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martes, 17 de febrero de 2026

#hemeroteca #inmemoriam | Fallece Candela García, artista e histórica defensora de los derechos trans

Fallece Candela García, artista e histórica defensora de los derechos trans
La vedete fue una de las voces más aclamadas en la noche de Sevilla y defensora de los derechos LGTBIQA+ desde los años 60
Clemen Solana | Six, 2026-02-17 
https://www.revistasix.es/actualidad/fallece-candela-garcia-artista-e-historica-defensora-de-los-derechos-trans.html

Candela García //
Quiso ser como Lola Flores: «artista y mujer». Y lo consiguió desde su Sevilla natal que la llora hoy. La gran Candela García ha fallecido a los 85 años hace tan solo unas horas, según ha confirmado su amigo, el productor Pepe Camacho. La sevillana era una de las mayores activistas trans de España, quien estuvo marcada por la represión franquista y la cárcel. Su grito de libertad lo reflejó en la que fuera la última entrevista que concedió para SIX en junio de 2025. «Las personas como yo no hacemos daño a nadie, no entiendo que nos quieran esconder como a ratas», sostuvo.

Voces de Sevilla
Su amigo y voz de la radio en Sevilla, Pepe Camacho, ha sido el encargado de hacer pública la noticia en redes sociales y ha atendido a SIX. «Candela era puro sentimiento, el que pocas artistas tenían», dice el empresario, quien le tenía un «cariño especial». Junto a Candela, triunfó cada sábado el programa ‘Temperamento’. «La gente pedía que viniera Candela y se caían las llamadas», dice con cariño el popular rostro. El cariño era mutuo y Candela agradecía el respeto de Camacho. «A mí, Pepe me regaló un micrófono inalámbrico y casi de cristal», se jactaba la artista en referencia a las noches de trabajo en las salas del sevillano.

No le temía a la muerte y sólo pedía tres deseos: «salud vida y libertad». Apuró las tres desde que viviera el miedo de la posguerra española. Las calles del barrio Los Pajaritos vieron crecer al mito sevillano que deslumbró a la Barcelona canalla de finales de los años 60. Le bastó su identidad para pasar tres meses en la cárcel La Modelo donde la rapaban cada dos semanas «Pensaba en todo lo malo del mundo, lloraba como una loca y sola», relató. Para la sociedad de 1966 era «vaga y maleante».

50 años de trayectoria
El paso de García por Francia marcaría el devenir artístico que cerró hace seis años. Medio siglo le dedicó a su sueño: triunfar en las salas. «Si de alguien aprendí a mover la bata de cola fue de Candela y de todas las mujeres que hacían espectáculo y transformismo», relata Charo Reina para este medio. La folclórica, amiga de García, la recuerda como la «referente» que siempre fue. El cariño que Candela procesaba a la familia Reina y a su matriarca, doña Juana Reina, lo dejó patente en su última entrevista para SIX. «Candela es la única que tiene un vestido mío, el del día que me presentó mi tía Juana», declara la actriz sobre el traje turquesa con el que debutó en el Teatro Maravillas en 1988.

Las noches de ‘Carrusel 77’ fueron las mejores de Candela. Un balé coreano se fijó en la entonces Madame Fifí para recorrer España. Tuvo las «mejores» maestras en la sala Papillón y aprendió el descaro de la noche. Estas fueron el mayor pesar de su madre Amalia. «‘Hasta que tú no vienes, yo no duermo’, me decía», sostuvo en su última entrevista. En efecto, las recorrió varias veces tras los encarcelamientos de los ‘zeta’. Aguantó las torturas en la cárcel y los insultos de los agentes, un continuo de la época. «Era vergonzoso coger el autobús, me tiraban piedras hasta en la puerta de mi casa», relató la artista.

El cupletista Adrián Amaya recuerda a la artista como parte fundamental de la saga de mujeres trans que recuperó la copla. «A estas artistas se le debe todo porque defendían la canción tradicional y la acercaban a los jóvenes», relata emocionado el cantante. La relación con García resultó orgánica tras varias llamadas por teléfono y su visita a la feria de abril donde actuaba con La Esmeralda de Sevilla en las populares casetas de esta. «Aquel día no nos pudimos ver, me deja esa pena». El cancionero aguarda con cariño una de las cintas televisivas en las que García actuaba en los años 90. «Candela era de las de peina y volantes, qué pocas van quedando», dice en su homenaje.

Despedida
Según ha confirmado a este medio una fuente cercana al entorno familiar, el fallecimiento de Candela ha causado una profunda conmoción. La noticia ha llegado apenas unas horas después de su ingreso hospitalario este pasado lunes. El velatorio tendrá lugar mañana miércoles a las 10.30 horas en el Tanatorio SE 30 de Sevilla. Los familiares, amigos y seguidores podrán darle el último adiós a la artista, cuya pérdida ha generado una ola de pesar en Sevilla.

Lola Flores, María Jiménez, Juanita Reina, y Marifé de Triana no faltaron en sus espectáculos. En su día a día las seguía cantando con cariño. ‘Embrujá por tu querer’ fue el tema que jamás eliminó de su repertorio, pues era la canción favorita de su madre. Orgullosa de sus fotos en el Orgullo sevillano, mostraba el álbum con ganas de seguir. Las tuvo siempre para conseguir sus sueños, no las perdió en su incansable lucha por conseguir el DNI que le pertenecía y así siguió hasta hoy. Desde su sofá aleopardado le regaló la mejor tarde a quien escribe estas líneas. «Yo te canto ‘Mi vida privada’», escuchó su barrio.

miércoles, 14 de enero de 2026

#hemeroteca #lgtbi #franquismo #memoria | La memoria democrática incorpora (al fin) la historia LGTBIQ+

Jorge Martín Pérez, Víctor M. Ramírez y Consuelo García del Cid con Inés Hernand //

La memoria democrática incorpora (al fin) la historia LGTBIQ+

La jornada ‘Orgullosamente libres’ reconoce la resistencia de lesbianas, gais, trans o bisexuales durante la dictadura franquista y reivindica su papel en la democratización de España
Pablo León | El País, 2026-01-14
https://elpais.com/sociedad/lgtb/2026-01-14/la-memoria-democratica-incorpora-al-fin-la-historia-lgtbiq.html

Los derechos LGTBIQ+ no han dejado de avanzar en España desde la muerte del dictador Francisco Franco, hace más de 50 años. Sin embargo, ese camino ha sido complejo. Los primeros pasos se dieron en diciembre de 1978, cuando se despenalizó la homosexualidad, un año después de que se convocara, en Barcelona, la primera manifestación en defensa de los derechos del colectivo. “La Ley de amnistía del 77 no contempló a los presos LGTBI+ y no fue hasta 1995 que se eliminó del Código Penal la persecución de la homosexualidad”, ha recordado el presentador y guionista Paco Tomás este miércoles durante el acto ‘Orgullosamente libres’, una reivindicación de la memoria democrática LGTBI+ impulsada por el ministerio de Igualdad y el comisionado de ‘España en libertad: 50 años’ y celebrada en el Ateneo de Madrid.

“Para las personas LGTBI+ la memoria es muy importante porque se nos ha negado. Durante décadas se ha creado un discurso hegemónico desde el heteropatriarcado en el que las personas LGTBI+ no existíamos”, ha continuado Tomás, que ha presentado el acto con la divulgadora Inés Hernand, y en el que han estado presentes los ministros Ana Redondo (Igualdad) y Ángel Victor Torres (Política territorial y Memoria democrática).

Durante el evento, que ha llenado el salón de actos del Ateneo, se ha recordado a las víctimas del Patronato de protección de la mujer, a las de la Colonia Penitenciaria de Tefía, en Fuerteventura, o la represión sufrida en el Pasaje Begoña, en Torremolinos.

El Patronato de la mujer era peor que una cárcel, no teníamos derechos, ni siquiera la libertad para hablar unas con otras. Había un adoctrinamiento religioso constante, maltrato psicológico y explotación laboral”, ha relatado Consuelo García del Cid, quien fue internada en 1975, con 16 años, en un centro adscrito a esta institución, las Adoratrices de Madrid, en la calle del Padre Damián. “Cuando conseguí ser libre, juré a mis compañeras que contaría esta historia. Pero cuando hablaba del Patronato, nadie me creía. Tuve que probar su existencia”, ha dicho la también autora de varios libros sobre la institución, como ‘Las insurrectas del Patronato de Protección a la Mujer’ (Anantes).

Aunque había sido creado con anterioridad, el Patronato fue recuperado por el franquismo en 1941 (la esposa del dictador, Carmen Polo, era su presidenta honorífica). “Era un entramado de centros gestionados por congregaciones religiosas y dependiente del ministerio de Justicia franquista, cuya finalidad era encerrar sin juicio a cientos de adolescentes y mujeres jóvenes que no encajaban en el modelo femenino promovido por el franquismo y que eran consideradas peligrosas”, ha explicado la investigadora.

En esa categoría entraban feministas, lesbianas, madres solteras, huérfanas, mujeres abusadas... “Fue un genocidio lésbico. La institución contaba con dos psiquiátricos, donde llevaban a las mujeres ‘con conducta homosexual’, como decían. Y un centro maternal, en Madrid, donde se robaron cientos de bebés”, ha detallado García del Cid.

Para ella, la Transición olvidó a todas las mujeres recluidas por el Patronato: “Se siguió encerrando a mujeres. Esas chicas no le importábamos a nadie”. La institución perduró hasta 1985, cuando fue disuelto por el Gobierno de Felipe González (PSOE). Y no fue hasta el año pasado, que un Gobierno democrático reclamara el reconocimiento como víctimas del franquismo para todas las mujeres recluidas por esta institución represora.

Además, el pasado junio, la Confederación Española de Religiosos (CONFER) pidió perdón a las víctimas del Patronato en un acto público. “Durante décadas, muchas jóvenes y mujeres adultas fueron internadas en nuestros centros contra de su voluntad. Fueron privadas de libertad, se las hizo creer que su existencia estaba marcada por la culpa o la vergüenza”, expresaron las superioras provinciales de las Oblatas del Santísimo Redentor, las Terciarias Capuchinas de Nazaret y de las Adoratrices. “Eso no fue un perdón para nosotras. Nadie ha sido juzgado por esto”, ha incidido García del Cid.

Lugares de Memoria
Hasta la Ley de Memoria democrática de 2022, que sustituyó a la de Memoria histórica de 2007, no se reconoció a las personas LGTBI+ como víctimas del franquismo. La nueva norma instauró también la creación de Lugares de Memoria y este año se va a inaugurar el de la Colonia agrícola penitenciaria de Tefía, un campo de trabajo, principalmente para hombres homosexuales, en la isla canaria de Fuerteventura que operó entre 1954 y 1966. Allí estuvieron recluidas más de un centenar de personas.

“Los testimonios de los presos describen un régimen disciplinario muy duro, que incluía palizas, hambre, y maltrato, humillación”, ha descrito el investigador Víctor M. Ramírez, que lleva años rastreando los expedientes de Tefía. “Se convirtió en el principal centro de represión de las disidencias sexuales bajo el régimen franquista”.

El Código Penal de 1928, aprobado bajo la dictadura de Primo de Rivera, fue el primero en castigar la homosexualidad en España, al considerarla un delito de escándalo público. Aunque después el Gobierno de la República abolió esa norma, el franquismo desarrolló sus propias estructuras represoras.

La Ley de vagos y maleantes, originaria de 1933, fue enmendada en 1954 para incluir bajo su jurisdicción la homosexualidad. El mismo año que se inauguró la Colonia de Tefía: una de las condenas por homosexualidad era la reclusión en “instituciones especiales, con absoluta separación de los demás”. Este campo de concentración estuvo operando hasta 1966. Después, hubo dos centros de detención para hombres que tenían sexo con hombres: uno en Badajoz (para pasivos) y otro en Huelva (para activos).

‌“Son personas a las que únicamente se las perseguía por su orientación sexual y eran condenados por ello”, ha apuntado el también autor de la investigación ‘El expediente especial de invertidos. La represión de las disidencias sexo-genéricas en Canarias tras su inclusión en la Ley de Vagos y maleantes’. Esa norma fue modificada años después, en 1971, cuando entró en vigor la Ley de peligrosidad social con el foco en castigar “los actos de homosexualidad”.

Al amparo de esta nueva norma, la madrugada del 26 al 27 de junio del 71, una incursión policial aterrorizó el Pasaje Begoña de Torremolinos. Casi una década antes, en 1962, en ese pequeño callejón se había inaugurado el primer local gay de España. Más adelante llegarían más: abrieron hasta medio centenar.

“Cantando y bailando también se defendían derechos”, ha afirmado Jorge Martín Pérez García, presidente de la Asociación Pasaje Begoña. A comienzos de la década de los sesenta, Torremolinos ya era frecuentada por turistas internacionales en busca del sol y playa. La apuesta por el turismo como motor de desarrollo y fuente de divisas llevó al nacionalcatolicismo a mirar para otro lado al ambiente del Pasaje Begoña. Al menos por un tiempo.

En la ‘Gran Redada’ de 1971 fueron detenidas unas 300 personas, muchas de ellas de origen británico y alemán. La noticia apareció en el periódico inglés ‘The Sunday Times’ (‘Turistas retenidos en una redada en bares nocturnos en España’, titulaba al día siguiente de la incursión) o en el semanario germano ‘Der Spiegel’. ‘La Vanguardia’ también habló del asunto y lo describió como un plan gubernamental para “proteger a la población local del ataque de una forma de vida extranjera”.

“Ahí se visibilizaba la diversidad, se daba la opción de existir”, ha incidido Martín. De ahí que el Pasaje Begoña sea considerado cuna de los derechos y libertades LGTBI+ en España y que haya sido también catalogado como Lugar de Memoria.

Además, ha habido una mesa redonda en la que han contado su experiencia los activistas históricos por los derechos del colectivo Jordi Petit; Isabel Franc; y Manolita Chen, una de las primeras mujeres trans en ver reconocida su identidad en sus documentos oficiales e impulsora de la Fundación Manuela Saborido-Manolita Chen, que da apoyo y acogida a personas LGTBIQ+ vulnerables.

“Todos sois unos referentes absolutos, clave en la democratización de España”, ha remarcado la ministra de Igualdad, Ana Redondo, que ha clausurado el acto. Previamente, se ha reconocido con la medalla y la placa de promoción por la igualdad a Petit y al Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGG, el Frente de Liberación Gay de Cataluña), organización que en 1975 comenzó la lucha por los derechos, aunque su actividad llevaba desarrollándose en la clandestinidad desde un lustro antes. “Somos la entidad que siempre ha estado ahí y que nunca ha desfallecido”, han dicho los representantes de FAGG al recoger la placa: “Vamos a combatir el odio y el fascismo, al que no vamos a dejar pasar”. 

domingo, 18 de mayo de 2025

#hemeroteca #homofobia #franquismo | Lobotomías y torturas para curar la homosexualidad: cuando la psiquiatría estuvo al servicio de Franco

Antonio Vallejo-Nájera y placa del paseo que Madrid dedica ahora a su hijo //

Lobotomías y torturas para curar la homosexualidad: cuando la psiquiatría estuvo al servicio de Franco

La Ley de Vagos y Maleantes abrió la veda para que pudiera internarse a hombres no heterosexuales en prisiones donde eran sometidos a todo tipo de torturas, vejaciones y prácticas médicas cuyos efectos fueron, en muchos casos, irreversibles.
Alejandra Mateo Fano | Público, 2025-05-18
https://www.publico.es/sociedad/lobotomias-torturas-curar-homosexualidad-psiquiatria-estuvo-servicio-franco.html

“La homosexualidad como un escape desesperado de una imaginación enferma, como un intento de comunicarse, eternamente condenado al fracaso, de un ser aterrado y solitario, que no sabe o no puede amar”. Así luce la introducción del libro ‘Los homosexuales vistos por sí mismos y por sus médicos’ (1966), escrito por el doctor Lorenzo Frutos Carabias en pleno tardofranquismo. Un ejemplo paradigmático de la brutal maquinaria de propaganda homófoba que el fascismo puso en marcha durante años con la connivencia de médicos afines al régimen. Durante la dictadura, la sexualidad se encaminará exclusivamente a la reproducción social y a la perpetuación de la familia heteronormativa. De este modo, llegaron a proliferar gran cantidad de obras que aludían reiteradamente al carácter patológico de la homosexualidad. La construcción de una España “depurada” de desviaciones ideológicas, sexuales o identitarias contrarias a la estricta moral católica caminó necesariamente de la mano de la medicina psiquiátrica.

La reforma de la Ley de Vagos y Maleantes en 1954 introduce por primera vez la consideración de las personas homosexuales como sujetos peligrosos. Más adelante, esta legislación se redondearía con la Ley de Peligrosidad Social, con el fin de “modificar estados como los referentes a quienes realicen actos de homosexualidad, la mendicidad habitual, gamberrismo, la migración clandestina y la reincidencia”. El régimen fascista, artífice de un perverso operativo para desterrar toda disidencia que pudiera desafiar la moral preestablecida, sembró la idea de que los homosexuales eran potenciales delincuentes. De esta suerte, pronto se estableció una vinculación directa entre homosexualidad y crimen que sirvió para legitimar cualquier atrocidad contra el colectivo. Una investigación de Soraya Gahete Muñoz, doctora en Historia Contemporánea, señala que jueces como Antonio Sabater consideraban que los varones no heterosexuales “llevaban una intensa vida instintiva y que eran altamente peligrosos, ya que se trata de sujetos perversos sin escrúpulos ni corazón, con manifiesta desviación ética y frialdad y ausencia de sentimientos”.

A través de esta primera ley pudo articularse un efectivo instrumentario legal capaz de acallar las sexualidades no normativas, autorizándose por primera vez el internamiento del colectivo en cárceles, campos de trabajo y centros psiquiátricos: “Art. 6.0, número 2.-A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados, se les aplicarán, para que las cumplan todas, sucesivamente, las medidas siguientes: a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en Instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás”.

De Huelva a Fuerteventura: prisiones para “rehabilitar” homosexuales
En Huelva y Badajoz se encontraban los penitenciarios provinciales para homosexuales más conocidos de aquel entonces. Desde 1968 hasta 1978 (año en que se despenaliza la disidencia sexual), mientras la primera se utilizaba para internar a homosexuales considerados “activos”, la segunda estaba destinada a los “pasivos”. Por aquel entonces la transexualidad ni siquiera estaba contemplada, sino que se hablaba de “mujeres vestidas de hombres y viceversa” o personas con conductas impropias de su género que era preciso corregir.

En otras prisiones se crearon módulos específicos para recluir a estos presos, como en la Modelo de Barcelona o la cárcel de Carabanchel. Un relato publicado en el Diario Sur cuenta la experiencia traumática de La Moni, artista e icono LGTBI+ de la época, tras ser internada en la prisión onubense en 1963, con tan solo 17 años. “Fue detenida por ponerse un vestido de mujer en los carnavales. Fueron tres meses privada de libertad, aunque tuvo que quedarse uno más por no pagar la multa de 500 pesetas”. Hay que entender estos centros, no obstante, no como cárceles al uso sino como reformatorios pensados para la reconversión sexual.

Al no haber dinero para financiar centros públicos para lo que el franquismo llamaba “rehabilitación” de personas que hoy llamaríamos ‘queer’, no quedaba más remedio que internarles en penitenciarios convencionales: “Eran una especie de centros de internamiento para reaprender. La idea era que funcionaran como centros como de reaprendizaje, de atención”, cuenta Ramón Martínez, escritor y activista LGTBI+. La privación de libertad estaba regulada por el Tribunal de Calificación y la Iglesia era la encargada de establecer cuánto tiempo debía estar interna la persona. En la mayoría de casos, la estancia duraba entre dos y cuatro años, pero el tiempo podía reducirse si el interno accedía a someterse a ciertas terapias.

En el transcurso de esos tratamientos, todos ellos humillantes, crueles y traumatizantes a largo plazo, llegaron a ponerse en práctica sesiones de electroshock, esterilizaciones forzadas y hasta lobotomías. Estas cirugías consistían en extirpar la parte del cerebro en la que se consideraba que estaba localizada la “desviación sexual”. El psiquiatra franquista Juan José López Ibor, en su famoso ‘Libro de la vida sexual’ (1968), calificaba la homosexualidad como una “perversión sexual” o una “anomalía” consistente en “una situación psicodinámica”.

Otro de estos centros tendentes a aislar y reconvertir a personas del colectivo fue la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, conocida como la cárcel de Tefía, situada en Fuerteventura, a mediados de los años 50 y 60. En realidad, más que un penal con fines psiquiátricos fue un campo de concentración para homosexuales donde los reclusos vivían sometidos a agresiones y vejaciones de todo tipo, inclusive el uso del hambre como método de tortura. De hecho, en su momento recibió el apodo de “el Auschwitz de Fuerteventura” por las terribles condiciones de vida que albergaba. Gahete puntualiza, eso sí, que la imposición de medidas “curativas” dentro de los centros no iban tanto encaminadas al castigo sino a impedir que ciertos comportamientos entendidos como peligrosos pudieran extenderse por su posibilidad de contagio.

Vidas marcadas por el terror
Las brutalidades cometidas tanto en prisiones como en consultas psiquiátricas dejaron un reguero de hombres marcados de por vida por lesiones físicas y traumas psíquicos incurables. Los suicidios se multiplicaron exponencialmente, también los casos en que, tras los electroshocks, acababan desarrollando aversión al sexo. Martínez expresa que “a mucha gente se le perdió la pista después de haber sido internados porque nunca se volvía a saber nada de ellos, esas personas se quedaban tocadas de por vida tras las operaciones”. Es un congreso celebrado en Italia en 1972, López Ibor habla de su “exitosa experiencia” haciendo una lobotomía. “Mi último paciente era un desviado. Después de la intervención quirúrgica en el lóbulo inferior derecho, presenta, es cierto, trastornos en la memoria y la vista, pero se muestra ligeramente atraído por las mujeres”.

Las escasas historias de vida que han logrado transmitirse años después son desgarradoras: Oliver Duarte Herrera, antropólogo, técnico de proyectos en Fundación Triángulo Extremadura, quien actualmente está desarrollando una investigación sobre memoria LGTBI+, pudo entrar en contacto con víctimas de aquel sistema feroz: “Tengo un testimonio de un chico en Barcelona que ahora mismo tiene unos 77 años y que por la culpa que sentía por ser homosexual acudió a uno de estos psiquiatras que estaba muy de moda, sobre todo en las grandes ciudades, y por voluntad propia se sometió a estos tratamientos del electroshock. Era como una especie de descargas acompañadas de material complementario, como vídeos, y en el momento en que te ponían vídeos de personas de tu mismo sexo te daban como una descarga para que tu cuerpo rechazara el deseo homosexual”, señala.

En otros casos, las personas llegaban a las clínicas después de haber sido delatadas por su entorno cercano: lo cuenta Carmen García de Merlo, expresidenta de COGAM y activista trans, quien infiere que “se dio el caso de una señora que fue a confesarle al cura que su hijo era mariquita, y el cura llamó a la Policía, lo detuvieron y se lo llevaron a un centro de internamiento”. Otras veces, añade, había algún vecino o compañero de trabajo que denunciaba. Por eso, expresa Duarte, casi siempre “tenían que ocultar su manera de ser, sus gustos, sus deseos y ser como invisibles ante la sociedad. Sobre todo en los contextos rurales, donde la gente todavía sigue muy presa de esta situación en la actualidad”.

A su juicio, fruto de esas experiencias del pasado, se han heredado en las zonas rurales ciertas formas inconscientes de pensamiento como intentar pasar inadvertido y buscar estrategias de vida que no sean leídas como no heterosexuales. Pero también había una cuestión de clase que marcaba quién era detenido y quién podía salir airoso de una redada policial. La expresidenta de COGAM traslada, en este sentido, que en pleno franquismo “en Madrid había clubs y espacios concretos como la calle Almirante donde se hacían redadas, dado que se sabía que muchos homosexuales quedaban allí. En una de ellas, en el Café Gijón, cogieron a un grupo que estaba ahí charlando, se los llevaron a la comisaría, les hacían la ficha y los identificaban. Hasta que una vez vieron que uno de ellos era juez y fue entonces cuando les soltaron a todos”.

El vacío histórico en torno a la memoria lesbiana
En el caso de las mujeres, la represión actuó de una forma bien distinta al caso de los varones. Prácticamente no hubo internamientos carcelarios de lesbianas o bisexuales a excepción de algunas excepciones por varios motivos, señalan Carmen García de Merlo y Oliver Duarte Herrera. Por un lado, la consideración de las mujeres como “eternas menores” hacía que, en caso de que alguna fuera sorprendida manteniendo relaciones afectivas con otra, fueran enviadas con sus padres o maridos. Cuando eran devueltas a sus familias, estas las internaban en colegios religiosos femeninos para corregirles.

“La homosexualidad femenina siempre ha estado muy silenciada y durante toda la dictadura apenas hubo casos de mujeres denunciadas como peligrosas sociales. Como no figuran prácticamente como internas en psiquiátricos, hay un silencio abrumador y por mucho que investigues no encuentres a nadie, no hay datos”, confiesa Martínez. En este sentido, el volumen de expedientes encontrados en el caso de los hombres contrasta con los escasos referentes a las mujeres lesbianas.

Por otro lado, la homosexualidad en ellas podía disfrazarse fácilmente de amistad en tanto que, por ejemplo, no estaba mal visto que dos o varias mujeres se reuniesen en una casa o durmiesen en la misma habitación, algo que sí despertaba recelos en los hombres. García de Merlo sostiene que “las mujeres que querían tener relación con mujeres o lo hacían a escondidas o vivían juntas como si fueran hermanas o primas; así no se enteraban”.

Eugenesia amparada por eminencias científicas de la época
La estrategia represiva del franquismo contó con la colaboración activa de los denominados “psiquiatras del régimen”, defensores de las teorías eugenésicas que comenzaron a brotar a partir del siglo XIX. En un momento de apogeo de la ciencia psiquiátrica, estos médicos franquistas utilizaron esta disciplina “como arma política para reprimir a todos aquellos que les resultaban incomodos”, destaca una investigación de la Universitat de Lleida. El más recordado fue quizás Antonio Vallejo-Nájera, para quien eran considerados “una vergüenza social y un foco de enfermedades venéreas” en tanto que aquellas conductas sexuales que no fueran destinadas a la reproducción eran entendidas como sodomitas.

Sus posturas eugenésicas basadas en el biologicismo positivista contribuyeron, como apunta el mencionado estudio, a justificar la aniquilación de las disidencias y reeducar a las masas “para que se resignaran a aceptar su lugar en el mundo”. La colección 'Hacer memoria' , editada por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, contiene una guía didáctica dedicada a quien ha pasado a la historia como ‘el Mengele español’. En ella se explica que, al calor de las teorías darwinistas que defendía, Vallejo-Nájera creyó fundamental “someter científicamente todos aquellos factores sociales que puedan influir, para bien o para mal, en las cualidades tanto físicas como psíquicas de la raza y de las generaciones futuras”. Madrid tenía una calle dedicada en el distrito de Arganzuela, el Paseo del Doctor Vallejo-Nájera (por Antonio Vallejo-Nájera Lobón); pero el Ayuntamiento, en 2017, aprobó un cambio para dedicar la calle a su hijo (Juan Antonio Vallejo-Nájera Botas) para tratar de cumplir con la ley de Memoria.

Otra de las consideradas eminencias psiquiátricas que más contribuyó a reproducir sistemáticamente el discurso patologizante sobre las disidencias sexuales fue Francisco J. de Echalecu y Canino, quien teorizó en España sobre el falso carácter hereditario de la homosexualidad. Llegó incluso a equiparar esta orientación sexual con la psicopatía, siendo uno de los padres de la Ley de Vagos y Maleantes. Durante todo el franquismo se forjó la idea de que la homosexualidad traía consigo inevitablemente actos de pederastia y abusos a niños y adolescentes. Ello subrayaba todavía más, a ojos del régimen, su hipotética peligrosidad. Por este motivo Echalecu basó buena parte de su carrera divulgativa en dar conferencias en las que explicaba cómo “prevenir la seducción de menores” cambiando las orientaciones “de los psicópatas”.

La obra ‘Sodomitas’ (1956) del policía y escritor antisemita Mauricio Carlavilla, conocido por el seudónimo ‘Mauricio Karl’, refleja muy bien este pensamiento. Así comienza el ensayo, uno de los más vendidos durante el fascismo en España: “La manada de fieras sodomitas, por millares, se lanza a través de la espesura de las calles ciudadanas en busca de su presa juvenil. Disfrazada de persona, la fiera sodomítica ojea entre el matorral ambulante de las aceras su pieza preferida, el cándido muchacho, más grato a su ávida pupila cuanto más inocencia lleva retratada en su fisonomía”. Ya en democracia, el psiquiatra neofascista y ultracatólico Enrique Rojas, heredero de estas teorías pseudocientíficas, confesó en una entrevista con Efe que la homosexualidad era consecuencia de un “desorden cronológico” y que su orientación se podía transmitir por “un error cromosómico”.

Este año, su hija y también psiquiatra María Rojas Estapé afirmó durante una conferencia que las relaciones homosexuales no son comparables a las heterosexuales. Actos públicos como el de Rojas Estapé transcurren todavía con total impunidad y no ha sido hasta 2023 que prohibieron por ley de las llamadas terapias de conversión.

miércoles, 26 de marzo de 2025

#hemeroteka #homofobia #memoria #frankismoa | Homosexualen aurkako Bilboko auzitegia

Bilboko Naxa kaia 1958an. Bilboko Alfer eta Gaizkileen auzitegiaren arabera, garai hartan puntu hori homosexualen bilgune nagusietakoa zen //

Homosexualen aurkako Bilboko auzitegia

Nagore Irazustabarrena Uranga | Argia, 2025-03-26

https://www.argia.eus/argia-astekaria/2911/homosexualen-aurkako-bilboko-auzitegia

Bilbo, 1954. Hiriko Alfer eta Gaizkileen Auzitegia homosexualen aurka jazartzen hasi zen, erregimen frankistak izen bereko legea (‘Ley de Vagos y Maleantes’, 1933) espresuki horretarako egokitu ondoren. Frankismoak homosexualen aurka egiten zuen lehenago ere, eta 1970ean legea bertan behera utzi ondoren ere jarraituko zuen. Baina 1954-1970 tarte horretan homosexualek berariazko tokia izan zuten legedian.

Bilboko auzitegiaren jardunaz ezer gutxi aztertu da berriki arte. Bizkaiko Agiritegi historikoan auzitegiak homosexualen aurka tramitatutako 117 espediente daude gordeta. Antonio Pérez Embeita historialariak espediente horietan oinarritu du ‘Historia Social’ aldizkariaren azken alean argitaratu duen lana. Artikuluak agerian uzten duen lehen datua da epaitutako gehienak erruduntzat jo zituztela: 117tik 89. Legeak askotariko kondenak jaso arren, gehienei 3-6 hilabete bitarteko kartzela zigorra ezarri zieten.

Kasu gehienak gizonezko gazteenak dira, 30 urtez azpikoenak, bereziki 16-20 adin tartekoak. Horrek esan nahi du adin txikikoak ere epaitu zituztela, nahiz eta Alfer eta Gaizkileen Legeak berak halakorik galarazten zuen. Gainera, gehienak kualifikazio txikiko lanetan edo langabezian zeuden, errepresio frankistaren transbertsalitatearen adierazle. Horrez gain, epaituek ez zuten abokatu propiorik kontratatzeko aukerarik izan. Kasu guzti-guztietan beren alde lan kaskarra egin zuten ofiziozko abokatuak egokitu zizkieten.

Auzitegiaren jarduna ez zen Bizkaira mugatu, atxiloketa gehienak Bilbon bertan eta, neurri txikiagoan, Donostian egin arren. Hirietan, auzitegiak eta Poliziak “’invertido’-en bilgune” nagusiak kontrolatzen zituzten, esaterako, Naxa kaia Bilbon eta Kontxako pasealekuko bainu publikoak Donostian. Eta, hala ere, epaitutako gehienak etorkinak ziren; Gipuzkoako 32 kasuetatik soilik erdia ziren gipuzkoar jatorrikoak. Guztira, bizkaitar jatorrikoak 19 izan ziren eta beste guztiak kanpotik etorritakoak ziren, nagusiki Galiziatik.

Perbertsio sexualaren adierazleak
Ez zituzten ekintza homosexualengatik epaitzen “homosexualak izateagatik” baizik. Eta nola frogatzen zuten izaera hori? Hasierako urteetan argudio soil eta laburrak jasotzen dituzte espedienteek, baina 1960tik aurrera berniz pseudozientifikoz jantzi zituzten azterketa forentseak. Hona hemen adibide bat: “Osaera arrunteko genitalak, tamaina nahiko txikikoak. Sakonera ahuleko uzkia, esfinter eroria, baina ez gehiegi. Izaerari dagokionez, irekia da, zuhurtziaz hitz egin arren, eta ongi definituak eta tipifikatuak ditu bere perbertsio sexualaren adierazleak, bere itxurakeria, janzkera eta txukunkeriagatik (nahiz eta makillatuta ez egon). Nahiko egiatia da, subjektu hauen artean batere ohiko ez dena, eta horrek bere alde jokatzen du, hezkuntza maila jasoa adierazten baitu bere tara ulertzeko eta gutxitzeko, ukatzen ez badu ere”.

Kopuruari dagokionez, Pérez Embeitak dio kasu gutxi direla. Baina dokumentazio faltari egozten dio hori. Urte batzuetan espediente bat bera ere ez dago, eta Bilboko auzitegiaren eskumenean zeuden Errioxan nahiz Kantabrian kasurik ez zen izan, nonbait. Ziurrenik urte eta probintzia horietako dokumentuak galdu direlako –edo oraindik agertu ez direlako– dela uste du historialariak. Eta, hala ez balitz ere, kasu “gutxi” horiek gehiegi dira.

jueves, 21 de noviembre de 2024

#libros #homosexualidad #franquismo | Invertidos, provincianos y maleantes : disidencias sexogenéricas y peligrosidad social en el franquismo asturiano

Invertidos, provincianos y maleantes : disidencias sexogenéricas y peligrosidad social en el franquismo asturiano / Miguel Fernández Turuelo ; prólogo de Rubén Vega García.

Oviedo : Instituto de Memoria Democrática en Asturias, 2024 [11-21].
206 p.

/ ES / Libros / ENS / Asturias / Disidencia sexual / Franquismo / Homofobia / Homosexualidad / LPRS / LVM / Memoria histórica

📘 Ed. impresa: ISBN 9788410345256
📝 Cita APA-7: Fernández Teruelo, Miguel (2024). Invertidos, provincianos y maleantes: disidencias sexogenéricas y peligrosidad social en el franquismo asturiano. Instituto de Memoria Democrática en Asturias. 
 
Invertidos, provincianos y maleantes es una investigación de Miguel Fernández Turuelo en la que el autor, estableciendo un diálogo entre diferentes fuentes (expedientes judiciales, testimonios orales, prensa, propaganda, etc.) y enfoques disciplinares, construye un relato analítico sobre la represión sexual y de género como uno de los pilares del control social en la Asturias franquista. En este sentido, los expedientes de peligrosidad social emitidos por los tribunales de Vagos y Maleantes serán una de las piedras de toque en la explicación de los diferentes ejes a través de los que dicho control social -y moral- fue llevado a cabo.

Esta obra es también una contribución a la memoria de los y las disidentes sexuales y de género, pues si bien el proceder de la dictadura -con sus particularidades en Asturias- los convirtió en resistentes y víctimas, no por ello dejaron de ser sujetos agentes que elaboraron estrategias de negociación y de (in)visibilización de cara a sobrevivir a un contexto hostil como el franquista. De este modo, esta investigación considera la capacidad de las personas disidentes para articular formas de vida fuera de la norma, en la clandestinidad, más allá del castigo y el ostracismo que una sociedad profundamente tradicional les reservaba.

En suma, Fernández Turuelo plantea el análisis de las disidencias sexogenéricas desde la dialéctica entre represión y agencia en lo que supone una de las primeras aportaciones asturianas a la historia de las sexualidades y géneros no normativos en el franquismo.

viernes, 7 de junio de 2024

#llivres #homosexualitat #franquisme | Memorial de violetes : crònica menorquina de la repressió i l’alliberament homosexual a les Balears

Memorial de violetes : crònica menorquina de la repressió i l’alliberament homosexual a les Balears / Nel Martí i Llufriu.
Palma de Mallorca : Moll, 2024 [06-07].
233 p.
Serie: Els treballs i els dies ; 65.

/ CAT / Libros / ENS / Baleares / Franquismo / LGTBI+ / LGTBI+fobia / LPRS / LVM / Memoria histórica / Represión

📘 Ed. impresa: ISBN 9788427340659 / 27.00 €
📝 Cita APA-7: Martí i Llufrie, Nel (2024). Memorial de violetes : crònica menorquina de la repressió i l’alliberament homosexual a les Balears. Moll.

La història de la comunitat LGTBIQ+ es caracteritza per una dualitat entre repressió i alliberament. Durant segles, ha estat objecte d’estigmatització, exclusió social i persecució religiosa i estatal. L’opressió prengué una nova dimensió durant el franquisme amb la llei de ‘vagos y maleantes’ (1954) i la llei sobre ‘peligrosidad y rehabilitación social’ (1970), que comportaren la detenció, la condemna i el desterrament de persones homosexuals de les Illes Balears i, fins i tot, l’aplicació de cruels tractaments hormonals i d’electroxoc. Aquest llibre analitza, especialment a partir de fonts menorquines, la repressió de l’homosexualitat a l’arxipèlag des del segle XIII fins al temps present, amb especial atenció al període franquista i als inicis del moviment LGTBIQ+. ‘Memorial de violetes’ ens explica una història oculta, mai exposada de forma global a les Illes, i que havia de ser contada, posada al servei de la visibilitat, de la llibertat i dels drets humans.

lunes, 3 de julio de 2023

#hemeroteca #lgtbi #memoria | El Movimiento Español de Liberación Homosexual, la organización clandestina que retó a Franco y se rebeló contra la homofobia

1975, Sheffield / Josep Domènech, Armand y Marga Trallero //
El Movimiento Español de Liberación Homosexual, la organización clandestina que retó a Franco y se rebeló contra la homofobia
Jose Carmona | Infobae, 2023-07-03

https://www.infobae.com/espana/2023/07/03/el-movimiento-espanol-de-liberacion-homosexual-la-organizacion-clandestina-que-reto-a-franco-y-se-rebelo-contra-la-homofobia/

Durante los años sesenta y setenta, la lucha armada y los movimientos rebeldes antisistema tenían cierta legitimación en la izquierda. En un mundo empañado por dictaduras militares y la presión de Estados Unidos contra el bloque soviético de la Guerra Fría, la victoria de la revolución de Fidel Castro y el movimiento sandinista en Nicaragua dieron alas a una infinidad de Frentes de Liberación que poco a poco, el s.XXI terminó por enterrar y deslegitimar.

Pero había muchos tipos de “liberación”, aunque el concepto evoque a guerrilleros armados en frondosas selvas. No todos requerían un pasamontañas ni todos sabían armar un rifle; los puntos de unión eran otros: la clandestinidad, la insurrección frente al Estado y la desobediencia. Estos últimos términos sí van más acorde a lo que fue el Movimiento Español de Liberación Homosexual, una pequeña y furtiva organización de hombres que, hartos de ser tratados como enemigos, decidieron unirse para exigir al estado franquista y a su máxima autoridad, Francisco Franco, que la homosexualidad no debía ser perseguida ni tratada como una enfermedad.

El franquismo, en ocasiones, ni mentaba de forma explícita la homosexualidad en su legislación, aunque redactaba leyes para ella. Por ejemplo, el Código de Justicia Militar condenaba “actos deshonestos” a la dignidad militar. La ambigüedad, sin embargo, luego era un movimiento evidente para reprimir la homosexualidad en el Ejército.

Obviamente, para las miradas conservadoras del momento, la homosexualidad y el comunismo iban de la mano: “La sodomía tiene una función comunista a través de los siglos, pues ambas aberraciones, aun siendo de distinto tipo, son contrarias a la familia, a la propiedad privada y al orden tradicional”, rezaba la obra ‘Sodomitas’, publicada en 1956 y tan exitosa que sus reediciones llegaron hasta la década de los 70.

La organización se fundó en 1971, en esos últimos años del tardofranquismo cuando las generaciones nacidas en dictadura exigían cambios y aires de libertad más parecidos a los vecinos europeos. La homosexualidad fue fuertemente reprimida durante los cuarenta años que duró la opresión. De hecho, la Ley de Vagos y Maleantes se reformó en 1954 para incluir de forma explícita a los homosexuales.

Ya en 1970, llegó la Ley sobre peligrosidad y rehabilitación social (LPRS), que pese al paso del tiempo volvía a apuntar contra “los que realicen actos de homosexualidad” con sanciones que podían llevar al exilio de la región. Incluso con la llegada de la democracia, esas normas se mantuvieron en el tiempo. El primer partido que movió ficha fue el Partido Comunista de España (PCE), aunque sus peticiones se desoyeron hasta 1980, año en el que la LPRS fue derogada. El camino venía de lejos: durante la dictadura de Primo de Rivera, la pena para los homosexuales era de entre dos a doce años de cárcel, multas de mil a diez mil pesetas e inhabilitación para la función pública durante seis y doce años.

Tratados como apestados, el objetivo principal del MELH era ser considerados parte de la sociedad española: “Buscaban concienciar a los homosexuales en la reivindicación de sus derechos, romper con su aislamiento y lograr el reconocimiento y aceptación de la sociedad”, asegura Valentín Galván en su estudio ‘De vagos y maleantes a peligrosos sociales: cuando la homosexualidad dejó de ser un delito en España (1970-1979)’. Sus fundadores fueron Francesc F. (bajo el seudónimo de Mir Bellgai) y Armand de Fluvià (con el de Roger de Gaimon), que a través de cartas logran algo que en su momento se vendió como una concesión: apresar solo a los que realizaran “más de un acto de homosexualidad”.

El tiempo ha colocado a Armand de Fluvià en la posición de líder activista por los derechos LGTBI. Fue la primera persona en España en hacer pública su homosexualidad a través de la televisión y lideró el Movimiento Español de Liberación Homosexual gracias a sus contactos en el extranjero. Las reuniones clandestinas en hogares de Barcelona, donde llegaron a contactar con unas 60 personas —con una escasísima representación de mujeres, aún más invisibilizadas y perseguidas— y a enviar panfletos a Francia para que desde allí se redistribuyeran por España. Ser descubiertos no era una opción, así que nunca se repetía lugar de reunión. Sin embargo, la existencia del grupo fue breve. En 1972, la Policía terminó por identificarles y forzar a la disolución de la organización. No sería hasta la muerte de Franco cuando estos militantes volvieran a tomar la palabra.

El MELH sirvió de despertador, de instigador, y durante el Gobierno de Carrero Blanco se generó una efervescencia del movimiento LGTBI en España. A Cataluña se sumaron Valencia, Mallorca, Madrid, Málaga, Zaragoza, Santiago de Compostela, Bilbao... El país comenzó a demostrar que la fórmula franquista estaba agotada. Una vez murió Franco, el Movimiento de Liberación pudo ampliar sin tanto miedo sus posturas marxistas y eso ayudó a que otros movimientos radicales y politizados irrumpieran en la escena: el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR) de Madrid, la Unión Democrática de Homosexuales de Málaga (UDHM) o el Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua (EHGAM) de Bilbao fueron algunos de ellos. Fue entonces, ya en 1976, cuando pudieron ser quienes realmente eran: hombres, gays y marxistas. Así lo constataron en el llamado Manifiesto de Marzo de 1977, cuando dieron a entender que ellos no iban a cambiar, que el cambio tendría que hacerlo el resto del mundo: “Nosotros no somos reformistas, somos radicales y revolucionarios”.

NOTA DE IGLU: Pese a lo que se afirma en el artículo, la LPRS no fue derogada en 1980. lo que sí se hizo el 26 de diciembre de 1978 fue despenalizar la homosexualidad, eliminándola de ahí. El efecto de la despenalización tuvo lugar en enero de 1979. 

domingo, 11 de junio de 2023

#hemeroteca #lgtbifobia #memoria | El colectivo LGTBIQ+ y su lucha interminable contra un armario llamado dictadura

Público / Rampova //

El colectivo LGTBIQ+ y su lucha interminable contra un armario llamado dictadura

El escritor Fernando Olmeda reedita 'El látigo y la pluma. Homosexuales en la España de Franco', un ensayo sobre cómo se vivió la homosexualidad en la España franquista
María Mora | Público, 2023-06-11
https://www.publico.es/politica/colectivo-lgtbiq-lucha-interminable-armario-llamado-dictadura.html

Juan Soto era conocido como el "delincuente por necesidad". No sufrió desengaños amorosos. Lo suyo era practicar sexo como método para robar a la gente. Lorena Capelli, nacida como Humberto Lacerda, falleció sometiéndose a una vaginoplastia y es una huella más en la larga lista de guerreras y guerreros que el franquismo no logró doblegar.

Alberto Alonso Blanco, también conocido como Rambal, fue asesinado en 1976 en Gijón por ser un homosexual libre. Anastasia Rampova fue una artista transgénero e icónica en València por ser un símbolo de la cultura ‘underground’ y LGTBIQ+.

Estas son solo algunas de las múltiples historias que recoge la segunda edición de 'El látigo y la pluma. Homosexuales en la España de Franco', del periodista y escritor Fernando Olmeda, que fue publicado recientemente por la editorial Dos Bigotes.

La primera edición vio la luz en 2004 con la editorial Oberon y ahora vuelve a las librerías con el mismo objetivo: dar a conocer cómo se vivió la homosexualidad durante la dictadura de Francisco Franco, las interminables persecuciones sufridas y cómo el colectivo LGTBIQ+ consiguió no dejarse dominar.

Estas personas son conocidas por haber vivido un estrepitoso calvario durante el régimen. Época donde la homosexualidad no tenía nombre en la sociedad española.

"La igualdad legal ya la hemos conseguido, pero no la igualdad social. Efectivamente, se siguen produciendo muchísimos episodios de discriminación, homofobia, transfobia", señala Fernando Olmeda a ‘Público’.

"No solamente son los discursos de odio los que han calado en buena parte de la sociedad, sino que llegan al extremo del asesinato, como el de Samuel Luiz en A Coruña o la paliza de hace unos días a dos mujeres lesbianas en el Parque Warner. Y así todos los días, en determinados discursos de determinados medios o partidos se está intentando que cale el mensaje discriminatorio que al final nos retrotrae a aquella España en blanco y negro", agrega.

Juan Soto es el ejemplo de sobrevivir y cuidar de uno mismo, cueste lo que cueste. Se le conocía no solo por ser homosexual, sino también por ser un "delincuente por necesidad", según describe Olmeda en el libro. Desde bien joven aprendió a delinquir para sobrevivir y en muchas ocasiones a utilizar el sexo como herramienta de trueque.

Pasó gran parte de su vida robando, manteniendo relaciones sexuales a cambio de favores, arrastrando detenciones por todos los antecedentes que reúne, fugas de cárceles y clínicas -una de ellas eludida gracias a una estratagema en la que simuló tener un problema mental-, una paliza que casi le cuesta la vida, etc.

Entre una de sus más recordadas andadas, Soto solía practicar ciertas técnicas fuera y dentro de las cárceles, como 'el plante' o 'timo de la pasma ful'. Esta última, por ejemplo, consistía en "enseñar el pene como cebo para atraer a la víctima", según explica Olmeda, en el parque de la Ciudadela o en los urinarios de las plazas de la Universidad de Catalunya.

En sus últimas hazañas, en la Central de Observación de Carabanchel, le preguntaron por un tatuaje característico que decía 'Katyman', a lo que Soto respondió que significaba los dos géneros, masculino y femenino.

La reeducación
La Policía armada en aquella época estaba acostumbrada a difundir el terror y el miedo entre quienes eran detenidos para sacarles información, especialmente a los homosexuales.

El colectivo LGTBIQ+ era con quien la Policía gozaba de hacer uso de su poder para realizar todo tipo de torturas y humillaciones con el objetivo de obtener información o simplemente para castigarles por su orientación sexual.

En ‘El látigo y la pluma’ se nombra un término interesante: la reeducación. Según el autor, "en la reforma de la Ley de Vagos y Maleantes del año 1954, la ejecución de actos de ayuntamiento carnal queda amparado en el delito de escándalo público, por lo que los homosexuales merecían la reinserción".

Por ello, algunas normas estaban relacionadas con medidas de internamiento en un centro específico y el destierro, es decir, una vez que cumplías el periodo de encierro no podías volver al lugar de residencia, trabajo, etc.

No obstante, en lo que respecta a reeducación de la homosexualidad, Olmeda explica a este periódico que cuando una persona homosexual entraba en un centro penitenciario "había un grupo de psicólogos forenses, donde la legislación obliga a educarles de nuevo".

"Sin embargo, no había reeducación posible porque, en primer lugar, no había personal especializado, psicólogos, psiquiatras forenses especializados; pero en el caso de las cárceles específicas", -una en Huelva y la otra en Badajoz, ambas específicamente para homosexuales-, "obligaban a los presos a coser y fabricar balones, cajas de pescado, sogas, etc.".

Memoria de Lorena Capelli
Además de la homosexualidad, las personas transexuales también fueron perseguidas bajo las órdenes de Franco. La medicina tuvo un amplio papel durante esta época donde los sanitarios se aprovecharon "de la ansiedad, y del bolsillo, de los angustiados pacientes que aspiraban a una reasignación de sexo", señala el autor en el texto.

A lo que se sumaron también, por otro lado, los farmacéuticos para lucrarse del sufrimiento de estas personas. Incluso hubo momentos en los que el uso de hormonas provocó desequilibrios emocionales en los pacientes hasta producirles pensamientos suicidas.

En 1945 nació Humberto Lacerda en una familia que esperaba la llegada de una niña y no la de un niño, y cuyo padre le sometía a múltiples humillaciones, burlas y palizas porque notaba algo 'raro' en su comportamiento.

Lacerda recordaba su pubertad como uno de los peores momentos de su vida, despreciaba la homosexualidad ligada al comercio del sexo, pero lo que más anhelaba era convertirse en mujer. Él se sentía mujer, era su deseo más fuerte, por lo que comenzó a hormonarse justo después de fugarse de casa, cansado por las inaguantables palizas que le daba su padre.

En 1971 cumplió su sueño de convertirse en mujer y pasó a llamarse Lorena Capelli. No obstante, la intervención no salió como debería y tuvo que volver a operarse porque la vagina era excesivamente estrecha y le producía fuertes dolores. Sin embargo, pierde la vida en esta segunda intervención debido a un ‘shock’ posoperatorio, tratando su cuerpo, además, como un objeto más al enviarlo a Río de Janeiro.

Olmeda revela entre las páginas del libro que a Capelli "no le gustaba la sociedad en la que vivía, que juzgaba y condenaba a quien se atrevía a ser diferente, apartándole como si se tratara de un enfermo contagioso". Lorena Capelli es recordada por quien fue y por lo que vivió.

La periodista Valeria Vegas, quien estuvo presente en la presentación de ‘El látigo y la pluma’, señala que la sociedad actual no es consciente realmente de la vida que tuvieron todas aquellas personas del colectivo LGTBI+ durante el régimen: "Si la gente hubiera nacido en 1930, su vida habría sido muy distinta".

Como estas historias hay muchísimas más, como la de Alberto Alonso Blanco, más comúnmente conocido como Rambal, y quien fue asesinado en Gijón en 1976 por vivir su homosexualidad con libertad. La artista de cabaret Anastasia Rampova, un símbolo transgénero y considerada un personaje mítico en València, falleció en 2021 y su historia perdurará mientras estén los que la quieren recordar.

Por otro lado, Jordi Petit, escritor y activista del movimiento LGTBIQ+, estuvo presente como representante de los homosexuales damnificados en el homenaje de octubre de 2022 que celebró el Estado para reconocer a todas las víctimas del franquismo.

martes, 26 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #memoria | La exposición ‘Ni vagas ni maleantes’ recupera la memoria de colectivo LGTBI en Canarias en el Love Festival

El Diario / Presentación de 'Ni vagas ni maleantes' en La Palma //

La exposición ‘Ni vagas ni maleantes’ recupera la memoria de colectivo LGTBI en Canarias en el Love Festival.

La muestra se ha inaugurado este martes en la Casa Cabrera de la capital en el marco de la Semana Social del evento.
La Palma Ahora, El Diario, 2022-07-26
https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/exposicion-vagas-maleantes-recupera-memoria-colectivo-lgtbi-canarias_1_9201915.html

La exposición ‘Ni vagas ni maleantes’ ha sido inaugurada este martes en la Casa Cabrera de Santa Cruz de La Palma en el marco de la Semana Social del Isla Bonita Love Festival. La muestra está compuesta por obras del artista Diego Flores y el proyecto está financiado por la Dirección General de Diversidad del Gobierno de Canarias.

En el acto inaugural participaron Nieves Hernández y Susana Machín, consejeras del Cabildo de La Palma de Acción Social y de Educación y Sanidad, respectivamente, junto a el artista Diego Flores y Víctor Ramírez, en representación del Gobierno de Canarias.

Nieves Hernández señaló que la muestra “pone en valor lo que ha tenido que recorrer el colectivo LGTBI para alcanzar sus derechos; a pesar de lo que hemos avanzado como sociedad, nos queda rendirle un tributo a todos los que han sufrido”.

Por su parte, Susana Machín, apuntó que la exposición recoge “la memoria histórica y lo que pasó el colectivo LGTBI desde la dictadura hasta la actualidad”. “No se entendería el Movimiento del Orgullo, del LGTBI sin conocer nuestra historia”, subrayó.

Diego Flores dijo que el objetivo es “recuperar la memoria histórica del movimiento LGTBI en Canarias; recuperar la parte más oscura, pero resaltando la batalla del colectivo LGTBI durante el franquismo para conquistar sus derechos”. Recordó que la exposición recuerda la Ley de Vagos y Maleantes del franquismo.

La Dirección General de Diversidad del Gobierno de Canarias, en palabras de Víctor Ramírez, persigue “la recuperación de la memoria que la disidencia de sexo en Canarias que viene jugando desde la Transición”. “Queremos hacer ver a la ciudadanía una situación que ocurrió en Tefía, en Fuerteventura, a cerca de una colonia penitenciaria con algunos homosexuales que estuvieron allí condenados para ser rehabilitados y reintroducidos como ciudadanos ‘honorables’ dentro de la sociedad”. “Hubo maltrato, hambre y trabajo forzado”, remarcó.

domingo, 10 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #orgullo #trans | Manolita Chen pregona un Orgullo LGTBI en Algeciras tan festivo como reivindicativo

Europa Sur / Manolita Chen, preegonera del Orgullo LGTBI en Algeciras //

Manolita Chen pregona un Orgullo LGTBI en Algeciras tan festivo como reivindicativo.

La artista reclama "amor, cariño, dignidad y respeto para todos" en su discurso en el Parque María Cristina.
Europa Sur, 2022-07-10
https://www.europasur.es/algeciras/manolita-chen-pregon-Orgullo-LGTBI-festivo-reivindicativo_0_1700230671.html 

Uno de los grandes nombres del activismo LGTBI en España para reivindicar la diversidad. La vedette y empresaria Manolita Chen ha sido la encargada este sábado de pregonar la fiesta del Orgullo LGTBI en Algeciras, celebrada en el Parque María Cristina.

El parque, convertido en un mar de banderas del arcoíris, ha estado animado desde buen rato antes con actividades como la muestra ‘Una mirada al Arte Drag’ de Borja Sánchez, propuestas para los niños y una barrilada.

La artista, todo un icono y una de las primeras transexuales en España en visibilizarse, ha demandado en su pregón "amor, cariño, dignidad y respeto para todos". Chen ha relatado algunos de los episodios más duros de su vida, afrontados con coraje y valentía. "Yo, Manolita Chen, de Arcos de la Frontera, en 1962 ya había estado en tres cárceles. Sufrí la ley de vagos y maleantes y la ley de peligrosidad social, pero aquí está la vieja", ha reivindicado como ejemplo de fortaleza.

Manolita Chen ha explicado que tras ser una de las primeras mujeres trans en adoptar hijos en España, ha abierto una casa de acogida en su localidad natal para atender a menores en riesgo de exclusión social.

La artista ha concluido su discurso con un agradecimiento por la acogida en Algeciras, a lo que el público ha respondido con más aplausos y muestras de cariño que han emocionado a la vedette.

Junto a Manolita Chen (Manuela Saborido Muñoz), han estado en el escenario la consejera de Igualdad en funciones, Rocío Ruiz, el concejal de Participación Ciudadana, Jorge Juliá, la subdelegada de la Junta en funciones, Eva Pajares, el presidente de la Mancomunidad, Juan Lozano, y el presidente de Roja Directa, Jesús Tomillero.

Tras las palabras de la pregonera, el parque ha acogido las actuaciones de Nacha la Macha, Kika Lorace, Mariconazo, Queen Lidhia, David Cordobés, Marina Reigue, Rocket y Sandra Ruiz.

miércoles, 20 de octubre de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia #franquismo #testimonios | Un documental explora la generación LGTB que vivió 40 años de franquismo dentro del armario

El Español / Testimonios de 'La generación silenciosa' //

Un documental explora la generación LGTB que vivió 40 años de franquismo dentro del armario.

Filmin estrena la película 'La generación silenciosa', un retrato sobre todas aquellas personas que vivieron bajo la represión por su condición sexual durante la dictadura.
Javier Zurro | El Español, 2021-10-20
https://www.elespanol.com/series/filmin/20211020/documental-explora-generacion-lgtb-franquismo/620688401_0.html 

A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados, se les aplicarán para que cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes:
a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales, y en todo caso, con absoluta separación de los demás.
b) Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio.
c) Sumisión a la vigilancia de los delegados


Las palabras infames que abren este texto corresponden a una ley que imperó en España durante décadas. Se llama la Ley de Vagos y Maleantes, y se aprobó el 15 de julio de 1954. El franquismo ponía por escrito que se perseguiría a los homosexuales. Se les trataba de apestados, de enfermos. Se les perseguía, encarcelaba y torturaba con la impunidad de una ley homofóba y represora que sólo era la confirmación de lo que ya llevaba haciéndose en España desde aquel golpe de estado del 36.

Desde entonces la dictadura persiguió, asesinó o torturó a personas sólo por su condición sexual. Empezando por Fedrico García Lorca, ejecutado por “rojo y maricón”. Su ejemplo es paradigmático de lo que ocurría en este país y lo que ocurrió durante décadas, en las que toda una generación del colectivo LGTB tuvo que quedarse dentro de su armario para evitar ser perseguido. Lo que buscaban, además, era sembrar el miedo. Evitar su activismo, que tomaran las calles.

Hasta el 26 de diciembre de 1978, aquella ley se mantuvo en vigor. Fue entonces cuando se despenalizó la homosexualidad. Hasta ese mismo año hubo presos en las cárceles sólo por amar a alguien de su mismo sexo. Ha pasado mucho tiempo, y sin embargo es importante mirar a aquellos años para ver lo que se ha logrado y luchar porque no desaparezca, especialmente en un momento donde el auge de la extrema derecha amenaza los derechos del colectivo LGTB.

Por ello es importante que haya trabajos como el documental 'La generación silenciosa', que estrena este miércoles Filmin, y en el que el director Ferran Navarro-Beltrán habla con 24 personas que vivieron aquellos años. Son lo que se conoce como "La generación del silencio", porque tuvo que vivir su sexualidad en secreto. Sin poder ser libres ni siquiera con su familia. Ellos relatan aquellos años en los que “la frase que corría por la sociedad es ‘antes muerto que tener un hijo marica’”, como cuenta uno de los testimonios que recuerda que él mismo se la escuchó decir a su madre.

Vivieron una infancia que describen “en blanco y negro, como los colores del No-Do”. No existían, y su lo hacían, si se atrevían a ser quienes ellos eran realmente, podían ser apresados. “Para el estado éramos peligrosos sociales que debían rehabilitarse, para la medicina éramos unos enfermos mentales, para la religión los peores pecadores, y para la sociedad éramos la escoria, la basura, lo peor de lo peor”, cuenta otro de los testimonios.

La dictadura, ayudada de la iglesia, se encargaron de imponer una visión del mundo: casta y hetero normativa. Todo en un ambiente “muy católico y represor, pero en todos los aspectos que tenían que ver con el sexo, porque no se hablaba de nada”. Si se mencionaba la homosexualidad se contaba “la historia de gente en la cárcel o en la clandestinidad”, imponiendo una ley del miedo y el silencio. Eso provocó una falta de referentes. Lo que no se veía no existía y ellos pensaban que estaban solos y eran raros. “Yo pensaba que eso me pasaba sólo a mí porque nunca había oído nada a nadie”, dice una mujer en el documental. Si se les mencionaba era para incluirles en la lista de “aberraciones sexuales”.

A través de su testimonio vemos las décadas más duras, pero también nos acercamos a la llegada de la libertad. Sus testimonios y sus miradas nos cuentan el final de la dictadura, la llegada de las primeras asociaciones LGTB, la pandemia del SIDA y la demonización sufrida, la aprobación del matrimonio homosexual... Un repaso emocionante y fundamental que también sirve para escuchar sus anhelos, sus miedos y temores ante un futuro donde cada derecho parece en entredicho. Un documental que vuelve a demostrar lo importante que es la memoria histórica para seguir luchando por una sociedad más igualitaria y mejor.

martes, 20 de julio de 2021

#hemeroteca #lgtbi #franquismo #memoria | El sello de Bolaños a la Ley de Memoria: reconocer como víctimas a las personas LGTBI represaliadas

El Independiente / Acto contra la impunidad del franquismo //

El sello de Bolaños a la Ley de Memoria: reconocer como víctimas a las personas LGTBI represaliadas.

El ministro de Presidencia eleva este martes al Consejo de Ministros el anteproyecto incorporando ligeras modificaciones al texto de Carmen Calvo. Cierra la puerta a que la reparación personal pueda conllevar responsabilidad patrimonial del Estado.
Antonio Salvador | El Independiente, 2021-07-20
https://www.elindependiente.com/espana/2021/07/20/el-sello-de-bolanos-a-la-ley-de-memoria-reconocer-como-victimas-a-las-personas-lgtbi-represaliadas/ 

El anteproyecto de Ley de Memoria Democrática que Félix Bolaños eleva este martes a la mesa del Consejo de Ministros para su aprobación mantiene la esencia del texto redactado en la etapa de Carmen Calvo al frente del Ministerio de la Presidencia y Relaciones con las Cortes pero incorpora ligeras modificaciones y añade algunos aspectos no recogidos en las dos versiones anteriores.

Una de las novedades es el reconocimiento expreso como víctima a todas las personas LGTBI [lesbianas, gays, transgéneros, transexuales, bisexuales, intersexuales] que «sufrieron represión por razón de su orientación o identidad sexual», según se detalla en el artículo 3. Este colectivo se suma así a los fallecidos y desaparecidos como consecuencia de la Guerra Civil y la posterior dictadura, a los que fueron detenidos de forma arbitraria o sufrieron torturas, los deportados u obligados a realizar trabajos forzosos, los exiliados, a los que se les incautaron bienes, los represaliados laboralmente, los que participaron en la guerrilla antifranquista o los perseguidos por razón de conciencia o creencias religiosas, entre otros.

Bolaños incluye un párrafo adicional en la exposición de motivos para justificar el reconocimiento que, «de manera especial», la ley brinda a «variados colectivos». Uno de ellos es el que integran las personas LGTBI, «que sufrieron formas especiales de represión o violencia sufridas a causa de su orientación o identidad sexual». Esa persecución -añade el texto- se singulariza en normas como la modificación en 1954 de la Ley de vagos y maleantes para incluir «a los homosexuales» y la Ley sobre peligrosidad y rehabilitación social (1970), «que definía como peligrosos sociales a “los que realicen actos de homosexualidad».

Desarrollado en 76 páginas en lugar de las 73 de la versión que el Gobierno redactó tras incorporar las observaciones formuladas por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la exposición de motivos que se enviará ahora al Congreso para su tramitación parlamentaria incluye un mayor desarrollado que el texto anterior.

En concreto, se añaden cinco párrafos antes del desarrollo del articulado para proclamar que la norma «se adecúa a los principios de buena regulación de necesidad, eficacia, proporcionalidad, seguridad jurídica, transparencia y eficiencia» previstos en la Ley del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, que da cumplimiento a los «principios de necesidad y eficacia debido a las razones de interés general» y que ha sido respetuosa con las exigencias en materia de transparencia al haber sido sometido el texto a consulta previa e información pública.

El nuevo titular de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, igualmente, modifica la redacción del artículo que regula la declaración de reconocimiento y reparación personal (el 6) a fin de cerrar la puerta de forma tajante a que las acciones que se ejerzan en los tribunales pudieran producir efectos «para el reconocimiento de responsabilidad patrimonial del Estado, de cualquier administración pública o de particulares, ni dar lugar a efecto, reparación o indemnización de índole económica o profesional».

También retoca Félix Bolaños el artículo referente a los ‘Símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática’, al incluir un séptimo apartado por el que se dispone que los elementos retirados de los edificios de titularidad pública por exaltar la sublevación militar y la dictadura -como escudos, insignias o placas- deberán depositarse en «dependencias» que tendrán que ser conocidas por el departamento competente en materia de memoria democrática. Igualmente, será obligatorio elaborar y mantener actualizado un registro de los mismos.

Respecto al procedimiento de retirada o eliminación de elementos contrarios a la memoria democrática (desarrollado en el artículo 37), el anteproyecto que validará hoy el Consejo de Ministros reserva la potestad a la «administración competente» no sólo de imponer multas sino de llevar a cabo la retirada «subsidiariamente» como describe la Ley del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.

La utilización del término ‘revocación’ en lugar de ‘retirada’, la desaparición de la expresión «conocimiento de la verdad» que aparecía en la exposición de motivo y el cambio parcial de algunos de los títulos de las disposiciones adicionales son otras de las novedades que presenta la última versión respecto a las anteriores, según ha podido comprobar este diario.

Informe del CGPJ

Lo que mantiene el flamante ministro de Presidencia es la corrección que ya introdujo su predecesora en el cargo tras emitir recibir el informe del CGPJ. El órgano de gobierno de los jueces llamó la atención sobre la nueva causa de extinción de fundaciones que pretendía introducir el anteproyecto, concretamente en la disposición adicional quinta: «La apología del franquismo o la incitación directa o indirecta al odio o violencia contra las víctimas del golpe de Estado, de la guerra o del franquismo, por su condición de tales».

«La apología del franquismo, sin el requisito adicional de menosprecio o humillación de las víctimas, supone la expresión de ideas respecto de un régimen político contrario a los valores democráticos proclamados en nuestra Constitución, pero, como dice el Tribunal Constitucional, ‘al resguardo de la libertad de opinión cabe cualquiera, por equivocada o peligrosa que pueda parecer al lector, incluso las que ataquen al propio sistema democrático. La Constitución -se ha dicho- protege también a quienes la niegan’ [sentencia 176/1995, de 11 de diciembre]», expresaron los ponentes Wenceslao Francisco Olea Godoy y Roser Bach Fabregó en el informe.

A la luz de esas consideraciones, Carmen Calvo modificó ligeramente la redacción de la disposición adicional quinta, a fin de que quedara claro que se considera contrario al interés general la apología del franquismo «que ensalce el golpe de Estado y la dictadura o enaltezcan a sus dirigentes, con menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas del golpe de Estado, de la guerra o del franquismo». Y así lo ha mantenido Bolaños.

También se mantiene inalterable el precepto correspondiente al futuro del Valle de los Caídos, que el Gobierno quiere convertir en un «lugar de memoria democrática» para dar a conocer «las circunstancias de su construcción, el periodo histórico en el que se inserta y su significado, con el fin de fortalecer los valores constitucionales y democráticos» tras la exhumación de los restos del dictador Franco el 24 de octubre de 2019.

De forma explícita, el anteproyecto no establece la expulsión de la comunidad benedictina de Cuelgamuros, pero abre la puerta a la salida de los frailes después de casi 63 años o al menos a limitar su acción en el recinto. «Se declara extinguida la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos por resultar incompatibles sus fines con los principios y valores constitucionales», prevé el artículo 54.5. El Gobierno aprobaría un real decreto parta establecer un nuevo marco jurídico para la organización, el funcionamiento y el régimen patrimonial.

El futuro de los monjes

El 23 de agosto de 1957, Franco acordó crear la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos -a la que atribuyó la titularidad y administración del conjunto- para «rogar a Dios por las almas de los muertos en la Cruzada Nacional, impetrar las bendiciones del Altísimo para España y laborar por el conocimiento e implantación de la paz entre los hombres sobre la base de la justicia social cristiana».

Dichas tareas fueron confiadas a la abadía benedictina de la Santa Cruz en virtud del convenio que Luis Carrero Blanco -en representación del Estado- y el abad de Silos, Isaac María Toribios, firmaron el 29 de mayo de 1958. Justo 49 días después llegaron veinte monjes del monasterio burgalés para establecerse en el Valle de los Caídos -al menos cuatro continúan, entre ellos el abad emérito Anselmo Álvarez Navarrete- y cumplir los fines fundacionales. Éstos eran «mantener el culto con todo el esplendor que la Iglesia recomienda»; «dirigir y adiestrar una escolanía que contribuya a la mayor solemnidad de las funciones litúrgicas», «dirigir el Centro de Estudios Sociales», «seguir al día la evolución del pensamiento social en el mundo, su legislación y realizaciones»; «recopilar la doctrina de los pontífices y pensadores católicos sobre la materia» y «mantener al día una biblioteca especializada en materia religiosa y católico-social».

En el voto particular formulado contra el acuerdo por el que el pleno del CGPJ respaldó el informe sobre el anteproyecto de Ley de Memoria Histórica, los vocales Nuria Díaz Abad, Juan Manuel Fernández Martínez y Juan Martínez Moya advirtieron de que la eventual expulsión de los monjes benedictinos del Valle de los Caídos supondría una vulneración del acuerdo que regula las relaciones Iglesia-Estado desde enero de 1979.

Y TAMBIÉN…
Colectivos de Memoria histórica reclaman una ley "que ponga fin a la impunidad del franquismo".
Madridiario, 2021-07-18

https://www.madridiario.es/colectivos-memoria-historica-reclaman-ley-ponga-fin-impunidad-franquismo

jueves, 11 de febrero de 2021

#libros #homosexualidad #franquismo | Los gais durante el franquismo : discursos, subculturas y reivindicaciones (1939-1977)

Los gais durante el franquismo : discursos, subculturas y reivindicaciones (1939-1977) / Geoffroy Huard ; traducción de Carlos Valdivia Biedma.

Barcelona [etc.] : Egales, 2021 [02-11].
380 p.
Serie: Colección G.

/ ES / ENS / Libros / Franquismo / Homofobia / Homosexualidad / LVM / LPRS / Memoria histórica / Persecuciones políticas
📘 Ed. impresa: ISBN 9788418501173 / 20,00 €

[.es] ¿Cómo vivieron los gais durante el franquismo? ¿Qué discurso tenían sobre su sexualidad? ¿Estaba realmente condenada la homosexualidad? El historiador Geoffroy Huard intenta responder a estas preguntas a partir de numerosos periódicos, libros, testimonios, informes policiales y médicos, documentos de archivo de los tribunales de “Vagos y Maleantes” y de “Peligrosidad y Rehabilitación Social” (sin estudiar desde el regreso de la democracia a España). Mediante una reconstrucción meticulosa, rigurosa y documentada del mundo gay en nuestro país, Huard nos muestra, más allá de las ideas recibidas, cómo se ejercía la justicia de clase contra los homosexuales, una represión restringida principalmente a las clases populares cuando su forma de vida tenía un vínculo con la delincuencia, la vagancia o la prostitución, mientras que a los homosexuales de las clases medias y la burguesía que podían justificar un trabajo e ingresos “honestos” no se los condenaba. Son esos estilos de vida de las clases populares y esa justicia de clase lo que el autor restaura aquí.

sábado, 19 de septiembre de 2020

#hemeroteca #homofobia | Indignación por las declaraciones de Arévalo: "En el franquismo no se persiguió nunca a ningún gay"

Imagen: LaSexta / Arévalo
Indignación por las declaraciones de Arévalo: "En el franquismo no se persiguió nunca a ningún gay".

Oleada de críticas en redes sociales por las declaraciones de Arévalo en una radio valenciana, en la que aseguró que "hay mucha confusión" porque "cuando decían que en la época de Franco perseguían a los gais no era verdad".
LaSexta, 2020-09-19
https://www.lasexta.com/noticias/se-habla/indignacion-declaraciones-arevalo-franquismo-persiguio-nunca-ningun-gay_201909195d83384e0cf218610228b13e.html

Las palabras sobre el franquismo del humorista Arévalo en el programa ‘Podríem fer-ho millor’ de la radio valenciana À Punt han llegado a convertirle en trending topic de Twitter a nivel nacional por la indignación que han desatado sus palabras.

Al ser preguntado por los límites del humor, Arévalo aseguró que vivimos en una época "rara" porque "toda la vida se ha podido hablar de todo". Y aprovechó para decir que "hay mucha confusión, porque cuando decían que en la época de Franco perseguían a los gais no era verdad, no han perseguido nunca a ningún gay".

En su opinión, "los problemas los tenían los chaperos por la ley de vagos y maleantes que no la puso Franco, sino la república". A este último punto le respondió el político de Compromís Fran Ferri, que recordó que "en 1954, Franco modificó la ley de 1933 para incorporar a homosexuales estableciendo medidas como el destierro, campos de concentración o trabajos forzados".

Fran Ferri también respondió al humorista recordando el asesinato de Federico García Lorca y las palabras del hombre que le fusiló: "Le he pegado dos tiros por el culo, por maricón". Pero no es la única reacción en redes sociales. […]

sábado, 22 de febrero de 2020

#libros #homosexualidad #memoria #literatura | Vagos y maleantes

Vagos y maleantes / Ismael Lozano Latorre.

Las Palmas de Gran Canaria : Editorial Siete Islas, 2020 [02-22].
400 p.

/ ES / Libros / NOV / Literatura / Amores / Franquismo / Homosexualidad / Homosexualidad y literatura / LVM / Memoria histórica / Tefía
📘 Ed. impresa: ISBN 9788412122855 / 19,19 €
Cita APA-7: Lozano Latorre, Ismael (2020). Vagos y maleantes. Editorial Siete Islas.

[.es] Un anciano con alzhéimer, una adolescente que se ha escapado de casa, una mujer enamorada, un joven asustado en su primer día de trabajo y una madre angustiada, son algunos de los protagonistas de esta historia, que mezcla presente y pasado, de la mano de Manuel y Lorenzo, dos jóvenes lanzaroteños que se enamoraron en una época en la que su amor estaba prohibido. Miedo, tensión, injusticia. Dos inocentes separados por el franquismo y unidos en la desgracia. Una novela inspirada en uno de los episodios más vergonzosos y olvidados de la reciente historia de España, en la colonia agrícola penitenciaria de Tefía, un campo de concentración fundado en Fuerteventura, en 1954 para proteger a la sociedad de los actos de los homosexuales, bajo el amparo de la Ley de Vagos y Maleantes. Atrévete a leer esta historia sobre la diversidad y porque debemos sentirnos Orgullosos. Atrévete a aprender de los errores del pasado para que no vuelvan a ocurrir. 

DOCUMENTACIÓN
Ismael Lozano: "Lo malo es odiar, amar siempre es bueno".

"Lanzarote tiene un magnetismo especial y cuando lo sientes ya no quieres abandonarla", asegura el escritor.
Almudena Cruz | El Día, 2020-06-21
https://www.eldia.es/cultura/2020/06/21/ismael-lozano-malo-odiar-amar-22387662.html
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Ismael Lozano: "Hasta en los peores escenarios hay espacio para la esperanza".
Hablamos con el escritor sobre una novela muy especial, en la que bucea por las sórdidas cárceles del franquismo donde se confinaba a los homosexuales.
Carlos Resa | Deia, 2020-06-03
https://www.deia.eus/vivir-on/gente/2020/06/03/ismael-lozano-peores-escenarios-hay/1043065.html
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'Vagos y maleantes', la nueva novela de Ismael Lozano que recuerda la represión contra los homosexuales durante el franquismo.

El autor ambienta la narración en una colonia agrícola de Fuerteventura, un campo de concentración en el que sufrieron tortura centenares de personas LGTBI de toda España.
Canarias Ahora, El Diario, 2020-05-14
https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/vagos-ismael-lozano-homosexuales-franquismo_1_5962425.html