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lunes, 25 de abril de 2016

#hemeroteca #homofobia | "España me pide pruebas de los ataques en Marruecos por ser lesbiana, pero cuando huyes no piensas"

Imagen: El Diario / Rida, nombre ficticio, muestra sus cicatrices
"España me pide pruebas de los ataques en Marruecos por ser lesbiana, pero cuando huyes no piensas".
Cerca de 50 hombres y mujeres marroquíes llevan hasta seis meses atrapados en Melilla a la espera de que se resuelva su petición de asilo por motivos de orientación sexual. Aseguran huir de las palizas, el escarnio y el Código Penal de su país, que castiga la homosexualidad con penas de prisión. "Cuando te conocen en tu pueblo te vas a Casablanca, cuando te conocen en Casablanca tienes que cambiar a Rabat, cuando te conocen en Rabat tienes que cambiar a… y al final sólo te queda esto".
Néstor Cenizo | El Diario, 2016-04-25
http://www.eldiario.es/desalambre/homosexuales-marroquies-auxilio-Europa-pudiera_0_507800099.html

Algunos viven a escasos kilómetros de las personas de las que aseguran huir. Escaparon a Melilla con una aspiración: "Nos gustaría poder tomar un café con nuestro novio, comer juntos, cenar juntos, ir a la discoteca… y casarnos", comenta una de las cerca de 50 personas que residen en la ciudad fronteriza desde hace cerca de 6 meses mientras esperan a que se resuelva su petición de asilo por motivos de orientación sexual.

"Una vez conocí a alguien. Pensaba que era gay. Pero cuando llegamos a su casa me pegó y me tuvo tres días encerrado. Llamaba a sus amigos: "Trae whisky, que tengo al maricón". Me engañó. Me robó toda la ropa y el móvil. Pero si denuncio, lo primero que harán será meterme en la cárcel por gay", corre a explicar uno de ellos.

Ninguno quiere aparecer con su verdadero nombre en este reportaje, excepto quien lo empezó todo. Driss El Arkoubi fue, asegura él, el primer marroquí que pidió asilo en España por ser homosexual en Marruecos. Llegó a Melilla en 2013, pero al cabo de nueve meses su solicitud fue denegada y él, expulsado. El 23 de diciembre de 2015 volvió a Melilla. Acababa de recibir una nueva paliza y sufrir una violación, por lo que volvió a presentar su petición.

El estigma social se traduce en represión y brutalidad y muchos de estos chicos relatan episodios de abusos, palizas, robos y extorsión. "Es común que te graben y amenacen con enviar el vídeo o a las fotos a la familia. Casi todos hemos pasado por eso. A mí me han grabado en una cámara de vigilancia y han enviado el vídeo a casa de mis padres. Mi padre se enteró de que era gay por ese vídeo. Me pegó y tuve que irme a Rabat", relata Abdullah.

Rida se levanta la camiseta y muestra un torso con varias marcas porque quiere contar su historia. Las cicatrices son el recuerdo de una visita a Casablanca, donde vive su familia. "Conocí a un chico y nos veíamos casi a diario. Un día quedamos a solas en un sitio apartado. Cuando miré había seis personas alrededor y empezaron a pegarme. El chico consiguió escapar pero yo no. Desperté en el hospital. Me preguntaban, pero yo no sé quién me pegó. No pude contarlo a mis padres, sólo les dije que me asaltaron en el camino".

Sólo algunos han encontrado en sus madres la complicidad del silencio. Cuando no sufren violencia reciben desprecio: "Yo no puedo salir de casa con mi familia, porque me insultarán delante de ellos".

El artículo 489 del Código Penal de Marruecos dice: "Se castiga con pena de prisión de seis meses a tres años y una multa de 200 a 1.000 dirhams, a menos que el hecho constituya una infracción más grave, a cualquiera que cometa un acto impúdico o contra natura con un individuo de su mismo sexo".

"Tres meses en una prisión marroquí, más largos que 30 años"
Karim (nombre ficticio), de 28 años, asegura que ha pasado por la cárcel en tres ocasiones de tres meses cada una. Su proceso consistió, explica, en un juicio público, sometido a las miradas de desprecio de su familia y sus vecinos y a la decisión de un juez que le dijo: "Tú no hables, que pareces una mujer". A la condena inicial, de dos meses, el juez sumó otro mes porque, dice, quiso mostrar en la sala la herida provocada supuestamente por los policías. "Tres meses en una cárcel de Marruecos son más largos que 30 años".

Desde entonces no ha vuelto a casa. "Pero a mí me gustan los hombres, no las mujeres. No puedo hacer nada". Karim, que sufrió los abusos de un profesor cuando era un niño, tenía una peluquería que tuvo que cerrar. Una tarde destrozaron el local y rociaron el suelo de gasolina, relata.

El caso de los dos hombres de Beni Mellal condenados tras sufrir una brutal paliza tuvo un notable eco mediático dentro y fuera de Marruecos. Fueron exhibidos desnudos y grabados en vídeo después de ser golpeados por cinco hombres que entraron en una vivienda privada.

El juicio movilizó a decenas de manifestantes a favor de los agresores, pero también mostró un problema que, según explica Samir Bargachi, lleva desde los años 60 sin evolucionar. En los últimos años han aparecido nuevas asociaciones, se editan nuevas revistas y activistas con relevancia pública han aparecido en los medios generalistas para exigir avances.

"Es de esperar que esto genere algún tipo de violencia como reacción. Lo que vivimos ahora es resultado de la mayor visibilidad" , opina Bargachi, portavoz en España de Kifkik, una de las asociaciones por la integración del colectivo LGBT pioneras en Marruecos. La cobertura del caso de Beni Mellal ha sido "neutral, incluso positiva en algunos casos", y esto es muestra de una mejora en el discurso público, según Bargachi.

En julio del año pasado el ministro de Comunicación, ejerciendo como portavoz del Gobierno marroquí, condenó una agresión homófoba sufrida por un hombre en Fez. Mustapha El Khalfi dijo entonces que en lugar de "tomarse la justicia por su mano", los ciudadanos debían dejar que los jueces se ocupen de esos casos. El artículo 459 no parece estar en cuestión, y a esto se añaden los linchamientos y el escarnio, incómodos también para el gobierno marroquí por cuanto ponen en tela de juicio la capacidad del Estado para aplicar la ley, opina Bargachi.

Seis meses de espera en el CETI y hasta cuatro entrevistas
En este contexto, decenas de marroquíes han llegado a Melilla buscando el amparo de Europa. Algunos vienen de Nador, apenas a una decena de kilómetros. Por eso no quieren ver sus rostros en el periódico. El hermano de Hakima, la única mujer que se atreve a hablar, ha pasado más de una vez por la puerta del CETI mostrando su foto y preguntando por ella. Hakima tuvo su primera novia con catorce y su hermano las descubrió en la misma habitación. A la novia la echó a patadas y a ella la atacó con un cuchillo. La única prueba son unas cicatrices: "Me han pedido que dé pruebas de todo esto, pero cuando alguien huye no piensa en traer nada".

Como Hakima, algunos dicen tener familiares en pueblos cercanos. Se sienten encarcelados apenas a kilómetros de aquellos a quienes temen. La mayoría lleva entre cinco y seis meses en el CETI, se impacientan y se quejan del traslado a la península de un residente que no figuraba en la lista que se anuncia a principios de semana.

La Oficina de Asilo y Refugio, encargada de ordenar las salidas, realizará entrevistas telemáticas con el fin de agilizar los trámites, aunque ellos explican que ya han pasado por esto muchas veces y relatan hasta cuatro entrevistas presenciales en las que se les formulan cuestiones para contrastar su relato, algunas de ellas muy personales. Quienes no obtengan el asilo serán devueltos a Marruecos con una orden de expulsión válida por cinco años, les han advertido. Se trata de disuadir las solicitudes falsas.

¿Creen que algún día Marruecos cambiará? "No creo, porque hay que cambiar al pueblo. Y no puedes cambiar 30 millones de personas", contesta Abdullah, antes de traducir la pregunta y que se forme el alboroto. "No estaría aquí si pudiera vivir en Marruecos", insisten.

Rida, el chico que se despertó en el hospital después de una agresión salvaje, se justifica por pedir asilo: "Yo no sabía qué es esto del asilo. No he estudiado. Ahora cuando paseo por la calle, en mi pueblo, la gente me señala. Cuando te conocen en tu pueblo te vas a Casablanca; cuando te conocen en Casablanca tienes que cambiar a Rabat, cuando te conocen en Rabat tienes que cambiar a… y al final sólo te queda esto".

viernes, 15 de abril de 2016

#hemeroteca #lgybifobia | Voces contra la homofobia marroquí

Imagen: El País / Concentración en apoyo a los agresores de Beni Melal
Voces contra la homofobia marroquí.
El pequeño colectivo clandestino Aswat (Voces) lucha contra el acoso y la discriminación.
Francisco Peregil | El País, 2016-04-15
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/15/actualidad/1460731309_635539.html

Pongamos que él se llama Hasán y ella Zora. No quieren dar sus verdaderos nombres, ni siquiera aparecer de espaldas en una foto. La razón de tantas prevenciones es el artículo 489 del Código Penal, que prevé en Marruecos penas que de hasta tres años de cárcel, como sucede en Túnez y Argelia. Zora tiene 31 años y disfruta de trabajo estable. Solo se atrevió hace tres años a hablarle a su madre con franqueza.“Intenté usar palabras vagas. Le confesé que yo me sentía distinta de las otras mujeres. Y después de un rato le pregunté: ‘¿Me aceptas como soy?’ Me dijo que no. Pero yo creo que fue la reacción del momento, el susto. Después hemos seguido con nuestra relación igual que antes. Pero sin mencionar nunca mi orientación sexual, sin que me haya vuelto a preguntar sobre el tema. Eso es muy típico de Marruecos. Es el país de la contradicción y de la hipocresía”.

El 9 de marzo cinco hombres entraron en la casa de un homosexual que yacía en la cama con su pareja en la ciudad de Beni Melal. Los golpearon, los insultaron y los sacaron desnudos a la calle mientras filmaban la escena con un teléfono y la difundían dos semanas después en Internet. En un primer juicio, una de las víctimas fue sentenciada a cuatro meses de cárcel mientras los agresores escapaban en libertad condicional. El caso trascendió, escandalizó a los medios marroquíes más progresistas y trascendió las fronteras del país. Pero esta semana, en una segunda vista, los jueces determinaron que las víctimas sean condenadas con 3 y 4 meses de prisión condicional, con lo cual no irán a la cárcel, mientras que dos de los agresores estarán presos durante medio año. En Beni Melal, un municipio de 163.000 habitantes, a unas tres horas en coche desde Rabat, ya se han celebrado varias manifestaciones en contra de los dos homosexuales y a favor de sus agresores.

El entorno en el que Hasán y Zora viven se puede resumir con la mención de cuatro casos recientes: en junio fueron detenidos en Rabat dos hombres “en flagrante delito” de homosexualidad, según la ficha policial. Sus nombres y domicilios fueron difundidos por un canal público de televisión, lo cual provocó que se organizaran sendas manifestaciones frente a sus domicilios. En julio del año pasado una turba apaleó y desnudó en Fez a un supuesto travesti. En septiembre también golpearon y desnudaron a un joven de 17 años en Casablanca. En ambos casos fueron difundidos los vídeos en Internet y arrestados algunos de los agresores.

Hasán tiene 26 años y mantiene una relación estable con un hombre. Pero su familia y su entorno no lo saben. O al menos, él no les dice nada. “A mí nunca me han golpeado. Pero la homosexualidad aquí es un estigma social, un pecado y un crimen. Son tres razones poderosas para no hablar”, explica. Desde pequeño supo que era distinto de la mayoría de sus amigos. “Pero no sabía en qué consistía esa diferencia. No conocía tampoco el concepto de homosexualidad. Y a los 18 años supe que esa era mi identidad. Descubrí también que no soy ningún enfermo mental ni un pervertido y lo acepté”.

Las veces que ha ligado han sido casi siempre por Internet. “Con un desconocido jamás me atrevería en la calle. Es muy peligroso”. Zora y Hasán pertenecen al colectivo clandestino Aswat (voces), que lucha contra la discriminación sexual. Les gustaría decir que lo integran mil personas, pero en realidad son apenas 15, sin ninguna jerarquía entre ellos. No obstante, sus mensajes llegan cada vez más lejos.

Aseguran que vivir junto a sus parejas en un piso es relativamente fácil, siempre y cuando mantengan las apariencias ante el exterior. “Todo en Marruecos gira en torno a las apariencias”, explica Zora. “Si alguien en la calle te ve algo raro se siente legitimado para llamar a tus padres o incluso a la policía. En un bar de Casablanca estaba con mi exnovia a punto de besarnos y el dueño del local nos echó. Enfrente había una pareja heterosexual besándose y le pregunté que por qué ellos podían y nosotras no. Me dijo que este es un país musulmán y con ellos no pasaba nada”.

Zora vivió tres años con su exnovia en Rabat y no sufrió grandes problemas. “Los únicos percances vinieron por nuestra militancia. Las dos pertenecemos al colectivo Aswat. Así que cuando el año pasado hubo detenciones de homosexuales y el colectivo se movilizó un policía se dedicó a vigilar nuestra casa”.

Tanto Zora como Hasán afirman que quienes más sufren en esta sociedad son las personas transgénero. “Ellas no pueden fingir como lo hacemos nosotros. Un miembro de nuestra organización aprovechó un día que caminaba por una calle vacía para andar tal cual es realmente y tal como se siente en su interior. Pero alguien lo vio y comenzó a apedrearlo. Y a él solo le quedó la opción de salir corriendo”.

Zora y Hasán no sueñan con irse de Marruecos. “Yo solo quiero despertarme una mañana y no tener miedo a expresarme”, dice Zora. “Estoy cansada de una sociedad que persigue a los diferentes. Mi deseo es que desaparezca el artículo 489 del código penal, el que castiga la homosexualidad”.

Ni el Gobierno ni la oposición pretenden reformar ese artículo. Zora y Hasán asumen que aún queda bastante tiempo para alcanzar sus sueños, pero creen que ya se ha avanzado mucho en los últimos años. “Al menos hemos llevado el debate a la sociedad. Antes ni siquiera se hablaba de esto”, aclara Hasán. “Nos hemos dado a conocer dentro y fuera del país”, añade Zora, “y ahora sería muy difícil para el Estado cortar nuestro trabajo de golpe”.

lunes, 11 de abril de 2016

#hemeroteca #homofobia | La presión mediática consigue rebajar la condena de los homosexuales agredidos en Marruecos

Imagen: El Diario / Manifestación a favor de los agresores
La presión mediática consigue rebajar la condena de los homosexuales agredidos en Marruecos.
Los agresores publicaron un vídeo donde aparecen un grupo de jóvenes atacando a los dos homosexuales desnudos y ensangrentados. Los vecinos del barrio de una de las víctimas censuran la homosexualidad y han estado manifestándose para que liberen a los agresores.
Elena González | El Diario, 2016-04-11
http://www.eldiario.es/desalambre/mediatica-consigue-homosexuales-linchados-Marruecos_0_504300561.html

Abdelaziz R., de 37 años, ha sido condenado por homosexualidad a tres meses de prisión -en suspenso- en el tribunal de Beni Mellal, en el centro del país, por lo que hoy mismo saldrá de la cárcel, según ha informado su abogado a El Diario. El caso ha tenido una amplia repercusión mediática en Marruecos porque el condenado fue exhibido desnudo en público, agredido y grabado en vídeo junto a su pareja por un grupo de vecinos del barrio de Aït Thaysh, donde se produjo el asalto. En cuanto a los agresores, que también han pasado hoy por el tribunal para escuchar el veredicto por "agresión con arma blanca, allanamiento de morada y publicación de un vídeo contra la moral", dos de ellos han recibido una condena de entre 4 y 6 meses de prisión firme y otros dos han sido exculpados. Un quinto agresor, un menor, será juzgado el próximo miércoles.

En el vídeo de la agresión, que fue difundido masivamente en las redes sociales, aparece un grupo de jóvenes atacando a una pareja de hombres desnudos y ensangrentados en el interior de una vivienda que posteriormente son arrastrados sin ropa a la calle. El compañero de Abdelaziz, Abdelah B., de 54 años, fue arrestado el pasado 9 de marzo y condenado, una semana más tarde, a cuatro meses de prisión. La pena para sus agresores fue exactamente la mitad: dos meses, algo que pasó inadvertido hasta la difusión del vídeo, dos semanas más tarde. Hoy, en la sesión de apelación, la pena ha sido, como la de Abdelaziz, de 3 meses de prisión en suspenso. También quedará en libertad. "Ha sido la presión mediática la que ha conseguido este cambio de rumbo en el veredicto", señala Betty Lachgar, del colectivo MALI por las libertades individuales.

En Marruecos, la homosexualidad es un delito que se castiga con multas y penas de entre seis meses y tres años de cárcel. "No estaban en un espacio público. Estaban en una vivienda, y cada uno puede hacer en su casa lo que le plazca, es una libertad individual", señala a El Diario Brahim Hassala, el abogado que ha defendido a Abdelaziz. Lo habitual es que los abogados nieguen la homosexualidad de sus clientes. Muchos aseguran que jamás defenderían a alguien que se declara homosexual, pero la línea de defensa del letrado Hassala es distinta.

Su defendido admite que es homosexual, cuenta el abogado. Pero Hassala va más allá y ha pedido la derogación del artículo 489: "En todos los países democráticos eso no existe. Cuando la gente es adulta y hay consentimiento, ¿por qué condenarles? Además, la homosexualidad no es un crimen. Somos como somos. Es la voluntad de Dios. Yo he pedido la exculpación, pero la sentencia no está mal. Podría haber sido peor, explica".

Por si no hubiera suficiente ruido con el caso, hacia la una de la tarde dos activistas de FEMEN que se presentaron con los senos desnudos frente al tribunal, fueron arrestadas por la policía en medio de los insultos de los manifestantes. Las dos activistas, "Gala" y "Lola", van a ser expulsadas del país acusadas de "atentar contra la moral". El comunicado de la wilaya (gobierno regional) indica que "pertenecen a una organización extranjera que predica la depravación de las costumbres". En junio del año pasado, Marruecos expulsó a otras dos integrantes de FEMEN Francia que se besaron con el torso desnudo en el mausoleo Hassan II de Rabat para exigir derechos para el colectivo LGTB.

Los colectivos en defensa de la libertad sexual en Marruecos se encuentran divididos sobre la pertinencia de las manifestaciones de la organización. Una parte de ellos cree que el tipo de acciones de FEMEN son perjudiciales para avanzar en la aceptación social de sus derechos y otros opinan que son muy necesarias como revulsivo.

Junto a ellas, igual que hace una semana durante la primera audiencia del juicio, un centenar de personas ha vuelto a manifestarse este lunes frente a la corte gritando "Basta de homosexualidad", acusando al Estado de querer normalizar esta opción sexual y pidiendo la libertad de los cuatro agresores.

Megáfono en mano, Abdalah Mudalajr, del Colectivo Karama (dignidad) por los Derechos Humanos, animaba a los manifestantes en la última audiencia: "¡No queremos homosexuales aquí!, ¡Deshonráis el Islam!, ¡Animáis a la homosexualidad!". Ante la prensa extranjera, el líder de esta asociación vinculada a los islamistas del barrio de Aït Thaysh donde se produjo la agresión, moderaba su discurso: "Que vivan su vida privada como quieran, pero que no salgan en un barrio tan pequeño, que no vayan abrazados delante de la gente. Eso está bien en Francia o en España, pero no aquí", comentaba a eldiario.es.

Es imposible encontrar en el barrio a alguien que defienda a los dos condenados por homosexualidad. El ambiente es de abierta hostilidad hacia ellos. Son viejos conocidos del barrio, y no sólo por su opción sexual. El puesto de chucherías que regenta Abdelah R. en la avenida Bagdad de Aït Thaysh continúa cerrado desde su detención, con la persiana metálica echada hasta abajo. En la puerta se han reunido algunos de los vecinos que han estado manifestándose pidiendo que liberen a los agresores y allí enumeran la lista de altercados en el barrio que atribuyen al condenado: peleas, ebriedad y acoso sexual.

"No podemos permitir que alguien como él, que bebe y que se acuesta con hombres, venda caramelos a los niños", explica Mustapha, un vecino, junto al puesto de chucherías. Según el abogado Hassala, Abdelaziz cumplió un año de prisión en 2011 por homosexualidad e intento de violación. De acuerdo con un informe policial que cita el semanario TelQuel, la víctima fue un menor con discapacidad. El semanario también da cuenta de los antecedentes de Abdalah B. por prenderle fuego a una vivienda y por ebriedad en la vía pública.

"Quizás habría pasado inadvertido en una ciudad como Rabat o Casablanca, pero aquí se conoce todo el mundo. Todos saben lo que hace el de la puerta de al lado. Ellos no son buena gente", asegura Aziz. "No está bien lo que hace, tiene mala fama en el barrio, pero es cierto que tampoco se puede llegar al extremo de esta agresión", añade Issam.

De la región de Beni Mellal, entre el Medio Atlas y la llanura de Tadla, salieron miles de los marroquíes que emigraron a Francia en los años 70, y a Italia y a España en los 90. Muchos han vuelto por la crisis económica en Europa, pero siguen pensando en regresar a España algún día. "Aquí no hay trabajo, no hay nada que hacer y cuando el diablo no tiene nada que hacer, ya se sabe. Estos chicos, los agresores, todavía no tienen la cabeza amueblada, son muy jóvenes", explica Mohamed para justificar la agresión.

En 2014 se inauguró el aeropuerto de Beni Mellal y hace menos de un año que ha abierto la autovía A8 que comunica esta ciudad del centro de Marruecos con Casablanca. Hasta entonces, recorrer los 230 kilómetros de distancia que separan este municipio de 192.000 habitantes de la macro urbe y capital económica del país era una aventura por pistas mal asfaltadas y peor mantenidas y carreteras secundarias apenas iluminadas.

Todavía no hay fecha, en cambio, para acortar distancias entre ese Marruecos del barrio marginal y conservador de Aït Thaysh de Beni Mellal y ese otro Marruecos de los colectivos que se han movilizado pidiendo la derogación del artículo 489 del código penal que criminaliza la homosexualidad. Pese al amplio rechazo social en el país de esta opción sexual, 20 ONG marroquíes han firmado un manifiesto en el que pedían la libertad para los dos homosexuales.

A ellos se ha sumado HRW, que en un comunicado publicado el viernes pasado, denuncia que la justicia marroquí persigue a dos personas agredidas en su propio domicilio que mantienen una relación consentida: "Perseguirles muestra la determinación de las autoridades marroquíes de reforzar las leyes anti-homosexualidad", señala la organización.

miércoles, 30 de marzo de 2016

#hemeroteca #homofobia | Marruecos de mi vida, ¿por qué eres tan homófobo?

Imagen: Google Imágenes / Hicham Tahir
Marruecos de mi vida, ¿por qué eres tan homófobo?.
Hicham Tahir · Escritor y periodista | El Huffington Post, 2016-03-30
http://www.huffingtonpost.es/hicham-tahir/homofobia-marruecos_b_9563588.html

Marruecos mío,

Una vez más te escribo una carta, unas palabras. Ojalá lo hiciera para contarte cosas bonitas, para darte las gracias, para decirte que te quiero. O que estoy orgulloso de ti. Pero parece que se te da mejor hacernos daño que reconciliarte con nosotros.

Marruecos de mi vida, hoy me he despertado lleno de horror. Tu pueblo, tus hijos, consiguen una vez más engendrar miedo. Temor. Desesperanza con respecto a tu evolución. ¿Es que el sol de la bondad, de la generosidad y del humanismo ha abandonado tu cielo? ¿Ha dejado que te ensombrezcas bajo un odio digno de Daesh en un país que se quiere democrático?

Dos hombres. Dos ciudadanos. Dos simples humanos han sido golpeados, casi asesinados, bajo tu techo. Ellos estaban ahí, abandonados al amor, en su casa, con la puerta cerrada, cuando una manada de personas decide aplicar la ley de un Dios que creen conocer mejor que el resto. Los dos hombres desnudos se vieron cubiertos de sangre, de brazos que les infligían golpes. Dos hombres desnudos se vieron vestidos de insultos, antes de que los echaran a la calle.

¿Es ésta la imagen que tratas de dar? La de una tierra de acogida que no tiene tantos recursos y que reza, mendiga al mundo, para que unos cuantos extranjeros vengan a refugiarse al sol. ¿Qué imagen piensas ofrecer a ojos del mundo con estos comportamientos?

Marruecos mío,

Tú eres el padre o la madre de estos genes. Tú eres responsable de ellos. Si hoy en día, en este país, hemos llegado hasta ahí, es porque somos tus víctimas. Podemos hablar de la educación que nos das, podemos hablar de todas estas frustraciones que nos has creado. Podemos hablar de muchas cosas que tú has hecho en el pasado y de las que ahora estamos recogiendo sus frutos. ¿Pero con qué fin?

En el Marruecos actual no se puede ser diferente. Es demasiado arriesgado ser homosexual en tu casa. Hoy en día, no tenemos permitido querernos. Hoy en día, ni siquiera en tu propia casa te sientes seguro. Por no hablar de las calles.

Hoy dos hombres hacían el amor en su casa. Cuando esta manada de terroristas se decidió a violar la intimidad del amor. ¿Tan malo es que dos hombres, o dos mujeres, se quieran? ¿Qué educación quieres dar a tus ciudadanos? Sabes que el número de marroquíes homosexuales es tan importante que ya no puedes seguir renegando de ellos. Sabes que internet nos ha abierto las puertas. Y que, actualmente, ya no estamos solos. Ya no pensamos que somos los únicos. Hoy, la población homosexual se despierta, se libera. Tiene miedo, se esconde, pero está ahí. Está tras las pantallas. Está frustrada porque le haces creer que se equivoca. Con tu ley, con tu educación y con lo que haces pensar a la gente.

¿Sabes cuántos chicos quieren a otros chicos? ¿Sabes cuántas chicas quieren a otras chicas? Son marroquíes. Son seres humanos. Son tus hijos. Y ellos también velan por el progreso de tus tierras, de tu economía. Ellos también se reivindican marroquíes, aunque a veces cueste. Incluso han marchado por tus calles y han reclamado el Sáhara. E incluso han cantado varias veces en su vida "Allah, Al Watan, Al Malilk" [¡Alá, la patria y el rey!].

¿Pero cómo quieres tú hoy que esos jóvenes sean honestos, sinceros? Cuando Alá les promete un infierno. Cuando la patria les promete la cárcel. Cuando el rey no deroga una ley que los hace culpables de lo que son. Dame una razón para decir "estoy orgulloso de ser marroquí". Dame una razón para decir a la gente: "Tenéis que conocer mi país. Tenéis que visitar mi país". ¿Cómo puedo contar tu belleza sin parecer hipócrita? Y siendo creíble. ¿Estoy realmente enamorado de ti, de verdad estoy orgulloso de ti? ¿O estoy atrapado en la nostalgia de un barrio que me ha criado, de un país que veía con ojos de niño despreocupado?

Hace tres años que te abandoné. Y mi apego hacia ti no ha hecho más que crecer. Mi amor por ti se ha hecho más sincero. Mi odio hacia ti se ha atenuado. Mi miedo hacia ti se ha difuminado. Pero, ¿sabes por qué? Porque tuve la oportunidad de ver algo diferente. De vivir algo diferente. De respirar un aire diferente. De cantar otros aires. De soñar. Sí. Hoy puedo soñar, cosas simples, hoy puedo amar. Y ser amado. Sin temor. Sin miedo. Miedo a que hablen de mí. A que me juzguen. Miedo a que me metan en la cárcel por expresarme. Y, sin embargo, nunca he hecho nada malo. Yo mismo he pagado mis impuestos. Yo mismo he ayudado a los demás. Yo mismo he limpiado tus calles. He promovido el turismo. He pedido tu soberanía.

Yo no era distinto de una gran parte de los marroquíes. Pero siempre he sido, y sigo siéndolo, un marroquí considerado de segunda clase. Estoy en lo más bajo de tus clases. Soy casi un despreciable, sin derechos, sin nada.

Estos dos hombres también lo son. Ya ni siquiera se puede ser feliz entre las cuatro paredes de tu casa. Hoy han sido humillados, violentados, exhibidos. Todo el mundo sabrá quiénes son. ¿Qué deben hacer ahora? Porque, a todas luces, irán a prisión. Y si no lo hacen de forma literal, lo harán en sentido figurado. Estarán atrapados en una sociedad que va a juzgarlos. A espiarlos. A amenazarlos.

¿Qué pueden hacer? ¿Luchar contra una sociedad que va a odiarlos? ¿Suicidarse porque no valen nada? ¿Abandonar su tierra? ¿Es eso lo que quieres? ¿Que todos los discriminados de tu país se vayan de tus territorios? Piensa que, en ese caso, te quedarás solo. Pues todos nosotros somos tus víctimas. Y por este motivo atacamos a los más débiles. Por ese motivo los homosexuales son una presa fácil. Porque si abren la boca, irán a la cárcel. Si denuncian, irán a la cárcel. Si no hacen mucho caso, irán a la cárcel.

Una vez más, Marruecos de mi vida, sería muy fácil culparte. No es tu culpa. También hay un Gobierno que, en lugar de concentrarse en las verdaderas causas, los verdaderos problemas, opta por lo fácil. Tu Gobierno, en vez de asegurar la educación de tu pueblo, su salud y su seguridad, cierra las cafeterías para fumar en cachimba.

También es culpa de las asociaciones que pretenden defender los derechos humanos y que, en lugar de hacer su trabajo, prefieren lidiar otras batallas que no resulten conflictivas para las mentes mundanas. Estas asociaciones que sobre todo intentan sacar dinero de la derecha y la izquierda y mantener su estatus con todo lo que conlleva, ya sean ventajas, viajes o reconocimiento efímero; siempre que eviten los tabúes. Estas asociaciones que te bailan el agua para quedarse con la conciencia tranquila de vez en cuando.

Pero, por encima de todo, es culpa de los homosexuales marroquíes que, hoy en día, en 2016, siguen escondiéndose, siguen juzgándose y prefieren vivir en la oscuridad antes que decir que están ahí. Demostrar que están ahí. Que el homosexual no es una excepción. Que sólo es un simple chico del barrio. Que la homosexualidad no tiene nada de enfermedad, de pecado o de rareza.

Mientras los homosexuales marroquíes, desde el estudiante más joven hasta el adulto mejor situado, sigan escondidos, los casos de Beni Mellal, de Fez, de Tetuán, de Lksar Lekbir, de Casablanca, de Salé y de las demás víctimas de homofobia quedarán como excepciones.

La comunidad LGTB marroquí debería dejar de justificar su miedo. Debería abrir la boca en vez de ocultarse tras iconos y fotos de perfiles falsos. La sociedad no cambiará nunca si sigue pensando que no existe.

Los derechos y las libertades tienen que ganarse. No llegan por sí solos. Los demás nunca lucharán por nuestros derechos si no nos movilizamos. El derecho y la libertad no nos vienen dados. Ni lo harán nunca. Y si, Marruecos mío, tus homosexuales no ponen sus huevos y sus ovarios sobre la mesa, si no dejan de justificar lo injustificable, si se ocultan tras los personajes que la sociedad quiere ver, seguirán recibiendo golpes a la menor extravagancia.

Creo, Marruecos mío, que al fin y al cabo tú no tienes la culpa. Porque si los homosexuales quieren realmente que esto cambie, acabarán moviéndose. Encontrarán los medios. Nada cambiará hasta que no lo decidamos. Las minorías seguirán siendo víctimas siempre que sigan viéndose como tal. Quizás un día cambiarán las cosas. Pero hasta entonces, dejaré de sorprenderme por que estos ataques ocurran.

Marruecos de mi vida,

No voy a culparte. Voy a seguir queriéndote, como se quiere a los padres, pese a sus defectos. Pero te querré en la distancia. Y así, los dos contentos.

* Este post fue publicado originalmente en la edición magrebí de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del francés por Marina Velasco Serrano.

#presse #homophobie | Abdellah Taïa : «Le problème de l'homophobie au Maroc n'est pas religieux mais politique»

Abdellah Taïa : «Le problème de l'homophobie au Maroc n'est pas religieux mais politique».
Selon l'écrivain, premier Marocain à avoir révélé publiquement son homosexualité, l'homophobie écrasante dans ce pays est plus une volonté politique qu'une réalité impulsée par la religion musulmane.
Dounia Hadni | Libération, 2016-03-30
http://www.liberation.fr/planete/2016/03/30/abdellah-taia-le-probleme-de-l-homophobie-au-maroc-n-est-pas-religieux-mais-politique_1442819

Cette agression homophobe suivie par la condamnation de l’une de ses victimes vous choque-t-elle ?

Cela ne me surprend pas du tout puisque l’homosexualité est considérée comme un crime au Maroc, passible de trois ans de prison. Ce qui s’est passé obéit bel et bien à une logique implacable. Il y a eu plusieurs cas de cet ordre en 2015 comme la condamnation de deux présumés homosexuels de la Tour Hassan, l’homme soupçonné d’être homosexuel passé à tabac à Fès, trois ans de prison ferme pour un mécanicien et son amant surpris «en flagrant délit» d’homosexualité à Taourirt, dans le nord-est du Maroc, dans son garage… Rien de nouveau de ce côté-là.

Cela dit, c’est la banalisation de la violence contre les homosexuels marocains dans leur pays qui me révolte et me chagrine profondément. Là, non seulement on les a agressés, mais en plus on les a jetés en pâture sur les réseaux sociaux… L’été dernier, à Casablanca, un homme soupçonné d’être gay à cause de sa façon de s’habiller a été déshabillé en pleine rue par une horde de personnes. Ces situations de violence sont de plus en plus fréquentes, un peu comme le kidnapping à la mexicaine.

Quelles sont les réactions homophobes les plus récurrentes ?

L’opinion publique condamne officiellement l’homosexualité : on entend souvent des remarques de type : «Ils l’ont bien cherché» ou encore «Ils n’avaient qu’à ne pas être homosexuels». En filigrane, c’est le statut de la victime au Maroc, au-delà de l’homosexualité, qui doit être remis en question, à savoir comment celle-ci est considérée aux yeux de la loi.

Pour atténuer la gravité des actes des agresseurs des victimes comme c’est le cas pour ceux du couple homosexuel de Béni Mellal, on s’appuie sur la religion en sous-entendant que ces derniers défendent l’honneur du Maroc et des Marocains des invasions politiquement correctes occidentales et qu’en ce sens, leurs actes sont légitimes et donc pas si graves. Mais ce qui me rend encore plus triste et inquiet, c’est le silence assourdissant des responsables politiques marocains…

Comment expliquez-vous justement ce silence des responsables politiques marocains ?

Ce silence montre à quel point l’homophobie au Maroc est une question politique. Je pense que les responsables politiques préfèrent rester dans le déni de ces questions pour ne pas véhiculer une mauvaise image du Maroc. Je pense aussi qu’ils ont peur que les remarques néocolonialistes rejaillissent du côté de l’Occident, de type «On avait raison, c’est bien des sauvages».

Mais en évitant de condamner les agressions homophobes, les responsables politiques les encouragent de fait, tout en provoquant un sentiment d’abandon chez les jeunes marocains en leur renvoyant l’idée qu’ils ne sont pas protégés.

Vous avez été le premier Marocain à avoir revendiqué votre homosexualité publiquement, c’était en janvier 2006. Dix ans après, quel est votre sentiment par rapport à l’évolution de la cause homosexuelle dans ce pays ?

Le principal changement que j’observe, il est du côté de la société civile et des journalistes. La cause homosexuelle est très présente dans le débat public. Et c’est une très bonne chose. Aujourd’hui, le collectif Aswat, pour la défense des droits des LGBT, a émergé et s’affirme même s’il reste très peu relayé par les associations marocaines des droits de l’homme. Celles-ci ne réagissent que lorsqu’il y a des agressions de ce type parce que, dans leur esprit, le Maroc n’est pas prêt. Ils ne comprennent pas qu’il faut initier quelque chose pour faire bouger les lignes, que c’est la seule façon de les faire évoluer.

Parmi les autres changements importants que je note, à titre personnel : le fait que mes livres soient tous distribués au Maroc, que mon film tiré d’un de mes livres, l’Armée du Salut, ait été tourné au Maroc et diffusé dans le cadre du festival de cinéma de Tanger, même s’il a été très mal accueilli et raillé.

De façon encore plus significative : le fait que le mot arabe «Mythli» («comme moi») qui désigne un homosexuel, sans aucune connotation péjorative, s’impose de plus en plus notamment dans les médias. Sans oublier les réseaux sociaux, qui facilitent l’expression des minorités sexuelles au Maroc.

Oui, pour autant, il n’y a eu aucun changement dans la loi. Que répondez-vous à ceux qui relient l’homophobie prégnante au Maroc au fait qu’il s’agisse d’un pays musulman qui plus est, sous la houlette d’un gouvernement islamiste ?

Justifier l’homophobie par l’islam ou y voir un lien direct avec la religion est réducteur et simpliste d’autant plus que l’homosexualité est condamnée par toutes les religions et pas seulement par l’islam. Pour moi, l’origine de ce mal est foncièrement politique. L’homophobie et la condamnation des homosexuels existaient bien avant que le gouvernement islamiste [Le Parti de la justice et du développement, ndlr] prenne le pouvoir au Maroc. La seule différence est que cette cause est davantage médiatisée aujourd’hui.

En tant que musulman et homosexuel, je fabrique mon propre rapport intime à cette religion. Pour moi, c’est comme cela qu’on doit comprendre la religion, sinon on considère les musulmans comme des analphabètes, des arriérés, ce qui pour moi est terrible et stérile.

Il faut bien avoir à l’esprit que ces amalgames font le jeu de tout le monde. Dans un premier temps, ils confortent les politiques marocains dans la confiscation de la liberté politique de toutes les minorités en situation de revendiquer leurs droits au Maroc. Dans un second temps, ils participent à projeter dans le combat des homosexuels marocains une sorte de contamination colonialo-orientaliste, ce qui renforce d’ailleurs ces mêmes fantasmes, du côté de l’Occident.

sábado, 26 de marzo de 2016

#hemeroteca #homofobia | Agreden brutalmente en su casa a dos gays en Marruecos y los sacan a la calle desnudos y ensangrentados

Imagen: Público
Agreden brutalmente en su casa a dos gays en Marruecos y los sacan a la calle desnudos y ensangrentados.
Al menos cinco hombres irrumpieron en casa de la pareja, en la ciudad de Beni Melal, y publicaron un vídeo en redes sociales. La homosexualidad en el país está castigada con penas de hasta tres años de cárcel y cuenta con gran reprobación social.
EFE | Público, 2016-03-26
http://www.publico.es/internacional/agreden-brutalmente-casa-gays-marruecos.html

Dos jóvenes homosexuales fueron agredidos por varias personas dentro de una casa en Beni Melal, en el centro de Marruecos, según un vídeo del que hoy se hacen eco medios digitales locales y que ha sido condenado por distintas asociaciones contra la homofobia y por los derechos de los homosexuales.

Las imágenes, aparentemente grabadas con un teléfono móvil, muestra a los dos homosexuales desnudos en un domicilio con la cara ensangrentada, mientras los agresores tratan de quitarles la sábana que les cubre y luego les sacan desnudos a la calle.

Los medios subrayan que no se sabe cuándo se grabó el vídeo y añaden que los dos homosexuales fueron agredidos con armas blancas por un grupo de individuos.

El colectivo Akaliyat, en el que se integran activistas homosexuales, dio detalles sobre los hechos y denunció que los dos jóvenes "fueron atacados en su domicilio por cinco individuos que residen en el mismo barrio".

Añadió que los agresores grabaron a los dos homosexuales mientras les atacaban y publicaron después el vídeo en las redes sociales.

Akaliyat deploró la "inseguridad en las ciudades marroquíes que se refleja en la multiplicación de graves ataques contra homosexuales" y pidió a las autoridades abrir una investigación sobre lo ocurrido y despenalizar la homosexualidad.

Ataques frecuentes en el país
Las redes sociales marroquíes revelan ocasionalmente ataques homófobos ocurridos en diferentes ciudades del país, pero el caso más mediatizado fue el del pasado junio cuando un joven travesti estuvo a punto de ser linchado por una turba en una calle en Fez (centro), que lo pateó y golpeó en el suelo, hasta que pudo zafarse y buscó refugio en un centro comercial.

Tras este incidente, el Gobierno marroquí advirtió con perseguir judicialmente a quienes pretendieran tomarse la justicia por su mano ("sustituir a la justicia o las fuerzas del orden", dijeron entonces).

La homosexualidad en Marruecos no solo está castigada con penas que llegan hasta los tres años de cárcel, sino que además es objeto de una gran reprobación social.

DOCUMENTACIÓN 
El gay agredido, a la cárcel; su agresor, a la calle.
Marruecos encarcela a un homosexual que fue sacado de su cama, linchado y ‘exhibido’.
Francisco Peregil | El País, 2016-04-09
http://elpais.com/elpais/2016/04/08/opinion/1460128301_896391.html 
El homosexual agredido en Marruecos será juzgado el lunes junto a los hombres que le golpearon.
El joven será acusado por el delito de homosexualidad mientras que sobre los cuatro agresores pesan cargos por actos de violencia, agresión con armas blancas y lesiones.
EFE | Público, 2016-03-30
http://www.publico.es/internacional/homosexual-agredido-marruecos-sera-juzgado.html
Una veintena de ONG piden libertad para los homosexuales marroquíes agredidos.
Un grupo de vecinos los agredió en su casa de Beni Melal. Luego, los exhibieron desnudos y ensangrentados por la localidad.
20 Minutos, 2016-03-29
http://www.20minutos.es/noticia/2708133/0/veintena-ong-piden/libertad-dos-homexuales/agredidos-marruecos/
13 ONG de Marruecos piden el fin de la criminalización de la homosexualidad.
Chueca, 2016-03-29

http://www.chueca.com/articulo/13-ong-de-marruecos-piden-el-fin-de-la-criminalizacion-de-la-homosexualidad
Un homosexual marroquí condenado a dos meses tras ser agredido y exhibido desnudo.
Se trata de uno de los dos gays que fueron sacados de la cama, golpeados y obligados a salir desnudos a las calles mientras eran insultados por un grupo de vecinos.
aixasuarez | Público, 2016-03-28
http://www.publico.es/sociedad/homosexual-marroqui-agredido-y-exhibido.html
Marruecos y la homosexualidad – Ecos de revolución.
Javier F. Ferrero | Nueva Revolución, 2016-03-28

http://nuevarevolucion.es/marruecos-y-la-homosexualidad-ecos-de-revolucion/