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sábado, 21 de marzo de 2020

#hemeroteca #iglesia #pederastia #memoria | La herida abierta de la pederastia clerical en Navarra

Imagen: El salto / Víctimas de abusos en centros religiosos de Navarra
La herida abierta de la pederastia clerical en Navarra.
El caso de José Luis Pérez, que en febrero de 2019 hizo públicos los abusos sexuales que sufrió en el centro escolar Padres Reparadores de Puente la Reina, ha originado una cascada de denuncias de abusos sexuales en la infancia en entornos religiosos en Navarra.
Gessamí Forner | El Salto, 2020-03-21
https://www.elsaltodiario.com/abusos-sexuales/la-herida-abierta-de-la-pederastia-clerical-en-navarra

“Éramos siete hermanos y mi madre quedó viuda con treinta y pocos años y una pensión miserable. Pasábamos hambre. Alguien con buena intención le dijo ‘Manuela, hemos pensado llevar internos a dos de tus hijos, de esa forma tendrán acceso a la educación, podrán comer y a ti te quitamos trabajo’. No tuvo otra opción y nos llevó a los Padres Reparadores de Puente la Reina sin imaginar lo que íbamos a sufrir allí. Tenía 12 años, y mi hermano Javier un año menos”, recuerda José Luis Pérez antes de que rompan las primeras lágrimas. Casi 40 años después, su hermano se quitó la vida. “A la vuelta de esparcir sus cenizas en el mar, mi cuñada me dijo que en casa me esperaba una carta que mi hermano había escrito para mí”.

La abrió y toda la vida de José Luis cambió desde entonces: “Pensaba encontrarme una despedida, pero encontré el relato de unas violaciones tremendas, terribles, aterradoras. Jamás ninguno de los dos tuvimos el valor de contarnos el uno al otro qué nos estaba pasando, precisamente, con el mismo sacerdote. Pero cuando leí lo que había sufrido mi hermano pequeño, que fue lo mismo que me pasó a mí, quedé destrozado”.

En la maraña de terror psicológico que inflige un abusador a su víctima, consigue que esta no pueda articular una autodefensa que le permita hablar y escapar. Pero cuando algo rompe ese terror, como observar ese mismo dolor en un ser querido, la rabia puede tener una onda expansiva infinita. Como la rabia de José Luis Pérez, abusado por el padre Senosiain en un pequeño pueblo navarro y cuyo relato desencadenó el pasado año la denuncia judicial o pública de otros 32 casos de pederastia clerical, la creación de la Asociación de Víctimas de Abusos en centros religiosos de Navarra y la fundación de una federación estatal de víctimas. Pero la rabia de José Luis no la detonó la carta de su hermano, sino la reacción del Arzobispo de Pamplona y de Tudela, Francisco Pérez.

Ocultación en el Arzobispado

Tras leer la carta, en febrero de 2019, José Luis se fue al arzobispado. Vació sus fantasmas a la secretaria y al día siguiente tenía una cita con el prelado. Él le escuchó. Al terminar, le explicó a José Luis —como si de un niño se tratara en vez de un adulto de 56 años— que en su despacho tiene una urna donde esas cartas entran y no vuelven a salir jamás. Como si el dolor del hermano fallecido y el de José Luis fueran a desaparecer con la misiva. Como si el silencio eclesiástico borrara las secuelas de las víctimas de abusos sexuales en entornos religiosos, un mal endémico en las partes del mundo donde la Iglesia Católica adoctrina. Una endemia que se eleva al 7% de eclesiásticos en Estados Unidos, Irlanda y Australia, los países que más han investigado la pederastia clerical.

“La ausencia de reconocimiento de los hechos y del dolor causado produce una doble victimización en los abusados”, explica la experta en victimología Gemma Varona, del Instituto Vasco de Criminología, que participó como ponente en las primeras jornadas de pederastia eclesiástica organizadas por la Asociación de víctimas de Navarra el 14 de febrero, en colaboración con la Universidad Pública de Navarra (UPN). La UPN ha empezado el estudio de la pederastia eclesiástica en el Estado español, un escándalo que aún no ha explotado aquí pero que ya cuenta con casi 100.000 víctimas reconocidas en todo el mundo hasta 2018, según la organización internacional Ending Clergy Abuse Global. Desde la UPN, los investigadores advierten de que la pederastia eclesiástica comparte puntos comunes con los bebés robados, delitos cometidos también por el clero durante el franquismo. Los profesores Roldán Jimeno, especialista en pederastia eclesiástica en Irlanda, y Mikel Lizarraga, experto en bebés robados, son los responsables de sistematizar las investigaciones para preservar la memoria histórica.
 
El mismo agresor
El filósofo George Steiner escribió que lo que no se nombra, no existe. Es una poderosa frase que pone en valor las labores de los historiadores y de las víctimas reconvertidas en activistas que en este momento han volcado sus recuerdos y sus esfuerzos para esclarecer los hechos, reclamar justicia y conseguir reparación. Quizá el mayor foco de pederastia eclesiástica en Navarra tuvo lugar en los años 60 y principios de los 70 en el pueblo de Estella, ya que cuatro de los nueve miembros de la asociación navarra tienen en común un mismo agresor: José San Julián Luna, primer director del centro Nuestra Señora del Puy. El presidente de la asociación, Jesús Zudaire, estima que este sacerdote abusó de entre 800 y 1.000 niños, teniendo en cuenta los trece años que pasó en el centro y el número de víctimas que había en cada aula. Pero quizá lo más dramático de este caso es que parte de los abusos sucedían en público. Delante de los ojos, pero ojos de niños que no sabían ni qué veían ni qué les hacían.

“En el aula éramos 45 niños y San Julián elegía entre 10 y 15 por aula. Los más tímidos, los de familia humilde, los niños con complejos. A los de familia bien no los tocaba. Nos pedía que fuéramos a su mesa y allí, delante de todos, metía su mano por debajo del pantalón corto del uniforme, que era ridículamente corto, y de los calzoncillos. Delante de todos, nos tocaba las nalgas y los genitales e introducía un dedo en el ano”, recuerda Zudaire. En público también les daba palizas. “Era un sádico”, resume.

Es difícil de creer que el resto de los adultos del centro no supieran cómo el director agredía psicológica, física y sexualmente a entre un cuarto y una tercera parte de cada clase. Pero no actuaron, los curas que vieron lo que ocurría eligieron encubrir al abusador y desproteger a los niños. “Y aunque el arzobispo asegure que lo trasladaron de centro, no es verdad”, continúa Zudaire. “En 1973, tres chicos del último curso, los de sexto de bachiller, de 16 años, le esperaron en la habitación de los niños más pequeños, de seis y siete años, y cuando el cura entró y se metió en una de las camas, los tres chavales la emprendieron a golpes y lo sacaron de la escuela hasta la carretera de Pamplona. Fue así, con una paliza, que el director cambió de centro”, explica. Zudaire fue abusado desde los ocho a los 14 años, con menos intensidad a partir de los 12. “No sabía lo que era y, aunque le teníamos más miedo a las torturas y a las palizas, intuía que no era normal que nos dijera que las relaciones sexuales eran pecaminosas mientras él se recreaba con nosotros, sobre todo con las partes con las que orinábamos y defecábamos”.
 
Décadas de silencio
Patxi Azpilikueta es otro de los denunciantes de este cura y miembro de la asociación navarra. “En casa somos siete hermanos y una hermana, y cinco de los chicos hemos ido ahí. Pero nunca hemos hablado de este tema, es complicado. El único que ha denunciado he sido yo. Mi familia me ha apoyado, me ha dicho que hemos sido muy valientes por dar el paso, igual hay cosas detrás... Pero no lo hemos hablado”, explica sobre el silencio que se extiende durante décadas en los abusos sexuales. Azpilikueta solo sabe que cuando salió de la escuela nunca miró atrás para poder tener sosiego mental y emocional: “A todos nos han quedado secuelas, pero cuando salí me dije: ‘Hasta aquí, Patxi, ya está’. Aunque creo que si soy ateo es por las actuaciones que ha tenido la Iglesia, por lo que he vivido en Estella y en Tafalla”. ¿Tafalla? “Allí fui al instituto y cuando me llamó el cura para confesar, él en una silla y yo de rodillas, tuve las mismas sensaciones que en la escuela. La Iglesia tiene problemas muy graves”.

Los estudios más amplios realizados sobre la pederastia religiosa indican que la edad media de los denunciantes es de 44 años, por eso la Asociación reivindica que es urgente que aumente el plazo de prescripción de este delito. Aun con delitos prescritos, los denunciantes seguirán reclamando la verdad y la reparación de su daño.

“Los efectos de los abusos sexuales no prescriben, se acumulan con el paso del tiempo, porque no hay un rincón de la vida humana que no se vea afectada: las relaciones afectivas, la salud mental, la emocional, la física. Como muchos abusados dicen, se puede vivir con cicatrices, pero no con heridas. Y es que los abusos sexuales no se pueden curar, pero con un proceso serio de terapia se puede dejar de ser víctima y reconectar con lo mejor de la vida”, explica la investigadora Teresa Compte, de la Universidad del País Vasco y compañera de trabajo de Gemma Varona.

Varona insiste en que el acercamiento a las víctimas que realizan desde la Universidad “no es a un problema individual, ni tampoco de un colectivo, sino un problema social: ha habido una macrovictimización desde los años 90 en otros países y no es una cuestión del pasado. Son personas que, a pesar del trauma, piden lo razonable: algunas justicia, otras piden terapia. Pero todas están defendiendo bienes comunes, no individuales. Y se enfrentan a un problema cultural, en el que la reputación de la Iglesia Católica está por encima de las víctimas, aunque fueran menores, y esto me parece de una gravedad terrible”.

El Arzobispo de Pamplona y Tudela, Francisco Pérez, se negó a asistir a las jornadas de pederastia eclesiástica en Navarra, acto al que fue invitado por las víctimas y también por el Departamento de Justicia del Gobierno de Navarra, al considerar que no era un entorno adecuado para tratar los abusos sexuales. Su respuesta no gustó y los denunciantes navarros consideraron que el arzobispo perdió “una oportunidad de oro para reconocernos y pedir perdón”.

miércoles, 24 de enero de 2018

#hemeroteca #mujeres #urbanismo | Ana María Sancho: Una tesis de la UPNA aplica la perspectiva de género al urbanismo para lograr una ciudad inclusiva

Imagen: Noticias de Navarra / Ana María Sancho
Una tesis de la UPNA aplica la perspectiva de género al urbanismo para lograr una ciudad inclusiva.
EP | Noticias de Navarra, 2018-01-24
http://www.noticiasdenavarra.com/2018/01/24/sociedad/navarra/una-tesis-de-la-upna-aplica-la-perspectiva-de-genero-al-urbanismo-para-lograr-una-ciudad-inclusiva

La tesis doctoral 'Ciudades conciliadoras. Urbanismo y género', defendida recientemente en la Universidad Pública de Navarra (UPNA), sintetiza cuáles son las principales recomendaciones de los organismos internacionales propuestas para el diseño de ciudades integradoras, con el fin de analizar en qué medida los planes estratégicos de desarrollo urbano y territorial en España las recogen, y así incluir de manera transversal la perspectiva de género y diseñar una ciudad realmente inclusiva para mujeres y hombres.

Este trabajo de investigación lo ha realizado Ana María Sancho, dirigida por la profesora del Departamento de Sociología Carmen Innerarity y por la catedrática de Filosofía del Derecho en la Universidad de Zaragoza María Elósegui. La tesis obtuvo la máxima calificación: sobresaliente 'cum laude'.

La tesis, en palabras de su autora, "demuestra la necesidad de gestionar adecuadamente el urbanismo con el fin de lograr una mayor participación igualitaria de hombres y mujeres en el acceso a los espacios públicos".

Asimismo, Sancho ha asegurado que "tanto hombres como mujeres comparten ambos espacios y realizan tareas tanto en el ámbito doméstico como en el público y, por tanto, el modo de gestionar la ciudad puede posibilitar o impedir el acceso igualitario al espacio público de hombres y mujeres".

Las fuentes bibliográficas utilizadas para la investigación proceden de varios campos científicos, desde la sociología al urbanismo, pasando por la geografía, la antropología y las ciencias políticas.

Evolución de las ciudades e inclusión de la perspectiva de género
La tesis comienza reflexionando sobre la configuración urbana y los tipos de relación de mujeres y hombres con el espacio, para pasar después a detenerse en el origen y evolución de las ciudades.

Así, la investigación destaca cómo la ciudad preindustrial y artesana se transformó en industrial, acarreando una serie de cambios como la fragmentación, dispersión y segregación de las actividades urbanas.

Posteriormente, profundiza en los escritos de urbanistas con perspectiva de género y en cómo critican la falsa neutralidad del urbanismo, fijándose en su análisis del uso del espacio, equipamientos, seguridad, vivienda, etc. Después se detiene en algunos de los principales cambios sociales que han tenido lugar en los últimos 25 años en las sociedades occidentales, como el reparto de roles en entornos urbanos y las estrategias para la conciliación adoptadas por las familias, las empresas y las políticas públicas, para ver en qué medida el diseño urbanístico facilita esa conciliación.

Con la ciudad industrial, tal y como explica la autora de la investigación, aparecen las primeras pautas modernas de movilidad y se hace necesario el uso de transporte para ordenarla, marcándose la accesibilidad como objetivo.

Por eso, la tesis continúa con el estudio de los diferentes patrones de movilidad y usos del tiempo en hombres y mujeres. En este sentido, la autora ha destacado que "la gestión del tiempo en la ciudad es consecuencia de la configuración urbana, ya que la división en ella entre el espacio productivo y el espacio reproductivo conlleva una concepción espacial y temporal que debe ser superada al integrar la perspectiva de género".

Análisis de planes estratégicos de desarrollo urbano y territorial
La investigación prosigue analizando si los planes estratégicos de desarrollo urbano y territorial han recogido las recomendaciones de género de los organismos internacionales ONU-Hábitat y la Carta Europea de las Mujeres en la Ciudad de la Comisión Europea.

Estas pueden resumirse en el fomento de la participación de las mujeres en la toma de decisiones para que el diseño de las ciudades responda también a sus necesidades concretas, igualdad en el acceso a la vivienda, atender a las condiciones de seguridad y movilidad, promover la mejora de equipamientos y transportes públicos e incrementar la formación en igualdad de los agentes implicados y otorgar una mayor visibilidad las mujeres.

En concreto, se analizan los planes estratégicos urbanos y territoriales de varias ciudades, como Barcelona, Bilbao, Burgos, San Sebastián, Logroño, Santander, Vitoria y Zaragoza, y provincias como Jaén y Málaga. Estos planes se pueden definir como instrumentos integradores que se basan en la incorporación de las dimensiones económica, social y medioambiental, así como en el diseño de procesos más participativos para la elaboración de estrategias conjuntas de desarrollo territorial.

A partir de ello, según Sancho, se deduce que "es necesario terminar con la separación de espacios sobre la que se han construido las ciudades como reflejo del orden político liberal y que son las instituciones locales las que deberán materializar esas recomendaciones en sus respectivos planes de desarrollo urbano".

La autora dedica el último capítulo al análisis específico del caso de Bilbao, por su especial interés, basándose en su trayectoria profesional. Concluye que la planificación urbana puede hacer ciudades corresponsables si aporta perspectiva de género a instrumentos como las directrices de ordenación territorial (DOT), los planes territoriales parciales (PTP) o el plan general de ordenación urbana (PGOU).

domingo, 5 de noviembre de 2017

#hemeroteca #mujeres #historia | La UPNA inviste este martes doctora 'honoris causa' a la historiadora pamplonesa Marysa Navarro

Imagen: Noticias de Navarra / Marysa Navarro Aranguren
La UPNA inviste este martes doctora 'honoris causa' a la historiadora pamplonesa Marysa Navarro.
EP | Noticias de Navarra, 2017-11-05

http://www.noticiasdenavarra.com/2017/11/05/sociedad/navarra/navarra-la-upna-inviste-este-martes-doctora-39honoris-causa39-a-la-historiadora-pamplonesa-marysa-navarro

La Universidad Pública de Navarra (UPNA) investirá este martes, 7 de noviembre, doctora 'honoris causa' a la historiadora pamplonesa afincada en Estados Unidos Marysa Navarro Aranguren. La investidura tendrá lugar en un acto institucional que se celebrará a las 18 horas en el edificio del Rectorado de la Universidad presidido por el rector, Alfonso Carlosena, y que contará con la presencia de las autoridades académicas y civiles de Navarra.

En el acto institucional, el catedrático de Historia Contemporánea y padrino de la nueva doctora 'honoris causa', Ángel García-Sanz Marcotegui, será el encargado de pronunciar la 'laudatio', esto es, la relación de méritos profesionales que han hecho a Marysa Navarro merecedora de la distinción. A continuación, el rector de la Universidad le impondrá el birrete y el padrino le hará entrega del resto de atributos: el libro de la ciencia y la sabiduría, el anillo y los guantes blancos. Por su parte, la homenajeada pronunciará un discurso, ha explicado en una nota la UPNA.

Marysa Navarro es especialista en la historiografía feminista y en la historia de las mujeres en América Latina, especialmente, de Eva Perón, esta doctora en Historia por la Universidad de Columbia (Estados Unidos) ha desarrollado toda su vida académica en el país norteamericano, donde ejerció como profesora universitaria durante varias décadas.

La trayectoria de Marysa Navarro es poco conocida en su tierra natal, pues, aunque nació en la capital navarra, la mayor parte de su vida ha trascurrido fuera de España. Su familia tuvo que exiliarse durante la Guerra Civil por razones políticas, debido a la militancia republicana de su padre, Vicente Navarro Ruiz (Cárcar, Navarra, 1887-Montevideo, Uruguay, 1964), un maestro que ejerció en Aoiz y Falces y fue inspector de Primera Enseñanza durante la II República.

Tras pasar su infancia en Francia y su adolescencia en Uruguay, se marchó a Estados Unidos, gracias a una beca, para ingresar en la Universidad de Columbia (Nueva York), donde cursó un máster y un doctorado en Historia. Trabajó durante varias décadas como profesora universitaria, fundamentalmente en el Darmouth College, universidad de Nueva Inglaterra que, al jubilarse en 2010, le nombró catedrática emérita tras 42 años de docencia.

miércoles, 1 de febrero de 2017

#hemeroteca #mujeres #literatura | Isabel Logroño: “Quería dar visibilidad a estas mujeres que son parte de la historia literaria navarra"

Isabel Logroño · Filóloga y profesora: “Quería dar visibilidad a estas mujeres que son parte de la historia literaria navarra”.
El próximo 7 de febrero, la filóloga pamplonesa presentará en la UPNA la tesis doctoral sobre la poesía escrita por mujeres en Navarra entre 1975 y 2015.
Ana Oliveira Lizarribar | Noticias de Navarra, 2017-02-01
http://www.noticiasdenavarra.com/2017/02/01/ocio-y-cultura/cultura/queria-dar-visibilidad-a-estas-mujeres-que-son-parte-de-la-historia-literaria-navarra

Ha sido un largo camino. Durante cuatro años, Isabel Logroño (Pamplona, 1988) ha investigado sobre las poetas navarras que, a su juicio, componen una misma generación dividida en tres grupos. En el primero figuran las nacidas en los años 30 del pasado siglo, a saber, María Blanca Ferrer García (1932) y María Sagrario Ochoa (1930). En el segundo, Charo Fuentes (1943), Julia Guerra Lacunza (1953), Marina Aoiz Monreal (1955), Rosa Barasoain Asurmendi (1956), Socorro Latasa Miranda (1956) y Maite Pérez Larumbe (1962). Y, en el tercero, las de los años 70, 80 y 90: Regina Salcedo Irurzun (1972), Trinidad Lucea Ferrer (1976), Margarita Leoz Munilla (1980), Uxue Juárez Gaztelu (1981), Leire Olkotz Vicente (1982) e Irati Iturritza Errea (1997). Además, no olvida a otras tres oriundas de Gipuzkoa que residen en territorio foral desde hace tiempo. Son Fátima Frutos Moreira, Isabel Blanco Ollero y Ana Jaka García.

¿Por qué se decidió a emprender esta investigación?
-Soy filóloga y siempre he sentido pasión por la literatura y por la enseñanza de la literatura. Desde estudiante ya vi que el canon literario que manejamos es masculino y de autores siempre clásicos. Nos cuesta mucho llegar a lo contemporáneo y, cuando llegamos, la información es escasa y siempre se menciona una plantilla fundamentalmente masculina. Con mi proyecto quería dar un poco de visibilidad a esa pequeña parte de la historia literaria de las mujeres en Navarra. Y que fuera algo actual que, sobre todo, permitiera a los chavales que están estudiando ahora tener referentes literarios más jóvenes.

Hoy se están produciendo esfuerzos para visibilizar a la mujer en distintos ámbitos, ¿es uno de sus fines?
-Sí. En este caso hablo de la poesía, pero podría estudiarse también la narrativa o la cultura en general. Creo que es necesario reconstruir la historia de las mujeres en diferentes aspectos.

¿Por qué ha acotado la tesis entre los años 1975 y 2015?
-Por lo que decía de que es importante tener referentes contemporáneos, pero también porque antes de 1975 prácticamente no hay casi nada. Es a partir de los años 70 cuando comienzan a publicarse poemarios escritos por mujeres. Coincide con el contexto de mayor libertad.

Los inicios de la democracia marcan un antes y un después en la liberación de la mujer.
-Exactamente. De hecho, el boom de la literatura femenina se produjo en el Estado en los años 80, justo después de esa apertura democrática. Y en Navarra sucedió igual.

¿Cuál ha sido su sistema a la hora de recopilar toda la información?
-En primer lugar, hice la nómina de autoras, que en principio tenían que ser nacidas en Navarra; que escribieran en castellano, no por nada, sino porque, como no sé euskera, no quería trabajar con traducciones; que hubieran tenido algún reconocimiento literario; que participaran en la vida cultural de la comunidad y que tuvieran obra publicada, bien en libro impreso o en plataforma digital. Al final, me salieron 14 autoras nacidas aquí, y tres que no, pero residentes desde hace muchos años.

¿Y cómo trabajó desde ese punto?
-Contacté con ellas y quedé para entrevistarlas. Les hice un cuestionario completo y ellas me facilitaron material que era muy difícil que yo consiguera por mi cuenta, como artículos antiguos publicados en revistas especializadas. A eso se sumó el rastreo que hice en prensa, en antologías, reseñas de críticos, textos académicos... Luego, por supuesto, me leí su obra, y la valoré para saber cuáles son los temas que más se repiten y cuál es su estilo y, a partir de ahí, se trataba de construir el retrato individual de cada una y después la parte más interesante, que es establecer relaciones, porque si no hubiera ninguna entre ellas, sería mucho más difícil hablar de una generación.

¿Cómo recibieron ellas este interés por su parte?
-Con mucha ilusión. La mayoría me decía “¿pero me van a estudiar a mí en una tesis?”. Les sorprendía, y yo les tenía que decir que es importante hacer este estudio porque lo que ellas escriben y publican es parte de la historia literaria de Navarra. Les causó mucha satisfacción, por eso siempre se mostraron muy accesibles.

¿Diría que, en efecto, hay elementos que las convierten en una generación literaria?
-Yo diría que conforman una generación literaria en la que podemos hablar de tres grupos diferenciados. Tengo dos nacidas en los años 30 que nada tienen que ver con seis nacidas desde los 50, que, a su vez, nada tienen que ver con el resto, que nacen a partir de los 70. Las fechas son claves. Las primeras empezaron a escribir en una época franquista; las segundas están ya a medio camino, vivieron la dictadura, pero también la democracia, y, por último, las más recientes nada saben ya de la dictadura. Las preocupaciones y el estilo son diferentes entre unas y otras. Están las más clásicas, con temas religiosos y poemas dedicados a Navarra y las más jóvenes, que no tienen tapujos a la hora de hablar de nada. Y luego, dentro de cada grupo, aunque cada una es diferente, sí que tienen en común los temas y la versificación. Se puede ver que hay conexiones entre ellas.

¿Qué conexiones?
-En cuanto a los temas, las autoras del primer grupo se centran en poemas sobre Navarra, religiosos y sobre el amor romántico. En el caso de las nacidas en los 50, la cuestión de la religiosidad va quedando fuera y entran otros temas filosóficos y sobre el sentido de la vida, pero sin referencias a Dios. Y más que por Navarra, muestran inquietud por lo que sucede fuera, por la pobreza, el consumismo, incluso el maltrato a la mujer. Y a la hora de hablar del amor, rompen muchos esquemas, porque empiezan a hablar del placer, del cuerpo femenino, del amor no entendido como dependencia. En cuanto a las más recientes, el tema religioso no existe y el amor romántico ni se plantea, se condena, se critican los tópicos, ese concepto del heteropatriarcado...

¿También hay evolución estética?
-Hay una evolución grande. Las primeras son muy clásicas, practican el soneto; las segundas apuestan por el verso libre, y las terceras siguen con el verso libre, pero, además, lo rompen, lo parten, lo combinan con la prosa... Y encuentran lo poético no tanto en la forma como en otras cosas.

¿Se sienten herederas unas de otras?
-Es curioso, muchas de ellas se han leído y, por ejemplo, algunas del tercer grupo han asistido a talleres impartidos por las del segundo. Sí que hay un vínculo, pero ocurre lo que pasa en todas las generaciones, y es que tienen un despertar común, pero luego son cada una un estilo en sí mismas. Resulta muy difícil clasificarlas. Por ejemplo, en el tercer grupo hay dos o tres que son muy parecidas porque son amigas y comparten vivencias, pero en el segundo grupo han vivido mucho más separadas y eso no se da tanto. Eso sucede en todo el Estado y a la hora de publicar antologías de los años 80 y 90 no saben muy bien qué categorías establecer porque son todas muy diferentes.

¿Se nota que son mujeres?
-Se nota muchísimo. La mujer está muy presente en todo su trabajo. Ya no es la imagen de la mujer a través de la mirada del hombre, sino que adoptan la postura de “yo me expreso como mujer, con mis dolores, mis preocupaciones”. Y luego pasa que revisitan mitos clásicos como el de Andrómeda, por ejemplo, o personajes de la Biblia, y lo hacen desde su punto de vista, lo cual es muy interesante porque a muchos de esos caracteres los conocemos a través de los ojos del hombre. Se ve que hay una sensibilidad diferente. También escriben para denunciar la situación de las mujeres, para reclamar libertad...

¿Se han sentido discriminadas a la hora de publicar?
-La mayoría me dijeron que no. En el segundo grupo, alguna me dijo que sí, pero, por ejemplo, entre las más recientes todas lo negaron. Es más, me comentaron que cada vez leían a más mujeres y que las plataformas digitales habían favorecido su presencia. Y yo creo que ahora estamos en el momento en que si un producto poético funciona, no importa si lo ha escrito un hombre o una mujer. Hoy entre los jóvenes funcionan tanto Marwan como Elvira Sastre.

¿Cuáles son las que más le han sorprendido?
-Es una pregunta complicada (ríe). Por ejemplo, Marina Aoiz, que es de las que más producción poética tiene. Me la he leído toda y me he llegado a meter mucho en su mundo. Y de las más nuevas me ha llamado la atención lo mucho que arriesgan. Tienen su estilo y no les preocupa si son herméticas o no, como Regina Salcedo, por ejemplo.

¿A qué conclusiones ha llegado con este estudio?
-A un montón (ríe). Por ejemplo, la más bonita es que esa libertad que se adquiere a partir de la democracia sí que se ha visto reflejada y que la mujer, escalón a escalón y poquito a poquito, ha ido ganando protagonismo. Para mí, que la mujer hoy escriba sobre ella misma y esté revisitando los mitos femeninos es un paso muy grande; estamos cambiando los cánones.

¿Qué le gustaría hacer con este material después de presentar la tesis?
-Me gustaría que estuviera en las bibliotecas, al menos en las de Navarra, a disposición del público, de profesores, de alumnos...

De un vistazo
La tesis. ‘Búsqueda de identidad y renovación estética en la poesía femenina actual de Navarra en castellano (1975-2015)’.
Fecha. Presentará la tesis el 7 de febrero, a las 11.30 horas, en el edificio Encinas de la UPNA.
Directores. Patricio Hernández y Consuelo Allué.
La autora. Isabel Logroño es graduada en Filología Hispánica y Comunicación Audiovisual (UN). Da clases de Lengua y Literatura y Cultura Audiovisual en ESO y Bachillerato en Teresianas.

lunes, 30 de junio de 2014

#recursoselectronicos #tfg #homosexualidad #sociologia | Homosexualidad y sociedad: experiencias y estrategias vitales en la búsqueda de reconocimiento social


Homosexualidad y sociedad [Recurso electrónico] : experiencias y estrategias vitales en la búsqueda de reconocimiento social / David Urra Grimal ; director, Carlos Vilches Plaza
Trabajo Fin de Grado Universidad Pública de Navarra, Facultad de Ciencias Humanas y Sociología, Grado en Sociología Aplicada. Junio 2014.

/ ES / TFG / RE / Open Access / UPNA
/ Homofobia / Homosexualidad / Identidad sexual / Juventud / Navarra / SH / Sociología
TEXTO COMPLETO | Academica-e · UPNA
http://academica-e.unavarra.es/handle/2454/14043

Esta investigación tiene como objetivo conocer la vivencia de la homosexualidad en sociedad, así como el proceso de construcción social de la identidad homosexual en el estudiantado de la Universidad Pública de Navarra. El proceso de autoidentificación de la orientación del deseo se convierte en un paso inicial identitario. Los individuos, como seres sociales, necesitan el reconocimiento social para asumir una identidad, para ello se analiza el contexto sociocultural, y la interrelación individuo-sociedad para obtener el reconocimiento social del entorno. En esta interacción surgen múltiples aspectos de interés, como las experiencias de rechazo hacia la orientación homosexual, expresar la orientación en el entorno, y las estrategias vitales generadas por el individuo para vivir en sociedad y conseguir un equilibrio entre la opción homosexual y el necesario reconocimiento social.