jueves, 30 de septiembre de 2010

#recursoselectronicos #pornografia | Panopticum eroticum digitale : taxonomías pornográficas en red

Panopticum eroticum digitale [Recurso electrónico] : taxonomías pornográficas en red / Emilio José Gallardo Saborido, Carmen Serrano Murillo [USE].
En: X0y1#ensayos sobre género y ciberespacio / coordinadora, Remedios Zafra. Madrid : Briseño, 2010 [09]. ISBN 9788469351369. Pág. 190-205.
/ ES / Capítulos / RE / Open Access
/ BDSM / Ciberporno / Etnocentrismo / Heterocentrismo / Homosexualidad / Internet / Pornografía / Taxonomía
TEXTO COMPLETO | IDUS · USE
http://hdl.handle.net/11441/30226

Asumiendo un enfoque socio-constructivista, el texto ofrece una primera aproximación tentativa al fenómeno del streaming pornográfico online. En concreto, se indaga en cómo dos páginas webs [con enfoques heterosexual y homosexual, respectivamente] categorizan los vídeos colgados en ellas. De este modo, se perfilan las asunciones epistemológicas de los productores, es decir, los administradores de las páginas. El objetivo es deconstruir las estructuras taxonómicas para poder entender el papel que este tipo de medios online juegan en la permanencia o la ruptura de la doxa genérica establecida en buena parte de las sociedades occidentales.

#articulos #matrimonio | Las uniones homosexuales en España : una caracterización sociodemográfica a partir del censo de 2001

Las uniones homosexuales en España : una caracterización sociodemográfica a partir del censo de 2001 / Clara Cortina Trilla · CSIC, Anna María Cabré Pla · Centre d’Estudis Demogràfics
En: Papers : revista de sociología (ISSN-e 2013-9004), n. 95, 3 (2010), p. 565-583. Ejemplar dedicado a: El desarrollo de la familia en España desde una perspectiva demográfica. UAB.
/ ES / Artículos / Open Access
/ Demografía / España / Familias / Matrimonio / Parejas / Sociología
TEXTO COMPLETO | Dialnet
http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3287633

En el contexto de la reciente legalización del matrimonio homosexual en España, sorprende la ausencia de análisis empíricos sobre dicho tipo de uniones en este país. Con el fin de contribuir a salvar este vacío, el presente artículo estudia a los cónyuges y a las uniones homosexuales en España a partir del censo de 2001. Se analizan la edad, el sexo, el nivel de instrucción y la nacionalidad de los miembros de la pareja, así como la composición de las uniones respecto a estas mismas variables. Los resultados descubren diferencias significativas según el tipo de unión y permiten destacar el mayor grado de heterogamia de las uniones homosexuales.

sábado, 4 de septiembre de 2010

#hemeroteca #prostitucion | La prostitución de ellos: más oculta, menos esclava

Imagen: El País
La prostitución de ellos: más oculta, menos esclava
La redada que encontró a varones explotados sorprende a expertos e instituciones. Los trabajadores del sexo suelen ganar más y son más libres para dejarlo que sus compañeras.
Emilio de Benito | El País, 2010-09-04
http://elpais.com/diario/2010/09/04/sociedad/1283551201_850215.html

La reciente redada contra una red que supuestamente explotaba a 80 chicos brasileños en casas de alterne ha puesto cara a una realidad que suele estar escondida: la de la prostitución masculina. Según la versión de la policía, los chicos brasileños llegaban a España engañados con la promesa de un trabajo como bailarines, y para que aguantaran las jornadas laborales (tenían que estar disponibles las 24 horas al día) les daban cocaína, Viagra y poppers (un vasodilatador). Hay 14 detenidos.

Tan oculta está la prostitución masculina que si se pregunta al Ministerio de Igualdad, que impulsa desde su creación trabajos sobre la prostitución, la respuesta es que ellos no tienen nada al respecto, que es un fenómeno muy marginal y, sobre todo, con un factor que, claramente, le diferencia de la prostitución femenina: entre los chaperos (un término que alguno de ellos reivindica con la misma energía con que otros lo rechazan) no suele haber explotación. Desde una perspectiva de género, dicen en el Gobierno, las relaciones que estos establecen con sus clientes masculinos (las clientas son minoría y, además, se dedican a una prostitución de lujo, lejos de cualquier sordidez aparente) son más de igual a igual, sin la violencia -explícita o implícita- que se da muchas veces en las relaciones de los hombres con las prostitutas.

Ramón Esteso, coordinador de Inclusión Social de la ONG Médicos del Mundo, describe la diferencia así: "La relación [de los trabajadores del sexo] con sus clientes es más equilibrada, no hay diferencia de género. El chico decide cuándo, cómo y qué hace. No es una relación basada en el poder".

Los implicados reconocen que eso es así. Y no solo Mario (36 años) o Ander (26), que, por lo que cobran por servicio -de 100 a 150 euros el primero, más de 80 el segundo- y las condiciones en que lo hacen -en casa u hotel, con contactos por Internet- pueden considerarse "de gama alta". Hasta Juan, un rumano de 24 años que trabaja en la calle desde hace menos de un año dice con orgullo -casi con fiereza- que él hay cosas que no hace. "No soy maricón. Necesito el dinero". Eso sí, admite que cobra poco -"diez o quince euros"-, pero que le sirven para ir tirando mientras encuentra trabajo "en lo que sea".

Puede que Juan, arisco en el cara a cara, y que obviamente no se llama así, exagere. Pero puede representar a los trabajadores del sexo que están en la escala -económica- más baja. "En la calle trabajan los más jóvenes. Son sobre todo rumanos y magrebíes", explica Iván Zaro, coordinador del Área de Salud de la Fundación Triángulo, y autor de un extensivo estudio sobre trabajadores del sexo en Madrid. "Muchos son heteros y compaginan el trabajo sexual con pequeños hurtos u otros empleos temporales". En teoría, son los que peor lo pasan, y, a la vez, a los que más cuesta ayudar. "Están tan dañados por su situación de marginalidad que son los más difíciles de recuperar. Tienen, además, muy bajo nivel formativo, y su mayor referencia son sus amigos, en situación parecida, lo que les da valor para seguir", añade Zaro.

Mario Blázquez, técnico en salud de Cogam (Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid) define a este grupo como el "más difícil de alcanzar con los programas de atención". "Vienen a por material (condones, lubricantes) porque les es cómodo y gratis, pero no se dejan ayudar. Como yo digo, no se puede llegar a tocarles el alma, a conocerlos", dice Blázquez. Esteso coincide: "A los hombres les cuesta más pedir ayuda". "Es tanto el estigma, que muchos prefieren decir que lo hacen voluntariamente a admitir que están forzados por la necesidad".

Pero lo que sí que tienen, adaptado a sus circunstancias, es una característica que los expertos consultados coinciden en resaltar, y que no se da tan fácilmente en las mujeres, y, mucho menos, en las transexuales: viven el trabajo sexual como algo temporal.

Es lo que hace Ander. Este colombiano de 26 años llegó a España para estudiar hace cinco. Hace dos empezó a prostituirse. Ahora lo alterna con "un trabajo normal en una empresa de marketing". Sus jefes no saben que tiene otra ocupación esporádica, pero él cree que "no les importaría". Durante el tiempo que se dedicó en exclusiva al trabajo sexual "ganaba un buen dinerito, más de 2.000 euros al mes". Lo relata como "algo normal". Tanto, que si ahora no lo ha dejado del todo no es por el dinero. O no solo. "Sigo con algunos clientes con los que llevo mucho tiempo. En el fondo son buena gente, y no los puedes dejar tirados de un día para otro. De alguna manera se va creando un vínculo, y estoy comprometido con ellos", cuenta. De hecho, Ander admite que alguno de sus clientes, a base de trato, ha llegado a enamorarse de él. "Pero el peligro es que confundan. Se creen que si hay amor pueden dejar de pagar". Además, de amor él ya está servido. Tiene pareja -otro chico- que sabe a qué se dedica, y que "no le importa".

Por cómo lo dice, quien no parece que vaya a tener problema con el amor es Mario. A sus 36 años, ha tenido "tres novios, pero todo salió mal". Todos fueron antes de que se dedicara en exclusiva a la prostitución. "Ahora soy antipareja". Por eso ni se plantea si su trabajo sería compatible con una relación afectiva. "Pero mis amigos saben a qué me dedico, y no hay problema", dice.

Mario sabe que lo suyo es una ocupación con fecha de caducidad. Indica orgulloso los blogs donde cuelga sus fotos para captar clientes, donde se ve a un hombre con un cuerpo trabajado en el gimnasio. "Me cuido. El secreto es hacer deporte, comer bien y descansar", dice. Pero sabe que la apariencia física es pasajera. "No tengo planes de futuro. En los cinco años que llevo en esto me he comprado una casa, y me estoy formando como masajista para el futuro", dice. Lo que tiene claro es que no quiere volver a su situación de trabajador poco cualificado, la que tenía cuando hace cinco años dejó una ciudad de provincias y un trabajo en una empresa de artes gráficas para irse a vivir a Madrid. "Estuve en tres empresas, y todo fue lo mismo. Una putadita por aquí, malos rollos por allá. Y encima mal pagado. Ahora trabajo para mí mismo. Yo decido cuántos clientes me hago: si uno, dos o tres al día. El límite me lo pongo yo", cuenta.

El asunto de los límites -no solo en la cantidad, sino en las prácticas- es importante, y otra gran diferencia entre hombres, mujeres y transexuales que se dedican a la prostitución. Esteso, de Médicos del Mundo, cree que los chicos lo tienen más fácil. También los datos de Zaro apuntan a que, igual que la inmensa mayoría afirma que se ha metido en la prostitución voluntariamente, deciden más fácilmente qué hacen y qué no. "Yo no hago bareback [en inglés, sexo a pelo, sin condón]" dicen tajantes Mario y Ander. En el estudio de la Fundación Triángulo, un 97% de los encuestados afirmó que "siempre" usaba preservativo.

Sin embargo, según los datos del Centro Sandoval, un dispensario de Madrid que atiende gratuita y anónimamente -lo que lo convierte en uno de los sitios favoritos de inmigrantes o personas en situaciones de exclusión-, la situación es muy diferente. Casi un 20% de los trabajadores del sexo dieron positivo a la prueba del VIH en su primera visita, frente, por ejemplo, a un 0,8% de las mujeres con la misma actividad.

Aparte de que no sea verdad que los chicos usan el preservativo con sus clientes tanto como dicen, hay otro factor que puede influir: lo que hacen durante sus relaciones personales, con parejas o amigos. Y ahí parece que gran parte de la prevención se viene abajo.

Además, quizá Mario y Ander no sean representativos de la mayoría de los trabajadores del sexo. Y, seguramente, Juan tampoco. Hay una parte que trabaja en saunas, clubes y pisos, precisamente donde se supone que hay más facilidad para la explotación. Y, como dice Esteso, lógicamente, a esas casas no hay acceso. "Entramos donde nos dejan, que son muchos sitios, pero no a todos", indica.

Además, la ONG ha detectado -porque lo han visto con las mujeres, que son las usuarias mayoritarias de sus programas- que hay un paulatino abandono de la calle para refugiarse en pisos, propios o gestionados por otros. La causa es "la persecución de muchos municipios, con multas por ejercer en la vía pública". Y eso puede aumentar el riesgo de explotación.

"En la calle nadie te impide rechazar a un cliente", explica gráficamente Ander. "En una casa...". Pero enseguida matiza que lo dice como una posibilidad, porque él, que a veces ha hecho "estancias" en pisos, nunca ha visto que se forzara a nadie. "De hecho, para ocupar una plaza lo normal es que haya que pedirlo con antelación", dice. La estancia en estos lugares suele durar unas cuantas semanas, no muchas, para evitar lo que el estudio de la Fundación Triángulo califica “efecto de cara quemada”: que, una vez que los clientes ya conocen al trabajador, pierdan su interés por él para centrarse en los nuevos.

En esos pisos, según relata Ander, hay dos sistemas de pago: por día, como alquiler por la habitación, o con el 50% de los ingresos, "lo que sí podría considerarse proxenetismo, aunque hay que tener en cuenta que estar en un piso garantiza clientes, y que el dueño corre con los gastos de la publicidad y el mantenimiento". Lo que le parece más dudoso es que sean los dueños de la casa los que faciliten droga a los huéspedes. "No les interesa tener cantidades en casa, porque al delito de proxenetismo sumarían el de tráfico", dice.

Eso no quiere decir que en las casas -y en este trabajo en general- no se tomen estupefacientes. "Seguro que un porro para pasar el rato, y poppers (un vasodilatador que actúa sobre las mucosas) para las relaciones sexuales". ¿Y cocaína? "También, pero en una casa con cinco o seis chicos es peligroso, puede ser más difícil mantener el orden", comenta Ander.

Hasta Mario, que se cuida tanto, admite que toma poppers. Esteso, por similitud con lo que pasa en los pisos de mujeres, indica que la cocaína es de uso "muy frecuente". "Así son más manejables y están hasta más contentas", dice. "Y por supuesto, entre los chicos, poppers y Viagra", dice.

Pero ¿de verdad no hay explotación en el mundo de la prostitución maculina? Ninguno se atreve a negarlo tajantemente. "Si la hay, esos chicos no vienen a nuestros servicios", dice Blázquez, de Cogam. Zaro es el más remiso. "En ocho años sólo he visto un caso: un chico latinoamericano que se vino siguiendo a su pareja, y este le obligó a tener relaciones con otros hombres. Yo mismo le acompañé a la comisaría", dice. "Pero eso no quiere decir que no haya más".

No son tan pocos
Que la prostitución masculina no es, a grandes rasgos, comparable con la femenina tuvo una constatación manifiesta en la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer y la Igualdad de Oportunidades que se reunió en 2006 y 2007 para estudiar la situación de las trabajadoras del sexo y una posible regulación de sus condiciones laborales. Apenas hubo entre los ponentes quienes hicieran mención a que, aparte de las mujeres y niñas dedicadas a la prostitución, también había hombres que podrían beneficiarse de lo que ahí se acordara. De hecho, el documento final no los menciona ni una sola vez, ni siquiera como un caso a estudiar.

Prácticamente la única de las organizaciones invitadas a exponer sus puntos de vista ante la Comisión que habló de los trabajadores del sexo fue la Fundación Triángulo. Su representante, Iván Zaro, es concluyente ante lo que se debía haber decidido: "Tajantemente, estamos de acuerdo en que se legalice esta actividad", dice. Justo uno de los puntos que el informe de la comisión dejó que siguiera en un vacío legal.

Triángulo atiende en sus programas a unos mil trabajadores del sexo al año. Lógicamente, si la actividad se regula, eso implicaría también que hubiera normas sobre los anuncios en que los trabajadores del sexo ofrecen sus servicios. Este fue prácticamente el único de los puntos de aplicación inmediata en que aquella comisión adelantó una postura: prohibirlos. Algo que aún no se ha hecho.

La segunda -breve- mención fue de Médicos del Mundo. Lo interesante del trabajo de esta organización es que no se limita a una ciudad, y que atiende también a mujeres y transexuales. En total, el año pasado fueron 11.934 personas, de las que el 4% eran chicos y el 6% mujeres transexuales, cuenta Ramón Esteso, coordinador de Inclusión Social de la ONG. Extrapolando a las aproximadamente 300.000 prostitutas que hay en España, según datos que manejó la comisión del Congreso, quiere decir que hay unos 12.000 chaperos. Si, en cambio, el número real de mujeres que se dedican a la prostitución, como indican las Fuerzas de Seguridad, es de 45.000, la misma proporción daría que hay 1.800 trabajadores del sexo, justo los que atendieron el año pasado entre Fundación Triángulo (1.000), Cogam y Médicos del Mundo (400 cada una).

Lo que se sabe
- Nacionalidad. Las organizaciones que atienden a personas que se dedican a la prostitución destacan que, entre los hombres, la mayoría son latinoamericanos, sobre todo brasileños. Los de esta nacionalidad, por ejemplo, representan el 25% de los atendidos por Médicos del Mundo.
- Españoles. Son los que más alternan entre trabajo con otras actividades. Estaban casi desplazados por los extranjeros, pero la crisis ha hecho que en los últimos años algunos hayan vuelto a la actividad.
- Sexualidad. En el estudio de la Fundación Triángulo sobre la prostitución masculina, el 46,5% se declaró homosexual, un 30,7% heterosexual y un 22,8% bisexual. Pero estos datos pueden ser confusos por el estigma asociado a la homosexualidad. Muchos hombres que venden sus servicios sexuales a hombres evitan declararse gays.
- Exclusividad. La Fundación Triángulo calcula que casi el 50% de los chicos compagina el trabajo sexual con otro; el Colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de Madrid (Cogam), que el 30%, y por temporadas.

DOCUMENTACIÓN
Liberados cinco hombres forzados a prostituirse
F. Javier Barroso | El País, 2011-12-07

http://elpais.com/diario/2011/12/07/madrid/1323260660_850215.html
Desarticulada una red de proxenetas que captaba víctimas en redes sociales
La organización introdujo a más de 100 hombres, mujeres y transexuales desde Brasil
Jesús Duva | El País, 2010-09-30
http://elpais.com/elpais/2010/09/30/actualidad/1285834638_850215.html
Voluntario e invisible
Iván Zaro | El País, 2010-09-01

http://elpais.com/diario/2010/09/01/sociedad/1283292003_850215.html
Los hombres también sufren explotación sexual en España
Cae la primera red de prostitución masculina. 80 brasileños fueron atraídos con la promesa de trabajar de bailarines. Les daban Viagra para mantenerlos activos.
Raquel Seco | El País, 2010-09-01
http://elpais.com/diario/2010/09/01/sociedad/1283292002_850215.html

miércoles, 1 de septiembre de 2010

#hemeroteca #cuba | Fidel Castro reconoce que discriminar a los homosexuales fue un error y asume su responsabilidad


Google Imágenes | Mariela Castro
“El bloqueo está vigente más que nunca”
En su primera entrevista después de enfermarse y dejar el poder, el líder de la Revolución Cubana dice que discriminar a los gays fue un error y asume la responsabilidad por no ocuparse del tema.
Carmen Lira Saade | Página 12, 2010-09-01
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-152345-2010-09-01.html

Aunque no hay nada que denote en él malestar alguno, creo que a Fidel no le va a gustar lo que voy a decirle:

–Comandante, todo el encanto de la Revolución Cubana, el reconocimiento, la solidaridad de una buena parte de la intelectualidad universal, los grandes logros del pueblo frente al bloqueo, en fin, todo, todo se fue al caño por causa de la persecución a homosexuales en Cuba.

Fidel no rehúye el tema. Ni niega ni rechaza la aseveración. Sólo pide tiempo para recordar, dice, cómo y cuándo se desató el prejuicio en las filas revolucionarias.

Hace cinco décadas, y a causa de la homofobia, se marginó a los homosexuales en Cuba y a muchos se les envió a campos de trabajo militar-agrícola, acusándolos de “contrarrevolucionarios”.

–Sí –recuerda–, fueron momentos de una gran injusticia, ¡una gran injusticia! –repite enfático–, la haya hecho quien sea. Si la hicimos nosotros, nosotros... Estoy tratando de delimitar mi responsabilidad en todo eso porque, desde luego, personalmente, yo no tengo ese tipo de prejuicios.

Se sabe que entre sus mejores y más antiguos amigos hay homosexuales.

–Pero, entonces, ¿cómo se conformó ese odio al “diferente”?

El piensa que todo se fue produciendo como una reacción espontánea en las filas revolucionarias, que venía de las tradiciones. En la Cuba anterior no sólo se discriminaba a los negros: también se discriminaba a las mujeres y, desde luego, a los homosexuales...

–Sí, sí. Pero no en la Cuba de la “nueva” moral, de la que tan orgullosos estaban los revolucionarios de dentro y de fuera...

–¿Quién fue, por tanto, el responsable, directo o indirecto, de que no se pusiera un alto a lo que estaba sucediendo en la sociedad cubana? ¿El partido? Porque ésta es la hora en que el Partido Comunista de Cuba no “explicita” en sus estatutos la prohibición a discriminar por orientación sexual.

–No –dice Fidel–. Si alguien es responsable, soy yo...

“Es cierto que en esos momentos no me podía ocupar de ese asunto... Me encontraba inmerso, principalmente, de la Crisis de Octubre, de la guerra, de las cuestiones políticas...”

–Pero esto se convirtió en un serio y grave problema político, comandante.

–Comprendo, comprendo... Nosotros no lo supimos valorar... sabotajes sistemáticos, ataques armados, se sucedían todo el tiempo: teníamos tantos y tan terribles problemas, problemas de vida o muerte, ¿sabes?, que no le prestamos suficiente atención.

–Después de todo aquello se hizo muy difícil la defensa de la Revolución en el exterior... La imagen se había deteriorado para siempre en algunos sectores, sobre todo de Europa.

–Comprendo, comprendo –repite–: era justo...

–La persecución a homosexuales podía darse con menor o mayor protesta, en cualquier parte. No en la Cuba revolucionaria –le digo.

–Comprendo: es como cuando el santo peca, ¿verdad?.. No es lo mismo que peque el pecador, ¿no?
Fidel esboza una tenue sonrisa, para luego volver a ponerse serio:

–Mira: piensa tú cómo eran los días nuestros en aquellos primeros meses de la Revolución: la guerra con los yanquis, el asunto de las armas y, casi simultáneamente a ellos, los planes de atentados contra mi persona...

Fidel revela lo “tremendamente” que influyeron en él y lo que alteraron su vida las amenazas de atentados y los atentados mismos de que fue víctima: “No podía estar en ninguna parte, no tenía ni dónde vivir...” Las traiciones estaban a la orden del día y él tenía que andar a salto de mata...

“Escapar a la CIA, que compraba tantos traidores, a veces entre la misma gente de uno, no era cosa sencilla, pero en fin, de todas maneras, si hay que asumir responsabilidad, asumo la mía. Yo no voy a echarles la culpa a otros...”, sostiene el dirigente revolucionario.

Sólo lamenta no haber corregido entonces...

Hoy, sin embargo, el problema se está enfrentando: Bajo el lema “La homosexualidad no es un peligro, la homofobia sí”, se celebró recientemente en muchas ciudades del país la tercera Jornada Cubana por el Día Mundial Contra la Homofobia. Gerardo Arreola, corresponsal de La Jornada en Cuba, da cuenta puntual del debate y la lucha que se lleva adelante en la isla por el respeto a los derechos de las minorías sexuales.

Arreola refiere que es Mariela Castro, una socióloga de 47 años –hija del presidente cubano Raúl Castro–, quien lidera el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), institución que –dice ella– ha conseguido mejorar la imagen de Cuba después de la marginación de los años ’60.

“Aquí estamos las cubanas y los cubanos, para seguir luchando por la inclusión, para que ésta sea la lucha por todas y todos, por el bien de todas y todos”, dijo Mariela Castro al inaugurar la jornada, escoltada por transexuales que sostenían una bandera cubana y otra multicolor del movimiento gay.

Hoy en Cuba los esfuerzos por los homosexuales incluyen iniciativas como cambio de identidad de transexuales o las uniones de civiles entre personas del mismo sexo.

Desde los años ’90, la homosexualidad en la isla está despenalizada, aunque no deja de haber del todo casos de asedio policial. Y desde 2008 se practican operaciones gratuitas de cambio de sexo. […]

DOCUMENTACIÓN
Cuba envió a los homosexuales a campos de trabajo cuando empezó el embargo de EEUU

Ragap, 2014-12-18
http://www.ragap.es/actualidad/internacional/cuba-envio-a-los-homosexuales-a-campos-de-trabajo-cuando-empezo-el-embargo-de-eeuu/917987
Mapa de la homofobia
Cronología de la represión y censura a homosexuales, travestis y transexuales en la Isla, desde 1962 hasta la fecha.
Manuel Zayas | Cubaencuentro, 2006-01-20
http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/mapa-de-la-homofobia-10736
>
ENLACES
Conducta impropia

https://www.youtube.com/watch?v=SsF0QHb8Bo0
http://es.wikipedia.org/wiki/Conducta_impropia
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