustia que muestran incluso muchas personas adoptadas como la autora de Palimpsesto, el cómic que relata la búsqueda de una mujer coreana que fue dada en adopción a unos padres noruegos en los años 70. Una angustia que el propio Comité de Bioética de España quiere reparar poniendo fin al anonimato de los donantes de esperma y óvulos.

Aunque Ricky Martin lo hizo bien. Aclaró en una entrevista que él no alquiló un vientre, sino que se lo «prestaron». Porque igual que en la prostitución, en la gestación subrogada hay niveles. Las que lo hacen obligadas y las que lo hacen porque quieren. Porque nada hay más reconfortante que poner nuestro útero, o nuestro coño, a disposición de las personas que quieren cumplir sus pajas físicas y emocionales. Como señala Nazanín Armanín en su artículo, «ninguna se convierte en MVA libremente: la pobreza es incompatible con la libertad«.

Diversas autoras feministas como la profesora Ana de Miguel, en su libro 'Neoliberalismo Sexual', nos interpelan sobre «el mito de la libre elección», justificación perversa de un orden patriarcal en donde las mujeres siguen siendo puestas al servicio del mercado y de los poderes masculinos. No existe libre elección si no hay igualdad real. Y no la habrá mientras las mujeres sigamos siendo más pobres, al tiempo que asumimos la responsabilidad de los hijos lanzados a este mundo. La mayor parte de las mujeres que «alquilan» sus vientres ya son madres de familias numerosas a las que no pueden alimentar. Este orden de cosas nos lleva a lo que Alicia Puleo llamó «patriarcado por consentimiento»: dejarse explotar -e incluso promoverlo como algo empoderador- esconde la subordinación machista a la que muchas mujeres se aferran para sobrevivir.

Borrándolas y borrándonos, Ricky Martin despoja a las mujeres de su humanidad y convierte la maternidad en un negocio que reduce a las madres a «seres gestantes». La megalomanía masculina a través de la acumulación de hijos genéticamente iguales encuentra en varones ricos y exitosos como Ricky Martin o Cristiano Ronaldo su máxima expresión. Ser padre es lo importante. Ellas, si existen, un complemento.

Querido Ricky, te felicito por tu parto. Espero que los puntos no te tiren mucho y que pases una buena cuarentena. Después del cuarto el suelo pélvico debe resentirse. Mientras, las feministas seguiremos cuidando a las ‘mamás más vulnerables’, queriendo que ‘todas las niñas tengan la posibilidad de retomar el control de sus vidas y se conviertan en agentes de cambio’ para nunca, nunca, tengan la necesidad de poner su cuerpo y su alma a disposición del patriarcado.

¿Qué historia le contarás entonces a la niña de tus ojos?

martes, 22 de octubre de 2019

#hemeroteca #abolicionismo | Las universidades prostituidoras

Imagen: El País
Las universidades prostituidoras.
Lidia Falcón | Público, 2019-10-22
https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2019/10/22/las-universidades-prostituidoras/

Veinte universidades españolas entre las que se encuentra la de Salamanca, la más ilustre de España, han organizado jornadas sobre prostitución con el indisimulable propósito de contribuir a la campaña por su legalización. Tanto los temas que se han seleccionado, como las participantes, pertenecen al lobby que está impulsando una legislación permisiva –aún más que la que tenemos- para que el negocio prostituidor crezca y recoja más beneficios.

Veinte centros de la sabiduría. Comenzó hace unas semanas la de La Coruña y cuando recibió las críticas de las abolicionistas suspendió las jornadas, muy dolidos sus organizadores con lo que consideraron “censura” feminista. Y al parecer se están vengando, con la colaboración de otras diecinueve que deben estar regidas por una dirección que acoge en su seno a proxenetas de toda laya, con sus cómplices –y víctimas a la vez- que operan ahora como activistas por los derechos de las prostitutas.

Al parecer, para que las feministas no seamos tachadas de represoras y censoras hemos de consentir, calladas, toda clase de ignominias perpetradas contra las mujeres: la prostitución, la pornografía, el alquiler de vientres, todas las violencias que están masacrando a la población femenina.

Creíamos que las Universidades eran templos del estudio y pese a las divergencias y controversias que se producen en su seno, que hacen avanzar la ciencia, no permitían que se debatieran en sus sagrados espacios disparates o monstruosidades. Excepto cuando estuvieron aherrojadas por la represión franquista, y aún entonces unos cuantos profesores se arriesgaron a defender los derechos humanos con riesgo de su propia libertad, hasta ahora en nuestras Universidades no se permitiría debatir si debemos instaurar la tortura nuevamente como método de interrogatorio, o la esclavitud con protección social, o los dogmas de los Testigos de Jehová sobre las transfusiones de sangre, o la preeminencia de la raza blanca sobre las de color, por poner algunos ejemplos. Y no por ello los rectores y decanos universitarios se sienten censores de la libertad de expresión.

Porque si es cierto que la libertad de expresión no tiene límites, sí los tiene la investigación científica y sociológica en el ámbito universitario, para que nunca más se sucedan los horrores del régimen nazi que convirtió las universidades en espacios del horror con los experimentos biológicos y la difusión del racismo y el exterminio de colectivos humanos.

En tiempos en que el capitalismo ha introducido con tanto éxito la ideología de la libertad en el discurso de políticos, filósofos, sociólogos, periodistas, con el que convencer a la sociedad de que le permitan perpetrar sus crímenes con total impunidad, la prostitución se presenta como una opción libre, voluntaria y respetable. Para algunas mujeres, que suelen ser pobres, por supuesto, y que no son ni las madres ni las esposas ni las hijas ni las hermanas de quienes así la defienden. Esas otras que se merecen ser carne de deseo sexual de los hombres, a cambio de míseras compensaciones, porque no tienen alternativa para sobrevivir.

Ciertamente, unas cuantas activistas, preparadas por el lobby prostituidor, están difundiendo el mensaje de que son ellas las que escogen esa “profesión”, que es rentable, agradable y digna, y que están siendo perseguidas por las feministas inquisitoriales.

En el discurso de las regulacionistas no existe ni el negocio de los lobbies proxenetas, el segundo más rentable del mundo después del tráfico de armas, ni el beneficio de chulos y macarras ni aún siquiera la violencia cotidiana que sufren las mujeres explotadas. La prostitución es una opción privada y totalmente voluntaria que depende únicamente de la decisión de la mujer, y que además es más rentable que cualquiera otra profesión manual, como la de fregar escaleras. Siempre se da esta alternativa en los ejemplos escogidos.

En ese perverso discurso no se menciona nunca lo que supone la relación sexual, la más profunda de las relaciones humanas, en la que el atractivo físico, la simpatía, el afecto y el deseo son fundamentales para hacer de ella el culmen del placer humano. Condiciones que ni se plantean en el coito rápido, tantas veces violento y denigrante, que deben soportar las víctimas al menos veinte veces al día, por diferentes hombres, para que su actividad les permita sobrevivir. Y poco más, que ni los gastos de su mantenimiento ni las coimas que han de pagar a proxenetas y policías les permiten ni aún siquiera pagar las deudas que tantas veces han contraído anteriormente.

Ninguna de estas terribles condiciones, que aquí tan someramente he enumerado, se plantean en la veintena de jornadas prostituidoras que las Universidades han enmascarado bajo la enseña de la libertad de expresión.

Y yo me pregunto, ¿realmente en esas Universidades no hay ni rectores ni decanos ni catedráticos ni profesoras que sean capaces de ver la infamia que supone la prostitución para las mujeres y la perversión de una sexualidad masculina que se satisface con ella? ¿Y qué enseñanzas impartirán a los alumnos sobre sexualidad y amor, hoy en que la pornografía es la principal fuente de conocimiento de las relaciones sexuales para los adolescentes? ¿Y a esos profesores y profesoras que consienten que en su Universidad se haga campaña por legalizar la prostitución les gustaría que sus hijas se dedicaran a ella? ¿Y sus dirigentes, de diferentes disciplinas y esfuerzo en el estudio y en el saber, ven con naturalidad y hasta complacencia que en sus aulas se reciba a proxenetas y cómplices para defender que los cuerpos de las mujeres pueden estar al servicio de una sexualidad venal para hombres pervertidos?

¿Esos profesores y profesoras se han planteado alguna vez, ya en el terreno de lo simbólico, lo que supone la aceptación social de que la sexualidad masculina se satisface con la explotación y vejación de la mujer, porque las mujeres pueden ser prostitutas porque son mujeres?

Esos profesores y profesoras que consienten semejante indignidad en los espacios donde se enseña, se estudia, se investiga y se avanza el conocimiento, que deberían estar dedicados a estudiar y debatir cómo defender los derechos humanos, el progreso y el avance de la igualdad entre hombres y mujeres, no son dignos de trabajar en el ámbito universitario, que queremos sea el que tenga los ideales más elevados en la larga búsqueda de la verdad y el progreso humano.

domingo, 13 de octubre de 2019

#hemeroteca #abolicionismo | Rosa Cobo: “La pr* jamás puede considerarse un trabajo, es un modo de supervivencia”

Imagen: Deia / Rosa Cobo
Rosa Cobo · Teórica feminista y profesora de Sociología: “La pr* jamás puede considerarse un trabajo, es un modo de supervivencia”.
El recién creado Movimiento Abolicionista de Euskal Herria celebró ayer sus primeras jornadas con la conferencia inaugural de Rosa Cobo, autora de ‘La prostitución en el corazón del capitalismo’
Ane Araluzea | Deia, 2019-10-13
https://www.deia.eus/2019/10/13/sociedad/euskadi/la-prostitucion-jamas-puede-considerarse-un-trabajo-es-un-modo-de-supervivencia

Tan convencida está de que abolir la prostitución es la única forma de erradicar la injusticia que viven las mujeres condenadas a ejercerla que a esta lucha dedica gran parte de sus desvelos. Rosa Cobo argumenta con razones de peso a quienes hablan del libre albedrío de las mujeres y, por lo tanto, defienden la legalización. “La libertad no se desarrolla cuando su espacio es el de la vulnerabilidad, la pobreza y la falta de oportunidades”, argumenta la activista, que pone como ejemplo los atropellos sucedidos en países que han optado por legitimar este negocio como Alemania, donde hay burdeles que ofrecen tarifas planas a los puteros.

¿Como valora la creación del Movimiento Abolicionista de Euskal Herria?
-Es una alegría para mí que estoy tan comprometida con la investigación y la lucha a favor del abolicionismo. Es un dato más de que la conciencia crítica abolicionista está creciendo.

Además de con la prostitución pretende acabar con la pornografía y los vientres de alquiler.
-La pornografía se ha convertido en una instancia fundamental de educación sexual, todos los puteros reconocen que han visto mucha pornografía antes de acudir a la prostitución. Hay un hilo directo. El capitalismo neoliberal ha hecho de la prostitución, de la pornografía y de los vientres de alquiler, tres fenómenos que objetualizan, cosifican y mercantilizan los cuerpos de las mujeres, nichos de mercado muy importantes.

La edad de los puteros cada vez es menor. ¿Se puede relacionar con el consumo de la pornografía?
-Está vinculado a la pornografía pero también al proceso de normalización de la prostitución, que envía a los hombres el mensaje de que no está mal. Se ha creado un discurso en el que la prostitución es el resultado de un contrato libre firmado entre dos partes iguales y, por lo tanto, un acto de consumo: los fines de semana se van a la prostitución con el mismo espíritu con el que yo iría a cenar.

Los hombres del Estado son los terceros consumidores del mundo.
-Sí, es terrorífico. De cada diez españoles cuatro acuden a la prostitución. Y eso que aquí no está reglamentada, porque la legalización va acompañada por una subida en la tasa de los demandantes. El problema no es solo que acudan a la prostitución, sino que configuran un imaginario por el cual todas las mujeres somos prostituibles.

¿Que la mujer sea objeto de consumo ha conllevado que el deseo sexual de un hombre sea considerado un derecho?
-Quizás sea al revés. Aunque nunca está claro qué fue primero, si el huevo o las gallinas. La prostitución y la pornografía existen porque los varones tienen interiorizado “el derecho natural a acceder al cuerpo de las mujeres”. Con la conversión de la prostitución, de pequeños negocios sin impacto económico a esta industria global de explotación sexual que funciona como una multinacional, los hombres van asentando la idea de que es un derecho como otro.

La OMS asegura que el 90% de las mujeres prostituidas proviene de la trata con fines de explotación sexual. ¿Diferenciar la prostitución y la trata es un error?
-El lobby de la explotación sexual quiere hacer una distinción, señalando que la prostitución es aceptable y que hay legalizarla, mientras que la trata es mala porque nace de la coacción y hay que prohibirla. La trata existe porque la demanda ha crecido tanto que se necesitan mecanismos para abastecer al mercado de la explotación sexual. Hay muchas que son víctimas de trata y otras muchas que son engañadas tras aprovecharse de su extraordinaria vulnerabilidad.

La procedencia de las víctimas de trata siempre es la misma.
-Países como Rumanía, Nigeria, Tailandia, Camboya, Colombia, México… han hecho de la industria de la explotación sexual una estrategia de desarrollo. Es una elección muy consciente de esos países para que luego estas mujeres envíen remesas y se conviertan en un balón de oxígeno para sus economías. Para convencerlas se les dice que en dos años van a tener suficiente dinero para volver a su país, comprar una casa y tener una vida como la que tenemos tú o yo.

Dentro del feminismo hay una corriente que defiende que la regulación de la prostitución favorecería la protección de las mujeres. ¿Qué opina al respecto?
-Opino lo que se está viendo. Estudios en Holanda y en Alemania, dos países que tienen reglamentada la prostitución, indican que la vulnerabilidad de las mujeres ha crecido. ¿Podemos olvidar tarifas planas de 50 euros por las que alemanes acuden a los burdeles a comerse unas salchichas, tomarse una cerveza y acceder a todas las mujeres que están ahí? Todas las investigaciones están poniendo de manifiesto que esto hay que pararlo.

Entonces está ocurriendo justo lo contrario de lo que se pretendía.
-En los países en los que se legaliza la prostitución el bienestar de las mujeres se ha reducido. Si empresarios legales no hacen un contrato a sus trabajadores, ¿qué contrato se les puede hacer a las mujeres que están en prostitución? ¿Se les van a pagar horas extras cuando tienen que estar todo el día ahí? ¿Cuanto estipularán que vale una mamada o una penetración anal? Carece de sentido.

¿Y está funcionando el modelo abolicionista de países como Suecia?
-La prostitución se ha reducido de una manera drástica. El modelo abolicionista nórdico considera que hay que ilegalizar la industria, que ha desaparecido;que hay que sancionar a los puteros, que ya no contemplan la prostitución como una práctica habitual y legítima;y que las mujeres que están en prostitución no deben ser penalizadas. ¿Hay bolsas de prostitución? Sí, pero no tiene nada que ver con lo que había previamente. La prostitución jamás puede ser considerado un trabajo, es un modo de supervivencia al que acuden las mujeres que no tienen más que su propio cuerpo para poder sobrevivir.

Hay quien ampara su defensa a favor de la legalización en la libertad de las mujeres para ejercer la prostitución.
-La libertad no se desarrolla cuando su espacio es el de la vulnerabilidad, la pobreza y la falta de oportunidades. Quienes tenemos una posición crítica con la prostitución no queremos criminalizar a las mujeres, sino hacer un análisis político y crítico de la institución que tiene un carácter fundacional para el patriarcado.

¿Sirve la abolición de la prostitución en un país cuando en el resto del mundo el turismo sexual sigue moviendo tanta gente?
-Si no se producen políticas abolicionistas ni va a aumentar la conciencia crítica, ni se va a configurar como una alternativa política. Cada vez hay más países que contemplan políticas abolicionistas. Se puede poner el foco en las agencias de viajes que están orientadas al turismo de explotación sexual, pero también sobre los puteros que van a Camboya porque el acceso a las niñas es muy fácil.

¿Afecta al abolicionismo el hecho de que la realidad de las mujeres que ejercen la prostitución esté invisibilizada?
-Sí, aunque el abolicionismo está creciendo en todo el mundo, y de manera significativa en el Estado español. El movimiento ha visibilizado la industria criminal que hay detrás pero también a los puteros que consideran que acceder al cuerpo de mujeres vulnerables es un derecho. La principal aportación del abolicionismo ha sido identificar el sufrimiento, el dolor y la violencia a la que están expuestas las mujeres que están en prostitución.

¿Por dónde se puede empezar?
-Habría que ilegalizar la industria, criminalizarla, multar a los puteros y con ese dinero y otra parte que tendría que poner el Estado se debería hacer una bolsa para las mujeres que están en prostitución. La solidaridad es fundamental porque erosiona el estigma y también lo son las políticas públicas de igualdad para aquellas mujeres que quieren otro modo para poder vivir: Alternativas habitacionales, apoyo psicológico, formación profesional...

viernes, 4 de octubre de 2019

#hemeroteca #gestacionsubrogada #filiacion | La justicia francesa reconoce la filiación de los hijos de vientres de alquiler con sus madres no biológicas

Imagen: El País / Dominique y Sylvie Mennesson con su hija Fiorella
La justicia francesa reconoce la filiación de los hijos de vientres de alquiler con sus madres no biológicas.
El Gobierno, que mantiene su prohibición a la gestación subrogada, ha adelantado que usará la sentencia como guía.
Silvia Ayuso | El País, 2019-10-04
https://elpais.com/sociedad/2019/10/04/actualidad/1570204231_011783.html

Sylvie Mennesson siempre se sintió la madre, en todos los sentidos, de Valentina y Fiorella, las gemelas que nacieron en 2000 de un vientre de alquiler en Estados Unidos con el semen de su marido y los óvulos donados por una amiga porque ella no podía concebir. En la partida de nacimiento expedida en Los Ángeles, ella figuraba como la única madre de las pequeñas. Pero Francia, el país de donde proviene la familia, y adonde regresó tras el nacimiento de las pequeñas, se negó durante años a reconocerla como tal en el registro civil, ya que el derecho galo solo admite como madre legal a la mujer que da a luz al bebé. La batalla judicial, que se extendió más de 15 años y que ha implicado al tribunal de Estrasburgo, ha llegado ahora a su fin. La Corte de Casación, el Supremo francés, ha fallado este viernes a favor de que Sylvie Mennesson figure en el registro civil como la “madre de intención” de las hoy adolescentes.

Se trata de un fallo particular sobre un expediente concreto, pero el de los Mennesson es mucho más que un caso. La familia se ha convertido en el símbolo de la lucha por el reconocimiento en Francia de los padres de hijos de vientres de alquiler. Y la máxima instancia judicial les ha dado ahora la razón, al decidir que se debe reconocer la filiación de algún tipo, aunque normalmente priorice la vía de la adopción. De hecho, subraya la corte, “la adopción responde mejor a las exigencias” legales.

El Gobierno de Emmanuel Macron había adelantado que usaría esta sentencia como guía para establecer directivas generales ante otros casos de gestación subrogada. Lo que no significa que se vaya a permitir esta práctica hasta hoy prohibida en Francia y que seguirá así, según han proclamado varios ministros en los últimos meses.

“Una gestación subrogada realizada en el extranjero no constituye, por sí sola, un obstáculo al reconocimiento en Francia de un vínculo de filiación con la madre de intención”, subraya el Supremo en su sentencia, dada a conocer este viernes tras meses de debate. De hecho, antes de que se celebrara la audiencia final, el pasado septiembre, el alto tribunal decidió consultar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que ya les había condenado en 2014 por el mismo caso al considerar que se estaba dejando “en una situación de incertidumbre jurídica” a las menores.

Estrasburgo respondió a comienzos de año indicando que, en interés de los hijos, Francia debía reconocer algún tipo de filiación con la “madre de intención”, esto es, la que los criará aunque no sea su madre biológica. El tribunal europeo consideró que, si no se quería transcribir literalmente las actas de nacimiento originales, era aceptable la vía de la adopción propuesta por Francia y que se estima será la que proponga el Gobierno como norma para el futuro. Sin embargo, en vista del tiempo pasado —las hijas de los Mennesson ya son mayores de edad— el Supremo ha decidido que con esta familia esta vía no era ya adecuada y ha ordenado, solo “en este caso concreto”, que se proceda a la “transcripción de las actas de nacimiento extranjeras” —donde Sylvie Mennesson aparece como “madre legal”— en el registro francés para “reconocer el vínculo en el marco del respeto del derecho a la vida privada de los hijos”.

“Es una inmensa victoria para la familia Mennesson, el fin de un combate de 19 años”, celebró ante el tribunal el abogado de la familia, Patrice Spinosi. Esta sentencia, agregó, “hará jurisprudencia para casos idénticos”.

A raíz de la batalla legal de los Mennesson, la jurisprudencia ha ido evolucionando en Francia. En 2015, el Supremo, que hasta entonces rechazaba automáticamente toda inscripción en el registro francés de niños nacidos de vientres de alquiler en el extranjero, dio un giro sustancial al fallar, en el caso de dos niños nacidos en Rusia de un vientre de alquiler, que “una gestación subrogada no justifica, por sí sola, el rechazo a registrar en el estado civil francés el acta de nacimiento extranjera de un niño que tenga un padre francés”. Pero solo falló sobre el padre biológico, no sobre la madre —o padre, en el caso de parejas homosexuales— “de intención”. Dos años más tarde, reiteró que la madre de intención no podría ser registrada como madre legal, pero abrió la vía a un reconocimiento mediante la adopción.

Los Mennesson sin embargo querían ser reconocidos ambos como los padres legales, argumentando que no estar registrados como tales podría traerles a sus hijas en el futuro problemas en cuestiones como herencias o derechos de sucesión. De ahí que continuaron con su batalla, que ahora han dado por ganada. “Nuestras hijas han dejado de ser fantasmas. Son nuestras hijas, legalmente hablando”, proclamó el padre, Dominique Mennesson.