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miércoles, 18 de abril de 2018

#hemeroteca #violenciaintragenero | 'Córdoba por la Diversidad' llama a denunciar la violencia intragénero

Imagen: Diario Córdoba / Córdoba por la Diversidad
'Córdoba por la Diversidad' llama a denunciar la violencia intragénero.
A raíz del suceso de Priego de Córdoba, la plataforma ve necesario visibilizar la incidencia de este tipo de violencia en la pareja, distinta a la violencia de género.
María José Martínez | Cadena SER, 2018-04-18
http://cadenaser.com/emisora/2018/04/18/radio_cordoba/1524056102_495207.html

La Plataforma Córdoba por la Diversidad ha querido trasladar su pésame a las familias afectadas por el suceso de Priego de Córdoba.

El caso sigue bajo secreto de sumario en el juzgado de Instrucción Número 1 de Priego de Córdoba. A la luz de la autopsia y de las investigaciones, ya bajo secreto de sumario, Juan Alberto, de 23 años y vecino de Lucena, y José Luis, de 43 de Priego de Córdoba, que mantenían una relación sentimental, llevaban desde el jueves desaparecidos. Aparecieron en el interior del vehículo de este último, en una cochera comunitaria de este municipio, que estaba cerrada por dentro, y las pruebas apuntan al homidio de uno y el posterior suicidio del otro. Según el informe preliminar de la autopsia, murieron por heridas con arma blanca.

Para la Plataforma 'Córdoba por la Diversidad', conformada por los colectivos LGTBI de la provincia, se trata de un caso de "violencia intragénero", entre parejas del mismo sexo. Que si bien no se puede considerar violencia de género, deberían identificarse por parte del Ministerio del Interior. "Pedimos que se denuncien estos casos, que ninguna persona, sea gay o lesbiana, aguante ningún tipo de maltrato psicológico ni físico. La ley nos ampara", explica José Carlos Ruiz, de la Plataforma.

Que el colectivo LGTBI lo tiene mucho más complicado en los núcleos rurales, donde se siguen sufriendo situaciones de discriminación que provocan que no se pueda vivir libremente la sexualidad o libertad sexual de cada uno, es algo que ocurre en todos sitios. Aunque ahora estemos hablando de Córdoba.

La Plataforma 'Córdoba por la Diversidad' llama la atención sobre este aspecto, para que todo cambie. "El colectivo sigue estando muy desprotegido en el ámbito rural. Es muy difícil que la gente de la cara, sobre todo por el acoso que se puede llegar a sufrir en pequeños pueblos de la provincia. Sabemos que hay muchos casos", concluye Ruiz.

miércoles, 11 de abril de 2018

#hemeroteca #archivos #lgtbi | El Archivo General de Andalucía ya cuenta con una colección para estudiar la historia del movimiento LGTB andaluz

Imagen: La Tercera Informción / Mar Cambrollé y Mateo Páez
El Archivo General de Andalucía ya cuenta con una colección para estudiar la historia del movimiento LGTB andaluz.
La histórica activista andaluza Mar Cambrollé ha cedido a perpetuidad los documentos de la lucha LGTB del tardofranquismo y la transición.
La Tercera Información, 2018-04-11
http://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/2018/04/11/el-archivo-general-de-andalucia-ya-cuenta-con-una-coleccion-para-estudiar-la-historia-del-movimiento-lgtb-andaluz

El Archivo General de Andalucía ya custodia el material histórico del movimiento de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de Andalucía, tras la donación a perpetuidad este martes de la colección documental, propiedad de la líder transexual Mar Cambrolle, quien ha querido acreditar el trabajo activista por las libertades sexuales durante el tardofranquismo y la transición democrática, tanto de organizaciones clandestinas como de personas a título individual.

En total, se han depositado en el Archivo General de Andalucía un total de 104 documentos, compuestos principalmente por recortes de prensa, carteles, pegatinas, documentos políticos firmados por los partidos políticos y centrales sindicales de la época y octavillas sin depósito legal por la clandestinidad en la que operaba el activismo homosexual tanto en el tardofranquismo y primeros años de la transición, ya que hasta 1979 no sale la homosexualidad del Código Penal, así como material político de la primera manifestación del Orgullo LGTB que se organizó en Andalucía el 25 de junio de 1978.

Según ha acreditado el director del Archivo General de Andalucía, Mateo Páez, en el informe en el que acepta la solicitud de depósito voluntario de Mar Cambrollé, esta documentación conservada “es prácticamente la única que documenta el proceso de estas pioneras movilizaciones en pro de los derechos de las personas homosexuales en Andalucía”.

“Es un ingreso muy importante, por la categoría que representa el fondo, ya que es un colectivo muy oculto y difícil de rastrear en los archivos”, ha señalado Mateo Páez, director del Archivo General de Andalucía, ante los medios de comunicación durante el acto de firma en el que la entidad archivística ha aceptado la donación a perpetuidad de la colección de Mar Cambrollé, propietaria de la colección documental y presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía, quien ha puesto a disposición de la sociedad andaluza este material “para que no se olvide la historia, no se reescriba ni se secuestre”.

Cabe destacar el papel dinamizador que jugó el entonces Movimiento Homosexual de Acción Revolucionario (MHAR) en Andalucía y también en el resto de España. Además de organizar la primera manifestación andaluza del Orgullo LGTB el 25 de junio de 1978 por las calles de Sevilla y un mitin de más de 1.000 personas en los locales de Comisiones Obreras en la capital hispalense, en Andalucía tuvo lugar el encuentro de la coordinadora estatal de las organizaciones homosexuales de distintos puntos del Estado, en el que el MHAR fue la organización anfitriona y del que salió una serie de acciones encaminadas a que desapareciera la homosexualidad del Código Penal por Adolfo Suárez tras una campaña de estas entidades, un hecho que entró en vigor en febrero de 1979, momento en el que las organizaciones de homosexuales dejaron de ser clandestinas y las personas LGTB dejaron de entrar en prisión en aplicación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social.

martes, 10 de abril de 2018

#hemeroteca #politica | La extrema derecha valenciana que nunca se fue

Imagen: El Salto / Agresión ultra a un fotoperiodista de El País en Valencia, 2017-10-09
La extrema derecha valenciana que nunca se fue.
Aunque llevaba unos años sin dar prácticamente señales de vida, el anticatalanismo ha vuelto a sacar a las calles a los grupos ultras más agresivos. Mientras, PP, Cs, VOX y otras marcas regionalistas y ultraderechistas compiten ya por el voto españolista para desbancar al tripartito en 2019.
Miquel Ramos | El salto, 2018-04-10
https://www.elsaltodiario.com/extrema-derecha/-extrema-derecha-valenciana-nunca-fue

El pasado 9 d’Octubre, decenas de ultraderechistas protagonizaron numerosas agresiones y altercados durante el transcurso de la tradicional marcha de la izquierda valencianista de la Diada. Suelen estar presentes todos los años durante el paso de la procesión cívica matutina, donde desfilan todas las organizaciones de este espectro, desde las tradicionalistas hasta los grupos neonazis. Algunos de estos aprovechan el día festivo para pasar la tarde viendo desfilar la manifestación de la izquierda. Algunos insultan. Otros hacen fotos. Y otros posan desafiantes ante la mirada pasiva de los miles de manifestantes, que no suelen entrar al trapo y prosiguen su marcha.

El año pasado, sin embargo, la convocatoria a través de varias redes sociales reunió a decenas en el mismo lugar donde tenía previsto partir la Comissió 9 d’Octubre bajo el lema “Si al valencià”, en referencia a la defensa de la lengua valenciana. Las imágenes de las agresiones fueron retransmitidas en directo por La Sexta, que tuvo que cortar la emisión por la violencia extrema que se estaba emitiendo en pleno horario infantil. Inmediatamente empezaron a circular vídeos de varios periodistas y de los mismos manifestantes mostrando el acoso de los ultraderechistas a lo largo del recorrido. Primero sin que hubiese policía, y más adelante ante la mirada pasiva de los agentes. Ese día, a pesar de las imágenes, no hubo detenciones.

No es verdad que nadie se esperaba lo que sucedió. Viendo cómo se desarrollaban los acontecimientos al calor del referéndum en Catalunya celebrado una semana antes, era bastante obvio que los valencianos íbamos a pagar también el pato tarde o temprano. Pero se menospreció a los fascistas y se confió en que la Delegación de Gobierno protegería la manifestación autorizada. Dos errores imperdonables para esa izquierda y ese valencianismo que durante décadas habían sufrido la violencia constante e impune de estos grupos. ¿Ha vuelto esa ultraderecha valenciana tradicionalmente violenta e impune que parecía derrotada? La respuesta es que nunca se fue.

Los sucesos del 9 de octubre han vuelto a poner el foco sobre la eterna extrema derecha valenciana, que, aunque parecía dormida, ahora trata de resurgir aprovechando su sintonía con el relato oficial ante los sucesos que envuelven el conflicto catalán. Esta ultraderecha, aunque no vote a los partidos de este espectro, ya había encontrado su acomodo (como en todo el estado español) en el PP y más recientemente, algunos, en Ciudadanos o más recientemente en VOX, que trata de ocupar ese espacio a la derecha del PP participando activamente en los procesos judiciales contra el independentismo catalán. Estos partidos saben que el anticatalanismo genera muchos votos en el País Valenciano, y llevan peleándose por estos desde la Transición. Estos y las decenas de siglas aparecidas y desaparecidas en 40 años. Ahora, de nuevo, ese espacio en disputa vuelve a ser el campo de batalla de la ultraderecha, a ver quién es más patriota.

Hoy, el estímulo que recibe el nacionalismo español a través de los medios de comunicación y de los partidos autodenominados “constitucionalistas” está volviendo a acomodar a esa extrema derecha en el relato oficial. Ahora bien, la disputa por ser el mayor y mejor defensor de la unidad de España en el País Valencià ante el peligro de contagio del soberanismo catalán ya ha empezado.

Toda la derecha y la extrema derecha valenciana sabe que el anticatalanismo es uno de los más prolíficos discursos para sus públicos. El PP lo ha esgrimido constantemente antes y desde que el tripartito Compromís, PSPV-PSOE y Podem empezó a gobernar la Generalitat y el Ayuntamiento de València. Más ahora con los recientes acontecimientos en Catalunya.

Por su parte, Cs ha pisado el acelerador en esta materia estas últimas semanas, como plasmó su portavoz autonómico Fernando Giner en un articulo publicado el pasado 31 de marzo en El Español titulado “Parar el procés a la valenciana”. En este, señala a varias organizaciones que históricamente han mantenido viva la lengua y la cultura popular valenciana al margen de sus instituciones. Además, no duda en describir a Compromís como “el brazo político del independentismo en Valencia”, a pesar de que esta coalición nunca se definió como independentista.

La misma semana, el ex presidente del gobierno español José María Aznar aterrizó en València para participar el el II Foro #IdeasFAES de la fundación que él mismo preside. Bajo el título “La Comunidad Valenciana ante el nacionalismo catalán”, varios “ expertos en educación, pedagogía, derecho, filosofía y comunicación” alertaron casualmente de lo mismo que Giner: el “designio expansionista” del nacionalismo catalán, que afecta también a Baleares. Este supuesto imperialismo catalanista no es más, empíricamente, que la defensa común de la lengua que comparten los tres territorios. Aunque esto no signifique una defensa política de los llamados Països Catalans, solo defender su coordinación práctica con aquello que les une, ya supone para la derecha una oculta intencionalidad de trabajar por romper España. Aznar invitó así a reforzar “todos los activos políticos, institucionales y sociales” para frenar el independentismo catalán.

Con estos dos grandes partidos volcados en el discurso anticatalanista en València, poco espacio queda para otros. Aun así, siempre existen aquellos a quienes este nacionalismo les sabe a poco, y tratan de hacerse un hueco con este discurso como eje principal de su campaña. Así es como hoy trata de resucitar el ex falangista Juan García Sentadreu su fracasado proyecto político Coalición Valenciana, con un congreso a primeros de mayo del que nadie sabe qué surgirá. Como él mismo ha anunciado, “estaremos dándole vueltas a cuál es la manera más eficaz para desalojar al catalanismo de las instituciones y defender nuestros intereses como valencianos y españoles.”

También España2000, a pesar de haber perdido la mayoría de sus concejales en el País Valencià (solo le queda uno en Silla), ha centrado su actividad en combatir al gobierno valenciano acusándolo de cómplice del separatismo, lo mismo que hoy hacen Aznar y Giner. Si bien este partido siempre trató de pescar en aguas regionalistas, ahora más que nunca ha incrementado su presencia y visibilidad. Su acción más mediática fue la visita nocturna al domicilio familiar de la vicepresidenta Mónica Oltra. Desde entonces, allá donde haya cualquier acto que huela a catalanismo, allí están.

Ante este panorama, no se puede afirmar que la extrema derecha valenciana haya experimentado un incremento notable. Simplemente ha vuelto a salir a la calle como llevaba haciendo desde la Transición. Conocedores de la impunidad que les ha protegido durante décadas y animados por la campaña nacionalista de Cs y PP, hoy en la oposición. Una fuerza de choque contra las aspiraciones de la izquierda y el valencianismo. Hoy, ante la situación de Catalunya, son también el castigo “descontrolado” a la disidencia ante la sucesión de recortes en derechos y libertades. De momento, el ataque a la manifestación del 9 de octubre fue su exhibición más violenta. Está por ver hasta dónde están dispuestos a llegar y hasta cuándo van a seguir impunes.

Y TAMBIÉN…
El cronista fallero lidera con Roberto una reunión para hermanar la ultraderecha en València.
Pepe Herero, el cronista fallero investigado por instigar las agresiones del 9 de octubre en València, participó junto a José Luis Roberto (líder de España 2000) en una comida de “hermandad” para buscar alianzas de futuro de los grupos ultras, pocos días antes de la manifestación de la izquierda valenciana convocada para este sábado.
Joan Cantanero | Público, 2018-04-21
http://www.publico.es/sociedad/ultras-valencia-cronista-fallero-lidera-roberto-reunion-hermanar-ultraderecha-valencia.html
El juez investiga si un cronista fallero alentó los ataques de la extrema derecha el 9 de Octubre.
El conductor de un programa fallero de radio, Pepe Herrero, ha declarado este miércoles como investigado en la causa de las agresiones ultras. Herrero niega que los mensajes que lanzó en redes sociales fueran encaminados a impedir por la fuerza la manifestación convocada por la Comissió 9 d'Ocubre.
Sergi Pitarch / Carlos Navarro Castelló | El Diario, 2018-04-18
https://www.eldiario.es/cv/investiga-cronista-fallero-ataques-Octubre_0_762224133.html
El juez de las agresiones de extrema derecha del 9 d'Octubre investiga a los Ultras Yomus por asociación ilícita.
El titular del juzgado número 15 de Valencia ha ordenado diligencias a la Brigada de Información para conocer la personalidad jurídica de la histórica peña del València CF que lideró las agresiones en la manifestación por la lengua y tras el 1-O catalán. La Generalitat certifica su disolución y el València CF desconoce su existencia pero el propio juzgado reconoció a 13 miembros de la misma -podría haber 14 ultras imputados- de los 18 investigados.
Sergi Pitarch | El Diario, 2018-04-17
https://www.eldiario.es/cv/agresiones-investiga-Ultras-Yomus-asociacion_0_761874954.html 
El Supremo confirma la absolución de un grupo nazi de Valencia.
Anula las grabaciones en las que hablaban de "cazar" colectivos como "moros" y "guarros". En los registros se intervino un lanzagranadas y otras armas.
Ignacio Zafra | El País, 2015-07-15
https://elpais.com/ccaa/2015/07/15/valencia/1436948641_125348.html 

#hemeroteca #bibliotecas #documentacion | Los 3.000 primeros títulos de la Biblioteca Digital Vasca

Imagen: El Diario Vasco / Fundación Sancho el Sabio
Los 3.000 primeros títulos de la Biblioteca Digital Vasca.
El archivo reunirá todos los contenidos escritos y editados en Euskadi o con temática vasca.
Alberto Moyano | El Diario Vasco, 2018-04-10
http://www.diariovasco.com/culturas/biblioteca-digital-vasca-20180410203404-nt.html

Un usuario podrá buscar a través de cualquier dispositivo informático 'Bernardo Atxaga' y la respuesta incluirá su obra bibliográfica, el acceso al contenido digitalizado de todas sus obras, los artículos que ha escrito, sus poemas musicalizados, sus letras de canciones, y las referencias a los cuadros e ilustraciones que hayan servido para portadas de sus libros. Sirva este caso como ejemplo de las prestaciones que ofrecerá la Biblioteca Digital Vasca, un proyecto que la Consejería de Cultura pondrá en marcha antes de fin de año. El primer bloque de libros disponibles constará de 3.000 títulos de todos los géneros: narrativa -tanto en castellano como en euskera-, ensayo, poesía, literatura infantil y juvenil, y cómics. El objetivo final, sin plazos marcados, es reunir en una plataforma digital, aún sin nombre, los archivos de música, cine y arte disponibles en el país.

El proyecto para la puesta en marcha de esta Biblioteca Nacional Digital Vasca arrancó el pasado día 22 con la firma de un convenio entre el Gobierno Vasco y la Fundación Sancho el Sabio de Vitoria. El acuerdo rubricado por el consejero de Cultura, Bingen Zupiria, y el presidente de la Fundación Vital, Jon Urresti, tiene dos años de vigencia con carácter prorrogable. El Gobierno Vasco aportará un mínimo de 100.000 euros anuales y se encargará del pago de los gastos derivados del proceso de selección de las obras. La Fundación Sancho el Sabio aportará por su parte un máximo de 100.000 euros anuales para financiar los trabajos de digitalización de las obras. Tal y como recuerda el viceconsejero de Cultura, Joxean Muñoz, esto es sólo el principio porque «cuando nos referimos a una biblioteca nacional estamos hablando más de una mediateca porque habrá libros, pero también audios e imágenes de cine. Y algún día se podrá conectar con imágenes de obras que están en nuestros museos».

El viceconsejero de Cultura recuerda que «en Euskadi tenemos una red de más de 300 bibliotecas en todos los barrios y pueblos, con más de dos millones de documentos. La mitad de la población aproximadamente -980.000 personas- es socia. Pero eso no es una biblioteca nacional: ahí te puedes encontrar un libro de Bernardo Atxaga, de Mario Vargas Llosa o de Paul Auster. Son bibliotecas de lectura pública». Sin embargo, recalca Muñoz, «una biblioteca nacional se preocupa del patrimonio bibliotecario del país y que se nutre de cuatro conceptos: los que se escribe en euskera en cualquier parte del mundo; lo que han creado autores vascos sobre cualquier tema y en cualquier idioma; todo lo que se haya producido sobre temas vascos en cualquier punto del mundo; y todo lo que se ha editado en Euskadi».

A día de hoy, la Consejería de Cultura tiene constancia de la catalogación de 66.100 documentos y estima que en su totalidad rondan los 150.000. Aunque, tal y como señala Muñoz, hay «mucho trabajo ya hecho porque en la actualidad casi todas las instituciones trabajan con fondos digitalizados», el viceconsejero de Cultura no quiere adelantar plazos para la finalización de un trabajo que, por otra parte, exigirá una continuidad dada la necesidad de actualizar permanentemente los fondos. A la hora de establecer un método de trabajo, «podíamos hacer empezado a hacerlo de forma cronológica, a partir del primer libro en euskera, de 1545, por ejemplo. Si lo hacemos así, nos pasa como en el colegio, que nunca llegábamos a la I Guerra Mundial, así que una vez más, nos hemos puesto en la piel del usuario, para ver qué le interesa más. Evidentemente, hay libros clásicos porque son referentes, pero sobre todo, libros que se están publicando en los últimos años. Nos interesa más la segunda mitad del siglo XX y el siglo XXI que el siglo XVII. Entonces, primero se hará una0 criba y se realizará una propuesta, y luego habrá una comisión que valorará cuáles serán los 3.000 primeros títulos por los que empezar».

En línea con lo realizado en Noruega, «en donde también han empezado a hacer su biblioteca nacional en este siglo XXI y han optado igualmente por el formato digital», el Gobierno Vasco ha descartado la posibilidad de poner en marcha un archivo físico. Por un lado, «no nos podemos meter en poner en marcha un edificio, con treinta personas. La estructura ha de ser mínima, contando con todo lo que ya hay»; por otro, «sería absurdo que nosotros nos lanzáramos como Gobierno Vasco a poner en marcha una biblioteca física cuando no vas a tener ningún volumen del siglo XVI, ni XVII, a no ser que te pongas ahora a comprar, lo cual sería un disparate y ni siquiera los ibas a encontrar. Son libros que ya están en los fondos de las diputaciones forales, así que volver a hacer una colección no tiene sentido. Y decirles a las diputaciones que nos den sus fondos no tendría recorrido. ¿Qué queda? El trabajo digital».

En este sentido, añade Joxean Muñoz, «ya se han dado pasos porque en estos momentos, todo lo que tiene que ver con la memoria de cine, música, bertsolarismo está ya en Filmoteca Vasca, Eresbil o el Xenpelar Dokumentazio Zentroa, pero al mismo tiempo, está en una caja de seguridad en el aparato informático del Gobierno Vasco. Estas instituciones conservan todos sus fondos en discos externos y luego se preocupan de actualizar los formatos, de forma que tienes garantizado que dentro de diez años seguirás pudiendo acceder a ellos».

Además de la Fundación Sancho el Sabio, «una biblioteca referencial que ha digitalizado ya muchos fondos», en el proyecto de creación de esta Biblioteca Nacional Digital Vasca participarán otras entidades porque el objetivo es «hacer un proyecto compartido y que no sea la biblioteca del Gobierno Vasco, sino del país. Que podamos trabajar todos juntos y si la institución que se ocupa del cine es la Filmoteca y de música, el Archivo Eresbil, que ambos formen parte del proyecto. Si luego hace falta más gente, igual es mejor que se incorporen a sus plantillas que tener nosotros un 'staff' propio que duplique el conocimiento que ya tienen allí. «Queremos sacar rendimiento al sistema de instituciones culturales», concluye Muñoz, cuyo departamento trabaja ya en la creación de un consorcio que se encargue de impulsar este proyecto. Una vez digitalizados los libros, la Biblioteca incorporará la música y el cine. Finalmente, se incluirán los fondos artísticos.
  • El proyecto
  • Los primeros títulos que estarán disponibles en la Biblioteca Digital Vasca corresponderán a la producción editorial de este siglo y de finales del XX. Paulatinamente, se incorporarán el resto.
  • Fondos: edición en euskera en cualquier lugar, creada por un autor vasco en cualquier idioma o lugar, que verse sobre temática vasca publicada en cualquier idioma o lugar, y el conjunto de títulos publicados en el País Vasco.
  • Presupuesto de este año: 100.000 euros del Gobierno Vasco y 100.000 de la Fundación Sancho el Sabio.
  • La cifra
  • 66.100 registros bibliográficos tiene identificados la Consejería de Cultura, aunque estima que existen más de 150.000

«Un gran portal de la cultura vasca» de fácil acceso.
En el centro del proyecto se sitúa el acceso sencillo a unos contenidos dirigidos al conjunto de la «ciudadanía vasca».
Alberto Moyano | El Diario vasco, 2018-04-10
http://www.diariovasco.com/culturas/gran-portal-cultura-20180410205608-nt.html

En el proyecto sobre el que trabaja la Consejería de Cultura, la Biblioteca Nacional Digital Vasca nace con vocación de convertirse en «un gran portal de la cultura vasca que reúna la obra y el pensamiento de autores vascos a lo largo de la historia». En el centro del proyecto se sitúa el acceso sencillo a unos contenidos dirigidos al conjunto de la «ciudadanía vasca», además de a estudiosos e investigadores de todo el mundo. El presupuesto destinado a este proyecto contempla también la adquisición de los contenidos digitalizados aún sujetos a los derechos de autor -que expiran a los 80 años para los autores fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987-. A la implicación en este «modelo participado» de Eresbil, Filmoteca o Sancho el Sabio, se sumarán previsiblemente otras instituciones culturales, como Euskaltzaindia, Elhuyar o Eusko Ikaskuntza.

lunes, 9 de abril de 2018

#hemeroteca #bibliotecas #historia | Los archivos de Hannah Arendt se abren al público

Imagen: La Tercera / Hannah Arendt
Los archivos de Hannah Arendt se abren al público.
La Biblioteca del Congreso de EEUU digitalizó 25 mil ítemes documentales fechados entre 1898 y 1977. Ensayos, borradores de libros, conferencias y cartas permiten reperfilar a la autora de ‘Los orígenes del totalitarismo’.
Pablo Marín | La Tercera, 2018-04-09
http://www.latercera.com/cultura/noticia/los-archivos-hannah-arendt-se-abren-al-publico/127175/

Una manera de saber si las reflexiones de alguien han calado en las sociedades, se lea poco o mucho a ese alguien, pasa por la recurrencia con la cual volvemos a ellas. Aunque sea como enunciados con cara de lugar común. Tal es el caso de Hannah Arendt (Hannover, 1906 – Nueva York, 1975).

Sea por el uso o el abuso de la expresión con que definió la dimensión rutinaria del sistema nazi de exterminio (“la banalidad del mal”); por la película de Margarethe von Trotta que la muestra como testigo del juicio a Adolf Eichmann en Israel (Hannah Arendt, 2012), o por el alza inopinada en las ventas estadounidenses de ‘Los orígenes del totalitarismo’ (1951) tras la elección de Donald Trump, suele haber razones para que el presente nos traiga de vuelta a esta intelectual pública y polémica. Y en esta línea, 2018 marca un hito.

Quien quiera, por ejemplo, darle vuelta hoy al manido ítem de la “posverdad”, cuenta desde hace poco con material inédito con el cual apertrecharse, gentileza de una Hannah Arendt que llega casi a asomar como visionaria. Desde fines de febrero hay disponible en la Biblioteca del Congreso de EE.UU. un texto mecanografiado, con correcciones de puño y letra de la autora. Se trata de una conferencia de título decidor: ‘El rol de la mentira en la política’.

El documento no tiene fecha, pero queda claro que se ha escrito poco después de que se hicieran públicos los Archivos del Pentágono, en 1971. Igualmente, lleva el título que lleva, pero a lápiz se consignan otros posibles (‘¿Cómo pudieron?’, ‘Qué falló en EE.UU.’). Aclara su autora, al inicio, que escogió su tema mucho antes de que se destaparan los Pentagon Papers y que este es tan viejo como la política. “La mentira no se coló accidentalmente en la política a causa de la maldad humana”, expone Arendt, “y la indignación moral no la hará desaparecer”. Por entonces no se hablaba de posverdad, sino de “brecha de credibilidad”, que ella considera un eufemismo que no da cuenta de lo vulnerables que son los hechos frente al engaño sistemático.

Puesto al frente del ensayo que escribió a este respecto para ‘The New York Review of Books’ (‘Lying in Politics: Reflections on The Pentagon Papers’, de noviembre de 1971), las similitudes son varias. Pero el texto es distinto y ahora está a disposición del público junto a otros 25 mil ítemes documentales (parte de ellos disponibles en línea), donde hay otras conferencias, además de ensayos, correspondencia personal y profesional, borradores de libros, contratos editoriales, notas de clase y un vastísimo etcétera. Material de sobra para reperfilar al personaje y para repensar una era.

Antes de nacer, después de morir
“Entrar al mundo de Hannah Arendt supone enfrentar las catástrofes políticas y morales del siglo XX”, plantea a modo de presentación Jerome Kohn, director del Hannah Arendt Center de la New School University, entidad neoyorquina en cuyas salas de lectura los investigadores pueden acceder al material recién liberado (los otros son la mencionada Biblioteca del Congreso en Washington, y el Hannah Arendt-Zentrum en la U. de Oldemburgo, Alemania). Y agrega que la digitalización y la puesta a disposición del público es un acto político y filantrópico, que preserva un legado al tiempo que lo hace accesible para un público mucho mayor del que había sido previamente posible.

Entre los archivos, que van de 1898 a 1977, hay anteriores a su nacimiento y posteriores a su muerte, aunque el grueso del material arranca en 1948, tres años antes de que se convirtiera en ciudadana estadounidense (y siete años después de huir de un campo de detención en Francia con rumbo a España, luego a Portugal y finalmente a Nueva York, manejando entonces poco o nada el idioma inglés). La colección documental está dividida en nueve secciones: Archivos familiares, Correspondencia, Archivo Adolf Eichmann (asociado a su libro más polémico, ‘Eichmann en Jerusalén’), Archivo de temas, Archivo de discursos y escritos, Recortes y tres secciones de complementos o añadidos.

Lo relativo a la primera parte de su vida incluye unos pocos escritos y libretas de notas, registros oficiales sobre la historia familiar y sobre el divorcio de su primer marido, así como las cartas con su segundo esposo, Heinrich Blücher. Y en lo que sigue, lo más enjundioso, hay de todo un poco: tesistas en busca de orientación, programas académicos, ensayos sobre algunos de sus temas predilectos (totalitarismo, pluralismo, revolución) y correspondencia con poetas como W. H. Auden y Robert Lowell, miembros de la Escuela de Frankfurt como Theodor Adorno y Walter Benjamin, historiadores como Joachim Fest y Carl J. Friedrich, y escritores como Dwight Macdonald y Philip Roth. Las misivas que pueden consultarse en línea de este último, datadas entre 1973 y 1975, son elocuentes respecto de su admiración por Arendt, a quien felicita por una edición de escritos del mencionado Benjamin y envía ejemplares de una colección de autores de Europa Oriental de la que se ha hecho cargo.

Con el paso de los años, Arendt amplió sus campos de interés a ítemes como la “búsqueda de la felicidad”, consagrada en la Declaración de Independencia del país que la acogió por más de 30 años y que figura en uno de sus escritos de 1960, hoy digitalizado: ‘Action and the pursuit of happiness’ (“¿No es acaso un axioma entre nosotros que el fin último del Gobierno, y la primera ley de toda acción política, sea la promoción de la felicidad de la sociedad?”). Otro tanto, y he acá un tema que la ocupó largamente, es la reconsideración de Karl Marx y del marxismo, cuestiones donde a su juicio campearon la porfía ideológica y una cierta pereza intelectual consistente en no ir a las fuentes originales.

Así, en ‘Karl Marx and the tradition of political thought’ (1953), inscribe al autor de ‘El Capital’ en una línea occidental de pensamiento y lo libera del cargo de inventor de la lucha de clases, aunque también lo lee de cara a la instalación de los totalitarismos nazi y comunista: por de pronto, escribe, “el hecho es que hay una conexión más directa entre Marx y la dominación bolchevique -y sus movimientos totalitarios en países no totalitarios- que entre el nazismo y cualquiera de sus así llamados predecesores”.

domingo, 8 de abril de 2018

#hemeroteca #lgtbi #activismo | Raúl es Futuro: persona no binaria, gitana, judía y próximo xadre

Imagen: 20 Minutos / Raúl Baratas (i) y su pareja
Raúl es Futuro: persona no binaria, gitana, judía y próximo xadre.
Juan Andrés Teno | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2018-04-08

https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2018/04/08/raul-es-el-futuro-persona-no-binaria-gitana-judia-y-proximo-xadre/

Una ola de diversidad está agitando los últimos años la sociedad española, ese mar de espuma arcoíris que nunca permanece quieto está también alterando los ritmos sincopados del movimiento LGTBI, al que le faltan letras mayúsculas para reflejar los que algunas personas jóvenes intentan transmitir.

Raúl Baratas tiene 25 años, se define como una persona no binaria, de raíces gitanas, de fe judía, transfeminista, activista y futuro ‘xadre’.

Nace en el madrileño barrio de San Blas, en una familia gitana enraizada en la izquierda reivindicativa, ‘desde que tenía 2 años iba a las manifestaciones con mi madre’. Su abuela, a la que profesa admiración, llegó al bario al principio de la década de los sesenta, en los inicios de la construcción de esta nueva imagen de capital de España y que se convertiría en el mayor enclave obrero de la ciudad. Para Raúl es importante su barrio, es un hábitat natural al que no quiere ni puede renunciar. Migrante económico durante un par años en Europa, al volver a San Blas supo ‘que estaba en mi casa. Es como un pueblo, la gente me conoce por mi hombre, por mi familia’. Enarbola con orgullo infinito su entorno, se muestra feliz de vivir en el mismo piso de 50 metros cuadrados por el que transitaron sus padres o sus abuelos. Porque su familia es su segundo y más importante referente ‘es el apoyo, la fuerza. Mi familia es mi ejemplo a seguir, lo es todo, por eso he vuelto a Madrid y a San Blas’.

Conocerlo, en la explosión irreverente de su juventud, es saber que no necesita solazarse en la diversidad del centro de Madrid, en las chuecas concomitantes, para izar la bandera multicolor de diversidad.

Tras ser expulsade de una entidad LGTB con 16 años por su militancia política, tras ser despedide de su trabajo por su orientación sexual, funda, un quinquenio atrás, Magdalenas Diversas. ‘Magdalenas’ es una entidad de barrio, como elle, en una zona ‘con mucha población gitana, migrantes, personas evangélicas, donde están aumentando las agresiones, las discriminaciones en las aulas’. Defensore por esencia personal del no binarismo, reconoce la dicotomía en la actualmente se mueve San Blas ‘que ahora un chaval de 16 años vaya maquillado, hay personas que lo llevan muy bien, pero la gente con mentalidad más cerrada tiene miedo y eso se refleja en agresiones y amenazas’.

Raúl intuye su disconformidad desde muy pequeño ‘me decía que no era un hombre, pensaba que podría ser una mujer, pero tampoco me identificaba como tal’. Con el paso del tiempo ‘mi capacidad evolutiva y de raciocino me ha llevado a destruir el binarismo y roles de género’. Y por ello, al pronunciarse ante el resto del mundo, esgrime con una seguridad no exenta de ternura que es una persona no binaria.

Su descubrimiento personal y su familia siguen girando como una espiral. Con 17 años fue su abuela quien lo sacó del armario. Aquella mujer le espetó un día: “¿estarás llevando a casa muchas chicas o muchos chicos?, que la policía no es tonta”, una sencilla frase que “para mí fue una ruptura de mente”. Es la misma mujer que le cede su casa de barrio obrero para que pueda vivir con independencia antes de alcanzar la mayoría de edad. Raúl se dijo entonces que si una señora de 86 años le brindaba esa oportunidad de vida ‘no toleraría de ahí en adelante que nadie con menos edad que ella tuviera conmigo actitudes heteropatriarcales’.

Su familia, católica, lo educa dentro de los amplios márgenes del laicismo ‘para que nosotros decidiésemos cuando fuéramos mayores’. Raúl elige el judaísmo masorti y lo hace por convencimiento y arrastrado conscientemente en el bucle de sus orígenes, de los que tanto presume: ‘mi abuelo materno era judío y yo decidí volver a mis raíces’. Pero aclara que esta rama del judaísmo defiende la diversidad, aprueba el matrimonio igualitario y posibilita a las mujeres acceder al rabinato. Para elle la fe debe adaptarse a la vida de los creyentes, del mismo modo que elle no consiente doblegarse a unas normas obsoletas que confunden diversidad con lo grotesco.

En este tránsito de búsqueda de lo personal llega al feminismo que ‘para este país es una necesidad’, reivindicando en su memoria la figura cercenada y masacrada de las mujeres republicanas, reviviendo lo aprendido de su abuela y su madre, que no dejaba de repetirle: ‘no tenéis que depender de nadie’. Y del feminismo transita hasta el transfeminismo por que no concibe que una mujer feminista afirme que ‘una mujer trans no es una mujer o que las personas binarias no existimos, que la identidad de género es solo una idea’.

Y el final de la definición de Raúl es comenzar de nuevo, circular persistentemente en el universo creado con su familia y su barrio, porque tiene la firme determinación de ser padre antes de cumplir los 30 años. Aunque no es exactamente ser padre lo que pretende conseguir, si no ‘xadre’, término con el que quiere determinar hacia sus semejantes la fluidez de género en la que habita. Y lo quiere hacer con su pareja, un hombre de raza negra con quien termina de cerrar el axioma cierto de la riqueza de la diversidad. Raul será el ‘xadre’; su marido, el padre.

‘Ser xadre es compartir, pero también es un esfuerzo porque habrá una vida dependiendo de mí, es el mayor gesto altruista que puedes hacer, es la máxima expresión de amor.’ Y quiere acceder a la paternidad a través de la gestación subrogada: ‘yo también quiero tener el derecho de tener un hijo biológico, mío o de mi marido’. Y quiere también ser padre a través de la adopción. Quiere ser en un continuo absoluto y ya está siendo futuro, aún sin saberlo, desde el minúsculo piso que comparte con su pareja.

Raúl, exponente de un activismo LGTBI periférico, reclama a las grandes entidades de la ciudad que miren hacia los barrios más alejados, que el ‘Orgullo Oficial’ intensifique su activismo y que el ‘Orgullo Crítico’ se valide solo si utiliza la cautela como herramienta. Estas peticiones, que emanan de su cuerpo menudo mientras cruza bromas con su marido, las hace con un tremendo respeto hacia personas, organizaciones y entidades que se disputan, en un cruce de pancartas sin sentido, el centralismo de la acción LGTBI por una igualdad real que está tardando demasiado en llegar.

En sus palabras y en su tono, aún fluyendo constantemente, Raúl refleja una madurez que raramente se alcanza en personas que su edad, esa madurez que se basa en el respeto, la educación y la tradición bien asimilada. Quizá muchos deberían congelar por unos minutos sus agendas preñadas de compromiso real y escuchar a un ‘chique’ que puede mostrarles algo sobre el compromiso de las raíces, el heredado tras dos generaciones de lucha obrera, el de quien teniendo a su alcance las luminarias del impresionante centro de Madrid, prefiere las calles su ‘pueblo’.

Juan Andrés Teno es periodista y activista LGTBI especializado en Diversidad Familiar.

viernes, 6 de abril de 2018

#hemeroteca #cofradias | Días de pasión

Imagen: El País / Rafael Catalán, Juan Ignacio Zoido e Íñigo Méndez de Vigo, ministros 'pasionarios'
Días de pasión.
El ­ministro que se declara novio de la muerte con tanta convicción es responsable del mayor desguace cultural y educativo del país.
Antonio Muñoz Molina | El País, 2018-04-06
https://elpais.com/cultura/2018/04/03/babelia/1522776469_205363.html

En el retiro voluntario de la Semana Santa me gusta volver a las palabras y a las músicas del relato evangélico. Muchas personas se han ido de Madrid. En la tarde del miércoles va notándose gradualmente que se han ido y se siguen yendo en coche. La mañana del Jueves Santo tiene una santidad laica de recogimiento y silencio. No hace falta afiliarse a ninguna ortodoxia y a ningún credo para mantenerse alerta a la sensación de lo sagrado, que puede intuirse en la quietud de una calle sin tráfico a primera hora de la mañana, en la absolución de tantas obligaciones aplazadas por los días de fiesta. Ha llovido generosamente en las últimas semanas y los días de sol tienen una tersura de aire fresco. Ese es otro motivo de gratitud. En los senderos del parque, tan ásperos hasta hace muy poco, ahora se nota una elasticidad de tierra prieta y fértil bajo las pisadas. Los canales públicos de televisión transmiten procesiones sin descanso y en directo. Los telediarios informan de las procesiones de Semana Santa más extenuadoramente aún que de los partidos de fútbol. Una parte de la vida española parece varada sin remedio en la Contrarreforma, en las exhibiciones públicas de penitencias, de imágenes ensangrentadas de martirios. Como este año la lluvia no ha frustrado ninguna procesión, los informativos no muestran a penitentes llorando sin consuelo por no poder sacar los tronos de su cofradía. Lo que sí hay son testimonios espontáneos de asistentes a las procesiones que informan de la vehemencia de su fervor: “Esto no se puede explicar. Esto hay que vivirlo. Hay que sentirlo”.

Con vítores taurinos y caras arrasadas de lágrimas, chicas jóvenes que ya nacieron en un país descreído con las iglesias desiertas se rompen las manos aplaudiendo a los legionarios que sostienen en alto una imagen de Cristo en la cruz en una procesión de Málaga. Yo me acuerdo de cuando era niño y veía en las procesiones de mi ciudad los tronos escoltados por guardias civiles con mosquetones al hombro.

Pero todo vuelve. Todo vuelve porque nunca se ha ido. Vuelve la religión ostentosa y milagrera de la Contrarreforma católica, la de las exhibiciones públicas de ortodoxia que fueron obligatorias durante el franquismo. Vuelve porque nunca se fue la mescolanza de lo político y de lo eclesiástico, la ocupación irrespetuosa de los espacios públicos, la afirmación jactanciosa de una sola tradición por encima de todas las otras: el espectáculo católico como maciza identidad, unas veces española y otras veces andaluza, o castellana, o de donde sea. El ministro de Justicia y el de Educación y Cultura se persignan ante el Cristo legionario y alzan sus voces para cantar con desmayado entusiasmo ‘Soy el novio de la muerte’. La ministra de Defensa, que también participa en la celebración, ha ordenado que en los cuarteles españoles ondee a media asta la bandera como signo de luto por la crucifixión de Cristo.

Todo son recuerdos. Los peores recuerdos son los de ciertas cosas que se obstinan en no quedarse en el pasado. Me acuerdo de cuando era soldado y en las misas de campaña sonaba el himno nacional en la consagración y teníamos que arrodillarnos quitándonos la gorra y sosteniendo el fusil en un gesto de psicomotricidad tan complicada que se tardaba mucho en aprender, y que se llamaba “rindan armas”. Un soldado español solo rendía su arma ante la hostia consagrada. Hablo de 1979, 1980, otra época. Hablo de ahora mismo. El ministro de Educación y Cultura que se declara novio de la muerte con tanta convicción es responsable del mayor desguace cultural y educativo de un país al que las castas dirigentes bendecidas por eclesiásticos y defendidas a mano armada por los militares mantuvieron durante siglos en una ignorancia tan infame como la pobreza. Mientras el ministro canta su pasodoble festivo y mortuorio, la investigación científica se hunde ante la indiferencia general y el sistema público de enseñanza cada vez puede cumplir menos su tarea ilustradora e igualitaria. Hay desolaciones españolas que no se curan nunca: melancolías civiles que atraviesan intactas las generaciones. La pesadilla de Juan Ramón Jiménez de hace un siglo conserva intacta su realidad, y su pavor: una mesa de campaña en una plaza de toros.

Por fortuna, Madrid es grande y descreída, incluso en la mañana del Viernes Santo. Un taxi para a mi lado en la acera y de él salen, con dificultad y pericia, dos señoras con altas peinetas de carey y mantillas de encaje negro. Allá cada cual. Yo voy escuchando en Spotify la ‘Pasión según san Mateo’. La escucho también en casa, con la opulencia sonora del amplificador y los altavoces, leyendo el libreto, que respeta en gran medida la simplicidad del relato evangélico. Es una costumbre que he mantenido desde hace ya muchos años, desde que compré una grabación histórica dirigida por Furt­wrängler. Algún Jueves o Viernes Santo la he escuchado en directo, en austeras iglesias luteranas de Nueva York. Ahora la versión a la que vuelvo siempre es la de Nikolaus Harnoncourt con el Concentus Musicus de Viena. Dirigida por Furtwrängler, la ‘Pasión según san Mateo’ es imponente como una catedral gótica. La de Harnoncourt no es menos sobrecogedora, pero sí más cercana a la llaneza y el despojamiento del texto evangélico.

Vuelvo a esos capítulos finales a los que se atiene Bach. Hay un sigilo de drama que sucede entre sombras, en descampados nocturnos, un drama íntimo de miedo, de traición, de vergüenza, de huida, de debilidad ante la cercanía terrible del dolor, de incierta esperanza. El corazón de esa noche me ha parecido siempre la deslealtad del discípulo Pedro, que su maestro ha presentido con extraña agudeza: el que se declara tan firme y tan fiel cuando no hay peligro comete a la hora de la verdad una cobardía para la que tal vez habrá perdón, pero no consuelo. No hay otro momento así en la literatura. Tampoco lo hay en la música. En la pintura se ha representado muchas veces. Pero solo Caravaggio llega a lo más hondo de la negrura del miedo y el remordimiento, en una ‘Negación de san Pedro’ que está en el Metropolitan de Nueva York, y que fue uno de los últimos cuadros que pintó en su vida. En el retiro breve de la Semana Santa, escuchando a Bach, leyendo a san Mateo, acordándome de ese cuadro de Caravaggio que he visto tantas veces, agradezco que el arte sea capaz al mismo tiempo de retratar el sufrimiento y consolarnos de él, y además refugiarnos de la intemperie pública.

Y TAMBIÉN…
Carta abierta de un cura a la ministra Cospedal sobre banderas a media asta.

No te puedes imaginar la indignación que me produce cuando veo a los legionarios con la imagen del Cristo yacente.
Joaquín Sánchez, 'el cura de la PAH' | El Diario, 2018-03-29
https://www.eldiario.es/murcia/murcia_y_aparte/Carta-Defensa-Maria-Dolores-Cospedal_6_755284479.html
La Semana Santa de un “cristiano rojo”.
No parece que sea compatible defender las concertinas en la frontera de Melilla y emocionarse en una procesión en Madrid. No es muy coherente defender la ley de Extranjería y decir “amén” después de leer el capítulo 25 del Evangelio de Mateo.
Carlos Sánchez Mato | El Diario, 2018-03-28
https://www.eldiario.es/tribunaabierta/Semana-Santa-cristiano-rojo_6_754934533.html

#hemeroteca #memoria #eurovision | La operación ‘La, la la’

Imagen: El País / Massiel en Eurovisión del año 1968
La operación ‘La, la la’.
Hace 50 años España conquistó Eurovisión tras unas peripecias rocambolescas que dejaron damnificados a los protagonistas: Joan Manuel Serrat y Massiel.
Diego A. Manrique | El País, 2018-04-06
https://elpais.com/cultura/2018/04/05/actualidad/1522948630_279160.html

Precaución: entramos en la memoria sentimental de los españoles que vivieron los sesenta. Hace hoy exactamente 50 años, una enérgica Massiel, con un vistoso vestido de Courrèges (que, por limitaciones técnicas, TVE solo pudo mostrar en blanco y negro), irrumpió en el escenario del Royal Albert Hall londinense y se llevó el primer premio del Festival de Eurovisión, ganando por un voto al favorito Cliff Richards, que concursaba con una pachangada, ‘Congratulations’.

Un terremoto en la España de 1968, donde muchos medios celebraron aquel triunfo minifaldero como un logro del régimen. En todo caso, fue un éxito de la única televisión entonces existente, TVE. España no era una potencia musical pop pero, dos años antes, había sido el punto de partida del ‘Black is black’, de Los Bravos, luego número uno en medio mundo; se trataba de un producto paneuropeo (cantante alemán, músicos y compositores británicos) dirigido por el francés Alain Milhaud, residente en Madrid, pero se comercializó como creación de un grupo español.

En 1968, TVE disfrutaba de tal omnipotencia que exigió a las discográficas nacionales que presentaran sus próximos grandes lanzamientos para elegir la canción que iría a Eurovisión. En esa preselección coincidieron el Dúo Dinámico, con ‘La, la, la’, y Joan Manuel Serrat, que debutaba como cantante en castellano con ‘El titiritero’. Trabajaban para sellos diferentes pero compartían representante: José María Lasso de la Vega. Y saltó la chispa: concursar con ‘La, la, la’ pero interpretada por Serrat. A su favor, el ‘sex appeal’, la juventud (26 años) y el caché de encarnar aquella expresión juvenil conocida como “canción protesta”, que no se sabía muy bien qué cosa era en un país sometido a la censura.

Dicho y hecho. No hubo límite de gastos: se encargaron unos arreglos nítidamente festivaleros, firmados por el alemán Bert Kaempfert. Serrat grabó versiones en castellano, catalán, inglés, italiano, francés y portugués. Para ‘el noi del Poble Sec’ se abría la perspectiva de una carrera internacional. Estaba deslumbrado, lógicamente.

Para entender lo que ocurrió a continuación conviene recurrir a los textos del locutor Ángel Casas, que entonces ejercía de periodista musical y cubrió aquel choque de sensibilidades. Serrat fue sometido a una fortísima presión por la llamada ‘gauche divine’, nebuloso clan barcelonés del que formaba parte. Los argumentos: era una traición al catalanismo cultural que él representaba, una concesión a la TV franquista y, desde luego, le colocaba en el territorio de la canción comercial.

Serrat propuso a Juan José Rosón, entonces director efectivo de TVE, cantar ‘La, la, la’ en catalán. Buscando un compromiso, Joan Manuel hasta sugirió aderezarlo con una estrofa en catalán. De ninguna manera, respondió Rosón, que le avisó: “te convertirás en un artista provinciano, cuando tienes todo el mundo a tu alcance”. Mientras, la maquinaria de TVE seguía en marcha: se grabó un clip apresurado del ‘La, la, la’ original en los exteriores de Prado del Rey, en medio de un agitado calendario de visitas promocionales a otras televisiones europeas.

Escoltado por el locutor Federico Gallo y el presentador Artur Kaps, Serrat salía de un plató en París cuando se enteró de la decisión de TVE: iba a ser reemplazado por Massiel, que grababa para su misma compañía, Zafiro; también estaba identificada con una cierta ‘protesta’ (y más acostumbrada que él a los festivales competitivos). Gallo le presentó un documento infame que debía firmar, pidiendo perdón y eximiendo de toda responsabilidad a TVE. Serrat se negó; Gallo volvió a Madrid mientras el cantante, en un ‘drugstore’ de Campos Elíseos, era consolado por Kaps, hombre sabio que le profetizó que superaría cualquier veto. Efectivamente, entonces funcionaban las listas negras en TVE, y Serrat desapareció de la pequeña pantalla, que no se hizo eco de su posterior “carta abierta a la opinión pública española”.

Lo demás es asunto bien conocido: hasta ha quedado reflejado en la serie ‘Cuéntame’. Massiel volvió entre el delirio nacional y descubrió que había mordido un caramelo envenenado. A diferencia de colegas como Raphael, se negó a que Franco le impusiera el Lazo de Isabel la Católica, concedido ‘ipso facto’ tras triunfar en Londres. Se podría afirmar que ha sido víctima de la ‘maldición de Eurovisión’: una anécdota que ha eclipsado el resto de su quehacer profesional.

Y luego, la acción corrosiva de la rumorología. Desde el disparate de inventar maletines llenos de dinero, procedentes de Banca Catalana, para influir en la decisión de Serrat, a minimizar la victoria de Massiel como fruto de maniobras franquistas. Siempre se habló de que funcionarios de TVE viajaron por Europa antes del festival, consiguiendo votos a cambio de comprar series de países del Este y favores diversos. ¿La verdad? Si esos planes existieron, detrás solo pudo haber un espejismo o genuina picaresca berlanguiana: votaban 17 jurados, tan dispersos como heterogéneos.

jueves, 5 de abril de 2018

#hemeroteca #cofradias #delitosdeodio | No sólo linchaban a Ana Julia

Imagen: El Diario / Quema de Judas en Coripe, Sevilla, el Domingo de Resurrección
No sólo linchaban a Ana Julia.
Este año ha sido probablemente de los más celebrados: además de tener la oportunidad de linchar a la representación de una mujer se sumaba el de tirotear y quemar la de una inmigrante y encima negra.
Barbijaputa | El Diario, 2018-04-05
https://www.eldiario.es/zonacritica/ana_julia-barbijaputa-coripe-muneca_6_757734237.html

Ayer nos enteramos de que una localidad sevillana, Coripe, tiene como costumbre construir muñecos de paja que representan a personas conocidas, para luego lincharlas. La quema del Judas, la llaman.

Leo estupefacta que otros años se han quemado a las representaciones de Eva Sannum (ex del rey Felipe, el 'preparao') y de Bárbara Rey. Ésta última, según los medios, por haber aireado su relación con el rey Juan Carlos.

También han quemado a las figuras de Iñaki Urdangarín (viendo el percal que se trae esta gente con la monarquía, cabe concluir que lo quemaron por traición a la Corona), y del asesino de Marta del Castillo.

La misoginia de esta tradición no puede ser más sangrante: ponen al mismo nivel a alguien como Eva Sannum (que no sé ustedes pero yo no sé ni qué voz tiene, jamás la escuché ni hablar) con el asesino de Marta del Castillo o con alguien que aprovechando su posición se lucra (por supuesto, impunemente) como Urdangarín.

Este año ha sido probablemente de los más celebrados: además de tener la oportunidad de linchar a la representación de una mujer se sumaba el de tirotear y quemar la de una inmigrante y encima negra. ¿Por qué? Porque en el imaginario colectivo las mujeres somos seres perversos, sí, (las viudas negras, las locas, las de las denuncias falsas, las desalmadas madrastras de Disney, las zorras destroza-hogares, las Yoko Ono destroza-grupos de amigotes, etc.) pero si le sumamos que la mujer era inmigrante (es decir, una vaga, una interesada que viene aquí a robarnos el trabajo, a no pagar impuestos y a vivir de ayudas) y además negra (imposible confiar en ella, seguro que a poco que te despistes te roba hasta el alma, a ver si no te hace incluso vudú, etc.), nos queda como resultado la muñeca de alguien cualquiera de esos que se revuelcan en el imaginario colectivo: no sólo quemar a Ana Julia, sino quemar a todo lo que odiamos aunque sea una construcción irreal.

Las fuentes que denunciaron la quema del muñeco de Ana Julia aseguran que "se escucharon expresiones vejatorias y humillantes que hacían referencia a su condición de mujer negra, jaleando el linchamiento y la violencia". Yo no estaba cuando quemaron el muñeco de Urdagarín, pero me apuesto lo que quieran que no fue al grito de "blanco de mierda" o "heterosexual asqueroso" o "puto, zorro".

El caso del linchamiento al muñeco de Ana Julia es, además, especialmente sangrante porque la propia madre de Gabriel ha pedido por activa y por pasiva que no se lanzasen mensajes de odio y que, por favor, el recuerdo que quedara de su hijo no fuera el de esta mujer, sino el de las muestras de afecto que habían recibido durante los días que duró su búsqueda. Pero, ¿qué más da lo que diga la persona que más ha sufrido la pérdida del niño cuando hay un montón de gente a quien se le está haciendo bola la ignorancia y el odio? ¿Cómo se le explica a esos miembros de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos que decidieron que se quemara a Ana Julia este año (sí, es la AMPA quien lo decide anualmente) que lo último que necesita nuestra sociedad son representaciones de violencia machista y xenófoba? ¿Cómo se le dice que están contaminando a sus hijos de ambas lacras al vitorear un teatro tan repugnante como ése? Y no sólo a ellos, sino a todas las personas que, a su vez, han aplaudido desde todos los puntos de nuestra geografía esta iniciativa.

¿Saben lo peor? Que el mismo día que conocíamos esta noticia, también salía otra en los medios (menos viral, por supuesto): el ministro Montoro desvelaba que en los Presupuestos Generales del Estado para 2018 no se han incluido los 200 millones de euros para financiar este año la lucha contra la violencia machista, sino sólo 80, rompiendo así el famoso pacto de Estado con el que tantas medallas se colgaron.

Seguiremos sufriendo la quema (figuradamente y no) de mujeres sin que los responsables de impedirlo a toda costa sean siquiera salpicados por el descrédito o la indignación. Seguiremos escuchando que la lucha feminista sólo "busca enfrentar a "hombres y mujeres" y obviando que ya existe una guerra clara con bajas en sólo uno de los bandos: el nuestro.
Una localidad de Sevilla "lincha" a la muñeca de Ana Julia, la asesina confesa del niño Gabriel.
Movimiento contra la Intolerancia ha denunciado los hechos que han tenido lugar en Coripe a la Fiscalía de Delitos de Odio de Sevilla. Aseguran que "se escucharon expresiones vejatorias y humillantes que hacían referencia a su condición de mujer negra, jaleando el linchamiento y la violencia" y en presencia de menores. Otros años, las figuras "linchadas" han sido Bárbara Rey, Eva Sannum o Iñaqui Urdangarín.
El Diario, 2018-04-04
https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/localidad-Sevilla-Ana-Julia-Gabriel_0_757325133.html

El pasado domingo de Pascua, en la localidad de Coripe, se llevó a cabo la tradicional Quema de Judas en la Plaza principal del pueblo. Fue en este acto donde tuvo lugar el linchamiento de una muñeca, hecha de tela y de paja, que representaba a una mujer negra, con peluca rizada, que representaba a Ana Julia, la asesina confesa del niño Gabriel en Almería. La acción tuvo lugar "en un acto popular y delante de menores, donde se profirieron vejaciones racistas y violentas", incluidos disparos.

Así describe lo hechos, grabados en vídeo y reproducidos en redes sociales y algún medio, Movimiento contra la Intolerancia, que los ha denunciado ante la Fiscalía de Delitos de Odio de Sevilla. No es la primera vez que se "lincha" a una persona de manera ficticia, ya que la quema del judas es una tradición de la localidad calificada de interés turístico. De hecho, el año pasado se quemó a Barbara Rey, y en otras ocasiones a Eva Sannum, Iñaqui Undargarín o el asesino de Marta del Castillo. La persona que se representa en la quema es elegida por el AMPA del colegio de Coripe.

Expresiones "vejatorias y humillantes"

"La citada muñeca representativa de Ana Julia fue llevada a la plaza escoltada por unos hombres vestidos de escopeteros que antes de colgarla le atizaron varios golpes para después ser tiroteada con munición de salva, hasta que empezó a arder quemándose en su totalidad", explica el comunicado de la organización. Afirman que durante los hechos " se escucharon expresiones vejatorias y humillantes que hacían referencia a su condición de mujer negra, jaleando el linchamiento y la violencia". Consideran agravante que todo este suceso tuviera lugar en un "contexto popular" y con menores como testigos.

Por todo ello, Movimiento contra la Intolerancia ha solicitado a la Fiscalía "la apertura de diligencias de investigación que clarifiquen responsabilidades ante estos hechos" apelando a un posible delito contra las libertades y derechos fundamentales del artículo 510 del Código Penal. La ONG considera que estos hechos "son contrarios a los más elementales principios del derecho reparador y que obvian el necesario interés del menor que ha de ser protegido en todo momento" ya que "públicamente se fomenta el odio y la violencia hacia la muñeca representativa de la confesa criminal del niño Gabriel y donde podrían desarrollarse estereotipos y prejuicios de naturaleza racista, misógina y xenófoba".

#hemeroteca #cuerpos | Mujeres rapadas: las humilladas del pasado son las heroínas del presente

Imagen: El País / Tessa Asplund
Mujeres rapadas: las humilladas del pasado son las heroínas del presente.
La cultura pop y una nueva generación de activistas rompen con los estereotipos de la feminidad y la sexualidad asociados al pelo.
Noelia Ramírez | SModa, El País, 2018-04-05
https://smoda.elpais.com/belleza/mujeres-rapadas-las-humilladas-del-pasado-son-las-heroinas-del-presente/

“¿Es que has cortado con alguien?”. Una y otra vez la misma pregunta. La misma que Rose McGowan no dejó de escuchar en noviembre de 2015, fecha en la que se rapó la cabeza, contradiciendo todo lo que su agente le había recomendado (“o tienes melena o los hombres de Hollywood no te darán papeles porque no van a querer follar contigo, y si no quieren follar contigo, no te darán papeles. Consérvala”). Se rapó para no sexualizarse más porque “me sentía como una muñeca hinchable, de esas que tienen el agujero en la boca”. Lo que le sorprendió al hacerlo es que todo el mundo asumiese que se había hecho el clásico corte de la ruptura. Por un hombre. El rapado post corazón roto. “Todas esas preguntas me parecieron sexistas, estereotípicas y descorazonadoras”, escribe en ‘Brave’ (Valiente), las memorias que publicó hace unos meses donde narra cómo Harvey Weinstein la violó en 1997 y cómo fue la primera actriz en dar los pasos necesarios y alzar la voz para poner en jaque a toda una industria cómplice con el acoso sexual y las abusos de poder. La portada de su libro, simbólicamente, capta el momento en el que una maquinilla afeita su cabeza de forma catártica. “Sin pelo no te preocupas. Sinceramente, es liberador”, defiende desde que se deshizo de uno de los símbolos de su carrera. “Es como si lo pudiésemos ser una cosa: pelo”.

Su insurrección capilar supuso un punto de inflexión y llamada a la rebelión frente a la connotación de su imagen durante toda su carrera. Su ‘bob’ perfecto en el trío sexual violento de 'The Doom Generation' (1995), su melenita cobriza de vecinita como 'Paige en Embrujadas' o su pelazo salvaje de mujer con pierna-ametralladora en 'Grindhouse' (2007). Mcgowan se rapó y sí supuso una ruptura: la suya con todos los arquetipos hipersexualizados de su carrera. Dos años después de hacerlo, su imagen se ha convertido en un revulsivo incómodo contra la industria. Visita los platós en chándal con capucha, se sienta como un indio en las entrevistas y se ríe en la cara de los presentadores que tienen que ir en traje en los ‘late nights’ (véase, Stephen Colbert). Su cabeza rapada es un símbolo de orgullo y supervivencia a un Hollywood que (supuestamente) nunca más será.

La intérprete se alinea en una nueva avanzadilla de mujeres rapadas en primeras filas del activismo global huyendo de estereotipos. Ahí está Tessa Asplund, cuya foto enfrentándose a una manifestación neonazi en Suecia dio la vuelta al mundo; Adwoah Aboa, la supermodelo activista –fundadora de Gurls Talk– que ha hecho de su rapado una vía de escape a la omnipresencia de caucásicas con melena a lo Bündchen en la moda femenina o Emma Gonzalez, la adolescente superviviente al tiroteo en un instituto de Parkland (Florida) que se ha erigido en voz y rostro de la rebelión del #NeverAgain, el movimiento estudiantil que pide reformar la legislación de las armas en EEUU. A González la extrema derecha la insulta llamándola “lesbiana cabeza rapada” (un republicano aspirante a las estatales de Maine tuvo que retirar su candidatura tras un tuit ofensivo) y su corte de pelo ha generado tanto revuelo que hasta ‘Teen Vogue’ le dedicó una pieza al peinado del momento. La adolescente ofrecía una respuesta muy en línea con el salto generacional que vivimos: No, su peinado no es un alegato feminista. Se rapó como solución práctica ante el calor y porque tener melena supone gastos y cuidados. Fue por pura comodidad. “Vivo en Florida. El pelo es como un suéter extra que me veo obligada a llevar”.

La potente simbología de sexualidad asociada a la cabellera femenina ha sido una constante sociocultural históricamente. El fervor que despertó el corte ‘pixie’ de Vidal Sassoon a Mia Farrow en 1967 para ‘La semilla del diablo’ certifica esa fascinación por ver a una mujer perdiendo a uno de sus supuestos estandartes de feminidad. El corte, por el que se dice que Polanski pagó más de 5.000 dólares al célebre peluquero para que volase desde Londres, fue todo un espectáculo con producción propia: al rapado acudieron fotógrafos y periodistas que narraron el suceso en los medios, en Life y en los noticieros que se pasaban en el cine antes de la proyección de la cinta. La leyenda diría que Frank Sinatra pidió los papeles del divorcio nada más ver a su mujer con tal aspecto, pero nada más lejos de la realidad. La propia Farrow lo desmentiría décadas después: a Sinatra le encantaba su corte, ella ya llevaba el pelo corto en 'Peyton Place', en ‘La Semilla del diablo’ llevaba peluca en las primeras escenas y Sassoon y su cacareado corte apenas consistió en retocar un par de centímetros un ‘pixie’ con el que ya llevaba meses a cuestas.

“Incluso en las películas, la mujer calva o rapada siempre tiene que jusficarse”, lamenta Min Li Chan en su ensayo personal ¿Qué representa una mujer calva? (‘Buzzfeed Reader’), donde recuerda los casos de Sigourney Weaver en ‘Alien 3’ (rapada para evitar violaciones en la cárcel) o el icónico afeitado entre lágrimas de Evey Hammond, el personaje de Natlie Portman en ‘V de Vendetta’. “Evey mantendrá su afeitado cuando sea liberada: lo que una vez fue símbolo de violación se transmuta a otro de resistencia a la tiranía y la conformidad”, apunta la ensayista. El testigo de esa nueva simbología de guerreras rapadas contra un sistema opresor lo recogería Charlize Theron como heroína indiscutible en ‘Mad Max: Furia en la carretera’, generando nuevos referentes de fortaleza femenina a las nuevas generaciones. Fue en Imperator Furiosa en quién, precisamente, pensó Millie Bobby Brown cuando se tuvo que afeitar el cráneo para dar vida a Eleven en ‘Stranger Things’. “Raparme fue lo más empoderador que hice en mi vida”, contaría en sus redes.

La connotación humillante (‘V de Vendetta’) o arrebato forzado del poder sexual (‘Alien’) también se enmienda en el cine. En la reciente ‘Black Panther’ no hay traumas para las rapadas. Oyoke (Danai Gurira) lidera un ejército de mujeres calvas. Su alopecia simboliza una estirpe de mujeres guerreras y fuertes. En una de las escenas, la lideresa lanza una peluca que portaba como disfraz como arma contra su enemigo y descubre su cabeza afeitada con orgullo. La propia intérprete lo ha enfatizado este gesto durante la promoción del film: “Okoye resiente la peluca. Ella no la quiere ni la necesita. Tiene un tatuaje en su cuero cabelludo con su rango, y este la hace sentir poderosa. La película muestra cómo hay maneras infinitas de ser una mujer sin las trabas de las normas de género“.

La humillación histórica: las rapadas del franquismo
La liberación de las rapadas rompe con un legado patriarcal atado a la sumisión y la vejación del cuerpo femenino. En 1944, unas 20.000 francesas fueron rapadas por orden de su gobierno. Fue el ‘castigo’ que los aliados impusieron a sus ciudadanas, acusadas de colaboracionismo con el ejército alemán (en la mayoría de casos, por mantener relaciones sexuales con los nazis). La humillación y cosificación sexual de las mujeres en conflictos y guerras no entiende de ideología. En España se vivieron estampas similares durante y después de la Guerra Civil. Tal y como recogía la muestra 'Yo soy. Memoria de lmuvas rapadas' en el Muvim de Valencia, el bando franquista afeitaba a las mujeres por motivos tan dispares como haberse significado políticamente, haber dado agua a soldados republicanos o haberse tumbado a tomar el sol, en bañador, en la playa de la Malva-rosa en la década de los 40.

Existen pocas imágenes de las mujeres peladas del franquismo, pero un historiador, Arcángel Bedmar, se ha dispuesto a tratar de localizar a sus protagonistas y ponerlas en contexto. “Las afeitaban en los cuarteles de la Guardia Civil y en las sedes de la Falange. A algunas de estas mujeres se les dejaba un pequeño mechón de pelo en la cabeza en el que luego se les colocaba un lacito con los colores de la bandera monárquica. Generalmente, el rapado iba acompañado de la ingesta obligada de aceite de ricino, un laxante que tenía como fin simbólico ‘arrojar el comunismo del cuerpo'”, aclara el también miembro del Comité Asesor de la Cátedra de Memoria Histórica del Siglo XX de la Universidad Complutense de Madrid.

El trauma pervive en las víctimas. “El miedo, la vergüenza y el deseo de no recordar algo tan doloroso aún persiste”, resume Bedmar, que se ha topado con más de una negativa al tratar de recordar estos episodios con las protagonistas de las fotos. “Solo puede contactar directamente en Montilla (Córdoba) con una mujer que todo el mundo decía que había sido rapada, pero ella lo negaba, así que no conseguí ninguna información. En ese mismo pueblo concerté una entrevista con una señora pelada, y en el último momento se echó para atrás. Otras que quedaban vivas también se negaron a testimoniar sobre el tema. De hecho, cuando la Junta de Andalucía legisló en 2010 que estas mujeres pudieran cobrar una indemnización por los vejámenes que habían sufrido, parece que solo menos de 200 se acogieron a la medida, aunque es verdad que muchas ya habían muerto”, apunta.

El historiador enfatiza el carácter de represión sexuada de los afeitados. “Aquellas mujeres recibieron castigos por su condición de mujeres, sin que estos mismos castigos se aplicaran a los hombres, al menos de manera habitual”, cuenta y recuerda que además del rapado de cabeza, forzarlas a ingerir aceite de ricino y desfilar por las calles, llevarlas a limpiar el cuartel de la Guardia Civil o la sede de la Falange, y utilizar detenciones y torturas para que delataran a sus familiares varones que se habían escondido o habían huido, se “les hacían comentarios soeces, sufrían amenazas de agresión sexual, abusos y violaciones, debían soportar el asedio de quienes les solicitaban favores sexuales a cambio de gestiones para favorecer a familiares encarcelados e incluso se les imponía la prohibición de llevar luto por sus seres queridos asesinados”. Tres generaciones después, aquellas rapadas que escondían su afeitado bajo pañuelos como si de una letra escarlata se tratara ya no son las humilladas de los represores. Aquel estigma se ha transformado en un estandarte de fortaleza y dignidad femenina de las nuevas justicieras.