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jueves, 18 de abril de 2024

#libros #feminsimo #historia | Mujeres Libres : nuestra historia, nuestras luchas

Mujeres Libres : nuestra historia, nuestras luchas / Deyanira Schurjin Benedetto.

Madrid : Imperdible, 2024 [04-18].
64 p.

/ ES / Libros / ENS / Activismo / Anarquismo / Feminismo / Historia / Mujeres / Mujeres Libres / Segunda República

📘 Ed. impresa: ISBN 9788412776850 / 5.00 €
📝 Cita APA-7: Schurjin Benedetto, Deyanira (2024). Mujeres Libres: nuestra historia, nuestras luchas. Imperdible.


«Mujeres Libres» es sin duda una de las organizaciones más extraordinarias e importantes del siglo xx en el territorio español. Constituida en el seno del movimiento libertario en 1936, abogaron por la unidad de las mujeres de la clase obrera para luchar por su emancipación. El objetivo, acabar con la triple esclavitud: esclavitud de ignorancia, esclavitud de mujer y esclavitud de productora. Impulsoras de la Revolución Social y constituidas en agrupaciones locales, Mujeres Libres elaboró un extenso programa para la capacitación y concienciación de las mujeres de la clase trabajadora y pobres. Y «aunque el número total de agrupaciones de Mujeres Libres está aún por descubrir» -nos dice la autora-, en el presente trabajo podremos encontrar una a una; un total de 166 agrupaciones de Mujeres Libres repartidas por toda la zona republicana. Esta es, luego del pionero trabajo de Mary Nash, la cifra más exacta que se ha alcanzado hasta nuestros días.

domingo, 10 de diciembre de 2023

#hemeroteca #trans | Manuela Trasobares : «No nacemos ni hombres ni mujeres y, por tanto, la heterosexualidad es una falsedad»

Naiz / Manuela Trasobares e Itziar Ziga en Maripensando //

Manuela Trasobares · Artista, filósofa y activista: «No nacemos ni hombres ni mujeres y, por tanto, la heterosexualidad es una falsedad»

Manuela Trasobares pasó por Iruñea para dar una charla en Maripensando desde los márgenes 2023. Acaba de publicar su “Voluntad de poder”, un libro de Historia y Filosofía. Ahora que los derechos y las vidas LGTBIQ+ vuelven a estar en el centro de las batallas políticas a nivel mundial -vamos, como siempre-, Manuela nos propone mirar hacia atrás y a lo profundo, con claridad y desconfianza crítica.
Itziar Ziga | Naiz, 2023-12-10
https://www.naiz.eus/es/hemeroteca/7k/editions/7k_2023-12-10-06-00/hemeroteca_articles/no-nacemos-ni-hombres-ni-mujeres-y-por-tanto-la-heterosexualidad-es-una-falsedad 

Escultora, pintora, mezzosoprano, filósofa. Artista fallera censurada por la mismísima Rita Barberá cuando la representó en un ninot desnuda, con un enorme plátano entre las piernas. Primera concejala transexual del Estado español, en 2007, en el pueblo de Castelló donde reside, nada menos que por el partido ARDE: el PSOE y el PP pactaron para dejarla a ella fuera. Inolvidable su paseo por Geldo para jurar su cargo, flanqueada por dos travestis barbudas, con la bandera republicana, sonando el “Himno de Riego”. Profesora de arte para criaturas sin familia ni oportunidades. Amorosa agitadora: solo hay que presenciar cómo, cuando está conociendo a una persona, aunque sea solo por unos minutos, la mira y la ve.

Para las desviadas del cambio de milenio, Manuela Trasobares (Figueres, 1962) es esa mujer de vestido rojo desbordante que estampó una copa contra el suelo de un plató, harta del deshumanizante maltrato que estaban sufriendo las transexuales que habían sido invitadas, precisamente para hablar de ellas, como si fueran fenómenas. Sucedió en la televisión valenciana, en 1997. El programa está colgado íntegro en la red, y es imposible verlo sin llorar primero de rabia, y después de sanación colectiva cuando Manuela interviene y se levanta. «Tenemos que ser fuertes y nos tenemos que unir todas», brama dirigiéndose a las compañeras trans que habían llevado de público para sufrir el escarnio, un escarnio más. Y ellas aplauden: aquello fue un sortilegio queer.

Manuela fue traída por EHGAM Nafarroa a su Maripensando 2023. Ha publicado su primer libro, “Voluntad de poder” (Ediciones Hidroavión). Charlar con ella te lleva desde Sumeria a la Ley Trans, pasando por la Guerra del 36, todo desde su erudición y sus propias vivencias, desde una infancia con todo en contra en la que no se dejó destruir. Asegura que el arte la salvó, y ella nos salvó a las desviadas: así lo sentimos muchísimas. Alucina con las criaturas jovencísimas que se le acercan, que la han leído: por fin es entendida en su complejidad y en su potencia. El mundo, o al menos parte de nuestro mundo, se ha acercado en los últimos años a la altura de Manuela Trasobares.

P. Tu libro parte de una idea poco halagüeña, que las personas al nacer somos arrojadas al mundo...


Heidegger hablaba del dasein, estamos arrojados al mundo. Después, los existencialistas, los absurdistas, lo desarrollaron más. Sí, es fatalista, saber que estamos arrojados de manera violenta a esta dimensión, llamémosle la vida. Todo esto lo he corroborado con otros autores como, por ejemplo, Nietzsche, o el paradigma para mí de la filosofía muy poco entendida y muy despreciada de Schopenhauer que dice que, ante la voluntad de vivir, está el deseo de la muerte. Son frases, como titulares periodísticos, pero en el fondo encierran muchas cosas. Mi libro es un libro de filosofía, yo analizo el porqué de las cosas y veo que, a través del estudio del pasado, entiendes el presente e incluso entiendes el futuro, y para mí la línea presente-pasado-futuro es otra arbitrariedad de la voluntad de poder. ¿Por qué hay ese dasein, ese sentirnos esputados a un mundo violento? Porque hay un poder que controla la realidad y que dice qué es la realidad. La voluntad de poder es un concepto filosófico creado por Nietzsche y es el que más me ha aclarado qué es el poder. La voluntad de poder es el poder que tiene el poder de decidir en cada momento lo que es verdad o lo que es mentira, y no necesariamente ese poder tiene una línea política o ideológica, no. Este poder es tan perverso que utiliza momentos históricos que parecen revolucionarios y detrás hay cosas muy reaccionarias, como la Revolución Francesa. La voluntad ha sido siempre la misma, está detrás de todo, no en los voceros políticos de turno, y raramente muestra su cara. La encontramos ya en la antigua Sumeria, en el imperio persa o en el imperio chino. No se puede definir, ¿por qué es tan extenso y tan grande ese fenómeno de la voluntad de poder? Solo sé a ciencia cierta que se ha heredado: los privilegiados que tienen ese poder son siempre los mismos. Yo tengo una teoría de qué es ese poder, pero considero que son teorías que no tienen un fundamento científico, son intuiciones... quizás a lo largo de la conversación lo podría ir desgranando.

P. Desde la antropología se considera que las primeras familias que acumularon excedentes, empezaron a intercambiar mujeres para afianzar sus alianzas, y este sería el origen tanto del patriarcado como de la oligarquía. Controlando la sexualidad de sus mujeres, sabían que la herencia quedaba en familia.


No es verdad que históricamente haya operado siempre un patriarcado, hay momentos en la historia en que ha habido otras fórmulas, matriarcados incluso. El patriarcado no ha sido lineal, pero puede ser que los intereses actuales nos hayan hecho creer que es lo que ha operado siempre. Históricamente ha habido muchas valoraciones del ser, de los conceptos de feminidad y de masculinidad. Lo no binario lo encontramos a lo largo de la Historia, todo esto que nos parece ahora modernidad. En el mundo antiguo incluso se potenció el no binarismo; el concepto hombre o mujer era como una que tiene la talla 36 y otra, que tiene la 40, eran accidentes. Por qué Aristóteles dice que todo es en potencia posibilidad. Si un árbol puede devenir en un libro significa que el ser en potencia puede ser muchas cosas, puede tener otras identidades. Estas filosofías las encontramos también en la India, en Camboya, en todas esas culturas que se llaman vulgarmente orientales. La cultura occidental también ha bebido mucho de la oriental, incluso la promulgación oficial de Jesús como una deidad y la reconstrucción de su biografía es un proceso parecido al de otros dioses de la Antigüedad egipcios o hindúes como Brahma, hay muchos paralelismos.

P. Me acabas de llevar a Nápoles, donde ha pervivido desde tiempos remotos un tercer género: los femminiélle. Las criaturas recién nacidas son llevadas a sus brazos para que les den suerte, guían al pueblo con sus cánticos ancestrales en una romería a Montevirgine cada 2 de febrero… Hasta en Europa tenemos vestigios de que todo no ha sido siempre igual.

Hoy en Irán matan a los homosexuales, tremendo, pero las transexuales son veneradas. Y nosotros los europeos nos creemos tan civilizados. Yo me pagué mi cambio de nombre, pero imagina si son canallas que en mi acta de nacimiento, cuando yo me casé, consta que yo hice un cambio de sexo. Esto es una canallada porque me demuestra que yo siempre estaré atada a un pasado. Sin embargo, en el acta de nacimiento de las transexuales en Irán no consta ese cambio, el respeto que tienen a ese ser es tremendamente superior al que tenemos aquí. Porque en nosotras, constantemente, en cualquier momento de la vida, va a salir a relucir que hicimos ese cambio. Napoli es una tierra muy especial, yo he estado allí... Como te decía, no hay un patrón recto lineal del patriarcado. Lo que pasa es que el sistema, como decía Foucault, sujeta al sujeto, nos quiere sujetos, clasificados. Entonces no hay nada mejor que también clasificar la Historia, como que la Historia evoluciona, y no es así. La Historia no ha sido una evolución constante, a lo mejor ha sido todo lo contrario.

P. Es muy interesante y estremecedor todo el relato que haces de la Guerra del 36, de la revolución anarquista, y de los cuarenta años de esa dictadura atroz que, como dices, nos arrancó el alma...

Yo me pregunto, entre otras muchas cosas, cómo es posible que en un país como Estados Unidos, que tienen tanta producción, que son tan avanzados, pudieran matar con una facilidad espasmódica a un presidente, a Kennedy, y, sin embargo, a Franco no hubo manera de matarlo. Y lo intentaron treinta mil veces. Qué pasa aquí, acaso no intentaron que pareciéramos unos pobres catetos cuando aquí estaban operando voluntades de poder tremendamente perversas a las que les interesó castrar a un pueblo y dejarlo completamente en la ignorancia y la miseria. Cuarenta años para la Historia no es nada, pero para una persona, para un pueblo, es toda una vida. Lo que yo me pregunto es por qué lo permitieron las democracias occidentales.

P. Por el pavor que les daba que se extendiera por el mundo ese anarquismo que había demostrado ser posible y operativo, por ejemplo en Barcelona...

El anarquismo fue muy real, y aquí lo provocó una revolución social, no una guerra civil. Pero ya se ocuparon enseguida de hacernos creer otra historia, borrando lo que pasó. Aquí lo que hubo fue una gran revolución social y, de hecho, cuando los rebeldes dan el golpe de Estado, triunfa el movimiento anarquista en Catalunya. Han querido minimizarlo, como si hubiera sido algo aislado, y no. Las demás provincias vieron esa realidad que querían imitar, que habíamos sido unos héroes, unos berracos, al haber conseguido dominar el Ejército. Como dijo García Oliver: al fin los anarquistas hemos podido con el Ejército. Y los anarquistas fueron los amos de Barcelona y de Catalunya, y se demostró que el anarquismo era factible. Los empresarios huyeron asustados, abandonaron las empresas, las industrias. Y, como decía Durruti, no nos hacen falta jefes porque nosotros somos quienes hemos levantado las fábricas y los edificios, el pueblo ha levantado las ciudades donde se reposa la burguesía. Durruti también dijo: la burguesía, cuando se vea acorralada por el pueblo, va a pedir auxilio al fascismo. Y no solo los fascistas, también los aliados, los comunistas, se dieron cuenta de que aquí no se estaba luchando solo contra el fascismo, se estaba haciendo la revolución social anarquista. Igual que en la revolución rusa, los bolcheviques hicieron desaparecer a los anarquistas.

P. De hecho, ya sabían cómo hacerlo, y lo repitieron aquí.


Como decía Federica Montseny, nunca se ha puesto en práctica el socialismo real, al menos en estas épocas. No digo en el pasado, a lo mejor en el pasado sí que se dio algún tipo de socialismo, o incluso de colectivizaciones. A lo mejor los movimientos de verdadero socialismo se han operado en otras etapas. Solo puedo decir que todos los socialismos del siglo XX han sido falsos, y han acabado siendo dictaduras de Estado. Salvador Allende sí que tenía un perfil especial, quizás Allende sí que hubiera hecho una verdadera revolución socialista, pero no lo sabremos porque no le dejaron. Lo que nos demuestra que, cuando alguien apunta maneras idealistas de verdad, en cuanto está por la labor, se lo quitan de en medio. ¿Por qué desaparece el movimiento anarquista ibérico? Desaparece porque, además de que hay todo un movimiento fascista que está en contra de los republicanos primero, pero sobre todo de los anarquistas, también hay una izquierda comunista que nos está mandando a las brigadas internacionales, y que nos está brindando una falsa ayuda. Lo más desastroso de todo ese episodio es cuando los comunistas llegan con las brigadas internacionales y les dicen a los milicianos que hagan el favor de retirarse, que ya se acabó esa juerga, eso de que no hay generales ni hay capitanes, que las mujeres deben estar en la retaguardia. Y las milicianas decían: pero si nosotras estamos aquí porque estamos haciendo nuestra propia revolución, como anarquistas y como mujeres.

P. Y ahora, hablemos de Durruti: nos obsesiona a las dos. El día en que nos conocimos, hace trece años, me contaste que se le acusaba de haber mandado matar a los maricones y a las putas de su columna en Bujaraloz, algo que descubriste era totalmente falso.

Por supuesto que no lo hizo, esa es una calumnia sostenida tanto por falangistas como por comunistas.

P. Tenemos que hacer un akelarre allá, le llamaría Bujarraloz… Tú proclamas en tu libro: “A mí de la diabólica Segunda Guerra Mundial solo me interesa el pueblo, y más el pueblo que fue marginado por el propio pueblo, como los judíos, los gitanos, los homosexuales, los transexuales, las prostitutas, los anarquistas, los artistas, los enfermos, las personas mayores y los discapacitados”. Excepto los judíos, la gente que hoy sigue machacada.

A mí el poder no me interesa, a mí los reyes, los marqueses, los intelectuales, la gente que tiene un nombre, la gente reconocida, no me interesa. El que es reconocido es porque de alguna manera se está prostituyendo al sistema, está ofreciendo algo que no es auténtico. A mí me interesa el pueblo, porque el pueblo, cuando no tiene nada, no tiene nada que conservar, no tiene nada por lo que ser hipócrita, sale de ahí su verdadera fuerza, su verdadera necesidad. Esto lo decía Dostoyevski en “Crimen y castigo”: yo ante quien ha sufrido, me arrodillo. No lo puedo decir a ciencia cierta, pero creo que el pueblo jamás ha tenido soberanía. A ver, yo en la Revolución Francesa veo más sombras que luces, la Ilustración fue una fantasmada tremenda. En la Revolución Francesa se utilizó al pueblo para hacerle la revolución a la burguesía. Los anarquistas no creían ni en las jerarquías, ni en los parlamentos, creían en las comunidades. Como decía Kropotkin, recibirás según tus necesidades. Tampoco vale lo de que la tierra es para quien la trabaja, ¡la tierra es para todos! Repito, todo lo que escapa a la voluntad de poder, lo que demuestra acciones reales de superación social, de amor por el pueblo, de soberanía del pueblo, acaba sofocado, con una vida muy corta: la Comuna de París, Allende, Durruti,… Y los socialismos que se han perpetuado en el tiempo, no son socialismos.

P. Aunque no esté de acuerdo del todo contigo en esto, o no quiera estarlo, tú sostienes que lo que celebramos como derechos adquiridos, feministas o LGTBI, son camelos del sistema para que creamos que avanzamos.

Tal y como lo has dicho te lo voy a repetir, son camelos. Es como los niños pensando en lo que les van a traer los reyes magos y se lo creen todo. Creen que los reyes existen, y que van a entrar en su casa a traerles regalos, y tienen miedo de hacer ruido. Es la metáfora de lo que hacen con nosotros. Si no sabes que los reyes son papá y mamá, vas a vivir una fantasía, y una fantasía que no es buena.

P. Al calor de la llamada Ley Trans, de la autodeterminación de género y nuestras posibilidades de existir, ¿cómo te sientes?

Lo que no es visible no existe, pero cuando aparecen tantos nombres, tantas identificaciones, esto me recuerda a lo que hacen los zoólogos, a la clasificación zoológica. Y como decía Foucault, esa clasificación le interesa al sistema para poder controlar más. Hay que ser más suspicaz y pensar que en cualquier momento, eso tan bonito, donde queremos ver la solución a nuestras fatalidades, se puede convertir en una calabaza. Cuando me preguntan qué libro escribiré después, mi biografía no creo que vaya a ser, pero estoy estudiando que ha habido cambios de sexo, no en el siglo XX, mucho antes.

P. Dicen que el emperador Heliogábalo ofreció parte de Roma al médico que le hiciera una vagina, allá por el siglo III...


Yo no tengo pruebas científicas, pero por cronistas de la época sabemos que Nerón se casó con una transexual. Igual que Alejandro Magno en Babilonia. Yo creo que entonces ya se practicaban vaginoplastias. La Historia simplifica porque tiene miedo a decir la verdad, los conceptos mujer y hombre son tan falsos como el plástico. En esta fantasía que estamos viviendo ahora, nos están dejando salir, y que la gente como mínimo no nos tire piedras, porque hasta hace cuatro días nos tiraban piedras. Aunque ya veremos cuando salgamos así montadas a la calle los piropos que nos van a dedicar, y eso que ahora estamos como en el clímax del entendimiento. Pero al menos ya se empieza a aceptar que la heterosexualidad es totalmente cultural, algo tan arbitrario. No nacemos ni hombres ni mujeres, y por tanto, esa supuesta atracción del hombre hacia la mujer y de la mujer hacia el hombre es una falsedad, la heterosexualidad es una falsedad. Eso de que un hombre cuando ve a una mujer se excita y quiere ir al coito, eso es mentira, no es así. Igual que el amor romántico tampoco es natural. La realidad es muy variopinta y no puedes tapar el cielo con los dedos. Creo que cada ser en sí mismo es un sexo y es un género, tú tienes tu manera de interpretar la vida, y de interpretar la sexualidad, o la no sexualidad. Porque hay gente que no tiene apetito sexual.

P. Para terminar, una pregunta que podría parecer impertinente, de no estar hecha desde el amor político. ¿Qué hace una muñeca auto-producida como tú hablando de fatalismo filosófico?

Yo cuando era pequeña, con plastilina, hacía una muñeca y jugaba con ella. Esta muñeca era actriz, era una estrella del cine mudo que había comenzado su carrera en los años veinte. Ella no envejecía. Y yo le preguntaba: tú que fuiste pionera en el cine, que hiciste tal película. Y ella me contaba que había hecho de Cleopatra… Yo toda mi vida tuve claro que quería ser esa muñeca. Yo me he redimido con mi infancia, yo he vuelto a mi infancia. Yo cuando era pequeña, cantaba agudísimo, y mi padre no lo soportaba. La vida me llevó por muchos derroteros, acabé siendo cantante de ópera, mezzosoprano, y qué cosas tiene la vida que ahora he recuperado ese registro que yo tenía cuando era pequeña. Estoy cantando otra vez con esas notas tan agudas y olvidándome de esa colocación que me enseñaron en el conservatorio. Yo de niña iba por la calle fantásticamente vestida con un miriñaque, con el pelo largo de Sissi emperatriz, pero era todo ficción. En realidad no había vestido, no había melena. Por eso sé que somos entes metafísicos. A mí Cenicienta me enloqueció, y yo sentía que llevaba su vestido por la calle. Para subir unas escaleras me lo recogía, y mi madre me decía: ¡pero qué coño haces!… Tú no te puedes imaginar con qué intensidad yo vivía todo esto, mi alter ego o mi mundo fantástico. Yo iba para clase y me decía, uy, no me he hecho las trenzas. Y me las hacáa, desde la raíz hasta las puntas, hasta me ponía la goma, claro. Era todo mímica, y a mí me hacía un ser tan feliz en medio de tanto rechazo y de tanta violencia. Era tan fuerte la capacidad que yo tenía de convertir lo asqueroso en bueno. Imagínate, a mí me llevaban al barbero, mi madre se ensañaba conmigo diciendo que me cortaran el pelo lo más corto posible, y yo transformaba esa situación, como si estuviera en la peluquería y fueran a cortarme las puntas. Y yo notaba, pese a la barbaridad que me habían hecho, que me habían cortado solo las puntas. Esa fantasía que yo viví, ahora la he hecho real. También puede ser una forma de género, o una forma de sexualidad, yo misma me erotizo. También puede ser narcisismo, no lo sé, no lo voy a analizar. Yo, gracias a vivir esa doble identidad, gracias a refugiarme en este mundo que no existe, he logrado superar situaciones muy tremendas, muy dramáticas. Eso no es no querer ver la realidad, porque yo sé que la realidad es una ficción creada por la voluntad de poder. ¿Qué es más real, mi realidad o la suya?, ¿por qué tiene que ser menos real la mía? Para mí mi realidad es superior a la que me imponen, por eso no creo en la edad ni en el género ni en tantos tópicos.

Regreso triunfal a Iruñea, 27 años después
Itziar Ziga

Manuela Trasobares regresa a Iruñea 27 años después de haber vivido aquí un momento de ovación, de merecida gloria y amor del público, seguido de un maltrato tan inmisericorde que a ella la hirió profundamente. En 1996, Manuela se presentó al Concurso Internacional de Canto Julián Gayarre. Recuerdo, por si hiciera falta, que es mezzosoprano, formada en el Conservatorio de Sofía, y que ha actuado en el Liceu de Barcelona, en La Scala de Milán, en el Palau de la Música de València… En la ópera solo cabe la excelencia. «Mi apasionada actuación fue un éxito a juzgar por los bravos aplausos del público, que me hizo salir dos veces a saludar, aunque luego las momias del jurado me descalificaron».

De regreso a Barcelona, dichosa por lo vivido, Manuela leyó en el tren la entrevista que le había hecho un periodista para un diario navarro. El titular de la entrevista rezaba: “Concursa una voz de castrato”. Aclaro que Manuela jamás se definió con semejante término, es doloroso tener que aclararlo. Toda la entrevista es una infamia.

Como periodista que soy, la trampa que le tendió él me parece la mayor de las canalladas. Ella se explayó generosamente, para eso estaba siendo entrevistada, y él jugó a la empatía y el respeto que se debe a toda entrevistada, para luego traicionarla y denigrarla, negro sobre blanco. Manuela podría no haber hablado desde su transexualidad, pero lo hizo: por mí y por todas mis compañeras.

Al llegar a Barcelona, rota, empezó a sangrar. Fue inmediatamente hospitalizada, el pronóstico era aterrador. Como tantas adversidades de su vida, Manuela también superó este trance, renacida. De la enfermedad y la muerte no nos libraremos, pero sí podemos señalar y reducir las violencias sistémicas, y en ello estamos. El odio normativo que animó a ese periodista a ultrajar hace 27 años a Manuela es el mismo que hoy blande cierto feminismo con el rocambolesco argumento de que las mujeres trans nos borran a todas las mujeres. Siempre la misma transfobia y la misma misoginia.

Eso sí, el regreso a Iruñea de Manuela fue amoroso y triunfal, y no solo en el Condestable, entre las nuestras reunidas por EHGAM Nafarroa para Maripensando. Por cierto, toda la jornada se petó: zorionak! Pasear por las calles abarrotadas de lo viejo en plena hora del vermú un soleado mediodía de sábado, las dos tan estratosféricas, ella del brazo de su encantador marido Carlos, recibiendo las amables sonrisas de la gente, fue una gesta imborrable. A menudo el mundo es un lugar fantástico.

sábado, 25 de diciembre de 2021

#hemeroteca #archivos #anarquismo | El anarquismo necesita 100.000 euros para digitalizar su historia

Público / Fondos de la Fundación Anselmo Lorenzo //

El anarquismo necesita 100.000 euros para digitalizar su historia.

La Fundación encargada de conservar el archivo de la CNT busca lograr el dinero suficiente para mejorar su sistema de catalogación y profesionalizar ciertos servicios. Miles de carteles, libros y cabeceras de prensa aún están guardadas en cajas a la espera de conseguir los recursos necesarios para ponerlas a disposición de investigadores e interesados.
Guillermo Martínez | Público, 2021-12-25
https://www.publico.es/politica/anarquismo-necesita-100000-euros-digitalizar-historia.html 

En 2020 atendieron 440 consultas de investigadores y proporcionaron información a 123 personas que buscaban alguna seña de su ser querido. Eso es lo que hizo el pasado año la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL), entidad que custodia el preciado archivo de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y que ahora busca conseguir 100.000 euros para continuar su actividad de catalogación, documentación e indexación de los miles de documentos que todavía no pueden ser consultados posteriores a 1939. El tesoro que se conserva en Yuncler, Toledo, les hace erigirse como el mayor archivo anarquista de la Península Ibérica y uno de los más grandes del mundo: "Parece que pedimos mucho dinero, y creo que entre todos lo podremos conseguir, pero tampoco es tanto teniendo en cuenta el material que necesitamos y los presupuestos en los que se suelen mover otros archivos", dice Sonia Turón, presidenta de la Fundación.

La historia de esta documentación se remonta al término de la Guerra Civil, momento en el que se pierden cientos de toneladas de papel y cultura anarquista. En Salamanca se concentró todo el material incautado por el bando franquista, ya victorioso, procedente de ateneos, organizaciones y partidos políticos y sindicatos. "Allí, en su Salamanca, donde empezaron todas las cuestiones intelectuales del régimen, tan solo guardaron lo que les interesó, es decir, el material en el que apareciesen nombres y apellidos para después poder enjuiciar y reprimir a esas personas. No solo nos aniquilaron físicamente, sino también documentalmente", agrega la propia Turón. A ello se sumó la destrucción que los propios militantes libertarios llevaron a cabo del material que obraba en su poder, temerosos de que el nuevo régimen dictatorial pudiera represaliarles por ello.

Décadas más tarde, la CNT decidió constituir la FAL para conservar, catalogar y difundir todo lo que quedó de la documentación histórica en aquel momento más lo que ha ido llegando a lo largo de estos años del movimiento libertario en el exilio y la gran relación que los afiliados a la Confederación han ido guardando con los movimientos sociales más vanguardistas, políticamente hablando. "Tenemos documentación a espuertas porque la obra constructiva que llevamos a cabo durante la revolución social y el movimiento libertario en general han dejado mucho camino, pese a todo", relata la presidenta.

Construir un pensamiento nuevo
Ella misma es consciente de cómo estos años de democracia también han sido años de silencio: "Es increíble el inmenso miedo que ha habido durante este tiempo que es ahora cuando se nos multiplican las consultas sobre parientes. Ahora, tras dos o tres generaciones, es cuando la gente se está atreviendo a decir que aquí están sus abuelos". Sea como fuere, los miles de documentos que se archivan en Yuncler lanzan un mensaje. Parafraseando a Turón, son la prueba de la creación de un pensamiento nuevo que ya existió, por lo que se podría volver a repetir, precisamente, acercándolo a la realidad para crear nuevas prácticas desde el movimiento anarcosindicalista y libertario.

La cifra de los 100.000 euros parece algo desmedida, sobre todo teniendo en cuenta las que se manejan en los 'crowfunding', el medio por el que esperan obtenerla gracias a las pequeñas aportaciones de cientos de personas conscientes del valor de esta documentación. A pesar de ello, con todo el dinero que logren obtener intentarán mejorar su sistema de catalogación, preservación, restauración y digitalización. Por ejemplo, han calculado que con 3.000 euros podrían financiar la compra de material de conservación y con otros 3.000 el equipamiento informático necesario para la digitalización de prensa y el escaneado de fotografías, diapositivas y negativos. Con 11.000 euros podrían adquirir un escáner profesional de gran formato, y con unos 20.000, un programa de gestión documental profesional.

En este sentido, cabe destacar que la FAL, al igual que la CNT, no recibe ningún tipo de subvención, y tal y como puntualiza Turón, tampoco quieren. Así pues, es con el dinero de los socios y donantes de la FAL y los militantes de la CNT cómo se financia tamaña empresa. Pese a sus limitaciones, se han convertido en el centro neurálgico de la cultura anarquista en el Estado español. Así lo acreditan las decenas de charlas, conferencias y presentaciones de libros y películas que desarrollan cada temporada en su sede, en el madrileño barrio de Embajadores; al igual que los títulos que editan de forma continua intentado recuperar y actualizar "todo lo que tiene que ver con el movimiento libertario", recalca la presidenta.

La presencia de la memoria histórica familiar
Para ello, tres son las personas contratadas en la Fundación, aunque muchas otras, entre las que se encuentran las de la junta directiva, también dedican parte de su tiempo al correcto funcionamiento de la entidad. De esas tres, una es Juan Cruz, el archivero de la FAL que día tras día desempeña su labor en Yuncler. "Yo me encargo del trabajo básico de archivo como la catalogación de fondos, su digitalización y el procesamiento de nuevos ingresos documentales y sus mejoras de conservación, pero también del trabajo de fondo, es decir, la atención a los investigadores y la divulgación de los materiales", relata a Público desde el pueblo toledano.

Su experiencia le dice que el usuario actual que se acerca al archivo de la CNT tiene diversos perfiles, aunque hace unos años sí era más monocolor. Más allá de los investigadores profesionales vinculados al mundo universitario y otros tantos estudiantes que se inician en ello con la realización de sus trabajos fin de grado o máster, Cruz explicita "la recuperación de la memoria familiar". Se refiere a aquellas personas que pertenecieron al movimiento libertario o fueron militantes de CNT de las que apenas se sabe nada y cuyos allegados ven en la FAL una herramienta para terminar con ese manto de silencio.

Preguntado por qué hay dentro de todas las cajas que aún tiene que catalogar, el archivero responde que se trata de un fondo muy valioso. En un gran porcentaje, lo concerniente a la dictadura, el exilio y la Transición desde la perspectiva anarquista aún no se puede consultar. Por eso necesitan el dinero. "Estamos hablando de todo el fondo fotográfico del exilio y la Transición, del fondo audiovisual posterior a la Guerra Civil, un número elevado de grabaciones de charlas, entrevistas a veteranos militantes, grabaciones de mítines en la década de los 70 y también fondos personales de viejos anarquistas que han depositado toda su documentación y biblioteca en la FAL", se explaya Cruz. A todo ello se le suman objetos como carnets de la Confederación, fotografías de todo tipo, postales e incluso cuadros.

Mejorar su catálogo sin ayuda estatal
El nivel de descripción que aún mantienen las cajas relativas al exilio libertario en Francia, por ejemplo, es "paupérrimo", describe el archivero. En los mismos fondos aún sin casi catalogar está la documentación procedente del exilio latinoamericano, en donde sobresale multitud de cabeceras de prensa en la que habría que realizar trabajos complementarios, como los de onomástica, para recuperar los nombres propios que aparecieran y así favorecer las consultas posteriores. Aun así, el fondo actual cuenta con una colección 6.000 carteles, más de 5.000 cabeceras de prensa catalogadas desde finales del siglo XIX y un archivo audiovisual y una biblioteca especializada con miles de títulos en su colección.

Por otra parte, la FAL y el archivo de la CNT cada vez adquieren mayor reconocimiento en el mundo archivístico, sobre todo aquellos que custodian documentación obrera y sindical. Asimismo, aunque el Estado español reconoce a la FAL como el interlocutor válido en este tipo de cuestiones, la FAL y la CNT siempre han sido muy reacias a formar parte de cualquier estructura de sistema de archivos estatales. ¿Por qué? "Porque es el Estado quien aún conserva un volumen ingente de documentación robada que no nos ha devuelto. Por eso, no puede haber ningún tipo de relación de igual a igual con el Ministerio de Cultura", finaliza Cruz.

miércoles, 16 de junio de 2021

#libros #trans #testimonios | Trans : confesiones de una punk anarquista y vendida

Trans : confesiones de una punk anarquista y vendida / Laura Jane Grace, con Dan Ozzi ; traducción de Mari Carmen Boy.

Madrid : Altamarea, 2021 [06-16].
312 p.
Serie: Sotavento.

/ ES / Libros / BIO / Autobiografía / Anarquismo / Mujeres trans / Música / Punk / Rock / Testimonios / Trans / Transgénero

📘 Ed. impresa: ISBN 9788418481123 / 20.90 €
📝 Cita APA-7: Grace, Laura Jane (2021). Trans : confesiones de una punk anarquista y vendida. Altamarea.


Desde sus comienzos en 1997, Against Me! no solo ha sido una de las bandas de punk más influyentes del mundo, sino también una de las más polémicas. A lo largo de su carrera hacia el éxito, ha ido conquistando nuevos fans a la vez que ha levantado ampollas entre la vieja guardia que los apoyó desde el principio. Tuvieron problemas con la ley, cambiaron de batería en repetidas ocasiones y se enfrentaron a una furiosa horda de punks que los llamaban «vendidos» y se dedicaban a sabotear sus conciertos.

Pero, más allá de todo esto, algo mucho más importante turbaba a Tom Gabel, el fundador del grupo; un secreto que durante treinta años solo reveló en las páginas de su diario e insinuó en algunas de las letras de sus canciones. Tras una infancia difícil y una adolescencia delictiva y marcada por el consumo de drogas, Gabel siguió luchando por encontrar su propia identidad, hasta que en mayo de 2012 la desveló a todos en una entrevista para la ‘Rolling Stone’: Gabel declaró ser transgénero, y desde ese día vive como mujer bajo el nombre de Laura Jane Grace.

‘Trans’ es la historia íntima de la enigmática fundadora de Against Me!, que entremezcla el recorrido musical de la banda con el personal de Grace, e incluye numerosas entradas del diario que la cantante cultivó y conservó durante años. Más que una autobiografía musical llena de sexo, drogas y rock and roll —que, por otro lado, tampoco faltan—, ‘Trans’ aborda uno de los episodios más extraordinarios de la historia del rock.

😏 Laura Jane Grace es la fundadora, compositora, cantante y principal guitarrista del grupo punk Against Me! Desde el año 2012 es también una destacada activista que lucha por los derechos de las personas transgénero. Tiene una hija y vive en Chicago. Dan Ozzi vive en Nueva York, donde trabaja como escritor y periodista. Ha sido responsable de ‘Noisey’, la plataforma digital de la revista ‘Vice’ dedicada a la música.

lunes, 14 de junio de 2021

#hemeroteca #memoria #archivos | La memoria histórica del anarquismo español reposa en Ámsterdam

Imagen: El País / Almudena Rubio en el Archivo IISH //

La memoria histórica del anarquismo español reposa en Ámsterdam.

El International Institute of Social History guarda el archivo de la CNT-FAI y también los de la resistencia antifranquista y la editorial Ruedo Ibérico. Entre los fondos ha aparecido la orden de viajar a Madrid recibida por el líder anarquista Durruti antes de morir y cartas de Pío Baroja.
Isabel Ferrer | El País, 2021-06-14
https://elpais.com/cultura/2021-06-14/la-memoria-historica-del-anarquismo-espanol-reposa-en-amsterdam.html

Parte de la memoria de la Guerra Civil española (1936-1939) y el anarquismo se conserva en los Países Bajos, en concreto en el International Institute of Social History (IISH), de la capital neerlandesa, fundado en 1935, y que atesora el archivo histórico de la CNT-FAI —las conocidas como 47 cajas de Ámsterdam— junto con una extensa colección sobre el activismo obrero y los movimientos sociales. Sacado de España para evitar que Franco lo reclamara durante la contienda o en años posteriores, entre los más de 20 kilómetros de estantes del instituto figura la orden de viajar a Madrid dada por el propio sindicato en 1936 al líder anarquista Buenaventura Durruti. Allí caería después en extrañas circunstancias. El IISH guarda también los archivos de la resistencia antifranquista y de la editorial Ruedo Ibérico, los de sindicalistas y feministas libertarias, cartas originales del escritor Pío Baroja, así como miles de imágenes de la contienda que se creían perdidas. Entre estas, las captadas por las fotógrafas Margaret Michaelis y Kati Horna, cuya atribución fue posible gracias a la labor de la historiadora española Almudena Rubio. Es el legado de una situación extrema puesto a disposición de los investigadores.

La nota sobre Durruti, firmada por los comités regionales de la CNT-FAI, estaba fechada el 9 de noviembre de 1936, sin sellar, y ordena “que el compañero Durruti, sin más dilación parta para Madrid (...) para intervenir decididamente en la defensa de la capital de España”. Según Almudena Rubio, que ha recuperado esta circular, es la prueba documental de que “la cúpula de la Confederación Nacional del Trabajo y la Federación Anarquista Ibérica estaba detrás de aquella decisión, mientras que Durruti quería tomar Zaragoza”, explica en una videollamada.

Añade que no todas las órdenes de la CNT-FAI iban selladas, y había un distanciamiento entre el sindicato y sus bases, “pero parece que se consideró a Durruti imprescindible para la lucha antifascista en la capital”. Al desviar al leonés de su idea original, “salían beneficiados los comunistas, que tomaban ya posiciones en Madrid, y Stalin, que estaba en contra de la revolución social perseguida por Durruti”, apunta. Los firmantes indican “las posibilidades enormes de éxito [de nuestros camaradas] si les llega nuestra ayuda”, y apelan al “anhelo del pueblo de Madrid, que nos reclama”. La realidad fue bien distinta. Durruti murió de un balazo días después de llegar y hay varias teorías sobre lo ocurrido. Su chófer, Clemente Cuyás, dijo en 1993 que había sido víctima de un disparo fortuito de su propio fusil y el sindicato exigió silencio a los testigos. Otras versiones hablan de su muerte en combate o por la bala de un traidor.

La llegada a los Países Bajos del archivo de la CNT-FAI fue convulsa. “Cuando en 1939 se vio que el bando republicano no ganaría la Guerra Civil, representantes del sindicato lo llevaron a la sucursal que tenía en París el IISH. Lo hicieron en calidad de particulares, para evitar que el nuevo Estado fascista pudiera reclamarlo después por ser de una organización española”, explica Leo Lucassen, su director de investigación, en otra videollamada.

Poco antes del estallido de la II Guerra Mundial, el archivo parisino fue trasladado al Reino Unido y regresó a Ámsterdam en 1947. Cerrado durante tres décadas, hasta la muerte de Franco, en los años ochenta fue ordenado y se hizo inventario. Lucassen subraya que la Guerra Civil española generó ideas a escala internacional cuyo efecto es indiscutible: “Prueba de ello es que entre las Brigadas Internacionales hubo centenares de holandeses comprometidos en una lucha presentada como ejemplar: entre el bien y el mal”. La vuelta a los Países Bajos de este grupo fue muy dolorosa y supuso casi su muerte civil. “Se quedaron sin pasaporte por haber luchado para una fuerza extranjera. Eran vistos como unos traidores a su patria, pero también como un icono libertador”, apunta. La nacionalidad les fue devuelta en 1970, y Ámsterdam les dedicó en 1986 un monumento en una plaza llamada Spanje (España) 1936-1939.

Las cartas de Baroja

Entre la abundante correspondencia española conservada hay tres cartas originales del escritor Pío Baroja. Incluidas en el Archivo de la Resistencia Española, que recoge documentos hasta 1974, están dirigidas a Concepción Martí Vall (Ada Martí). Era una escritora y periodista anarquista que le admiraba, aunque más tarde se distanció porque le parecía que Baroja había traicionado el carácter social de sus primeras obras. Fechadas en 1936, cuando ella tenía 21 años y él 64, parecen un intercambio entre un idealizado profesor y su alumna, y Baroja le confiesa su pasión de “vivir para escribir, escribir para vivir”. Al mismo tiempo, le dice cosas como esta: “Yo ya no necesito brújula porque estoy anclado en el puerto. Usted sí es la que debe estar atenta a la aguja de marcar”. Encontradas por la misma experta española, fuentes del Ateneu Enciclopèdic de Barcelona, que tiene una fotocopia de estas misivas, indican que desconocían la presencia de los originales en Ámsterdam.

El centro holandés acoge, por otro lado, el archivo de Ruedo Ibérico, la editorial fundada en París en 1961 por cinco refugiados españoles de la Guerra Civil. Ahí estaba el manuscrito de 'Viaje al Sur', el libro que los editores le encargaron a Juan Marsé. Supuestamente desaparecido, el escritor recordó que lo había titulado 'Andalucía, perdido amor' con el seudónimo de Manolo Reyes, y fue publicado tras su muerte, en 2020, por Lumen.

Un archivo de archivos
Fundado en 1935 por Nicolaas Posthumus (1880-1960), un profesor holandés de Historia Social y Económica, el IISH se ha convertido en un archivo de archivos —hay papeles de Marx, Engels, Bakunin o la anarquista Emma Goldman— con un millón de libros y publicaciones, 5.400 colecciones y 1,5 millones de piezas de material audiovisual. “A Posthumus le interesaban las raíces intelectuales de las ideas anarquistas y socialistas, liberales o democristianas. Hacia 1930, cuando los movimientos de la izquierda estaban amenazados en Europa por el fascismo y el nacionalsocialismo, empezó a recibir documentos de organizaciones sociales. Sacados muchas veces de forma clandestina de los países de origen, él mantuvo la independencia del nuevo centro”, señala Leo Lucassen. Con el tiempo, “colecciones enteras de publicaciones de izquierda de países latinoamericanos como Argentina y Bolivia, nos han sido confiadas”, añade. Un patrimonio que sigue llegando hoy desde otros lugares donde persisten conflictos similares.

La historiadora Rubio espera presentar una exposición en 2022 con el material de la Guerra Civil de la fotógrafa húngara Kati Horna, y de su colega de origen polaco, Margaret Michaelis, recuperado a partir de 2015. El sindicato les encargó el testimonio gráfico de la revolución social que pretendía implantar, y las fotos estaban en el archivo fotográfico de las oficinas de propaganda exterior de CNT-FAI, incluido en las cajas de Ámsterdam.

martes, 11 de febrero de 2020

#libros #mujeres #anarquismo | Maternidad consciente y voluntaria : eugenesia y emancipación femenina en el anarquismo español, 1900-1939

Maternidad consciente y voluntaria : eugenesia y emancipación femenina en el anarquismo español, 1900-1939 / Helena Andrés Granel.
Bilbao : UPV/EHU, 2020 [02-11].
330 p.
Colección: Historia Contemporánea; 60.
ISBN 9788413190839 / 22 €

/ ES / ENS
/ Anarquismo / Eugenesia / Feminismo / Historia – Siglo XX / Maternidad / Mujeres – Historia / Progenitura

En el primer tercio del siglo XX el anarquismo plantearía el derecho a una “libre maternidad”, al tiempo que asumía la necesidad de divulgar entre el proletariado el ideal de una “procreación consciente” a los fines de la “regeneración” de la humanidad. A partir del análisis de la formulación de un ideario neomalthusiano que proclamaba la “huelga de vientres” como herramienta de emancipación social, en este trabajo se aborda la politización libertaria de la reproducción en el marco de una época especialmente signada por los temores a la “degeneración” y la “desnatalización”.

Entre la promoción de la anticoncepción como vehículo primordial de la liberación de las mujeres y la reivindicación maternalista del papel de las “madres conscientes” en el proyecto de transformación social, las ideas libertarias sobre la sexualidad, la maternidad y la emancipación femenina son examinadas a la luz de la influencia que el pensamiento eugenésico tuvo sobre el anarquismo del periodo. Con este fin se exploran los discursos que, procedentes de diversos ámbitos -la medicina y la eugenesia, la sexología, o los propios feminismos-, nos permiten situar los posicionamientos libertarios al respecto en el contexto de los debates coetáneos, a nivel transnacional, en torno a la problemática poblacional y los roles sociales de género.

Helena Andrés Granel es Doctora en Historia Contemporánea por la Universidad de Zaragoza. Cursó la maestría “Poder y sociedad desde la problemática de género” de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina) y es autora de diversos trabajos sobre la historia de las mujeres y la política sexual en el movimiento libertario.

martes, 19 de febrero de 2019

#hemeroteca #mujeres #historia | Halma Angélico, la anarquista repudiada por la República

Imagen: El País / Halma Angélico
Halma Angélico, la anarquista repudiada por la República.
El CDN rescata la figura de esta escritora, única mujer que estrenó en el Teatro Español durante la guerra civil.
Rocío García | El País, 2019-02-19
https://elpais.com/cultura/2019/02/19/actualidad/1550570698_116430.html

Fueron sus propios compañeros anarquistas los que acabaron con ella. Halma Angélico, una escritora católica y militante de la CNT, una rotunda y temperamental feminista, fue tachada de contrarrevolucionaria por ensalzar, en plena guerra civil, los valores de la educación y el amor frente al horror de la batalla. Fue la única mujer que en plena Guerra Civil estrenó en el Teatro Español, en una ciudad asediada y bombardeada. Fue en agosto de 1938 con la obra ‘Ak y la humanidad’, un montaje basado en un cuento ruso en el que Angélico añadió el personaje de un fantasma que denunciaba lo absurdo de la guerra y el odio desatado –“hay que mejorar la humanidad, no destruirla”, decía-. Tenía entonces 50 años, estaba separada y era madre de dos hijos, uno de ellos en el frente. Fue acusada de provocar el desaliento en el frente y, a las dos semanas del estreno, tras una campaña de acoso febril por parte de la prensa y de responsables del sindicato anarquista, la función fue prohibida. “Si yo fuera un hombre no estaría en esa situación”, denunció Halma Angélico, seudónimo de María Francisca Clar Margarit, que envió una carta de renuncia como militante de CNT. Fue el final de esta creadora y ensayista incansable. Ya no volvió a escribir más. Encarcelada unos meses nada más acabar la guerra, murió en silencio y en la ruina catorce años más tarde.

El Centro Dramático Nacional recupera la figura de esta mujer con la obra ‘Halma [En letra grande]’, escrita y dirigida por Yolanda García Serrano (Madrid, 1958) y protagonizada por Ana Villa y Enrique Asenjo. La sala El mirlo blanco, en el Teatro Valle Inclán, será testigo desde el 19 de febrero hasta el 3 de marzo, de la rabia y la desesperanza de una mujer, presidenta del Lyceum Club Femenino durante la República, incapaz de derribar el muro de odio que se alzó contra ella. “Los buitres acechan la destrucción de la humanidad”, denunció.

“Ha llegado la hora de hacer lo que ella no pudo”, se propuso Yolanda García Serrano, Premio Nacional de Literatura Dramática en 2018 por ‘¡Corre!’, fascinada por una mujer que nunca debió de caer en el olvido. No ha sido tarea fácil. La dramaturga, que apenas encontró un par de fotos de ella, ha pasado muchos meses en la Biblioteca Nacional empapándose de todas las obras escritas por Angélico, ensayos, novelas, artículos o teatro, e investigando en la prensa de la época. Ha descubierto a una mujer moderna, luchadora feminista, que defendía la maternidad sin padre y que abogaba por la enseñanza como la clave de la humanidad. “Sus artículos los podría escribir yo hoy mismo. Me sentí como una alma gemela. Pienso como pensaba ella. Me llamó mucho la atención el hecho de que nunca más volviera a escribir y de que decidiera quedarse en España a pesar de las ofertas que tuvo para exiliarse”, explica la dramaturga, que apenas encontró un par de fotos de ella.

La función teatral imagina, con datos reales, el encuentro, en un escenario poblado de libros, de Halma Angélico y el director y actor de ‘Ak y la humanidad’, Manuel González, en medio de la campaña de acoso que sufrió la autora. “Nunca la perdonaron que denunciara que el derramamiento de sangre no tenía justificación, que los dos años de guerra no conducían a nada”, lamenta García Serrano que guarda primorosa en el móvil una nueva imagen de Halma, que le ha enviado la bisnieta de la escritora, feliz y orgullosa cuando se enteró de que, por fin, su bisabuela iba a salir del injusto agujero de silencio.

sábado, 9 de enero de 2016

#hemeroteca #historia #mujeres | Una brecha en el patriarcado: Louise Michel

Imagen: Google Imágenes / Louise Michel
Una brecha en el patriarcado: Louise Michel.
Con ocasión de la efeméride de su fallecimiento, el autor reflexiona sobre la aportación de Louise Michel a la tradición feminista.
Antoni Aguiló | El Diario, 2016-01-09
http://www.eldiario.es/contrapoder/louise_michel_6_471812820.html

Acaban de cumplirse 111 años de la muerte de Louise Michel. La ocasión nos brinda la oportunidad de reivindicar no sólo la figura de esta maestra, escritora y luchadora anarquista, sino también una praxis subversiva para el patriarcado. Ello permite, en la estela de Walter Benjamin, una lectura “a contrapelo” de la historia que rescata el papel de las mujeres en la construcción de poder popular.

Pese a que no se consideraban feministas en sentido militante, las pioneras del feminismo anarquista contribuyeron a la lucha contra el machismo y el patriarcado, sobre todo si se tiene en cuenta que el feminismo, como dice Bell Hooks, es un “movimiento para acabar con la explotación sexista y la opresión”.

El patriarcado es un régimen criminal que desprecia la vida de las mujeres, sobre todo de aquellas que claman libertad e igualdad. Desmontarlo exige abrir brechas capaces de subvertir las instituciones, creencias y prácticas que, en palabras de Marcela Lagarde, perpetúan los “cautiverios” de las mujeres. Las brechas son una zona de combate que puede provocar rupturas o interrupciones del orden establecido. Representan resquicios u oportunidades para el avance feminista.

Louise Michel abrió una brecha en el patriarcado burgués y católico del siglo XIX mediante una conciencia feminista articulada en torno a cinco premisas fundamentales:

Primera: las mujeres pertenecen a un colectivo subordinado y como tal sufren injusticias. Como escribió en sus 'Memorias' (1886): “Lo primero que debe cambiar es la relación entre sexos. Hombres y mujeres deberíamos estar caminando de la mano. En lugar de ello, hay antagonismo, y este durará el tiempo que la mitad más fuerte controle o piense que controla a la mitad más débil”.

Segunda: la condición de subordinación femenina no es natural, sino socialmente determinada. Dice al respecto: “Admito que el varón también sufre en esta sociedad maldita, pero ninguna tristeza puede compararse con la de la mujer. En la calle ella es la mercancía. En los conventos, en donde se oculta como en una tumba, la ignorancia la ata, y las reglas ascienden en su máquina como engranajes y pulverizan su corazón y su cerebro. En el mundo se dobla bajo la mortificación. En su casa, sus cargas la aplastan. Y los hombres quieren mantenerla así. No quieren que ella usurpe su función o sus títulos”.

Tercera: las mujeres deben organizarse entre ellas para remediar esta situación. Para ello reivindica el poder de las mujeres como fuerza instituyente capaz de desbordar el sistema patriarcal y crear nuevas formas de relación social: “Nosotras simplemente debemos tomar nuestro lugar sin pedir permiso por ello”. Y en un tono más amenazante: “Tened cuidado del día en que las mujeres se cansen de todo lo que les rodea y se levanten contra el viejo mundo. Ese día comenzará un mundo nuevo”.

Cuarta: la necesidad de una visión alternativa de la sociedad y de la vida, donde el ser humano tuviera plena autonomía. Indicios de esta nueva sociedad pueden vislumbrarse en su crítica a la moral familiar y sexual tradicional. Louise Michel condenaba el matrimonio por tratarse de un negocio más, que con el patrocinio de la Iglesia y el Estado fomentaba la mercantilización del sexo y la apropiación del cuerpo de las mujeres. Ni los varones ni el Estado ni la Iglesia debían tener potestad para decidir sobre la sexualidad y el cuerpo de las mujeres. Anticipándose a feministas como Simone de Beauvoir, concibió el matrimonio como una especie de prostitución legalizada: “¿Acaso no hay mercados donde se venden, en la calle, en los puestos de las aceras, las hermosas hijas del pueblo, mientras que las hijas de los ricos son vendidas por su dote? A una la toma quien quiere; a la otra, se la dan a quien quieren. La prostitución es la misma”. No en vano rechazó casarse.

Como maestra defendió una escuela libre de segregación de género en las aulas y la importancia de introducir la educación sexual en un encorsetado currículum educativo que domesticaba a las niñas enseñándoles costura y catecismo. Porque “la tarea de los profesores es dar a la gente los medios intelectuales para rebelarse”.

Quinta: terminar con la opresión sexista requiere la participación activa de las mujeres en la lucha revolucionaria. Se trataba de combatir la sociedad machista y clasista a partir de la autoorganización desde abajo y la acción colectiva, mediante una democracia popular basada en la acción directa, pues el voto femenino por el que luchaban las sufragistas burguesas no representaba una amenaza para la estabilidad del sistema capitalista y patriarcal. En este sentido, el feminismo anarquista nos dejó una reflexión memorable: las mujeres nunca se liberarían por la fuerza de los votos, sino por su propia fuerza. El compromiso era con la “revolución social”, no con la política parlamentaria, con el gobierno de la gente común y no con la representación política profesionalizada.

Esta conciencia rebelde la llevó a encabezar manifestaciones contra el paro y el hambre, a fundar periódicos, a ser encarcelada, deportada a Nueva Caledonia y a combatir, con un Remington en la mano y el uniforme de la Guardia Nacional enfundado, en las barricadas de la Comuna de París en 1871. Durante la Comuna, descrita como el “periodo revolucionario del que saldría el mundo nuevo”, formó parte del movimiento de las “petroleras” (mujeres acusadas de incendiar París con latas de petróleo para frenar el avance enemigo), fundó el Comité de Vigilancia femenino de Montmartre, creó, junto con otras revolucionarias, la Unión de Mujeres por la Defensa de París (una organización feminista de masas que ya planteaba el principio de a igual trabajo, igual salario) y trabajó como enfermera de ambulancia. Dice Sheila Rowbotham que su experiencia allí sirvió para que las parisinas asumieran posturas feministas en tensión con el machismo imperante también entre los comuneros.

Lo cierto es que no estamos ante un umbral democrático revolucionario como el del París de 1871, sino ante el predominio de sistemas electorales restringidos incapaces de satisfacer plenamente las exigencias y expectativas de las mujeres. En su largo camino hacia la emancipación, los feminismos tienen por delante el reto de ahondar las brechas abiertas en la democracia machista y elitista institucionalizada. Pero también el de abrir nuevas brechas en articulación con otros movimientos para ganar más espacios en la sociedad. Para ello, de acuerdo con Andrea Beltramo, tendrán que proseguir su lucha sin tregua para organizar la rabia, politizar la alegría, renovar las confianzas, aumentar la combatividad reivindicativa, no ceder, tomar las calles, diluir la línea entre lo legal y lo ilegal, resquebrajar viejos consensos, construir nuevos acuerdos, inventar nuevas utopías, crear otras maneras de vivir el amor y de habitar nuestros cuerpos, arrebatándolos al control de las corporaciones financieras, las iglesias, la medicina, la tecnología, la ciencia, la moral, la publicidad, etc. Sólo así estaremos en condiciones de luchar contra el presente en dirección hacia ese nuevo mundo imaginado por Louise Michel.

martes, 8 de diciembre de 2015

#hemeroteca #memoriahistorica | La vida en las trincheras alavesas, la narración de una reportera de guerra en 1937

Imagen: El Correo / Oficiales del Batallón Isaac Puente
La vida en las trincheras alavesas, la narración de una reportera de guerra en 1937.
La Guerra Civil se prolongaba en Álava más de lo que los soldados atrincherados querían creer. Una periodista vinculada a la CNT, Cecilia García de Guilarte, contó en primera persona cómo era la tensa espera cerca de Murua.
Francisco Góngora | El Correo, 2015-12-08
http://www.elcorreo.com/alava/araba/201512/08/vida-trincheras-alavesas-narracion-20151207201815.html 

Tras la ofensiva frustrada de Villarreal de diciembre de 1936, el frente alavés se estabilizó y cientos de soldados republicanos y sublevados se miraban cada día desde dos líneas de trincheras que ocupaban más de 35 kilómetros de longitud. Desde diciembre de 1936 a abril de 1937 hicieron la vida en los parapetos y refugios. Este relato de la única reportera vasca nos ayuda a entender cómo era aquella vida.

Una reportera guipuzcoana, Cecilia García de Guilarte, nacida en Tolosa pero de familia burgalesa, que trabajaba para el órgano de la CNT ‘CNT del Norte’, visitó a uno de los batallones que se hallaban protegiendo las líneas defensivas republicanas. La frescura de su narración nos conduce a aquel momento histórico. El reportaje está publicado en enero de 1937 y se localiza en una posición en las estribaciones del Gorbea, cerca de Murua, un pueblo que quedaba en tierra de nadie.

La crónica está tomada del libro ‘Cecilia G. de Guilarte, reporter de la CNT. Sus crónicas de guerra’, de Guillermo Tabernilla y Julen Lezamiz. (Monografías de la Guerra Civil en Euzkadi, número 5. Asociación Sancho de Beurko). La narración es de tal calidad que hemos respetado el texto original, ejemplo del reporterismo bélico de aquellos años.

«El día es espléndido, a pesar del frío cortante, muy propio de esta mañana de enero. Apenas hace una hora que ha amanecido y ya en Ubidea (cuartel general) se nota el movimiento propio de las zonas de guerra. Unos cuantos compañeros del ‘Isaac Puente’ (nombre del batallón recordando al anarquista de ese nombre, médico en Maeztu y fusilado en 1936) nos han saludado en la plaza y juntos emprendemos la marcha hacia las posiciones del batallón en las faldas del Gorbea.

Hace ya algunos días que no visitábamos este frente y nos sorprende el progreso que se nota. Está allí el batallón, según nos informan, y tras los prisioneros de guerra que trabajan, va quedando un camino perfectamente trazado. Por lo demás, el ascenso es duro y la tierra húmeda por la reciente helada dificulta grandemente. De vez en cuando resuena el cañón, como si el sonido, recorriendo a saltos el monte, llegase a nuestros oídos para recordarnos que España se desangra en una guerra civil, de crueldad insospechada.

(…) Después de hora y media larga por sendas torcidas y barrizales, avistamos los primeros puestos del batallón. Son un grupo de chavolas y tiendas de lona, donde se hace la comida. Blancas columnas de humo se elevan al cielo como si quisieran cubrirlo de grises cendales que ocultasen el sol amarillento, como desteñido. Dieciocho días llevan los compañeros del ‘Isaac Puente’ en estas posiciones y cada uno de acuerdo con su carácter se ha construido su habitación con el máximo de comodidades posibles.

Algunos han agrupado sus ‘viviendas’ formando una pequeña comuna. Otros se alejan de los grupos y a medida que avanzamos hacia las posiciones, nos encontramos con algunos compañeros que salen de sus ‘casas’, hundidas en la tierra. Nos miran con curiosidad hasta reconocernos y nos saludan alegremente. Me parecen pacíficos moradores de la caverna prehistórica y a darles este aspecto contribuye grandemente la barba de dos semanas y, en algunos casos, las pieles de ovejas con que combaten el frío.

-Calma, ¿eh?

-Sí, demasiada calma, compañeros.

-¿A qué distancia se encuentra el enemigo?

-La artillería fascista dispara sus baterías a cortos intervalos y la nuestra contesta. Junto a las trincheras enemigas se levantan negras columnas de humo después de cada disparo. Seguimos atentos esta lucha y los prismáticos nos acercan de vez en cuando la figura borrosa de algunos enemigos que se pierden tras una loma ocultándose a nuestras vista.

Más arriba saludamos al sargento Valle, siempre optimista.

-Comeréis con nosotros. ¿Qué os parece?

-Bien. Al volver entraremos en vuestro ‘hotel’

-Hoy podéis hacerlo seguros de que comeréis. Ayer subimos al Gorbea y los compañeros nacionalistas, muy amables, nos dieron algo de lo que por aquí escasea. Tenemos carne de oveja y miel.

-Un banquete, amigo. Volveremos, no lo dudéis.

Ha cesado el viento y gruesas gotas heladas caen ruidosamente. A intervalos la ametralladora suena como música de entierro sin corbata negra. Apenas visible, entre brumas. Vitoria, al fondo, y a la izquierda, Villarreal, protegido por un pinar que pone en el paisaje una mancha oscura, verdinegra.

Un grupo de compañeros, junto a los parapetos, nos sale al encuentro.

-Mal día habéis escogido –nos dicen.

-Sí, no pasará sin que nos mojemos. ¿Se hace larga la espera?

-Demasiado larga. Más que soldados en guerra, parecemos guardias de seguridad en un pueblo pacífico. Para distraernos hemos de recurrir a resoluciones heroicas. Algunos han reaccionado de forma romántica y hacen versos a la luna. Por la otra parte debe ocurrir algo parecido.

Entre nuestras posiciones y las del enemigo queda un llano en descubierto bastante extenso. Algún grupo de casas negruzcas aquí y allá.

-¿Dónde está el límite de nuestros dominios? –pregunto.

-Aquí –me dicen- el blanco es difícil, pero bajar al llano es correr una aventura.

-El peligro, desde luego –me dice uno de los valientes capitanes del ‘Isaac Puente’- es relativo. Nosotros bajamos con frecuencia hasta aquel pueblo de la derecha, que según creo se llama Murua, al que, al parecer también hacen incursiones los fascistas. Nunca nos encontramos con ellos, pero tengo mis motivos para creer que les iba a quedar el recuerdo. Por la izquierda llegamos hasta un caserío que ocultan aquellos pinos, donde hay colmenas que nos surten de miel.

-¿Crees tú que será difícil bajar ahora?, le pregunto acariciando una idea.

-Yo creo que no, desde luego, tomando algunas precauciones.

Contemplando desde arriba el pueblecito abandonado empieza a parecerme suicida mi deseo, pero se trata de compensar la falta de emoción e interés que pudiera haber en la información. Creo que si existiese grave peligro, mis amigos no me hubieran dejado bajar, más a pesar de esta convicción me parece que voy a correr una aventura digna de un narrador americano o un francés de la vieja escuela folletinesca. Así como un paseo por Vitoria o algo más terrible. Claro que esto es exagerar un poco y yo me lo confieso; pero de otra forma resulta la vida tan sosa que no está demás espolvorearla con la sal de la fantasía. Internarse en Murua corriendo el peligro de topar con algún requeté excursionista, será una tontería, pero todo el mundo lo hace.

Bajar el monte es ya una dificultad. La tierra está mojada y se resbala con facilidad. Llueve con bastante fuerza y la niebla más cerrada cada vez más desdibuja los contornos restándoles energías y haciendo el paisaje cochambroso, de un gris amarillento que parece sucio. De entre jirones brumosos, la torre de la iglesia de Villarreal, parece levantarse curiosa, como un muerto que de pronto se hubiese cansado de estar tumbado sin ver ni oír.

Puertas y ventanas cerradas en el pueblo
Hace un rato que caminamos. Con los prismáticos se ven las casas del pueblo cuyas puertas y ventanas cerradas dan la sensación de una calma absoluta. Se extreman las precauciones. Avanzamos por la falda del monte, dejando el pueblo a la izquierda, a fin de que las casas nos preserven de un posible fuego enemigo. Protegiéndonos con los helechos, caminamos inclinados como si buscáramos algo en el suelo.

A mí se me ocurre de repente, que en esta posición debemos ofrecer un cuadro ridículo y me levanto. Solo ha sido un instante. Como los dientes de un tísico enfebrecido, ha castañeado una ametralladora. Un grito fino, atildado y compuesto, ha llegado hasta mi garganta; pero creo que he sentido tanto susto que se ha devuelto presuroso, haciéndome cosquillas en los pies.

-Es nuestra –aclara un compañero-. Tenían que probarlas para limpiar de telarañas el caño.

-¿Estás seguro?

Todos han debido notar una gran inquietud en mi pregunta, porque se ríen de buena gana.

-No temas -me dicen- la están probando, pero puedes estar segura de que funcionaría bien si nos hiciese falta.

No estoy muy convencida. Creo que en lugar de caminar así, debiéramos arrastrarnos por el suelo. Si no fuera porque me fastidia ensuciarme la ropa, lo haría.

Vamos a entrar en el pueblo. Ha dejado de llover y el sol en el cielo es como una hostia aureolada de luz hiriente. Hay un silencio molesto en lo que nos rodea y el pueblo está lleno de una calma desoladora. Una puerta abierta por casualidad nos deja ver la cuadra vacía, como si las vacas que dicen de constancia y de trabajo, hubiesen sido tragadas por la tierra. Las calles están llenas de barro, un barro rojizo en el que se aprecian huellas inequívocas de zapatos de monte.

-Esto es nuevo –dice uno de los compañeros que camina junto a mí.

-Cierto –le contestan, no estaba hace tres días.

Suena de nuevo la ametralladora y el cañón intenta en vano oscurecer el cielo con el humo negro de sus explosiones, que se pierde, se diluye en el ascenso agotador. Decidimos volver a las posiciones. Alguien recuerda que necesita una cacerola para hacerse la comida y subimos a la casa, que quedó abierta, por si pudiéramos hallarla.

«Apenas nos llegan noticias...»
Hay cacharros allí. Todo está igual. Pero el fuego dejó enfriar sus cenizas. En la silla, junto al hogar, falta la ‘etxekoandre’ con su labor de agujas, un calcetín interminable. Los nietos alborotadores y la ‘andría’ diligente. Ha pasado la guerra. Todo está angustiosamente triste. Hasta un gato flaco y ennegrecido como si se hubiese hecho vegetariano, que se frota en nuestras piernas como pidiendo que lo llevemos con nosotros. Desde una ventana del piso alto, pueden apreciarse a simple vista las trincheras enemigas, así como la doble alambrada. Se ve que perdieron impetuosidad y saben que en lo sucesivo habrán de luchar en defensiva.

-Telas de araña –me dicen- el día que nos den la orden de avance.

-Es hora ya de terminar con esto –dice un joven libertario-. ¿Qué se dice en Bilbao? Apenas si nos llegan noticias.

-Lo de siempre –les digo-. Se tiene confianza en vosotros y en el triunfo.

-No nos faltan ánimos. La Europa proletaria y liberal, no quedará defraudada, pero es lamentable que dure tanto la guerra, mientras la tierra muere de deseos por recibir en sus entrañas las semillas del trabajo.

Caminamos silenciosos, como si toda la literatura antiguerrera que fortaleció en nosotros el espíritu pacifista nos atenazase la garganta estrangulando nuestras palabras.

-La lucha enardece y es más triste la vida en el frente cuando la calma nos lleva a reflexionar. Cuando contemplamos los campos abandonados y la muerte como ramera irredente, abrazada a tantas vidas jóvenes. Allí, en aquel caserío que ocultan apenas los pinos y donde bien pudiera esconderse la vida, unos cuerpos carbonizados lanzan al mundo el anatema de su condenación..

-No recuerdes lo que todos queremos olvidar, compañero –dice un capitán a nuestro joven amigo-. Se impone la lucha y no es hora de hablar, por cruel que esto nos parezca.

- Sí es hora de luchar –contesta éste- y solo con el total exterminio del fascismo tendrá fin esta lucha. No consentiremos otros arreglos. Nuestros cañones deben firmar la paz.

Hemos llegado a las primeras posiciones. El sargento Valle nos grita de nuevo su invitación. Y allí nos vamos, colándonos por el agujero de su madriguera. La comida es excelente y el apetito no pequeño. En un infiernillo en el que el coñac sustituye al alcohol se nos prepara el café. Nuestro amigo, liberado por un día de los garbanzos, los deja pasar con un desdén digno de los moradores del Olimpo. Después de la comida, numerosos compañeros se nos reúnen y charlamos un rato. Buen plantel de juventud y optimismo tienen la garantía de un mañana espléndido. Nos despedimos.

-Salud y ánimos –les digo.

-No nos faltan. Deseamos ser los primeros en entrar en Vitoria, donde cayó víctima del fascismo castrador nuestro compañero Isaac Puente. Y lo conseguiremos porque en la lucha nos alentará el afán de vengar su vida, tan cara a nuestra querida CNT.

-¡Salud! Y aún se agitan los brazos en muda despedida. El grito, salido de chavolas y parapetos, presta al campo el aroma de su cálida fraternidad. Todo nuestro trabajo será poco, si hemos de pagar el sacrificio de los que enarbolaron la blanca bandera de la paz y hoy alientan esta guerra, santificada por el anhelo liberador del pueblo español.

-¡Salud!»

#hemeroteca #mujeres #historia | Expertos hablarán sobre Cecilia G. de Guilarte en su centenario

Expertos hablarán sobre Cecilia G. de Guilarte en su centenario.
Entre los ponentes, este jueves, Bernardo Atxaga, Santiago Eraso y Garbiñe Biurrun.
Juanma Goñi | El Diario Vasco, 2015-12-08
http://www.diariovasco.com/tolosa-goierri/201512/08/expertos-hablaran-sobre-cecilia-20151208003202-v.html

Escritores, periodistas, historiadores y jueces analizarán la figura de la escritora tolosarra Cecilia G. de Guilarte y de las mujeres de su generación, en el transcurso de una jornada, este jueves 10 de diciembre, en el salón de Plenos del Ayuntamiento. Entre los ponentes figuran Bernardo Atxaga, Santiago Eraso o Garbiñe Biurrun.

Con motivo del centenario del nacimiento de la escritora, Gexel y Hamaika-bide Elkartea, con la colaboración del Ayuntamiento de Tolosa, el Foro Republicano Cecilia G. de Guilarte y E.P.A., han organizado una jornada con espíritu de congreso internacional, que pretende profundizar en la reflexión del fenómeno de los exilios, en esta ocasión centrándose en la vertiente de las heterodoxias exílicas. Con el término de «heterodoxias» se quiere señalar aquellos exilios culturales que se alejan o no responden al canon oficial del exilio de 1936, bien por representar la antinorma o por ser hechos o sujetos que representan la excepción o la minoría.

Cecilia G. de Guilarte encaja en esta reflexión. Nació en Tolosa el 20 de diciembre de 1915. Cursó sus estudios primarios en el colegio de las Hijas de Jesús. Pronto descubrió su pasión por la escritura. El crítico momento histórico que le tocó vivir la convirtió en una de las primeras mujeres corresponsales de guerra y cubrió para su periódico los frentes de Gipuzkoa, Bizkaia, Santander y Asturias entre 1936 y 1937. El curso de los acontecimientos hizo que tuviera que exiliarse a Francia y más tarde, a México donde permanecería hasta 1963. Ya en 1964 regresó a Tolosa, donde vivió hasta su muerte, en 1989.

Fue una mujer adelantada a su tiempo y un referente de las letras vascas. Sus artículos periodísticos y sus críticas literarias marcaron una época y un estilo propio. Sus novelas continúan hoy siendo tema de análisis por los profesionales del mundo literario y periodístico. De hecho, ya se han celebrado en Tolosa algunas jornadas de análisis de su figura y su obra y la de este jueves va a ser, quizás, la más relevante. Se enmarca también en un calendario más generalizado sobre la figura de los exiliados, con otras ponencias programadas en Donostia.

Los que la conocieron coinciden en señalar que Cecilia fue «una mujer distinguida, culta y elegante pero también con carácter, que se atrevió a ir a las trincheras y compartió con los milicianos alegrías y penalidades.

El programa
10.00. Presentación. Olatz Peon, Ana Maria Izaskun, Antton Karrera, José Angel Ascunce, Manual Aznar.
11.00. Blanca Gimeno. 'El discurso literario de Cecilia G. de Gilarte'.
12.00. Ponencias sobre Cecilia G.de Gilarte y el periodismo vasco en el exilio: Arantzazu Ametzaga, Josu Chueca, Pilar Domínguez.
13.15. Novedades editoriales.
17.00. José Angel Ascunce, Santi Eraso, Mari Karmen Gil, José Ramón Zabala. 'Exilios femininos, mujeres republicanas, sincronías con Buero Vallejo...'
19.00. Garbiñe Biurrun, Iñaki Egaña. 'Mujeres y segunda república, exilio moderno en la literatura'.
20.00. Ponencia de clausura. Bernardo Atxaga. 'Marcas, Huellas'.

jueves, 15 de octubre de 2015

#hemeroteca #mujeres #historia | Mujeres contra el patriarcado: la lucha de las republicanas por la emancipación

Imagen: Público / Milicianas de CNT-FAI, fotografía de Agustí Centelles
Mujeres contra el patriarcado: la lucha de las republicanas por la emancipación.
El Ateneo de Madrid acoge este viernes y sábado las jornadas 'Mujeres libres y feminismo en tiempos de cambio' que combinan debates, exposiciones y documentales sobre la emancipación de la mujer.
A. Torrús | Público, 2015-10-15
http://www.publico.es/politica/mujeres-patriarcado-lucha-republicanas-emancipacion.html

El franquismo se esforzó en reprimir a la mujer. Sobre ellas recaía la responsabilidad de “regenerar la patria” y sobre ellas se ejerció una represión múltiple para devolver a la mujer al ámbito doméstico y a la sumisión al hombre. La dictadura exigió a las mujeres un exceso de virtud que encarnara un modelo de decencia y castidad que limpiara la degradación moral republicana.

La represión fue tan dura, porque antes, durante el período republicano, las mujeres habían comenzado a organizarse y a extender la idea de la emancipación de la mujer frente a la relación jerárquica que sufrían tanto en la sociedad como en el matrimonio. Una de estas organizaciones, quizá la más importante, fue ‘Mujeres Libres’, una organización anarquista vinculada a la CNT, que llegó a tener cerca de 20.000 afiliadas, que hizo especial hincapié en la preparación de la mujer para el mundo del trabajo. La independencia económica era una cuestión vital y para ello la mujer debía estar formado y tener un trabajo decente.

"Mujeres libres fueron las primeras a escala mundial en comenzar a plantear que había que terminar con la relación jerárquica que asumían las mujeres dentro de la pareja. Pretenden modificar la relación hombre/mujer y defienden el amor libre, es decir, planteaban que las relaciones entre seres humanos debían ser libres por lo que se situaban en contra del matrimonio y de la familia, a la que consideraban el origen de la opresión", señala a Público Pilar Arias, miembro de la junta directiva de la Fundación Andreu Nin.

Para recuperar el pensamiento de estas mujeres y de otras tantas organizaciones, como el Secretariado Femenino del POUM y su revista ‘Emancipación’, la Fundación Andreu Nin ha organizado este viernes y sábado en el Ateneo de Madrid las jornadas ‘Mujeres libres y feminismo en tiempos de cambio’, que combinan la exhibición de documentales como ‘Indomables. Una historia de mujeres libres’, de Juan Felipe, con la exposición ‘Desenterrando a las olvidadas’ y diversas mesas redondas en las que participarán, entre otras, la poeta Isabel Escudero; Marta Brancas, de la Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas; y Laura Sánchez, profesora de Historia Moderna de la Universidad de Salamanca.

"Creemos que estas jornadas son importantes porque necesitamos recuperar y enlazar con el pensamiento de estas mujeres. Los problemas que ellas plantean siguen estando vigentes en la sociedad y prueba de ello es la violencia de género, que parte de hombres que se creen los dueños de las mujeres", explica Pilar Arias, organizadora de las jornadas, que apunta que en relaciones de género España ha "avanzado más bien poco": "Nos siguen viendo como un objeto sexual y esto es una denuncia permanente de las mujeres libres".

En este sentido, Arias destaca la lucha que estas mujeres mantuvieron contra la prostitución (también contra los revolucionarios que acudían a ella), por la libertad de la mujer para decidir cómo y cuándo quería ser madre y por la igualdad en el trabajo. "Son reclamaciones que están presentes hoy día y por eso consideramos oportuno celebrar estas jornadas", sentencia Arias.