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martes, 27 de enero de 2026

#hemeroteca #lgtbi #politica | El parlamento vasco se fija en el de Catalunya para elaborar su propia ley contra la LGTBIfobia

Josep Rull i Andreu, president del Parlament de Calalunya, recibe a la representación vasca //

El parlamento vasco se fija en el de Catalunya para elaborar su propia ley contra la LGTBIfobia

Gisela Boada | El Periódico, 2026-01-27

https://www.elperiodico.com/es/politica/20260127/parlamento-vasco-ley-lgtbi-inspira-norma-catalana-reunion-parlament-126107169

El parlamento vasco mira a Catalunya como referente en la lucha contra la LGTBIfobia. Una delegación de la comisión de bienestar, juventud y reto demográfico de la Cámara vasca ha visitado este martes el Parlament para conocer de primera mano el nuevo marco normativo catalán en materia de derechos LGTBI -actualizado poco más de un mes, pero aprobado por primera vez en 2014- con el objetivo de inspirarse en su modelo para mejorar su legislación.

La delegación, encabezada por la presidenta de la comisión, Marijo Etxegoien, ha sido recibida en audiencia por el president del Parlament, Josep Rull. Sin embargo, el objetivo de la visita era la reunión con la vicepresidenta primera de la Cámara y coordinadora del Grup de Treball en Equitat de Gènere, Antirracisme y No Discriminació, Raquel Sans, que junto con diputadas ponentes que han participado en el impulso de la nueva ley catalana de derechos de las personas LGTBI. Tras ello, las representantes vascas se han quedado a seguir el pleno de la tarde.

El interés del parlamento vasco se centra especialmente en el proceso de institucionalización de las políticas LGTBI en Catalunya y en los mecanismos legales desplegados para combatir las discriminaciones. Euskadi quiere dar un primer paso para adaptar parte de esas palancas a su propio contexto en un momento en el que varias comunidades autónomas tratan de blindar sus marcos normativos ante el aumento de discursos de odio y agresiones por orientación sexual e identidad de género.

El País Vasco ya actualizó en 2024 su ley autonómica sobre derechos trans, pero el debate político apunta ahora a reforzar una ley LGTBI integral que vaya más allá del reconocimiento y aterrice medidas operativas como la prevención, atención a víctimas, formación obligatoria y capacidad real de respuesta ante la discriminación, tanto en el espacio público como en el privado.

El régimen sancionador en Catalunya

La nueva ley catalana, aprobada con una amplia mayoría -con el apoyo del PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y la CUP, y el voto en contra del PP, Vox y Aliança Catalana-, ha supuesto un salto cualitativo respecto a la normativa anterior, vigente desde hacía once años. Esta norma deroga la ley precedente para reforzar las garantías de igualdad de trato y no discriminación y consolidar el derecho a la libre autodeterminación de la identidad y expresión de género, tanto en el ámbito público como en el privado. Uno de los elementos que más interés despiertan fuera de Catalunya es la ampliación del régimen sancionador, pensado para erradicar las conductas LGTBIfóbicas y ofrecer mayor cobertura a las víctimas durante el proceso de denuncia.

Las sanciones se gradúan en función de la gravedad de la infracción y pueden oscilar entre los 300 y los 500.000 euros. La ley amplía, además, los supuestos considerados discriminatorios, como negarse de forma intencionada a tratar a una persona por el nombre o el género con el que se identifica, o la inclusión de cláusulas discriminatorias en negocios jurídicos por razón de orientación sexual, identidad o expresión de género, o características sexuales.

El texto legal también prohíbe de manera expresa las terapias de "reconversión" y limita su promoción, al tiempo que fomenta el uso de símbolos LGTBI en edificios y espacios públicos. Desde un enfoque interseccional, la ley pone el acento en la protección de las personas trans e intersexuales, así como de personas migrantes, racializadas y refugiadas, y obliga a las administraciones a impulsar espacios de memoria democrática del movimiento LGTBI, con especial atención a la reparación de la invisibilización histórica de las lesbianas.


Y TAMBIÉN...
Una delegación de la Comisión de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico analiza las políticas y normativa LGBTI+ de Catalunya
El president del Parlament de Catalunya, Josep Rull i Andreu, ha recibido a las y los parlamentarios vascos. Entre hoy y el jueves, mantendrán varias reuniones con responsables del Parlament y de la Generalitat, así como con representantes de organizaciones y del movimiento LGBTIQ+
Eusko Legibiltzarra, 2026-01-27
https://www.legebiltzarra.eus/portal/es/web/eusko-legebiltzarra/noticias-y-eventos/noticias/-/buscador/content/ongizate-gazteria-eta-erronka-demografikoa-batzordeko-ordezkaritza-batek-kataluniako-lgbti-politikak-eta-araudia-aztertuko-ditu 

lunes, 18 de agosto de 2025

#hemeroteca #vih #saludsexual | Oskar Ayerdi: “La prevención es clave para frenar la expansión de las infecciones de transmisión sexual”

Oskar Ayerdi, coordinador del Plan del Sida e ITS de Osakidetza //

Oskar Ayerdi · Coordinador del Plan del Sida e ITS de Osakidetza: “La prevención es clave para frenar la expansión de las infecciones de transmisión sexual”

El médico donostiarra recomienda usar preservativo y someterse a las pruebas de ITS para cuidar la salud y evitar posibles contagios
Javier Alonso | Noticias de Gipuzkoa, 2025-08-18
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/salud/2025/08/18/oskar-ayerdi-frenar-expansion-its-euskadi-9988947.html

En diciembre de 2024, Oskar Ayerdi Aguirrebengoa asumió un reto que marcará una nueva etapa en su carrera: coordinar el Plan del Sida e ITS de Osakidetza. Médico donostiarra especializado en enfermedades infecciosas, ha desarrollado su carrera en primera línea desde 2016 en una de las unidades de ITS y VIH más prestigiosas de Madrid. Allí, ejerció con un marcado enfoque de salud pública y especial atención a las poblaciones más vulnerables. Su labor asistencial se ha complementado con una intensa actividad investigadora y docente, una tesis doctoral sobre prevención en VIH y la colaboración activa en las principales sociedades científicas del ámbito.

Tras su paso por la Unidad de ITS/VIH de Bombero Etxaniz, en el Hospital Universitario Basurto, llega ahora a liderar un plan estratégico para frenar la expansión de las ITS en Euskadi. Con él hablamos para conocer de primera mano cuáles son las líneas de actuación de Osakidetza para combatir el aumento de estas infecciones y qué medidas se están impulsando para prevenirlas.

P. Los últimos informes revelan un aumento notable de las infecciones de transmisión sexual en Euskadi. ¿Qué lectura hacen desde Osakidetza?
La verdad es que los datos muestran que se ha producido un aumento claro de las infecciones de transmisión sexual en los últimos años. Desde 2019 las cifras se han duplicado tanto en gonorrea como en clamidia y sífilis. El VIH no lo incluimos en este grupo porque no observamos ese aumento; está estancado. Este fenómeno no es exclusivo de Euskadi, también ocurre en otras regiones y países del mundo.

P. ¿Hay alguna infección que le preocupe especialmente?
Me preocupan todas: la gonorrea, la clamidia y sífilis. Considero que son un problema de salud pública al que debemos hacer frente.

P. ¿Por qué cree que se ha producido este incremento?
No hay una sola causa, sino un conjunto de factores que coexisten y se potencian. Por un lado, los avances científicos —mejoras en tratamientos frente al VIH y otras ITS, aparición de vacunas y fármacos preventivos— han permitido mejorar la calidad de vida y han hecho que la gente perciba un riesgo menor ante estas infecciones. También ha cambiado la forma de relacionarse.

P. ¿Cómo ha cambiado la forma de relacionarse social y sexualmente la gente?
Antes era más habitual encontrar una pareja para toda la vida. Ahora las relaciones son más diversas. Cada vez hay más gente que tiene relaciones sexuales con varias personas a lo largo de su vida, y de distinto sexo. La edad también ha descendido. Los jóvenes tienen su primera relación a edades más tempranas. Además, algunas relaciones sexuales se producen bajo el efecto de determinadas sustancias que hacen que uno esté más desinhibido y menos preocupado por usar preservativo. El uso de aplicaciones para ligar es otro elemento a tener en cuenta. Todo ello ha contribuido para que cada vez se produzcan más infecciones de transmisión sexual.

P. ¿Los avances científicos influyen en la percepción social de las ITS?
Por supuesto. El hecho de que hoy existan tratamientos efectivos para el VIH y otras infecciones de transmisión sexual genera confianza y reduce el miedo que antes se tenía. Esto hace que la gente se sienta menos vulnerable y, en consecuencia, disminuya su precaución, especialmente el uso del preservativo. Sin embargo, esta seguridad es relativa porque las infecciones pueden tener complicaciones graves si no se tratan a tiempo, y la prevención sigue siendo fundamental.

P. Si una ITS no se detecta a tiempo, ¿cuáles pueden ser las consecuencias?
Depende de la infección. La sífilis puede afectar a múltiples órganos y sistemas. La clamidia y la gonorrea suelen ser más locales, pero también provocan complicaciones graves si no se tratan. El problema es que hay Infecciones que son asintomáticas en fases iniciales, por eso diagnosticarlas pronto es clave. Si se diagnostica pronto, muchas veces la persona no ha notado síntomas; pero si se llega tarde, pueden aparecer enfermedades inflamatorias pélvicas, inflamaciones testiculares , lesiones cutáneas avanzadas o afectaciones sistémicas más graves. En el caso del VIH, también es fundamental diagnosticarlo antes de que se produzca un deterioro importante del sistema inmunológico.

P. ¿Qué se debe hacer si uno no está seguro de haber contraído una infección de transmisión sexual?
No hay que esperar a tener síntomas. Si existe cualquier sospecha o duda, por pequeña que sea, lo mejor es hacerse las pruebas cuanto antes. Eso permite actuar con mayor rapidez en caso de estar infectado, cortar la transmisión y evitar complicaciones.

P. ¿Qué recursos tiene ahora mismo a su alcance en Euskadi una persona si quiere informarse o hacerse la prueba?
Contamos con consultas específicas de ITS en cada territorio. Cualquier persona puede llamar directamente, sin derivación previa, y pedir cita para informarse o someterse a las pruebas. Hay un teléfono de atención directa publicado en la web de Osakidetza. Además, en estas consultas trabajan equipos multidisciplinares de medicina y enfermería, que atienden incluso a personas sin síntomas. También se fomenta la educación sexual positiva: disfrutar de la vida sexual pero de forma saludable.

P-. La vergüenza y el miedo siguen siendo barreras importantes a la hora de acudir a la consulta. ¿Cómo se combate eso?

Lo primero es garantizar entornos seguros y de confianza. En el teléfono directo de las consultas de ITS atienden profesionales especializados que trabajan con sensibilidad y sin juicios. Esto evita que la persona tenga que explicar su situación a profesionales que no tratan habitualmente este tipo de casos. Ofrecer este acceso discreto y seguro es clave para vencer el reparo.

P. Una de las campañas recientes, “No hagas match con las ITS”, ha tenido mucha visibilidad. ¿Qué balance hacen?
Ha sido muy efectiva en cuanto a impacto, sobre todo entre los jóvenes, que son el grupo con mayor aumento de casos. Usamos un lenguaje y un formato cercanos a su realidad, inspirados en aplicaciones para conocer gente. Pero no podemos relajarnos, debemos seguir lanzando campañas con mensajes claros, adaptadas a diferentes grupos y contextos.

P. Más allá de las campañas, ¿qué estrategias están aplicando o estudiando para frenar esta tendencia?
Trabajamos en la llamada prevención combinada, que consiste integrar todas las estrategias posibles y adaptarlas a cada persona. Incluye la educación sexual —con materiales que ya están disponibles también para centros educativos—, la promoción activa de pruebas diagnósticas de VIH e ITS, los tratamientos tempranos y la vacunación. Actualmente estamos vacunando frente a la hepatitis A y B, el virus del papiloma, la viruela del mono y otras.

P. ¿La profilaxis preexposición (PrEP) forma parte de esa prevención combinada?
Sí, y es un gran ejemplo. La PrEP es un medicamento diario que evita la transmisión del VIH. Empezamos con unas 200-300 personas y hoy hay más de 1.200 incluidas en el programa. Además, al usar la PrEP, se realizan cribados regulares que ayudan a detectar y tratar otras ITS.

P. Galicia ha empezado a vacunar contra la gonorrea. ¿Euskadi seguirá ese camino?
A día de hoy no existe una vacuna específica contra la gonorrea. Se está investigando si la vacuna contra la meningitis podría ofrecer protección frente al gonococo. Hay algunos datos esperanzadores que apuntan en esa dirección, pero los ensayos todavía no han aportado una evidencia científica contundente al respecto.

P. ¿En qué punto se encuentra ahora mismo esa investigación?
Hay diferentes ensayos clínicos en marcha. Varias instituciones están pendientes de confirmar si realmente puede convertirse en una estrategia preventiva eficaz. En algunos lugares ya se está implementando, pero siempre dentro de un contexto de búsqueda de evidencias.

P. ¿Qué otras líneas de investigación se están siguiendo?
Existen varias líneas preventivas en estudio que avanzan de forma paralela. Hay ensayos clínicos con vacunas frente al VIH y también con tratamientos preventivos inyectables. Además, se están probando fármacos que buscan evitar infecciones por clamidia.

P. Entiendo que queda un largo camino por recorrer.
Sí. Se ha avanzado bastante en este sentido. Aun así, no debemos relajarnos. Frenar la expansión de las infecciones de transmisión sexual pasa por una prevención combinada que sea eficaz. Ese es nuestro objetivo y en él estamos trabajando sin descanso.

viernes, 16 de mayo de 2025

#hemeroteca #lgtbi | Más de 450 espacios en Euskadi se suman a LGBTI+ Points Sarea la red de puntos seguros lgbti+

La red LGBTI+ Points Sarea cuenta ya con más de 450 espacios adheridos //

Más de 450 espacios en Euskadi se suman a LGBTI+ Points Sarea la red de puntos seguros lgbti+ para dar visibilidad a su compromiso por la igualdad y la prevención de agresiones

La iniciativa busca ofrecer entornos seguros, respetuosos y solidarios para las personas LGBTI+, con especial atención a la protección de las personas trans. Los puntos seguros son identificables mediante distintivos en los accesos y el mapa está visible en lgbtipointssarea.eus. El proyecto refuerza la obligación de las instituciones públicas y el compromiso ético de las empresas privadas para reconocer y respetar la identidad de las personas trans, conforme a las leyes 4/2023 y 4/2024.
Irekia, 2026-05-16
https://www.irekia.euskadi.eus/es/news/101731 

Más de 450 espacios, a pie de calle, en Euskadi forman ya parte de “LGBTI+ points sarea”, la Red de Puntos Seguros LGBTI+ puesta en marcha por Ortzadar LGBTI+, y que cuenta con la colaboración del Gobierno Vasco. La red busca ofrecer entornos seguros, respetuosos y solidarios para las personas LGBTI+, con especial atención a la protección de las personas trans.

Entre las 25 entidades que se han sumado a la red se encuentran, entre otros, la Ertzaintza, la Diputación foral de Gipuzkoa, la Diputación foral de Bizkaia, los ayuntamientos de Bilbao y Santurtzi, Metro Bilbao, Euskotren, Euskal Trenbide Sarea, el Consorcio de Transportes de Bizkaia, Puerto de Bilbao, Bilbao Exhibition Centre, el palacio Euskalduna, UPV-EHU, el Instituto Francés de Bilbao, la red de museos BizkaiKOA, El Consejo de la Juventud de Euskadi, los Parques Tecnológicos de Euskadi, Agua Alzola, los hoteles The Artist, Miró o URH Palacio de Oriol, la asociación de comerciantes Euskal Dendak, Araba Dendak, Bizkai-dendak, Dendartean, los Comercios Unidos de Santurtzi o la Asociación de Hostelería de Güeñes.

Todos los espacios adheridos a esta red reciben pautas claras y consensuadas con la Ertzaintza para actuar ante una situación de agresión o solicitud de ayuda. Entre los principios fundamentales destacan: mantener la calma, no cuestionar el relato de la víctima y respetar sus decisiones. Además, se ofrecen indicaciones prácticas sobre cómo acompañar a las personas afectadas, contactando si es necesario con familiares, servicios de emergencia o recursos institucionales.

Puntos seguros identificables
Los puntos seguros son identificables mediante distintivos en los accesos, facilitados por Ortzadar LGBTI+. Con esta iniciativa, buscamos ofrecer un recurso útil para las personas LGBTI+ e implicar al tejido público y privado en el avance de derechos del colectivo. Además, esta red de puntos seguros estará disponible a través de la web www.LGBTIpointssarea.eus donde se puede consultar qué puntos seguros existen cerca del lugar donde nos encontremos y se podrán consultar si están abiertos o cerrados en ese momento de que sea necesario recurrir a ello ante una agresión LGBTI+fobica.

Además, los adherentes se comprometen a realizar acciones simbólicas o sensibilizadoras durante las fechas del Orgullo, como izar la bandera LGBTI+, organizar charlas o publicar manifiestos, con el objetivo de sensibilizar a la sociedad y visibilizar la diversidad.

Del mismo modo, el proyecto refuerza la obligación de las instituciones públicas y el compromiso ético de las empresas privadas para reconocer y respetar la identidad de las personas trans, conforme a las leyes 4/2023 y 4/2024. En este sentido, se fomenta el uso del nombre y pronombres elegidos, y se permite la presentación de documentación complementaria emitida por el Gobierno Vasco durante los procesos de transición registral.

Un proceso sencillo, un impacto transformador
El proceso para adherirse a la Red es sencillo y gratuito. Las organizaciones interesadas solo deben comprometerse a unos principios básicos de respeto, formación básica del personal y visibilidad del punto seguro. La adhesión incluye la firma de un documento de compromiso, la creación de un perfil en la web oficial (www.ortzadarlgbti.eus ) y la generación de fichas de puntos seguros, incluyendo una fotografía del espacio y la documentación correspondiente.

Con cada nuevo punto seguro, Euskadi da un paso más hacia la construcción de una sociedad donde todas las personas puedan sentirse protegidas y respetadas. La Red LGBTI+ Points Sarea continúa creciendo, consolidándose como una referencia en el compromiso institucional y ciudadano con los derechos humanos y la diversidad.

miércoles, 26 de marzo de 2025

#hemeroteka #homofobia #memoria #frankismoa | Homosexualen aurkako Bilboko auzitegia

Bilboko Naxa kaia 1958an. Bilboko Alfer eta Gaizkileen auzitegiaren arabera, garai hartan puntu hori homosexualen bilgune nagusietakoa zen //

Homosexualen aurkako Bilboko auzitegia

Nagore Irazustabarrena Uranga | Argia, 2025-03-26

https://www.argia.eus/argia-astekaria/2911/homosexualen-aurkako-bilboko-auzitegia

Bilbo, 1954. Hiriko Alfer eta Gaizkileen Auzitegia homosexualen aurka jazartzen hasi zen, erregimen frankistak izen bereko legea (‘Ley de Vagos y Maleantes’, 1933) espresuki horretarako egokitu ondoren. Frankismoak homosexualen aurka egiten zuen lehenago ere, eta 1970ean legea bertan behera utzi ondoren ere jarraituko zuen. Baina 1954-1970 tarte horretan homosexualek berariazko tokia izan zuten legedian.

Bilboko auzitegiaren jardunaz ezer gutxi aztertu da berriki arte. Bizkaiko Agiritegi historikoan auzitegiak homosexualen aurka tramitatutako 117 espediente daude gordeta. Antonio Pérez Embeita historialariak espediente horietan oinarritu du ‘Historia Social’ aldizkariaren azken alean argitaratu duen lana. Artikuluak agerian uzten duen lehen datua da epaitutako gehienak erruduntzat jo zituztela: 117tik 89. Legeak askotariko kondenak jaso arren, gehienei 3-6 hilabete bitarteko kartzela zigorra ezarri zieten.

Kasu gehienak gizonezko gazteenak dira, 30 urtez azpikoenak, bereziki 16-20 adin tartekoak. Horrek esan nahi du adin txikikoak ere epaitu zituztela, nahiz eta Alfer eta Gaizkileen Legeak berak halakorik galarazten zuen. Gainera, gehienak kualifikazio txikiko lanetan edo langabezian zeuden, errepresio frankistaren transbertsalitatearen adierazle. Horrez gain, epaituek ez zuten abokatu propiorik kontratatzeko aukerarik izan. Kasu guzti-guztietan beren alde lan kaskarra egin zuten ofiziozko abokatuak egokitu zizkieten.

Auzitegiaren jarduna ez zen Bizkaira mugatu, atxiloketa gehienak Bilbon bertan eta, neurri txikiagoan, Donostian egin arren. Hirietan, auzitegiak eta Poliziak “’invertido’-en bilgune” nagusiak kontrolatzen zituzten, esaterako, Naxa kaia Bilbon eta Kontxako pasealekuko bainu publikoak Donostian. Eta, hala ere, epaitutako gehienak etorkinak ziren; Gipuzkoako 32 kasuetatik soilik erdia ziren gipuzkoar jatorrikoak. Guztira, bizkaitar jatorrikoak 19 izan ziren eta beste guztiak kanpotik etorritakoak ziren, nagusiki Galiziatik.

Perbertsio sexualaren adierazleak
Ez zituzten ekintza homosexualengatik epaitzen “homosexualak izateagatik” baizik. Eta nola frogatzen zuten izaera hori? Hasierako urteetan argudio soil eta laburrak jasotzen dituzte espedienteek, baina 1960tik aurrera berniz pseudozientifikoz jantzi zituzten azterketa forentseak. Hona hemen adibide bat: “Osaera arrunteko genitalak, tamaina nahiko txikikoak. Sakonera ahuleko uzkia, esfinter eroria, baina ez gehiegi. Izaerari dagokionez, irekia da, zuhurtziaz hitz egin arren, eta ongi definituak eta tipifikatuak ditu bere perbertsio sexualaren adierazleak, bere itxurakeria, janzkera eta txukunkeriagatik (nahiz eta makillatuta ez egon). Nahiko egiatia da, subjektu hauen artean batere ohiko ez dena, eta horrek bere alde jokatzen du, hezkuntza maila jasoa adierazten baitu bere tara ulertzeko eta gutxitzeko, ukatzen ez badu ere”.

Kopuruari dagokionez, Pérez Embeitak dio kasu gutxi direla. Baina dokumentazio faltari egozten dio hori. Urte batzuetan espediente bat bera ere ez dago, eta Bilboko auzitegiaren eskumenean zeuden Errioxan nahiz Kantabrian kasurik ez zen izan, nonbait. Ziurrenik urte eta probintzia horietako dokumentuak galdu direlako –edo oraindik agertu ez direlako– dela uste du historialariak. Eta, hala ez balitz ere, kasu “gutxi” horiek gehiegi dira.

viernes, 14 de marzo de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #racismo #fiestas | Euskadi incluirá el racismo y la LGTBIfobia en las guías contra las agresiones sexistas en fiestas

Punto lila en Donostia //

Euskadi incluirá el racismo y la LGTBIfobia en las guías contra las agresiones sexistas en fiestas

EH Bildu acuerda con PNV, PSE y Sumar la creación de un equipo de trabajo entre el Gobierno vasco y Eudel para establecer protocolos que aborden estas violencias
Alba Cárcamo | El Diario Vasco, 14-03-2025
https://www.diariovasco.com/sociedad/euskadi-incluira-racismo-lgtbifobia-guias-agresiones-sexistas-fiestas-euskadi-20250313114532-nt.html 

En la primavera de 2022 y preocupadas por el repunte de las agresiones sexuales con la vuelta del ocio y las interacciones sociales tras la pandemia, las instituciones vascas impulsaron una guía con pautas de prevención y actuación en entornos festivos para reforzar el trabajo que ya se estaba haciendo. Ese documento, elaborado por Emakunde y la asociación de municipios Eudel, ordenaba los recursos existentes y ofrecía unas pautas de cómo organizar las fiestas para que sean seguras y cómo actuar en caso de que se produzcan incidentes. De cara a este verano, la idea es ampliar esta base para favorecer que haya protocolos que, además de abordar la violencia machista, establezcan medidas para asistir a las víctimas de agresiones racistas y contra el colectivo LGTBI+ «en el contexto festivo».

La propuesta tiene el aval de PNV, EH Bildu, PSE y Sumar, que han alcanzado un acuerdo este jueves en el Parlamento vasco tras una proposición no de ley en la que la coalición soberanista planteaba la puesta en marcha de una mesa de coordinación para poner en marcha «planteamientos innovadores».

El texto suscrito por la mayoría del Legislativo insta al Gobierno autonómico, en manos de jeltzales y socialistas, a poner en marcha en colaboración con Eudel un «equipo de trabajo coordinado con los ayuntamientos» para crear «una guía marco» de actuación ante las agresiones sexistas, por razón de orientación o identidad sexual y racistas que se produzcan en fiestas.

Se tratará de un primer paso tras el que ese texto podrá ser adaptado, «con la participación de los agentes sociales», a las necesidades de «cada municipio» en función de sus características. «Es el momento, antes de que lleguen las fiestas de verano», ha instado Ikoitz Arrese, parlamentario de EH Bildu.

«No se pueden olvidar los protocolos locales contra las agresiones sexistas, muy decentes y valiosos, pero es necesaria una mirada interseccional y generalizada con la que no contamos todavía», ha señalado después de hacer hincapié en que el «aumento» registrado en los últimos años de la violencia machista y los delitos de odio contra el colectivo LGTBI+ y los migrantes responde a que en, «en 2025, tenemos en nuestra sociedad actitudes sexistas, LGTBIfóbicas y racistas».

Adaptado a cada municipio
Maitane Ipiñizar (PNV) ha reconocido que pese a que Euskadi «dispone de recursos y redes desde las que se aborda esta realidad», en ocasiones hay un «desconocimiento colectivo de cómo actuar» que, en su opinión, «alimenta la vulnerabilidad». La parlamentaria ha puesto en valor que el acuerdo alcanzado hoy «va más allá» de lo ya existente porque, de partida, reconoce que «las necesidades de Igorre» no tienen por qué ser «las de Beasain», de manera que el documento que resulte de la mesa de trabajo recogerá una «respuesta conjunta» pero «útil» para que sea adaptable a cada municipio.

El socialista Adrián Fernández ha lamentado que «no todas las personas pueden disfrutar de la diversión de forma libre» y ha llamado a no «normalizar» la «violencia» en contextos festivos, que no son «casos asilados» ni «exageraciones». Jon Hernández (Sumar), por su parte, espera que este grupo de trabajo también trate de mejorar «los métodos de recogida de datos» de delitos de odio, para que haya un «conocimiento más concreto» sobre estos incidentes.

jueves, 21 de noviembre de 2024

#hemeroteca #violenciamachista #universidades | Protocolo de la UPV/EHU contra las violencias de género: una herramienta imprescindible

Elena Leiñena Mendizabal, Directora para la Igualdad de la UPV/EHU //

Protocolo de la UPV/EHU contra las violencias de género: una herramienta imprescindible

Elena Leiñena Mendizabal · Directora para la Igualdad de la UPV/EHU | Campusa, 2024-11-21

https://www.ehu.eus/es/-/protocolo-de-la-upv-ehu-contra-las-violencias-de-genero

Tratar el tema de las violencias de género en la universidad es delicado, difícil y complejo: es la estructura de enseñanza superior de la sociedad, en la cual se desarrolla la razón, se construye conocimiento y éste revierte a la sociedad. Atendiendo a esta consideración, parece que es un espacio en el que las violencias son más intolerables aún que en el resto de la sociedad.

Sin embargo, precisamente porque se trata de una organización social, no se sustrae a las violencias de género que prevalecen en nuestra sociedad. La prevalencia de las violencias de género adopta, además, un matiz propio y específico, toda vez que se produce en un marco académico con arraigadas estructuras de poder, jerarquías dependientes y promociones profesionales complejas y fuertemente competitivas.

En este sentido, en la universidad, al igual que en todos los ámbitos de nuestra sociedad (patriarcal), existen violencias de género, como lo evidencian los estudios. Así lo acreditó el estudio realizado por el proyecto UniSafe (noviembre, 2022): ‘Gender-based violence and its consequences in European Academia Gender-based violence and its consequences in European Academia’, en el que participaron 46 universidades de 15 países europeos, entre ellas la UPV/EHU. El estudio concluyó que el 62 % de las personas encuestadas había sufrido en algún momento algún tipo de violencia en la universidad y afectaba en todas las direcciones a todos los colectivos (estudiantado, personal docente e investigador, y de administración y servicios). La forma más frecuente de violencia sufrida era la psicológica (57 %), seguida del acoso sexual (31 %). Un 10 % de las personas encuestadas había sufrido violencia económica, un 8 % algún tipo de violencia virtual y un 6 % física. La violencia sexual fue la tipología de violencia de género menos denunciada (3 %).

Esa prevalencia, evidenciada a través de los datos, no se corresponde sin embargo con las reducidas cifras de quejas o denuncias interpuestas ante la institución universitaria (13 %). En ese sentido, son tres los motivos por los cuales apenas se denuncian las violencias de género en la universidad: 1) la dependencia en el desarrollo de la promoción académica; 2) la amenaza de la estigmatización; y 3) la escasa confianza en la respuesta institucional.

No cabe obviar que las universidades, en los últimos años, realizan un esfuerzo por hacer frente a este tipo de violencias y por ofrecer protección real a las mujeres que se atreven a denunciar en este marco imbuido de resistencias, en ocasiones conscientes y en otras inconscientes.

En la actualidad, el marco legal es bastante garantista e insta a las universidades a la creación de unidades o direcciones de igualdad. Entre sus funciones está implementar las medidas de prevención y respuesta frente a la violencia, la discriminación o el acoso por razón de género (art. 43 LOSU). Sin embargo, la mayoría de estas unidades están todavía infradotadas de recursos (humanos y económicos) adecuados para garantizar la protección integral de las víctimas, aunque hemos de observar que, en el caso de la UPV/EHU, en 2024, el presupuesto de la Dirección para la Igualdad se incrementó significativamente para los próximos tres años.

Ahora bien, una de las herramientas fundamentales y decisiva en el ámbito de la prevención, ante el contagio de la naturalización de los comportamientos y conductas machistas, es la formación.

Por ello, la Dirección para la Igualdad de la UPV/EHU ofrece todos los años cursos de formación on line sobre violencias contra las mujeres para todos los colectivos y acredita anualmente una media de 600 personas. Además, tiene dos programas (Indartu y Eraldatzen), destinados al estudiantado, que trabajan la detección, prevención y respuesta a las violencias machistas. No obstante, los porcentajes de participación de los hombres en este tipo de formación siguen siendo muy reducidos (2 %). De ahí que se siga trabajando en promover esa participación, sin la cual será difícil avanzar.

Además de la formación como instrumento preventivo, el instrumento principal para identificar y atender las violencias de género son los protocolos. En nuestra universidad el ‘Protocolo de la UPV/EHU contra las violencias de género’ ha devenido una herramienta relevante e imprescindible para detectarlas y tratarlas. El protocolo se aplica a cualquier persona que integre la comunidad universitaria (también la de los centros adscritos) y sufra una violencia tanto fuera como dentro de su espacio físico, incluidas las violencias que tienen lugar en los medios virtuales o redes sociales. No es necesaria la interposición de denuncia previa en sede policial o judicial y abarca las violencias vividas en los últimos cinco años previos a la interposición de la queja.

El Protocolo de la UPV/EHU se aprobó con un amplio consenso por el Consejo de Gobierno en julio de 2018. De su redacción se encargó un grupo de trabajo multidisciplinar integrado por profesorado, personal de administración y servicios, representación sindical y personas expertas externas, tras la puesta en marcha de un proceso de escucha y participación en todos los colectivos de la universidad, en el que participaron cerca de 400 personas.

El consenso alcanzado en su redacción, aprobada por la Comisión Intersectorial y el compromiso adoptado por todos los colectivos que integran la UPV/EHU han contribuido a que en la actualidad sea una herramienta moderna, flexible y eficaz. En todo caso, ese compromiso de la universidad ha ido acompañado por el rigor en la propia implementación del procedimiento. Fue reconocido con el Premio Menina en 2018 y ha sido modelo de otros protocolos posteriores. Asimismo, ha sido incorporado al Reglamento de Convivencia de la UPV/EHU (2023), como instrumento de respuesta a las violencias de género.

El protocolo permite abordar todos los tipos de violencias de género (abusos, acoso y agresión), identidad o expresión de género u orientación sexual, focalizándose fundamentalmente en la persona afectada, con objeto de que siga ejerciendo su actividad académica o profesional con todas las garantías.

Se centra principalmente en la escucha de la mujer que plantea la queja y que se encuentra en un estado de vulnerabilidad. Se intenta no revictimizar, acompañarla, y garantizarle seguridad y protección. Todo ello en el marco de la más estricta confidencialidad, respetando sus ritmos y su voluntad. Ello no obsta para que se respete igualmente el principio de contradicción para la persona contra la que se ha interpuesto la queja. Ahora bien, no se trata de un procedimiento punitivo que persiga per se la sanción de la persona señalada, aunque algunas de las medidas propuestas puedan tener esa condición. La prioridad es la protección de la víctima, atenderla, ayudarla y acompañarla, y evitar que ese comportamiento agresivo continúe o se repita con otras mujeres.

El procedimiento tiene 4 fases. La primera, quizás la más delicada y en la que hay que poner buenas dosis de sensibilidad y atención, consiste en el acogimiento, escucha, acompañamiento y valoración del caso. Esta fase ha de ser necesariamente atendida por personas expertas en violencias y valorada desde distintas perspectivas, con una visión integral de la queja. Por ello es muy importante que todas las personas que reciben las quejas (no caben denuncias anónimas) en decanatos o servicios de la universidad las deriven a la Dirección, para que las atiendan de inmediato.

La segunda fase consiste, para el caso de que la persona que ha interpuesto la denuncia así lo solicite y sea el caso, la propuesta de medidas preventivas que, puede recomendar cautelarmente la separación entre las personas implicadas. Estas medidas son provisionales y permiten ganar tiempo para recabar más información, con objeto de plantear de manera adecuada las medidas correctivas y reparatorias adecuadas y proporcionadas que integrarán el informe final de la tercera fase. Ese informe será ratificado o modificado por la Comisión para la atención de los casos de violencias de género.

Es importante subrayar que las medidas correctivas y/o reparatorias propuestas responden a diversas necesidades que pueda tener la persona que interpone la queja: necesidades académicas, laborales, de seguridad, de atención psicológica, derivación a servicios externos, acompañamiento en la decisión de denuncia en sede policial o judicial, incoación de un expediente académico o disciplinario, etc. Ello implica necesariamente una coordinación con los servicios implicados, así como con los órganos de gobierno de la universidad (vicerrectorados) que, si corresponde al caso, han de dictar la pertinente resolución administrativa.

La cuarta fase abarca el seguimiento y cierre del procedimiento. El seguimiento en la ejecución de las medidas correctivas y reparatorias propuestas en el informe ratificado por la Comisión es el mecanismo que garantiza su aplicación. Ello implica mantener contacto con la persona afectada por la violencia y coordinar con los distintos órganos de la universidad hasta su cierre definitivo.

La tipología de las quejas y denuncias recibidas desde la implantación del Protocolo es muy diversa. Desde comportamientos inaceptables desde el punto de vista de género hasta supuestos de acoso, principalmente, por razón de sexo, ejecución de sentencias, etc.

Los datos evidencian que cada vez se denuncia más en la universidad, hecho que se considera positivo, dado que indica una mayor concienciación y confianza en la respuesta institucional. Los datos se hacen públicos en las memorias anuales de la Dirección para la Igualdad, preservando en todo caso la confidencialidad, con objeto de proteger la identidad de las víctimas.

El protocolo es una norma que regula la respuesta a los problemas de violencias de género que surgen en la universidad y, como muchas normas, la dificultad está en su aplicación. Cuando se aplica es cuando se detectan las cuestiones a mejorar. Así, se requiere mejorar la formación en violencias de todos los colectivos, en la escucha y en el acompañamiento por personas expertas, en la disponibilidad de más recursos relacionados con la ayuda psicológica (interna y externa), en la coordinación entre servicios y órganos de gestión de la universidad y en la reducción de los tiempos de duración de los procedimientos. Siendo conscientes de ello, en los últimos años se ha reforzado la plantilla de la Dirección para la Igualdad, previéndose en el IV Plan para la igualdad, aprobado en julio, reforzarla aún más.

La UPV/EHU no puede prescindir de esta herramienta que ha ayudado y que seguirá ayudando a tantas mujeres de esta universidad.

jueves, 24 de agosto de 2023

#hemeroteca #memoria | 40 años de la gran riada: el recuerdo de las horas más oscuras

El Correo / Txosnas arrasadas delante del Arriaga //
40 años de la gran riada: el recuerdo de las horas más oscuras
Eran fiestas, como hoy, cuando llegó el diluvio que ahogó 34 vidas y arrasó el Casco Viejo bilbaíno y las riberas de otros municipios. Han pasado 40 años, pero las marcas del agua están ahí
Pablo Martínez Zarracina | El Correo, 2023-08-24
https://www.elcorreo.com/bizkaia/inundaciones-bilbao-1983-40-anos-gran-riada-recuerdo-horas-oscuras-20230825122657-nt.html

El periódico del 26 de agosto de 1983 llegó a los quioscos con noticias sobre un atentado en Berlín Oeste, el funeral de Benigno Aquino en Filipinas y la boda tumultuaria de Lolita en Marbella. De aquel diario impresiona sin embargo algo distinto y secundario: el optimismo del pronóstico meteorológico («Todavía algo inestable en la mitad norte») y la insistencia con la que la lluvia se inmiscuye en las noticias locales, especialmente en todas las referentes a las fiestas de Bilbao, que celebraban aquel viernes su día grande.

«Fiestas pasadas por agua», se lee en la portada de El Correo bajo una foto triunfal de Espartaco en Vista Alegre. Incluso en blanco y negro, se advierte que el ruedo es un barrizal. «Ni los más viejos del lugar recuerdan una Semana Grande tan pasada por agua», dice el pie de foto. En el interior, la crónica taurina incurre también en la meteorología: «Durante la feria no nos ha salido un día radiante y, lo que es peor, sin lluvia. Ha llovido todos los días, mucho o poco. De este mes de agosto, estoy seguro, nos acordaremos durante mucho tiempo». La crónica termina con una invocación optimista: «¿No tendremos el sábado, corrida de máxima expectación, una tarde soleada?»

El cronista acertó en algo: cuarenta años después, recordamos aquel aciago agosto. Pero no por motivos anecdóticos sino por la razón superior de la tragedia. El sábado no hubo una tarde de toros soleada. Ni siquiera hubo toros. Ni fiestas. Ni periódico. Lo que hubo fue treinta y cuatro muertos, cinco desaparecidos, 200.000 millones de pesetas en pérdidas materiales, un paisaje en ruinas bajo el barro y miles de personas que vieron cómo se quedaban en unas horas sin casa o sin trabajo o puede que sin ambas cosas a la vez.

El viernes 26 de agosto de 1983 las inundaciones más dramáticas de los últimos quinientos años golpearon el Bilbao metropolitano y municipios cercanos como Durango, Llodio o Bermeo. Fueron horas de lluvia ininterrumpida, un episodio de gota fría que llegó desde el oeste y se desató en tres grandes trombas de agua. El pluviómetro de la compañía Iberduero instalado en el barrio de Larraskitu registró un dato disparatado: 500 litros por metro cuadrado. El diluvio cayó sobre unos suelos saturados por las lluvias inagotables de los últimos cuatro días que ya no chupaban más. Las grandes descargas, de efectos trágicos luego, coincidieron además con las mareas altas, favoreciendo así el desbordamiento de la ría en ambas márgenes.

Los primeros momentos
Fue a primera hora de la tarde del viernes cuando el chaparrón comenzó a transformarse en algo peor. Hay quien recuerda que en su casa se fue la luz mientras veían la película de 'Sesión de tarde': 'Zampo y yo'. Hay quien recuerda que después de comer cogió un paraguas y se fue a jugar la partida, pero dio la vuelta al notar algo extraordinario y amenazador, no tanto en la lluvia como en su sonido percutor, sordo, constante. En Bilbao a la comisión de fiestas le interrumpió la Policía Municipal la sobremesa en el Mandoya del Casco Viejo para advertirles de que había problemas: la ría podía desbordarse.

La realidad originó entonces en El Arenal una de esas escenas con la que sueñan los guionistas. En las txosnas, bajo la lluvia, se celebraba un vermú interminable y el chaparrón era recibido por la gente -aquel viernes era además «viernes de disfraces»- con jolgorio desafiante. Pero en un momento, sobre las seis de la tarde, saltó un resorte que en las siguientes horas saltaría miles de veces más. Alertaba de que el riesgo era real e inminente. La ría iba a desbordarse. Y lo primero que iba a ofrecerle resistencia en El Arenal eran las txosnas: unas precarias y gigantes construcciones de mecanotubo.

El segundo resorte que también se repetiría muchas veces transformó a los inconscientes juerguistas en voluntarios que alertaban del peligro e instaban al desalojo. A las siete de la tarde la ría inundaba ya las Siete Calles, donde el agua llegaría a superar los tres metros de altura, y no dejaba de llover. A la mañana siguiente, tras la noche más dramática conocida por el Bilbao de nuestros días, El Arenal festivo sería un escenario de guerra: un caos de barro, hierros y ruina en el que solo permanecía en su sitio el característico muñeco de Txomin Barullo. El Groucho de aquel año tenía las piernas en alto y terminó no se sabe cómo saltando por encima de la riada.

Las siguientes horas fueron en Bizkaia muy oscuras y se dio en ellas una mezcla de destrucción épica y terror íntimo. De lo primero dan cuenta las imágenes imponentes de la cantera del Peñascal liberando toneladas de piedra sobre el barrio, los trenes hundiéndose en el muelle de Ibeni, los bidones inquietantes de Sefanitro flotando a la altura de un mercado de La Ribera completamente arrasado o el temor de que el buque 'Consulado', liberado de sus amarras por la fuerza de la ría, terminase chocando contra el puente de Deusto.

Del terror íntimo da cuenta toda esa gente que aún hoy necesita respirar hondo al recordar dónde estaba y cómo lo pasó. En sus relatos hay elementos comunes. Por ejemplo, la inocencia inicial de pensar que, ya que la lluvia no les dejaba salir de sus casas o sus negocios, sería mejor poner en alto todo lo que pudiese estropearse. Que poco después fuesen ellos mismos quienes para evitar morir ahogados tuviesen que subir lo más alto posible, a buhardillas y tejados, a escaleras en las que llegaron a tener el agua al cuello, señala otra de las características de aquellas horas: todo sucedió de improviso. Los servicios meteorológicos no fueron capaces de detectar la amenaza y ni la población ni las autoridades recibieron la menor alerta. Bajo la luz precaria de las velas y sin más noticias que las que provenían de algunos transistores, nadie supo en realidad hasta dónde podía llegar aquel drama.

Cinco horas en un árbol
Que el miedo fuese tan extenso explica tal vez parte del empuje posterior. Porque aquella noche -y quizá sea esto lo más difícil de recuperar cuarenta años después- la muerte se paseó a sus anchas por las márgenes del Nervión. «¡Pero tanto tiempo hay que esperar para ahogarse!», se dijo una mujer de Galdakao que se vio arrastrada por las aguas y consiguió sobrevivir agarrándose a un árbol durante cinco horas. Su vecina no tuvo la misma suerte y la foto de su cadáver como un maniquí hundido en el barro aparece en el periódico especial del lunes 29, el primero que pudo publicarse tras el desastre.

La identidad de las víctimas de las inundaciones fue señalada por un azar indiferente y funesto. En Bilbao, la riada acabó en un portal del Casco Viejo con el 'Madriles', un vagabundo popular entre los txikiteros por sus proclamas revolucionarias del que se decía era sobrino de Pablo Iglesias. En Galdakao, el agua se llevó consigo a una pareja marroquí y a su hijo de doce años que habían bajado de su coche para tratar de refugiarse en lo alto de un camión. En Llodio murieron cuatro guardias civiles y la joven a la que acababan de rescatar cuando el Land Rover en el que viajaban desapareció entre la corriente de agua y barro. En Etxebarri, una madre que estaba en casa con sus seis hijos vio cómo todo el edificio se venía abajo y ella misma era arrastrada por la riada. Cuentan las crónicas que, cuando horas después fue rescatada y supo que el cadáver de una de sus hijas -una niña de catorce años- había sido encontrado a dos kilómetros de distancia, la mujer intentó suicidarse cortándose las venas.

Sin agua y a oscuras
Lo que vino después de tanto miedo y oscuridad fue una mañana soleada y el descubrimiento de un paisaje inenarrable de casas derruidas, coches apilados, montañas de escombros y calles levantadas con las tuberías rotas y los semáforos caídos... Mientras se buscaban más cadáveres entre el lodo, preocupaba el abastecimiento de agua y la estabilidad de los edificios, los brotes epidémicos y el orden público, especialmente en lo referente al pillaje.

Sin embargo, lo que sucedió fue una exhibición de solidaridad. La gente se echó a la calle para ayudar. En Bilbao las comparsas pusieron su organización y todos sus brazos al servicio del alcalde Robles, que resaltó desde el primer momento el «civismo encomiable» de la población, la entrega de los voluntarios y las fuerzas del orden, la solidaridad de otras comunidades autónomas y la ayuda «con letras mayúsculas» del Ejército, que desplazó a miles de efectivos. Aquella mañana, la primera sin lluvia tantos días después, la realidad organizó otra escena para envidia de guionistas: la 'troupe' del Circo Price uniéndose con sus furgonetas a los voluntarios y el payaso Tonetti sacando barro de Barrencalle con un capazo, mientras gritaba que aquello no era el fin del mundo y garantizaba que Bilbao resurgiría por la razón incontestable de que sus habitantes eran todos de Bilbao.

«Cuando nos dieron el primer aviso estábamos comiendo en el antiguo Mandoya, en la calle del Perro», recuerda Marino Montero, que formaba parte de la comparsa Pinpilinpauxa y de la Comisión de Fiestas. «Pensamos que el agua iba a subir, pero creímos que alcanzaría el muelle, como mucho».

Pronto se vio que la cosa era mucho peor. «Empezamos a avisar a la gente que tenía que retirarse. Y nos costó un huevo convencer a algunos, como a los que estaban en la cafetería que tenía la antigua galería». Montero recuerda que «ese día iba a actuar Mocedades. Subimos su equipo y a la Marijaia al kiosco del Arenal pensando que el agua no llegaría allí». Llegó. «Entre unos cuantos nos llevamos el Gargantúa hasta la plaza Circular. Pudimos cruzar el puente hacia arriba, pero cuando volvimos, el agua lo rebasaba».

«Al principio no éramos conscientes del calibre de lo que estábamos viviendo», añade. Pero «ya por la noche, sobre todo entre los que vivíamos en el Casco, nos dimos cuenta cuando vimos pasar cisternas y coches» arrastrados por el agua.

Una cosa llamativa es que la riada remitió con rapidez. «Lo alucinante es que fue descomunal, pero dejó de llover y el nivel bajó enseguida. ¡Y no volvió a llover en meses!». Montero apunta que «suena un poco mal decirlo, pero al final fue una suerte que esto ocurriese en Aste Nagusia. Porque eso llega a pasar días antes, cuando está todo el mundo fuera, y hubiera sido peor. Pero al estar las comparsas en activo había un entramado asociativo en marcha que reaccionó muy rápidamente».

La gente se organizó «de boca en boca. En menos de 24 horas, el sábado se quedó en Uribarri para organizarse». En este punto, Montero reivindica la actuación del alcalde, José Luis Robles. «Uno de los grandes olvidados. Era un tío de palabra y con coraje, había sido capitán de la marina mercante y se notaba. Era un tío que cuando te daba la mano sabías que iba a cumplir. Reaccionó rapidísimamente, organizó una especie de comisión de crisis en la que yo estuve y contó con todas las entidades y movimientos asociativos que estaban en condiciones de colaborar».

Se repartieron tareas y se organizaron las brigadas de trabajo. «A las nueve de la mañana y a las tres de la tarde se repartía a la gente que se presentaba a ayudar en las escaleras de Ayuntamiento. La ayuda de fuera llegó enseguida, equipos y material. Me acuerdo de los bomberos de Fuenlabrada. Todo esto creó una especie de hermandad del barro. Lo ves en las fotos, la gente no está abatida, es increíble, pero se la ve animadísima después de las horas de angustia vividas».

domingo, 6 de agosto de 2023

#hemeroteca #lgtbifobia | El colectivo LGTBI en Bizkaia sólo denuncia en comisaría el 10% de las agresiones

Deia / Los hombres gais, quienes más denuncias interponen //

El colectivo LGTBI en Bizkaia sólo denuncia en comisaría el 10% de las agresiones

El perfil del agresor es el de un varón, mayor de edad y nacido en Euskadi
Alejandro López | Deia, 2023-08-06
https://www.deia.eus/bizkaia/2023/08/06/colectivo-lgtbi-bizkaia-denuncia-comisaria-7123148.html

Los hombres gais son los que más denuncias interponen cuando son víctimas de una agresión. En términos generales, quienes ejercen violencia contra el colectivo LGTBI son varones, mayores de edad y que han nacido en Euskadi. Actúan en grupo cada vez con más frecuencia y muchas veces quedan impunes. Sólo se acaban denunciando el 10% de las agresiones. Estos son los datos de los que dispone el parlamentario de EH Bildu en la cámara vasca Ikoitz Arrese Otegi, que ha tomado el pulso a la LGTBIfobia en los tres territorios históricos que conforman la CAV.

Según éste, son muchos los factores que determinan por qué son tan pocos los casos que acaban denunciándose en las sedes policiales. “El principal puede ser el miedo a las represalias, pero también hay que tener en cuenta que ni la Policía ni los juzgados aseguran que la denuncia vaya a tener una resolución positiva”, explica. Por eso, según Arrese, la mayoría de las personas atacadas “se sienten mucho más seguras” en el seno de las asociaciones. Es en estos espacios de militancia donde revelan las agresiones. “Además, en algunas ocasiones, el trato que se recibe en las comisarías no es el más óptimo, no cuentan con la formación adecuada”, apostilla el político.

Por otro lado, los hombres gais son quienes más denuncias interponen en las sedes policiales porque, a juicio del parlamentario vizcaino, cuentan con un mayor respaldo social. “Las personas trans, a día de hoy, continúan siendo las más vulnerables de todo el colectivo. Seguramente, en caso de querer poner una denuncia se encuentren con más dificultades, con más barreras. A las mujeres lesbianas les ocurre algo similar”, lamenta.

Así, la ‘cifra negra’ –las agresiones que quedan impunes– está conformada por la violencia ejercida contra aquellas personas del colectivo LGTBI que acumulan mayores cuotas de vulnerabilidad e invisibilización. Asimismo, cree que las mejores vías para la erradicación de las agresiones motivadas por la orientación o la identidad sexual de las personas es la educación: “hay que atajar el problema desde su raíz”, zanja.

Dos años después de la paliza a Ekain, la LGTBIfobia crece
Es un hecho: los incidentes de odio motivados por la identidad o la orientación sexual de las víctimas galopan por Bizkaia. La Ertzaintza reconoce que en los últimos cinco años la curva de agresiones muestra una clara tendencia ascendente.

Eso sí, todavía son muchas las que no acaban teniendo un recorrido judicial, como la perpetrada en Elantxobe contra un joven el Día de la Madalena. Según las fuentes consultadas, un individuo se acercó al chico en las inmediaciones del puerto y le golpeó antes de llamarle maricón. El consistorio de la localidad costera emitió un comunicado de repulsa, pero la víctima optó por no interponer ninguna denuncia en la comisaría.

En Gallarta, también en un contexto festivo, una pareja de hombres fue brutalmente atacada el pasado mes de junio. El suceso se produjo en torno a las seis de la mañana, cuando caminaban de la mano para abandonar el recinto ferial de las fiestas patronales.

Fue entonces cuando los jóvenes (ambos menores de 30 años) fueron interceptados por un grupo que les comenzó a insultar y, después, les propinaron puñetazos. Uno de ellos cayó hacia atrás y se golpeó la cabeza contra el suelo, razón por la que tuvo que recibir asistencia médica en el Hospital de Cruces.

Dos años después de la también brutal paliza que recibió el joven Ekain en Basauri, las agresiones contra el colectivo LGTBI continúan sumando víctimas en Bizkaia.

#hemeroteca #lgtbifobia | Euskadi ha registrado 46 agresiones contra el colectivo LGTBI desde enero

Deia / Manifestación 28J en Bilbao //

Euskadi ha registrado 46 agresiones contra el colectivo LGTBI desde enero

Bizkaia fue el escenario de 61 incidentes motivados por la orientación o la identidad sexual de las víctimas en 2022. De seguir con esta tendencia actual, puede que este año se supere el número de ataques perpetrados por odio
Alejandro López | Deia, 2023-08-06
https://www.deia.eus/bizkaia/2023/08/06/euskadi-registrado-46-agresiones-colectivo-7123075.html

Los delitos de odio perpetrados contra el colectivo LGTBI en Bizkaia han experimentado un pronunciado repunte en los últimos cinco años. Al menos, este es el escenario que dibujan los últimos informes sobre la materia elaborados por la Ertzaintza. El último recoge que fueron 96 las agresiones registradas en 2022 en Euskadi, de las cuales 61 –casi el 64%– tuvieron Bizkaia como escenario luctuoso, al ser éste el territorio con mayor densidad poblacional.

En cualquier caso, son 23 más que las identificadas en 2021. Además, según las fuentes de la Policía Autónoma a las que este diario ha tenido acceso, hasta julio de este año se ha tenido constancia de 46 delitos de odio motivados por la identidad o la orientación sexual de las personas afectadas. De éstas, el Cuerpo resalta que cuatro “han tenido como víctimas” a parejas homosexuales; tres han sido perpetradas contra menores trans; una contra una pareja de mujeres, que se definieron como lesbianas; y la última se ha tratado de una agresión sexual contra un varón.

“Sobre los datos que traslada este informe, hay algo a tener en cuenta. La Ertzaintza informa sobre el número de delitos que se denuncian, no sobre los que se producen. Seguramente habrá muchos más que no se reportan”, apunta Aratz Castro, coordinador de Bilbao Bizkaia Harro, el festival del Orgullo del territorio histórico. Los datos de FELGTBI+ (la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y Más, corroboran su opinión.

En su último informe la entidad destaca el nivel de infra denuncia que existe en el colectivo. A pesar de que casi el 30% de las personas que lo integran ha sufrido acoso, no reportan lo ocurrido a las autoridades. Sólo lo hace un 20%. Entre otras razones, las personas entrevistadas para obtener la muestra alegaron que denunciar no sirve de nada porque no tiene efectos tangibles.

Para Castro ésta es una cuestión relevante. Subraya que el recorrido judicial que tiene una determinada denuncia –esto es, “si termina en condena delictiva o no”– es algo a analizar con detenimiento. A su vez, también cree importante subrayar la necesidad de determinar cuántas de éstas son incidentes y cuántas podrían tener “reproche penal”. "Son temas importantes, porque me temo que no todo lo que la Ertzaintza califica como delito de odio acaba generando una sentencia”, explica. Al politólogo bilbaino también le preocupa qué ocurre con todos aquellos incidentes de odio que no se sustentan en un delito. “Tendríamos que empezar a dar una respuesta jurídica clara a este tipo de situaciones”, sentencia.

Un futuro arcoíris
Por otro lado, considera que, aunque la curva de agresiones marque una clara tendencia ascendente, hay motivos para encarar esta realidad con optimismo. Enumera tres factores para fundamentar su postura. El primero es que las personas LGTBI han pasado de naturalizar la violencia a denunciar las vulneraciones a sus derechos humanos. “Existe un mayor nivel de conciencia, pero también hay hartazgo. No queremos aceptar situaciones que no deben producirse”, advierte.

El segundo es la sensación, a su juicio generalizada, de que el sistema policial y el entramado jurídico responden a las agresiones. “Percibo un mayor de confianza en las instituciones y en que la denuncia vaya a tener un recorrido, aunque no siempre lo tiene”, reconoce. Por último, el tercero de los factores que menciona Castro que invitan a dibujar un escenario esperanzador es la mayor conciencia social.

Asevera que la vizcaina es una sociedad madura que no tolera los ataques contra la integridad del colectivo. “Mi opinión es que Bizkaia, Euskadi e incluso el Estado son territorios amables con el colectivo LGTBI. Eso no quiere decir que no se produzcan situaciones violentas, pero a nivel normativo se reconocen muchos derechos que en otros Estados no existen. Y eso hay que ponerlo en valor para no generar alarma”, subraya.

En ese sentido, Castro considera oportuno destacar que Euskadi fue una de las primeras Comunidades Autónomas en generar un marco jurídico propicio para las personas trans. “Todo ese recorrido crea un entorno seguro. Cuando se producen un montón de solicitudes de asilo por orientación sexual es porque entendemos que el espacio es seguro”, señala con ímpetu el coordinador de Bilbao Bizkaia Harro.

El contexto cambia de manera radical en otros países de Europa. Castro recuerda el sabor agridulce con el que volvió del Europride el año pasado. Se celebró en Serbia y estuvo sazonado con altas dosis de incertidumbre. “El gobierno prohibió la marcha aduciendo que no podían garantizar nuestra seguridad”, recuerda. Gracias a la presión ejercida por las instituciones europeas, las embajadas de ciertos Estados y el propio empuje del movimiento LGTBI, acabó celebrándose.

“El formato que tenemos aquí, que es muy criticado por algunos sectores –las asociaciones de carácter anticapitalista argumentan que Bilbao Bizkaia Harro mercantiliza el Día del Orgullo– es fundamental allí”, destaca. Entre otras cosas, porque las autoridades tuvieron que mover el escenario de un parque a un estadio de fútbol. La bombonera tuvo que ser cercada por la policía para garantizar la seguridad de los asistentes, amenazados por grupos de extrema derecha.

A la ultraderecha, precisamente, se le achaca el auge de los delitos de odio en Bizkaia. Así lo creen figuras como Ikoitz Arrese Otegi, parlamentario de EH Bidu por el territorio en Gasteiz. “Los discursos de odio han cogido carácter político, y eso es peligroso”, advierte. Castro, por el contrario, alega que su incidencia en suelo vizcaino es nula, y en Euskadi testimonial. “No niego que en algunos casos tengan algo que ver, pero no creo que sea la razón mayoritaria”, opina.

Hasta el 70% de las personas LGTBI oculta su identidad en el trabajo
En otro orden de ideas, el coordinador el Orgullo LGTBI de Bizkaia apunta que la educación en valores desde la infancia es el mejor revulsivo contra el odio al diferente. Sin embargo, considera que las iniciativas formativas deben transversalizarse con el fin de generar espacios seguros en todos los ámbitos de la sociedad. Y es que aún hay determinados espacios en los que, según Castro, queda un largo camino por recorrer. Uno de ellos es de la empresa.

“Hasta el 70% de las personas LGTBI ocultan su identidad en el trabajo. Y eso significa que hay miedo”, señala. Añade que, independientemente de si el entorno es verdaderamente hostil o no, los datos ponen de relieve que las personas no heterosexuales lo perciben con adversidad. "Tenemos que generar un clima de confianza para hacer entender a las personas LGTBI que no tienen por qué ocultarse. Seguramente, lo percibimos de esta manera porque vivimos con desconfianza”, expone.

También valora que es fundamental que los agentes de los cuerpos de la Ertzaintza y de las policías locales reciban una formación específica para abordar con eficacia y, sobre todo, con la mayor de las diligencias los delitos de odio propiciados por la identidad o la orientación sexual de las personas. “Un robo no es lo mismo que una agresión. Por eso, hay que formar en valores a los agentes”, comenta.

Quienes más denuncian, los hombres homosexuales
Entre las personas que más se acercan a denunciar a las sedes policiales, destacan los hombres gays. Al menos, esta es la percepción del politólogo. “No dispongo de datos que lo corroboren, pero así lo percibo yo”, reconoce. Sin embargo, apostilla que “esto no quiere decir que sean los más agredidos”. Además, también señala que hay determinadas siglas del colectivo que son especialmente castigadas a nivel social, aunque los ataques que se perpetran contra ellas no estén tipificadas como un delito en el código penal. “Las personas bisexuales están expuestas a una violencia simbólica muy relevante. Siempre se les dice que están en medio de la carretera, que no tienen clara su identidad etc. Y esto es violencia”, asevera Castro.

Lo mismo ocurre, a su juicio, con las personas intersexuales. Son aquellas que pueden poseer vulva y vagina y carecer de útero y ovarios. Esto es, las que poseen una corporalidad distinta que no se adecúa al esquema hombre-mujer. “Durante mucho tiempo se ha considerado que tenían una disfunción genética y que, por lo tanto, había que recolocar cuando no es así –explica–. Creo que, en fondo, el colectivo LGTBI está conformado por quienes desafiamos la norma”, reflexiona. Eso sí, admite que la norma es cada vez más amplia y confía en que se sigan ensanchando derechos.

miércoles, 2 de agosto de 2023

#hemeroteca #saludsexual | Osakidetza admite la «saturación» del centro de enfermedades de transmisión sexual en Bizkaia

Muchas de las infecciones se originan por no usar preservativos en las relaciones sexuales //

Osakidetza admite la «saturación» del centro de enfermedades de transmisión sexual en Bizkaia

El gran incremento de pacientes ha disparado la lista de espera y que las consultas de control se retrasen una semana
Terry Basterra | El Correo, 2023-08-02
https://www.elcorreo.com/sociedad/salud/osakidetza-admite-saturacion-centro-enfermedades-transmision-sexual-20230802011241-nt.html

Osakidetza admite que existe un problema de «saturación» en la consulta de atención a las infecciones de transmisión sexual (ITS) que da servicio a toda Bizkaia. Los usuarios del servicio, ubicado en el ambulatorio de Bombero Etxaniz de Bilbao, advierten de la elevada congestión que sufre el equipamiento y las demoras que esto está provocando en las consultas. Lo hacen a través de la asociación Anitzak, que defiende los derechos del colectivo LGTBIQ+. Sofía Ibarra, jefa del servicio de Enfermedades Infecciosas de la OSI Bilbao-Basurto, del que depende la unidad, les da la razón.

Anitzak advierte de la «alarmante situación» en la que se encuentra el centro, lo que ha hecho que los tiempos de atención a los usuarios se hayan disparado. Hasta el punto de que se están «generando retrasos significativos en la prestación de servicios esenciales para la salud sexual de la población». Osakidetza reconoce este tensionamiento y explica que la situación actual es fruto del incremento de la demanda. Cada vez hay más personas, principalmente jóvenes, que se acercan a esta consulta por un problema relacionado con su salud sexual. Y aunque se han incorporado más profesionales al centro, siguen sin ser suficientes para reducir esos plazos.

«En los últimos tiempos estamos experimentando un crecimiento importante de este tipo de infecciones en todo el mundo. En el caso de Euskadi solo en cinco años se han multiplicado por tres las personas enfermas de gonorrea y por dos las de sífilis», indica Ibarra. El pasado 2022 se diagnosticaron en el País Vasco 1.189 infecciones gonocócicas, 311 de sífilis y 1.514 de clamidia. Todo este volumen de afectados hace que los servicios específicos para atenderlos estén desbordados. Solo en Bizkaia el pasado ejercicio la unidad de Bombero Etxaniz atendió más de 9.000 consultas, de las que «3.700» fueron de nuevos pacientes.

Como ocurre en cualquier servicio de Osakidetza, a mayor cantidad de usuarios, más retrasos. La asociación Anitzak asegura que el centro ha pasado «de otorgar citas en 2 o 3 días a programarlas para más de un mes y medio después». Ibarra sí reconoce demoras, pero no tan prolongados como sostiene este colectivo. «Para una consulta se sitúa en siete u ocho días, siempre que no se trate de un caso urgente. En estas circunstancias se trata de atender al paciente entre uno y tres días», detalla. Cuando se trata de citas para seguir la evolución de enfermedades no graves, como pueden ser las verrugas genitales, los plazos se pueden ampliar hasta los «tres o cuatro meses».

Estas demoras, sostiene Anitzak, suponen un riesgo para la salud sexual de la población. Y es que si una persona tiene dudas de haber contraído una enfermedad de este tipo y no es diagnosticada a tiempo, en caso de que finalmente esté contagiada podría propagar la infección, siempre que no cumpla escrupulosamente las medidas de prevención. Algo que no siempre ocurre. De hecho, el condón se emplea cada vez menos. De ahí el fuerte incremento de estas patologías, lo que ha llevado al propio Departamento de Salud a poner en marcha este verano una campaña de concienciación.

«Los tratamientos frente al VIH funcionan muy bien», resalta la jefa de Enfermedades Infecciosas de Basurto. Logran cronificar este mal y reducir las posibilidades de resultar infectado. «Pero de manera indirecta han hecho que decaigan otras barreras», como el preservativo, eficaz para impedir la transmisión de la mayoría de ITS que están ahora disparadas. A todo ello se suma un cambio en la forma en la que la sociedad vive su sexualidad. «Las redes, los chats y las aplicaciones facilitan los contactos sexuales», apunta Ibarra. A esto hay que añadir las 'chemsex', que «hacen que estas enfermedades aumenten exponencialmente». Son sesiones en las que los participantes consumen drogas con fines eróticos y pueden prolongarse durante horas o incluso días. Estos maratones sexuales, por el contexto en el que se celebran, «dificultan» también la identificación de los contactos, en el caso de que alguno de los participantes sepa con posterioridad que padece una ITS. Es algo que ocurrió el pasado año con la expansión de la viruela del mono.

Incremento de personal
Para Anitzak es necesario ampliar la unidad de enfermedades sexuales de Bizkaia o crear una segunda sede para «descentralizar la atención» y «reducir» los tiempos de espera. Ibarra indica que el equipo de Bombero Etxaniz cuenta con tres especialistas en enfermedades infecciosas, un microbiólogo, dos enfermeras en horario de mañana y otra más a la tarde. De cara al futuro hay previsión de sumar una cuarta enfermera y un dermatólogo. «Estamos incorporando a más profesionales, pero no al mismo ritmo que aumentan los casos», comenta Ibarra.

Como prueba de ello pone un ejemplo. «Hace un justo un año abrimos un servicio de cribado para personas asintomáticas que habían tenido una relación sexual de riesgo y querían saber si se habían infectado de una ITS». Comenzó funcionando dos tardes a la semana. Dada la elevada demanda hubo que ampliarlo a cinco. En doce meses, 1.800 vizcaínos se han sometido a uno de estos cribados. «El 11% estaba contagiado». Otro dato que ahonda en la cada vez mayor proliferación de enfermedades venéreas en Euskadi.

  • En su contexto
  • 9.000 consultas ha atendido el último año el centro de enfermedades de transmisión sexual de Bizkaia, ubicado en el ambulatorio de Bombero Etxaniz, de las cuales 3.700 fueron a nuevos pacientes.
  • La gonorrea se triplica en cinco años Según indica Sofía Ibarra, jefa del servicio de Enfermedades Infecciosas de la OSI Bilbao-Basurto, las infecciones gonocócicas «se han multiplicado por tres en cinco años, mientras que las de sífilis se han duplicado».
  • 1.800 personas asintomáticas se sometieron a un cribado el último año en Bizkaia después de haber tenido una relación sexual de riesgo. El 11% de ellas dio positivo en esta prueba a alguna de enfermedad de transmisión sexual.
  • Clamidia y gonorrea, las más frecuentes Las enfermedades de transmisión sexual con mayor prevalencia en Euskadi son la clamidia, con 1.514 casos el pasado año, y la gonorrea, con 1.189. Otras infecciones frecuentes son la sífilis, herpes genital y VIH.
  • 127 infecciones por VIH se diagnosticaron el pasado año en Euskadi. Son ocho más que en el año 2021, pero menos que los datos de los ejercicios previos a la pandemia. En el 58% de estos casos el diagnostico se produjo de forma tardía.


«El diagnóstico precoz es importante, pero también lo es la prevención»
La jefa de Enfermedades Infecciosas de Basurto recuerda que el sexo oral es otra importante vía de transmisión de este problema de salud
Terry Basterra | El Correo, 2023-08-02 ***
https://www.elcorreo.com/sociedad/salud/diagnostico-precoz-importante-prevencion-20230802011251-nt.html

A la hora de frenar las enfermedades de transmisión sexual hay dos aspectos que para Sofía Ibarra son claves: «El diagnóstico precoz es importante, pero también lo es la prevención». Y es que si fundamental es conocer de forma temprana si se sufre una infección de este tipo –los resultados de un cribado los recibe el paciente al de diez días de media–, no menos lo es evitar el contagio.

No es excepcional que la persona infectada no sepa que padece una infección de esa índole. Como ocurre con el covid, en estas patologías también hay asintomáticos. De ahí la importancia de ser precavidos. «Entre las mujeres la mitad de las gonorreas cursan de forma asintomática», mientras que en la clamidia esta tasa llega al 70%, apunta la jefa de Enfermedades Infecciosas de la OSI Bilbao-Basurto. Esta enfermedad es más frecuente en féminas, mientras que la infección gonocócica y la sífilis se da más en hombres que mantienen sexo con otros hombres.

Menores de 34 años
Ibarra indica que en los últimos años el colectivo que más afectado se ha visto por el aumento de estas patologías es el de los jóvenes. De las nueve personas que se infectan cada día de una ITS en Euskadi, según el registro de Osakidetza, seis tienen menos de 34 años. Este grupo, apunta Ibarra, normalmente «desconoce que estas enfermedades pueden tener consecuencias graves» para su salud.

Tampoco hay gran conciencia sobre la capacidad del sexo oral como vía de transmisión de estas afecciones. Esto también ha influido, indica la especialista, en la alta propagación de estas enfermedades. En dos décadas los casos de gonorrea en Euskadi «se han multiplicado por 14 y los de sífilis por 20».

sábado, 13 de mayo de 2023

#hemeroteca #trans #derechos | Los presos ‘trans’ podrán cambiar de cárcel en Euskadi según su sexo sentido

Noticias de Gipuzkoa / Dos mujeres trans en la cárcel de Wad Ras, Barcelona //

Los presos ‘trans’ podrán cambiar de cárcel en Euskadi según su sexo sentido

No será necesario que hayan acreditado su cambio de sexo oficialmente en el Registro Civil
Idoia Alonso | Noticias de Gipuzkoa, 2023-05-13
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/sociedad/2023/05/13/presos-trans-podran-cambiar-carcel-6798736.html 

Las personas ‘trans’ que cumplen condena en las cárceles de Euskadi podrán elegir centro penitenciario según el género con el que se identifican, sin que sea necesario que hayan hecho el cambio de sexo en el Registro Civil. Así se recoge la Instrucción sobre el reconocimiento, garantía, protección y promoción de la igualdad de trato y la no discriminación de las personas trans en el ámbito penitenciario en la que trabaja la Dirección de Justicia dependiente del Departamento de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales de Nerea Melgosa. “La decisión formal de vivir de acuerdo con el género sentido es un elemento a considerar en el programa individualizado de tratamiento”, ha explicado Melgosa.

En la actualidad, una persona trans está ingresa en una de las tres cárceles vascas y cuenta con el apoyo del servicio Berdindu! de información y atención a los asuntos relacionados con la diversidad sexual y de género. Hasta el momento, para ingresar o solicitar el traslado a una prisión solo se tenía en cuenta el sexo que constaba en el documento de identidad, y las personas ‘trans’ que quieren hacerlo deben presentar informes psicológicos y acreditar que se han hormonado durante al menos dos años. En la nueva instrucción, inspirada en la normativa aprobada en Catalunya en 2019, las personas trans podrán solicitar a la dirección del centro ser ubicadas en unidades o centros del género con el que se identifican, salvo que la Junta de Tratamiento considere que existen causas que lo desaconsejen.

Excepciones
Entre estos motivos se encuentran la estela actividad delictiva e historial penal, valorando si la persona ha sido condenada por delitos de género o contra la libertad sexual de las mujeres o menores de edad; su historial penitenciario, teniendo en cuenta la existencia de problemas de inadaptación, y, por último, el riesgo de seguridad percibido de la persona trans hacia otras personas internas y viceversa. Existe una última variable, y es que la decisión de empezar a vivir en un género diferente al asignado al nacer se produzca después de un periodo de estancia en el centro. En esta circunstancia, la instrucción establece que una persona o una entidad especializada realizará labores de acompañamiento. Estos acompañantes tendrán un periodo no superior a tres meses para confirmar si la demanda de cambio de cárcel es firme y consistente o si es una acción puntual o instrumental.

Hasta la fecha, en el ámbito penitenciario, la legislación no recoge nada específico respecto al tratamiento de las personas trans, aunque sí cuenta con una Instrucción de 2006 de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. En ella se contemplan acciones positivas como que “las personas trans sin identidad oficial de sexo acorde con la sentida pueden acceder a módulos y condiciones de internamiento con los preceptivos informes de valoración médica y psicológica, y el reconocimiento de la identidad psicosocial de género a efectos penitenciarios”. En el caso concreto de Euskadi, con el traspaso de las competencias de gestión de los centros penitenciarios al Gobierno vasco, se comenzó a aplicar la Ley vasca de 2012 de no discriminación por motivos de identidad de género.

Así las cosas, la nueva Instrucción recoge que “la consideración de persona trans se rige por el derecho a la libre autodeterminación de la identidad sin necesidad de un diagnóstico o informe psiquiátrico, psicológico o tratamiento médico”. Y para ello establece mecanismos, instrumentos, medidas y pautas para asegurar la garantía de este reconocimiento. De hecho, basta con que la persona solicite que se reconozca su identidad de género para que se apliquen las acciones recogidas en la resolución de una manera “discreta y respetuosa”. En primer lugar, “la persona será requerida por parte del personal de la Unidad de Ingresos para que determine el uso de los pronombres, el nombre y el género con el que quiere ser tratada, en caso de que no conste en la documentación”, se recoge en el documento. El equipo técnico dispondrá de 10 días para realizar los pertinentes informes.

miércoles, 26 de abril de 2023

#hemeroteca #memoria | Las víctimas olvidadas por la memoria histórica

Archivo de Andrea Momoitio / Protesta 'puta' por la muerte de María Isabel //

Las víctimas olvidadas por la memoria histórica

Las políticas de memoria han dado un tratamiento muy distinto a la represión política y sindical frente a la “social”, la que el régimen franquista impuso, sobre todo, por razones de orientación sexual, de etnia y de pobreza.
Sergio Campo | Pikara Magazine, 2023-04-26
https://www.pikaramagazine.com/2023/04/las-victimas-olvidadas-por-la-memoria-historica/ 

Repasando unas notas de una entrevista que realicé hace un par de años a una travesti visible durante el franquismo me encontré con una frase que debe hacer reflexionar. Afirmaba —no sin su necesaria dosis de teatralidad— que si en el bolso en vez de un pintalabios hubiera llevado un arma, eso no habría cambiado mucho la represión que sufrió, pero probablemente hoy tendría más reconocimiento social y unos últimos años de su vida con menos estrecheces materiales.

Más allá de su literalidad, esta afirmación pone de manifiesto el tratamiento tan asimétrico que las políticas de memoria han dispensado a la represión política y sindical frente a la “social”, es decir, la que el régimen franquista realizó fundamentalmente a través de la Ley de Vagos y Maleantes y la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. No hay ganancia alguna en señalar el agravio comparativo entre unas y otras, ni en argumentar algo sabido, como es que todas las víctimas de vulneraciones de derechos merecen verdad, justicia y reparación. Pero sí es imprescindible identificar qué se puede hacer para solventar la deuda pendiente que tenemos tantas décadas después con estas víctimas que, aún hoy, siguen siendo de segunda.

Aunque en este artículo realizo una argumentación más de tipo sociopolítica para justificar la necesidad de reconocer a estas víctimas, también caben otras diferentes. En todo caso, coinciden con ese mismo objetivo. Y ahí es donde está la finalidad de escribir estas líneas: su inclusión explícita, efectiva y completa en las políticas de memoria.

Desde mi punto de vista, la primera cuestión que debemos plantearnos tiene que ver con repensar la diferenciación entre unas víctimas y otras, entre las políticas y las sociales, porque estas últimas, aunque diferentes, también tienen un componente político. Como veremos más adelante, en aquella época la homofobia (hoy, LGTBIfobia), el antigitanismo y la aporofobia (rechazo y desprecio por las personas en situación de pobreza) no eran exclusivas del franquismo y estaban extendidas en todo Europa. Sin embargo, el elemento diferencial del régimen se encuentra en la intensidad, extensión y continuidad en el tiempo con el que las represalió.

Como muestra de ello durante las cuatro largas décadas que duró la dictadura estuvo en vigor legislación para perseguirlas. Así, por ejemplo, en julio 1954, coincidiendo con el aniversario del golpe militar, se publicaba en el Boletín Oficial una reforma de la Ley de Vagos y Maleantes con el fin de endurecer el castigo a la homosexualidad, que pasó a ser incluida expresamente como supuesto perseguible y no por escándalo público como ocurría hasta ese momento. Del mismo modo, en 1970 esta ley fue sustituida por la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social que profundizó y amplió su contenido. Pero también hay que citar el Reglamento de la Guardia Civil que jugó un papel clave contra la población gitana.

Es importante destacar —tal y como señala Andrea Momoitio— que la ideología nacionalcatólica y el Estado totalitario encontraron en esta legislación un arma poderosa para disciplinar a la sociedad e imponer su proyecto político. Así, estamos ante víctimas de un régimen que las definía como enemigas de la patria y un peligro para la sociedad.

En este sentido, es importante señalar que esta legislación no castigaba delitos, es decir, actos, sino simplemente el hecho de ser. Estas leyes persiguieron a colectivos de personas a los que se presumía peligrosidad criminal por algunas de sus características sexuales, étnicas —en el caso del Pueblo Gitano— o económicas. Además, eran reprimidas con gran dureza, consistiendo las penas bien en la privación de libertad —ya fuera en prisiones o en campos de trabajos forzados—, en el destierro de su lugar de origen o de residencia o bien en su vigilancia a manos de miembros de Falange o de los delegados del Gobierno.

En el caso de las lesbianas hubo importantes particularidades. Más allá del debate de si su supuesta invisibilidad a ojos del régimen las evitó ser represaliadas con este tipo de legislación —aunque hay algunos casos documentados— parece que la persecución que realizó el franquismo —tal y como apunta Lucas R. Platero o Estefanía Sanz Romero en 'Silenciadas'— se realizó desde instancias como la psiquiatría y las órdenes religiosas. Esta realidad específica sumaba la discriminación de ser mujeres a la de su deseo sexual y como apunta María Giralt (fundadora del Col·lectiu de Lesbianes dentro del FAGC) devino para muchas de ellas en la vivencia del terror a ser descubiertas.

A pesar del escasísimo trabajo de investigación que se ha realizado en España y en Euskadi sobre estas vulneraciones de derechos, es posible identificar tres grandes vectores de persecución a través de esta legislación: la homofobia, el antigitanismo y la aporofobia. Se trata de vectores complejos, pues no solo emplean conceptos actuales con los que identificar la motivación de una persecución que en aquel momento histórico se expresaba en otros términos, sino que la represión se llevaba a cabo a través de unos supuestos que en muchos casos eran intercambiables entre sí. No era infrecuente que un “invertido” fuese castigado por el supuesto de prostitución o escándalo público en vez del de homosexualidad, o que personas gitanas lo fueran sistemáticamente por “vagos habituales” —el más frecuente según la asociación de mujeres gitanas ROMI y el investigador Xavier Rothea—, “mendicidad”, carecer de domicilio fijo o su “inclinación al delito”. Por si fuera poco, además, el Reglamento de la Guardia Civil (artículos 4, 5 y 6) hacían referencia directa a la vigilancia escrupulosa de las personas gitanas, el cuestionamiento de sus desplazamientos, sus actividades y modo de vida, o a su detención en caso de no tener documentación.

A la hora de abordar el vector aporofóbico de esta represión es relevante destacar que el mero hecho de carecer de medios y mendigar era un supuesto de persecución, así como no poder justificar el origen de un bien, pero sobre todo que se hacía a partir del concepto de “pobrezas desviadas”. Los investigadores Aarón Suarez y Javier Márquez lo proponen para explicar cómo el franquismo no perseguía toda pobreza, sino que diferenciaría entre una que sería legítima y tolerada de otra pobreza desviada que contravenía los valores del nacionalcatolicismo. Para el primer tipo de pobreza, la dictadura ofrecía algunos escasos recursos benéfico-asistenciales. Para el segundo reservó un duro disciplinamiento con el que trataba de invisibilizar y ocultar a estas vidas perturbadoras para la retórica del régimen.

Llegados a este punto es importante hacer una aproximación desde la interseccionalidad a estas realidades, puesto que existía un importante sesgo de clase social en esta represión. Toni Ruiz, presidente de la Asociación de Ex Presos Srociales, y también Arturo Arnalte —autor de 'Redada de violetas'—, explican cómo había un claro trato de favor cuando se trataba de personas homosexuales vinculadas al régimen o con alto poder adquisitivo. También cómo la propia sanción de la ley implicaba la pérdida del empleo, abocando en muchos casos a la prostitución y a la pobreza. Por su parte, en el caso del Pueblo Gitano, la sobrerrepresentación de las mujeres en las cárceles tenía implicaciones de represión de género muy específicas.

Para dar cuenta de la intensidad y extensión de la represión que representó este derecho del enemigo, la obra 'El látigo y la pluma', de Fernando Olmeda, es una gran referencia. A nivel cuantitativo las fuentes son escasas, pero ofrecen cifras significativas. Por ejemplo, los autores de la obra 'Verdugos impunes' señalan que solo con la ley de peligrosidad social, entre 1974 y 1975, se instruyeron en toda España 58.000 expedientes con 21.000 condenas asociadas. Por su parte, la Asociación de Ex Presos Sociales cifró en 5.000 los homosexuales represaliados con estas leyes a lo largo de todo el franquismo y en 1.000 los encarcelados. En el caso del Pueblo Gitano, el historiador Javier Gómez Calvo señala su altísima presencia en las 5.661 fichas que ha estudiado de personas reclusas que cumplieron pena en establecimientos penitenciarios únicamente de Araba entre 1958 y 1970. La labor de la historia, el derecho o la criminología está llamada a ser clave para identificar a estas víctimas dentro de ese enorme volumen de expedientes en base a criterios claros y justos.

Si las cifras citadas dan una idea aproximada de la enorme magnitud de la represión social durante el franquismo, al ponerlas en relación con las políticas de memoria implementadas para atender esta realidad hallamos una contradicción grave y una enorme deuda pendiente con estas víctimas. Y ello a pesar de la reivindicación que de esta causa realizaron, sobre todo durante los primeros años de la democracia, colectivos sociales como EHGAM en Euskadi, CNT, COPEL o el impulso para derogar esta legislación realizado por parte del diputado gitano Juan de Dios Ramírez Heredia.

En el año 2007 la Ley de Memoria Histórica (artículo 2.2) reconoció como víctimas de la represión a las personas LGTBI junto a otros colectivos —no así al Pueblo Gitano— y abrió la puerta a que se creara la Comisión de indemnizaciones a expresos sociales. Sin embargo, la realidad es que —posiblemente por la inadecuación del procedimiento a las características de estas victimaciones— hasta el año 2012, en que la comisión fue derogada por el Partido Popular, solamente recibió 183 solicitudes de las que tan solo 116 fueron resueltas positivamente. La Ley de Memoria democrática aprobada el año pasado ha habilitado nuevamente esta comisión. Queda por ver con qué resultados.

En Euskadi a diferencia del trabajo realizado con las personas represaliadas durante el franquismo por diferentes causas (personal de las administraciones vascas de la época republicana, personal docente en ikastolas, las colectividades y centros vascos, privación de libertad por supuestos políticos o sindicales, batallones de trabajadores, abusos policiales...), nunca se ha atendido a las represaliadas con las leyes de vagos y maleantes o de peligrosidad social, como tampoco lo hizo en su día la Ley de Amnistía de 1977. Desde el punto de vista del reconocimiento solo consta una actuación en Euskadi: un homenaje el 3 de febrero de 2008 a los homosexuales que pasaron por Nanclares de la Oca.

Por todo lo expuesto es imprescindible y urgente adoptar una serie de medidas desde el ámbito institucional que traten de saldar la enorme deuda que tiene la sociedad vasca con estas víctimas del franquismo. Empezando por el reconocimiento expreso y explícito de todas estas víctimas (LGTBIfobia, antigitanismo y aporofobia), su carácter particular y la deuda existente con ellas aún hoy; siguiendo por garantizar que accedan de forma efectiva a las medidas de reparación económica que les corresponde como víctimas del franquismo, adoptando las instituciones un enfoque proactivo y adaptado al importante estigma que aún pesa sobre estos colectivos y circunstancias; y terminando con el impulso prioritario de estudios e investigaciones que aporten verdad y justicia sobre este conjunto de vulneraciones de derechos. La próxima Ley Vasca de Memoria Histórica y Democrática es una oportunidad inmejorable para todo ello.