viernes, 22 de junio de 2018

#hemeroteca #libros #activismo | Daniel Bernabé: "El activismo busca exagerar las diferencias entre los individuos hasta el punto de que parece que las pone a competir entre sí"

Imagen: El Diario / Daniel Bernabé
Daniel Bernabé (periodista y escritor): "El activismo busca exagerar las diferencias entre los individuos hasta el punto de que parece que las pone a competir entre sí".
"Nuestra relación con la política ha cambiado, ha pasado de ser de clase y colectiva a individual y aspiracional", afirma Bernabé. "Ahora todo se reduce una cuestión simbólica y la política queda reducida a un juego de ofensas. Al capitalismo le viene estupendo mientras estamos entretenidos en esa serie de trampantojos y no nos fijemos en temas esenciales", defiende el escritor. "La izquierda históricamente nunca ha sido de defender minorías, ni diversidades, lo que ha defendido han sido mayorías e igualdades".
Andrés Gil | El Diario, 2018-06-22
https://www.eldiario.es/politica/activismo-exagerar-diferencias-individuos-competir_0_784972325.html

Daniel Bernabé (Madrid, 1980) es escritor, periodista, columnista habitual en La Marea. Y, también, tiene algo de polemista. Su último libro, 'La trama de la Diversidad' (Akal), va por la tercera edición y se ha convertido en un campo de batalla en las redes sociales. Su tesis, que el neoliberalismo ha dividido la identidad de la clase trabajadora para debilitarla y fortalecerse, está recibiendo numerosas críticas a favor y en contra.

P. ¿Cómo está viviendo las críticas?

R. Me estoy encontrando con algo inédito, porque no es habitual que haya críticas en las que directamente se obvia lo que dice el libro para pasar a construir un relato sobre el libro; incluso un relato sobre el autor para justificar una campaña de infundios. Es algo muy político en el fondo y muy descriptivo del momento en el que vivimos.

P. ¿En qué momento vivimos?

R. Hace un año cuando escribí el artículo en La Marea en el que me inspiré para el libro, decía que el activismo era reacio a las críticas, era hermético a las críticas: se prima más el carácter gregario que el carácter grupal. Mientras que un grupo es un espacio con personas que tienen capacidad de discutir entre ellas; una parte gregaria sigue unas normas a rajatabla. Yo creo que el gran vacío político que tenemos de ideología y de debate hace que al final cuando alguien cree tener muy claro su postulado político y viene alguien y le mueve la silla reacciona de forma extremadamente hostil. Y esto es lo que me estoy encontrando con el libro.

Sabía que con el libro iba a haber polémica, pero imaginaba que iba a ser por las ideas políticas del libro. Lo que me ha alucinado es una respuesta que me dio un crítico con el que debatí en Twitter: “Bueno no, si está claro que eso es lo que pones en el libro, pero es que tú no sabes cómo el libro va a ser leído”.

Ahí entramos en una segunda lectura que es: 'Da igual lo que hayas escrito porque yo sé que cómo va a ser interpretado por los lectores, y va a ser interpretado muy mal, y tienes la culpa de sí se justifica el machismo, el racismo y demás cuestiones'.

P. ¿Tiene que ver con que a veces se da más importancia a la construcción narrativa de algo que a los propios hechos?

R. Es verdad que estamos hablando de grupos muy reducidos y con un predicamento amplio, pero dentro de sus filas. Es gente que no tiene una salida hacia fuera de sus círculos, pero sí tienen mucha capacidad de organización. Es interesante ver cómo funciona un proceso de desprestigio de… ya no solamente de un libro, sino de una persona.

P. Pero el libro se está moviendo.

R. Va muy bien, ¿qué es lo que demuestra? Pues que había un hambre tremenda de un libro que tratara este tema y escrito por alguien de aquí. Y a mí me llama la atención que cuando un libro suena tan bien y hay ese hambre, haya gente que reaccione de forma tan furibunda: no se busca tanto la reflexión política en torno a un tema como mantener las cosas como están porque se logra una serie de comodidades.

P. La crítica que hace al activismo es que viene a hacerle el juego al neoliberalismo.

R. El libro dice es un tweet de 250 páginas, no es un libro académico. Para que sea un libro académico eso tiene que llevar dos años, y yo no podía quedarme escribiendo dos años, lo he escrito en 4 meses como he podido y cogiendo ejemplos de prensa norteamericana y haciendo un reportaje.

La principal cuestión del libro es ver cómo ha cambiado nuestra relación con la política a través del tiempo en los últimos 40 años. Realmente yo no es que haga una crítica al feminismo o al activismo ecologista o al activismo LGTB porque me quiera centrar en esto, son parte de la sociedad, y además son parte importante por fortuna de nuestra sociedad, este no es un libro contra la diversidad sino contra la forma que adopta la diversidad en el neoliberalismo como trampa.

P. ¿Por que sobrevive gracias al sistema como a veces ha pasado con algunos sindicatos?

R. Me meto poco en el análisis de cierta comodidad que cierto activismo puede llegar a lograr cuando tiene su espacio crítico y tiene una serie de relaciones incluso con subvenciones y ese tipo de cosas.

Me meto más bien en el hecho político general de que era obvio que teníamos un problema porque, de hecho, muchas de las cosas que me decían en los círculos activistas son imposibles de defender.

Es una cuestión de honradez: la gente que participa en actividades de ese tipo es muy difícil luego, si tiene vida fuera de su círculo, que defienda lo mismo con el mismo lenguaje y de la misma forma. Me resulta raro que la izquierda o el espacio progresista que siempre se supo distinguir por poder hacer caso a la gente de forma sencilla, tiene esa dificultad enorme para llegar, había algo más. Y ese algo más es el neoliberalismo y que la relación que tenemos con las clases sociales ha cambiado.

P. ¿A veces puede parecer que se jerarquizan los conflictos?.

R. Dejo muy claro que no va de conflictos de segunda y de primera, sino de situar cada uno donde debe estar. Ahora mismo la política se ha convertido en una especie de nichos separados, por mucho que se utilice la palabra de intersectorialidad, en los resultados prácticos ves que lo que hay son conflictos muy concretos, muy mediáticos y que nuestra atención va de un conflicto a otro, de un nicho a otro, dependiendo de la polémica, o de la ofensa de esa semana.

Entonces, esta semana toca la polémica con el tema de la transexualidad o transgénero, pues allí vamos todos a ver qué es lo que ha ocurrido, quién ha dicho qué... Pero no hay una visión general y global del conflicto político.

P. ¿Esa es la trampa del neoliberalismo?

R. Sí…

P. ¿Consciente o inconsciente?

R. La trampa de las identidades, en cómo las identidades se han convertido en una forma de expresarnos porque nuestras tres grandes identidades que eran la identidad de clase, la identidad nacional y la identidad religiosa se han difuminado completamente los últimos 40 años. Sin embargo, la identidad religiosa y la nacional están volviendo con fuerza y de la forma más reaccionaria.

Sin embargo, la cuestión de clase sigue olvidada y no me parece que nadie quiera recuperarla. Cualquier hecho político se expresa mediante una identidad, pero no se puede reducir sólo a ella y, en ese sentido, por ejemplo, 'Chavs', de Owen Jones, al final lo que planteaba era una cosa muy paradójica, que era que la cuestión de la clase social se reducía a un conflicto de representación, como si los trabajadores en este caso representado por las clases bajas jóvenes inglesas, fueran un grupo de la diversidad más como si fueran gais, como si fueran emigrantes.

Cada uno de esos grupos específicos o las propias mujeres tienen problemas muy graves, que no tienen que ver únicamente con la clase, porque el neoliberalismo se ha convertido en un sistema global, no sólo porque afecta a todo el planeta sino a todas las facetas de nuestra vida. Ahora, lo que parece un mal negocio –diciendo casi su lenguaje– es no querer ver que precisamente el concepto más intersectorial que hay es el concepto de clase.

Es verdad que hay cuestiones específicas, pero se diría que, mientras que en el siglo XX lo que se buscaba era cómo unir a gente muy diferente, muy diversa, en el siglo XXI el activismo lo que busca es exagerar las diferencias entre los individuos hasta el punto de que parece que las pone a competir entre sí.

Lo que nos pasa ahora es que, aunque el activismo no quiera reconocer y me acuse de que les meto el dedo en el ojo, estamos en una permanente competición. No hay semana donde no tengamos conflictos intragrupales y donde la expresión y lo lingüístico y lo simbólico tome una importancia exageradísima.

P. A veces se ha debatido en la izquierda si primero tenía que ser la derrota del capitalismo y luego se abordaba el resto.

R. La clave no está en seccionar a los movimientos con un orden de importancia porque además es políticamente inútil. Ahora nadie se va a dejar arrebatar su perfil identitario. Sin embargo, donde hay que buscar la brecha es en plantear estas reivindicaciones desde el punto de vista más económico y más laboral.

Parece que ha habido un momento en que el racismo o el machismo son como entes independientes que dependen un poco de la maldad incluso antes del propio hombre, a un nivel genético.

Pero el sistema económico necesita hacer una explotación sobre un grupo concreto, las mujeres en un momento determinado; los negros o los habitantes precolombinos de América Latina. Y construye un relato cultural para justificarse, de ahí que hubiera aquella polémica en el siglo XVI acerca de si los indios tenían o no alma. Lo interesante no era que tuvieran un alma, lo que estaban discutiendo era cómo poder explotarlos.

Todos somos ya susceptibles de ser parte de una política de representación. Al perder nuestra identidad de clase, nos convertimos en clase media, y existe un correlato cultural que es la clase media aspiracional, que es a la que todos queremos pertenecer, desde el alto empresario que se camufla hasta el obrero que quiere ser parte de ella. ¿Qué es lo que ocurre? Que necesitamos hacer de nuestra identidad algo especial con lo que separarnos de el de al lado para poder competir.

Y entonces la diversidad empieza a simplificarse en un mercado, y la identidad es su moneda de cambio de tal forma que las políticas de representación se empiezan a ver por parte de la gente que no es susceptible de ser representada por ellas como algo egoísta y surge lo políticamente incorrecto y la ultraderecha: 'Mira, siempre están los gais en la tele, siempre están los tal' y se crea una especie de conflicto intergrupal donde mucha gente lo que hace es competir de formas muy diversas.

Nuestra relación con la política ha cambiado, ha pasado de ser de clase y colectiva a individual y aspiracional.

No sé si viste la noticia del huevo cocido del WhatsApp: pues resulta que se ha hecho un campañón para que quite el huevo cocido del icono de la ensalada porque era ofensivo para los veganos.

P. La presión de los veganos.

R. ¿Yo estoy diciendo que ser vegano es una tontería? Pues no, es un modelo de vida tan natural como cualquier. Ahora cuando lo politizamos, ¿cómo se podía hacer antes? Oye, mira, parece que tenemos un problema alimentario, se consume mucha carne, la carne es costosa de producir, se consume mucha agua, la carne, los animales dejan muchos residuos, eso afecta al calentamiento global negativamente...

¿Qué es lo que pasaba cuando un grupo de personas se juntaba? Exigían medidas materiales colectivamente para palear sus problemas: las granjas tienen que ser de menos y tantos animales; deben de estar separadas a tantos kilómetros; debe haber depuradoras para las heces de los animales y otras cuestiones concretas. Ahora resulta que todo se reduce una cuestión simbólica y, por tanto, la política queda reducida a un juego de ofensas. Al capitalismo le viene estupendo mientras estamos entretenidos en esa serie de trampantojos y no nos fijemos en temas esenciales.

P. La huelga feminista sí se cuestionaba el orden económico.

R. Por supuesto.

P. Y evidenciaba que es incompatible con los cuidados.

R. Sí, sí por supuesto. Yo lo que digo que la trampa de la diversidad juega en varios lados como lo utilizan los socialdemócratas, los liberales, la extrema derecha, incluso cómo caen en ella los activistas.

La lucha por la diversidad de la mujer está muy relacionada con el sistema económico, y el concepto huelga me resultó esperanzador y estupendo. Claro tenemos que darnos cuenta que la huelga, en comparación con la manifestación, es enormemente menos seguida.

P. Pero no fue una huelga laboral en términos clásicos.

R. Los círculos feministas se mataron a explicarlo, en ver las razones, pero al final quedaba más la manifestación que la propia huelga. De hecho, la manifestación se está convirtiendo en un fetiche, pero no en el movimiento feminista, en todos, en el sindical, en el obrero…

Pero, ojo, el conflicto va a seguir ahí mañana. Antes lo teníamos claro, sabíamos que primero hay que manifestar el conflicto y tienen que hacer caso porque claro tú antes me disparabas y yo hacía una revolución. Pero ahora, cuando nos dejan de hacer caso porque no les hace falta, nos hemos quedado de repente huérfanos. Ni siquiera nadie se plantea el hecho de seguir, de paralizar la producción de un sector para que atiendan nuestras reivindicaciones.

Ves muy claro cómo antes la actividad política venía de un contexto vital casi y ahora es al revés.

P. También porque el trabajo era el centro de la vida y ahora parece que la vida es algo más que el trabajo, no sólo porque haya poco trabajo, el trabajo sea precario, y ya no haya ese sentimiento de comunidad con los compañeros de trabajo.

R. Los lazos que puedes establecer con tu comunidad de barrio, con tu comunidad laboral eran enormes. Podría haber hecho un estudio sobre cómo el trabajo se ha atomizado, pero me parecía de más interés ver cómo eso se ha llegado a aplicar a la política mediante un relato. Eso que explico de Thatcher, como antes de ella los conservadores en Europa veían mal la desigualdad, defendían que hubiera clases, pero que las diferencias no sean tan amplias.

P. También había un modelo social que se reivindicaba como alternativa al capitalismo.

R. Eso es, temían que había una cierta organización, había un horizonte, había un sitio a dónde dirigirnos y yo por eso insisto en que a ellos les da igual en qué parte del mundo, les da igual la cultura, les da igual el país, la raza, la etnia, mientras ellos puedan explotar y sacar algo.

Sin embargo, de repente a la izquierda le entró un terrible complejo de culpa, se perdieron en las peculiaridades, se perdió la visión general y se perdió la visión de horizonte y los movimientos de izquierda no se atreven a plantear alternativas claras.

Recuerdo que la antiglobalización yo cumplía todas las condiciones que ya estamos teniendo, era un movimiento que no planteaba ningún horizonte, pero que, sin embargo, era terriblemente diverso y se jactaba de ser diverso de tal forma que la manifestación parecía una competición.

Uno de los primeros que plantea una guerra cultural abierta en España es [José María] Aznar, cuando dice aquello del vino. Zapatero decidió quitar el vino de las gasolineras porque no está bien beber mientras conduces; eso le podría parecer razonable a cualquier persona. Sin embargo, Aznar transforma un hecho perfectamente razonable casi técnico en algo político y dice: 'No me diga usted lo que yo tengo que hacer'.

De repente, Aznar se convierte en un rebelde que se enfrenta al Estado liberticida por su libre voluntad de beber o no beber vino. Claro, eso es una guerra cultural. En el momento no nos damos cuenta, pero de repente la derecha empieza a jugar con el término de lo políticamente incorrecto y empieza a jugar con el término de lo rebelde, ¿quién tiene la culpa?

P. ¿De lo políticamente incorrecto?

R. El caso es que Zapatero es continuista en lo económico con el gobierno de Aznar, de una u otra forma tiene que representar su izquierdismo para su electorado. El gobierno de Felipe González todavía mantiene la relación de un lenguaje de clase con sus electores, aún había una relación de clase, pero eso se pierde. Se pierde.

P. Lo que se ha denominado zapaterismo ideológico es otra cosa.

R. Sí, es otra cosa, ya no son los descamisados, Zapatero nunca había hablado de los descamisados.

La ley de la memoria histórica es buena sí, claro que sí. Ahora, no quita para que crea que se utilizó de trampa, de parapeto, como el matrimonio igualitario. Y es un chantaje jodido, porque a ver como tú dices ahora a la gente que el recibimiento del Aquarius no era necesario. Por supuesto que lo era.

Ahora, realmente tiene un valor simbólico, en tanto en cuanto permite a un gobierno que tiene una percepción de derechas, que haya una relación con la retirada de las tropas de Irak y los migrantes; la colocación de diferentes ministros homosexuales, con aquello de las mujeres en el gobierno de Zapatero.

P. Y este gobierno tiene más mujeres también.

R. Tiene más mujeres. Es un gobierno más que paritario, lo cual no sé si es feminista. A mí me ha gustado mucho una de las ministras cuando hablaba sobre los vientres de alquiler, por ejemplo. Parecía muy convencida en su mensaje y me parece absolutamente positivo: no hace falta hacer una crítica a la totalidad del gobierno, hay que ir viendo sus medidas concretas. Ahora, se ha olvidado por completo el pasado y mucha gente lo ha aplaudido efusivamente.

P. Quizás había mucha gente esperando cualquier gesto para volver a reconciliarse con el PSOE.

R. Estoy convencido, había mucha gente esperando algo para poder volver. Y, claro, en el izquierdismo no hay dinero, ni hay posición social, ni hay reconocimiento profesional, ni nada.

¿Cuántas veces nos mentimos a nosotros mismos sobre la izquierda? Por ejemplo, y esto lo voy a relacionar con lo que estamos hablando. Cuando se decía que las feministas habían tirado para atrás la ley del aborto de Gallardón. ¿Eso es verdad o no es verdad? Bajo mi punto de visa eso es lo que se dijo y no es verdad, yo lo afirmo, no es verdad.

Lo que pasa es que no viene bien mentirnos a nosotros mismos porque queda bonito, pero la realidad es que es una ley tan absolutamente alejada del sentir social general incluso de la derecha, que se aprovecha todo esto para echar para atrás la ley y mandar a Gallardón al exilio.…

Hay algo que falla en el relato. Sin embargo, todos aceptamos de buen grado y se repiten los mítines, en los artículos que escribimos, que fue el feminismo quien tiró a Gallardón y echó para atrás la ley. Eso no es verdad.

Pues todo esto es así, hay veces que nosotros mismos intentamos encontrar asideros. Pero, claro, el problema es que cuando alguien llega y los mueve… se reacciona mucho más contra el que te pone el espejo adelante, yo estoy sintiendo eso mismo. Y lo sentí igual cuando twiteaba no en contra del 15M sino de la foto del 15M que no me convencía más allá de estar en lo correcto. Y cuando la irrupción de Podemos, igual, y de repente tenía unas hordas de admiradores que son los mismos que ahora dicen que Pablo está absolutamente equivocado, lo cual dice también mucho del momento político.

Y en ese momento político nos basamos permanentemente en entusiasmos, pero no vale para construir ideología política, vale para movilizar, pero no para mantener a largo plazo algo que quede. Porque a mí lo que peor me ha sentado de esto del PSOE es que de repente parece que en una semana todo lo que ha ocurrido en los últimos 10 años se ha olvidado.

P. Pero ese entusiasmo ayuda a construir mayorías.

R. Sí.

P. Y es verdad que siempre se dice que tener gobierno no es lo mismo que tener el poder.

R. Pedro Vallín en Twitter, el de La Vanguardia, que es un tipo muy inteligente, me decía: aquí para cambiar algo hace falta tener poder, hay que tener un resorte de dinero, de capacidad legislativa. Si no, por mucho que estés dando a la lata... De lo que se deduce que para llegar ahí tienes que normalizarte con respecto a lo existente. Claro, yo esto es lo que explico en el libro, el mito del centro.

La eterna discusión es esta, y así llevamos pues ya va a cumplir ya 30 años, dando pasos atrás, recortando propuestas en cada nuevo proceso electoral. No tengo clara la forma de revertir eso, lo admito, pero lo que sé es que así para competir en lo razonable como Albert Rivera, que no hay nada más en este país que Albert Rivera. Es que el que tiene capacidad de estructurar una sociedad, es quien se acaba pareciendo a ella.

¿Al final sabes lo que yo no quiero, un mundo donde no quiero vivir? En un mundo donde las alternativas sean o Macron o el canadiense [Justin Trudeau], entonces la política queda reducida a eso: o Macron o un canadiense o un Pedro Sánchez. Vivimos en esa dinámica ahora, una dinámica entre estos y los ultras y Trump.

P. Antes hablaba de los chavs, y precisamente se atribuye mucho el éxito de Trump a los chavs.

R. Allí la izquierda ha tenido muy poca capacidad de influir en la política. Pero ha tenido capacidad de influir en la política legislativa, en lo universitario, de tal forma que se conforma con influir en los resultados de los conflictos. Es decir, en Estados Unidos claramente la población negra tiene esos problemas estructurales y sistémicos, hasta tal punto de que los ejecuta extrajudicialmente la policía de vez en cuando.

Pero tú en un medio de comunicación norteamericano atrévete a decir la palabra ‘nigger’. Se te ha acabado la carrera para toda tu vida. Entonces, tenemos de repente una especie de sobrerrepresentación de lo simbólico, ¿Qué es lo que ocurre? Que al desaparecer el concepto de clase, los mismos trabajadores blancos acaben siendo susceptibles de también entrar en ese nicho de representaciones, y se quejan de que nunca salen: el hombre blanco heterosexual que come carne y bebe Bucks nunca aparece en los medios si no es para reírse de él.

Y cuando te llega cualquiera aunque sea un tipo como Trump y te hace un guiñito, te vas con él. ¿Por qué un tipo que viene del cinturón del óxido tienen que hacer caso a una señora como Hilary Clinton cuyas preocupaciones al parecer son comer ensaladas macrobióticas en el bar nuevo de Brooklyn de hipsters?

P. No te representa.

R. ¡No te representa! Mira, el libro está siendo muy criticado, pero mi pregunta es la siguiente: ¿Y si en vez de la trampa de la diversidad aparece un manifiesto de un ultraderechista hábil que plantea un libro con todos esos temas desde la visión de la ultraderecha y resulta que es un éxito? Espero que por lo menos mi libro valga para poner una línea de protección ante esos conflictos desde la izquierda antes de que la gente se los coja y se los lleve.

P. La amenaza es la ultraderecha, más allá del neoliberalismo.

R. A mí el neoliberalismo me parece una amenaza tan grande como la ultraderecha en los años 30. Sé que suena exagerado, pero el nivel de destrozo que está haciendo en el mundo en nuestros últimos 30 años es tremendo.

Lo que pasa es que se ha desprendido de esa industrialización de la muerte. Si el neoliberalismo te mata, no te construye campos de concentración, te construye centros de internamiento de prisioneros como los que se hace en estos días con Trump.

Aquí se produce algo que la izquierda ya no suele tener en cuenta porque cada vez sus análisis son más superficiales y más binarios, A Trump le han apoyado sectores industriales de Estados Unidos a los que les viene mal la globalización y les viene mal que no haya aranceles. Es lo mismo.

P. Proteccionistas en la globalización.

R. Pero es que…

P. Es antiglobalización.

R. Es antiglobalización, pero es que la ultraderecha se ha atrevido a retomar esa parte de la política que hacía cosas y que no afectaba el régimen neoliberal, mientras que los socialdemócratas apenas están y la izquierda pues anda permanentemente en este tipo de conflictos de representación.

Es decir, la diversidad es un hecho en nuestra sociedad, pero desde luego la izquierda históricamente nunca ha sido de defender minorías, ni diversidades, lo que ha defendido han sido mayorías e igualdades, que no es exactamente lo mismo. Claro que en Francia las poblaciones de origen magrebí, las poblaciones de origen africano, tienen problemas específicos, pero por otro lado lo que no podemos olvidar es que no puedes poner a competir casi a la clase trabajadora francesa blanca con ellos…

P. El último contra el penúltimo.

R. Eso es. Yo no me creo que haya tantas diferencias al fin y al cabo entre poblaciones que vivan en un barrio que no sean parecidos más allá de su religión, de su etnia... Es algo que se ha explorado muy poco en los últimos años.

#hemeroteca #violenciasexual #justicia | “En Sevilla no sois bienvenidos”

Imagen: El País / Carteles contra La Manada en Triana, Sevilla
“En Sevilla no sois bienvenidos”.
Grupos feministas de Sevilla impulsan una campaña para promover el rechazo a quienes amparen a los cinco condenados.
Eva Sáiz | El País, 2018-06-22
https://politica.elpais.com/politica/2018/06/22/actualidad/1529678967_856197.html

Grupos feministas de Sevilla han iniciado a través de las redes sociales una campaña que pretende aislar a aquellos establecimientos que ofrezcan trabajo o permitan la entrada a los miembros de La Manada una vez hayan regresado a la capital andaluza. La iniciativa se apoya en unos carteles que han sido distribuidos por varios comercios sevillanos, encabezados con estos dos lemas: “En este establecimiento no atendemos a violadores. #Stopmanada. Este es un espacio seguro para las mujeres”; “Sr. / Sra. Comerciante: Las mujeres no consumimos en establecimientos donde se atiende a violadores. Le invitamos a unirse a nuestra acción colocando un aviso a la entrada”.

“Es una propuesta que hemos movido a través de nuestros grupos de Facebook y Telegram que busca informar a los comerciantes de Sevilla de que las mujeres no tenemos miedo y de que La Manada no es bienvenida en esta ciudad”, cuenta una de sus impulsoras que no quiere hacer pública su identidad para evitar consecuencias judiciales. No existe un criterio a la hora de distribuir los carteles, aunque sí tienen un objetivo claro: que tengan visibilidad en aquellos lugares frecuentados por los integrantes de La Manada o en donde se encontraban sus anteriores trabajos antes de entrar en prisión, para llamar la atención de los vecinos y promover el rechazo ante la posibilidad de que se les pudiera readmitir. “Ellos pueden moverse libremente por toda España, salvo Madrid, y la víctima no puede salir de allí. Ella es la acorralada, pero ellos deben también sentirse acorralados”, asegura esta activista. Su iniciativa ya ha empezado a extenderse a otras ciudades.

Agustín Martínez Becerra, abogado de cuatro de los integrantes de La Manada, se muestra alarmado ante esta campaña. "Es sorprendente que este tipo de grupos que se supone que defienden derechos civiles se comporten de manera tan aberrante", señala en conversación telefónica. "Los que actúan de esta forma ilógica no están defendiendo realmente los derechos de la mujer".

Readmisión laboral polémica
Los vecinos de la barriada de Amate y Santa Aurelia, donde crecieron José Ángel Prenda, Ángel Boza, Antonio Manuel Guerrero, Alfonso Jesús Cabezuelo y Jesús Escudero, los miembros de La Manada, rehúyen pronunciarse. En los comercios cercanos a sus domicilios no hay rastro de ninguno de los carteles. “Aquí nadie ha pegado nada ni nos han ofrecido colocar nada”, dicen en la peña sevillista donde solían parar todos, prácticamente al lado de donde reside el Prenda.

Tampoco quieren comentar nada en la peluquería de Triana donde trabajaba Jesús Escudero. Antonio D., su tío y propietario del negocio, solo recalca que no ha visto ninguno de los carteles. Respecto a la posibilidad de restituir a su sobrino en su antiguo puesto de trabajo tampoco quiere pronunciarse, pero otra de las responsables del local recuerda: “Si una persona tiene un contrato fijo, como es el caso, una vez que sale de la cárcel, la ley obliga a readmitirlo”.

En este sentido, varios abogados laboralistas confirman a este diario que salvo que haya una condena firme, en el caso de un ingreso en prisión, el contrato laboral únicamente quedaría suspendido, y si el trabajador solicitara volver a su puesto de trabajo, el empleador debería admitirle y su despido sería improcedente, de acuerdo con el artículo 41. g del Texto Refundido del Estatuto de los Trabajadores. “La ley los ampara, pero aceptar que puedan sin más recuperar sus empleos es ser muy complacientes ante su comportamiento deleznable”, sostiene Antonia Ábalos, presidenta de Mujeres Supervivientes de Violencia de Género.

El abogado Martínez Becerra explica que Guerrero, guardia civil, y Cabezuelo, militar, seguirán suspendidos de su puesto, pero que el resto puede volver a sus anteriores empleos con toda normalidad. "Actuaremos judicialmente contra quienes amenacen a los empleadores de alguna manera", advierte.

Muy cerca de la peluquería donde trabajaba Escudero, al comienzo de la calle San Jacinto, en un muro, bien visibles, están pegados cinco carteles con los nombres, apellidos y caras en blanco y negro de los miembros de La Manada con el lema: “Soy un violador y el Estado lo permite”. Estos afiches se colocaron en Sevilla cuando se hizo público el fallo en el que se condenaba a La Manada a nueve años de cárcel por un delito de abuso sexual, exculpándolos del de violación. Ahora, coincidiendo con su puesta en libertad, tras estar dos años en prisión preventiva, han vuelto a recuperarse y a exhibirse por las calles.

#hemeroteca #lgtbi #arte | Denuncian a las Juntas de Bizkaia por unos cuadros de arte gay considerados "ofensivos" para los católicos

Imagen: El Mundo / Dos obras de Alberto de las Heras
Denuncian a las Juntas de Bizkaia por unos cuadros de arte gay considerados "ofensivos" para los católicos.
La asociación de Abogados Cristianos ha denunciado a la presidenta de las Juntas y al autor de la obra, Alberto de las Heras. El PP también ha exigido la retirada de los cuadros.
EFE | El Mundo, 2018-06-22
http://www.elmundo.es/pais-vasco/2018/06/22/5b2d1b1546163f24348b4588.html

La Asociación Española de Abogados Cristianos ha denunciado a las Juntas Generales de Bizkaia por una exposición que incluye "varias imágenes vejatorias contra los cristianos" al considerar que supone un delito contra los sentimientos religiosos.

En una nota, la organización citada precisa que su denuncia va dirigida contra la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui (PNV), y el autor de la polémica serie de imágenes "From Russia with love", Alberto de las Heras.

Se trata de una obra compuesta por cuatro imágenes cristianas "con claras connotaciones sexuales", dicen, que forma parte de la exposición "Bilbao Bizkaia Pride 2018: arte por la diversidad sexual", enmarcada dentro de los actos del Día Internacional contra la LGTBfobia.

Abogados Cristianos ha explicado que, entre otras, incluye "la imagen de Jesucristo vestido con indumentaria sadomasoquista, fumando lo que parece droga y en lugar de las sagradas escrituras, en su mano porta un libro con imágenes pornográficas".

Otra de las imágenes representa "a San Pedro y San Pablo besándose", mientras que en otra "un ángel es mostrado desnudo como un miembro de Femen" y en otra aparecen "la Virgen y el niño Jesús con las cabezas cubiertas con pasamontañas", ha detallado.

La Asociación ha reclamado la retirada de las imágenes y ha lanzado una recogida de firmas en su página web para apoyar la petición.

La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha pedido "respeto para todos los colectivos , incluidos los cristianos", y ha considerado "inaceptable que para luchar contra la discriminación de unos se permitan la vejación y los ataques a los sentimientos de otros".

Castellanos, que ha preguntado "qué pasaría si en vez de imágenes cristianas se hiciese la misma obra con miembros del Gobierno vasco", ha indicado que no es la primera vez que en Bilbao "ocurren hechos similares".

"El año pasado el obispado tuvo que denunciar también a una comparsa por la colocación de un Cristo crucificado bajo el título de 'Las carnicerías vaticanas'. En esa ocasión el juez ordenó retirar la obra", ha recordado la presidenta de la Asociación, quien ha confiado en que en esta ocasión "la Justicia actúe en la misma dirección".

También el Partido Popular exigió ayer la retirada de las polémicas imágenes por considerar que éstas suponen una ofensa a los sentimientos religiosos de muchos ciudadanos. En réplica, la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia señaló que la Cámara vizcaína apuesta por "la creación y el arte sin censuras, desde el respeto y la libertad de expresión" y de creación artística.

#hemeroteca #lgtbi #arte | El PP pide retirar la imagen de dos apóstoles besándose de una exposición en Bizkaia

Imagen: Público / Una de las obras de Alberto de las Heras
El PP pide retirar la imagen de dos apóstoles besándose de una exposición en Bizkaia.
El Partido Popular ha reiterado su "total respeto a cualquier tipo de expresión artística", pero ha advertido de que no va a permitir que las Juntas Generales "se ofrezcan a acoger obras artísticas que ofenden a cualquier credo".
Europa Press | Público, 2018-06-22
http://www.publico.es/politica/bilbao-bizkaia-pride-2018-pp-pide-retirar-imagen-apostoles-besandose-exposicion-bizkaia.html

El apoderado del Partido Popular en Juntas Generales de Bizkaia Jesús Isasi ha exigido la retirada de algunas imágenes que forman parte de la exposición 'Bilbao Bizkaia Pride 2018: Arte vasco por la diversidad sexual' por considerar que "suponen una ofensa a los sentimientos religiosos de muchos ciudadanos". Entre las obras expuestas, algunas representan dos apóstoles besándose o la virgen María con el niño Jesús en brazos y los dos con la cabeza tapada por un pasamontañas.

"Hay muchas formas de expresar el arte y muchas maneras de transmitir el rechazo a la LGTBIfobia. Sin embargo, consideramos que atacar a los sentimientos religiosos no es una de ellas", ha advertido Isasi en un comunicado.

La sala de exposiciones de las Juntas Generales de Bizkaia en Bilbao acoge durante estos días esta muestra que reúne una selección de trabajos con motivo del Día Internacional contra la LGTBIfobia, entre ellas, en opinión del juntero del PP, algunas imágenes con carácter religioso que "sobrepasan la línea del respeto".

Isasi ha lamentado que, "entre las obras expuestas, encontramos algunas que representan dos apóstoles besándose o la virgen María con el niño Jesús en brazos y los dos con la cabeza tapada por un pasamontañas".

A su entender, las Juntas Generales no pueden permitir "este tipo de imágenes que resultan una auténtica falta de respeto". Por el contrario, ha añadido, "deberían condenar estos actos que provocan un gran rechazo social".

El Partido Popular ha reiterado su "total respeto a cualquier tipo de expresión artística", pero ha advertido de que no va a permitir que las Juntas Generales "se ofrezcan a acoger obras artísticas que ofenden a cualquier credo".

#hemeroteca #mujeres #historia | Judy Garland: la estrella que fue incapaz de alcanzar la felicidad

Imagen: El Mundo / Judy Garland
Judy Garland: la estrella que fue incapaz de alcanzar la felicidad.
'Si soy tal leyenda, ¿por qué me siento tan sola?'. A Judy Garland la felicidad se le escapó entre los dedos mientras nos llevaba al otro lado del arcoíris.
Álex Ander | Cinemanía, El Mundo, 2018-06-22
http://cinemania.elmundo.es/noticias/judy-garland-la-estrella-que-fue-incapaz-de-alcanzar-la-felicidad/

En algún lugar sobre el arcoíris, los cielos son azules, y los sueños que te atreves a soñar se hacen realmente realidad. Judy Garland tenía 17 años la primera vez que cantó estos versos del archiconocido ‘Over the Rainbow’ en la película ‘El mago de Oz’ (1939). Y la letra de ese tema musical hizo honor a la triste vida personal de la actriz, que siempre anduvo buscando (de forma infructuosa) esa especie de felicidad prometida.

Icono gay femenino, actriz instintiva y comediante con una dulce voz de canto y excelentes aptitudes para la danza, Garland llegó a ser considerada una leyenda y la mayoría de la gente la adoraba, pero aquello no fue suficiente para que dejase de sentirse desdichada. “Si soy tal leyenda, ¿por qué me siento tan sola? ¿Por qué me siento en casa durante horas mirando el maldito teléfono? Las leyendas están muy bien si tienes a alguien alrededor que te ama, un hombre que no teme enamorarse de Judy Garland”, comentó en alguna de las notas que escribió hacia el final de su vida para un inacabado proyecto de autobiografía.

Natural de Minnesota, su padre murió cuando ella tenía 12 años. Con 18, y presionada (entre otras cosas) por una madre demasiado exigente, tuvo que acudir a un psiquiatra por primera vez, y unos años después intentó quitarse la vida. Se enfrentó a un sinfín de dolencias físicas y sufrió los efectos de las drogas (pastillas y estupefacientes) que empezó a consumir siendo muy joven. Se casó en cinco ocasiones y tuvo varios romances más o menos conocidos. Sin ir más lejos, tres meses antes de su fallecimiento —ocurrido el 22 junio de 1969 — se casó con Mickey Deans, gerente de una discoteca. Y fue precisamente él quien encontró el cuerpo sin vida de Garland en el baño de la casa que ambos compartían en el distrito londinense de Belgravia.

Frances Ethel Gumm a.k.a. Judy Garland parecía predestinada a la infelicidad desde niña. Sus padres, artistas de vodevil, alentaron siempre a sus tres hijas a participar del mundo del espectáculo y la actriz creció bajo la presión de las altas expectativas de sus padres. Con solo dos añitos, su madre vio el potencial talento de la artista estadounidense el día que esta no paró de cantar ‘Jingle Bells’ durante uno de los shows navideños de sus progenitores, y la tuvo que sacar pateando y a rastras del escenario. Eso sí, después de aquello decidió que la pequeña cantaría con sus dos hermanas mayores en un grupo que llamó The Gumm Sisters, y no se cortó ni un pelo a la hora de llevarla durante un tiempo por diversos clubes nocturnos, cabarets, hoteles y teatros del país. “[Mi madre] estaba muy celosa porque ella no tenía absolutamente ningún talento […] Si yo estaba enferma de la tripa, me decía ‘¡Sal y canta o te envolveré alrededor de la pata de la cama!’, así que yo salía a cantar”, comentó Garland sobre la actitud de su progenitora. Su padre, por su parte, vivió su homosexualidad de forma oculta, pero sus líos con otros hombres obligaron a la familia Gumm a tener que abandonar la ciudad en más de una ocasión.

Por suerte para todos ellos, el magnate de la Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) Louis B. Mayer escuchó cantar a la estadounidense en 1935 y decidió apostar por ella. El Hollywood, la joven fue bautizada como Judy Garland (usando el apellido de soltera de su madre) y debutó en el cine en el musical ‘Locuras de estudiantes’ (1936). Los famosos estudios de cine la explotaron sin ningún tipo de reparos, a pesar de que al principio no la veían glamurosa y creían que era demasiado mayor para interpretar papeles infantiles.

Según contó la propia actriz, fueron ellos quienes la iniciaron en el hábito de los barbitúricos para dormir y las anfetaminas para trabajar, suministrándole con frecuencia estas pastillas para mantenerla despierta durante las maratonianas sesiones de rodaje —que, en muchas ocasiones, se prolongaban durante seis días a la semana, 18 horas al día—.

Con dieciséis años, Garland logró el papel más recordado de su carrera, dando vida a una niña huérfana de Kansas llamada Dorothy Gale que sueña con huir de su monótona vida en la granja en ‘El mago de Oz’ (1939). Una película que con el tiempo se convirtió en un clásico del cine musical y que le valió a su protagonista un premio Oscar en febrero de 1940. “Siempre me tomé ‘El mago de Oz’ muy en serio, ya sabes. Creo en la idea del arcoíris. Y he pasado toda mi vida tratando de superarlo”, comentó en una ocasión la actriz.

Ganaba dinero y comenzaba a ser muy famosa, pero Garland se sentía presa de las inseguridades, la sobrecarga de trabajo y las presiones en el estudio. Tanto, que tuvo que empezar a ver a un psiquiatra. Y comenzó a tomar estimulantes, calmantes y alcohol. Además, tan solo tres meses después de firmar un contrato con la MGM, su padre murió a causa de una meningitis espinal. Pero ella transitó el camino del duelo trabajando, y en poco tiempo se consagró como una de las actrices más taquilleras de Hollywood.

Taquillera, sí. Desdichada, también. Con 19 añitos, se casó con el compositor y pianista David Rose, del que se divorciaría poco después. Su matrimonio se fue a pique cuando, tras descubrir que estaba embarazada, su madre y la MGM la persuadieron para que abortase —la premisa del estudio de cine era que sus chicas podían casarse si querían pero debían mantener siempre su imagen virginal y de niña buena—. Para entonces, la diva había protagonizado ya su primer papel adulto como artista de vodevil durante la Primera Guerra Mundial en el musical ‘Por mi chica y por mí’ (1942).

Como un clavo saca otro clavo, Garland se casó en 1945 con el cineasta Vincente Minnelli, considerado el padre de los musicales modernos. Bajo su dirección, la carrera de Garland prosperó y la actriz tuvo a su primera hija, Liza. Pero su salud mental empezó a deteriorarse, y la de Grand Rapids comenzó a sufrir alucinaciones y a recurrir a las acusaciones falsas hacia distintas personas (incluido su marido). Su cuerpo empezó a resentirse y llegó a intentar suicidarse —cortándose las muñecas con un vaso de cristal roto—. Todo eso la condujo a ser ingresada en un centro de rehabilitación, lo que la dejó bastante tocada anímicamente.

Con su imagen pública algo dañada y con un evidente sobrepeso, la mala racha de la actriz continuó cuando la MGM decidió rescindir su contrato con ella, al no soportar su carácter volátil y su falta de profesionalidad y fiabilidad. Poco después, se divorciaría también de Minnelli. Tras el forzoso parón, Garland regresó a los escenarios en 1951, en Inglaterra, con un espectáculo musical en solitario que tuvo bastante éxito y se quedó embarazada del que poco después se convertiría en su tercer marido, el empresario Sid Luft —al que había conocido en un club de Manhattan cuando ella estaba aún casada con Minnelli y con quien tuvo dos hijos—.

Garland demostró al mundo que aún tenía mucho que decir, y firmó un contrato con la productora Warner Bros., volviendo a la gran pantalla con el drama musical ‘Ha nacido una estrella’, junto a James Mason. La película se convertiría en uno de los últimos trabajos cinematográficos de Garland, pero su interpretación le valió un Globo de Oro y una nominación al Oscar —que le arrebató Grace Kelly, un día después de que diese a luz a su tercer hijo en el hospital—. Para decepción de muchos entendidos en la materia, la actriz había perdido el Premio de la Academia. Pero también estaba perdiendo su dinero, ya que su marido —adicto al juego— comenzó a dilapidar su fortuna. Su relación de pareja se volvió volátil e intermitente y acabó en un litigio por la custodia de los niños.

Garland siguió actuando como pudo —llegando a percibir hasta 55 mil dólares por semana por un show musical en el Frontier Hotel de Las Vegas— y, en noviembre de 1959, ingresó en un hospital de Nueva York, donde los médicos descubrieron que padecía hepatitis (y le dieron cinco años más de vida, como máximo). “La presión estuvo fuera de mí por primera vez en mi vida”, llegó a confesar la actriz sobre el momento en que recibió la fatal noticia. Ellos le hablaron claro: ahora era una semi-inválida y, por supuesto, no podía volver a trabajar.

Pero ella hizo caso omiso a las advertencias y, a principios de los sesenta, intentó retornar a los escenarios por enésima vez. Sus promotores prepararon un calendario repleto de actuaciones para ella y ella intentó cumplir con sus compromisos, ofreciendo espectáculos como el icónico concierto que dio en el Carnegie Hall en abril de 1961 (y que dio lugar a un exitoso álbum grabado en directo). Y, como el gusanillo de la interpretación seguía picándole, se embarcó poco después en una serie de televisión semanal que acabó siendo retirada de la parrilla después de una temporada por falta de audiencia.

Como andaba sin blanca y no quería encerrarse en casa, se marchó a Australia para llevar a cabo una nueva gira de conciertos, pero una inoportuna (y recurrente) laringitis hizo acto de presencia y decidió darla por concluida antes de tiempo. En ese momento, habló públicamente (y en serio) sobre la posibilidad de retirarse y dedicarse al cuidado de sus tres hijos. “Mis hijos nunca ponen mis discos en casa. No están demasiado interesados en mi carrera. Una vez la pequeña Lorna, bastante bruscamente, le dijo a un periodista inglés condescendiente que le había preguntado si Judy Garland le cantaba canciones de cuna a sus hijos antes de acostarse: ‘No, no lo hace, y no la llamamos Judy Garland, solo mamá'”, comentó la estadounidense en una entrevista concedida en esa época.

Lo que vino después podría calificarse de definitivo ocaso de una diva. Después de divorciarse de Luft, Garland se casó con el actor y promotor de su gira Mark Herron, en una pequeña capilla de Las Vegas. El matrimonio duró menos de dos años y se acabó después de que Garland acusase a Herron de haberla golpeado —aunque él respondió a la acusación asegurando que solo le pegó una vez, y que fue en defensa propia—.

La americana se fue a vivir a Londres a finales de 1968, con la intención de retomar su carrera musical. Actuó en el London Palladium y se atrevió con una torturada residencia de seis semanas en el club nocturno ‘The Talk of the Town’. Fue durante esa gira cuando anunció que se casaría con el dj Mickey Deans, a quien había conocido en Nueva York en 1966 —cuando un amigo en común le pidió que le entregase un paquete de pastillas estimulantes a Garland y este, para mostrarse discreto, se presentó en la habitación de su hotel ante ella y sus hijos haciéndose pasar por médico—. “Este es él. Por primera vez en mi vida, soy realmente feliz. Finalmente, estoy enamorada”, comentó ella de su último maromo.

Deans siempre confió en el regreso triunfal de su chica, pero Garland no fue capaz de curarse, ni de dejar a un lado sus adicciones, y ofreció el último recital de su vida en Copenhague en marzo de 1969. Poco después, murió de una sobredosis de barbitúricos aparentemente accidental, dejando un legado compuesto por más de 35 películas, varios discos y el recuerdo de una voz y una mirada difícilmente olvidables.

#hemeroteca #homofobia | La Ópera de Budapest suspende el musical ‘Billy Elliot’ por “incitar a la homosexualidad”

Imagen: El País / Ópera de Budapest
La Ópera de Budapest suspende el musical ‘Billy Elliot’ por “incitar a la homosexualidad”.
La decisión llega tras una campaña de un diario cercano al Gobierno húngaro.
María R. Sahuquillo | El País, 2018-06-22
https://elpais.com/cultura/2018/06/22/actualidad/1529666535_621124.html

La deriva autoritaria del Estado húngaro está alcanzando nuevas cotas. Esta vez el ataque es contra la cultura y los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales y trans (LGTBI+). Tras una durísima campaña homófoba iniciada por un medio de comunicación vinculado al Gobierno del ultraconservador Viktor Orbán, la Ópera de Budapest ha suspendido la representación del musical de Billy Elliot. La decisión de cancelar las 15 funciones que la institución de titularidad pública tenía previstas para este mes llega tras varias semanas de ataques liderados por diario ‘Magyar Idök’, que había afirmado en distintos artículos que los jóvenes que fuesen a ver la famosa representación corrían el riesgo de "convertirse a la homosexualidad".

El acoso ha sido tal que el director de la Ópera, Szilveszter Ókovács, ha asegurado que ha afectado a la venta de entradas. La obra, con música de Elton John e inspirada en la galardonada película dirigida por Stephen Daldry (2000), se había representado ya la temporada pasada en Budapest con muy buenos datos de asistencia. Sin embargo, son muchas las voces que sostienen que han sido las enormes presiones políticas y no las económicas lo que han llevado a Ókovács a cancelar el musical, que cuenta la historia de un chico que sueña con convertirse en bailarín profesional ante la oposición de su padre, que quiere que aprenda a boxear. El teatro ha asegurado que el coste de las entradas ya vendidas se reembolsará.

Las organizaciones de derechos humanos han alertado sobre lo ocurrido. "La cancelación del musical es una pésima señal, pero la campaña de odio y homófoba contra la obra desde los medios progubernamentales manda el mensaje inequívoco de que el Ejecutivo alienta y justifica los ataques contra la comunidad LGTBI+", lamenta Katrin Hugendubel, directora de Incidencia Política de ILGA Europa, una organización paraguas de referencia, que agrupa a distintas asociaciones de Gais, Lesbianas, Bisexuales, Trans e Intersexuales. Hugendubel apunta que, sobre el papel, Hungría no está entre los peores países de la UE, ya que aunque muy básica, tiene leyes de protección de la comunidad LGTBI+ y contra los delitos de odio. "Pero la realidad es otra. El Gobierno húngaro es uno de los que más se oponen al avance de los derechos sexuales en la UE", señala la directiva de ILGA.

La agresiva campaña homófoba y la cancelación del musical representado durante años en las principales ciudades de todo el mundo es un nuevo capítulo de la Hungría de Viktor Orbán. Desde que revalidó su tercer mandato consecutivo el pasado abril con una supermayoría parlamentaria, el primer ministro y su Gobierno han aumentado sus ataques contra la sociedad civil. El martes, el Parlamento del país centroeuropeo —miembro de la UE desde 2004— aprobó una ley que cerca a las ONG y criminaliza a quienes ayuden a los inmigrantes indocumentados.

El eurófobo, xenófobo y populista Orbán, cuyo modelo de estado es una "democracia no liberal", no se cansa de repetir que hará todo lo posible para proteger Hungría de los inmigrantes y para preservar su "identidad cristiana". Con ese ideario, el Ejecutivo del Fidesz (miembro de la familia del Partido Popular Europeo) y sus medios de comunicación afines han emprendido una batalla contra todo lo que suene a liberal. Desde el magnate y filántropo George Soros y las organizaciones e instituciones financiadas con sus fondos en el país hasta el panorama cultural que se aleje de la línea marcada por el Gobierno.

Hace meses que medios y comentaristas progubernamentales cargan frecuentemente contra escritores, artistas e intelectuales liberales, a los que acusan de haberse enriquecido gracias a las subvenciones públicas durante años. Y en la Hungría de hoy, los medios afines al Gobierno abundan ya que las presiones económicas y políticas y los cambios legales han forzado al cierre a los pocos medios plurales que todavía no habían cambiado de manos durante las legislaturas dominadas por Orbán.

Ataques contra la comunidad LGTBI+
Es el caso del diario ultraconservador ‘Magyar Idök’, fundado por un empresario afín a Orbán en 2015. Fue este periódico el precursor de la campaña homófoba contra Billy Elliot. "La propagación de la homosexualidad no puede ser un objetivo nacional. Y menos cuando la población se reduce, envejece y el país se ve amenazado por una invasión extranjera", apuntó en uno de sus artículos en los que su autora acusaba a la Ópera de "hacer infelices a los jóvenes que, por ellos mismos, no irían en esa dirección". En el artículo se acusaba además a la obra de "propagar" la homosexualidad de una forma que "afecta al subconsciente de los menores, justo en una edad cuando todavía se puede influir sobre su inclinación".

El martes, el semanario ‘Figyelö’, también cercano a Orban, publicó una lista de investigadores de la Academia Húngara de Ciencias señalados por trabajar sobre los derechos de los homosexuales. Hace solo unas semanas, la revista propiedad de una aliada del primer ministro publicó otra ‘lista negra’. Esa vez con el nombre de 200 activistas, periodistas o profesores que vincula a George Soros, a quien Orbán considera literalmente "enemigo del Estado".

Y TAMBIÉN…
La Ópera de Budapest suspende el musical Billy Elliot tras una campaña que alertaba del "riesgo" de que convierta a los jóvenes en homosexuales.

La Ópera toma la decisión tras una campaña contra la obra, en la que se advertía que los jóvenes que la vieran podrían convertirse en homosexuales. Cancelan las quince próximas representaciones de una obra que lleva en cartel en Budapest desde junio de 2016. Unas 100.000 personas han visto la función desde entonces en la capital húngara.
EFE | El Diario, 2018-06-21
https://www.eldiario.es/internacional/Opera-Budapest-suspende-Billy-Elliot_0_784622675.html

#hemeroteca #violenciasexual #ejercitos | La otra cara de un teniente de la Armada

Imagen: El País / Tribunal Supremo
La otra cara de un teniente de la Armada.
El Supremo eleva a dos años y cuatro meses de prisión la condena a un mando que obligó a un soldado a masturbarse.
José Antonio Hernández / Joaquín Gil | El País, 2018-06-22
https://politica.elpais.com/politica/2018/06/21/actualidad/1529610792_133687.html

Lunes, 23 de mayo de 2011. Ferrol, A Coruña. El teniente de Infantería de Marina Iker E. envía un ‘sms’ a un soldado. “Ven a mi habitación, mastúrbate y te pago 120 euros”. El receptor del mensaje impone tres condiciones: que la estancia esté a oscuras, que el mando no le hable y que no haya contacto físico.

Cuando la víctima cruza el umbral de la habitación, el teniente reposa tumbado en la cama. Se encuentra tapado con una sábana y agitando su cuerpo. La espasmódica secuencia se desarrolla sin luz. Apenas dura unos minutos. Y concluye cuando el soldado eyacula entre sollozos. “Ya te puedes marchar. Te has ganado los 120 euros”, zanja el teniente, que entonces era jefe de secretaría del director económico de la Armada.

No consta que este soldado que prestaba sus servicios en la Dirección de Asuntos Económicos (DAE) recibiera la recompensa prometida. Pero sí que sufrió un “fuerte ataque de ansiedad” que propició que permaneciera diez días de baja y tres meses en tratamiento psicológico. Así figura en la sentencia de la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo a la que ha tenido acceso El País.

El fallo destaca que el soldado obedeció “abrumado por la presión” y “turbado por el miedo”. Y que, tras el episodio de la masturbación, se abrazó a un compañero y le confesó entre llantos que había perdido su dignidad. Reconoció además que llegó a ver una película porno para excitarse antes de entrar en la habitación, poder tener una erección ante su jefe y eyacular lo antes posible.

El Supremo condena a dos años y cuatro meses de prisión al teniente E. por un delito de abuso de autoridad con trato degradante a un inferior. Y señala el modus operando del oficial: servil con los jefes e inflexible con los de abajo.

El alto tribunal destaca que la secuencia de la habitación fue el culmen de un rosario de insinuaciones y peticiones sexuales. En una ocasión, el mando solicitó a la víctima que le enviara fotos de su pene a través del móvil. En otra, le instó a que le mostrara sus genitales “como muestra de lealtad” durante un trayecto en coche oficial.

Las exigencias llevaban aparejada una amenaza. Si el soldado no cumplía las órdenes –recoge la sentencia- volvería al centro donde estaba adscrito, la Agrupación de Madrid (AGRUMAD). Un hecho que ocurrió después de que la víctima denunciara la agresión a un coronel y recopilara las pruebas para emprender acciones legales.

Otro soldado que prestó servicios en la Dirección de Asuntos Económicos (DAE) como conductor y escolta a las órdenes del teniente E. también sufrió el particular carácter del mando.

El oficial decidió cesar a este subordinado del DAE en abril de 2011 después de mantener una conversación telefónica en la que escuchó un comentario de fondo de su novia que le reprochaba el trato a su pareja.

“Te voy a arruinar la carrera”
El teniente amenazó entonces a su subordinado con enviarlo a una prisión militar. Y, tras mantenerle retenido en su despacho tres horas y media, se conjuró para “arruinarle la carrera” y propiciar su expulsión de la Armada.

También le instó a dejar a su novia. “Pégale una patada en el culo, échala de casa. Te va a arruinar la vida”.

El oficial llegó a presumir en su despacho de que la Armada mantenía un convenio con la cadena de supermercados donde trabajaba la pareja de su subordinado y que utilizaría esta vía para forzar su despido.

El soldado salió de la reunión “temblando, sobrecogido y asustado”. Y, tres meses después, causó baja por problemas psicológicos y abandonó las Fuerzas Armadas.

La condena a dos años y cuatro meses de cárcel impuesta por el Supremo al teniente E. se emite en el marco de un recurso de casación. El fallo eleva la pena en cuatro meses de cárcel a una resolución del alto tribunal del pasado junio.

La sentencia recoge la “doble apariencia” del teniente. Un mando gozaba de una impoluta imagen entre sus superiores –era resolutivo, competente y minucioso, según el fallo- e imponía una “dominación sistemática” a sus subordinados, a los que solicitaba favores personales, aplicaba sanciones arbitrarias y mantenía bajo un régimen de “total sumisión”.

"Connotaciones sexuales consentidas"
El teniente Iker E. ha sostenido durante la investigación judicial que su actuación obedeció a la estrecha relación que mantenía con sus subordinados. Asegura que las connotaciones sexuales fueron “consentidas”.

El mando señaló que la “reprensión verbal” a un subordinado la noche del 3 de abril de 2011 “se ajustó a derecho y fue proporcionada a incumplimientos objeto de corrección”. Y añadió que la reacción de los tres soldados que le denunciaron fue “de origen espurio, debido al deseo de venganza por haber sido destituidos de una comisión de servicios en el DAE del Cuartel General de la Armada”.

La sentencia cuenta con el voto particular del presidente de la Sala de lo Militar del Supremo, Ángel Calderón. El magistrado entiende que la pena de dos años que impuso el Tribunal Militar Territorial Primero al teniente E. era adecuada. No mantiene el mismo criterio la mayoría de la Sala, partidaria de incrementar la condena en cuatro meses. Entiende que el mando no resarció económicamente el daño a los denunciantes.

Los magistrados que han impuesto su tesis de elevar la condena al teniente E. son Jacobo Barja de Quiroga, Clara Martínez de Careaga y Francisco Javier de Mendoza. Su decisión deja en inferioridad numérica a Calderón, del sector más conservador de la Sala de lo Militar.

#hemeroteca #violenciasexual #justicia | De entre todas las pancartas, la de ‘juntas y fuertes’

Imagen: El País
De entre todas las pancartas, la de ‘juntas y fuertes’.
Del tufo que desprende este caso, podemos salvar la sensación de pegamento, la certeza de que ya no hay nada que nos pueda empujar, ni hacia un lado ni hacia atrás.
Isabel Valdés | El País, 2018-06-22
https://elpais.com/elpais/2018/06/21/mujeres/1529601894_822340.html

La tormenta se produjo en menos de dos horas. Cuando la Audiencia Provincial de Navarra decidió este jueves dejar en libertad provisional a los cinco miembros de La Manada, el fogonazo a través de las redes sociales fue inmediato, la respuesta en la calle también: Pamplona, Barcelona, Santiago de Compostela, Bilbao, San Sebastián... Las mujeres, tan hartas como dispuestas a dejar de estarlo, no tardaron en volver a la carga, pacífica, de las plazas, las voces y las pancartas. Vuelven a hacerlo la tarde de este 22 de junio en decenas de ciudades.

El pasado 26 de abril, la sentencia de esa misma sala de Pamplona condenó a José Ángel Prenda, Alfonso Cabezuelo, Antonio Manuel Guerrero, Jesús Escudero y Ángel Boza a nueve años de cárcel por un delito continuado de abusos sexuales con prevalimiento a una joven durante la primera noche de los ‘sanfermines’ de 2016. 58 días después ha decidido dejarlos libres. El respingo, la sorpresa, la confusión y la incomprensión son generalizadas, la indignación también, y los ‘por qués’ y los ‘cómos’ vuelven a bullir.

En abril, la sociedad se preguntó cómo era posible que la sentencia condenase por abuso sexual lo que los hechos probados describen como una violación; las manifestaciones se repitieron durante días, se pronunciaron los partidos políticos, psicólogos y psiquiatras, juezas, jueces, la abogacía, expertos y expertas en violencia de género. Se pronunció, incluso, la Policía Nacional. La ONU. Quedó claro que la calle y la justicia no caminaban, ni caminan, al mismo paso.

Ahora, ni siquiera dos meses después y con aquella cicatriz sin secar del todo, de repente, La Manada se puede marchar a casa —bajo fianza de 6.000 euros— porque el sistema judicial no ve riesgo de fuga, de destrucción de pruebas ni de reiteración del delito. Ellos esperarán libres una sentencia firme que puede tardar meses, muchos, ya avisaron todas las partes que agotarían todos los recursos posibles.

La pregunta que ahora retumba en la calle es por qué quienes condenaron a nueve años de prisión hace ocho semanas ahora permiten la libertad de cinco hombres que durante algo más de media hora metieron a una chica en un portal y la penetraron, vaginal, bucal y analmente y de forma repetida, la grabaron, le hicieron fotos, le hurtaron el móvil cuando terminaron y alardearon poco después de ello en sus grupos de WhatsApp.

Por qué no ven riesgo de reincidencia en un grupo que, según dijeron sus propios amigos aquel verano de 2016, se comportan así de manera habitual. Por qué si cuatro de ellos están siendo investigados por otro caso de abusos sexuales en Pozoblanco (Córdoba). Por qué si ninguno ha mostrado arrepentimiento en ningún momento. Por qué no va a reincidir alguien en algo que cree que está bien y que además se considera víctima y no victimario.

El sistema judicial, otra vez, se ha puesto de frente a la sociedad y no con ella con una decisión que ajustándose a derecho se ciñe más bien poco al paso rápido que ha cogido esa misma sociedad en la consecución de una lucha justa: la del feminismo, la de la igualdad, la de las mujeres. Lo positivo de la democracia es que su ciudadanía tiene libertad para pronunciarse cada vez que considera que se vulneran sus derechos, y lo hace, cada vez más alto y con más músculo, cuando lo que se tambalea es la dignidad, la credibilidad y la protección de las mujeres víctimas de violencia sexual.

El caso de La Manada supuso un bofetón con la mano abierta a la sensación de mayor o menor seguridad que pudiésemos haber alcanzado en las calles, a la culpabilización de las víctimas y a la respuesta legal a esas víctimas (entre otras tantas cosas), pero también fue un espoleo crucial para el basta y para el movimiento. Las mujeres lo iniciaron y ahora, cada vez que atisban o reciben otro revés, se posicionan en bloque —es una de las formas de eso que llamamos sororidad—, y la sociedad las acompaña, la voluntad política las acompaña, los medios de comunicación las acompañan.

Faltan muchas cosas, pero como inminente, en este ámbito que es el de la protección de la integridad de la mitad de la población, urge que la justicia coja carrerilla para alcanzarnos. Y mientras, que empiece el remango para tocar la piedra rosetta de este avance ya inevitable, la educación; a todos los niveles y en todos los sentidos para que, a todos los niveles y en todos los sentidos, seamos capaces de mirar y ver sin prejuicio a la mitad de la población y sin perjuicio de la mitad de la población, que ya ha cerrado filas.

De entre todo el tufo que desprende este caso, podemos salvar la sensación de pegamento, la certeza de que ya no hay nada que nos pueda empujar, ni hacia un lado ni hacia atrás. Esa pancarta entre cientos de pancartas que llevaba escrito ‘juntas y fuertes’.

jueves, 21 de junio de 2018

#hemeroteca #lgtbi #arte | El PP de Bilbao pide censurar una exposición que reivindica la diversidad sexual.

Obra de Alberto de las Heras
El PP de Bilbao pide censurar una exposición que reivindica la diversidad sexual.
Para el grupo político las imágenes señaladas "suponen una ofensa a los sentimientos religiosos de muchos ciudadanos", por lo que "sobrepasan la línea del respeto".
Peio H. Riaño | El Español, 2018-06-21
https://www.elespanol.com/cultura/arte/20180621/pp-bilbao-censurar-exposicion-reivindica-diversidad-sexual/316719374_0.html

El apoderado del Partido Popular en Juntas Generales de Bizkaia Jesús Isasi ha exigido la retirada de algunas imágenes que forman parte de la exposición ‘Bilbao Bizkaia Pride 2018: Arte vasco por la diversidad sexual’. Las considera “una ofensa a los sentimientos religiosos de muchos ciudadanos”. Isasi no soporta que entre las obras expuestas se encuentren algunas en las que aparecen “los apóstoles besándose o la virgen María con el niño Jesús en brazos y los dos con la cabeza tapada por un pasamontañas”. Este periódico se ha puesto en contacto con la organización del festival pero prefiere no comentar nada al respecto.

Piensa Isasi que las Juntas Generales no pueden permitir “este tipo de imágenes que resultan una auténtica falta de respeto”. Es más, “deberían condenar estos actos que provocan un gran rechazo social”. El PP asegura que respeta “cualquier tipo de expresión artística”, pero no va a permitir que en las Juntas Generales “se ofrezcan a acoger obras artísticas que ofenden a cualquier credo”.

La exposición reúne una selección de trabajos -bajo comisariado del artista y DJ Unai Goikolea- de Azucena Vieites, Miriam Ocariz, Eduardo Sourrouille, Elssie Ansareo, Cachorro Lozano, Eduardo Gaviña, Alberto de la Heras, Bubi Canal y Alba Burgos. La muestra denuncia "la persistencia de un prejuicio sexual que jerarquiza y discrimina las sexualidades que difieren del marco heteronormativo, la persistencia de la patologización del colectivo trans, los comportamientos homófobos en nuestros centros escolares, la invisibilidad que priva a la mujer lesbiana de legitimidad social y del libre ejercicio de sus derechos".

La presidenta de las Juntas Generales reiteró durante la presentación de la exposición el reconocimiento al movimiento LGTBI por visibilizar y legitimar la diversidad sexual. Ana Otadui ha ratificado el compromiso “a responder con responsabilidad a vuestras necesidades y propuestas, tal y como intentamos responder modestamente, pero con mucho orgullo, con nuestro apoyo a esta iniciativa llena de diversidad, color y alegría”.

#hemeroteca #lgtbi #arte | El PP pide retirar varias imágenes de la exposición LGTB en las Juntas Bizkaia

Imagen: Deia / 'Arte vasco por la diversidad sexual' en las Juntas de Bizkaia
El PP pide retirar varias imágenes de la exposición LGTB en las Juntas de Bizkaia.
EFE | Deia, 2018-06-21

http://www.deia.eus/2018/06/21/bizkaia/el-pp-pide-retirar-varias-imagenes-de-la-exposicion-lgtb-en-las-juntas-bizkaia-

El apoderado del Partido Popular en Juntas Generales de Bizkaia Jesús Isasi ha exigido la retirada de ciertas imágenes que forman parte de la exposición "Bilbao Bizkaia Pride 2018: Arte vasco por la diversidad sexual", por considerar que éstas suponen una ofensa a los sentimientos religiosos de muchos ciudadanos.

“Hay muchas formas de expresar el arte y muchas maneras de transmitir el rechazo a la LGTBlfobia. Sin embargo, consideramos que atacar a los sentimientos religiosos no es una de ellas”, ha advertido Isasi.

La sala de exposiciones de las Juntas Generales de Bizkaia en Bilbao acoge desde hace unos días esta muestra, que reúne una selección de trabajos con motivo del Día Internacional contra la LGTBIfobia, y entre ellas hay plasmadas imágenes con carácter religioso que, según afirman los populares, sobrepasan la línea del respeto.

“Entre las obras expuestas encontramos algunas que representan dos apóstoles besándose o la virgen María con el niño Jesús en brazos y los dos con la cabeza tapada por un pasamontañas. Creemos que desde Juntas Generales no se puede permitir este tipo de imágenes que resultan una auténtica falta de respeto, sino que más bien se deberían condenar estos actos que provocan un gran rechazo social”, ha advertido Isasi.

#hemeroteca #violenciasexual #prostitucion | Ex empleadas de MSF denuncian el uso de prostitutas por parte de miembros de la ONG: "Eran depredadores"

Imagen: El Mundo
Ex empleadas de MSF denuncian el uso de prostitutas por parte de miembros de la ONG: "Eran depredadores".
"Cuando volví a mi habitación encontré condones usados". El uso de prostitutas está prohibido por la organización.
El Mundo, 2018-06-21
http://www.elmundo.es/internacional/2018/06/21/5b2b693646163f42468b4616.html

Trabajadores humanitarios de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) usaron a prostitutas locales mientras trabajaban en África, según han denunciado varias ex empleadas al programa de Victoria Derbyshire en la BBC. Según las denunciantes, era una práctica generalizada.

Una de ellas incluso contó como uno de sus colegas le llegó a asegurar que era posible intercambiar medicamentos a cambio de sexo. El uso de prostitutas está prohibido por la organización, según su estricto código de conducta.

Las acusaciones estaban referidas a miembros del personal de logística, en ningún caso a médicos o personal sanitario de MSF. Una de las ex empleadas, que prefirieron mantenerse en el anonimato por miedo a represalias, relató como había visto a un miembro del personal de alto rango traer niñas a los a los alojamientos de MSF mientras estaban en Kenia.

"Las chicas eran muy jóvenes y se rumoreaba que eran prostitutas", aseguró para después añadir que era "implícito" que estaban allí para mantener relaciones sexuales. "Mi colega, que estuvo en la misma residencia durante mucho tiempo, sentía que era algo normal (...) Eran hombres depredadores", finalizó tras explicar la sensación de abuso de poder que existía.

A respecto, MSF ha asegurado a El Mundo que "cualquier reporte que reciba la organización en este sentido se toma muy en serio. MSF tiene mecanismos para prevenir, detectar y abordar conductas indebidas de su personal".

Según asegura la ONG se han estudiado las acusaciones vertidas en la BBC, "pero nos ha resultado extremadamente difícil debido a la falta de detalles en la información". "No hemos encontrado pruebas que respalden estas acusaciones", asegura, y añade que se ha solicitado más información a la cadena británica. "Instamos encarecidamente a cualquiera que tenga alguna preocupación acerca de conductas indebidas a que lo reporten a través de los mecanismos confidenciales de denuncia de MSF para que podamos tomar medidas".

Otra denunciante, que trabajó con pacientes de VIH en África central, afirmó que el uso de trabajadoras sexuales era "generalizado". "Hubo un compañero que incluso alojó en el complejo de MSF a una prostituta, aunque él la llamaba su novia y pasaba noche tras noche con él", aseguró.

"Llegué a ver a otro de mis colegas, mucho más joven, ir al baño con una prostituta local. Hablé después con ella y me dijo que habían tenido relaciones sexuales y que él le había pagado". Incluso reveló que también se sintió acosada sexualmente por algunos de los hombres que trabajaban con ella. "Un compañero me hizo la vida imposible", confesó. "Me torturó y me trajo prostitutas (...) Lo peor fue cuando me fui unas semanas y cuando volví a mi habitación encontré condones usados".

Esta ex empleada denunció el comportamiento de dicho compañero a su jefe de campo, que le ofrece una mediación, pero que también le dijo que si no solucionaba el problema con su compañero la despedirían.

MSF aseguró que lamentaba "los casos en que las personas han sido objeto de hostigamiento, abuso o maltrato y / o sienten que no se les trató adecuadamente".

"Si bien contamos con mecanismos de denuncia en los que se pueden presentar quejas, sabemos que debemos hacer más para garantizar que sean conocidos, de confianza y utilizados por las personas que los necesitan", agregó la directora ejecutiva de MSF en el Reino Unido, Vickie Hawkins.

Una tercer denunciante aseguró que fue testigo de cómo se intercambiaban medicamentos por sexo. "Mi compañero me dijo: 'es tan fácil intercambiar medicamentos con estas chicas en Liberia'. Me sugirió que muchas de las jóvenes que habían perdido a sus padres por la crisis del Ébola harían cualquier cosa a cambio de medicamentos".

En febrero, tras las denuncias de que el personal de la organización benéfica Oxfam contrató prostitutas mientras trabajaba en el extranjero, MSF admitió que había despedido a 19 empleados por acoso sexual el año anterior.

El programa Victoria Derbyshire vio un informe interno que mostró que la organización había estado investigando denuncias de discriminación sexual y acoso por parte del personal en 2016. El informe señala que un tercio de las empleadas con las que había hablado habían sido tocadas inadecuadamente en el trabajo.
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