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jueves, 10 de enero de 2019

#hemeroteca #inmemoriam | Murió “el científico del amor”, Fernando Aiuti

Imagen: La Voz / El beso de Rosaria Iardino y Fernando Aiuti
Murió “el científico del amor”, Fernando Aiuti.
El reconocido inmunólogo italiano fue quien comprobó que el virus de sida no se contagia a través de los besos.
La Voz, 2019-01-10
https://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/murio-cientifico-del-amor-fernando-aiuti

En las últimas horas se conoció la muerte del médico inmunólogo Fernando Aiuti, conocido como “el científico del amor” luego de haber comprobado que el virus del sida no se transmite a través de los besos.

Aiuti desafió a lo que por entonces afirmaba la Organización Mundial de la Salud, y en 1991 besó a Rosaria Iardino, una joven con sida, para reforzar que la enfermedad no podía transmitirse a través de la saliva.

Aiuti estaba internado en el hospital Gemelli, de Roma, por una cardiopatía isquémica grave, y el miércoles murió tras caer de una escalera en el centro de salud.

El médico tenía 83 años, y falleció por las complicaciones derivadas de su caída, aunque la cardiopatía lo tenía internado desde hace tiempo, según reseña el portal TN.

"Ha muerto Fernando Aiuti, mi hombre del beso, gran inmunólogo y hombre, con él he discutido tantísimas veces... Recordando al hombre y al profesor, no puedo hacer otra cosa que agradecerle su enorme contribución a la lucha contra el sida", escribió en Twitter Iardino.

La ministra de sanidad italiana Giulia Grillo también reconoció la trayectoria de Aiuti: “La muerte de Fernando Aiuti, referencia mundial en la lucha contra el sida, me entristece mucho. Estoy segura que su gran compromiso vivirá a través de la Asociación Nacional por la Lucha contra el Sida”, escribió.

sábado, 21 de julio de 2018

#hemeroteca #transexualidad #testimonios | Milena, la profesora trans que da clases en cuatro escuelas

Imagen: La Voz / Milena Moreno
Milena, la profesora trans que da clases en cuatro escuelas.
Mariana Otero | La Voz, 2018-07-21

http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/milena-la-profesora-trans-que-da-clases-en-cuatro-escuelas

Es filósofa y docente desde hace 23 años. Comenzó su carrera con una imagen masculina, pero hace dos años cambió su identidad. Sus alumnos la respetan. Cree que la gente se incomoda frente a personas transexuales porque se ve a obligada a pensar sobre sí misma.

“La gente te ama o no te ama. Cuando tenés esta diferencia de tu cuerpo con tu identidad –llámese física, psíquica o emocional–, al otro le genera una reflexión y una incomodidad, porque se tiene que poner a pensar sobre sí mismo”.

De esta manera se presenta Milena Moreno (50), una mujer transexual con un hijo adolescente y docente en cuatro escuelas, cuando se le pide una definición sobre sí misma, su trabajo, sus alumnos y sobre el desafío de ser una profesora trans en Córdoba.

“Soy filósofa, profesora de Filosofía y maestra de grado. Me recibí cuando no era Milena, en el Garzón Agulla. Tengo una carrera docente, humanista”, dice.

En el bar Nacional, sobre calle Caseros, a pocos metros de la Compañía de Jesús, Milena pide un té de frutillas y se pone cómoda, dispuesta a hablar. Y, por qué no, a filosofar. Cuenta que las amigas la consideran una filósofa humanista que lleva la filosofía a lo que llama “el cotidiano emocional”.

Parte de la base de que, antes que racionales, los humanos somos seres sensibles. “Lo que te sensibiliza es lo que te cambia”, asegura.

Cuando tenía 7 años, la Milena de hoy todavía era Claudio, un pequeño con inquietudes que se animó a preguntarle a su mamá si era posible “cambiar de cuerpo”. A modo de respuesta, su madre, traductora de inglés, le pidió que fuera a jugar.

Aquel niño, da cuenta Milena, se sentía afuera. “No sólo me sentía así por la idea de pensar que tenía un cuerpo en el que no me hallaba, sino que me preguntaba por qué odiaba partes de mi cuerpo que no habían experimentado intimidad”, plantea.

Recuerda que jugaba a la pelota con los varones. “Iba obligado para que no hubiera conflictos familiares ni señalamiento social, que hoy sigue estando, aunque con menor intensidad. Era el mejor arquero, no quería ser el objeto que ya era, el objeto humano de la burla, del bullying o el comentario. Yo ya estaba en ese proceso tan conflictivo”, relata.

Para pasarla un poco mejor, a principios de los años ’80, de adolescente fue hippie. “Tenía pelo largo, me podía pintar los labios, usaba un mix de ropa, no te identificaban como hombre o mujer sino como un hippie sucio. No tenías conflicto de decir al otro: ‘No soy lo que usted piensa, soy otra cosa que todavía no sé. Por qué me iban a catalogar por algo que todavía no sabía qué era’”, reflexiona.

De Grecia a casa

Cursó el secundario en una escuela nocturna en una época muy dura, en la que intentó suicidarse. “No es fácil lidiar con todo lo que hay dentro tuyo, donde no hay palabras”, explica.

Ingresó al Seminario Mayor pero, pronto, desistió. Viajó a España y luego a Grecia, donde se recibió en la Facultad de Filosofía en la Universidad Nacional de Atenas. Allí, en la cuna de la filosofía, comenzó a vestirse y a vivir como mujer y hasta fue modelo publicitaria. “Fui la mujer más feliz del mundo”, asegura.

Regresó a Córdoba a cuidar a sus padres enfermos, se enamoró de Mercedes y tuvieron a Gregorio, hoy con 19 años. Los tres conviven como familia en una misma casa, aunque dejaron de ser pareja cuando el bebé tenía seis meses.

Milena remarca que mantuvo su condición de padre, no de madre y que durante un tiempo se compenetró en el rol de varón, dejado por mujeres que no lo entendían. “La del tanguero”, se ríe.

Actualmente tiene novia. “Estamos en este proceso de construir y deconstruir la imagen. Que no es fácil, pero ¿quién dijo que iba a ser fácil? Si todo fuera fácil, seríamos lo que soñamos”, piensa.

La transición

Este año, Milena cumple 23 años como docente y disfruta dando clases. “Sigo siendo docente por elección”, apunta.

Ingresó al sistema educativo con una imagen fuertemente masculina y vivió su transición de identidad sin demasiadas dificultades externas.

“El profesor de Filosofía Claudio Moreno aparecía con sombrero y pipa, traje y tiradores, pero con una percepción en el otro, sobre todo en la mujer, de un hombre que no existía”, sostiene Milena.

Pasaba horas conversando con otra mujer, escuchando, poniéndose en el lugar del otro. “Claudio tenía esa sensibilidad, que no cerraba. Me decían: ‘Sos diferente a los hombres’. Y es que, en verdad, no era hombre, en el sentido de ser varón”, cuenta.

La terapia psicológica lo ayudó a pensarse como mujer, esa identidad que había aparecido en la niñez y que vivió con plenitud en Europa. Aunque, en verdad, cree que más que una mujer transexual, es una persona andrógina.

“Cuando mis padres se enfermaron y tuve que bañarlos y cambiarlos, yo me recibí de hija. Porque eso lo hacen las hijas, no lo hacen los hijos”, sostiene.

Después de dos años, comenzó el tratamiento hormonal, y en 2016, le realizaron la cirugía para la extirpación de los testículos en una clínica privada de la ciudad de Córdoba. Luego, cambió su DNI.

“El día siguiente de la operación, cuando el médico me preguntó: ‘¿Estás feliz?’, le dije: ‘No estoy feliz, estoy en paz. Ya no necesito luchar tanto’”.

Cuatro realidades
Milena es profesora en cuatro escuelas, tres estatales y una privada. La Juan José Paso, de barrio Zumarán, el Instituto Integral Modelo (ex-Liceo de Señoritas), el Ipem 270 y el Cenma 215 en Villa Azalais oeste. “Tengo cuatro realidades sociales y educativas diferentes. Es lo que me nutre permanentemente”, sostiene. Ama su trabajo y, asegura, no ha tenido conflictos con sus alumnos.

Terminó el ciclo lectivo en 2016 con imagen masculina y en febrero del año siguiente, ingresó como mujer. El Ministerio de Educación acompañó a las escuelas en este proceso. Reunió a los directores de las instituciones, a los equipos de Educación Sexual Integral, al sexólogo de Milena y debatieron cómo trabajar su presencia en los colegios. “Fue muy fuerte y muy bello”, subraya.

En realidad, temía que su experiencia pudiera parecerse a la vivida, años atrás, por Verónica Giordano, la primera directora transexual de una secundaria de la ciudad de San Francisco, que se sometió a una cirugía de adecuación de sexo en 2011, y que sufrió numerosos traspiés en el sistema educativo.

“Cuando volví a dar clases fue una bienvenida muy ecléctica. Hubo profesores que me extrañaban como Claudio, hubo profesoras que estaban más animosas conmigo. Una profe me dijo: ‘Ni se te ocurra venir más linda que yo’… (se ríe). Todas esas cosas te muestran que el otro se ha tranquilizado en esta convulsión sobre tu vida. Cuando estás seguro de lo que sos, el otro no tiene posibilidad alguna de estar nervioso o incómodo”, plantea.

Milena sabe que hay gente que necesita tiempo para resolver sus propias historias personales, antes de sentarse a tomar un café con ella. “Cuando voy a dar una charla y la gente está expectante, siempre largo esto: ‘Están frente a Pampita, pero con la voz de Rony Vargas' y ahí derrito el hielo”, bromea.

domingo, 28 de mayo de 2017

#hemeroteca #bibliotecas #feminismo | Red de bibliotecas con perspectiva de género: Una valija llena de libros

Imagen: La Voz / Integrantes de la Red de Bibliotecas con perspectiva de Género
Red de bibliotecas con perspectiva de género: Una valija llena de libros.
En la provincia de Córdoba, hay una experiencia única: una red de bibliotecas populares que se unen para hacer circular libros sobre temas de género, para despertar conciencia. Como fue su primer encuentro.
Bibiana Fulcheri | La Voz, 2017-05-28
http://www.lavoz.com.ar/numero-cero/red-de-bibliotecas-con-perspectiva-de-genero-una-valija-llena-de-libros

"Me preguntan cómo surgió esto de la red de género y podría contar una cantidad de cosas que explicarían su nacimiento, pero ¿sabe qué? me gusta graficarlo con algo muy simple, saltó una chispita y se encendió un fogatón". Quien habla, de manera enfática y levantando los brazos para dimensionar el tamaño de ese fuego es Marta Sagadín, incansable educadora popular y pionera fundadora hace 19 años de la Biblioteca Juana Manuela Gorriti, especializada en temática de géneros, feminismos y documentación.

La biblioteca funciona en el garaje de su casa de barrio Pueyrredón y reúne colecciones variadas. No sólo de libros, también hay memorias documentales de todas las ediciones del Encuentro Nacional de Mujeres, desde los comienzos en 1986, además de textos que dan cuenta de leyes vinculadas con los derechos humanos de las mujeres (cupo femenino, aborto, salud reproductiva, violencia, entre otros temas).

Hace un año, Sagadín se encontró con Inés Ruiz, presidenta de la Biblioteca Vélez Sársfield, y mientras compartían la preocupación por el incremento de las situaciones de violencia contra las mujeres decidieron que había que ayudar a producir cambios reales. "Necesitábamos movilizarnos en cosas concretas, porque todo cambio supone modificar el accionar de la gente y eso no se logra de un día para el otro; es bien complejo ya que se involucran cuestiones culturales, sociales, económicas, políticas. Creemos que las bibliotecas están en lugares privilegiados para incidir y provocar acciones que favorezcan la equidad y atenúen las conductas violentas", añade.

La idea se cristalizó: en las biblioteca era necesario generar espacios específicos para publicaciones con perspectiva de género y hacer circular el material. "Apenas comentamos esta idea se fueron sumando voluntades y en poco tiempo fuimos 12 bibliotecas las que nos constituimos en una red. El primer hecho en conjunto fue hacer partir una 'valija viajera de género' que era la valija que usaba mi mamá para ir a Mar Chiquita a la que llenamos con libros, películas, documentos, folletos y juegos para talleres".

Primera reunión
Es un sábado por la mañana en la Biblioteca Popular de Barrio Talleres. Van llegando con "cositas para picar" y mate algunas integrantes de la Red de Bibliotecas con Perspectiva de Género. Es la primera reunión del año y despierta una ansiedad especial.

Nora Cid es la encargada de la "biblio" anfitriona, que funciona en un espacio ganado al otrora buffet del futbolero Club Vaqueros, donde ahora hasta la heladera de madera es receptáculo de libros. Se asoman de ahí y de los estantes algunos títulos ('Varones, género y subjetividad masculina'; 'Abuso sexual y malos tratos'; 'Cerebro de hombre, cerebro de mujer'). "Para nosotras es un orgullo haber crecido tanto, en aquella piecita húmeda del fondo resistimos durante muchos años", confiesa Nora mientras abre el orden del día de la reunión.

Entre las bibliotecarias están María Victoria Baudín y Elizabeth Viel, trabajadoras de la oficina de género de la Municipalidad de Colonia Caroya. "Venimos porque vimos en Canal 10 'Mujeres que mueven el mundo' y allí Marta Sagadín contó de este proyecto que nos encantó y queremos saber si podríamos unirnos con nuestras bibliotecas, hay tres en Caroya", cuentan.

Esta flamante red es única en el país y una de las pocas a nivel internacional. Reconoce como experiencia similar la llevada a cabo en San José de Costa Rica, para fortalecer aprendizajes libres de estereotipos de género, impulsada por el Instituto Nacional de las Mujeres que, alineado con la Unesco, sostiene que el apoyo a los procesos educativos es una de las funciones más importantes de las bibliotecas ya que pueden influir a favor del proceso para el logro de igualdad y equidad.

Entre los conceptos más interesantes de esta propuesta es la referida a "desmontar" el llamado "Curriculum oculto de género en la educación", el que subyace de manera implícita en la cultura y -por lo general- coloca a las mujeres en situaciones de discriminación y violencia.

La primera reunión de esta red deja en claro que su ampliación es un hecho y que pronto se vendrá el catálogo sistematizado con todos los títulos de la red. Hay pedidos comunitarios concretos de talleres sobre literatura y género y se acrecentarán las novedades bibliográficas. "Nos llamaron bibliotecas de Alta Gracia y de Los Aromos y sin conocernos personalmente ya las contamos entre las nuestras. De Salsipuedes nos pidieron la valija viajera de género y allí está hace unos meses. Después, pasa al neuropsiquiátrico de Córdoba", cuenta Sagadín.

"Aportaremos a la red un catálogo colectivo de todos los títulos con perspectiva de género –afirman Cristina Fuentes e Ivana Reinoso de la Biblioteca Julio Cortázar y Cispren– así el público en general puede consultarlo, saber qué hay y a dónde dirigirse a buscarlo. Conseguimos que una voluntaria mantenga el software".

En la lista de los títulos sugeridos para conseguir en las ferias de libros que cada una de ellas visiten, aparecen como imprescindibles: Simone de Beauvoir, Celia Amorós, Judith Butler, María Luisa Femenías, Clara Coria y Rita Segato, entre tantísimos más, a las que se suma un apartado con libros infanto juveniles con perspectiva de género.

Después de leer semejante listado de libros, una de las integrantes de la red cierra la reunión con una pregunta: "¿Y yo que hago si en la biblioteca me piden: '40 Sombras de Grey'? Despierta risas y aplausos.

La red
Integran esta Red de Bibliotecas con Perspectiva de Género: Biblioteca Popular Vélez Sársfield, Biblioteca Popular B. Talleres, Biblioteca Juana Manuela Gorriti, Biblioteca Popular Julio Cortázar, Biblioteca Popular Casa del Pueblo, Biblioteca Popular Alfonsina Storni, Biblioteca Popular Nelly Llorens, Centro Cultural Las Palmas, Biblioteca Centro Vecinal Alto Alberdi, Biblioteca DDHH Irma Ramaciotti, Biblioteca Popular Alta Gracia, Biblioteca Popular Los Aromos y Biblioteca Cispren. En Facebook, Red de Bibliotecas Populares con Perspectiva de Género Córdoba.