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martes, 14 de marzo de 2017

#hemeroteca #homofobia #cine | Malasia aplaza el estreno de ‘La Bella y la Bestia’

Imagen: Noticias de Gipuzkoa / Josh Gad interpreta a un LeFou gay
Malasia aplaza el estreno de ‘La Bella y la Bestia’.
De manera indefinida, por el contenido homosexual del personaje LeFou.
EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2017-03-14
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2017/03/14/sociedad/malasia-aplaza-el-estreno-de-la-bella-y-la-bestia

Las autoridades de Malasia han decidido aplazar "indefinidamente" el estreno en el país de la última adaptación de 'La Bella y la Bestia', una producción de Disney, informaron ayer los medios locales. Fuentes de The Walt Disney Co indicaron que el aplazamiento se debe a la necesidad de que el largometraje pase una revisión interna, según el diario malasio The Star.

El estreno en Malasia de 'La Bella y la Bestia', protagonizada por Emma Watson y Dan Stevens, estaba previsto para el próximo jueves día 16.

Rusia también se ha planteado prohibir esta adaptación dirigida por Bill Condon por el contenido homosexual que aporta al filme el personaje de LeFou, interpretado por Josh Gad. De hecho, un cine de Alabama ya ha anunciado que no proyectará el filme. 'La Bella y la Bestia' es la primera película de Disney en la que aparece un personaje gay.

Las autoridades malasias ya han prohibido en otras ocasiones alguna película o espectáculo, por su contenido. En 2014 la Comisión de Censura de Películas impidió, por ejemplo, la proyección en el país de Noé, de Darren Aronofsky, por considerar que la cinta era contraria a las normas del islam.

Josh Gad, el actor encargado de meterse en la piel de LeFou, el fiel compañero de Gastón, habló en Los Ángeles (California) durante el preestreno de la película y lamentó la polémica suscitada. "Que LeFou se cuestione su sexualidad es un elemento que añadió una complejidad realmente bonita al personaje", declaró a Efe. El actor aseguró también que "hay un momento precioso hacia el final de la película que hablará por sí mismo", un detalle que ya había mencionado Condon en Attitude Magazine.

El actor habló también con la revista People y lamentó que esto esté pasando precisamente con 'La Bella y la Bestia', cuyo eje central es "no juzgar a la gente por su fachada". O como dice la canción principal de la cinta: 'La belleza está en el corazón'. "Yo diría, que es una película de integración. Por eso no tiene sentido que se critique la escena en la que LeFou flirtea con Gaston, interpretado por Luke Evans", declaró Josh Gad.

Emma Watson, quien da vida a Bella, habló acerca de la polémica. "Creo que lo más fantástico de la interpretación de Josh, es que es muy sutil. Te preguntas, ¿idolatra a Gastón?, ¿está enamorado de Gastón?, ¿qué relación es esta? Y, para ser honesta, creo que es increíblemente sutil. No quiero que la gente vaya a ver la película pensando que hay una gran narrativa sobre eso. Es muy sutil y es como un juego hacer que la audiencia se pregunte, ¿lo es o no lo es? Es divertido. Me encanta esa ambigüedad".

Según Bill Condon, la historia original de la película de 1991 es una metáfora del sida, algo que se desconocía hasta ahora. Resulta que Howard Ashman, compositor de las letras de las canciones de la cinta, falleció por la enfermedad el mismo año en que se estrenó el filme.

martes, 1 de marzo de 2016

#hemeroteca #memoria | Las personas LGTB tienen que conocer su historia

Imagen: Google Imágenes / Howard Ashman
Las personas LGTB tienen que conocer su historia.
Lo mínimo que podemos hacer es recordar a quienes lucharon por nuestros derechos: garantizar que quienes en su momento fueron ignorados, demonizados o perseguidos acaben reivindicados por la historia.
Owen Jones / Traducido por Jaime Sevilla | El Diario, 2016-03-01
http://www.eldiario.es/theguardian/personas-LGTB-conocer-historia_0_489951740.html

¿Las personas LGTB conocemos nuestra historia? Aquí tenemos un buen ejemplo. El cantante Sam Smith, hay que decirlo, tiene una relación complicada con las redes sociales. Sí, las redes pueden ser un poco como ese oso que lucha contra Leonardo DiCaprio en ‘El Renacido’: despiadadas e implacables. Pero Smith no ha podido evitarlo. Cuando pareció descubrir el racismo por primera vez después de que un amigo recibiera insultos racistas –para acabar hablando más de sí mismo y de lo molesto que estaba–, Twitter no se alegró.

Su última metedura de pata ha sido usar su discurso de aceptación del Oscar para aventurar que era el primer hombre abiertamente gay en ganarlo –muy mal: merece la pena hacer al menos una búsqueda rápida en Google antes de dar un discurso delante de cientos de millones de personas–. Pero la cosa va a peor. Cuando le dijeron que el letrista (y hombre gay) Howard Ashman también ganó un Oscar, Smith respondió: "Debería conocerlo. Tendríamos que quedar". Ashman murió de sida en 1991.

Al guionista estadounidense Dustin Lance Black –sí, otro hombre gay ganador de un Oscar– tampoco le gustó el discurso de Smith, y le recriminó: "Si no tienes ni idea de quién soy, puede ser el momento de que dejes de enviar mensajes a mi prometido (Tom Daley)". Añadió de propina su propio discurso de aceptación del Oscar.

El mensaje resulta un poco embarazoso, pero Black apunta algo importante: "Conocer nuestra historia LGTBQ es importante. Caminamos sobre los hombros de innumerables hombres y mujeres valientes que nos abrieron el camino".

Esta es una reflexión fundamental: que las personas LGTB –que hemos sufrido milenios de persecuciones y prejuicios– caminamos sobre los hombros de gigantes, de personas que soportaron desgracias y sacrificios para conseguir los derechos y libertades que tenemos ahora. Para personas como, por ejemplo, Howard Ashman: ser un letrista consagrado y abiertamente gay fue considerablemente más duro de lo que es ahora, en especial en el momento álgido de la crisis del VIH/sida. Las personas como él facilitaron las cosas a quienes llegamos después, incluido Smith.

Smith está lejos de ser la única persona LGTB con escaso conocimiento de su propia historia. Los eventos de orgullo se han ido convirtiendo en fiestas de empresas y han relegado la política. Para muchas de las personas LGTB más jóvenes, bucear en Netflix y encontrar ‘Milk’ –el conmovedor ‘biopic’ que otorgó a Black su Oscar, centrado en el pionero político LGTB estadounidense Harvey Milk– puede ser su único acercamiento a los sacrificios del pasado.

No hay duda de que debemos recordar a los héroes del pasado –sean o no famosos–, por dos motivos. En primer lugar, porque lo mínimo que podemos hacer es recordar a quienes lucharon a ese precio por nuestros derechos y nuestras libertades: garantizar que quienes en su momento fueron ignorados, demonizados o perseguidos acaben reivindicados por la historia. Y en segundo lugar, porque eso nos alienta a continuar con su tradición de vencer cualquier forma de opresión y prejuicios, sea quien sea el perjudicado.

Por lo tanto, recordémoslos a todos: a las mujeres trans negras que se enfrentaron a policías cerrados de mente; a los activistas LGTB que apoyaron a los mineros británicos y les ayudaron a cambiar las actitudes del Partido Laborista y de los sindicatos; a Alan Turing, que ayudó a combatir a los nazis y fue premiado con la persecución; al activista gay por los derechos de los negros Bayard Rustin; y sí, a Howard Ashman. Son un recordatorio de que el cambio no viene dado, sino que se lucha por él. Y Smith no es el único que lo ha olvidado.

DOCUMENTACIÓN
Sam Smith deja Twitter tras las críticas por su discurso en los Oscar.

El cantante británico dejó la red social por los insultos que recibió al proclamarse por error la primera persona ‘abiertamente gay en recibir un Oscar’.
La Vanguardia, 2016-03-03
http://www.lavanguardia.com/gente/20160303/40167391034/sam-smith-twitter-criticas-oscar.html
Sam Smith, desconectado tras los Oscar.
El cantante abandona Twitter después de un aluvión de críticas por decir que era el primer ganador de un Oscar «abiertamente gay».
Javier Ansorena, 2016-03-03
http://www.abc.es/estilo/gente/abci-smith-desconectado-tras-oscar-201603030218_noticia.html
Sam Smith no es el primer artista abiertamente gay que gana el Oscar (pero casi).
El músico dedicó su premio a la comunidad LGTB.
Verne, El País, 2016-02-29
http://verne.elpais.com/verne/2016/02/29/articulo/1456735366_927290.html

sábado, 22 de noviembre de 2014

#hemeroteca #testimonios | Howard Ashman, el letrista Disney sin final feliz

Howard Ashman, el letrista Disney sin final feliz.
Triunfó como director teatral, productor, guionista y dramaturgo. Ganó 2 Oscar y murió a los 40 años. Su historia no fue un cuento de hadas.
Jesús Blanco López | Libertad Digital, 2014-11-22
http://www.libertaddigital.com/cultura/cine/2014-11-22/howard-ashman-el-letrista-disney-sin-final-feliz-1276534083/

Hace 25 años se estrenó ‘La Sirenita’, la película que con sus cuantiosos beneficios puso a Disney en una situación privilegiada. Un triunfo económico y también artístico gracias a personajes memorables y una espléndida partitura. Detrás de ella, el equipo formado por Alan Menken y Howard Ashman, consagrados meses después gracias a los dos Oscar de la Academia: uno para la música, otro para el inolvidable calipso ‘Under the sea’. Una noche feliz para ambos. Dos días después, Ashman anunciaba a su colega que padecía sida.

Para descubrir a Howard hay que viajar a Baltimore, populosa ciudad del estado de Maryland que vio nacer a John Waters y morir a Edgar Allan Poe. Hijo de un fabricante de conos de helado, ya de niño cumplía los tópicos del futuro artista: según palabras de su hermana, comenzó a escribir en cuanto supo sujetar un bolígrafo y a dirigir cuando supo transmitir sus exigencias a la gente. Descubrió el cine cuando acudió con su abuela a ver una película de Disney. Aspirante a dramaturgo, pasó por las universidades de Boston e Indiana. En su etapa como director artístico del WPA Theater de Nueva York estrenó sus primeras obras y conoció a Alan Menken, su mitad musical.

Primeros éxitos
Menken era un compositor neoyorquino con varias creaciones en cartera que nunca vieron la luz. Juntos lograron estrenar en 1979 ‘God bless you, Mr Rosewater’, basado en una novela de Kurt Vonnegut. El moderado éxito de la obra fue ampliamente superado por el de La pequeña tienda de los horrores tres años después. Convertida en clásico del off -Broadway -la versión low cost de los musicales americanos- y basada en el título de culto de serie B de 1960, este trabajo ya mostraba las que serían señas de identidad del dúo: cóctel de estilos melódicos, brillantes temas para villanos con personalidad –el sádico dentista y la planta carnívora protagonista, en este caso- y uso inteligente y moderno del coro, al estilo del teatro griego.

En 1986 se adaptó al cine, con guión de Ashman, y los avispados artistas añadieron una canción nueva que se coló entre las nominadas al Oscar, comenzando así su idílica relación con los Premios de la Academia.

Parte de su mundo
Tras estrenar la fallida obra ‘Smile’, con partitura de Marvin Hamlisch, y mientras componía un tema para ‘Oliver y su pandilla’, ya en los estudios Disney, oyó hablar del proyecto largamente acariciado de ‘La Sirenita’, el que iba a ser primer cuento de hadas de la compañía en 30 años. El letrista se introdujo de lleno, incluso como co-productor: la historia se planteó como un gran musical, dirigido también a un público adulto, con grandes figuras de Broadway escogidas por él mismo para prestar voz a los personajes.

En la fabulosa banda sonora brillaron los ritmos reggae y la poderosa ‘Part of your world’, balada interpretada por una sensual Ariel muy alejada de la romántica figura de Andersen. Tras la resaca de los Oscar, el de Baltimore anunciaba su enfermedad a su colaborador.

Ashman no fue un letrista maldito atormentado por su sexualidad, como Cole Porter o Lorenz Hart. Todo lo contrario: vivió su vida desarmarizado. En sus canciones no se habla de amores imposibles y relaciones frustradas, aunque sí hay una constante: la de personajes insatisfechos en un determinado ambiente. Los personajes de ‘La pequeña tienda de los horrores’ sueñan con escapar de una ciudad asfixiante. Ariel desea conocer otros mundos. Bella se ahoga en su pequeña aldea y se siente incomprendida.

En cualquier caso, el drama personal del autor comienza con su contagio del sida, en 1988, cuando la epidemia se encontraba en pleno apogeo. "Estaba aterrado de que lo descubrieran y le despidieran, o de que sus amigos no dejaran a sus hijos sentarse en sus rodillas", ha relatado Menken.

Aunque muy debilitado en poco tiempo, Howard no paró de trabajar: una vez más ejerciendo de letrista y productor –esta vez ejecutivo-, con ‘La bella y la bestia’ se superaron los logros alcanzados en el anterior largometraje. Con un espectacular sentido musical y números impresionantes – el ‘Be our guest’ que cantan en el castillo, un homenaje al music-hall francés, o la escena del antológico vals-, se benefició una vez más de las grandes aportaciones de Ashman.

Suya fue la idea de los objetos encantados parlantes, un hallazgo cómico y narrativo. La historia de amor de Bella y la bestia avanzaba a medida que su salud empeoraba, hasta el punto que gran parte de los animadores se trasladaron a su casa a trabajar. Más adelante solo pudo estar presente por teléfono: "Hazlo más al estilo Streisand", indicaba a la dobladora de Bella. La película está llena de metáforas sobre la enfermedad: los pétalos de la rosa marchita caen como gotas de sangre, y la bestia es presa de su aspecto exterior, de su cuerpo.

Fallecimiento y legado
No pudo ver terminada ‘La bella y la bestia’. Sus compañeros le visitaron tras el primer pase de prensa para transmitirle la buena impresión causada en la audiencia. El productor Don Hahn le dijo al despedirse: "Va a ser un gran éxito, ¿quién lo hubiera pensado?". "Yo", contestó Howard. Murió el 14 de marzo de 1991, apenas medio año antes que Freddy Mercury. La película volvió a triunfar en la gala de los Oscar: de nuevo música y canción, que recogieron Alan Menken y el arquitecto William P. Lauch, pareja del fallecido, a quien dedicó el galardón: "Howard y yo compartimos una casa y una vida juntos".

El proyecto musical de ‘Aladdín’ quedó truncado con la muerte del letrista. Se requirió a Tim Rice (‘Jesucristo Superstar’, ‘Evita’) para terminar la labor. Tres canciones escritas por Ashman sobrevivieron en el film: ‘Arabian nights’, ‘Friend like me’ y ‘Prince Ali’, estas dos últimas cantadas por el genio. Menken siguió explotando la fórmula del musical Disney hasta su agotamiento (‘Pocahontas’, ‘Hércules’, ‘El jorobado de Notre Dame’), probando con diferentes letristas pero sin alcanzar los niveles de excelencia de los inicios de los 90. Sus tres películas animadas con Howard saltaron a Broadway, con desigual éxito. Hace tan solo unos meses el compositor dedicaba la nominación al Tony por Aladdín a su añorado amigo.

En 2001 fue nombrado Leyenda Disney en el paseo de la fama de la factoría, en cuyo historial ultraconservador no termina de encajar alguien como él. Su legado: un buen puñado de canciones que se han cantado durante las últimas dos décadas en todo el mundo. No obstante, el mejor homenaje a su trabajo descansa al final de los títulos de crédito de ‘La Bella y la bestia’: "A nuestro amigo Howard, quien dio su voz a una sirena y su alma a una bestia. Te estaremos eternamente agradecidos".