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viernes, 28 de noviembre de 2025

#hemeroteca #lgtbi #memoria | Vigo, o la disidencia sexual en la Transición que no sale en los libros

Primera manifestación por la Libertad Sexual en Galicia, Vigo, 1981 //

Vigo, o la disidencia sexual en la Transición que no sale en los libros

La lucha por los derechos de homosexuales y trans encontró en los 70 un refugio en la ciudad gallega y un sustento en locales de la playa de Samil, bajo las anchas alas de Karina Fálagan, amiga de políticos y comisarios
Silvia R. Pontevedra | El País, 2025-11-28
https://elpais.com/espana/galicia/2025-11-28/vigo-o-la-disidencia-sexual-en-la-transicion-que-no-sale-en-los-libros.html

El 25 de junio de 1981, mientras las pancartas fabricadas con sábanas avanzaban por la Rúa do Príncipe en Vigo, el abogado laboralista Xabier Mañón subió a su despacho, junto a esa Porta do Sol donde ahora, cada año por estas fechas, pega un nuevo estirón un cono de luz que se anuncia como “el árbol de Navidad más alto de Europa”. Desde allí, en plena Transición democrática de una ciudad todavía sin leds virales, Mañón pudo inmortalizar con su cámara un acontecimiento mucho más luminoso: la cantidad de gente que secundaba la que fue primera manifestación del Orgullo Gay de Galicia y también a los muchos curiosos que se agolpaban en los márgenes. Todo transcurría pacíficamente, como si la ciudad asimilara con naturalidad la expresión pública de algo tanto tiempo a la sombra, perseguido y castigado como escándalo público, un delito que no se derogó hasta el 88.

Aquella marcha cívica “supuso una brecha irreparable en el muro de silencio con el que la dictadura escondía la existencia de la diversidad”, valora uno de los paneles que conforman la exposición La disidencia sexual en Galicia. Huellas para un tiempo nuevo, impulsada por el Consello da Cultura Galega en el edificio Redeiras de la Universidade de Vigo hasta el 5 de diciembre. En esa jornada histórica “se difundió el mensaje de que existían personas que vivían fuera de la norma sexual y de género, y de que la verdadera democracia no iba a llegar hasta que lo hiciese para ellas”. Tras desfilar por el centro urbano, la comitiva se citó para pasar la tarde en el parque de Castrelos. Allí, entre la euforia colectiva, algunos gais y lesbianas aprovecharon para salir del armario, incluso a ojos de familiares a los que habían invitado sin advertirles de nada.

Era un paso adelante, sin retorno en un asunto que, no obstante, continúa “pendiente” e “interesa a la sociedad en su conjunto”, recalca la muestra coordinada por Carme Adán y comisariada por la historiadora y activista del movimiento LGBTIQ+ Daniela Ferrández. Esta investigadora lleva años poniendo el foco en los movimientos de liberación sexual que, precisamente, no entran en el foco. Historias humanas lejos de las grandes capitales, que son las que aparecen en los libros. La exposición versa sobre el final del Franquismo y la Transición, recoge publicaciones, testimonios, fotos, documentación varia, y casos muy antiguos de personas que decidieron vivir conforme a lo que sentían a pesar de la represión dominante.

Manolo Santiso, registrado como mujer al nacer, fue detenido en 1939 en Carral (A Coruña) e ingresado en un reformatorio femenino por vestir, trabajar, fumar y hacer cosas “de hombres”, tales como ir a la taberna. Nada que ver con la relación libre que casi nueve siglos antes habían elegido vivir en Rairiz de Veiga (Ourense) Pedro Díaz y Munio Vandílaz. El suyo se considera el primer matrimonio homosexual documentado en la Península Ibérica. El 16 de abril de 1061, Vandílaz y Díaz asumían su compromiso “todos los días y todas las noches, para siempre“, y lo formalizaban en un escrito legal ”para conocimiento de los demás". “En lo relativo a la casa”, recogía el documento, “somos iguales en trabajo, en acoger visitas, en cuidarla, decorarla y gobernarla, así como plantar, edificar y trabajar en la huerta”. 

En la manifestación del 81, celebrada en Galicia cuatro años después de la primera en Barcelona, participaron los colectivos gais de Vigo, Santiago y A Coruña, aunados por la coordinadora gallega; asociaciones de vecinos; el Movemento Comunista de Galicia; la Asamblea Nacional-Popular Galega; y hasta el Comité Anti-Otan de la ciudad, los únicos cuya pancarta no reivindicaba la libertad sexual: “Yanquis fuera, ni OTAN ni bases”. Y aquel acontecimiento social protagonizado por los que habían vivido escondidos durante la dictadura encontró su eco en la prensa, pese a que no hacía más que un par de años, en 1979, que un compañero, el reportero Federico Puigdevall, había sido inhabilitado por seis años, condenado a un mes de prisión y al pago de 20.000 pesetas, por retratar desde el 77 la vida de las transexuales que trabajaban en locales de la playa de Samil. Los jueces de la Transición (en la Audiencia Provincial y el Supremo) vieron en su información gráfica un claro caso de “escándalo público” que dañaba la “moral colectiva”, y lo apartaron del oficio de periodista.

Sin embargo, tanto en sus reportajes en ‘El Pueblo Gallego’ y ‘Galicia Deportiva’ como en los que firmaba un joven Fernando Franco —hoy toda una institución ciudadana que a finales de los 70 escribía para la revista viguesa ‘El Pope’— se entrevistaba a artistas trans. Y se relataban con un lenguaje nada encorsetado los graves escollos sociales y las penurias vitales que padecían Paola, Milena, Raquel, Violeta, Gamba y Dalia Flores, con función en la sala de fiestas Riomar, encadenadas al mundo del espectáculo porque no encontraban otra forma de sustento.

Se habían conocido en Le Carrousel de París antes de la muerte de Franco, donde habían accedido a hormonas y en algunos casos a cirugías. Pero al fin habían podido volver a España, y llevaban un año por Vigo, aprovechando el creciente interés de los empresarios y el morbo del público por estos números musicales entre marabúes y lentejuelas. En las entrevistas, recordadas por Ferrández en su trabajo ‘Voces desde el gueto: vidas trans, oportunidades de supervivencia y esperanzas de cambio en el Vigo de la Transición’ (Cuadernos de Historia Contemporánea, Ediciones Complutense) se sinceraban con los reporteros: ellas preferían ser “modistas”, “oficinistas” o “dependientas”, pero ¿quién contrataría a una transexual?. Seguían sin tener un DNI acorde a su físico y todavía daba coletazos la franquista Ley sobre peligrosidad y rehabilitación social, que en 1971 había reemplazado a la Ley de vagos y maleantes. En las entrevistas, ellas se mostraban esperanzadas de que, desaparecido el dictador, todo esto se resolvería enseguida.

Estos cronistas del Vigo nocturno también narraron la primera fiesta gay que se celebró públicamente en Vigo, la primera del noroeste peninsular, que tuvo lugar en 1978 al amparo de una rotunda mujer con sombrero de ala ancha: Karina Fálagan. La empresaria de la noche, una especie de animal mitológico que se autoproclamó “Alcaldesa del Atlántico”, acababa de pasar por aquellas fechas de regentar el club Lady Hamilton, donde conoció los secretos de infinidad de políticos que lo frecuentaban, a lograr la concesión de un terreno municipal para montar el Jonathan Livingston Seagull, un restaurante y local de ‘striptease’, variedades y alterne en el arenal más famoso. Samil se sitúa a unos seis kilómetros de la fachada marítima del centro urbano, donde existía otro polo gay y encuentros entre los setos de los jardines de Montero Ríos (citados desde 1975 por guías internacionales como Spartacus International Gay Guide y All Lavender International Gay Guide).

En su trabajo, Ferrández considera a Karina Fálagan “una de las figuras centrales” en la configuración de ese territorio acotado de Samil en el que se respiraba cierta “benevolencia comprensiva” por parte de la policía de Vigo, donde no solía haber arrestos. Allí, según los testimonios que recoge la historiadora, esa mujer que presumía de ser amiga de Fraga y fue militante del PP protegía a la “gente del mundo gay”, probablemente gracias a esas relaciones que aseguraba tener con políticos y comisarios. La primera fiesta gay, celebrada en el Jonathan, fue para Ferrández, como la inauguración de su nuevo “jardín” de lo “prohibido”. La presentadora era la transexual Dalia Flores, y actuaron La Maruja, Paco España, el travesti Francis —asesinado un año después por la policía en Euskadi— y Manolito (o Manoli) Soler, natural de Vigo. “A algunos políticos, en medio de sus copas y sus cachondeos, les demostré que no era una inepta”, contaba Fálagan al desaparecido rotativo vigués ‘El Pueblo Gallego’: “Personas que están ahora en Madrid, a nivel alto, han sido clientes míos, incluyendo algún ministro actual”.

lunes, 3 de junio de 2024

#libros #consetimientosexual | La ficción del consentimiento sexual

La ficción del consentimiento sexual / Rosa Cobo Bedia.

Catarata, 2024 [06-03].
160 p.
Serie: Mayor.

/ ES / Libros / ENS / Antiqueer / Consentimiento sexual / Libertad sexual / Patriarcado / Sexofobia / Violencia sexual

📘 Ed. impresa: ISBN 9788410670389 / 15.50 €
📝 Cita APA-7: Cobo Bedia, Rosa (2024). La ficción del consentimiento sexual. Catarata.


Uno de los debates más actuales del feminismo. ¿Es lo mismo consentir que ceder? El consentimiento sexual es hoy uno de los grandes debates del feminismo. La lucha contra la violencia sexual y la libertad sexual han situado este tema en la agenda política. El consentimiento sexual es una categoría instrumentalizada por los sistemas patriarcal y neoliberal para objetualizar y mercantilizar los cuerpos de las mujeres. Pero, al mismo tiempo, también la teoría queer se muestra favorable al consentimiento con el objetivo de legitimar prácticas sexuales no normativas siempre y cuando la voluntad sea la condición del consentimiento sexual. Sin embargo, el feminismo considera que la voluntad no es suficiente si no va acompañada del deseo y de la igualdad. Este libro analiza algunas claves de este debate. ¿Cuál es la genealogía de este concepto? ¿Cómo contribuye a luchar contra la violencia sexual? ¿Por qué su peso recae sobre las mujeres y no sobre los agresores sexuales? ¿Hay consentimiento en una situación de dominación y desigualdad estructural? ¿Es lo mismo consentir que ceder? Rosa Cobo analiza el consentimiento sexual como una ficción política, un relato que resulta clave tanto para la reformulación de la dominación masculina como para su reapropiación política por parte del feminismo en su lucha por la libertad y autonomía para las mujeres.

😏 Rosa Cobo
es doctora en Ciencias Políticas y Sociología, profesora titular de Sociología en la Universidad de A Coruña y directora de Atlánticas. Revista Internacional de Estudios Feministas de la misma universidad. Directora académica del Máster ‘online’ Igualdad y Equidad en el Desarrollo (en cooperación con la Universitat de Vic). Cabe destacar algunos de sus libros: ‘Fundamentos del patriarcado moderno. Jean Jacques Rousseau’ (Cátedra, 1995), ‘Interculturalidad, feminismo y educación’ (Los Libros de la Catarata, 2006), Educar en la ciudadanía. Perspectivas feministas (Los Libros de la Catarata, 2008) y ‘Hacia una nueva política sexual’ (Los Libros de la Catarata, 2011). Sus últimos libros publicados son ‘La imaginación feminista. Debates y transformaciones disciplinares’ (Los Libros de la Catarata, 2019), junto a Beatriz Ranea, ‘Breve diccionario de feminismo’ (Los Libros de la Catarata, 2020) y ‘Pornografía. El placer del poder’ (Ediciones B, 2020).

jueves, 26 de mayo de 2022

#hemeroteca #libertadsexual | La Ley del solo sí es sí supera el trámite del Congreso y avanza hacia el Senado

Noticias de Gipuzkoa / Irene Montero y Ione Bellara se abrazan //

La Ley del solo sí es sí supera el trámite del Congreso y avanza hacia el Senado.

El dictamen de la ley de garantía integral de la libertad sexual ha salido adelante con 201 votos a favor, 140 en contra (PP y Vox) y 3 abstenciones.
EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2022-05-26
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/politica/2022/05/26/congreso-da-luz-verde-ley/1217285.html 

La ley del solo sí es sí avanza hacia el Senado después de que este jueves la mayoría del Pleno del Congreso haya mostrado su apoyo a la norma, que, en palabras de la ministra de Igualdad, Irene Montero, será de los derechos más importantes "que podamos dejar a nuestras hijas".

El dictamen de la ley de garantía integral de la libertad sexual ha salido adelante con 201 votos a favor, 140 en contra (PP y Vox) y 3 abstenciones.

Ya en el debate parlamentario la mayor parte de los grupos han defendido la ley aunque también han querido manifestar que no comparten algunas de las medidas recogidas en el texto final y echan en falta otras no incorporadas.

La ley, que ha sufrido cambios durante su tramitación en la Cámara Baja, mantiene la modificación del Código Penal para eliminar la distinción entre abuso y agresión sexual, hace del consentimiento expreso la clave para juzgar los delitos sexuales y garantiza una atención integral a las víctimas.

Además, con las enmiendas incorporadas considera ilícita la publicidad que contribuya a promover la prostitución, reconoce el derecho a la residencia y al trabajo a las víctimas de violencia sexual en situación irregular, en el marco de las autorizaciones excepcionales recogidas en la ley de extranjería.

También el derecho a recibir ayudas a las madres de los menores asesinados por sus parejas o exparejas, como víctimas de la violencia vicaria, y blindar la financiación de las medidas incluidas en el Pacto de Estado contra la violencia de género, al establecerse que el Gobierno deberá aprobar las partidas presupuestarias necesarias.

En esta jornada, tras una larga votación de decenas de enmiendas, solo se han aprobado cuatro en el pleno, la principal, consensuada por el PSOE, Podemos, ERC y Bildu para que los menores que cometan delitos sexuales tendrán la obligación de realizar programas formativos sobre educación sexual y de igualdad de género.

"El hermana yo sí te creo se convierte en ley"
"Hoy es un día muy importante para las mujeres de nuestro país; el solo sí es sí, el hermana yo sí te creo por fin se convierten en una ley; la libertad sexual, por fin, va a ser un derecho en nuestro país, y vamos a cambiar la violencia por la libertad y el miedo por el deseo", ha sentenciado Irene Montero durante su intervención que ha cerrado el debate.

La ministra ha advertido de que la libertad sexual de las mujeres será una realidad a pesar del "ruido reaccionario" de la extrema derecha, de los agresores y de la "justicia patriarcal": "Ustedes hacen mucho ruido, pero les demostramos que las feministas somos más", ha subrayado.

"El movimiento feminista vuelve a hacer historia; se lo debíamos a cada una de las víctimas, nos lo debíamos a nosotras mismas y, probablemente, sea uno de los derechos más importantes que podamos dejar a nuestras hijas en el presente y en el futuro; solo sí es sí, que viva la lucha de las mujeres", ha afirmado.

Ha agradecido a los grupos el apoyo y que hayan tenido un debate "honesto y riguroso", pero ha lamentado que el PSOE en su intervención de este jueves a través de la diputada Laura Berja "no haya reflejado el enorme trabajo" realizado para sacar adelante la norma.

Es violación
Y es que Berja ha criticado que la ley finalmente excluya el castigo al proxenetismo y que su grupo tuviera que retirar la enmienda socialista, en la pasada Comisión de Igualdad, dirigida a abolir la prostitución para que pudiera salir adelante con los apoyos de los socios del Gobierno en el Congreso.

La diputada socialista sí ha destacado que la del solo sí es sí es una lucha del movimiento feminista y es "una buena ley" porque da respuesta a las víctimas de violencia sexual y cambia el Código Penal para que las mujeres no tengan que volver a gritar en la calle que "no es abuso, es violación".

Marta González, del PP, ha rechazado el texto, porque, si bien el Pacto de Estado de Género comprendía una ley específica contra la violencia sexual, la que ha llegado al Congreso no es la que le gustaría y "habría que eliminarla prácticamente entera": "Parece una soflama de un programa electoral Unidas Podemos", ha dicho.

Para González, esta ley pone en riesgo la presunción de inocencia y será el denunciado el que tenga que probar que en la relación sexual ha habido consentimiento y no a la inversa. Además, ha criticado que desaparezca la distinción entre abuso y violación, y que la norma haya excluido los artículos a la prostitución.

Por su parte, Carla Toscano, de Vox, ha dicho que lo que propone su grupo es proteger a todas las mujeres de la violencia sexual, "pero de la de verdad, no a los inventos" del Gobierno. En su discurso, ha asegurado que "le da pena" que en la calle se dejen de escuchar "ciertas cosas" como: "Dime cómo te llamas y te pido para reyes" o "Ese es un cuerpo y no el de la Guardia Civil", que, a su juicio, son muestras de "ingenio popular".

Sofía Castañón, de Unidas Podemos, ha dicho que la ley es "un clamor" y ha lanzado un mensaje para la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso a la que le ha dicho que la libertad es no tener miedo de volver a casa después de tomarse una caña. "No es de malcriadas, es de demócratas".

Desde ERC, Pilar Vallugera, que ha cargado contra el PSOE por presentar la proposición de ley para abolir la prostitución, ha defendido la ley, porque el cuerpo de la mujer "es un bien protegido de primer rango".

El diputado del PNV Joseba Agirretxea ha reconocido que no todo lo que contiene la ley es del agrado de su grupo, pero ha considerado que "la fuerza y el sentido político y social del solo sí es sí tiene suficiente entidad para ser validada".

Desde Bildu, Isabel Pozueta ha mostrado su apoyo pero no ha compartido el "punitivismo", que, a su juicio, recorre la ley, porque "hay cuestiones que deben resolverse de otra manera".

El Grupo Plural también se ha posicionado a favor de la ley, al igual que Ciudadanos, cuya diputada Sara Giménez ha querido dejar claro que esta ley "no es un eslogan publicitario" sino que protege y mejora la situación de las víctimas.

La CUP ha anunciado su abstención por la inclusión en la ley de la enmienda sobre la publicidad que fomente la prostitución. La ley ahora pasará al Senado para continuar su camino parlamentario.

martes, 19 de abril de 2022

#hemeroteca #gais #homofobia | Iñigo Lamarca: "Hay que seguir profundizando e intensificando las políticas públicas para erradicar la homofobia"

EITB / Iñigo Lamarca //

"Hay que seguir profundizando e intensificando las políticas públicas para erradicar la homofobia"

EITB, 2022-04-19

https://www.eitb.eus/es/radio/radio-euskadi/programas/distrito-euskadi/detalle/8796984/hay-que-seguir-profundizando-e-intensificando-politicas-publicas-para-erradicar-homofobia/ 

Iñigo Lamarca continúa cosechando buenas críticas con 'La suerte de Regi', novela enmarcada en nuestra historia reciente en la que el protagonista lucha, no solo por los derechos sociales y políticos, sino también por su libertad sexual en un ambiente no siempre propicio.

Iñigo Lamarca define su primera novela como "una obra difícilmente clasificable". Confiesa, incluso, que presentó el primer borrador a la editorial Alberdania con ciertas dudas, pero la acogida de 'La suerte de Regi' entre los lectores "está siendo buena".

La novela aborda 45 años de nuestra historia reciente, desde el invierno de 1974 a la primavera de 2019, conjugando historias "de diferentes generaciones" con la crónica de las violencias políticas y homofóbicas acaecidas en este tiempo en Euskadi. Para que los "personajes sean creíbles, me he valido de personas que he conocido", explica el autor. El propio Regi, el personaje central, "bebe de una persona de carne y hueso", pero también hay "mucha imaginación", aclara quien fuera Ararteko y presidente de Gehitu.

El propio Iñigo Lamarca confiesa que cuando despertó a la sexualidad y se dio cuenta de que le atraían personas de su mismo sexo, llegó a creerse "un marciano". Reconoce, no obstante, que con la llegada de la democracia el ambiente homófobo de la época "empezó a suavizarse": "Había muchísimas ganas y necesidad de sentir la libertad en todos los órdenes, también en la vivencia de la sexualidad". Aunque, en su caso, no sufrió "ningún episodio de acoso homófobo, ni en la escuela ni en el trabajo", asevera que sí tuvo que combatir y liberar sus "demonios interiores".

Lamarca mantiene que "el proceso de liberación de las personas gays, lesbianas y transexuales va en paralelo al proceso de liberación e igualdad de las mujeres". El machismo es, en ambos casos, el que "genera las agresiones y la erosión de nuestros derechos fundamentales". A pesar de que "vamos por el buen camino", el también jurista defiende que "hay que seguir profundizando e intensificando las políticas públicas para erradicar por completo la homofobia". En este sentido, y aunque "el ambiente social, en general, es muchísimo más favorable que hace unos años", advierte -con referencia directa a las políticas de Vox- que hay amenazas encima de la mesa que pueden revertir la situación.

sábado, 6 de noviembre de 2021

#hemeroteca #trabajosexual | Quitar poder a la policía, dárselo a las prostitutas

Protesta de trabajadoras sexuales contra la nueva Ley de Libertad Sexual, 2021-11 //

Quitar poder a la policía, dárselo a las prostitutas

Nuria Alabao | Ara, 2021-11-06

https://es.ara.cat/opinion/quitar-poder-policia-darlo-prostitutas-nuria-alabao_129_4174113.html 

En su pugna con su socio de gobierno por la bandera feminista, Sánchez ha salido del último congreso del PSOE comprometiéndose a “abolir” la prostitución. Claro que podrá aprobar leyes punitivas que sancionen el sexo de pago pero no acabar con la actividad, como mucho, meterla aún más bajo la alfombra. El efecto conocido de este tipo de legislación en todos los países donde se ha aprobado ha sido, no la mejora de la vida de las prostitutas, sino el aumento de la clandestinidad de su actividad y por tanto, el incremento de sus dificultades y precariedad –y las de las víctimas de trata–.

Por su parte, el Ministerio de Igualdad ha introducido en la nueva ley de Libertad Sexual artículos que criminalizan el entorno de la prostitución. Las trabajadoras sexuales organizadas han explicado que estos artículos van a dificultarles trabajar de forma autónoma y que pueden acabar desahuciadas. Pero el gobierno no quiere escucharlas y ni siquiera se ha sentado con ellas para saber qué piensan las que van a ser las principales afectadas por esta legislación. Sí lo han hecho PNV, Bildu, JxC, la CUP y En Comú Podem que han pedido que se retiren estos artículos de una ley que se supone va sobre el consentimiento de las mujeres. Solo sí es sí, salvo cuando se cobra por ello. Entonces no se puede –¿o no se debe?– consentir. El mensaje social que se difunde desde el Estado es que una prostituta no puede negociar sus servicios o hacer valer sus derechos. Si no pueden consentir nunca, si todo cliente es un violador ¿cómo podrían denunciar las agresiones sexuales y los abusos que sufren?

Sí, la industria del sexo es patriarcal y en ella se dan situaciones brutales de explotación. Las prohibiciones contribuyen a ello. Históricamente, la mejor manera para luchar contra la explotación ha sido poder organizarse para combatirla y la obtención de derechos laborales. Si apostamos por las penalizaciones, por dar más poder a la policía y los jueces sobre las vidas de las prostitutas, la consecuencia es que no pueden luchar contra esa explotación. También sufrirán más desahucios, multas –las de la Ley Mordaza–, que les quiten a sus hijos o acabarán en la cárcel, encerradas en CIEs o deportadas, incluso las propias víctimas de trata. Lo cierto es que si les preocupa la seguridad de las mujeres el camino es otro: es el de la descriminalización. También en la lucha contra la trata, donde son las fronteras y la falta de derechos de las migrantes irregulares las que empujan a estas mujeres a las redes mafiosas.

Cuando se habla de despenalizar y dar derechos no se habla de regular –como en Alemania– en beneficio de los empresarios del sexo, sino de dar más poder a las prostitutas sobre las condiciones en las que ejercen, que puedan hacerlo con la máxima autonomía, que tengan mayores facilidades también para poder dejarlo. Por ejemplo, en la legislación de Nueva Zelanda, el modelo más completo de despenalización, cuando las trabajadoras sexuales deciden abandonar su actividad reciben inmediatamente la prestación de desempleo. (Y no, en las oficinas de empleo no ofrecen a nadie trabajo sexual.)

Bajo este modelo se despenaliza a la trabajadora sexual, al cliente, a terceras personas como gestores, chóferes y caseros y se regula la industria sexual mediante el derecho laboral. La adquisición y la facilitación de servicios sexuales quedan sometidas a las mismas leyes sobre la explotación, acoso y violación que se aplican en los demás contextos. Evidentemente no es una solución mágica para que los peligros de la prostitución desaparezcan –sobre todo para las migrantes sin papeles– pero desde que se aprobó, las trabajadoras sexuales dicen que tienen mayor capacidad de negociación con los clientes y sus patrones, más posibilidades de autoorganizarse para trabajar solas o con compañeras –y no para terceros– y menor estigma. También se sienten más protegidas por la policía –esa otra institución patriarcal– y sufren menos abusos por su parte.

Nuria Alabao es periodista y antropóloga.

miércoles, 15 de septiembre de 2021

#hemeroteca #libertadsexual #abolicionismo | Apuntes a la futura Ley de Libertad Sexual

cxtx / 8 de Marzo en la Puerta del Sol, Madrid //

Apuntes a la futura Ley de Libertad Sexual.

Desde una perspectiva feminista, que defiende la libertad sexual como un derecho, es problemático asociar la protección de esta libertad con la abolición de la prostitución, negando de forma explícita la capacidad de agencia de algunas mujeres.
Mar Garcia Puig / Laura Pérez Castaño / Susana Segovia | ctxt, 2021-09-15
https://ctxt.es/es/20210901/Firmas/37185/prostitucion-llibertad-sexual-feminismo-abolicion-mar-garcia-laura-perez-susana-segovia.htm 

Este septiembre se ha iniciado un curso político que aportará importantes avances en materia legislativa de varios ámbitos. El feminista será por supuesto uno de los ejes centrales. Gracias al empuje de un movimiento feminista más fuerte que nunca y a la presencia de Unidas Podemos en el gobierno del Estado, la Ley de Libertad Sexual ha entrado en la agenda legislativa. Dicha ley incluye artículos que celebramos, como la eliminación de la distinción entre abuso y agresión sexual, una demanda que produce consenso dentro del movimiento feminista y que llenó las calles a raíz de la sentencia de ‘La manada’, exigiendo una medida de este tipo al grito de “no fue abuso, fue violación”.

Sin embargo, no coincidimos con los artículos que hacen referencia a la prostitución. El Consejo de Ministros aprobó en julio un texto que anunció como abolicionista, con la incorporación de medidas que, en la práctica, funcionan para perseguir la prostitución y que impactaría negativamente sobre las mujeres que la ejercen. Esto se concreta a través de una figura conocida como “tercería locativa” que penaliza la colaboración de terceras personas en el ejercicio de la prostitución y que elimina el consentimiento sexual en el caso de mujeres que ejercen el trabajo sexual como método de subsistencia económica.

Si bien consideramos la ley como un gran avance, vemos muy problemática la propuesta concreta de la tercería locativa por tres razones principales. En primer lugar, porque en su puesta en práctica no diferencia entre trata con fines de explotación sexual y prostitución no forzada, dos realidades completamente distintas que requieren de abordajes diferentes. En segundo lugar, porque esta medida ya ha demostrado en otros contextos (incluso en España donde estuvo contemplada en el Código Penal hasta la reforma de 1995) no solo su fracaso a la hora de hacer desaparecer la prostitución, sino el empeoramiento de la vida de las mujeres que la ejercen. Por último, esta decisión desplaza el objetivo principal de esta ley, que es abordar el problema de la violencia sexual en nuestra sociedad, llevándolo al terreno conflictivo del debate sobre la prostitución.

La explotación sexual y la prostitución forzada son gravísimas formas de violencia machista y una violación de derechos humanos, que deben ser combatidas con la máxima firmeza. No en vano organizaciones de derechos humanos reclaman que la trata con fines de explotación sexual no se aborde de forma aislada al resto de formas de explotación, sino a través de una Ley Integral de Trata y desde una perspectiva de derechos. Queda mucho por hacer en este ámbito: como reclaman reiteradamente al Estado español diferentes instituciones europeas, es urgente mejorar la normativa existente y los planes de intervención, para que protejan de forma efectiva a todas las víctimas; mejorar los mecanismos para investigar y perseguir las mafias y poner en el centro las necesidades y la protección de la persona afectada. Asimismo, es imprescindible reformar la Ley de extranjería, dado que es uno de los principales elementos que sostiene las situaciones de trata e incrementa la vulnerabilidad, permitiendo la emisión de órdenes de expulsión a mujeres con claros indicadores de trata.

Por otro lado, incluir la lucha contra la explotación sexual en la Ley de Libertad Sexual en los términos expresados, implica necesariamente entender la prostitución como una violencia sexual. Para ello, el mecanismo que se propone crea una amalgama entre prostitución forzada y trabajo sexual, asumiendo que cualquier ofrecimiento de servicios sexuales a cambio de dinero es en sí una forma de violencia. Actualmente, la figura del proxenetismo ya está recogida en el Código Penal cuando este supone el uso de la “violencia, intimidación o engaño, o abusando de una situación de superioridad o de necesidad o vulnerabilidad de la víctima”. Incluir nuevas fórmulas va directamente vinculado a la persecución de la prostitución y, en consecuencia, de las mujeres que se ganan la vida de esta manera. Nos preocupa enormemente que se empeoren aún más las condiciones de vida de estas mujeres.

La pandemia ha mostrado con crudeza cómo la falta de reconocimiento de la prostitución como un trabajo ha dejado a muchas mujeres en situaciones de extrema vulnerabilidad, puesto que la base para conseguir derechos es a través del mercado laboral. Las prostitutas, al estar en la economía informal y en viviendas precarias, no han podido acceder a las ayudas para trabajadores y trabajadoras asalariadas o autónomas promovidas por el Gobierno del Estado.

Además, el cierre de locales y prostíbulos, en un contexto donde escasean los recursos de acogida, ha dejado a muchas mujeres directamente en la calle o bien ha implicado la acumulación de enormes deudas con los empresarios. Necesitamos otro tipo de políticas: alternativas laborales reales para las mujeres que quieran abandonar la prostitución, un esfuerzo constante para acabar con la feminización de la pobreza y el reconocimiento de derechos para aquellas mujeres que se dedican al trabajo sexual como manera de obtener ingresos para que puedan beneficiarse de todas las medidas de protección social.

La tercera razón por la que consideramos un error utilizar la futura ley de libertad sexual para luchar contra la prostitución es que desdibuja el debate que originó el proyecto legislativo, el debate sobre la violencia sexual y sobre el derecho de las mujeres a disfrutar de una sexualidad libre. Las leyes regulan nuestras vidas, otorgan derechos y también transmiten imaginarios. Una ley de libertad sexual es el marco en el que el Estado dibuja su concepción de la sexualidad, particularmente la de las mujeres, sus límites, sus transgresiones y sus violencias. Desde una perspectiva feminista, que defiende la libertad sexual como un derecho, es problemático asociar la protección de esta libertad con la abolición de la prostitución, negando de forma explícita la capacidad de agencia de algunas mujeres.

Hagamos que la ley de libertad sexual dé respuesta a aquello por lo que las mujeres de este país y el movimiento feminista han luchado. Una ley que promueva y refuerce desde la base la capacidad de agencia y el empoderamiento sexual de las mujeres y el acceso libre a la sexualidad. Una ley que proteja y se centre en la recuperación de las víctimas y en garantizar los derechos de aquellas mujeres que han vivido violencias sexuales.

Mar Garcia Puig es diputada de En Comú Podem del Congreso de los Diputados.
Laura Pérez Castaño es teniente de Alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona.
Susana Segovia es diputada de En Comú Podem del Parlamento de Cataluña.

martes, 24 de agosto de 2021

#hemeroteca #homosexualidad #memoria | El gran 'closet italiano': cuando la libertad sexual era viajar de Berlín al sur.

El Confidencial / Fotografía de Wilhelm von Gloeden //

El gran 'closet italiano': cuando la libertad sexual era viajar de Berlín al sur.

Hace 200 años, Italia era el paraíso de quienes no podían vivir libremente su sexualidad. Hoy, la coalición Draghi se divide por la última polémica sobre el colectivo LGTB.
Javier Brandoli | El Confidencial, 2021-08-24
https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-08-24/turismo-homosexual-siglo-xix-clases-altas_3213999/ 

Hubo un tiempo en el que la libertad sexual era viajar al sur. En Suecia, Alemania, Gran Bretaña o Estados Unidos las relaciones de gais y lesbianas eran un delito y una muestra de degradación moral que sociedades avanzadas no se podían permitir. Entonces quedaba el 'closet' italiano, más por pobre que por tener un alma aperturista, en el que refugiarse.

La homosexualidad convivía entonces en Europa empotrada en un armario, salvo espacios donde se aireaban las puertas. El turismo parece un fenómeno de las últimas décadas, de la globalización; pero el ser humano ha viajado siempre del frío al calor y de la rigidez de las reglas morales a la posibilidad de ser uno mismo. Era un viaje también entre ricos y pobres, porque la pobreza abría la permisividad de la carne entre los de distinto o mismo género. A finales del siglo XIX e inicios del XX, los nórdicos -hoy con fama de progresistas- convirtieron Italia en un paraíso donde vivir su sexualidad reprimida. Lugares como Capri o Taormina eran refugio del rico e intelectual mundo gay.

“En el siglo XIX y principios del XX existía un pacto social entre el Estado italiano y los homosexuales. A cambio de ofrecerles una relativa impunidad, el Estado exigía que no cuestionaran la supremacía del modelo de vida heterosexual. La doble vida no sólo era posible y tolerada, sino socialmente fomentada”, explica María Belmonte en su libro 'Peregrinos de la belleza', que trata de los nórdicos que se enamoraron de la cultura italiana y griega en los últimos siglos. La tradición, en un momento donde el tema LGBT vuelve a ocupar el centro mediático en Italia y buena parte de Europa, es también esta historia menos conocida.

Italia hoy, como pasa ahora en otros países de Europa como Hungría y Polonia, vive su particular polémica sobre el colectivo LGBT. La tramitación en el Senado de la llamada propuesta de ley Zan, que prevé castigar hasta con cárcel los ataques o expresiones homofóbicas, ha generado una tormenta política dentro de la extraña amalgama política del Gobierno tecnócrata de Mario Draghi. Populistas e izquierda apoyan la norma, con algunas desavenencias en matices; mientras, todo el bloque conservador se opone a la ley o a alguno de sus aspectos. En todo caso, los ultraconservadores niegan que su posición sea por rechazo al colectivo homosexual y apelan a que esta polémica obedece a un debate interesado de la izquierda.

Dentro del mensaje de la extrema derecha italiana, que navega a muchas aguas en este tema para no generar incendios innecesarios, algunas voces apuntan a recobrar los valores de la “tradición” para oponerse a los derechos civiles de lo que ellos califican como imposición de ideología de género. Pero la tradición italiana no siempre fue como marca la Iglesia católica o sus costumbres, no ya en la antigua Roma sino en la historia más reciente del país.

Las fotos de Von Gloeden
A finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, el sur de Italia era un espacio de libertad al que acudían muchos homosexuales y lesbianas del norte de Europa y Estados Unidos. “Taormina (ciudad de Sicilia) había llegado a ser junto a Capri (isla frente a Nápoles) uno de los destinos predilectos de los homosexuales acomodados en busca de amistades socráticas, atraídos por la legendaria belleza de los hombres italianos”, escribe Belmonte. La autora, que hace un repaso en la obra por la atracción de múltiples intelectuales europeos por Italia y Grecia en los siglos pasados, explica: “Goethe se permitió admirar los torsos desnudos de los gondoleros venecianos y se sintió impresionado por la naturalidad de las amistades homosexuales en Roma. Hay un grabado satírico de finales del siglo XIX que representa a un turista, entrado en años y carnes, negociando con un muchacho el precio de una visita a la Gruta Azul de Capri”.

La libertad sexual italiana era por entonces una marca del sur de Europa y algunos lugares del norte de África respecto al conservadurismo noreuropeo. La unificada Italia por la Casa Saboya devolvió a la legislación el delito de sodomía (que había sido eliminado en la mayor parte de regiones en décadas anteriores) salvo en el viejo Reino de las Dos Sicilias, donde la norma no se aplicó. Eso convirtió a dos ciudades especialmente, Capri y Taormina, en punto de encuentro de la comunidad gay y lesbiana occidental.

La sodomía fue finalmente suprimida del código penal italiano en 1889, en el denominado Código Zanardelli, y no sería de nuevo incluida hasta casi el inicio de la II Guerra Mundial por el fascismo de Mussolini. Il Duce, pese a que el acoso al colectivo LGTB fue duro en las calles, miró para otro lado, incluso en el nuevo Código Penal de 1930, hasta el pacto con los nazis de 1938, por dos razones: la primera, porque el macho italiano no podía ser homosexual, así que no hacía falta una norma para penar imposibles; y, la segunda, por no acabar con un rentable turismo que dejaba un buen dinero en las arcas. En los albores de la II Guerra Mundial eso cambió de golpe: “En San Domino, en la islas Tremiti, a partir de 1939, se creó una colonia donde se confinaba sólo a personas homosexuales”, recuerda un artículo sobre fascismo y homosexualidad de la 'Revista National Geographic'.

Antes de aquello, Italia fue la casa/refugio de diversos famosos homosexuales europeos. La llegada del fotógrafo alemán Wilhelm Von Gloeden supuso un cambió radical social por el libertinaje con el que vivía en su casa de Taormina, Sicilia, y las fotos que realizaba a jóvenes semidesnudos que empezaron a venderse por todo el mundo. Fueron aquellos tiempos en los que muchas personas adineradas de Europa se compraron villas en la ciudad siciliana que se convirtió en destino favorito de la clase alta continental. La absoluta libertad en la que se vivía en esa esquina de Sicilia acabó generando el repudio de los sectores conservadores: “¿Qué género de cura? ¿Qué profilaxis se puede aplicar para esa enfermedad modernísima que, nacida en Alemania, se agiganta a la sombra del escudo imperial, y quiere implantarse e incrementar sus sucursales en nuestro país?”, escribió un periodista local, Humberto Bianchi, que durante años exigió en sus escritos “extirpar la homosexualidad de la isla”.

También las mujeres intentaron encontrar en Taormina un refugio para su amor lésbico: “No solo muchos hombres, sino también muchas mujeres llegaron a Taormina fascinadas por su paisaje y especialmente por las jóvenes locales. A principios del siglo XX llegó de Crimea Sofija Parnok, la poetisa rusa del amor sáfico, que ya se había divorciado de su marido para disfrutar del amor con su colega Marina Tsvetaeva. Con la compañía de varias mujeres nobles, que esperaban encontrar su lugar idílico en la ciudad como lo hacían los hombres, pronto se dieron cuenta de que las celosas madres sicilianas eran capaces de hacer la vista gorda ante el comportamiento de sus hijos, pero ciertamente no podrían hacerlo con sus hijas por lo que abandonaron sus ilusiones y la isla”, escribe Martina Palumbo en un amplio reportaje titulado 'Las aventuras de barones gais en el inicio del siglo XX en Taormina'.

El escándalo Krupp
Capri fue la otra isla en la que el colectivo gay europeo encontró tregua. Muchos acusaban a los viajeros venidos de fuera de prostituir a muy jóvenes pescadores y campesinos que representaban para los artistas un particular canon de belleza. El ejemplo más famoso fue Nino Cesarini, un joven obrero y vendedor de periódicos romano trasladado a la isla al que muchos retrataron o fotografiaron como modelo de belleza en sus obras de carácter homoerótico. Había en todo caso un cierto mito sobre la belleza italiana de alguna forma influido por la sombra de la Grecia y Roma clásicas.

En Capri tuvo su residencia el médico sueco Axel Munthe. El reputado doctor fue uno de los primeros heterosexuales en negar que la homosexualidad fuera una enfermedad y en su famosa Villa de San Michele alojó a Oscar Wilde y su amante Lord Alfred Douglas tras salir el escritor irlandés en libertad tras dos años de cárcel en Gran Bretaña por sodomía y ultraje a la moral pública.

También vivieron en la isla el pintor alemán Paul Hoecker, el poeta francés Jacques d’Adelswärd o el pintor estadounidense John Singer Sargent, todos ellos homosexuales que tuvieron años de cierta “libertad” bajo el sol del Mediterráneo. El caso más sonado, sin embargo, fue el del famoso fabricante de armas alemán Friederich Krupp. El germano, considerado el hombre más rico de Alemania, casado y padre dos hijas e íntimo amigo del káiser Guillermo II, se construyó una villa en la isla a la que acudía con frecuencia a pasar los inviernos. “Allí mantuvo numerosas relaciones con chicos y hombres y llegó a estar muy unido a Adolfo Schiano, barbero y músico aficionado”, cuenta Belmonte.

Sin embargo, sus numerosos enemigos maniobraron para derribarlo cuando comenzaron los rumores de su vida disoluta. Primero fue el periódico francés 'Le Figaro' el que lo insinuó y después un periódico satírico napolitano, la 'Propaganda', le dedicó un artículo donde ya hablaba de su vida inmoral junto a jovencitos y le calificaba con el mote de Il Capitone ('la anguila'), que en el argot local tenía una connotación fálica. “Se han construido grutas de arte, refugios en el campo, se han establecido acuerdos en los que la gente practicaba las bajezas más repugnantes. (...) Y toda esta gente recurrió a malas prácticas para robarle dinero al rico degenerado extranjero, y muchos mendigos se enriquecieron detrás del cerdo que pagó mil facturas. (...) Exigimos a las autoridades italianas que intervengan, que dispersen al grupo de corruptos, que empujen a los turbios personajes de este turbio drama al manicomio o la cárcel. (...) Nos gustaría que nuestra pluma salpique fuego en este momento para derramarla sobre la nueva Sodoma”, decía el artículo.

Un periódico socialista alemán recogió estas informaciones y acusó a Krupp directamente de homosexual y de realizar orgías con menores en Capri. Incluso, cuenta un artículo de Stefano Bolognini titulado "El escándalo Krupp", el propietario de un hotel de Berlín, al que acudía con frecuencia el industrial, reveló que la mujer del millonario alemán se alojaba en otro albergue cuando ambos iban a la ciudad mientras que Krupp usaba las instalaciones donde de vez en cuando llegaban a trabajar camareros italianos que él encarecidamente recomendaba y a los que pagaba el salario a cambio de que le hicieran compañía.

El escándalo de toda esa información fue de tal magnitud que el hombre más poderoso del país, apodado el rey de los cañones, acabó suicidándose. Empezaba así el declive de aquellos años en los que la libertad sexual que se añoraba en el norte se encontraba en el sur.

martes, 13 de julio de 2021

#hemeroteca #libertadsexual | El Govern balear denunciará al 'tiktoker' Naim Darrechi por abusos sexuales

Google Imágenes / Naim Darrechi //
El Govern balear denunciará al 'tiktoker' Naim Darrechi por abusos sexuales.
El joven dijo en una entrevista que le "costaba" tener sexo sin preservativo, por lo que engañaba a sus parejas diciendo que era estéril para mantener sexo sin protección.
EFE | Público, 2021-07-13
https://www.publico.es/sociedad/libertad-sexual-govern-balear-denunciara-tiktoker-naim-darrechi-abusos-sexuales.html

El Govern balear denunciará a Naim Darrechi, uno de los ‘tiktokers’ con más seguidores de España, por abusos sexuales mediante engaño a un número indeterminado de mujeres, por la incitación a la violencia contra las mujeres y contra su libertad sexual, derechos sexuales y reproductivos y por los delitos relacionados que pueda poner de manifiesto la investigación.

La consellera de Presidencia, Función Pública e Igualdad y la presidenta del Instituto Balear de la Mujer, Mercedes Garrido, extenderán la solicitud a aquellas personas o entidades que al amparo del artículo 31 del Código Penal resulten ser autores o cooperadores necesarios de Darrechi, ha detallado la Conselleria en una nota.

Esta denuncia llega después de que el ‘influencer’ dijera en una colaboración con el ‘youtuber’ Mostopapi que le "costaba" mantener relaciones sexuales con el preservativo, por lo que optaba por engañar a las mujeres diciendo que era estéril para tener relaciones sexuales con ellas sin protección.

Atenta contra la salud sexual de las mujeres

Dado que el ‘tiktoker’ generaliza con todas las mujeres con las cuales ha mantenido relaciones sexuales, el Govern considera que tiene el deber de proteger de los abusos y agresiones sexuales y no permitir actuaciones que atenten contra la salud sexual y reproductiva de las mujeres.

El ejecutivo autonómico también pretende ir en contra de quienes enaltezcan o justifiquen estas acciones por cualquier medio de expresión pública y de la difusión de los delitos que puedan haber sido cometidos por motivos del sexo de la persona o por razones de género. Esto podría dirigirse al youtuber Mostopapi, muy criticado en las redes sociales por reírse ante las afirmaciones de Darrechi.

La consellera Garrido ha lamentado además que el ‘tiktoker’ haya puesto a muchas mujeres en "situación de riesgo en cuanto a enfermedades de transmisión sexual o embarazos no deseados".

Piden el cierre de sus redes sociales

Además de estos cargos, Darrechi se enfrenta a que cierren sus canales de Youtube y Tiktok, ya que el Instituto Balear de la Mujer le ha denunciado en el canal prioritario de la Agencia Española de Protección de Datos para pedir la clausura de estas redes.

La presidenta del Govern, Francina Armengol, ha afirmado en su cuenta de Twitter que su equipo no permitirá "que nadie en Baleares presuma de haber cometido abusos sexuales ni incite a otros a hacerlo" y que el Govern se querellará contra Darrechi "por los derechos de las mujeres, por la libertad sexual, por una tierra que dice 'no' al machismo".

La ministra de Igualdad ya lo denunció

La ministra de igualdad, Irene Montero ya denunció estas declaraciones en redes sociales diciendo que "quitarse el preservativo o eyacular dentro sin consentimiento es hoy abuso sexual y la Ley del 'sólo sí es sí' lo reconocerá como agresión".

Por ello, Irene Montero ya ha puesto en conocimiento de la Fiscalía las declaraciones de Darrechi. Tanto Naim Darrechi como Mostopapi han sido muy criticados también por otros ‘youtubers’, entre ellos, uno de los más conocidos de España, Ibai Llanos, que ha lamentado su actitud en un vídeo.


Y ADEMÁS…
El tiktoker Naim Darrechi pide perdón "de corazón": "Es mi culpa".

El mallorquín asegura que "tengo que pedir perdón de corazón por mi inconsciencia. A veces, no me doy cuenta de la responsabilidad que tengo".
El Confidencial, 2021-07-13
https://www.elconfidencial.com/espana/2021-07-13/tiktoker-naim-darrechi-pide-perdon-video-redes_3181819/

lunes, 21 de junio de 2021

#hemeroteca #lgtbi #memoria | 50 Años del Pasaje Begoña: de la Gran Redada a ser declarado Lugar de Interés Turístico

Torremolinos Chic / Pasaje Begoña. 1968 //
50 Años del Pasaje Begoña: de la Gran Redada a ser declarado Lugar de Interés Turístico

El Pasaje Begoña en la memoria LGTBI+. Parte I.
José Luis Yagüe Ormad / Asociación Pasaje Begoña | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2021-06-21
https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2021/06/21/50-anos-del-pasaje-begona-de-la-gran-redada-a-ser-declarado-lugar-de-interes-turistico/ 

*(Con motivo del 50 aniversario de la redada del Pasaje Begoña, en 1 de cada 10 vamos a dedicar varios días a compartir textos sobre su memoria, curiosidades, clientela habitual y devenires. Gracias a Asociación Pasaje Begoña por compartirlo en este espacio.)

El 24 de junio del 2021 se cumplen 50 años de la Gran Redada de Torremolinos que acabó con el esplendor y el halo de libertad y modernidad que se respiraba en el famoso Pasaje Begoña. En Sevilla, el alcalde Juan Espadas, acompañado del alcalde de Torremolinos José Ortiz y otras personalidades, entre las que se espera la presencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y representantes de Stonewall, de Nueva York y de Pulse, en Orlando, van a presidir un acto conmemorativo en la sede de la Fundación Cajasol.

Aquella monumental Redada que precisó movilizar a todas las fuerzas de Orden Público de Málaga y provincia para detener a más de 400 personas, que fueron hacinadas en la pequeña travesía lateral del Edificio de La Aduana, en cuyos bajos estaba la Comisaria de la Policía Nacional y en los pisos superiores las dependencias del Gobierno Civil y la residencia del gobernador, fue vivida de forma directa por el periodista José Luis Yagüe Ormad, aquel día actuando como Redactor Jefe al frente de la Redacción, situada en una primera planta de la Alameda Principal, del Diario “SOL de España”, cuya Dirección, Redacción, Rotativa y Talleres de impresión se encontraban entonces en la calle Valentuñana alta, en Marbella.

Dos jóvenes e intrépidos becarios que hacían las prácticas de periodismo en aquella Redacción situada encima de “Electrodomésticos Gallardo”, en el lateral derecho de la Alameda, subieron corriendo las escaleras sofocados. “Tenemos la exclusiva del año, exclamaba Luis. Pero la Policía Armada (los grises) nos ha requisado los magnetófonos donde teníamos entrevistas y testimonios, que vamos a tratar de reconstruir”, decía a José Luis Yagüe, que pronto los animó a escribir todo y pasar a informarse el mismo de la situación.

De esta forma fue como el diario “SOL de España” dio un amplio reportaje sobre lo sucedido. Los otros medios se limitaron a una escueta “nota oficial” donde se trataba de justificar la Gran Redada. Pero ya las cancillerías europeas se habían puesto en marcha para reclamar a Franco la libertad inmediata de sus súbditos, ya que además de turistas de diversos países, entre los detenidos había hijos de ministros y personalidades de relieve en Europa. La prensa extranjera se hizo eco dando la relevancia extrema que merecía.

Hoy, 50 años después, el periodista José Luis Yagüe Ormad que vivió el esplendor de las noches de Torremolinos y el deslumbrante mundo de arte y libertad que se disfrutaba en el Pasaje Begoña, nos regala el siguiente relato:

Torremolinos, donde nació el auge turístico de la Costa del Sol

En los años 65-70 Torremolinos era la joya de la corona del turismo español. La plaza Costa del Sol era un hervidero de gentes dispuestas a pasarlo bien. El tablao flamenco El Jaleo ofrecía su llamativo cartel. Sentarse a tomar algo y ver pasar a la gente en el mítico bar Pedro’s era un privilegio. El flamenco hacía furor. Se hicieron famosas las juergas flamencas en El Mañana y más tarde en Las Cuevas, en la cuesta de Las Mercedes, que era una sucursal de Las Brujas de Madrid. Cuando actuó La Contrahecha con el ballet de Las Brujas, aquello fue un acontecimiento.

Pero el ambiente se concentraba en torno a la plaza Costa del Sol. Allí en un sótano estaba la discoteca Le Bilboquet con un ambientazo increíble. Y subiendo un poco la cuesta hacia el Mercado, El Dorado tuvo unos años de gran esplendor.

No hacía mucho que Frank Sinatra había sido detenido por la Policía Armada en el hotel Pez Espada, harto de insultar a Franco. El Pez Espada era el no va más y sus propietarios el joyero Mato, de Madrid y el constructor vasco Alberola, lo mimaban en todos sus detalles. Al lado, el Remo concitaba a muchas personalidades y el club de playa era una gozada. Y Antonio, que nunca ocultó su condición gay, abría la hilera de monumentos al “pescaito” de La Carihuela, compitiendo con Prudencio, cuyo sobrino Félix Cabeza, era el camarero más simpático y avispado de la plantilla. Tanto que en pocos años después, montó el imperio de La Dorada con los mejores restaurantes de pescado de Sevilla, Madrid, Barcelona y hasta París.

En Torremolinos se despertó el auge del turismo en España. Conocí a un juerguista constructor vasco que triunfaba en Londres, Jesús Tamborero, que harto de que la Guardia Civil le cerrase una y otra noche el local nocturno de su pequeña urbanización de bungalows en la desembocadura del rio Guadarranque, lleno de ingleses que volaban hasta Gibraltar, aprovechó que el ministro del Aire, general González Gallarza (uno de los dueños de la Ginebra Larios) empezó a permitir que la cerrada base militar de El Rompedizo donde se posaban 50 bombarderos alemanes Heinkel-111, los famosos “Pedros”, recibiera vuelos comerciales de Gran Bretaña, Bélgica y Francia para empezar a traer a Torremolinos los primeros charter de ingleses, a los que pronto se unieron los vuelos de Sabena, belga, la holandesa KLM y más tarde Transavia que le llenaba el hotel Alay a Miguel Sánchez, su entonces director.

Era el boom del Turismo. Y Torremolinos había cogido la delantera. Hasta el príncipe Alfonso de Hohenlohe a la sazón presidente de la Cooperativa de Promotores de la Costa del Sol que construyó el Palacio de Congresos de Torremolinos, había montado una sucursal del Marbella Club en el King Club de la Nogalera, con un restaurante de gran lujo y exquisiteces junto a una deliciosa boite que contribuía a dar ambiente a las ya famosas noches de Torremolinos, casi enfrente de la recién inaugurada Tifanys.

Aquel ambientazo de la plaza principal de Torremolinos discurría hacia la playa del Bajondillo por la calle San Miguel, todo tiendas con la última moda, algún souvenir para contentar a los turistas y allí mismo el asador de Frutos, abierto hasta la madrugada con sus chuletones a la parrilla y las exquisteces de esa cocina castellana que le ha hecho famoso. Frutos Herrranz Sanz llegó desde Castilla y su primer chiringuito lo tuvo en la gasolinera Los Alamos, justo al lado de donde luego construyó su gran restaurante. Frutos era el gran complemento de la calle San Miguel y sobre todo de su más famoso punto de encuentro: el pasaje Begoña.

El Pasaje Begoña era algo único en aquella España que quería abrirse al turismo y a las libertades de disfrute y ocio, tal y como pensaba y deseaba el ministro Manuel Fraga con su mente abierta a la Europa que se estaba fraguando.

Era el Pasaje Begoña algo único e impensable en aquellos últimos años del franquismo. Un reducto de luces de colores, de la mejor música, de bares de diferente ambiente y música.

Pia Beck encandilaba con su romántica música al piano, mientras las parejas de chicas se cogían de la mano, se acariciaban y besaban dando rienda suelta a sus verdaderos sentimientos.

En cada uno de aquellos sitios de música, ambiente y placer había algo diferente. Algunos de aquellos bares, con entreplantas, permitían el goce de la compañía de dos chicos que se gustaban y se complacían. Y también otros donde el heterosexual podía estar con la chica que le apetecía. No había distingos. El pasaje Begoña, con sus bares y pubs uno tras otro era el paraíso de la libertad y el disfrute. No hacía falta ser gay o lesbi para disfrutar de la música, del ambiente, de tomar una copa a gusto, de la compañía grata que no tenía porqué ser obligatoriamente del mismo sexo. Había muchas parejas que iban a tomar una copa al pasaje Begoña, para oír el piano de Pía Beck o para deleitarse con la intimidad de las luces de colorines del neón, con la música y el ambiente.

En el Pasaje Begoña, igual que en el Bilboquet, en El Dorado o en El Jaleo, veías gentes de media Europa. Las suecas venían en bandadas a Torremolinos y venían a disfrutar. De Madrid se hacían escapadas de fin de semana, a veces utilizando “el Golfo”, el avión Caravelle de Aviaco que hacía el vuelo de Madrid a Málaga, de madrugada con escala en Sevilla y que llegaba a punto de coger el ambiente del Pasaje Begoña y de Torremolinos en su mejor momento, antes de las claras del día.

Toda marchaba que era una delicia. Y pasar una noche en Torremolinos era el deseo de la gente joven, con inclinación sexual o sin ella.

Pero, hete aquí, que un día, la mujer del gobernador civil Victor Arroyo había recibido a unas amigas de Madrid y éstas, querían conocer Torremolinos. Las llevó por las tiendas de La Nogalera y la calle San Miguel, viendo bañadores y llamativos pareos de diferentes colores. De pronto se metieron en el Pasaje Begoña, atraídas como libélulas en la noche por sus luces de colores. Metieron sus narices en el interior de algunos bares y salieron espantadas de lo que “vieron” allí. La señora, ni corta ni perezosa se fue el despacho del gobernador civil de la provincia y Jefe Provincial del Movimiento, Victor Arroyo y cómo le pondría la cabeza que “ordeno y mando” movilizó a todas las fuerzas de Orden Público disponibles y como no había bastantes autobuses ni vehículos para transportarlas, movilizó a aquellos camiones grises con toldo, del cercano Correos con matrícula PMM (Parque Móvil de los Ministerios) que sirvieron para “amontonar” de cualquier manera a los cientos de detenidos. Hay alguna versión que opina que ya el gobernador tenía en su cabeza intervenir en el Pasaje Begoña, pero fueron los gritos de la exaltada gobernadora, los que provocaron la inmediata decisión de llevar a cabo la Gran Redada del Pasaje Begoña.

Se calculaba que entre 400 y 500 fueron los detenidos en aquella Gran Redada del Pasaje Begoña. Contaban quienes la sufrieron que aquello tenía el más puro sello nazi, propio de la Dictadura que aún perduraba en España. No valieron excusas, ni el “yo soy”. ¡Cállese y arriba al camión!.

Se cerraron los accesos al pasaje Begoña y por allí no podía escapar nadie. Todos a los camiones. Los gritos y los lamentos eran estremecedores. Y los grises acallándolos con sus porras. Sin distinción, fuesen gays o simpatizantes o simples clientes, camareros o trabajadores del Pasaje.

Llevaron a todos los detenidos a Málaga. Cerraron el pasaje donde estaba la Comisaría cruzando unos camiones y con un doble cordón policial, para que no escapara ni uno. Mientras, se intentaba fichar a los detenidos uno a uno. Y a más de uno proponiéndolo para aplicarles la ley de Vagos y Maleantes que, sobre todas las cosas, se cebaba en aquellos gays que se manifestaban como eran. Triste y lamentable.

Con aquella acción del gobernador Víctor Arroyo, España se echó un manchón de tinta negra en sus comienzos como potencia turística y la repercusión internacional fue impresionante.

Hoy, 50 años después, el colectivo LGTB quiere recordar al Pasaje Begoña como el primer canto a la libertad sexual que se escuchó en España y la tremenda forma de represión con que se intentó ahogarlo. Y se vincula con la triste historia de Stonewall, el bar gay del Greenwich Village de Nueva York objeto de la redada policial que tuvo lugar en la madrugada del 28 de junio de 1969, dando origen a los disturbios que en ese mismo año propiciaron el auge del movimiento en favor de los derechos LGTB en los Estados Unidos, luego refrendados por Barak Obama.

Jorge M. Pérez García, como presidente de la Asociación Pasaje Begoña, y el conjunto de esa institución ha obtenido éxitos en su lucha por recuperar el buen nombre del Pasaje y lo que supuso como embrión del movimiento LGTBI consiguiendo reconocimientos importantes a nivel andaluz, nacional e internacional.

Y es que, el recuerdo y el reconocimientos a todos aquellos cientos de personas que fueron apaleadas por su condición sexual en aquel horrible monumento al fascismo más intransigente que fue la Gran Redada, no debe olvidarse, como la página más negra en la historia del turismo en la Costa del Sol.

José Luis Yagüe Ormad. Decano de los periodistas de Málaga, Marbella, el Campo de Gibraltar y la Costa del Sol.

miércoles, 7 de abril de 2021

#hemeroteca #violenciasexual #justicia | Ocho meses de cárcel para Kote Cabezudo en su cuarta condena

Imagen: Donostitik / Reclamando justicia para las víctimas de Kote

Ocho meses de cárcel para Kote Cabezudo en su cuarta condena.

El fotógrafo está investigado por distintos delitos de índole sexual y estafa a una veintena de modelos.
EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2021-04-07
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/sociedad/2021/04/07/ocho-meses-carcel-kote-cabezudo/1102054.html 

El fotógrafo donostiarra Kote Cabezudo ha sido condenado a ocho meses de cárcel por desobediencia a la autoridad en la que hasta ahora es la cuarta condena en su contra dictada por distintos juzgados de Donostia.

Junto a esta última sentencia conocida ayer y que aún puede ser recurrida, por el momento Cabezudo ha sido condenado en firme en dos ocasiones, mientras que otro fallo se encuentra apelado ante la Audiencia de Gipuzkoa.

El fotógrafo está investigado por distintos delitos de índole sexual y estafa a una veintena de modelos en diferentes causas abiertas en distintos juzgados de la capital guipuzcoana.

El asunto principal, iniciado en 2013 y en el que se halla procesado por la posible comisión de 47 delitos, varios de ellos contra la libertad sexual de sus víctimas, no tiene aún fecha para juicio.

De él penden numerosas piezas desgajadas por causas menores, una de las cuales corresponde a la sentencia conocida ayer, que además de la citada pena de prisión impone al acusado la obligación de compensar con 3.000 euros a una víctima.

La imagen de una menor
Según esta resolución, el caso se remonta al mes de marzo de 2013, cuando Cabezudo subió una imagen de una chica menor de edad a una cuenta de una red social dedicada "a promocionar trabajos fotográficos de corte erótico" realizados por el mismo fotógrafo, "compartiéndola públicamente con el resto de usuarios".

El escrito judicial recuerda que con posterioridad a estos hechos, el 4 de julio de 2014, la Audiencia de Gipuzkoa ordenó al acusado "la retirada inmediata" de Internet de todas las imágenes de sus presuntas víctimas.

Más tarde, el 25 de enero de 2017, el Juzgado de Instrucción número 4 de Donostia, requirió también al inculpado para que "procediera a la inmediata retirada de toda página web o perfil público de red social o cualesquiera similares" de todo el material fotográfico o videográfico que tuviera" de las víctimas. No obstante, a pesar de estos dos mandatos judiciales y "del largo tiempo transcurrido, el 4 de mayo de 2018 la fotografía de la perjudicada seguía siendo públicamente accesible y visible en el perfil" de una red social del acusado, debido a su "inacción consciente".

La sentencia aclara además que Cabezudo era "perfecto conocedor de los mandatos judiciales, así como de las responsabilidades penales en las que podía incurrir en caso de desobediencia tras los apercibimientos correspondientes".

El texto señala asimismo que su víctima "presenta síntomas de angustia y ansiedad por los hechos denunciados, reclamando expresamente las acciones civiles y penales que pudieran corresponderle".

Junto a todos estos casos, el fotógrafo aún tiene pendiente la celebración de un quinto juicio, por presuntamente desobedecer un mandato judicial de retirar imágenes de otra víctima, menor de edad, de su canal de Youtube, que fue aplazado el pasado 2 de marzo.

Además, el procesado también tiene señalada una sexta vista para este mismo mes de abril, también por presuntamente incumplir el mandato judicial de borrar de Internet varias imágenes de sus víctimas.

El asunto principal en el que se halla procesado por la posible comisión de 47 delitos todavía no tiene fecha para juicio.

martes, 2 de marzo de 2021

#hemeroteca #trans #transfobia #terf | Incoherencias

Imagen: El País / Concentración trans en Madrid

Incoherencias.

Reducir la cuestión trans a la autodeterminación individual es análogo a defender el derecho a ejercer la prostitución libremente elegida, o el contrato mercantil de los vientres de alquiler.
Enrique Gil Calvo | El País, 2021-03-02
https://elpais.com/opinion/2021-03-01/incoherencias.html 

Se dramatizan los desencuentros del Gobierno de coalición. Antes se debía a los comicios catalanes, ahora a la formación de un Govern en el que Podemos quiere participar con ‘entrismo’ estratégico. Pero la verdadera razón es como siempre la diferenciación de la marca electoral, como en el reparto de papeles entre el poli bueno, Pedro Sánchez, y el poli malo, Pablo Iglesias. Ahora este sobreactúa en su papel de tipo duro, no condenando de manera expresa los disturbios violentos (que no “altercados”: riñas o peleas entre dos bandos, pues la policía no es una banda como las cuadrillas de pirómanos) para congraciarse con los ‘cupaires’. Pero a la vez que justifica la violencia, lo que es una muestra de machismo, pretende ser el más feminista de la clase. ¿No es esto una muestra de incoherencia, como ser a la vez Gobierno y oposición, progresista e iliberal, censor de y aspirante a la politización judicial?

Hablando de feminismo, otro de los desencuentros del Gobierno de coalición se da con las leyes de género: de la autodeterminación trans al solo sí es sí. ¿Estamos ante otra escenificación o se trata de una nueva incoherencia de Podemos? Dejo de lado la ley de consentimiento sexual, pues el dictamen unánime del CGPJ habla por sí solo. Pero no puede pasarse por alto la incoherente defensa de la autodeterminación sexual. Vaya por delante mi apoyo sin reservas a todas las personas transexuales discriminadas, cuyos derechos inalienables hay que defender de forma inexcusable. Pero creo que la filosofía subyacente a la autodeterminación sexual resulta discutible por incoherente.

¿No solo el género cultural sino también el sexo biológico puede elegirse a la carta, como haría un consumidor soberano? ¿Se acepta el individualismo metodológico que reduce todo a una cuestión de libre elección personal, como si no existieran las desigualdades estructurales? ¿No se cae así de lleno en el neoliberalismo sexual denunciado por Ana de Miguel? ¿Y no se incurre así también en el idealismo denunciado por Marx de creer que la realidad material es una creación de la conciencia individual? Reducir la cuestión trans a la autodeterminación individual es análogo a defender el derecho a ejercer la prostitución libremente elegida, o el contrato mercantil de los vientres de alquiler. Algo esperable de un partido liberal como Ciudadanos, pero incoherente en otro como Podemos, que conoce la existencia de la desigualdad estructural independiente de las conciencias individuales.

Recuérdese la obra de Judith Butler, que comenzó defendiendo las ‘performances’ de género compatibles con la autodeterminación personal pero, cuando se le reprochó su carácter idealista, rectificó hasta escribir su materialista ‘Cuerpos que importan’. Pues no todo es una creación mental: los genes importan. Y las estructuras sociales, que discriminan a las mujeres imponiéndoles hábitos dependientes, también importan. De ahí la reacción feminista contra la ley trans, rechazando legalizar la libre apropiación cultural del cuerpo de las mujeres.

lunes, 1 de marzo de 2021

#hemeroteca #libertadsexual #feminismo | Objeciones feministas al actual proyecto de Ley de libertades sexuales

Imagen: El País

Objeciones feministas al actual proyecto de Ley de libertades sexuales.

Resulta indefendible la introducción en el Código Penal de delitos sexuales que quedan establecidos volviendo inválido e irrelevante el consentimiento de las mujeres.
Cristina Garaizabal / Laura Macaya / Empar Pineda / Clara Serra | El País, 2021-03-01
https://elpais.com/opinion/2021-02-28/objeciones-feministas-al-actual-proyecto-de-ley-de-libertades-sexuales.html 

Quienes firmamos estas líneas consideramos que dentro de los feminismos existe una rica y poderosa genealogía de luchas por la emancipación que es hoy especialmente importante para hacer frente tanto a la desposesión y precarización generalizada que produce el capitalismo financiero global como a los proyectos reaccionarios que amenazan con recortar nuestros derechos y libertades. Necesitamos hoy un feminismo que apueste por políticas transformadoras fuera del abuso del código penal que caracteriza a la política conservadora, comprometido con ampliar nuestros márgenes de autonomía y libertad y que defienda los derechos de las mujeres más precarias y vulnerables.

Por ello, consideramos urgente y necesario destacar los problemas que en este sentido supone la aprobación del Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual tal y como ha sido propuesto por el actual Gobierno de coalición. Encontramos en él una preocupante apuesta por el punitivismo, detectamos una deriva puritana que no hace más que reforzar los argumentos patriarcales de la sacralidad del sexo de las mujeres e identificamos medidas que van a suponer aun mayores obstáculos y dificultades para mujeres que ya sobreviven en condiciones de alta precariedad, como es el caso de las trabajadoras sexuales.

Este proyecto de ley es punitivo al suponer una ampliación de las conductas que pueden ser consideradas delitos, como es el caso del acoso sexual callejero, la tercería locativa y una nueva definición de proxenetismo no coactivo. Nos parece que un feminismo emancipador debe ser crítico con las formas tradicionales de ejercer el poder y con el endurecimiento de un sistema penal que siempre recae con más intensidad sobre las poblaciones más vulnerables. En cuanto a las formas de comportamiento sexista más leves que las mujeres pueden vivir —tanto en la calle como en otros espacios—, creemos que el feminismo está hoy en día capacitado para combatir el machismo a través de la educación, la pedagogía y la disputa cultural de los sentidos comunes, pero nunca colaborando en la construcción de un sentido común punitivo que solo puede acabar siendo funcional al avance de las derechas.

El abordaje penal de las violencias de género no se ha demostrado eficaz como estrategia de prevención del delito y no ha dado resultados significativos respecto a la disminución de los índices de violencia. Creemos que el feminismo tiene que apostar más por la transformación de las conductas que por la sanción y el castigo. Si algo sigue estando pendiente en las políticas públicas feministas es la puesta en marcha de políticas basadas en el fortalecimiento de la capacidad de agencia y de decisión de las mujeres. Esperamos por parte de un gobierno progresista la apuesta tanto por un derecho penal mínimo como por políticas decididas contra la pobreza, la precariedad y la falta de independencia económica de las mujeres. En este sentido nos parece preocupante la propuesta de un reforzamiento penal que no está basada en la eficacia y que parece tener más que ver con el derecho penal simbólico o las rentabilidades políticas del populismo punitivo.

Esta ley, de orden proteccionista y centrada en las “soluciones” penales, desatiende que el principal reto para ampliar la libertad de las mujeres es el de deshacer la tradicional estigmatización del deseo y el placer femeninos. En este sentido, la petición de un sexo explicitado que hace la ley, supuestamente purificado de todas las ambigüedades, dudas, inconsciencias o incluso malentendidos que forman inevitablemente parte de la negociación sexual, nos parece que no va a suponer una ampliación del margen de las mujeres para explorar los deseos con libertad, sino un contraproducente incremento de la regulación sexual en nombre de la seguridad. La definición de consentimiento recogida en el anteproyecto de ley, que establece que todo acto sexual en el que no se manifieste la voluntad expresa de participar en el mismo puede ser considerado delito, nos parece que refuerza la imagen patriarcal tradicional de la vulnerabilidad y la fragilidad femeninas. Esta manera de entender el consentimiento promueve una visión sacralizada e infantilizada de la sexualidad de las mujeres al impedirles elaborar, por sí mismas y al margen del proteccionismo estatal, estrategias para establecer límites sexuales ante conductas intrusivas de baja entidad.

Basándose en esta mirada victimizadora de las mujeres y en un excesivo proteccionismo estatal, se niega la capacidad de decisión de las trabajadoras sexuales al establecer como delito el proxenetismo no coactivo. Queremos manifestar nuestro rechazo a un texto legal que considera a las mujeres no aptas para otorgar consentimiento, dando por hecho que encontrarse en una situación de vulnerabilidad te convierte en alguien que no sabe lo que quiere. De nuevo creemos que la tarea de las instituciones ha de ser garantizar derechos para fortalecer, empoderar y ampliar la capacidad de negociación, pero nunca poner en duda la mayoría de edad de las mujeres. No creemos que las mujeres tengan siempre razón —como no lo creemos de los hombres—, pero, como feministas, combatimos el tradicional descrédito que el patriarcado ha hecho de la voz de las mujeres. En este sentido nos parece indefendible, y menos en nombre de lemas como “Yo sí te creo”, la introducción en nuestro código penal de delitos sexuales que quedan establecidos volviendo inválido e irrelevante el consentimiento de las mujeres. Manifestamos nuestra profunda preocupación por la posibilidad de que, en nombre del consentimiento de las mujeres, se apruebe un texto legal que supone la anulación del valor del consentimiento de las mujeres.

Laura Macaya
es especialista en intervención y diseño de políticas públicas en violencia de género. Activista en Proyecto X. Empar Pineda Erdozia es cofundadora de la Comisión proderecho al aborto y del Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid. Clara Serra es filósofa, profesora e investigadora de la Universidad de Barcelona y Cristina Garaizabal es activista feminista y psicóloga. Cofundadora del Colectivo Hetaira.

Firman además este texto Virginie Despentes. Escritora. Carolina del Olmo. Filósofa y escritora. Itziar Ziga. Activista feminista, periodista y escritora. Paloma Uría. Doctora y militante feminista y antifranquista de Asturias Raquel Osborne. Socióloga feminista. Miren Ortubay. Profesora de Derecho Penal. Dolores Juliano. Antropóloga feminista. Nuria Sánchez Madrid. Filósofa y profesora de la UCM. Maria Luisa Maqueda Abreu. Catedrática de Derecho Penal de la Universidad de Granada. Ruth Mestre i Mestre. Profesora de Filosofía del Derecho de la U.V. Nuria Alabao. Periodista y activista. Miguel Missé. Sociólogo y activista trans. Rosa Montero. Periodista y escritora. Alba Pez. Socióloga y militante feminista. Fefa Vila Núñez. Activista queer y profesora UCM. Mamen Briz. Periodista y activista feminista. Rommy Arce. Militante de Anticapitalistas. Marta Jiménez Jaen. Profesora de Sociología del género de la Universidad de La laguna. Noemi Parra Abaúnza. Profesora de Trabajo Social de la ULPGC. María Teresa Márquez González. Abogada y militante feminista Sara Rodríguez Pérez. Pedagoga y sexóloga. Belén González. Educadora social. Programa Por los Buenos Tratos- Acción en red Andalucía. Nerea Fillat. Editora y miembro de la Fundación de los Comunes. Isabel Cercenado Calvo. Activista feminista. Máster en Género y Políticas de Igualdad UV. Belén Gutiérrez García. Feminista y educadora infantil. Sejo Carrascosa Lopez. Activista marika. Lumagorri cisheteroaren aurkako taldea. Ester Pérez González. Periodista. Antonio Navarro Escudero. Miembro de la Ejecutiva Regional de CCOO Castilla la Mancha. Maria Victoria Delicado Useros. Profesora Titular de la Universidad de Castilla la Mancha. María Nebot. Profesora de Filosofía, activista feminista y ex Consejera de Igualdad del Cabildo GC. Santiago Alba Rico. Filósofo y escritor. Concha García Altares. Activista feminista, Cofundadora del Colectivo Hetaira. Josetxu Riviere. Especialista en trabajo en masculinidades e igualdad. Zelia Garcia, Periodista, consello redacción Andaina. Nanina Santos, Equipo redacción ‘ANDAINA, revista galega de pensamento feminista’. María López Montalbán. Educadora y exvicepresidenta de la Asamblea Regional de Murcia. Norma Vázquez García. Terapeuta feminista. Elo Mayo Cabero. Experta en políticas públicas de género. María Valvidares. Profesora de Derecho Constitucional Universidad de Oviedo. Mª Antonia Caro. Educadora social. Activista feminista. Josefina Jiménez Betancor. Enfermera. Activista feminista. Estefanía Acién González. Profesora de Antropología Social de la Universidad de Almería. Participante en la iniciativa #UniversidadSinCensura. Carmen Heredero. Feminista y sindicalista. Especialista en coeducación. Paky Maldonado López. Psicóloga, orientadora educativa, docente LGTBI

jueves, 25 de febrero de 2021

#hemeroteca #libertadsexual | El Poder Judicial rechaza por unanimidad los ejes del 'solo sí es sí' de Irene Montero

Imagen: Vozpópuli / Irene Montero, ministra de Igualdad

El Poder Judicial rechaza por unanimidad los ejes del 'solo sí es sí' de Irene Montero.

Advierten de que "se estarían alterando las normas sobre la carga de la prueba en el proceso penal, con riesgo de afectación del principio de presunción de inocencia".
Alejandro Requeijo | Vozpópuli, 2021-02-25
https://www.vozpopuli.com/espana/poder-rechaza-irene-montero.html 

El Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha aprobado por unanimidad el informe al anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, acogiendo el texto de la ponencia de los vocales Roser Bach, Juan Manuel Fernández y Pilar Sepúlveda que se mostraba crítico con la iniciativa más conocida como la Ley del 'si es sí' impulsada por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero, informan fuentes del órgano de Gobierno de los jueces.

Este es un paso antes de la tramitación de cada ley que consiste en pedir opinión a los órganos consultivos, entre ellos la Fiscalía y el Consejo General del Poder Judicial. Su opinión no es vinculante, pero sirve como referencia a la hora de advertir fallos en el texto impulsado por el Gobierno. Este debate se ha producido en el Pleno que están celebrando los vocales del Consejo con la vista puesta en las conversaciones entre PP y PSOE para la renovación del órgano y que incluye a otras instituciones. La reunión ha comenzado a las 10.30 horas y también han acordado posponer los nombramientos de nuevos jueces a la semana que viene para facilitar el acuerdo.

Roser Bach fue propuesta para integrar el órgano por el PSOE, Juan Manuel Fernández por el PP y Pilar Sepúlveda, por el PSOE. Esta última es abogada experta en violencia de género de Sevilla. El informe aprobado critica algunos de los aspectos más destacados de la norma, como la definición de consentimiento o la absorción del delito de abusos sexuales en el de agresión sexual. Los magistrados no están de acuerdo con la definición de consentimiento que se realiza en la redacción. De hecho, la consideran "innecesaria" porque, según explican, en materia de delitos contra la libertad sexual, el Código Penal vigente "ya se asienta sobre la idea de consentimiento", aunque no incluya una definición del concepto.

Además, cree que el consentimiento plantea una "problemática probatoria" (cuándo existe o no consentimiento), y que las eventuales dificultades procesales para acreditar la ausencia de consentimiento no pueden trasladarse al ámbito de la tipicidad con la incorporación de una definición normativa de un elemento típico. A juicio de los vocales del Pleno del CGPJ, la definición desplaza la carga probatoria, configurando un elemento negativo del tipo cuyas distintas notas características (manifestación libre, actos exteriores, concluyentes e inequívocos y voluntad expresa de participar en el acto) deberían ser probadas por la defensa para excluir la tipicidad.

"No logrará evitar la victimización"

"De esta forma, se estarían alterando de modo sustancial las normas sobre la carga de la prueba en el proceso penal, con riesgo de afectación del principio de presunción de inocencia", apuntan las observaciones de los magistrados, avanzadas por Europa Press. Del mismo modo, apuntan que esta redacción "no logrará evitar la victimización secundaria" porque "hará girar los interrogatorios hacia el modo en que la víctima suele prestar consentimiento sexual para determinar el alcance de las circunstancias concurrentes.

Además, cree que la definición de consentimiento contiene "elementos contradictorios" al "admitir claramente en su primera parte que la manifestación de la voluntad pueda ser expresa o tácita y exigir en su inciso final que sea expresa". Para eliminar esa contradicción se propone que el precepto se refiera a la voluntad a secas, como, señalan, ya hace el Código Penal, que podrá manifestarse de modo expreso o tácito.

Una de las principales medidas que incorpora esta ley del 'solo sí es sí' es la unión en una misma tipificación de delito el abuso y la agresión sexual. Uno de los principales debates que desencadenó el juicio del caso de 'La Manada' de Pamplona. A juicio del Consejo esto entraña riesgos ya que el autor del delito "no tendrá mayores consecuencias emplear un medio comisivo más lesivo que otro de intensidad menor".

Proponen sustituirlo por una modalidad agravada de agresión sexual cuando concurra un medio comisivo especialmente lesivo (claramente, con violencia, con amenazas), imponiendo la pena en su mitad superior. El informe señala, además, que esta medida incurre "en el riesgo de castigar con gran severidad conductas que presentan un menor grado de lesividad". El CGPJ reconoce que, para evitarlo se ha incorporado en la norma un tipo atenuado facultativo que permite al juzgador imponer una pena menos grave en atención a la "menor entidad del hecho". Sin embargo, los magistrados creen que "adolece de imprecisión y falta de taxatividad, dejando un amplísimo margen interpretativo que podría comprometer el principio constitucional de legalidad penal".

La decisión del CGPJ se produce después de que el Consejo Fiscal (la Fiscalía) sí avalase el anteproyecto a finales del año pasado. Entendían que la definición de consentimiento otorga "más claridad a esta figura". Aún así, instaba a mejorar algunos puntos. A estos dos informes, hay que sumar el del Consejo de Estado. Una vez valorado por los tres organismos, este anteproyecto, que fue aprobado como tal por el Consejo de Ministros el 3 de marzo de 2020, deberá volver a ser aprobado por el Ejecutivo como Proyecto de Ley y después iniciar su tramitación parlamentaria en el Congreso.