sábado, 20 de abril de 2019

#hemeroteca #trans #lgtbi #politica | Carla Antonelli: Habla la primera diputada transexual de España: "La extrema derecha reaviva los discursos de odio”

Imagen: El Plural / Carla Antonelli
Habla la primera diputada transexual de España: "La extrema derecha reaviva los discursos de odio”.
Carla Antonelli deja claro que "vamos a pelear con uñas y dientes por los derechos LGTBIQ+".
Irene Garrido | El Plural, 2019-04-20
https://www.elplural.com/politica/habla-la-primera-diputada-transexual-de-espana-la-extrema-derecha-reaviva-los-discursos-de-odio_214189102

Carla Antonelli, actriz, política y activista de los derechos LGTBIQ+, es la primera y única mujer trans que ha accedido a un cargo de representación parlamentaria en España.

Comenzó su carrera política como Coordinadora del Área Transexual del Grupo Federal GLTB del PSOE en 1997. Allí trabajó para incluir en el programa electoral el matrimonio entre personas del mismo sexo, la Ley de Identidad de Género para personas transexuales y una normativa que permitiera a las mujeres trans ingresar en los módulos femeninos sin necesidad de una cirugía de reasignación de sexo.

Para conseguir que el gobierno aprobase la Ley de Identidad de Género, tuvo que luchar hasta el punto de amenazar con una huelga de hambre. Tras mucha insistencia y múltiples reuniones, la medida se aprobó en 2007, tres años después de que el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero ganara las elecciones. Y una vez aprobada, fue la primera transexual de la Comunidad de Madrid que solicitó documentos oficiales donde figurase su verdadera identidad.

Desde entonces y hasta la actualidad, Carla Antonelli ha sido una reconocida activista de los derechos LGTBIQ+. Saliendo elegida en 2011 como diputada de la Asamblea de Madrid por el PSOE, siendo la primera mujer trans en obtener un cargo político en nuestro país.

ElPlural_com se ha puesto en contacto con la propia Antonelli para comentar la amenaza a los derechos del colectivo que supone el auge de las ideologías extremistas de derecha.

“Indudablemente el auge de la extrema derecha fomenta, reaviva y hace renacer discursos de odio” asegura.

El pasado sábado publicaba un tuit en el que explicaba “la paradoja” que supone vivir, en un mismo día, los comentarios despectivos por la calle, pero también el ser sorprendida “por una madre de una niña trans que se acercó a saludarme y darme dos besos”. Esta contradicción, según Carla Antonelli “está a la orden del día”, y considera que es el reflejo fidedigno de una realidad a la que “le queda mucho por andar”.

“Desgraciadamente la visibilidad tiene ese precio” dictamina. Y es que para una persona LGTBIQ+, el simple hecho de manifestarse libremente e ir por la calle visibilizando quien realmente es, le convierte en objetivo “la visibilidad se puede convertir en una trampa perversa y mortal, ya que si eres visible eres más susceptible a sufrir agresiones”. Sin embargo, para Antonelli, esta no debe ser una excusa para esconderse “eso es lo que quieren, arrinconarte y meterte de nuevo dentro de los armarios”, e insiste en que “obviamente no hemos llegado hasta aquí para escondernos debajo de las piedras, por mucho que lo pretendan”.

Para la diputada del PSOE, ahora, más que nunca, es necesaria una ley y un gobierno que ampare los derechos de las minorías, y que la llegada de una ideología de extrema derecha no suponga ni un paso atrás en lo que se ha conseguido. “Es innegable que estamos en un momento en el que vamos a pelear con uñas y dientes. No vamos a permitir dejar escapar ningún derecho conseguido. Que nadie regaló absolutamente nada y que costó muchísimo conseguirlos” ha declarado.

Y promete que desde su partido van a seguir trabajando por una “plena igualdad real” reflejada en las legislaciones: desde la Ley de Igualdad LGTBIQ+, la reforma de la Ley de 2007 para que los menores también puedan acceder al DNI desde la despatologización y desde la propia determinación; hasta la prohibición de forma penal de las terapias “reparativas” de la homosexualidad o la transexualidad “porque evidentemente ni la homosexualidad ni la transexualidad es ninguna enfermedad y por lo tanto no hay nada que curar” ratifica Antonelli.

La religión que estigmatiza
En relación al escándalo que rodea al obispo de Alcalá, debido a que se han destapado las terapias de “reconversión” que ofrece, la diputada socialista se posiciona “el obispo de Alcalá es un sucedáneo” y culpa directamente a la Conferencia Episcopal de reincidir una y otra vez “en que somos raros, en que hay que llevarnos a terapia”. Tacha a los discursos de la Iglesia de “trasnochados y completamente de otro siglo” que se basan en “criterios únicos y fascistas en su pura esencia” pues se basan en compartir lo que es igual a uno mismo, pero no respetar las diferencias de los demás “con los que tienes que convivir día a día quieras o no quieras”. Para Carla Antonelli la religión judeocristiana lo convirtió todo en “pecaminoso, perseguido y estigmatizado” en un mundo donde previamente ya existía "el tercer género".

PP, Ciudadanos y Vox
Como ya se ha podido leer en los programas electorales de los tres partidos que conforman la derecha en España, PP, Ciudadanos y Vox, ninguno garantiza todos los derechos del colectivo “es más, peligran absolutamente” añade la diputada del PSOE, “hay un auge de formaciones políticas intrínsecamente LGTBIfóbicas” sentencia.

“La historia es la que es, aunque algunos pretendan reescribirla” condenaba. Y es que “le pese a quien le pese” el PSOE fue el partido que adhirió los derechos civiles en España. Recuerda con cariño a su compañero socialista Pedro Zerolo, quien también luchó desde el partido para conseguir derechos como la adopción para parejas homosexuales, y que falleció en 2015.

La mayoría tolerante tiene que votar
Para dejar un mensaje optimista, Antonelli asegura que “existe una mayoría progresista en este país, afortunadamente” y anima a votar a todas y todos en las elecciones del 28 de abril y del 26 de mayo, “de esta forma se podrá dejar atrás las ultraderechas”.

Y TAMBIÉN…
El genial hilo de Carla Antonelli en defensa del colectivo trans.

Un grupo de feministas aseguraba que las mujeres transexuales no podían ser consideras por el feminismo como tales.
P. B. | El Plural, 2018-10-18
https://www.elplural.com/fuera-de-foco/el-genial-hilo-de-carla-antonelli-en-defensa-del-colectivo-trans_204824102

viernes, 19 de abril de 2019

#hemeroteca #trans #lgtbi #politica | Martina Gual Llorens: Actúa incluye como número 1 a la primera candidata 'trans' de Mallorca

Imagen: Última Hora / Martina Gual Llorens
Actúa incluye como número 1 a la primera candidata 'trans' de Mallorca.
R.L. | Última Hora, 2019-04-19
https://www.ultimahora.es/noticias/elecciones-2019/2019/04/19/1073755/actua-incluye-como-numero-primera-candidata-trans-mallorca.html

Cambio en la lista de Actúa para las autonómicas del 26 de mayo. Martina Gual Llorens, activista LGTBI de 27 años, encabezará la lista al Parlament por Mallorca. El coordinador balear de Actúa, Eduardo Sánchez, será el número tres.

Gual nació en Castellón pero reside en Mallorca desde hace años. Es gerente del mercado de San Juan de s'Escorxador y muy vinculada al movimiento que quiere dar visibilidad a los derechos 'trans'.

Martina Gual dijo mostrarse muy preocupada por la involución que podría suponer una mayoría de las tres derechas, tanto en las generales como en las autonómicas.

Gaspar Llamazares, candidato de Actúa a las generales, estará en Palma el próximo día 25 de abril.

#hemeroteca #transexualidad #politica | Kim Pérez, toda una vida a contracorriente

Imagen: El Diario / Kim Pérez
Kim Pérez, toda una vida a contracorriente.
EFE | El Diario, 2019-04-19
https://www.eldiario.es/politica/Kim-Perez-toda-vida-contracorriente_0_890311217.html

Kim Joaquina Pérez Fernández-Fígares (Granada, 1941), más conocida como Kim Pérez, fue la primera transexual mujer que integró en España una candidatura electoral y hoy, 17 años después, vuelve a la política para denunciar el "genocidio" del que son víctima las transexuales de América Latina.

Lo hace como número dos al Senado por Recortes Cero-Grupo Verde y movida por lo que considera un objetivo "más humano que político": Que se reconozca, con el Premio Nobel de la Paz, a este colectivo en América Latina, donde mueren al año 900 transexuales por enfermedad, maltrato o asesinato, relata en una entrevista con Efe.

Icono en la defensa de los derechos del colectivo transexual, esta mujer de 78 años, profesora de Ética ya jubilada, nació como "un niño feliz" hasta que a los 12 años le sobrevino "el caos" de no ajustarse a la masculinidad.

"Eso pasó en 1953. No había nadie que pudiera señalarme un camino, ni siquiera un nombre para lo que yo sentía", recuerda.

Y así, "viviendo como si fuera la mitad de una existencia", estuvo hasta los 50 años, cuando decidió "salir del armario".

Aquello fue en 1991, cuando en España "se empezaba sutilmente a superar la situación de marginalidad" del colectivo gay, lésbico y transexual.

Aunque le hubiera gustado haber tenido la "valentía" de haberse liberado antes en vez de hacerlo "a la desesperada" con 50 años, cuando "ya no había más remedio", a partir de ese momento todo fue fácil para la transición y adaptación a su nueva identidad, a lo que contribuyó el hecho de que pudo conservar su trabajo.

"Desde entonces, básicamente soy feliz", resume esta mujer a quien las vicisitudes y la lucha por reafirmar su identidad no le han supuesto un coste personal, más bien al contrario: "Ha sido siempre mi principal fuerza".

Religiosa, aunque más seguidora "de Dios que de las religiones", y apasionada de la lectura y la escritura -"Mi padre me enseñó a escribir a los tres años"-, Kim Pérez percibe en la juventud actual un cambio de mentalidad y, sobre todo, una progresiva aceptación de que "en toda mujer hay una parte masculina y en todo hombre, una parte femenina".

Para Kim, afirmar su identidad y vivir como es y como quiere ser ha sido el gran logro de su vida, un derecho que quiere ver reconocido para los transexuales latinoamericanos y que no es más que lo que, en su opinión, subyace en el "genocidio" del que son víctima en aquellos países: "Si esto existiera en cualquier otra parte del mundo estaríamos sobresaltados y haciendo participar a la ONU en este desastre".

Ese es el motivo que le ha llevado a participar de nuevo, de manera simbólica, en las elecciones generales del próximo 28 de abril, 17 años después de que se convirtiera en la primera transexual mujer que formaba parte de una candidatura electoral en España, al ocupar el número 17 de la lista que presentó entonces IU al Ayuntamiento de Granada.

Kim presidió durante años la Asociación de Identidad de Género de Andalucía, organización gracias a la cual fue posible que en 1999 esta comunidad se convirtiera en la primera española en incluir en su catálogo de prestaciones sanitarias el proceso completo de tratamiento y cirugía genital de reasignación de sexo.

#hemeroteca #ideologiadeodio | ¿Quién teme a lo queer?: Interpelación y vida política, la emoción en tiempos precarios

Imagen: 20 Minutos / 'Queer Intersections / Southern Spaces', Eric Solomon, 2018
¿Quién teme a lo queer?: Interpelación y vida política, la emoción en tiempos precarios.
Víctor Mora | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2019-04-19
https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2019/04/19/la-emocion-en-tiempos-precarios/

Me descubro esta mañana pensando: ‘qué sentido tiene hoy, ahora, hablar sobre lo queer, sobre deconstrucción antinormativa, sobre imaginar cosas con palabras, sobre fronteras simbólicas, tránsitos, posibilidades… ¿qué sentido tiene?’.

Me censuro sin querer, casi de forma automática, y me digo que no procede. Que lo que tengo que hacer es escribir sobre la ultraderecha y sus locuras reaccionarias, sobre la última frase descabellada de tal Obispo o tal aspirante a parlamentaria, etc. Y no sé si me equivoco pero creo que esto es algo que nos pasa a todes, a menudo y en muchos contextos. Pero, ¿por qué?

Habitamos un mapa deliberadamente polarizado y cargado de crispación, algo que sabemos y experimentamos casi cada día con mayor o menor grado de violencia (en el discurso, me refiero, de momento). Se verbalizan amenazas directas contra colectivos vulnerables y se acusa a otros (o a los mismos) de ser la causa de peligros que azotan a la sociedad (o a abstractos aún mayores como la ‘nación’). Algunos de esos despropósitos nos obligan a enfrentar argumentarios que suponíamos superados. Como si se nos golpeara en la cara con una tesis cubierta de polvo, sacada de un archivo cerrado (que creíamos ‘bien cerrado’), se imponen en el debate afirmaciones totalitarias ‘sin complejos’ como piezas del tablero político que exigen ser escuchadas. Un tablero que además es pedagógico, que crea ejemplos, que legitima discursos y que genera un efecto llamada.

Y no sabemos cómo ha pasado, pero de pronto ya no se trata de discutir sobre el avance en leyes desde las posiciones que manejamos (para, por ejemplo, las luchas feministas o LGBTI+), sino de atender con urgencia a delirios como los de Cayetana Álvarez de Toledo o el Obispo Reig Pla. Delirios que no sólo desestabilizan las posiciones sino que bloquean los caminos dialécticos, ponen un palo en la rueda (o la revientan) y fuerzan al retroceso. Y quizá nos ha pasado en nuestras asambleas o en redes, y sin saber muy bien cómo nos hemos implicado en la dinámica de la crispación que imponen. Por defensa propia o, tal vez, por interpelación directa.

Yo me reconozco habiendo dado alguna que otra ‘respuesta de derribo’ (desde la rabia, sí), que además era equiparable en tono y volumen. ¿Hay otra forma de responder a una amenaza como esta, frente a quien quiere llevarnos a terapia y nos considera enfermas, o frente a quien cuestiona las violaciones y las denuncias por maltrato? Quizá no. Pero también reconozco la ambivalente sensación posterior a esa respuesta crispada; como si mi voz hubiera sido engullida por un ruido general, y diluida por una dinámica devoradora de argumentos de debate. ¿Qué ocurre en este proceso? ¿De verdad estamos ‘debatiendo’? Cuando hablamos de esto entre nosotres, en asambleas, encuentros o en los espacios de intimidad y confianza, nos reconocemos agotades porque sí, es verdad, la crispación polarizada es agotadora; y las lógicas de esa polarización se cuelan y nos contaminan con frecuencia. Pero lo que nos agota no es debatir, al contrario, el debate siempre alimenta y hace crecer. Pero es que en el contexto de la polarización lo que se suprime, de hecho, es el ‘debate’. Se interpela a la emoción directamente, a base de hachazos, a base de miedo/odio y desde posiciones reaccionarias que, lejos de alentar el diálogo, nos obligan precisamente a ‘reaccionar’.

Y reaccionamos, respondemos con virulencia y al mismo nivel, con la amarga sensación, no obstante, de haber perdido un asalto. ¿Qué ocurre en esta (no)dialéctica cotidiana? ¿Cómo se gestiona y qué consecuencias puede tener?

Hannah Arendt decía en ‘Los orígenes del totalitarismo’ que el odio abundaba en el ambiente prebélico de las primeras décadas del siglo XX, y que poco a poco tomó un papel decisivo en la vida social y cultural:

Nada ilustra mejor tal vez esta desintegración de la vida política como este odio vago y penetrante hacia todos y hacía todo, sin un foco para su apasionada atención y nadie a quien responsabilizar de la situación.

No quiero decir que vayamos de cabeza a la guerra, pero sí señalar que hace tiempo que habitamos la batalla del discurso, la lucha por el significado. El significado de nuestra identidad y sus riesgos, de nuestras posibilidades de relación, de los derechos y las vías de expresión y existencia como sujetos de la democracia. Y debemos afrontar como cierto que el clima de la crispación y la manipulación emocional son la base para la destrucción paulatina de esa vida política. Vida que ha de nutrirse siempre de debate, discusión, profundización intelectual y búsqueda de consensos permanentes para la convivencia y el cuidado de todo cuerpo que forma parte de la polis.

La descomposición de la política se define por bloquear las vías de posibilidad, es decir, por incendiar los pasos del diálogo hasta reventarlos y generar un corpus en el que sólo quepa una solución. Hoy tenemos la impresión de habitar un suelo absolutamente polarizado y de hacer equilibrios sobre la frontera del conmigo o contra mí. Quizá la praxis manipuladora de la crispación nos haya contaminado más de lo que creemos, y se inmiscuya incluso en nuestros activismos, nuestra charla cotidiana, o en el juicio sobre el contenido de lo que tenemos que escribir o compartir.

Cuando vivimos estados precarios (austericidio, desahucios, diversofobia, xenofobia, racismo social e institucional, etc.) nos vemos forzades a la gestión permanente de lo inmediato. Lo precario obliga a habitar un espacio estrecho donde no cabe la distancia crítica o la construcción de posibilidades. La toma de decisiones se ve sometida a ese marcaje injusto que nos fuerza permanentemente a reaccionar. La precariedad en el debate persigue los mismos objetivos: la reacción en estado de emergencia; inmediata, emocional, crispada. Una reacción que contribuye a reproducir la misma lógica precaria del no-debate, de la estrechez y la no-construcción. En definitiva, es una estrategia para la destrucción paulatina de la vida política.

Habitar un estadio de defensa constante nos obliga a no profundizar, a no tomar distancia reflexiva y comprender el problema de la violencia en su totalidad; y también nos hace no ver (o desatender) el daño que este misma precariedad provoca. Y por supuesto, que reaccionamos a los ataques, hay que hacerlo y es urgente. Pero también debemos cuidar y atender el espacio emocional que habitamos, cuando se nos somete a la crispación. Y creo que quizá, en este escenario, es más importante que nunca trabajar por abrir la estrechez de lo precario. Es importante no ceder más terreno de debate.

Reunirnos, hablar, escribir, construir e imaginar nuevas vías para problemas complejos; revitalizar la política en su expresión dialógica, viva y en crecimiento constante. Debemos responder siempre, y lo haremos con contundencia. Pero no caigamos en la inercia tramposa que nos hace desatender las vías del diálogo y su profundidad. Porque es ahí, debatiendo y luchando por mantener la amplitud de los espacios discursivos, donde hemos conseguido imaginar horizontes, tejer redes, expresarnos, reconocernos, crecer y, en definitiva, ser más libres.

#hemeroteca #cine #homosexualidad | Cómo Charlton Heston interpretó a un homosexual sin saberlo en ‘Ben-Hur’

Imagen: El País / Stephen Boyd y Charlton Heston
Cómo Charlton Heston interpretó a un homosexual sin saberlo en ‘Ben-Hur’.
Esta es la historia de cómo el guionista y el director de una de las películas más populares de la historia se organizaron para que una gran estrella de Hollywood no supiese que su personaje amaba a otro hombre. Fue hace justo 60 años.
Juan Sanguino | Icon, El País, 2019-04-19
https://elpais.com/elpais/2019/04/15/icon/1555334298_905571.html

Publicado también como:
Así se ocultó la relación homosexual de Ben-Hur.
Cómo el guionista y el director se organizaron para que Charlton Heston no se enterara de que su personaje y Messala se amaban.
Juan Sanguino | Icon, El País, 2017-04-13
http://elpais.com/elpais/2017/04/10/icon/1491826191_842909.html 

Dos hombres se reencuentran tras varios años separados. Judá Ben-Hur y Messala no pueden contener su alegría: se agarran el brazo, se miran fijamente y de arriba abajo con media sonrisa, se rozan las manos al compartir una copa y no pueden evitar reir con nerviosismo. "Después de tantos años, todavía cerca", "sí, en todos los sentidos", "te dije que volvería", "no creí que lo hicieras, estoy tan feliz"...

Son frases que pueden interpretarse como declaraciones de amor. La escena culmina con Ben-Hur y Messala sorbiendo vino de sus cálices con los brazos entrelazados y mirándose intensamente. Según el guionista de la más grande película de romanos jamás filmada, 'Ben-Hur' (William Wyler, 1959), los dos hombres habían sido amantes. A Charlton Heston, que interpretó a Judá Ben-Hur, tuvo una reacción furibunda cuando le hablaron de las connotaciones homoeróticas. Todavía hoy, 58 años después del estreno de la película, la interpretaciones son apasionadas y dispares.

En 1995, el escritor y guionista Gore Vidal contó, en el documental sobre la presencia LGTB en el cine El celuloide oculto, que escribió la película con la deliberada intención de dar a entender (para quien quisiera entenderlo) que la rivalidad entre Messala y Ben-Hur nacía en realidad de una pasión de juventud. "Tenías que ser muy bueno a la hora de proyectar subtextos sin decir una palabra sobre ellos", recuerda Vidal en el documental. "El único modo de justificar varias horas de odio entre dos muchachos [‘Ben-Hur’ dura cuatro horas] era establecer, sin decirlo con palabras, una relación íntima entre ellos cuando eran niños. Y, luego, cuando Messala quiere continuar donde lo habían dejado, Ben-Hur le rechaza".

El director, William Wyler, aceptó la propuesta del guionista, pero había un obstáculo: Charlton Heston. Wyler temía que el protagonista de la película, una de las estrellas más conservadoras de la época, "se derrumbara" si descubriera este detalle de la trama. "Yo me encargo de Heston", concluyó Wyler, "pero que nadie le cuente ni una palabra". Ya les había costado demasiado encontrar a un protagonista (Burt Lancaser confesó aburrirse como una ostra con el guion, y Paul Newman no quería enseñar las piernas) como para arriesgarse a que Heston se pusiera nervioso y les dejase tirados a mitad de rodaje.

La solución fue informar del pasado romántico a Stephen Boyd (el intérprete de Messala), pero ocultárselo a Heston. Durante el rodaje, todo el mundo lo sabía menos él. "Así que Heston actúa con la cabeza levantada, con mucha dignidad", describía Vidal, "mientras Stephen Boyd exprime su interpretación al máximo. Tiene miradas que resultan evidentes". A Stephen Boyd le hacía mucha gracia formar parte de este secreto, y al resto del equipo también.

El publicista de la Metro-Goldwyn-Meyer, Morgan Hudgens, escribió una nota a Vidal para contarle anécdotas del rodaje: "El Gran Paleto [apelativo con el que se referían secretamente a Heston] lo ha dado todo en tu escena del ‘primer encuentro’. ¡Tendrías que haber visto a esos chicos abrazarse! Me temo que C. H. va segundo en esta batalla". Y hacia el final de la película, el fervor y la pasión con la que Messala y Ben-Hur compiten durante la carrera de cuádrigas (con Messala dando latigazos a diestro y siniestro) adquieren connotaciones mucho más físicas si observamos esos embistes desde el otro lado de la acera.

Cuando Heston escuchó las declaraciones de Vidal en ‘El celuloide oculto’, inició una cruzada para desacreditarlas. Definió esta revelación como "ridícula" en la revista ‘Time’, y llamó al productor del documental para negar que Ben-Hur fuese homosexual. Gore Vidal respondió a través de un artículo en el que se refería en todo momento a Heston como "el señor portavoz de la Asociación Nacional del Rifle". "¿Qué puedo hacer con un anciano actor que, cuando trabaja, lleva dos tupés uno encima del otro en su búsqueda de la verosimilitud?", dijo Vidal.

Heston contraatacó en otro medio, L. A. Times: "La afirmación de Vidal de que coló una escena implícitamente homosexual entre dos hombres es un insulto para William Wyler y, debo decir, me irrita enormemente". El actor además desacreditó a Gore Vidal al aclarar que solo trabajó tres días en ‘Ben-Hur’, y que sus propuestas fueron descartadas. Esta versión contradice la propia autobiografía de Heston (‘The Actor's Life’, 1978), en la que contaba: "Hoy hemos ensayado la crucial escena con Messala, reescrita por Vidal. Sin duda es la escena más crucial de toda la primera mitad de la historia... y esta versión es mucho mejor que la que había en el guion".

El historiador cinematográfico Michael G. Cornelius, editor del estudio sobre el ‘peplum’ (cine de romanos) ‘Of muscles and men: essays on the sword and sandal film’, describe este tipo de subtextos como un código que solo aparece en las obras de arte más elevadas, y un mensaje que no modifica el contenido explícito, sino que lo complementa. Aquellos que, por su propia condición o intuición intelectual, tienen la llave para descifrar ese código, verán más cosas que los que prefieran quedarse en la superficie y sencillamente disfrutar de la historia principal.

"Lo que convierte a ‘Ben-Hur’ en una propuesta única es que su subtexto aparece presentado en el diálogo, lo cual permite una consideración sincera por parte del espectador. En la mayoría de ‘peplums’, el subtexto homoerótico es visual, lo cual es un recurso más obvio, pero también más fácilmente desechable", explica a ICON Cornelius.

"Lo que distingue realmente al ‘peplum’ es que el tema central de estas películas es la forma masculina", continúa Cornelius. Y añade: "Es el cuerpo masculino lo que aparece en el escaparate. Otros géneros están interesados en la exploración de la masculinidad (artes marciales, acción), pero el cine de romanos se ha elevado como un estudio de lo masculino y, en particular, de la forma masculina. Pocas películas presentan el cuerpo del hombre de este modo. Los ‘peplums’ contemplan su función, su propósito, su estética. No fue hasta la era moderna de los ‘peplums’ (de los años 80 en adelante) que los cineastas empezaron a cubrir el cuerpo masculino. Este es un movimiento, en mi opinión, que deriva directamente de la homoerotización del género en el pasado".

Pero el interés del público gay en las películas de romanos va más allá de las insinuaciones o la estética sexualizada (como apunta Cornelius, "estamos hablando de hombres semidesnudos, musculosos, corriendo en faldas de cuero y sudando alrededor de hordas de otros hombres similares"), al tratarse además de épicos relatos de justicia social. "Aparte de representar el cénit de la masculinidad, estos héroes también reflejan nociones de justicia, comunidad e inclusión. Representan una sociedad progresista e inclusiva. Crean comunidades a las que los homosexuales sienten que podrían pertenecer. Y esto genera una impresión positiva y poderosa".

‘Ben-Hur’, la película más cara de la historia en su momento, acabó ganando la cifra récord de once Oscar. Charlton Heston ganó como mejor actor, mientras que Stephen Boyd (que sí había ganado el Globo de Oro) ni siquiera fue nominado. La única nominación que la película no materializó fue la de mejor guion adaptado. La taquilla acompañó el fenómeno, y se convirtió en la segunda película más exitosa de la historia, solo por detrás de ‘Lo que el viento se llevó’.

Hoy sigue siendo un clásico del cine de Semana Santa, y una reliquia del Hollywood más ostentoso y grandilocuente. Pero también funciona como un símbolo de aquella época en la que las minorías no tenían voz propia. Su único recurso era susurrar, con la esperanza de que hubiera alguien que quisiera escucharles. Hollywood siempre ha sido una fábrica de sueños, pero a veces hay que estar muy despierto para entender lo que hay detrás del telón.

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Las lagunas de los ‘vientres altruistas’

Imagen: El País / Escrache 'mi vientre no se alquila' de Femen a Albert Rivera
Las lagunas de los ‘vientres altruistas’.
Canadá y Reino Unido, con muy distintos grados de control sobre el proceso, son los países que toma como referencia Ciudadanos, el único partido que promete convertir en legal esta práctica prohibida en España.
Silvia Blanco / Pilar Álvarez | El País, 2019-04-19
https://elpais.com/sociedad/2019/04/16/actualidad/1555427735_502836.html

Lindsay Gault, de 36 años, descubrió su vocación a los 12, leyendo un artículo sobre mujeres que se embarazan para terceros. “Me prometí a mí misma que si era capaz de tener hijos, apoyaría a quienes no pueden. Para mí, ayudar a otros era un sueño”, explica por videollamada desde la provincia de Alberta, al oeste de Canadá. Dice que siempre quiso ser madre. Tiene una hija de nueve años y ha dado a luz a otros dos bebés, uno para una pareja francesa y otro para una británica. Entre sus amigos y conocidos, afirma, nunca ha recibido una reacción negativa por gestar al hijo de otros. Al revés. “Mi hija me dice que cuando crezca quiere ser gestante, porque ve lo asombroso que es”. El último parto, en enero, casi le cuesta la vida. A las 29 semanas de embarazo le detectaron una complicación seria. Empezó a sangrar. Los médicos lograron retrasar el parto hasta el octavo mes y el bebé nació respirando por sí mismo, pero a ella le tuvieron que extirpar el útero. Ya no podrá volver a quedarse embarazada, aunque ha encontrado una manera de seguir: “Acabo de abrir mi propia agencia para ayudar a más parejas a ser padres”.

Gault habla con naturalidad de esa mala experiencia, que quedó eclipsada cuando vio al bebé al que había dado a luz en brazos de la pareja londinense. “Tenían el sueño de ser padres y verlos abrazar a su bebé es un sentimiento increíble”, explica. Canadá no tiene un registro oficial del número de niños que nacen mediante esta práctica en su territorio. Pero el país norteamericano se ha convertido en un importante destino internacional de los vientres de alquiler bajo el llamado modelo altruista. La idea es que una mujer se someta a un tratamiento hormonal, asuma todos los riesgos del embarazo y el parto y entregue al bebé a personas que, en ocasiones, no conocía de nada antes del proceso. A cambio, únicamente está autorizada a recibir el reembolso de los gastos ocasionados.

El sistema canadiense es el que inspiró a Ciudadanos para elaborar una proposición de ley que permita los vientres de alquiler, que no son legales en España. Es el único partido que, en campaña electoral, defiende esta práctica, en un tema complejo y polémico sobre el que no existe ningún marco internacional que lo regule. Ciudadanos busca que “mujeres que no pueden concebir y familias LGTBI puedan cumplir su sueño de formar una familia”. Toma como referencia a Canadá y, desde hace unos días, también al Reino Unido. Con ello pretende alejar la sombra de la explotación de mujeres en países más pobres con Estados frágiles, como Ucrania, adonde han estado yendo cientos de parejas españolas, y la de la comercialización de la maternidad en el otro destino preferido, Estados Unidos, donde es mucho más caro.

“Es una gran palabra, maravillosa, de grandes vendedores. Hace la subrogación aceptable, ¿quién va a estar en contra del altruismo?”, se pregunta por videoconferencia Diane Guilbault, activista de Por los derechos de las Mujeres en Quebec. Para ella este modelo “esconde una industria muy fuerte”. El hecho de que el proceso sea a veces entre personas que no se conocían de antes y de otros países, y que sea común hacerlo mediante un contrato, cuestiona la motivación altruista.

Uno de los criterios para agrupar las dispares legislaciones de los países que permiten los vientres de alquiler es si se aceptan o no pagos a las mujeres que se embarazan para terceros. De ahí surge la distinción entre los modelos comerciales y los altruistas, como Canadá, Grecia y Reino Unido. Pero en la práctica, la línea que los separa tiende a difuminarse, tal como subraya la ONU en un informe de 2018, donde concluye que con llamarlo altruista “no se elude automáticamente” la venta de niños. Entre otras razones, porque es difícil vigilar que no haya pagos inflados o en negro. Además, no hay suficientes mujeres dispuestas a pasar gratis por un embarazo y un parto para satisfacer la fuerte demanda internacional. En Canadá suceden ambas cosas: ningún organismo estatal supervisa ahora mismo el proceso ni los reembolsos, y hay lista de espera por la escasez de gestantes.

Daniela Sierra, colombiana de 29 años residente en Canadá, recibió más de veinte solicitudes de parejas que querían que se embarazara para ellos, en las que le explicaban quiénes son, “por qué quieren hacer esto, a qué se dedican, cómo se conocieron... hasta el último detalle”, cuenta Sierra. Después de cinco meses, se decidió por una pareja gay de Barcelona, cuenta la esteticista, que tiene un hijo de tres años. A su marido, también colombiano, al principio no le gustó la idea. Le sugirió que, si quería ayudar a gente, hiciera un voluntariado. Pero a ella le llena esto. “Me enviaban historias muy bonitas... querría tener dos úteros para hacerlo más veces”, asegura.

Esos largos tiempos de espera, que pueden llegar a año y medio solo para conseguir a una candidata, son una de las razones que disuaden a los potenciales padres de optar por el modelo altruista. Tal y como está planteado, además, el altruismo en Canadá es solo para las gestantes. Las clínicas de reproducción asistida, los abogados y las agencias que guían a los futuros padres en el proceso cobran por sus servicios. Las únicas restricciones son que no pueden facturar por poner en contacto a las partes ni hacer publicidad. En total, a un español la vía altruista le cuesta entre 50.000 y 90.000 euros frente a los entre 40.000 y 60.000 de Ucrania o los alrededor de 120.000 en Estados Unidos. La embarazada suele percibir unos 14.000 para cubrir los gastos que haya tenido.

Canadá suena bien para un programa electoral: es una democracia avanzada con instituciones robustas, tiene una sanidad pública que costea los gastos médicos y el parto, y no discrimina por orientación sexual ni estado civil. Lo mismo sucede con el Reino Unido, mencionado también entre las promesas de Ciudadanos como inspiración. Pero aunque los dos países tengan un modelo altruista, las garantías para los implicados y el control del proceso son muy distintas.

La norma canadiense se aprobó en 2004. El Gobierno central tardó 14 años, hasta octubre del año pasado, en redactar una lista detallada de gastos por los que se puede reembolsar dinero a las mujeres que se embarazan para terceros. Aún es un borrador. “Se ha creado un mercado gris. Vemos que hay pagos a mujeres que ejercen como gestantes. No está claro cuáles son las cantidades, pero parece que en ocasiones se les paga más de lo que sería un reembolso según ese borrador”, explica Vanessa Gruben, profesora de Derecho de la Universidad de Ottawa.

Ella es una de las autoras del ensayo Gestación subrogada en Canadá, publicado en noviembre, en un momento en el que el Gobierno está revisando la ley y los profesionales de la reproducción asistida piden que se permitan compensaciones más allá de los gastos. La presión para convertir el modelo en comercial sucede en medio de un “vacío de información”, describe Gruben. “Es muy difícil diseñar una política basada en datos cuando apenas hay”.

La colombiana Daniela Sierra contactó con una agencia al ver un anuncio en Facebook. Tras pasar por una serie de entrevistas psicológicas y exámenes físicos, fue admitida en el programa. “No todas lo son”, dice orgullosa. Una vez que eligió a los barceloneses, la agencia se ocupa de todo, y cobra por ello: recomienda clínicas, médicos y psicólogos.

En el Reino Unido, con regulación desde 1985, se ha incrementado con los años el número de personas que viajan a otros países para lograr ser padres. Así lo constata el informe 'Gestación subrogada en el Reino Unido: pruebas para una reforma', publicado en diciembre e impulsado por una de las principales asociaciones sin ánimo de lucro que abogan por esta práctica en cooperación con una profesora de la Universidad de Kent, Kirsty Horsey, especializada en el tema. “Las principales razones son la rapidez y la certeza. En la mayoría de los lugares a los que la gente viaja para esto, existe la seguridad de que se encontrará una gestante y de que el proceso se llevará a cabo más rápido que si lo intentan en el Reino Unido”, explica Horsey por correo electrónico.

En el informe piden al Gobierno británico que cambie una ley que, a diferencia del modelo canadiense, sí prevé la intervención del Estado durante el proceso. En el Reino Unido, un trabajador social nombrado por un tribunal de familia verifica que los pagos se hicieron por los conceptos que se acreditan y un juez evalúa todo el expediente. Además, la mujer dispone de seis semanas tras el parto antes de que se transfiera la paternidad legal a quienes iniciaron el proceso, con lo que en teoría la mujer que ha dado a luz podría cambiar de idea respecto a entregar al bebé. En el informe proponen, ahora que el Gobierno revisa la ley, que quienes inician el proceso se conviertan en padres legales del bebé en cuanto nazca y que no se evalúe su idoneidad para ser padres con los mismos criterios que se siguen para una adopción. Creen que no debe haber ninguna criba. Los acuerdos entre las partes no tienen fuerza vinculante en el Reino Unido, a diferencia de lo que sucede con los contratos en Canadá. Son más bien documentos que expresan la voluntad de las partes. Nada más.

La presión que ejercen los grupos a favor de esta práctica para que se modifiquen las leyes va en la dirección de convertirlas en más permisivas (Reino Unido) o más parecidas al modelo comercial (Canadá), lo que muestra las dificultades de regular un asunto que tiene además de la ética, una dimensión internacional: el hecho de que sea posible en algunos lugares plantea el debate en casa. Suecia es un ejemplo. En 2013, el comité médico-ético sueco consideró aceptable una versión altruista de los vientres de alquiler. El Gobierno ordenó estudiar si había que regular esta práctica a la presidenta del tribunal de distrito de Malmö, la jueza Eva Wendel Rosenberg. Contó con un equipo fijo de ocho expertos —médicos, psicólogos, profesores de Derecho— y dos secretarios judiciales durante el año y medio que duró su indagación, según explica. Su informe, entregado en 2016, concluyó que debe permanecer prohibida en todas sus modalidades. Uno de los motivos recogidos en el documento es “lo poco que se sabe sobre las consecuencias que tiene para los niños”, sobre cómo afectará a su identidad. Además, “no se puede concluir si la práctica es coherente con el interés superior del menor”.

Otro de los motivos para mantener la prohibición es “el riesgo de [que se ejerza] presión” sobre las mujeres, sobre todo si se trata de ayudar a un familiar. Si se prohíbe hacerlo para familiares, como plantea Ciudadanos, el que aumenta es “el riesgo de comercialización encubierta”, dice el informe sueco. Wendel explica por videollamada que, para garantizar su autonomía, “la madre gestante debe tener la posibilidad de cambiar de idea cuando nazca el bebé y quedárselo. Por supuesto, si los futuros padres también son los padres genéticos, eso sería una tragedia y puede que también lo sea para el niño y para ella”, reflexiona Wendel. “No hemos podido encontrar ninguna manera de resolver esto adecuadamente”.

A merced de un contrato
Durante nueve meses, un documento guía la vida de la mujer que se embaraza para terceros: el contrato. También en un país con modelo altruista como Canadá, donde es común aunque no se hace en todos los casos. “Puede que haya mujeres que se sientan orgullosas de hacer este regalo, pero lo que no te dicen es que puedes tener complicaciones. En cuanto lo firmas, estás a merced de quienes te contratan. Ellos deciden lo que comes, con quién duermes, lo que bebes. Durante el embarazo perteneces a otra gente, que es lo contrario de la autodeterminación”, señala Diane Guilbault, activista de Por los derechos de las Mujeres, de Quebec (Canadá).

Uno de esos contratos define el perímetro físico en el que se puede mover la embarazada e incluye pautas sobre su vida sexual o el momento en el que debe renunciar al menor. También detalla que la última palabra para que siga sabiendo de la criatura en el futuro la tienen quienes han contratado a la mujer para tenerla.

En el noveno mes, la mujer no podrá desplazarse a más de 60 kilómetros de distancia de su hospital. Si abandona la provincia en la que reside y sale del entorno en el que tiene cobertura sanitaria pública, el seguro médico lo paga ella. Si el bebé nace fuera de ese entorno, el gasto extra también lo asume la mujer.

La última palabra sobre la posibilidad para interrumpir el embarazo “en cualquier momento” la tiene la embarazada. Pero si lo hace sin recomendación médica y sin la autorización de los padres, deberá devolver lo que le hayan reembolsado por los gastos y pagar de su bolsillo la cuota de la agencia y los gastos de la clínica.

Las mujeres no están autorizadas a cobrar. Pero, en el contrato consultado, tienen reconocidos un máximo de 20.000 dólares canadienses (unos 13.366 euros) como compensación para gastos durante el proceso, que deberán justificar con facturas ante las agencias mediadoras. La pareja que ha iniciado el proceso debe abrir una cuenta en Canadá donde depositará pagos escalonadamente conforme avanza el embarazo. La agencia intermediaria es la que vigila los pagos y verifica las facturas. Entre los gastos reembolsables se incluyen, por ejemplo, los medicamentos, clases de yoga prenatal, el cuidado del césped de la casa de la mujer o el importe del quitanieves desde que se confirma el embarazo hasta la recuperación del parto. En caso de que el médico le recete un periodo de reposo adicional, dispondrá de más dinero para la limpieza o los cuidados. Si se pasa en los gastos previstos, los padres de intención decidirán si le abonan la diferencia o no.

El documento incluye cláusulas que ponen precio a las complicaciones durante la gestación o el parto. La extirpación total o parcial del útero (histerectomía) está valorada en 2.000 dólares canadienses (1.328 euros). Lindsay Gault, que perdió el útero en su último parto subrogado, asegura que no recordaba si en el suyo existía esa cláusula ni si la cobró.

De gestante a empresaria
Leia Swanberg, fundadora de Canadian Fertility Consulting, la principal agencia de Canadá, dio a luz a dos bebés para terceras personas. Montó su empresa hace 10 años, y en su web, que cifra en 1.325 los bebés nacidos por su intermediación, explicita: “Construimos familias” y, al lado, “Lo primero son nuestros clientes”. Este año tienen a unas 250 mujeres seleccionadas para ser gestantes. “Esto no tiene nada que ver con darle un bebé a alguien, sino con participar en un precioso rito de pasaje donde solo las mujeres pueden participar, sin patriarcado, sin hombres detrás”, cuenta. Swanberg asegura que las mujeres con las que trabajan “no quieren que les paguen” por gestar para terceros. Pero defiende al mismo tiempo que las mujeres deberían recibir más dinero. “Absolutamente, creo que las gestantes deberían poder decidir en qué gastan el dinero. La lista de gastos debería ser más amplia. No creo que las mujeres tengan que dar recibos de la compra del supermercado. Ni que haga falta un análisis detallado para decidir cuántas de las 10 manzanas que compró se comió realmente ella”.

jueves, 18 de abril de 2019

#hemeroteca #cine #iglesia #pederastia | ‘Gracias a Dios’, la película sobre abusos a menores que quiso prohibir la iglesia francesa

Imagen: El Español / Fotograma de 'Gracias a Dios'
‘Gracias a Dios’, la película sobre abusos a menores que quiso prohibir la iglesia francesa.
El 'enfant terrible' del cine francés realiza un retrato minucioso de uno de los casos más importantes de abusos a menores en la iglesia francesa.
Javier Zurro | El Español, 2019-04-18
https://www.elespanol.com/cultura/cine/20190418/gracias-dios-pelicula-menores-prohibir-iglesia-francesa/391711735_0.html

Entre 1986 y 1991 el padre Preynat abusó de al menos 85 niños. Muchos lo contaron a sus padres, que se quejaban al colegio. La Iglesia francesa les prometía que actuarían, y lo que hacían era mover al cura de colegio. Sin embargo siempre estuvo al frente de los scouts, su particular campo de acecho a los menores a los que destrozó la vida.

Muchos de los casos habían prescrito, pero varias víctimas se pusieron en contacto entre ellos y formaron la asociación Palabra Liberada para encontrar víctimas que hablaran y alguna que no hubiera prescrito. Preynat nunca negó los hechos, pero en la investigación salió algo todavía más oscuro. El cardenal Philippe Barbarin, una de las máximas instituciones de la Iglesia en Francia y que hasta sonó como Papa, había encubierto los abusos y había mantenido al pederasta en su puesto hasta 2015.

Un tribunal llegó a condenar a Barbarin a seis meses de cárcel por ocultar los sucesos entre 2014 y 2015 en una sentencia histórica. Él puso su cargo a disposición del Vaticano, pero el Papa no lo aceptó. Una decisión criticada por todos al desprender tolerancia hacia los abusos a menores cometidos por la institución.

Es en esos dos años de investigación donde se centra ‘Gracias a Dios’, la magnífica película de François Ozon que llega a las salas españolas después de triunfar en el festival de Berlín y en la taquilla del país vecino, donde lleva más de 900.000 espectadores. Ozon apuesta por la sobriedad, por un tratamiento casi periodístico que narra con precisión quirúrgica el camino de tres víctimas de Preynat y cómo intentan que Barbarin actúe. Ellos formarán la asociación que hace que todo explote.

El filme, que analiza los hechos tomando distancia, ha estado a punto de no estrenarse. A pesar del éxito en festivales, los abogados de Preynat intentaron prohibirlo y tuvo que resolverse en un juicio en los límites de la fecha elegida. Ozon reconoce que lo pasó “muy mal” durante el proceso a pesar de que sus abogados le decían que no se preocupara. “Imagínate, preestrenos por toda Francia, todos aplaudiendo la película, las críticas magníficas... y sin embargo nos costaba disfrutar de ello porque no sabíamos si se podía estrenar o se podía posponer sin fecha”, cuenta a El Español el realizador.

Todos pensaban que no tendrían problemas “porque todo lo que decimos en la película estaba publicado, estaba dicho, y efectivamente tenían razón, porque la justicia hizo una mención al final de la sentencia diciendo que la película era de utilidad pública. Preynat ahora ha apelado y piden algo ridículo: que se prohíba una película que ya la han visto más de 900.000 espectadores en Francia. En mayo hay un nuevo juicio”. Ozon destaca que la prensa religiosa y los creyentes han elogiado la película y que han ido a verla, y eso le deja tranquilo.

El director, que muchas veces ha sido descrito como un ‘enfant terrible’ del cine francés, nació en el seno de una familia católica y tuvo una educación religiosa. “Pero pronto sentí una hipocresía entre los textos del evangelio y el comportamiento de la gente y perdí la fe. Creo que no estaría mal que la Iglesia volviese a los textos del nuevo testamento donde se habla de proteger a los débiles, a los más necesitados, porque hoy en día lo que hace es proteger a una institución y no a los que lo necesitan”, apunta.

Ozon, tan verborreico otras ocasiones, mide con esta película todas sus palabras, e intenta no ofender de más, por eso deja claro que no todo es “blanco o negro”. “Hay sacerdotes y obispos de la Iglesia en Francia que han ido a denunciar a la policía, lo hicieron sin parpadear. Por eso su caso es tan enorme, porque la importancia de Barbarin es tan grande, podría haber sido Papa. Por ejemplo el obispo de Orleans se comportó muy bien, denunció”, explica.

Una de las mayores decepciones para él fue la decisión del Papa de no aceptar la dimisión de Barbarin, algo que cree que “representa realmente lo que es la Iglesia hoy en día, habla mucho y no hace nada. Por ejemplo en Francia los católicos esperaban que aceptara la dimisión, era simbólico, pero no lo ha hecho, si se aceptaba podían pasar página entre comillas, pero no lo ha hecho”. Un caso que considera muy importante, porque nunca un obispo tan importante había sido condenado por encubrimiento: “Para mí es un primer paso, es como un electroshock para la iglesia. Estamos hablando de siglos de silencio donde no ocurría nada y ocurre por fin algo. No es enorme, pero es algo. Y los fieles y la jerarquía se dan cuenta de que si no pasa algo la Iglesia está llamada a desaparecer”.

Su posición es la de intentar entender distintos puntos de vista, y por ello la película da voz a varias víctimas, una de ellas religiosa que sigue creyendo en Dios a pesar de los abusos, porque Ozon cree “que hay que separar la fe de la institución”. Un filme necesario y tan sobrio al que nadie podrá poner un solo pero. Un logro del realizador francés que pone el dedo en la llaga.

#hemeroteca #antifeminismo #justicia | La policía detiene a dos activistas acusados de “delito de odio” por protestar contra el autobús machista de HazteOír

Imagen: El Diario / El bus antifeminista de HazteOír en Valencia
La policía detiene a dos activistas acusados de “delito de odio” por protestar contra el autobús machista de HazteOír.
El autobús con mensajes machistas y con el rostro de Hitler fue interceptado por la Policía Local de València. La organización ultracatólica reclama 34.000 euros a estas dos personas, que acudieron a mostrar su rechazo a esta iniciativa junto a colectivos feministas.
Laura Julián | El Diario, 2019-04-18
https://www.eldiario.es/cv/activistas-acusados-protestar-Hazte-Oir_0_889961216.html

La Policía Nacional de València detuvo este lunes a dos activistas valencianas acusadas por HazteOír de “delito de incitación al odio, daños y coacciones” por participar en la protesta contra el autobús machista que la asociación intentó exhibir en València, el pasado 5 de marzo. El colectivo ultracatólico pide 17.000 euros a cada uno, según consta en la denuncia de HazteOír, y cuyo contenido habría sido trasladado por el inspector a los acusados.

El motivo de la imputación es “causar daños en propiedad ajena superando la cuantía de 400 euros”, así como “agresión a un colectivo por motivos ideológicos con la finalidad de humillarlos e impedir la visibilidad del mensaje publicitado”. No obstante, la activista asegura que acudió a la protesta contra el autobús porque “compara el feminismo con el fascismo, llevaba la cara de Hitler y decía que la violencia de género es violencia doméstica”.

El viernes pasado dos agentes de la policía nacional acudieron al domicilio de la activista para citarle en la Jefatura Superior de la Policía Nacional de València el lunes 15 de abril a las 11.00 horas. “No me dieron más explicaciones, cuando llamé al teléfono de contacto para preguntar el motivo de la citación me dijeron ‘Ya lo sabrás el lunes’”, cuenta. Una vez allí estuvieron detenidas alrededor de dos horas y media y fue trasladada junto a su compañero a Zapadores, donde les tomaron huellas y les hicieron fotos.

El alcalde de València Joan Ribó y la concejala de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, habían advertido que la Policía Local inmobilizaría el vehículo que llevaba por lema "#StopFeminazis. No es Violencia de Género, es violencia Doméstica", por incumplir la Ley de Seguridad Vial y no estar autorizado por llevar publicidad. A su llegada, a las 17.00 horas, la Policía Local localizó al autobús junto al Palacio de Congresos y lo interceptó.

Allí acudieron grupos feministas para protestar contra el mensaje machista del autobús, que nunca llegó a entrar en la ciudad. Durante el acto de protesta fueron identificadas alrededor de 15 personas, no obstante, la activista acusada de delito de odio no fue identificada ese día ni había sido identificada antes. De momento, están imputadas y a la espera del juicio.

#hemeroteca #gestacionsubrogada #politica | La propuesta de Rivera sobre ‘vientres altruistas’, a examen

Imagen: El País / Manifestación 8M en Madrid
La propuesta de Rivera sobre ‘vientres altruistas’, a examen.
Tres especialistas en Derecho analizan la iniciativa del partido de Rivera, que presentó una proposición de ley para regular esta práctica y lo reclama en su programa electoral.
Pilar Álvarez / Silvia Blanco | El País, 2019-04-18
https://elpais.com/sociedad/2019/04/17/actualidad/1555505224_569552.html

La frase escoció en un sector amplio del movimiento feminista español. “Me pregunto si hay algo más feminista que una mujer ayudando a otra a ser madre”, dijo en enero el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. Su partido es el único que plantea permitir los vientres de alquiler en España. En el programa electoral para las generales del 28-A, lo presenta como una ley "para que las mujeres que no pueden concebir y las familias LGTBI puedan cumplir su sueño de formar una familia“. El PSOE, contrario a esta práctica, que no es legal en España, lleva por primera vez en su programa actuar contra las agencias que ejercen como intermediarias. En septiembre de 2017, Ciudadanos registró una proposición de ley, que se ha quedado sin debatir esta legislatura, en la que hablaban del “derecho” a la gestación por subrogación. Tres especialistas en Derecho analizan el documento.

¿Un derecho?. “Un hijo no es un bien o un servicio que el Estado pueda garantizar o suministrar, sino un ser humano titular de derechos”, señala un informe de marzo de 2018 de la relatora especial de la ONU sobre la venta y la explotación sexual de niños. “De ahí que ofrecer un ‘derecho a tener un hijo’ suponga una denegación fundamental de los derechos humanos del niño en condiciones de igualdad”, añade la relatora. Vicente Bellver, catedrático de Filosofía del Derecho y miembro del Comité de Bioética de España, ahonda en la idea: “No conozco ninguna otra normativa sobre gestación subrogada que hable de derechos”. “El recurso más eficaz para justificar cualquier cosa es envolverlo en la bandera de los derechos. Ciudadanos hace un cierto ejercicio de cinismo porque habla del derecho de los comitentes a ser padres por esta vía y el derecho de las mujeres a poder ofrecer sus servicios”, añade Bellver.

El modelo. El partido de Albert Rivera asegura que su propuesta está inspirada en el modelo altruista canadiense, en el que las mujeres que se embarazan para terceros solo reciben a cambio el reembolso de los gastos que han tenido. En el programa electoral recién presentado habla de una ley “garantista” e incluye también al Reino Unido. Sin embargo, la proposición de ley de Ciudadanos alude a una “compensación económica resarcitoria” que deja margen a la interpretación, según los especialistas consultados, y no aborda qué papel pueden tener las agencias intermediaras o qué podrán cobrar por ello. La relatora de la ONU reclama que los tribunales y “otras autoridades” exijan que todos los reembolsos a las mujeres “sean razonables y estén detallados”. Bellver lo compara con otras prácticas sí permitidas en España. “Aquí ya tenemos experiencia con las compensaciones a donantes de esperma y óvulos [unos 1.000 euros en este último caso]. Son mucho más de lo que estrictamente exigiría resarcir horas de trabajo, gastos de transporte o las incomodidades registradas”. Iván Heredia, profesor de Derecho Internacional Privado en la Universidad Autónoma de Madrid, echa en falta más detalles: “El texto deja importantes cuestiones en manos de un futuro desarrollo reglamentario. Entre otros, una mayor concreción de los gastos derivados del embarazo, así como una regulación detallada de las funciones de los intermediarios y de los requisitos impuestos a los progenitores subrogantes”.

Escrutinio desigual. La propuesta de Ciudadanos contempla un control desequilibrado entre las partes. Las “mujeres gestantes”, como las llama el documento, no pueden tener antecedentes penales, ni haber sufrido depresiones y están obligadas a someterse “en todo momento” a evaluaciones psicológicas y médicas. Para los “progenitores subrogantes”, también en el argot de la proposición de ley, no concreta ningún tipo de examen: deberán acreditar la “capacidad, aptitud y motivación adecuadas”, sin más especificación. La profesora de Filosofía del Derecho de la Universidad Autónoma de Barcelona Noelia Igareda reclama en este proceso las mismas garantías que se exigen en el caso de una adopción, con un sistema de “fuerte control legal” por parte de la Administración que garantice que no se produce “una situación de compraventa ni de explotación”. “Una pareja que quiere adoptar tiene que pasar pruebas de idoneidad, psicológicas y económicas. Dada la complejidad de la gestación subrogada, debería ser igual en este caso”, recomienda Igareda, igual que Heredia.

En caso de aborto. La propuesta de Ciudadanos recoge que la interrupción voluntaria del embarazo es un derecho de las mujeres como contempla la ley de salud sexual y reproductiva de 2010. No añade nada más. Heredia echa en falta una regulación “más detallada de los conflictos de interés y de los posibles incumplimientos del contrato de gestación subrogada. Por ejemplo, ¿qué ocurre si la mujer gestante quiere abortar o decide no entregar al bebé?”.

Autonomía de las mujeres. Para Noelia Igareda, este modelo respeta el poder de decisión de las mujeres y lo argumenta así: “Nadie se cuestionó si yo estaba siendo explotada cuando me hipotequé. Solo dudamos de la capacidad de las mujeres cuando hablamos derechos de reproducción o sexualidad”. En opinión de Iván Heredia, la proposición de ley acierta al “establecer que no debe haber relación familiar u otros vínculos entre los padres de intención y la gestante para evitar que haya presión sobre ella. Es importante evitar la coacción y garantizar que el consentimiento no esté viciado”.

#hemeroteca #identidades #politica | A favor del futuro, a favor de Errenteria

Imagen: El Periódico
A favor del futuro, a favor de Errenteria.
«Llegan tarde», indica el autor a quienes quieren hacer peligrar la convivencia en Errenteria, pueblo que ha revertido la historia, «capaz de sacar lo mejor de lo peor», y les invita a conocerlo.
Jon Maia · Bertsolari | Gara, 2019-04-18
https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/gara/editions/2019-04-18/hemeroteca_articles/a-favor-del-futuro-a-favor-de-errenteria

Escribo en castellano, y no sin dolor, porque me dirijo a ustedes, a todos aquellos que están utilizando injustamente al pueblo de Errenteria-Orereta y a su gente, poniendo en peligro algo de un valor incalculable, pero frágil: la convivencia ejemplar conseguida en este pueblo gracias al trabajo y esfuerzo de mucha gente, y de la cual soy testigo directo.

Les diré que no aparezco en escena en Errenteria por primera vez en elecciones. Mi vida en cierta manera está ligada a Errenteria. Fue en 1989, en ese pueblo, cuando rechacé a mi padre y a mi madre en el campeonato de bertsolaris jóvenes Xenpelar Saria. Yo, fruto de las nuevas escuelas de bertsolaris de la época, era un bertsolari atípico, hijo de emigrantes llegados de Extremadura y Zamora, ‘bertsolari in vitro’, diferente y poco ortodoxo en la estética y el lenguaje. Nací en 1972, en pleno conflicto político en una familia de emigrantes, del que era el primer vascoparlante. Pero era tal la vergüenza que me daba hablar con mi aita y con mi ama en castellano ante el resto de compañeros habiendo ganado aquel campeonato en uno de los templos del euskara, era tal el complejo que tenía de falta de pedigrí, que aquel día preferí renegar de ellos y rechazarles el saludo. He llegado a hacer cosas tan feas como esa, lo reconozco públicamente.

Eran tiempos en blanco y negro. Español malo, vasco bueno. Estereotipos y clichés. Tu ahí y yo aquí. No sabía gestionarlo. Es así como yo, en vez de sentirme orgulloso de ellos, yo, fruto de su esfuerzo de integración, llego a rechazar en Errenteria a mis padres en un contexto histórico concreto y como consecuencia de un conflicto identitario interno mío, pero colectivo y extendido en todo el territorio vasco.

Pongámonos en perspectiva histórica para darnos cuenta de la envergadura de nuestra tarea y del logro que supone la convivencia actual en Errenteria. Cientos de miles de emigrantes llegaron de Andalucía, Extremadura, Castilla, Galicia y demás pueblos del Estado a tierras vascas en muy pocos años.

Llegaron a miles en trenes, autobuses, sin orden alguno, sin estrategia integradora alguna. Al contrario, los obstáculos para la integración eran de todo tipo: identitarios, políticos, culturales, clasistas, urbanísticos... Llegaron a un pueblo en el que su cultura y todas sus expresiones, su idioma, eran perseguidos, mancillados, humillados, castigados y desprestigiados, hasta tal punto que muchos de los aquí nacidos, en un alarde de clasismo y acomplejamiento lingüístico, lo rechazan y se burlan de aquellos que hablan mal el castellano y huelen a caserío.

Nuestros padres y nuestras madres llegaron a un auténtico Gernika cultural que hoy en día todavía estamos en plena fase de reconstrucción. Miles de familias como la mía, «maketos», «mantxurrianos», «coreanos», «belarrimotzas», «hezurbeltzas» que se instalaron en auténticos guetos para emigrantes, barrios periféricos… verdaderas chapuzas sociales que el dictador Franco gustaba de inaugurar. Sitios llamados «Casas baratas», «Mantxurria», «Mundo mejor», «Poblado», «Katanga» y demás nombres despectivos.

Errenteria fue uno de esos pueblos en los que la llegada fue masiva. Así fue también en Zumarraga, lugar adonde llegaron mis familias, en Iruñerria, en el Gran Bilbao, la margen izquierda del Nervión, la zona minera, el Goiherri guipuzcoano y en una gran mayoría de pueblos de esta tierra. Una tierra herida hasta la médula por parte de la España franquista, lugar de procedencia de esta avalancha migratoria.

Llegaron a un pueblo con cunetas y fosas llenas de miles de muertos, familias llenas de mujeres y niñas violadas, donde el silencio del miedo sellaba la puerta de la historia en el marco de una de las dictaduras, el franquismo, más sangrientas y criminales. Una dictadura que, pese a que se mantenga su vergonzante e inmoral impunidad judicial hasta el día de hoy, se puede considerar como una de las más crueles expresiones a la que ha podido llegar la mente humana en la historia del mundo. Así es como los perdedores abertzales, asesinados y humillados por su condición de vascos, vieron llegar con recelo a cientos de miles de emigrantes, en su mayoría socialistas, comunistas, o simplemente perdedores de una guerra; también ellos, en su mayoría, arrastrados por la necesidad. Y en ese contexto, no nos aceptamos los unos a los otros porque todos llegamos heridos, destrozados, deformados, sin orden, sin estrategia alguna de integración, llenos de clichés y estereotipos a nuestro encuentro en tierras vascas, tierras machacadas y ahora ‘invadidas’.

Fue muchos años más tarde, en 2012, cuando Julen Mendoza, alcalde de Bildu de Errenteria, me llamó para pedirme que diese una conferencia en su pueblo, basada en la trayectoria de mi familia.

Esta conferencia se organizó dentro de una línea de trabajo en diversos foros de convivencia. Allí fui una tarde cualquiera, despreocupado, cuando para mi sorpresa me encontré con una gran carpa con un aforo para cientos de personas y un gran escenario. Allí debía dar mi charla. Fue cuando supe que iban a acudir a mi conferencia todas las fuerzas con representación en el Ayuntamiento, desde Bildu hasta el PP, pasando por PNV y PSOE. Era un acto simbólico y sin precedentes.

Los allí reunidos no eran solo grupos políticos, también movimientos sociales y asociaciones culturales; acudían al evento, desde el movimiento por la amnistía hasta asociaciones andaluzas y extremeñas. No sabía cómo valorar aquello. Yo tenía superado el complejo que en ese mismo pueblo me llevó a rechazar a mis padres. Hacía ya unos años que llevaba un nuevo discurso de integración y empatía allá donde me lo pedían. Había salido del armario. Pero nunca había tenido una audiencia así. Yo, como casi todo el mundo hace, estaba acostumbrado a hablar a un público cautivo, como ustedes cuando hablaron en su mitin. No me esperaba nada parecido. ¿Como podía construir un discurso para todas las partes con las mismas palabras? Era una audiencia inaudita, nunca antes hablé ante nada parecido. Aquel día, en aquella conferencia, empezó algo nuevo, en mí, y también en todos los presentes. Solo por el propio acto de reunirnos fue especial. Aún tengo amistades que inicié aquel día.

Posteriormente ha sido en Errenteria donde se me ha concedido el honor de inaugurar la Feria de Abril como bertsolari por parte de la comunidad andaluza del pueblo, o también donde he actuado más de una vez, como bertsolari, con el Coro Rociero. Algo inaudito e inédito, imposible hace pocos años. Solo y justamente en Errenteria ha podido pasar eso, desmontando recelos y estereotipos, empezando por los míos, y creando una nueva convivencia antes que en ningún otro lugar. Ni yo ni ellos, nadie hemos tenido que renunciar a nuestras identidad para establecer estas relaciones, antaño imposibles.

Estamos hablando, por lo tanto, de un pueblo especial, donde mediante estrategias y proyectos de arquitectura social pioneros se ha hecho de la diversidad (identitaria, cultural, sexual) un valor distintivo.

En lo político, Errenteria ha escenificado sentimientos, actos y abrazos que han sentado precedente en la historia del pueblo vasco. Ni más ni menos. Manos estrechadas por primera vez, miradas de empatía entre víctimas nunca antes cruzadas, espacios de convivencia y encuentros que nunca antes ni en ningún otro lugar de nuestra tierra existieron, se han construido en Errenteria. Justamente en Errenteria. No sin vértigo, no sin temores. Justo el lugar que han querido convertir en un nuevo «caso Altsasu», es un paradigma, un ejemplo de cómo se construye una nueva convivencia en un lugar herido por los cuatro costados, sobre una tierra que guarda muertos de un conflicto que ha durado décadas y décadas y se ha expresado en sus calles de manera especialmente cruda.

Justamente Errenteria es hoy un lugar donde gente de todos los colores ideológicos siente cierto orgullo de pertenencia a un pueblo que se está transformando, que se está haciendo bello por dentro y empieza a gustarse, que está sabiendo salir de un pasado lleno de heridas y dolor gracias a un proceso en el cual la ciudadanía es partícipe, con una generosidad digna de admiración y objeto de estudio. Sus habitantes saben que algo realmente bello por lo delicado, hermoso por lo profundo está pasando aquí. Justo Errenteria es el patito feo que se está convirtiendo en cisne. Es un pueblo diferente, donde su gente se ha empoderado. Y no importa que haya sucedido bajo la Alcaldía de Bildu. Todo esto nunca hubiera podido ocurrir sin la aportación de gente y cargos del PSE, PP, PNV, Podemos y demás. Es algo tan grande y bonito lo que está pasando en Errenteria que es feo atribuírselo a alguien en concreto. Son sus gentes, mas allá de las siglas, las grandes protagonistas de todo esto. Yo mismo, y no estoy exagerando ni un ápice, me considero mejor persona gracias a mis experiencias vividas en Errenteria.

Pero la convivencia en un escenario de conflicto y dolor es una arquitectura humana muy delicada, muy frágil. Lo estamos viendo estos días. Toda una labor de años puede verse empañada por un solo día. La convivencia requiere de derechos, de grandes dosis de empatía, de voluntad, de inteligencia, de sensibilidad, delicadeza y de valentía para todo ello. Más si cabe cuando lo valiente siempre se ha identificado con la acción física y la dureza. No hay cosa que más duela al que busca revivir el pasado con rabia que ver una sonrisa en la cara del que avanza.

Y esto no tiene nada que ver con el buenismo, con sentirse derrotado, ni colonizado, ni colonizador. Se trata de buscar salidas justas a una situación enquistada, después de todo lo previo vivido y desde el tablero actual del ahora. Y sí, hay que ser valiente, muy valiente para ofrecer tu mano a aquel que está en el otro bando cuando tú mismo estás jodido y apenas antes ni le mirabas a la cara.

Yo, siendo quien soy, he recibido dos homenajes en mi vida. Uno ha sido en Errenteria, por parte de la comunidad andaluza del pueblo. El otro fue en Altsasu, por parte de la comunidad extremeña. Y no creo que sea casualidad que haya ocurrido en estas dos localidades. Para mí son y serán siempre dos pueblos especiales, a los que les muestro mi admiración. Dos pueblos capaces de sacar lo mejor de lo peor; capaces de marcarnos el camino a los demás. Dos pueblos que no sólo están superando las heridas de un conflicto, si no que además han conseguido construir una respuesta inclusiva y plural, han conseguido que gracias a la labor de sus gentes hoy en día sean paradigma de convivencia aquí y fuera de nuestro territorio. Un delicado andamiaje de sensibilidad, confianza, superación, inclusividad, integración, valores humanos, convivencia y visión de futuro, donde otros quisieran ver solo odio y fragmentación social y un anclaje perpetuo a escenarios de dolor y castigo.

Por eso creo que si de verdad querían venir con un discurso constructivo y de convivencia, hubieran venido cualquier día del año, a cualquiera de los foros en marcha, sin cámaras y concertando una reunión con quienes quisieran, y no justo en plena campaña electoral, como paracaidistas caídos en escenarios de guerra ya pasados.

Llegan tarde. Porque Errenteria y Altsasu ya no son el pasado al que querían llegar ustedes. Han revertido la historia. Son el futuro. El futuro de una sociedad, la vasca, que tiene ante sí el enorme e ilusionante reto de construir un lugar donde todos tengamos cabida, donde todos tengamos la misma posibilidad de poder ser lo que sentimos que somos. Sí, hasta ustedes, los que llegan tarde y mal. Una sociedad donde ningún ciudadano tenga ningún déficit en ningún derecho. Democracia plena.

Ustedes también tienen derecho a poder ser lo que quieran, a acudir a la plaza que quieran, cómo no. Pero para ello no tienen que aparecer como un elefante en una cacharrería. Podrán generar un día de tensión, podrán elevar peleas de bar a penas de atentado terrorista. Pero el futuro es imparable. Miles de días venideros se comerán estas escenas aisladas que ustedes quieren fijar en la pantalla. No dejaremos que un día fuera de contexto y de la lógica del proceso que estamos viviendo aquí eche por la borda todo el trabajo que se está realizando.

Que sepan que el miedo y el dolor que algunos de ustedes hayan podido sentir en sus vidas en algún momento no son exclusividad de nadie. Ni aquí ni en ningún lugar del mundo. Que todos podemos tener prejuicios, clichés, estereotipos respecto a la otra parte. Que todos hemos hecho y hacemos cosas mal y cosas malas, claro que sí. Aquí nadie se libra. Tampoco nadie elige el dolor de que le maten un hermano o una hija. Ni en un lado ni en otro. Todas podíamos habernos quedado instaladas en el odio infinito, porque puestos a ello, razones no nos faltan a casi nadie. Pero ¿acaso de verdad le parece a alguien un buen lugar para vivir el odio infinito?

Somos un pueblo que está teniendo la capacidad de sacar lo mejor de lo peor. Ahora, tenemos la gran oportunidad de poder construir una nueva sociedad sobre los cimientos de todos los valores en los que estamos profundizando como consecuencia de este conflicto tan injusto, tan largo y tan doloroso y que en una democracia real post-dictatorial nunca debió ni siquiera haber empezado.

Si somos capaces de hacer nuestro camino como nos lo marcan pueblos como Errenteria o Altsasu, tenemos el potencial de ser en un futuro no muy lejano una tierra de acogida, de empatía, de justicia social, de solidaridad, que garantizará los mismos derechos para toda su ciudadanía, justamente porque sabe qué es no tenerlos.

Vamos a poder ser un pueblo plural y singular a la vez, ejemplo en la Europa occidental del siglo XXI de que, claro que sí, otro mundo es posible. Nosotros lo conseguiremos y ustedes lo verán. Y podrán venir a conocerlo, un día cualquiera y en transporte público. Lo digo sin ninguna ironía, como el mejor de mis deseos. Y si ese día por casualidad me encuentran en la Alameda de Errenteria, yo, el que un día rechazó el saludo a su madre y su padre, no se lo rechazaré a ustedes.

Y TAMBIÉN…
Disturbios en la protesta contra Rivera en Rentería.

Plantea una modificación legal para sancionar homenajes a etarras y en favor del voto de la "diáspora" vasca. Protesta abertzale con lazos amarillos y 'estelades' y cacerolada durante el mitin de Ciudadanos.
El Periódico, 2019-04-14
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