martes, 28 de abril de 2026

#hemeroteca #testimonios | Fangoria: "No somos referentes de nada. No existía lo LGTBI, no había siglas, éramos un maricón y una bisexual, y ya está"

Fangoria posa para 20 Minutos //

Fangoria: "No somos referentes de nada. No existía lo LGTBI, no había siglas, éramos un maricón y una bisexual, y ya está"

El grupo lanza 'La verdad o la imaginación', su primer disco en una década, más conceptual y con un sonido 'eurodance' "más pop, bailable y melódico". 
Daniel Mateo | 20 Minutos, 2026-04-28 
https://www.20minutos.es/musica/entrevista-fangoria-disco-verdad-imaginacion_6961806_0.html

Alaska y Nacho Canut nunca han sido muy amigos de la verdad absoluta, pero esta vez, como Fangoria, dan un paso más y nos proponen un juego, elegir entre la verdad y la imaginación dentro de los límites de la realidad. Ellos lo tienen claro.

¿La verdad o la imaginación por no decir la verdad o la mentira?

Alaska: No, es diferente. Tú dices que cualquiera puede decir que no es mentira, que es imaginación. Nacho Canut: Bueno, te lo puede decir como excusa. 'Ay, me lo he imaginado'. A: Ya, pero una cosa es imaginarte algo y crear un mundo imaginario y otra mentir para que el otro te crea.

¿Ustedes son más de verdad o de imaginación?

A: A ver, somos personas, vivimos en este mundo. La verdad es lo que es. N.C.: Lo que hay que saber es diferenciarlas. Hay que saber cuándo es verdad y cuándo es imaginación. A: Cosa bastante difícil (ríe). Tendemos a pensar que en estos tiempos, obviamente, con las tecnologías y con todo, es mucho más fácil colar la mentira o la media verdad, pero no, eso ha sido siempre así, siempre. Eso es una cuestión de la humanidad.

¿Son malos tiempos para la verdad?

A: Hoy en día la tecnología te ayuda a construir esa mentira, pero la mentira la crea la persona. Yo ahora te puedo contar una historia divina de cómo es todo y te lo estoy contando como verdad, y así queda publicada, y, dentro de 100 años, alguien va a la hemeroteca y ya no hay nadie para desmentirme, para decir: 'oye, no, es la Gran Vía no estaba toda pintada de amarillo. ¿Qué está diciendo esta?'. Y eso ha quedado ahí como un dato. Lo único que ha ocurrido ahora es que la tecnología ayuda a esas personas que quieren mentir o que quieren crear una realidad que no existe. Ya está. Pero el que ha tenido imaginación, la ha tenido siempre.

¿A favor o en contra de la IA?

N.C.: Ni a favor ni en contra. A: Yo entiendo el miedo, porque si cualquier, iba a decir bobo, pero no tiene por qué ser bobo, puede mejorar una fotografía en casa... Pero a ver, es normal, los avances tecnológicos son lo que son. N.C.: Sí, lo que pasa es que se supone que este avance tecnológico es el primero que va a pensar él mismo y sin pensar en nosotros, que es la diferencia con una lavadora. Entonces, no podemos saber cómo va a ser.

Con todo, ¿se quedan con esta época o preferirían vivir en otra?

A: ¿Yo? Con la actual, la verdad. N.C.: Sí, también. A: A ver, a mí me encantaría vivir los años 50 en Estados Unidos o en la Inglaterra de 1890, porque tengo esas referencias y no lo he vivido. Yo lo que no quiero es volver a lo que he vivido. Ya lo he vivido. Nosotros no queremos estar en otro momento que en el que estamos.

Es un disco que habla de las relaciones, también personales. ¿Atraviesan su peor momento?

A: Habrá de todo. N.C.: Estamos en un país en el que hemos tenido una Guerra Civil. Peor que eso no hay nada, y no estamos en ese momento. Entonces, no, no atraviesan un mal momento. Yo creo que al revés, atraviesan un momento que todo el mundo está dialogando continuamente, y yo creo que eso es bueno. A: Bueno, no sé si diálogo es la palabra... N.C.: Bueno, pero ahí está. Ahora mismo Trump ha dicho: 'nos vamos a reunir'. Siempre está reuniéndose. ¡Reunirse es bueno! Entonces, yo creo estamos en un momento de diálogo, otra cosa es que no se entiendan entre ellos. A: Además, no creo que haya momentos para eso. Creo que la humanidad es como es, y a veces se amplifican más unas cosas que otras por los medios de comunicación o por las tecnologías que tenemos. Antes no teníamos un unas redes sociales continuas que mostraban la verdad o la mentira de la vida de cada uno.

Alaska, usted asegura que, en la época de La Movida, a su generación, que hacía pop, se la despreciaba, que es de lo que se quejó Almodóvar respecto a Sabina.

A: No hay que darle importancia, porque (Sabina) es muy libre de escribir lo que piense, pero es verdad que, más o menos, era un sentir general de las personas de su edad, de la generación anterior a nosotros. Nos miraban con condescendencia. Éramos demasiado frívolos, demasiado coloristas, demasiado poco comprometidos. Entonces, el que hacía un cine de otra forma y el que hacía moda de otra forma... Caíamos todos. N.C.: Claro, es lo nuevo que venía... A: Sí, es es normal y, así como está narrado, lo vivimos. A día de hoy no tiene ninguna importancia, pero así era. N.C.: Cuando decíamos que nos gustaba Boney M. y tal, era como: '¿cómo os va a gustar Boney M? ¡No tenéis cabeza!'. A: Sí, era así, y eso lo notabas en las entrevistas, quiero decir, a los propios entrevistadores, que eran de esa generación y que lo que les gustaba en el arte eran los abstractos de Cuenca, nuestros amigos figurativos les parecía que dibujaban cómics, ¿me entiendes? Era todo así.

¿Poco comprometidos? ¿Consideran que ustedes no tenían compromiso social?

N.C.: Nosotros vivíamos en ese momento y hacíamos lo que hacíamos, pero no lo veíamos como un compromiso. A: O sea, yo lo hacía por mí, no lo hacía por ti. Si me he pegado con alguien por llamar maricón a mi amigo, no lo he hecho por ti, ni por aquel, ni por aquella, lo he hecho por mí. No lo iba a hacer para salvar el mundo, lo iba a hacer para salvar mi mundo, o sea que ya está. N.C.: Es que los términos que utilizábamos no son los de ahora. Entonces, es muy difícil explicar nada. El idioma ha cambiado. Entonces, ¿compromiso? Es que no existía nada de eso. A: ¿Era yo una niña empoderada con 14 años? Era la más, pero yo no lo veía así. N.C.: Si venían los guerrilleros de Cristo Rey y nos pegaban, tú te defendías, pero no era un compromiso con nadie ni con nada. Era diferente, pero no lo podemos explicar, no tenemos palabras para que la gente de ahora lo entienda. Hay una barrera que no nos permite cruzar la comunicación.

¿Quizá por eso siempre se han sentido unas raras, también en La Movida?

A: Mira, una persona nos acaba de enseñar la primera actuación de Fangoria en Televisión Española. ¡Somos unas marcianas! En el año 90, todo electrónico, solos los dos, yo dando vueltas... ¡Debió ser una marcianada vernos! Lo siento, somos así. N.C.: Es que hacer eso en el año 90... Nunca nos hemos sentido parte de nada absoluto, pero en los 80 tampoco. No era algo que fuera con nosotros. Estábamos ahí, nuestros amigos tenían también grupos y tal, pero no era algo de lo que nosotros nos sintiéramos parte. A: No. Somos poco gregarios. Cero gregarios.

Tampoco se consideran un referente LGTBI, un colectivo del que han dicho que, últimamente, reciben los mayores ataques. ¿Ya han hecho las paces?

A: No nos consideramos referentes de nada, pero claro, nosotros éramos eso. No existía lo LGTBI, éramos un maricón y una bisexual, y ya está. N.C.: Éramos homosexuales y era lo más natural para nosotros. Había gente por la calle que te llamaba maricón, y tú respondías: '¡Hijo de puta!'. A: Claro, para nosotros es natural porque era nuestro mundo. Eso que ahora tiene siglas, para nosotros era nuestro mundo. N.C.: No había siglas, no había nada. Éramos... no sé, es difícil explicarlo. Yo no me tengo que reconciliar con nadie, porque nunca me he peleado con nadie. Oiga, que yo lo único que soy es un hombre que le gustan los hombres, y no pasa nada. Y me gusta el helado de fresa y me gusta la música 'heavy'. Pero yo no me considero parte de nada. Yo soy un ser humano, me considero parte de la humanidad, y ya está. Y no quiero líos con nadie. Pero es verdad que esa esa comunidad, que supongo que existirá, nos ha llamado de todo como comunidad. A: No se puede generalizar, lo que pasa es que siempre nos fijamos en el más ruidoso.

Y, sin generalizar, ¿cómo ven a los jóvenes de ahora?

A: Es que el término 'jóvenes' no existe. Siempre habrá jóvenes que lo que quieren es tener un trabajo estable, casarse, tener un hijo; jóvenes que quieren vivir dando saltos por la vida y no tener una profesión; jóvenes que quieren hacer cosas creativas... N.C.: Jóvenes que quieren tomar drogas; jóvenes que quieren no trabajar nunca... A: Siempre habrá muchos tipos de juventud dentro de cada generación. N.C.: Igual que nuestra generación, la gente de nuestra edad no todos son como nosotros, ni piensan lo mismo. A: A ver, básicamente, nadie era como nosotros. N.C.: Por eso no se puede generalizar nunca.

Musicalmente, ¿Fangoria ha sabido evolucionar con los tiempos?

N.C.: Yo creo que no ha ido con los tiempos, ha ido con nosotros, con lo que nos va interesando. A: Si fuéramos con los tiempos, no haríamos un disco ultraeuropeo. N.C.: Claro, porque en este momento todo es lo latino. A: ¡Y en los 90! N.C.: Te recuerdo que en los 80 tú hiciste un dueto con Latinos Unidos. A: Sí, hicimos una de salsa. Pero en los 90, te recuerdo, cuando éramos DJ y nos sacaban de la cabina, nos decían: 'muchas gracias, muy bonito todo, que entre el DJ de la sala para que se llene la pista'. Y ponían a los artistas latinos de ese momento, que eran los que triunfaban. N.C.: No, nunca nos hemos sentido parte de nada y evolucionamos según la técnica y según la tecnología. No con lo artístico, sino con lo tecnológico. A: Y eso no quiere decir que no estemos completamente abiertos a todo. De Karol G a Paco Amoroso... N.C.: Vamos, me encanta el reguetón, pero no siento la necesidad hacer reguetón. A: Nosotros no tenemos prejuicios.

¿Ni siquiera con los debates culturales que, cada cierto tiempo, aparecen?

A: No. Ni siquiera por las intromisiones. No creemos en la intromisión, creemos que todo el mundo tiene derecho a hacer discos, libros o lo que quiera y que no hay ningún debate. N.C.: Pero bueno, que si hay debate no pasa nada. A: Lo que pasa es que tú eres muy naíf, porque la gente no debate, la gente quiere imponer lo suyo. Punto. Y eso no es debatir. N.C.: Nadie tiene que pedir perdón por pensar diferente a ti. Esto de tener que pedir perdón. ¿Perdón por pensar? ¡Que horror! ¿Perdón por opinar? Pero, ¿desde cuándo? No, nosotros no estamos hechos para el debate ahora mismo, porque aceptamos todos los puntos de vista.

'Me voy', su actual 'single', habla de las despedidas. ¿Estamos preparados para decir adiós?

A: Nunca estás preparado, salvo que sea una decisión. Y cuando es una decisión y la tomas, qué maravilla. N.C.: Ya, pero ¿y si te después cambias de opinión? A: Pues a mí no me ha pasado nunca. ¿A ti te pasa? N.C.: No, pero te puede pasar. Pero te puede pasar. Y cuando lo estás pensando: 'me voy a despedir, pero y si...'. A: Ah, no, qué horror. Es que tardamos mucho en tomar la decisión.

Olvido, Nacho Canut y Mario Vaquerizo son los hombres de tu vida. ¿Ha sido fácil?

N.C.: Hombre, para mí la relación profesional es la más fácil de mantener, porque es una cosa profesional. Lo otro yo creo que es más difícil. A: Ya, pero en nuestro caso tiene mucho mérito porque mezclamos relación personal, que es también sentimental, con el trabajo y nos va bien. Juntos no los soporto mucho, porque son como una piña y me ponen muy nerviosa. N.C.: Claro, es lo malo de los tríos, que si dos se juntan, el otro... A: Claro, los tríos no funcionan (ríe).

sábado, 25 de abril de 2026

#hemeroteca #lesbianismo | Visibilidad lésbica, una larga lucha también en Asturias: «No somos 'amigas': somos lesbianas»

África Preus y Lucía Martos //

Visibilidad lésbica, una larga lucha también en Asturias: «No somos 'amigas': somos lesbianas»

El 26 de abril se conmemora el Día de la Visibilidad Lésbica, una jornada para denunciar que «se está produciendo un cierto retroceso social», pero también para celebrar: «Queremos ser bolleras con orgullo y alegría»
Azahara Villacorta | El Comercio, 2026-04-25
https://www.elcomercio.es/asturias/visibilidad-lesbica-lucha-asturias-amigas-lesbianas-20260425174154-nt.html
 
A África Preus (trabajadora social, 51 años) y Lucía Martos (estudiante de Filosofía, 25) las separa un cuarto de siglo, pero los prejuicios y la discriminación a los que deben enfrentarse por ser lesbianas siguen estando presentes en muchos ámbitos de sus vidas, día sí y día también.

«En primer lugar, sufrimos la discriminación que sufren las mujeres por serlo. Y, además, la sufrimos por nuestra orientación sexual, con violencias específicas como el hecho de ser objeto de deseo de los tíos en una sociedad heteropatriacal. Una herencia del porno que hace que el simple acto de estar besándote con tu novia en la calle pueda llegar a excitarles», empieza a enumerar Lucía una de las muchas luchas por la normalización de un colectivo que, tradicionalmente, se ha visto obligado a enmascarar las relaciones sexoafectivas entre mujeres, disfrazándolas, condenándolas al ámbito privado, al ostracismo, a la esfera de lo íntimo.

«Recuerdo a una conocida que se fue a vivir con su chica a una casa con una sola habitación y una sola cama. Pues bien: para las familias, seguían siendo 'amigas'», cuenta África, también coordinadora de Xega, que denuncia que, ocultas bajo ese tipo de eufemismos, «las lesbianas siguen siendo invisibles para buena parte de la sociedad, incluso dentro del propio colectivo LGTBIAQ+», así que «es necesario hacerse presentes en los medios, en la cultura y los espacios públicos sin estereotipos ni fetichización». O que, «a pesar de los avances conseguidos durante los últimos años» -ahí está el matrimonio igualitario-, todavía queda mucho camino por recorrer. «Y, de hecho, observamos un cierto retroceso, miedo a salir del armario entre las jóvenes, ante los mensajes de odio que se propagan desde la extrema derecha». «Discursos que no podemos olvidar que son delitos de odio», añade Lucía.

África y su chica, Cris, se casaron dos años después de que entrase en vigor el matrimonio igualitario, decididas a tener «los mismos derechos que cualquiera». Pero, antes, llegan las recomendaciones soterradas. Esas que le sugerían: «Aunque lo seas, no hagas alarde de ello». Los intentos de que le gustasen los chicos, de «ser lo más normativa posible», de no «parecer un marimacho». Hasta que se decidió a hablarlo abiertamente con alguna amiga hetero y, poco después, con sus padres. Conversaciones que tanto en su caso como en el de su pareja se saldaron con un sencillo: «Si tú eres feliz, a nosotros nos vale».

Pero, a lo largo de su historia, también han tenido que enfrentar otro tipo de violencias. «Como que, por ejemplo, en una consulta ginecológica, te digan que no te van a hacer una citología porque para qué, si no tienes relaciones sexuales completas, ni tampoco pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual. Y por eso demandamos también que la gente esté formada», apunta Lucía, que, en cambio, aplaude que de un tiempo a esta parte «haya más referentes» en la vida pública. «Cantantes, presentadoras, deportistas, periodistas... Pocas, pero las hay».

«Por eso necesitamos en Asturias una Ley LGTBI que nos proteja frente a la discriminación laboral, sanitaria y social. Que nos tenga en cuenta a la hora, por ejemplo, realizar estudios y, de esa forma, ajustar políticas y recursos a nuestras realidades concretas», añade África.

«A ver -confía la coordinadora de Xega- si así entendemos que hay tantos tipos de bolleras como bolleras hay», afirma reapropiándose de lo que ha sido considerado históricamente un insulto y que ella ha transformado en un eslogan: «Bollería fina». Igual que el próximo día 26 (en Les Cigarreres, de 13 a 16 horas) lo celebrarán «organizando un vermuteo que será también concurso de tortilla, para darle la vuelta a la ídem. Porque las lesbianas existimos, amamos y lo gritamos bien alto. Porque la visibilidad no es un capricho: es una necesidad. Cada historia que se cuenta, cada mano que se coge en la calle, cada 'yo también' que llega en el momento justo... cambia vidas. Una tarea en la que no podemos olvidarnos de las dobles y triples discriminaciones. Y, para eso, hay que tener en cuenta a las lesbianas migrantes, racializadas, mayores, gitanas, con diversidad funcional...».

Acto de reparación a Dolores Vázquez 
El Ministerio de Igualdad otorgará el próximo 27 de abril la Medalla a la Promoción de los Valores de Igualdad a Dolores Vázquez, que fue sometida a escarnio público y estuvo 17 meses en la cárcel por error tras un tratamiento mediático, social y jurídico plagado de estereotipos por su orientación sexual. «Lo perdí todo. Mi libertad, mi vida, mi voz, incluso mi nombre. Nunca he vuelto a ser la misma y nunca lo seré», contó la gallega en un documental casi veinte años después de que fuera condenada injustamente por el asesinato de Rocío Wanninkhof y, ya en libertad, tuviese que huir de España. Ahora, más de un cuarto de siglo de aquel caso claro de lesbofobia, será el propio Gobierno el que la reconozca como una figura destacada del colectivo LGTBI. Un acto de reparación a ella y a todas aquellas mujeres lesbianas que tuvieron que vivir vidas que no les correspondían por miedo a sufrir acoso y represalias o ser repudiadas socialmente. Mujeres que lucharon por conseguir los derechos de los que goza el colectivo en la actualidad.

Y porque, «aunque en los últimos tiempos se está produciendo una regresión, también hay muchas bolleras que se están organizando en redes de apoyo, decididas a rodearse de entornos amables»: «Queremos celebrar ser tortilleras con alegría y con orgullo, desde la unión, la fiesta y la colectividad. Y no: no somos 'amigas'. Somos lesbianas».

jueves, 23 de abril de 2026

#hemeroteca #lgtbi #terf | El profesorado de Asturias será sancionado con hasta 150.000 euros si no educa en la diversidad sexual, alertan los colectivos feministas

Activismo LGTBI //

El profesorado de Asturias será sancionado con hasta 150.000 euros si no educa en la diversidad sexual, alertan los colectivos feministas

Las asociaciones de mujeres progresistas, que comparecerán en la Junta General, exigen la retirada de las sanciones del proyecto de ley LGTBI. La obligación afecta a todas las materias y a todas las etapas de la enseñanza no universitaria. La sanción por una falta leve puede llegar a 2.000 euros, pero por una falta muy grave puede acabar en 150.000 euros de multa y otras sanciones, como la inhabilitación para el ejercer la profesión", advierten las organizaciones.
Pablo Álvarez | La nueva España, 2026-04-23 
https://www.lne.es/asturias/2026/04/23/profesorado-asturias-sera-sancionado-150-129437002.html

La futura ley asturiana de derechos LGTBI incluye sanciones de hasta 150.000 euros a los profesores que declinen transmitir los postulados de educación sexual que recoge el proyecto de la norma autonómica.

Así lo han denunciado este jueves las asociaciones feministas que comparecerán en la Junta General para dar su opinión sobre el proyecto de Ley, que exigirán la retirada del "fuerte régimen sancionador" que contempla, "particularmente para el profesorado y los equipos directivos de los centros educativos".

Son siete las organizaciones que se oponen a los actuales términos de la futura Ley LGTBI: Asfemas (Asamblea de Feministas Asturianas), Asociación Sara Súarez Solís, Femes (Feministas Socialistas), Foro de Mujeres del Llano, Fórum de Politica Feminista de Asturias, Rapiegas Radfem y Tertulia Feminista Les Comadres.

Los colectivos feministas respaldan que "se sancione por discriminar por motivos de orientación o identidad sexual, es lógico", aseveran. Sin embargo, añaden que "esto ya está establecido en normas como la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral de la infancia y la adolescencia y la propia ley LGTBI estatal". Otras normas, como la LOMLOE o la Ley de Igualdad de Principado de Asturias "amparan el derecho del alumnado su identidad sexual", señala el comunicado de las entidades feministas firmantes del comunicado.

Teorías sin "base científica sólida"
A juicio de estos colectivos, la novedad que introduce este proyecto de ley radica en que "pretende sancionar al profesorado que no colabore en la obligación de transmitir al alumnado teorías sobre la diversidad sexual y de género, a pesar de que no existe una base sólida científica que las ampare". Prueba de ello, señalan, es que "en el currículo de la LOMLOE aún no se ha desarrollado este aspecto".

Sin embargo, agregan, el proyecto de ley LGTBI de Asturias sanciona el “no incluir en la programación docente y/o didáctica de las materias que imparta la educación en la no discriminación y la diversidad sexual” o “no incluir referentes positivos LGTBI en los materiales didácticos”.

Sancionará otra Consejería
De las 23 posibles infracciones que contempla el proyecto de ley, "un 75% son infracciones dirigidas a sancionar al personal docente que no cumpla, en plazos perentorios, las obligaciones del proyecto de ley".

Otra novedad estriba en que "no será la Consejería de Educación quien sancione, sino la Consejería con competencias en derechos LGTBI".

A juicio de los colectivos feministas, Asturias es "una de las comunidades con un sistema educativo más inclusivo". Sin embargo, el proyecto de ley "sitúa al profesorado bajo sospecha".

Con este régimen sancionar, argumentan, "Asturias se sitúa como una de las comunidades autónomas más punitivas", ya que Castilla-La Mancha establece 10 posibles infracciones; el País Vasco, ninguna; Cantabria y la Comunidad Valenciana, 16; y Andalucía, 21.

"La sanción por una falta leve puede llegar a 2.000 euros, pero por una falta muy grave puede acabar en 150.000 euros de multa y otras sanciones, como la inhabilitación para el ejercer la profesión", advierten las organizaciones de mujeres progresistas.

#hemeroteca #transfobia #terf | Siete asociaciones feministas se suman a la filósofa Valcárcel en su rechazo al anteproyecto de Ley LGTBI de Asturias

Amelia Valcárcel y José Errasti en el acto tránsfobo //

Siete asociaciones feministas se suman a la filósofa Valcárcel en su rechazo al anteproyecto de Ley LGTBI de Asturias

El psicólogo José Errasti asegura que el texto propuesto “malentiende la naturaleza del sexo, lo confunde con estereotipos sexuales y tendrá consecuencias negativas en jóvenes que van a poder tomar decisiones a edades en las que no se les permite tomar una cerveza”
El Diario, 2026-04-23 
https://www.eldiario.es/asturias/siete-asociaciones-feministas-suman-filosofa-valcarcel-rechazo-anteproyecto-ley-lgtbi-asturias_1_13165604.html

Siete asociaciones feministas, la filósofa Amelia Valcárcel y el psicólogo José Errasti han expresado su rechazo al anteproyecto de Ley LGTBI aprobado por el Consejo de Gobierno del Principado de Asturias por considerarlo una “aberración” desde el punto de vista político, filosófico, psicológico y clínico asistencial.

Las organizaciones Asamblea Feministas Asturianas, Asociación rapiegas, Asociación Sara Suárez Solís, Foro de Mujeres de El Llano, Forum de Política Feminista, Feministas Socialistas y Tertulia Feminista Les Comadres han iniciado una campaña de divulgación con el propósito de abrir a la sociedad el debate sobre la futura ley autonómica. 

Las críticas
La filósofa Amelia Valcárcel y el psicólogo José Errasti han participado en un acto celebrado en la Escuela de Comercio de Gijón al que han asistido decenas de personas y en el que han fundamentado sus críticas al anteproyecto, que consideran innecesario porque ya existe una ley estatal.

La propuesta del Gobierno asturiano “no es adecuada para resolver los problemas de la disforia de género y apuesta por un tipo de intervención que se ha aplicado en otros países de Europa que ya lo están corrigiendo al haberse demostrado su ineficacia”, ha afirmado el psicólogo José Errasti. 

Una ley “innecesaria”
Valcárcel ha dicho que el anteproyecto “se parece como un hermano gemelo a otros que se han presentado en diversas comunidades en un proceso que denota una carrera de autonomías”.

“Esta ley no es necesaria porque existe una ley estatal, que probablemente tenga que ser reformada porque da lugar a cosas incomprensibles, y además se presenta blindada al debate”, ha destacado la filósofa. 

Consecuencias “negativas”
Además, ha dicho que se busca “abrir un proceso de debate público, que los legisladores sepan lo que van a votar, porque no es normal que una ley diga que no hay dos sexos sino que el sexo es un espectro, contrariando los principios de la biología”.

Errasti ha considerado que el texto propuesto “malentiende la naturaleza del sexo, lo confunde con estereotipos sexuales y tendrá consecuencias negativas en jóvenes que van a poder tomar decisiones a edades en las que no se les permite tomar una cerveza”.

La futura ley autonómica
“Es un despropósito tanto conceptual como clínico asistencial porque se permitirán tomar fármacos que no están aprobados para esos efectos”, ha destacado el psicólogo.

La futura ley LGTBI autonómica “obedece al interés por mostrar ciertas sensibilidades que se venden como progresistas” en un contexto en el que los jóvenes con disforia de género se han convertido en armas arrojadizas entre la izquierda y la derecha“, ha añadido.

martes, 21 de abril de 2026

#hemeroteca #lgtbifobia | La justicia de la UE sentencia que la ley anti-LGTBI de Hungría viola los valores de la Unión

Imagen del último orgullo prohibido por Orbán y que resultó ser el más masivo en Budapest //

La justicia de la UE sentencia que la ley anti-LGTBI de Hungría viola los valores de la Unión 

Es la primera vez que el TJUE condena a un Estado por atentar contra los principios fundacionales de los Veintisiete
Pablo León | El País, 2026-04-21
https://elpais.com/sociedad/lgtb/2026-04-21/la-justicia-de-la-ue-determina-que-la-ley-anti-lgtbi-de-hungria-viola-los-valores-de-la-union.html

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha condenado a Hungría por su normativa en contra de las personas LGTBI+. El máximo órgano de justicia de la Unión ha publicado este martes su fallo con respecto a la “ley de propaganda LGTBI”, que fue aprobada en 2021 por el Ejecutivo del ultraderechista Viktor Orbán. “Esta ley es contraria a la propia identidad de la Unión como ordenamiento jurídico común en una sociedad caracterizada por el pluralismo”, ha argumentado el TJUE. “Hungría no puede invocar su identidad nacional para justificar la adopción de una ley que vulnera los valores europeos”, ha añadido el organismo judicial, que condena por primera vez a un Estado por violar los principios fundacionales de los Veintisiete.

Las personas LGTBIQ+ siempre han estado en la diana de Orbán y su partido, el ultraconservador Fidesz, que ha controlado el Gobierno durante 16 años. Aunque el 12 de abril fueron derrotados por el conservador y proeuropeo Péter Magyar, que consiguió aglutinar el apoyo de la oposición, el legado ultra y de deterioro del Estado de derecho de Fidesz ahora mismo sigue vigente. La inquina del exprimer ministro ultraconservador hacia las personas LGTBIQ+ se intensificó a partir de 2021 y tuvo su máxima expresión en el veto gubernamental al Orgullo del año pasado. La base normativa de esa prohibición era, precisamente, la ley de propaganda anti-LGTBI. Esta legislación imitaba una similar promovida en Rusia por Vladímir Putin, de quien Orbán siempre ha sido uno de los principales aliados en la UE. La aplicación de la norma de inspiración rusa llevó a modificar otras normativas, como la referente a la protección de la infancia.

Para el TJUE, se trata de “un conjunto coordinado de medidas discriminatorias” que vulneran, “de manera manifiesta y especialmente grave”, los derechos de las personas LGTBIQ+. La legislación húngara “estigmatiza y margina” al colectivo, han argumentado los jueces en su fallo, “tachándolas de perjudiciales para el desarrollo físico, mental y moral de los menores debido únicamente a su identidad o su orientación sexuales y (...) las asocia con la delincuencia pedófila, lo que puede reforzar esta estigmatización y fomentar comportamientos de odio hacia ellas”.

El Ejecutivo ultraderechista, aliado de Vox en la UE, acabó vetando en el espacio público cualquier mención a la diversidad, además de promover la censura de libros que trataran el asunto o en los que hubiera personajes no normativos. En marzo del año pasado, Orbán expandió la ley a una nueva esfera: “Ya no solo limita la libertad de expresión, ahora también restringe el derecho a reunirse. Y de nuevo, lo justifica en la protección de los derechos de los niños”, explicaba entonces Eszter Polgári, abogada y responsable jurídica de Háttér Society, la principal organización de defensa de derechos del colectivo de Hungría.

El Orgullo, al ser considerado una reunión LGTBI+, fue prohibido. Finalmente, entre fuertes medidas de seguridad, amenazas de extrema derecha y una retórica incendiaria por parte del Ejecutivo de Orbán, la cita se celebró. De hecho, fue el Orgullo más masivo de la historia del país al congregar a cientos de miles de personas, además de decenas de políticos de la UE, a los que sumaron los de numerosos Estados miembros, como la vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz.

“Hungría ha violado el derecho de la Unión en varios planos: el Derecho primario y secundario, relativo a los servicios en el mercado interior; la Carta de derechos fundamentales de la UE (el artículo 2 del Tratado de la UE); y el Reglamento general de protección de datos (RGPD)”, ha determinado este martes el TJUE. Su decisión responde a un recurso que interpuso la Comisión Europea en diciembre de 2022, el año siguiente de la aprobación de la ley de propaganda.

Esa norma, señala el organismo judicial europeo, parte de la premisa de que toda representación de la realidad LGTBIQ+ “puede suponer un perjuicio para el interés superior del menor”. “Este enfoque revela una preferencia por determinadas identidades y orientaciones sexuales en detrimento de otras, que quedan por ello estigmatizadas, lo cual es incompatible con las exigencias que se derivan de la prohibición de la discriminación por razón de sexo y orientación sexual”, argumenta el fallo. El modelo impuesto por Orbán se podría definir como lgtbifobia de Estado. “Las restricciones en cuestión no parecen en modo alguno justificadas por el objetivo de promover el interés superior del menor”, añaden los jueces.

El fallo coincide con los argumentos de la abogada general del TJUE, Tamara Ćapeta. “Hungría no ha aportado prueba alguna del posible riesgo de daño que el contenido que retrata la vida cotidiana de las personas LGTBI+ pudiera suponer para el desarrollo saludable de los menores”, ha defendido la abogada. “Dichas modificaciones se basan en un juicio de valor según el cual la vida homosexual y no cisgénero no tiene el mismo valor o estatus que la vida heterosexual y cisgénero”, ha incidido Ćapeta.

Además, el TJUE, que ha condenado a pagar las costas del proceso a Hungría, ha detallado que la normativa húngara atenta contra la ley general de protección de datos, pues amplia el acceso a registros de antecedentes penales de las personas del colectivo, y también contra la libertad de prestar y recibir servicios de comunicación audiovisual, al limitar la posibilidad de que los medios difundan contenidos LGTBIQ+.

Este caso, uno de los más importantes de la historia de la UE basado en la vulneración de derechos fundamentales, ha tenido también el respaldo del Parlamento Europeo. Por su parte, hasta 20 Estados miembros exigieron a Hungría la anulación de la ley de propaganda y los tentáculos de sus enmiendas. Los países que censuraron la norma húngara fueron Austria, Bélgica, Chipre, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Portugal, Eslovenia, España y Suecia. Todos ellos publicaron un comunicado diplomático en mayo del año pasado. No se unieron al mismo, además de Hungría, Italia, Polonia, Bulgaria, Rumania, Eslovaquia ni Croacia.

“Este es el primer test de fuego de la comunidad internacional con respecto al nuevo Gobierno de Péter Magyar para pedir cambios más allá de lo cosmético”, ha declarado Esther Martínez, de Reclaim, organización de defensa de derechos civiles en la UE, tras conocer el fallo del TJUE. Actualmente, la Comisión Europea bloquea 18.000 millones de euros para Hungría debido al deterioro sistemático del Estado de derecho promovido por Orbán. Para descongelarlos, la Comisión reclama reformas legislativas de calado.

viernes, 17 de abril de 2026

#hemeroteca #lgtbi #politica | Freno al servicio de asesoramiento a personas LGTBIQ+ en Alicante

Manifestación del Orgullo 2025 en Alicante //

Freno al servicio de asesoramiento a personas LGTBIQ+ en Alicante

El programa Orienta, impulsado desde la Conselleria que dirige Susana Camarero, lleva bajo mínimos desde octubre después de la renuncia de la entidad que lo asumía
Manuel Lillo | Información, 2026-04-17
https://www.informacion.es/politica/2026/04/17/freno-servicio-asesoramiento-personas-lgtbiq-alicante-129206660.html

Malas noticias para la igualdad. El servicio Orienta en la provincia de Alicante, concebido para ofrecer ayuda y asesoramiento a personas del colectivo LGTBIQ+, no ha contado con ninguna empresa ni entidad que lo pueda asumir.

Este viernes, el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) ha publicado la resolución de la Dirección General de Diversidad, que depende de la Conselleria de Igualdad que lidera la vicepresidenta Susana Camarero, en la que declara “desierta” la convocatoria para la prestación de este servicio de “asesoramiento y apoyo” al colectivo y a sus “familiares y personas allegadas” en la provincia de Alicante.

Se trata del servicio Orienta, que fue impulsado por primera vez por el gobierno del Botànic y que con el cambio en el Consell en 2023 se mantuvo, aunque con modificaciones que disgustaron a los colectivos por la igualdad. En octubre, la entidad gestora del servicio, Diversitat Col·lectiu de Lesbianes, Gais, Trans i Bisexuals, renunció a él por no encontrarse al corriente en el pago de impuestos y de la Seguridad Social.

A su vez, la entidad aseguró sufrir “retrasos” en los pagos de la administración, hecho que le habría llevado a su "insostenible" situación económica, y afirmaron que su renuncia se llevaba a cabo “por coherencia”, a través de un mensaje que evidenciaba su distanciamiento del Consell. "Fue una situación provocada por la propia Conselleria", asegura Juan David Santiago, presidente de Diversitat.

Ante aquella situación la Conselleria de Igualdad y Vicepresidencia Primera del Consell garantizó que los servicios se seguirían prestando “mientras se tramita el procedimiento para la nueva adjudicación de la acción concertada”. Esta adjudicación es la que ha quedado desierta.

Por eso, desde octubre el servicio funciona “de manera muy limitada”, dicen voces relacionadas con el colectivo, que explican que el asesoramiento se realiza “a través de un número de teléfono” pero con “muchas dificultades para que los solicitantes sean derivados a profesionales que presten la ayuda”. Entre los servicios que el programa pretende prestar está la atención psicológica y social, grupos de autoayuda o abogados en caso de conflictos laborales.

Según se explica en el mismo DOGV, hubo dos entidades que concurrieron a prestar el servicio presentando solicitud. Una, la Fundación Asunción Robles Torrecilla de la Comunitat Valenciana, fue requerida a realizar una subsanación que finalmente no llevó a cabo, según el diario oficial. En cuanto a la otra, la Fundación Mar a Mar, acabó renunciando a la formalización del concierto.

Juan Lledó, presidente de esta última fundación, explica que renunciaron porque el servicio "concluía este mes de junio y la estructura que había que organizar era muy potente”. Un propósito, según él, “inalcanzable” a corto plazo.

En principio, las entidades contemplan que la Generalitat saque próximamente una nueva licitación del servicio en los próximos meses, posibilidad que no han confirmado desde la Conselleria de Igualdad. "Hasta el momento se ha estado gestionando internamente y en colaboración con entidades que llevan el servicio en otra provincia, porque la de Alicante no podía firmar la ampliación del servicio por la deuda con la Generalitat", han explicado.

jueves, 16 de abril de 2026

#hemeroteca #transfobia | Feministas piden la derogación de la Ley Trans tras el traslado del celador de Olot a un módulo de mujeres

Joan Vila en el juicio, en la Audiencia de Girona, por el asesinato de once mayores //

Feministas piden la derogación de la Ley Trans tras el traslado del celador de Olot, condenado por matar a 11 ancianos, a un módulo de mujeres: "No vamos a aceptar esta situación"
Alianza contra el Borrado de la Mujeres exige responsabilidades inmediatas y afirman que "la seguridad no puede ser sacrificada en nombre de construcciones legales"
Mario Sáez | El Mundo, 2026-04-16
https://www.elmundo.es/espana/2026/04/16/69e0d41ce4d4d844038b45aa.html

Joan Vila, el celador de Olot, ya declaró en 2013, durante el juicio que lo sentó en el banquillo por asesinar a once ancianos, sentirse una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Aquel testimonio, pronunciado en una sala marcada por la gravedad de los crímenes, adquiere hoy una nueva dimensión política que Alianza contra el Borrado de las Mujeres ha denunciado.

Condenado a 127 años de prisión en el centro penitenciario de Puig de les Basses (Girona), Vila inició hace alrededor de año y medio un proceso de transición de género. Tras completar el cambio en el registro y comenzar su tratamiento, fue trasladado hace unos meses al módulo femenino de la prisión, donde convive con el resto de internas.

"Las organizaciones de mujeres no vamos a aceptar esta situación. Exigimos una rectificación inmediata", afirmó la plataforma a través de un comunicado en el que expresa su "más absoluta indignación y alarma" ante un caso que, advierten, "no es un incidente aislado", sino la consecuencia directa de un marco legal que, en su opinión, "elimina cualquier mecanismo de cautela" y "abre la puerta a situaciones de riesgo en espacios especialmente sensibles".

Una realidad que "afecta a la seguridad de las mujeres"
El caso se produce en el marco de la ley de autodeterminación de género aprobada en España, también conocida como Ley Trans, que permite el cambio de sexo registral mediante una declaración administrativa, sin necesidad de informes médicos ni tratamientos previos. La norma, impulsada por el Gobierno en 2023, reconoce el derecho de las personas a modificar su identidad legal en el Registro Civil a partir de los 16 años, y en determinadas condiciones, también a edades más tempranas.

Esta legislación introdujo un cambio sustancial en el ordenamiento jurídico al desvincular el sexo de criterios biológicos o clínicos, trasladando el eje al ámbito de la voluntad individual. En la práctica, esto implica que distintos sistemas del Estado, incluido el penitenciario, deben adaptar sus protocolos a la nueva identidad legal de la persona.

Ángeles Álvarez, portavoz de la Alianza, insiste en que la organización no cuestiona los derechos de las personas transexuales, pero sí lo que califica como "una imposición de un modelo injusto".

"No tenemos problemas con las personas trans. El problema es cuando se invaden categorías que van a implicar una ventaja o un riesgo para otros. Eso nunca puede configurarse como un derecho", afirma en conversaciones con este periódico.

En su opinión, el Ejecutivo está aprovechando reformas legislativas de distinto alcance para incorporar cambios de fondo en materia de identidad de género. "Estamos analizando cada movimiento del Gobierno en cada ley que se aprueba", añade, dirigiéndose directamente al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para que derogue "inmediatamente" la ley.

"Queremos que la sociedad española tome conciencia de lo que está ocurriendo", explicaba la portavoz, mostrando su preocupación por una situación que, a su juicio, deja la seguridad de la mujer relegada a un segundo plano.

#hemeroteca #outing #armarios | “No existe el derecho al armario”

Vito Quiles //

“No existe el derecho al armario” 

El ‘outing’ ha vuelto a ocupar un espacio en la compleja tribuna de las redes sociales. En esta ocasión, la discusión tiene su origen en el enfrentamiento entre el tristemente célebre Vito Quiles y la periodista Sarah Santaolalla. 
Ramón Martínez | El Salto, 2026-04-16
https://www.elsaltodiario.com/lgtbiq/no-existe-derecho-al-armario

Una vez más, una nueva generación ha de enfrentarse con antiguos debates. El 'outing' —la práctica de sacar del armario de las identidades LGTBI+ a quien no desea ser visible, a la fuerza y contra su voluntad— ha vuelto a ocupar un espacio en la compleja tribuna de las redes sociales. En esta ocasión, la discusión tiene su origen en el enfrentamiento entre el tristemente célebre Vito Quiles y la periodista Sarah Santaolalla, que, harta ya de la persecución a la que la somete el ultra, publicaba el pasado sábado un mensaje en lo que una vez se llamó Twitter: “Sé dónde vive Vito Quiles y jamás lo filtraría ni iría a su casa. Sé los hombres con los que se enrolla Vito Quiles y jamás les acosaría”.

La polémica estaba servida: durante horas, todo tipo de cuentas —algunas de veracidad más que dudosa, otras de credibilidad más que cuestionable— vertieron a la red sus reflexiones sobre el suceso: una periodista 'progre' había revelado la supuesta sexualidad secreta de otra persona. Hubo quien dijo que se trataba de un caso de homofobia mientras, por otra parte, algunas personas consideraron que, en este caso concreto, el perfil de Quiles legitimaba esa exposición pública. Merece la pena, una vez más, detenerse un momento a reflexionar sobre el problema.

Hace más de treinta años, el periodista estadounidense Michelangelo Signorile publicó 'Queer in America: Sex, The Media, and the Closets of Power', un ensayo fundamental para la elaboración del discurso activista en torno a la idea del armario. En sus últimas páginas, resumen de su contenido y propuesta ideológica a un mismo tiempo, el escritor comparte 'A Queer Manifesto', un texto atrevido, polémico y muy sugerente donde se recogen algunas afirmaciones que nos invitan a una reflexión profunda sobre el tema. “El 'derecho' al armario no existe —dice Signorile—. Si estáis dentro del armario no es por elección. Habéis sido forzados a meteros en él desde la infancia, y habéis sido presos de una sociedad hipócrita y homófoba”.

Para el periodista ese dispositivo que denominamos 'armario' no es un sencillo instrumento que asegura la autonomía para gestionar nuestra intimidad, sino una herramienta que emplea la cultura de la homofobia —la cultura en la que aún nos movemos, aunque en ocasiones se nos olvide— para impedir nuestra visibilidad, esto es, nuestra libertad para expresarnos como quienes realmente somos. Signorile entiende el armario como una forma de opresión y, a partir de esa idea fundamental, defiende que la visibilidad es una responsabilidad ética individual y, al mismo tiempo, colectiva. Hay que salir del armario y, en caso de que sea imposible en este momento —son muchas las excusas posibles, muchas las familias intolerantes, muchos los entornos laborales opresivos—, cada cual debe elaborar su propio plan para librarse cuanto antes de la prisión del 'closet'. El escritor también recuerda “a los 'armarizados en el poder' su responsabilidad y con tono firme y amenazador advierte de que pueden ser desenmascarados”.

La publicación del texto de Signorile provocó largas e intensas reflexiones en todo el tejido asociativo. En nuestro país, a grandes rasgos, el debate sobre sobre el armario y la práctica del 'outing' se cerró con una conclusión certera: es necesario respetar el plan de liberación personal de cada individuo, pero también es legítimo denunciar la hipocresía de un sinfín de mandatarios y figuras públicas que disfrutan de su sexualidad en secreto mientras en público defienden posturas represivas. Así se ha venido haciendo durante las últimas décadas y, precisamente por eso, sorprende ahora —o debería sorprender a quienes conocen nuestra historia reivindicativa— que tantas voces se levanten condenando las declaraciones de Santaolalla. Quiles, cuyas simpatías políticas son de sobra conocidas, cuyas actuaciones abusivas han sido señaladas públicamente de forma reiterada, es el perfecto ejemplo de persona susceptible de ser desenmascarada de manera legítima, de acuerdo a la filosofía que venimos o veníamos defendiendo hasta ahora.

No cabe duda de que en múltiples ocasiones su comportamiento ha puesto en peligro el avance de los derechos de las personas LGTBI+ en nuestro país, de que colabora de forma activa con los poderes que insisten en cercenar cualquiera de nuestras libertades. Así, en caso de que realmente se sienta atraído por otros varones y haya mantenido prácticas que sus afines denominarían “sodomíticas” —confieso que desearía una negativa, por una pura cuestión de higiene moral en nuestras filas—, la información sobre la orientación sexual de Vito Quiles no puede mantenerse en secreto al amparo del respeto a la intimidad. En primer lugar, porque ha demostrado con sus prácticas que es un agente que colabora con la opresión, no un militante de la libertad, y, por otra parte, porque la orientación sexual no forma parte de la intimidad, es decir, que como aseguraba Signorile, “no existe el derecho al armario”.

La polémica a la que nos enfrentamos tiene mucha más profundidad de la que puede desgranarse en los pocos caracteres que se admiten en las redes sociales. Como digo, el quid de la cuestión no reside en el respeto a la privacidad, sino en la propia consideración de la orientación sexual como un elemento que se sitúa en la esfera de lo íntimo. Sucede que defender el derecho al armario implica aceptar veladamente la idea de que la sexualidad no normativa es un rasgo de la personalidad que puede llegar a convertirse en un estigma. Defender el derecho al armario significa claudicar ante una forma de pensar que contraviene de forma directa las bases fundamentales del que debería ser nuestro pensamiento reivindicativo: que la sexualidad, heterodoxa o no, de ningún modo puede adquirir connotación alguna, ni un valor positivo que nos presente como personas mejores, ni, por supuesto, una significación negativa que sirva como punto de partida para construir una discriminación.

Esa es la clave fundamental del que debería ser nuestro pensamiento, la piedra de toque que habríamos de utilizar para guiarnos entre las polémicas que provoca el contexto discursivo en el que nos situamos, cada vez más complejo, cada vez más inhabitable. En ningún caso podemos plantear que la sexualidad es parte de la intimidad, pues vendrá siempre alguien que nos invitará —amablemente o como siempre— a relegar nuestras identidades al armario, a cercenar nuestra personalidad porque alguno de sus componentes resulta incómodo a la supuesta mayoría supuestamente biempensante. En cambio, con quién te acostaste el fin de semana, qué prácticas realizaste con esa persona, etcétera, esto es, el propio ejercicio de la sexualidad, sí es una información que puede —y debe— mantenerse en el espacio de la privacidad, siempre respetable, siempre necesitado de protección.

Signorile afirmaba que “la sexualidad no es una opción. Es una orientación natural e inmutable. Todo aquello que no elegimos no puede considerarse privado, porque forma parte intrínseca de quienes somos. Alcanzar y mantener nuestras libertades exige saber diferenciar entre lo público y lo privado, para evitar las trampas a las que nos enfrentan los nuevos tiempos, los nuevos discursos de la represión. Con la excusa de un supuesto derecho al armario se nos invita de forma implícita a retrotraer nuestra libertad, pero el principio fundamental de nuestra reivindicación es la visibilidad, el único camino eficaz para transformar el mundo que habitamos. Es tan necesario como éticamente defendible condenar y exponer la hipocresía y, al mismo tiempo, es tan necesaria como éticamente defendible la invitación a la libertad. “Todos debemos salir del armario”. Palabra de Signorile.

lunes, 13 de abril de 2026

#hemeroteca #inmemoriam | Muere Soraya González, la artista que vivió a caballo entre la exclusión y los escenarios

Mar Cambrollé, Soraya González y Raúl Solís //

Muere Soraya González, la artista que vivió a caballo entre la exclusión y los escenarios

La transformista sevillana, conocida por actuar en el espectáculo de La Esmeralda, pasó por prisión y vivió en la precariedad tras una vida marcada por la represión franquista
Víctor Rojas | Six, 2026-04-13
https://www.revistasix.es/actualidad/muere-soraya-gonzalez-artista-de-sevilla-y-referente-trans-que-sobrevivio-a-la-represion-franquista.html

Solo en un día llegaron a detenerla hasta 14 veces. Un dato que resume las dificultades a las que tuvo que enfrentarse Soraya (Sevilla, 1951-2026) en vida. Una vida que acabó el pasado jueves y que deja como legado su arte, sus historias, su memoria y, sobre todo, su resistencia.

«Fue encarcelada por la Ley de Vagos y Maleantes. De hecho, en un solo día llegaron a detenerla hasta 14 veces cruzando el puente de Triana», explica el periodista Raúl Solís, escritor de ‘La doble transición’, libro que narra la vida de supervivencia de diferentes mujeres trans que vivieron el franquismo, entre ellas, Soraya. «Nunca renunció a ser quien era y ha muerto siendo una mujer. Yo creo que eso es lo máximo que ha hecho por el colectivo: enseñar a muchas generaciones que merece la pena vivir como una es», asegura Mar Cambrollé, activista y amiga de Soraya.

Soraya González, vecina del sevillano barrio de Triana, acudía de forma asidua al Paseo de Colón, donde había una zona durante la dictadura en la que se reunían mujeres trans, personas queer y LGTBI. «Era un lugar donde quedaban, ligaban y socializaban», contextualiza el periodista. Un día, intentando llegar a ese sitio, que estaba justo al cruzar el puente, la detuvieron 14 veces. La última vez la llevaron a comisaría y de ahí a prisión. «La policía la detenía sin que hubiera hecho nada; simplemente por sus andares, que consideraban femeninos», señala Solís.

Tanto es así, que la sevillana estuvo cerca de un año en prisión. Un hecho que le permitió solicitar la indemnización como víctima del franquismo, un reconocimiento que recibió gracias a la ayuda de Cambrollé. «Le correspondió una indemnización única de 8.000 euros», recuerda la activista, quien explica que durante el gobierno de Zapatero se consignó una partida presupuestaria para reconocer e indemnizar a personas que habían sido encarceladas por la Ley de Vagos y Maleantes o la Ley de Peligrosidad Social. Sin embargo, Cambrollé hace hincapié en que «una indemnización no puede reparar el dolor de haber sido encarceladas sin haber cometido ningún delito», una opinión que Soraya también refleja en el libro de Solís.

En el mundo artístico, Soraya ganó importancia en aquella época gracias al trabajo de transformista que realizaba en el espectáculo más famoso durante el franquismo en Sevilla, el de La Esmeralda. «Era un grupo de mujeres trans que tenían una caseta propia en la Feria de Abril. Además, tenían un local donde actuaban por la noche, en un sitio entre La Algaba y Sevilla capital», explica el escritor. Solís añade que la artista le contó que a esos lugares iban policías, familias… Era, dentro de la dictadura, «un espacio de pseudonormalización», pero siempre en la oscuridad, por la noche. Luego, al día siguiente, a plena luz, esos mismos policías que acudían al espectáculo podían detenerlas.

Cambrollé pone sobre la mesa que los escenarios han sido espacios donde han podido «hacer una afirmación rotunda de lo que son», así como espacios de transgresión frente a un sistema que negaba su existencia o, más aún, que las castigaba. «Es interesante pensar dónde empieza lo artístico y dónde lo político. Porque su manera de expresarse, de sentir, de ser y de hacer este tipo de espectáculos también era un acto político», reivindica la presidenta de la Federación Plataforma Trans.

Soraya de joven antes de salir a actuar y con su perro paseando por Triana //

Soraya también trabajó en Madrid y se vinculó con Paco España. «Esa es la parte artística de su vida, pero luego su realidad era muy distinta», relata con cierta tristeza Solís. El periodista comenta que la artista vivía en condiciones muy precarias, en un pequeño apartamento de una casa antigua de Triana. «Era usuaria de los servicios sociales de la Esperanza de Triana y tenía una pensión muy baja», afirma el periodista, quien recuerda que estas mujeres no cotizaban por su trabajo debido a la exclusión laboral. Una exclusión que se ha reflejado en los últimos años de la vida de Soraya.

Solís recuerda a Soraya como una mujer valiente, linda y entrañable, además de siempre orgullosa por cantar con su propia voz en sus espectáculos. Y lamenta no tener contacto con nadie de su familia. «Muchas personas LGTBI, especialmente de generaciones anteriores, no tienen vínculos familiares fuertes. En su caso no había una mala relación, pero sí cierta distancia. Y ahora, por ejemplo, tras su muerte, yo no tengo contacto con nadie de su familia», narra. 

Su militancia, su propia vida
Soraya no fue activista, pero sí participó en distintas manifestaciones, como el primer orgullo celebrado en Andalucía, y campañas, como la que se hizo por la Ley Trans. «Ella participó en la primera manifestación que hubo en Sevilla, en 1976 [i.e. 1978], por la despenalización de la homosexualidad», recuerda Solís, quien añade que «no fue activista en el sentido clásico, pero su militancia fue su propia vida». «Simplemente el hecho de haber existido y resistido a un sistema social, político y cultural ya te convierte en una superviviente y, por tanto, en un referente», puntualiza Cambrollé.

El periodista también recuerda los viajes que hizo con Soraya, en 2019, para presentar ‘La doble transición’. «Recuerdo especialmente un viaje a Madrid en AVE: iba mirando por la ventana como un niño al que sacan de casa por primera vez. Era muy entrañable», dice Solís, quien añade que en sus últimos años tenía una «salud muy delicada» aunque desconoce la causa de su muerte. «Su propia existencia ya era una bandera», concluye. 

Trabajar sin cotizar
La exclusión laboral afectó a Soraya al igual que a muchas mujeres trans de esa época. «Son personas a las que se les impidió trabajar en empleos reglados y, por tanto, cotizar. Muchas no pudieron estudiar por la hostilidad en colegios e institutos», destaca Cambrollé, quien recuerda que no había posibilidad de cambiarse el nombre, por lo que les exigían estudiar ‘como hombres’ o renunciar.

«Hay otra compañera, Silvia Reyes, que también aparece en ‘La doble transición’ de Raúl Solís. Ella vino con una beca desde Canarias a Barcelona para estudiar Medicina. Cuando llegó a la facultad, le dijeron que así no podía presentarse. Y, como muchas de nosotras, no renunció a ser quien era, aunque eso implicara pagar un precio altísimo. Terminó renunciando a sus estudios», asegura, además de añadir que la sociedad empujaba a las mujeres trans a la prostitución o, en los mejores casos, al espectáculo.

En este sentido, Cambrollé cuenta que lleva desde 1994, junto a la Federación de Colectivos Trans de España y otras asociaciones memorialistas, trabajando para que se apruebe una ley sobre memoria LGTBI y trans que planteaba medidas concretas para mayores de 65 años que pudieran acreditar haber sido represaliados como una pensión vitalicia equiparable a la de cualquier pensionista; acceso a vivienda pública; y, en caso de dependencia, acceso a residencias públicas.

También incluía medidas simbólicas como recuperar espacios de represión, como la cárcel de Huelva o el centro de Tefía en Fuerteventura, y convertirlos en lugares de memoria del colectivo LGTBI, no solo en placas conmemorativas. «La ley sigue en un cajón, pese a contar con el apoyo de más de 90 colectivos LGTBI y de las principales asociaciones memorialistas del país. Está muy bien recuperar la memoria histórica y exhumar fosas, pero hay personas vivas que también necesitan reparación y un final digno». Un final digno que, probablemente, Soraya no ha tenido.

sábado, 11 de abril de 2026

#hemeroteca #lgtbi #cultura | El Gobierno de Castilla-La Mancha reivindica una sociedad inclusiva respaldando la visibilización del colectivo LGTBI a través de la cultura

 Carlos Barea (3i) con las organizadoras del encuentro literario en Tomelloso //

El Gobierno de Castilla-La Mancha reivindica una sociedad inclusiva respaldando la visibilización del colectivo LGTBI a través de la cultura

En un encuentro literario sobre diversidad organizado por Aire LGTBIQ
La Región Castilla-La Mancha, 2026-04-11
https://www.castillalamancha.es/actualidad/notasdeprensa/el-gobierno-de-castilla-la-mancha-reivindica-una-sociedad-inclusiva-respaldando-la-visibilizacion

La delegada de Igualdad en la provincia de Ciudad Real, Manoli Nieto-Märquez, ha destacado que “la visibilidad, especialmente a través de espacios culturales y actos públicos como el celebrado hoy, constituye una herramienta clave para el cambio social, y las entidades LGTBI de Castilla-La Mancha son un motor fundamental para el avance en igualdad, diversidad y conciencia social en nuestra región”.
La Asociación Aire LGTBIQ ha celebrado un encuentro literario de Tomelloso con el escritor Carlos Barea dentro de su programación especial con motivo del mes de abril, tradicionalmente vinculado a la celebración del Día del Libro.

Este acto ha sido el primero de los dos encuentros con autores organizados por la entidad, consolidando a El Rincón de Alba como un espacio cultural de referencia en la localidad. Durante la jornada, el autor ha presentado su obra ‘Rebeldes del Deseo’, en un diálogo cercano con el público asistente que ha sido conducido por la periodista de RTVE Machús Osinaga.

En este contexto, la delegada de Igualdad en la provincia de Ciudad Real, Manoli Nieto-Märquez, ha destacado la importancia de este tipo de iniciativas que contribuyen a la visibilización y a la lucha contra la discriminación de las personas LGTBI. En este sentido, ha subrayado el compromiso del Gobierno de Castilla-La Mancha compartido con asociaciones y entidades “para avanzar en una sociedad más justa e inclusiva”.

Precisamente, Nieto-Márquez ha recordado que la aprobación de la Ley de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI de Castilla-La Mancha ha permitido reforzar las herramientas de colaboración con el tejido asociativo. En esta línea, la actual convocatoria de ayudas ha experimentado un incremento del 40 por ciento. Además, se ha incorporado una tercera línea específica destinada exclusivamente a ayuntamientos, evitando así que entidades locales y asociaciones compitan por los mismos recursos, lo que garantiza una distribución más eficaz y equitativa.

Asimismo, el nuevo Decreto 7/2026 regula la Comisión de Diversidad y el Consejo LGTBI de Castilla-La Mancha, configurando este último como un espacio real de participación donde, junto a la administración y entidades sociales, se podrán analizar las necesidades del colectivo y avanzar en la elaboración de un Plan Estratégico compartido. Por su parte, la Comisión de Diversidad permitirá reforzar la coordinación transversal de las políticas LGTBI dentro de la Administración autonómica.

Por último, Nieto-Márquez ha tenido palabras de reconocimiento y agradecimiento a la labor que desarrollan las asociaciones y entidades en defensa de los derechos de las personas LGTBI. De hecho, la delegada provincial de Igualdad ha resaltado que “la visibilidad, especialmente a través de espacios culturales y actos públicos como el celebrado hoy, constituye una herramienta clave para el cambio social, y las entidades LGTBI de Castilla-La Mancha son un motor fundamental para el avance en igualdad, diversidad y conciencia social en nuestra región”.

lunes, 6 de abril de 2026

#hemeroteca #asexualidad | La FELGTBI+ reivindica la asexualidad: «No sentir atracción no es un problema»

Activismo asexual en una manifestación en Barcelona //

La FELGTBI+ reivindica la asexualidad: «No sentir atracción no es un problema» 

Esta orientación sigue estando entre las menos conocidas
Víctor Rojas | Six, 2026-04-06
https://www.revistasix.es/actualidad/la-felgtbi-reivindica-la-asexualidad-no-sentir-atraccion-no-es-un-problema.html

La negación persistente de la orientación de las personas asexuales y el cuestionamiento que enfrentan en distintos ámbitos es donde pone el foco la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) con motivo del Día Internacional de la Asexualidad. «Las personas asexuales somos parte de la diversidad humana y tenemos una orientación sexual tan válida como cualquier otra», afirma Leticia Rey, integrante de la Comisión Ejecutiva de la entidad.

«Sin embargo, sufrimos un cuestionamiento constante, incluso por parte de profesionales sanitarios», añade Rey. En este sentido, alerta de que «hay profesionales de la Sanidad que niegan nuestra identidad. Aunque sea por desconocimiento, genera violencia sobre nosotras» y recuerda que «intentar intervenir, cambiar o corregir la identidad de las personas LGTBI+, entre ellas las asexuales, es una práctica de conversión calificada por la ONU como tortura».

La asexualidad sigue entre las orientaciones menos conocidas. Ante esta situación, la FELGTBI+ reclama su inclusión en los contenidos de educación en diversidad sexual, de género, familiar y corporal, en línea con lo establecido por la ley estatal. Rey defiende que «la educación sexual y afectiva integral es un derecho que protege a todas las personas» y añade que «hablar de asexualidad y de atracciones no normativas amplía la libertad y el conocimiento general como sociedad».

Además, sostiene que este enfoque contribuye a relaciones «más sanas, más honestas y más consentidas» y recuerda que el consentimiento «debe ser explícito, específico, voluntario y reversible, además de deseado de forma entusiasta».

Por último, advierte de que «nadie debe sentirse en la obligación de desear o participar en prácticas sexuales» y rechaza la patologización del colectivo: «No sentir atracción no es un problema. Asumir que una persona asexual es inmadura, está traumatizada o tiene algo que resolver es patologizar».

sábado, 4 de abril de 2026

#hemeroteca #lgtbi #memoria | Cuando la memoria LGTBIQ+ reivindica no solo el sufrimiento sino también los afectos

Exposición del Archivo de memorias afectivas LGTBIQ+ de la Fundación 26 de Diciembre //

Cuando la memoria LGTBIQ+ reivindica no solo el sufrimiento sino también los afectos

El Archivo de Memorias Afectivas LGTBIQ+ de la Fundación 26 de Diciembre recopila documentos, testimonios y objetos que reflejan la historia emocional de la diversidad sexual y de género, al mismo tiempo que desafía las formas en las que el poder ha recordado al colectivo.
Guillermo Urquiza | Público, 2026-04-04
https://www.publico.es/politica/memoria-publica/memoria-lgtbiq-reivindica-sufrimiento-afectos.html

En un edificio del barrio madrileño de Embajadores varias personas descansan en el vestíbulo. El más próximo a la ventana lee un libro sobre su serie favorita, la mujer ubicada en el medio reposa con los ojos cerrados y una tercera persona sonríe como si le acabaran de dar una buena noticia. En la recepción, a un lado de la entrada, una trabajadora social los acompaña. Son usuarias y usuarios de la Fundación 26 de Diciembre, personas mayores LGTBIQ+ que asisten al centro de día con regularidad. Algunos lo hacen con la intención de socializar: planes culturales, yoga, cineforum... Mientras que otros acuden en busca de atención psicológica o asesoramiento burocrático.

Al fondo del vestíbulo, detrás de una mesa familiar en la que las usuarias y usuarios se reúnen en torno a lo que llaman “la comida de las Antonias” un espacio de memoria se levanta, llamando la atención de quienes entran allí, por primera vez. Se trata de la exposición –en fuga consigo misma, itinerante en sus contenidos– que exhibe algunos materiales del Archivo de Memorias Afectivas de la Fundación 26 de Diciembre. Los elementos mostrados participan de un flujo rotatorio que prolonga el trazo de quienes investigan y recuperan –casi como un grupo de arqueólogos– por toda una genealogía.

La memoria histórica LGTBIQ+ se ha construido, en gran medida, como una tarea de exhumación. Este gesto, necesario para denunciar la violencia ejercida por un conjunto de instituciones —la heterosexualidad obligatoria, los grandes artefactos políticos de ficción del género o las leyes represivas de la dictadura franquista—, a veces olvida que detrás de cada testimonio existen personas con experiencias de vida que van más allá de su sufrimiento. Ninguna memoria está completa si no hace espacio a la historia de quienes que fueron mucho más que víctimas.

En este sentido, el Archivo de Memorias Afectivas de la Fundación recopila documentos, testimonios y objetos que reflejan la historia emocional de la diversidad sexual y de género. Al mismo tiempo que desafía las formas en las que el poder ha recordado a las personas LGTBIQ+, incide en los vínculos afectivos como una parte esencial de la memoria.

Fotografías de familia, guías de información sobre salud sexual, poemas, un boletín informativo del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), retratos de pareja, imágenes que muestran manifestaciones en la lucha contra el VIH/SIDA, cartas. También hay un libro sobre la lucha sindicalista y feminista, un retrato de Lenin, periódicos que recogen el debate de la legalización del matrimonio homosexual, diarios, los fanzines del artista Manuel de Teresa, fotografías escenificadas del 'performer' Javier Santos o un concurso de tortillas entre amigos. El archivo se divide en una multiplicidad de fondos que combinan vida y activismo.

La Fundación 26 de Diciembre nació el 10 de octubre de 2010. Su nombre conmemora la fecha de despenalización de la homosexualidad, incluida en la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social hasta finales de 1978. Los objetivos del centro se orientan hacia la asistencia psicosocial especializada, así como a promover espacios de socialización a personas mayores de la comunidad.

Víctor Mora, escritor, activista y miembro del Área de Formación e Investigación, explica a Público cómo la forma en la que algunas entidades se han acercado a los testimonios de las personas mayores LGTBIQ+ ha generado mucho malestar en ellos: “No quieren un testimonio personal, quieren una persona que les diga lo que quieren oír, que les aplicaron la Ley de Peligrosidad Social, por ejemplo. Y así se sienten utilizados, ya que no hay ninguna reflexión real por la otra parte”. A lo que añade: “Esto también ha sucedido desde partidos políticos. La pregunta siempre es la misma ‘explícame cuánto has sufrido y cómo has sufrido’. No quieren un testimonio real, quieren a alguien que les diga lo que quieren oír”. 

Por ello, desde el Área de Formación e Investigación se puso en marcha un archivo de memoria que atendiera a las condiciones de vida de las personas mayores de la comunidad. Así, quienes desearan compartir su historia podrían hacerlo sin temor a sentirse instrumentalizados ni a que se diera más importancia a unos recuerdos que a otros. “Es injusto que a una persona se le recuerde constantemente por lo que el poder hacía con ella. La vida también es todo aquello que no tiene que ver con el poder”, indica Mora.

El proyecto del archivo se divide, por un lado, en la recopilación de los testimonios orales, un repositorio bibliográfico disponible para ser consultado por cualquiera que lo solicite. Y, por otro, la recuperación de un extraordinario acervo de cultura material, toda una cartografía afectiva inserta en lo cotidiano, elementos que los archivos hegemónicos han considerado prescindibles y desechables. 

Es por ello que el archivo explora las fuentes primarias de todo un legado afectivo y, al mismo tiempo que narra las huellas de una herencia de activismo crítico, expone el sentido de comunidad, amor y familia social.

“Todo aquello que nos permita intervenir en el imaginario sobre el colectivo, que está muy mediado por los procesos de victimización. Porque eso a veces nos condiciona a que solo podamos articular nuestros discursos desde el sufrimiento. Nos limita, no nos permite imaginarnos de otra manera”, explica Mora profundizando en el propósito del Archivo.
La arqueología del archivo

Una breve mirada a la historia de los dos últimos siglos revela cómo el archivo de la memoria LGTBIQ+ ha estado mediado por los intereses del poder. Los discursos médicos y psicológicos, cuyos historiales clínicos reducían a las disidencias a la condición de “desviados”, o sin ir más lejos, los expedientes penales vinculados a la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social durante el franquismo. También hubo quienes, con la voluntad de perpetuar una limpieza social, destruyeron los grandes artefactos culturales de gais, lesbianas y personas trans, como el régimen nazi en Alemania. Todo ello produjo una ausencia de memoria real, y en su lugar, la proliferación de archivos que recordaban la forma en la que los regímenes criminales habían intervenido las vidas queer.

En 'Heterosexualidad obligatoria y existencia lesbiana', la poeta y pensadora feminista Adrienne Rich explica cómo la destrucción de las fuentes sirvió de método para mantener la heterosexualidad como única posibilidad afectiva, limitando el potencial amatorio de muchas mujeres y redirigiendo sus fuerzas emocionales hacia los hombres: "La destrucción de las fuentes (...) que documentan las realidades de la existencia lesbiana ha de ser tomada muy en serio en cuanto sirve de medio para mantener la heterosexualidad como algo obligatorio para las mujeres, porque lo que ha sido mantenido ajeno a nuestro conocimiento es la alegría, la sensualidad, la valentía y el sentido de comunidad", escribe la pensadora.

En consecuencia, este borrado sistemático de archivos reales ha sido especialmente notorio en lo que respecta a la memoria lesbiana.

En la actualidad, no obstante, existen espacios significativos que trabajan por la recuperación de la memoria lesbo-feminista y 'queer', como es el caso del 'Lesbian Herstory Archives' de Nueva York. En su último ensayo, 'Un deseo desmesurado de amistad', la escritora y comisaria de exposiciones Hélène Giannecchini escribe sobre ello y recuerda la extraordinaria labor de Joan Nestle y Deborah Edel y cómo, a partir de los años setenta, fueron tras las huellas de la memoria: “Comenzaron a recopilar los rastros de esas vidas lésbicas cuya suma habría de permitirnos acceder a esa ‘existencia colectiva’. Reunieron libros, fanzines, fotos, pegatinas, folletos, tarjetas de visita, ropa”.

La socióloga y activistas feminista Gracia Trujillo, en '40 años después: la despenalización de la homosexualidad', explica que, en ocasiones, los archivos también pueden ser una forma de activismo. La recuperación de la memoria LGTBIQ+ atraviesa, por un lado, la historia de militancia –lo vemos en los numerosos fanzines y fotografías que documentan la politización de las identidades– y por otro, los recuerdos de la cotidianeidad. Además, “los archivos son herramientas políticas que nos permiten contrarrestar la apropiación de discursos por parte del poder”, comenta en el texto. De este modo, el repositorio LGTBIQ+ se constituye como un dispositivo de trascendencia, cuya fuerza de cambio queda expresada en las formas de representación de las multitudes sexuales.

Desde esta perspectiva, el 'Lesbian Herstory Archives' o el 'Archivo de Memorias Afectivas de la Fundación 26 de Diciembre' no son simples repositorios de memoria, sino auténticos contra-archivos que deconstruyen la alteridad a la que las multitudes sexuales han sido desplazadas por las narrativas hegemónicas.

En este proceso de deconstrucción, sin embargo, expertos como Víctor Mora observan que la recuperación de una historia de militancia, en ocasiones, puede reproducir los recuerdos de la violencia. En consecuencia explica: “Estamos constantemente revisitando la historia del poder”. Es aquí donde la recuperación del afecto constituye una tarea fundamental y desafía el imaginario colectivo: “La memoria del afecto significa precisamente recoger y valorar todos aquellos objetos desechados o poco importantes”, añade Mora. 

Pero al mismo tiempo “los archivos no son –o no pueden ser– simplemente colecciones históricas inertes, sino que mantienen una relación dialógica, activa, con las preguntas que desde el presente le hacemos al pasado”, escribe Trujillo.

El contra-archivo es, en este sentido, un artefacto que se encuentra entre el pasado y el presente, el activismo y los afectos, la vida privada y la vida pública, el poder y la libertad. Y en el medio de todo esto subyace una interpelación entre los materiales susceptibles de ser archivados y aquellas y aquellos responsables de la tarea. De esto habla precisamente Hélène Giannecchini: “Si me empeño en hurgar en los archivos es porque tengo la sensación de que cada vida que allí descubro se suma a la mía y me da fuerzas para tenerme en pie mientras hago lo posible para evitar su olvido”. 

Impulsados por la misma responsabilidad, los expertos del Área de Formación e Investigación de la Fundación 26 de Diciembre trabajan en el archivo. Papeles del Frente Homosexual de Acción Revolucionaria mexicano, una placa dedicada a Mercedes por sus “amigas de la petanca”, las zapatillas de Emilio antes del 'sexilio', una imagen del antiguo Pasaje Begoña en Torremolinos, en cuyo reverso se puede leer “jaula de pájaras enloquecidas”, la historia de amor de Ralf y Éric, Lorenza y Carmen, Mariquilla y sus amigas. Y así, cada material se convierte en un fragmento de una filiación simbólica entre las vidas que son recordadas y todas aquellas personas que se niegan a olvidar.

martes, 31 de marzo de 2026

#hemeroteca #trans | La Federación Estatal LGTBI+ denuncia que los discursos de odio contra las personas trans invisibilizan su situación de vulnerabilidad

La Federación Plataforma Trans se concentra en Madrid //

La Federación Estatal LGTBI+ denuncia que los discursos de odio contra las personas trans invisibilizan su situación de vulnerabilidad

Con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Trans (31 de marzo)
FELGTBI+, 2026-03-31
https://felgtbi.org/blog/2026/03/31/la-federacion-estatal-lgtbi-denuncia-que-los-discursos-de-odio-contra-las-personas-trans-invisibilizan-su-situacion-de-vulnerabilidad/

La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) denuncia que los discursos de odio que señalan cada vez más a las personas trans desde la esfera pública y las redes sociales invisibilizan su situación de especial vulnerabilidad, así como las discriminaciones a las que se siguen enfrentando y que requieren de políticas públicas. Así lo manifiesta con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Trans, que se conmemora cada 31 de marzo.

La presidenta de la Federación Estatal LGTBI+, Paula Iglesias, alerta de que el señalamiento y la deshumanización que fomentan los discursos de odio hacia estas personas ocultan su verdadera realidad y sus situaciones de precariedad. Y es que, tal como Iglesias comparte, “casi la mitad de las personas trans se encuentran en riesgo de pobreza”. 

El protocolo de acompañamiento trans en la empresa ya es una realidad
“Hoy podemos decir que el protocolo de acompañamiento trans en la empresa ya es una realidad, tras su publicación oficial por parte del Ministerio de Trabajo. Se trata de un hito histórico y pionero fruto del trabajo conjunto entre el ministerio, los sindicatos y la Federación Estatal LGTBI+. Con esta medida, las compañías podrán acompañar de forma respetuosa al personal de su plantilla que decida transicionar en su entorno laboral”, explica Iglesias.

“Gracias a este protocolo, las personas trans que decidan hacerse visibles en sus espacios de trabajo gozarán de mayor protección. Por eso, es necesario que las empresas lo implementen para acabar con la discriminación y la precariedad que aún sufren las personas trans y que las expone a mayores tasas de violencia”, expone la presidenta de la Federación Estatal LGTBI+.

“Y es que muchas personas trans han sido expulsadas de sus casas únicamente por ser, porque la transfobia es un problema estructural que requiere de políticas públicas para ser erradicado. Este rechazo lleva a muchas personas trans al sexilio y al sinhogarismo. De hecho, dos de cada 10 personas trans han tenido que abandonar su hogar debido a la transfobia y una de cada 10 ha tenido que dormir en la calle”, alerta Iglesias.

Los derechos de las personas trans aún no están garantizados: falta desarrollo e implementación
“Por eso, además de avanzar en materia laboral, urge la aprobación de un Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad, para frenar el odio que se cuela en nuestras casas y en nuestros trabajos e incrementa una hostilidad injustificada contra personas que ya viven situaciones complicadas”, reivindica.

Por su parte, Aike Martín, coordinadore del Grupo Trans de la Federación Estatal LGTBI+, recuerda que “las leyes no solo deben aprobarse, deben desarrollarse y aplicarse”.

“Reconocer los derechos de las personas trans hace nuestras vidas más dignas, pero también hace nuestra sociedad más justa. Cuando una sociedad amplía el reconocimiento de derechos humanos, aumenta su valor democrático para todas las personas que la componen”, declara.

Sin embargo, tal y como explica Martín, “los discursos de odio invisibilizan en la esfera pública el hecho de que nuestros derechos siguen sin estar garantizados”. En este sentido, denuncia que “las personas trans migrantes residentes en nuestro país continúan sin poder ver reflejada su identidad en la documentación oficial. Esto vulnera tanto la normativa comunitaria como la Ley LGTBI”.

Además, también señala que “las identidades no binarias seguimos sin ser reconocidas para poder hacer frente a la invisibilidad, la ridiculización, las violencias administrativas y médicas y la desinformación sobre nuestras identidades. No tenemos referentes ni espacios seguros e inclusivos. También se niega la existencia de las infancias y las adolescencias trans y se les priva de una educación inclusiva y respetuosa con sus realidades”.
 
Y TAMBIÉN…
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Cientos de personas se manifiestan en Madrid para exigir que pare "la violencia extrema" hacia las personas trans

Cientos de personas --250 según confirma Delegación del Gobierno en Madrid-- se han manifestado este sábado en la capital para exigir que pare "la violencia extrema" y "los discursos de odio" hacia las personas transexuales en el marco del Día Internacional de la Visibilidad Trans que se celebra el próximo martes 31 de marzo, como han expresado desde la organización de la protesta.
Europa Press | Teleprensa, 2026-03-28
https://www.teleprensa.com/articulo/nacional-3/cientos-personas-manifiestan-madrid-exigir-que-pare-violencia-extrema-personas-trans/202603282002242380267.html