martes, 14 de agosto de 2018

#hemeroteca #transfobia | La Policía investiga una posible relación sexual previa a la brutal paliza ocurrida frente a Vallsur

Imagen: El Norte de Castilla / Inmediaciones de Vallsur, Valladolid
La Policía investiga una posible relación sexual previa a la brutal paliza ocurrida frente a Vallsur.
La Policía revisa las imágenes de las cámaras del centro comercial después de que un joven de 15 años se entregara como presunto autor.
Lorena Sancho Yuste | El Norte de Castilla, 2018-08-14
https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/policia-investiga-posible-20180814090125-nt.html

¿Qué ocurrió en la madrugada del domingo en el entorno del centro comercial Vallsur para que una persona travestida tuviera que ser trasladada a un centro hospitalario con una paliza que le dejó heridas de gravedad? ¿Qué relación había entre la víctima, que ayer permanecía en la UCI, y su agresor? ¿Se conocían previamente o fue un encuentro casual que terminó en una brutal agresión? Todas estas preguntas se afanan desde el pasado domingo en responder los agentes de la Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía que investigan este suceso, quienes desde primera hora del domingo revisan las grabaciones de las cámaras del centro comercial situado en la avenida de Zamora para aclarar un caso que tiene abiertas varias hipótesis. Una de ellas será determinar qué relación había entre agresor y víctima, una vez que las cámaras del centro comercial habrían recogido una posible relación sexual previa, que habría terminado con la brutal agresión que dejó inconsciente y en situación crítica a una persona travestida de mujer, de 55 años de edad y que permanece en estado grave en el hospital Río Hortega.

El presunto agresor sería un joven de 15 años que el pasado domingo, entre las 19:00 y las 20:00 horas, se presentó acompañado de su madre en la Comisaría de Delicias para confesar la autoría de la brutal paliza y entregar algunos de los objetos personales que la víctima tenía en el bolso, con el que huyó el presunto agresor –entre ellos un teléfono móvil–. Se trata de un joven vallisoletano, que permanece detenido en las dependencias policiales y a quienes a última hora de ayer, según confirmaron fuentes oficiales de la Policía Nacional, aún no habían tomado declaración. De tal forma que los agentes solicitaron una ampliación del plazo de 24 horas estipulado para que un menor pueda pasar a disposición de la Fiscalía, órgano judicial que previsiblemente hoy se hará cargo del joven. ¿Qué ocurrió entre ambos para que el ahora detenido agrediera físicamente, de una forma tan brutal –según fuentes de la investigación pudo ayudarse incluso de una piedra– a este hombre de 55 años que en el momento del suceso portaba ropa de mujer –la Policía no ha podido confirmar de momento si era o no una persona 'trans'?

La Policía Científica espera la recuperación de la víctima para conocer su declaración de los hechos y aclarar así la posible relación sexual previa, toda vez que el presunto agresor es menor de edad. Este último está acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa y de robo con violencia.

Todo apunta así a que el presunto agresor actuó solo a la hora de propinar la fuerte paliza a la víctima. Fue el vigilante de seguridad del centro comercial quien sobre las 06:30 horas alertó al Servicio de Emergencias 112 de que, frente a la puerta principal de Vallsur, en la avenida de Zamora –al parecer junto a unas escaleras– se había producido una agresión física a una mujer. Fue entonces cuando, en el lugar de los hechos, la Policía Local y la Policía Nacional comprobaron que se trataba de un varón de en torno a 55 años, del que no pudieron comprobar su identidad una vez que el agresor había huido con su bolso. 


Presunta agresión tránsfoba en Valladolid.
El agresor, un joven menor de edad, se encuentra detenido hasta ser puesto a disposición de la Fiscalía de Menores.
Europa Press | Público, 2018-08-13
https://www.publico.es/sociedad/presunta-agresion-transfoba-valladolid.html

Una persona de 55 años ha tenido que ser ingresada en estado grave en el Hospital Río Hortega de Valladolid tras haber recibido una paliza. El agresor, un joven menor de edad, se ha entregado en dependencias de la Policía Nacional y ha confesado ser el autor de la agresión a las puertas del centro comercial Vallsur de Valladolid. La Policía investiga si se trata de una agresión tránsfoba motivada por la identidad sexual de la víctima.

El presunto autor, que se entregó en la tarde del domingo junto a su madre en la Comisaría de Delicias será puesto a disposición de la Fiscalía de Menores, han informado fuentes de la Subdelegación del Gobierno.

La presunta agresión se produjo minutos antes de las 6.30 horas frente a la puerta principal del centro comercial situado en la Avenida de Zamora. Fue un vigilante el que dio la voz de alarma y llamó al 112 que pasó el aviso a Policía Local, Policía Nacional y Emergencias Sanintarias-Sacyl que envió una UVI móvil y un soporte vital básico.

Tras ser atendido en el lugar, el agredido fue rápidamente trasladado al Hospital Río Hortega donde quedó ingresado en la UCI debido a la gravedad de las heridas.

La Policía investiga los motivos de la agresión y robo, ya que el agresor se llevó el bolso de la víctima, a la que se espera poder tomar declaración, algo que inicialmente no pudo hacerse debido al estado que presentaba. 


Y TAMBIÉN…
La Policía investiga si la agresión de Valladolid fue motivada por la transfobia.

Un joven de 15 años confesó ser el autor de la brutal paliza tras entregarse en una comisaría de la ciudad.
Europa Press | Público, 2018-08-14
https://www.publico.es/sociedad/sucesos/policia-investiga-agresion-valladolid-motivada.html
Un menor confiesa ser el autor de la agresión en Vallsur.
Acompañado de su madre, se entregó en la tarde de este domingo en la Comisaría de Delicias de la Policía Nacional.
NoticiasCYL, 2018-08-13
https://www.noticiascyl.com/valladolid/sucesos-valladolid/2018/08/13/un-menor-confiesa-ser-el-autor-de-la-agresion-en-vallsur/
La Policía investiga si la agresión de Vallsur está vinculada a la identidad sexual de la víctima.
Fue encontrada inconsciente y semidesnuda y trasladada al Hospital Río Hortega de Valladolid, donde permanece ingresada en la UCI en estado muy grave.
El Norte de Castilla, 2018-08-12
https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/investigan-brutal-agresion-20180812120553-nt.html
Ingresa en la UCI un herido muy grave tras sufrir una agresión en Valladolid.
El suceso tuvo lugar de madrugada y, al parecer, no había heridas causadas por arma blanca.
ABC, 2018-08-12
https://www.abc.es/espana/castilla-leon/abci-ingresa-herido-grave-tras-sufrir-agresion-valladolid-201808121740_noticia.html
Un hombre permanece en la UCI de hospital en Valladolid tras recibir agresión.
EFE | La Vanguardia, 2018-08-12

https://www.lavanguardia.com/vida/20180812/451314032495/un-hombre-permanece-en-la-uci-de-hospital-en-valladolid-tras-recibir-agresion.html

#hemeroteca #transfobia | Carta al travesti apaleado, Valladolid

Imagen: El Confidencial / Fotograma de 'Transparent'
Carta al travesti apaleado, Valladolid.
No sé si a ti te sucede también pero en muchas ocasiones uno se sorprende del poco interés que se le presta a algunas noticias que deberían hacernos reflexionar a todos.
Javier Caraballo | El Confidencial, 2018-08-14
https://blogs.elconfidencial.com/espana/matacan/2018-08-14/carta-travesti-apaleado_1604177/

Ni siquiera sé cómo llamarte porque las noticias no ofrecen ni las iniciales de tu nombre. El escueto párrafo del principio de la información es el que me sobrecogió al oírlo en la radio: “Un menor de edad se ha entregado en las dependencias de la Policía Nacional de Valladolid y ha confesado ser el autor de la paliza a un hombre de 55 años, vestido de mujer, que tuvo que ser ingresado en el hospital en estado grave”.

No sé si a ti te sucede también pero en muchas ocasiones uno se sorprende del poco interés que se le presta a algunas noticias que deberían hacernos reflexionar a todos, detenernos un momento a pensarlas, en vez de que pasen rápidas, ignoradas en su propio contexto. Pueden parecer pequeñas, o insignificantes, pero esconden mucho más de lo que muestran, una realidad que se mantiene oculta, la vida desgraciada de una familia, la amargura de una madre, de un padre, el abismo al que se asoma un adolescente.

Oímos una de esas informaciones intrascendentes y lo que nunca pensamos es que hay muchos, cientos o miles, que se sienten iguales, que temen lo mismo, que piensan igual, que aquellos que aparecen en la noticia pasajera. Un hombre, vestido de mujer, que se queda tendido en la acera, semidesnudo, brutalmente agredido por un menor. Al oírlo te he imaginado en la cama del hospital, con un cerco negro de ojeras de maquillaje y golpes, el carmín de los labios extendido, símbolo extremo de una frustración, de un dolor.

Ni siquiera sé cómo llamarte, es verdad. Porque no hay más detalles de tu identidad ni de la de tu agresor, a excepción de que se trata de un menor que cuando fue a entregarse a la Policía iba acompañado de su madre. Sí, acompañado de su madre. Bueno, también se dice que él solo tiene 15 años y que tú has cumplido ya los 55 años. Todo lo demás es confuso. La propia hora del suceso, las seis y media de la mañana del domingo, y el lugar en el que se produce todo, los alrededores de unos grandes almacenes, ya van configurando en la mente, de forma inevitable, un lugar de citas sexuales, como existen tantos en tantas ciudades, para encuentros prohibidos, y más que prohibidos, avergonzados. Sí, ya sabes a lo que me refiero, los lugares de citas de hombres mayores con jóvenes que se prostituyen.

La Policía, de hecho, no ha querido precisar nada en el escueto comunicado que ha hecho público, salvo que se investigará si la agresión ha tenido que ver con un delito de odio por la identidad sexual de la víctima. Podría ser cualquier cosa, pero créeme que esa posibilidad es la que más nos puede trastornar, que un chaval de 15 años se acerque a un travesti, en una zona de chaperos, y acabe propinándole una paliza y robándole el bolso, para dejarlo en el suelo humillado y roto. ¿Puede odiar un joven de quince años a un hombre porque sea travesti? ¿En la España de hoy? Esa es la duda que más me inquieta, porque siempre tendemos a pensar que esas mentalidades ya no existen en España, que ya ha pasado.

Por la edad que tienes, 55 años, seguro que llegaste a conocer a un pintor de Cantillana, en la provincia de Sevilla, que se llamaba José Pérez Ocaña y se hizo famoso en los últimos años del franquismo y en los primeros de la Transición. En los años 60 y 70 la vida de un mariquita de pueblo, como era el caso de Ocaña, de un pueblo agrícola de paredes encaladas y mujeres de luto, era una burla continua, represión y mofa día tras día, rumores y risas por donde pasaban o insultos groseros desde un andamio.

Casi todos aquellos mariquitas de pueblo acaban siendo pintores de brocha gorda, no sé muy bien por qué, como si fuera el oficio que les tenían asignado, pero Ocaña siempre quiso llegar más allá y de Cantillana se fue a las Ramblas y del cubo con cal pasó a la paleta de pinturas. En aquellos años, cuando Barcelona era un referente en toda España de progreso, de vanguardia, nuestra gran ciudad cosmopolita, Ocaña se sacudió los complejos y revolucionó la vida cultural barcelonesa. “Soy exhibicionista porque he estado mucho tiempo marginado”, decía Ocaña cuando le preguntaban en las entrevistas por su forma de ser, provocador, transgresor, directo. Tenía razón; cuando se murió el dictador, también fue necesario que algunos cogieran banderas sociales que no estaban en los mítines, ni en los decretos. Como esa del respeto a los homosexuales o a los travestis.

En un país como España que sale de 40 años de dictadura es más fácil recuperar la normalidad institucional que la normalidad de las calles. La gente como Ocaña, que tanta humillación y desprecio tuvo que soportar en el franquismo, que tanto se escondieron, no estaba dispuesta a seguir engañándose ni mintiendo para disimular. Si aquellos hombres querían salir a la calle vestidos de mujer, no iban a esperar a que ninguna ley hablara por ellos. Esa fue la valentía impresionante de Ocaña que, como sabes, tuvo una muerte trágica y poética, quizá para que la historia nunca lo olvidara. Un año, de regreso a su pueblo para asistir a las fiestas, se disfrazó de sol y una de las bengalas prendió en el vestido. Los tules y el celofán se incendiaron rápidamente y Ocaña falleció al poco tiempo. “Murió vestida de sol”, como le cantó luego Carlos Cano.

Un domingo cualquiera de agosto de 2018, tantos años después de aquella España negra de burla y represión, los boletines de la radio ofrecen cinco líneas de un suceso sobrecogedor: un menor de 15 años apalea a un travesti, medio desnudo, y le roba el bolso. Ya nos dirá la Policía, cuando finalicen las investigaciones, qué ocurrió en realidad en la explanada de esos grandes almacenes. Pero si te he escrito esta carta, a pesar de que ni siquiera sé las iniciales de tu nombre, es porque me inquieta pensar que existe una realidad que se esconde, que apenas logramos verla porque creemos que se trata de conciencias, prejuicios y complejos del pasado. También de odios superados.

Por muchos avances que se hayan logrado desde el franquismo, en cualquier rincón de España, todavía este año que vivimos, puede haber un hombre que, como el de la serie ‘Transparent’, está esperando que llegue el día en el que reúna las fuerzas suficientes para presentarse delante de toda su familia vestido de mujer. “¿Sabéis ese señor al que toda la vida habéis llamado padre? Pues bien, era una mentira: soy una señora y me llamo Maura”.

#hemeroteca #violenciasexual #justicia | La Audiencia Nacional solicita información acerca de las denuncias de abusos sexuales a las temporeras de la fresa en Huelva

Imagen: Público / Temporeras denunciantes de abusos laborales y sexuales en Huelva
La Audiencia Nacional solicita información acerca de las denuncias de abusos sexuales a las temporeras de la fresa en Huelva.
El magistrado considera que los hechos de las anteriores actuaciones presentan "características que hacen presumir la posible existencia de infracción penal" y recoge en el apartado de Fundamentos de Derecho que "es procedente incoar diligencias previas penales".
Europa Press | Público, 2018-08-14
https://www.publico.es/politica/audiencia-nacional-solicita-informacion-acerca.html

El magistrado del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz Gómez, ha incoado diligencias previas y ha solicitado información a la Comandancia de la Guardia Civil de Almonte (Huelva) y a juzgados de Instrucción de La Palma del Condado para que le remita toda la información sobre las denuncias por parte de temporeras, quienes se ven afectadas por la falta de protocolos contra el acoso sexual y laboral.

Según reza en el auto, como primeras diligencias de instrucción, a prevención, libra de oficio a la Comandancia de la Guardia Civil de Almonte para que remita a este juzgado, o informe en su caso, "de la existencia de denuncias relacionadas con los hechos recogidos en la "notitia criminis" que da inicio a este procedimiento, con inclusión individualizada de denunciantes y juzgados que conozcan de ellas".

De igual manera libra de oficio al Juzgado de Instrucción número 3 de Palma del Condado para que en relación a los hechos que investiga en ese procedimiento y estado de tramitación de la causa, y al de Instrucción número 1 de la misma localidad.

Pedraz considera en su auto que los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan "características que hacen presumir la posible existencia de infracción penal" y recoge en el apartado de Fundamentos de Derecho que "no estando determinadas la naturaleza y circunstancias de los hechos denunciados, ni las personas que en ellos han intervenido, es procedente incoar diligencias previas penales y practicar aquellas esenciales encaminadas a efectuar esa determinación, y, en su caso, el procedimiento aplicable".

Cabe recordar que estas denuncias fueron elevadas a principios del mes de junio por el Sindicato Andaluz de Trabajadores por abusos laborales en la citada finca, mientras que en esos mismos días cuatro temporeras interpusieron cuatro denuncias, tres de ellas por insinuaciones sexuales, que las mujeres rechazaron, y la cuarta denunció un abuso sexual.

Al respecto, la Guardia Civil investigó en aquellas fechas a un hombre por su supuesta implicación en los hechos. A su vez, los juzgados onubenses están investigando otras denuncias con características parecidas en otras fincas ubicadas en distintas localidades de la provincia onubense.

lunes, 13 de agosto de 2018

#hemeroteca #aborto #politica | Chile inicia el camino hacia el aborto legal

Imagen: Público / Marcha feminista por el aborto libre, seguro y gratuido en Santiago de Chile
Chile inicia el camino hacia el aborto legal.
Un grupo de diputadas presenta un proyecto para la despenalización de la interrupción del embarazo hasta la semana 14 de gestación.
Meritxell Freixas | Público, 2018-08-13
https://www.publico.es/internacional/aborto-legal-chile-inicia-camino-aborto-legal.html

“No bastan tres causales”. Es el lema con el que el movimiento feminista chileno empuja la movilización social y política para aprobar un proyecto que legalice el aborto a través de una ley de plazos. Activistas y legisladoras quieren derogar la Ley de Despenalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo en Tres Causales (peligro para la vida de la mujer, inviabilidad fetal y violación), que fue aprobada el año pasado, justo antes de finalizar el gobierno de Michelle Bachelet, para aprobar otra normativa, menos restrictiva, sin supuestos que limiten la interrupción del embarazo sólo a circunstancias determinadas.

Este martes, diputadas de las coaliciones opositoras progresistas y de izquierda registrarán un proyecto de despenalización legal del aborto hasta las 14 semanas de gestación.

Para las organizaciones feministas, la iniciativa “es un paso fundamental en el respeto del derecho a decidir de las mujeres”, señaló durante la presentación del proyecto Gloria Maira, portavoz de la Mesa de Acción por el Aborto en Chile (MAACH), una de las entidades que está detrás de la propuesta.

La diputada Claudia Mix, miembro de la comisión de Salud, por donde iniciará el trámite legislativo el proyecto, e integrante de la coalición de izquierda Frente Amplio, explica a Público que el texto, que se viene trabajando desde el mes de enero, “es el primer intento de avanzar –más adelante– hacia un proyecto de aborto legal en Chile que pueda contener más aspectos”. La parlamentaria destaca, por encima de todo, que la prioridad es “dejar sin efecto las condenas que caen sobre las mujeres o las madres de estas mujeres que han tomado la decisión de interrumpir su embarazo”.

Según datos del Ministerio de Salud, hasta julio de este año, se registraron 394 casos de mujeres que se acogieron a la nueva ley. De estos, más del 90% terminaron en un aborto, mientras que casi un 9% decidió continuar con la gestación.

Críticas a la objeción
Las feministas consideran insuficientes y “de mínimos” las excepciones que hoy contempla la ley, pero además critican que el texto ni siquiera entrega garantías reales de acceso bajo las tres condiciones establecidas en él. La objeción de conciencia para los profesionales que se niegan a practicar abortos por sus convicciones morales o religiosas ha dificultado una implementación efectiva de la normativa.

De hecho, la objeción de conciencia ha sido la piedra en el zapato del ministro de Salud, Emilio Santelices, quien asumió el cargo el pasado mes de marzo, con la aplicación de esta ley entre unos de sus principales desafíos. Apenas diez días al frente del Ministerio, decidió derogar el protocolo de objeción ciencia impulsado por la administración Bachelet, y aprobar un nuevo reglamento hecho a la medida del lobby de la salud privada.

Santelices autorizó a los centros de salud concertados a declararse objetores y a la vez recibir fondos públicos derivados de los convenios que mantienen con el Ministerio de Salud para prestaciones gineco-obstétricas. Además, facilitó los trámites burocráticos a profesionales e instituciones para negarse a realizar un aborto en los tres supuestos aprobados por la ley.

Pero las intenciones del ministro quedaron frustradas. La oposición lo desafió con un pulso judicial y un requerimiento ante la Contraloría General de la República, que revisó la propuesta. El organismo fiscalizador declaró que el texto de Santelices no se ajustaba a derecho y que las instituciones de salud concertadas con convenios gineco-obstétricos no podían acogerse a la objeción de conciencia.

Tras el pronunciamiento, el Ministerio de Salud restableció el reglamento de sus antecesores, pero el intento de restringir aún más el acceso al aborto de las mujeres le costó una interpelación pública en la Cámara de Diputados, la primera que tuvo que enfrentar el gobierno de Sebastián Piñera.

La oposición responde
El anuncio de las diputadas feministas disparó las alarmas de la coalición de gobierno, que ve cómo el tema del aborto legal va calando poco a poco entre la sociedad chilena: "Me parece hipócrita la presentación del proyecto, es evidente que usaron las tres causales dolorosas para aprobar el primer paso hacia el aborto libre", sostuvo a la prensa la diputada María José Hoffmann, de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI).

Para evitar cualquier avance, los partidos de derecha decidieron pasar a la ofensiva y también este martes presentarán cuatro proyectos de ley que "ofician su compromiso con la vida". Estos contemplan aprobar la adopción en el vientre materno; crear cementerios para fetos que nazcan muertos; regular la entrega de certificados de defunción de "criaturas no nacidas" y, por último, modificar la Constitución para garantizar "el derecho a la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural".

Además, un grupo de diputados del partido Demócrata Cristiano, cuya militancia está dividida por este tema, firmó una carta en contra del proyecto: “Reiteramos nuestra permanente defensa a la vida y a los derechos humanos, adelantando nuestra postura en contra del llamado aborto libre”, dice la misiva.

Una discusión de ámbito regional
El debate para la despenalización del aborto en Argentina ha permeado con fuerza en varios países de América Latina, que parece vivir un momento histórico en la lucha por los derechos humanos y de salud pública de mujeres, jóvenes y niñas. En Argentina y Chile, donde se están llevando a cabo campañas por el aborto legal, se habla de haber logrado –por ahora– “la despenalización social del tema”.

En el cono sur, también Brasil empieza a abrirse a la discusión sobre la legalización hasta las 12 semanas de gestación, en un debate que, por ahora se dará en los tribunales. La Corte Suprema deliberará si las leyes sobre el aborto en el país –donde interrumpir un embarazo está prohibido excepto en caso de violación o riesgo para la mujer– contradicen las protecciones constitucionales.

En Chile la movilización se ha intensificado desde hace algunos meses, sobre todo gracias a la ola de tomas feministas que durante casi dos meses ha paralizado las principales universidades del país. Los pañuelos verdes que colorearon la campaña en Argentina han tejido también, al otro lado de Los Andes, las manifestaciones a favor del derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo.

El verde lució la semana pasada ante la embajada argentina en Chile, donde las feministas acompañaron con el “pañuelazo” la votación en el Senado de Buenos Aires, en un ejercicio de sororidad y solidaridad con sus vecinas. Pero, sin duda, cuando el color esperanza ocupó Santiago fue el pasado 25 de julio, en la sexta convocatoria de la manifestación por el Aborto Libre, Seguro y Gratuito, la más masiva hasta ahora entorno a esta demanda. El éxito de la cita quedó eclipsado por el apuñalamiento a tres de las mujeres participantes y varios actos de violencia perpetrados por un grupo de extrema derecha que quiso infundir el miedo. Pero no lo logró: las mujeres han seguido en las calles vestidas de verde.

#hemeroteca #violencia #machismo | Violencia

Imagen: El País
Violencia.
También se agrede el cuerpo de las mujeres cuando no existe conciliación real ni reparto equitativo de las tareas domésticas.
Marta Sanz | El País, 2018-08-13
https://elpais.com/elpais/2018/08/07/opinion/1533644543_683661.html

La violencia contra el cuerpo de las mujeres, contra ese cuerpo en el que se encarna nuestro espíritu, voluntad, carácter, ideología, deseo, conocimiento, se expresa en el no me gusta que en los toros te pongas la minifalda, tápate o destápate, en la necesidad de reivindicar el ‘no es no’ y en la ‘objetualización’ de la carne de una mujer ‘patchwork’ troceada hasta quedar reducida al fetiche de una cabellera o a pierna estilizada por un tacón de aguja. Son violencia los insultos a una presentadora que lleva “demasiado” escote y la interpretación del cuerpo femenino como suciedad, vergüenza y pecado. Constituye una agresión, a menudo autoinfligida, exigir vaginas y pubis eternamente infantiles, elegancia innata, un empoderamiento —ay— proporcional a la turgencia del muslo. Es violencia que el cuerpo de las mujeres se contracture hasta ser solo metonimia del útero, santuario, vientre de alquiler y, en esa contractura, las mujeres pobres y desfavorecidas sean las más vulnerables. Se ejerce violencia cuando se penaliza a la mujer que es no madre y se culpa a la que lo es por el hecho de serlo demasiado. Desde distintas posiciones, se practican violencias contra nuestros cuerpos infantiles, púberes, jóvenes, adultos, menopáusicos, viejos.

Pero no olvidemos que también se ejerce violencia contra el cuerpo de las mujeres cuando no existe conciliación real ni reparto equitativo de las tareas domésticas; cuando hay trabajos que no se consideran trabajos y no se pagan; cuando se penaliza salarialmente la hipótesis de maternidad, crianza y cuidados, y se patologiza cualquier actitud contestataria de las mujeres; cuando ni la letra de la ley ni su aplicación son genéricamente desinteresadas y se juzga a las víctimas. Sobre todo, pesa la violencia sobre nuestro cuerpo, hasta enfermarnos, cuando la brecha salarial roza el 30% y aproximadamente tres millones de mujeres no llegan al salario mínimo. Según la encuesta de población activa de finales de 2017, casi una de cada cuatro mujeres ocupadas trabajaba con un contrato a tiempo parcial sin que ellas lo deseasen; a partir de los treinta años el sueldo de los hombres aumenta de forma constante y el de las mujeres no: en torno a los 55, la brecha salarial entre trabajadoras y trabajadores alcanza el 37%. Eso es violencia. La tasa de temporalidad, el trabajo a tiempo parcial, el paro, el paro de larga duración, la inactividad, el riesgo de empobrecimiento y exclusión indican que nuestra situación es peor que la de los trabajadores varones. La violencia económica, la violencia estructural, se desarrolla en paralelo a la violencia machista contra el cuerpo femenino. Diferenciar las violencias, como si no fuesen la misma, juega en nuestra contra.

#hemeroteca #lgtbi #cultura #memoria | Roberta Marrero. Escritora: “Es una gilipollez eso de que hay un ‘lobby’ gay”

Imagen: El País / Roberta Marrero
Roberta Marrero. Escritora: “Es una gilipollez eso de que hay un ‘lobby’ gay”.
La canaria, icono transexual, repasa en el libro 'We Can Be Heroes' los personajes que la han inspirado y emocionado.
Xavi Sancho | El País, 2018-08-13
https://elpais.com/cultura/2018/08/10/actualidad/1533926556_521170.html

Roberta Marrero llega a hora a la cita en el Café Comercial de Madrid. Para celebrarlo, se tira un vaso de agua encima justo cuando vamos a empezar a sacarle fotos. El reto es lograr que la entrevista dure lo justo como para que se le seque el vestido y se pueda retomar el tema foto, pero no demasiado, no vaya a ser que se le caiga el agua otra vez. La vida está llena de retos. Hablemos de su vida y de su último libro, que, al final, son casi lo mismo.

P. ¿Qué buscaba en usted su editor?
R. Mi editor quería alguien LGTB que hablara de esta cultura y que tuviera una edad para recordarlos desde la experiencia.

P. Pero el libro se va un par de milenios atrás.
R. No soy tan vieja.

P. La parte bíblica doy por hecho que no es experiencial.
R. Esa no es en primera persona.

P. ¿Qué década ha gozado más?
R. ¡Esta de ahora! No soy nada nostálgica de mi propio pasado. Para los que venimos de la era preInternet, tener, por ejemplo, Netflix y Filmin por dos duros… Me parece una locura maravillosa.

P. ¿No es escaso esto de Netflix y Filmin cuando pasamos la segunda mitad del siglo XX pensando que en el XXI comeríamos pastillas de colores y los coches volarían?
R. Este futuro es mejor que ese futuro absurdo que se imaginaba entonces, era una tontería. Al final resultó ser el futuro más interesante de lo que creíamos. No comemos pastillas ni los coches vuelan, pero ha habido un cambio brutal. Este futuro es mucho mejor, pero también mucho más terrorífico.

P. ¿Existe la literatura 'trans'?
R. No creo que haya literatura de hombres, de mujeres o incluso LGTB. Lo que pasa es que todo lo que no es masculino y hetero tiene un nombre. Nadie dice: ‘Arturo Pérez-Reverte, el autor de literatura masculina’. Pero se podría decir. Es bastante ‘testosterónico’. En cambio, cuando una mujer escribe, lo suyo es literatura femenina. Siempre hay alguien que siente que deben aclarar eso.

P. Sus motivos para conectar más con la Brontë que con Pérez-Reverte cómo los explica.
R. Conecto más no porque sea mujer, sino porque soy una mujer rara. Las Brontë y yo somos mujeres raras que hacen cosas que se supone que no debían hacer. Yo, como mujer trans, no debería estar escribiendo libros, sino en otro sitio haciendo otra cosa. Conecto por biografía, pero no por género. Porque si me dices otra mujer, yo qué sé, Ana Rosa Quintana… a ver, ¿qué conexión hay entre ella y yo? No sé, somos españolas, y poco más. A no ser, bueno, que se descubra que no escribo mis libros, claro.

P. ¿Dónde está la frontera entre la confesión y la pornografía sentimental?
R. Hay un filtro. La autobiografía es una mentira también.

P. Su libro es una biografía sin venganza, menudo fraude.
R. No siento sed de venganza, ni de revancha, y mira que me han pasado cosas. Fíjate que ni cuando escribo sobre bullying entiendo eso como una revancha.

P. ¿Existe un 'lobby' gay?
R. Eso es una gilipollez. Es mentira. Eso es como cuando ganó Dana International Eurovisión, aquella cantante trans de Israel. La gente salió gritando: ‘¡¡¡Ha sido el lobby gay!!! En cambio, cuando gana otro tipo de cantante, ¿qué lobby hay detrás? ¿No puede ganar porque tiene simplemente una buena canción? ¿Por qué cada vez que pasa algo bueno para el colectivo debe ser porque hay una especie de mano rosa atrás? Parece que hay un Fantomas gay que maneja los hilos en la oscuridad.

P. ¿Qué hay de bueno y de malo de pasar de vivir en los márgenes a colocarse en el centro del debate y, de paso, del mercado?
R. La llegada a la cultura masiva abre debates. Jamás habíamos tenido esta visibilidad, no solo el colectivo LGTB, también el feminismo, que va muy de la mano. Es cierto que hay un lado oscuro que puede llevarnos a que el capitalismo nos coma y luego nos escupa, como ha pasado un poco con las camisetas con mensajes feministas en Mango o Zara.

P. O en un concierto de Beyoncé…
R. Ahí discrepo. A ver, como mujer millonaria que es, Beyoncé no tiene necesidad de adherirse a esto. Le cierra más puertas que le abre. Zara sí tiene la necesidad de hacer esas camisetas. Es distinto.

P. ¿Son la causa LGTB y el feminismo los movimientos mejor armados hoy para provocar un cambio real?
R. Puede ser, pero a ver qué provocamos. Debemos pedir derechos ahora todas y todos. Derechos para blancas, negras, musulmanas, ricas, pobres… Y en el caso LGTB, lo mismo. Si queremos ser realmente revolucionarias debemos huir completamente del clasismo.

domingo, 12 de agosto de 2018

#hemeroteca #memoria #franquismo | Massiel, la antifascista que cantó a la libertad y fue censurada en Televisión Española

Imagen: El Diario / Massiel en 1968
Massiel, la antifascista que cantó a la libertad y fue censurada en Televisión Española.
Sus ideales le valieron un enfrentamiento con la dictadura por no querer ir al Pardo y sacarse una foto con Franco, así como la censura en la cadena pública. Declaró públicamente ser antifascista y estar a favor del divorcio, lo que le costó un asalto a su casa por parte de dos militantes ultraderechistas.
Carmen López | El Diario, 2018-08-12
https://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/Massiel-antifascista-nego-fotografiarse-Franco_0_802119915.html

Hace semanas, RTVE público en su página web un documento que hasta ahora había permanecido en un rincón oscuro de sus archivos. Se trata del capítulo piloto del programa presentado por José María Íñigo ‘La gente quiere saber’, en el que un grupo de personas del público preguntaba al personaje invitado sobre su vida, su carrera o lo que fuese.

En ese episodio de prueba, la protagonista fue Massiel y sus respuestas no pasaron la censura franquista ni de lejos. Declarar públicamente ser antifascista y estar a favor del divorcio no estaba muy en la línea del régimen.

Aunque esa grabación de 1972 no llegó a emitirse, las ideas políticas de la artista no eran ningún secreto. Antes de ganar Eurovisión hace precisamente 50 años, ya se había hecho muy famosa con canciones como ‘Rosas en el mar’ o ‘Aleluya’, firmadas por Luis Eduardo Aute. Versos como "Voy pidiendo libertad y no quieren oír/ Es una necesidad para poder vivir/ La libertad, la libertad/ Derecho de la humanidad/ Es más fácil encontrar rosas en el mar", la metieron inmediatamente en el saco de la canción protesta.

Puede que si Joan Manuel Serrat no se hubiese empeñado en cantar la versión en catalán de ‘La La La’ para representar a España en el festival de Eurovisión, la carrera de la cantante hubiese sido diferente (y viceversa). Pero evidentemente a la dictadura ni se le ocurrió la posibilidad de que otra lengua que no fuese el castellano representase al país, así que tuvieron que llamar a una sustituta. Massiel estaba en aquel momento en México dando conciertos, así que se tuvo que coger el primer avión que encontró y plantarse en el Royal Albert Hall de Londres.

Según cuenta en un reportaje de Jesús Ordovás en la 2 de TVE, todo fue una estratagema del mánager del Dúo Dinámico Lasso de la Vega. Sus representados son los autores de la canción, así que pensó que si se quitaba a Serrat de en medio actuarían ellos, pero en Televisión Española dijeron que querían a una chica y su estrategia se fue al garete.

"Yo no sabía ni cómo era la canción, pero pensé que si era buena para Serrat, sería buena para mí, porque por aquel entonces cantábamos cosas comprometidas. Yo cantaba de negro, sólo tenía un traje y al ganar un poco de dinero en México me lo copié en morado y rojo, que son mis colores. Iba con bota larga, vestido largo, muy existencialista, melena y un colgante de plata. Al llegar y escuchar la canción, me dije 'Hay que hacer un estilismo. Ponte moderna, que esto va de pop'. Me fui a París y me encargué un traje en Courrèges que pagué con todo el dinero que había ganado en México. Menos mal que gané el festival y me lo pagaron".

Tan pegadizo es el estribillo de la canción, que Massiel no se ha podido desprender de él. Manolo de la Calva, uno de los dos compositores, la avisó de que iba a llevar la canción con ella toda la vida. Y, de hecho, en cada entrevista que le hacen declara que está harta de hablar de lo mismo una y otra vez. Ya se lo había soltado a Miguel de los Santos en el programa ‘Retrato en vivo’ en 1979 y apenas habían pasado diez años. El tiempo no la ayudó en ese aspecto.

"Pintaban una cruz con patas, señorita"
Aunque ganar el festival la catapultó a la fama, ni su carácter ni sus ideales cambiaron. De hecho, le valieron un enfrentamiento con la dictadura por no querer ir al Pardo a recoger el Lazo de Dama de Isabel la Católica y sacarse la foto con Franco. Se lo mandaron por correo meses después y estuvo vetada en Televisión Española durante un año, según ha contado.

En 1970 se subió a los escenarios teatrales junto a Fernando Fernán Gómez para interpretar ‘A los hombres futuros, yo, Bertolt Bretch’, dirigida por Antonio Díaz Merat y estuvo de gira por todo el país (el disco con las canciones se publicó dos años después). Ese trabajo le otorgó el "carnet de roja", al menos por parte del P.E.N.S (Partido Español Nacional-Socialista).

‘Agente Provocador’, de la editorial La Felguera, ha rescatado un reportaje de la revista Triunfo en el que se cuenta el asalto a la casa de Massiel por parte de dos integrantes de la organización ultraderechista. Un ataque que más bien fue una astracanada y que, sobre todo, sufrió la pobre criada que se llamaba Adelina, tenía 18 años y era de León.

Los asaltantes la amordazaron y la ataron a una silla para poder hacer pintadas por toda la casa. Entre otras cosas, dibujaron cruces gamadas (incluso en el famoso abrigo de chinchilla de la cantante) y escribieron "Roja", "PENS" o "Beethoven, sí!".

Cuando la artista llegó a casa, acompañada por la portera y un técnico de televisión, se encontró con ese panorama y los dos delincuentes, que no debían de tener ni 20 años y que, según declaró a la publicación: "estaban más nerviosos que nosotros". Le pidieron que no llamase a la policía hasta pasados 20 minutos y dijeron "no estamos de acuerdo con lo que hemos escrito, pero nos han obligado y pueden obligarte a ti también".

Al final Massiel les metió prisa y se fueron, dejando a la pobre Adelina "obligada a estar atendida en un hospital psiquiátrico, víctima de un shock psíquico con traumas delirantes". Repetía la frase: "Pintaban una cruz con patas, señorita, una cruz con patas".

Genio y figura
De Massiel se ha dicho de todo: que era una niña del régimen, que era más roja que la sangre, que se bebía hasta el agua de los floreros (esto se ha cansado de desmentirlo), que es una malhablada, que es divertida y un torbellino. Como poco. De todo esto lo que está claro es que tiene temperamento, lo que le ha servido para sobrevivir a muchas cosas, entre ellas al machismo imperante en su profesión. Así lo contó en ‘Retrato en vivo’:

"Soy muy luchadora, muy trabajadora, bastante profesional y entonces chocas con la gente que se cree que por tu condición femenina pueden abusar. Y se creen que esto no se puede hacer en serio, que es la niña que quiere cantar, que es un ‘hobby’… entonces es cuando vas y pones encima de la mesa todas las cartas y dices 'no señor, esto es una profesión, este es mi ‘modus vivendi’, esto hay que tomárselo en serio' y no te dejas avasallar. Ahí es cuando dicen que vas a protestar. Y no, simplemente exiges en la misma medida en la que te entregas en tu profesión. Yo procuro no pasar por nada por lo que no tenga que pasar".

Massiel grabó 14 álbumes, actuó en cuatro películas y en numerosas obras de teatro. Se casó tres veces, tiene un hijo y un perro llamado Lenin. Detrás de su nombre artístico vive María de los Ángeles Félix Santamaría Espinosa, una mujer que tiene una carrera que va mucho más allá de aquel ‘La La La’ que la hizo famosa y a la vez la eclipsó. Ella misma lo dice cada vez que le preguntan: "50 años hablando de lo mismo, qué aburrimiento".

#hemeroteca #mujeres #historia | Sor Juana Inés de la Cruz, la monja literata que defendió que las mujeres pudieran estudiar

Imagen: ABC / Juana Inés de la Cruz
Sor Juana Inés de la Cruz, la monja literata que defendió que las mujeres pudieran estudiar.
Mártir del conocimiento, según Amado Nervo, es la figura literaria más importante del Barroco mexicano. Ingresó en un convento para escapar del matrimonio.
María Vila | ABC, 2018-08-12
https://www.abc.es/cultura/libros/abci-juana-ines-cruz-monja-literata-defendio-mujeres-pudieran-estudiar-201808120018_noticia.html

No es frecuente que, en estos tiempos, las carreras universitarias consigan despertar el interés de los alumnos más que apagarlo, pero, mientras cursaba mi grado en Lengua y Literatura Españolas–nombre desafortunado para referirse a la antigua Filología Hispánica–, me conmovió profundamente la historia de Sor Juana Inés de la Cruz, la figura literaria más importante del Barroco mexicano y, posiblemente, del Barroco de toda Hispanoamérica. E igual que me conmovió entonces el que la misma mujer que escribió el célebre poema «Hombres necios que acusáis / a la mujer sin razón…» acabara convencida de que, como mujer, no debía escribir, ahora me sorprende con la misma intensidad el silencio del feminismo hacia los silencios de sor Juana.

Juana de Asbaje y Ramírez nació entre 1648 y 1651 cerca de la ciudad de México, nueva España. Hija ilegítima de una mujer criolla, la propia sor Juana nos cuenta cómo aprendió a leer con apenas tres años, siguiendo a su hermana mayor a la escuela de lectura para niñas. La maestra que comenzó a enseñarle siguiéndole su juego muy pronto descubrió las aptitudes de la niña. Lo que comenzó como una travesura pronto se convirtió en la llave que le abrió a Juana la puerta de la sabiduría. Con ocho años Juana quería que la enviaran disfrazada de hombre a la Universidad, pero su madre, prudentemente, la envió a México con unos parientes. Juana leía y estudiaba por su cuenta cuantos libros caían en sus manos. Consciente de que necesitaba saber latín para acercarse al saber de los clásicos, se cortaba cuatro o seis dedos el cabello y si cuando le volvía a llegar hasta el punto en que se lo había cortado no se sabía la lección, se lo volvía a cortar en pena de rudeza, que no le parecía razón que estuviese vestida de cabellos cabeza que estaba tan desnuda de noticias. Cerca de los dieciséis años se había convertido en una jovencita hermosa, lúcida y cuya fama de sabia llegó a los oídos del virrey, el marqués de Mancera, que la llamó a la corte para que sirviera como dama de compañía de su esposa, la marquesa Leonor. Allí fue sometida a una científica lid en la que cuarenta profesores universitarios de distintas disciplinas la examinaron. Después de verla desembarazarse con total soltura de las preguntas, argumentos y réplicas, el marqués afirmó que parecía un galeón real defendiéndose de pocas chalupas.

En 1669 Juana ingresó en el convento de San Jerónimo. De su Carta de respuesta a su confesor, el padre Núñez de Miranda, y de su famosa Respuesta a sor Filotea es fácil extraer que no ingresó en el convento por vocación religiosa, sino para escapar al matrimonio. Ella era consciente de que en el convento iba a tener las distracciones propias de la vida religiosa, pero consideró que era el mejor camino para seguir estudiando. Mártir del conocimiento, como ha dado en llamarla Amado Nervo, no siempre fue fácil. En la Respuesta menciona cómo la superiora fue la primera en perseguirla y prohibirle estudiar durante tres meses y ella obedeció, pero solo en cuanto a no tomar libro […] porque aunque no estudiaba en los libros, estudiaba en todas las cosas que Dios crio, sirviéndome ellas de letras y de libro toda esta máquina universal. Y así su celda se convirtió en centro del saber de su época. En ella recibía la visita de los virreyes, los marqueses de Mancera primero, los de la Laguna después, con los cuales también entabló una estrecha amistad. Su relación con la marquesa María Luisa, la Lisi de sus versos, nos ha dejado algunos de los más hermosos poemas amorosos del Barroco español. Siguiendo los cánones amatorios impuestos por el amor cortés y la lírica petrarquista, los poemas de sor Juana dirigidos a la marquesa desprenden un lirismo que nos traspasa y nos hace preguntarnos de inmediato acerca de la naturaleza de ese amor. Ríos de tinta hay escritos sobre ello, sin que la crítica se ponga del todo de acuerdo sobre si se encuentra dentro de las fórmulas habituales hacia los benefactores o si las excede. Tal vez por su estrecha amistad, tal vez porque al ser dos mujeres se les permitía una mayor libertad y acercamiento, lo que se observa es una pasión que desborda la simbología de la época, aunque lo haga en un plano estrictamente platónico. Ser mujer, ni estar ausente, / no es de amarte impedimento, / pues sabes tú que las almas / distancia ignoran y sexo.

Estos escritos profanos dieron lugar a severas voces discordantes. La más dolorosa debió de ser la de su confesor, el padre Núñez. Fruto de los continuos ataques de este es la Carta de 1682 en la que sor Juana se enfrenta a él y defiende su derecho a estudiar y a escribir. En la carta termina agradeciéndole la preocupación por la salvación de su alma pero le invita a que la deje porque hay otros caminos para salvarse.

Hacia 1690, con los marqueses de la Laguna en España y publicando allí la obra de sor Juana Inés, nuestra poeta alcanzó su momento de mayor fama y reconocimiento. La publicación de Inundación castálida recibió un sinfín de alabanzas de escritores y literatos españoles. Pero en México la situación no era tan positiva. Al frente de la iglesia estaba el arzobispo Aguiar y Seijas, misógino exacerbado. Su posible enemigo, el obispo Fernández Santacruz, amigo de sor Juana, le pidió a la monja que escribiera una crítica a un sermón de un jesuita amigo del arzobispo: La carta Athenagórica. Este texto de sor Juana se publicó acompañado de una carta firmada por una tal sor Filotea, una figura tras la cual parece ser que se escondía el propio Fernández Santacruz. Esta carta en la que se criticaba que sor Juana no limitara su ingenio a escribir sobre materias religiosas dio pie a la poeta a escribir la Respuesta a sor Filotea, que se podría considerar el primer escrito feminista de América. En él sor Juana menciona a mujeres sabias de la historia y de la biblia, como Santa Catalina o la mismísima Hipatia de Alejandría, con la que llega a sentirse identificada; critica las envidias de que es objeto y reivindica el derecho a la mujer al estudio y al conocimiento.

Esta Respuesta inició una polémica cuya violencia difícilmente pudo prever Juana. Con sus protectores en España, el nuevo virrey debilitado por unos motines, el abandono de Fernández Santacruz y los ataques misóginos de Aguiar y Seijas, sor Juana se fue quedando aislada y sola. Octavio Paz nos dibuja nítidamente el asedio que debió de sufrir. Vendió su biblioteca —sus más de cuatro mil libros—, suplicó al padre Núñez que volviera a ser su confesor y, finalmente, en 1692 dejó de escribir. En 1695 murió al atender a sus hermanas en una epidemia. Murió, aunque de algún modo ya había muerto antes, con su renuncia, con su silencio.

Algunos autores han querido ver en esta renuncia un mero gesto para salvarse de la Inquisición. Se apoyan en el espíritu rebelde y combativo de sor Juana y en que ha aparecido un inventario según el cual encontraron en su celda ciento ochenta libros. Es más fácil admirarla así, indomable, invencible. Pero ese inventario no aclara cuándo fue realizado, y su biógrafo, Calleja, señala que no dejó en su celda más que tres libritos de devoción y muchos cilicios y disciplinas. ¿Conversión entonces? Tal vez, aunque cuesta creer en una posible llamada de la fe en una persona que ha reiterado que se hizo monja para que le estorbasen lo menos posible en el estudio. Queda una última explicación que haría su silencio aún más terrible, la explicación por la que el feminismo la ha olvidado: la convencieron, la rompieron, dominaron su espíritu y la llenaron de sentimientos de culpa. Su rendición no fue un acto exterior, sino interior. Incapaz de luchar contra todos, terminó creyéndose culpable de los males de su país, culpable del pecado de elación, de vanidad, culpable de querer leer y escribir y defender con su alma la igualdad de las mujeres. Y así las últimas palabras escritas en su testamento fueron las que me parten el alma: «yo, la peor de todas».

Y TAMBIÉN…
Sor Juana Inés de la Cruz, la poetisa rebelde del Siglo de Oro.
Durante el siglo XVII las mujeres no tenían acceso a la educación y a la cultura, sin embargo la novohispana se consolidaría como una de las grandes del Barroco tardío.
Eugenia Miras | ABC, 2018-05-23
https://www.abc.es/historia/abci-juana-ines-cruz-poetisa-rebelde-siglo-201805231221_noticia.html
El amor sin tabúes entre sor Juana Inés de la Cruz y la virreina de México.
Un libro reúne los poemas que la gran escritora barroca dedicó a su protectora, la condesa de Paredes.
Ferran Bono | El País, 2017-03-30
https://elpais.com/cultura/2017/03/29/actualidad/1490761165_233141.html
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Y ADEMÁS…
Hildegarda de Bingen, la monja que habló de la liberación sexual femenina en la Edad Media.

Durante el siglo XII «la sibila del Rin» se convirtió en una de las personas más influyentes entre reyes y papas.
Eugenia Miras | ABC, 2018-07-18
https://www.abc.es/historia/abci-hildegarda-bingen-monja-hablo-liberacion-sexual-femenina-edad-media-201807180903_noticia.html

#hemeroteca #maternidad | Beatriz Gimeno: “Se ha producido una reprivatización de la maternidad”

Imagen: Cuarto Poder / Beatriz Gimeno
Beatriz Gimeno: “Se ha producido una reprivatización de la maternidad”.
La diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid ha publicado el libro ‘La lactancia materna. Política e identidad’ (Cátedra, 2018). A través de un repaso por la historia de la lactancia, resquebraja alguna de las verdades incuestionables actuales sobre la maternidad.
Sara Monetro | Cuarto Poder, 2018-08-12
https://www.cuartopoder.es/cultura/2018/08/11/beatriz-gimeno-se-ha-producido-una-reprivatizacion-de-la-maternidad/

El germen del último libro de la diputada de la Asamblea de Madrid, Beatriz Gimeno, parte de una experiencia personal. Tuvo a su hijo hace 30 años y decidió no darle el pecho. Entonces, comenzaron las presiones en el hospital, donde incluso le negaron los biberones durante las primeras horas o las pastillas para retirar la leche. No reparó más en este capítulo hasta que en 2011 publicó un artículo en Píkara Magazine y recibió varias cartas de madres confesando que les había ocurrido lo mismo. Descubrió que esa sensación desagradable iba más allá de una situación individual y que la obsesión por imponer la lactancia estaba generando problemas en más mujeres.

Así nació el libro ‘La lactancia materna. Política e identidad’ (Cátedra, 2018), donde Gimeno resquebraja algunas de las creencias más espolvoreadas sobre la maternidad. El sentido común no es tan común. Ni todas las madres han dado siempre de mamar, ni se han vinculado a sus hijos a través del apego, ni hay una maternidad más natural que otra. La autora aclara: “No cuestiono la lactancia, sino la ortodoxia con la lactancia”. Cuartopoder_es charla con ella sobre esta cuestión.

–¿Por qué la lactancia es una cuestión política?
–Porque todo lo que se refiere a ortodoxias corporales y a roles de género es una cuestión política. La lactancia se ha manipulado a lo largo de la historia para incidir en los roles de género.

–Este libro comienza con una experiencia personal. En los últimos años estamos viendo todo tipo de discusiones entre las partidarias del biberón y las del pecho, sobre crianza o sobre si las políticas deberían tomarse o no su baja de maternidad, ¿por qué la maternidad es tan polémica?
–El desencadenante no es solo una experiencia personal. A raíz de un artículo que escribí en Píkara, empecé a recibir muchas cartas. Incluso, pensé en escribir un libro solo con las cartas. Eso me hizo darme cuenta de que algo estaba pasando más allá de mi experiencia. Creo que las feministas tenemos que poner todo bajo sospecha. Como dice Celia Amorós, hay que aplicar la hermenéutica de la sospecha a todo lo que nos dicen que es natural.

La maternidad siempre ha sido un gran tema para el feminismo. Es una de las cuestiones que sostiene tradicionalmente la cercanía de las mujeres con la naturaleza y, por tanto, su exclusión del mundo de la cultura. La ideología patriarcal la ha utilizado.

–Habla en el libro de que no hay tanto consenso como parece sobre la lactancia materna, pero hasta organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) insisten en ello. ¿Por qué asegura que no hay consenso científico?
–Porque no lo hay. Pero sobre este tema es inútil discutir porque la gente está convencida de que lo hay sin leer los textos. En el libro, yo recojo artículos publicados en las mismas revistas científicas, no revistas raras, en las que se publican los otros de la lactancia materna. No hay consenso y muchos partidarios de la lactancia reconocen que no lo hay. La OMS también decía hasta hace poco que la homosexualidad era una enfermedad. Sus decisiones también están sujetas a muchos criterios, desde científicos a económicos.

Si los artículos hablan de las bondades de la lactancia, inmediatamente son recogidos por la prensa generalista. En cambio, si no, no salen del ámbito científico. Yo no digo que la lactancia no sea buena, lo es. Lo que digo es que no es ese líquido de oro que sus defensores nos presentan como algo que cura todo, que sirve para prevenir todo. La lactancia es buena, gratis y se puede dar en cualquier sitio, pero si das el biberón no pasa nada. Eso es lo que las ideólogas de la lactancia niegan. Los niños con el biberón se crían igual y no tienen ninguna desventaja.

– En el libro habla de la figura de la nodriza. Su trabajo puede cuestionar ideas que tenemos en la actualidad sobre la lactancia y el apego. ¿Por qué ha recuperado esta figura? ¿Ha sido olvidada deliberadamente en los relatos de la maternidad?
– No sé si han sido intencionadamente olvidadas, pero si se tuviera en cuenta que miles de bebés, en un contexto muy concreto, han sido criados por nodrizas y no por sus madres, todas las ideas sobre que el vínculo se crea solo con la lactancia de la madre se quedarían rotas.

He querido recuperar a las nodrizas porque introducen un factor de clase. Las clases más pobres de la sociedad han criado a millones y millones de bebés a lo largo de la historia y han sido fundamentales para que sobrevivieran. Muchas mujeres no podían dar de mamar, morían en el parto o no querían dar el pecho. Es una figura olvidada. Fueron mujeres cuyas vidas fueron sacrificadas para que otras vidas tuvieran mejores condiciones. En ocasiones, tuvieron que renunciar a sus propios hijos, los subalimentaron o maltrataron para poder sobrevivir… Creí que era una figura que merecía un recordatorio. A veces se dice que, hasta la llegada de los biberones, las mujeres daban de mamar y no siempre ha sido así. No es cierto. Daban de mamar una clase de mujeres que sobrevivían gracias a que hicieron de la lactancia su trabajo.

– De hecho, dedica un capítulo a explicar cómo se relacionan clase social y lactancia, ¿sigue afectando en la actualidad?
– Trato mucho la sociedad anglosajona porque aquí no he encontrado muchos estudios sobre el tema, pero es evidente que las mujeres que necesitan trabajar para vivir tienen que dar el biberón al volver al trabajo y no se plantean más. Hay mujeres en Estados Unidos para las que volver al trabajo es una liberación en este sentido. Por ejemplo, entra las mujeres negras, las tasas de lactancia son mucho menores. Para ellas volver al trabajo es muy importante. Lo viven como una liberación y han luchado mucho por ser independientes económicamente. Además, relacionan la lactancia con la época de la esclavitud donde eran obligadas a dar de mamar a los hijos de los blancos. La cuestión de quedarse en casa dando de mamar está relacionada con mujeres para las que el trabajo no significa la vida. Las tasas de lactancia son menores en mujeres trabajadoras, incluso, en las que trabajan dentro de casa.

– En este repaso histórico también habla sobre cómo los médicos desplazaron a las comadronas, esas mujeres sabias que guiaban a otras mujeres en los partos… ¿Aquí hay otro sesgo machista?
– Eso está muy estudiado. Es la toma de poder por parte de los hombres de actividades relacionadas con la vida, el cuerpo, la crianza, el embarazo y el parto de las que se habían ocupado las mujeres. Los médicos, poco a poco, las van desplazando según se van profesionalizando y van haciendo de ello una profesión remunerada y considerada socialmente. Van desplazando a las mujeres, hasta el punto de echarlas, incluso prohibirlas y quemarlas por brujas. Es la historia de cómo los saberes masculinos desplazan y ocultan saberes femeninos. Los forceps los inventaron las comadronas antes que los médicos. También se adelantaron a la asepsia. Ellas sabían que atender partos con las manos sucias era más peligroso que hacerlo con manos limpias, simplemente, por la experiencia y observación.

– Llegamos a los 80 y se empieza a construir una maternidad neoliberal, ¿cómo nos afecta?
– Se produce una reprivatización de la maternidad. Venimos de una maternidad más socializada. Pedíamos que el Estado y la sociedad apoyaran a las mujeres para que pudieran seguir en sus trabajos, no interrumpir sus carreras, no ser discriminadas y tener derecho a su tiempo de ocio. Entonces comienza una reprivatización y empiezan a cerrarse escuelas infantiles en Estados Unidos, se recorta en salud pediátrica de una manera radical y se pide a las madres que sean las únicas responsables de la salud y el estado de los bebés. Eso se tiene que apoyar en una ideología. Yo no digo que la ideología de la lactancia sea responsable de esto, pero sí tiene que ver. Se dice a las mujeres que vuelvan a hacerse cargo de la crianza en exclusiva: la lactancia, la crianza con apego, estar pendientes las 24 horas…

– Por último, hay quien se preguntará por qué Beatriz Gimeno, reconocida anticapitalista, escribe un libro sobre la lactancia, un recurso al que tienen acceso todas las mujeres y es gratis frente a la industria farmacéutica que fabrica la leche artificial.
– Es cierto que la industria de leche de fórmula tiene sus intereses. Aunque la lactancia es gratis, nos engañamos si pensamos que no hay un mercado alrededor de ella. Lo hay. Las empresas de leche de formula como Nestlé ya han derivado su producción hacia productos relacionados con la lactancia. En países ya hay mercado de leche materna: desde artículos a títulos profesionales de consultoras de lactancia, productos para el porteo, sacaleches… Es gratis, pero la ortodoxia con respecto a la leche materna también es cuestionable desde el prisma feminista. No cuestiono la lactancia, sino la ortodoxia.

#hemeroteca #aborto #politica | La ley será porque ya es

Ilustración de Eulogia Merle
La ley será porque ya es.
Para muchas mujeres argentinas la despenalización del aborto la decidió la sociedad. Lo hablaron y discutieron las jóvenes durante los últimos meses en sus casas, en el colegio, en asambleas de estudiantes. No habían ganado, no habíamos perdido.
Claudia Piñeiro | El País, 2018-08-12
https://elpais.com/elpais/2018/08/11/opinion/1533986904_180752.html

Durante los días previos a la votación de la ley de aborto en el Senado argentino, los que estábamos a favor de que se sancionara nos despedíamos diciendo: “Que sea ley”. ‘Mails’, mensajes de WhastApp, saludos en la calle o en la oficina terminaban con esa frase. La declamábamos como un mantra que de tanto repetirlo pudiera aliviar. O un abracadabra capaz de producir magia. ‘Que sea ley’. Pero no fue y no hubo magia, al menos dentro del Parlamento. Un total de 38 senadores votaron en contra sin siquiera elaborar una ley alternativa, la rechazaron sin más, como si fueran jueces y no legisladores. En dieciséis horas de debate escuchamos aberraciones de todo tipo. Una senadora confesó no haber leído la ley pero dijo que de todos modos la rechazaría. Un senador nos explicó que la violación intrafamiliar no se produce con violencia. Una y otra vez nos repitieron que rechazando la ley salvarían a los “niños por nacer” que las mujeres hubieran decidido “matar”, pero no nos explicaron cómo. Y finalmente nos tuvimos que ir a nuestras casas sin ninguna alternativa de salud pública para las tantas mujeres que abortan clandestinamente en mi país.

Los que nos quedamos hasta el final del debate llegamos a nuestras casas de madrugada y empapados. Había llovido toda la jornada y los paraguas no fueron de mucha utilidad dado que el viento helado los volteaba. Dicen que “los verdes” fuimos cerca de dos millones frente al Congreso. La mayoría, jóvenes que además de llevar el emblemático pañuelo de ese color se habían pintado la cara con ‘glitter’. Aquí y allá se veían capas de lluvia, bufandas y gorros también verdes. Cantaron día y noche: “Ahora que estamos juntas, ahora que sí nos ven, abajo el patriarcado, se va a caer, se va a caer, arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer”. Los varones acompañaron el canto. Muchos y muchas lloraron abrazados luego de la votación.

Me fui a dormir cerca de las cinco de la madrugada enojada, triste y preocupada por el día después. ¿Qué iba a pasar con todas esas mujeres que fueron a reclamar un derecho justo y se lo negaron? ¿Cómo se iba a mitigar la bronca y la angustia de miles y miles de jóvenes, algunas incluso niñas, a las que vi agitar con entusiasmo su pañuelo verde bajo la lluvia? Pensé en mi hija, en mis hijos, en sus novias, en las hijas de mis amigas; la ley era para todos ellos. Mientras llegaba el sueño elaboré argumentos de contención: la conquista de este derecho es un camino que recién empezamos a andar, no daremos ni un paso atrás, la ley saldrá más tarde o más temprano, la batalla cultural ya está ganada. Creo con convicción en esos argumentos, pero intuí que podrían no ser suficientes para calmar los ánimos después de la estafa legislativa de la noche anterior.

Para mi sorpresa, al día siguiente y en pocas horas vi cómo la tristeza y la bronca se transformaban en energía. Apostasía colectiva para renunciar a la Iglesia católica, listados con los nombres de los senadores que votaron en contra de la ley para hacerlos responsables por cada nueva muerte producida en un aborto clandestino, alternativas parlamentarias para que la ley se volviera a tratar cuanto antes, modificación del Código Penal, posibilidad de una consulta popular que dirima la cuestión. Esos fueron algunos de los caminos que se trazaron como inmediata reacción al rechazo de la ley.

A media tarde tenía claro que, lejos de abrumados, los verdes estábamos más activos y de mejor ánimo que quienes se suponía habían triunfado. Pero fue cuando participé en el programa de radio en el que trabajo semanalmente que terminé de entender. Habíamos invitado a un grupo de chicas de entre 14 y 17 años que habían marchado el día anterior reclamando “que sea ley”. Queríamos saber qué pensaban, cómo se sentían ante la evidencia de que el abracadabra no había funcionado. Lo primero que me llamó la atención es que no se centraron en el aborto sino en que: “Esto es una revolución”. Una revolución que incluye el aborto pero también muchos otros derechos. Estaban enojadas con esos senadores que “no entendieron nada”, y se quejaron de “cómo van a decidir sobre nuestra sexualidad y nuestro cuerpo”. Pero que ellos no hubieran votado la ley les preocupaba menos que a nosotros. Simplemente porque para ellas el aborto ya es ley en la Argentina. Lo decidió la sociedad, lo cristalizaron los dos millones de personas frente al Congreso y en cada plaza del país, lo hablaron y discutieron ellas mismas durante los últimos meses en sus casas, en el colegio, en asambleas de estudiantes. No habían ganado, no habíamos perdido.

El mundo cambió, hay un nuevo paradigma, estamos en el siglo de las mujeres. La revolución verde, como toda revolución a lo largo de la historia, no fue percibida por los grupos más conservadores aferrados al ‘statu quo’. Son muchos los que no pudieron ver lo que se gestaba tan cerca de ellos. Desfila frente a sus ojos, les canta desde la calle y su voz entra en el recinto como un murmullo que les molesta pero no logran descifrar. “Ahora que estamos juntas, ahora que sí nos ven...”. Tal vez la edad de quienes van a la vanguardia de esta revolución haya engañado a los senadores, su frescura, su aparente fragilidad; no se dan cuenta de que son topadoras, que no piden permiso, que no se amedrentan, saben cuáles son sus derechos y si no se los reconocen los tomarán de todos modos. Para “les chiques” —así quieren que las llamen, en lenguaje inclusivo que abarca todos los géneros— la lucha no se termina con el aborto; seguirán peleando por todos los derechos que impliquen igualdad, autonomía y libertad.

Una revolución es un cambio radical en las instituciones políticas de una sociedad. Irrumpe cuando está decidida a que aquello que vino a cambiar ya no tendrá vuelta atrás. La revolución verde irrumpió con fuerza en estos días, pacífica pero contundente, compuesta por mujeres de distintas edades pero protagonizada por las más jóvenes, aquellas que nacieron bajo un nuevo paradigma. Son nuestras hijas. A nosotros nos enojó y dolió que no se aprobara la ley de interrupción voluntaria del embarazo; a ellas les resultó incomprensible. No entra en sus cabezas que senadores empacados en sus propias creencias puedan negarles el derecho a decidir sobre sus propios cuerpos, su vida sexual y la posibilidad de ser madres o no. No aceptan que las condenen a la esclavitud de género.

De acá en más será cuestión de ver si quienes nacieron en un viejo paradigma pueden trasladarse a uno nuevo o si la revolución verde les pasará por encima. Mientras tanto, la ley será ley porque ya lo es.

Claudia Piñeiro es escritora. En 2017 publicó ‘Las maldiciones’ (Alfaguara).
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