Mostrando entradas con la etiqueta Travestis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Travestis. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de junio de 2025

#hemeroteca #nobinarie | La lucha de Ed Rojas para ser una persona no binaria en su título universitario: "Es discriminación institucional"

Concentración en EHU apoyando a Ed Rojas //

La lucha de Ed Rojas para ser una persona no binaria en su título universitario: "Es discriminación institucional"

La emisión del título de máster de Ed Rojas en la Universidad del País vasco (UPV/EHU) se encuentra bloqueada, debido a que desde la Universidad argumentan que el Ministerio de Universidades de España no reconoce la categoría. “Desde entonces mi vida y mi carrera se encuentran paralizadas”, lamenta
Maialen Ferreira | El Diario, 2025-06-15
https://www.eldiario.es/euskadi/lucha-ed-rojas-persona-no-binaria-titulos-universitarios-discriminacion-institucional_1_12384197.html

Ed Rojas responde a la videollamada con este periódico pasadas sus 09.00 horas. Se encuentra en Colombia tras pasar una estancia académica en Euskadi en el año 2022, cuando cursó el máster en Estudios Feministas y de Género en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) gracias a la beca de la Fundación Carolina. Cuando regresó a su país, actualizó su cédula de ciudadanía y pasaporte, ejerciendo un derecho reconocido legalmente en Colombia desde 2022: el de registrar el marcador “NB” (no binarie) en los documentos de identificación oficiales. Sin embargo, cuando trató de actualizar su título universitario en la UPV/EHU para que constara que era una persona no binaria, le sorprendió la negativa. “Muchas veces consideramos que España o Europa están más adelantadas en cuestión de derechos que América Latina, pero en este caso no es así”, reconoce Ed, persona travesti no binaria.

El derecho a ser reconocide como persona no binaria en Colombia, es un derecho reafirmado por la Sentencia T-033 de 2022 de la Corte Constitucional, la cual reconoce que las identidades no binarias existen y deben ser protegidas. La Corte dejó claro que el desconocimiento de estas identidades por parte del Estado o sus instituciones constituye una forma de “violencia y trato indigno, que atenta contra el principio de dignidad humana, el libre desarrollo de la personalidad y la igualdad real y efectiva”.

Para defender esta cuestión, la semana pasada asociaciones LGTBIQ+, feministas y de migrantes, además de estudiantes y profesores de la UPV/EHU denunciaron el caso de Ed Rojas. “El pronunciamiento de la Corte Constitucional en la Sentencia T-033 no es solo una recomendación local: es un recordatorio de que la identidad de género no puede seguir siendo tratada como una excepción, ni como un problema administrativo. Es un mandato para todos los Estados, especialmente cuando existe cooperación internacional, movilidad académica o vinculación de estudiantes de otros países. Desconocer un derecho reconocido por otro Estado —en este caso, el colombiano— implica una afectación directa a la persona y puede constituir una forma de transfobia institucional”, argumentaron.

Aunque Ed notificó a la Universidad, valiéndose de la ley de su país, el cambio de nombre y marcador de género para actualizar su título de máster, la emisión del título y su correspondiente certificación suplementaria se encuentra bloqueada, debido a que el Ministerio de Universidades de España no reconoce la categoría NB y mantiene un sistema binario de registro que obliga a clasificar a las personas únicamente como “masculino” o “femenino”. “Desde entonces mi vida y mi carrera se encuentran paralizadas. Si quiero solicitar un empleo público o estudiar un doctorado debo mostrar mi título de máster y a día de hoy no lo tengo. Cuando me preguntan por esta cuestión no sé cómo explicarlo. Está siendo un proceso muy duro y frustrante”, reconoce.

Si quiero solicitar un empleo público o estudiar un doctorado debo mostrar mi título de máster y a día de hoy no lo tengo. Está siendo un proceso muy duro y frustrante
“Esta negativa ha tenido graves consecuencias en la vida personal, profesional y académica de Ed, al impedirle el acceso a documentos fundamentales para ejercer su carrera, postularse a oportunidades laborales o académicas, y hacer valer su formación en contextos nacionales e internacionales. Se trata, además, de una forma de discriminación institucional que no puede justificarse por meras limitaciones técnicas o normativas. Negar el derecho a titularse por el hecho de ser una persona no binaria es una forma de exclusión y violencia cisnormativa. Es importante recalcar que la negación de un marcador no binario en documentos oficiales o registros académicos no es una falla técnica: es una expresión del cisexismo estructural que sigue rigiendo las instituciones. Y este cisexismo opera en clave de exclusión, pero también en clave de desigualdad”, denunciaron en la protesta a favor de los derechos de Ed en la que exigieron “la inmediata emisión del título de máster de Ed Rojas, respetando los datos legales reconocidos por el Estado colombiano y que el Ministerio de Universidades de España reconozca los documentos oficiales extranjeros que contemplen identidades no binarias”.

Desde la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) alegan que se trata de una decisión del Ministerio de Universidades y que es un paso que legalmente debe dar dicha institución. “Hay que diferenciar entre el cambio de nombre en un título oficial o que aparezca sin género o con género no binario. Nosotros queremos posibilitar también esa opción, pero a nivel Estatal no está permitido. Nuestro protocolo nos permite cambiar el nombre de una persona trans en los documentos administrativos y a nivel informático también estamos dando pasos para que no sea obligatoria la casilla de nombre en las inscripciones”, explica a este periódico Maggie Bullen, la directora de Igualdad de la Universidad pública vasca.

No obstante, para Ed estas palabras no son suficientes y se ha puesto en contacto con un abogado para tomar medidas legales si la solución no se resuelve. “Desde la Universidad aseguran que no pueden hacer nada, pero son ellos quienes han tenido interlocución con el Ministerio de Universidades. A día de hoy no he recibido ningún documento del Ministerio que justifique por qué no es posible que se me reconozca mi derecho a ser una persona no binaria. Me ha dicho que existen precedentes de casos de personas con una problemática similar y que desde ahí podemos conseguir lo que es justo. Es muy complicado poner el cuerpo y está siendo bastante agotador, peor soy consciente de que tengo muchos apoyos, incluso en la distancia y tengo esperanza para lograrlo”, concluye Ed.

Existen antecedentes en España en relación con los derechos de las personas no binarias, como el caso de Andrea Speck, que tras una batalla judicial cinco años en 2024 consiguió que en el Registro Central de Extranjeros, donde se recopilan todo tipo de datos de personas extranjeras que residan o hayan residido en España, le registraran como 'sexo indefinido'. A partir de ahí, el género X o indefinido aparece en las tarjetas de identificación de extranjeros que expide Interior. 

Al ofrecer una opción específica como «no binario» o similar, se facilita un trato más inclusivo y personalizado, respetando la identidad y/o expresión de género de cada individuo
El pasado mayo Sumar presentó una Proposición de Ley en el Congreso que busca el reconocimiento de los derechos de las personas intersexuales y no binarias con la posibilidad de contar con una tercera casilla en los documentos oficiales. “El reconocimiento de la identidad y/o expresión sexual o de género en el Registro Civil, con base en la inclusión de una tercera casilla de sexo que se denomine no binaria o similar, permitiría a las personas no binarias tener una opción formal para identificarse legal y administrativamente. Actualmente, la falta de esta opción puede dar lugar a discriminación y situaciones de abuso, ya que los documentos oficiales que no reflejan la identidad y/o expresión sexual o de género de estos colectivos dificultan el acceso a servicios públicos, la denuncia de violencias y la protección efectiva frente a situaciones de vulnerabilidad”, sostiene la propuesta.

“La inclusión de una tercera casilla es crucial para garantizar que las personas no binarias puedan acceder a servicios médicos, educativos, laborales y sociales de manera adecuada. En algunos casos, la falta de esta tercera casilla provoca dificultades significativas al interactuar con instituciones oficiales, especialmente en áreas esenciales como la salud, la educación o los trámites legales. Al ofrecer una opción específica como «no binario» o similar, se facilita un trato más inclusivo y personalizado, respetando la identidad y/o expresión de género de cada individuo y promoviendo un entorno más justo e igualitario para todos”, detalla el documento, que incluye la modificación de 15 artículos de la Ley 4/2023 para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, la conocida como Ley trans, para que tenga en cuenta los derechos de las personas no binarias e intersexuales.

La ley propuesta por Sumar introduce además una disposición que establece un plazo de un año para que todas las administraciones públicas implementen las medidas que contempla el texto, que deberá contar con al menos la mayoría simple de la cámara para empezar a tramitarse en el Congreso.

viernes, 6 de junio de 2025

#hemeroteka #ez-binarioa | «Genero disidentziaren aurkako diskriminazio instituzionala» salatu dute hainbat kolektibok

Agerraldia egin dute EHUko Zuzenbide Fakultatearen aitzinean //

«Genero disidentziaren aurkako diskriminazio instituzionala» salatu dute hainbat kolektibok

EHUko Zuzenbide Fakultatearen aitzinean agerraldia egin dute pertsona trans eta ez-binarioen eskubideen defentsan diharduten hainbat erakundek eta kolektibok.
Isabel Jaurena | Berria, 2025-06-06
https://www.berria.eus/euskal-herria/genero-disidentziaren-diskriminazio-instituzionala-salatu-dute-hainbat-kolektibok_2142919_102.html

«Pertsona ez-binarioa izateagatik titulatzeko eskubidea ukatzea bazterketa eta indarkeria zisarautzailea da». Argi mintzatu dira gaur pertsona trans eta ez-binarioen eskubideen defentsan diharduten hainbat erakunde eta kolektibo. «Ed Rojas Kolonbiako trabesti ez-binarioak aurre egin beharreko egoera ikusarazi eta publikoki salatu nahi dugu», adierazi dute. Zehazki, salatu dute Espainiako hezkuntza eta gobernu erakundeek «sistematikoki» urratu dituztela Rojasen eskubideak.

EHU Euskal Herriko Unibertsitateko Zuzenbide Fakultatearen aitzinean egin dute agerraldia. Esplikatu dute 2022an Rojasek Carolina fundazioaren beka bat jaso zuela EHUn Ikasketa Feministak eta Generokoak masterra egiteko. Kolonbiara itzuli zenean, herritartasun zedula eta pasaportea eguneratu zituen, eta identifikazio agiri horietan ez-binario gisa erregistratu.

Hain zuzen, hori egitea legez onartutako eskubide bat da Kolonbian 2022tik, hango Gorte Konstituzionalaren epai batek berretsia. «Gorteak argi utzi zuen estatuak edo haren erakundeek nortasun horiek ez aitortzea indarkeria mota bat dela, tratu ez-duina emateko modu bat, giza duintasunaren printzipioaren, nortasunaren garapen askearen eta berdintasun erreal eta eraginkorraren aurka egiten duena», adierazi dute agerraldian. Are, nabarmendu dute epai hori ez dela gomendio bat: «gogorarazi nahi du genero identitatea ezin dela ulertu salbuespen gisa, ezta arazo administratibo gisa ere». Beraz, «agindu bat» da estatu guztiendako, agerraldian erran dutenez: «Beste estatu batek —kasu honetan, Kolonbiakoak— onartutako eskubide bat ez aitortzeak zuzenean eragiten dio dagokion pertsonari, eta transfobia instituzionala eragin dezake».

Bada, Rojasek unibertsitateari jakinarazi zion izena eta generoari lotutako atala aldatu zituela, modua izan zezan master titulua eguneratzeko; tituluaren jaulkipena eta dagokion titulu osagarria blokeatuak dituzte, ordea. Zertaz-eta Espainiako Unibertsitate Ministerioak ez duelako onartzen ez-binario kategoria, eta erregistro sistema binarioari eusten diolako.

Horregatik guztiagatik, eskaera hauek egin dituzte: Ed Rojasen master titulua berehala igortzea, Espainiako Estatuko Unibertsitate Ministerioak identitate ez-binarioak jasotzen dituzten atzerriko dokumentuak aitortzea, Espainiako Estatuko instituzio akademikoek identitate trans eta ez-binarioak aitortuko dituzten protokolo eguneratu eta argiak erabiltzea, eta hezkuntza erregistro sistemaren erreforma sustatzea bermatzeko genero identitateen aniztasuna errespetatuko dela.

Ondorio larriak

Adierazi dute egoerak ondorio larriak eragin dizkiola Rojasi, dokumentu horiek ez eskuratzeagatik «enplegua eta akademiarekin lotutako aukerak» galdu dituelako. «Diskriminazio instituzionala da, eta ezin da justifikatu muga tekniko edo arauemaile soilengatik», gehitu dute. Are, nabarmendu dute ez-binario kategoria ukatzea «egiturazko zis-sexismoaren adierazpen bat» dela.

Salatu dute, halaber, ez dela gertaera bakana, ez-binarioek mundu osoan dituzten hamaika oztopoen adierazpena baizik. «Hegoalde globaletik, eskubideetarako sarbidea are prekarioagoa bihurtzen da nazioarteko sistema instituzionalek ez badituzte aitortzen gure herrialdeen aurrerapen arauemaileak eta ez badaude prestatuta —ezta prest ere— binarismotik kanpo gure identitateak onartzeko», borobildu dute.

Gehitu dute gertatutakoak aukera eman diela ez-binarioen egoeraz hausnartzeko eta hura salatzeko: uste badute ere trans legea aurrerapauso handia izan zela, araua ez da behar bezain zabala, pertsona ez-binarioak —Rojas bera tartean— ez dituelako kontuan hartzen. «Binarismotik kanpoko markatzaileak dituzten atzerriko dokumentuak aitortzeko mekanismoak falta izateak logika baztertzaileak indartzen ditu, eta berdintasunaren, duintasunaren eta bazterkeriarik ezaren oinarriak ukatu», adierazi dute.

Are, agerraldian erran dutenez, Rojasen kasuak erakusten du arrazakeria, transfobia eta zisheteropatriarkatua nola lotzen diren instituzioen sisteman, salatzen duten egiturak oinarrizko eskubideak ukatzen baitizkie arau kategorietara moldatzen ez diren horiei, «bereziki kaltetuak izanik Hegoaldeko herrialdeetatik datozen pertsona trans eta ez-binarioak, migranteak eta arrazializatuak».

Talde hauek adierazi dute atxikimendua: Bilgune Feminista, Atximurka, Euskal Herriko Emakume Migratu eta Arrazializatuen Sarea, Emakume Migratu Feministak-Zaintzaile Soziosanitarioak, Ermuko CoLibres, Anitzak, Oreretako Kuirdinadora, Loratuz Lotu, EHGAM, Mundu Berriak, LETI, Donostiako Asanblada Transbollomarika, Gipuzkoako Trans Asanblada, EHUko Ikasketa Feministak eta Generokoak masterra, E28 koordinakundea, Lamiaren Oihua eta Eihera.

lunes, 12 de mayo de 2025

#libros #trans #testimonios | La turbulenta vida de Sandra Almodóvar

La turbulenta vida de Sandra Almodóvar / José Luis Raya.
Granada : Aliar Ediciones, 2025 [05-12].
336 p.

/ ES / Libros / ENS / BIO / Artistas / Mujeres trans / Pasaje Begoña / Sandra Almodóvar / Sara Montiel / Testimonios / Torremolinos / Trans / Travestis

📘 Ed. impresa: ISBN 9791387823177 / 17.00 €
📝 Cita APA-7: Raya, José Luis (2025). La turbulenta vida de Sandra Almodóvar. Aliar.

Sandra Almodóvar nacía un 25 de agosto de 1950 en Alhucemas, antigua colonia española situada al norte de Marruecos. Huyó de un padre déspota y maltratador para buscarse la vida en Torremolinos y Madrid, trabajando como artista del espectáculo y del musical. Fue la gran imitadora de Sara Montiel. Llegó a conocer y a codearse con las celebridades más importantes del momento. Fue encarcelada durante el tardofranquismo a raíz de la famosa redada del Pasaje Begoña. Llegó a trabajar con el director manchego Pedro Almodóvar. No obstante, su vida, ensartada de vejaciones y malos tratos, le impidió brillar con luz propia.

'La turbulenta vida de Sandra Almodóvar' es la biografía novelada de esta singular artista 'trans', una historia que ha sido reconstruida a partir de los diferentes testimonios de sus íntimos amigos y conocidos. Está cargada de luces y sombras, pero también de risas y lágrimas. Sandra Almodóvar, deslumbrante por su talento y humanidad, ya es un icono de nuestra época por derecho propio.

domingo, 23 de febrero de 2025

#hemeroteca #trans #testimonios | Nacha Sánchez, mujer trans: “No teníamos otra opción de vida que la del espectáculo o la de prostituirnos”

Nacha Sánchez en Berlinale //

Nacha Sánchez, mujer trans: “No teníamos otra opción de vida que la del espectáculo o la de prostituirnos”

Entrevista a Nacha María Sánchez Sánchez, superviviente del elenco de la película 'Vestidas de azul', documental de culto sobre mujeres trans en los años 80, estrenado en la Berlinale
Rosa Die Alcolea | Artículo14, 2025-02-23
https://www.articulo14.es/cultura/nacha-sanchez-mujer-trans-no-teniamos-otra-opcion-de-vida-que-la-del-espectaculo-o-la-de-prostituirnos-20250222.html

Mercury Films recupera y promueve el largometraje documental Vestida de azul, dirigida por Antonio Giménez-Rico que, hasta su incorporación en el catálogo de FlixOlé, permaneció durante décadas “maldita” debido a la limitada distribución que se hizo tras su paso por la gran pantalla. La película se estrenó en 1983 con cierto éxito de público y críticas no muy positivas. A partir de ahí, Vestida de azul fue cayendo en el olvido poco a poco con el paso del tiempo… hasta hoy. La 75ª del Festival de Cine de Berlín, recientemente celebrado, la ha incluido en su sección “Berlinale Classics” y puede verse en el catálogo de FlixOlé.

Para la comunidad LGTBI se convirtió en un film de culto, ya que se trata de una película pionera a la hora de reflejar a las personas transexuales, especialmente por ser la primera que refleja sus problemas diarios con honestidad: el rechazo de la familia, el difícil acceso al mercado laboral, el abuso policial y la prostitución como única vía de supervivencia.

Nacha Sánchez, una de las seis mujeres protagonistas, relata que en aquella época no tenían “otra opción de vida que la del espectáculo o la de prostituirnos”, sobre la Ley Trans, opina que es un “apoyo maravilloso para todas nosotras, que los médicos te puedan recetar hormonas, que nos traten como nos sentimos” y expresa con esperanza que “las universidades ya tienen más capacidad para entender y tratar a las personas trans” y “hay trabajos en los que hoy por hoy, gracias a Dios, ya se nos acepta”.

P. La película retrata a seis mujeres trans en los años 80. Algunas también erais en ese momento travestis y/o transformistas. ¿Puedes explicar los matices de los tres conceptos: mujer transexual, travesti y transformista?

Las personas que salimos en el documental, las seis (también la que ha des-transicionado, que se llama Josette) en aquella época éramos todas travestis, pero Josette era una chica trans también, después, reculó y echó para atrás. La diferencia es que un travesti es un señor que por la noche se traviste con ropa de mujer y de día tiene una vida normal de hombre. Un transformista es simplemente alguien que verdaderamente está dedicada al espectáculo, no tiene nada que ver, puede ser una persona que ni siquiera sea homosexual, no tiene por qué ser un homosexual o un transformista, son artistas. Y las transexuales somos las personas que damos un paso hacia adelante y cambiamos nuestra manera de vivir y ya directamente mañana, tarde y noche, somos mujeres o intentamos o luchamos justo por conseguir tener un aspecto femenino y un aspecto como el de una mujer, puesto que nos hormonamos y nos intervenimos a cirugías y a cosas por el estilo para llegar a nuestros logros.

P. La película se produce en 1983, ocho años después de la muerte de Franco, es un contexto muy complicado para la libertad de expresión en España. Parece que hubo dificultades para la distribución de la película, una vez exhibida en cines. ¿Cómo contactó con vosotras Antonio Giménez-Rico para hacer la película y qué motivación os transmitió sobre el proyecto?

Sí, fue un momento muy duro y muy cruel porque acababa de morir Franco y estábamos en un momento de transición. Antonio Giménez-Rico tenía la idea de no hacer un documental, sino de hacer un largometraje de ficción, pero al ver cómo éramos personalmente nosotras, decidió que era mucho mejor para lo que él quería comunicar, directamente grabarnos sin ningún tipo de guion, espontáneamente que le fuéramos contando nuestras vidas. Y una por una le expusimos cómo vivíamos, de qué vivíamos y qué hacíamos y así fue como resultó ‘Vestida de azul’, en el 1981 la grabamos, luego se dio a conocer en el 82 y en el 83, es cuando llegamos al Festival de Cine de San Sebastián.

P. En el documental se da a entender que las opciones que teníais las mujeres trans en esa época se reducían a trabajar en el mundo del espectáculo o ejercer la prostitución. ¿Crees que ha habido una evolución real en este sentido hasta el momento actual? ¿Tenéis ahora más opciones económicas y sociales? ¿cómo lo has vivido tú?

Verdaderamente, en aquellos tiempos no teníamos opción a nada. Como bien digo en todos los reportajes que hago, quien vale para artista puede también valer para la prostitución, por supuesto, eso depende de las necesidades de cada uno. No teníamos otra opción de vida que la del espectáculo o la de prostituirnos.

Cada una adoptaba una manera de vivir, dependía de su condición. Muchas personas valen para ser artistas y no valen para ser prostitutas, y muchas prostitutas no valen para ser artistas. La profesión de prostituirse es un poquito dura y muy difícil, y sigue estando muy mal mirada por la sociedad, pero no dejo de puntuar que para mí es un trabajo cotidiano, es un trabajo sexual, nada más, no tiene nada que ver ni con el amor, ni con ese tipo de historias normales y cotidianas de un ser humano hacia otro. La prostitución es simplemente un trabajo: lo hemos hecho por necesidad, no se nos daba un trabajo en ningún sitio.

P. ¿Qué opinas de la Ley Trans aprobada en febrero de 2023? Especialmente, ¿cómo valoras que la Ley Trans de 2023 eliminara la obligación de informes médicos para llevar a cabo la operación de cambio de sexo?

Yo creo que un cambio de sexo es algo que debe estar bajo vigilancia médica, por supuesto, para que vean que esa persona que se decide a tener un cambio de sexo, que lo haga correctamente y después no tenga ningún tipo de problemas mentales ni cosas por el estilo. La edad, verdaderamente yo creo que uno debe tener un conocimiento mínimo de lo que quiere hacer, que a las personas tan jóvenes se les vaya instruyendo y se les vaya ayudando con documentos y cosas por el estilo me parece muy bien, y si las familias aceptan el ir hormonándolo o hormonándola, porque ahora, gracias a Dios hay mucha visibilidad también de chicas que ahora son chicos, me alegro, ya era hora que también se visibilizaran, todas juntas somos más fuertes.

Y sobre la Ley Trans, creo que es un apoyo maravilloso para todas nosotras que los médicos te puedan recetar hormonas, que nos traten como nos sentimos; ya no digamos mujeres, porque mujeres se nace, pero al menos que nos traten femeninamente y nos ayuden como debe ser. Y verdaderamente, si pides ayuda ahora mismo, hay ayudas económicas en el país, por ejemplo, a las personas que ya tienen una edad, y las universidades ya tienen más capacidad para entender y tratar a las personas trans y darles la posibilidad de estudiar. También hay trabajos en los que hoy por hoy, gracias a Dios, ya se nos acepta.

miércoles, 20 de noviembre de 2024

#llibres #lgtbi #memoria | Hiperrevolucionaris i supergais : una historia de La Pluma i la C.C.A.G

Hiperrevolucionaris i supergais : una historia de La Pluma i la C.C.A.G. / João França, Adrià Rodríguez Castelló.

Barcelona : Ajuntament de Barcelona, 2024 [11-20].
184 p.

‎/ CAT / Libros / ENS / Activismo / CCAG / LGTBI+ / Maricas / Memoria histórica / Transgresión / Transición / Travestis

📘 Ed. impresa: ISBN 9788491565987 / 20.00 €
📝 Cita APA-7: França, João, Rodríguez Castelló, Adrià (2024). Hiperrevolucionaris i supergais : una historia de La Pluma i la C.C.A.G. Ajuntament de Barcelona.


Aquesta és la història de la revista 'La Pluma' i de la Coordinadora de Col·lectius per l’Alliberament Gai (CCAG), un col·lectiu que va tenir una vida curta, entre el 1978 i el 1980, però intensa i fonamental per entendre la lluita pels drets dels homosexuals de finals dels anys 70 a Barcelona. Publicació íntegra i original impresa del facsímil dels 6 números de La Pluma (1978 - 1980) respectant el format i les tintes directes de l'època, acompanyat d’un estudi en profunditat per entendre una època, una lluita i una revista. Donem una nova vida a una publicació mig segle després de la seva existència. Aquest testimoni ha quedat tancat als arxius durant 40 anys, i ara hem volgut que pugui ser accessible a tothom a qui li interessi. Alguns aspectes ens semblaran antics o superats, però ens ajudaran a saber d’on venim, i d’altres potser ens fan pensar que fa dècades que donem voltes al mateix.

Hi havia una vegada un grup de maricons i travestis que es revoltaven contra la transició, contra la normalitat, contra l’assimilació; que volien lluitar a la seva manera, amb el convenciment que la seva existència, la seva forma d’expressar el gènere i de relacionar-se eren revolucionàries; que van provocar, van ballar i van follar tant com van poder. Del sotrac que aquest grup va suposar a finals dels 70 potser es recorda poc, però ens en podem arribar a fer una idea resseguint el rastre de les seves plomes.

lunes, 3 de junio de 2024

#libros #transformismo #historia | ¡Eres tan travesti! : breve historia del travestismo en España

¡Eres tan travesti! : breve historia del travestismo en España / Anto Rodríguez ; prólogo de Supremme de Luxe.

Barcelona [etc.] : Egales, 2024 [06-03].
564 p.
Serie: Colección G ; 112.

/ ES / Libros / ENS / Ambiente / Drags / Historia / Testimonios / Transformismo / Travestis / Travestismo

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419728500 / 29.95 €
📝 Cita APA-7: Rodríguez, Anto (2024). ¡Eres tan travesti!: breve historia del travestismo en España. Egales.


Investigación, homenaje y viaje a todo color por la España travesti. Este es un viaje de más de un siglo que sigue el camino marcado por las transformistas, travestis y drags que trabajaron en España desde finales del siglo XIX. Está escrito para ser leído en voz alta en un estilo que se encuentra entre el tono académico del ensayo, el cuento o los artículos de las populares revistas de cotilleo. ‘¡Eres tan travesti! Breve historia del transformismo en España’ es una investigación urgente y fervorosa sobre un arte efímero, poderoso, político, cachondo y transformador de nuestra historia reciente. Es, sobre todo, un homenaje a todas las estrellas que iluminaron, iluminan y seguirán iluminando las noches de nuestro país. Al fin un título ilustrado que recoge la historia reciente del transformismo en nuestro país, incluyendo extractos de entrevistas o actuaciones. Está prologado por Supremme de Luxe, la presentadora de "Drag Race España" y actual concursante de "Tu cara me suena".

😏 Anto Rodríguez (Mieres, Asturias, 1986) es artista e investigador posdoctoral en la Facultad de Bellas Artes de la UCM. Habla sobre copla, pluma e historia en el podcast "Color Julay". Maricón desde guaje, en 2023 publicó "Boca abierta: la práctica artística del Lip Sync como archivo vivo" (Ed. Desiderata).

viernes, 15 de marzo de 2024

#hemeroteca #inmemoriam | Fallece el influencer trasvesti ‘La Gilbertona’: “¿pa’ qué nos hacemos que somos de otra esquina si somos de esta?”

'La Gilbertona' en una fiesta en su honor, en Los Ángeles, en octubre de 2021 //

Fallece el influencer trasvesti ‘La Gilbertona’: “¿pa’ qué nos hacemos que somos de otra esquina si somos de esta?”

Una de las voces con más peso en redes sociales sobre los adultos mayores que pertenecen a la comunidad LGBT+ muere a los 88 años en Culiacán tras contraer pulmonía
Joaquín Patiño | El País, 2024-03-15
https://elpais.com/mexico/2024-03-15/fallece-el-influencer-trasvesti-la-gilbertona-pa-que-nos-hacemos-que-somos-de-otra-esquina-si-somos-de-esta.html

Gilberto Salomón Vásquez, mejor conocido como La Gilbertona, falleció este jueves 14 de marzo a los 88 años en Culiacán, Sinaloa. Rumores corrían desde la semana anterior que el influencer trasvesti, con más de tres millones de seguidores en Tik Tok, había muerto. “Todo mundo tiene que morir, no nada más uno”, salió a desmentir el cuchicheo aunque con palabras que ya sonaban a despedida. La Gilbertona alcanzó la fama por su particular forma de expresarse, llena de metáforas, un lenguaje coloquial, sin censura y siempre directa. “¿Tú trabajaste en los Estados Unidos?”, le preguntó Pepe Garza, productor y programador de radio. “No, yo trabajaba en la prostitución”, repuso sin tapujos.

La noticia de su fallecimiento la dio a conocer su representante Pavel Moreno en un video publicado en la página oficial de Facebook del influencer. “Plebes, Gilberto falleció hace más o menos una hora. Ahora sí ya pueden decir que Gilberto falleció. Será velado en la funerario Moreh de aquí de Culiacán, Sinaloa.” El video se publicó alrededor de las 10 de la mañana y lleva casi 400.000 reproducciones. Una semana atrás, cuando sus seguidores se mostraron preocupados por un video en el que el influencer aparecía acostado, Moreno confirmó que La Gilbertona tenía pulmonía, pero se encontraba estable.

Gilberto Vásquez nació el 11 de enero de 1936 en Guamúchil, Sinaloa. A los 12, se mudó a Culiacán, ciudad en la que vivió la mayoría de su vida. Desde muy joven se dedicó a la prostitución, pero no por necesidad. “Era algo que me gustaba”, comentaba seguido en los programas de entrevistas a los que asistía. Nunca se casó, pero vivió con un muchacho durante un año y 8 meses en Estados Unidos, pero en 1988 regresó a Sinaloa, contó La Gilbertona en el programa de YouTube, Entrevista2.

La fama no le llegó con TikTok. Desde que Facebook era la red social que dominaba la atención de los internautas, la personalidad de Gilberto comenzaba a destacar. La Gilbertona se convirtió en una parte fundamental de la comunidad LGBT+ por visibilizar la diversidad entre los adultos mayores, un sector al que, en general, se le tiene olvidado. Al menos el 9% de los adultos en 30 países se identifica como LGBT+, según una encuesta realizada por Ipsos entre febrero y marzo de 2023.

“Habitualmente cuando se piensa en personas mayores dentro del imaginario social se piensa en un hombre y una mujer, mayores de 60 años, heterosexuales, que viven en una estructura familiar tradicional, que son abuelas y abuelos, que se han jubilado, de clase media y que viven en contextos urbanos”, se lee en un boletín publicado por el Gobierno de la Ciudad de México, “no obstante, esta representación sólo es una de las tantas formas en las que se caracteriza la vejez; por el contrario, existen personas mayores con realidades identitarias muy diversas y que viven en contextos sociales variados”.

Samantha Flores, mujer trans de 88 años, creó la primera para adultos mayores en América Latina que pertenecen a la comunidad. En su página de Instagram se lee en la descripción que todos sus servicios, como ayuda psicológica o atención médica, son gratuitos. Está en Xola 184b de la colonia Álamos. “Servimos como un centro comunitario, porque creamos comunidad y estamos creando vínculos entre la comunidad y los que viven alrededor. Eso ha sido lo más bonito del proyecto”, contó en 2019 Vincent C. Shwahn, líder del proyecto junto con Samantha, para Animal Político.

jueves, 19 de octubre de 2023

#hemeroteka #lgtbi #oroimena | Francisentzat kale bat nahi dute Loperan

Francisen omenez margotutako zebrabidea azken aldiz margotu zuten elkarlanean 2019an //

Francisentzat kale bat nahi dute Loperan

Vicente Vadillo Francisen izena izango duen kalea nahi dute Loperan (Jaen, Espainia). Hura izan zuen sorterria Francis-ek eta kanpaina abiatu dute.
Ikerne Zarate | Oarsoaldeko Hitza, 2023-10-19
https://oarsoaldea.hitza.eus/2023/10/19/francisentzat-kale-bat-nahi-dute-loperan/ 

Vicente Vadillo Francisen izena izango duen kalea nahi dute Loperan (Jaen, Espainia). Hura izan zuen sorterria Francis-ek eta kanpaina abiatu dute sortzen ikusi zuen herrian haren izena duen kale bat izan dezan. Pasa den ekainaren 10ean bete ziren 44 urte Espainiako Polizia Nazional batek Apolo dantzalekuan erail zuela, Iztietan, aurpegira tiro eginda.

Polizia indarkeriak hildakoak kalea izan dezan babes kanpaina jarri dute abian, hainbat norbanako eragilek. Eskaera babestu nahi dutenek, 634 40 88 76 telefono zenbakira whatsapp mezua bidali eta nortasun agiria helarazi beharko dute.

Bestalde, joan den ekainean bertan Francisen gainean Xabier Susperregik argitaratu zuen liburua aurkeztuko du idazle errenteriarrak Gasteizen asteartean, hilaren 24an. Abenduan, berriz, Loperan, Francisen sorlekuan egingo du Susperregik liburu aurkezpena. abenduaren 2an izango da hori.

viernes, 1 de septiembre de 2023

#hemeroteka #lgtbi | Joseba de Miguel eta Esteban Ardan. Maruxak taldea: «Euskal dantzak eta 'drag'-a lotu ditugu»

Berria / Joseba de Miguel eta Esteban Ardanaz, Maruxak taldea //

Joseba de Miguel eta Esteban Ardanaz. Maruxak taldea: «Euskal dantzak eta 'drag'-a lotu ditugu»

Jai herrikoietan LGTBI pertsonen espazioa aldarrikatzeko jaio zen Maruxak taldea. Iruñeko Mendillorri auzoko txupinazoa botako dute gaur: «Txikitan pentsaezina zen auzoko jaietan trabesti bat ikustea».
Olaia L. Garaialde | Berria, 2023-09-01
https://www.berria.eus/paperekoa/1886/032/001/2023-09-01/euskal-dantzak-eta-drag-a-lotu-ditugu.htm

«Errespetatu nahi ez duena ez da ongi etorria gure auzoan». Horiek dira Joseba de Miguelen hitzak (Iruñea. 1989). Esteban Ardanazekin (Iruñea, 1996) Maruxak DJ trabesti taldea sortu zuen 2019. urtean; besteak beste, erreferenteak sortzeko. Iruñeko Mendillorri auzoan hasi ziren, eta ordutik urtero itzultzen dira auzora. Txupinazoa botako dute gaur, eta 02:00etan ikuskizuna eginen dute.

Lehenengo aldia Mendillorrin izan zen; zer oroitzapen duzue?

Joseba de Miguel: Ona, baina oso prekarioa. Argia joaten zitzaigun, baina ondo. 80ko hamarkadako musika jarri genuen auzoko jaietan, horren bueltako besta bat egin nahi zutelako.

Txupinazoa botako duzue; zer sentitzen duzue?

Esteban Ardanaz: Eskertuta gaude Mendillorrin jasotzen dugun babesarengatik. Hemengo asko kontzertu guztietara etortzen dira.
De Miguel: Jai herrikoiak sortzeko egiten dugun lanari errekonozimendua eman diotela sentitzen dugu.

Berezia da zuentzat?
Ardan: Auzoan hasi izana beste herri batzuetan jotzen hasteko erakusleiho bat izan da.

Lumatxoak dantzariekin arirtzen zarete; nola sortu da harremana?

Ardanaz: Iker [Perez] eta Izadi [Pascual] beti igotzen zirelako oholtzara. Beti ibili behar genuen botatzen, eta azkenean geratzeko esan genien.

Zer-nolako lekua dauka LGTBI komunitateak jai herrikoietan?
Ardanaz: Lehen, txikia, baina, ikusgaitasuna lortzeko egiten den lanari esker, handiagoa.
De Miguel: Hasi ginenean, feminismoaren inguruko kontzientzia handia zegoen. Orduan, giro horretan, LGTBI pertsonon espazioak aldarrikatzeko beharra ere piztu zen. Horregatik, uste dugu feminismoaren eskutik joan behar dugula.

Herriz herri ibili zarete; zer-nolako giroa topatu duzue?
Ardanaz: Oso herri txikietan egon gara, eta oso pozik itzuli gara. Hasieran, jendea harritzen bada ere, ikusi dute nola makillatzen garen, haiekin bazkaldu dugu, eta beste gauza asko. Gazteekin zein zaharrekin ibili gara. Gainera, herrietan bizi diren LGTBI pertsona askok eskerrak eman dizkigute.

Iaz folklore trabestia landu zenuten; zertan datza?

De Miguel: Gure jarduna hasi eta berehala COVID-19aren itxialdia izan zenez, erabaki genuen zerbait egitea ez desagertzeko. Biok dantzariak garenez eta generoaren gaia sufritu dugunez, zenbait herritako jantziak aztertzea erabaki genuen.
Ardanaz: Euskal dantzak eta drag-a uztartu genituen, eta galderak egiten hasi ginen; esaterako, zer leku duen pertsona ez-binario batek dantza talde batean.

Zenbait herritako dantzak eta jantziak landu dituzue.
De Miguel: Ez gara soilik mugatu emakumeei ezarri dizkieten jantziak janztera. Jantzi guztiak aztertu eta horren inguruko erreportajeak egin ditugu, generoari dagokionez dantzetan egon diren aldaketak aztertuz.

Proiektuarekin jarraitzeko asmoa duzue?
Ardanaz: Bai, baina, saio asko genituenez, tarte batez alde batera utzi genuen. Hala ere, oso polita izan zen, harrotasunaren egunean Otsagabiko [Nafarroa] dantzariz jantzi ginelako. Euskal Herrian neskak dantzatu ezin ziren herri bakarra zen.

Otsagabian horren berririk izan dute?
De Miguel: Esan digute zalaparta handia sortu zuela. Gainera, onerako, jendea galderak egiten hasi baitzen. Gogoan dut etxetik ateratzean justu Otsagabiko emakume batekin elkartu ginela, eta oso kontent zegoela. Argazki bat eskatu zigun, eta herri guztira zabaldu zen.

‘Twerking’-a eta euskal dantzak ere uztartzen dituzue. Zer harreman dago?
De Miguel: Fandago baten edo arin-arin baten erritmoa eta ‘twerking’ egiteko dantza baten erritmoa ez dira hain desberdinak.

Geroz eta gehiago nahasten dira?
De Miguel: Hasi ginenean, ez, baina orain gehiago egiten da; adibidez, Axerik eta Gozategik atera duten kanta oso ongi dago. Guk lehenago egin genuen ‘Vente con nosotras’ kantarekin, baina ez genuen horrenbesteko arrakasta izan.
Ardanaz: Trabestiak garelako. Kar-kar.

Lumak Trabesti Fest ere sortu duzue; zein izan da asmoa?
De Miguel: Tokian tokiko ‘drag’-a erdigunean jarri nahi genuen. Duela lau edo bost urte, Iruñean ez zegoen trabesti mundurik, eta zegoena oharkabean pasatzen zen.

Duela bost urte espero zenuten horrelako zerbait egitea?
Ardanaz: Ezinezkoa zen. Marikaroan komentatu genuen txikitan horrelako erreferenteak izan bagenitu beste gauza bat izanen zela. Polita da erreferenteak sortzea. Txikitan pentsaezina zen trabesti bat auzoko jaietan ikustea.

sábado, 20 de mayo de 2023

#hemeroteca #gais #transgresion | Nazario: “Soy un superviviente del sida, del alcoholismo, del tabaquismo… y no tengo ningún complejo de culpa”

Nazario Luque //
Nazario: “Soy un superviviente del sida, del alcoholismo, del tabaquismo… y no tengo ningún complejo de culpa”

El dibujante presenta una exposición en la galería Bombon Projects dedicada a Anarcoma, el transgresor personaje con el que alcanzó la popularidad en la revista ‘El Víbora’ en los años ochenta
Ianko López | ICON, El País, 2023-05-20
https://elpais.com/icon/2023-05-20/nazario-soy-un-superviviente-del-sida-del-alcoholismo-del-tabaquismo-y-no-tengo-ningun-complejo-de-culpa.html 

Hace 45 años se publicaba la primera entrega del cómic 'Anarcoma', las aventuras de una detective transexual en los bajos fondos de Barcelona, salpimentadas de sexo explícito, que pronto pasaron de la estricta marginalidad a los expositores de los kioscos. La Transición española era quizá el momento propicio para este tipo de movimientos. Su autor, Nazario Luque (Castilleja del Campo, Sevilla, 79 años), bajo la firma Nazario, llevaba desde principios de la década de los setenta publicando sus rompedoras historias dibujadas, a menudo protagonizadas por hombretones cargados de testosterona y ligeros de bragueta. Pero fue gracias a la llegada de Anarcoma a las páginas centrales de la revista ‘El Víbora’ cuando alcanzaría la difusión que su obra merecía. Después pasó a temas en teoría más elevados, inspirados en la ópera y la literatura, y también a exponer sus pinturas en galerías convencionales, porque se había cansado de dibujar penes, según sus palabras. Y, sin embargo, la alta cultura y la cultura popular siempre acaban confluyendo: la galería de arte Bombon Projects, una de las más prestigiosas de Barcelona, dedica su actual exposición, ‘Anarcoma, tú y yo’ (hasta el 17 de junio) al personaje más popular de Nazario, lo que supone un justo homenaje con ocasión del aniversario.

¿Cómo se le ocurrió la idea de Anarcoma?
Yo quería hacer una historia para una serie estilo ‘continuará’ y publicar al final un álbum recopilando todas esas entregas, y para eso hacía falta un personaje potente. Y pensé que un detective sería lo adecuado. Lo que pasa es que un detective hombre me resultaba demasiado ‘déjà vu’, con Bogart y tal, y en mujer ya estaban Barbarella o Modesty Blaise. También quería retratar el ambiente homosexual de Barcelona, pero pensé que si el personaje fuera un homosexual sería lo mismo que un hombre, solo que acostándose con otros hombres. Hacerlo transexual daba más juego, y de paso podía retratar el ambiente de los locales de transformistas.

¿Se inspiró en alguien en particular?
Muchas amigas travestis me preguntaban: “¿Te has inspirado en mí?”. Pero yo me había inspirado en todas, con esos pechos hormonados y una polla grande, y la llamé ‘Anarcoma’ como mezcla de anarquista y carcoma. Empecé publicándola en la revista ‘Rampa’, una publicación de destape típica de esa época, que solo duró 4 números. Entonces, el director de ‘El Víbora’ pensó que estaría muy bien como página central en colores para su revista. Y fue un bombazo.

¿A qué atribuye ese éxito?
No era solo yo, sino todo los artistas que empezamos con el rollo ‘underground’: [Javier] Mariscal, [Francesc] Capdevila ‘Max’, [Antonio] Pamies, [Miguel] Farriol... 'El Víbora' llegó a vender 30.000 ejemplares en sus mejores momentos. Era una revista heterosexual, o para todos, porque yo me negué a participar en revistas solo homosexuales.

¿Por qué?
Porque eran una especie de gueto. Esta llegaba a todo el mundo. Muchos amigos me dijeron: “Recibir en mi pueblo la revista cuando estaba en el armario era una liberación”.

En aquel momento no se hablaba del personaje como trans, sino como travesti. ¿Cómo ha visto la evolución del movimiento trans en este tiempo?
Para los transexuales entonces el paso era más complicado y arriesgado, porque las siliconas fallaban o la operación no siempre funcionaba bien, y te quedabas a medio camino entre una cosa y otra. Yo tenía amigas a las que les había fallado y estaban arrepentidas. No era fácil la elección, pero había quien se arriesgaba. En ‘Anarcoma’ incluí también el personaje del robot, fabricado como supermacho, que empieza a sentirse mujer, a travestirse y hormonarse y actuar como mujer. Esto era llevar las cosas a un límite... no sé si estrambótico, pero sí rizar el rizo de la normalidad, dentro de la normalidad que ellas pudieran tener.

¿Qué le parece el feminismo transexcluyente?
Estar contra todo no es nada positivo, no me hace ninguna gracia. Me suena a cuando los maricones [sic] no dejaban entrar a mujeres en sus bares. Algo así, de intransigencia, es lo que sienten estas personas que no admiten la realidad que hay.

En sus historias siempre sacaba unos arquetipos masculinos muy distintos de los hombres musculadísimos y perfectos. Los suyos eran robustos, peludos y calvos. ¿Se debía a un fetiche erótico personal?
Es que no me gustan los chicos jóvenes, no me atraen. Mis novios suelen tener mínimo 30 o 34 años y responden a ese prototipo que dices. No digo Alejandro, mi marido, que tenía una polla fantástica. pero no era así. Pero mis novios sí, me gustaban con barriguita y tal. Alejandro y yo formábamos una pareja abierta, y los novios que nos ligábamos cada uno los conocíamos con 30 años y al cabo del tiempo tenían 50. En cuanto te das cuenta, son mayores. No tienen mis 80, pero sí los sesenta y tantos. A uno al que conoció Alejandro hace 15 años le dio un ictus un día después de follar y lo ingresamos en el hospital. Y así sigue.

¿Cree que la pareja abierta es una opción mejor?
La pareja homosexual muchas veces es un remedo de esa pareja heterosexual. Tengo un vecino que en casa con su marido jamás va a meter un novio. Su normalidad es la suya y la mía es la mía, pero la de él a mí no me gusta, me parece una hipocresía. Yo me acuerdo de cuando al principio Alejandro me era infiel, y ahora la palabra “infiel” me resulta tan tonta como “marido” o como “viudo”.

¿Cómo lleva usted la viudedad?
Alejandro y yo nos casamos ‘in articulo mortis’ cinco días antes de morir él, y pasé de marido a viudo. Y veo los papeles y leo “viudo” y me parece que no tiene ningún significado. Con el matrimonio como lo conciben la iglesia y la sociedad nunca he estado de acuerdo. Cuando se aprobó pareja de hecho fuimos enseguida a registrarnos, pero después, cuando se podía uno casar, fuimos reticentes porque nos recordaba a el sacramento de la Iglesia. Pero hay muchos otros homosexuales a los que les gustaría hasta ir vestidos de novias, con toda esa parafernalia heterosexual.

¿Es usted más partidario de la disidencia que de la asimilación?
De joven tenía la falsa ilusión de considerar la homosexualidad como algo revolucionario. Pensaba que el homosexual debía ser de izquierdas y solidario, y otras cosas que me gustaban. Y luego me di cuenta de que no, que hay homosexuales burgueses, que no se preocupan del que tienen al lado. Los hay hasta de extrema derecha.

¿Se considera un activista?
Yo me enfado cuando me retratan como un cliché de homosexual activista por mis cómics. Activismo es, como también he hecho, acudir a manifestaciones en apoyo de los saharauis, o dar clases de español a inmigrantes, o participar en la lucha contra un macrovertedero que querían poner en mi pueblo, o retirarme de una exposición que hizo el ministerio de Cultura durante la guerra de Irak. Son otro tipo de implicaciones, no solo las del tema homosexual. Y luego sí, he participado en apoyo a los seropositivos o la campaña por el condón. Pero el primer dibujo que me publicaron en mi vida, en cuanto vine a Barcelona, fue por un cura de aquellos llamados obreros, que me preguntó si le podría hacer un panfleto y le dije que sí. Y yo pensé que un panfleto sería más atractivo para la gente si llevaba dibujos que con un texto duro, así que así lo hice, y ese fue mi primer dibujo publicado.

En cierto momento su obra cambió de rumbo y pasó a referentes de la llamada alta cultura, al parecer porque se había cansado “de dibujar pollas”. ¿Las pollas son incompatibles con la alta cultura?
Había veces que de verdad me cansaba de pintar pollas. Mucha gente me identificaba con ‘Anarcoma’ cuando yo hice muchas otras cosas. Lo que me gusta es contar historias, y como se me daba bien dibujar, lo he hecho con cómics. Pero también me gustan la ópera y el teatro. En ‘Salomé’ y ‘Turandot’ seguía estando el sexo, solo que de manera más sutil. Igual que cuando pinto mis cuadros. Nunca pierdo de vista el sexo porque me apasiona. Siempre sostengo que soy adicto al sexo como otro lo será a lo que sea. Me gusta practicar sexo a cualquier hora, y no siempre con hombres fantásticos, pero eso no se lo digas a nadie.

Cuenta usted que en la primera manifestación del orgullo gay en Barcelona se relegó a su amigo Ocaña por presentarse vestido de mujer, porque se quería mostrar la imagen de “un maricón macho, no afeminado”. ¿Hemos mejorado en eso?
No solo lo habían relegado a Ocaña, sino a travestis y afeminados en general, para dar la imagen de que el homosexual es “normal”, tan macho como cualquier macho. Y hubo protestas de los colectivos de travestis y homosexuales, como las hubo en Francia, donde ocurrió lo mismo. Nosotros luchábamos contra los que nos querían discriminar, pero resulta que discriminábamos a las mariquitas por no ser machos. Menos mal que hubo una revisión de esto.

La manifestación fue prohibida durante un tiempo, pero hoy se ha convertido en una gran oportunidad de mercado.
No me he perdido ninguna manifestación desde la primera. Está la manifestación y luego está la cabalgata, con los maricones vestidos de cuero y las travestis como si fuera el carnaval de Tenerife, que como espectáculo me puede resultar divertido, pero como militante prefiero ir a la de siempre. Pero no tengo nada contra los que quieran manifestarse divirtiéndose.

¿Qué opina sobre quienes dicen que había más libertad antes que ahora?
Depende de para qué cosa hoy hay mucha más libertad, claro. Recién llegado a Barcelona, me echaron del cine Arnau cuando el acomodador me pilló con otro en el váter. Y en Londres, en los urinarios de Piccadilly, me vino un tipo por detrás que resulta que era policía y me llevó a comisaría. Había falta de libertad en todas partes. Hoy coges el móvil y al maricón más cercano le mandas fotos o te vas a Montjuïc a estar con el culo al aire.

Antes citaba su apoyo a los seropositivos. ¿Se considera un superviviente de la crisis del sida, incluida la culpabilidad, que es típica de los supervivientes?
Superviviente me considero, por supuesto. No ya por el sida sino por todo. Llegar a los 70 es supervivencia. Al sida, al alcoholismo, al tabaquismo… he pasado muchas pruebas para llegar a esta edad. Ahora bien, no tengo ningún complejo de culpa.

Usted vive en plena Plaza Real de Barcelona, que ejemplifica muy bien el progreso de la turistificación en la ciudad. ¿Cómo vive usted este fenómeno?
Ahora mismo he salido de mi casa y he tenido que esperar que pasaran delante de mí 40 o 50 personas de la cuarta edad, más que de la tercera, que yo me preguntaba qué hacían aquí con lo a gusto que estarían en su casa o en la playa tomando el sol. Pero no, los llevan de un lado para otro viendo cosas que no sé si les resultarán interesantes. No comprendo esta histeria por hacer turismo hasta la muerte. Han comido el coco a todo el mundo de una forma tan fuerte que están con ansiedad por ver cosas que no les interesan en absoluto. Una persona a la que nunca le ha interesado el arte me parece una tontería que vaya a un museo solo para hacerse selfis.

Usted decidió abandonar Sevilla, donde vivía y ejercía como profesor, para trasladarse a Barcelona, de donde ya no se fue. ¿Por qué?
Por el cosmopolitismo de la ciudad. Para los jipis era lugar de paso a Formentera o Ibiza. Cuando por primera vez vi un jipi de pelo largo fumando porros me dio sensación de libertad. Además, las revistas se editaban en Barcelona, y aquí había gente de todos los sitios. No solo vine yo: Ocaña vino de Sevilla, y Mariscal de Valencia, y Ceesepe, Hortelano y Ouka Leele de Madrid. Había una amalgama de gente de fuera que vinimos buscando esta especie de libertad que se respiraba.

¿En qué trabaja ahora?
Estoy con muchas historias, muy ocupado entre las exposiciones, y las colaboraciones, y mi amigo el del ictus. Pero quiero seguir escribiendo, pero también disfruto de otras cosas.

miércoles, 10 de mayo de 2023

#hemeroteca #literatura #trans | Alana Portero: “Se puede hacer una novela de crecimiento femenina, trans y obrera”

Alana Portero //

Alana Portero: “Se puede hacer una novela de crecimiento femenina, trans y obrera”

Alana S. Portero debuta en la novela con ‘La mala costumbre’, un relato iniciático en el que se cruzan la identidad y la clase que se traducirá a once idiomas.
Begoña Gómez Urzaiz | La Vanguardia, 2023-05-10
https://www.lavanguardia.com/cultura/20230510/8954472/novela-crecimiento-femenina-trans-obrera.html 

‘La mala costumbre’ empieza con una muerte (de un yonqui joven) y acaba con otra, pero entremedio está atravesado de vida. El libro, que marca el debut en la novela de Alana S. Portero, medievalista, dramaturga, articulista y ex librera, llega envuelto en el celofán de los grandes sucesos literarios. Fue uno de los superéxitos en la pasada Feria de Francfort, cuando se vendieron los derechos a once lenguas y se acogió como una importante narrativa iniciática. Ella insiste en que su novela es una “cosa muy pequeña”, la historia de una niña del barrio de San Blas con “cara de medallita” que va buscando su propia genealogía, primero en su barrio y después en el centro de un Madrid que le queda muy lejano.

P. ¿Se levantó este libro sobre las ruinas de otros? No sé si hubo momentos en su vida en los que trató de escribirlo y no le salió.

Este libro iba a ser solo una historia de infancia, en el primer intento que empecé hace unos cuatro años. Pero el propio texto me pidió que abarcara un lapso más largo. Tampoco antes me hubiera atrevido a escribir una novela ni tenía la paz mental para hacerlo ni la capacidad. Al principio el proceso fue atropellado y poco constante. Llevo tomando notas mucho tiempo y una vez que se dieron las condiciones salió solo, fue rapidísimo. Tardé un mes en redactarlo, 298 horas exactamente. Lo tenía muy ordenado en la cabeza y redactarlo era el menor de los trabajos.

P. Se habla a menudo de que las narrativas ‘queer’ no deben ser solo trágicas. ¿Le preocupaba encontrar el tono adecuado?

Lo que sí tenía claro es que no quería escribir una tragedia. Es una historia que incluye tragedia, pero como cualquier historia humana. En una vida larga pasan cosas y la muerte esté presente. No creo que en la novela la relación entre lo ‘queer’ y la muerte esté tan unidas. De hecho, las muertes de la novela, la primera y la muerte de una de las travestis que aparecen se dan más por una cuestión de pobreza y malas condiciones de vida que por una cuestión ‘queer’. Toda la novela tiene una estructura de épica griega, la protagonista se va encontrando con figuras oraculares a las que confiesa algo o que le devuelven algún tipo de sabiduría y el final era como la sustitución. Se convierte ella en el oráculo al morir ese primer oráculo que le aterra.

P. Una de esos oráculos sería la Moraíta, una prostituta que es la primera persona que sabe leer a la narradora, le dice que deje estar ya el cuento de hacerse “el mariconcito”.

Eso es. Según la protagonista se va perdiendo más en la vida, o va intentando desarrollarse, su vida es cada vez más confusa y hay una figura todopoderosa que sabe ver más allá y ella la adopta como madre porque es la respuesta a un grito. Toda la novela está intentando que alguien la vea, que alguien la reconozca y de repente alguien sin ningún esfuerzo se da cuenta de quién es.

P. La narradora se reclama hija de esta genealogía de mujeres, pero también advierte que esa transmisión solo se produce en cascada, de arriba a abajo.

Cuando se cuenta las vidas de estas mujeres trans que trabajan en la calle, su historia, su tradición, su genealogía, la genealogía travesti, hay algo muy bestia. Una no puede hacer turismo en ese mundo ni lo puede pretender, por mucho que haya algo en común, que es lo trans. Es como asomarse a una realidad brutal y maravillosa de la que se aprende algo y de la que se anhela formar parte de esos cuidados, esos lazos. Es un mundo femenino maravilloso con una gran concentración de sabiduría de la que la protagonista necesita formar parte. Lo hace como puede, recibiendo lo que le dan y soñando con ojalá poder devolvérselo. Y justo allí surgió esa idea de la genealogía en cascada. No creo que las hijas, entendiendo hija como la siguiente en la cadena, podamos devolver lo que se nos da, para bien o para mal. Tú puedes peinar a tu madre pero no significa lo mismo que tu madre peinándote a ti.

P. Los aquelarres femeninos aparecen varias veces, el mundo femenino es un mundo amable. En el libro no hay crueldad que venga de las mujeres.

La que hay es por omisión o por invisibilidad. Lo que se intenta contar en la novela es cómo esa observación desde la lejanía, ese anhelo, lleva a idealizar el mundo de las mujeres es algo casi divino, mágico. La experiencia de no poder comunicarse, de no poder mostrarse cómo se es obliga a un mundo interior muy grande. Su realidad es su mundo interior y el mundo de las mujeres le parece poesía y maravilla.

P. ¿Usted también lo ha percibido así?

Según vas creciendo, el mundo de las mujeres, como todo lo que no se puede tocar, se convierte en un jardín de las delicias. No le ves los defectos ni los problemas, solo una energía que necesitas y que no tienes. Es inevitable.

P. Hay un episodio de violencia física también, que el lector vive con anticipación y cierta angustia.

Está contado de una manera que lo veas venir porque esa es la experiencia femenina. De alguna manera, aunque sea soterrada, esa violencia la vas a acabar sufriendo sí o sí. Y está narrado de una manera en la que tú acompañes a la protagonista y tengas que estar con cien ojos, vigilando por donde va por la calle, que es lo que nos pasa.

P. Ocurre en un barrio bien lejos de San Blas. En el libro hay esta tensión continua entre el centro y la periferia.

Sucede en una zona de clase opuesta. Me apetecía marcarlo de una manera deliberada, que sea violencia está relacionada con la clase. Los desplazamientos son clave en la novela porque eso me permitía contar Madrid. Quería escribir una carta de amor a mi ciudad, que está en horas bajas, pero yo la quiero mucho. Con los desplazamientos intentaba unir lo geográfico con lo íntimo. El sitio de transformación no está donde estás tú. Adentrarse en terrenos desconocidos tiene sus peligros y quería contar esa experiencia femenina: una no puede andar por la vida con la misma tranquilidad siendo un hombre o una mujer. Y cuánto más avanza la feminización, esos peligros van surgiendo de una manera más clara. También se trata de contar la gestión del armario. En el armario, la violencia está en ti. Cuando sales, está fuera.

P. De hecho, después de este episodio, la narradora vuelve al armario.

Ese capítulo, que está escrito en cursiva y es un poco poético, trata de narrar un armario largo. Se acabó. No hay nada que contar ahí. La idea de los correctivos está muy presente y éste es el correctivo definitivo que vuelve a encerrar a la narradora en un armario infantil. Piensa: mi mundo de fuera no existe, me han corregido de una manera tan violenta que ese mundo ya no es un escape, es una cárcel.

P. En el libro hay una elipsis temporal cuando la protagonista se convierte en librera. En otros lugares sí le he leído hablar sobre este mundo cultural, al que se podría suponer una mayor iluminación, puede ser muy cruel con las disidencias de género. Pero eso no está en el libro. ¿Es porque no quería utilizarlo para ajustar cuentas?

Y porque la historia de la protagonista no es la mía, es una ficción. Esa caída del guindo cultural, que también existe, literariamente no significaba nada para mí. Lo puedo contar en un ensayo o de una manera testimonial, pero no quería hacer literatura, porque el libro está impregnado de magia de manera deliberada y esa vivencia no hay manera de contarla de una manera que no rompiera el tono del libro.

P. Hay una gran ternura y comprensión hacia los padres de la narradora. Su relación está tejida de silencios.

Esto me obsesionaba contarlo bien, cómo se comunica un grupo de personas cuando no se puede comunicar. Aquí tiene mucho que ver la clase, cuando los padres se pasan la vida trabajando y no pueden dedicar todo el tiempo a sus hijos, el amor está en bruto, se despliega de una manera sin espacio para matices. La comunicación es más simbólica que verbal: no te puedo entender, no tengo las herramientas para entenderte, pero vamos a demostrarnos que estamos los unos para los otros. ¿Cómo le dicen esos padres a su hija que la quieren? Con comida, con un techo, con una serie de cuidados y actos simbólicos que se despliegan de una manera muy noble. No nos entendemos porque hemos estado muy ocupados sobreviviendo, pero casi es lo de menos. Eso me parecía muy literario.

P. ¿En su familia han podido leer ya el libro?

Sí, y les ha gustado mucho. Afortunadamente, en casa nos hemos podido comunicar bien. Algunas cosas están extraídas de nuestras vivencias, pero mi familia personal es todavía mejor familia que la de la novela.

P. ¿Cómo está digiriendo el éxito previo de la novela?

A mí me ha cambiado la vida. Ha sido inesperado y muy rápido y es algo con lo que yo no había soñado. Está muy por encima de lo que yo pensaba que era publicar una novela en buenas condiciones. Saber que en un par de años no tendré que preocuparme por pagar el alquiler es un privilegio alucinante que jamás en mi vida había pensado tener, es pasar de cero a cien y es un cambio de vida radical. A la vez me da miedo toda la expectativa, porque todo lo que le ha pasado al libro le ha pasado a priori. Ha hecho un ruido que no tiene que ver conmigo y temes que la gente va a llegar harta antes de empezar. Ahora afortunadamente ya está fuera y se podrá leer.

P. ¿Es la historia que le hubiera gustado leer a los 15 años? No había muchas narrativas así y si las había no pasaban en San Blas.

Claro que me hubiera gustado. Siempre digo que conocemos literariamente Brooklyn mejor que San Blas. Conocemos Brooklyn por Vivian Gornick y Paul Auster. Al final un referente es un referente. En nuestra adolescencia nos marcan las novelas de crecimiento, y hubiera sido fantástico trasladarlas a esas coordenadas de clase e identidad.

P. Su novela sí que hará esa función con otras personas.

Espero, me encantaría. También la he escrito con esa idea, la de reclamar que la literatura escrita primero por mujeres y segundo por “mujeres con apellido”, con algún aderezo sociopolítico, no tiene por qué ser ni una cosa confesional ni una cosa marginal. Esto de los márgenes, condenar a un tipo de escritor a un margen significa que hay alguien ocupando un centro que no debería estar ocupando. Es mi intento de trasladar que en coordenadas femeninas, trans, obreras se puede hacer una novela de crecimiento como las hay con otro tipo de coordenadas y que no es menos universal que otras. Al final a mi me cuesta mucho entender cómo hemos tomado por universal lo que nos cuenta una momia austrohúngara del siglo XIX. Cuando Thomas Mann escribe sobre mirar adolescentes en Venecia no se toma por autoficción y esa es la autoficción definitiva.

P. Si alguien dentro de 20 años existe otra novela de crecimiento en un barrio similar será muy distinta, habrá muchos más referentes.

Esto será maravilloso de ver y estamos muy cerca. Pienso en el premio de Annie Ernaux, que nos ha vindicado mucho a todas. Virginia Woolf dice que la etiqueta de lo confesional se la han puesto los hombres a la literatura de las mujeres para empequeñecerla y encontrarte que le dan el Nobel a una mujer que escribe sobre la magia de ir al supermercado es un referente maravilloso para todas. Eso trasladado a mis propias coordenadas en el futuro me hace estar deseosa de ver todo lo que viene.

lunes, 27 de febrero de 2023

#libros #literatura #trans | Bisutería auténtica

Bisutería auténtica / Daniel María.

Barcelona [etc.] : Egales, 2023 [02-27].
118 p.
Serie: Narrativa.

/ ES / Libros / REL / Literatura / Camp / Disidencia sexual / Mujeres trans / Trans / Transformistas / Travestis

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419728142 / 17.95 €
📝 Cita APA-7: María, Daniel (2024). Bisutería auténtica. Egales.

✅ Rebiun: https://catalogo.rebiun.org/rebiun/record/Rebiun33002352

Con una pluma única, Daniel María nos transporta a un mundo repleto de pelucas, pintalabios, focos y supervivencia. Una joya única e imprescindible. ‘Bisutería auténtica’ es una crónica de amor a las identidades disidentes y camp, personificadas en estos ocho relatos por travestis, transformistas y mujeres trans. Un joyero con el que el autor rinde homenaje a quienes han ayudado a construir su cultura, imaginario y personalidad.

«Aquella travesti mayor me miró y me sonrió. Guiñó un ojo. Su párpado sostenía el universo. Es lo más parecido a una bendición que he sentido nunca. Una diosa. Sí. Una revelación. La unción de lo sagrado. El aceite bendito de las travestis es una sombra de ojos. Supe que aquella travesti mayor era una madre, una hermana, una inspiración. Que mi infancia marica se había originado en sus pasos. Sin saberlo, le hice una promesa. Algún día imaginaría su vida y la escribiría. La he llamado Gladis, la Rubia, Lola Jurado, Sarasa, Nancy, Cherilyn... He soñado su vida de mil maneras, en diferentes etapas, en lugares distintos».


Reseña de Bisutería Auténtica de Daniel María
Gustavo Forcada | Un Cuarto Oscuro, 2023-04-04

https://www.uncuartooscuro.com/bisuteria-autentica-de-daniel-maria/

Terenci Moix ganó, en 1967, el premio Víctor Català con «La torre dels vicis capitals» (Edicions 62, 1968), un libro de nueve relatos traducido posteriormente al castellano como «La torre de los vicios capitales» que la censura mutiló a conciencia. Once años después, con Franco ya muerto, Edicions 62 recopiló seis de aquellos cuentos, en versión inédita y con todo su esplendor heterodoxo, bajo el título «Lilí Barcelona i altres travestís». El mitómano escritor acompañó al último de los relatos («Lilí Barcelona») de un subtítulo que podríamos transcribir del catalán como «una suerte de melodrama camp e incluso kinky. Sin rehuir nada, bien entendido. That charming queer touch (en inglés en el original)».

Le robamos a Terenci esta expresión para compartir la sensación con la que nos topamos al finalizar la lectura de «Bisuteria auténtica» (Ediciones Egales, 2023): un garbo que comienza agazapado en el estómago y que acaba cosquilleando todo el cuerpo. ‘That charming queer touch’. Ese encantador toque queer con el que Daniel María (La Gomera, 1985) ha revestido cada uno de los ocho relatos que conforman su nuevo libro. Ocho crónicas emocionales que son ocho ficciones consagradas a fijar la atención en lo que en «(1971: Sarasa)», el último relato del libro, le remarca una magnánima Sara Montiel a Sarasa Montiel (una artista travestí que subía al escenario a transformarse en la manchega): «No lo olvides nunca. Somos bisutería auténtica. La que más brilla». Artificio y autenticidad. Espectáculo, imaginación y verdad.

«Bisutería auténtica» se articula como una especie de breviario pasional y de salmo reverencial (la mística religiosa cristalizada en la figura de la Virgen María adquiere una importancia fundamental en los relatos) que picotea en cuatro décadas (desde 1971 a 2009) por las que se pasean, con sus gasas púrpuras y su rastro de lavanda, varias travestis mayores, mujeres trans y transformistas. En realidad, Lola Jurado, la Rubia, Cherily, la Gladis… son la misma persona enmarcada en arquitecturas y coordenadas vitales distintas, en un sentido homenaje a la travestí que de pequeñito, en la peluquería a la que acudía a cortarse el pelo con su madre, le abrió a Daniel María la compuerta de la creatividad y le mostró la dimensión ‘camp’ de la realidad. La vida imaginada de esta mujer, desdoblada en las vidas contadas de ocho mujeres fascinantes, recorre «Bisutería auténtica» horadando la normatividad y procesionando la diferencia.

Una temática ambiciosa que Daniel María arma además con una prosa y un estilo que, remitiendo por afinidad a la topografía de Pedro Lemebel o de Camila Sosa Villada, planta sus raíces en el suelo fértil de dos enormes escritores canarios, Isaac de Vega y Agustín Espinosa. Dos maestros de los que el autor de «Un camerino propio» (Editorial Egales, 2020) hereda su capacidad para retratar a los que bandean las imposiciones sociales y su habilidad para los requiebros verbales («la duda de vivir, porque para qué, durmiendo cómo, comiendo cuándo, cagando dónde»).

Cada relato de «Bisutería auténtica» es una celebración (en algunos, incluso en sus ecos tristes cuando planea la sombra del SIDA en los ochenta) y una ofrenda a la memoria de nuestras hermanas en la lucha cuyas vidas imaginadas llenas de recovecos, de frases brillantes y afiladas como un delineador de ojos, y de caras rotas por no ceder en su disidencia, engarza el autor canario en unas páginas de oropel cargadas de palabras poderosas. Palabras de travestí. Amén.
 

LECTURAS
>
Daniel María: "La producción artística queer cada vez gana más visibilidad y ocupa los espacios que merece"

El escritor y gestor cultural gomero publica 'Bisutería auténtica', una recopilación de ocho relatos sobre lo disidente. "Mi origen está en las travestis, las maricas, las bolleras, que vivieron una etapa durísima durante la dictadura militar"
Carla Rivero | La Provincia, 2023-04-05

https://www.laprovincia.es/cultura/2023/04/05/daniel-maria-produccion-artistica-queer-85673007.html
>
Daniel María: “La Virgen María es la travesti más excesiva, hermosa y barroca”
Carlos Asensio | El Asombrario, 2023-09-07

https://elasombrario.publico.es/daniel-maria-la-virgen-travesti-excesiva-hermosa-barroca/

sábado, 9 de julio de 2022

#hemeroteca #trans #testimonios | Roberta Marrero: “Algunas personas no podemos permitirnos el lujo de no poner el cuerpo”

El Salto / Roberta Marrero //
Roberta Marrero: “Algunas personas no podemos permitirnos el lujo de no poner el cuerpo”.

La artista firma un poemario que da vueltas sobre la identidad, la depresión o la violencia contra las mujeres trans. Ella lo llama “poesía sucia”.
Patricia Reguero Ríos | El Salto, 2022-07-09
https://www.elsaltodiario.com/culturas/roberta-marrero-poes%C3%ADa-todo-era-ser-fuego-chulos-travestis-trans 

Cuerpos trans incorruptos, reliquias de neovaginas o de tetas de silicona, vidas (trans)gredidas y cristos (trans)figurados son algunas de la imágenes que el poemario ‘Todo era por ser fuego’ (Continta me tienes, 2022) arroja a la cara. Roberta Marrero (Canarias, 1972) firma este poemario que da vueltas sobre la identidad, la depresión o la violencia contra las mujeres trans. Ella reivindica que en sus poemas hay también deseo, alegría o amor, y es verdad, aunque tras la lectura lo que permanezca sea el dolor de las heridas.

En 2015 publicó su primer libro, ‘Dictadores’, donde convierte los rostros del totalitarismo en collages pop. En 2016 vio la luz la novela gráfica ‘El bebé verde’, un repaso a su infancia que empieza con una criatura que advierte: “No nací hombre ni mujer, nací bebé”. En 2018 publicó ‘We can be heroes’, donde recoge aportaciones a la cultura de referentes LGTBIQ+. Ha utilizado la música, las artes visuales y la escritura. La apuesta de su última obra es por la poesía. “Poesía sucia”, en sus palabras.

P. En tu poema ‘Canarias marica’ hay una imagen en la que Ivana la peluquera y otras mujeres trans atraviesan unas plataneras a hombros de sus chulos. Es una imagen que lleva fácilmente a otra de la novela 'Las malas' de Camila Sosa, que arranca con una manada de travestis avanzando por un parque de Buenos Aires. ¿Las comparaciones son odiosas?
Esa imagen es real, eso es lo que nos contaba Ivana, la peluquera: es real o ella la contó como que lo era. Sí, las comparaciones son odiosas, pero es normal que cualquier escritora trans que salga ahora sea comparada con Camila Sosa, porque ella es la Shakespeare de las trans. Tiene el [premio] Sor Juana Inés de la Cruz y es muy famosa a nivel mundial. Pero este poema es del 2016, antes de que salieran. No pasaría nada si me hubiese animado a escribir sobre lo trans después de leerla, pero es un tema que uso desde hace años.

P. Esa imagen misma tiene reminiscencias religiosas, parece que esos chulos fueran costaleros. Y hay muchos más poemas de tu libro que recurren a esta imaginería. ¿Por qué acudir a una religión que limita a las mujeres, más aún a las mujeres trans?
Cuando escribo, lo hago de una manera bastante inconsciente. No pienso demasiado en lo que estoy haciendo ni en lo que estoy escribiendo. Siempre digo que lo que hago es escritura automática, que es cuando a una médium se le mete un espíritu por dentro y escribe en un papel lo que el espíritu le dicta. Tuve educación católica y, aunque no soy practicante, sigo siendo católica porque nunca apostaté. El rito católico está dentro de mi imaginería visual y de mi cultura sentimental. A mí el rito, independientemente de lo que signifique la Iglesia Católica, me parece un rito bello. Me parece un rito que tiene algo de pagano: los mártires, la cosa escatológica, la sangre, las tetas de Santa Águeda, San Sebastián, el erotismo. Es decir, la imaginería católica tiene muchas visiones y muchas lecturas. Tampoco soy la primera persona que utiliza este recurso. Por ejemplo, Jean Genet ya lo hacía en ‘Nuestra Señora de las Flores’. ¿Por qué no reapropiarnos de algo que se supone que nos niega?

No es algo tan extraño. El documental ‘¡Dolores, guapa!’, que se estrenó en cine hace un par de meses, habla sobre la relación entre el colectivo LGTB y la Semana Santa Sevillana. Hay muchas más cosas que unen al colectivo LGTB con la religión católica que cosas que lo separan, porque una cosa es lo que la Iglesia pueda decir de nosotras y de nosotros, y otra lo que los curas hacen en las pequeñas parroquias. Por ejemplo, estuve hace poco haciendo una residencia en el Museo TEA de Tenerife y cerca hay una iglesia a la que van las mujeres trans que hacen la calle por la zona. Van vestidas de mantilla y hacen misa en latín. Yo no llego a esos extremos, no creo en ningún dios, pero sí que me parece que la imaginería católica forma parte de mi acervo cultural y lo uso igual que uso una película de Disney de los años 30.

P. Hay un poema en el que dices que quieres una foto de tu primera comunión vestida de princesa, pero utilizas para la portada de tu libro tu foto de comunión vestida de niño...
No lo pensé mucho. Cuando digo esto, parece que soy tonta y que nunca pienso en nada, pero es que prefiero trabajar por impulso. Es como el uso de la de la imaginería católica: si lo haces aposta pensando que a alguien le pueda escandalizar, se nota que es un pegote. Cuando lo haces de una manera espontánea y natural, queda bonito. La imagen vestida de primera comunión me parecía una imagen potente para la portada de un libro, sobre todo porque, si no sabes que soy yo, ves un niño vestida de primera comunión con el subtítulo “poemas de chulos, trans y travestis”. Me parece que refleja bastante bien toda esa imaginería religiosa que se se usa dentro. Es bastante ‘camp’, porque es una imagen de estudio con ese fondo de falso cielo detrás. Me parece incluso hasta una imagen un poco satánica, porque yo no solo soy admiradora de la imaginería católica, sino que también soy admiradora de lo oculto. Entonces, como fan de Aleister Crowley o de Kenneth Anger, usar esa imagen antes de que se pierda la inocencia y convertirte en esa adulta tan compleja que mama de dos mundos crea algo también de ‘dandy’. Obviamente es una decisión que ahora llamaríamos política. Es quitar el hierro a que las personas trans usemos las fotos de antes, las fotos de cuando éramos pequeñas.

P. En el relato sobre lo trans suele haber un pasado al que parece que no se quiere hacer referencia —por ejemplo, se habla del nombre anterior como ‘deadname’— y sin embargo tú lo pones en primer plano. ¿Es una reconciliación con la infancia?
Nunca he estado muy peleada con eso. Sobre todo porque empecé a tomar hormonas muy joven, con 18 años y no tengo muchas fotos de antes. No es una reconciliación, es más... ¿una reivindicación? No sé. Me parece una imagen que es hermosa.

P. Hoy el concepto más extendido y que se entiende como respetuoso es “personas trans”. Cuando se habla de lo trans, sin embargo, tú reivindicas un término que es “travesti”. ¿Por qué?
Eso sí que es influencia de Camila Sosa Villada, es influencia de ‘El archivo de la memoria trans argentina’, es influencia de Pedro Lemebel, es influencia de estas corrientes trans que nos llegan de Latinoamérica, que a mí me parecen las más potentes que hay ahora mismo, en las que se usan ambos términos como hago yo en el poemario: se usa el término trans y se usa el término travesti. Me parece que si lo usamos nosotras y las personas que pertenecen a nuestro círculo la palabra adquiere otro significado completamente distinto. Es decir, igual que usamos “maricón” o “bollera”, que han sido siempre insultos, pero cuando lo decimos nosotras los significamos de otra manera, me parece que con la palabra “travesti” pasa lo mismo. Además, utilizo “las” travestis, porque la gente heterocís siempre dicen “los” travestis... Están muy empeñados en llamarnos en masculino. No entiendo por qué. Decir “las travestis” tienen esa cosa de reivindicación del insulto, de reivindicación de un pasado bastante reciente. En realidad, el término “trans” en España parece que lo llevamos usando toda la vida, pero cuando Sonia Rescalvo fue asesinada en el 91 —hay un poema dedicado a ella— todos los medios de comunicación decían “travesti”. Ningún medio de comunicación decía “mujer trans”. Hay un poema, que es el poema ‘Navaja’, en el que se explica.

P. Ahí dices que es una palabra más pictórica...
Sí, es más pictórica también. Ahora que lo pienso, es una cierta reacción a todo este feminismo transexcluyente en el que parece que la palabra mujer es sacrosanta, intocable. Parece que hay que pasar por el término mujer de puntillas. Entonces, a lo mejor también es una manera de poner una cierta distancia en la que nosotras manejemos un término y nos diferenciamos. Me van a decir que soy una TERF por decir esto, ya ves todo lo que le dijeron a la Jedet [la actriz de ‘Veneno’ fue acusada de ser transexcluyente por decir que “las mujeres y las mujeres trans no son lo mismo”]. Somos mujeres y hombres, pero “travesti” es un término que está bien.

P. En los últimos años hemos visto una creciente violencia en redes contra las personas trans. ¿Llega hasta ti esa violencia?
No es nada nuevo. Las personas trans, sobre todo las que tenemos más edad, hemos estado expuestas a violencias desde muy jóvenes. Es decir, yo nací en el 72 y en el 82 tenía diez años. Hay toda esta mitología de que España en los 80 era un sitio muy progre, muy moderno. Te digo yo que no. A lo mejor lo era en Madrid o en Barcelona, en cuatro sitios, pero España en general era un sitio bastante oscuro. A nivel de calle y de día las cosas han empezado a cambiar, como en el 2000 y pico. Desde entonces puedes ir más tranquila porque está mal visto que alguien te insulte por la calle. De todos modos, yo no tengo Twitter y toda esta violencia a mí no me llega porque no la quiero leer, no me apetece hablar de TERFs, me apetece hablar de tías chulas y de mujeres guays. Creo que se nos ha ido de las manos, no solamente con las personas trans. Mira lo que pasó con Verónica Forqué. Que la gente piensa que decir que Verónica Forqué se pudo llegar a suicidar por la presión que sufría en redes es una exageración, pero si eres una persona que está deprimida y abres un portátil y te encuentras setenta mil millones de mensajes diciendo que eres lo peor, eso tiene una influencia en ti. Creo que se nos ha ido de las manos en general y que el ‘bullying’, que antes era una cosa que pertenecía al patio del colegio se ha extendido a la edad adulta y a las redes.

P. ¿Las que se llaman feministas radicales son ‘bullies’ sueltas por las redes?
A ver si tú lo que haces todo el día es estar metiéndote con personas que ni conoces por razones totalmente subjetivas... eso es ejercer violencia.

P. Vamos a volver a tu poemario. El prologuista, Víctor Mora, dice que tu voz es la herida. ¿Eso es lo que haces? ¿Escribes desde la herida?
Supongo que escribo desde un montón de sitios. El libro anterior, que fue ‘We can be heroes’, es del 2018 y este es del 2022. En esos cuatro años tuve una depresión clínica y pasó una pandemia mundial. Mientras escribía esos poemas estaban dando coletazos todavía esas dos cosas tan tremendas. De hecho, hay un poema que habla de la depresión que se llama ‘La casa’. Hablo desde la herida, hablo desde el deseo, también hablo desde la falta del deseo, hablo desde la complejidad del deseo, hablo desde la identidad, hablo desde qué significa ser mujer, hablo desde qué significa ser trans, hablo desde el sitio de alguien que insultan por la calle, hablo desde la alegría en algunos casos. Hablo desde muchos sitios y uno de los sitios es la herida. Además, el poemario se abre con varias citas, entre ellas una de Alejandra Pizarnik que dice algo así como que todos estamos heridos.

P. Uno de los dolores que hay en este poemario es el dolor por las mujeres trans asesinadas. Lo mencionas varias veces y además hay un poema Sonia Rescalvo, una mujer asesinada por la agresión de un grupo de neonazis en Barcelona en 1991. ¿Falta hacer memoria de las mujeres trans?
Sí que falta. Ayer justamente me terminé un libro sobre arte y VIH de Andrea Galaxina y decía que el colectivo de las mujeres trans en Estados Unidos es uno de los más castigados por el VIH, pero que su representación en el mundo del arte en Estados Unidos es muy poca —el ensayo está bastante basada en el arte que se hizo en Estados Unidos durante la pandemia del sida—. Pero, claro, las mujeres trans no tenían los recursos que tenían por ejemplo, los hombres gays cis blancos para poder contar sus historias, porque estaban en la más absoluta otredad. Estaban en otro sitio en el que lo único que podían hacer era intentar sobrevivir. Toda esa memoria está perdida.

Hay un afán ahora, como por ejemplo por parte del ‘Archivo de la memoria trans argentina’, de recuperar esa memoria, en este caso de las mujeres trans durante la dictadura política y antes de la dictadura política. Siempre hemos tenido voz, pero nunca hemos tenido un altavoz. El altavoz que se nos ha puesto delante a las mujeres trans es absolutamente reciente. ‘El bebé verde’ que escribí en el 2015 está publicado más en la fecha en la que se empieza a poner a más mujeres trans en los medios de comunicación contando nuestras historias en primera persona. Además, date cuenta que ahí es cuando las TERF han explotado, porque cuando estábamos calladas y en la penumbra de la sociedad no molestábamos a nadie. Es bastante representativo que toda esta violencia en redes haya empezado cuando hemos empezado a tener más visibilidad. Me hace mucha gracia cuando dicen que las trans estamos intentando borrar mujeres, es decir, ¡nosotras no tenemos el poder de borrar absolutamente a nadie! Es como si los norteamericanos blancos le dijeran a los latinoamericanos que quieren borrarles porque están contando sus historias. No hemos sido totalmente excluidas porque siempre ha habido personas que han contado sus historias a lo largo. Es decir, Christine Jorgensen, que fue una trans norteamericana, fue muy famosa en los años 50. O Lili Elbe, que es la mujer trans en la que se inspiraron para hacer ‘La chica danesa’, escribió sus memorias en los años 30. Pero siempre eran cosas muy puntuales.

P. A lo largo de tu carrera artística has usado la música, el arte visual, el cómic… ¿Que es lo que te permite hacer un poemario?
Creo que ya hacía tiempo que estaba usando lo poético en mi obra. En el libro del año 2018, ‘We can be heroes’, hay un montón de dibujos que están llenos de palabras. Hay un dibujo de Marsha P. Johnson que está totalmente manuscrito alrededor. Cogí ese dibujo, transcribí lo que estaba manuscrito a un papel y vi que era un poema, que es el primer poema que abre ‘Todo era por ser fuego’. Entonces me di cuenta de que ya estaba escribiendo poesía de manera inconsciente. La poesía me parece interesante porque te permite decir cosas muy complejas en un espacio bastante corto. Si yo fuera a hablar en un libro de todo lo que hablo en ‘Todo era por el fuego’ —de la represión, de la familia, del público, de la niñez, de la identidad, del deseo— sin usar lenguaje poético, escribiría un libro de 3.000 páginas. Sin embargo, usando el lenguaje poético puedes hablar de eso en pocas páginas.

P. ¿Cómo llega a convertirse el libro?
Tenía varios poemas ya escritos y pensé que me gustaría publicarlos, pero sabía que no los iba a publicar con mi editorial anterior, con Lunberg, porque está especializada en libros ilustrados y yo no quería que hubiera ningún tipo de ilustración. Tampoco creo que los temas que trato y el lenguaje que uso en el poemario sean los más indicados para ese lugar. Este libro es más callejero, el más arrabalero que los libros anteriores, más sucio. Se habla de semen, de chulos. Se lo propuse yo a las chicas de Continta y ellas, que eran fans de mi trabajo, me dijeron que sí enseguida.

P. ¿Tu poesía es arrabalera y sucia?
Por lo menos es lo que a mi me gustaría pensar. Luego también hay poemas que son más deudores de la poesía de Baudeleire, por ejemplo, y son menos arrabaleros. Pero todos estos poemas en los que se hace alusiones a las canciones populares, que no pop, de Rocío Jurado, de Mocedades, las referencias a Pedro Lemebel, el lenguaje callejero de los chulos, de las travestis, de las navajas a mí me parece bastante más callejero que los libros anteriores. Piensa, además, que la última palabra del libro, que pertenece al epílogo de Celeste es “semen”. Este es un libro que se cierra con la palabra semen.

P. Tus libros están plagado de referentes. En este poemario está Rigoberta Bandini y La Jurado, Lemebel o Jean Genet, por citar solo algunos. ¿Es este libro un glosario de tus referentes?
Yo soy una enferma de la cultura, llevo consumiendo cultura desde que tengo 14 años, incluso antes, porque cuando era muy pequeña leía cómics de superhéroes y de superheroínas, y eso también es cultura. Estoy todo el rato leyendo, descubriendo cosas. Si escribiese otro poemario ahora, habría otras referentes completamente distintas. Son todas las que están, pero no están todas las que son.

P. Dices en uno de tus poemas que te queda cuerpo que poner cuerpo. ¿Dónde quieres poner el cuerpo ahora?
Honestamente, en mi cama con un libro.

P. ¿Deshonestamente?
La verdad es que yo estoy un poco cansada de poner el cuerpo. Tengo 50 años, llevo cinco décadas poniendo el cuerpo. Yo puse el cuerpo desde muy pequeña, porque antes de que yo supiera lo que me pasaba ya parece que lo sabían todos los niños a mi alrededor y estaba el insulto constante todo el rato. Llega un momento en que te cansas. Lo que pasa que para algunas personas no poner el cuerpo es un lujo que no nos podemos permitir. A mí me encantaría no poner el cuerpo, ser invisible y pasar totalmente desapercibida por lo menos cuando quiero. Pero para las personas trans no es tan fácil. Es verdad que con la edad tengo más ‘passing’ que el que tenía cuando era más joven y cuando ya quieres tener mucho passing te pones una mascarilla y ya no te mira absolutamente nadie.

P. Cuanto más ‘passing’ tienes, menos cuerpo hay que poner...
El cuerpo cuanto más difícil es de leer para los que te rodean, más lo pones. Es eso. Es decir, los cuerpos que no entran dentro de lo que se supone que es la norma, los cuerpos negros, los cuerpos gordos, los cuerpos disca, los cuerpos trans. Todos esos cuerpos, y muchos otros más, se ponen aunque no quieras, porque la gente te lee de una manera incómoda. Son cuerpos que pueden causar cierta incomodidad a tu alrededor. Entonces, aunque tú no lo quieras poner, lo tienes que poner. Si escribes poesía y eres trans, cuando estás en una entrevista ya estás poniendo el cuerpo.

P. ¿Es absurdo por mi parte pensar que por ser una mujer trans tienes que tener una opinión sobre la ley trans que el 28 de junio fue vista en segunda vuelta por el Consejo de Ministros y ahora se tramitará en el Congreso?
Honestamente, y voy a pecar de mala trans, como yo me amparé en la ley 3/2007 y tengo mi DNI cambiado y todo... No le he prestado demasiada atención. Soy muy mala trans y muy mala compañera. No tengo ninguna opinión al respecto porque no la he seguido mucho más allá de las cosas de las que te enteras, aunque no quieras. Sí que tengo una opinión sobre las leyes en general y es que las leyes están muy bien, pero las leyes nos amparan hasta cierto punto. Obviamente es mucho más fácil y mucho más sano tener un DNI con tu nombre y con tu identidad, pero eso no significa que inmediatamente vaya a acabar la transfobia en la sociedad, exista la ley que exista. Yo creo que la transfobia en este caso, tiene unos mecanismos que están muy arraigados socialmente. No va a ser tan fácil borrar esos mecanismos. Cuando dices esto, parece que soy una persona negativa. No soy una persona negativa. Soy una persona trans que vive su realidad todos los días.