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miércoles, 12 de febrero de 2025

#hemeroteca #homosexualidad | Elementos de crítica homosexual : hacia un gayo comunismo

Elementos de crítica homosexual : hacia un gayo comunismo / Mario Mieli ; traducción Joaquim Jordà.

Madrid : Traficantes de Sueños ; Barcelona : Verso, 2025 [02-12].
294 p.
Serie: Coediciones ; 2.

/ ES / Libros / ENS / Anticapitalismo / Homosexualidad / Liberación gay / Liberación sexual / Queer / Referentes

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419833310 / 22.00 €
🔓 Ed. digital: Open Access / Traficantes de Sueños

https://traficantes.net/libros/elementos-de-critica-homosexual
📝 Cita APA-7: Mieli, Mario (2025). Elementos de crítica homosexual : hacia un gayo comunismo. Traficantes de Sueños.

La propuesta de Mieli, ilustrada en el libro y experimentada personalmente con extrema coherencia, es una utopía para ser vivida, partiendo del supuesto de que la liberación del eros en sus formas desatendidas y reprimidas es el único antídoto serio contra el dominio mortífero de la normalidad y el capitalismo. Se trata, dice Mieli, de abrir una brecha en la psique mutilada por la dictadura de la normalidad para dejar emerger la transexualidad enterrada en cada uno de nosotros, «el hermafroditismo original y profundo de cada individuo».

Este trabajo de liberación es la base de un camino de disolución y recomposición de la identidad humana que pretende alcanzar una nueva subjetividad andrógina y pansexual. Temas de este tipo, también queridos por cierta ciencia ficción, hacen de Mieli un precursor de muchos estudios y reflexiones posteriores que, a partir de los años ochenta, pusieron en juego las categorías de la sexualidad en nombre de una visión creativa de los conceptos de género, orientación e identidad sexual. La receta de Mieli era imposible, pero su horizonte de pensamiento sigue hoy, incluso más que ayer, en sintonía con líneas de transformación cultural y social que avanzan hacia la superación de dualismos e interdicciones de la tradición; hacia un comunismo alegre, vivo, brillante, jubiloso: el gayo comunismo.
«Un ejemplo indispensable y pionero del largo y difícil esfuerzo por articular la lucha queer con la lucha anticapitalista.» Kevin Floyd, autor de La reificación del deseo. Hacia un marxismo queer.

«Elementos nace y permanece como un texto de batalla. Es el manifiesto de una cierta política de la experiencia, una fuente de íntimo aliento, de liberación.» Paola Mieli, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Après-Coup.

martes, 24 de mayo de 2022

#hemeroteca #mariomieli | Proletarios de todo el mundo, acariciaos. A Mario Mieli, en su 70 aniversario

El Salto / Mario Mieli //

Proletarios de todo el mundo, acariciaos. A Mario Mieli, en su 70 aniversario.

Carta de amor a Mario Mieli. Por haberse atrevido a imaginar lo que nadie pudo en su tiempo: que los amores y las miradas particulares de las invertidas eran una simiente de las nuevas relaciones comunistas universales por venir.
Ira Hybris. Militante marxista queer | El Salto, 2022-05-24
https://www.elsaltodiario.com/el-rumor-de-las-multitudes/proletarios-todo-mundo-acariciaos-mario-mieli-70-aniversario 

Querido o, tal vez, querida Mario:

Te escribo esta carta el 21 de mayo de 2022. Hace exactamente setenta años de tu llegada a este mundo ‘heterocapitalista’ que, si bien quisiste revolucionar, terminó por acabar contigo. Te escribo esta carta porque tengo muchísimas cosas que me gustaría decirte. Te escribo en calidad de hija bastarda y de militante torcida. Te escribo desde la prosa de las amantes promiscuas con la esperanza de que esta carta pueda llegar a ese infierno de Dante donde, intuyo, estarás organizando talleres de teatro subversivo y bailando envuelta en lentejuelas con tu paisana Raffaella. ‘La luna piena questa è una sera se vuoi, tutta per noi, per noi...’

Cuando nací, en un ejercicio disciplinario, me pusieron tu mismo nombre, y aunque ya no me presento con él, sigo sintiendo un enorme orgullo de compartirlo contigo. Me pregunto, compañera, cuánto desprecio tuviste que sobrellevar, por ser tú tan libre, en la lucha revolucionaria. Pues como dice Susy Shock, que es otra hermana torcida nuestra de más allá del mar: “todos con nombres de varones de la revolución pero lejos de semejantes mariposonas andanzas ¡que las ideas no entran por el culo mi niño!... ¡Eso es burguesa debilidad compadre!”. Me pregunto cuántas veces te llamaron enemigo del socialismo por tener alas de mariposa.

No obstante, quería agradecerte en esta carta el trabajo que empezaste y que algunas proseguimos con el orgullo de las deshonradas. Tú imaginaste un futuro comunista que, en lugar de en la familia tradicional, encontraba su reflejo en los charcos de los urinarios públicos. Tú abriste la puerta a un marxismo desviado que comprendiera que la sólida heterosexualidad habría de desvanecerse en el aire, para dar lugar a una humanidad emancipada de todas las viejas cadenas: “Ya no existirán hetero u homosexuales sino seres humanos polisexuales, transexuales; mejor dicho: ya no existirán hetero u homosexuales sino seres humanos: la especie se habrá (re)encontrado a sí misma”.

Tú revelaste que la ‘normalidad’ no es sino una ideología guardiana de la sociedad burguesa y su opresión, pues “lo que es hipostasiado como «normal» y normativo [...] no constituye otra cosa que la versión aparente de lo que en realidad cambia, se transforma y deviene con el desarrollo de los medios y del modo de producción, con la dinámica de la contradicción entre el capital y la especie humana, con el movimiento del conjunto de la sociedad”. Así, la gente “normal” jamás consigue librarse de su culpa porque, en el fondo, todas las personas se saben tendencialmente fuera de la Norma. Dicha culpa, dijiste, “es el cordón umbilical que liga la especie humana al capital, intentando estrangularla”. Tú ya sabías por qué nos asesinan con la injuria en sus bocas, compañera.

Además, como buena revolucionaria, comprendiste que la solidaridad puede rehacer el mundo, pues: “Si la ideología es una cosa sola y antropomorfa, mascarón (in)humano del capital, hoy, por otra parte, nosotros, aunque tan diversos y sobre todo diversas entre sí, estamos cada vez más, todos en la misma situación de fondo, sofocados por el peso del sistema. Somos diferentes (pero) es el capital lo que nos contrapone y nos separa. Al cultivar las especificidades profundas de cada caso concreto de opresión personal, podemos llegar a la conciencia revolucionaria que ve en mi caso tu caso específico de opresión (porque también tú, hetero, eres un gay negado) y en tu caso mi caso específico de opresión (porque también yo soy una mujer negada) y reconocer un nosotros/as todas/os, más allá de cualquier separación y autonomía históricamente determinadas, la especie humana negada”.

Pero, sobre todo, tú te atreviste a imaginar lo que nadie pudo en tu tiempo: que los amores y las miradas particulares de las invertidas eran una simiente de las nuevas relaciones comunistas universales por venir, y “ya que somos cuerpos —dijiste— relaciones eróticas entre todes”. En tanto “nosotros sabemos que el descubrimiento de cuanto está oculto detrás de la etiqueta «anómalo», con que la ideología dominante cubre muchísimas manifestaciones de la vida, contribuye a poner en evidencia el absurdo de dicha ideología”, tú confiaste en las marginadas de la sociedad y de la sexualidad burguesa la capacidad de percibir la tramoya de la ideología que presenta la heterosexualidad, así como el resto de relaciones sociales capitalistas, como naturales y eternas. Que nada es eterno en nuestras heridas, que el presente que violentamente nos torna diferentes puede ser radicalmente transformado. Así, tú nos enseñaste que la liberación queer sólo podía darse como consecuencia de la abolición del capitalismo.

Por último, yo quería decirte que en tus palabras me siento menos sola, cobijada, ante este profundo desarraigo de quienes seguimos queriendo bordar de pájaros la bandera de la patria libre. Me he confeccionado una capa con tus páginas, para que me dé calor en el invierno del cisheterosexismo de quienes dicen ser nuestros camaradas pero, tristemente, no quieren que nuestras genealogías torcidas ensucien el hilo rojo de la historia. Algunos de ellos nos dicen, aún a día de hoy, que saquemos nuestra purpurina de su marxismo. Ay compañera, si ellos supieran, como tú supiste, el potencial revolucionario que se oculta en la oscuridad de los callejones, si ellos pudieran, como tú pudiste, ver en el brillo de una travesti el amanecer de un mundo nuevo. Pero precisamente por eso, querida, siguen siendo tan necesarias tus ideas desviadas, porque la rectitud de las suyas no repara en toda la vida de los márgenes, desconoce nuestras asambleas subterráneas y nuestras conspiraciones deseantes, demanda la unión de todos los proletarios del mundo, pero sin la ternura radical de la caricia.

Querida madre bastarda,
serás eterna hasta que este viejo y “normal” presente se sepa mortal.

‘Va bè, va bè, facciamo finta che, felicità…’

Todas las citas del texto están extraídas del libro de Mario Mieli ‘Elementos de crítica homosexual’, Anagrama, Barcelona, 1979. (Edición original: ‘Elementi di critica omosessuale’, Einaudi, Milano, 1977).

lunes, 31 de diciembre de 1979

#libros #homosexualidad | Elementos de crítica homosexual

Elementos de crítica homosexual / Mario Mieli ; [traducción de Joaquín Jordá]. [Elementi di critica omosessuale. 1977. Español]
Barcelona : Anagrama, 1979.
334 p.
Colección: La Educación Sentimental.
ISBN 9788433913128
/ ES / IT* / ENS
/ Filosofía / Historia – Siglo XX / Homosexualidad / Liberación sexual / Marxismo
Nueve conclusiones cierran estos “Elementos de crítica homosexual”:

1) La liberación del Eros y la emancipación del género humano pasan necesariamente por la liberación del homoerotismo, entendida como el cese de la persecución contra los homosexuales manifiestos y la expresión concreta del componente homoerótico del deseo por parte de todos los seres humanos.

2) La liberación de la homosexualidad supone el total reconocimiento y la concreta manifestación del deseo erótico hacia las personas de diferente sexo por parte de los/as homosexuales, y la realización de un nuevo modo gay de amarse entre hombres y mujeres.

3) La antítesis heterosexualidad-homosexualidad deberá ser superada y sustituida por una síntesis transexual.

4) La liberación de la homosexualidad y la abolición de la represiva primacía heterosexual-genital determinarán la desinhibición completa y la liberación de la profunda naturaleza hermafrodita del deseo.

5) La liberación de la transexualidad del sujeto llevará a la negación de la polaridad entre los sexos y a la conquista utópica del nuevo hombre-mujer o, mucho más probablemente, mujer-hombre.

6) Éste es el único camino para la (re)conquista de la comunidad humana y la superación de la neurosis individual y social: el conocimiento anulará las barreras entre el Yo y el no-Yo, entre el Yo y los demás, entre cuerpo e intelecto, entre el decir y el hacer.

7) Para ello, es necesaria la afirmación del movimiento revolucionario de las mujeres.

8) El hundimiento del sistema falocéntrico supone el hundimiento del sistema capitalista. El proletariado revolucionario y el movimiento de las mujeres revolucionarias son las dos caras del Partido comunista-comunidad humana, del que el movimiento de los homosexuales es el culo.

9) Para dicha revolución son de extrema importancia la contribución del sadismo, el sadomasoquismo, la pederastia propiamente dicha, la gerontofilia, la necrofilia, la zoofilia, el autoerotismo, el fetichismo, la escatología, la urofilia, el exhibicionismo, el voyeurismo, etc., es decir, de todas las llamadas “perversiones”, sin olvidar la más “perversa” de todas: la “esquizofrenia”.

Como dice Mario Mieli, dichas afirmaciones escandalosas pueden inducir al lector a serlo desde la primera página, o a lanzar el libro por la ventana (o a un “vade retro” púdico e hipócrita), dándose cuenta al instante de que no está interesado (o tal vez excesivamente…) en una lectura de este tipo, en determinadas hipótesis.

Mario Mieli es colaborador de la revista Lambda y ha participado, como actor y autor, en espectáculos teatrales como “La traviata norma evvero: veffanculo… ebene sì!”, incitantes a la transgresión de la “normalidad”.