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lunes, 7 de noviembre de 2016

#hemeroteca #violenciamachista | El 7N centra las protestas un año después en las agresiones sexuales: "No es no, lo otro es violación"

Imagen: El Diario / Concentración 7N en Madrid
El 7N centra las protestas un año después en las agresiones sexuales: "No es no, lo otro es violación".
Mujeres y hombres se concentran en Madrid contra la violencia machista y piden una respuesta social y política contundente. Otras ciudades también se han movilizado porque la situación "no ha mejorado desde el año pasado", afirma Aurora, de Gitanas Feministas por la Diversidad. El Bloque Feminista Estudiantil ha representado una pirámide con pancartas: "lenguaje sexista", "chantaje y humillación" y, en la cúspide, "agresión sexual".
Marta Borraz | El Diario, 2016-11-07

http://www.eldiario.es/sociedad/centran-reivindicaciones-agresiones-sexuales-violacion_0_577793132.html

Están sentadas en la estructura de piedra que sujeta la estatua de Velázquez frente al Museo del Prado. Tienen unos cinco años y cara de frío. Ambas van ataviadas con abrigos de plumas que les aíslan de la temperatura que ha dejado atrás el verano y ya se nota en Madrid. "Con machismo no hay trato", le dice una a otra, en bajo, al oído. Segundos después comienzan a gritarlo mientras el resto se une.

Han asistido a la concentración contra la violencia machista que este lunes se ha celebrado en la capital 365 días después de la multitudinaria marcha del 7N. Varias ciudades españolas más se han sumado a la cita. Este año, el movimiento feminista, que se ha centrado en las agresiones sexuales, ha exigido una respuesta social y política contundente contra todos sus tipos: las visibles y las más sutiles.

"No es no, lo otro es violación", gritaban las asistentes a una movilización que daba la espalda al edificio que alberga al Ministerio de Sanidad, Sevicios Sociales e Igualdad, unos metros más allá. El objetivo, dice Begoña San José, integrante del Forum de Política Feminista, es que las instituciones pongan en marcha "políticas de prevención y de atención psicológica, social y jurídica contra la violencia sexual".

Candela, de 16 años, ha acudido junto a Jules, de 18, y ambas se turnan un cartel de cartón y dos caras. "De camino a casa quiero ser libre, no valiente" y "feminismo es la idea radical que sostiene que las mujeres somos personas", rezan los lados. No dejan de gritar, de sumarse a los lemas que corea la concentración, pero entre frase y frase Jules asegura que "todavía hay gente que nos sigue diciendo que nos inventamos el machismo".

Tiene que dejar de hablar porque la organización ha hecho un círculo y pide el silencio necesario para que una decena de mujeres jóvenes, como Candela y Jules, salgan al centro con una pancarta sobre el lenguaje sexista. "Tu piropo también es acoso", dice por el megáfono una integrante del Bloque Feminista Estudiantil. "Chantaje y humillación" es la siguiente pancarta, a la que le sigue "agresión sexual", en la cúspide. Han formado una pirámide.

Tras la acción de "las jóvenes" como las llaman las más veteranas, los lemas no dejan de sonar al ritmo de los tambores con los que varias mujeres acompañan la movilización, a la que han asistido dirigentes de Podemos como Pablo Iglesias, Rita Maestre, Iñigo Errejón, Tania Sánchez o Clara Serra.

"Ninguna agresión sin respuesta", "no somos princesas, somos guerreras" o "no más mujeres asesinadas", clama Raquel. Esta mujer de 65 años le pide al Gobierno que "deje de retirar fondos". El presupuesto para prevención de la violencia machista se ha reducido un 26% desde 2010 y el futuro, dice, "no es prometedor".

"¿Cómo es posible que se haya formado un gobierno con cinco mujeres y nueve hombres?", afirma tras nombrar a la nueva ministra de Sanidad, Dolors Montserrat. Se refiere a sus declaraciones contrarias a las cuotas recogidas por una entrevista de 2015 en el El País.

"Le pedimos que escuche a las mujeres", apunta Raquel. Sin embargo, la desconfianza ante el Ejecutivo de Mariano Rajoy se deja palpar en el ambiente. Marisol hace una mueca de desconfianza cuando se le pregunta por las demandas que hace al Gobierno. Ella confía en que "si las mujeres nos juntamos podemos hacer algo" y "podemos apoyarnos unas en otras", afirma.

En las calles hasta el fin de la violencia machista
Aurora, de Gitanas Feministas por la Diversidad, sigue la línea de Raquel y apunta a los recortes al asegurar "que los recursos no están siendo suficientes, no ha mejorado desde el 7N y hay que seguir saliendo a las calles hasta que esto pare". En lo que va de año, 37 mujeres han sido asesinadas por violencia de género, según las estadísticas oficiales, que mantienen siete casos en investigación.

Pero la movilización pide que la violencia machista englobe otros tipos de violencia que los considerados como tal por al Administración. Exige una reforma de la ley que vaya más allá del ámbito de la pareja o expareja. "Acoso, agresiones sexuales, asesinatos precedidos de violencia sexual", enumera Lucía, que sujeta un cartel morado en el que se puede leer: "Comienza la revolución de las voces apagadas".

De esta manera, el Gobierno, que previsiblemente aprobará un pacto de Estado contra la violencia de género esta legislatura, aplicaría el Convenio de Estambul del Consejo de Europa, ratificado en 2014. "Las agresiones sexuales que ha habido este verano, por ejemplo en Sanfermines, demuestran que no se trata como violencia de género a la violencia sexual", sentencia San José.

Pasada una hora y media, algunas asistentes han cortado la mitad de la carretera y otras asistían la mesa redonda organizada por la Plataforma 7N. Sobre las 20 horas, han decidido irse al grito de "no nos echan, nos vamos" mientras varios agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), que habían estado rodeando al grupo, han identificado a un chico y una chica. "Uno de ellos me decía mientras me empujaba 'venga, morena, vamos'", dice indignada.

#hemeroteca #violenciamachista | "Es el momento de visibilizar otras formas de agresiones sexuales a las mujeres"

Imagen: Público / Concentración '7N' en Madrid
"Es el momento de visibilizar otras formas de agresiones sexuales a las mujeres".
Miles de personas se concentran el 7-N en Madrid contra la violencia machista. Este año se centra en los tipos de acoso y abusos sexuales que, tal y como denuncian las organizaciones feministas, siguen pasando desapercibidos a nivel legal y estatal.
Sara Plaza | Público, 2016-11-07
http://www.publico.es/sociedad/momento-visibilizar-otras-formas-agresiones.html

Un año más, diferentes movimientos feministas y miles de personas han vuelto a concentrarse en Madrid para exigir el fin de la violencia machista. Tras el éxito cosechado el año pasado, el movimiento del 7-N ha vuelto a salir a la calle al grito de "No a las agresiones sexuales".

En un ambiente de música y cánticos feministas, las mujeres se han hecho oír frente al Museo del Prado y han dejado claro que el movimiento del 7-N ha venido para quedarse. Por segundo año consecutivo se ha reclamado un pacto de Estado contra la violencia machista y han pedido que se recojan todos los tipos de violencia, más allá de la que se da en el seno de la pareja o expareja. Es el caso de las agresiones y el acoso sexual que sufren las mujeres diariamente. "No quiero ser valiente por la noche, quiero ser libre" rezaba una de las pancartas de la concentración.

Lo que se proponen estos colectivos el 7-N es visibilizar otras formas de violencia cotidianas que no cuentan con amparo ni protección institucional ni legal, como ocurre con determinados tipos de acoso y con las agresiones sexuales. Por ejemplo, las que se producen en el ámbito estudiantil: "Las universitarias también vivimos el machismo en las aulas. Llevamos mucho tiempo reivindicando protocolos específicos contra el acoso, es incomprensible que la Complutense no tenga ninguno, aunque sabe que se dan casos. Las instituciones no hacen nada y los profesores tienen total protección", comenta Carlota, del Bloque Feminista Estudiantil.

Junto a ella se encuentran Paula y Carmen, también componentes de la organización, que reclaman una educación y una formación específica desde pequeños para que las jóvenes sean capaces de detectar formas sutiles de violencia y control no solo con su pareja, sino en su entorno. "Tenemos asimiladas ciertas actitudes y hay chicas que no reconocen situaciones de violencia porque no recibimos información al respecto. No hay educación sexual que nos enseñe a identificar estas realidades "han lamentado.

Responsabilidad política
Clara Serra, responsable del Área de Igualdad y Feminismos del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos, exige al gobierno y al Estado una acción concreta y efectiva contra este tipo de violencia. "Tenemos una ley de violencia de género que solo reconoce la violencia entre la pareja o expareja y eso limita mucho lo que es violencia machista. Hay que repensar la ley y visibilizar lo que ocurre en nuestro entorno" ha comentado a Público.

Serra considera los recortes a esta ley responsables de la falta de recursos y ayudas que tiene la mujer ante determinados casos de violencia. En concreto, las ayudas para violencia de género han sido este año de 25,2 millones de euros, un 11% menos que el año anterior, según destaca la plataforma del 7-N en su manifiesto.

"Esta falta de recursos repercute directamente en la mujer, porque no hay psicólogos especializados, ni jueces con la formación necesaria para apoyar a las mujeres. No se ha podido llevar a cabo todo el proceso de formación, lo que lleva, por ejemplo, a poner en duda el testimonio de las mujeres en el caso de la judicatura", denuncia la responsable de Igualdad de Podemos.

En la misma línea se ha manifestado su compañera Tania Sánchez que ha dicho a Público que "determinadas agresiones no se consideran delito sexual porque no se producen en el ámbito de la pareja. Tiene que haber políticas públicas que intervengan sobre todo el sistema machista. Hasta que no acabemos con el machismo, no acabaremos con la violencia machista".

La concentración, en la que han estado Pablo Iglesias e Íñigo Errejón entre otros, ha concluido con una mesa redonda en la sede de Comisiones Obreras donde han participado la periodista Pepa Bueno, Pilar Morales de CCOO, María Gavilán de Asociación de Mujeres Juezas, Carmen Blanco y Paula Álvarez del Bloque Feminista Estudiantil y Consuelo Abril de la Plataforma 7N contra las violencias machistas.

martes, 15 de diciembre de 2015

#hemeroteca #violenciamachista | Ciudadanos y el PP ignoran las peticiones de la marcha contra la violencia machista después de asistir


Imagen: Google Imágenes / Begoña Villacís (Ciudadanos) y Cristina Cifuentes (PP)
Ciudadanos y el PP ignoran las peticiones de la marcha contra la violencia machista después de asistir.
Ninguna de las dos formaciones ha contestado a las cartas remitidas por las organizadoras del 7N a los partidos políticos a pesar de que enviaron una representación. La Plataforma 7N les pide por escrito que hagan suyas las reivindicaciones de la manifestación de cara a las próximas elecciones generales. El movimiento feminista califica de "oportunismo electoralista" y "gesto incongruente" que ambos partidos acudieran a la manifestación y ahora no dialoguen con sus convocantes.
Marta Borraz | El Diario, 2015-12-15
http://www.eldiario.es/sociedad/Ciudadanos-PP-peticiones-violencia-machista_0_463004161.html

Dos semanas después de la celebración de la histórica marcha contra la violencia machista, que reunió en Madrid a miles de personas procedentes de todos los puntos de España el pasado 7 de noviembre, las organizadoras decidieron contactar con los partidos políticos que habían asistido. Mediante una carta, pedían a las formaciones que hicieran suyas las reivindicaciones de la manifestación para las próximas elecciones generales. Sin embargo, tres semanas después, ni PP ni Ciudadanos han contestado a pesar de que ambos partidos enviaron representantes a esa manifestación, según cuenta la propia organización del 7N a El Diario.

Ciudadanos y PP se sumaron a la marcha en el último momento. Allí asistieron la vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, y la portavoz en el Ayuntamiento de Madrid de Ciudadanos, Begoña Villacís. También lo hicieron los candidatos Pedro Sánchez (PSOE), Alberto Garzón (IU-UP) y Pablo Iglesias (Podemos) pero sus respectivos partidos sí han respondido a las peticiones que les ha hecho llegar el movimiento feminista. Las demandas coinciden con las mociones de apoyo al 7N que fueron aprobadas en varios Ayuntamientos durante los días previos a la celebración de la movilización.

En total se aprobaron iniciativas en 130 municipios. Entre ellos, Madrid, donde el Partido Popular se opuso porque "el manifiesto habla de unos recortes que no se han producido". Ciudadanos sí apoyó la moción, pero argumentó que el riesgo del 7N era que "se excluya a los hombres", a pesar de que varios colectivos masculinos apoyaban el manifiesto. Revertir el tijeretazo aplicado por el PP en los programas de prevención de violencia de género e igualdad, un 26% y un 46% desde 2010 respectivamente, es una de las peticiones que la Plataforma 7N incluía en sus cartas. También contribuir a la promoción de la igualdad en todas las etapas educativas, elevar la lucha contra la violencia machista a política de Estado y convertirla en prioridad de todas las instituciones públicas.

"Es muy fácil presentarse a la manifestación, pero si vas es también para secundar las reivindicaciones", explica a El Diario Noelia Landete, integrante de la plataforma. De hecho, las organizadoras avisaron poco antes de la marcha de que el 7N no terminaba con la marcha: "Esto es solo el comienzo, una vez concluida la manifestación estaremos vigilantes", decían. Y así ha sido. "No vale hacerse la foto y ahora tener las medidas que tienen en los programas", prosigue Landete.

Con ello se refiere a la propuesta de Ciudadanos de modificar la ley de violencia de género para acabar con su "asimetría penal por cuestión de sexo". Es decir, equiparar las penas por violencia de género y doméstica, como ha defendido Albert Rivera. La polémica medida es, a ojos de la Plataforma 7N, "peligrosa y reaccionaria" y responde "a las reivindicaciones del posmachismo", a pesar de que el Tribunal Constitucional ya avaló en 2008 la diferencia de condenas porque la primera es una violencia que responde a una pauta cultural, la de la desigualdad entre hombres y mujeres.

"Oportunismo electoralista"
Sobre la ley integral, el movimiento feminista demanda "establecer un sistema estable de financiación" para posibilitar su implantación y también ampliarla para incluir el resto de violencias machistas, no solo la que se da en el marco de la pareja o expareja. Así España cumpliría con el Convenio de Estambul, firmado y ratificado, que obliga a incorporar las agresiones sexuales, la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual o los matrimonios forzosos. Podemos, PSOE e IU sí incorporan esta medida en sus programas electorales.

Los tres responden a la Plataforma 7N que "sus reivindicaciones están incluidas" y que "favorecerán y lucharán por conseguir un gran acuerdo político en materia de violencia contra las mujeres", resume Landete. La formación encabezada por Albert Rivera también sugiere en su programa elevar a política de Estado la lucha contra la violencia de género, pero añade "y contra la violencia intrafamiliar", evidenciando así que, al igual que lo hace a lo largo de todo el documento, mezcla los dos tipos de violencia.

El colectivo recuerda, además, las palabras de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en el debate a cuatro del pasado 7 de diciembre. "No aceptéis que os miren el móvil", "No aceptéis que vuestro novio os obligue a estar localizadas en todo momento", afirmó en el momento en que los candidatos estaban hablando de las medidas que sus partidos han diseñado en esta materia. "¿Esas son las medidas de su programa?, "¿Culpar una vez más a las mujeres de la violencia que ejercen otros?", se pregunta la Plataforma 7N.

Las organizadoras de la marcha identifican en la asistencia de representantes del PP y Ciudadanos a la marcha, después de no haber obtenido respuesta a la carta, "una demostración de oportunismo electoralista [...] sin creer en las reivindicaciones que expresaron en nuestro manifiesto y sin tener en cuenta al movimiento feminista". Porque su ausencia también es entendida por las organizadoras como una negativa a escucharle y denuncian a las formaciones "por su falta de diálogo con las convocantes de la manifestación a la que se prestaron a última hora a asistir en un gesto más de su incongruencia".

viernes, 27 de noviembre de 2015

#hemeroteca #violenciamachista | Y después del 25N, ¿qué pasa en las instituciones?

Imagen: El País / 25N, Madrid, 2015-11-25
Y después del 25N, ¿qué pasa en las instituciones?.
Pablo Padilla · Aquí no hay playa | Público, 2015-11-27
http://blogs.publico.es/aqui-no-hay-playa/2015/11/27/y-despues-del-25n-que-pasa-en-las-instituciones/

Un año más se ha celebrado el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y en nuestro país lo hemos hecho con la resaca de la histórica marcha estatal que inundó las calles de miles de personas diciendo que no toleramos #NiUnaMenos. Por desgracia, también hemos llegado a esta señalada fecha con un cómputo de asesinatos machistas, incluso en la semana posterior a la manifestación del 7 de noviembre, insoportable para un país que se dice democrático.

Hemos visto a numerosos cargos y representantes públicos, de diferente color político, sumarse a la causa y hacerse fotos, protagonizar campañas, asistir a actos institucionales y realizar declaraciones sobre la gravedad de las violencias machistas. Hasta ahí, nada extraordinario. Lo interesante y realmente importante es lo que decimos, hacemos y aprobamos más allá de las fechas señaladas, cuando las cámaras no nos enfocan. ¿Es positivo para el imaginario colectivo ver en la portada de un periódico de tirada nacional a mujeres que ocupan puestos relevantes en formaciones políticas solidarizándose con las víctimas? Sí. Pero seamos sinceros, es insuficiente y en algunos casos resulta insultante.

Que Andrea Levy (PP) haga publicidad del 016 -número de atención a las víctimas de violencia machista- cuando el Gobierno de Mariano Rajoy externalizó el servicio y se lo concedió a una empresa que precariza las condiciones laborales y despide a mujeres embarazadas, parece una broma de mal gusto. Tampoco está exento de cierta ironía ver en dicha portada a Inés Arrimadas (Ciudadanos), cuyo partido tiene fuertes reticencias a hablar de “violencia machista” y prefiere la expresión “violencia doméstica” que enmascara y falsea la realidad. Aunque hay que reconocer que después de las últimas declaraciones del lider de la formación naranja en el acto sobre ¿igualdad?, es de agradecer que no sea el mismo Albert el que aparezca en la portada.

Más allá de las cuestiones simbólicas, que no son irrelevantes, si ponemos el foco en las políticas llevadas a cabo, nos damos cuenta de que para algunos el combate y la prevención de las violencias machistas es central en sus líneas programáticas y acción institucional mientras para otros es un simple cliché forzado por el avance social de los últimos años en esta materia.

Así vimos a Laura Pérez, concejala de Feminismos, Ciclo de Vida y LGTBI del Ayuntamiento de Barcelona, anunciar un incremento del 27% (1.1 millón de euros) en el presupuesto para atender y prevenir las violencias machistas, así como avanzar en la recogida de datos de violencia machista por distrito. O a Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento de Madrid, explicar en qué consistía la recién creada Comisión de Evaluación de Impacto de Género en el Presupuesto municipal.

Pero no sólo se logran avances allá donde las fuerzas del cambio han conseguido el gobierno. Desde la oposición también se puede hacer una formidable labor sobre esta materia. Así lo demuestra Ganemos Córdoba que ha solicitado la puesta en marcha de un plan municipal contra la violencia hacia las mujeres que recoja información sistemáticamente y cuente con los recursos necesarios o Ganar Móstoles, que ha propuesto al equipo de Gobierno la realización del proyecto “No sólo duelen los golpes” de Pamela Palenciano, en los centros de educación secundaria del municipio.

También es reseñable la Proposición No Legislativa que propuso Podemos en todos los parlamentos autonómicos. Esta proposición abogaba por garantizar una vivienda a las víctimas de violencia machista sin necesidad de orden de alejamiento del agresor, el cumplimiento de los tratados internacionales y la evaluación de la políticas públicas en esta materia. En Madrid se aprobó la proposición pese a los votos en contra del Partido Popular. Lo que no impidió que, días después, Cristina Cifuentes aprobara la medida de la garantía habitacional sin mencionar la autoría de la propuesta y la negativa que mostró su grupo en sede parlamentaria.

Ahora, las fuerzas políticas tienen sobre la mesa la propuesta de “pacto de país” que lanzó hace unos días Podemos referente a blindar el presupuesto, mantener las competencias de los ayuntamientos y las medidas de garantía habitacional y cumplimiento de tratados internacionales que se propusieron a nivel autonómico. ¿Mostrarán un verdadero compromiso con la erradicación y prevención o seguirán mirando a otro lado o haciendo partidismo con este problema tan grave?

Sabiendo que la violencia machista es un fenómeno complejo que hay que abordar de manera multidisciplinar y desde todos los ámbitos, nadie puede afirmar que tiene la solución para arreglarlo ipso facto. Sin embargo, la orientación de las instituciones y la innovación en las campañas (que ha demostrado Juventud SIN Futuro) para enfrentarse a esta lacra pueden marcar la diferencia.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

#hemeroteca #violenciamachista | 25N: Historias de mujeres migrantes frente a la violencia

25N: Historias de mujeres migrantes frente a la violencia.
Las siguientes historias, recogidas durante la manifestación del 7N, narran las vivencias de mujeres que pasaron por situaciones de violencia y cómo desde sus distintas trincheras siguen luchando contra ella.
Julissa Jáuregui · Planeta Futuro | El País, 2015-11-25
http://blogs.elpais.com/migrados/2015/11/25n-historias-de-mujeres-migrantes-frente-a-la-violencia.html

Rosa María, de 47 años, nacida en Perú, aún recuerda el primer golpe que recibió por el que en ese entonces era su esposo tras haber sufrido con anterioridad violencia psicológica y emocional. Ese golpe que la derribó y dejó sin aliento en presencia de sus hijos hizo que denunciara al agresor, no iba a permitir que ellos fuesen maltratados. Quiebra la voz al recordarles.

Atenta, mientras mueve la cabeza al escuchar el testimonio de Rosa, se encuentra la también peruana Donatilda Gamarra, quien fuera dirigente vecinal y más tarde presidenta de la Federación de Mujeres de Villa El Salvador en la etapa más difícil por la que pasaba el distrito tras el asesinato de la dirigente y lideresa María Elena Moyano a manos de Sendero Luminoso.

“Aún recuerdo cuando los hombres al principio en la calle nos gritaban: `Vayan a sus casas a lavar, a cocinar, qué hacen perdiendo el tiempo´, no nos imaginábamos que más tarde tendríamos el reconocimiento de toda la comunidad”, cuenta con gran entusiasmo y orgullo Donatilda. No es para menos, en el distrito de Villa El Salvador, que surgió en medio del desierto de Lima, la Federación de Mujeres promocionó la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la capacitación de dirigentes, orientadoras legales (la mayoría ex víctimas de violencia de género) y la comisaría de la mujer con personal femenino experto y sensibilizado en el tratamiento de violencia familiar. Donatilda fue una de esas tantas dirigentes que lo arriesgaron todo en el conflicto armado interno por el que pasaba Perú. Sueña con que en España también exista una comisaría de la mujer al vivir una de sus hijas malos tratos por parte de su esposo de nacionalidad española. “Si yo había luchado tanto por las mujeres en mi país cómo iba a permitir que mi hija estuviese pasando por ello”, reflexiona a sus 61 años.

Tanto Rosa María como Donatilda asisten al curso de Dinamizadora Comunitaria para la Prevención de la Violencia de Género impartido por la Fundación Cepaim que tiene por finalidad formar a mujeres migrantes con determinado liderazgo para capacitarlas y sean ellas, posteriormente, quienes trabajen el tema de violencia de género con sus propias comunidades.

Virginia es paraguaya, llegó hace ocho años a Madrid buscando una mejor educación para sus tres hijos. Aquí se separó, se empoderó, y como ella dice fue consciente de que es persona. Recuerda entre lágrimas los malos tratos psicológicos y físicos que sufrió por parte del padre de sus hijos, del que se separó hace cinco años para salir del círculo de violencia en el que estaba atrapada. “Como siempre las mujeres estamos cuidando de nuestros hijos, de nuestros hermanos, nos dejamos atrás, recién estoy en ese proceso de ocuparme de mi propia persona”. Seca sus lágrimas y sonríe. Junto con otras compañeras ha encontrado en el activismo y actualmente en la radio un espacio transformador en el que está muy contenta y con ganas de seguir adelante.

Cerca de Virginia, bajo el sol radiante y ambiente festivo a la par que reivindicativo, se encontraba Maritza Barca, de origen colombiano, que llegó desde Barcelona en representación de la Casa Iberoamericana de la Mujer. “Somos doblemente discriminadas por ser mujeres, y también por ser migrantes, teniendo vulnerado el derecho de ciudadanía que nos impide acceder a derechos fundamentales. Además, la violencia machista se exacerba con las mujeres migrantes, siendo ellas el 30% de las víctimas de violencia, sufrimos comparativamente más violencia machista que las demás mujeres del estado español”, declara Maritza demandando a su vez políticas públicas efectivas visibilizando la mayor vulnerabilidad en la que se encuentra la mujer migrante en situación administrativa irregular, que se complica con la falta de una red de apoyo social y familiar.

Obdulia Guevara de la Asociación de Mujeres esterilizadas de Huancabamba, que busca verdad, justicia y reparación para las 300.000 mujeres peruanas esterilizadas de manera forzada durante el mandato de Alberto Fujimori, la mayoría campesinas y de zonas empobrecidas, era una de esas personas que tras haber sido leído el manifiesto, al final del recorrido, seguía en las calles. Llegó junto a otras compañeras de Mujeres del Mundo desde Bilbao. “Ha sido impresionante, he estado emocionada. Tuve que dejar de sujetar la banderola para salir de la marcha y ver cuánta gente había”, comenta con una gran sonrisa mientras anhela con que algún día una marcha de esas características se de en Perú. Hasta entonces no descansará para que esas mujeres que sufrieron en sus cuerpos, en sus vidas la violencia de políticas públicas traducidas en la violación de sus derechos sexuales y reproductivos encuentren reparación tras una larga espera de dos décadas.

Una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual, más de 700 millones de mujeres tuvieron que casarse cuando eran niñas, 133 millones de niñas y mujeres han sufrido algún tipo de mutilación genital femenina, miles de mujeres que trabajan en España en el sector doméstico (desempeñado principalmente por migrantes) lo hacen en condiciones casi de esclavitud porque no se ha ratificado el Convenio 189 de la OIT que hace referencia al trabajo decente de los y las trabajadoras domésticas. Esos son sólo algunos datos de los distintos tipos de violencia hacia la mujer.

Hoy, 25 de noviembre, recuerdo a todas aquellas mujeres, a aquellas que en numerosas conversaciones y espacios han confiado un trozo de sus vidas enseñándome a ser consciente de las diversas violencias que hemos sufrido, sufrimos y sufriremos sino emprendemos un cambio desde lo personal, que genere nuevas narrativas y remueva lo estructural. Escribo esto y las recuerdo, mujeres valientes, admirables, ejemplo de resiliencia como “Las Poderosas” guatemaltecas que padecieron actos despreciables, ellas quienes hoy ríen a sus mañanas y abrazan a sus noches desde el empoderamiento alcanzado a través del teatro, que se ha convertido en su espacio de sanación. Recuerdo a las tantas peruanas, como Obdulia, que salieron a gritar a las calles: “Mi cuerpo no es un campo de batalla”. Recuerdo a aquella mujer de origen ecuatoriano que me contaba cómo había sufrido la mayor de sus humillaciones en un CIE (Centro de Internamiento de Extranjeros). Os recuerdo a todas y me recuerdo a mí misma, porque en esta lucha por la erradicación de las violencias contra la mujer debemos estar todas y debéis estar también vosotros.

martes, 24 de noviembre de 2015

#hemeroteca #violenciamachista | La complejidad de la lucha contra las violencias machistas

Imagen: El País / 7N, Madrid, 2015-11-07
La complejidad de la lucha contra las violencias machistas.
El 7 de noviembre fue una fecha histórica que nos debe hacer pensar, para avanzar, en la búsqueda de soluciones a una cuestión medular de nuestra organización social.
Begoña Marugán · Candidata al Congreso de los Diputados por Unidad Popular - Izquierda Unida (Madrid) | El Diario, 2015-11-24
http://www.eldiario.es/contrapoder/violencia_de_genero-igualdad_6_455714449.html

El éxito de la movilización del pasado 7 de noviembre fue el triunfo de los derechos humanos y de los derechos de las mujeres. Ese día el movimiento feminista convocó una marcha estatal contra las violencias machistas. La autoridad del movimiento y el reconocimiento del mismo no se puso en duda. Todas las organizaciones sociales y políticas entendieron que el protagonismo era de la plataforma 7N y que debían apoyar, dejando el protagonismo a quien realmente y por llevar años luchando contra la discriminación lo tenía.

Madrid se vistió del morado feminista. En trenes y autobuses llegaron unas 21.000 personas y el encuentro con otras 300.000 personas que las esperaban fue una fiesta. Y no era para menos. Después de años se había logrado entender que el maltrato de las mujeres es un problema que afecta a toda la sociedad. Las violencias que padecen las mujeres popularmente se asumían como elementos de estructuración social y uno de los ejes de reproducción de la dominación patriarcal a abolir.

Las violencias que padecen las mujeres no son un problema de ellas. Se trata de un problema que afecta a las mujeres, pero es un problema que tienen los hombres. De ahí la importancia de que las calles de Madrid se llenaran no solo de mujeres, sino también de hombres, y que estos mostraran su rechazo a los malos tratos.

Pero no solo había mujeres y hombres en la manifestación. Además había mucha gente joven. Serán los hombres y mujeres del mañana, quienes juntos construirán -esperemos- sus relaciones desde la igualdad. Cuando la encuesta “La percepción social de la violencia de género en la adolescencia y la juventud”, elaborada en 2015, indica que el control en las relaciones de pareja a través de las nuevas tecnologías está justificado para uno de cada tres jóvenes, que el 7N hubiera muchas chicas y chicos es un éxito añadido.

Tras el Tren de la Libertad y conseguir mantener la ley del aborto de 2010, la Marcha contra la violencia recuerda los grandes momentos de expresión colectiva y compartida como fueron las movilizaciones de finales de los años ochenta, donde se consiguió modificar el Código penal y sustituir el capítulo de “delitos contra el honor” por el de “contra la libertad sexual”. La capacidad de transformación social y desde abajo de los feminismos es un hecho patente. Sus ideas han ido permeando la conciencia social y están siendo asumidas por las mujeres y, en general, por la mayoría de la población. Hoy nadie se atreve a discrepar contra la igualdad de los sexos y son muy pocas las personas que no entienden el derecho de las mujeres a decidir sobre su vida y su cuerpo.

Pero en este caso, la cuestión de la violencia iba más allá y permitía denunciar la política actual basada en los recortes y la destrucción del Estado de bienestar. La convocatoria se hacía pidiendo medios materiales y humanos. No se puede acabar con los asesinatos, la cara más cruel y visible, destruyendo los recursos existentes, eliminado puntos de encuentro, externalizando los servicios y la intervención social, dejando sin posibilidades de información y atención a los ayuntamientos, externalizando los servicios de recuperación de las mujeres y menores que han sufrido agresiones, con policías, juristas, trabajadoras sociales, médicas/os, educadores/as sin formación en perspectiva de género, etc. El Estado tiene una responsabilidad que no está cumpliendo, sino más bien al contrario. Según los datos del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, entre los años 2011 y 2015 se ha reducido un 22% el presupuesto destinado a luchar contra la violencia de género.

Un total de 1385 mujeres han sido asesinadas desde el año 1995 por sus parejas o exparejas. En lo que va de año 48 mujeres y 8 menores han perdido la vida a manos de sus padres y parejas o exparejas. Se hace imprescindible una respuesta global, política e institucional -en todos los órdenes- que opere sobre las causas de las agresiones y erradique las bases sobre las que se asienta esta violencia machista. Solo en la última semana, y después del éxito del 7N, la violencia machista ha acabado con la vida de 7 mujeres.

Es imprescindible, por tanto, demandar al Estado y exigir que las violencias contra las mujeres sean entiendas como una cuestión de Estado y se empiece a aplicar el Convenio de Estambul, además de cumplir con las recomendaciones de la 'Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer'. Pero no basta con que los Estados asuman su deber. Si de verdad creemos que la violencia es un problema que nos incumbe a todos/as, tenemos que empezar por denunciar y rechazar los micromachismos y los múltiples ejercicios de violencia cotidiana. Los micromachismos y la discriminación son la cuna donde crecen las agresiones físicas, psíquicas y sexuales. No nos centremos solo en el asesinato. Obviamente hay que evitarlos, pero los evitaremos si aumentamos nuestro nivel de intolerancia frente a la discriminación laboral y salarial, la falta de reparto y reconocimiento al trabajo doméstico y de cuidados, la duda sobre las afirmaciones de las mujeres, la división sexual del trabajo, la falta de promoción femenina, la invisibilidad de las mujeres de determinados colectivos, etc.

Aunque se parece que se fomenta, no debería ser tiempo de guerra sino de paz. Deberíamos empezar a cuestionar de forma más profunda la cuestión sexual y nuestros vínculos afectivos. La cuestión de género es central y no se puede desvincular de las violencias machistas que se ejercen contra las mujeres. Es preciso y urgente trabajar por los buenos tratos e implementar la prevención. Se precisan campañas específicas que incluyan la formación en igualdad en los currículos y una enseñanza afectivo-sexual para que, además de sumar y restar en la escuela, nos enseñen a amar.

viernes, 13 de noviembre de 2015

#hemeroteca #violenciamachista | La Comunidad de Madrid prepara en la sombra recortes en la lucha contra la violencia machista

La Comunidad de Madrid prepara en la sombra recortes en la lucha contra la violencia machista.
Diversos especialistas denuncian una grave "falta de recursos humanos y económicos", que vinculan con el aumento de las víctimas mortales por violencia de género. Los alrededores de los juzgados de Violencia Sobre la Mujer de Madrid sufren estos días actos vandálicos.
D. Narváez | Público, 215-11-13
http://www.publico.es/sociedad/gobierno-prepara-sombra-recortes-lucha.html

El suelo, las señales de tráfico y las fachadas que rodean a la sede de los juzgados de Violencia sobre la Mujer de Madrid, aparecieron esta semana invadidos de pintadas machistas. "Stop Feminazis", "Juzgados Feminazis"... Los funcionarios y trabajadores sociales que asisten a las víctimas de la violencia de género se quedaron sorprendidos. "Es ofensivo", denuncian varios especialistas en la lucha contra este fenómeno delictivo.

Las pintadas se producen después de las Marchas del 7-N contra la violencia sexista, convocadas en protesta por el aumento de este tipo de delitos. Sólo en esta semana que concluye, cuatro mujeres y un hombre han sido asesinado en nuestro país debido a la violencia machista. En lo que va de año, 44 mujeres han muerto a manos de sus parejas o exparejas.

En los juzgados de la Violencia de la Mujer de Madrid, rodeados de pintadas, los especialistas denuncian futuros recortes y una falta de recursos humanos y económicos que les impiden la correcta atención a las mujeres afectadas por la violencia machista.

Estos especialistas denuncian una grave "falta de recursos humanos y económicos", que vinculan con el reciente aumento de las víctimas mortales por violencia de género. Al mismo tiempo, expresan su temor sobre el futuro de la atención a las mujeres maltratadas, en especial ante posibles recortes que pudiera realizar el próximo Gobierno que surja de las elecciones generales del 20 de diciembre.

En declaraciones a Público, fuentes judiciales confirman la celebración de entrevistas personales llevadas a cabo por personal técnico de la Consejería de Justicia de la Comunidad de Madrid en las que las trabajadoras sociales y las psicólogas han sido avisadas de una futura ‘reestructuración’ en los juzgados de Violencia Sobre la Mujer.

La intención del Gobierno de la Comunidad de Madrid es reducir los equipos técnicos de psicólogos y trabajadores sociales que asisten a 11 juzgados que ahora tratan la violencia machista, para desplazar a dos o tres de esos equipos a otras sedes judiciales diferentes.

En el año 2014, sólo en la Comunidad de Madrid los juzgados registraron un total de 19.700 denuncias de malos tratos y se adoptaron 5.312 órdenes de protección, según datos del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.

Las fuentes consultadas han asegurado que “estas medidas no van a solucionar nada” y denuncian una reducción del presupuesto destinado a la violencia de género dentro de los Presupuesto Generales del Estado. Así, partidos como el PSOE han denunciado una disminución del 17% del presupuesto del Estado para 2016 frente al año 2011, cuando alcanzaron los 30 millones.

Según las fuentes consultadas, “hacen falta muchos recursos, tanto humanos como económicos” para mejorar la atención y el asesoramiento de las mujeres maltratadas, y “mover parte del equipo de los juzgados de Violencia Sobre la Mujer, no es la solución adecuada”.

Psicólogos y trabajadores sociales especializados en este fenómeno delictivo reclaman el establecimiento de guardias en los juzgados para que el asesoramiento y la atención a mujeres que se deciden a denunciar sea mayor. “Si llega una mujer con una crisis emocional, las guardias son limitadas, no hay psicólogos para atenderlas, sólo hay médicos, a los que se recurre en cualquier situación, sin que ellos tengan el poder para derivar a casas de acogida o al SAMUR social los casos de las mujeres maltratadas”, han asegurado fuentes de los juzgados de Violencia Sobre la Mujer.

Dichas fuentes han recalcado la necesidad de las guardias, ya que se corre el riesgo de que “una mujer que se decide a denunciar a su pareja después de varios años de maltrato, finalmente se arrepienta debido a la falta de medios para su ayuda o asesoramiento”.

La valoración forense del riesgo de la víctima y de su supuesto agresor es un requisito de la Ley Integral de Violencia de Género del año 2004. Sin embargo, los jueces deben adoptar medidas cautelares sólo con el apoyo de una valoración policial de la víctima, ya que no es posible todavía una valoración integral dada la falta de recursos.

Especialización necesaria
Otra de las reivindicaciones de las trabajadoras sociales y psicólogas del Juzgado de Violencia Sobre la Mujer, es una “necesaria especialización”. Desde que se crearon estos juzgados, en 2004, “la Comunidad de Madrid no ha dedicado recursos para la especialización del personal”, y ha sido los propios trabajadores los que han tenido que “formarse para una especialización en violencia sobre la mujer, valoración de situaciones de riesgo, etc…”.

“Lo que no puede hacer la Comunidad es decir que le preocupa la violencia machista, cuando no dedican recursos para combatirla”, han afirmado los especialistas consultados.

A juicio de varios trabajadores del Juzgado de Violencia Sobre la Mujer, la legislación española en cuanto a violencia de género, aunque se puede mejorar, es buena en líneas generales. Pero el problema está en su aplicación: “La falta de recursos humanos y económicos limita enormemente la aplicación de la Ley Orgánica 1/2004, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género”.

Otro de los aspectos a mejorar en la mencionada ley, es la actuación sobre las causas, y no enfocar únicamente las consecuencias. “Para una disminución del número de asesinadas y maltratadas, es imprescindible trabajar desde la base por la igualdad. Lo ideal es prevenir y luego resolver”, han asegurado fuentes del Juzgado sobre la violencia sexista.

Educar desde la base
Las mismas fuentes han remarcado que la igualdad “hay que fomentarla desde la educación”. “Entre jóvenes, la violencia machista está aumentando, dato que demuestra que no es que estemos saliendo de una cultura ancestral, sino que el problema de la violencia de género es estructural”, han denunciado desde el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer.

Aunque parezca mentira, hay sectores de la sociedad española actual, a los que no les interesan políticas de igualdad que intenten acabar con la violencia de género: “Hay personas que, basándose en unos esquemas y unos valores del siglo XIX, entienden que hacer políticas para erradicar la violencia de género va contra los hombres, y ni mucho menos es así”, han dicho las fuentes consultadas.

“El propio Tribunal Constitucional reconoce, en una de sus sentencias relativas a la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que la realidad social es que matan a muchas más mujeres que a hombres y mientras la sociedad no se equilibre, la ley no puede ser abstracta, tiene que ajustarse a la realidad social”, explican estas fuentes.

Desde los juzgados de Violencia Sobre la Mujer también han remarcado la importancia de su papel para el beneficio de las mujeres maltratadas: “No puede ser que tras la denuncia en comisaría por parte de una víctima, sea un programa informático el que, a través de preguntas tipo, determine la peligrosidad del agresor y de la situación”.

Este programa es el que utiliza la policía y la guardia civil para elaborar su evaluación del riesgo. Pero no aborda el análisis psicológico y social de la víctima, sus hijos y de sus supuesto agresor. De tal manera, no se abordan otros riesgos potenciales, como puede ser el anuncio de la separación, la venta del piso u otras decisiones de la mujer que pueden poner en peligro su vida cuando el agresor se siente contrariado.

Otro aspecto fundamental en la labor de las trabajadoras sociales reside en valorar la situación de los menores de edad afectados por la violencia masculina contra las mujeres. Los menores que son testigos de malos tratos tienden a reproducir en el futuro los modelos de conducta que viven con sus padres. También crecen los menores víctimas de la violencia de género extendida, que es la forma de maltratar a la mujer a través de sus hijos.

Por ello, el trabajo de las trabajadoras sociales y las psicólogas de los juzgados de Violencia Sobre la Mujer se antoja clave para valorar si el entorno de los menores es el adecuado o si por el contrario dicho entorno les perjudica y conviene aconsejar medidas de protección sobre los niños.

En este sentido, los especialistas colaboran mano a mano con el Área de Protección del Menor y la Comisión de Tutela de la Comunidad de Madrid, que es el que debe decidir si los menores vuelven a su domicilio o si se buscan otras soluciones (por ejemplo, familia de acogida).

Han pasado siete días desde que aparecieran las primeras pintadas en los juzgados de violencia sobre la mujer de la calle Manuel Tovar de Madrid. Los especialistas presentaron una denuncia ante la policía nacional. Pero nadie ha acudido allí a borrarlas todavía. Ellos sienten que simbolizan la expresión plástica de una involución en la lucha contra la violencia de género.

#hemeroteca #mujeres | ¿La igualdad conseguida? ¿Es una broma?

Imagen: El País
¿La igualdad conseguida? ¿Es una broma?
Ricardo de Querol | Mujeres, El País, 2015-11-13
http://blogs.elpais.com/mujeres/2015/11/la-igualdad-conseguida-es-una-broma.html

Existe el temor de que las movilizaciones no sirvan para nada, pero sirven. Que manifestarse por la igualdad entre los sexos en la calle –en España, en Brasil, en México, en India, en Canadá-, que romper el silencio en los medios o en las redes sociales no vaya a hacer ceder la presión del machismo. Y es verdad que el machismo no va a desaparecer después de una marcha ciudadana o de una campaña en Internet, pero también lo es que poco a poco va avanzando la mentalidad de la población. Continuarán las noticias de mujeres asesinadas, las cifras de maltratadas, seguirá la discriminación salarial y laboral, el techo de cristal que bloquea el ascenso profesional de las mujeres, continuará el acoso callejero, las violaciones y los abusos, seguirán produciéndose infinidad de micromachismos: bromas groseras, desprecios, manoseos, faltas de respeto, mensajes tóxicos en medios de comunicación.

No va a desaparecer el machismo pero hay que arrinconarlo. Lo primero es conquistar el debate público para ir ganando terreno en el privado. Que las mujeres que sufren y soportan la violencia sepan que no tienen que aguantar ni un minuto más, y que no están solas. Que los bravucones que desprecian a la mujer, aunque lo hagan desde una falsa galantería paternalista, se encuentren con la respuesta de su entorno. Que los que presumen de varoniles por ser rudos y agresivos no reciban el aplauso de sus amigotes. Que los machos alfa no se crean atractivos. Que las mujeres luchadoras que siguen adelante tengan al menos esperanza de que los obstáculos empezarán a moverse. Que las personas que tienen poder o influencia, que tienen micrófonos y despachos, los utilicen con responsabilidad y sensibilidad.

Hay un discurso perverso que se escucha demasiado, según el cual el feminismo sería el reverso del machismo, y por lo tanto son discriminatorios los dos. Es tan absurdo como defender que era lo mismo el racismo que combatir el racismo, el esclavismo o el abolicionismo, la intolerancia que la tolerancia, ser homosexual que ser homófobo. Luther King o el Ku Klux Klan. El feminismo es una de las causas más justas de nuestro tiempo, porque no persigue el dominio sino la igualdad. Podrán discutirse sus propuestas, con serenidad, pero no sus objetivos. El feminismo no es una causa de las mujeres, como combatir la esclavitud no fue un problema de los negros. Por eso es tan importante la presencia de varones en las manifestaciones como la de los días 30 y 31 de octubre en Río de Janeiro y Sao Paulo o el pasado día 7 en Madrid.

Otro mensaje envenenado: no hace falta luchar por la igualdad porque ya se ha conseguido, al menos en el mundo occidental. ¿Están de broma? De acuerdo: las leyes de los países democráticos han ido eliminando discriminaciones por razón de sexo que estaban vigentes hace muy poco (y no todas: véase el delicado asunto de la salud sexual y reproductiva en tantos países de América). Pero incluso suponiendo que han desaparecido todas las injusticia en la ley ¿puede decirse en serio que se ha conquistado la igualdad en la vida real? Ni en el hogar ni en el espacio público: miren los datos de crímenes o de empleo, fíjense en el reparto de tareas en su propia familia, pregunten a sus conocidas y vecinas, preocúpense por sus compañeras de trabajo, presten atención a lo que aún se ve a diario en cualquier esquina de la calle. Pónganse en la cabeza de quien convive a diario con miedo: con miedo al desconocido en un callejón, con miedo al explotador de su trabajo o de su cuerpo, con miedo al traficante de su viaje en busca de una vida digna, con miedo al monstruo con el que comparte colchón. ¿De verdad estos problemas no afectan específicamente a las mujeres? ¿De verdad creen que es un drama de similar magnitud para ambos sexos las agresiones, el acoso, los asesinatos, la trata, la explotación sexual? ¿Saben en qué mundo viven?

No están de broma. Saben lo que dicen y por qué lo dicen. Quieren que nada cambie. Pero están perdiendo. La historia no está de su lado.

jueves, 12 de noviembre de 2015

#hemeroteca #feminismo | El desafío político del feminismo

Imagen: Google Imágenes / 7N, Madrid, 2015-11-07
El desafío político del feminismo.
Lidia Falcón | Público, 2015-11-12
http://blogs.publico.es/lidia-falcon/2015/11/12/el-desafio-politico-del-feminismo/

Solo habían transcurrido 24 horas de la Gran Marcha contra la Violencia Machista cuando asesinaron a cuatro mujeres. 48 horas después eran seis y un hombre las víctimas.

Había comenzado a escribir el artículo para glosar el éxito de la Marcha y empezaron a llegarme las noticias. A las dos mujeres, madre e hija, tiroteadas en Lliria por el marido y yerno, se unía la apaleada de Oviedo y la acuchillada de Baena. Hoy suman dos de Vigo y la cuenta sigue.

En la puerta del Sol continúan su huelga de hambre las compañeras de Ve la Luz de La Coruña. Llevan 10 días sin comer, durmiendo debajo de unos plásticos y acompañadas por feministas, gentes de buena voluntad y transeúntes. Reclaman a los partidos políticos que adopten en sus programas 20 medidas, que han elaborado cuidadosamente, destinadas a proteger a las mujeres, los niños y las niñas apaleados, abusados sexualmente y abandonados por la justicia a la insania de hombres malvados, que ostentan la inapelable categoría de marido y padre.

Veinte medidas que desde hace diez años el Partido Feminista reclama a todos los partidos políticos, sin haber obtenido en este plazo de tiempo más que alguna tímida reforma del Código Penal cuya eficacia todavía está por demostrarse. Porque como ya he escrito hasta la saciedad desde este blog, sin que la Ley de Violencia de Género se reforme será imposible obtener alguna protección para las víctimas. A ello hay que añadir, por supuesto, los medios económicos para que los agentes de esa protección sepan y puedan actuar.

Es preciso que el Legislativo adopte las normas que estamos exponiendo desde hace 30 años: la igualdad de las víctimas, porque es absolutamente infame que estas se dividan en mujeres y género, y que únicamente las que tal calificativo ostentan tengan derecho a protección; que la carga de la prueba se exija al agresor; la retirada al padre maltratador de la patria potestad y las visitas de los hijos; la práctica de pruebas que se ahorran hoy; la formación del personal médico, asistencial y de la Administración de Justicia, y los recursos económicos para todas las víctimas.

De otro modo, la interminable cuenta de las asesinadas y de los niños abusados seguirá sin escándalo social.

Pero para lograr esta reforma legal y disponer de los recursos necesarios para implantar tales medidas es imprescindible que la relación de fuerzas políticas cambie en nuestro país. Mientras sigan legislando y gobernando los partidos de derecha es impensable que logremos que la violencia contra la mujer y los niños se limite ni aún un pequeño porcentaje.

Pero para ello también es imprescindible que el Movimiento Feminista tome conciencia de que debe implicarse en el triunfo de la izquierda en las próximas elecciones. Que no puede dedicar todos sus esfuerzos, y son muchos, a manifestarse en la calle. Que necesitamos diputadas y diputados que legislen a favor de las más desfavorecidas, que necesitamos gobiernos que dispongan de medios económicos para que se ejecuten con firmeza las leyes. Y todo ello es hacer política de la que tanto huyen las feministas.

Si los recursos y esfuerzos que durante nueve meses se han dedicado a organizar la Gran Marcha se hubiesen dedicado a apoyar a la formación de izquierda que defendiera nuestros intereses, hubiéramos podido elegir diputadas y concejalas verdaderamente feministas. Porque lo más patético es que las mujeres, incluyendo a las militantes y afiliadas de los partidos, votan a hombres a los que no les interesa lo más mínimo el feminismo.

Ese desafío lo tenemos en 40 días, y si no somos capaces de organizarnos eficazmente para situar en el Congreso de los Diputados a las mujeres que puedan realmente representarnos y defendernos, seguiremos año tras año lamentándonos de nuestras desgracias en las manifestaciones.

lunes, 9 de noviembre de 2015

#hemeroteca #violenciamachista | Terrorismo machista

Imagen: Público / 7N, Madrid, 2015-11-07
Terrorismo machista.
Mientras nos siga pareciendo normal que la mujer sea un objeto al servicio del hombre, seguirá siendo normal que algunos hombres las asesinen como si fueran suyas y hasta que no empecemos a tratar al maltrato como terrorismo ni se persiga al maltratador con la misma contundencia y rechazo que a cualquier otro terrorista, continuará el feminicidio.
Javier Gallego | El Diario, 2015-11-09
http://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/Terrorismo-machista_6_450464965.html

Ni El Mundo, ni ABC, ni La Razón. Tres de los cuatro periódicos nacionales en papel no consideraron que fuera noticia de portada la manifestación contra la violencia machista que inundó las calles de Madrid el sábado. La Vanguardia no le dio ni foto a una marcha que reunió a unas 200 mil personas convocadas por más de 400 organizaciones y que movilizó 268 autobuses, 700 billetes de tren y aviones desde todos los puntos del país. Lamentable. Las mujeres no merecen la portada de los periódicos dirigidos por hombres. Son noticia de segunda. De páginas interiores. Su clamor es sólo un rumor para la mayoría de grandes medios. Sus gritos, ruido de fondo. También es violencia contra ellas esta indiferencia y menosprecio.

Ése es el problema de nuestra sociedad, que no reconoce la magnitud del problema, que lo minusvalora, por mucho que se haga eco de las campañas contra el maltrato y los asesinatos. Se paralizaría el país, se declararía el estado de excepción si cada año asesinaran a 70 hombres, 70 políticos, 70 curas, 70 militares, 70 banqueros, 70 empresarios o 70 futbolistas. Pero unas 70 mujeres son asesinadas cada año y muchas no llegan ni a la portada de los periódicos. Al día siguiente de la manifestación, mataron a otras tres. Sólo El Mundo y El Periódico lo recogieron en su apertura. La muerte no nos iguala a todos. La desigualdad que sufren en vida las mujeres, se la llevan a la tumba.

Si la muerta es mujer parece que muere menos. Aunque mueren más. 1378 mujeres han sido asesinadas por hombres en las últimas dos décadas, medio millar más que las víctimas de ETA en 50 años, pero aún estamos discutiendo si se le puede llamar terrorismo. Ciudadanos se ha negado a firmar una declaración de las cortes valencianas que lo denominaba “terrorismo machista”. Será que las mujeres se mueren solas y que no es terror el asesinato masivo. En septiembre los senadores populares rechazaron un pacto de Estado contra la violencia de género propuesto por el PSOE. Pero ambos partidos han firmado un pacto contra el terrorismo yihadista que no mata a nadie en España desde el 11M. Hay más prisa y unidad por frenar un terrorismo que no actúa que por proteger a las mujeres.

Ayer lunes mataron a otra. Cuatro mujeres en dos días. 45 en 2015. Pero sigue sin ser una emergencia nacional. No es ni siquiera una urgencia por más que el ministro de Sanidad e Igualdad saliera este fin de semana en twitter a decir lo contrario. Mintió. Su gobierno ha recortado casi 17 millones de euros, un 27,5%, en los programas contra la violencia machista. Esperanza Aguirre votó en contra de la manifestación en el pleno precisamente porque la convocatoria denunciaba los recortes y sólo Andrea Levy representó al partido en la manifestación. La omisión del deber de socorro también es maltrato.

El domingo, en el Gran Premio de Motociclismo de Valencia, volvimos a ver la imagen que se repite en todas las carreras: cada piloto es escoltado por una modelo semidesnuda contratada para sujetar una sombrilla sobre la cabeza del motorista. En la entrega de premios, como en otros deportes, otras azafatas cumplen el papel de florero en el escenario en el que son coronados los héroes. El premio del hombre de éxito es estar rodeado de mujeres hermosas, estatuas silenciosas, sirvientes sumisas y sonrientes.

A nadie parece escandalizarle dentro del mundo del deporte esta humillación en pleno 2015. Cuando lo comenté en las redes, algunas personas, hombres sobre todo, replicaron que exageraba y que esas mujeres eligen libremente el trabajo. Pero no por ello deja de ser denigrante. Mientras nos siga pareciendo normal que la mujer sea un objeto al servicio del hombre, seguirá siendo normal que algunos hombres las asesinen como si fueran suyas. Hasta que no empecemos a tratar al maltrato como terrorismo ni se persiga al maltratador con la misma contundencia y rechazo que a cualquier otro terrorista, continuará el feminicidio. Aunque no siempre salga en las portadas.

domingo, 8 de noviembre de 2015

#hemeroteca #violenciamachista | De color violeta

Imagen: Google Imágenes
De color violeta.
Yolanda Pascual | El Correo de Burgos, 2015-11-08

http://www.elcorreodeburgos.com/noticias/opinion/color-violeta_110697.html

Más de 100.000 personas, convirtieron ayer el centro de Madrid en color violeta y entonaron un grito unísono contra la violencia machista. Un color y un clamor que quiere ser una cuestión de Estado. Y no es para menos. En la última década, 1.378 mujeres han sido asesinadas por lo que hoy hemos denominado ‘terrorismo machista’, y este verano 37 mujeres y 8 menores han encontrado la muerte a manos de sus parejas, padres o parejas de sus madres.

No podemos mirar a otro lado ante una lacra que cada año deja un reguero de violencia y tristeza. Cien mil personas acudieron a una marcha contra la violencia machista, que las redes sociales convirtieron este grito contra el maltrato en ‘Trending topic’. Hubiera deseado que esta macro manifestación en Madrid no se hubiera celebrado. Sería un claro mensaje de que la violencia machista está erradicada como se hace con las enfermedades. Lo que ocurre es que no hay vacuna para ello porque este tipo de violencia está inoculado en el ser que la lleva a cabo. Forma parte de su ADN y de sus neuronas.

Hay medicamentos paliativos para ello y el primero que se suministre debe ser la Educación. Y quizá ahí es donde estamos fallando todos. Desde el lenguaje, la discriminación en los juegos, en las tareas del hogar, en la escuela… En un país en el que hasta no hace tanto la mujer dependía del padre hasta depender del marido; en un país en donde la mujer, de media, cobra menos que el hombre o no tiene el mismo acceso a los altos cargos en muchos casos porque la empresa considera que el género femenino tiene cargas familiares que no le permitirían dar el 100%… Es muy difícil revertir tantos años de educación machista.

Algo hemos avanzado, pero aún un porcentaje de jóvenes -de ambos sexos- consideran que obligar a sus parejas a tener sexo no es delito ni maltrato y darían segundas oportunidades a su supuesto maltratador. No llegan a identificar como violencia un insulto, una crítica en el modo de vestir o controlar el móvil de la pareja. Y siguen viendo los celos como una prueba de amor. Educación desde el primer suspiro de vida.

Y la segunda vacuna es la prevención y atención. Debemos tener recursos necesarios para que una mujer denuncie y no se eche atrás por miedo porque se quede sola. Atender y prevenir posibles consecuencias y actuar antes de que se tenga que lamentar otra muerte más.

Y todos debemos ser conscientes de que un insulto como ‘estúpida’; un desprecio como ‘tú que sabes’ o ‘no vales para nada’; o golpes en muebles para amedrentar al contrario, son también maltrato y, en casi todos los casos, el primer paso para que se produzca la violencia física.

Educación para poder detectar desde el minuto cero el maltrato; atención y prevención de la sociedad y de los poderes públicos. Esas son las vacunas y quizá así, un día no convoquemos macro manifestaciones.

NOTA DE IGLU: Cuando se iba a cumplir un año desde que firmara este artículo, Yolanda Pascual fue asesinada en Burgos por su ex marido el 3 de Noviembre de 2016.

#hemeroteca #violenciamachista | Machinazis

Imagen: Público / 7N, Madrid, 2015-11-07
Machinazis.
Ruth Toledano | El Diario, 2015-11-08
http://www.eldiario.es/zonacritica/Machinazis_6_450114996.html

Los titulares sobre la multitudinaria marcha violeta del 7N acabaron recogiendo lo que el feminismo viene años denunciando: las violencias machistas, que se expresan desde constantes micromachismos hasta el asesinato de las mujeres, es “una cuestión de Estado”. Que haya 1.378 víctimas mortales desde 1995 solo puede calificarse de terrorismo y, como tal, las instituciones deben intervenir con urgencia para, de una vez por todas, garantizar la seguridad de las mujeres. Solo en 2015, 70 mujeres han sido asesinadas por hombres en España; 37 el pasado verano. Los asesinos de mujeres han acabado también con la vida de 8 menores; eran sus parejas, sus padres o las parejas de sus madres. Asesinos que matan mujeres y que matan menores: una extrema manifestación de la desigualdad por razón de género y una intolerable violación de derechos humanos.

En un paso al frente sin precedentes recientes, el movimiento feminista español ha instado a todos los estamentos sociales y políticos a combatir esa desigualdad y esa violación de nuestros derechos. Se exige a las autoridades la aplicación del Convenio de Estambul, que España ratificó, y la reforma de la Ley de Medidas de Protección Contra la Violencia de Género, aprobada en 2004. No implementar el Convenio de Estambul para prevenir la violencia, proteger a las víctimas y emprender acciones judiciales contra los agresores, así como no invertir todos los recursos necesarios para sensibilizar a la sociedad (especialmente a los hombres y a los jóvenes) en la necesidad de romper con una cultura de tolerancia, convierte al Estado en responsable último de las agresiones de toda naturaleza que sufren las mujeres por el hecho de serlo.

La llamada Ley Integral supuso un paso imprescindible en la lucha frente a las violencias machistas pero, a día de hoy, se ha demostrado insuficiente. Solo en lo que a las denuncias respecta, la mayoría de las interpuestas en los Juzgados de Violencia son archivadas por presunta falta de pruebas, lo que ha conllevado un preocupante descenso de esas denuncias, de las órdenes de protección y de las condenas: un 50% menos que en 2006. Para minimizar, infravalorar, ignorar o, en última instancia, justificar la violencia contra las mujeres, el sistema heteropatriarcal ha extendido la falacia de las denuncias falsas, escamoteando los datos de la Fiscalía General del Estado que demuestran que las denuncias falsas apenas alcanzan un insignificante 0,07% del total de las presentadas. Urge una revisión de la actuación de los Juzgados de Violencia, de la formación de los profesionales del sistema judicial y de la reparación vital de las víctimas que el sistema ha desprotegido. El propio CEDAW (Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer) de Naciones Unidas ha alertado sobre la desprotección judicial en España de las mujeres víctimas de violencia machista.

En España siguen siendo asesinadas mujeres y menores. Y sigue sin proporcionarse a las víctimas supervivientes y a sus hijos e hijas la recuperación vital, económica y social a la que tienen derecho. Sigue sin incluirse una política preventiva de las violencias machistas en los programas educativos. Los medios de comunicación no acaban de esforzarse por erradicar el sexismo. Pero, mientras, el machismo español maneja datos falsos (como los de las denuncias falsas) y se llena la boca con un término con el que desprestigiar a las mujeres que luchan contra esa discriminación y esas violencias: feminazis.

Todas las activistas, periodistas y mujeres concienciadas que han dado voz a la urgencia de priorizar la lucha contra el feminicidio y contra todo machismo (por micromachismo que sea), hemos sido víctimas, además, de ese vergonzoso calificativo. Incluir la alusión al régimen nazi para referirse a las mujeres (y los hombres) comprometidas con la igualdad, la justicia y la vida, es otra forma de agresión. Busca el desprestigio desde la confusión y la falacia. Que las feministas y los nazis no tienen nada que ver es una perogrullada que no merecería atención si no fuera porque el término se ha puesto demasiado de moda (no hay más que leer los comentarios a los artículos feministas de este mismo medio) y porque, en realidad, esconde todo lo contrario: machinazismo. Es decir, machismo a secas pero además a conciencia.

El machismo mata, no el feminismo. Y no es que los machinazis sean necesariamente asesinos o maltratadores explícitos, pero sí son negacionistas. Desacreditando a las voces que denuncian las violencias machistas, los machinazis legitiman esas violencias, las disculpan, se burlan de ellas, de quienes pelean contra ellas y de quienes trabajan para erradicarlas. Llamándonos feminazis restan importancia al objeto de nuestras denuncias y violentan nuevamente a sus víctimas: otra forma de negar la verdad de una realidad que es barbarie. Tras la moda intencional de llamarnos feminazis, tras las agresiones verbales de los machinazis, hay muchas mujeres muertas, punta del iceberg de un afán hegemónico y una discriminación sexista que afecta a la vida de todas las mujeres y a la convivencia de toda la sociedad.

Lo que debe suceder después del 7N, y no solo el próximo 25 de noviembre, Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres, es que los gobiernos, las instituciones públicas, las entidades privadas y todos las personas que formamos esta sociedad nos decidamos a responder cada día a esta violencia: cumpliendo las leyes, educando en la prevención y la igualdad, y dando atención jurídica, social y psicológica a las víctimas desde la gestión pública de los recursos. Pero también desenmascarando el sexismo en sus infinitas manifestaciones. Y no tolerando más que se insulte al movimiento feminista, que se falte al respeto a las víctimas, que se haga apología del terrorismo machista. Como se han acostumbrado a hacer los machinazis.

sábado, 7 de noviembre de 2015

#hemeroteca #violenciamachista | Carmena y Colau piden respuestas ante la violencia machista que se tolera

Imagen: El Mundo
Carmena y Colau piden respuestas ante la violencia machista que se tolera.
EFE | El Mundo, 2015-11-07
http://www.elmundo.es/madrid/2015/11/07/563dea95268e3e614c8b45ae.html

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la de Barcelona, Ada Colau, han defendido hoy una cultura de la paz frente a la violencia machista, un fenómeno contra el que han pedido soluciones, porque a su juicio no se puede seguir tolerando que este fenómeno contra las mujeres no tenga una "respuesta absoluta".

Estas han sido algunas de las consideraciones que han realizado las dos alcaldesas tras reunirse esta mañana en el Ayuntamiento de Madrid junto a otras representantes de consistorios como el de Badalona, Coruña y Santiago, entre otros, y que marcharán este mediodía por Madrid para pedir que el "terrorismo machista" sea una cuestión de Estado.

Carmena, que ha compartido con Colau el pañuelo morado que la barcelonesa llevaba en solidaridad con las víctimas con la violencia de género, ha mostrado su deseo de que Madrid sea una ciudad de acogida y ha pedido que la marcha de hoy se convirtiese en "una fuerza imparable contra la violencia, no solamente contra la de género, sino contra cualquiera".

"Es muy importante que Madrid se convierta en una ciudad para la cultura y la educación contra la violencia, que es como una hidra de muchas cabezas, y es terrible que esta violencia que puede latir en un momento se dirija contra las mujeres", ha comentado.

Por ello, ha considerado que ha llegado un momento en que "no podemos seguir tolerando" y no se debe permitir que la violencia contra las mujeres "siga siendo un fenómeno sin que haya una respuesta absoluta para acabar de una vez por todas con ella".

Para Carmena, la marcha de hoy es "un acto de concienciación, de reivindicación, exigencia y un decir que esto no puede seguir así" porque hay que acabar con esta lacra.

Pese a hacer estas declaraciones, la regidora madrileña ha mostrado su deseo de que los medios no recojan sus palabras sino las de los protagonistas de esta marcha.

Carmena ha leído ante las cámaras una poesía extraída de un libro escrito por una joven que estuvo trabajando en una casa de acogida de mujeres, una compilación de poesías que la alcaldesa dice haber leído en el metro después de que la chica se lo pidiese.

Por su parte, Ada Colau ha considerado la violencia machista como la más grave estructural que vive el país y ha criticado que "esté prácticamente silenciada en la agenda oficial, institucional y en las altas instancias".

"Imaginemos que el mismo nivel de cifras de asesinadas y de agredidas lo sufrieran por ejemplo hombres con cargos electos: estaríamos con el país militarizado, estaríamos con el país en alerta de terrorismo seguramente y nosotros no queremos que se militarice el país", ha comentado.

Lo que Colau pretende, al igual que Carmena, es defender la cultura de la paz y que se de prioridad a lo que realmente es importante porque, a su juicio, que se asesine a mujeres cada día en España y no se esté haciendo nada desde las instituciones supone que algo no se está haciendo bien.

La alcaldesa de Barcelona ha asegurado que desde los municipios gobernados por las candidaturas ciudadanas se está intentando dar respuesta a este fenómeno, no sólo destinando más recursos sino también invirtiendo mucho más en prevención, educación y cultura porque en su opinión son los valores que emanan de la "sociedad patriarcal" los que generan las violencias machistas.

Colau, tras valorar la convocatoria de la marcha, ha lamentado que sea una vez más la ciudadanía y los colectivos de mujeres los que prácticamente sin recursos den cada día "la pelea", mientras que, en opinión de la alcaldesa catalana, las instituciones "parece que están en la luna, en marte o en otra galaxia".

Y TAMBIÉN…
Ada Colau acusa al Estado de "pasividad" ante la violencia machista
EFE | El Diario, 2015-11-13

http://www.eldiario.es/politica/Ada-Colau-pasividad-violencia-machista_0_451805281.html