Mostrando entradas con la etiqueta Emilio Calderón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emilio Calderón. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de septiembre de 2016

#hemeroteca #homosexualidad | Vida íntima de Vicente Aleixandre

Imagen: El Mundo / Vicente Aleixandre
Vida íntima de Vicente Aleixandre.
La publicación de 'La memoria de un hombre está en sus besos', de Emilio Calderón, recupera los amores del Premio Nobel.
Luis Antonio de Villena | El Mundo, 2016-09-01
https://www.elmundo.es/cultura/2016/09/01/57c72c9246163f865e8b4581.html

La editorial barcelonesa Stella Maris otorgó su segundo premio de Biografías y Memorias, allá por febrero, a una biografía de Vicente Aleixandre realizada por un escritor no muy popular, Emilio Calderón, que nunca conoció a Aleixandre, lo que, con todo, es secundario. El libro se titula (un verso del poeta) ‘La memoria de un hombre está en sus besos. Vicente Aleixandre. Biografía’. En un país tan poco dado a las biografías veraces y que no tiendan a convertir al biografiado en una sacra estatua de mármol, toda biografía con visos de verdad (aunque tenga lagunas y zonas peor que ambiguas) es bienvenida y despierta curiosidad.

Existían dos breves biografías de Aleixandre publicadas en vida del autor y ambas hechas al gusto -muy puritano en público- de Vicente, por dos muy cercanos amigos, la de Leopoldo de Luis (1971) y la de Antonio Colinas (1978) [i.e. 1977]. Siendo buenas, son biografías sólo fiables en lo superficial, pues recogen lo que Aleixandre quería que se dijera de él, y su vida sexual y amorosa -muy importante en su vivir- prácticamente no sale. Alguna vez amigos muy cercanos a Vicente comentamos lo importante que será su correspondencia cuando se edite entera (está lejos) y una biografía que no atendiera a la en apariencia muy anodina vida del poeta y premio Nobel Vicente Aleixandre (1898-1984) sino a su vida interior e íntima que él procuraba celar fuera del estricto circuito gay y amistoso, las dos cosas...

Para la mayoría, la clave básica de Aleixandre está en saber si fue o no homosexual, como tanto se decía. Vicente fue bisexual hasta los 28 años, según narraba él mismo y homosexual después. Cuando su antigua amante alemana Eva venía a verle en la postguerra (ya no había nada sexual), Vicente aprovechaba esa visita como escudo. Pero te decía que ni Dámaso Alonso ni Pedro Sáinz Rodríguez mentían cuando aseguraban que, de jóvenes, habían ido de putas con Vicente. Era verdad. Tanto como sus amores masculinos posteriores (José Manuel, Andrés) que a los amigos nos detallaba. Más cauto era con los amores de postguerra, dentro del chalet de Velintonia, y cuyo nombre cimero y muy oculto en vida de Vicente (aunque el otro jamás calló en intimidad su pasión y admiración por el poeta) fue Carlos Bousoño, alto teórico y poeta algo preterido tras una larga vejez.

Uno de los ‘descubrimientos’ básicos del libro de Calderón es la carta de amor de Aleixandre -hay más o las hubo- a ‘Carlitines’. Un fragmento de esa carta: "Qué bonito estás Carlitines. Qué guapo y qué dulce para mi amor". Esto no es nuevo para ningún íntimo de Vicente, pero sí y mucho para el público en general. Aleixandre "epente" según la denominación lorquina de gay. No fue Bousoño el único en la postguerra, yo mismo sé otros nombres, pero Vicente era más reservado al hablar de lo cercano que de lo lejano.

Un grave error de Emilio Calderón es haber buscado la protección de los actuales herederos de Aleixandre (una sobrina nieta y el amigo que la apoya) cuando todos sabíamos lo mal que Vicente se llevaba con quien fue su segundo heredero -tras su hermana Conchita-, el primo ingeniero de caminos, padre de los actuales. En honor de aquel señor hemos de decir que aunque no apoyara en exceso a su primo, mantuvo en todo una discreta distancia. Cuando en 1988 y en un libro de la Universidad de Sevilla titulado ‘A una verdad’ yo hablé de la homosexualidad de Aleixandre, creo que por vez primera en público, a propósito de los recuerdos ‘cernudianos’ que el propio Aleixandre me había referido, el ABC de la época armó un cierto barullo llamándome "traidor a una amistad". El heredero y primo nada dijo. Pero claro, en el libro los amigos de los actuales herederos se buscan y eligen, mientras que se procura preterir a quienes defendimos que Conchita había regalado a Bousoño sus papeles personales siguiendo la voluntad del finado.

Bousoño y su ahora viuda, Ruth, son los poseedores legítimos de esos papeles según sentencia ratificada por el Tribunal Supremo, que no gusta al bando de los herederos. ¡Pobre Aleixandre al cabo, el más perjudicado sin duda!

La biografía vale porque sobreabunda en datos personales, familiares y literarios, aunque deja muchas lagunas (subsanables) sobre una intimidad revelada en lo básico, pero aún con notables sombras. Vicente fue un ser humano espléndido que llevó con dignidad una etapa muy difícil.

domingo, 13 de marzo de 2016

#hemeroteca #testimonios | Ruth Bousoño: «Es un libro oportunista y abyecto que airea un asunto privado»

Ruth Bousoño: «Es un libro oportunista y abyecto que airea un asunto privado».
La viuda del poeta asturiano carga contra la última biografía de Vicente Aleixandre, que revela la relación sentimental entre el Premio Nobel y el boalés.
A. Villacorta | El Comercio, 2016-03-13
http://www.elcomercio.es/culturas/libros/201603/13/ruth-bousono-libro-oportunista-20160313034645-v.html

La última biografía de Vicente Aleixandre, recién publicada por Stella Maris, es una bomba de relojería que ha convertido en 'vox populi' lo que «ya era conocido en los círculos intelectuales de Madrid», según el autor del libro, Emilio Calderón, que desvela entre sus páginas que el Premio Nobel de Literatura y Carlos Bousoño mantuvieron una relación sentimental apasionada durante años. Y por si eso fuera poco, Calderón ha incluido en su obra fragmentos de las sesenta cartas de amor que, según sus fuentes, Aleixandre habría remitido al poeta y crítico boalés. Algunas, datadas en torno a 1948, de alto voltaje.

Ha sido más que suficiente para desencadenar un enfado monumental de la viuda del asturiano, fallecido el pasado mes de octubre, que ayer cargó contra la biografía en un comunicado remitido a la Agencia Efe en el que asegura que «es, presuntamente, un libro oportunista y abyecto que airea un asunto privado».

Ruth Bousoño no niega que su marido fuese uno de los grandes amores de Aleixandre, sino que le echa en cara a Calderón que airee unas misivas que, según ella, «nunca han formado parte del Archivo Vicente Aleixandre», hoy en su poder y a la venta, además de ser «absolutamente irrelevante respecto a la calidad y a la esencia de la obra de dos grandes escritores españoles del siglo XX». Y afirma también que se siente «muy orgullosa de ser la viuda de un gran hombre de España que no cometió ningún pecado ni ningún delito».

A modo de respuesta, Emilio Calderón aseguró que respeta «profundamente» la opinión de todo el mundo, «ya que cada uno tenemos derecho a opinar lo que consideremos oportuno», mientras que en una entrevista concedida a El Comercio esta misma semana precisaba: «La viuda se enfadará, pero yo, cuando hago una biografía, tengo que contar la verdad. Y no solo eso: tengo que hacer una biografía completa. Así que era algo que no podía obviar».

El escritor malagueño defendió también que no se trata de una obra oportunista, ya que lleva «muchos años trabajando en ella», además de que el libro ya estaba finalizado antes de que Bousoño falleciese.

El autor lamentó, asimismo, que aunque la biografía -de más de quinientas páginas- tratra distintos aspectos de la vida de Vicente Aleixandre, solo se está dando importancia a sus relaciones. «Aleixandre tuvo una vida muy intensa y tuvo infinidad de amantes hombres y mujeres. El caso de Bousoño fue un amor entre otros muchos», precisó Emilio Calderón para quien, aunque la viuda de Bousoño diga que este hecho es algo irrelevante, «tendrán que ser los lectores los que lo valoren»

Durante años, el autor realizó «una investigación rigurosa en diferentes archivos», donde halló mucho material inédito. «He descubierto muchas cosas interesantes. Otra cosa es que a la viuda le parezca que revelar la relación que Bousoño tuvo con Aleixandre sea algo abyecto. Yo sólo me he guiado por una relación que ha tenido importancia en su obra», zanjó.

DOCUMENTACIÓN
La viuda de Carlos Bousoño tilda de "abyecta" la biografía de Vicente Aleixandre.

Manuel Calderón revela en su libro la relación amorosa entre los dos escritores.
El Periódico, 2016-03-12
http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/viuda-bousono-biografia-aleixante-4971372
>
Y TAMBIÉN…
«Hemos visto nuestro nombre, imagen, honor y dignidad manchados públicamente».

«Tengo pensado un gran homenaje a Vicente Aleixandre cuando pasen las turbulencias del enredo judicial»
La Nueva España, 2011-08-02
http://www.lne.es/sociedad-cultura/2011/08/02/hemos-visto-nombre-imagen-honor-dignidad-manchados-publicamente/1110561.html

jueves, 10 de marzo de 2016

#hemeroteca #vicentealeixandre | Emilio Calderón: «Existen alrededor de 60 cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño»


Imagen: El Comercio / Emilio Calderón
«Existen alrededor de 60 cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño».
«La viuda del asturiano se enfadará, pero yo tengo que contar la verdad. Era algo que no podía obviar». Emilio Calderón Autor de la biografía 'Vicente Aleixandre. La memoria de un hombre está en sus besos'.
Azahara Villacorta | El Comercio, 2016-03-10
http://www.elcomercio.es/culturas/libros/201603/10/existen-alrededor-cartas-amor-20160310002944-v.html

Carlos Bousoño fue «el más grande amor» de Vicente Aleixandre. Ese apasionado idilio entre el Premio Nobel y el poeta y crítico boalés fallecido en octubre, es una de las afirmaciones que se esconden entre las 536 páginas de 'La memoria de un hombre está en sus besos', la primera biografía completa de Aleixandre, escrita por Emilio Calderón (Málaga, 1960) y que «incorpora correspondencia sobre su vida personal y amorosa, hallazgos sobre su bisexualidad o su ambigua relación con el franquismo». En su obra describe, además, su posición durante la guerra o su intento de exiliarse en febrero de 1938 finalmente frustrado por cuestiones burocráticas, su intimidad con varias generaciones de poetas, el ambiente en su casa de Velintonia y los sinsabores de su testamento.

Parece mentira que hayan tenido que pasar tantos años para que tengamos una biografía completa.
Pues sí. Lo llaman el Nobel olvidado. Era una cosa verdaderamente rara porque, después de que le concedieran el Nobel, vivió hasta el año 84. En consecuencia, todas las biografías que habían salido a rebufo de la concesión del premio eran incompletas, no completaban su ciclo vital. Esta, en cambio, aporta muchas cosas novedosas sobre su vida.

Por ejemplo, afirmaciones sobre sus intensas relaciones amorosas.
Sí. He puesto, negro sobre blanco, relaciones suyas que apenas se sabían, como la que mantuvo con Carlos Bousoño, que era conocida en los círculos literarios de Madrid. Otras cosa era que se ocultase, porque Aleixandre tenía una guardia pretoriana que protegía su intimidad.

Saca a la luz correspondencia hasta ahora inédita entre ellos.
Bousoño llegó a comentar a Francisco Brines que era poseedor de unas cartas de amor de Vicente Aleixandre. Existen alrededor de sesenta.

¿Dónde se encuentran?
En su archivo, en manos de Ruth Bousoño. Y ya depende de ella hacerlas públicas. Supongo que no querrá.

De hecho, según mis fuentes, está bastante enfadada con este asunto.
Pues la viuda se enfadará, pero yo, cuando hago una biografía, tengo que contar la verdad. Y no solo eso: tengo que hacer una biografía completa. Así que era algo que no podía obviar.

¿Hay cartas de Bousoño al Nobel?
No lo sé. De lo que a mí me han hablado es de la otra parte. Y lo hacen varias fuentes totalmente fiables. Además, son personas importantes dentro del mundo de las letras. Intelectuales españoles de mucho renombre, por lo que sé positivamente que no estoy diciendo nada extraño.

La biografía incluye, incluso, algunos fragmentos de esos textos.
También he tenido acceso a ellos gracias a fuentes que no voy a desvelar.

¿Qué más podremos descubrir en este libro?
Incluye, por ejemplo, el primer examen de Aleixandre, con diez años, su primer texto autógrafo. O el descubrimiento de que no se llama Vicente Pío, como se decía y como pone la Wikipedia, sino Vicente Pablo.

También habla de su posición en la guerra civil.
Así es. Él era republicano, pero no frentepopulista. Creía en la República porque pensaba que iba a traer aires de libertad. No solamente en cuanto a la igualdad social, sino también en la materia que a él le afectaba, que era su ambivalencia sexual. Es un republicano que, como viene de una familia burguesa, se convierte en sospechoso. La gente no sabe que Aleixandre fue detenido y llevado a una checa. Podía haber corrido la misma suerte que Lorca pero a manos de republicanos. Neruda y Altolaguirre interceden por él para que lo liberen, pero eso marca su futuro. A partir de ahí, pasa mucho miedo en la guerra porque está en el punto de mira.

Su relación con Bousoño surgió en pleno franquismo. ¿Cómo lo vivió?
El franquismo se aprovecha de Aleixandre. Primero lo oculta, durante los años más duros, pero luego es rehabilitado. Y no solo eso: ya para el año 50, es nombrado académico. Él, por el contrario, no colabora nunca de manera directa con el régimen. Aunque es cierto, por otra parte, que el poeta Ángel González le recrimina que no rechazase el nombramiento. Pero esa situación de Aleixandre sirve de aire nuevo para que, en torno a su figura, los poetas del 27 puedan tener un referente. Y también su casa de la calle Velintonia, donde él iba recibiendo a todos ellos.

Una casa por la que pasaron grandes como Lorca o Hernández y que, sin embargo, hoy está a la venta.
Por allí pasaron absolutamente todos, pero lo único que está protegido es el cedro que plantó en el año 40 como símbolo de renacimiento.

Asegura que puso el amor y la amistad por encima de la poesía.
Sí. Su lema era 'La vida por encima de todo'. Y, dentro de la vida, la amistad y el amor. Son sus dos ejes fundamentales. Por encima, incluso, de la poesía. Además, era el gran confraternizador de la Generación del 27. Luis Cernuda lo define como un confesor de almas. Lo sabía todo de todo el mundo porque todo el mundo se confesaba con él. Sabía escuchar, preguntaba y era una persona con un ego moderado, algo difícil de encontrar en el mundo literario.

Su legado terminó en litigio entre sus herederos y los Bousoño, que al final se quedaron con su archivo, también a la venta.
Lo único que me preocupa y me molesta es que el archivo, en manos de los Bousoño, no pueda ser consultado por los investigadores.

Padeció problemas de salud de joven que obligaron a extirparle un riñón y a llevar una vida sedendaria. ¿Cómo murió Aleixandre?
Una de las últimas frases que dice, precisamente a Carlos Bousoño, es: «La vida es un dolor». Era una persona muy lúcida y todo aquel que es lúcido no puede ser del todo feliz.

¿Era creyente?
No. Tuvo algún intento de reconvertirse cuando, siendo muy joven, en el año 22, la vedette Carmen de Granada le transmite una gonorrea. Él lo pasa muy mal y promete volver al seno de la Iglesia, pero, cuando se curó, se olvidó del asunto.


«Oye, Carlitines. Te querré hasta la muerte»
A.V. | El Comercio, 2016-03-10

http://www.elcomercio.es/culturas/libros/201603/10/carlitines-querre-hasta-muerte-20160310002755-v.html

Cuenta Emilio Calderón que, cierto día, Jaime Gil de Biedma adelantó su hora de visita a la casa de Aleixandre en Velintonia y que, «para su sorpresa, es Carlos Bousoño quien, en albornoz, le abre la puerta». Que la pasión era el motor de la vida del Nobel, para quien «Bousoño fue su amor de madurez», aunque, «mientras dura, mantiene otras relaciones, algunas de ellas con mujeres». Amigos y confidentes, ya hay correspondencia datada en 1945, pero las declaraciones de amor del sevillano para con Carlos, Carlitos, Carlitines Bousoño -como le llamaba- se suceden a partir de 1948, en la etapa más árida del franquismo, cuando Aleixandre tiene 47 años y el boalés está a punto de cumplir 25.

Es entonces cuando le escribe párrafos entregados: «Qué bonito estás, Carlitines. Qué guapo y dulce para mi amor». Misivas que «evidencian que no se trata de una relación efímera, sino profunda, canónica»: «Oye, Carlitines (qué precioso nombre, Carlitos, niño mío, mi amor, mi dicha, mi locura, mi único destino). Te querré hasta la muerte. Tú, español mío, chiquillo mío, no te irás nunca. ¿Verdad que nunca? ¿Verdad que no nos separaremos jamás?». Que demuestran que«eran almas gemelas»: «¿Te acuerdas de aquellas horas, en el cuarto mirándonos, besándote, sonriéndonos, fundiéndonos». O: «Te amo ¿Ves? Lo he dicho y no se ha hundido el firmamento. Soy feliz. Estoy como el nadador por el agua, por el cielo. Carlitos: vente conmigo y vámonos... 'a Sevilla por amor'. A donde sea. Ay, cómo me desencadeno cuando te amo (quiere decir a toda hora)». Un año más tarde, 1949, el asturiano se doctoraba con la tesis 'La poesía de Vicente Aleixandre'.

martes, 8 de marzo de 2016

#libros #testimonios #vicentealeixandre | La memoria de un hombre está en sus besos : biografía de Vicente Aleixandre

La memoria de un hombre está en sus besos : biografía de Vicente Aleixandre / Emilio Calderón.
Barcelona : Stella Maris, 2016 [03-08].
535 p.
Premio 2016 Stella Maris de Biografías y Memorias
ISBN 9788416541447 / 19 €

/ ES / BIO
/ Amores / Historia - Siglo XX / Homosexualidad / Poesía / Testimonios / Vicente Aleixandre

La concesión en 1977 a Vicente Aleixandre del Premio Nobel vino a ser el reconocimiento fruto de un universo poético comparable no sólo a los más célebres poetas españoles de su tiempo, sino a T. S. Eliot o a W. H. Auden, con los que mantiene poderosos paralelismos. En la poética de Vicente Aleixandre destaca su capacidad para procurar una visión onírica, sensual y panteísta de la existencia humana, su apuesta por la poesía entendida como comunicación, y el profundo afán de incorporar las más diversas corrientes de una forma personal. Sirviéndose de una ingente documentación inédita -en gran parte obtenida de la correspondencia del autor, como la que mantuvo con el pintor Guillermo Prieto-, Emilio Calderón ha elaborado la primera biografía completa de Aleixandre. Nos acerca a su infancia en Sevilla y Málaga, su deslumbrado descubrimiento de la poesía, a los amigos que frecuentó -de Emilio Prados a Carlos Bousoño-, a su salud quebradiza o a su ingreso en la RAE. Nos desvela su reservada vida amorosa, su posición durante la guerra y el franquismo, y su intento de exiliarse en febrero de 1938 finalmente frustrada por cuestiones burocráticas, su relación con diversas generaciones de poetas —entre ellos Luis Antonio de Villena, Jaime Gil de Biedma, Vicente Molina Foix o Pere Gimferrer—. También nos descubre su casa de Velintonia -a día de hoy un lugar de culto- y los sinsabores derivados de su testamento. Por fin, gracias a la fuerza narrativa de Emilio Calderón, Vicente Aleixandre, el poeta español más complejo y completo de nuestra literatura reciente, recibe la atención que merecía.

Emilio Calderón (Málaga, 1960). Reside en Madrid desde hace más de treinta años. Es historiador, editor y escritor. Durante diez años se dedicó exclusivamente a la literatura infantil y juvenil y publicó, entre otras, ‘Continúan los crímenes en Roma’, ‘Julieta sin Romeo’, ‘El último crimen de Pompeya’ y ‘El misterio de la habitación cerrada’, cosechando notables éxitos con alrededor de un centenar de reediciones de su obra. Su primera novela para adultos, ‘El mapa del creador’ (Roca Editorial), fue editada en 2006, después de disfrutar de una beca de creación literaria en la Real Academia de España en Roma. Esta obra se convirtió inmediatamente en un éxito internacional y ha sido publicada en veintitrés países. En septiembre de 2007 publicó ‘El secreto de la porcelana’ (Roca Editorial), y en junio de 2008 ‘El judío de Shanghái’ (XIII Premio de novela Fernando Lara, Planeta), que ya ha sido traducida al inglés, y cuyos derechos se han vendido también en Alemania, Holanda, Rumanía, Ucrania y Croacia. En octubre de 2009 fue Finalista del Premio Planeta con la obra ‘La bailarina y el inglés’, y en noviembre del mismo año fue galardonado con un Micrófono de Plata de la Asociación de profesionales de Radio y Televisión por su aportación al mundo de la cultura. ‘Los sauces de Hiroshima’ (Editorial Planeta), publicada en octubre de 2011 y traducida al inglés, cierra su “trilogía asiática”. En 2012, con ‘La cosecha humana’ (Editorial Planeta), el autor se introduce en el género negro. En 2013 vio la luz ‘La biblioteca’ (Editores de Zut), una apasionante historia sobre libros que transcurre en la Biblioteca Nacional de España. En 2014 publicó ‘El velo de Isis’ (Ediciones Arconte), un cuento infantil, ‘El elefante que quería ser hormiga’ (Carena Editors) y participó en tres antologías, ‘La vida después-Cuentos de cine’ (Editores de zut), ‘Relatos Insólitos’ (Ediciones Arconte) e ‘Imaginaria’, esta última de cuentos para niños. ‘Círculos’ (Editorial Stella Maris, 2015), es su última novela. El 14 de enero de 2016 obtuvo el II Premio de Biografía y Memorias Stella Maris, con la obra ‘La memoria de un hombre está en sus besos. Biografía de Vicente Aleixandre’.

DOCUMENTACIÓN
Las pasiones sexuales que escondían Doris Lessing y Vicente Aleixandre.
La correspondencia inédita de los dos Nobel ha salido a la luz
José Luis Romo | El Mundo, 2016-03-12
http://www.elmundo.es/loc/2016/03/12/56e302a946163f97278b468d.html
«Existen alrededor de 60 cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño»,
«La viuda del asturiano se enfadará, pero yo tengo que contar la verdad. Era algo que no podía obviar». Emilio Calderón Autor de la biografía 'Vicente Aleixandre. La memoria de un hombre está en sus besos'.
Azahara Villacorta | El Comercio, 2016-03-10
http://www.elcomercio.es/culturas/libros/201603/10/existen-alrededor-cartas-amor-20160310002944-v.html
Las cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño.
El escritor Emilio Calderón ha logrado reconstruir la relación que mantuvo Vicente Aleixandre con Carlos Bousoño, una de las principales revelaciones de la biografía, la más completa sobre el Nobel, que se publica en la próxima semana.
Víctor Fernández | La Razón, 2016-03-06
http://www.larazon.es/cultura/musica/las-cartas-de-amor-de-vicente-aleixandre-a-carlos-bousono-DA12125798#.Ttt1uI2PcG6jxRs
Vicente Aleixandre: La historia del corazón de poeta jamás contada.
El escritor Emilio Calderón ha indagado con detalle en la vida del premio Nobel.
Víctor Fernández | La Razón, 2016-01-24
http://www.larazon.es/cultura/vicente-aleixandre-la-historia-del-corazon-de-poeta-jamas-contada-EB11763214#.Ttt1vAqUm0PN5vg
La vida interior de Vicente Aleixandre.
Emilio Calderón gana el Stella Maris de Biografía con un retrato del poeta, figura “clave” de la Generación del 27 que sin embargo está “en un limbo” institucional “inaceptable”.
Laura Fernández | El Cultural, El Mundo, 2016-01-15
http://www.elcultural.com/noticias/letras/La-vida-interior-de-Vicente-Aleixandre/8798
Aleixandre, el Nobel sin biografía.
El malagueño Emilio Calderón se hace con el II Premio Stella Maris de Biografías y Memorias. "Una guardia pretoriana en torno a su figura ha custodiado celosamente su vida íntima, creyendo que hacían un favor al Nobel ocultando su sexualidad», afirma el autor.
Matías Néspolo | El Mundo, 2016-01-14
http://www.elmundo.es/cataluna/2016/01/14/5697fb9d268e3e80078b4688.html

domingo, 6 de marzo de 2016

#hemeroteca #libros #vicentealeixandre | Las cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño

Imagen: Google Imágenes / Aleixandre (4) y Bousoño (7) en el Congreso de Poesía, Segovia, 1952
Las cartas de amor de Vicente Aleixandre a Carlos Bousoño.
El escritor Emilio Calderón ha logrado reconstruir la relación que mantuvo Vicente Aleixandre con Carlos Bousoño, una de las principales revelaciones de la biografía, la más completa sobre el Nobel, que se publica en la próxima semana.
Víctor Fernández | La Razón, 2016-03-06
http://www.larazon.es/cultura/musica/las-cartas-de-amor-de-vicente-aleixandre-a-carlos-bousono-DA12125798#.Ttt1uI2PcG6jxRs

Vicente Aleixandre necesitaba amar y ser amado. Por eso decía que «amo con frenesí, con inmenso deseo de sacrificio, de dedicación, de dar mi sangre y mi vida». El contenido de su corazón incluso se filtró en buena parte de su producción literaria, hasta el punto de que su yo poético se fundía con su propio yo.

Todo eso queda patente en la biografía que Emilio Calderón ha escrito sobre el Premio Nobel de Literatura y que obtuvo el II Premio Stella Maris de Biografías y Memorias. «Vicente Aleixandre. La memoria de un hombre está en sus besos», que llega la próxima semana a las librerías, documenta la vida y la obra del autor de «Espadas como labios», siendo especialmente significativos los nuevos datos sobre sus relaciones sentimentales, algunas de ellas fundamentales para entender su producción literaria. Calderón, en una laboriosa investigación, acaba con varios tabúes sobre el escritor, entre ellos, su relación con Carlos Bousoño.

El biógrafo ha podido acceder a la correspondencia hasta ahora inédita que Aleixandre mantuvo con Carlos Bousoño. En ella para nada oculta el tono de lo que evidentemente era algo más que una amistad. Bousoño, quien falleció el pasado 24 de octubre a los 92 años, fue una de las principales relaciones sentimentales de Aleixandre, que debió iniciarse probablemente a principios de 1948, aunque ambos se conocían de años atrás.

La vecina de velintonia
La relación siempre fue conocida por aquellos que formaban parte del círculo más íntimo, del poeta, como Carmen Conde, que vivía en el piso de arriba de la mítica residencia de la calle Velintonia, la hoy abandonada casa de Aleixandre. Ella misma anotó este hecho en sus diarios personales el 16 de marzo de 1949. En estas agendas tampoco faltan los reproches hacia Aleixandre o la desconfianza hacia Bousoño, Carlitos para la escritora. Véase, por ejemplo, lo que escribió la académica el 8 de julio de 1950: «Cena en Mariano, con Vicente y Conchita. La comida de fin de curso que todos los años da Amanda [Junquera]. El padre de Carlitos viene y quiere que su hijo vaya con él a Europa, en coche..., y Vicente se prepara a que le lleven a él, o a ellos dos hermanos, también. –Lo de siempre: habilidad, economía, ¡y el chico en la mano!». Conde llegó incluso a sopesar la idea de dedicarle un libro a Aleixandre, proyecto del que solamente parece ser que escribió un índice. El capítulo número 10 debía titularse «Se define un muchacho: Carlos Bousoño».

Gil de Biedma, testigo
Carmen Conde no fue la única testigo de aquella relación. Uno de los grandes admiradores literarios de Aleixandre, Jaime Gil de Biedma, adelantó un día su visita al domicilio de Velintonia. Para su sorpresa, fue el mismísimo Bousoño quien abrió en albornoz la puerta.

Las cartas recogidas por Calderón nos ilustran que Bousoño, además de amante, fue el receptor de las confidencias de Aleixandre. En este sentido, se sabe que existen misivas en las que el autor de «La destrucción o el amor» le hace partícipe de otras relaciones. Es el caso, por ejemplo, de la que redacta el 7 de julio de 1945, desde Vistalegre, donde le habla de Clara, la «niña rubia» que inspiró «Historia del corazón»: «Porque a ti puedo hablarte de Clara. He sufrido un engaño, y es que creí que aquí sufriría menos del mal de ausencia [...]. Sufro tanto que resulta que estoy un poco enfermo». Ese tono contrasta con el del epistolario que mantiene en la misma época con su buen amigo José Luis Cano, a quien le afirma, en referencia a Clara, que «pienso cómo amé a la rubia, preciosa, bellísima niña cuyo nombre no he puesto aquí. Y tengo sin embargo conciencia de que amo más a mi tremendo amor de hoy. Amo como no amé nunca».

Porque Aleixandre se volcaba cuando amaba. Eso es algo que no puede evitar reprimir cuando se pone en contacto con Bousoño. Así lo demuestra el 24 de marzo de 1948 cuando le dice «Carlitines: qué gusto, voy a escribirte como me de la gana. Libertad: diosa mía. Acabo de recibir tu carta hermosa: dulce, alegre, fresca. Una pura delicia. Ah malísimo: lo que me has dicho [y cantado con tus versos]. Qué chispeante eres, chiquillo. [Borro eso, que era un piropo]. Da gusto decir eso: “piropo”. Me da la gana de decirlo. A Carlitos le digo eso, y mucho más. Porque es guapísimo [¡mentira!] y porque le adoro, y porque es mío y me lo como a amor. A AMOR, qué gusto escribirlo con todas sus letras, y no llamarlo filosofía ni eufemístico circunloquio que le estrujan a uno el alma y le hacen a uno polvo. Pues sí: Te Amo ¿Ves? Lo he dicho y no se ha hundido el firmamento. Soy feliz. Estoy como el nadador por el agua, por el cielo. Carlitos: vente conmigo y vámonos... “a Sevilla por amor”. A donde sea». En la misma carta, el poeta apunta «ay, cómo me desencadeno cuando te amo [que quiere decir a toda hora]».

Volviendo a Bousoño, de la correspondencia, como apunta Calderón en su ensayo, se sabe que le comentó a su amigo Francisco Brines que estaba formada por unas sesenta cartas de amor, pero nunca habían visto la luz hasta ahora. El biógrafo ha tenido acceso a algunos de estos documentos, hoy guardados entre los numerosísimos papeles que Bousoño atesoraba relacionados con el Premio Nobel, entre ellos, su archivo personal, el mismo que trató de vender en octubre de 2007 junto con su esposa Ruth Crespo por unos cinco millones de euros a la Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga. Sin embargo, la sobrina y heredera del poeta, Amaya Aleixandre, reclamó el legado de su tío, llevando a los Bousoño a los tribunales. Finalmente, el Supremo sentenció en enero de 2014 que los papeles eran propiedad de quien los había tenido siempre. No se conoce cuál será el destino definitivo de todo este fondo, probablemente uno de los más importantes de la literatura española en manos privadas.

Algunas de las cartas
7 de julio de 1945. «Querido Carlitos, sólo recibir tus cartas y escribirte es mi alegría. Porque a ti puedo hablarte de Clara. He sufrido un engaño, y es que creí que aquí sufriría menos del mal de ausencia [...]. Sufro tanto que resulta que estoy un poco enfermo. No digiero, duermo mal y me he desmejorado. En Madrid tenía a José Luis, al menos, con quien me desahogaba; aquí estoy absolutamente solo y no puedo sacar mi alma un poco a [la luz]. Como consecuencia no duermo, y al mismo tiempo no tengo ganas de comer, y tampoco digiero. Mi hermana está preocupada conmigo. Pero tú no te preocupes conmigo, porque creo que lo físico pasará, aunque lo moral no pueda pasar hasta octubre».

«Te haré la cuartilla de biografía, y esa otra que quieres sobre Pasión de la tierra; de la biografía ya he empezado esta tarde y te la mandaré en mi próxima carta, que será enseguida. ¡Qué lástima no poder decir algunas cosas! En broma, se me ocurriría escribir: “de otros datos de mi vida íntima no existe, por el momento, documentación accesible. Hemos pretendido alguna declaración directa del poeta; pero éste nos ha remitido a las memorias que está escribiendo y que anuncia para después de su muerte. Cuando hemos insistido en solicitar algún adelanto sobre su contenido, se ha sonreído ofreciéndonos mostrarnos depositarios o testamentarios de sus papeles”. ¿Qué dirá la gente?».

Marzo 1948
«Otro día. Otro día hacia ti. Qué impaciente estoy. Esperándote te escribo. Qué bonito estás Carlitines. Qué guapo y dulce para mi amor. Has entrado en mi cuarto; es de noche, como cuando cenaste aquí y nos vinimos a esta habitación, y yo me acosté y tú sentado en el borde de la cama reclinaste tu cabeza de niño sobre mi pecho. ¿Te acuerdas? ¡Cómo nos mirábamos! Yo creo que fue el día más feliz de mi vida, aunque el día de nuestro desposorio fue aún más por ser el más sagrado. ¡Qué verdadera mística es el amor! ¿Te acuerdas de aquellas horas, en el cuarto, mirándonos, besándote, sonriéndonos, fundiéndonos?

«El amante, el amado [qué graciosa palabra] es entonces eso: pedazo de cielo arrojado a los brazos de su amor para su con-fusión y su gloria. [¿Quién sabe lo que es gloria, divinidad [sí, divinidad], si no sabe lo que es estar enamorado y tener para él al ser entero que nos enloquece? Yo sé que mi capacidad de amor es inmensa y toda se desencadena para mi Carlitos. Para mi chiquillo. Chiquillo mío, te amo. Te amo: qué hermoso decirlo así, libre, feraz, reidor, latidor. Agresor también [...]».

«Oye, Carlitines [qué precioso nombre, Carlitos, niño mío, mi amor, mi dicha, mi locura, mi único destino]. Te querré hasta la muerte. Tú, español mío, chiquillo mío, no te irás nunca. ¿Verdad que nunca? ¿Verdad que no nos separaremos jamás?»

«El otro día estaba yo arriba con [nombre ilegible] y Carmen y Amanda. Aquél me preguntó “¿Tienes algo en preparación?”. Y yo contesté “Un libro de poemas amorosos”. Amanda y Carmen supieron. Tienen gran curiosidad... pero ni me piden que les lea nada. Cuando lean el poema con pausa, dirán: “Malísimo Carlitos” que “no le ama”. Pero yo las tranquilizaría diciéndoles: “Me ama... y le amo. Nos amamos. Nos amaremos [...]”.»

Poema inédito sin fecha dirigido a Bousoño


Bésame en la boca, me dijo el faraón
y yo le di mi cuerpo de varón
Ah, malo,
es un palo,
me dije después.
Qué talle más duro:
es un puro
ciprés.
Un detalle: el beso
era tan mojado
que había que pedir un paraguas.
“¿Me quieres?”, me dijo.
“Hombre, como a un hijo
no hay inconveniente”.
“Pero entonces, fijo,
quiéreme Vicente.
Pero no le quise. Sólo le di por...
fin amablemente
gracias por su amor.

domingo, 24 de enero de 2016

#hemeroteca #libros #vicentealeixandre | Vicente Aleixandre: La historia del corazón de poeta jamás contada

Imagen: La Razón / Manuel Altolaguirre, Vicente Aleixandre, José Luis cano y Carlos Bousoño
Vicente Aleixandre: La historia del corazón de poeta jamás contada.
El escritor Emilio Calderón ha indagado con detalle en la vida del premio Nobel.
Víctor Fernández | La Razón, 2016-01-24
http://www.larazon.es/cultura/vicente-aleixandre-la-historia-del-corazon-de-poeta-jamas-contada-EB11763214#.Ttt1vAqUm0PN5vg

A Vicente Aleixandre, tan amigo de Lorca, no le gustó cómo publicó en 1984 «Abc» los «Sonetos del amor oscuro» del poeta granadino. El periódico omitía cualquier referencia a su homosexualidad, pese a que era evidente que eran poemas amorosos dedicados por un hombre a otro. «Se ve que todavía ésa es palabra tabú en España, en ciertos medios, como si el confesarlo fuese un descrédito para el poeta. Todo eso viene de muy antiguo, de cuando la Inquisición quemaba vivos a los culpables del delito nefando. No es extraño que aún haya gentes para las que toda sospecha de ese supuesto pecado sea vista como peligro, aunque ya no haya Inquisición», le dijo a su confidente José Luis Cano. El ya anciano premio Nobel hablaba con conocimiento de causa porque su vida amorosa ha sido también un tema tabú... Hasta ahora.

Hace una semana, Emilio Calderón se alzó con el II Premio de Biografías y Memorias que organiza la editorial Stella Maris con un ensayo que verá la luz en marzo. Para ello incluso han contado con un jurado de peso formado por Ignacio Martínez de Pisón, José Carlos Somoza, Luis Racionero, Carles Geli y María Borràs. «La biografía de un hombre está en sus besos» es el primer intento de construir una aproximación biográfica rigurosa del autor de «Espadas como labios» o «Historia del corazón». Además de descubrir que todavía queda por publicar un importante conjunto de poemas, Calderón se ha adentrado en aspectos poco estudiados sobre Aleixandre, especialmente su bisexualidad, poniendo por primera vez nombre y apellido a algunas de esas relaciones.

Calderón, en declaraciones a este diario, explicó que Aleixandre sigue siendo hoy «un desconocido en el plano personal y literario. Es como si hubiera sido enviado a cierto limbo». En este sentido, aún quedaba documentación por analizar, y que ha permanecido inédita durante décadas, como la correspondencia mantenida con Gregorio Prieto, el pintor de la Generación del 27, y a quien el poeta convirtió en su confidente, hasta el punto de manifestarle en una carta que él era abiertamente bisexual.

Documento clave
Para poder bucear en un terreno complicado, existe un documento clave, hasta ahora inédito. Durante años, Carmen Conde, la mujer que se convirtió en la primera en ingresar en la Real Academia de la Lengua, vivió en la misma casa que Aleixandre, en la mítica calle Velintonia. Conde fue apuntando en algunas notas las confesiones del poeta, hoy guardadas en la institución que lleva su nombre en Cartagena. Una de ellas está fechada el 16 de marzo de 1949 y en ella escribe Conde: «V.A. Confidencias absolutas del proceso amoroso total: punto de partida y crisis a los 50 años». En el reverso, la autora apunta la lista prácticamente completa de los hombres y las mujeres que formaron parte de la biografía de alguien que necesitaba amar y ser amado.

La lista se inicia con los nombres de Carmen de Granada, a quien conoció cuando él tenía 24 años y a la que dejó por el futuro político Pedro Sáinz Rodríguez. A ella le siguió la alemana llamada simplemente Eva por Carmen Conde, aunque sabemos que su nombre completo era Eva Seifert «(alemana, 7 años mayor que él) (varios años) (1939 vino x última vez)», apunta la académica.

A ella le siguió José Manuel García Briz «(luminoso, resplandeciente. 3 años)». Emilio Calderón asegura que fue éste «su primer amante masculino, a quien había conocido en Aravaca. Fue una relación intensa». Una de las revelaciones más importantes del biógrafo sobre García Briz, quien posteriormente tendría una relación con la poetisa Ernestina de Champourcín, es que él no fue el autor de unos poemas que publicó en primavera de 1929 en la revista «Mediodía». Gracias a las cartas de Champourcín a Conde, Calderón ha podido determinar que en realidad fueron escritos por Aleixandre para lucimiento de su pareja. Curiosamente García Briz los editó dedicándolos al poeta. En 1930, José Manuel ya tenía novia y los dos amigos coincidieron en San Sebastián. Pese a su nueva situación sentimental, Briz le confesó que desearía volver a estar con él.

Sin embargo, por esos años ya había otro hombre ocupando el corazón de Aleixandre. Se llamaba Andrés Acero Acero. Según la ficha que de él se conserva en la Fundación Pablo Iglesias, había nacido en Barcelona en 1914, era miembro de la UGT y estuvo en la cárcel antes de la proclamación de la Segunda República. Tras la guerra se exilió en México, donde se suicidó. «Se lo presentó García Lorca, pero Vicente lo apartó de la influencia del granadino. Acero era un chico ingenuo y Vicente pensaba que Lorca podría presentarle a gente no conveniente», afirma Calderón. La lista redactada por Conde aporta un nuevo nombre tras Acero: Carlos Bousoño, escritor, académico y Premio Príncipe de Asturias, fallecido el pasado mes de octubre. Además del testimonio del documento citado, hay un epistolario amoroso que no ha visto todavía la luz, al menos en forma de libro porque sí se ha usado en un juicio como prueba. Fue durante el proceso que se inició en octubre de 2007 para determinar si Carlos Bousoño y su esposa Ruth Crespo eran los propietarios legales del archivo de Aleixande y que querían vender por cinco millones de euros a la Junta de Andalucía y a la Diputación Provincial de Málaga.

Secreto a voces
Las misivas fueron aportadas por los mismos Bousoño en el juicio. «Esta relación ha sido un secreto a voces y nadie se atrevía a decir nada sobre ella. Empieza a finales de los 40, aunque ellos se conocen desde 1942. Antes, entre 1945 y 1946 Aleixandre habría estado con una chica que sabemos que se llamaba Clara y fue la inspiradora de “Historia del corazón”. Bousoño la sustituye», según su biógrafo.

La nota de Carmen Conde nos añade otro nombre del que solamente se conoce el apellido: Sassot. De él dice Conde: «1949, febrero, le desbanca de Carlos». La información le viene proporcionada por el actor Pepe Vidal y el escritor ibicenco Francisco Mayans Jofre. Pero Aleixandre volvió de nuevo con Bousoño, a quien Calderón define como «un amor de madurez». Sobre esta relación, como aclara el biógrafo, quedan unas 60 cartas, hoy inéditas. «He leído muy pocas y la historia me ha sido también confirmada por Vicente Molina Foix». Habrá que esperar hasta marzo para conocer el resto de la historia.

viernes, 15 de enero de 2016

#hemeroteca #libros #vicentealeixandre | La vida interior de Vicente Aleixandre

La vida interior de Vicente Aleixandre.
Emilio Calderón gana el Stella Maris de Biografía con un retrato del poeta, figura “clave” de la Generación del 27 que sin embargo está “en un limbo” institucional “inaceptable”.
Laura Fernández | El Cultural, El Mundo, 2016-01-15
http://www.elcultural.com/noticias/letras/La-vida-interior-de-Vicente-Aleixandre/8798

Todo el mundo conoce la historia de Rimbaud y Verlaine. Todo el mundo ha oído hablar de su apasionadamente violento romance, que tuvo lugar, en parte, sólo en una pequeña parte, en un apartamento londinense. Hoy, ese apartamento es de interés cultural. En España, la casa que fue el centro neurálgico de la Generación del 27 está en venta. La casa es la casa de Vicente Aleixandre, conocida comúnmente como La Velintonia, porque en esa calle se encontraba, la calle que es hoy calle Vicente Aleixandre. Allí se leyeron por primera vez los ‘Sonetos del Amor Oscuro’ de Federico García Lorca, allí recibía Aleixandre, cada domingo, a Pablo Neruda y su esposa, y de vez en cuando también a Miguel Hernández. Hoy, “cualquiera podría comprarla, tirarla y hacer un bonito edificio de apartamentos”, dice Emilio Calderón, que ayer se hizo con el II Premio Stella Maris de Biografía y Memorias por, precisamente, una biografía de Vicente Aleixandre, ‘La memoria de un hombre está en sus besos’, con la que espera “reivindicar” la figura del poeta, a su juicio, injustamente olvidada.

El hecho de que su casa, conocida como La Casa de la Poesía, se encuentre en las “pésimas condiciones en las que se encuentra, prácticamente derruida”, es una muestra, dice, del poco interés que parece tener el poeta, que fue Premio Nobel en 1977, “algo que no debemos olvidar”, para las instituciones. Calderón, que ni siquiera ha podido tener acceso al archivo del escritor, hoy en día en manos de la viuda del que fuera su amante, Carlos Bousoño, porque en tanto que archivo privado “en venta” (por la misma cuantía que la casa, cinco millones de euros) no está a disposición de investigadores. “Lo más probable es que acabe en una universidad americana”, asegura el biógrafo, que presentó el original al premio (dotado con 10.000 euros) bajo el seudónimo de Andrés Acero, el amante más conocido de Aleixandre. “¿Que por qué quise escribir una biografia de Aleixandre? Porque llevaba demasiado tiempo esperando que alguien lo hiciera”, contesta.

Concretamente desde 1977. “Cuando ganó el Premio Nobel pensé que no tardaría en publicarse una biografía completa. Y al final, viendo que nadie vinculado a él acometía la tarea, decidí aventurarme”, confiesa. Pese a que no existe un vínculo que lo una al poeta, sí es cierto, dice, “que soy malagueño, y que él pasó su infancia en Málaga, y veraneaba en un pueblo conocido por mi familia”. Cuando empezó a investigar, ya con la intención de armar él aquello que nadie se había atrevido a armar (el rompecabezas de la vida del poeta), se encontró con que “una guardia pretoriana” escondía “la verdad de su vida íntima”. “Me encontré, desde el principio, con muchas dificultades. Vivimos en un país que todavía oculta su propia historia. Había gentes que creían que ocultando la verdadera identidad sexual de Aleixandre le estaban haciendo un favor”, relata Calderón que, en sus investigaciones, llegó a la conclusión de que nada era más importante que el amor y la amistad para Aleixandre.

“El amor era el motor de su vida”, dice. Llegaba allá donde la poesía no podía llegar. “Su ambivalencia sexual, su bisexualidad, le convertía en un panteísta, algo que tiene mucho que ver con su propia obra, en la que el amor es también algo grande que todos llevamos dentro”, asegura. “Aleixandre fue fiel a su amigos, pero su fidelidad no fue correspondida”, añade. Al parecer, el poeta pedía expresamente a aquellos con los que se escribía, que destruyeran sus misivas. Y él lo hacía, pero algunos de ellos no lo hicieron. Aunque es gracias a ellas que Calderón ha descubierto muchas cosas. Entre los documentos inéditos que aparecen mencionados en la biografía figuran precisamente algunas de esas cartas, la que escribió al pintor Gregorio Prieto, y al propio Carlos Bousoño. Entre aquello que hace especial a ‘La memoria de un hombre está en sus besos’ (título extraído de uno de los poemas de Aleixandre) figura la especial relevancia que otorga el autor a Andrés Acero.

Para Ignacio Martínez de Pisón, miembro del jurado que ha otorgado el premio, jurado que preside Luis Racionero y en el que también figuran la editora Maria Borràs, José Carlos Somoza y el periodista Carles Geli, el retrato de Andrés Acero es un gran acierto. “Vicente Aleixandre no tuvo la vida más apasionante del mundo. Sus aventuras más importantes no pasaron de un par de mudanzas. Vivió enfermo muchas etapas de su vida, y su pequeño mundo quedaba reducido a su casa, desde donde irradiaba su influencia en la poesía española de posguerra”, apunta Pisón. El resto de miembros del jurado coinciden en señalar que el libro era “necesario” porque, como señalaba Somoza, “el silencio ha cubierto su nombre desde su muerte”. Aunque lo peor, para Calderón, es que la casa de Velintonia, se encuentre, hoy por hoy, desprotegida. “Lo único que hay protegido allí es el cedro que Aleixandre plantó en su jardín en el año 40, como símbolo de que todo debía crecer después de la guerra”, señala. Lo demás, está en manos de cualquiera que pueda permitirse pagar los cinco millones de euros que pide la viuda de Carlos Bousoño.

El libro, puede, dice, que haga tomar conciencia de lo valioso del lugar. “Es curioso, pero España no es un país de biografías. Son los hispanistas extranjeros quienes las escriben”, apuntaba Racionero, para quien el Stella Maris de Biografías es, en ese sentido, “un premio necesario”. Un premio que el año que viene doblará su dotación (pasará de los 10.000 a los 25.000 euros) e institucionalizará la figura de un finalista, que este año ha existido, pero de casualidad, porque el jurado ha recomendado la publicación de otra de las biografías presentadas: ‘Aviones de papel’, un repaso a la vida de Antoine de Saint-Exupéry, de Montse Morata. El galardón, que este año celebró su segunda edición, reunió a más de un centenar de profesionales del mundo de libro en el Hotel Casa Fuster de la capital catalana.

jueves, 14 de enero de 2016

#hemeroteca #libros #vicentealeixandre | Aleixandre, el Nobel sin biografía

Aleixandre, el Nobel sin biografía.
El malagueño Emilio Calderón se hace con el II Premio Stella Maris de Biografías y Memorias. "Una guardia pretoriana en torno a su figura ha custodiado celosamente su vida íntima, creyendo que hacían un favor al Nobel ocultando su sexualidad», afirma el autor.
Matías Néspolo | El Mundo, 2016-01-14
http://www.elmundo.es/cataluna/2016/01/14/5697fb9d268e3e80078b4688.html

Comparte junto a un puñado de escogidos como Juan Ramón Jiménez o Camilo José Cela el máximo galardón, el de la Academia sueca, y sin embargo es una de las figuras más opacas o silenciadas de la Generación del 27. Incluso puede que su obra poética sea también una de las menos leídas. Al extremo de que hasta el presente Vicente Aleixandre no contaba con una biografía rigurosa y exhaustiva.

«He pasado años esperando una biografía completa hasta que decidí aventurarme a ser yo quien la escribiera», dice el historiador y novelista malagueño Emilio Calderón, recordando los dos únicos trabajos parciales que había al respecto, «entre el panegírico y el oportunismo» de cuando recibiera el Nobel en 1977. Y Calderón ha dado todo de sí con el resultado de que su manuscrito ‘La memoria de un hombre está en sus besos’ ha sido galardonado con el II Premio Stella Maris de Biografías y Memorias de la editorial homónima.

Las razones por las que el recorrido vital completo y la intimidad del poeta permanecían aún en las sombras se le revelaron al biógrafo al primer paso de su investigación. «Una guardia pretoriana en torno a su figura ha custodiado celosamente su vida íntima, creyendo que hacían un favor al Nobel ocultando su sexualidad», dice Calderón. Y fue exactamente lo contrario: su vida sentimental y las relaciones que entabló con José Manuel García Briz, su mecanógrafo Jesús Bocanegra o con su amante más conocido, Andrés Acero (nombre que utilizó el biógrafo como seudónimo para enviar el manuscrito a concurso) son cruciales para entender su evolución poética. «Descubro un Vicente Aleixandre que focalizaba en el amor todo lo que la salud le imposibilitaba en la vida», explica en relación a la tuberculosis que lo llevaría a perder un riñón y lo confinaría en el sedentarismo. «Me he encontrado con una persona para la que el amor y la amistad fueron el motor de su vida, por encima de la poesía», añade.

Su trabajo aporta numerosos documentos inéditos como la correspondencia con el pintor Gregorio Prieto o con el poeta Carlos Bousoño, y clarifica algunos equívocos como el de su supuesto «exilio interior» que fue más bien forzado porque el poeta intentó escapar sin éxito vía Francia en febrero de 1938. Pero lo que más sorprende o más bien indigna al biógrafo es el estado actual de su célebre casa en la madrileña calle de Velintonia (hoy Vicente Aleixandre), «desprotegida, en estado de ruina y a la venta», denuncia. La misma casa en la que lo visitaba Neruda cada domingo, pasaban habitualmente Miguel Hernández, Lorca y la Generación del 27 al completo. «Su casa se convirtió en el centro neurálgico. Debería ser la casa de la poesía española del siglo XX», revindica. Pero cualquier comprador dispuesto a pagar 5 millones de euros puede hoy derribarla. La misma cifra por la que los herederos de Carlos Bousoño venden el archivo de Vicente Aleixandre, «que seguramente acabará en alguna universidad norteamericana, porque el Estado no ha hecho nada en 31 años», se lamenta el investigador.