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sábado, 9 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #lgtbi #lgtbifobia | Así vive la población LGBTI la pandemia

Imagen: Colombia Diversa
Así vive la población LGBTI la pandemia.
Entre violencia física y verbal, discriminación, migración irregular y falta de atención médica e ingresos, esta comunidad busca subsistir en medio de la llegada del nuevo coronavirus a Colombia. Valentina Parada y María Paula Ardila | El Espectador, 2020-05-09
https://www.elespectador.com/noticias/nacional/asi-vive-la-poblacion-lgbti-la-pandemia-articulo-918619

Desde que fue decretada la medida de pico y género en Bogotá, Joseph Rodríguez supo que salir a la calle a abastecerse implicaría un enorme riesgo. Es un hombre trans y, según la normativa, podía salir a las calles los días impares, pues su identidad de género es masculina. Sin embargo, en la práctica el tema fue mucho más complejo. El 15 de abril fue víctima de discriminación y transfobia al intentar ingresar a un almacén de cadena, cuando le prohibieron la entrada y se burlaron de su apariencia física. La denuncia la hizo pública en redes sociales.

Aunque a partir del lunes 11 de mayo la medida de pico y género no continuará en vigencia, la historia que él vivió se repitió a diario, según la Red Comunitaria de Personas Trans. En las últimas dos semanas, solamente en Bogotá, han reportado 23 casos de violencia contra personas de esta población porque, según los reportes policiales, “han salido el día equivocado a abastecerse”.

La comunidad LGBTI es una de las más vulnerables en la pandemia por el nuevo coronavirus. De acuerdo con Juan Felipe Rivera, coordinador de litigio de la organización Colombia Diversa, “el COVID-19 no ha generado nuevos problemas, sino que ha agudizado los que ya había”.

Vivir en la informalidad
Aunque no hay una cifra oficial sobre cuántas personas LGBTI tienen trabajos informales, la Escuela Nacional Sindical y la Corporación Caribe Afirmativo calculan que por lo menos el 50% de las personas de la comunidad están en esta condición.

Carmen Bastidas* es una de las mujeres transgénero en Barranquilla que quedó desempleada desde el comienzo de la cuarentena. “La peluquería donde trabajaba, quebró. Tuve que montarme en buses para pedir dinero porque tengo que pagar el arriendo y respondo por mi mamá, que es adulta mayor”. En su caso, ha tenido que dedicarse al trabajo sexual pese a los peligros de contagiarse porque, dice, no encontró otra salida para subsistir durante la cuarentena. “A nosotras las trabajadoras sexuales nadie nos ha capacitado para cuidarnos del COVID-19 y estamos muy expuestas”, menciona.

En esa situación también está Abigail Álvarez. Su mayor sueño en la vida es llegar a ser abogada, pero por ahora debe destinar todas sus ganancias como trabajadora sexual al sostenimiento de su madre, abuela, hermana y tres sobrinos. “Cuando he intentado dedicarme a otra labor para ganarme la vida me han rechazado, entonces no me queda más salida que la prostitución, si no mi familia se muere de hambre”, asevera.

Desde que comenzó la pandemia del coronavirus su trabajo se disminuyó en un 60%, por lo que asegura que tuvo que “reinventarse” trabajando como modelo webcam para subsistir. Como dice Deborah Pardo, directora de Santamaría Fundación, que defiende derechos de las personas trans en Cali, “la pandemia nos dejó sin lo único que teníamos para vivir y trabajar: la calle”.

El panorama se complejiza aún más si se tiene en cuenta que, de acuerdo con la ONG Caribe Afirmativo, dos de cada diez personas trans cotizan seguridad social en Colombia. Y cuatro de cada diez tienen acceso al sistema de salud.

VIH y el sistema de salud
Desde marzo de este año, Humans Rights Watch advirtió que en medio de la emergencia mundial por el COVID-19 había que prestar especial atención a las personas LGBTI, pues podía afectarles “el acceso a las pruebas y el tratamiento del VIH, así como la atención de otras enfermedades crónicas que pueden hacer que estén particularmente en riesgo de sufrir enfermedades graves o la muerte como resultado de COVID-19”.

En eso coincide Jaime Ardila, médico asesor de salud con enfoque de género para personas LGBTI en Colombia, quien señaló que los altos niveles de discriminación que siempre han vivido hacen que, por miedo a lo que les diga un doctor sobre sus transformaciones, no lo consulten con frecuencia.

La misma preocupación la manifestó Heriberto Mejía, director de la Fundación Fundarvi, encargada de la promoción de la salud y prevención de infecciones de transmisión sexual. “Hemos encontrado que muchos aún no tienen acceso a una EPS, además existen homofobia y transfobia en los centros médicos, por lo que ellas deciden no volver y se pierden los planes preventivos y de atención”.

En los temas de salud hay otra preocupación latente con la entrega de medicamentos y tratamientos que permiten la transformación física de las personas trans. Por ejemplo, Juan Manuel Jiménez, un hombre trans residente en Bucaramanga, no ha podido lograr que le apliquen la dosis trimestral de medicamentos hormonales. Desde hace dos semanas dice estar experimentando fuertes crisis de depresión por la pandemia y por la ausencia del tratamiento. “Si no me los aplican pronto tendré un retroceso enorme al proceso de transformación en mi cuerpo”, dice.

Sobre esto, el doctor Jaime Ardila explica que los riesgos de no recibir los medicamentos durante la cuarentena, con los que ya habían comenzado un proceso de carga hormonal, pueden ir desde malestares físicos hasta afectaciones psicológicas. “Hay riesgo de experimentar crisis de ansiedad y pánico fuertes, por eso es importante que estén garantizados”.

La población migrante
Además de las trabas para acceder a la salud, hay migrantes de la comunidad LGBTI para quienes ha sido más difícil recibir atención en salud por no ser nacionales y no contar con el Permiso Especial de Permanencia. “Hace poco hubo un caso de un hombre gay venezolano que tenía 24 años y murió porque se complicó. Era portador de VIH”, comenta Manuel Jiménez Carrillo, integrante de Asodiversa, una organización que funciona en Arauca.

“Hay muchas mujeres trans, hombres con VIH y mujeres lesbianas cabezas de familia que han llegado estas últimas semanas al país y están hacinados y escondidos, porque no se pueden dejar ver de las autoridades”, comenta Wilson Castañeda.

A pesar de que el Gobierno Nacional cerró las fronteras aéreas, terrestres y fluviales, los pasos irregulares siguen latentes en departamentos como La Guajira, lo que se convierte en un factor de riesgo tanto para los migrantes como para los habitantes de la zona, debido a la falta de controles de salud.

Según Fescol, en ciudades como Bucaramanga la organización de derechos LGBTI Conpazes ha identificado que “a los migrantes les han cerrado puertas en los lugares en los que antes recibían ayudas”. Incluso, según Diego Ruiz, integrante de Conpazes, algunos han sido revictimizados al hacer las denuncias.

La violencia no está en cuarentena
Quizás el caso que más representa el nivel de violencia y agresión contra esta comunidad es el de Daian Nikol Villalobos, una mujer trans que el pasado 18 de abril fue atacada y apuñalada por su vecino, Javier Alexánder Benítez, por haber salido a la calle el día que les correspondía a las mujeres, según su identidad de género.

Esta es la segunda vez que Daian es atacada en razón de su género. La primera vez fue hace seis años, cuando apenas comenzaba su tránsito. Se negó a tener relaciones sexuales con un hombre. Ese día la siguió, la desvistió y la apuñaló siete veces en el estómago. Perdió el bazo, se le dañó un pulmón y tuvo comprometidos los intestinos.

A Benítez, su último agresor, la Fiscalía le dictó medida de aseguramiento el pasado 7 de mayo y le imputó cargos por los delitos de hostigamiento agravado y tentativa de feminicidio.

Mientras tanto, Villalobos se recupera de las heridas por las que estuvo a punto de perder tres dedos de su mano, pero no logra reponerse de los daños psicológicos con los que ha cargado en sus 22 años.

El escenario se replica en otras regiones del país. El 23 de abril fue asesinada una mujer trans en Barranquilla. “Se dedicaba al trabajo sexual y era estilista. Fue encontrada sin vida en un caño que se llama La Auyama, asesinada con uso de arma blanca”, explicó Wilson Castañeda, quien agregó que dos de los tres asesinatos presentados durante el aislamiento en Barranquilla fueron en la misma zona.

Las cifras generales son aún más alarmantes. Según la organización Colombia Diversa, entre 2014 y 2019 fueron asesinadas 542 lesbianas, gais, bisexuales y personas trans en el país, que además tiene la segunda tasa más alta de homicidios de población diversa en América Latina y el Caribe, después de Brasil.

Para Saruy Tolosa, coordinador de proyectos de Fescol, la violencia y el rechazo parten del hecho de que muchos sectores sociales relacionan a las personas LGBTI con el VIH. “El coronavirus hace que la gente, de manera prejuiciosa, sienta que ellos puedan ser un potencial factor de contagio del virus”.

En medio de todos los ataques, durante la cuarentena la población LGBTI ha creado diferentes redes de apoyo para protegerse entre sí. La Red Comunitaria Trans en Bogotá ofrece seguimiento y cuidado a través de Whatsapp para las personas que deban salir a las calles. Organizaciones como Colombia Diversa, Caribe Afirmativo y Santamaría Fundación han activado sus protocolos de atención psicosocial y alimentaria. Aun así, las brechas en otros municipios y zonas del país en las que no hay cobertura de grandes entidades, sigue estando latente.

*Nombre cambiado a petición de la fuente.

domingo, 3 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #transfobia | Burlas, discriminación y puñaladas: la violencia que revela el Pico y Género

Imagen: Google Imágenes
Burlas, discriminación y puñaladas: la violencia que revela el Pico y Género.
El intento de feminicidio de una esteticista trans en Ciudad Bolívar se suma a una serie de al menos nueve actos de discriminación contra la población trans por cuenta del Pico y Género. La Alcaldía de Bogotá defiende la medida.
Juan Camilo Maldonado y María Paula Murcia / Alianza Mutante | El Espectador, 2020-05-03
https://www.elespectador.com/noticias/nacional/burlas-discriminacion-y-punaladas-la-violencia-que-revela-el-pico-y-genero-articulo-917657

‘¡Ahí viene esa loca hijueputa!’

Daian Nikol Villalobos regresaba a su casa luego de prestar un servicio a domicilio como esteticista, cuando su vecino la paralizó del miedo con los insultos.

‘¡Travesti! ¡Sidoso!’

Eran las 4:30 de la tarde del sábado 18 de abril de 2020, día en que las mujeres de Bogotá podían salir a la calle, según dicta la medida de Pico y Género decretada durante la cuarentena por la Alcaldía.

Cuenta Nikol que no era la primera vez que el joven Javier Alexander Benítez la hostigaba. Desde que ella comenzó su transición a los 17 años y salió vestida de mujer por la calles del barrio Quintas del Sur, en Ciudad Bolívar, los insultos y burlas de Benítez se convirtieron en rutina. Le tiraba cosas: un chicle, una piedra, la cáscara de un mamoncillo. Le decía que la “iba a lamber toda”, que “no merecía la vida”. Alguna vez llegó a intentar golpear a su hermana mayor, cuando quiso defenderla.

“A mí no me gustaba pararle bolas porque él me da mucho miedo”, cuenta Nikol. Pero ese sábado, a su andanada tradicional de insultos, Benítez sumó uno nuevo: “‘¿Qué hace en la calle? Usted es un hombre y hoy los hombres no tienen que salir”.

Nikol, que venía de mal genio, rompió la regla de no contestarle y le reviró diciendo: “¡La que pone el culo soy yo!”. De inmediato el muchacho se regresó a su casa y Nikol emprendió apresurada el camino de vuelta a la suya.

“Ella es muy astuta y sintió que algo pasó. Cuando volteó a mirar, se puso la mano izquierda para protegerse. Fue ahí que él le clavó el cuchillo. Si ella no pone la mano, él se lo clava en el corazón”, comenta Olga Lucía Méndez, trabajadora de servicios generales en un edificio residencial del norte de Bogotá y madre de Nikol.

Doña Olga ha sido siempre testigo de la cadena inacabable de violencias de la que ha sido víctima su hija, desde que comenzó a revelar que su identidad de género no correspondía con el sexo masculino con el que fue identificado al nacer. Su familia paterna la rechazó y comenzó a referirse a ella con injurias. Su padre la humilló en más de una ocasión. “La trataba mal, le decía que era ‘una vergüenza’ y que ‘la prefería muerta’”, cuenta doña Olga. En el barrio no le fue mejor. Ha tenido que soportar la risa de los vecinos y la humillación pública por parte de un grupo de policías. Y lo peor: a los 16 años, cuando comenzó a vestirse como mujer, un tipo en una fiesta le ofreció plata por sexo. Al negarse, el hombre la siguió hasta su casa, la golpeó en la calle, la desvistió y la apuñaló siete veces en el estómago. “Por ese ataque perdí el bazo, me hicieron una laparotomía, se me dañó el pulmón y se me comprometieron los intestinos. Varias cositas me dañó ese señor”, comenta Nikol.

Seis años después regresó a una sala de cirugía por las mismas razones. Esta vez en medio de la pandemia de coronavirus. Primero la operaron en el Hospital de Meissen para contener la hemorragia, pero el procedimiento no salió bien. Ni siquiera había ortopedista. Fue a dar entonces al Hospital El Tunal, con el brazo hediendo a carne podrida. La cirugía duró cuatro horas. Al terminar, los médicos del Tunal le dijeron que existía la posibilidad de que perdiera la movilidad de tres dedos.

“Desde que estoy en el hospital vengo intentando mover los deditos, me duelen, pero la verdad yo no quiero perderlos, porque son mi trabajo. O sea, si pierdo mis manos, ¿quién va a apoyar económicamente a mi familia?”, dice Nikol.

Quizás porque la vida la ha obligado a soportar el odio con tanta frecuencia, incluso en sus espacios más privados, Nikol ha vivido los últimos años, como mucha de la población trans en Bogotá, en permanente cuarentena. “Ella es de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Nunca se mete con nadie”, dice doña Olga con la voz deshecha. “Fuera ella mala gente, pero Dios me premió con esa niña. Es atenta, generosa, me ayuda con el mercado y las medicinas. No sé por qué le pasan estas cosas”.

La pelea perdida
En Bogotá, la noticia del ataque a Nikol le dio escalofríos a les líderes de la población trans y no binaria. Seis días atrás se los habían advertido, desesperades, rabioses, asustades, indignades, a los máximos responsables de la seguridad en la ciudad.

La reunión tuvo lugar en la sala de un edificio del barrio Santa Fe, el 13 de abril, día en que comenzó a regir la medida de Pico y Género. A ella asistieron el comandante de la Policía de Bogotá, Óscar Gómez Heredia y el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, acompañados de algunos uniformados. También se encontraban seis representantes de la población trans y no biniaria (esta última, compuesta por personas que no se identifican ni como hombres ni como mujeres, una de las razones por las que hoy se defiende el uso de la “e” en el lenguaje incluyente).

Fue una reunión tensa y agria, convocada a raíz del malestar que causó en las organizaciones un chiste del secretario de Gobierno en redes sociales, recién se conoció el decreto que estableció el Pico y Género. Se trata de un meme publicado por Martín, el hijo del expresidente Santos, en el que aparece una foto de su padre junto a la imagen de una señora con semblante muy parecido. Sobre la imagen de cada uno se lee: día par y día impar. “Nos va tocar reforzar controles”, escribió el secretario Gómez, acompañando el comentario con el clásico emoticón que llora de la risa. El chiste no cayó bien en una comunidad que en ese momento imploraba porque se adoptara el Pico y Cédula, como en otras ciudades del país, por la violencia y discriminación que podía generar.

Para sumar al malestar, días atrás, las organizaciones se habían enterado en una reunión extraordinaria con funcionarios de la Secretaría de Planeación, que la medida no había sido consultada ni con la dirección de Diversidad Sexual de esta entidad ni con la Secretaría de la Mujer, resaltando la desarticulación en materia de género entre la Secretaría de Gobierno y el resto de instituciones. De hecho, tres fuentes de la Alcaldía nos aseguraron que Gómez no ha contratado una persona que actúe como referente de género, un enlace clave con la Secretaría de la Mujer, como sí lo han hecho el resto de secretarías.

Les representates LGBTI llegaron a la reunión con una petición que armaron en tiempo récord, en la que hicieron un recuento pormenorizado de los crímenes impunes contra la población trans por parte de la Policía. Datos registrados por organizaciones de la sociedad civil como Colombia Diversa y Aquelarre Trans. Estaba incluido el transfeminicidio de Wanda Fox, quien fue asesinada en 2009 “pocos días después de reunirse con el jefe de la Policía para denunciar los hechos de violencia cometidos contra su comunidad”, como se lee en el documento.

El informe añadía, además, nueve testimonios de abuso policial relatados por personas trans, que en días anteriores se expusieron públicamente para compartir las violencias de las que han sido víctimas en el pasado. Entre ellas se encuentra Katalina Ángel, activista de la Red Comunitaria Trans, quien asegura que en 2009, al interior de un camión de la Policía, fue obligada por un agente a practicarle sexo oral a él, a cuatro uniformados más y dos civiles detenidos en el mismo lugar, uno de ellos habitante de calle. “Al día siguiente, cuando quise denunciar, solo recibí burlas por parte de los policías”, aseguró Ángel.

La tesis que esgrimieron esa tarde las organizaciones era simple. Además de ser inconstitucional, la medida de Pico y Género expone a las personas trans y no binarias a someterse a controles de la fuerza pública, cada vez que cualquier agente considere que “la expresión de género (la apariencia física) no se corresponde con aquella que la Policía Nacional espera de las personas de sexo másculino y las personas de sexo femenino”, señala el mismo documento.

Durante la reunión, el secretario de Gobierno reconoció el “miedo” que sentía la comunidad, ofreció disculpas por el “mal chiste”, pero defendió la medida y los protocolos establecidos. El Pico y Género contempla que las personas trans y no binarias pueden salir el día en que consideren que corresponde con su identidad. A las no binarias, además, las invita a una ejercicio de “autorregulación” en el que pueden escoger uno de los dos días (par o impar), para hacer sus vueltas. Además, el secretario insistió en que el Distrito habilitó una línea antidiscriminación para el reporte de cualquier caso de violencia.

Para las organizaciones, estas disposiciones resaltaban el lado más peligroso de la medida. El hecho de que el Distrito hubiera establecido una línea de emergencia evidenciaba que las autoridades son conscientes de que el Pico y Género expone a las personas de esta comunidad a nuevas formas de violencia. Bogotá, una ciudad liderada por una mujer que hace parte de la comunidad LGBTI, estaba usando a la población trans de “carne de cañón”, implementando una medida que solo había sido establecida en Perú (donde se cayó a la semana) y en Panamá (denunciada por Amnistía Internacional).

“Me preocupa que los canales de denuncia permitan ver lo que estamos diciendo”, dijo en la reunión Ángel Mendoza, persona no binaria y parte de la Alianza Trans Abortera de Colombia: "En Perú se cayó el decreto después de que muchas sufrieron. Después de que muchas personas fueron agredidas, humilladas, violentadas. Yo lo único que siento es que vamos a seguir poniendo el cuerpo, una y otra vez, hasta que concluyan que hay que quitarla”.

La violencia más insospechada
El crimen contra la joven esteticista trans Daian Nikol Villalobos demuestra que el odio homicida no avisa ni da tiempo. Nikol si acaso tuvo margen para cubrirse el pecho y evitar que la cuchillada fuera directo al tórax. Nada más. No pudo llamar a la línea antidiscriminación que estableció el Distrito ni se activó ningún protocolo de protección. Es más, ella cuenta que cuando huyó herida y sangrante hacia su casa luego de ser apuñalada, se encontró una patrulla policial en el camino y le pidió socorro a los dos agentes que estaban en su interior.

Esto dice Nikol: “Los policías lo que hicieron fue prender el carro e irse. No sé para dónde se fueron. Yo seguí para mi casita con el último pedazo de fuerza que me quedaba y llegué al andén de mi casa, y ahí me desvanecí. Gracias a Dios la dueña se dio cuenta de que yo venía herida y comenzó a gritar”.

El caso de Nikol también corrobora la certeza que tienen las organizaciones sociales de que el Pico y Género atiza la violencia discriminatoria. Y algo adicional: que esa violencia no solo puede provenir de la institución policial, sino que es un dispositivo latente en una sociedad para la que es difícil entender la diferencia entre sexo (clasificación genital y otros factores biológicos), identidad de género (la expresión personal de cada individuo) y orientación sexual (la atracción que sentimos hacia cierta identidad de género), y que en el pasado se movilizó y logró tumbar todo un plan de educación para la sexualidad por miedo a su “efecto homosexualizador”.

Franklin Gil, doctor en Antropología, docente e investigador de la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional, explica que “poner un criterio como el género a circular en una situación de emergencia, dispara una alerta en una comunidad que ya tiene unos lentes sexistas para entender el género”. O se es mujer o se es hombre. No hay puntos medios.

Además, Gil añade que “es problemático decir que el género ‘se ve’. Dicen que el Pico y Género se puede aplicar más fácil, porque supuestamente uno ve a una persona y sabe que es un hombre o una mujer. ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué criterios tiene uno en la cabeza para decidir quién es un hombre y quién es una mujer en el espacio público?”. Estos criterios, construidos durante siglos a través de la cultura, y reforzados por la ausencia de educación sexual para comprender otras identidades posibles, son los que alimentan la discriminación cotidiana.

Y es este tipo de violencia, la más sutil y enraizada en la ignorancia, la que se ha manifestado con más frecuencia durante las tres semanas que lleva en vigencia la medida defendida por la Alcaldía, creando numerosas condiciones para el abuso, el acoso y la humillación pública, y exacerbando los discursos discriminatorios de la sociedad.

En Mutante llevamos tres semanas haciéndole seguimiento a este fenómeno. Hemos tenido conocimiento de nueve casos de discriminación contra población trans y no binaria en Bogotá en los que se repite un mismo patrón. La discriminación ocurre en un mercado o establecimiento bancario (D1, Justo & Bueno, Ara, Scotiabank Colpatria, Éxito, Eko Campo, Metro). La persona es abordada por un empleado del lugar —un portero, un cajero, el administrador—, quien la increpa y acusa de estar saliendo el día en que no le toca. Luego este empleado le pide la cédula o un certificado de hormonización o cualquier documento que dé cuenta de su género, contraviniendo lo establecido por el mismo decreto, que habilita a las personas a salir el día que consideren correspondiente a su identidad, prevaleciendo el principio de buena fe. Viene entonces la molestia, la discusión, la miradas de los clientes, incluso, el apoyo de estos al funcionario discriminador. En la mayoría de casos las víctimas terminan siendo retiradas del lugar, humilladas y afectadas emocional y psicológicamente. En dos de ellos aparecen involucrados miembros de la policía (denuncia 1 y denuncia 2).

Todo lo anterior sugiere que el Pico y Género ha profundizado y desnudado los prejuicios y el atraso de los y las habitantes de la ciudad a la hora de respetar la diversidad de género. Como aseguró una fuente cercana al movimiento trans que prefirió la reserva de su nombre: “Esta población ha vivido en cuarentena toda la vida, eso no es nuevo. Lo que sí es nuevo es que la Administración Distrital le dé el poder de disciplinar el género a una institución tan violenta como la Policía y, de paso, a toda la sociedad. Esto hace que la población trans y no binaria, que es profesional en anticipar la violencia día a día, tenga ahora que dar esa violencia por sentada”.

La población trans también ha tenido que soportar la transfobia y el juzgamiento en redes sociales, donde el tema se enciende cada vez que la Red Comunitaria Trans publica un video denunciando uno de estos episodios. En Mutante publicamos tres piezas en redes sobre este tema, en las que recibimos 152 comentarios, 61.2% de ellos con contenido transfóbico o que denotaba algún tipo de prejuicio frente a esta población (Ver recuadro al final de este reportaje).

“Eso pasa cuando son maricas. Los lunes orinan parados y los martes sentados”; “Así te mutiles el pene no engañas a nadie. Solo a los que tienen tu mismo desequilibrio; “Tras de loca, paranoico”; “Vale más la vida en estos momentos que el sentimiento de discriminación”, son algunos de los muchos comentarios que hemos registrado.

“Ha funcionado bien”

El manejo que la alcaldesa Claudia López le ha dado a la crisis en Bogotá, le ha significado que su nivel de aprobación ascienda a 89%, un récord en 26 años de mediciones de la firma Invamer en Bogotá, según se conoció esta semana. En parte, el éxito de la alcaldesa ha consistido en el rigor con el que le explica a los bogotanos periódicamente qué está ocurriendo en la ciudad y qué medidas se están tomando para evitar que la capital sufra situaciones como las vividas en Guayaquil y otras ciudades del mundo.

El lunes pasado, durante el balance que realizó al comenzar la tercera fase de la cuarentena, mostró cómo la distancia de desplazamiento de las personas por la ciudad cayó considerablemente al comenzar el Pico y Género, reduciendo los riesgos de exposición de las personas al virus. “Ha funcionado bien”, dijo López al referirse a la medida. “Muy poquitas denuncias de cosas desafortunadas que les hemos dado trámite, pero en general esa medida sirvió para bajar la aglomeración”.

El secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, también la ha celebrado. Tanto en redes sociales como en un comunicado de prensa con fecha del 22 de abril, afirmó que “la medida de restricción de género ha sido un éxito”. Tanto él como la alcaldesa citan cifras de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), según las cuales las aglomeraciones se han reducido en un 35% en farmacias y supermercados.

“Nuestro llamado a la Administración Distrital es que contemple mantener esta medida para la reapertura gradual del comercio así como la ampliación de horarios, una ciudad 24 horas, para que los ciudadanos tengan el menor riesgo de contagio”, dijo en días pasados Juan Esteban Orrego, director de Fenalco Bogotá.

Durante la última semana buscamos contactarnos con el secretario de Gobierno para entender cómo está la Alcaldía determinando que el Pico y Género es más efectivo que el Pico y Cédula, adoptado en Medellín y muchas otras capitales del país. También quisimos entender por qué la medida no fue consultada con la Secretaría de la Mujer y la dirección de Diversidad Sexual, como denunciaron las organizaciones trans, y por qué su despacho no ha nombrado aún un referente de género con esta última entidad, como nos dijeron tres fuentes del Distrito. Pese a comunicarnos con su oficina de prensa, escribirle a su celular y además enunciar las preguntas por Twitter, seguimos sin respuestas. En la Secretaría Jurídica del Distrito y en la Secretaría de la Mujer tampoco nos dieron declaraciones.

La Personería Distrital, por su parte, anunció el 21 de abril que constituyó una agencia especial para intervenir como Ministerio Público ante la investigación penal que adelanta la Fiscal 39 local en contra de Javier Alexander Benítez, por el delito de tentativa de feminicidio en el caso de la esteticista trans Nikol Villalobos. En un comunicado, la Personería afirmó que “el ataque se presentó con la disculpa del desconocimiento del Pico y Género”.

El daño más invisible: la salud mental

El viernes 24 de abril, luego de pasar cinco días entre el Hospital de Meissen y el Hospital El Tunal, Nikol Villalobos amaneció en su casa en Ciudad Bolívar.

Doña Olga, su madre, nos mandó un mensaje de voz. Sonaba rota; sollozaba de angustia. “No tengo cabeza para nada”, nos dijo, “me acaban de llamar de la casa a decirme que Nikol cayó en una depresión ni la terrible... Mi Dios, me da miedo...”. Nos contó que los episodios depresivos son comunes en su hija, especialmente en los momentos en que ha sufrido los episodios de violencia y discriminación que relatamos anteriormente. “Ella piensa cosas muy feas cuando se deprime”, nos dijo.

Varios estudios académicos han registrado el impacto que tiene la discriminación en la salud mental de la población trans y no binaria en el mundo. En 2016, académicos asociados al Centro de Investigaciones en Salud Pública del Departamento de Salud Pública de San Francisco, Estados Unidos, estudiaron el fenómeno en una muestra de 300 jóvenes trans entre los 16 y los 24 años, justo el rango de edad de Nikol. La investigación, publicada en la revista AIDS and Behavior, concluyó que “un 40% de les jóvenes reportaron haber experimentado discriminación basada en su identidad trans (transgender-based discrimination), lo que a su vez triplica la posibilidad de desarrollar Desorden de Estrés Postraumático, duplica los chances de sufrir depresión y multiplica por ocho las posibilidades de padecer estrés asociado a pensamientos suicidas”.

¿Qué impactos tendrá el Pico y Género en la mente y el bienestar de las más de 3.000 personas trans y no binarias que viven en nuestra ciudad?

Durante todos estos días escuchamos numerosos relatos de personas trans que se han sentido directa e indirectamente afectadas en su salud mental por la medida. La ansiedad, tan común y recurrente por estos días de incertidumbre y aislamiento, se manifiesta en ellas con una cruel singularidad. Al hambre, la baja en ingresos, el encierro, la soledad y el miedo a contagiarse del COVID-19, se suma la angustia que provoca salir a la calle y ser fiscalizade públicamente por un desconocido, hasta el punto de que algunes de elles nos confesaron que han dejado de salir a hacer compras de primera necesidad, aguantándose hasta el hambre, por el solo hecho de evitar cualquier hostigamiento o humillación.

Hace unos días, cuando hablamos con Nikol por celular, la encontramos de mejor ánimo. Le dolía el brazo, los médicos le ordenaron una incapacidad de 35 días, pero se reía y bromeaba de vez en cuando. Con solo 23 años ha sobrevivido a dos intentos de feminicidio e incontables actos de discriminación, pero la forma en la que habla solo revela el carácter de una persona curtida por la aspereza del mundo que habita. “Esto me hace más fuerte”, nos dijo. “Y hablo porque no quiero que siga pasando ni conmigo ni con otra persona. Supuestamente vivimos en en un mundo donde hay libertad de expresión, pero en realidad salimos a la calle con miedo a que la gente nos juzgue, porque como para todo el mundo somos putas y ladronas. Ojalá la gente pueda aprender un poquito de nuestras vidas y nuestra cotidianidad”.

Al cierre de este artículo Benítez seguía libre. Durante unos pocos minutos —nunca volvió a contestarnos el celular—, logramos hablar con don Hugo, su padre. El hombre reconoció que su hijo había apuñalado a “ese muchacho”, como siempre se refirió a Nikol, pero aseguró que ella también había golpeado a su hijo. Nikol niega esto último y asegura que hay cámaras de video que demuestran su versión.

Entre tanto, las organizaciones trans continúan su esfuerzo porque la ciudad se tome en serio la evaluación de los impactos que está teniendo esta medida. La Red Comunitaria Trans, en una historia publicada en Instagram la noche del domingo pasado que denunciaba la discriminación de una mujer trans en el Scotiabank Colpatria, le envió un mensaje a la alcadesa @claudialopez: “su administración pasará a la historia como la que puso en peligro a las personas trans”.

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¿Cómo analizamos los comentarios transfóbicos de nuestras publicaciones?
Desde que empezaron a aparecer casos de discriminación en Bogotá por cuenta del Pico y Género, en Mutante hicimos tres publicaciones relacionadas con las denuncias. La primera, una micro historia y el video de denuncia de Joseph, un hombre trans que fue discriminado y expulsado de un D1 por los empleados del lugar; la segunda, una guía sobre cómo hacer valer nuestros derechos —principalmente los de la población trans y no binaria— mientras esté en vigencia la medida; y la tercera, una recopilación de testimonios de personas trans y no binarias sobre episodios de discriminación y violencia de los que han sido víctimas desde el 13 de abril que empezó a regir la medida.

Con el propósito de darles mayor visibilidad y llegar a una audiencia más amplia y diversa, pautamos estas publicaciones en nuestras redes sociales, lo que nos permitió llegar a públicos en Colombia que no frecuentan nuestros canales. Sistematizamos y analizamos 152 comentarios, cuantitativa y cualitativamente, dentro de tres categorías: transfóbicos, pues contenían lenguaje de odio, discriminación o negación de las formas de vida trans; neutrales, pues no contenían palabras que pudieran asociarse ni a la discriminación ni al apoyo; y solidarios con la población trans y no binaria, pues claramente defendían las denuncias que esta población hacía en las publicaciones y refutaban las ideas de quienes hacían comentarios discriminatorios.

61.2% de los comentarios los clasificamos como transfóbicos.
11.2% los clasificamos como neutrales.
27.6% los clasificamos como solidarios con la población trans y no binaria.

El resultado del análisis de estos comentarios, muchos de los cuales componen la imagen que encabeza este reportaje, fue desgarrador e iluminador. Nos abrió los ojos a la realidad constante de discriminación que viven las personas que no se acogen a una forma de entender el mundo en la que solo existen dos géneros, cada uno con una única forma de ejercer la sexualidad. Acá nuestras conclusiones:

“La cédula no miente”. Hay una confianza excesiva en el documento de identidad. Es decir, una seguridad absoluta en la binariedad del género —femenino o masculino— que está respaldada por un documento con el peso simbólico de la cédula.

Con frecuencia los comentarios de las personas confunden orientación sexual con identidad de género. Esto hace evidente que falta mucha pedagogía sobre género y sexualidad.

Las discusiones sobre la igualdad de género y la no discriminación con base en género, se consideran discusiones secundarias y menos importantes que las discusiones sobre salud pública en el contexto del coronavirus. Los comentarios demuestran que la audiencia genuinamente no ve ningún problema en que una persona trans salga el día opuesto al que le corresponde según su identidad de género, como forma de evitar conflictos y procurar el bien común y “no complicar más esto”.

Los comentarios transfóbicos suelen recurrir a una analogía entre el tránsito de género y el —inexistente— tránsito entre especies, como estrategia de deshumanización y disminución de identidades divergentes. “Si usted quiere creer q es un dinosaurio crealo aceptelo y vivalo pero no caiga en el error q todos debemos seguir su manera de pensar”, “Bueno tienen razón o es mono o es ardilla”, “si somos hombres y mujeres, no hoy hombre, mañana mujer pasado mañana dinosaurio”.

Quienes comentan de forma transfóbica piden que se respete su “opinión”, pues nadie “puede obligarles” a pensar que las personas trans son lo que estas mismas se consideran. Ser trans lo entienden como “una percepción personal” y algunos comentarios incluso afirman que por este motivo la discriminación que vive esta población no tiene solución.

lunes, 30 de diciembre de 2019

#hemeroteca #inmemoriam #trans | Falleció Madonna Badillo, la trans defensora de los derechos LGBTI en Maicao

Imagen: El Espectador / Madonna Badillo
Falleció Madonna Badillo, la trans defensora de los derechos LGBTI en Maicao.
El Espectador, 2019-12-30
https://www.elespectador.com/noticias/nacional/fallecio-madonna-badillo-la-trans-defensora-de-los-derechos-lgbti-en-maicao-articulo-897925

Durante su funeral se le hará un homenaje por su labor de protección a las trans venezolanas y a los miembros de la comunidad LGBTI de ese país que acudían a ella huyendo de la crisis. Asimismo, en el Carnaval de Barranquilla se abrirá un espacio para honrar su memoria.

A raíz de un cáncer con el que venía batallando, este lunes falleció la defensora de derechos de la comunidad LGBTI y primera trans en salir del closet en Maicao, La Guajira, Madonna Badillo. Reportes preliminares en la región indican que además del homenaje que le rendirán durante su funeral, en la Guacherna Gay del Carnaval de Barranquilla, del próximo 15 de febrero, también habrá un reconocimiento a su memoria.

A mediados de 2018, este diario realizó dos especiales, en texto y video, respectivamente, mediante los cuales se trató de visibilizar el rol de esta defensora, quien es recordada, entre otras cosas, por acoger en su hogar a miembros de la comunidad LGBTI, procedentes de Venezuela que huyeron de la crisis de su país.

En diálogo con El Espectador, Wilson Castañeda, director de la corporación Caribe Afirmativo, precisó que "Madonna representaba para el movimiento LGBTI un referente de avances, pero también de desafíos. Avances, porque encarnó en su vida acciones ciudadanas que permitieron dar cuenta que los avances legales mejoran la vida de la gente cuando se combinan en la cotidianidad con las prácticas de cultura ciudadana [...] Y desafíos porque en su triple condición de mujer trans, indígena y de origen venezolano, se destacó en los últimos años por articular acciones de atención desde su casa y acercar de manera pedagógica y afectiva a la comunidad wayúu con las agendas LGBTI".

La vida de Madonna como persona trans no fue sencilla, especialmente por su contexto social. Según Caribe Afirmativo, Maicao es el municipio de La Guajira con mayores índices de violencia contra la población LGBTI. Datos de esta corporación muestran que entre noviembre de 2016 y junio de 2017, al menos ocho mujeres trans fueron amenazadas, golpeadas o desplazadas por salir del closet.

Si esta condición se traslada a los años ochenta, cuando Madonna decidió asumir de manera pública su condición sexual, el panorama se vuelve un poco más hostil por el cambio generacional y considerando el escenario históricamente patriarcal en el que viven los pueblos wayúu y zenú, donde existe un asentamiento de musulmanes procedentes del Medio Oriente.

En 2018, Madonna habló con este diario acerca de su labor con las trans y los miembros LGBTI provenientes de Venezuela y resaltó que "les ofrecí mi casa porque para ellos y ellas vivir en Maicao es muy difícil. Cuando llegan les digo que es un municipio muy machista, muy violento hacia nuestra población, porque ahí no hay zonas de tolerancia, de puteo". Sin embargo, su labor humanitaria no cesó y a pesar de los obstáculos, continuó visibilizando lo que para su comunidad debía permanecer en las sombras.

Dentro de los problemas sociales a los cuales se enfrentaba Madonna, destacan a nivel regional: la pobreza, la invisibilidad rural y la agudización de la xenofobia (especialmente cuando el migrante es una persona trans inmersa en el trabajo sexual o con aspiraciones de incidir en las agendas locales).

domingo, 12 de mayo de 2019

#hemeroteca #lgtbi #lgtbifobia | ¿Cuba retrocede en la lucha contra la homofobia?

Imagen: El Espectador / Detenciones en la Marcha alternativa contra la LGTBIfobia en La Habana
¿Cuba retrocede en la lucha contra la homofobia?
El Espectador, 2019-05-12

https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/cuba-retrocede-en-la-lucha-contra-la-homofobia-articulo-860297

La primera manifestación no autorizada que se celebra en Cuba en décadas, convocada este sábado en La Habana por activistas LGTBI, desembocó en enfrentamientos entre los participantes y la policía cubana, que detuvo al menos a cuatro personas, según un recuento preliminar de los organizadores.

El grito de “sí se puede”, que elevó este sábado más de un centenar de activistas LGTBI en La Habana (Cuba), duró menos de lo que se esperaba. Fue una marcha convocada en redes sociales en respuesta a la suspensión de la “Conga contra la Homofobia”, la tradicional parada que por más de una década se ha realizado en la isla a favor de los derechos de esa comunidad.

“A raíz de la suspensión, parte de la comunidad decidió reunirse, pero con el afán de demostrar paz y unión, sin ningún otro objetivo que el de demostrarnos a nosotros mismos, al mundo y a Cuba que la Conga se hizo un año más y se seguirá haciendo”, dijo Laydel Alfonso, uno de los manifestantes que portaba un antifaz plateado y una bandera del arcoíris.

Los manifestantes ya habían caminado cerca de cuatrocientos metros partiendo desde el Parque Central y pasando por el Paseo del Prado, cuando la Policía interceptó la protesta e interrumpió su marcha. Las autoridades advirtieron a los participantes que detuvieran su camino, pero ante la persistencia de estos algunos fueron arrestados y la marcha se disipó. Los activistas salieron de allí frustrados y enojados.

“No me parece justa la interrupción de la marcha para nada porque no estamos haciendo nada malo”, afirmó Alfonso. Ninguno de los activistas encontraba una razón justa para la represión policial, así como también hallaban injusticia la suspensión de la popular Conga.

¿Actitud homófoba?
El Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), entidad que organizaba la parada contra la homofobia, declaró que la suspensión del evento se dio por las “nuevas tensiones en el contexto internacional y regional que afectan a Cuba y tiene impactos tangibles e intangibles en el normal desenvolvimiento de nuestra vida cotidiana y en la implementación de las políticas del Estado”, sin entregar mayor especificación.

Los eventos del sábado chocan contra la reciente aprobada Constitución cubana, que este año condenó la discriminación “por cualquier motivo, incluyendo, género y preferencia sexual”. Además, aunque la propuesta para legalizar el matrimonio entre dos personas del mismo sexo se salió del referendo constitucional a última hora, el camino quedó abierto y por definirse en los próximos dos años.

“Producto de la Constitución supuestamente se iba a dar un paso adelante (...) eso no se logró, entonces ahora de pronto pasa esto. Quieren quitar este espacio, me parece que no lo podemos permitir y me parece injusto”, aseguró Haydée Milanés, una cantante cubana que asistió a la marcha junto con su esposo.

Aunque los homosexuales fueron marginados en Cuba tras las primeras dos décadas de la revolución de 1959, espacio en el que llegaron a ser recluidos en campamentos de trabajo, durante los últimos 15 años se han abierto espacios contra la discriminación y ha evolucionado en materia de derechos de la comunidad LGTBI. Sin embargo, todavía se registran casos de homofobia. En Cárdenas, Matanzas, siete homosexuales fueron golpeados por un individuo y cuando se realizó la denuncia los agentes trataron sin respeto a las víctimas de la golpiza. Por esta razón, los activistas desean que se les permita manifestarse para que no se retroceda en los logros alcanzados.

“Fue hermoso y si unos cobardes se encargaron de opacarla al final, arrestando a unos cuantos colegas, el sabor que nos queda es dulce. Los cubanos sí tenemos sangre en las venas y ellos, o se adaptan a que el espacio público es de todos o llegará el momento que tendrán que arrestarnos a todos”, escribió el activista Taylor Emilio Torres.

miércoles, 6 de marzo de 2019

#hemeroteca #trans | Juana Jiménez, la actriz transexual que triunfa en Europa

Imagen: El Espectador / Juana Jiménez
Juana Jiménez, la actriz transexual que triunfa en Europa.
La colombiana protagonizará “La Harmonie”, un triller que se desarrolla en la ciudad de Viena y que cuenta también con la actuación del italiano Franco Nero.
Daniela Suárez Zuluaga | El Espectador, 2019-03-06
https://www.elespectador.com/entretenimiento/cine/juana-jimenez-la-actriz-transexual-que-triunfa-en-europa-articulo-843544

Con su pasado a cuestas, Juana recuerda esos días duros y llenos de incertidumbre que cubrieron su infancia y adolescencia. El 1° de agosto de 1978, Marta Nelly Toro Sánchez dio a luz a Juan, un niño de piel trigueña y ojos oscuros que, rodeado de pobreza, creció de la mano de una familia humilde a la cabeza de su madre, pues su padre, Julián Jiménez, nunca respondió por él, ni lo conoció.

Juan siempre supo que algo andaba mal en él, le atraía la ropa de mujer, le gustaban los accesorios, el maquillaje, las muñecas... sabía desde el principio que había nacido en el cuerpo equivocado. A los 14 años, Juan ya no era Juan, sino Juana, decidió en medio de todo el caos social y la discriminación comenzar una vida siendo mujer, pero en secreto.

En medio de tanta necesidad, Juana se hizo una promesa a sí misma: “Si después de cumplir 15 años no tengo plata, me voy de la casa”, se decía todas las noches antes de dormir. Ella sentía que su lugar tampoco estaba en Colombia, algo le decía que no iba a poder cumplir sus sueños aquí, así que empezó a imaginarse cómo sería su vida en Estados Unidos... pensó en el “sueño americano”, pues por esa época estaba muy de moda.

“Recuerdo que me vine para Bogotá con dos amigos a pedir la visa y nos la negaron, nos dijeron: ‘Ustedes no van a ir a estudiar allá, se van a quedar trabajando’, fue terrible porque nosotros habíamos hecho una fiesta inmensa de despedida porque supuestamente viajábamos, pero ya sin visa nos dio mucha vergüenza devolvernos después de habernos despedido de todos. No nos devolvimos, solo queríamos salir de Colombia, pedimos la visa para ir a Francia y nos la dieron, así que nos fuimos”, cuenta Juana nostálgica.

La vida después de dejar su hogar fue dura, en un país desconocido, pasando hambre y huyendo de la ley. Juana y sus amigos estaban juntos en Francia, pero sin trabajo y, lo que es peor, sin un techo. Así fueron los primeros meses fuera, nada parecido a ningún “sueño americano”, ni “sueño europeo”, era más bien una pesadilla.

Después de un tiempo, Juana conoció a la persona que la convencería de cambiar el rumbo de las cosas. Su novio se la llevó a Italia, donde comenzó a trabajar en la Discoteca Kiu cuando tenía 17 años. Ese lugar fue su escuela y el recinto que le enseñó de una manera no muy amable a sobrevivir estando a miles de kilómetros de su casa.

Una noche, en sus famosos shows de transformismo, la vio un productor de la RAI (canal de televisión por suscripción internacional italiano) y le propuso formar parte de una película que se llamó 'Bésame mucho', del director Maurizio Ponzi. Esa oferta le abrió las puertas a un mundo completamente distinto al que conocía, y desde ahí su vida cambió.

En su recorrido artístico ha tenido la oportunidad de actuar con personalidades de la talla de Robert de Niro y Monica Belucci, además de haber trabajado de la mano del productor Juan Diego Puerta López, quien también dirigirá las escenas de 'La Harmonie' que se grabarán en Cartagena.

Para Juana este proyecto tiene un significado profundo, no es una película más, todo lo contrario. 'La Harmonie' es un triller basado en una historia real, la protagonista se llama Diana y es una transexual que ha sufrido dos atentados, uno con arma blanca en Austria y otro en Colombia. Este personaje es como el ave fénix, a pesar de que ha sufrido tanto siempre renace de las cenizas y sigue adelante. Esta producción también es una denuncia a la transfobia, hoy en día en todo el mundo hay muchísima, y quiero que esta historia llegue al corazón de todas esas personas que están llenas de odios hacia la comunidad, y se den cuenta de que no es fácil vivir en un mundo lleno de intolerancia”, asevera.

Meterse en la piel de una mujer transexual, que fue víctima de la violencia, no fue fácil para Juana, que tuvo que vivir en carne propia un sinfín de situaciones similares, de las que todavía quedan secuelas. Aún así, ella sabe que cada lágrima y cada sacrificio ha valido la pena, porque gracias a eso ha dejado una huella con cada papel que ha interpretado y, sobre todo, con el de Diana en esta película.

“Me siento orgullosa de estar representando a Colombia. Algo que me pone muy feliz es saber que en la actualidad se están abriendo muchas puertas para la comunidad, ya tenemos el caso de Ángela Ponce en Miss Universo, y estoy segura de que cada vez habrá más oportunidades en todos los campos”, dice Juana, conmovida.

Para las escenas que se grabarán en Cartagena el director será Juan Diego Puerta López, y actuarán Fernando Solórzano, Leonor González Mina, Lorena Altamirano, entre otros, pero lo más interesante del proyecto es que, según Juana, se lograron encontrar videos e imágenes de archivo del atentado que ocurrió en la vida real. “Tratamos de mezclar escenas de los videos de las cámaras de seguridad del día que ocurrió este intento de homicidio y los vamos a mezclar con todo lo que hemos grabado para hacer una especie de documental y que la gente sepa que fue algo que realmente pasó”, comenta.

sábado, 27 de octubre de 2018

#hemeroteca #politica | ¿Por qué votan por Bolsonaro?

Imagen: El Espectador / Fernando Louis
¿Por qué votan por Bolsonaro?
Mujeres, negros, homosexuales y militantes de izquierda han sido los principales blancos de los ataques de Jair Bolsonaro, el favorito para ganar las elecciones. A pesar de eso, muchos de ellos votarán por él. ¿Cuáles son las razones para apoyarlo?
Camilo Gómez Forero | El Espectador, 2018-10-27
https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/por-que-votan-por-bolsonaro-articulo-820464

Brasil elige mañana a su nuevo presidente y todo parece indicar que el ultraderechista Jair Bolsonaro será quien ocupe el cargo. Tras una campaña llena de polémicas, el candidato del Partido Social Liberal se proyecta en los sondeos como el favorito de los votantes. El último sondeo de Datafolha indicó que, pese a un leve repunte del candidato del Partido de los Trabajadores (PT), Fernando Haddad, Bolsonaro cuenta con un 56% de intención de voto.

El ‘Mito’, como es apodado el candidato, cuenta, como se preveía, con una buena aceptación entre el electorado masculino y en las clases altas. Sin embargo, no se detiene ahí. Pese a sus declaraciones racistas, misóginas y homófobas, Bolsonaro cuenta con un gran apoyo entre el electorado femenino, con un 42%, en las comunidades indígenas, donde obtiene un 41%, y entre los negros, pues goza de un 37% de favorabilidad, solo 8 puntos por detrás de Haddad.

El Espectador habló con seguidores de Bolsonaro para indagar por las razones del apoyo al candidato. Estos votantes indicaron que la corrupción, la violencia del país y el rechazo al PT incentivaron a personas de todas las clases, razas y géneros para entregarle su voto al denominado “Donald Trump tropical”.

Contra la corriente
“Estoy buscando presidente, no novio”, dice Fernando Paulo Louis, gay de 56 años y comprometido con su pareja desde hace 15. “Bolsonaro ha sido radical con el kit gay, creado por el PT, para dar educación sexual en las escuelas para niños. Eso no debería distribuirse. Los niños de 6 años no tienen que aprender sobre sexo, estoy de acuerdo con él totalmente.”, afirma Louis.

Bolsonaro ha sido acusado en varias ocasiones por asociaciones de defensa de los derechos LGBTI. El candidato declaró a la revista Playboy en una ocasión que “sería incapaz de amar a un hijo homosexual”. “Cuando llamen homofóbico a Bolsonaro pido que miren una entrevista que tuvo con el famoso modisto Clodovil hace algunos años y ahí podrán ver que no es cierto”, recomienda Fernando Louis.

Pese a que Brasil es el país de América Latina donde se presentan más asesinatos de homosexuales, el discurso radical de Bolsonaro no preocupa a los electores como Fernando Louis, quien no siente que sus derechos corran peligro con Bolsonaro.

“El PT durante los gobiernos de Lula y Dilma tuvo la oportunidad de transformar la homofobia en un crimen y nunca lo hicieron”, recrimina Louis. “No sé si Bolsonaro va a solucionar los problemas del país, pero necesitamos cambiar”, sentencia.

“En la primera vuelta demostramos que queremos un cambio, cambiamos gran parte del Congreso y hasta el presidente del Senado. La expresidenta Dilma Rousseff creyó que la elegirían como senadora por Minas Gerais y falló. El pueblo está cansado y pide un cambio. Y si el nuevo gobierno no es bueno, en cuatro años será cambiado de nuevo”, afirma Louis.

Al igual que muchos, a Fernando Louis le preocupa la inseguridad. “Los bandidos de hoy tienen más armas que nuestra policía y se perdió el respeto por todo y por todos”, dice. Por ello, reclama un mayor control de la criminalidad que espera llegue con el gobierno de Bolsonaro.

Además, “los políticos corruptos son arrestados y más tarde jueces en Brasilia se encargan de devolverlos a las calles”, reclama Louis agotado de la corrupción.

“¿Sabes lo que me cansa?”, se pregunta Louis, “el candidato que se dice ser del partido de los trabajadores, pobres y oprimidos, pero en todo lugar donde él aparece con su esposa ella siempre usa bolsos Chanel y él un reloj Pattek Philipppe”, contesta. “Hipocresía”, sentencia.

La otra cara del voto femenino
“Bolsonaro tiene grandes planes de gobierno a favor de las mujeres”, dice Tamires Mendes, estudiante de lenguas. “Quiere castigar con más fuerza los crímenes pasionales, de los cuales nosotras somos las principales víctimas. Además, tiene un proyecto de castración química para violadores”, agrega. Por otro lado, “ya tuvimos una presidenta, y no hizo nada para que las mujeres ganáramos más”, recrimina Mendes.

Pese a las acusaciones de misoginia, Bolsonaro ha logrado capturar una gran porción del electorado femenino, en el que encuentra un 46% de apoyo. Tras un análisis, Márcio Moretto, profesor de sistemas de la Universidad de São Paulo, encontró que los seguidores de Bolsonaro ajustaron el discurso en internet para posicionarse del lado de las mujeres, pero en contra de las feministas, generando división.

“En mi punto de vista, las feministas de hoy no luchan por igualdad”, dice Mendes. María Alice do Lago, otra partidaria de Bolsonaro, afirmó que los salarios entre hombres y mujeres deben basarse en el mérito y que, conscientes de los derechos y deberes, las mujeres no necesitan del Gobierno para salir adelante.

La dictadura de la hipocresía
“Hay que acabar con la dictadura de lo políticamente correcto que el Partido de los Trabajadores (PT) instauró en el país. Hoy no se puede decir nada porque se reprime”, afirma el periodista Hicaro Teixeira. “Muchos de esos petistas que acusan a Bolsonaro de racista son racistas. Basta con que te opongas a las declaraciones políticas de un petista para que él saque el asunto del color. La gente se inclina hacia lo políticamente correcto y cada vez que usted hace un comentario quieren censurar”, concluye. Las elecciones están causando también una división en la comunidad negra, donde aquellos que simpatizan con Bolsonaro son agredidos verbal y físicamente, dice.

“Voy a votar por Bolsonaro porque estoy cansado de esa subversión de valores que hay en nuestro país. Empezando por esa gran ola de violencia que ha sido causada por trece años del gobierno del PT, que acabó causando una crisis política, económica y moral en el país. Bolsonaro rompe con ese sistema, es una quiebra en el paradigma”, afirma Teixeira.

El reportero advierte que votará por Bolsonaro porque está cansado de la subversión de valores que hay en Brasil y de la violencia que azota al país. “La propuesta que más me llama la atención es que él le va a dar duro a la violencia. A principios de año me asaltaron en la puerta de mi casa y me quitaron el celular. Esa es la razón por la que muchos están votando por Bolsonaro”, agrega.

Además, Teixeira advierte que muchos están descontentos con la política de cuotas raciales, instaladas por el PT. “Muchos negros están votando por Bolsonaro porque justamente el PT cree que el negro es una especie de esclavo que tiene que depender de la izquierda blanca para conseguir algo en la vida”, concluye el periodista.

Un voto de castigo al PT
“Voté por Lula. Su primer mandato fue bueno. Le creí. Después vote por Dilma y luego estalló el escándalo de corrupción. Desde entonces he ido a las calles a pelear por un país que indirectamente ayudé a destruir por votar por el Partido de los Trabajadores”, afirma el fotógrafo Eduardo Camões, uno de los petistas defraudados.

Una de las razones del ascenso de Bolsonaro ha sido el voto de castigo al PT y a la izquierda en el país. Luego de atraer a millones de seguidores y de levantarse como uno de los movimientos políticos más importantes y duraderos de la última década, el PT cayó en desgracia cuando quedó untado de las mieles de la corrupción que tanto criticó. Sus seguidores no perdonan este pecado y algunos de ellos prefirieron virar a la derecha que continuar con el partido.

“Lula nos hizo creer que luchaban por la libertad del pueblo y para distribuir la riqueza, pero luego supimos que buscaban intereses propios. Robaban para ellos”, afirma Camões. Bolsonaro aprovechó este descontento y se presentó como la solución para acabar con este problema en el país. “Voto por él por ser un hombre sincero, habla lo que piensa y no finge ser alguien que no es. Creo que su método de gobierno no será el de pagar favores políticos a otros partidos. Montará un equipo eficiente. Estoy cansado de la corrupción”, agrega Camões.

martes, 24 de julio de 2018

#hemeroteca #trans #activismo | Madonna, la trans del desierto

Imagen: El Espectador / Madonna Badillo
Madonna, la trans del desierto.
Joseph Casañas | El Espectador, 2018-07-24

https://www.elespectador.com/noticias/nacional/madonna-la-trans-del-desierto-articulo-802113

La primera mujer trans en salir del clóset en el municipio de Maicao recibe en su casa a miembros de la comunidad LGBTI que huyen de la crisis en Venezuela.

Las historias de Simón y de Adolfo tienen similitudes, pero también grandes diferencias. Al Simón de la canción de Willie Colón, ese que fue criado con mano dura y severidad para que cuando creciera estudiara la misma vaina que su papá, su familia lo dejó en el olvido. La soledad fue su única compañía en la cama 10, la misma en la que murió en el verano del 86 víctima de una extraña enfermedad.

A Adolfo, o más bien Madonna, como hoy se identifica la protagonista de esta historia que se escribió en Maicao, le ha ido un tanto mejor. A regañadientes, su familia aceptó el tránsito de género. Desde hace más de 20 años no es más Adolfo.

A mediados de la década de los 80, Edith, su mamá, lo envió a Barranquilla para que tomara un curso de peluquería. “Porque yo no quería estudiar más nada”, dice. Meses después, frente a la casa, Edith vio cómo una mujer de pelo largo, falda y tacones se bajaba de un carro. “Mami, págame el taxi”, le dijo. La doña quedó paralizada, muda y sin los pesos que había ahorrado esa semana.

Adolfo Badillo, el esposo de Edith, un arijuna (hombre blanco) con las letras bien puestas, no podía tolerar que su único hijo se fuera a “mariquiar”. Antes de levantarlo a gaznatadas prefirió irse. “Para siempre”, dijo antes de cerrar con violencia la puerta de la casa.

La vida siguió. Edith, más enamorada que convencida, aceptó con reservas las determinaciones de su hija, quien retó a la sociedad guajira para convertirse en la primera mujer transgénero en salir del clóset en la historia de Maicao, un municipio históricamente patriarcal en el que confluyen los pueblos indígenas wayuu y zenú, y es un asentamiento de musulmanes procedentes de Oriente Medio, en su mayoría de origen libanés. Un escenario con todo en contra para la población LGBTI.

Según datos de Caribe Afirmativo, Maicao es el municipio de La Guajira con los índices más altos de violencia contra la población LGBTI. Por ejemplo, entre noviembre de 2016 y junio de 2017, al menos ocho mujeres trans fueron amenazadas, golpeadas o desplazadas por asumir su condición sexual públicamente.

En el camino del reconocimiento, Madonna cometió excesos que hoy reconoce y lamenta: “Al principio fui libertina y tuve un tropiezo que por poco me cuesta la vida”. En una de las fiestas a las que solía asistir contrajo el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

“No usar protección al momento de tener relaciones sexuales fue un error, pero no una sentencia de muerte. Tuve que cambiar mis hábitos de vida. No bebo, no fumo, no trasnocho”.

Cuando el pueblo se enteró de que Madonna tenía VIH, su negocio —una pequeña peluquería que armó en la sala de su casa— se vino al piso. “Cuando iba caminando por la calle la gente empezaba a gritar: ‘abran paso que ahí viene la que tiene sida’. Yo nunca respondí esas ofensas. Utilicé esa ignorancia —porque sida y VIH no son lo mismo— para empezar a educar a la gente en temas de educación sexual”. Ahí nació una poderosa activista con un espíritu incalificable.

Con unos condones y un par de vibradores en el bolso, Madonna recorrió Maicao haciendo pedagogía con la población LGBTI. “A los jóvenes que están empezando su vida sexual es importante hablarles con franqueza, hablarles de la responsabilidad que tienen consigo mismos y con los demás, y eso sólo se hace llamando las cosas por su nombre: culo, pene, vagina, sexo”.

Para Madonna Louise Veronica Ciccone, la cantante estadounidense, Belice es su isla bonita. Para Madonna Badillo Vergara, Maicao es la suya. Muy lejos está de sospechar la reina del pop que, a miles de kilómetros de su casa, sobre un territorio levantado en la mitad del desierto, está su álter ego.

“La sigo desde la época de los 80. Compraba su música, sus afiches, sus notas de prensa. Todo. Admiraba sobre todo su sensualidad, su determinación, su seguridad en el escenario”. Y tal vez eso, seguridad, es lo que más proyecta esta Madonna criolla.

Con esa misma confianza, desde cuando estalló la crisis por la migración de venezolanos a Colombia, Madonna decidió convertir su casa en un hogar de paso para hombres y mujeres de la población LGBTI que llegan a Maicao en busca de oportunidades. Algo paradójico, pues, según la Cámara de Comercio de La Guajira, entre las principales problemáticas que afronta Maicao están las condiciones de hacinamiento en las viviendas y la ausencia de adecuados servicios sanitarios.

“Les ofrecí mi casa porque para ellos y ellas vivir en Maicao es muy difícil. Cuando llegan les digo que es un municipio muy machista, muy violento hacia nuestra población, porque aquí no hay zonas de tolerancia, de puteo. Eso hace que el trabajo para ellas sea más complejo. Al menos aquí tienen alimentación y una cama para estar tranquilas”, dice.

Actualmente, en su casa, Madonna hospeda a cinco miembros de la población LGBTI. Una de ellas es Alexandra, una joven trans que llegó al país hace un año. Y aunque económicamente se siente tranquila, porque logra enviar lo suficiente para que su familia en Maracaibo pueda comer, aún sueña con volver a la Venezuela que la vio crecer.

“Era un país productivo con oportunidades para todos, con trabajo para todos. Ojalá que vuelva a ser como antes. Allá fue más fácil mi tránsito. Comprar las hormonas era muy barato y, de alguna forma, la sociedad era más tolerante con nosotras. Aquí la cosa es más compleja”, dice.

Mientras Alexandra habla, Paola Alejandra Nava, de Zulia, escucha con atención lo que dice su amiga. Se muerde los labios para no interrumpir la entrevista, pero es claro que no está de acuerdo con aquella versión generalizada de que Nicolás Maduro es el culpable de lo que pasa en Venezuela.

“El país está como está por culpa de los habitantes que dejaron a Venezuela como está hoy en día. No es por culpa de Maduro. Él tiene que seguir en frente de la Presidencia y no dejarse quitar el poder. Desde donde estemos, muchos venezolanos lo seguiremos apoyando”.

¿Su testimonio es contradictorio? Puede ser. Es difícil entender cómo una persona que se vio obligada a salir de su país por cuenta de las malas determinaciones de un gobernante lo siga defendiendo a capa y espada. Sin embargo, termina el diálogo con un frase que todo lo explica.

“El chavismo logró que la sociedad cambiara de mentalidad. En Venezuela es más fácil ser trans. En Colombia, la sociedad sigue con la mente contaminada”.

La Casa de Paz de Maicao
Madonna Badillo participa activamente de las actividades que se realizan en la Casa de Paz de Maicao, un espacio creado por Caribe Afirmativo para que desde las diferentes expresiones culturales y la memoria histórica se superen las afectaciones que la población LGBTI sufrió por cuenta del conflicto armado en razón de la orientación sexual o identidad de género diversa.

Con estos espacios, Caribe Afirmativo busca recolectar las experiencias de diferentes líderes de la población LGBTI y enfocarlas en la construcción de paz.

Actualmente, en el Caribe colombiano hay presencia de casas de paz en Bolívar, Atlántico, Magdalena y La Guajira.

En Maicao, debido a los procesos migratorios, los retos son más complejos. Según la Cámara de Comercio de La Guajira, se ha registrado un aumento del 64% en el comercio sexual. Al tiempo, los cinturones de miseria están creciendo. “Hay muchas oportunidades para reivindicar los derechos de la población trans”.

sábado, 7 de julio de 2018

#hemeroteca #homofobia | "Me volvía loco", dice británico de 72 años sobre terapia para revertir homosexualidad

Imagen: El Espectador / Peter Price
"Me volvía loco", dice británico de 72 años sobre terapia para revertir homosexualidad.
A Peter Price le indigna que la legislación británica no prohíba esta práctica, a pesar de que esta misma semana el gobierno de Theresa May anunció un plan para mejorar la vida de las personas LGBT.
Antoine Pollez · AFP | El Espectador, 2018-07-07
https://www.elespectador.com/noticias/actualidad/me-volvia-loco-dice-britanico-de-72-anos-sobre-terapia-para-revertir-homosexualidad-articulo-798775

Peter Price tenía 18 años cuando sufrió una terapia de conversión, que debía revertir su homosexualidad. Después de tres días de un duro tratamiento, no cambió su orientación sexual, aunque sus secuelas perduran. (Leer: Reino Unido prohibirá las terapias de "reorientación sexual").

Este presentador de radio, de 72 años, residente en Liverpool, le indigna que la legislación británica no prohíba esta práctica, a pesar de que esta misma semana el gobierno de Theresa May anunció un plan de 4,5 millones de euros (5,29 millones de dólares) para "mejorar la vida de las personas LGBT" (lesbianas, gays, bi y transexuales).

Después de muchos años de haber rehuido esta experiencia traumática, Price da su testimonio, con la esperanza de que ningún otro homosexual sufra esta "tortura".

En 1964, Peter Price aceptó ir al Diva Hospital, una clínica psiquiátrica situada en Chester, al lado de Liverpool. Quería calmar los temores de su madre: "Estaba desesperada cuando le anuncié que era homosexual".

La homosexualidad era considerada un delito en la década de los sesenta en el Reino Unido.

"Fuimos a ver a un médico, que nos dijo que había un remedio", recuerda Price. Este consistía en seguir un tratamiento durante cinco días, "una terapia por aversión", que somete al paciente a una estimulación sexual asociada a una experiencia desagradable.

Encerrado en una habitación sin ventanas, tuvo que seguir el mismo ritual, una hora tras otra. En un radio caset escuchaba el relato de actos sexuales, miraba fotografías de hombres en bañador y luego le hacían inyecciones que le provocaban diarreas y vómitos.

"Estaba estirado encima de mis excrementos, era horrible", lamenta. "La idea era provocar un sentimiento de repugnancia cuando uno piensa en otro hombre".

Después de seguir la terapia durante tres días sin interrupción, Price quería abandonar el hospital. "Me estaba volviendo loco, ya no me interesaba el tratamiento, lo único que quería era salir de allí".

Pese a la insistencia del psiquiatra de supervisar las operaciones, consiguió escapar antes de llegar a la última fase de la terapia: los electrochoques. Debían darle una descarga eléctrica cada vez que se excitara sexualmente.

"Después de esto, decidí cambiar de vida y asumir quien era", confiesa.

Nunca consiguió explicarle esta mala experiencia a su madre. Tuvo que esperar hasta el mediático caso de un grupo de soldados expulsados del ejército británico por su homosexualidad, a los que readmitieron tras una sentencia en 1999 del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que situó las terapias de conversión en el debate público en Reino Unido.

"Cincuenta años de retraso"
"Este caso tuvo un impacto en mi estado de ánimo que no consigo explicar", reconoce el presentador de radio.

"Mi vida fue satisfactoria, mi carrera profesional exitosa, pero también hubo periodos terribles de depresión, pensamientos muy oscuros a causa de esto (de la terapia de conversión)".

El nuevo plan del gobierno británico pretende poner punto y final a las terapias de conversión, calificadas de "práctica abyecta" por la primera ministra Theresa May.

"Llevan cincuenta años de retraso", afirma indignado Price. "Salí adelante, porque soy una persona fuerte. ¿Pero cuántos habrán sufrido en silencio? ¿Cuántos no lo habrán superado?"

Según un estudio realizado en 2017 por la Oficina gubernamental de igualdades, con el testimonio de 108.000 personas homosexuales, bi o transexuales, al 7% de los integrantes de la comunidad británica LGBT les propusieron una terapia de conversión, y el 2% la padecieron.

En el 51% de los casos, grupos religiosos llevan a cabo estas terapias, mientras que profesionales sanitarios las efectúan entre el 19% y el 16% de los casos.

lunes, 15 de enero de 2018

#hemeroteca #publicidad #saludsexual | La campaña publicitaria que utiliza a Trump para promover el uso de condones

Imagen: El Espectador
La campaña publicitaria que utiliza a Trump para promover el uso de condones.
Una empresa brasilera usó imágenes del presidente de Estados Unidos y de Corea del Norte para promover los preservativos. “Algunas personas nunca debieron haber nacido”, es el lema que acompaña a las ilustraciones.
El Espectador, 2018-01-15
https://www.elespectador.com/noticias/salud/la-campana-publicitaria-que-usa-trump-para-promover-el-uso-de-condones-articulo-733410

Platinum FMD es una empresa de publicidad brasilera. Fue creada en 1991 por el fotógrafo Leonardo Vilela y tiene su sede en Río de Janeiro, la segunda ciudad más poblada del país. Desde allí, hace unos meses la compañía puso a circular una campaña que por estos días ha vuelto a revivir en redes sociales. Al parecer, las palabras que utilizó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para referirse a El Salvador, Haití y los países africanos (“países de mierda”, los llamó) volvieron a revivir las imágenes que lo tienen a él y a un condón como protagonistas.

“Some people should never have been born” (“Algunas personas nunca debieron haber nacido”, en español), es el lema que utilizó Platinum FMD para promover el uso del preservativo. En la imagen se ve a Trump dentro de un condón tratando de escapar. En otra también se observa al mandatario de Corea del Norte, Kim Jong Un. Ambos están atrapados en unas paredes de látex, imposibles de romper.

El sentido político de las ilustraciones, ha sido aplaudido por varios usuarios en Twitter. “La mejor publicidad de condones que se ha hecho”, dijo un usuario. Actualmente Trump tiene una desaprobación de los estadounidenses del 59% y su imprudencia lo tiene en el ojo del huracán. Frases recientes como “mi botón nuclear es mucho más grande y poderoso”, que pronunció en respuesta a las amenazas de Kim Jong Un, y su intención de dejar el pacto nuclear iraní, lo han convertido nuevamente en blanco de críticas.

Aunque la campaña publicitaria de Platinum FMD no fue creada para ninguna marca de preservativos en específico, le ha dado la vuelta al mundo. Como lo reiteran con frecuencia las autoridades de salud, el condón es el mejor mecanismo para prevenir enfermedades de transmisión sexual y para evitar embarazos no deseados.

Pese a que en Colombia el Ministerio de Salud ha hecho esfuerzos por promover su uso y en 2017 impulsó una campaña, aún hay una tarea pendiente. En 2016 un estudio hecho por Today reveló que solo cuatro de diez personas con una vida sexual activa utilizaban condones.

lunes, 10 de abril de 2017

#hemeroteca #mujeres #documentacion | Bibliotecas de mujeres, santuarios contra machos

Imagen: Lyceum Club Femenino / Marisa Mediavilla
Bibliotecas de mujeres, santuarios contra machos.
Las bibliotecas de mujeres han trabajado para enriquecer y apoyar las luchas femeninas contra la desigualdad y la misoginia.
Gabriela Castro | Cromos, El Espectador, 2017-04-10
http://cromos.elespectador.com/vida-social/bibliotecas-de-mujeres-santuarios-contra-machos-24952

Las bibliotecas son espacios de reflexión, de conocimiento, de encuentro. Para los lectores, son santuarios. Lugares para conectarse con las ideas de otros, para encontrar razones y motivación, para buscar respuestas, inspiración, fe. Por eso el surgimiento de las bibliotecas de mujeres fue clave y necesario. Ellas necesitaban conocimiento y argumentos para defenderse contra una sociedad en la que lo masculino era ley. “Si lo hombres no hubieran manifestado, como aún lo hacen, que somos el sexo débil, que somos inferiores, que nuestro único papel está en la casa con los hijos y el hogar, no pelearíamos por nuestros derechos”, le explicó al diario El País Marisa Mediavilla, feminista, bibliotecaria y documentalista española que hace 32 años creó la Biblioteca de Mujeres de Madrid, que no solo guarda libros para empoderar, sino textos misóginos que denigran lo femenino y que son necesarios para conocer el origen de la discriminación y el señalamiento.

Junto con la de Madrid, otras cuatro bibliotecas de mujeres se destacan en el mundo. Están en Italia, Francia, Reino Unido y Holanda, y todas fueron creadas por mujeres con el objetivo de impulsar el movimiento feminista y ser una fuente de conocimiento para aquellas que querían levantar la voz frente al machismo y no contaban con las herramientas para hacerlo.

Desde la raíz
La idea de Marisa Mediavilla empezó a gestarse en las filas del Movimiento Feminista de Madrid en 1985. “Conocí, con casi 30 años, a las pioneras del feminismo de la primera mitad del siglo XX. Nosotras empezábamos a cuestionarnos determinados comportamientos sociales”, contó Mediavilla al periódico Diagonal. En ese entonces, no era fácil encontrar información que respondiera a todas sus preguntas. Sabían que algo estaba mal, pero no tenían de dónde agarrarse para enfrentarse al sistema. Como bibliotecaria, entonces, Mediavilla tuvo la idea de crear un espacio para guardar lo que otras bibliotecas desechaban y armar así la memoria histórica de las mujeres en España. Esos libros que muchos otros preferían ignorar, para ellas eran joyas que les permitían entender que no estaban solas y que tenían algo por qué trabajar. A esos tesoros rechazados se sumaron los documentos que generaba el movimiento feminista. Se construyó una colección sólida y rica.

Al poco tiempo se unió Lola Robles Moreno, también española, feminista, filóloga y escritora. En algún momento la biblioteca quedó repleta. Mediavilla también compró libros por su cuenta. Había textos de escritoras españolas como María Laffitte, Emilia Pardo Bazán, Carmen Bravo-Villasante, Lidia Falcón, entre otras obras del siglo XVIII, XIX y XX, muchas de las cuales son imposibles de conseguir hoy.

Con las uñas
“La mujer no ha podido ser nunca ella misma, su ser ha sido deformado por milenios de predominio varonil; pero hoy, en proceso de adaptación a su nueva vida, representa para el porvenir una fuerza desconocida que empieza a entrar en juego por primera vez en la vida". Estas palabras en la solapa de La secreta guerra de los sexos, de María Laffitte, hablaban del movimiento que surgía desde 1948. Eran voces poderosas que influían en muchas jóvenes que empezaban a despertar. Por eso el trabajo de Mediavilla y Robles fue tan valioso, reunieron textos que permitían que el mundo abriera los ojos y pensara que las cosas podían ser diferentes.

La biblioteca era una asociación no lucrativa, así que ellas recibían donaciones para comprar libros y realizar talleres y conferencias a través de las cuales difundían el pensamiento feminista. Querían trascender su función pedagógica y contribuir de manera pragmática a la visibilización y la eliminación del machismo en la sociedad. En la actualidad tienen más de 30.000 ejemplares entre los que se encuentran estudios y ensayos feministas, femeninos y misóginos, biografías, ponencias, revistas, carteles, folletos, sellos y cómics, entre otros. “Aquí se conserva nuestra memoria: la historia de las mujeres”, le contó Robles a El País.

En 2006, la biblioteca fue donada al Instituto de la Mujer y desde enero de 2012 la mayoría de textos se encuentra en el Museo del Traje (los demás están guardados en depósitos a los que pueden acceder los interesados). Mediavilla y Robles fueron desalojadas y tuvieron que recurrir a esta opción para que el trabajo de tantos años no fuera en vano y para seguir apoyando las luchas femeninas, que aún tienen un largo camino por recorrer. A pesar de haber perdido su espacio, todavía guardan la esperanza de conseguir un lugar propio. Siguen reuniendo libros y prefieren que estén allí, en sus manos y preservados como tesoros, que olvidados en rincones oscuros en bibliotecas a las que ideológicamente no pertenecen.