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viernes, 3 de septiembre de 2021

#hemeroteca #homofobia #memoria #federicogarcialorca | Ian Gibson revela una grabación inédita del enterrador que sepultó a Lorca: "Tengo la convicción total de que está aquí"

El Diario / Homenaje a Federico en el 85 aniversario de su asesinato //

Ian Gibson revela una grabación inédita del enterrador que sepultó a Lorca: "Tengo la convicción total de que está aquí".

El documento sonoro se ha hecho público como parte del documental 'Donde acaba la memoria', de Pablo Romero-Fresco, que acaba de ser estrenado en la XVIII edición del Festival de Cans.
Javier H. Rodríguez | El Diario, 2021-09-03
https://www.eldiario.es/galicia/ian-gibson-revela-grabacion-inedita-enterrador-sepulto-lorca-conviccion-total_130_8271536.html 

Ian Gibson sigue convencido de saber cuál es el lugar exacto donde está enterrado el cuerpo de Federico García Lorca. El lugar está cerca de la acequia de Aynadamar, a las afueras de Alfacar (Granada), justo en el parque que hoy lleva el nombre del poeta. Aunque hace cincuenta años que el reconocido hispanista y biógrafo publicó esta información en su libro ‘La muerte de Federico García Lorca. La represión nacionalista de Granada en 1936’, la grabación sobre la que Gibson basa su convicción no había visto la luz. Ahora, gracias al documental ‘Donde acaba la memoria’, de Pablo Romero-Fresco, el documento donde el sepulturero de Lorca detalla el paradero del cuerpo que él mismo enterró se ha hecho público. Coincidiendo con el estreno del documental en la XVIII edición del Festival de Cans, la productora del film ha cedido el audio a elDiario.es.

"Aquí no están [enterrados] más que esos. El maestro de escuelas de Pulianas [Dióscoro Galindo], los dos hijos, el Galadí, el Cabezas y Lorca", relata a Gibson el enterrador Manuel Castilla en la grabación recogida en 1978. Acto seguido, se puede escuchar al biógrafo preguntarle si había vuelto alguna vez por aquel rodal, pero el enterrador le contesta que no. "¿Tú tienes la convicción total [del paradero del cuerpo]?", pregunta Gibson. Manuel Castilla no tarda ni un segundo en responderle que sí con rotundidad. La labor de aquel hombre en agosto de 1936 fue acabar de enterrar los cuerpos que ya yacían en la fosa común que todavía hoy no se ha localizado.

El profundo estudio del también biógrafo de Luis Buñuel y Salvador Dalí hizo que en 2009 se iniciase una investigación para buscar los cuerpos de aquellos represaliados por el bando golpista. En aquellos trabajos no se pudo resolver nada, pero Gibson afirma que las exploraciones no fueron rigurosas y critica el nulo interés de la familia del poeta. "Nadie entiende por qué la familia de Lorca no quiere desenterrarlo. Dicen que es porque eso sería diferenciarlo del resto, pero esa respuesta no me convence. Exhumar a Lorca podría ser el símbolo de la gran reconciliación que necesita España", explica a elDiario.es durante una pausa en el frenesí que rodea cada septiembre al Festival de Cans.

La nieta de Dióscoro Galindo, el maestro fusilado junto a Lorca, llevó sin éxito al Tribunal Constitucional su petición de búsqueda de los restos humanos de ambos. Ahora, será el Tribunal Europeo de Derechos Humanos el que decida si el Estado español tiene el deber de investigar y localizar los cuerpos.

Gibson confía profundamente en el testimonio del enterrador y, con el tiempo, ha ido variando ligeramente la ubicación posible del cuerpo basándose en el trabajo de Luis Avial, apoyado en técnicas de georradar y en un nuevos testimonios que rescató el periodista Víctor Fernández. No obstante, no hay consenso entre los historiadores. El investigador Gabriel Pozo, autor del libro ‘Lorca, el último paseo’, asegura que tres falangistas y un policía de la guardia del Comandante Valdés (militar que jugó un papel fundamental en el golpe de Estado en Granada) dejaron escritas unas coordenadas exactas y un croquis de la supuesta ubicación de la fosa de Federico García Lorca. Una tesis diametralmente distinta a la de Gibson y que afirma que el poeta fue desenterrado y enterrado de nuevo en otro lugar.

"Si España no afronta lo que pasó durante la dictadura, el país no va a poder avanzar con confianza hacia el futuro. Todavía no lo ha hecho y es patético. La derecha no acepta la criminalidad de la dictadura, es terriblemente ruin", argumenta Gibson. "Este es un país increíble en potencia, pero todavía no ha realizado todo ese potencial. Depende, en gran medida, de la derecha española. Es necesario desenterrar a todos los muertos, como ellos hicieron con los suyos durante cuarenta años de dictadura. España no puede permitirse tener más de 100.000 cadáveres en fosas y cunetas. No puede ser que en el Valle de los Caídos haya una enorme cruz cristiana", añade.

Ian Gibson cree firmemente que no hay nada en la obra de Federico García Lorca que pueda ofender a la derecha: "Lo inteligente por su parte sería leerlo y ver la raíz cristiana de la obra. Estoy convencido que dentro de poco se verá a Lorca en ese sentido. Parece que ya hemos superado el asunto de la homosexualidad", explica. Ese tema, según el propio biógrafo, fue dramático dentro de la familia del poeta. Su hermano, profesor en la Universidad de Columbia, escribió un libro sobre su vida, ‘Federico y su mundo’, en el que no aparece ni una sola referencia a su homosexualidad. "Se decía que su vida privada no tenía nada que ver con su obra, cuando la realidad es que toda su obra gira en torno al amor que no puede ser. Todo en Lorca es la búsqueda del amor que no se encuentra y que, si se encuentra, se va", reflexiona Gibson. "El problema es el asesinato. Es lo único que la derecha no está dispuesta a asumir. Nadie está buscando venganza, eso es una vil mentira. Solamente justicia y reparación", añade.

El documental Donde acaba la memoria
La grabación que Ian Gibson guardaba en su archivo desde 1978 se ha dado conocer con el estreno del documental ‘Donde acaba la memoria’, de Pablo Romero-Fresco en la XVIII edición del Festival de Cans. En él, el director acompaña a Gibson en un viaje que pretende seguir los pasos de Luis Buñuel hacia Las Hurdes, donde el cineasta grabó su histórico documental ‘Tierra sin pan’; y hacia la Residencia de Estudiantes, el epicentro de la cultura de vanguardia de la España de principios del siglo XX. Con la colaboración de Mike Dibb, Carlos Saura y Román Gubern, Romero-Fresco construye el retrato de Ian Gibson como un detective literario que ha dedicado su vida a recuperar la memoria reciente de España a través de las biografías de tres de sus genios más reconocidos: Buñuel, Dalí y Lorca. El viaje finaliza en Granada, donde, tras una búsqueda de 50 años, Gibson cree estar más cerca que nunca de encontrar los restos de Lorca y constituirlos como símbolo de reconciliación de un país que se niega a hacer las paces con su pasado.

La historia detrás de la producción de este film es rocambolesca. Después del rodaje y habiendo tardado un año en convertir las 50 horas de metraje que tenían en un corte final de una hora, a Romero-Fresco le robaron el ordenador donde guardaba la copia de seguridad. Ese fue el primero de muchos colapsos de ‘Donde acaba la memoria’ durante casi una década, que también incluyó el nacimiento de dos hijos del director y varios cambios de trabajo y de país. Tres años después del robo, Gibson viajó a Granada para presentar la última edición de su emblemático libro sobre el asesinato de Lorca, en un intento más por encontrar los restos del poeta. El equipo de rodaje le acompaño y allí fue donde el hispanista les permitió utilizar la grabación, nunca antes hecha publica, de su entrevista con el enterrador del poeta granadino.

El misterio de las cartas entre Lorca y Dalí
Además, durante el documental, Gibson hace notar su tristeza por no llegar a conocer esas partes más ocultas de Lorca, todo lo referido a su homosexualidad. El biógrafo cree que de la relación epistolar que mantenía con Salvador Dalí se podrían extraer muchas conclusiones: "Cuando Lorca escribía a Salvador ponía lo más brillante de sí sobre el papel, lo más ocurrente. No conozco una correspondencia que se le asemeje", explica Gibson. Pero no todo era amor y admiración mutua. En una de esas cartas, que representan una pequeña parte de las que se habrían intercambiado, Salvador Dalí critica con dureza la publicación y el éxito del ‘Romancero gitano’: "Tu poesía se mueve dentro de la ilustración de los lugares comunes más estereotipados y más conformistas". "Salvador y Federico se amaban, pero no podían entregarse el uno al otro porque ambos eran muy ambiciosos y, además, Dalí me dijo personalmente que no era homosexual", termina Gibson.

jueves, 2 de enero de 2020

#hemeroteca #federicogarcialorca #memoria | "Un fémur completo" en el parque García Lorca de Alfacar, nueva pista sobre los restos del poeta en el juzgado

Imagen: El Diario
"Un fémur completo" en el parque García Lorca de Alfacar, nueva pista sobre los restos del poeta en el juzgado.
Allegados del maestro republicano Dióscoro Galindo, asesinado junto a García Lorca y los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, presentan una denuncia y sendas instancias sobre "las circunstancias de la ejecución del poeta".
Europa Press / El Diario, 2020-01-02
https://www.eldiario.es/andalucia/granada/Piden-justicia-investigando-Lorca-sepultura_0_980602073.html

Allegados del maestro republicano Dióscoro Galindo, asesinado junto al escritor Federico García Lorca y los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, han presentado una denuncia ante el Juzgado de Instrucción de Granada en la que se solicita que se siga investigando el lugar donde se encuentra enterrado el célebre poeta tras la aparición, en 1986, de "huesos humanos" en el lugar en el que el autor de 'La casa de Bernarda Alba' "fue asesinado", en el municipio granadino de Alfacar.

La denuncia, consultada por Europa Press, ha sido presentada por el abogado Eduardo Ranz en representación de Nieves García Catalán, quien tuvo como tutor en su infancia al hijo del maestro republicano Dióscoro Galindo, asesinado junto a Federico García Lorca y los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, y en ella se subraya que "la sociedad española no ha tenido aún la oportunidad de dar sepultura digna a su andaluz más internacional en las letras españolas y andaluzas".

En un comunicado, el citado letrado ha explicado que, además de dicha denuncia, fechada el pasado 31 de diciembre, se ha procedido a la presentación de dos instancias, a la Subdelegación del Gobierno de España, así como en la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Granada, "referidos a las circunstancias de la ejecución del poeta".

En dicha denuncia se alude a una entrevista realizada este pasado año 2019 por el periodista Víctor Fernández Puertas, investigador de la figura de García Lorca, con José Antonio Valdivia, que en 1986 era diputado de Obras y Servicios de la Diputación de Granada, en la que éste señalaba que, en unas obras realizadas aquel año en el parque Federico García Lorca apareció "un fémur completo".

Por ello, en la denuncia se proponen como pruebas los testimonios del citado Víctor Fernández Puertas, y del hispanista y experto en la vida de García Lorca Ian Gibson, así como que tome declaración a José Antonio Valdivia.

Igualmente, se proponen una serie de pruebas documentales como "las hojas de servicio de la Guardia Civil en las zonas afectadas --Granada y Alfacar-- los días 18 a 20 de agosto de 1936 --cuando se habría producido la ejecución del poeta--, así como, en los archivos de la Guardia Civil, las posibles órdenes de ejecución o similares".

También se pide que "se investiguen las órdenes de puesta a disposición de Guardia Civil y Falange dadas por la autoridad militar golpista y se averigüe si fueron únicas, o bien si fueron sistemáticas", así como que "se investigue si éstas tenían su origen en el comandante militar o bien partían de instancias superiores", y "que se consulte a la Cruz Roja si existe, como en otros lugares, un posible listado de los asesinados que vaya acompañado de información complementaria".

De esta manera, la denuncia quiere solicitar "la exhumación de García Lorca" y "la debida inscripción de traslado de cuerpo, de desaparecido durante el golpe de estado, la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura posterior", así como que se proceda "a la reparación que hubiere en Derecho".

Y es que, según argumenta la denuncia, "hasta la fecha, los familiares de las víctimas que se encuentran en la fosa sita en el Parque Federico García Lorca (...) no han tenido oportunidad alguna de ser compensados por el daño sufrido", y, "tal y como estipula la norma, para conceder la exhumación, se hace necesario que lo haya solicitado al menos una persona con legitimidad para ello, como es el caso que nos ocupa".

La denuncia también recuerda que la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía incluyó en julio de 2018, entre el listado de actuaciones propuestas en materia de recuperación de memoria histórica en diferentes municipios de la comunidad, tareas de "indagación-localización, delimitación, exhumación, estudio antropológico e identificación genética, si procediera", en Alfacar, tal como apareció publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) del 2 de agosto de 2018.

Presencia descartada
Al respecto, cabe recordar que, en enero de 2019, se conoció un informe realizado por expertos del Área de Geofísica Aplicada del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada en el entorno de la fuente situada en la placeta principal del Parque Federico García Lorca en Alfacar, que descartaba la existencia de restos humanos enterrados en su subsuelo.

La investigación, realizada con un radar de subsuelo en diciembre de 2018, fue entregado a la Dirección General para la Memoria Histórica del Ministerio de Justicia, que lo había solicitado, en coordinación con la Junta de Andalucía, a raíz de las informaciones que apuntaban a que, en esta zona, podría haber estado la fosa común con los restos de Federico García Lorca, algo que entonces quedaba descartado tras no haber detectado los expertos "anomalías" en el terreno.

Según informó el Ministerio de Justicia en una nota de prensa, este extremo aparece reflejado en el informe que los cuatro integrantes del equipo del Instituto Andaluz de Geofísica encargados del análisis del terreno remitieron a la Dirección General para la Memoria Histórica del Ministerio de Justicia.

lunes, 18 de marzo de 2019

#hemeroteca #federicogarcialorca #memoria | Ian Gibson: “Un país que olvida su pasado está condenado a la mediocridad”

Imagen: El Salto / Ian Gibson
Ian Gibson: “Un país que olvida su pasado está condenado a la mediocridad”.
El hispanista, junto a un equipo formado por el experto en georradar Luis Avial y el periodista Víctor Fernández, entre otros, realizaron una investigación sobre la ubicación de los restos de Federico García Lorca, la cual impulsó que la Junta de Andalucía propusiera llevar a cabo una nueva búsqueda en otoño de 2018. Un informe del Ministerio de Justicia en enero frustró el intento.
Jaime Cinca | El Salto, 2019-03-18
https://www.elsaltodiario.com/memoria-historica/entrevista-ian-gibson-un-pais-que-olvida-su-pasado-esta-condenado-a-la-mediocridad-

De origen irlandés, pero nacionalizado español desde mediados de los ochenta, Ian Gibson ha dedicado toda su vida a investigar las vidas de los poetas más importantes de las letras hispanas. En su haber tiene diversas biografías, como la recientemente publicada sobre los últimos años de Antonio Machado (‘Los últimos caminos de Antonio Machado’, Planeta) hasta su muerte en la localidad francesa de Colliure, donde descansan su cuerpo. Pero la figura eterna que mayor presencia tiene en la trayectoria del hispanista es la del autor granadino Federico García Lorca (del cual se desconoce aún la ubicación de sus restos), al que ha dedicado varios volúmenes.

Ian Gibson, junto a un equipo formado por el periodista Víctor Fernández, el experto en georradar Luis Avial y otros profesionales, presentaron un informe a la Junta de Andalucía en el que defendían que los restos del autor de Poeta en Nueva York (obra cumbre del surrealismo poético español) se encontraban en la fuente del parque Federico García Lorca, levantado en su honor y a las víctimas del franquismo en Alfacar, el pueblo donde el autor fue fusilado junto a dos banderilleros anarquistas y a un maestro de escuela.

En base a los resultados del estudio realizado por el equipo de Gibson, la Junta anunció en verano de 2018, a través del que era en su momento vicepresidente de la institución regional, Manuel Jiménez Barrios, que la tercera búsqueda oficial de los restos del escritor se realizaría en otoño. Pero llegado ya el invierno, un informe del ministerio de Justicia frustraba el nuevo intento, puesto que señalaba que en el parque no había restos humanos.

P. ¿Cómo recibió la noticia de los resultados del informe de Justicia que descarta que haya restos humanos en el parque Federico?
R. Con desolación. Yo que conozco bien el terreno y todo el trasfondo de este asunto. El informe no me convence para nada. Lo tengo, lo pedí a la Dirección General de la Memoria Histórica y me parece mejorable. Han pasado el georradar en los alrededores y por encima pero no el vaso de la fuente, no miraron porque había agua. Además, no buscaron entre el olivo y la cancela del Parque, que es exactamente donde Luis Avial dice haber encontrado restos de una posible una fosa, y no lo hicieron porque ya lo habían hecho en 2009. Lo lógico habría sido consultar con Luis Avial para este informe.

P. ¿Qué se plantea hacer al respecto, ya que parece que la tercera búsqueda no se va a realizar?
R. Estoy esperando un poco, además, aún tengo que consultarlo con el resto del equipo y ver qué hacemos, ya que he estado muy ocupado con la publicación de mi último libro sobre Machado. Mi lealtad es hacia Lorca. Son muchos años de búsqueda e investigación y es imprescindible que se encuentre el sitio. La familia de hecho, no ha ayudado nada y nadie entiende por qué. Laura Lorca dijo que no quiere que se encuentren los restos. Es el poeta español más difundido y amado de todos los tiempos y es el desaparecido más conocido del mundo probablemente.

P. ¿Qué opinión le merece que aún no se hayan encontrado los restos de Federico García Lorca?
R. Es una ofensa a la memoria. Además, él representa a las más de cien mil víctimas que hay en fosas en este país. Es vergonzoso que el Estado no haya afrontado este tema, como por ejemplo que todavía esté la momia de Franco en el Valle de los Caídos, toda la situación es aberrante. La derecha en este sentido es un desastre, Pablo Casado y Rafael Hernando son un desastre, lo que ellos dicen es una ofensa a los muertos.

P. ¿Qué cree que pensaría Antonio Machado sobre que no se hayan encontrado los restos de Federico García Lorca?
R. Le dolería profundamente, pero ya no solo por los restos de Federico, sino por los de todos los demás. Machado era un viejo republicano, procedía de la Institución Libre de Enseñanza, cree en el amor fraternal, para él la raíz del cristianismo es tener en consideración al prójimo, estaría desolado, ¿qué duda cabe? El asesinato de Lorca lo marcó tremendamente.

P. ¿Podría haber pasado algo así en otro país de la Unión Europea?
R. Estamos en Europa... pero después de Camboya, España es el país que le sigue con más desaparecidos en fosas. Pasados ya cuarenta años de la muerte de Franco, no se puede seguir así. Al igual que ocurre con la momia de Franco. La derecha no afronta la verdad de lo ocurrido aquí, el horror del holocausto en versión española. Dicen que es mejor olvidar pero, ¿cómo se va a olvidar esto? Es mucho mejor afrontarlo y desenterrar a lo fusilados y darles un entierro. Es evidente que Pablo Casado no tiene un abuelo enterrado en una fosa al que lo mataran los rojos, si fuera así, sería el primero en buscarlo. No tienen sensibilidad, ellos que se autoproclaman católicos.

P. ¿Cree que con el Gobierno del Partido Popular en Andalucía se va a detener la búsqueda de los restos del poeta?
R. Yo me imagino que sí. Juanma Moreno habló de la necesidad de encontrar a Lorca, pero veremos que hace ahora. Yo me imagino que habrá demora.

P. ¿Qué opina de que el Partido Popular quiera sustituir la Ley de Memoria Histórica por una de “Concordia”?
R. Esto ya me parece un sarcasmo.. utilizar la palabra "concordia", que conlleva la idea de perdonar y olvidar. Para las víctimas es terrible hablar así, con ese desprecio, cuando hay gente que se va a morir, y mucha gente ya ha muerto, sin tener el consuelo de saber dónde están sus familiares, eso lo entiende cualquier ser humano normal lo entiende. Ellos, no son capaces.

En Andalucía quedan muchas víctimas aún. Hay que hacer justicia, buscar y desenterrar; es la única manera de que se curen las heridas. Un país que olvida su pasado está condenado a la mediocridad. Y este país, siempre lo digo con un poco de romanticismo, es un país que podría ser un paraíso terrenal, pero haría falta que la derecha tuviera un poco de magnanimidad. Como por ejemplo han tenido en Málaga con el cementerio de San Rafael, donde estuvo el alcalde, Francisco de la Torre (PP).

P. ¿Debería realizar el Gobierno de Pedro Sánchez la exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos?
R. Por supuesto. Además, es algo que pesa sobre el ánimo del país como una losa. Hay una real, pero hay un peso metafórico, la losa del franquismo. Incluso sería un alivio para la derecha también. Con la momia fuera del Valle de los Caídos, todo cambiará, será un respiro para el país.

martes, 13 de noviembre de 2018

#hemeroteca #comic #federicogarcialorca | Ian Gibson y Quique Palomo: "Con Franco la derecha de este país no tiene rubor ni vergüenza: son incapaces de aceptar lo que pasó aquí"

IMagen: El Diario / Ian Gibson y Quique Palomo
Ian Gibson y Quique Palomo: "Con Franco la derecha de este país no tiene rubor ni vergüenza: son incapaces de aceptar lo que pasó aquí".
El hispanista une fuerzas con el dibujante Quique Palomo en ‘Vida y muerte de Federico García Lorca’, un cómic sobre la biografía del poeta. "Lorca es el desaparecido más famoso y más llorado de este país."
Francesc Miró | El Diario, 2018-11-13
https://www.eldiario.es/cultura/historia/Franco-derecha-verguenza-capaces-aceptar_0_835367232.html

Dos camionetas avanzan entre las viñetas de una página tintada de un celeste apagado. Paulatinamente, el color desaparece del dibujo para que el blanco y el negro nos muestren cómo los vehículos se alejan hasta detenerse al lado de un olivo. La escena se vuelve lúgubre en cada trazo. De repente, la onomatopeya de unos disparos llenan el margen derecho inferior de la cuartilla. Luego, silencio.

Ni todas las letras del mundo pueden transmitir lo que pasó el día que fusilaron a Federico García Lorca. Pero el dibujo puede acercarse a remover en el lector insospechados sentimientos. El poeta y dramaturgo más famoso del mundo murió a balazos en Alfacar y sus restos siguen sin aparecer. Tenía 38 años. Han pasado 82 desde entonces.

Ahora, el hispanista Ian Gibson ha unido fuerzas con el dibujante Quique Palomo para acercarlo mediante la ilustración y el rigor que caracteriza su obra. El primero ha dedicado gran parte de su vida a estudiar la vida de Lorca: a la magna biografía ‘Federico García Lorca (1985- 1987)’, cabría sumar títulos como ‘El asesinato de García Lorca’, ‘Poeta en Granada’ o ‘Lorca y el mundo gay’. Pero nunca se había planteado convertirlo en una novela gráfica. En eso le ha ayudado el segundo, que ha sido su mano derecha en Vida y muerte de Federico García Lorca, publicado por Ediciones B. Un cómic lleno de fuerza lírica y solidez documental que repasa la historia del poeta gay y republicano.

P. El cómic repasa cada una de las etapas vitales de Lorca, de su infancia en Fuente Vaqueros hasta su muerte. ¿Cómo fue el proceso de diálogo entre la documentación y la ilustración?


Ian Gibson (IG en adelante): La vida de Lorca es muy corta pero densísima en acontecimientos. Es extraordinaria por los muchos dones que tenía y que le hacían relacionarse con el mundo de la política, de la música, de la pintura... Es un genio multidisciplinar y tuvimos que ir seleccionando. Llevó su tiempo estructurar todo aquello, pero supimos entendernos.

Teníamos muy claro, eso sí, que había que insistir mucho en su infancia porque es algo que impregna toda su obra. De modo que llegamos a este acuerdo: había que explicar e ilustrar muy bien sus primeros años de vida, para definir bien las raíces de su arte.

Quique Palomo (QP en adelante): Pero junto con la infancia, todo lo demás. En esa fase hay un diálogo sobre el que después fuimos fijando determinadas ideas y escenas. El método era hacer bocetos simplícimos, enseñárselos a Ian y volver a dibujar una y otra vez hasta construir cada etapa.

P. En esa construcción del relato, parece haber más lirismo en la infancia y más densidad de texto en su madurez. ¿Fue una elección consciente?

QP: Sí, sí, es algo real. Con la cantidad de información que manejábamos hubo muchos momentos en los que teníamos que decidir cómo abordar una vida tan intensa. Es difícil encontrar el equilibrio entre narrar una vida, pero a su vez conseguir que esta no sea un resumen cronológico y aburrido de datos. Ha habido que ir buscando algo de poesía, e ir impregnando a las imágenes con información. Pero es obvio que la infancia era la etapa más dada a la poesía, parecía una buena forma de captar la atención del lector de un modo más inspirado.

IG: Había muchas cosas que consensuar, porque yo soy un obsesivo de la cronología. Pero hablando fuimos descubriendo cosas juntos. Como, por ejemplo, la importancia del cante jondo que tal vez a mí no se me hubiera ocurrido plasmar con tanta fuerza. Sin embargo, la aparición de Manuel de Falla en la vida de Lorca es fundamental. El encuentro que tienen en Granada significa también el reencuentro para el poeta con una raíz andaluza que lo ataba al mundo del flamenco. Este momento es importantísimo y marcará profundamente obras tan importantes como ‘Romancero Gitano’ (1928).

P. Tras esa etapa, Lorca estudia en Granada y termina la carrera en Madrid, donde empieza a profesionalizar su faceta literaria mientras aparta la ambición de ser músico. ¿Cree que fue un cambio esencial del que podría haberse sentido, en algún momento, decepcionado?

IG: No puedo ponerme en su piel, obviamente, pero de todas formas nunca abandonó la música. Tuvo un profesor de música providencial que se llamaba Antonio Segura Mesa, que bien merece una biografía aparte. Este hombre muere en 1916, justo en el momento en el que empieza a surgir el filón poético de Lorca.

Es el momento en el que empieza a rescatar parte del conocimiento que tenía sobre poesía popular, inseparable de la canción popular que tanto escuchó de niño. Y eso se ve, por poner un ejemplo, en ‘Mariana Pineda’ (1927).

Cuando muere su profesor de piano, sus padres le dicen que nada de carrera musical: Derecho y Filosofía y letras. Así que Lorca abandona su sueño de ser músico. Pero eso no significa que abandone la música, pues sigue tocando toda su vida. No creo que añorase esa vocación perdida. Alberti, en ‘La Arboleda Perdida’ (1938), cuenta como eran sus sesiones de música folclórica. ¡Lorca se jactaba de conocer un millar de canciones populares españolas! Es tremendo porque todo eso se solidifica en una sola persona: esa cantidad ingente de registros y talento creativos se fundían y convivía en él.

P. En su estancia en Madrid se aloja en la Residencia de Estudiantes. En el cómic retratáis conoce a Buñuel. Desde entonces ambos vivirían una tempestuosa amistad que, en el 28, parece romperse de forma dramática cuando recibe una carta homófoba de Buñuel hablando de ‘Bodas de sangre’. ¿Qué pasó entre ellos? ¿Por qué se desvirtuó su amistad?

IG: Buñuel tiene un problema que no menciona en sus memorias. Me refiero a su hermano menor, Alfonso Buñuel, que también está esos años en la residencia y que es abiertamente homosexual. Una persona que no aparece ni mencionada en sus memorias. Los silencios en las autobiografías son muy importantes. Y con respecto a su hermano se establece uno perpetuo y muy grande. Es alguien que es más alto que él, más guapo que él y mucho más gay que él.

Que no digo que Buñuel fuese gay pero temía serlo, como todos ellos en la época. Como Dalí, de hecho. Y de ahí viene su problema con Federico. En ‘Vida en claro’ (1944), José Moreno Villa cuenta que por entonces si ibas con un gay todo el mundo creía que eras gay, y por eso había gente que se alejaba de Lorca. Se quieren el martes y se odian el miércoles. Ni siquiera en el sitio más liberal de la España de entonces se podía ser gay abiertamente.
P. En esa época otro de sus amigos, Dalí, también se aleja de él a pesar de haber intimado en el pasado, como retratáis en la obra. ¿Por qué sus amigos se alejaron del poeta en una etapa tan crucial?

IG: Vivían con una intensidad feroz. Llegan a Madrid en los años veinte y a mediados de esa década toman caminos distintos. Dalí pasa un tiempo en Figueres porque le echan de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Y sólo sabemos la mitad de lo que ocurrió porque se ha perdido una cantidad ingente de documentación. Aunque hemos podido conocer cosas gracias a personas como Pepín Bello, sigue faltando datos.

Por otra parte, las autobiografías no son fiables. Hacen falta biógrafos para corregir las autobiografías. Son genios diversos y complicados, y lo que cuentan de ellos mismos no es fiable. En las memorias de Buñuel [‘Mi último suspiro’, 1982] hay tergiversaciones de la realidad en cada página. Igual que ‘La vida secreta de Salvador Dalí’ (1942), que es fabulosa pero desde luego no muy fiable.

P. En esa parte del libro, empieza a ganar presencia en la arquitectura de cada página la presencia de fotografías reales de la época. ¿Por qué?

QP: Yo hubiera metido muchas más. Cuando dibujo, también navego por Internet y me veo expuesto a muchas imágenes reales sobre las que puedo trabajar. Pero hay algunas que, por lo que sea, te llaman especialmente la atención.

Unas veces las uso para romper con el manejo de la página y su impacto visual en el lector. Otras, porque se produce una convivencia especial entre imágenes y dibujos que crees que dialogan bien y merecen habitar la página.

P. Tras su paso por Madrid, Lorca viaja a Nueva York, pero también a Cuba. Y allí dice aquella frase de 'Si me pierdo, que me busquen en Andalucía o en Cuba'. ¿Cree que aquel viaje le sanó un poco las heridas?

IG: Sí, yo creo que su estancia en Nueva York no fue el descenso a los infiernos que se nos dijo durante tanto tiempo. Hubo momentos maravillosos para él. En Nueva York le estaban esperando muchos hispanistas y estudiantes que querían conocerle.

Pero Cuba es Cuba: allí sabe que se puede sentir como en casa y según los indicios que tenemos, se soltó la melena y fue una experiencia apabullante. ‘Romancero Gitano’ había tenido un éxito muy grande y en la isla pudo disfrutar de ese éxito. Sabemos, por gente que le conoció, que al volver de La Habana era otro hombre. Sin su estancia allí Federico probablemente no hubiera terminado de salir del armario.

QP: También hay que entender que fue la segunda etapa de alejamiento del contexto que le estaba oprimiendo. Salió de Estados Unidos dónde, a pesar de su facilidad para hacer amigos y su personalidad empática, no contaba con el idioma. Y en Cuba eso no le ocurrió: se liberó, en cierto sentido.

P. En ese retorno, ya durante la Segunda República, Lorca publicó y estrenó obras que se tuvieron que enfrentar a un boicot grave por parte de la derecha del momento. De ahí que dijese aquello de 'la derecha nos odia porque hacemos cultura para el pueblo'. ¿Ha cambiado mucho la derecha en España desde aquellos años?

IG: Pues no mucho. Lorca era gay y republicano. Aunque bueno, puede que la derecha haya avanzado un poco en el tema de la diversidad sexual. La derecha de hoy desprecia a Zapatero pero por lo menos permitió que Javier Maroto se pudiera casar con su chico. Me divirtió mucho el otro día aquello de Sáenz de Santamaría diciendo 'soy muy amiga del marido de Javier'. Joder, eso por sí solo demuestra que el PP ha cambiado un poco en ese sentido y me parece fantástico.

Con todo, a la derecha de este país le cuesta muchísimo trabajo avanzar. Si era terrible en los años treinta, después de cuarenta años de dictadura... No han asumido el holocausto que se vivió aquí durante la Guerra Civil, no asumen nada de su pasado. ¡Y cuando les sacas el tema hablan de reabrir heridas! ¡Es terrible!

P. Con la exhumación de Franco del Valle de los Caídos, vuelve a estar es boca de todos el debate de si la memoria histórica es o no es reabrir heridas…

IG: Mira, yo estoy a favor de buscar a los desaparecidos. Y Lorca, culturalmente hablando, es el desaparecido número uno de la historia de este país. El más famoso y el más llorado, así que inevitablemente él simboliza toda la tragedia de la guerra, de la dictadura y de lo que ocurrió aquí.

Pero lo de Franco es una auténtica vergüenza. La derecha de este país no tiene rubor, desconoce la vergüenza. Con este tema realmente parece ser que son incapaces de aceptar la realidad de lo que pasó aquí. Y la realidad es que aquí tenemos por un lado a 115.000 desaparecidos en fosas comunes, y por otro el Valle de los Caídos con el fundador del fascismo español y Francisco Franco. ¡Hablamos de que el mayor asesino español de todos los tiempos descansa tranquilamente en un mausoleo!

Felipe González tuvo la decencia de decir, en el libro que publicó con Cebrián [‘El futuro no es lo que era’, 2002], que pesa sobre su conciencia no haberlo hecho cuando tuvieron la mayoría absoluta. Los socialistas de entonces no lo hicieron y los de hoy lo intentan. Tarde, espero que a tiempo, pero tarde.

A mí me produce vergüenza que un país tenga un monumento como el Valle de los Caídos cuarenta años después del la muerte del dictador. Con 12.000 de sus víctimas allí, enterrados al lado del verdugo. Asco: es la única palabra aplicable que se me ocurre.

P. Decía que Lorca era el desaparecido numero uno de nuestra historia. Pero podríamos estar cerca de encontrarlo. A principios de este año supimos que sus restos podrían haber sido movidos en 1986 durante el vallado de un parque que lleva su nombre en Alfacar.

IG: La situación es la siguiente: la Junta de Andalucía ha dado su permiso para una nueva búsqueda. Lo que pasa es que no ha sacado esto a concurso público. Sabemos por Luis Avial que hay indicios de restos debajo de una fuente que hicieron en el parque.

Cuando vallaron ese parque, aparecieron unos restos al lado de este olivo que dibuja Quique aquí [señala la viñeta exacta]. Y ahora sabemos que encontraron restos que estorbaban al cerrar el recinto y se pusieron debajo de lo que hoy es la fuente. Según indicaciones de georadar, Avial ha visto indicios de los restos muy cerca de dónde los testimonios orales dicen que pasó. La Junta sabe todo esto y está dispuesta a buscar en el olivo y en la fuente. Pero estamos a la espera de que esto salga a concurso público. Cosa que espero que ocurra pronto y se pueda seguir investigando.

viernes, 9 de noviembre de 2018

#hemeroteca #comic #federicogarcialorca | Viñetas "sin tapujos" muestran al García Lorca más real

Imagen: El Espectador
Viñetas "sin tapujos" muestran al García Lorca más real.
Pilar Martín · EFE | El Confidencial, 2018-11-09
https://www.elconfidencial.com/ultima-hora-en-vivo/2018-11-09/vinetas-sin-tapujos-muestran-al-garcia-lorca-mas-real_1666984/

Al final de su singladura lorquiana, el hispanista Ian Gibson se ha instalado en el mundo del cómic para dar vida, de la mano del historietista Quique Palomo, a un relato sobre cómo vivió y cómo era el poeta Federico García Lorca, "sin tapujos, mostrando su homosexualidad".

Tenía 18 años cuando el poeta granadino llegó a su vida y ahora, cuando los ochenta años llaman a su puerta, Gibson (Dublín, 1939) siente que "Vida y muerte de Federico García Lorca" (Ediciones B) "emana bondad, caridad y amor al prójimo", porque así era ese "ser telúrico" que, como si fuera una sombra, le ha acompañado toda su vida.

"Este cómic es un relato de cómo era Lora sin tapujos, por eso hemos querido mostrar su homosexualidad, sin ocultar, pero también sin enfatizar", cuenta a Efe el irlandés durante una entrevista en su madrileña casa del barrio de Lavapiés, donde ha pasado largas horas de conversación e intercambio de libros y documentos con Palomo, la otra pata de esta novela gráfica.

Ambos han hilado con valentía, aunque ellos no lo reconozcan así, la vida del "poeta español más importante de todos" que con tan solo 38 años dejó algunos de los legados poéticos y teatrales más aclamados mundialmente.

Un poeta del que no entenderíamos nada, según apunta Gibson, sin rascar en su infancia y adolescencia, que pasó en la vega granadina junto a su familia, un núcleo donde la música, la literatura y la alegría siempre estaban presentes.

"Quería que quedara claro que el adolescente Federico tiene estos dones, pero el sexo era para él un tema terrible. Entonces los machos se iniciaban en él en los burdeles en el barrio granadino de La Manigua, pero Lorca no pudo hacerlo. Era un joven con una sexualidad complicada, hasta que va descubriendo cómo es", relata Gibson.

Pero, resalta el historiador, gracias a todas sus virtudes artísticas García Lorca no padeció el sufrimiento que muchos homosexuales tuvieron, porque el poeta lo supo mitigar y canalizar a través de sus obras.

El cómic también nos deja grandes momentos de su vida, como la relación con el pintor Dalí, con la Institución Libre de Enseñanza, y los intelectuales de la época, o la libertad de la que gozó en su etapa en Nueva York.

Y muestra a un hombre preocupado por los demás, un "ser extraordinario" que no soportaba las injusticias sociales, tal y como lo dejó claro en obras como "La casa de Bernarda Alba" o "Doña Rosita la Soltera".

Pero la vida de Lorca, desde que nace, según destaca Gibson, siempre estuvo unida a la muerte, y quizá sea el final realizado por ambos autores el mejor que podrían haber hecho, puesto que han sabido contar en páginas en blanco, sólo ocupadas por pequeños dibujos, la desgarradora muerte del poeta, al que, según versión, el 18 de agosto de 1936 le mataron y remataron con "dos tiros en el culo por maricón".

Un acierto de Palomo y Gibson, dado que la crueldad cuando es sencilla es más cruel, como así lo manifiesta Gibson, quien no duda en afirmar que su objetivo en la vida es encontrar los restos del poeta hasta su "último hálito".

"Que tenga un entierro digno es importante para todos. Hay que localizarlo, queremos saber dónde está, no me basta saber que está en esa montaña, porque encontrarlo tiene un significado: es el desaparecido más llorado y amado del mundo", afirma el biógrafo lorquiano, quien sostiene desde hace años saber dónde está.

Tanto es así que el autor irlandés espera que en abril del próximo año se puedan iniciar las labores de excavación en el lugar donde lo sitúa los restos del poeta, un monte en la localidad granadina de Alfacar.

"Más o menos la momia de Franco y los restos de Lorca se cambiarían de sitio a la vez. Podría coincidir", ironiza.

Un momento éste, cuando el cadáver de García Lorca vuelva a ver la luz, que Gibson cree que "ayudará a la reconciliación", ya que, en su opinión, la muerte del poeta granadino aún simboliza la "tragedia" de España.

jueves, 8 de noviembre de 2018

#hemeroteca #comic #federicogarcialorca | El cómic de Lorca: vida, muerte y homosexualidad, sin tapujos

Imagen: El País / Crimen de Federico, ilustración de Quique Palomo
El cómic de Lorca: vida, muerte y homosexualidad, sin tapujos.
Ian Gibson y Quique Palomo llevan a viñetas la vida del poeta sin dejar de lado sus aspectos más ocultos ni su asesinato.
Jesús Ruiz Mantilla | El País, 2018-11-08
https://elpais.com/cultura/2018/11/06/actualidad/1541487872_621882.html

La pistola de una mano anónima apunta a su cabeza, cara a la muerte. El resplandor como tímido fondo de un cauto amanecer no borra la negrura de la noche. Olivos, pedruscos y la sombra del poeta rodean la fosa en los alrededores de Alfacar (Granada). Por la contraportada desfilan el resto de víctimas que acompañaron a Federico García Lorca en la hora final. A paso lento, le sigue Dióscoro Galindo, el maestro republicano y cojo de Pulianas. Al fondo, un guardia de asalto sujeta en lo alto del vehículo a uno de los banderilleros anarquistas —Francisco Galadí o Joaquín Arcollas— que cayeron también en aquella jornada de odio, sangre y hiel…

Es el dibujo elegido en la portada de ‘Vida y muerte de Federico García Lorca’ (Ediciones B), el cómic que Ian Gibson y el dibujante Quique Palomo han creado conjuntamente. Muestra a Lorca sin tabúes ni tapujos. Su infancia en la Vega de Granada y su juventud en Madrid como inquilino de la Residencia de Estudiantes. Familia y amores clandestinos; triunfos globales —España y América— y los fracasos de sus intimidades. La proteína de su obra y el desperdicio que supuso su caída a manos de un escuadrón asesino. Una inmolación, con señales de escarmiento, a manos, dice Gibson, “de la que el poeta había llamado poco antes la peor burguesía de España: la granadina”.

No es fácil dibujar a un mito. Todo el mundo guarda en la memoria cualquier gesto, una fotografía, el sintagma de una sonrisa. “Existe una iconografía lorquiana”, comenta Palomo. “Dentro de esas circunstancias hay cosas que resultan fáciles y otras no tanto. La primera es que lo puedes caricaturizar. Existe en él una relación entre las cejas y la frente muy característica. Algo pasa con su barbilla, también”.

Pero debe dar juego para 600 imágenes. “Con variaciones sobre esos elementos, se puede intentar”, asegura el dibujante. Y entre diversos escenarios que te conducen por una vida intensa. “Trazándole y estudiándole te das cuenta de que fue alguien que aprovechó su vida y sus circunstancias para ir a por todas”. Y eso que en ciertos aspectos no lo tuvo fácil. “Ser homosexual en las primeras décadas del siglo XX conllevaba demasiadas restricciones. Pero, por otra parte, eso produce en él unas revelaciones y cuestionamientos que enriquecen su obra”.

Su identidad sexual fue uno de los motores principales a exprimir en su afán creativo. “Todo un eje para el trabajo”, comenta Quique Palomo. Su crimen, también: “Aquella situación de caos y represión debía ser reflejada en nuestro cómic”. También el escarnio, enjaulado en una gélida coreografía de sombras, al mismo nivel que la alegría de vivir.

Como la que nos transmite desde su infancia, donde alternaba los juegos callejeros con su afición a representar misas. Su fascinación por los cómicos de la legua, los títeres y la música popular junto a un apego a la mística de la tierra y los arados, contagiada por su padre. O su juventud en Madrid, con sus inseparables Dalí y Buñuel. Anduvo enamorado del primero, con quien compartió escarceos y verdadera pasión, pero mosqueado a menudo con el otro, debido a ese empeño que tenía el aragonés en pasearle por burdeles para ahuyentar —o confirmar— sus sospechas de que fuera homosexual.

Junto a ellos también desfilan por las páginas otros grandes cómplices del autor: Manuel de Falla, Andrés Segovia, Margarita Xirgu, sus poetas más o menos coetáneos… También amantes cruciales, caso de Emilio Aladrén. O los lugares donde se transformó y triunfó: Nueva York, Cuba, Buenos Aires. Un completo recorrido por la luz de su imán antes de que lo despeñaran en el martirio.

La complicidad entre Palomo y Gibson no ha fallado desde el primer momento: “Empatizamos enseguida”, afirma el hispanista experto en la figura del poeta. “Quique ya admiraba a Lorca, de modo que nada de empezar desde cero. Le pasé una sinopsis de su vida y obra y leyó mi biografía. En nuestras primeras sesiones decidimos poner mucho énfasis sobre la larga infancia del futuro autor en la Vega de Granada, raíz de su mundo. Y sobre la extraordinaria vitalidad creativa que le permitió elaborar en solo veinte años (1916-1936) un muy variado corpus literario hoy admirado y estudiado universalmente”.

Aparte de los temas ya mencionados, Gibson hace hincapié en otros: “Su obsesión por la injusticia social, visible desde sus escritos iniciales y su público y notorio antifascismo. La identificación con la Granada mestiza perdida desde 1492 y sobre la que Lorca creía que le había empujado a sentirse cerca de los perseguidos. Su compromiso con el programa cultural de la República y una incomparable combinación de dones, entre ellos, el de la música. La extraordinaria mezcla de lo popular y lo más contemporáneo característica en su producción…”, apunta el autor. Con ese deseo perpetuo de acercarse continuamente a lectores de todos los ámbitos y su afición al dibujo, a Lorca, sin duda, le hubiera encantado este guiño a la cultura popular en forma de cómic.

#libros #comic #federicogarcialorca | Vida y muerte de Federico García Lorca

Vida y muerte de Federico García Lorca / guión de Ian Gibson ; ilustraciones de Quique Palomo.
Barcelona : Ediciones B, 2018 [11-08].
104 p. : todas il.
ISBN 9788466665087 / 17,95 €

/ ES / Cómic / BIO
/ Cultura popular / Federico García Lorca / Homosexualidad / Lorquiana / Memoria histórica / Novela gráfica / Testimonios

Ian Gibson se acerca a los lectores jóvenes con la publicación de un cómic biográfico sobre la figura del poeta a quien ha dedicado gran parte de su talento como historiador. Es, además, el primer cómic que aparece con su firma, con ilustraciones de Quique Palomo, un artista conocido en los círculos independientes del cómic por la publicación de ‘El golpe’. El libro bitono y con 96 páginas, repasa los datos más relevantes de la vida de Lorca hasta su muerte, con la intención de acercar la figura del poeta a las nuevas generaciones en el lenguaje que mejor conecta con ellas.

sábado, 7 de julio de 2018

#hemeroteca #memoria #federicogarcialorca | La última oportunidad de Gibson para encontrar a Lorca

Imagen: El País / Ian Gibson en la fuente del parque de Alfacar
La última oportunidad de Gibson para encontrar a Lorca.
La familia del maestro asesinado junto al poeta reclama su desenterramiento y la Junta de Andalucía asegura que pilotará la búsqueda en el lugar que señala el hispanista.
Jesús Ruiz Mantilla | El País, 2018-07-07
https://elpais.com/cultura/2018/07/07/actualidad/1530942798_444121.html

“Creo que está aquí…”. Ian Gibson nos guía hasta la fuente del parque. El calor aprieta en la colina de Alfacar y el hispanista busca la sombra mientras suena el rumor del agua. No hay nadie esta mañana de junio en el recinto dedicado a la memoria del poeta y las víctimas de la Guerra Civil, un oasis con un desmesurado mosaico, vegetación silvestre y caminos de piedras sin asfaltar que miran hacia la calima de la Vega de Granada. “Deberían cuidarlo un poco más”, comenta el hispanista. Este verano puede que se llene de gente. Gibson (Dublín, 1939) ha inspirado con sus teorías una nueva búsqueda de la fosa donde reposan los restos de Federico García Lorca desde su asesinato el 18 de agosto de 1936. Es el cuarto intento...

Nieves García Catalán
, nieta de Dióscoro Galindo, maestro asesinado junto al poeta y a dos banderilleros anarquistas, ha pedido que encuentren a su antepasado. “Cada búsqueda emprendida esperamos que sea la última”, asegura la descendiente del profesor republicano cojo de Pulianas. “Estamos deseando que empiece, justo para que todo esto termine”, agrega con paradójica lucidez.

La Junta de Andalucía espera un informe técnico sobre la petición realizada tanto por la familia como por la Confederación General del Trabajo (CGT, equivalente a la antigua CNT), a la que pertenecían Joaquín Arcollas y Francisco Galadí, los banderilleros anarquistas también asesinados. Verá la luz este mes, aseguran desde la administración regional. A partir de ahí será publicado en el Boletín Oficial andaluz con un plazo de 10 días para alegaciones. Manuel Jiménez Barrios, vicepresidente autonómico y responsable de Memoria Democrática, asegura: “Nosotros pilotaremos esta nueva búsqueda”. Un extremo que corrobora también el consejero de Cultura y portavoz, Miguel Ángel Vázquez.

La teoría la pone esta vez Gibson, con variantes sobre su tesis del clásico 'El asesinato de Federico García Lorca' (Ruedo Ibérico, París, 1971), recogidas en la última versión publicada esta primavera por Ediciones B. “Manuel Castilla Blanco, alias Manolillo el comunista (que ejerció aquel día terrible de enterrador), me trajo a este rodal en 1966 y me aseguró que lo sepultó aquí, cerca del olivo y de la acequia”. Gibson traza un círculo en el suelo de apenas dos metros. El lugar resulta muy preciso, junto a la verja de la otra entrada al parque, hoy cerrada, y pegada a la valla que lo delimita.

En ese espacio se ha removido el terreno, según Luis Avial, experto en búsqueda de fosas con georradar. Lleva más de un centenar a sus espaldas por toda España y ha colaborado con la policía en el hallazgo de cadáveres de varios asesinatos. “No me cabe duda: con tres horas de trabajo y más medios que la simple inspección que hice yo un día por mi cuenta, valdría para saber con certeza qué hay”. No sólo en ese lugar donde Gibson cree que está la fosa original. También para comprobar si existen más restos en otro, a unos 10 metros de distancia en línea recta, junto a la fuente del recinto. ¿Cómo pasaron de la fosa a ese otro punto? Por razones kafkianas…

“Escandalosas”, añade Gibson. En 1986, cuando se realizaban las obras del parque, unos operarios encontraron restos en el lugar que el enterrador señaló al hispanista. Estorbaban los trabajos del vallado, los metieron en una bolsa y los dejaron en un hoyo junto a la fuente sin notificárselo a ningún juez. “Lo sabemos porque Antonio Ernesto Molina Linares, entonces vicepresidente segundo de la Diputación de Granada y miembro del PSOE, lo declaró en El Ideal. Aquello fue una vergüenza”, asegura Gibson.

Avial ha querido comprobar este extremo también y cree haber encontrado indicios de su depósito en ese punto cercano. Justo donde los obreros alegaron haberlos dejado hace 32 años. Se buscará también allí. “Aun así, la clave de la búsqueda debe centrarse en el lugar que señaló el enterrador, pese a que se hayan movido algunos restos”, comenta.

No es el único experto de gran prestigio en el equipo. En los trabajos colabora también el antropólogo forense Francisco Etxeberría, de la Universidad del País Vasco, referente internacional para los desaparecidos y el periodista experto en el tema lorquiano, Víctor Fernández. En el apartado legal cuentan con Eduardo Ranz, el abogado que ha logrado la exhumación del Valle de los Caídos y que ha sido recientemente nombrado por el Gobierno de Pedro Sánchez asesor en materia de Memoria Histórica. Ranz quiere ser cauto y no hacer valoraciones jurídicas por el momento. “La petición está hecha y nos han confirmado su recepción. Aún es pronto para ir más allá. Debemos respetar el procedimiento”.

Ha resultado definitivo el cambio de posición de la Junta de Andalucía, que coincide con el nuevo clima en torno a la Memoria Histórica que ha permitido la exhumación del Valle de los Caídos. Hasta el momento, el asunto de la fosa de Lorca había contado con muchas cortapisas por parte del Gobierno autonómico, también por la oposición de la familia del poeta. Laura García Lorca, sobrina del autor y presidenta de la Fundación, ha incidido esta semana a El País en su rechazo a que se busquen los restos. “Nuestra posición no ha variado. Para nosotros, los restos vivos, es decir el legado de su obra, acaba de llegar a Granada”, asegura sobre el reciente traslado de los archivos del poeta desde la Residencia de Estudiantes de Madrid al centro que los custodia en la ciudad andaluza.

Desde hace algunos meses, la Junta de Andalucía ha cambiado el tono y la determinación. “Pilotaremos y dirigiremos la búsqueda de la tumba de Alfacar”, reafirma su vicepresidente. “También aportaremos los medios técnicos necesarios”, prometen desde el Gobierno autonómico. Aun así, los promotores se muestran cautos. Gibson ya se ha dado demasiadas veces de bruces con la realidad administrativa. Solo desea encontrarlo para confirmar con certeza qué pasó. “Es el símbolo universal de los desaparecidos. No puede seguir en paradero desconocido. Una vez lo descubramos, también habremos dado un paso de gigante en la reconciliación. Se cerrarán muchas de las heridas que continúan abiertas”, cree. Espera no tener que rectificar de nuevo algunas de sus teorías. “Que este país, así como alcanza grandes logros, de cuando en cuando, los entierra”.

¿A la cuarta va la vencida?
Tres intentos preceden la nueva búsqueda de la fosa donde se encuentra Federico García Lorca. El primero data de 2009 y se produjo cerca del olivo que Ian Gibson sigue marcando como referencia pero a escasos metros del lugar exacto donde Manuel Castilla Blanco, el enterrador, le indicó al hispanista. “No se exploró la zona crucial entre el árbol y la verja”, asegura ahora en ese mismo lugar.

Los dos siguientes, en 2014 y 2016, fueron inspirados en las tesis del historiador Miguel Caballero, muy próximas a las que esgrimió Manuel Molina Fajardo en su libro póstumo ‘Los últimos días de García Lorca’. Se apoyaban en los testimonios del escuadrón fascista que asesinó al poeta, al maestro Dióscoro Galindo y a los dos banderilleros anarquistas que los acompañaban, Juan Arcolla Cabezas y Francisco Galadí. Se centraron en lo que había sido un campo de tiro a 500 metros de Alfacar en dirección al barranco de Víznar, otra de los arsenales de espanto de aquella época, donde se encuentran cientos de cadáveres.

jueves, 31 de mayo de 2018

#hemeroteca #memoria #federicogarcialorca | Ian Gibson: "Ojalá encontrar los restos de Lorca sea el símbolo de la reconciliación en España"

Imagen: El Diario / Ian Gibson
Ian Gibson: "Ojalá encontrar los restos de Lorca sea el símbolo de la reconciliación en España".
El hispanista Ian Gibson deposita sus "esperanzas" en las nuevas pistas sobre la ubicación de la fosa de Lorca, "el desaparecido más llorado del mundo". El poeta Federico García Lorca fue ejecutado y yace junto al maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros anarquistas Joaquín Arcollas y Francisco Galadí. La Junta de Andalucía "pilotará" la intervención arqueológica para comprobar si los restos óseos están bajo la fuente de un parque en Alfacar (Granada). Gibson pide que la derecha se moje para "sacar de las cunetas" a los "más de 100.000 fusilados por el franquismo" porque hasta ahora "ha sido incapaz de afrontar el holocausto que ocurrió" en suelo español.
Juan Miguel Baquero | El Diario, 2018-05-31
https://www.eldiario.es/andalucia/Ian-Gibson-Ojala-Lorca-Espana_0_774823633.html

Los restos de Lorca en un saco enterrado bajo una fuente. "Es el desaparecido más llorado del mundo". La posible ubicación de la fosa común donde yacen Federico García Lorca junto a los cadáveres del maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros anarquistas Joaquín Arcollas y Francisco Galadí ha sido durante décadas motivo de controversia. Y de varias búsquedas infructuosas. "Eso de ‘abrir heridas’ es una infamia, una calumnia repelente". Ahora habrá una nueva oportunidad de encontrarlos. "Ojalá sea el símbolo de la reconciliación" en España, dice el hispanista Ian Gibson en una entrevista exclusiva para eldiario_es Andalucía.

El que será el quinto intento para localizar los restos del poeta español más universal parte de una pista que no es nueva pero que renace tras varias intentonas fallidas. En la obra de construcción del Parque Federico García Lorca en Alfacar (Granada) aparecen los huesos de cuatro personas. Corre el año 1986. Los restos quedan introducidos en un saco y sepultados bajo una fuente para que la Diputación de Granada pueda inaugurar a tiempo el espacio de memoria. Eso dicen algunos testimonios. Como el de quien fuera entonces número dos de la institución.

La Junta de Andalucía ha asumido el encargo. La Administración regional actuará "con rigor técnico" y "pilotará" la futura intervención arqueológica desde la Dirección General de Memoria Democrática, en palabras del vicepresidente andaluz y consejero de la Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática de la Junta, Manuel Jiménez Barrios.

P. ¿Qué siente ante la posible nueva búsqueda de Lorca?
R. Siento una emoción fuerte. Pero claro, no puede ser como la primera vez. Tenía todas mis esperanzas puestas en la primera búsqueda y no hicieron bien el informe previo y tampoco buscaron entre el olivo y la cancela. Y eso es lo que vamos a ver ahora. Sufrí mucho, por eso hice un diario para poder contener mi tensión, apunté todo. Pero como no me llamaron no participé. Acudieron a mis libros pero no me consultaron sobre otras posibles ideas mías y fue una frustración terrible cuando no se encontró nada. Ahora van a empezar otra vez… tengo mis esperanzas, creo que hay algo ahí, estoy convencido. Y si resulta que fue así es una cosa vergonzosa, encontrar restos al lado del olivo donde a mí me dijo el enterrador y llevar estos restos a otro lado del parque porque estorbaban en el proceso de vallar el recinto porque había prisa para inaugurarlo. Entonces, si esto resulta ser cierto, es terrible para el PSOE, la Diputación de Granada de entonces.

P. Si se confirma que los restos de Arcollas, Galindo, Galadí y Lorca están metidos en un saco bajo el cemento de una obra realizada en democracia, en el 86… ¿desidia con los derrotados?
R. ¿Desidia? Es que es inconcebible. Ernesto Antonio Molina Linares está allí, era vicepresidente segundo de la Diputación y lo dijo 22 años después, cuando había prescrito porque eso fue ilegal. Son tremendas esas declaraciones. Lo dice en Ideal, el periódico más leído de Granada, que lee todo dios, y el equipo de la primera búsqueda no tiene en cuenta esa entrevista. Como si no la conociesen.

P. La pista no es nueva, sobrevuela la fosa de Lorca desde hace mucho. ¿Por qué queda relegada frente a otras teorías?
R. No entiendo nada. Se publicó en prensa, yo lo publiqué en mi libro, pero nadie ha hecho una investigación. ¿Cómo se explica eso? Claro, él (Molina Linares) era del PSOE, había mucho interés tal vez en no investigar porque lo que se cometió era absolutamente ilegal. Hay otra cosa muy llamativa, y es que Manuel Fernández-Montesinos (sobrino de Lorca) fue padrino de la hija de Molina Linares. Se supone que hay una relación de amistad profunda entre el padrino y el padre de la criatura. Con lo cual si aparecieron restos al lado del olivo, Montesinos se habría enterado enseguida.

P. Y si aparecieron restos en esa ubicación, saltaría la alarma de Lorca.
R. Claro. Y si salieron unos restos de muleta, lo cual es difícil pero es lo que se dice, enseguida piensas en Dióscoro Galindo González, ¿no? Pero lo más grave del asunto es que seguramente Montesinos se enteraría y luego no dijo ni pío. Lo cual es muy sospechoso. La familia no quiere saber nada del tema y nadie entiende por qué. Esta podría ser una de las razones. Yo no lo sé. Que se lo pregunten a Laura (García Lorca, presidenta de la Fundación Federico García Lorca).

P. ¿Qué le parece que la familia de Lorca esté al margen?
R. Eso de la familia… ¿quién es la familia hoy? Ha muerto Isabel García Lorca, Francisco, Concha… ¿qué es la familia? Laura García Lorca sigue la línea de Manuel, de los tíos.

P: ¿Y por qué nunca se han puesto al frente?
R. ¿Por qué no han liderado este movimiento a favor de los fusilados del franquismo? ¿Por qué no han hecho alguna contribución a la lucha de nuestro movimiento? Ninguno, no han querido saber nada, no han estado jamás en ninguna manifestación a favor de Garzón… nada, nada, nada. Ninguna persona de la familia. ¿Por qué? Es la gran pregunta. Ella (Laura) dice siempre "no queremos que mi tío Federico sea diferente a los demás, sabemos que está por ahí en algún sitio y esto basta, es uno entre mil". Pero no tiene en cuenta a los que amamos la obra de Lorca alrededor del mundo. Tenemos derecho a saber por lo menos dónde está.

P. ¿Da alguna credibilidad a quienes apuntan que la familia sacó sus restos y los enterró en otro lugar?
R. No. Creo que forma parte de la leyenda. Y si lo hubieran hecho habrían mentido. Fíjate lo que sería para mí si de repente se revelara algo así. He dedicado décadas de mi vida a buscar la verdad sobre el caso. No creo que sacasen los restos. Habría sido muy difícil sin que la gente se enterara. ¿El padre tiene dinero, se entera que han matado a su hijo y va y ofrece millones y sacan el cadáver? Es un pequeño pueblo, alguien habría cantado. Y (Lorca) está (enterrado) con más personas. ¿Cuándo lo hacen? Si es al día siguiente no es tan difícil localizar los restos pero si han pasado años... Además, nadie ha dicho esto, pero me consta que los padres creían que estaba vivo y le iban a hacer una especie de canje. Mantuvieron la esperanza a lo largo de meses pensando que Federico estaba en algún sito para cambiarlo por… quién sabe.

P. Una reacción humana, y habitual, entre progenitores en casos de desaparición.
R. Claro, y con un poeta famoso en vez de matarlo, lo tienen por si acaso uno de los tuyos está en manos de los rojos y se puede hacer un cambio, ¿no? Y esto me lo han dicho gente de la familia, cercana.

P. ¿El mandato del genocida Queipo desde Sevilla era tan directo?

R. Estoy convencido de la intervención de Queipo. Algún testimonio más aparece en mi libro. Porque la línea telefónica estaba cortada, ahí se equivoca Miguel Caballero (investigador). Porque el Ideal del lunes siguiente (al golpe de Estado) dice que las líneas se han restablecido, es decir que ya por la noche José Valdés (gobernador civil) pudo hablar con Queipo. Y si no la Guardia Civil tenía emisoras para poder estar en contacto con Queipo. Estoy convencido. Y eso que dijo de ‘dadle café, mucho café’ tampoco exonera a Valdés y todos los otros.

P. ¿Cree que la nueva versión, y otra búsqueda, alimenta a los escépticos del ‘abrir heridas’?
R. No sé si hay gente así… Estamos hablando del poeta nacional de este país, el poeta español más amado y leído alrededor del mundo. No hay nadie comparable, es enorme, internacional. Y simboliza a todos los desaparecidos de la guerra española y todos los desaparecidos del mundo. Yo diría que es el desaparecido más amado del mundo, el más llorado del mundo. Y además la temática de su obra gira en torno a la gente que no puede vivir su vida, esas mujeres que no pueden salir… ‘La casa de Bernarda Alba’. La gente le ama. Y como representa a más de 100.000 fusilados por el franquismo pues queremos saber dónde está. Es imprescindible. Eso de ‘abrir heridas’ es una infamia, es vil, es una calumnia repelente.

P. La Junta de Andalucía dice que va a "pilotar" la búsqueda. ¿Le gustaría que contaran con su asesoramiento?
R. ¿Conmigo? Claro que me pondría a disposición. Claro que sí. Si ellos quieren, todo lo que yo sé del tema está a su disposición. Por supuesto. Y claro, yo soy tal vez la única persona que fue a Alfacar con Manuel Castilla Blanco (uno de los enterradores de Lorca) y no me consta que nadie más, que esté vivo, fuera con él al lugar. Me dijo el lugar. No me mentía. Soy a lo mejor el único superviviente. Y estoy hablando contigo. Tenía menos años cuando empecé con todo esto (resopla)… esto fue en el año 66, pero menos mal que lo hice porque si no, no tendríamos el testimonio grabado.

P. ¿Aquel enterrador podía ser un último testigo?
R. Sí, claro, porque todos los demás habían muerto. Era el último superviviente porque tenía 17 años cuando ocurrieron los hechos. Fíjate, eso se te queda grabado, ¿no? Él estaba convencido. Yo estuve allí con él. Con el miedo de la Guardia Civil que podía aparecer en cualquier momento. Es el año 66, fíjate que a Franco le quedan diez años todavía. La gente tenía mucho miedo, no tenía por qué llevar al guiri allí, ¿sabes? Pero lo hizo. Y ahora parece ser que allí exactamente donde él me dijo hay indicios.

P. ¿Qué falta para que España viva una reconciliación completa?

R. La gente quiere buscar al abuelo. Cualquier ser humano normal quiere buscar los restos de su abuelo y darle un entierro. Lo hicieron los franquistas con los suyos y nosotros tenemos que hacerlo. Este país no será nada, a mi juicio, si no resuelve este problema. Veo que hay un pequeño cambio en el PP, sería muy bueno que hubiera un gran cambio. Juanma Moreno (líder andaluz del PP) ha dicho "tenemos que buscar a Federico". Habiendo dicho antes que vive y no hace falta remover, ahora ven la necesidad, ante los ojos del mundo, de saber dónde está el poeta.

P. ¿Diría que la derecha española necesita ser absolutamente democrática y romper de forma radical con el franquismo?
R. Sí, sí (enfatiza). Exacto, lo estás diciendo todo. Si fuesen inteligentes lo harían. Si ahora ha dicho que es hora de buscar a Federico porque nos pertenece a todos, es un cambio. Y que no sería difícil. Lo han hecho en Málaga. No hago más que repetir que Francisco de la Torre (alcalde malagueño del PP) ha dado un ejemplo maravilloso cuando han exhumado a varios miles de rojos fusilados. Algo insólito en este país donde el PP dice que es reabrir heridas. Pues no.

P. Y es la fosa más grande abierta en España.
R. Creo que sí. Además ellos dicen que son cristianos y católicos. Pues, por dios, es un pecado dejar a gente tirados como perros en cunetas. Lo saben perfectamente. Que lo digan y actúen en consecuencia. Así el país iría camino a una reconciliación.

P. ¿Ojalá Lorca fuera un símbolo de reconciliación en España?

R. Lorca, habiendo simbolizado la tragedia de lo que pasó aquí, pasaría a simbolizar este rumbo. Porque su obra tiene que ver con el amor al prójimo. Lorca tiene una raíz profundamente cristiana, él está siempre con los que sufren. Lo dijo: "Yo creo que ser de Granada me inclina a la comprensión simpática de los perseguidos". Y da la lista: el negro, el gitano, el judío, el morisco que todos llevamos dentro… los perseguidos, por el hecho de ser granadino, joder, hay que buscarlo. Es el gran símbolo. Ojalá sea el símbolo de la reconciliación. La derecha tiene que participar, no sólo en la búsqueda sino en resolver el problema de todos los fusilados de la guerra. Me parece obvio, tanto que no haría falta ni decirlo. Además si son cristianos, ¿qué es eso de amar al prójimo? Nadie está reabriendo heridas, nadie.

P. Las víctimas, sobre las fosas comunes, solo piden algo tan legítimo y atávico como dar un entierro digno. No piden venganza.
R. Exactamente, atávico. Enterrar al abuelo. Eso lo sabemos desde los griegos, que no hay que dejar a la gente tirada como perros para que se los coman los buitres (rescata el mito de Antígona y la muerte de Polinices). Esto es un asco y una vergüenza en un país que se dice católico.

P. ¿Lorca es una metáfora de España?
R. Sí, es una metáfora. Parece mentira. A veces te preguntas si España no es un país sin vergüenza, porque tener 100.000 o más víctimas en fosas… esto parece imposible.

P. ¿Y la recurrente comparación con otros países?
R. Parece monstruoso estar en Europa, al lado de los alemanes, y tener a Franco todavía enterrado en el Valle de los Caídos debajo de una cruz cristiana, creo que la más alta del mundo, al lado del fundador del partido fascista de este país. Franco es un asesino, ¿no? El mayor asesino español de todos los tiempos. Firmando penas de muerte, garrote vil, fusilamientos, con su café matutino. Tener esto allí para que todo el mundo lo vea es una vergüenza. Es para producir rubor y arrepentimiento. Y ahí están todavía. Por eso me parece terrible. O los símbolos y muchas calles con rótulos fascistas. Es inconcebible estar en Europa y que esto siga así. Es como poner en Alemania una calle con el nombre de Himmler o ‘Hitler Straße’. Plaza del Caudillo, plaza del José Antonio… es impensable.

P. ¿Qué le sugiere que el presidente Rajoy enarbole ante las víctimas del franquismo la bandera del “cero euros” a la Memoria Histórica?
R. Ni uno, ha dicho. Lo sé, lo oí cuando lo dijo. El presidente… es terrible, en boca de un presidente, ese desprecio a las víctimas. ¿Cómo te lo explicas? Parece imposible que haya gente capaz de seguir a un partido tan corrupto pero es lo que tenemos y es consecuencia de la larga dictadura que creó hábitos de pensamiento, de actuación, en la sangre, la gente que procede de los ganadores tiene esto en los genes, son ‘pavlovianos’… ‘no hay que reabrir’, dicen. ¿Por qué? Porque la derecha ha sido incapaz de afrontar la realidad del holocausto que ocurrió aquí. No han tenido esa grandeza.

P. ¿Ojalá la figura de Lorca sirva de pegamento, como en su obra, del amor y la tragedia?
R. Es mi creencia y mi convicción. Si son capaces, y tienen que ser capaces, de entender que este hombre es un genio que además no pudo vivir su vida. Es un símbolo del horror, de la represión, y es un hombre que predica con su obra, porque es un revolucionario en su obra, quería cambiar la sociedad. Tenía las ideas muy claras. Era un hombre de izquierdas. Y lo matan entre otras cosas porque es el autor de Yerma. Odian su obra, odian el mensaje de su obra. Yerma escandalizó a toda la derecha, las reseñas eran tremendas: pornográfica, antiespañola, peligrosa, asquerosa… Y todo lo que él dijo de la burguesía granadina, que le odiaban a muerte. Lo mataron y él puede ser el símbolo de la reconciliación. Falta que la derecha rectifique. Ver esto con tranquilidad y reconocer los errores del franquismo. Ahora, ya era hora. Franco murió en el 75. Y el tema de las fosas no puede ser. No puede ser un país decente dejando a los fusilados en cunetas. No podemos dejarlos allí. Hay que resolver este problema, reconocer lo ocurrido y seguir hacia la reconciliación. España es un gran país en potencia, no me canso de decirlo, pero esta asignatura pendiente está imposibilitando, moralmente, el progreso del país.

sábado, 26 de mayo de 2018

#hemeroteca #musica #federicogarcialorca | Miguel Poveda: “No es normal que Lorca esté en una cuneta y Queipo de Llano enterrado en la Macarena”

Imagen: El País / Miguel Poveda
Miguel Poveda: “No es normal que Lorca esté en una cuneta y Queipo de Llano enterrado en la Macarena”.
El artista dedica un disco completo al autor granadino asesinado en la Guerra Civil, muy centrado en los 'Sonetos del amor oscuro' y 'Poeta en Nueva York'.
Jesús Ruiz Mantilla | El País, 2018-05-26
https://elpais.com/cultura/2018/05/21/actualidad/1526904638_715524.html

Cuando Miguel Poveda conoció a Ian Gibson después de un concierto suyo, andaba el hombre muy nervioso. Había cantado una copla en honor a Federico. El hispanista se acercó a él y le dijo: “Veo que tú también andas ‘enlorquecido’”. El término le impactó. Tanto que acaba de publicar su nuevo disco con ese título de homenaje al poeta granadino. Un canto de verdad mestiza, rabia y esperanza dirigido al esternón de su memoria viva. Con una selección compleja y arriesgada de sus textos más oscuros. Esos clamorosos abismos de silencio sublimados en grito poético. “Viajé a su mundo a ver qué ocurría, sin pretensiones, ni la certeza de lograrlo. Pero me quedé atrapado en él, lo siento muy mío”, afirma el cantaor.

Para certificar el compromiso, Poveda fue más allá. Compuso todas las canciones. “Es la primera vez que lo hago”, afirma el músico nacido en Barcelona hace 45 años. “Quería cantarlo más de lo que lo cantaba. Ha ocurrido cuando tenía que ocurrir, no ha sido nada premeditado. Todo viene de leerlo, de estar en contacto permanente con él como mi poeta favorito. Interpreto a muchos y siempre vuelvo a su lado. Fui tomando notas, acercándome más y más, hasta decir: subo la montaña, este Everest. Y un día pasé del lo voy a intentar al lo voy a conseguir”.

Pero a ese salto le puso red. La de Joan Albert Amargós y Jesús Guerrero, entre otros, autores de casi todos los arreglos. El director de orquesta y compositor catalán, sobre todo, lo guió de manera propicia. Desde la esencia flamenca pero también caribeña que coloca al ‘Son de negros en Cuba’, junto a Alain Pérez, los músicos que colaboran en ‘Enlorquecido’ buscaron fusiones coherentes y audaces en concordancia con el estilo Poveda: “Esta vez, ecos de rock sinfónico se nos han colado por ahí. Música que yo llamo de mi padre, grupos como Supertrump, Pink Floyd o Alan Parsons”.

Funcionan en temas como ‘No me encontraron’, fragmento de ‘Fábula y rueda de tres amigos’ o en el ‘Grito hacia Roma desde la torre del Chrysler Building’. En ellos se encierra el poderío de su audacia a la hora de elegir. Referencias previas y contundentes como el ‘Omega’, de Enrique Morente, obligaban a mirar alto. No ha escogido Poveda temas fáciles. Al disco lo tiñen esos nubarrones preñados de tormenta y los más negros presentimientos lorquianos. El pavor a la muerte y ese sermón contemporáneo en la montaña metálica de Nueva York, que es un clamor contra la injusticia y la desigualdad en la tinta de un Cristo contemporáneo. “Le añadí un coro de niños refugiados, porque no hay nada que resulte más convincente para la denuncia que quienes han sufrido esos males en propia carne”.

De ‘Poeta en Nueva York’ –al que pertenecen los dos textos que abren el disco, así como la ‘Oda a Walt Whitman’- a los ‘Sonetos del amor oscuro’. Ahí comenzó la indagación de Poveda en Lorca. “Yo lo había escuchado antes de leerlo en boca de Morente, Camarón y Carmen Linares. Pero cuando me encuentro con el ‘Soneto de la dulce queja’, me agarró fuerte. Yo pasaba por una situación parecida a mis 25 años. Qué manera de describir lo que siento, me dije”. De dicho cuaderno, con su intimidad homosexual encarcelada, publicados al completo en 1981, Poveda ha escogido ‘¡Ay voz secreta del amor oscuro!’ y ‘El amor duerme en el pecho del poeta’.

Pero sorprenden aún más otras opciones. Como la insólita y brillante carta que le envía a Regino Sainz de la Maza. Poveda no ha podido resistir el impulso de hacerla canción. Un texto así, lo merecía “Había mil Federicos Garcías Lorcas tendidos para siempre en el desván del tiempo y en el almacén del porvenir, contemplé otros mil Federicos Garcías Lorcas muy planchaditos, esperando que los llenasen de gas para volar sin dirección. Fue en ese momento, un momento terrible de miedo. Mi mamá, doña muerte, me había dado la llave del tiempo y por un instante lo comprendí todo. Yo vivo de prestado. Lo que tengo dentro no es mío, veremos a ver si nazco”. Ponle música y voz a eso… A tamaña sensación de desubicado desamparo, de desarraigo frente al mundo, de extrañeza.

El genio lorquiano no solo salía de paseo impreso o representado en teatro. Quedaba patente en su idea de la amistad, en su día a día. En ese fatalismo trufado de alegría cósmica: “En el arte de llegar a una casa y hacerse dueño de la situación. Por eso generaba tanta envidia, por el carisma que tenía. Era un líder natural, sin buscarlo”, afirma Poveda.

Como no buscó jamás la muerte, aunque sí la olfateara de manera constante, consciente e inconsciente. ¿Presentiría también el desamparo de seguir en una fosa con la que nadie da? “No me parece normal que Lorca esté en una cuneta y Queipo de Llano enterrado en basílica de La Macarena…”, comenta Poveda. “Pero no lo digo sólo por él. Me refiero a tantos otros que cuando pasen las generaciones que los reclaman hoy, se quedarán ahí, en el olvido”.

Al artista le encantaría que reposara dignamente en un lugar debidamente señalado. “Un sitio donde llevarle flores. A estas alturas, Federico nos pertenece a todos. Es patrimonio del universo. El amor que yo siento por él, no es menor del que pueda tener ningún familiar”.

Federico en los flamencos de hoy
Un nexo lorquiano une a varias generaciones de flamencos. Al menos desde que junto a Manuel de Falla, el poeta impulsara en Granada hacia 1922 el primer concurso de cante jondo y lo arrancara del submundo para colocarlo en su más digna palestra internacional. A lo largo de décadas y generaciones, Federico ha volado en las gargantas de los más grandes. Pero tal como Camarón y Morente lo engrandecieron en los ochenta, la generación de Poveda lo ha reclamado también como suyo para el siglo XXI, igual que ha hecho Arcángel, por ejemplo, que participó en la adaptación a ópera de ‘El público’, compuesta por Mauricio Sotelo. Y las que vienen por detrás también, con el referente de la gran Rocío Márquez. Con ‘Enlorquecido’, Poveda no sólo regenera el legado del poeta. Lo coloca en su justo término para las nuevas generaciones: “Para que mi hijo Ángel, en el futuro, lo conozca y que tanto a él como a los de su edad ahora, les abra la puerta a su mundo. Lorca es un consuelo y merece que en mitad de esta fealdad y este desastre, su voz no muera”. Pero no será el único de la antología vital con la que Poveda desea continuar explorando la poesía en el cante. Ya demostró arrojo y valentía adaptando a Jaime Gil de Biedma. Otra cuenta pendiente en su caso es Luis Cernuda: “Me falta en la lista. No sé por qué no ha llegado todavía. Ahora que he estado más en contacto con él por medio de Federico, como me ha pasado con Vicente Aleixandre, Emilio Prados o Dámaso Alonso, lo voy a intentar”.