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jueves, 3 de agosto de 2023

#hemeroteca #capitalerotico | El soltero de 'La isla de las tentaciones' que cambió el fútbol por OnlyFans: "Me han propuesto barbaridades y yo tengo la mente muy abierta"

Miguel Guerrero en Instagram //
El soltero de 'La isla de las tentaciones' que cambió el fútbol por OnlyFans: "Me han propuesto barbaridades y yo tengo la mente muy abierta"

Miguel Guerrero fue uno de los solteros de la última edición de La isla de las tentaciones. Futbolista profesional ha encontrado en OnlyFans su nuevo sueño
El Mundo, 2023-08-03
https://www.elmundo.es/television/2023/08/03/64cb4f31e85ecebe0f8b45c5.html 

Miguel Guerrero abandonó durante unos meses su carrera como futbolista profesional para convertirse en uno de los solteros de ‘La isla de las tentaciones 6’. Quería probar cosas nuevas. De hecho, fue el soltero favorito de Lydia Pérez, aunque nunca llegaron a absolutamente nada, pese al ahínco que Guerrero le puso.

Su paso por ‘La isla de las tentaciones’ le abrió un nuevo mundo. Sus redes sociales se convirtieron en el lugar donde recibía miles de peticiones de todo tipo, "barbaridades", según ha asegurado al programa de radio La W Radio. Y entonces Manuel Guerrero vio el negocio: OnlyFans.

Manuel Guerrero a sus 29 años ha decidido colgar las botas de fútbol y ganarse la vida vendiendo contenido explícito. "Ha sido una decisión económica y de motivación", ha explicado. "Aunque tenía dos años de contrato -en el Vélez Málaga- con un buen sueldo, fui a ‘La isla de las tentaciones’, empecé a tener mi público y mi motivación ya no era la misma en el fútbol", aseguraba.

Para quien no lo sepa, el funcionamiento de OnlyFans es vender contenido, generalmente erótico, mientras tus suscriptores pagan una cuota mensual que va desde los 5 euros a los 50.

Ante la avalancha de peticiones que empezó a recibir el que fuera el portero del Vélez Málaga y tras los consejos del famoso influencer Mario Hervás, Miguel Guerrero no se lo pensó: "Si tú quieres mostrar un contenido no sexual no vas a conseguir nada porque en OnlyFans es porno. Mi gran público es homosexual y estoy abierto a hacer cosas que les podrían gustar. De momento voy poquito a poco para que cuando llegue el caramelito de verdad digan, '¡joder con Miguel!'.

"¿Quieres conocerme a fondo?". Con estas palabras el ex futbolista ha invitado a sus 207.000 seguidores de Instagram a pagar una suscripción de OnlyFans.

"Dentro de mi Instagram me llegaban muchísimas peticiones en donde ya me pedían barbaridades. He dado el paso a OnlyFans por el público. Esto es un negocio, uno en el que se ganan buenas cantidades. Pues imagina las barbaridades que he recibido en 24 horas desde que he abierto en OnlyFans", ha confesado el ex futbolista.

¿Cuánto puede llegar a ganar Miguel Guerrero en OnlyFans? Está claro que la cuestión económica no es ningún problema. El ex futbolista asegura que "el tema de los mensajes ya va en cada uno". "Tú tienes un chat privado para los fans y ellos te hablan de sus fetiches. Tú miras a dónde quieres llegar. Yo tengo una mente muy abierta y depende del acuerdo al que pueda llegar con esa persona", ha explicado.

"Me dicen quieres verme disfrazado de Barbie pues ya te pondré un precio. Hablas con tus fans, te piden, y me pueden proponer lo que quieran, y todo depende del acuerdo al que llegues", ha añadido.

jueves, 21 de julio de 2022

#hemeroteca #masculinidad #cuerpos | Ni un pelo: cómo el rasurado genital masculino se vuelve tendencia en la calle y dictadura en las redes

El País / La depilación genital se promueve desde la publicidad //

Ni un pelo: cómo el rasurado genital masculino se vuelve tendencia en la calle y dictadura en las redes.

Estaba reservado a los deportistas de alto rendimiento o al cine porno, pero hoy ya está de moda entre una nueva generación que quiere mostrar cuerpos esculpidos sin que nada tape ni un centímetro.
Francisco Pastor | Icon, El País, 2022-07-21
https://elpais.com/icon/2022-07-21/ni-un-pelo-como-el-rasurado-genital-masculino-se-vuelve-tendencia-en-la-calle-y-dictadura-en-las-redes.html 

La primera vez que Miguel encontró el pubis depilado de un chico fue viendo pornografía. Tras descubrirlo, la curiosidad le pudo y quiso probar aquello en sus propias carnes. Se recortó el vello con tijeras, solo un poquito. En otra ocasión, afeitó al ras de la piel. Mal hecho: el resultado le pareció estético pero pasó días con picores. También recogió el baño con cuidado, ya que entonces era un quinceañero y vivía con sus padres.

De este recuerdo han pasado cerca de dos décadas. Hoy, los pubis afeitados ya no son cosa de un arrebato tras ver pornografía. Tal vez porque la estética ‘pornhub’ triunfa ya hasta en la publicidad y la cultura ‘onlyfans’ ha permeado mucho más allá de la pantalla de un dormitorio en penumbra. Los cuerpos masculinos esculpidos y sin un solo pelo se han hecho masivos: así es, por ejemplo, el cuerpo del hombre más seguido del mundo en Instagram, Cristiano Ronaldo, y así son los cuerpos de hombres que copan el horario de máxima audiencia en formatos como ‘La isla de las tentaciones’.

¿El resultado? Unos cánones estéticos que calan en gran parte de la población joven. Un ejemplo: en 2019 Harry Styles protagonizó la portada de la edición estadounidense de ‘Rolling Stone’ en una foto tomada en la playa y en la que alzaba los brazos en señal de triunfo. A la vista quedaba, claro, el vello de sus axilas, algo que siempre ha estado ahí en casi todos los hombres adultos (también en las mujeres, pero a ellas los cánones estéticos llevan muchos más años exigiéndoles que se lo quiten, algo que empieza a cambiar). Eso, que hubiese sido normal en cualquier otra época, no fue del todo bien recibido en esta: una cantidad sorprendentemente alta de comentarios hablaban de las axilas de Styles y algunos medios dedicaron noticias a la extraña polémica. “¡Depílate!”, decían algunos usuarios de Instagram. La nueva estética obligaba.

Pete Davidson, uno de los humoristas más populares en Estados Unidos gracias a sus años en ‘Saturday Night Live’ y desde hace unos meses celebridad global por ser la nueva pareja de Kim Kardashian, es la prueba definitiva de que la depilación íntima masculina ha saltado a la palestra. Acaba de firmar un contrato de cuatro años de duración con Manscaped, una firma dedicada al cuidado del vello masculino. Y en su primer anuncio para la compañía, se depila algo más íntimo que las axilas. Se le intuye afeitándose la entrepierna mientras informa a cámara: “Tengo una cita”.

“¡Sorprende a tu novia! ¡Aféitatelo, cariño!”, son algunas de las propuestas que Davidson lanza a la cámara. Viste una bata negra, abierta de par en par, que nos deja ver su pecho tatuado. “¡El envoltorio importa!”, prosigue el cómico, en una clara alusión a la aseveración más frecuente sobre las partes bajas de los hombres: que lo importante es el tamaño del pene. Bien, aquí no es exactamente eso. El artilugio que copa este primer anuncio es el Lawn Mower 4.0, que podríamos traducir al castellano como cortacésped. De todos los productos de la marca, es el primero que se anuncia como específico para las ingles y el pubis. Si lo compramos desde España, nos costará casi 90 euros. Ahora, ¿desde cuándo son los hombres, y no solo las mujeres, el objetivo de reclamos como estos, ligados a una estética tan íntima?

Según Antonio Clemente, médico y dermatólogo, ellas siguen copando casi por completo el mercado del afeitado y la depilación. Es su observación también como miembro de la Academia Española de Dermatología y Veneorología. Desde hace 13 años, este médico posee su propia clínica de depilación láser. Al pensar en la fecha en la que por allí empezaron a asomar los hombres, y no solo las mujeres, elige “alrededor de 2015″. Ahora, los usuarios masculinos aún no le preguntan demasiado por el pubis. El pecho, las axilas, la espalda y los hombros siguen siendo los grandes preferidos a la hora de eliminar el vello. Los varones, menos acostumbrados a embellecer estas partes visibles de su cuerpo, a veces van a verle con la piel irritada por haberse afeitado con poco jabón y apretando demasiado la cuchilla.

Al llegar el afeitado hasta el mismo pubis, como nos propone Davidson, ¿no estaremos impidiendo al vello cumplir alguna de sus funciones? Según Clemente, no demasiado. “El pelo está para protegernos del sol. Gracias al cabello, por ejemplo, no nos quemamos en la cabeza. Del pescuezo para abajo, su función tradicional era la opuesta: resguardarnos del frío. Ahora, esto ocurría en estadios anteriores de nuestra evolución, cuando el vello nos cubría toda la piel, pero ya no. En el pubis o en la nariz había también una labor de proteger los orificios que, de nuevo, ha desaparecido. Retirar o no los pocos capilares que nos quedan por el cuerpo no marca ninguna diferencia”, comenta el doctor.

Pero sí que da algunos consejos. Para esquivar los picores bajo la cintura, informa, hay que dejar el pelo con al menos un dedo de longitud. Así ha aprendido a hacerlo Miguel con el tiempo. En invierno, puede pasar un mes o dos sin recortarse el vello. Pero en verano le esperan las playas de Almería, en las que él jamás lleva el bañador puesto. Así que, durante el estío, se recorta el vello íntimo al menos cada dos semanas. ¿Y es verdad esa leyenda que afirma que cuando el pelo es más corto los atributos del hombre parecen más grandes? “Sí, sin duda”, cuenta Miguel. Él se afeita más por costumbre que por otra cosa. Aunque le gusta recortarse antes de bañarse y tomar el sol, “en las playas nudistas de siempre, las de tradición naturista de verdad, nadie se fija en cómo llevan lo suyo los demás”.

Quien sí atiende a esos detalles es el fotógrafo Cain Q. Lleva unos 14 años retratando hombres desnudos. A veces, por encargo y otras, para sus propios proyectos como artista. Sus fotografías suelen ir acompañadas de una luz muy dura o publicarse en blanco y negro. “Si buscamos un rollo ‘setentero’, hay que dejar el pelo salvaje y libre, sin recortar. Cuando pensamos en la estética de los noventa, toca un rasurado completo. En el presente, el arquetipo de hombre atractivo es mucho más amplio. Hemos abierto la mente. Cuando empezó a ponerse de moda el cuidado de la barba se llevaba solo la de tres días, muy perfilada en las patillas y el cuello. Hoy nos encontramos todo tipo de barbas, ¿verdad? Pues con el pubis está pasando lo mismo”, sostiene el fotógrafo.

Hay un tipo de hombre que, casi siempre, luce un vello más bien ausente en un cuerpo esculpido. Suele ser menor de 40 años y de complexión especialmente atlética. Se depila el cuerpo para marcar mejor sus músculos. Eso incluye todo. Ocurre en la playa, como apunta Miguel, ocurre entre los modelos de Cain Q y ocurre en la consulta del doctor Clemente. También es el caso de José Luis, que jamás falta a sus cinco citas semanales con el gimnasio y alguna vez hasta ha probado el ayuno intermitente, siempre para mantener la musculatura más definida. Llevará unos 10 años haciéndose el láser doméstico en las ingles, el perineo y las nalgas. Un repaso cada dos meses. Mejor en casa, confiesa, para ahorrarse algo de dinero y también por pudor ante la idea de mostrar zonas tan sensibles a un esteticista.

Como reconoce José Luis, suele acicalarse más la entrepierna cuando está soltero. En pareja, se abandona un poco. “También depende de mi ánimo. Si estoy contento y me encuentro bien conmigo mismo, encuentro el momento de perfilarme un poco”, comenta. Por cierto: no hay que temer al láser doméstico. Como anota el doctor Clemente, las máquinas que lo permiten siempre llevan una graduación baja, para evitar que un uso excesivo por parte del usuario pueda devenir en quemaduras de algún tipo. Donde no hay que aplicarlo nunca es en los tatuajes.

Reglas nuevas para un mercado nuevo
Como confirma el experto en ‘branding’ Fernando de Córdoba, el de Manscaped no es el primer audiovisual que habla explícitamente de recortar y perfilar el pubis de los hombres. Philips ya lo hizo en 2015, en un largo vídeo para YouTube que, además de exponer las ventajas de recortar el vello, proponía indicaciones para hacerlo con cuidado. El contenido alcanzó enseguida las 600.000 reproducciones en España, algo insólito en publicidad. La marca, sin embargo, lo acabó retirando por resultar demasiado explícito. Lo revelador de este otro anuncio, el protagonizado por Davidson, es que por primera vez un rostro conocido apadrina un reclamo como este.

“Quizá hasta ahora los chicos no nos recortábamos tanto, tampoco para ir a la playa. Ellas iban en tanga o bikini, mientras que nuestros bañadores eran casi como un pantalón corto. Hoy, muchos vamos desnudos o hay quienes se ponen un slip deportivo que deja más a la vista”, reflexiona Miguel. A él le da igual cómo presenten el pubis sus parejas sexuales: “Mientras encuentre lo que busco, que cada uno lo lleve como quiera”.

“Con respecto al cuidado de la dermis, no hay grandes diferencias entre afeitar o depilar. Todo lo que nuestra piel tolere es aceptable. Ahora, hay que actuar con cuidado”, apunta Clemente. Solo hay un método que se atreve a considerar más agresivo para nuestra salud: la cera. Ya sea fría o caliente, produce heridas y desgarros. Los tirones resienten los folículos y los poros, y es habitual que nos hagamos destrozos con ella. Hay mujeres que se depilan así el bigote y, sin saberlo, pueden acabar con manchas en la cara. Si preferimos afeitar, en lugar de arrancar el pelo de raíz, Clemente reitera: mejor recortar dejando un poco de pelo, y así evitamos que este al crecer se encarne, crezca por dentro de la piel y no hacia fuera, o pueda hasta infectarse. Allá donde el afeitado es muy apurado, pueden aparecer los granitos. Si hablamos del pubis, el pelo en esta parte del cuerpo es especialmente duro. “Solo hay una forma de evitar las molestias en las ingles, y es descartar el rasurado completo”, apunta este médico. No lo hagan en casa.

lunes, 16 de mayo de 2022

#hemeroteca #discriminaciones #justicia | Llamar "calvo" a un hombre puede considerarse desde ahora acoso sexual

Google Imágenes / 'Chema', el calvo de la serie 'Aida', con 'Mauricio' //

Llamar "calvo" a un hombre puede considerarse desde ahora acoso sexual.

Una sentencia publicada en el Reino Unido por tres jueces calvos ampara judicialmente a los trabajadores con alopecia.
Miguel Áriz | Noticias de Navarra, 2022-05-16
https://www.noticiasdenavarra.com/vivir-on/que-mundo/2022/05/16/llamar-calvo-hombre-considerarse-ahora/1261364.html 

Si eres un hombre calvo y vives en el Reino Unido, desde ahora tu alopecia ta va a dar amparo judicial. Quien se refiera a los calvos de forma despectiva en el trabajo en ese país podrá ser condenado nada menos que por un delito de acoso sexual.

Y es así debido a una sentencia recientemente publicada por un tribunal británico en el que curiosamente los tres hombres que lo componían no andan sobrados de cabello. El fallo hacía referencia al caso de Tony Finn, un electricista calvo de Torkshire, que fue despedido de su empresa después de 24 años de trabajo.

Finn alegó que había sido víctima de abuso sexual en un incidente con el supervisor de la empresa, que le llamó "calvo" de forma despectiva. Según explica The Guardian, el tribunal consideró que el supervisor "cruzó la línea al hacer comentarios personales al reclamante sobre su apariencia".

¿Y por qué lo consideran acoso sexual? Porque los jueces afirman que "la calvicie es mucho más frecuente en los hombres que en las mujeres. Encontramos que está inherentemente relacionado con el sexo", con lo que el comentario sobre su alopecia "fue una violación de la dignidad del demandante que creó un ambiente intimidatorio para él, se hizo con ese propósito y relacionado con el sexo del reclamante".
 
 
Nota de IGLU: Parece que el empleo de los términos género/sexo en lengua inglesa no es idéntica a la que se hace en castellano. Más bien parece que debería considerarse "discriminación por motivos de género" o "acoso de género" y, del mismo modo, el asunto estaría "inherentemente relacionado con el género". No parece, pues, adecuado denominarlo, como se hace en el título y la nota, "acoso sexual".

martes, 19 de abril de 2022

#hemeroteca #masculinidad #masturbacion | Las pajas masculinas del ‘Solo sí es sí’

Público / Placeres masculinos //

Las pajas masculinas del ‘Solo sí es sí’.

Cristina Fallarás | Público, 2022-04-19

https://blogs.publico.es/cristina-fallaras/2022/04/19/las-pajas-masculinas-del-solo-si-es-si/ 

Leo que se ha abierto un lugar donde los hombres acuden a masturbarse juntos, hombres homosexuales y heterosexuales, más o menos un LGTBI que sustituyera la L de lesbianas por la H de heteros: HGTBI. En fin, todo aquel que tiene un pene que echarse a la mano y entiendo que solo aquel que tiene un pene.

No sabía de la existencia de tal tipo de oferta, pero a cualquiera que ha visto una escena del género pornográfico llamado doble penetración, pensado por y para consumo de hombres heterosexuales, le queda claro que los dos participantes macho sitúan y penetran a la mujer como excusa para practicar un sexo entre ellos que de otra manera les provocaría pudor o rechazo.

Como dicha oferta anuncia que es "un club de masturbación tradicional", debo entender que hay otros clubes que no son "tradicionales" y, antes aún, que existe una tradición de clubes donde los hombres acuden a masturbarse en grupo. Siento cierta estupefacción, pero se me pasa pronto. El sexo tiene sus vericuetos y este resulta pasmosamente simple. A los hombres le gustan sus pollas, algo de lo que a estas alturas no nos cabe ninguna duda. Les gustan y han sembrado calles y catálogos de objetos con esa misma forma, basta ver un bolardo tradicional, así, con su verticalidad y rematado en glande.

En sus propias palabras, se trata de "un lugar divertido y relajado donde los hombres que simplemente quieren desnudarse y acariciar a otros hombres pueden hacerlo de forma privada y cómoda, independientemente de su edad, raza, etnia, nacionalidad, política, creencias, orientación sexual o capacidad física".

Lo único que se hace allí son pajas. De hecho, según he leído a Guillermo Alonso en El País, pueden llamarse sencillamente ‘Jack off Club’, o sea, literalmente, "club de pajas". Las cosas claras. De pajas con la mano, nada de sexo oral, creo entender al leer sus instrucciones, pero también cabe que no sepa leer sus instrucciones.

Paso a transcribir su interesantísimo código de conducta, versión resumida:
  1. Solo masturbación.
  2. Nada va dentro de nada de nadie.
  3. PERMITIDO: Masturbarse, presumir, mirar, tocar a otros con consentimiento.
  4. NO PERMITIDO: sexo oral, contacto anal, acoplamiento ni nada sin consentimiento.
  5. Todo el mundo se desnuda o se queda en ropa interior o una camiseta.
  6. Pregunta verbalmente, con palabras. Obtén el consentimiento antes de correrte sobre los demás.
  7. Pregunta primero. Di "¿Puedo?" antes de tocar el pene de otro miembro.
  8. Mantener confidencialidad.
  9. Nunca reveles la identidad de otra persona.
  10. Nunca asistas cuando estés enfermo.
  11. Nunca traigas alcohol o drogas y no te presentes intoxicado. Sin poppers.
  12. Sé limpio. Lavarse las manos. Usa enjuague bucal. No uses fragancia.
  13. Interacciona tranquilamente. No distraigas a los demás hablando en voz alta.
  14. Las pulseras son señales de consentimiento. Rojo significa: "No toques mi pene". Verde significa: "Puedes tocar mi pene sin preguntar primero".
Sin duda, las reglas señaladas (por mí) en negrita están inspiradas en la Ley del Solo sí es sí impulsada por el Ministerio de Igualdad que encabeza Irene Montero. Y me sorprende gratamente, porque recuerdo infinidad de risas sobre si habría que llevar un papel para firmar en las citas en caso de querer follar, burlas sobre el hecho de que la mujer tenía que expresar si deseaba o no mantener relaciones sexuales, chacotas sobre la necesidad de "obtener consentimiento", etc. Todas ellas venían de hombres, y mira tú por dónde, cuando abren un club para masturbarse entre ellos, o masturbarse donde otros lo hacen, o masturbarse mirando, es lo primero que exigen.

Sin embargo, este club donde se juntan solo hombres va más allá. Pregunta primero. Di "¿Puedo?" antes de tocar el pene de otro miembro. En la Ley de Montero, sencillamente se requiere que de la mujer un gesto de asentimiento. Aquí queda claro que debe mediar palabra, debe decirse antes "¿Puedo?".

Ignoro si dicha exigencia se circunscribe solo a las cosas de los machos, o esa que no vale cuando tienen relaciones sexuales con hembras. En realidad, lo ignoro todo sobre este asunto porque trato de imaginar un club exactamente igual para mujeres, más concretamente para seres humanos con vulva, y no lo consigo. Sin embargo, podría tratarse de un avance o de una lectura de la Ley del ministerio de Igualdad llevada al extremo. En cualquier caso, desearía que cundiera el ejemplo. No estaría mal que todos los hombres heterosexuales se pasaran por un club de pajas y aprendieran lo que se llama respeto.

sábado, 16 de abril de 2022

#hemeroteca #masculinidad #masturbacion | La “hermandad fálica”: qué son los clubes de masturbación grupal y por qué los hombres acuden

El País / Sauna, ilustración de George Wesley Bellows, 1917 //

La “hermandad fálica”: qué son los clubes de masturbación grupal y por qué los hombres acuden.

Existen desde hace décadas en las grandes ciudades estadounidenses y uno acaba de abrir sus puertas en Madrid. Sus creadores los describen como lugares donde no se busca sexo, sino una conexión física y espiritual entre hombres, también heterosexuales, que las normas sociales se empeñan en derribar.
Guillermo Alonso | Icon, El País, 2022-04-16
https://elpais.com/icon/bienestar/2022-04-16/la-hermandad-falica-que-son-los-clubes-de-masturbacion-grupal-y-por-que-los-hombres-acuden.html 

Paul Rosenberg es un hombre gay en la cincuentena, una criatura curiosa, producto de los años setenta en un barrio multicultural a las afueras de Chicago. Cuando tenía poco más de 20 años dio por primera vez con un ‘jack off club’, literalmente un ‘club de pajas’. El concepto aparecía en un relato de la revista erótica gay ‘Honcho’. En 1990 descubrió Chicago Jacks, su primer club real de este tipo. Durante un año asistió a todos los eventos. En ellos, hombres adultos de todos los rangos de edad se reunían para masturbarse, o bien en solitario o bien mutuamente. Sin alcohol, sin drogas, sin búsquedas infructuosas, sin juegos de poder, sin negociaciones de quién sería activo o pasivo, sin miedo al sida. Poco después se echó un novio (hoy su marido) y se alejó del club.

Pasaron diez años de vida monógama y Paul quiso volver, tras pactarlo con su pareja, a aquellas experiencias. Como se habían mudado a Seattle y allí no había un club de masturbación para hombres como el de Chicago, decidió crearlo él. Lo llamó Rain City Jacks. Según datos recogidos por la web especializada en esta práctica ‘The Bator Blog’ (‘bators’ es el nombre que reciben en inglés los ‘masturbators’, hombres que disfrutan de la masturbación en grupo), hay en Estados Unidos 18 clubes de este tipo, dos en Australia, dos en Canadá y uno en Reino Unido. En Madrid, un hombre llamado Nacho G., de 43 años, acaba de crear otro.

El nombre del club de Madrid es menos poético que el de Seattle. Se llama ‘Pajas Entre Colegas’. El proyecto lleva años en pie, pero cuando los domicilios particulares se quedaron pequeños para las reuniones Nacho encontró en Alcorcón un antiguo bar de copas de unos 100 metros cuadrados con un aforo para 70 personas. Las paredes están decoradas con grafitis, tiene dos aseos, burros para la ropa, taquillas de seguridad para los objetos de valor, sillones amplios y dos pantallas gigantes que emiten, exclusivamente, vídeos de hombres masturbándose. Hay música, habitualmente jazz suave, e iluminación tenue e indirecta. “Por lo general, cuando algún miembro termina, no se suele ir”, explica Nacho. “Se queda para repetir tantas veces como quiera o pueda durante las tres horas que dura cada evento. Entre orgasmo y orgasmo siempre se charla, como si fuésemos viejos amigos, sin malos rollos. Sin vergüenza”.

La vergüenza es la clave que los discursos de Nacho G. y de Paul Rosenberg intentan derribar. El contacto físico entre hombres, si son heterosexuales, sigue siendo un tabú. ‘Pajillero’ es un término despectivo para definir a un hombre raro, poco agraciado o socialmente inadaptado. La masturbación aún es calificada por la Iglesia como “un acto intrínseca y gravemente desordenado”, mientras el presidente de la Asociación Mundial para la Salud Sexual confirma que hay más masturbación y menos sexo entre parejas que nunca. No se trata solo de la pandemia: el sexo entre jóvenes es una tendencia a la baja desde mediados de la década pasada debido a que cada vez se independizan más tarde y, entre adultos, el desarrollo de la tecnología y las comunicaciones han hecho, según explicó un informe de la Universidad Estatal de San Diego compartido por CNN, que un maratón de series sea más apetecible que un coito.

En estas circunstancias, el discurso de Nacho y Paul se vuelve militante y, sorprendentemente, alcanza hechuras más románticas que sexuales. Defienden, ante todo, una realidad horizontal, igualitaria y segura. “No discriminamos a nadie”, explica Nacho. “No evaluamos a los posibles miembros en función de la edad, la raza, el origen étnico, el tipo de cuerpo, el nivel de condición física o la orientación sexual”. Él mismo se encarga de remarcar que lo que se hace en su club no es necesariamente homosexual, pero sí homoerótico. De hecho, parte de la misión de estos clubes es reivindicar lo homoerótico entre hombres heterosexuales. Nacho lo sabe bien, porque él lo es. Simplemente, explica, es también un hombre que disfruta masturbándose con otros hombres.

”La presencia de hombres heterosexuales en estos clubes es un hecho, yo mismo lo soy”, explica. “Muchos hombres que vienen a nuestros eventos están casados o con novia y son felices con sus parejas. A mi juicio lo que buscan es lo que yo llamo la hermandad fálica. Esto no es nada nuevo, es perenne y universal, al igual que la masturbación masculina. El placer al masturbarte es personal y depende de ti, pero también puede conectarte directamente con otros hombres que disfrutan masturbándose. Buscan disfrutar, compartir esos sentimientos con otros hombres. Si lo piensas, es la alternativa de relación abierta ideal para muchas personas con límites claros de intimidad”. Nacho tiene pareja. “La masturbación en grupo no tiene nada que ver con el sexo y así lo ve mi pareja, como colegas que comparten tiempo de ocio”.

La gran mayoría de los miembros del club se definen como homosexuales, pero Nacho afirma que un 30% de los miembros del suyo no lo son. Paul reduce la cifra de heterosexuales en Rain City Jacks al 10%. “Aunque la mayoría de los hombres que practican estas actividades a menudo buscan más, como la felación y los besos, otros persiguen simplemente una nueva forma de conexión masculina. Y otros consideran la masturbación en grupo como una forma de encontrar placer sexual sin engañar a su pareja romántica”, explica Nacho.

“Hay una historia común que escucho a menudo en el club”, aporta Rosenberg, “que es la del matrimonio sin sexo. Hombres casados que consideran que sus mujeres ya no están disponibles para ellos. Buscan intimidad sexual y argumentan que un club de masturbación no es infidelidad, pues no hay penetración ni hay otras mujeres. Acaban encontrando, más allá del desahogo sexual, un inesperado vínculo masculino, una sensación de fraternidad. Siento una enorme admiración por estos hombres heterosexuales que superan la homofobia cultural que los rodea y se abren a la posibilidad de una intimidad con otros hombres que puede incluir sexo. A muchos les he preguntado y me han dicho que no fantasean con otros chicos cuando se masturban ni han buscado nunca sexo con hombres fuera del club. Simplemente son flexibles, valientes y no ven daño ni vergüenza en venir aquí”.

Rosenberg, desde Seattle, aborda en su discurso otra óptica igual de intrigante: explica por qué muchos hombres gais, aunque haya decenas de aplicaciones y plataformas para conseguir compañeros sexuales, prefieren pagar por pertenecer a un club con reglas muy firmes. “Muchos hombres buscan experiencias sexuales sin riesgo, sin los peligros de practicar el ‘cruising’ (la búsqueda de sexo en lugares públicos por parte de hombres) en cualquiera de sus formas y sin las incómodas negociaciones que conlleva tener sexo por primera vez con otro hombre. Los clubes de masturbación eliminan esos torpes procesos que las opciones fáciles de las ‘apps’ de ligoteo dejan sin respuesta. No hay necesidad de acordar un momento o un lugar, analizar quién tiene sitio o, sencillamente, si serás compatible con la otra persona. En clubes muy concurridos, como New York Jacks o Rain City Jacks, cuando hay 120 hombres presentes en un evento, las posibilidades de que encuentres a alguien que coincida con tus preferencias son altísimas”

Los precios de la membresía van desde los 20 dólares por un mes a los 235 anuales. El club madrileño ha tomado esas mismas cifras, pero pasadas a euros. Las reglas son muy claras. Un poético ‘no lips under the hips’ indica que “nada de labios pasadas las caderas”. O sea, nada de sexo oral. Los miembros pueden besarse mientras se masturban o masturbarse mutuamente, eso sí. Otra regla sagrada es ‘nothing goes inside anybody’s anything’, o sea, “nada va dentro de nada de nadie”, lo cual deja claro que el sexo anal también está prohibido. Un código de color en las pulseras indica si aceptas que otra persona te toque o si prefieres que no lo haga. Sobre las tarifas, Rosenberg argumenta que “se trata de dar valor a las cosas. Las aplicaciones de ligue también cobran si quieres disfrutar de todas sus funciones. Mi club no es gratuito porque no es de servicio público: somos una comunidad de personas que comparten un interés. No queremos a todo el mundo: queremos a chicos que disfruten con lo que ofrecemos y estén dispuestos a pagar 20 dólares por ello”.

Rosenberg asesoró a Nacho a la hora de formar el club. En la web de Pajas Entre Colegas se pueden ver muchos puntos en común con la de Rain City Jacks, como el código de comportamiento. “Estos grupos no surgieron repentinamente, como se cree, tras la crisis del sida”, explica Nacho G. “Los hombres se han estado reuniendo para masturbarse en grupos, grandes y pequeños, desde mucho antes de que comenzara la historia escrita. Muchos hombres de mi edad tendrán recuerdos de cuando se masturbaban con sus colegas. Ellos sabrán de lo que hablo”.

Lo saben. Consultados por ICON de forma anónima, algunos hombres en la frontera entre treinta y tantos y cuarenta y pocos lo recuerdan vivamente. M., de 42 años, es heterosexual y la suya es la historia de muchos otros chicos que descubren el porno cuando internet no estaba en todos los hogares y a plataformas como PornHub le quedaban décadas para nacer: si un amigo conseguía una cinta pornográfica, había que economizar recursos y aprovechar las circunstancias. “Los colegas del barrio quedábamos mucho para hacernos pajas en comunidad. Primero con alguna revista porno, había una especie de costumbre de pasarnos las revistas de unos y otros y quedar en grupo para asomarnos a las páginas y ‘pelárnosla’ como monos. Una vez un amigo encontró a su padre un montón de películas porno debajo de la cama y, en el instituto, por las mañanas, iba pronto a su casa a ver aquellas películas horribles dobladas al español. Lo hacíamos los dos en el sofá, uno al lado del otro, sin mucho problema, hasta que alguien nos dijo que eso era ‘de maricones’. Desde entonces nos pusimos unos cojines a modo de biombo. Hubo un momento en el que, de repente, nos entró la idea de que vernos los penes unos a otros estaba mal”.

P., de 34 años, es homosexual y su historia es parecida: “Un chico francés acababa de venirse a vivir al pueblo y sus padres tenían muchísimas películas porno. No solían estar en casa, así que nos íbamos a su salón de estar a ver títulos como ‘Sexo en las pirámides 2’. Yo aún era bastante joven, así que la gracia del asunto, para mí, estaba en hacer algo secreto que quizá no deberíamos estar haciendo y en cierta idea de competitividad. No por el tamaño, sino por la capacidad de eyacular: los mayores lo hacían, y eso era algo que los distinguía del resto”.

Esta costumbre, claro, desaparece entre generaciones más jóvenes, que no tienen experiencias parecidas. El porno ubicuo y fácilmente accesible ha terminado con esos encuentros, que ya no son necesarios para asomarse a un material adulto y prohibido. Ahora está disponible en cualquier teléfono móvil. “Internet ha fomentado el distanciamiento entre las personas de múltiples maneras, y esta es una de ellas”, comenta Rosenberg. Nacho es más optimista: “Creo que aunque la pornografía esté ahora al alcance de cualquiera, en cada rincón del mundo siempre hay una reunión masturbatoria de dos o más hombres”.

Gabriel J. Martín, psicólogo especializado en sexualidad, ve con buenos ojos los clubes de masturbación para hombres. “Para muchos hombres puede ser demasiado abrumador practicar sexo con otro hombre por varias razones. En primer lugar, personas con nosofobia, pánico a infectarse de una ITS (infección de transmisión sexual). En estos locales pueden disfrutar de una experiencia morbosa con una percepción de máximo control sobre los riesgos que ellos asocian al contacto humano. Para hombres que se encuentran en fase muy aguda de esta fobia, este puede ser un recurso genial para que, poco a poco, vayan perdiendo el miedo y un paso previo a atreverse a relacionarse de una forma más estándar. Por otra parte, los hombres que estén en su proceso de aceptación como homosexuales pueden preferir estos espacios donde pueden ir explorando las sensaciones que les provoca estar junto a otro hombre desnudo sin que sientan demasiado comprometida su identidad. Estar ahí les permite responder a preguntas: ¿Qué soy? ¿Qué me gusta? ¿Dónde me siento cómodo?”.

Rosenberg y Nacho apenas tienen preguntas, solo respuestas, siempre entusiastas. “Nuestra condición humana nos lleva a interactuar de cierta manera, pero las condiciones culturales lo impiden”, critica Rosenberg. “Estamos reprimidos, impedidos para compartir el placer de una manera simple y afirmativa. Liberarnos de esos tabúes ha sido una revelación para muchos de nosotros, especialmente porque no necesitamos ser normativamente bellos, dotados o musculosos para compartir el placer”. Nacho G. lo resume así: “Por venir a un club de este tipo nadie te va a quitar la hombría”. Y Rosenberg finaliza apelando a otros sentimientos: “Hay una generosidad auténtica y espontánea en el hecho de hacer que una persona mayor o discapacitada se sienta incluida en esto, por ejemplo. Es alentador y, sobre todo, es hermoso”.

martes, 11 de enero de 2022

#hemeroteca #hombres #feminismo | Los hombres en el feminismo

ctxt / Manifestación 8M en Sevilla, 2019 //

Los hombres en el feminismo.

Es urgente interpelar e involucrar a la población masculina para impulsar los cambios
Josetxu Riviere Aranda | ctxt, 2022-01-11
https://ctxt.es/es/20220101/Firmas/38422/hombres-feminismo-masculinidad-alianzas-rebeldes.htm 

Cada vez nos encontramos con más hombres que no están de acuerdo con formar parte de una sociedad sexista, que se sienten incómodos con los mandatos de género y con las ideas preconcebidas sobre ser hombre en las que se han socializado y que no están de acuerdo con la discriminación y desigualdad sexista que se derivan de una posición social de ventaja masculina. Esas posiciones favorables a la igualdad en el plano de las ideas van en aumento. Así, una encuesta de la revista CTXT y 40DB. en 2018 indicaba que el 45,1% de los hombres se siente (mucho o bastante) feminista y en Euskadi el 99% de los hombres piensa que la igualdad de mujeres y hombres es un tema importante en nuestra sociedad.

En el plano práctico, político, social y cotidiano, sin embargo, esa implicación de los hombres en los cambios concretos no está al mismo nivel que lo expresado en las encuestas; por ejemplo, los hombres representan apenas el 7,4% de las excedencias para cuidado de criaturas en Euskadi y un 15,4% en el caso de cuidados a mayores y dependientes. La violencia machista, la brecha salarial, la discriminación nos indican que las resistencias a la igualdad, estructurales, colectivas e individuales siguen estando ahí. Queda mucho trecho que recorrer para conseguir la igualdad y, en ese camino, debería ser una preocupación constante en el feminismo y en la lucha por la igualdad cómo y de qué manera sumamos más hombres, no solo para que se identifiquen con las ideas de igualdad sino para que su vida cotidiana, sus prácticas sociales y políticas contribuyan a conseguirla.

Para ello, además de interpelar directamente a los hombres y pedir responsabilidades, debemos también reflexionar sobre nuestro papel y lugar en el espacio feminista. Es decir, debemos cambiar. ¿Dónde lo hacemos? ¿En qué corriente de ideas enmarcamos esta lucha? ¿Desde qué organizaciones feministas los hombres podemos impulsar el cambio social hacia la igualdad? ¿Debemos organizarnos exclusivamente de manera separada en grupos solo de hombres? Al plantear si el feminismo también debería ser un espacio que incluyera la participación de los hombres surgen hoy debates que versan sobre el mismo carácter del espacio feminista. Esto es, si este es un espacio de lucha y cambio social exclusivo de las mujeres, es decir de quienes sufren fundamentalmente la opresión sexista y la desigualdad o si, por el contrario, entendemos que el sujeto político de una lucha emancipadora puede estar formado por todas aquellas personas que tienen la voluntad y el convencimiento de que los derechos humanos deben ser patrimonio del conjunto de la ciudadanía y están dispuestas a trabajar para que desaparezcan las desigualdades sexistas.

No creo que tengamos respuestas sencillas y simples a estas cuestiones. Está claro que los hombres no somos discriminados por serlo, ni soportamos la desigualdad y la discriminación sexista como las mujeres. Sin embargo, muchos hombres y mujeres participamos en otras luchas sin ser directamente afectadas, bien porque creemos en una sociedad mejor y consideramos que, como parte de la ciudadanía, debemos intervenir, bien porque las situaciones de injusticia y falta de derechos nos parecen insostenibles y pensamos que deben desaparecer. Si nos planteamos que solo el grupo específico que sufre una discriminación es el legitimado para organizarse y trabajar para que desaparezca, debemos preguntarnos si podemos ser antirracistas siendo blancos, pertenecer a redes de apoyo a los derechos de las personas refugiadas sin serlo, impulsar colectivos que denuncian los abusos del Estado sin ser directamente afectados o si debemos denunciar el terrorismo de ETA sin haberlo sufrido directamente.

Muchos grupos sociales que luchan y se movilizan están compuestos por personas que participan en ellos desde posiciones éticas y políticas al margen de la manera en la que les afecta esa discriminación personal o colectivamente. La defensa de la igualdad debería ser un esfuerzo cívico al margen de si somos hombres o mujeres o si nos definimos como hetero o gay. Está claro que los colectivos afectados por una discriminación deben ser sus protagonistas principales, sus voces y referentes. En ese sentido no se trata de poner en cuestión a las organizaciones feministas, ni la necesidad de que existan espacios y acciones exclusivamente protagonizados por mujeres, ni de cuestionar el protagonismo y liderazgo de las mujeres, sino de explorar formas de trabajo y militancia que construyan una base social lo más amplia posible para lograr una sociedad sin discriminación de género.

La necesidad de la incorporación de los hombres al feminismo no tiene que ver exclusivamente con una defensa de derechos. Nos incumbe, además, porque están en cuestión unos mandatos de género que señalan a los hombres unas formas de ser y de estar en el mundo cerradas y rígidas. No se trata solo de que no abordemos la desigualdad como algo ajeno que les sucede a otras personas que requieren nuestra solidaridad, de que renunciemos a nuestros privilegios o de que denunciemos el sexismo. El camino hacia el modelo más tradicional de éxito masculino supone asumir conductas que para muchos hombres tienen efectos negativos. Los problemas que los mandatos de género suponen a un número significativo de hombres nos indican que la relación de estos con el poder y los privilegios es compleja; por ejemplo, los índices de toxicomanías, de suicidios masculinos, de muertes violentas, indican que también hay un precio que pagar por el éxito. Señalar los efectos negativos de la idea de masculinidad en los hombres no significa desviar la mirada de la desigualdad y del machismo: de hecho esos efectos son producto de la misma concepción machista y sexista de nuestra sociedad. Tampoco supone victimizar a los hombres colectivamente y situarlos como afectados por el patriarcado en la misma forma que las mujeres.

Debemos trabajar desde la perspectiva de que un cambio en la concepción de las masculinidades supone fomentar nuevos valores que consideramos más positivos y, asimismo, fomentar prácticas sociales beneficiosas para la ciudadanía y también para los hombres como, por ejemplo, la importancia del reparto del poder, el cuidado y la vida. Por ello la implicación de los hombres en la consecución de la igualdad deber ser como “parte interesada”, y no tanto desde una posición de “aliados” desde fuera, en una posición más pasiva, como si la igualdad fuera un asunto y una preocupación de las mujeres donde aportamos exclusivamente nuestra solidaridad. Debemos tomar parte en ella como sujetos activos que se involucran, se organizan y que asumen su responsabilidad en el cambio.

Josetxu Riviere Aranda es agente de igualdad por la Universidad del País Vasco, especialista en masculinidades, género e igualdad. Este texto es un fragmento del libro colectivo ‘Alianzas Rebeldes: Un feminismo más allá de la identidad’ (Bellaterra, 2021)

viernes, 26 de noviembre de 2021

#libros #masculinidad | El deseo de cambiar : hombres, masculinidad y amor

El deseo de cambiar : hombres, masculinidad y amor / bell hooks ; traducción de Javier Sáez.

Manresa : Bellaterra, 2021 [11-26].
180 p.

/ ES / ENS / Libros / Amor / Hombres / Masculinidad / Patriarcado
📘 Ed. impresa: ISBN 9788418684401 / 19,00 €

[.es] No es cierto que los hombres no estén dispuestos a cambiar. Es cierto que muchos hombres tienen miedo de cambiar. Es cierto que muchísimos hombres ni siquiera han comenzado a observar cómo el patriarcado les impide conocerse a sí mismos, estar en contacto con sus sentimientos, amar. Para conocer el amor, los hombres deben ser capaces de abandonar el deseo de dominar. Deben poder elegir la vida sobre la muerte. Deben estar dispuestos a cambiar.

Todo el mundo necesita amar y ser amado, incluso los hombres. Pero para conocer el amor, los hombres deben poder ver las formas en que la cultura patriarcal les impide conocerse a sí mismos, estar en contacto con sus sentimientos, amar. En ‘El deseo de cambiar’, bell hooks llega al meollo del asunto y muestra a los hombres cómo expresar las emociones, una parte fundamental de quien son, independientemente de su edad, estado civil, etnia u orientación sexual. La masculinidad castiga estas emociones fundamentales, y está tan profundamente arraigada en nuestra sociedad que es difícil para los hombres romper con ella. Hooks quiere ayudar a cambiar esto.

Con franqueza y una inteligencia feroz, hooks aborda las preocupaciones más comunes de los hombres: el miedo a la intimidad y la pérdida de su lugar en la sociedad. Cree firmemente que los hombres pueden encontrar el camino a la unidad entre cuerpo y espíritu volviendo a estar en contacto con la parte abiertamente emocional de sí mismos y reivindicando las gratificantes vidas interiores que históricamente han sido dominio exclusivo de las mujeres. ‘El deseo de cambiar’ es una obra valiente y sorprendente, pensada para ayudar a los hombres a recuperar lo mejor de sí mismos.

Gloria Jean Watkins (Hopkinsville, Kentucky; 1952-2021), conocida como bell hooks (escrito en minúsculas), es una escritora, feminista y activista social estadounidense. El nombre "bell hooks" deriva del de su bisabuela materna, Bell Blair Hooks.El enfoque de la escritura de hooks ha sido la interseccionalidad entre raza, clase y género, y lo que ella describe como su capacidad para producir y perpetuar sistemas de opresión y dominación de clase. Ha publicado más de 40 libros y numerosos artículos académicos, ha aparecido en documentales y participado en conferencias públicas. Se ha ocupado de la raza, la clase y el género en la educación, el arte, la historia, la sexualidad, los medios de comunicación y el feminismo. En 2014, fundó el Instituto bell hooks en Berea College, Berea, Kentucky.

viernes, 3 de septiembre de 2021

#hemeroteca #masculinidad #literatura | Aramburu: "Es imposible que un hombre no eyacule dentro de una mujer porque lo diga una ley"

Imagen: El Español / Fernando Aramburu //

Aramburu: "Es imposible que un hombre no eyacule dentro de una mujer porque lo diga una ley".

Después del descacharrante éxito de 'Patria', el autor vuelve con 'Los vencejos', una novela sobre la crisis del varón moderno -con deseos suicidas- que no se adapta a la sociedad tras la explosión del feminismo.
Lorena G. Maldonado | El Español, 2021-09-03
https://www.elespanol.com/cultura/20210903/aramburu-imposible-hombre-no-eyacule-dentro-mujer/608940426_0.html 

Hoy hay un niño que camina hacia la tumba: hoy hay hombres rotos por todas partes. El mundo entero es hoy un hombre roto, blanco, heterosexual; un hombre lacónico, alcoholizado, un hombre ya no tan joven, ya no tan divertido, ya no tan lúcido ni guapo como lo fue en los días de las fotos felices. El mundo entero es hoy un hombre que ha fracasado, que se siente solo porque está solo, un hombre en quiebra que tontea con el suicidio, un hombre que bebe para olvidarse a sí mismo, como hacía Mads Mikkelsen en la reciente ‘Drunk’ de Thomas Vinterberg.

Un hombre que se engancha a los objetos de la casa para experimentar su virilidad perdida: ya lo avisó Spike Jonze en ‘Her’, donde el protagonista se colgaba de la voz de un sistema operativo de su ordenador -al estilo Siri, pero en sexy- porque su inadaptación le había mutilado la capacidad de generar afectos reales. La capacidad de enfrentarse a las mujeres de carne y hueso, complejísimas, incómodas, hirientes.

Todos esos hombres en descomposición son también el hombre que protagoniza la nueva novela de Fernando Aramburu (‘Los vencejos’, Tusquets), sólo que en esta historia el protagonista se aferra a una muñeca erótica, única amiga en verdad, única novia, única excusa silente para matar los días.

Aquí una disertación de setecientas páginas sobre la crisis macha, al estilo sórdido de Houellebecq -aunque dice Fernando que no ha leído “mucho a este señor”-, pero sin perder la ternura. Sin perder del todo la esperanza. Nuestro maltrecho héroe, Toni, un profesor de filosofía que anda rabioso con el mundo y que no sabe qué lugar ocupa en el planeta “tras la época post-patriarcal”, como puntualiza el autor, va a suicidarse. Lo hará dentro de un año, mientras destripa para sí mismo en una suerte de diario sus razones para mandar al carajo la vida aquí en la tierra.

El maldito hijo, la maldita exmujer que se refiere a él como “pobre hombre”. El loco amigo Patachula. El padre que le obligó de niño a comerse un higadillo a pesar de sus náuseas: lo hizo bajándose la cremallera del pantalón y enseñándole el pene, gritándole que si quería tenerlo alguna vez así de grande, tenía que tragar con aquella víscera. La madre de la que recuerda el beso nocturno. Águeda, una novia que no ha dejado de quererle. Esta es una novela de intimidades, de descreimientos, de hundimientos, de remontadas. Una novela arriesgada, desagradable, descorazonada como sus escenas de sexo.

Le hago a Aramburu, sentados en el hotel de Alcalá 66, la propia pregunta que destilan sus páginas: ¿qué sentido tiene la vida del hombre moderno tras la revolución feminista, ahora que ya no desempeña el papel del padre proveedor, del macho protector? “Puedo hablar por mí. Si el varón de 55 años, o de otra edad, tiene un talante democrático, debe aceptar que el feminismo es un paso adelante de la civilización humana. Debe aceptar que es deseable que lleguemos a sociedades donde no se discrimine a nadie, donde los ciudadanos tengan igualdad de oportunidades y puedan desarrollarse según su esfuerzo y talento. Me alineo en el feminismo como reclamación legítima en democracia”, expresa.

“Si el hombre no acepta esto, tiene malas cartas en el mundo actual. Bueno, ese es su problema. Pero si el varón cede, incluso convencido, parte del poder que le ha correspondido durante milenios, entra en una nueva situación de la que la literatura debería ocuparse: es una vivencia personal interesante que está esperando ser narrada o descrita, aunque aún es inconclusa. Yo no vengo a este libro a quejarme de nada ni a reivindicar nada: extraigo de la sociedad un individuo, un miembro de la especie, y lo abro”, cuenta Aramburu. “Este hombre tiene un pasado, tiene dudas, tiene temores, tiene inseguridades, pero también tiene aspectos positivos. Aprovecho su confesión descarnada -porque piensa que nadie le va a leer cuando escribe- para derramar su sinceridad sin freno”. Es también la sinceridad esa, la cierta ligereza, del que sabe que va a morir.

¿Qué relación tiene Fernando Aramburu con la muerte?

Mi relación con la muerte es de estoico. Soy un hombre que acepta su destino perecedero y que agradece a los bienes culturales, particularmente a la literatura, haber entendido lo que es el buen morir, que decían los sabios. Morir con resignación, con dignidad, sin alardes histéricos, ¿de acuerdo? Yo no estoy abrazado a esperanzas póstumas. Estoy agradecido a la vida y me da pena abandonarla, o que ella me abandone a mí, pero es lo que hay…

No teme usted particularmente a la muerte, no le obsesiona.

No, temo al dolor, pero no temo a lo que se llama no estar, no ser. A desaparecer no lo temo. Pero el dolor mortal y el no mortal, cualquier tipo de dolor, me parece francamente un invento poco útil en la existencia. Me gusta sobrevivir, digamos. No soy un romántico de estos envueltos en tinieblas que quiera prolongar su conciencia o prolongarse a sí mismo en forma espiritual en un ámbito sobre el que no hay pruebas fehacientes y que considero una invención del miedo humano.

Ya que en la novela teoriza sobre maneras de morir, de morir voluntariamente, digamos, quería saber si usted ha elegido la forma en la que le gustaría irse de aquí.

Al atardecer. A ser posible tranquilo y mirando al mar, conciliando el sueño.

Eso es hermoso.


Sí. Efectivamente, no estaría mal tener una sensación de belleza al morir, y no digamos ya que el último acto de mi vida fuera una sonrisa... ¡me moriría aplaudiéndome!

Aramburu no sabe por qué la gente se suicida: tampoco le parece, matiza, que un novelista tenga que ocupar el lugar de la ciencia. Pero sí le escama, como a la periodista, que en un mundo donde tenemos cierta placidez material -techo y comida, al menos más que nuestros abuelos-, el índice de suicidios haya aumentado tanto. Por qué nos matamos, le pregunto, por qué estamos tan tristes. De dónde esta angustia moderna.

“Hay una intervención de la inteligencia, del cerebro humano. Algo ocurre en el cerebro que induce a una persona a no querer vivir más. Son cosas reconocibles: el miedo, el dolor, la sensación de tener la vida indigna, la sensación de no poder escapar de algún sitio. No todas esas razones conducen a un suicidio repentino o motivado por un impulso ciego. Quiero decir: creo que el hombre puede racionalizar su suicidio. Al protagonista de mi novela le sucede”, indica.

Morir no es como ir esta tarde al teatro o al cine, subraya. No le parece a él que el suicidio sea un deporte o un pasatiempo: es un “se acabó la fiesta”. Le incomoda teorizar sobre ello. “Yo no tengo la tentación, de momento. Sólo pensarlo es desagradable. Por eso vemos películas y leemos libros, para poner el ojo en las desgracias ajenas y dejar de fabular sobre nuestras vidas y nuestras muertes. No lo soportamos”.

Quiere dejar claro el autor que no hay que frivolizar con la muñeca hinchable de su historia. “No es hinchable, además. No se hincha. Es una muñeca erótica”. Qué avanzados estamos ya, le comento. Ya ni se hinchan. “Eso es. Es importante que el lector vea más allá y sepa que la muñeca aquí no cumple ninguna función cómica. Es un personaje más con el que Toni conversa y remarca su soledad. No es un objeto solo para desfogarse sexualmente. De hecho, en la documentación a la que he tenido acceso, se da con frecuencia el caso de la persona que tiene una o varias muñecas en casa porque no puede soportar la soledad. Son más bien compañías terapéuticas”, esboza.

“Pudiera ser que el personaje encontrase en ese objeto, todavía, la posibilidad de experimentar la virilidad tal y como se postulaba antiguamente. Hoy día se le llama machismo, pero creo que el machismo es una palabra demasiado vasta para describir lo minucioso, o pequeño. La relación con esa muñeca va más allá de puro juego. Proyecta en ella sus ilusiones, sus deseos”, relata Aramburu.

¿Qué puede darle ella que no le dan el resto de mujeres de su vida? ¿Es silencio lo que le da? ¿Mejor un ente mudo?

Si uno está solo, rellena su soledad con películas eróticas (si tienes una pulsión erótica fuerte, como tiene e personaje), pero en todo caso lo que busca en ella es compañía y la ilusión de estar viviendo armónicamente con una mujer que no le lleva la contraria, que no viene con exigencias, que no le critica continuamente… es un juego asociado a su insatisfacción.

¿El sueño último es la mujer sumisa?


No lo creo, aunque es legítimo que el lector, o en este caso, sobre todo la lectora, llegue a esa conclusión. También me preocupa el hecho de que una mujer se proyecte en esa muñeca, ¿no? Me da que pensar. Parece una mujer, pero no lo es, es solo una muñeca como podría ser un artefacto sonoro. Hay quien ya se conforma con oír una voz. Quizás esa muñeca pueda servir también para otra mujer que tenga pulsiones lésbicas. No sé. El caso es que las novelas que nos permiten adentrarse en la intimidad del personaje de forma exhaustiva, nos dan la oportunidad de matizar las opiniones que tenemos. Yo tenía una idea un poco banal de estas muñecas hasta que empecé a informarme.

¿Qué descubrió que le enterneciera?

Por ejempo, en China abundan, pero por una razón social, y es que estuvo prohibido durante muchos años tener más de un hijo y las familias, tristemente, favorecieron a los varones. Así que los niños llegaban a la edad adulta y se encontraban con que por cada mujer había cinco o seis varones. ¿Qué hacemos? Pues muchos recurrieron a ese recurso, no por machismo, sino por desesperación.

Es curiosa su novela. No creo que nadie pueda masturbarse leyéndola, a pesar de que tenga tantas escenas de sexo. Es un sexo un poco escalofriante, como en Shame.


Bueno, hay bastantes episodios sexuales pero sirven para conformar psicológicamente al personaje, y tampoco se oculta que desde la perspectiva varonil realmente hay un juego muy sucio. Lo que no hay es apología de la prostitución, ni…

¿Es una decisión buscada por el autor, hablar de sexo sin que sea masturbatorio?

(Se trastorna). ¡No, no…! No he escrito páginas destinadas a subir la fiebre de posible lector (se parte). No era la idea. Pero el sexo es un componente muy importante de la vida de muchas personas y eso no se puede obviar. Luego está ese sexo urbano de la gran ciudad, de gentes que se conocen en un lugar determinado y saben de antemano que no van a desarrollar una convivencia duradera… y surge ahí lo animal, en medio de un mundo legalizado y racional, ¿no? A mí todo esto me parece muy productivo. Me permite trazar un dibujo de nuestra época.

¿Por qué acude su protagonista a una prostituta: es porque se va a morir y quiere ya ensuciarlo y deshonrarlo todo, incluso a sí mismo?

Acude para pagar una ilusión.

Como muchos, digo yo. La ilusión de que una mujer les desee.


Seguro, pero yo hablo del mío, de Toni. Él se da cuenta de que está haciendo algo moralmente dudoso, vamos a decir, algo que no está bien, pero no puede dejar de hacerlo porque el cuerpo se lo está pidiendo. ¿Paga él por un orgasmo rápido, sucio y barato? ¿O paga por cumplir durante 10-15 minutos una ilusión de virilidad, algo que en su vida matrimonial no ha podido cumplir…? Yo dejo la pregunta en el aire. Además, no solamente eso, sino que él está dentro de un sistema en el que existe la prostitución, no la funda.

No estoy diciéndole yo tampoco que su Toni sea el causante de todos los males del mundo.

No lo es, él se incorpora a esos males. Es consciente de que la mujer a la que él paga un servicio sexual está ahí probablemente obligada, o por una situación personal muy difícil, ¡pero le da igual! No llega a la humanidad de esa mujer. Eso es tremendo y yo creo que merece la pena ser descrito sin que el autor intervenga juzgando.

¿Es usted abolicionista o regulacionista de la prostitución?

Yo resido en Alemania, donde se ha legalizado la prostitución, y eso supone reconocerla como oficio y darle garantías a la mujer... que tiene que tributar, eso sí. Quizá me equivoque, no domino bien este asunto, pero quizá un término medio pudiera ser una solución temporal. No creo que la prohibición de la prostitución sirva de nada. Puede traer castigo, sí, pero no el final de la prostitución. Yo conozco al varón y sé que tiene una pulsión sexual que no puede controlar ni postergar. Es imposible que un hombre deje de eyacular dentro de una mujer porque lo diga una ley. Es imposible. No me lo puedo imaginar. Por otra parte, claro que tenemos que impedir la explotación, la injusticia hay que impedirla a toda costa, pero si una señora considera que puede tener una fuente de ingresos alquilando su cuerpo en condiciones laborales que están bajo la custodia de la ley, allá cada cual con su decisión.

Hemos hablado de muerte y de sexo, ¿qué hay del amor?

Espero que no lo prohíban.

¿Cree usted que eso será lo siguiente?

Cualquiera sabe, ¿no?

De hecho, ya se trata de derribar el llamado amor romántico.

No voy a teorizar sobre el amor, sólo voy a decir que lo he conocido y me parece lo más bello de la existencia, entendiendo el amor por amor práctico, no el amor teórico, del que no entiendo mucho.

¿Es el amor lo que puede salvar a Toni y al resto de hombres rotos, descacharrados?

No creo que tengamos salvación.

No se ponga tan cenizo.


(Ríe). No, es que yo he conocido el amor, el amor de veras, pero cuando lo recibía o lo profesaba no tenía la sensación de estar salvándome, más bien tenía la sensación de estar reafirmando la vida. No tengo nada que objetar al amor (ríe).

¿Sabe a qué frase me recuerda usted? A una de Flaubert que decía “sea metódico y ordinario en su vida para ser violento y original en su obra”. ¿Se siente identificado?

Pues sí (silencio). Hay mucho de eso. Yo le doy a los demás el fruto de un trabajo disciplinado, monótono, diario… la vida de un escritor, si es un poco prolífico, es bastante gris. Contamos hechos ajenos, llamativos o relevantes en nuestros libros que no se corresponden con nuestra propia vida.

Y se ríe, casi de sí mismo.


Y TAMBIÉN…
El estudio que echa abajo la idea de que en China hay 30 millones de mujeres menos por la política de un solo hijo.
BBC, 2016-12-01

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38167894

sábado, 28 de agosto de 2021

#hemeroteca #homofobia | "Un hombre de verdad es un hombre que no es gay": las redes estallan por el comentario de Arévalo en Sálvame

Google Imágenes / Arévalo, un hombre de verdad, en 'Deluxe' //

"Un hombre de verdad es un hombre que no es gay": las redes estallan por el comentario de Arévalo en Sálvame.

El humorista estuvo este pasado viernes en el programa de Telecinco junto a su expareja Malena Gracia y ella lo acusó de ser machista y homófobo, algo que él negó. Avalancha de críticas en redes sociales por sus comentarios en el espacio televisivo.
Cadena SER, 2021-08-28
https://cadenaser.com/ser/2021/08/28/sociedad/1630160031_503720.html 

El pasado viernes por la noche se coló en la lista de 'trending topic' de Twitter el nombre de Arévalo. El humorista acudió al programa de Telecinco 'Sálvame Deluxe', en concreto en el 'Viernes Deluxe', para hablar en pantalla junto a su expareja Malena Gracia, discutiendo sobre los motivos por los que se acabó su relación. Sin embargo, no fue esa la razón por la que rápidamente empezaron a llegar muchísimos mensajes en su contra, sino por unas polémicas palabras en relación al machismo y la homofobia. Su expareja acusó al cómico de ser machista y homófobo por enfadarse con ella por salir de fiesta con un amigo homosexual.

Dentro de la discusión en el plató, Arévalo se defiende: "Yo no soy machista ni homófobo ni xenófobo". Sin embargo, tras recordar una anécdota que ya había contado en la que afirmaba que "a Bertín (Osborne) lo miraban hasta los hombres, pero digo los hombres de verdad", le preguntaron sobre "qué es un hombre de verdad", y el humorista insistió en su discurso: "Un hombre de verdad es un hombre que no es gay". De hecho, el programa lo resaltó en un faldón.

Avalancha de críticas a Arévalo en redes
Algunos colaboradores presentes en el programa intentaron parar al cómico por el mensaje que estaba lanzando. "Independientemente de con quién se meta en la cama, un hombre es hombre", expresó Antonio Rossi, o "yo te veía en el ‘Un, dos, tres’ haciendo chistes sobre maricas de una forma muy despectiva. Eso, a estas alturas del partido, no se permite. Eres patético y rancio", le espetó también Sergi Ferré. "¿Y qué es un travesti vestido de mujer con tetas y con el pilón? ¿Eso qué es? ¿Es una mujer sorpresa o qué es? Yo no tengo nada en contra, pero vamos a ser realistas", añadió Arévalo.

"Un hombre es el mismo hombre sea gay o sea heterosexual. Lo único que os diferencia es que a ti te gustan las tías y a los gays les gustan los tíos. Pero sois dos hombres de verdad", intervino la presentadora María Patiño. "Es muy peligroso tu discurso", le reprendió también la colaboradora Belén Rodríguez. Arévalo afirmó que se había equivocado al decirlo. Ante estos comentarios de Arévalo, las redes sociales se han volcado en contra de los mensajes del humorista.
 

Y TAMBIÉN…
Bob Pop y Dani Martín expresan de forma contundente el rechazo generalizado hacia el discurso homófobo de Arévalo.
Spanish Revolution, 2021-08-29

https://spanishrevolution.net/bob-pop-dani-martin-contra-arevalo/

sábado, 24 de julio de 2021

#hemeroteca #homofobia #gimnasiaritmica | El gimnasta tinerfeño Cristofer Benítez, víctima de un ataque sexista por parte de una deportista rusa

Imagen: El Mundo / Cristofer Benítez //

El gimnasta tinerfeño Cristofer Benítez, víctima de un ataque sexista por parte de una deportista rusa.

El Mundo, 2021-07-24

https://www.elmundo.es/f5/2021/07/24/60fbff7a21efa0e6348b466f.html 

La patinadora sobre hielo rusa Tatina Navka ha compartido en Instagram un vídeo de su participación en el campeonato de la Copa de la Reina asegurando que su forma de moverse era femenina y que sus hijos "nunca verán esto y no pensarán que esta es la norma".

El gimnasta tinerfeño Cristofer Benítez ha sido víctima de unas declaraciones sexistas sobre su manera de expresarse artísticamente. La medallista olímpica rusa Tatina Navka, que practica patinaje sobre hielo, compartió en su cuenta de Instagram una rutina deportiva de Rodríguez en la Copa de la Reina, celebrada en Guadalajara, y aseguró que "lo masculino seguirá siendo masculino y lo femenino seguirá siendo femenino. Y mis hijos nunca verán esto y no pensarán que esta es la norma", aunque poco después ella misma se considera "tolerante", según la traducción del texto que ha hecho La Sexta.

El gimnasta no ha dudado en responder a estas críticas. En declaraciones al periódico El Día, el tinerfeño ha asegurado que ese vídeo lo colgó en 2019 y "ha generado miles de comentarios, la mayoría de rusos". "Soy un poco especial con el vestuario y voy más a lo artístico, hago mi ropa un poco más temática. Por eso fui muy criticado en su momento", ha añadido.

Benítez, de 31 años, que compite desde el año 2006 y fue el primer gimnasta en llevar medallas a Canarias, asegura que se ha sentido muy arropado tras la polémica y ha recibido llamadas de apoyo numerosas personalidades. Y es que en España la presencia masculina en el mundo de la gimnasia rítmica está plenamente aceptada, aunque no es habitual en otros países.

Entre las entidades que le han mostrado su apoyo está la Real Federación Española de Gimnasia y el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. En concreto, el área de Deportes del consistorio, que aseguró en Twitter que tanto Cristofer como el resto de gimnastas masculinos son "un orgullo" y "ejemplo de lo que debe ser una sociedad abierta e inclusiva".

jueves, 22 de julio de 2021

#hemeroteca #homofobia #gimnasiaritmica | Tatiana Navka, medallista olímpica, hace comentario homofóbico sobre gimnasta

Imagen: SDP / Cristofer Benítez //

Tatiana Navka, medallista olímpica, hace comentario homofóbico sobre gimnasta.

Tatiana Navka, medallista olímpica rusa, hizo un comentario homofóbico sobre la rutina del gimnasta Cristofer Benítez; “lo femenino es femenino”, dice.
Brenda Martínez | SDP, 2021-07-22
https://www.sdpnoticias.com/deportes/tatiana-navka-medallista-olimpica-hace-comentario-homofobico-sobre-gimnasta/ 

La medallista olímpica, Tatiana Navka, retomó la participación del gimnasta Cristofer Benítez en ‘Copa de la Reina 2019’, para hacer un comentario homofóbico sobre su rutina. En el video se muestra al gimnasta implementar su rutina artística con cinta, en donde luce un traje con brillantes y posiciones que la medallista considera ‘femeninas’. La rutina del gimnasta llevó a la medallista olímpica, Tatiana Navka a hacer un comentario homofóbico diciendo que “lo femenino es femenino y lo masculino, masculino”.

A través de su cuenta de Instagram, la medallista olímpica en patinaje sobre hielo, Tatiana Navka, criticó la rutina del gimnasta Cristofer Benítez. Al parecer que un hombre formara parte de un concurso de gimnasia artística, no fueron del agrado de la rusa. La medallista olímpica aseguró ser “tolerante, aceptar” y saber que todo se trata de “progreso”, pero comentó que la actuación del gimnasta “es demasiado”. Dijo que nunca podrá olvidar la actuación del gimnasta y mencionó estar feliz de que en Rusia no exista “tal cosa”.

“Lo masculino seguirá siendo masculino y lo femenino seguirá siendo femenino. Y mis hijos nunca verán esto y no pensarán que esta es la norma”. -- Tatiana Navka en Instagram.

La medallista olímpica finalizó su post diciendo que seguramente quien se guíe por ese camino, no tendrá “salida”.

“¿A dónde los llevará este camino y por alguna razón estoy segura de que al final se enfrentarán aun callejón sin salida”. -- Tatiana Navka en Instagram.


El comentario homofóbico de la medallista olímpica, gira entorno a que, normalmente la gimnasia rítmica es un deporte para mujeres, pero España ha logrado diversificarlo. Él es Cristofer Benítez, quien ha logrado romper con el género que impone la gimnasia rítmica y actualmente ha sido reconocido en diversas competencias del ramo. Actualmente, la Federación Internacional de Natación aceptó diversificar el nado sincronizado y ahora acepta competidores mujeres y hombres.

Sin embargo, eso no es del agrado de todos, como sucedió con el comentario homofóbico de Tatiana Navka. La medallista olímpica rusa, tiene gran reconocimiento en el patinaje artístico sobre hielo, un deporte totalmente mixto. Pero la realidad es que Rusia ha sido caracterizado por ser un país homofóbico, odio que se ha desatado, aún más, con el liderazgo de Vladimir Putin.

jueves, 15 de julio de 2021

#hemeroteca #violenciamachista | No es el fútbol

Público / Campaña contra la violencia machista //

No es el fútbol.
Beatriz Gimeno | Público, 2021-07-15

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/50758/no-es-el-futbol/

Un equipo de futbol pierde un partido importante y cientos de mujeres, quizá miles, se echan a temblar en la soledad de sus casas. Un equipo de futbol pierde y miles de mujeres son apaleadas. Algunos hombres se enfadan cuando su equipo de futbol pierde y sienten la necesidad de romper cosas, mujeres incluidas. Las autoridades sacan a la Policía cuando ven que se están pasando con el mobiliario urbano, pero lo de las mujeres es otra cosa. La Policía y quienes la dirigen no se muestran tan preocupados por las mujeres como por las cosas. Otras mujeres ponen anuncios ofreciendo sus casas como refugio. Esto no es ‘El cuento de la criada’, es la realidad que saltó a los medios durante el partido de la final de la Eurocopa que jugaron Italia e Inglaterra. En el Reino Unido ni siquiera hay una estadística que cuente los asesinatos machistas. No sabemos, no saben, cuántas son las asesinadas cada año, cada mes. Cuántas las que son apaleadas porque ha perdido su equipo y los hombres se han enfadado. No nos engañemos pensando que eso ocurre allí porque ocurre en todas partes. Como todo lo que se refiere al machismo todo es posible y lo que ocurre en un lugar ocurre en otros, sólo hay que hacerlo visible.

Hace unos días, después de la final de la Eurocopa, nos enteramos de que había una campaña en redes sociales para que la gente ofreciese su casa a mujeres desconocidas ante el, por lo visto, habitual aumento de la violencia machista tras los partidos de fútbol. Mientras muchas personas veíamos el partido con emoción, con amigas y amigos y en un ambiente festivo, muchas mujeres lo veían con pánico y deseando que el equipo de sus maridos y compañeros no resultara perdedor. Las bestias apalean a "sus" mujeres igual que rompen el mobiliario urbano, porque ellas también son cosas y están cerca. Y porque expresan no se sabe qué perverso sentido de la masculinidad rompiendo cosas y apaleando a mujeres.

Las cifras demuestran que la violencia machista aumenta cuando hay partido pero, a tenor de lo leído en estos días, no todo el mundo tiene claro quién provoca la violencia machista, así pues no parece que tengan ni la más ligera idea de cómo evitarla. El viceministro de Justicia, el conservador David Wolfson salió a recordar que "aunque todos queremos que gane Inglaterra, debemos acordarnos de aquellas para las que (el fútbol en casa) es una amenaza a menudo acompañada de alcohol y violencia". Pero yo veo el fútbol en casa y no lo percibo como una amenaza. El futbol no es una amenaza, son determinados hombres los que son una amenaza cuando ven el fútbol; aunque, en realidad, esos hombres son una amenaza siempre y si no fuera el futbol sería cualquier cosa; esa historia ya la conocemos: la comida fría, los niños que molestan, que hablas cuando no quiero o que te pego porque eres mía.

Igualmente, un estudio muy sesudo publicado el 4 de julio por el ‘Centre for Economic Performance de la London School of Economics’ ha cruzado los incidentes de violencia con el horario de 800 partidos del Manchester United y el Manchester City celebrados entre 2012 y 2019 y ha concluido que las agresiones aumentan un 8,5% en las diez horas posteriores al inicio del encuentro. Si los partidos se celebran por la tarde hay más violencia y si se celebran por la noche, hay menos. La razón, concluyen los investigadores, es que los agresores pegan menos por la noche porque beben menos ya que al día siguiente tienen que ir a trabajar. No es el futbol, dicen, es el alcohol.

Sin embargo, durante el último partido que jugó España y en el que perdió en la tanda de penaltis, las personas que lo vimos en mi casa alguna cerveza de más sí que nos tomamos y yo, que no estoy acostumbrada, me pasé bastante con el tinto de verano. Nos dio por reírnos primero y por llorar después, cuando perdimos. Los hombres no insultaron a las mujeres, nadie pegó a nadie.

Un informe de la Universidad de Lancaster que analiza la violencia machista durante los partidos recoge que si Inglaterra gana o empata a ellas las apalean un 26% más y si pierde, un 38%. Así pues, si ganan las pegan y si pierden también. No es el fútbol, no es el alcohol, son los machistas y es también un sistema cómplice de la violencia y que no hace nada por terminar con ella. Son los políticos que ponen el dedo donde no es, son todos esos investigadores que sacan conclusiones equivocadas porque no buscan donde hay que buscar, es todo el sistema que no encuentra que este estado de cosas es insoportable y es una sociedad que parece que, en su mayor parte, ha naturalizado esta violencia y que se ha acostumbrado a convivir con ella. No es el fútbol, ni es el alcohol, ni son unos cuantos descerebrados. Es el sistema en su conjunto que, lejos de combatir una determinada manera de encarnar la masculinidad la promociona de múltiples maneras. No hace falta ir a Inglaterra tampoco, están aquí.

Y ADEMÁS...
Refugios libres de violencia machista: así se organizaron las mujeres en Inglaterra tras la final de la Eurocopa.

Un llamamiento espontáneo en redes ofreciendo habitaciones y camas a mujeres en riesgo de padecer violencia machista se convierte en viral. Una demostración de sororidad ante el aumento de las agresiones tras los partidos de Inglaterra.
Público, 2021-07-12
https://www.publico.es/actualidad/refugios-libres-violencia-machista-organizaron-mujeres-inglaterra-final-eurocopa.html

jueves, 6 de mayo de 2021

#hemeroteca #vestimenta | Padre de familia, 61 años e icono de moda: Mark Bryan, el hombre que viste con falda y tacones y rompe estereotipos

Imagen: Uppers / Mark Bryan

Padre de familia, 61 años e icono de moda: Mark Bryan, el hombre que viste con falda y tacones y rompe estereotipos.

Mark Bryan es heterosexual, padre de familia, amante de los Porsche y cada día se viste con falda y tacones. A sus 61 años comenzó hace un año a subir fotos a Instagram que le han abierto las puertas al mundo de la moda. "Soy un hombre heterosexual, pero llevo falda y tacones altos. Eso no me hace menos hombre".
Daniel Brito Luzardo | Uppers, 2021-05-06
https://www.uppers.es/estilo-de-vida/moda/mark-bryan-hombre-viste-falda-tacones-rompe-estereotipos-be5ma_18_3130845296.html 

Romper con los estereotipos no es fácil. Cada vez más rostros conocidos lo hacen, pero siempre desde su posición de privilegio, algo muy distinto para el resto de terrícolas que por norma general deben hacer frente a críticas de su entorno cuando se salen de lo normativamente establecido. Y ahí está Mark Bryan, un ingeniero estadounidense que vive en Berlín, es heterosexual de 61 años, casado, con hijos y, según su biografía en Instagram, amante de los Porsche. Un hombre "normal" que, desde hace años, cada día se viste con falda y tacones para ir a trabajar o a donde sea rompiendo rotundamente con los estereotipos de la moda y que le ha llevado a lograr casi 500.000 seguidores en Instagram.

A pesar de que su primer publicación en Instagram es de febrero de 2020, lo cierto es que Bryan lleva vistiendo faldas y tacones desde hace tiempo, lo que fue el pasado año cuando finalmente se animó a mostrar sus looks en redes sociales. Poco a poco comenzó a crear una comunidad de seguidores que ha hecho que no solo sea un influencer, sino que también muchas marcas se fijen en él y la industria de la moda le haya hecho más de una propuesta.

Todo comenzó porque estaba cansado de vestir con trajes de chaqueta, corbata y zapatos, todos ellos de colores aburridos que no le dejaban variar demasiado su indumentaria. Entonces, un día buscando unos zapatos para ir a la oficina pasó por la sección de mujer y vio la cantidad de opciones que había y los maravillosos colores que ofrecían. Ahí empezó su cambio hasta el momento, que siempre viste con falda y tacones luciendo sus espectaculares piernas, aunque realmente en una entrevista confesó que hace 40 años tuvo una novia que era más alta que él y en los tacones vio una opción para compensar la altura de ambos.

El camino no ha sido fácil, en alguna entrevista ha reconocido que durante estos años ha sufrido muchas burlas, pero que se ven contrarrestadas por la cantidad de elogios y comentarios positivos que le llegan. "Creo que la ropa no debería tener género", indicó añadiendo que lo que hace puede abrirle los ojos a otra gente y darle las fuerzas y ganas que necesitan para cambiar, tanto mujeres que vistan con ropa de hombres, como hombres con ropa de mujer. Además, ha llegado a decir que está "en una edad en la que realmente no me importan lo que piense la gente, o les agrado o no".

"Creo que estoy ayudando a la gente a pensar que está bien vestirse con aquello con lo que se sienta más cómoda. Lo que una persona usa no debe dictar su orientación sexual. Soy un hombre heterosexual, pero llevo falda y tacones altos. Eso no me hace menos hombre", ha afirmado.

La fama en este año con su lucha contra los estereotipos y la masculinidad establecida ha hecho que pase de subir fotos caseras en su hogar a intercalarlas con otras profesionales de sesiones de fotos con prendas de diseñadores como Balenciaga, Calvin Klein, Jimmy Choo o Hugo Boss y protagonizar reportajes fotográficos para revistas como Vogue o participar en campañas de colecciones de marcas como Ninamounah.

viernes, 30 de abril de 2021

#hemeroteca #gimnasiaritmica | Un pequeño paso para Ander, un gran paso para la igualdad

Imagen: La Voz de la Merindad / Ander Olcoz

Un pequeño paso para Ander, un gran paso para la igualdad.

Entrevista al gimnasta tafallés Ander Olcoz, tras su participación junto a sus compañeras del club Lagunak en el campeonato nacional de conjuntos mixtos.
Javier Zabalza | La Voz de la Merindad, 2021-04-30
http://merindad.com/un-pequeno-paso-para-ander-un-gran-paso-para-la-igualdad/ 

Hay ciertas disciplinas deportivas tradicionalmente asociadas al género. Por fortuna, los muros de cristal que las separan cada vez son más frágiles, aunque bien es cierto que todavía queda mucho camino por recorrer. Una de estas disciplinas es la gimnasia rítmica, en la que genéricamente las chicas han tenido una preeminencia a lo largo de los años. No obstante, recientemente tuvo lugar un acontecimiento que sin duda servirá como punto de inflexión: la federación española de gimnasia ha permitido la participación masculina en las pruebas de conjuntos en las competiciones nacionales, algo que no estaba contemplado hasta el pasado año. Y en el último campeonato, celebrado el pasado mes de marzo en Valencia, un conjunto mixto se alzó con tres medallas, una de ellas en la categoría general, poniéndose al nivel de otros grupos conformados íntegramente por chicas. Se trata del equipo del Lagunak, del que forma parte el gimnasta tafallés Ander Olcoz, protagonista sin quererlo de la competición por lo simbólico de sus logros. Junto a sus compañeras (entre las que se encuentra la también tafallesa Ane Ibáñez) han sentado un precedente histórico en la lucha por la igualdad dentro de una disciplina cargada de tradiciones, que cada vez parecen serlo menos.