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miércoles, 4 de febrero de 2026

#hemeroteca #antirracismo | Gasteiz Antirrazista llama a no disfrazarse de “chino”, “africano” o “indio”

Gasteiz Antirrazista pide unos carnavales inclusivos, diversos e interculturales //

Gasteiz Antirrazista llama a no disfrazarse de “chino”, “africano” o “indio”

Gasteiz Antirrazista pide que la fiesta se aleje de prácticas y disfraces que consideran ofensivos o excluyentes
Mikel Larrarte | Noticias de Alava, 2026-02-04
https://www.noticiasdealava.eus/gasteiz/2026/02/04/llamamiento-disfrazarse-chino-africano-o-gasteiz-antirrazista-l-10658628.html

Con la vista puesta en los próximos Carnavales, el colectivo Gasteiz Antirrazista ha hecho público un llamamiento a la reflexión para que la fiesta se desarrolle desde parámetros de inclusión, diversidad e interculturalidad, alejándose de prácticas y disfraces que consideran ofensivos o excluyentes para parte de la ciudadanía.

Desde el colectivo, que trabaja activamente contra el racismo en sus múltiples expresiones, advierten de que cada año, coincidiendo con estas celebraciones, se repiten comportamientos y caracterizaciones que generan preocupación.

En concreto, ponen el foco en los disfraces de temática étnica no blanca como los que representan de forma estereotipada a personas “chinas”, “africanas” o “indias”, que, aun cuando se adopten desde la ingenuidad, contribuyen a perpetuar imaginarios racistas.

Estereotipo

Según señalan, este tipo de disfraces refuerzan estereotipos que sitúan la blanquitud como norma y convierten a otras culturas, identidades y espiritualidades en objeto de burla, exotización o ridiculización. Una dinámica que, a su juicio, no es inocua, ya que alimenta situaciones de discriminación, acoso y agresiones hacia personas racializadas en el día a día.

Gasteiz Antirrazista invita así a comparsas, colectivos, asociaciones, sindicatos, partidos políticos y a la ciudadanía en general a detenerse antes de elegir disfraz y preguntarse si este puede resultar hiriente para otras vecinas y vecinos de Vitoria-Gasteiz.

“La celebración debería ser para todas las personas por igual”, subrayan, recordando que ciertas prácticas históricamente vejatorias siguen normalizadas en contextos festivos.

El colectivo insiste en que la diversidad, la inclusión y la equidad no pasan por caricaturizar identidades ajenas bajo la excusa del Carnaval. “Las personas negras, gitanas, magrebíes, árabes, chinas o indias no somos un disfraz”, remarcan, señalando que sus valores, vestimentas, símbolos y rasgos físicos forman parte de identidades vivas y respetables, no de una representación festiva.

En su comunicado, concluyen que una fiesta que no es inclusiva para todas las personas deja de ser celebración para convertirse en burla. Con este posicionamiento, Gasteiz Antirrazista aspira a que se avance hacia unas fiestas más conscientes y respetuosas, como base para una convivencia real, diversa e intercultural en la capital alavesa.

martes, 3 de febrero de 2026

#hemeroteca #queer #cine | ‘Jaripeo’, el documental que descubre la cultura ‘queer’ bajo la hipermasculinidad vaquera

Efraín Mojica y Rebecca Zweig //

‘Jaripeo’, el documental que descubre la cultura ‘queer’ bajo la hipermasculinidad vaquera

La primera película de Efraín Mojica y Rebecca Zweig, estrenada en el festival de Sundance, desmonta arquetipos en la tradicional monta de toros mexicana
Ana Vidal Egea | El País, 2026-02-03
https://elpais.com/us/entretenimiento/2026-02-03/jaripeo-el-documental-que-descubre-la-cultura-queer-bajo-la-hipermasculinidad-vaquera.html

El artista visual mexicano Efraín Mojica creció en Penjamillo (Michoacán) asistiendo al jaripeo, una tradición popular vinculada al mundo rural que consiste en resistir el mayor tiempo posible montando un toro bravo sin silla. Es similar al rodeo estadounidense, pero en el jaripeo no hay límite de tiempo y se vive como una celebración comunitaria. Hay siempre una banda de música tradicional mexicana amenizando el evento, que suele organizarse durante la Navidad, la época en la que muchos mexicanos de la diáspora regresan con sus familias de origen.

Existen pocas actividades que se consideren más masculinas en la cultura mexicana que la monta de toros. Durante la preadolescencia, Mojica, que no se sentía representado por la hipermasculinidad asociada a aquellos ‘cowboys’ y a la cultura vaquera, dejó de ir a estos eventos. Cuando volvió unos años después con amigos, ya sabiéndose ‘queer’, quedó fascinado al encontrar un mundo oculto de miradas y deseo, del que antes no se habían percatado.

“Empecé a notar que había correspondencia, una subcultura que uno no nota si no presta atención”, explica por videoconferencia desde Park City, Utah. La poeta mexicana Rebecca Zweig pasó unas Navidades en el pueblo de Mojica, al que le une una amistad de más de una década, y tuvo una experiencia similar, quedando entusiasmada con el jaripeo. “Me interesó mucho el invento de masculinidad, la masculinidad performativa. Tomé muchas notas y sabía que quería hacer algo, pero aún no sabía qué forma darle”, cuenta ella.

Tras cuatro años de colaboración, Mojica y Zweig han entrado en el mundo del cine por la puerta grande. Su primer documental, ‘Jaripeo’, acaba de tener su estreno mundial en el festival de Sundance, dentro de la categoría Next, dedicada a apuestas innovadoras, híbridas y experimentales. En febrero la cinta podrá verse por primera vez en Europa, dentro de la Berlinale y en marzo en el Glasgow Film Festival.

‘Jaripeo’ es pura poesía. No es una película narrativa, sino ambiental. El documental combina la música tradicional con la electrónica-punk y el cine verité con el Super 8, utilizado como lupa para ahondar más de cerca en las historias queer que se viven en un entorno tan tradicional como los ranchos mexicanos: los detalles más sutiles, los roces entre hombres.

“Hemos crecido con unos determinados estándares de belleza y atracción, influenciados, por ejemplo, por la publicidad de Marlboro. Y pensábamos que o se era gay o masculino, como si hubiera que elegir. Pero los protagonistas de ‘Jaripeo’ desmontan los arquetipos de lo que es ser ‘queer’ o hetero, masculino o femenino”, matiza Mojica, enfatizando que lo ideal es que cada cual consiga ser libre en su propia piel.

Para Zweig es crucial vivir las propias contradicciones y dejar que otros vivan en las suyas, sin necesitar nombrarlo e identificarlo todo. En este sentido, el documental se centra en dos personajes ‘queer’ que viven su sexualidad de una forma muy diferente. Noé, musculado y atraído por hombres igualmente masculinos; y Joseph, afeminado, que trabaja como maquillador. A lo largo de la cinta conversan con Mojica, que además de codirigir también aparece en cámara, aunque no había sido la intención inicial del proyecto. “Buscábamos una vulnerabilidad difícil de conseguir con alguien a quien conocíamos de hace pocos meses”, explica. “Al mostrarme vulnerable con ellos y compartir mi experiencia personal en cámara, conseguimos ganarnos su confianza, que era necesaria para conseguir una conversación sincera”.

‘Jaripeo’ ha funcionado también como una salida del armario para Mojica, que hasta ahora no había hablado abiertamente de su sexualidad con su familia, presente en el estreno en Sundance y ajena a que el documental ahondaba en la cultura queer dentro del universo vaquero. De ahí que la acogida fuera no solo calurosa, sino profundamente emocional, cuando la madre del director tomó el micrófono para expresar públicamente su apoyo incondicional.

Mojica y Zweig, que quieren seguir explorando la vía de los documentales pero sin prisa, esperando a tener algo significativo que contar, aspiran a proyectar ‘Jaripeo’ en las fiestas navideñas de Penjamillo para compartir la película con la comunidad. Confían en que el pueblo reciba el documental desde la inclusión y que vea la unión de la cultura mexicana, aunque en algunos contextos tradicionales es difícil determinar las reacciones de los espectadores.

Hace 21 años, el estreno de la primera película en la historia del cine que narra una historia de amor homosexual entre dos cowboys, Brokeback Mountain, causó un gran revuelo. Ganó tres premios Oscar, obtuvo el aplauso de la crítica y medios como ‘The New York Times’ o ‘The Wall Street Journal’ la señalaron como la mejor película del año, pero la crítica conservadora se le echó encima porque irrumpía de forma desestabilizante en entornos tradicionales y arquetipos. Y más recientemente, en 2019, se dispararon las protestas masivas ante el Museo del Palacio de Bellas Artes de México por la inauguración de una exposición dedicada a Emiliano Zapata que incluía el cuadro ‘La revolución’, de Fabián Chairez, en el que presentaba al revolucionario afeminado, desnudo, con tacones y un sombrero rosa. La familia del icono mexicano llegó incluso a anunciar que emprendería acciones legales.

‘Jaripeo’ (que empezó a rodarse gracias a que su productora, Sarah Strunin, creyó desde un principio en el proyecto) fue pronto respaldado por instituciones como el SFFILM Documentary Fund, el (Egg)celerator Lab de Chicken & Egg Pictures, The Points North Institute, el Sundance Institute, ITVS y ARTE France. “No me podía creer que un proyecto hecho con mis mejores amigos pudiera crecer de esta forma”, dice Mojica. “El mayor premio para nosotros es que llegue al mayor número de personas posible y poder representar a aquellos que querían que alguien contara su historia”.

jueves, 23 de octubre de 2025

#libros #lgtbi #periodismo | Tratamiento ético de la comunidad LGTBI en los medio

Tratamiento ético de la comunidad LGTBI en los medios / Adolfo Carratalá ; prólogo de Marina Echebarría Sáenz.

Madrid : Tecnos, 2025 [10-23].
200 p.

/ ES / Libros / ENS / LGTBI / Discursos de odio / Diversidad afectivo-sexual / Estereotipos / Estigma / Medios de comunicación / Periodismo / Visibilidad

📘 Ed. impresa: ISBN 9788430993659 / 19.50 €
📝 Cita APA-7: Carratalá, Adolfo (2025). Tratamiento ético de la comunidad LGTBI en los medios. Tecnos.


La manera en que el periodismo narra las realidades LGTBI+ no es neutra: influye, construye, transforma. Este libro propone una mirada crítica para hacerlo con ética, responsabilidad y rigor. En un contexto donde la desinformación, los discursos de odio y los estereotipos siguen afectando a millones de personas alejadas de la cisheteronormatividad, esta obra se convierte en una herramienta imprescindible para periodistas, comunicadores y cualquier profesional de la información con un claro compromiso con los derechos humanos.

Adolfo Carratalá analiza con profundidad los principales desafíos éticos en la cobertura mediática de las realidades LGTBI+, desde la invisibilización y el sensacionalismo hasta la representación estigmatizante. A través de casos paradigmáticos, estudios actuales y un decálogo de buenas prácticas, el autor traza un camino hacia una comunicación más justa, inclusiva y emancipadora.

Con prólogo de Marina Echebarría Sáenz, esta obra no solo examina errores en los que los medios han incurrido en el pasado, sino que propone soluciones concretas para el presente y el futuro. Porque informar con ética sobre la diversidad afectivo-sexual y de género no es solo una cuestión profesional: es una responsabilidad social. Una guía necesaria para quienes creen en el poder de la práctica periodística para construir una sociedad más libre, igualitaria y diversa.

martes, 29 de abril de 2025

#hemeroteca #homofobia | Virulento ataque homófobo al bailaor Manuel Liñán en redes por bailar en bata de cola y mantón: “Vicioso, enfermo y degenerado”

Manuel Liñán, en una imagen de su espectáculo 'Nómada' //

Virulento ataque homófobo al bailaor Manuel Liñán en redes por bailar en bata de cola y mantón: “Vicioso, enfermo y degenerado”

Un vídeo que recoge un minuto de una actuación del artista el sábado en Madrid se hace viral y acumula decenas de insultos y comentarios vejatorios
Mercedes L. Caballero | El País, 2025-04-29
https://elpais.com/cultura/2025-04-29/virulento-ataque-homofobo-al-bailaor-manuel-linan-en-redes-por-bailar-en-bata-de-cola-y-manton-vicioso-enfermo-y-degenerado.html

“De horror ver a este maromo de esa guisa”. “No jodan, esto es lo último que me quedaba por ver, no se le enreden los hue... en el vestido!”. “¿Esto es en serio o es alguna broma?”. “Prefiero interpretarlo como que fue una reunión de amigos y uno de ellos, el más gracioso con unas copas de más, protagonizó la escena con la bata y el mantón (pobre mantón) prestado de la hermana”. “Vicioso, enfermo, degenerado”. “Para mí, un mamarracho”. Esto son algunos de los 504 comentarios que recibió una publicación de la revista digital Deflamenco.com en la red social Facebook entre la medianoche del pasado sábado, 26 de abril, hasta las 19.00 del domingo, 27, cuando el responsable de la revista, Rafael Manjavacas, decidió borrarla tras la cantidad de insultos y mensajes homófobos que estaba acumulando.

El origen estaba en un vídeo que recogía un minuto aproximadamente de la actuación que el bailaor y coreógrafo Manuel Liñán (Granada, 44 años) ofreció el sábado en los Teatros del Canal de Madrid, dentro del II Festival de la Guitarra. El bailaor, invitado por el guitarrista Manuel Valencia, interpretó unas cantiñas vestido con bata de cola y mantón, una de sus señas de identidad como artista. Ganador del Premio Nacional de Danza en 2017, entre otros muchos galardones, Liñán es reconocido internacionalmente como uno de los creadores más destacados del flamenco contemporáneo.

El vídeo se había hecho viral en Facebook y durante el poco tiempo que estuvo publicado había acumulado 101.000 visualizaciones, según Manjavacas. La revista lo publicó también en sus cuentas en Instagram y TikTok, donde sigue publicado y también ha recibido comentarios homófobos, aunque con menos virulencia que en Facebook. Este lunes por la mañana, la revista ha decidido volver a publicarlo en esta red social y enseguida han empezado a replicarse los insultos.

A lo largo del domingo, Liñán recopiló capturas de los insultos en Facebook y envió algunas de ellas a Manjavacas. “Vi el vídeo publicado y leí los primeros comentarios. Comprobé que una vez más se generaba debate sobre el trabajo que hago, pero dentro de lo normal. Me viene pasando habitualmente y al principio solo le di la importancia justa. Pero seguí leyendo y comprobando que la cosa se ponía muy fea. El vídeo se había hecho viral y, aunque entre los primeros comentarios había algunos que defendían mi trabajo, luego ya eran todos insultos y vejaciones. La situación me desbordó”, explica por teléfono el bailaor. Fue entonces cuando decidió enviar las capturas al director de la revista. “Necesitaba compartir mi asombro y tristeza, Rafael [Manjavacas] es un gran amigo”, comenta.

Al recibir las capturas, Manjavacas tomó la decisión de eliminar la publicación en Facebook. “Me preocupé mucho. No es la primera vez que una publicación de un artista flamenco que abre nuevos caminos en la creación genera debate en nuestras redes sociales, pero rápidamente me di cuenta de que ese vídeo que grabé y subí se había hecho viral y los comentarios se escapaban a nuestro público y seguidores habituales. Eliminé la publicación por cariño y protección hacia Manuel, aunque ahora me arrepiento porque se trata de un reflejo de lo que está pasando. Es increíble. En Instagram y TikTok también pueden leerse comentarios, aunque no con un tono tan elevado como los de Facebook. Afortunadamente, Manuel hizo capturas”, explica Manjavacas.

“Estoy asustado, preocupado”, confiesa Liñán. “¿Y si un día alguna de estas personas que han dejado esos comentarios va al teatro a verme y me espera en la puerta?”.

Liñán viene abriendo nuevos caminos en la danza flamenca, como hacen otros colegas de la creación actual, como Rocío Molina e Israel Galván, desde hace años. Cuenta que es consciente de que la parte más ortodoxa de la profesión cuestiona su trabajo y no empatiza con él. “Pero siempre me he sentido respetado por el público”, apunta. Tan es así que su espectáculo Viva!!, estrenado en 2019, en el que Liñán y seis bailaores más bailan travestidos para cuestionar estereotipos de género, sigue cosechando éxitos, llenos y público en pie por allí por donde pasa.

“Con ese espectáculo, cuando visitamos Nueva York, en 2022, pasó algo parecido. La marca Nike se puso en contacto conmigo para usar una foto donde salíamos los siete bailaores vestidos ‘de mujer’ para una campaña de inclusión que estaban realizando. Los comentarios en la publicación de esa foto también fueron alarmantes. Por eso, en esta ocasión, no he querido dejarlo pasar. Mi deber pasa por denunciarlo para ayudar a que se pueda avanzar”.

Desde 2015, año en el que se estrenó la obra ‘Nómada’ y el bailaor aparece por primera vez con una bata de cola bailando unos caracoles, Liñán viene explorando la identidad de género en el flamenco a través de un sólido discurso que ha ido desarrollando de manera más amplia con obras como ‘Reversible’ (2016), ‘Viva!!’ (2019), el documental ‘Flamenco Queer’, realizado por la revista ‘The New Yorker’, y Muerta de amor (2024), su obra más reciente.

“Este nuevo ataque afecta mucho. Hace que acabes cuestionándote por qué haces lo que haces, cosa que no debería pasar. Sé cuál es mi discurso, quién soy, de dónde viene mi obra. Pero es inevitable. Mi chico también está muy afectado, cómo no lo va a estar. Son delitos de odio, vejaciones, hacia algo que va mucho más allá de que lo que hago en un escenario, que puede gustar o no”, subraya.

Preguntado por si ha denunciado los hechos en la propia red social, Liñán confiesa que aunque esa era su intención, no ha podido hacerlo al haberse borrado la publicación. “Sé que Rafael quiso protegerme al eliminarla. Todo esto es muy grave y a uno le desborda y acaba no sabiendo qué es lo mejor”. Cuenta Liñán que en una ocasión anterior sí pudo denunciar este tipo de comentarios en otra red social. “Fue con la obra Nómada, en YouTube. Ahí bailé por primera vez con bata de cola y también se llenó de insultos. Lo denuncié y la red borró los comentarios”.

“Es inaudito que sigan pasando estas cosas”, añade Manjavacas. “Manuel Liñán baila con mantón y bata de cola cuando quiere, como en su momento Carmen Amaya salió bailando con pantalones y se convirtió en la primera mujer que lo hizo”.

lunes, 17 de marzo de 2025

#hemeroteca #endohomofobia | ¿Homofobia interiorizada? Si te sientes identificado con estas siete actitudes, podría estar afectándote

Endohomofobia es internalizar prejuicios y no aceptarse //

¿Homofobia interiorizada? Si te sientes identificado con estas siete actitudes, podría estar afectándote

El rechazo hacia uno mismo viene dado por la educación y la cultura
Ángel Rull · Psicólogo | El Periódico, 2025-03-17
https://www.elperiodico.com/es/ser-feliz/20250317/homofobia-interiorizada-sientes-identificado-sintomas-115221047

La homofobia interiorizada es un fenómeno que afecta a muchas personas dentro del colectivo LGTBIQ+, aunque a menudo pase desapercibido. Se trata de la internalización de prejuicios y creencias negativas sobre la diversidad sexual y de género, producto de una socialización en entornos donde se ha enseñado que lo heterosexual y cisnormativo es lo “natural” o lo “correcto”. Esto puede generar conflictos internos, malestar emocional y actitudes que terminan perpetuando la discriminación, incluso dentro del propio colectivo.

A lo largo de la historia, la sociedad ha reforzado una visión sesgada sobre la diversidad afectiva y sexual, lo que ha provocado que muchas personas desarrollen sentimientos de culpa, vergüenza o rechazo hacia sí mismas. La homofobia interiorizada no se manifiesta de una única manera, sino que puede tomar diversas formas y expresarse a través de pensamientos, emociones o comportamientos que impactan tanto en la vida personal como en las relaciones con otras personas.

¿Por qué algunas personas desarrollan homofobia interiorizada?
Las causas de la homofobia interiorizada son diversas y dependen del entorno en el que una persona crece y se desarrolla. Uno de los principales factores es la educación recibida en la infancia y la adolescencia. Crecer en un ambiente donde se ridiculiza o estigmatiza la diversidad sexual y de género puede hacer que la persona adopte estos mismos discursos y los aplique sobre sí misma.

Los medios de comunicación también han jugado un papel relevante en la construcción de la percepción de la diversidad afectiva y sexual. Durante años, la representación de personas LGTBIQ+ en la televisión y el cine estuvo cargada de estereotipos negativos, lo que reforzó la idea de que sus experiencias eran marginales o erróneas. Aunque en la actualidad se ha avanzado en este aspecto, todavía persisten discursos que impactan en la autoestima y la percepción que las personas tienen sobre sí mismas.

Otro factor clave es la relación con la familia y el entorno cercano. En muchos casos, la necesidad de encajar y ser aceptado lleva a ocultar la propia identidad o a adoptar actitudes que refuercen los valores dominantes, aunque estos sean contrarios a la propia vivencia. La presión social y el miedo al rechazo pueden generar una lucha interna constante que dificulta la aceptación de la identidad.

Siete actitudes que pueden indicar homofobia interiorizada
Es fundamental identificar cómo la homofobia interiorizada se infiltra en el día a día para poder comprender sus efectos y, en caso necesario, comenzar un proceso de cambio. Por eso, es tan importante detectar las señales.

Estas son las siete actitudes que pueden indicar homofobia interiorizada:

1. Evitar demostrar afecto en público

Muchas personas que han interiorizado prejuicios sobre su orientación sexual o identidad de género sienten incomodidad o incluso miedo al demostrar afecto en espacios públicos. Esto puede traducirse en evitar tomarse de la mano con su pareja, reprimir muestras de cariño o incluso evitar miradas cómplices en determinados entornos.

Detrás de esta conducta puede haber un temor profundo a ser juzgado, observado o incluso agredido. Sin embargo, también puede existir la creencia de que las muestras de afecto entre personas del mismo sexo o con expresiones de género no normativas son inapropiadas, mientras que las de las parejas heterosexuales son perfectamente aceptables.

2. Sentir rechazo hacia ciertos estereotipos del colectivo

La diversidad dentro del colectivo LGTBIQ+ es inmensa, y cada persona vive su identidad y orientación de una forma única. Sin embargo, una actitud común de la homofobia interiorizada es rechazar a quienes rompen con los esquemas tradicionales de género o a quienes tienen una expresión de género más visible o marcada.

Expresiones como “no tengo problema con las personas LGTBIQ+, pero no me gustan los que exageran” o “no quiero que me asocien con ese tipo de gente” pueden indicar que la persona aún no ha deconstruido ciertos prejuicios que afectan su propia aceptación.

3. Justificar o minimizar la discriminación

Cuando alguien interioriza la homofobia, es posible que relativice comentarios o actitudes discriminatorias argumentando que “no es para tanto” o que “es solo una broma”. Esta tendencia a justificar la discriminación puede deberse a un mecanismo de defensa para evitar el conflicto o la confrontación.

Frases como “siempre ha sido así” o “no hay que ser tan sensible” pueden encubrir una dificultad para reconocer que ciertas conductas atentan contra la dignidad de las personas.

4. Sentir culpa o vergüenza por la propia identidad

Muchas personas experimentan sentimientos de culpa o vergüenza relacionados con su orientación sexual o identidad de género, especialmente si han crecido en entornos donde estos aspectos se consideraban inadecuados o moralmente cuestionables.

Este tipo de emociones pueden llevar a intentar ocultar la propia identidad, evitar hablar del tema o incluso desear que las cosas fueran diferentes.

5. Buscar la validación en la heterosexualidad

Algunas personas con homofobia interiorizada buscan constantemente la aprobación de entornos heteronormativos, intentando encajar y adaptarse a patrones tradicionales de conducta. Esto puede manifestarse en elegir amistades, formas de vestir o expresiones que sean percibidas como "aceptables" dentro de contextos donde la diversidad se ve con recelo.

6. Negarse a participar en espacios seguros del colectivo

Rechazar activamente espacios de socialización con otras personas LGTBIQ+ por considerarlos "innecesarios" o "exagerados" puede ser una forma de distanciarse de la propia identidad. Aunque cada persona elige cómo vivir su experiencia, esta actitud podría estar vinculada con la homofobia interiorizada si está impulsada por la necesidad de demostrar que no se es "como el resto".

7. Tener dificultades para establecer relaciones afectivas

La homofobia interiorizada también puede afectar la forma en que una persona se vincula emocionalmente. El miedo al compromiso, la dificultad para expresar afecto o incluso el sabotaje de relaciones significativas pueden ser reflejo de creencias negativas sobre la propia identidad y la validez de las relaciones dentro del colectivo.

Reconocer la homofobia interiorizada es el primer paso para cuestionarla y empezar a desmontar los prejuicios que limitan el bienestar emocional. La aceptación personal y el respeto por la diversidad son procesos que requieren tiempo, pero que permiten construir una vida más plena y libre de culpas. Identificar estas actitudes y reflexionar sobre su impacto es fundamental para fomentar el bienestar y fortalecer la autovaloración. 

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viernes, 31 de enero de 2025

#hemeroteca #identidades | "El español es idioma de pobres", dice el director de 'Emilia Pérez'

Jacques Audiard //

"El español es idioma de pobres", dice el director de 'Emilia Pérez'

Euronews, 2025-01-31

https://es.euronews.com/2025/01/30/el-director-de-emilia-perez-siembra-la-polemica-el-espanol-es-un-idioma-de-pobres

Jacques Audiard, director de la película 'Emilia Pérez' (nominada a 13 premios Oscar 2025), ha levantado ampollas entre el público latinoamericano (especialmente México) por una película que califican como llena de estereotipos.

Ni una malinterpretación de las palabras ni una traducción errónea. Jacques Audiard, director de la película 'Emilia Pérez' (nominada a 13 premios Oscar 2025), ha levantado ampollas entre el público latinoamericano (especialmente México) por una película que califican como llena de estereotipos. Si bien es cierto que el francés llegó a pedir disculpas por esta cuestión, ahora se ha viralizado un vídeo de unas declaraciones que hizo el pasado 21 de agosto para 'Kombini' en las que descalifica al idioma español.

"El español es una lengua de países emergentes, una lengua de países modestos, de pobres y de migrantes", afirmó Audiard en su momento. Si bien es cierto que puede que la intención del director no fuese ofensiva, tampoco deja mucho lugar a pensar que fue con buena intención.

La presidenta de México [Claudia Sheinbaum] señaló que, quitando los estereotipos que muestra la película y sin ser ella una persona que comulgue con la censura, México es conocido mundialmente por la historia y riqueza cultural que muestra.

"Nosotros no creemos en la censura, creemos en la libertad de expresión, pero al mismo tiempo nos corresponde y, además, está ocurriendo, el reconocimiento de México por su historia, su cultura y sus tradiciones. A nosotros nos corresponde seguir promoviendo, sin aquellos gastos que se hacían, a México como lo que somos: una potencia cultural", expresó desde el Palacio Nacional. Quiso apuntar además el aumento del turismo en 2024 con respecto al año anterior: "No llegaría este turismo si hubiera una imagen negativa de México. Los mexicanos guardamos mucho orgullo de nuestra nacionalidad, de lo que somos".

La película cuenta la historia de un exiguo narcotraficante conocido como 'Manitas' (Karla Sofía Gascón) que aspira a convertirse en una mujer respetada. La transición hacia el género femenino y su reconversión de los pecados pasados mueven un guión y una fotografía que le han granjeado situarse con 13 nominaciones a los premios más importantes del cine, empatando con películas como 'El señor de los anillos: la comunidad del anillo' o 'Forrest Gump' y por detrás de filmes como 'La La Land' o 'Titanic', que recibieron 14 en total.

miércoles, 18 de septiembre de 2024

#libros #sociologia | Quiero y no puedo : una historia de los pijos de España

Quiero y no puedo : una historia de los pijos de España / Raquel Peláez.

Blackie Books, 2024 [09-18].
336 p.

/ ES / Libros / ENS / Estereotipos / Historia / Identidades / Pijismo / Sociología / Tribus urbanas

📘 Ed. impresa: ISBN 9788410025233 / 21.90 €
📝 Cita APA-7: Peláez, Raquel (2024). Quiero y no puedo : una historia de los pijos de España. Blackie Books.


Una radiografía de lo pijo en España, desde los señoritos del s. XIX a los cayetanos, pasando por la gauche divine o los yeyé. Un ensayo revelador sobre un fenómeno que va más allá de un arquetipo, y esconde el verdadero origen de la lucha de clases en la sociedad española.

1853 Eugenia de Montijo pide su primer Luisvi
1910 Alfonso XIII pone de moda el veraneo en el norte
1950 La hija de Franco se casa con Cristóbal Martínez- Bordiú, el pollopera
1963 Marisol se pone un vestido de Dior en Rumbo a Río
1970 Julio Iglesias inaugura Puerto Banús
1980 Primera sudadera Don Algodón
1986 Hombres G llevan la palabra «pijo» a las masas
1992 Isabel Preysler y Miguel Boyer se compran Villa Meona
2002 Se casa la hija de Aznar en El Escorial
2003 El Real Madrid ficha a David Beckham
2011 Cayetano Martínez de Irujo: «Los jornaleros andaluces tienen pocas ganas de trabajar».
2016 Felipe Juan Froilán de Todos los Santos alcanza la mayoría de edad
2023 Estalla la «Cayeborroka»

Hitos de la historia de España, tal como la cuenta Raquel Peláez con mirada profundamente analítica y mordaz. La historia de un país encandilado por las apariencias, donde el imaginario de veleros, monterías, cócteles y bolsos de lujo convive con una creciente y angustiosa desigualdad social. Cuando España se integró de lleno en la economía de libre mercado y adoptó los hábitos de consumo de las denominadas sociedades “libres” apareció un arquetipo social que ya nunca ha desaparecido del imaginario español: el pijo. Aquellos jóvenes alegres, despreocupados y consumistas, ni de izquierdas ni de derechas, que iban a conciertos de Hombres G con jerseys de colores pastel y plumíferos fluorescentes eran la cara luminosa y mullida del Estado de Bienestar y la promesa de un mundo sin problemas, como la carita rechoncha de Snoopy, su ídolo. A lo largo de los siguientes cuarenta años los pijos españoles han ido mutado en infinitas variantes, tan escurridizas y sutiles que ya en el siglo XXI solo encuentran una representación tan pura y caricaturesca como aquella primigenia: el cayetano. El universo simbólico cayetano contiene todos los elementos del mundo despreocupado de los pijos de los ochenta pero añade muchos más ingredientes que hablan del triunfo radical del neoliberalismo de la nostalgia de tiempos de señoritos pero también de la furia de las tribus urbanas. ¿Qué es pues un pijo? ¿Existen pijos “de verdad” y pijos “de mentira? ¿Un pijo es siempre de derechas? ¿Es lo mismo ser pijo que rico? ¿Cuantos tipos de pijos existen? ¿En una sociedad obsesionada con el culto a la imagen, el dinero, el triunfo, no somos casi todos un poco sospechosos de pijismo? ¿Por qué el adjetivo “pijo” ha pasado de ser un insulto a un adjetivo que muchos sueñan con poder arrogarse?

😏 Raquel Peláez nació en Ponferrada (León), al lado de una montaña de carbón de diez millones de metros cúbicos y unos ochenta metros de altura el mismo año en que se promulgó la Constitución del 78. Es periodista y desde muy joven comprendió que el infierno de Dante transcurre en una redacción local un domingo por la tarde. Ha escrito anuncios para inmobiliarias, lentes de contacto y mejillones. Ha trabajado en diferentes medios de comunicación (entre ellos la revista Vanity Fair, donde fue redactora jefa web) y actualmente es subdirectora de la revista S Moda de El País. Tras tres años de investigación en archivos y cientos de entrevistas con toda clase de personalidades, acaba de publicar el ensayo Quiero y no puedo, una historia de los pijos de España, donde hace un fascinante recorrido en profundidad por la historia reciente de nuestro país. Un éxito instantáneo que captura uno de los grandes temas del momento y que enriquece el debate sobre la cultura de la aspiración, la desigualdad de clase y el imaginario que rige nuestro sistema de valores.

viernes, 23 de agosto de 2024

#hemeroteca #transfobia #terf | Una mujer transgénero gana un juicio contra una aplicación exclusiva para féminas en Australia

Roxanne Tickle //

Una mujer transgénero gana un juicio contra una aplicación exclusiva para féminas en Australia

El juez Robert Brownwich del Tribunal Federal Australiano ordenó a la aplicación Giggle for Girls y a su fundadora Sally Grover a pagar una indemnización de 10.000 dólares australianos a la demandante, Roxanne Tickle.
Granada Hoy, 2024-08-23
https://www.granadahoy.com/sociedad/mujer-transgenero-gana-juicio-aplicacion_0_2002267884.html 

Una mujer transgénero ganó este viernes un juicio en Australia contra una aplicación exclusiva para féminas que la identificó como un hombre, un caso considerado como un hito legal en el reconocimiento de la identidad de género en el país oceánico. El juez Robert Brownwich del Tribunal Federal Australiano ordenó a la aplicación Giggle for Girls y a su fundadora Sally Grover a pagar una indemnización de 10.000 dólares australianos (unos 6.709 dólares) a la demandante, Roxanne Tickle, así como a pagarle las costas legales por "discriminación indirecta", según el fallo publicado hoy en el portal judicial.

Tickle demandó a Giggle después de que la bloqueara en septiembre de 2021 a raíz de que Grover revisara manualmente la fotografía que la mujer transgénero subió para confirmar su identidad y la identificara como hombre, a pesar de que el programa de inteligencia artificial ya le había aprobado su solicitud.

La demandante, que cambió su partida de nacimiento en 2018 para ser identificada como mujer, argumentó en el proceso judicial que la identidad de género de una persona, a diferencia del sexo que tenía o se le asignó al nacer, está respaldada por la Ley de Discriminación Sexual del país oceánico, así como el derecho internacional.

Por su lado, la defensa de Grover y Giggle for Girls, una plataforma que se define como un espacio seguro para que las mujeres compartan historias, alegó que el sexo es una cuestión biológica y por lo tanto no aceptaban que "el sexo de una persona pueda ser una cuestión de autoidentificación", de acuerdo al fallo.

Pero al analizar las leyes y los precedentes, el juez Brownwich determinó que el sexo, de acuerdo a la Ley de Discriminación Sexual, "es cambiante y no necesariamente binaria, contrariamente a lo que afirman los demandados", según el fallo judicial publicado hoy. El magistrado también remarcó que la condición impuesta por Giggle for Girls de que se aparente ser una mujer cisgénero (cuando la identidad de género coincide con el sexo asignado al nacer), así como la decisión de no readmitirla tras presentar pruebas, no solo perjudicó a Tickle sino también a las mujeres transgénero.

Por su lado, la jurista Paula Gerber, académica de la Universidad de Monash, explicó hoy que el juez determinó que se trató de una discriminación indirecta y no directa porque "no había pruebas suficientes para demostrar que Sally Grover supiera que Roxanne Tickle era transexual", según un comunicado de su institución. "Esta decisión es una gran victoria para las mujeres transexuales de Australia", recalcó la experta legal al referirse a este caso contra Giggle for girls, que está actualmente "en renovación", de acuerdo a la cuenta de Grover en X.

sábado, 22 de junio de 2024

#hemeroteca #gais #estereotipos | El gaytriarcado de la moda, la belleza y la decoración

Lorenzo Caprile en 'Maestros de la Costura' //

El gaytriarcado de la moda, la belleza y la decoración

Beatriz Miranda | El Mundo, 2024-06-22 [Newsstream]

https://www.elmundo.es/loc/sin-noticias-de-dior/2024/06/25/6675a3acfdddfff2168b4594.html

Datos y clichés. En una ocasión, una conocida mía diseñadora y lesbiana que hoy triunfa mucho a nivel internacional se me quejó de que en la moda española mandan demasiado los gays. Como si ser varón y homosexual fuera un valor añadido al talento. Me hizo reflexionar. Es verdad que los modistas más célebres de aquí a Pekín son señores, en su mayoría gays. Como peculiaridad existe alguna mujer y lesbiana, pero muy pocas, que se sepa, declaradas. Algo que ocurre con otros sectores, en especial los relacionados con la estética. Léase, la belleza y la decoración, profesiones liberales en las que hay muchas personas que también pertenecen al colectivo LGTBI y destacan por su gusto y sensibilidad artística. Mi conocida alegaba que esto que ella llama ‘gaytriarcado’ en la industria de la moda, la peluquería, el maquillaje y el interiorismo es una cara más del machismo. No lo tengo yo tan claro, pero la realidad es que los datos refuerzan el cliché. En estos gremios hay más jefes masculinos que femeninos, pero supongo que tiene mucho que ver que las mujeres aún lo tienen mucho más difícil a la hora de salir del armario y la sociedad tiene más prejuicios contra ellas, por eso muchas disfrazan de amistad íntima o de bisexualidad puntual sus relaciones. Se trata de la vuelta de tortilla de lo contrario, el del ambiente sospechosamente heteruzo que se respira en otros círculos, en especial el taurino y el del fútbol. Le cuento a Javi Cid el tema de esta columna y le digo que me voy a volver homófoba al cierre de la edición de este especial LGTB que tanto trabajo nos da cada año. Es una broma, claro. "Habrá ‘gaytriarcado’ en la moda, pero en el Ibex no, y es más importante", recela. Tiene razón. Javi es el gay más influyente de mi vida. Nos conocemos -y trabajamos juntos- desde hace más de 20 años y tiene un talento increíble escribiendo. Tras él está Caprile. Para mí son mucho más que dos señores gays. Son mis amigos íntimos y punto y yo espero serlo de ellos, que no su mariliendre, concepto que me espanta y me suena a mujer de relación tóxica con el resto de mujeres y hombres heteros que se hace amiga de gays porque simplemente no se sienten amenazadas por ellos. Pues sí, otro cliché. Como en todo, en el mundo LGTBI hay buenas personas, malas y regulares. He conocido de todo, incluso lo más insólito, como gays misóginos, que los hay y muchos. Como heteros. Idiotas en general. Comprendo que las celebraciones en el marco del Orgullo son necesarias porque aún hay mucho camino que avanzar en muchos lugares del mundo y hay que celebrar los logros en materia de derechos, pero lo cierto es que todos los años me produce el mismo conflicto hacer el suplemento anual con la percha de esta fecha tan señalada. Si yo fuera lesbiana no querría salir en ninguna lista por el hecho de serlo, pero tampoco, ahora que lo pienso, cualquier otro ranking, que los carga el diablo... Si algún día deja de conmemorarse el Gay Pride será porque todo está superado. Yo no lo viviré pero quizás mis hijos. Ojalá.

martes, 18 de junio de 2024

#hemeroteca #lgtbifobia #educacion | Sufrir acoso o discriminación en el trabajo y marcharse: uno de cada 10 profesores víctima de LGTBIfobia decidió cambiar de centro

El País / Un instituto de Barcelona a finales de 2023 //

Sufrir acoso o discriminación en el trabajo y marcharse: uno de cada 10 profesores víctima de LGTBIfobia decidió cambiar de centro

Una encuesta refleja que el miedo a sufrir situaciones de odio o a que se cuestione su profesionalidad son dos de las razones por las que uno de cada tres docentes del colectivo no muestra nunca o casi nunca su orientación sexual
Pau Alemany | El País, 2024-06-18
https://elpais.com/educacion/2024-06-18/sufrir-acoso-o-discriminacion-en-el-trabajo-y-marcharse-uno-de-cada-10-profesores-victima-de-lgtbifobia-decidio-cambiar-de-centro.html

Ser profesor y salir del armario en el instituto es una decisión todavía compleja. El miedo a sufrir situaciones de discriminación o a que se cuestione la profesionalidad son algunas de las razones que empujan a casi uno de cada tres docentes del colectivo LGTBI a no mostrar nunca o casi nunca su orientación sexual. Así lo refleja la encuesta Centros educativos, profesorado LGTBI+ y personas aliadas, elaborada conjuntamente por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales e Intersexuales (FELGTBI+) y la Federación Estatal de Enseñanza de Comisiones Obreras, que se ha presentado este martes. El informe también refleja datos de la violencia que padecen y que provoca que el 12% de los que han sido víctimas decidió cambiar de centro.

A los que sí que optan por visibilizarse siempre, que son un 31%, o con frecuencia, un 20%, les es más sencillo hacerlo con los compañeros de trabajo que con el alumnado. La mitad de los que lo manifiestan lo hacen ante cualquier persona, uno de cada tres se visibiliza solamente ante sus iguales y uno de cada 10 ante los estudiantes. La percepción mayoritaria es que en los centros educativos donde trabajan reciben un apoyo y un respeto escaso.

La principal reticencia para dar el paso de visibilizarse es abrir la puerta a posibles situaciones de odio, de acoso o de discriminación como insultos por LGTBIfobia o agresiones. Hasta un 84,6% del profesorado LGTBI que ha participado en la encuesta así lo manifiesta. La siguiente preocupación más común, que atañe al 41%, es que se les vincule con fenómenos estereotipados, como ser una persona más débil, tener pluma o tener una mayor promiscuidad. Y muy de cerca, con el 37%, le sigue el miedo a que se cuestione su profesionalidad. Por último, uno de cada 10 alude al temor de perder el empleo.

En la encuesta han participado 1.020 docentes, de los cuales 420 son profesorado LGTBI, 459 son aliados del colectivo (personas que los apoyan) y los 141 restantes ni lo uno ni lo otro. El 60% de los encuestados trabaja en un Instituto de Educación Secundaria y el 25% en un Colegio de Educación Infantil y Primaria, mientras que el resto imparte clases en otro tipo de centros. La muestra refleja un sesgo hacia los centros de titularidad pública, ya que el 91% de los encuestados trabaja en ellos. En el Orgullo de este año, cuya manifestación estatal se celebra el 6 de julio en Madrid, se quiere reivindicar la importancia de la educación y, por ello, se ha escogido como lema 'Educación, derechos y paz: Orgullo que transforma'.

El coordinador de Educación de la FELGTBI+, David Armenteros, explica la importancia de la visibilización del profesorado para ser referentes del alumnado. “Ellos acuden a ti, se sienten liberados para expresarse como son”, comenta. Él es profesor de Matemáticas y hace unos años decidió salir del armario en el trabajo. “En las cenas de Navidad, por ejemplo, cuando todavía no era visible, se me hacía incómodo cada vez que los compañeros hablaban de sus parejas y yo no podía compartir esa parte de mi vida”, recuerda. En su caso, la experiencia ha sido positiva.

Experiencias de odio
Desterrar completamente la LGTBIfobia de las aulas es un objetivo todavía lejano, pero la tolerancia es mayor respecto a hace unas décadas. Esto se refleja, entre otras cuestiones, en que dos de cada tres profesores ni ha sido víctima ni ha presenciado ningún acto de odio contra el colectivo. Aunque todavía hay un 12% que sí que lo ha sufrido. De este último grupo, los que sí que han sido víctimas, un 17% tuvo una confrontación directa, es decir, el ataque se produjo abiertamente contra él; un 52%, una indirecta y un 22%, ambas.

La frecuencia con la que se producen las situaciones de odio es mayormente esporádica, ya que la mitad de las víctimas las sufren de forma puntual, pero también hay un 11% que las padecen de manera constante. Los agresores más habituales son los estudiantes, porque ocurre en seis de cada 10 veces, pero también son ellos quienes realizan la discriminación o el acoso durante menos tiempo. Otros integrantes del centro, como compañeros de trabajo, son los causantes de la discriminación en tres de cada 10 ocasiones, y estas acciones suelen perdurar en el tiempo. Por último, en una de cada 10 veces los actos de odio se producen por parte de los familiares.

La respuesta de la comunidad educativa ante situaciones de LGTBIfobia es generalmente positiva, ya que en la mitad de las veces actuó el equipo directivo. Sin embargo, todavía hay casos de bajas laborales provocadas por el acoso en los centros e incluso un 12% de los profesores que fueron víctimas decidió cambiar de centro. Armenteros comenta que el profesorado está “muy expuesto” por ser un trabajo de cara al público y que, cuando se toma la decisión de visibilizarse, se hace “ante todo el mundo”.

viernes, 19 de abril de 2024

#hemeroteca #trans | Lucy Sante: «Me esforcé por ser un hombre pero nunca lo conseguí»

Lucy Sante //

Lucy Sante: «Me esforcé por ser un hombre pero nunca lo conseguí»
Lucía Tolosa | Ethic, 2024-04-19

https://ethic.es/2024/04/entrevista-lucy-sante/

El 17 de febrero de 2021, la escritora Lucy Sante (Verviers, 1954) se descargó una aplicación de modificación de rostro y su vida entera dio un vuelco. El reflejo de la imagen de una mujer de melena castaña en su móvil contrastó con su físico e identidad de entonces, los de un escritor estadounidense de origen belga, un aclamado y famoso ensayista dedicado a la crítica literaria, y al análisis del urbanismo y la fotografía. Lucy Sante tenía entonces 66 años y era socialmente conocida como Luc cuando tomó la decisión de comunicar a su entorno su transición de género. La talentosa cronista del 'underground' neoyorquino decidió volcar en el libro ‘Ella era yo’ (Libros del K.O.) el viaje que arrancó hace ya varios años. La obra que ofrece la incisiva comentarista es ante todo la historia de su vida, un mosaico de dudas, alegrías y tristezas, pero también una invitación a luchar por ser uno mismo sin perder el humor acerbo, la ternura y la valentía de vivir sin esconderse.

P. Afirma que se le cayó la venda de los ojos y decidió tomar la decisión de transicionar al ver una imagen de su físico como mujer en FaceApp. ¿Qué pasó por su cabeza en aquel momento?

Sentí que me transferían a otra dimensión. Cuando pasé todas las fotos que tenía de mí misma, desde los 12 años hasta el presente, vi pasar delante de mis ojos una vida paralela que siempre me había negado por miedo y vergüenza. Yo sabía que era trans desde los nueve años, pero era un secreto que pretendía llevarme a la tumba. Esa vida posible que me mostraba la aplicación de modificación de rostros había estado siempre en mi cabeza, pero me daba terror reconocerlo. A veces creemos que negando la realidad viviremos más tranquilas, por eso traté a toda costa de ser un hombre heterosexual.

P. En el libro menciona la represión del deseo y el autocastigo consciente. ¿La transición le ha liberado de estos bucles?


Mi transición ha sido un proceso de eliminación de todos los estereotipos masculinos con los que intenté identificarme sin éxito durante sesenta años. Cuando te niegas a ti misma ser quien realmente eres, vives como una espectadora todo lo que te ocurre y sientes mucha frustración. Esto es algo que solo pueden entender las personas trans, es difícil que lo entiendan las personas cisgénero. Lo que más me sorprendió cuando empecé la transición fue sentir que todo ese nuevo mundo ya lo conocía. Yo nunca he creído en vidas pasadas, pero si lo hiciera, seguro que fui una mujer en alguna vida anterior.

P. ¿Cómo definiría lo que significa ser mujer?


Ser mujer son muchas cosas, y es difícil definirlo. Yo sé que lo soy, aunque no tenga el aparato reproductivo de una mujer. A muchas personas solo les importa la parte biológica, pero creo que ser mujer tiene que ver con una forma de mirar y estar en el mundo, una forma mucho más sensible. Para mí ser mujer es alejarse de la masculinidad y sus cosas negativas, como la violencia o la competición. Mi forma de actuar, de sentir y de ser es la de una mujer.

P. ¿Asociar determinadas características como la competitividad a los hombres y la sensibilidad a las mujeres no es una forma de generalizar y alimentar los estereotipos?


Son construcciones culturales nefastas, pero tienen cierta veracidad. A los hombres se les enseña desde pequeños que deben ser fuertes y se les repite que no deben llorar como una niña, y eso hace que más adelante los adultos no se permitan cosas como la vulnerabilidad o el romanticismo. En la vida nos encontramos con imposiciones socioculturales que ninguno hemos elegido, pero nos condicionan profundamente. Si a las niñas les damos un carrito rosa con un bebé de plástico para que juegue, y a los niños una pelota de fútbol, estamos alimentando unos clichés que más adelante se reflejarán en su adultez. Reproducimos inevitablemente estereotipos culturales.

P. ¿Cuando en el libro afirma que nunca se le dio bien ser hombre, aunque lo intentó, se refiere a estos estereotipos?


Sí, me esforcé por ser un hombre pero nunca lo conseguí. Nunca encajé en el prototipo de hombre porque sentía que se relacionaban de un modo que me resultaba muy ajeno. No estaba cómoda relacionándome con hombres, porque tenía la sensación de estar compitiendo en una lucha en la que yo nunca me había querido apuntar. Me tocaba participar en toda esa basura masculina, pero el problema es que por mucho que me esfuerce, no puedo fingir que me interesa el poder, el fútbol, el ansia de acumular dinero… Siento que los hombres pertenecen a un mundo del que yo nunca he formado parte.

P. En su libro menciona que haber nacido sin cuello del útero, no menstruar y no poder dar a luz le hacía sentir que no cumplía con las expectativas de las mujeres.

Es verdad, me siento mujer, pero las dudas vuelven todos los días. Soy mujer, pero no he tenido que enfrentarme a la menopausia, ni a un cáncer de mama, ni a infecciones vaginales. Nunca me he arrepentido de haber iniciado la transición, pero sí he sentido que no podía sufrir como sufrían ellas y que no estaba a la altura. Hace poco vi un artículo en la prensa donde decían que no éramos mujeres, que éramos hombres con fetiches, y aunque pueda argumentar en contra de ese artículo, me sigue doliendo. Siempre hay una reacción interna que no puedo evitar y me hace pensar que estoy engañando a todos, a veces me llamo a mí misma mentirosa. Esto lo he hablado con otras mujeres trans y es un sentimiento habitual. Todas tenemos días malos en los que sentimos que somos impostoras, por cuestiones como no poder parir.

P. ¿Considera que se atribuye a la maternidad una importancia desmedida para definir a una mujer?

Absolutamente, la capacidad de parir de las mujeres constituye un gran porcentaje de su valor mercantil y por tanto de su opresión. Es parte del contrato, tienes que ser deseable y además poder ofrecer descendencia, y si no eres capaz, pierdes valor. En este tema también hay un componente social y cultural que arrastramos de muchos años atrás y tiene que ver con asumir que una mujer sin hijos es una mujer incompleta. Por suerte esto está cambiando, tengo la suerte de tener un hijo con el que me entiendo muy bien, y es de una generación que comprende que tener hijos o no tenerlos es igual de respetable y no nos hace mejores ni peores.

P. En su libro también aparecen las relaciones amorosas, con sus esperanzas y desilusiones. ¿Diría que el concepto de amor romántico ha sido nocivo para las mujeres?

El amor romántico puede oprimir a las mujeres, transformarse en una esclavitud y en otra forma de dominación. Soy muy romántica y no quiero tirar piedras contra mi propio tejado, el romanticismo es maravilloso, pero creo que puede encerrar dinámicas muy nefastas. En nombre del romanticismo, una mujer puede ir convirtiéndose en la propiedad de un hombre, o justificar dejar toda su vida apartada solo por él y perder su independencia. En este tema creo que la juventud actual está mucho más concienciada, las mujeres ya no se conforman y exigen que el hombre respete su espacio y su libertad.

P. Sostiene en un determinado fragmento que la disforia de género en la juventud no es un capricho pasajero. ¿Qué le diría a los que piensan diferente?

No soy científica, pero me preocupa la reacción de personas intransigentes que afirman que ser transexual es algo psicológico, una especie de enfermedad mental. Mi intuición es que tiene que ver más con el cuerpo, es una cuestión fisiológica. Ser trans no es algo que pueda elegirse. Lamento profundamente que haya jóvenes que se arrepientan de su transición, pero son una minoría. Me preocupa que se estén usando estos casos que son mínimos para camuflar el verdadero problema: los niños trans que desean iniciar una transición y no tienen herramientas ni acompañamiento para hacerlo. En mi época había muy poca información y por tanto ningún acompañamiento, hasta que no llegó internet ni siquiera sabía los efectos de los estrógenos. Ojalá no haber pasado por el sufrimiento que pasé si desde los nueve años hubiera podido hacer mi transición.

P. El anterior Ejecutivo en España legisló sobre estas cuestiones. ¿Qué opina de la reacción a la Ley Trans española?


No he leído la legislación española, pero conozco otras como la de Gran Bretaña, y tengo claro que hay personas horribles que están dedicadas a terminar con las personas trans por motivos ideológicos. La transexualidad amenaza el poder masculino, cambia los paradigmas y la forma de relacionarnos que conocíamos hasta ahora. Si admitimos que las personas son fluidas, que el sexo y el género pueden no corresponderse, concluimos que no hay un sexo poderoso y otro más débil. La supremacía masculina desaparece, y hay mucha gente que no tolera eso. Pero me alegro de ver que la reacción crítica no suele venir de los más jóvenes. Es una alegría darme cuenta de que la juventud entiende mucho mejor que las líneas de género son porosas que las personas de mi generación. El género abarca un espectro amplísimo.

P. Ahora que menciona la juventud, en su libro explica que cuando era joven evitaba a mujeres trans como Teri Toye o Greer Lankton.

No me enorgullece decirlo, pero huía de ese tipo de círculos porque sabía que si las frecuentaba no podría seguir ocultándome. Yo tenía muchas ambiciones literarias, y me daba mucho miedo ser etiquetada como «la autora trans». Me veía marginada para siempre, sin capacidad de ser amada y rechazada por mi entorno cercano. Los referentes son importantísimos, pero en aquella época me daba miedo hasta hablarles. Para esconder un secreto tan grande como el mío, debía alejarme completamente de las mujeres trans para seguir en mi cascarón.

P. ¿La escritura, y en general la cultura, te ha ayudado a sobrevivir en aquel cascarón?

Sí, ha supuesto una apertura a la vida y un lugar ficticio donde podía navegar más fácilmente que en el mundo real. La cultura, y especialmente la literatura, ha sido siempre una forma de encontrarme, de rehacerme. Cuando era pequeña tuve que dejar Francia, mudarme a Estados Unidos y aprender el inglés, y ese cambio de lenguaje ya supuso una transformación enorme. Por eso cuando comencé la transición, había cosas que me resultaban familiares porque, en cierto modo, ya había realizado una transición cuando era una cría. La música me acompaña mucho también, el primer año de mi transición solo escuchaba discos de Nico, me ayudó a hacer de puente entre lo masculino y lo femenino. El arte me ayuda a ordenar los pensamientos y entenderme mejor.

P. Ha sido una gran cronista del ‘underground’ neoyorquino y testigo del ‘boom’ de la cultura de los 80. ¿Cómo ve la evolución con la actualidad?

Ahora la cultura no se disfruta, se consume compulsivamente con ansiedad. Hay una cuestión clave en este asunto, y es el precio de la vivienda. En mi época se podía trabajar en una librería o en una tienda de discos y ganar lo suficiente para pagarte un techo, la comida, las salidas y el consumo de arte. Ahora hay apartamentos que parecen zulos a un precio inasumible, cuesta diez veces más de lo que costaba cuando yo era joven. La gente vive para trabajar y subsistir, y además está cada vez más conectada a las redes y menos a la vida real. Se ha perdido la vida social y de barrio, y eso se refleja en el modo de disfrutar de la cultura, pero también en el modo de relacionarnos. Estamos mucho más solos y aislados ahora que cuando yo era joven.

P. ¿Qué rasgos destacaría del cambio en la relación con su entorno, desde que dejó de ser Luc y pasó a ser Lucy?


Siendo Luc, he sentido muchas veces que la vida no tenía sentido. Me resultaba difícil comunicarme con los demás porque estaba obsesionada con esconder mi secreto, entonces me costaba hablar de muchos asuntos y construía barreras para protegerme. Lucy está mucho más abierta a descubrir cosas nuevas, a relacionarse de forma sincera, a hablar de cualquier tema con franqueza. Soy mucho más feliz ahora, pero sí noto que hay ciertas barreras.

P. ¿A qué barreras se refiere?

No me quejo, tengo suerte en muchos aspectos porque soy una escritora reconocida, tengo estabilidad económica y además soy vieja. No soy objeto de deseo, por tanto, no soy objeto de violencia. Pero, por ejemplo, el amor es para mí una utopía ya lejana. Tiene que ver con barreras generacionales… Yo soy muy mayor, voy a cumplir 70 años dentro de poco y siento cierta soledad. Sigo conservando a mis amigos de siempre, respetan mi elección y me quieren, pero no me comprenden. Solo me siento de verdad comprendida cuando estoy con jóvenes, y especialmente con mujeres trans que me han ayudado mucho. Ser trans con 25 años es algo mucho más aceptado socialmente que serlo con 70.

P. En su libro explica cómo se volvió una experta de su rostro y estudiaba poses catalogadas como femeninas. ¿La disforia de género genera una obsesión por el físico?

La disforia de género te genera una carga brutal que luego te desborda. Han pasado ya varios años desde que decidí ser yo misma y estoy menos obsesionada con mi rostro, pero durante mucho tiempo me impuse un estudio microscópico de mi cara. Viví un tiempo en una montaña rusa de emociones, me veía fenomenal y de pronto fatal, y así todo el rato. Recuerdo que cuando tomé la decisión de iniciar la transición, me compré emocionada pelucas, lencería y ropa. Me afeité todo el vello corporal, adelgacé seis kilos, me maquillaba, probaba poses y gestos femeninos, incluso asistí a clases de voz por internet. Pero actualmente sé que tengo que aceptar mi físico y mi envejecimiento. A estas alturas, lo que los demás piensen de mí ya me da igual, me basta con saberlo yo.

P. ¿Qué opina de la división del movimiento feminista, especialmente en el tema de las mujeres antitransgénero?

Este tema me produce una inmensa tristeza. Un feminismo que no entiende que el sexo y el género no tienen que corresponderse por fuerza y que margina a las personas trans es un feminismo excluyente. Hace cincuenta años ya era trágica esa postura, pero hoy en día, con todos los avances que se han hecho y la información de la que disponemos, es desoladora. No quiero sonar pesimista, pero ahora hay fuerzas reaccionarias más fuertes que nunca y están apoyadas por personas que se dicen feministas. En EE. UU. hay una decena de estados que han prohibido el tratamiento hormonal para jóvenes, e incluso hay un par de estados que están prohibiéndolo para adultos también. Hay una división cultural y política que me preocupa.

jueves, 11 de abril de 2024

#hemeroteca #poblacionromani | Violeta Pérez Manzano: «Si mi voz llega a una sola persona gitana y eso le inspira, ya habré cumplido»

Campusa / Violeta Pérez Manzano //

Violeta Pérez Manzano: «Si mi voz llega a una sola persona gitana y eso le inspira, ya habré cumplido»

Primera alumna de etnia gitana que se gradúa en Derecho en la UPV/EHU
UPV/EHU | Campusa, 2024-04-11
https://www.ehu.eus/es/-/violeta-perez-primera-alumna-gitana-graduada-derecho

La Facultad de Derecho (Bizkaia) celebra mañana el Acto de Entrega de Diplomas en Bizkaia Aretoa. En esta ocasión, concurre un acontecimiento especial y consiste en que se gradúa en Derecho por la Universidad del País Vasco la primera mujer de etnia gitana, Violeta Perez Manzano.

La relevancia del hecho de que sea mujer, de etnia gitana y la primera graduada en Derecho por la UPV/EHU constituye una noticia de interés para la universidad pública, pues como certifica un estudio realizado por la Fundación Secretariado Gitano, a nivel estatal únicamente el 17% de las personas gitanas tienen terminados los Estudios Secundarios Obligatorios, frente al 77% de la población en general. Y, de ese pequeño porcentaje, únicamente el 3% termina los estudios universitarios.

Nos han dicho que has sacado muy buenas notas en el Grado de Derecho. Ahora estudias el Master de Abogacía y Procura. Lo tuyo y el Derecho es vocacional, ¿verdad?


No creas, tras hacer la selectividad dudé entre Derecho y ADE (Administración y Dirección de Empresas). Al final me decidí por el Grado de Derecho, y la verdad es que me ha aportado mucho. Gracias a lo que he aprendido en la carrera sobre los Derechos Humanos, conozco los derechos que tenemos y la expresa prohibición de toda discriminación, y en particular la ejercida por razón de sexo, raza, color, origen étnico o social.

Específicamente mi Trabajo Fin de Grado me sirvió para conocer la historia jurídica de las leyes antigitanas que se han promulgado en España en los últimos 600 años. Las personas gitanas hemos sido violentadas, discriminadas e incluso, hemos sufrido varios intentos de exterminio, uno de ellos en el Estado Español en 1749. Todas estas leyes antigitanas han estructurado un sistema social, político, económico y cultural antigitano por definición, lo que ha supuesto y supone graves consecuencias en el legítimo ejercicio de nuestros derechos. Es por ello que, a través del Derecho, de la formación que escogí y en la que sigo formándome, podré defender, a través de las vías existentes, el cumplimiento de la legislación existente (En estos momentos, Violeta Pérez Manzano compatibiliza sus estudios de postgrado con el trabajo en las asociaciones Romi Berriak y Amuge - Asociación de Mujeres Gitanas de Euskadi)

Mañana se celebra el Acto de Entrega de diplomas de las y los Graduadas y Graduados en Derecho de la Facultad de Derecho Bizkaia, en el Bizkaia Aretoa. La relevancia del hecho de que seas mujer, de etnia gitana y la primera graduada en Derecho por la UPV/EHU nos parece que constituye una noticia de interés para nuestra Universidad. ¿Tú cómo lo vives?

Yo vivo este momento con mucho orgullo, ya que no es una victoria individual, sino fruto del esfuerzo colectivo que mi familia ha realizado para vencer cada barrera antigitana y garantizarme todas las opciones formativas. Que puedan vivir junto a mí este momento es una alegría y doy gracias por poder tener una familia que me haya acompañado y arropado de esta forma.

Desmontas estereotipos. No se pueden extender las características de algunas personas a una cultura, ¿verdad?


Primero hay que pensar de dónde vienen estos estereotipos, ya que son reflejo del antigitanismo que se tienen hacia las personas gitanas. Estos estereotipos nos homogenizan, y en ocasiones utilizan aspectos valiosos para nosotras para tratar de ridiculizarnos. Recuerdo a una profesora del instituto que me dijo que los gitanos «solo servimos para la música y para el mercadillo». Realmente ella quiso ningunear dos valores fundamentales para nuestro pueblo, como lo son el arte y el trabajo. La realidad es que el mercadillo es el sector que ha permitido al Pueblo Gitano subsistir y es fundamental para entender nuestra historia. Yo estoy muy agradecida al mercadillo porque es lo que ha permitido que me forme y que a día de hoy pueda luchar en la defensa de los derechos del Pueblo Gitano. Las personas gitanas somos diversas y nos revelamos contra la homogenización a la que nos han querido enfrentar, declamando nuestra singularidad y poniendo en valor nuestra cosmovisión social, política y cultural.

¿Has sufrido mucho racismo en el sistema educativo?

Yo personalmente he tenido la suerte de no haber sufrido la segregación escolar directamente, que es una de las caras más visibles del antigitanismo en el sistema educativo, pero por desgracia sí lo he vivido de forma indirecta: el sistema educativo nos hace creer que estudiar no es para nosotras. Yo misma lo he vivido en primera persona, sientes que no eres capaz, que esto de estudiar un grado en la universidad no es lo tuyo. De hecho, durante el primer año del grado de Derecho dejé la carrera, sentía que no era suficiente y estuve unos meses sin ir a clase. Estaba segura que no volvía, pero gracias al apoyo de mi familia lo retomé.

¿Puedo añadir una cosa más?

¡Claro!


Respecto a la universidad y mi grado, echo en falta que en las asignaturas que he estudiado en el grado no se hayan tratado más las leyes discriminatorias que han existido contra el pueblo gitano, por ejemplo.

El último estudio realizado en 2019 por la Fundación Secretariado Gitano sobre la situación de la población gitana en España en relación al empleo y la pobreza, ratificaba que únicamente el 17% de las personas gitanas tienen terminados los Estudios Secundarios Obligatorios, frente al 77% de la población en general. Y, de ese pequeño porcentaje únicamente el 3% termina los estudios universitarios. ¿Cómo se le pueda dar la vuelta?

La falta de referentes es una gran dificultad y una notable falta de motivación para nosotras como alumnas. Yo, por suerte, he tenido un referente muy importante en mi tío Ramon, que estudió Educación Social en la universidad, y gracias a ese referente, estoy segura, que he llegado hasta aquí. De igual modo, valoro la resiliencia y capacidad de adaptación de mi madre y mi abuelo, ambos se formaron en Educación para Adultos.

Por eso parece importante que en actos como el de mañana, personas como tú tengáis una voz.


Si mi voz llega a una sola persona gitana y eso le inspira de cualquier modo, a formarse, a enfrentarse a las violencias a las que el sistema nos reta y a llegar a acuerdos entre nosotros y luchar conjuntamente, ya habré cumplido.

¿Qué te gustaría transmitir a la comunidad universitaria respecto a la situación del alumnado gitano?

Me gustaría que cada agente que componemos el sistema educativo seamos capaces de trabajar de forma coordinada para garantizar una formación libre de violencias antigitanas. Para ello, es vital acabar con la segregación escolar, y garantizar una escuela de máximos educativos, que garantice la igualdad de oportunidades y que posibilite que cada niña gitana pueda soñar con un futuro de posibilidades.

viernes, 15 de marzo de 2024

#hemeroteca #transfobia | El fraude es la ley

Debate 'trans' en 'Y ahora Sonsoles', en Antena 3, el 7 de marzo //

El fraude es la ley

Con la ‘ley trans’ es imposible saber si Juanjo es o no mujer a menos que la Fiscalía o la propia Federación Estatal LGTBI+ tengan algún modo de penetrar en su psique para descubrir de qué sexo se siente
Najat El Hachmi | El País, 2024-03-15

https://elpais.com/opinion/2024-03-15/el-fraude-es-la-ley.html 

En las últimas semanas han aparecido en televisión “mujeres” que nacieron hombres y han decidido cambiar su sexo registral conservando una apariencia típicamente masculina e incluso su nombre de toda la vida. Sorpresa ninguna para quienes leímos la ley trans, que no establece requisitos para transitar administrativamente en aras de la despatologización y porque ya en el preámbulo se nos recuerda que “el derecho al cambio registral de la mención al sexo se basa en el principio de libre desarrollo de la personalidad y constituye igualmente una proyección del derecho fundamental a la intimidad personal”. Así que si Juanjo le dice a Sonsoles Ónega, con toda su barba, que es mujer, ¿quién va a negarle su derecho a la intimidad personal? Pues quien ha salido a denunciar estos casos tildándolos de fraudulentos es la Federación Estatal LGTBI+. Afirman que Juanjo y sus amigos no son “trans” de verdad y que se están burlando de la ley. ¿Cómo lo saben? ¿Cómo y quién decide quién es “trans” de verdad si los exámenes médicos que certificaban la disforia persistente han sido borrados de la ley? ¿Cómo vamos a saber si Juanjo se siente o no mujer si mujer es cualquiera que se sienta mujer?

La federación insta a la Fiscalía a actuar contra estos usurpadores de la condición “trans”, pero ¿cómo? ¿Qué pruebas se pueden aportar para demostrar el fraude? Ninguna, puesto que la ley legisla sobre sentimientos y a menos que reinstauremos el pecado de pensamiento es imposible acceder a las profundidades del alma de Juanjo y sus musculados colegas para saber si son mujeres de verdad o mienten. Cuando en su día surgió esta posible consecuencia de la norma se le preguntó a Joaquim Bosch por el asunto y el magistrado respondió que habría que comprobar que la persona “trans” se comportaba según su nuevo sexo registral. ¿Y eso qué quiere decir? ¿Cómo es comportarse como un hombre o como mujer? ¿Volvemos a los estereotipos según los cuales alguien es femenino si lleva el pelo largo, se expresa con ademanes característicos y se pone vestidos? Pues anda que no habría mujeres en el Vaticano con tanta falda. Y en mi pueblo con tanta chilaba. Con la ley trans es imposible saber si Juanjo es o no mujer a menos que la Fiscalía o la propia federación LGTBI+ tengan algún modo de penetrar en su psique para descubrir de qué sexo se siente. Además de que les podría caer una buena multa por “patologizar” lo que es una identidad y, como nos han repetido tantas veces desde el activismo por los derechos “trans”, solo una persona “trans” sabe que es “trans”.

lunes, 15 de enero de 2024

#libros #cuerpos #diversidad | Cuerpos y diversidades : desafíos encarnados

Cuerpos y diversidades : desafíos encarnados / Mónica Cornejo Valle, Maribel Blázquez Rodríguez (eds.).

Madrid : Catarata, 2024 [01-15].
160 p.
Serie: Investigación y Debate ; 433.

/ ES / Libros / ENS / Cuerpos / Diversidad / Estereotipos / Identidades

📘 Ed. impresa: ISBN 9788413528960 / 15.50 €
📝 Cita APA-7: Cornejo Valle, Mónica, y Blázquez Rodríguez, Maribel (2024). Cuerpos y diversidades: desafíos encarnados. Catarata.

✅ Rebiun: https://catalogo.rebiun.org/rebiun/record/Rebiun35035364

El cuerpo como escenario donde se manifiesta la diversidad y donde coinciden la construcción social e individual de lo que llamamos “aspecto”. Nuestras creencias tradicionales sobre el cuerpo están siendo alteradas por nuevas ideas y experiencias relacionadas con la diversidad. El impacto más inmediato del encuentro de la diversidad con lo corporal es la puesta en duda de lo que hasta ahora hemos entendido socialmente como “normal” en cuanto a los cuerpos, pero ¿qué más hay detrás? Cuando las convenciones sociales se desafían, se quiebran los estereotipos y aparece la riqueza y complejidad de la experiencia humana que llamamos diversidad. Esta diversidad puede estar definida directamente por la apariencia y la variabilidad fisiológica, pero también por la percepción subjetiva que cada persona tiene de sí misma, por las creencias religiosas y políticas, e incluso por los medios técnicos en los que nuestra sociedad, profundamente audiovisual, nos trata y retrata. En este libro subrayamos la relevancia del cuerpo como escenario donde se manifiesta esa diversidad, donde coinciden tanto la construcción social e individual de lo que llamamos “aspecto”, como los significados e incluso los derechos que atribuimos a las distintas formas de ser y aparecer en nuestros cuerpos.

😏 Mónica Cornejo Valle. Es doctora y directora del grupo de investigación Antropología, Diversidad y Convivencia de la UCM. Es autora de numerosas publicaciones sobre diversidad religiosa, como ‘El impacto de la crisis del COVID-19 en las minorías religiosas en España’ (2022, Fundación Pluralismo y Convivencia), o ‘La construcción antropológica de la religión’ (2007, Ministerio de Cultura).

😏 Maribel Blázquez Rodríguez. Es profesora titular del Departamento de Antropología Social de la UCM. Recibió el Premio Victoria Kent por su tesis doctoral ‘Ideologías de género y prácticas en la atención sanitaria al embarazo, parto y nacimiento’ (2009, Universidad Rovira i Virgili). Ha investigado sobre salud sexual y reproductiva, procesos de salud, enfermedad y atención de las mujeres atendiendo el uso de distintos sistemas médicos (medicina convencional y alternativa).

😏 Autoría: José Ignacio Pichardo Galán, Diego Albarracín, Jaime Barrientos, Sebastián Collado, Enrique García Pérez, Lisón Arcal José Carmelo, Olga Inmaculada Mancha Cáceres, Mario Martín Páez, Borja Martín-Andino Martín, Virginia Murialdo, Susana Ramírez García, Juana Ramos, Luis Puche Cabezas, Julieta Vartabedian.

#hemeroteca #igualdad | El 44% de los hombres cree que las políticas de igualdad han ido demasiado lejos y que son ellos los discriminados

Manifestación 8M en Palma de Mallorca //

El 44% de los hombres cree que las políticas de igualdad han ido demasiado lejos y que son ellos los discriminados

La encuesta sobre la percepción de la igualdad publicada por el CIS muestra que las mujeres dedican tres horas al día a las tareas del hogar, frente a las dos de los hombres. La brecha se agranda cuando hay hijos: ellas emplean 6,7 horas; ellos 3,7
Ana Requena Aguilar | El Diario, 2024-01-15
https://www.eldiario.es/sociedad/44-hombres-cree-politicas-igualdad-han-ido-lejos-son-discriminados_1_10837784.html

El 44,1% de los hombres cree que las políticas de igualdad han llegado demasiado lejos, tanto que ellos son ahora los discriminados. El dato choca, sin embargo, con que la mayoría de varones (el 48,2%) asegura, al mismo tiempo, que las desigualdades entre mujeres y hombres siguen siendo “muy grandes o bastante grandes”. Y con el 49,2% dice haber escuchado comentarios sexistas de amigos o familiares. Las tres cifras salen de una encuesta sobre la percepción de la igualdad en la población que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado este lunes.

Esa percepción es distinta en mujeres y hombres. Mientras que el 67,2% de ellas ven las discriminaciones aún “muy grandes o bastante grandes”, esa cifra cae veinte puntos cuando se les pregunta a ellos. La encuesta pregunta por la evolución de la última década y ahí el 70,7% de la población cree que esas desigualdades son ahora menores. Eso sí, un 22,4% de las mujeres aseguran que el panorama no ha cambiado tanto y que la desigualdad es similar a la de hace diez años.

Si el 44,1% de los hombres está convencido de que la igualdad ha ido demasiado lejos, también hay mujeres que los afirman, aunque en menor medida: el 32,5%. Eso sí, es mayoría el número de mujeres que asegura que esa afirmación es falsa, el 65,5%.

Cruzar el nivel de apoyo a esa frase con cuál fue el signo del voto en las últimas elecciones generales arroja un dato relevante: el 86% de los votantes de Vox el 23J están muy o bastante de acuerdo con que las políticas de igualdad han sido excesivas y discriminan ahora a los hombres. Lo están también el 66% de quienes votaron al PP, pero solo el 22% de quienes optaron por el PSOE y el 9,5% de las personas que apostaron por Sumar.

Las opiniones sobre qué papel tienen los hombres en el fin de la discriminación también varían. Hasta el 81,2% de las mujeres asegura que la igualdad no se logrará “a menos que los hombres también luchen por los derechos de las mujeres”, una afirmación que sostiene el 74,2% de los hombres.

Cuidados y empleo
La encuesta muestra que las percepciones son también diferentes en cuando a la discriminación laboral y la conciliación. Pero más allá de la percepción, está la medición que el CIS ha hecho de los minutos diarios dedicados a las tareas del hogar y el cuidado de los hijos. De media, las mujeres emplean 172 minutos, casi tres horas diarias, a labores como limpiar, cocinar o hacer la compra. Ellos, 126 minutos, esto es, dos horas al día. La brecha es aún mayor si hablamos del cuidado de los hijos durante los días laborables: las mujeres dedican 6,7 horas diarias a sus hijos, mientras que los hombres 3,7.

A pesar de estos datos, si volvemos a las percepciones, un 72,5% de las mujeres asegura que lo tienen peor ellas para conciliar la vida personal y profesional, mientras que solo el 58,5% de los varones cree que ellas son las perjudicadas. “Las mujeres tienen que esforzarse más que los hombres para demostrar que pueden desempeñar el mismo puesto de trabajo” es otra de las frases que genera resultados bien distintos por sexo: el 78,1% de las mujeres está de acuerdo frente al 51,8% de los hombres.

Estereotipos
La mayoría de la población está de acuerdo con que se sigue juzgando la vida sexual de las mujeres. El 87,2% de la población femenina confirma que se critica más a una mujer con una vida sexual activa que a un hombre. También el 76,2% de ellos creen que esto es así.

La cosa cambia más cuando hablamos de los llamados piropos: el 49,5% de los hombres asegura que “siempre es agradable recibir uno”, algo que solo piensan el 35,7% de las mujeres. Es más, el 60,5% de ellas están en contra de esta afirmación. También hay más hombres que mujeres que creen que la crítica a los chistes machistas es exagerada, incluso más hombres que mujeres que sostienen el tópico de que la maternidad es “la mayor satisfacción que una mujer puede tener”.