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martes, 21 de marzo de 2017

#hemeroteca #transfobia | Diego Neria Lejárraga: La transexualidad es mucho más que unos genitales

Imagen: El Diario / Diego Neria Lejárraga
Diego Neria Lejárraga: La transexualidad es mucho más que unos genitales.
EFE | El Diario, 2017-03-21
http://www.eldiario.es/sociedad/Diego-Lejarraga-transexualidad-genitales_0_624687650.html

El extremeño Diego Neria Lejárraga, el primer transexual de la historia en ser recibido por un papa, ha afirmado que la transexualidad "es mucho más que unos genitales" y ha defendido que "a nadie debe importarle lo que los pequeños tengan debajo de su ropita".

La vida privada de este placentino de 51 años, que en 2007 se sometió a una reasignación de género, se convirtió en pública en 2015 después de conocerse que fue recibido en audiencia privada por el papa Francisco en la Casa de Santa Marta, en la Ciudad del Vaticano, junto a su pareja, Macarena.

Ahora, este empleado público del Ministerio de Agricultura con fuertes convicciones católicas ha remitido una carta al presidente de la asociación ultracatólica HazteOir, Ignacio Arsuaga, para, "desde un extraño pero sincero respeto, hacerle varias preguntas sobre el autobús que con ese mensaje innecesario pretende recorrer la geografía española".

Diego Neria Lejárraga se refiere al lema "Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo" que mostró el autobús en su recorrido por calles de Madrid como parte de una campaña para promocionar un libro de carácter supuestamente transfóbico.

En el escrito remitido a Arsuaga, este extremeño le pregunta a Arsuaga si antes de lanzar la campaña se preocupó "por tratar de ponerse en la piel" de los padres de un menor transexual o si ha podido "sentir" a través de alguien conocido o querido la dificultad que supone para una persona que nace en un cuerpo equivocado "caminar cada día".

"Supongo que sus respuestas serán todas 'no' porque de otra forma sería imposible que alguien con mínimos principios de moralidad pueda arremeter sin sentido contra algo tan sagrado como es la vida del otro", ha apuntado.

Lejárraga ha destacado que tanto él como las personas que forman HazteOír comparten "el mismo Dios".

"La diferencia es que ustedes lo disfrazan de juez con látigo, de clasismo y exclusión, de miedo e infierno de amor para unos y no para otros. Mi Dios (que es el suyo) no entiende de diferencias, ni de odio sin sentido, ni de cerrojos en su casa; mi Dios me escucha y me abraza, le guste o no y si alguien ha de irse en ningún caso seré yo, créame", ha subrayado.

Diego Lejárraga ha destacado que la transexualidad no es algo que se elige "y es mucho más que unos genitales, y sí existen niños y niñas pero a nadie, y menos aún a gente con mentes cerradas y enfermas de ira y desconocimiento, debe importarles lo que los pequeños tengan debajo de su ropita".

Lejárraga ha invitado a Arsuaga a debatir, desde el respeto, "apostando por el diálogo y con el fin de frenar esta absurda guerra entre unos y otros donde lamentablemente las balas son los pequeños".

"Yo no quiero ni su apoyo ni su ayuda ni su aceptación, tan solo quiero respeto y que deje mi camino y el de todos, los para usted distintos, libre de rocas que nos impidan caminar como a cualquiera", ha concluido.

domingo, 2 de octubre de 2016

#hemeroteca #iglesia #transexualidad | Diego Neria: El transexual recibido por el Papa: "Muchos obispos te hacen agachar la cabeza y pedir perdón por existir"

Imagen: El Diario / Macarena, Jorge Mario y Diego
Diego Neria: El transexual recibido por el Papa: "Muchos obispos te hacen agachar la cabeza y pedir perdón por existir".
"Después de ver al Papa, salí con la cabeza bien alta. Escucho misa y comulgo", cuenta a El Diario. "Un día sonó el teléfono y era él, no me lo creí y le vacilé, el Papa se reía... Luego fui al Vaticano con mi novia".
Jesús Bastante | El Diario, 2016-10-02
http://www.eldiario.es/sociedad/Diego-Neria-Existe-obispos-haciendo_0_563444153.html

"Después de ver al Papa, voy a misa, comulgo. No voy a revelar nunca lo que me dijo, pero si lees entre líneas...". Diego Neria, el transexual español que el año pasado fue recibido, junto a su novia, Macarena, en el Vaticano, refleja su experiencia en ‘El Despiste de Dios’ (Tropo). En una entrevista con El Diario, Neria denuncia a los "obispos de hierro" españoles, "una minoría muy dañina, un brazo armado anclado en el pasado y basado en el miedo", que "hace mucho daño" a millones de personas.

Se confiesa creyente y practicante. ¿Se puede uno sentir a gusto en una institución como ésta?
Es complicado. Toda mi vida he tenido una fe inquebrantable, pero ha habido bastantes momentos en mi vida en los que he tenido que vivir esta fe en soledad, porque me encontraba una parte de la Iglesia que me rechazaba. No tanto por acoso como por determinadas preguntas, silencios... Nunca se me ha negado la comunión, entre otras cosas porque durante muchos años no me atreví a ir a la iglesia. Me he encontrado gente maravillosa, dentro y fuera de la institución, pero también una rama que, cuidado... Pero yo no quiero enfrentarme a ese sector.

Sería normal, hasta lógico, que alguien como usted sintiera un cierto odio hacia la Iglesia.
A mí me preguntan cómo después de todo lo que me ha pasado puedo seguir creyendo, y les contesto que para mí, la Iglesia es lo que estoy viviendo ahora. La Iglesia que se llama Bergoglio, que se llama padre Ángel, la iglesia que está al pie del cañón y no separando, la iglesia que está acogiendo y no juzgando. Ésa es la iglesia que yo he querido siempre. A mí me daba miedo querer al Dios que algunos presentan, el dios del látigo, la condena y el infierno, me producía temor... Luego vas avanzando y te vas dando cuenta de que no es el Dios que te habían pintado.

Obispos como el de Alcalá, Getafe, San Sebastián o Córdoba escriben pastorales hablando de aberraciones, de "aquelarres".
Este Papa está abriendo puertas, está entrando un aire fresco en el Vaticano que yo creo que no había entrado nunca. Esto cambiará con el tiempo. Yo no lo conoceré. Me encuentro a miles de personas a diario, gente que está aterrada, que cree en Dios pero no se atreve a ir a la iglesia. Porque comentarios como los que hacen todos esos obispos hacen que la gente se asuste más, y se quede en cuarta fila, con la cabeza agachada y pidiendo perdón por existir. Ya no me duele por mí, pero me afecta por la gente que sufre: el daño que están haciendo a la Iglesia católica con ese tipo de barbaridades es brutal. Es una minoría muy dañina, un brazo armado anclado en el pasado y basado en el miedo, en esa bota encima de la cabeza... En el caso de la transexualidad, es la gran desconocida. Los obispos se atreven a hablar de gays, pero de transexualidad no.

¿Hay momentos en los que piensa que es usted un pecador o un enfermo como defienden algunos en la Iglesia?
Un pecador, por supuesto. Pero un enfermo, jamás. Te llaman enfermo, te dicen que eres un frívolo, vicioso, te llaman lesbiana... porque no saben. La transexualidad es un tema difícil de entender, y lo entiendo. Es complicado, nunca he pedido a nadie que me entienda. Pero que me dejen que siga mi camino. Por ejemplo, no puedo casarme por la Iglesia.

Cuenta en el libro que todo empezó con una carta que envió al Papa. ¿Qué decía?

Era un derroche de dolor y de enfado. No entendía nada, no entendía por qué la Iglesia no me quería. Eso era lo que le planteaba. Pasaron meses, y ya casi me había olvidado. Un buen día sonó el teléfono. De entrada, no creí que fuera él, le estuve vacilando... Me empecé a poner nervioso, él se reía, y me decía que tenía mi carta en la mano. Me dio dos o tres datos que solamente sabíamos él y yo. Esa conversación es la que menos recuerdo, porque hemos hablado más veces. Me dijo: escúchame, que quiero verte en Roma. Quedó en llamarme, y lo hizo. Todas las veces que he tenido contacto ha sido él quien ha llamado. No ha habido ningún intermediario nunca.

¿De qué hablaron?
Estuvimos hora y media con él. Se hablaron muchas cosas. Esa conversación se viene conmigo, con Macarena y con él. A mí me encantaría poder compartirla, pero no me pertenece a mí solo.

¿Ha cambiado su vida cristiana?
No pretendo hacer de esto un espectáculo. Cuando volví de Roma, tardé bastante tiempo en ir a comulgar, para evitar que hubiera medios, etc. Si me pilla en Sevilla, voy a mi Macarena como hermano macareno que soy, escucho mi misa y comulgo. Pero no pretendo ser un referente de nadie. Pero si se lee entre líneas, aunque no vaya a decir de qué hablamos, habrá gente que podrá vivir un poco más tranquila.

lunes, 25 de abril de 2016

#libros #transexualidad | El despiste de Dios : cuadernos de viaje de un hombre que nació mujer

El despiste de Dios : cuadernos de viaje de un hombre que nació mujer / Diego Neria Lejárraga.
Barcelona : Tropo Editores, 2016 [04-25].
200 p.
ISBN 9788496911956 / 19 €

/ ES / BIO
/ Iglesia católica / Testimonios / Transexualidad

Ésta es la historia de Diego Neria Lejárraga, un hombre que, en tiempos de mayor crueldad social y férreas tradiciones, se negó a ser rechazado por ser diferente, a renegar de su fe, a resignarse a su destino. Hoy puede decirse de él que ha sido el primer transexual de la historia en ser recibido por un papa. Con su testimonio, sus anécdotas y las vivencias de su increíble entorno familiar, Diego tiende una mano a todos aquellos que, como él, desean tener el valor de ser quienes realmente son.

Diego Neria Lejárraga, descendiente de la escritora exiliada, Maria de la O Lejárraga, nació el 6 de julio de 1966 en Plasencia (Cáceres). Es funcionario del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente desde los veinte años y actualmente pertenece al AICA. Compagina su trabajo con colaboraciones para algunas publicaciones. Obtuvo su reasignación de género en el año 2007. El 24 de enero de 2015 fue recibido por el Santo Padre junto a su pareja, Macarena, en visita privada. El despiste de dios, su primera novela, está totalmente basada en sus experiencias vitales.

DOCUMENTACIÓN
El primer transexual recibido por un papa: "No busquéis morbo en mi libro".
EFE | El Diario, 2016-03-30

http://www.eldiario.es/cultura/primer-transexual-recibido-busqueis-morbo_0_500100793.html
Transexual español recibido por el papa cuenta su historia en un libro.
El español Diego Neria Lejárraga, el primer transexual en ser recibido por un papa, contó su historia personal en un libro al que anima a acercarse "sin ninguna gana de morbo", ni buscando la parte frívola de la transexualidad "porque esa historia no está aquí".
Holaciudad!, 2016-03-30
http://www.holaciudad.com/vida_y_estilo/Transexual-espanol-recibido-cuenta-historia_0_903209811.html
Diego Neria, extremeño y primer transexual recibido por un papa, cuenta su historia en un libro.
EFE | El Periódico Extremadura, 2016-03-28
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/extremadura/diego-neria-extremeno-primer-transexual-recibido-papa-cuenta-historia-libro_928258.html

miércoles, 30 de marzo de 2016

#hemeroteca #libros #transexualidad | El primer transexual recibido por un papa: "No busquéis morbo en mi libro"

Imagen: El Diario / Diego Neria Lejárraga
El primer transexual recibido por un papa: "No busquéis morbo en mi libro".
EFE | El Diario, 2016-03-30
http://www.eldiario.es/cultura/primer-transexual-recibido-busqueis-morbo_0_500100793.html

El extremeño Diego Neria Lejárraga, el primer transexual en ser recibido por un papa, ha contado su historia personal en un libro al que ha animado a acercarse "sin ninguna gana de morbo", ni buscando la parte frívola de la transexualidad "porque esa historia no está aquí".

"Esto es la vida de una persona humilde, tranquila, de un sitio pequeño, que un día fue tocada por esa varita que se llama Papa Francisco y que creo que puede aportar un poco de esperanza", ha afirmado Diego Neria en el acto de presentación de "El despiste de Dios. Cuadernos de viaje de un hombre que nació mujer" (Tropo Editores).

La vida privada de este placentino de 50 años, que en 2007 se sometió a una reasignación de género, se convirtió en pública en 2015 después de conocerse que fue recibido en audiencia privada por el papa Francisco en la Casa de Santa Marta, en la Ciudad del Vaticano, junto a su pareja, Macarena.

Ahora, este funcionario con fuertes convicciones católicas ha contado su historia en una novela, que ha sido presentada hoy en su Plasencia (Cáceres) natal y cuya primera edición, con 3.000 copias, estará en las librerías el 25 de abril.

Acompañado por el alcalde de la capital del Jerte, Fernando Pizarro, y el editor de Tropo, Óscar Sipáin, Diego Neria ha explicado que se trata de una autobiografía novelada.

"Es un recorrido por mi vida, desde pequeño hasta los 50 años, que se hace a través de un viaje que yo hago a Roma con Macarena, mi pareja, para visitar al papa Francisco", ha indicado.

Neria ha subrayado que su libro pretende, sobre todo, "normalizar un poco a la gente a los que siempre se nos ha considerado apartados de la sociedad", no solo transexuales. Es decir, que está dedicado a aquellos a los que se ha considerado distintos.

"Y desde luego es una llamada absoluta de esperanza. Yo he tenido una vida complicada, pero afortunadamente y gracias a Dios aquí estoy, porque la vida da muchas vueltas y porque tengo muy claro que no se puede tirar la toalla nunca", ha añadido.

En cuanto a su entrevista con el papa Francisco, Diego Neria ha subrayado que dicho encuentro le ha cambiado la vida, sobre todo interiormente, y que le aportó "muchísima tranquilidad, serenidad" y le "despejó muchas dudas".

Preguntado por la necesidad de cambios en la Iglesia católica, ha asegurado que hay muchas cosas con las que "no está en absoluto de acuerdo con la Iglesia" y que, por lo tanto, serían necesarios "muchos cambios".

Ha criticado que son siglos de unas "creencias equivocadas", que están haciendo "muchísimo daño", por ejemplo, entre los menores transexuales latinoamericanos, que "lo están pasando francamente mal porque están superperseguidos, y esto es un punto que marca la Iglesia".

"Pero yo me voy al tema personal. Mi entrevista fue íntima y privada, de modo que lo que la institución piense a día de hoy me afecta relativamente", ha concluido.

DOCUMENTACIÓN
Transexual español recibido por el papa cuenta su historia en un libro.

El español Diego Neria Lejárraga, el primer transexual en ser recibido por un papa, contó su historia personal en un libro al que anima a acercarse "sin ninguna gana de morbo", ni buscando la parte frívola de la transexualidad "porque esa historia no está aquí".
Holaciudad!, 2016-03-30
http://www.holaciudad.com/vida_y_estilo/Transexual-espanol-recibido-cuenta-historia_0_903209811.html
Diego Neria, extremeño y primer transexual recibido por un papa, cuenta su historia en un libro.
EFE | El Periódico Extremadura, 2016-03-28

http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/extremadura/diego-neria-extremeno-primer-transexual-recibido-papa-cuenta-historia-libro_928258.html

lunes, 26 de enero de 2015

#hemeroteca #transexualidad | El bendito encuentro entre Francisco y Diego

Imagen: Hoy
El bendito encuentro entre Francisco y Diego
El Papa recibió el sábado en El Vaticano a un placentino que se siente fuera de la Iglesia desde que se sometió a una reasignación de género. Creyente y católico practicante desde la niñez, pide al Santo Padre que le ayude a encontrar su rincón en la casa de Dios.
Ana B. Hernández | Hoy, 2015-01-26
http://www.hoy.es/extremadura/201501/25/bendito-encuentro-entre-francisco-20150125003218-v.html

«Nunca antes me hubiera atrevido, pero con el Papa Francisco sí; después de oírle en muchas intervenciones, sentí que él me escucharía». Diego Neria Lejárraga es un placentino de 48 años, que el sábado fue recibido por el Papa Francisco en un encuentro estrictamente privado -como tantos otros del Santo Padre- en su residencia de Santa Marta, en El Vaticano, a las cinco de la tarde. Un momento excepcional para cualquier creyente, para miles de ciudadanos en todo el mundo, y único en la vida de Diego. Porque, ahora sí, su espíritu está en paz.

«Cuando llegaba Nochebuena en mi casa podíamos cenar una tortilla de patatas, porque mi madre prefería llevar a casa a personas que no tenían nada para comer, y sentarlas a nuestra mesa, en lugar de disfrutar solo la familia de una opípara cena». Es el recuerdo que escoge para ilustrar sus orígenes. Nació en el seno de una familia bien situada, católica y practicante. Con paso propio en la Semana Santa placentina. Con una estrecha relación con la Iglesia.

Hoy Diego mantiene ser católico y practicante. A pesar de que esa relación con la Iglesia no es ya estrecha. O no lo era hasta el sábado. Porque su encuentro con el Papa Francisco marca claramente un antes y un después en su vida. En la de este placentino, que nació niña, y muy posiblemente en la de otras tantas personas que estén pasando, pasen o hayan pasado por un proceso íntimo y duro en el que el rechazo social y la lejanía de la Iglesia están o estaban garantizados. Quizás también el Papa Francisco cambie la realidad de las personas que un día decidieron o decidan, como Diego, reasignar su género.

Entonces tal vez se pueda, si no eliminar, sí reducir el sufrimiento que hasta ahora estaba asegurado y que ha marcado no pocos momentos de la vida de este placentino. Desde que tiene uso de razón e, incluso, antes. Sus cartas a los Reyes Magos parecía que nunca llegaban. Porque jamás tuvo el regalo que pedía: aquello que le permitiera ser niño. Y su desilusión llevaba a su madre a esconderse para que no la viera, y llorar. Porque ella sabía que Sus Majestades de Oriente no podían traer a su ‘niño’ el regalo que cada Navidad pedía.

Cuando la infancia se fue y la inocencia quedó atrás, el sufrimiento se acrecentó. Porque entonces Diego supo que viviría resignado a su destino, en un cuerpo que no quería y que no reconocía. «Mi cárcel era mi propio cuerpo porque no se correspondía en absoluto con lo que mi alma sentía». Y lo escondió durante años como pudo. «No conocí un verano feliz en el que poder ir a la piscina con los amigos», reconoce con tristeza. Ni siquiera se daba chapuzones en la piscina que sus padres hicieron para él en la casa familiar. Porque, simplemente, no quería verse.

La protección de sus padres y hermana, el cariño y apoyo incondicionales de los tres, por los que Diego les estará eternamente agradecido, no suplieron, porque era imposible, sus deseos de conciliar cuerpo y alma y tener que dejarse de vendar el torso y llevar ropa tres tallas por encima de la suya para tapar las partes de su cuerpo que detestaba.

Diego seguía sin poder mirarse al espejo. Todos en casa sabían qué ocurría en realidad y que el paso del tiempo no cambiaría nada. Por eso él decidió seguir resignado a su destino. Porque la persona que más ha querido en el mundo, «el alma de mi vida», su madre, le pidió que no cambiara su cuerpo mientras ella viviera. «Y por ella en una y mil vidas esperaría siempre».

A ella la cuidó durante los últimos años de su vida y uno después de su muerte, cuando Diego cumplió los 40, dio por fin el paso: contactó con una cirujana plástica y comenzó a cambiar su cuerpo. Quería, lo tenía muy claro, que otro de los grandes tesoros de su vida, su sobrina, le conociera de verdad como es, como siempre ha sido.

Vivió entonces a medio camino entre Madrid y Plasencia y cuando regresó de forma definitiva a su ciudad natal, su aspecto físico era diferente. Por fin, su cuerpo y su alma se habían encontrado.

Pero entonces tampoco el sufrimiento desapareció. El rechazo social y la condena de la Iglesia lo impidieron. «¿Cómo te atreves a entrar aquí con tu condición? No eres digno», le dijeron algunos de comunión diaria cuando Diego volvió a su iglesia. «Eres la hija del diablo», escuchó un día en plena calle de boca de un sacerdote.

Entonces se encerraba en casa a llorar. También a escribir. Diego Neria ha convertido muchas veces en letras sus sentimientos. Una terapia personal e íntima que ha hecho posible el mayor regalo de su vida. Porque fue una de esas tardes de dolor en la que decidió escribirle una carta al Papa Francisco. Y enviársela. Lo hizo a través de todas las alternativas posibles. También por medio del obispo de Plasencia, Amadeo Rodríguez Magro, en quien ha encontrado estos últimos tiempos ánimo, consuelo y apoyo.

«Soy el Papa Francisco»
Poco antes de las dos y media de la tarde, el día de la Inmaculada, mientras cuidaba a su padre enfermo entonces en su casa, recibe una llamada. «Era de un número oculto. La verdad es que no sé muy bien por qué descolgué el teléfono, porque esas llamadas nunca las contesto», recuerda. Esta vez el azar o lo que fuera hizo que Diego Neria respondiera. «Soy el Papa Francisco», escuchó. Y el cuerpo le dejó de responder. No sabía qué estaba pasando hasta que el Santo Padre le dijo que había leído su carta y le había llegado al alma. La emoción apenas le permitió abrir la boca, pero el Papa le pidió que se calmara y le dijo que quería verle, y que le llamaría más adelante para fijar la fecha del encuentro

Ocurrió pocos días después. El 20 de diciembre, mientras paseaba por Sevilla, ciudad en la que reside su prometida. El Santo Padre volvió a telefonear a Diego. Y le propuso, si les venía bien a él y a su mujer, la fecha del 24 de enero, a las cinco de la tarde, en El Vaticano para verse.

«La primera llamada ya era muchísimo más de lo que yo esperaba; la segunda seguía sin creerme lo que me estaba pasando, porque yo sé que mi caso no es nada, que hay tantas personas que sufren en este mundo, que no merezco la atención del Papa». Pero fue a él a quien Diego le planteó sus dudas y sus esperanzas en la carta. A quien preguntó por qué la Iglesia le rechaza, por qué no puede ser un católico practicante, por qué le da miedo comulgar, por qué no siente que forma parte del rebaño, por qué es incapaz de encontrar al Pastor.

Diego le preguntó al Santo Padre entonces si tal como es hoy, si después de su reasignación de género, hay algún rincón en la casa de Dios para él. Y el Papa Francisco ayer le abrazó en El Vaticano. En presencia de su mujer, con la que muy pronto formará una familia.

Hoy su espíritu está en paz. Y confía en que lo esté también el de otros muchos. No pretende abanderar nada, nunca lo ha hecho. Pero le gustaría que otros pudieran ver luz en el oscuro camino que a veces tienen que recorrer quienes nacieron en un cuerpo que no reconocen. «Si yo hubiera podido elegir, no habría elegido mi vida», deja claro.

Diego ha superado uno y mil obstáculos y ha logrado ser finalmente quien ha querido. Gracias al máximo representante de la Iglesia católica, a un Papa que recibió, leyó y atendió su carta. Esa misiva que Diego está seguro que le ayudó a escribir su madre, que desde el cielo ha querido acompañarle en el último tramo para lograr que, esta vez sí, los Reyes Magos atendieran su carta. Hoy Diego Neria es un hombre en paz.