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lunes, 30 de abril de 2018

#recursoselectronicos #libros #feminismo | Contra el patriarcado : economía feminista para una sociedad justa y sostenible

Contra el patriarcado [Recurso electrónico] : economía feminista para una sociedad justa y sostenible / María Pazos Morán.
Pamplona : Katakrak, 2018 [04-30].
264 p.
ISBN 9788416946129 / 20 €

/ ES / ENS / RE / RE-Katakrak / Open Access
/ Capitalismo / Cuidados / Economía feminista / Feminismo / Mujeres – Trabajo / Neoliberalismo / Patriarcado
TEXTO COMPLETO | Katakrak
https://katakrak.net/cas/editorial/libro/contra-el-patriarcado

La fiscalidad y los modelos de políticas públicas estructuran buena parte de la vida cotidiana y de las mentalidades. El sistema fiscal bajo el que nos encontramos en la actualidad fomenta la desigualdad entre mujeres y hombres y sigue perpetuando la idea de que las mujeres tienen más responsabilidad sobre el trabajo de cuidados. Es decir, fomenta y sostiene la División Sexual del Trabajo. El actual momento político, en el que se cruzan la intervención institucional con la nueva ola del feminismo (tercera o cuarta según tradiciones), es un momento idóneo para trabajar, pensar, discutir e intervenir sobre la estructura fiscal y económica. María Pazos Morán analiza en este libro la estructura capitalista y patriarcal que sostiene el actual régimen y desgrana las políticas públicas que perpetúan División Sexual del Trabajo. La mirada se completa con la observación de modelos fiscales que han tenido la voluntad de fomentar la igualdad entre hombres y mujeres. El horizonte de trabajo que plantea la autora es una sociedad sin DST y el reto, además, el trabajo desde una óptica anticapitalista. Preguntas, horizontes y caminos intermedios son vías posibles para avanzar en la transformación social y en la búsqueda de horizontes más emancipadores.

María Pazos Morán (Cañamero, 1953). Licenciada en Matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid (1977), realizó un Máster en Estadística en la Universidad de Harvard (1991) tras obtener una beca Fullbright y se especializó en el estudio de los sistemas de bienestar nórdicos en las universidades de Estocolmo (2006), Islandia (2009) y Aalborg (2015). Ha sido docente en matemáticas, ha formado parte del Cuerpo de Actuarios, Estadísticos y Economistas de la Seguridad Social y del Departamento de Estudios socio económicos del Ministerio de Trabajo. En 1993 se incorpora al Instituto de Estudios Fiscales y desde 1999 hasta 2002 fue Administradora de la Dirección de Política Social de la OCDE. Desde 2003 desempeña el puesto de Jefa de Estudios de Investigación en el Instituto de Estudios Fiscales. La militancia política feminista ha sido un eje fundamental de su vida que ha atravesado con su labor profesional y académica. Está especializada en el análisis de las políticas públicas y fiscales desde una perspectiva de género. En la actualidad su trabajo militante fundamental se desarrolla en la Plataforma por los Permisos Iguales e Intransferibles por Nacimiento y Adopción (PIINA).

DOCUMENTACIÓN
Libro Contra El Patriarcado disponible en PDF
Blog de María Pazos Morán, 2018-10-04

http://mariapazos.com/libro-patriarcado-disponible-pdf/

jueves, 3 de agosto de 2017

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Carta abierta a Mónica Oltra sobre los vientres de alquiler

Imagen: Compromís / Mónica Oltra
Carta abierta a Mónica Oltra sobre los vientres de alquiler.
María Pazos | Tribuna Feminista, 2017-08-03
http://www.tribunafeminista.org/2017/08/carta-abierta-a-monica-oltra-sobre-los-vientres-de-alquiler/

Querida Mónica, tu reciente artículo sobre los vientres de alquiler me preocupa y me duele. Como sabes, muchas feministas estamos extremadamente preocupadas por la regularización-legitimación-normalización social de esta práctica que se prepara. Sabemos, por la experiencia en otros países, que cualquier regularización sería un triunfo de las empresas que hoy ya operan a la luz del día nutriéndose de las granjas de mujeres contratadas que a ti y a mí nos ponen la carne de gallina. Volveré sobre esto.

Tu artículo empieza con una declaración que da esperanza: “la maternidad no se subroga“. De tu explicación en lenguaje jurídico se deduce que nadie puede (debería poder) renunciar a su maternidad en favor de otra persona mediante un contrato. Hasta ahí de acuerdo, y eso mismo es lo que dice la ley española actualmente: que todo contrato de subrogación (con o sin precio, es decir, sea donación o venta) será nulo de pleno derecho.

Así que me cuesta comprender que tú saques la conclusión contraria, y así pases en el mismísimo siguiente párrafo a defender que sea legal eso que tú llamas “donación de la capacidad de gestar“. Aunque, y eso sí que me cuesta comprenderlo, defiendes que vaya acompañada por “una indemnización establecida normativamente acorde a lo que supone un embarazo, para lo cual disponemos de múltiples baremos que podemos aplicar por analogía“. O sea, ¿donación con indemnización? Perdona, pero este es un eufemismo más, por si hubiera pocos en este tema.

Así que, si no te hemos comprendido mal, parece que en tu artículo defiendes que sea legal (y por tanto de obligado cumplimiento posterior) un contrato por el que una mujer se compromete a gestar y a transferir (de antemano e irreversiblemente) su futura condición de madre. Las feministas activistas contra este negocio lo llamamos “alquiler de vientres”, tú lo llamas “donación de la capacidad de gestar a cambio de una indemnización” y los lobbies empresariales lo llaman “gestación subrogada“. Pero, por encima de las denominaciones, concentrémonos en la realidad.

Me gustaría preguntarte algunas cosas: ¿Cómo es que no hay (a la luz del día) agencias dedicadas a la compraventa de riñones, pero sí es un grandísimo negocio (también en nuestro país) el de la gestación subrogada? Si ahora la ley no reconoce en nuestro país ninguno de esos contratos, ¿crees que reconocer algunos de ellos aumentará o reducirá esa contratación de mujeres que tú declaras inaceptable? La respuesta está disponible: basta estudiar el efecto de las diferentes políticas de los distintos países. Algunos, como Suecia, no solamente están manteniendo la ilegalidad de esas transacciones sino que, tal como tú propones que se haga, prohíben la inscripción como padres/madres a las personas contratantes de madres en el extranjero. Por el contrario, algunos países (EEUU, Reino Unido) han legalizado esos contratos, y la única diferencia entre ellos es que en los que la regulación es restrictiva (Reino Unido), y/o los precios altos, el gran volumen de negocio sigue en el extranjero.

En España no sabemos qué pasaría, porque aunque la legislación fuera muy restrictiva los precios podrían ser muy bajos, ya que como sabes la precariedad femenina es enorme. Lo que sí sabemos es que, al igual que en el Reino Unido, una legislación restrictiva (como la que tú propones) no iría acompañada de la ilegalización de las agencias para subrogar en el extranjero. Y eso es así porque aquí lo que se dirime socialmente es la aceptación o la condena de la demanda. Como en la prostitución, la demanda es el asunto clave: al igual que no se puede luchar efectivamente contra la trata sin penalizar la compra de servicios sexuales, tampoco es posible combatir las granjas de mujeres gestantes si permitimos la subrogación aquí, aunque sea de forma restrictiva.

Por cierto, ¿crees que es casualidad que sean los países nórdicos los que se siguen negando a permitir esos contratos y a registrar a las criaturas gestadas por subrogación en el extranjero? ¿Crees que es casualidad que también hayan sido los países nórdicos los primeros en adoptar leyes penalizando la compra de servicios sexuales para abolir la prostitución y la trata, que son fenómenos indisociables? No lo es. Te aconsejo este breve y viejo artículo que siempre cito cuando escribo sobre prostitución: ¿Por qué nadie intentó antes la solución sueca a la prostitución?

Condenar la demanda sin paliativos es el único resultado aceptable de este debate social que está abierto. Los lobbies de la gestación subrogada no aspiran a que se admitan las granjas intensivas de mujeres en los países “desarrollados”, sino a que no se prohíba su propia actividad actual. Al igual que sucede con el cambio climático, su objetivo no es que no veamos nada en absoluto, sino que tengamos dudas y que sigamos distorsionando la realidad.

Distorsionar la realidad es poner como icono de la demanda de vientres de alquiler a esa mujer que quiere dar un hijo a su hermana, o como icono de la prostituta a esa mujer que prefiere prostituirse a limpiar; y de paso acusarnos a las feministas abolicionistas de no comprender a ninguna de ellas. La prostitución no es esa chica que está harta de limpiar a la que aludes, sino un fenómeno criminal a escala mundial. Igualmente, el alquiler de vientres no es esa mujer que quiere dar un hijo a su hermana sino las granjas de mujeres gestantes, menos descarnadas en Ucrania que en India pero igualmente granjas. Reducir un fenómeno a casos particulares (y distorsionantes) es tan perjudicial y cegador como confundir el tiempo con el clima. Tan negacionista como cuando Trump dice “hace muchísimo frío” para negar el calentamiento global.

Otro argumento falaz, el emblema del neoliberalismo, es el del derecho de las víctimas a decidir firmar contratos o seguir en situaciones que les oprimen (como prostituirse o renunciar a su futura maternidad). Como jurista sabes que es función de las leyes proteger a las personas en situación de vulnerabilidad, y para ello anular contratos o situaciones abusivas “consentidas”: lo hacen, por ejemplo, la Ley de Arrendamientos Urbanos, o todas las leyes que establecen derechos laborales, o las leyes que tipifican como delito la compra de órganos y la compra de servicios sexuales. La actual Ley de reproducción asistida también aplica este criterio, aunque se queda corta porque solo anula el contrato pero no penaliza al contratante.

Me duele especialmente que tú, que te defines feminista y antineoliberal, te hagas eco de estos argumentos falaces, tanto en la prostitución como en el alquiler de vientres.

Como siempre, la pregunta relevante es: ¿qué sociedad queremos? Sabemos que estos fenómenos van indisolublemente ligados al lugar que ocupan las mujeres en la sociedad, a su consideración como mercancía disponible para trabajar en condiciones de esclavismo, para utilizarlas sexualmente, para gestar o para disponer de sus vidas. Yo quiero un mundo en el que no existan esas granjas de mujeres (sostenidas por las agencias) o esas mafias de la trata/prostitución. Y eso solo sucederá cuando la sociedad no tolere la mercantilización de las mujeres; cuando los países en los que se genera la demanda asuman que esa demanda es ilegítima e inaceptable.

Muchas feministas llevamos toda la vida trabajando estos temas y luchando contra los intereses de los lobbies económicos e ideológicos. Tenemos un criterio formado en base al estudio profundo de los fenómenos y no tenemos dudas. Sabemos que las dudas son la victoria de los lobbies/mafias, la victoria que están teniendo por ahora. Nos duele que personas como tú no veáis que si perdemos esta batalla habremos normalizado (aún más) a las mujeres como pura mercancía, con terribles consecuencias para todas nosotras.

¿Tú no crees, como política y activista, que todo esto también es una cuestión social y de género? ¿No crees, como feminista, que todo esto tiene algo que ver con el Patriarcado? ¿Has considerado, como cargo público relevante, que tu posicionamiento tendrá una influencia en el resultado del debate social que se está produciendo?

Te he contado lo que me duele. Pero la pregunta que me motivó a escribirte es: ¿a ti qué te duele? ¿Qué te motiva a escribir un artículo defendiendo una propuesta sobre la que dices tener muchas dudas? ¿En qué otro tema político declaras que desconfías de la gente que no tiene dudas al respecto?

Algo te tiene que doler, algo te habrá motivado a ser tan proactiva y tan coincidente con los argumentos que esgrimen los lobbies (y Ciudadanos), a pesar de tener tantas dudas. ¿Será verdad que conoces a todas esas mujeres en situación económica acomodada dispuestas a subrogar su futura maternidad en favor de desconocidos? Si son ellas quienes te duelen, quisiera conocerlas, porque yo no conozco a ninguna. Pero por encima de todo quisiera comprenderte a ti.

María Pazos. Investigadora en el Instituto de Estudios Fiscales y activista de la PPIINA. Su último libro publicado es “Desiguales Por Ley. Las Políticas Públicas Contra la Igualdad de Género”.

miércoles, 21 de octubre de 2015

#hemeroteca #mujeres | Desigualdad económica entre mujeres y hombres: ¿qué nos propondrán los partidos?

Imagen: El Diario
Desigualdad económica entre mujeres y hombres: ¿qué nos propondrán los partidos?.
Las mujeres son ya el 46% de la población activa y, desde hace tiempo, tienen mayor nivel de formación que los hombres.
María Pazos Morán · Integrante de PPiiNA | El Diario, 2015-10-21
http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Desigualdad-economica-mujeres-propondran-partidos_6_443465673.html

Según los últimos datos de la AEAT, en 2013 el monto total de los salarios percibidos por los hombres fue un 54% mayor que el de los salarios percibidos por las mujeres; el de las pensiones un 48% mayor; y el de las prestaciones por desempleo un 42% mayor.

Aunque ya casi todos los partidos y gobiernos reconocen que la situación es intolerable, por mucho tiempo se alegaba que esa desigualdad se iría disipando conforme las mujeres se siguieran incorporando al empleo y aumentando su nivel de formación. Hoy está ampliamente demostrada la falsedad de esta hipótesis: las mujeres son ya el 46% de la población activa y, desde hace tiempo, tienen mayor nivel de formación que los hombres. Sin embargo, la brecha salarial no disminuye y la diferencia entre las pensiones es cada día mayor.

¿Qué hacer? En cuanto a las pensiones, la Secretaria de Empleo del PSOE responde en una reciente entrevista: "estamos pensando en que haya una especie de bonos de cotización para las personas que tienen hijos. Que cada vez que una persona tiene un hijo tenga un bono de cotización, por ejemplo, 24 meses de cotización extra por cada hijo".

Conviene recordar, en primer lugar, que el reconocimiento de periodos cotizados por hijos/as no es ninguna novedad. En España se introdujeron en la Ley de Igualdad en 2007; se profundizaron en la reforma de las pensiones de 2011 y se ampliaron en 2015 en el Plan de Apoyo a la Familia (nótese que los sucesivos gobiernos del PSOE y del PP han coincidido en esta orientación).

Estos reconocimientos nunca han compensado la pérdida de cotizaciones de las mujeres. Es más, no han impedido que la brecha entre las pensiones masculinas y femeninas siga aumentando, por la sencilla razón de que ni siquiera llegan a compensar la mayor penalización de las lagunas de cotización que se introduce en cada reforma (para un análisis detallado, ver el Capítulo 4 del libro Desiguales Por Ley).

No es difícil ver que, aunque en el futuro la compensación fuera tan generosa como propone el PSOE ahora, dos años por hijo/a es mucho menos de lo que pierde una madre cuando tiene que retirarse del empleo, puesto que aunque sólo se retirara durante dos años su carrera ya estaría dañada. De hecho, muchas no se reintegran nunca a su profesión anterior y se quedan sin pensión contributiva a la que añadir esos dos años que eventualmente podrían serles graciosamente otorgados. ¿Quién las compensará por ello?

Estos "reconocimientos" no son una particularidad española sino que existen desde hace tres décadas en los países que han optado porque las mujeres se retiren de sus empleos cuando haya personas a quienes cuidar. Así, están en boga en Alemania o Reino Unido; pero no en los países nórdicos, donde se trata de que las mujeres tengan ingresos propios suficientes durante toda su vida. Porque en efecto, junto a otros incentivos y ante la falta de alternativas para el cuidado, estas prometidas compensaciones favorecen que las mujeres permanezcan en el hogar, sin ingresos propios y por tanto sin capacidad para decidir sobre sus propias vidas. ¿Es esa una situación ideal según los partidos que proponen esas compensaciones, aunque solamente fuera durante un par de años?

En cuanto a la brecha salarial, Mari Luz Rodríguez nos propone: "lo primero es la transparencia salarial. Las empresas estarán obligadas a hacer públicos los salarios desagregados. Por sexo y por categorías". Además, "los comités de empresa deben tener la misma proporción que tienen las mujeres de la plantilla". Fácil decirlo e incluso puede sonar radical. Pero estas medidas, que tampoco son ninguna novedad, no han tenido nunca ningún efecto significativo ni lo tendrán. En primer lugar, son difíciles de hacer obligatorias en entidades privadas, como la misma entrevistada reconoce. Además, en algunos organismos aislados en los que se ha conseguido publicar esas diferencias, se ha constatado una vez más que el gran problema no proviene de remuneraciones individuales diferentes por puestos exactamente iguales, aunque casos quedan, sino de que las mujeres ocupan puestos más bajos y en profesiones peor remuneradas; y eso ni tiene nada de ilegal ni es posible eliminarlo mediante una norma directa.

A pesar de la experiencia negativa, estas medidas focalizadas en reclamaciones individuales son las que se siguen aconsejando desde los gobiernos (junto a otras aún más imaginativas como días conmemorativos contra la desigualdad salarial, videos para concienciar a la población, etc.). Tampoco aquí se ve diferencia de orientación entre partidos de distintos signos políticos.

Podríamos pensar que mal no hacen estos malabarismos y estas supuestas compensaciones, pero el problema es que sirven para ocultar el verdadero origen del problema, eludiendo así la responsabilidad en su solución. Recordemos: una causa importantísima de los menores salarios y pensiones radica en que las mujeres se ven obligadas a reducir su dedicación al empleo para cuidar a criaturas y dependientes, o tienen frente a los empresarios ese riesgo, mientras que los hombres se ven libres de semejantes riesgos y obligaciones.

Para saber si los partidos y los gobiernos están dispuestos a adoptar medidas efectivas, tenemos un test elemental. Porque una condición sine-qua-non para la igualdad salarial es que los padres se ausenten de sus puestos de trabajo en la misma medida que las madres, y esto es muy fácil de conseguir: basta con concederles una prestación contributiva de la Seguridad Social que ahora se les niega por mucho que hayan cotizado: el permiso de paternidad igual al de maternidad, igualmente pagado al 100%, e intransferible para que nadie pueda quitárselo, como propone la PPIINA.

Al igual que en España el 83% de los padres se toman su permiso intransferible de 2 semanas, y al igual que en otros países, los padres se tomarían en general todo su permiso y se iniciarían efectivamente en el cuidado, sustituyendo a las madres cuando ellas volvieran a sus puestos. Si además los servicios públicos de educación infantil y de cuidado fueran suficientes, y las jornadas razonables, las mujeres podrían mantenerse en sus empleos ininterrumpidamente y así veríamos eliminada una causa importante de la brecha en salarios y pensiones.

Nadie niega estas evidencias, pero a la hora de la verdad nos despistan con medidas "imaginativas" y desiderátums como que los hombres se tomen las reducciones de jornada o las excedencias que ahora se toman las mujeres en un 80%. Los hombres no lo harán, y con muchísima razón; esas vías nos conducen a la miseria y los partidos no deberían atreverse a proponérnoslas, ni a ellos ni a nosotras.

Quizás estas reflexiones sirvan para que algún partido nos ofrezca por fin medidas efectivas para acabar con la desigualdad social y de género. Pero por favor, con planes, plazos y fechas; no más brindis al sol, no más discursos. ¡Estaremos atentos/as a los programas electorales!

sábado, 30 de noviembre de 2013

#libros #mujeres | Desiguales por ley : las políticas públicas contra la igualdad de género

Desiguales por ley : las políticas públicas contra la igualdad de género / María Pazos Morán
Madrid : Los Libros de la Catarata, 2013 [11]
288 p.
Colección: Los Libros de la Catarata ; 461
ISBN 9788483198629 / 16 € 

/ ES / ENS
/ Desigualdad sexual / Economía / Feminsimo / Mujeres / Igualdad / Legislación / Mujeres - Trabajo
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1792235~S1*spi

En lo que conocemos como “mundo desarrollado”, la mayoría de la población se muestra en las encuestas a favor de la igualdad, las leyes ya no distinguen los derechos atendiendo al sexo de las personas y en muchos países existen “políticas de igualdad”. Entonces, ¿cómo es posible que persistan las desigualdades entre hombres y mujeres? María Pazos Morán explica en este libro que las políticas públicas vigentes proporcionan incentivos económicos para que se mantenga la familia tradicional, no permiten que ambos sexos puedan repartirse igualitariamente el cuidado de sus criaturas y personas dependientes e impiden a muchas mujeres mantenerse en el empleo de calidad durante toda la vida. En definitiva, a pesar de la retórica oficial, no se ofrecen condiciones materiales para la igualdad. En el actual contexto de liquidación de las políticas sociales, la autora argumenta la necesidad de mantener y profundizar estas políticas y de eliminar sus actuales sesgos de género y, apoyándose en la experiencia internacional, esboza una vía para el cambio estructural hacia una sociedad compuesta por personas sustentadoras/cuidadoras en igualdad. Además, contradice de forma argumentada percepciones ancestrales firmemente arraigadas, como que son las mujeres quienes eligen especializarse en el trabajo doméstico y de cuidados, que la desigualdad beneficia a la economía o que una sociedad igualitaria es utópica. Pero, sobre todo, defiende que justicia social y de género son inseparables y que las reformas propuestas beneficiarán a todos los seres humanos. Una visión sintética e integradora que llenará un vacío en la literatura internacional sobre igualdad de género y sobre política social.

DOCUMENTACIÓN
Reseña de “Desiguales por ley”, de María Pazos Morán
Escritoras.com, 2014-04-07

http://escritoras.com/resenas/resena-de-desiguales-por-ley-de-maria-pazos-moran/
María Pazos: "La ley de Igualdad tiene medidas para que las mujeres no dejen la esfera doméstica"
La autora de 'Desiguales por ley' defiende que las políticas públicas actuales dan incentivos para que las mujeres se retiren del mercado laboral y perpetúan un modelo familia desigual.
Anna Flotats | Público, 2015-01-27
http://www.publico.es/actualidad/maria-pazos-ley-igualdad-medidas.html
Entrevista a María Pazos, autora de ‘Desiguales por Ley’
Carmen Castro | Sin género de dudas, 2014-01-16

http://singenerodedudas.com/blog/entrevista-maria-pazos-autora-de-desiguales-por-ley/