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viernes, 25 de julio de 2025

#hemeroteca #lgtbi #violenciaintragenero | Carlos Pulpón: "Me repatea que el 'chemsex' se use para atacar al colectivo LGTBIQ+ como si los heteros no follaran drogados"

Carlos Pulpón //

Entrevista a Carlos Pulpón, intérprete y 'performer': "Me repatea que el 'chemsex' se use para atacar al colectivo LGTBIQ+ como si los heteros no follaran drogados"

Público conversa con el autor de ‘Bob o Nunca nadie. La questione del consenso’. Una obra editada por Holográfica Editorial que parte de su vivencia personal con la violencia sexual a manos de otro hombre.
María Martínez Collado | Público, 2025-07-25
https://www.publico.es/sociedad/me-repatea-chemsex-use-atacar-colectivo-lgtbiq-heteros-follaran-drogados.html

"En algún momento, todo se torció". Carlos Pulpón describe así, sin demasiados adornos, lo que le ocurrió: "A día de hoy no sé cómo referirme a aquello, típica experiencia que se mueve en una gama de grises". Y es justo en ese lugar incierto —de lo que no sabemos entender— donde nace su obra 'Bob o Nunca nadie. La questione del consenso'. Una pieza que es testimonio de un tema algo que a muchas les suena de cerca. 

—Esto me pasó. 
—Esto no sé cómo nombrarlo. 
—Esto necesito compartirlo. 

La obra, una mezcla de performance, conferencia y vivencia real, nació de un proceso profundamente personal, que el autor sufrió en primera persona. "Sentí una necesidad imparable de contar lo que me había pasado. De contárselo a mis amigas, en femenino, y a veces hasta a chicas a quienes apenas conocía. Buscaba entender", escribe Pulpón en el libro que resultó del proceso creativo, editado en Holográfica Editorial. No parece casualidad que las primeras orejas que le escucharon fueran femeninas. 

Él mismo reconoce con franqueza que esas conversaciones no solo fueron un modo de procesar lo suyo, sino también de abrir los ojos a lo que quizá no se había aproximado con tanta crudeza y consciencia antes: la violencia sexual. En su piel, la violencia sexual intragénero que vivió a manos de otro hombre a pesar de que al principio "la cita iba a pedir de boca". "Me sorprendió mucho ver que a todas las chicas con las que hablaba les había pasado algo así o peor", recuerda en las primeras páginas del texto. Y, así, lo que comenzó como un intento de entenderse fue, poco a poco, convirtiéndose en algo mayor. 

"Para mí lo importante no es lo que me pasa a mí, ni lo que me ha pasado a mí, ni cómo me siento yo con esto, sino que te pasa a ti. ¿Qué te ha pasado a ti? ¿Qué has hecho tú? ¿Que nos has hecho y qué nos pasa en conjunto? Eso es lo más importante. Una pregunta que se repite mucho, es: ¿qué nos pasa? Y es aposta. Es lo que me interesa", expresa el intérprete en conversación con Público. En este punto es cuando mejor se puede comprender en qué medida la cultura pop, muy presente en la obra de teatro de la mano de Twin Peaks, emerge como salvavidas para Pulpón. "A mí la cultura pop me ha salvado la vida", dice sin dudarlo. Entre otras razones debido a que ofrece la posibilidad de preguntarse: ¿por qué nos gusta lo que nos gusta? "No para cambiarlo necesariamente, sino porque te gusta realmente o porque es lo que se supone que tienes que hacer o lo que tú crees que se supone que tienes que hacer". 

Ese cuestionamiento se vuelve especialmente interesante en el contexto de lo marica, donde las prácticas sexuales —desde el BDSM hasta el ‘chemsex’— están atravesadas por códigos muy propios. "Un amigo me dijo una vez que nunca había visto el consentimiento mejor aplicado en la vida real que en una sauna", cuenta Pulpón. Si bien matiza que eso no significa ignorar que no hay violencias. Solo considerar que igual que no es oro todo lo que brilla, tampoco es homogéneo o un pozo sin fondo. Ejemplifica: "Conviene distinguir entre el uso problemático y el no problemático del ‘chemsex’, porque hay quien lo considera otra práctica sexual no normativa" y "me repatea que se use para atacar al colectivo como si los heteros no follaran drogados también". 

El lector o, en su caso y si se volviera a representar el espectador, no encontrará en la propuesta de Pulpón algo parecido a un ajuste de cuentas, sino abrir un espacio donde todo el mundo pueda mirarse a un espejo con muchas asperezas. Un espacio de generosidad donde las categorías fijas de víctima y victimario no tienen por qué ser las únicas, y que propone el gesto arrojador de asumir que las violencias sexuales son, como mínimo, un flujo continuo lleno de dolor, ambivalencias, dudas e inseguridades. 

Una de las frases más desarmantes del libro es cuando Bob Palmer, una de las interlogistas —el texto recoge una pluralidad de voces por el deseo de ampliar la perspectiva—, menciona: "Me violaron y no cambió mi vida. Me violaron y supe ponerme a salvo". Por muchos motivos. Uno, porque significa asumir que la marca de la violencia se inscribe en su caso en un cuerpo que, por ser leído como hombre, por ser marica, por estar atravesado por ese privilegio, pudo —de algún modo— flotar: "Parte de mis privilegios masculinos y de mi subjetividad marica me subieron a flote tras aquel invisible naufragio". No como provocación, más bien como una difícil reflexión sobre el lugar que cada quien ocupa. Sobre lo que protege y lo que vulnera, y cómo a veces esas dos cosas también conviven: "Ojalá poder socializar esta suerte no elegida de ser hombre, y poder lanzar certeros salvavidas a tantas y tantas agresiones que han sufrido las mujeres alrededor del mundo". 

Dos, porque da cuenta de la importancia de sentirse acuerpadas a la hora de amortiguar las violencias: "En ese momento formaba parte del Movimiento Marika de Madrid y esto a mí también me ayudó a crear mis cimientos políticos y los cimientos políticos de la pieza, porque la pieza tiene un posicionamiento político muy claro, como el antipunitivismo o la no esencialización de las personas". 

El propio proceso de buscar ayuda institucional fue, para él, un aprendizaje sobre todos los vacíos que existen en los abordajes de la violencia intragénero. Lo que le salió fue llamar a un teléfono de atención a mujeres víctimas de violencia sexual: "Fueron muy majas, pero también era un poco raro en una situación un poco violenta que llamara yo, que tampoco es que sea yo un hombre, ¿sabes? Pero entiendo que no es lo habitual". Los servicios asistenciales no siempre saben qué hacer con quien rompe los esquemas previstos, más en un tipo de violencia que por diferentes motivos, como es la influencia de modelos de masculinidad patriarcales aprehendidos y la homofobia, no está especialmente visibilizada. Así que pone el foco en las calles: "El trabajo que vale la pena no está ocurriendo en las bases, como siempre". 

Bajo el punto de vista de Pulpón, conviene tener en cuenta que "todas hemos mamado el machismo". De modo que dentro de las relaciones LGTBIQ+, especialmente las relaciones maricas, también se reproducen "roles más masculinos y otros más feminizados". Es decir, también existen asimetrías derivadas de la socialización de género que haya desarrollado cada quien. "En 'The Brutalist' se ve esto, ¿no? Hay una escena en la que el rico viola al protagonista para vengarse de él, para escarmentarlo. Tiene que ver con lo que se relaciona con lo femenino y con el machismo", piensa el artista. 

"Construir esta pieza fue difícil. Simplemente, creo que levanté un relato sincero de mi proceso de sanación o un testimonio de cómo hacerse una misma justicia por su mano, si puede hablarse de tal cosa. Esto es lo que yo necesité y supe hacer. Existen tantos relatos como árboles en un bosque (...) Confío en que le sirva de algo a alguien", termina el libro.

sábado, 24 de mayo de 2025

#hemeroteca #iglesia #mujeres | El lugar "subalterno" e "invisible" de las mujeres en la Iglesia: "No vamos a seguir calladas"

Una concentración del colectivo Revuelta de las Mujeres en la Iglesia //

El lugar "subalterno" e "invisible" de las mujeres en la Iglesia: "No vamos a seguir calladas"

"Es necesario que toda la Iglesia cambie, no solo las jerarquías", afirma la Asociación de Teólogas.
Raúl Bocanegra | Público, 2025-05-24
https://www.publico.es/sociedad/lugar-subalterno-e-invisible-mujeres-iglesia-seguir-calladas.html

Los techos de cristal para la mujer en la Iglesia católica podrían estar hechos perfectamente de un material más resistente, por ejemplo, de mármol, como el que se ha utilizado históricamente para algunas de las emblemáticas estatuas que adornan la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. La situación de la mujer dentro de la institución es hoy completamente "subalterna", expone a Público Margarita Pintos de Cea-Naharro, teóloga feminista.

"Las mujeres ocupan un lugar subalterno, invisible. No toman decisiones a ningún nivel. Ni eligen al párroco ni [son escuchadas] sobre cuestiones teológicas ni sobre leyes morales que afectan a su cuerpo. Por tanto, no son sujetos teológicos ni legales: no toman ningún tipo de decisión", expone Pintos.

La teóloga pone un ejemplo muy gráfico al respecto. En el cónclave, 100% masculino, que eligió al nuevo papa, León XIV, la teóloga cree que quienes "hacían la comida y lavaban la ropa" a los cardenales, eran "mayoritariamente" mujeres que estaban "trabajando para esos hombres". "Ese es un elemento muy claro de cómo la Iglesia utiliza a las mujeres. Trabajan para ellos y además las invisibilizan", reflexiona.

El catolicismo tiene en España una base social compuesta mayoritariamente de mujeres. El 64,3% de las mujeres se declaran religiosas —un 33,9% afirma no ser una persona religiosa— por un 53,4% de los hombres —el 44,4% dice no ser religioso—.

"El porcentaje de mujeres que se consideran religiosas es notablemente más alto que de hombres para todos los grupos de edad. Las mayores diferencias entre los sexos se dan en el ateísmo, con mayor representación de los hombres, y, en el grupo de los que son considerados practicantes del catolicismo, con mayor presencia de mujeres", recoge la Fundació Ferrer i Guàrdia, en su último informe llamado Laicidad en cifras 2025.

Las mujeres no pintan hoy apenas nada en la jerarquía y la toma de decisiones es cosa de hombres. Para la filósofa y teóloga Montserrat Escribano, presidenta de la Asociación de Teólogas Españolas, es necesaria "una Iglesia que no vaya ligada siempre a varones y a varones ordenados".

"Es necesario —añade Escribano, en conversación con Público— que toda la Iglesia cambie, no solo las jerarquías, que es lo evidente. Si queremos tener una Iglesia que sea mucho más representativa, no se pueden seguir estableciendo esas separaciones en cuanto a toma de decisiones y de entender la propia religiosidad".

"Debemos caminar hacia una total representatividad dentro de la Iglesia, los derechos eclesiales no están conseguidos. En el último de los sínodos, ha sido la primera vez que las mujeres han podido votar. Estamos en 2025 y debería ser una cuestión habitual que en cualquier lugar que la Iglesia tome una decisión importante, debe haber mujeres", agrega Escribano.

Durante el pontificado de Francisco, se produjeron algunos gestos, pero claramente "insuficientes", a juicio de Escribano. "Planteó cambios muy significativos por su propia manera de ser, pero también porque él era un hombre acostumbrado a trabajar con mujeres. Eso hizo que tuviera una relación distinta con las mujeres y puso mujeres en lugares más destacados de la jerarquía vaticana".

Escribano señala a Público que el nuevo papa, León XIV, va a seguir los pasos de Francisco en una cuestión que considera relevante: "La Iglesia ha heredado algo que Francisco puso sobre la mesa, la Iglesia sinodal, esto es, todas las personas tenemos que ser escuchadas, tenemos la capacidad de iniciar un diálogo y de abordar las cuestiones que sean necesarias. Es una gran revolución si nos lo tomamos de verdad en serio".

"No es únicamente —abunda— que tengamos que conseguir determinadas cuestiones, desde perspectivas feministas, sino cómo caminar de un modo sinodal sobre esas cuestiones, que nos mueven a muchas personas. Si en el feminismo social ya es complicado, también lo va a ser dentro de la Iglesia".

Derechos de la mujer
"El papel de la mujer en la Iglesia debe ser el que ella quiera. No tenemos que esperar a que nos digan: ‘Ya puede ordenarse’", afirma Pintos. "Las mujeres —remacha Escribano— estamos en otros espacios ya. Si no tenemos espacios, veremos qué es lo que sucede. No estamos dispuestas a seguir callando. Hay una afirmación de San Pablo, que ha tenido mucho éxito: que las mujeres en la Iglesia callen. Pues ya no estamos dispuestas a seguir [así]. Está sacada de contexto, no lo justifico para nada, se ha utilizado esa afirmación paulina como [argumento de autoridad], pero las mujeres no estamos dispuestas a callar".

Hay debates hoy, como el del aborto, que en la Iglesia están prácticamente cerrados en una dirección que afecta directamente a los derechos de las mujeres. "Quiero que mi manera de hacer teología influya y si hablo sobre el aborto, no me silencie. Eso, la visión sobre el aborto, forma parte de la doctrina del derecho canónico. La única manera de cambiar eso o por lo menos quitarlo es en un concilio", argumenta Pintos.

"Es un tema muy complicado de abordar, porque [la jerarquía] mantiene una postura de que el aborto es algo no deseado", expone Escribano. "En el mundo en que vivimos —reflexiona— es necesario atender al propio hecho del aborto y abordar las razones que transitan hacia esas opciones, atender a las razones sociales, cómo vivimos en este sistema que mata la vida. Si mata la vida, significa también que muchas mujeres no tienen espacio, ni un trabajo decente, ni viviendas. Las mujeres son las que están también en espacios de trata, de prostitución, habitan entornos muy complicados. Tiene que haber un debate mucho más profundo".

"Aborto, sí, aborto, no, es una simpleza. [Ahí tenemos] el propio hecho de las maternidades. No es lo mismo la maternidad en algunos espacios de Europa que en Uganda, con la guerra o en la Franja de Gaza. La Iglesia es universal y también tiene que ver diferentes formas de comprensión acerca de todas", señala Escribano.

En los últimos tiempos han surgido movimientos, aún incipientes, y que tienen que coger vuelo, como la Revuelta de Mujeres en la Iglesia. "Teniendo ese papel subalterno que quieren dar a las mujeres desde la cúpula de la Iglesia, hay toda una corriente subterránea que trabaja y hace sus cosas a nivel internacional y esto en algún momento va a emerger, primero porque no va a haber sacerdotes", expone Pintos. En efecto, en el seminario hay ahora menos de mil, según los datos de la Conferencia Episcopal, y la Iglesia católica está en un proceso, sostenido en el tiempo de pérdida de efectivos.

"La revolución se hace desde abajo, No creo en una Iglesia piramidal, en una Iglesia de varones o mujeres debidamente ordenados. Creo en una comunidad de personas seguidoras de Jesús que organizan su manera de vivir en torno al evangelio. Es una visión personal, muy en consonancia de comunidades de base", afirma Pintos.

"La revuelta —analiza Escribano— se establece de una manera muy asamblearia y tiene conexiones con grupos europeos y se van haciendo en cada ciudad. Somos Iglesia y queremos aportar otro tipo de espacios y formas. Se reivindica también eso, la falta de acceso a todos los sacramentos a los que pueden acceder los varones. Por primera vez, las mujeres están movilizándose y eso hace que ellos también se tengan que movilizar. Y no es siempre de arriba para abajo: creemos en esos movimientos asamblearios, una manera sinodal de poder hacer las cosas".

El patriarcado en la Iglesia católica tiene hondas y profundas raíces, en parte relacionadas con la representación de la divinidad como un hombre. "No siempre dios ha sido varón", zanja Pintos. "Desde el Antiguo Testamento, hay distintos nombres de dios, que dependen mucho del momento histórico en el que se escribe el texto y por eso varía el nombre de dios". Luego, cita a Mary Daly, filósofa feminista y teóloga, que ya discutió estos planteamientos machistas y patriarcales y ya planteó la idea a combatir de que "si dios es varón, el varón es dios".

Otras maneras de pensar se van abriendo paso: "La teología feminista le ha dado la vuelta [a esa representación de dios como hombre] y se ha puesto en evidencia que sea la mayoritaria o la única. Se ha tratado de entender por qué ha sido así: respondía a patrones culturales y formas androcéntricas. Las mujeres teólogas producen teologías distintas. También tiene que ver cómo se han entendido los textos, se ha hecho una interpretación muy sesgada sin tener en cuenta ningún criterio de género", afirma Escribano.

"Esto pasa —agrega Escribano— en el mundo artístico y también pasa de igual manera en el mundo litúrgico. Lo hemos visto incluso en las celebraciones, en el entierro cómo se ha acompañado al cuerpo de Francisco, cómo ha sido la misa de inicio del pontificado de León XIV, las mujeres solo acompañan, no están al mismo nivel ni en el mismo espacio litúrgico".

Lucha contra la cultura patriarcal
Hay una cuestión que emerge, a la vista de la evidente discriminación: ¿Tiene el Estado algo que decir, algo que legislar, habida cuenta de que la Iglesia católica es una institución que, en parte, se financia cada año con impuestos? Entre las juristas se ha planteado, en efecto, el debate.

Así lo plantea, por ejemplo, la profesora María José Guzmán Parejo, en un trabajo —publicado en la revista de Derecho de la UNED—titulado ‘¿Mujer, pluralismo religioso e igualdad de género?: desafío jurídico en el siglo XXI en España’: "Los conflictos entre las religiones y los derechos de las mujeres no son recientes. Es más, la lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres es, en sí misma, una lucha en contra de la cultura patriarcal que domina todas las sociedades y la mayor parte de las religiones del mundo y es por ello que las contradicciones entre lo que se observa en las prácticas religiosas y los reclamos por los derechos de las mujeres han sido, son y seguirán siendo una constante".

Sin embargo, hoy, "la mayoría considera que, como regla general, el Estado habida cuenta la autonomía institucional de la Iglesia católica, no puede inmiscuirse en la infraestructura y gestión de esta sobre el acceso de la mujer a cargos eclesiásticos en condiciones de igualdad al hombre, y por tanto no están obligadas a organizarse de modo democrático salvo, y de ahí viene la excepción, que por una necesidad social imperiosa, el Estado debiera revertir esa situación. En esa reversión excepcional se sitúan quienes pretenden una modificación legislativa que evite prácticas discriminatorias, y en ese deseado marco normativo debe reconocerse, respetar y proteger la dignidad de la mujer". Así lo recoge la misma Guzmán Parejo, citando a la profesora de Derecho Eclesiástico del Estado, Paz Fernández-Rivera González en otro estudio, posterior, este llamado ‘La mujer y su posible discriminación en el contexto de la diversidad religiosa del postsecularismo español desde el punto de vista jurídico’ y publicado en la revista de Ciencias de las religiones de la Complutense.

#hemeroteca #iglesia #mujeres | El lugar "subalterno" e "invisible" de las mujeres en la Iglesia: "No vamos a seguir calladas"

Montserrat Escribano, presidenta de la Asociación de Teólogas Españolas //

El lugar "subalterno" e "invisible" de las mujeres en la Iglesia: "No vamos a seguir calladas"

"Es necesario que toda la Iglesia cambie, no solo las jerarquías", afirma la Asociación de Teólogas.
Raúl Bocanegra | Público, 2025-05-24
https://www.publico.es/sociedad/lugar-subalterno-e-invisible-mujeres-iglesia-seguir-calladas.html 

Los techos de cristal para la mujer en la Iglesia católica podrían estar hechos perfectamente de un material más resistente, por ejemplo, de mármol, como el que se ha utilizado históricamente para algunas de las emblemáticas estatuas que adornan la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. La situación de la mujer dentro de la institución es hoy completamente "subalterna", expone a Público Margarita Pintos de Cea-Naharro, teóloga feminista.

"Las mujeres ocupan un lugar subalterno, invisible. No toman decisiones a ningún nivel. Ni eligen al párroco ni [son escuchadas] sobre cuestiones teológicas ni sobre leyes morales que afectan a su cuerpo. Por tanto, no son sujetos teológicos ni legales: no toman ningún tipo de decisión", expone Pintos.

La teóloga pone un ejemplo muy gráfico al respecto. En el cónclave, 100% masculino, que eligió al nuevo papa, León XIV, la teóloga cree que quienes "hacían la comida y lavaban la ropa" a los cardenales, eran "mayoritariamente" mujeres que estaban "trabajando para esos hombres". "Ese es un elemento muy claro de cómo la Iglesia utiliza a las mujeres. Trabajan para ellos y además las invisibilizan", reflexiona.

El catolicismo tiene en España una base social compuesta mayoritariamente de mujeres. El 64,3% de las mujeres se declaran religiosas —un 33,9% afirma no ser una persona religiosa— por un 53,4% de los hombres —el 44,4% dice no ser religioso—.

"El porcentaje de mujeres que se consideran religiosas es notablemente más alto que de hombres para todos los grupos de edad. Las mayores diferencias entre los sexos se dan en el ateísmo, con mayor representación de los hombres, y, en el grupo de los que son considerados practicantes del catolicismo, con mayor presencia de mujeres", recoge la Fundació Ferrer i Guàrdia, en su último informe llamado ‘Laicidad en cifras 2025’.

Las mujeres no pintan hoy apenas nada en la jerarquía y la toma de decisiones es cosa de hombres. Para la filósofa y teóloga Montserrat Escribano, presidenta de la Asociación de Teólogas Españolas, es necesaria "una Iglesia que no vaya ligada siempre a varones y a varones ordenados".

"Es necesario —añade Escribano, en conversación con Público— que toda la Iglesia cambie, no solo las jerarquías, que es lo evidente. Si queremos tener una Iglesia que sea mucho más representativa, no se pueden seguir estableciendo esas separaciones en cuanto a toma de decisiones y de entender la propia religiosidad".

"Debemos caminar hacia una total representatividad dentro de la Iglesia, los derechos eclesiales no están conseguidos. En el último de los sínodos, ha sido la primera vez que las mujeres han podido votar. Estamos en 2025 y debería ser una cuestión habitual que en cualquier lugar que la Iglesia tome una decisión importante, debe haber mujeres", agrega Escribano.

Durante el pontificado de Francisco, se produjeron algunos gestos, pero claramente "insuficientes", a juicio de Escribano. "Planteó cambios muy significativos por su propia manera de ser, pero también porque él era un hombre acostumbrado a trabajar con mujeres. Eso hizo que tuviera una relación distinta con las mujeres y puso mujeres en lugares más destacados de la jerarquía vaticana".

Escribano señala a Público que el nuevo papa, León XIV, va a seguir los pasos de Francisco en una cuestión que considera relevante: "La Iglesia ha heredado algo que Francisco puso sobre la mesa, la Iglesia sinodal, esto es, todas las personas tenemos que ser escuchadas, tenemos la capacidad de iniciar un diálogo y de abordar las cuestiones que sean necesarias. Es una gran revolución si nos lo tomamos de verdad en serio".

"No es únicamente —abunda— que tengamos que conseguir determinadas cuestiones, desde perspectivas feministas, sino cómo caminar de un modo sinodal sobre esas cuestiones, que nos mueven a muchas personas. Si en el feminismo social ya es complicado, también lo va a ser dentro de la Iglesia".

Derechos de la mujer
"El papel de la mujer en la Iglesia debe ser el que ella quiera. No tenemos que esperar a que nos digan: ‘Ya puede ordenarse’", afirma Pintos. "Las mujeres —remacha Escribano— estamos en otros espacios ya. Si no tenemos espacios, veremos qué es lo que sucede. No estamos dispuestas a seguir callando. Hay una afirmación de San Pablo, que ha tenido mucho éxito: que las mujeres en la Iglesia callen. Pues ya no estamos dispuestas a seguir [así]. Está sacada de contexto, no lo justifico para nada, se ha utilizado esa afirmación paulina como [argumento de autoridad], pero las mujeres no estamos dispuestas a callar".

Hay debates hoy, como el del aborto, que en la Iglesia están prácticamente cerrados en una dirección que afecta directamente a los derechos de las mujeres. "Quiero que mi manera de hacer teología influya y si hablo sobre el aborto, no me silencie. Eso, la visión sobre el aborto, forma parte de la doctrina del derecho canónico. La única manera de cambiar eso o por lo menos quitarlo es en un concilio", argumenta Pintos.

"Es un tema muy complicado de abordar, porque [la jerarquía] mantiene una postura de que el aborto es algo no deseado", expone Escribano. "En el mundo en que vivimos —reflexiona— es necesario atender al propio hecho del aborto y abordar las razones que transitan hacia esas opciones, atender a las razones sociales, cómo vivimos en este sistema que mata la vida. Si mata la vida, significa también que muchas mujeres no tienen espacio, ni un trabajo decente, ni viviendas. Las mujeres son las que están también en espacios de trata, de prostitución, habitan entornos muy complicados. Tiene que haber un debate mucho más profundo".

"Aborto, sí, aborto, no, es una simpleza. [Ahí tenemos] el propio hecho de las maternidades. No es lo mismo la maternidad en algunos espacios de Europa que en Uganda, con la guerra o en la Franja de Gaza. La Iglesia es universal y también tiene que ver diferentes formas de comprensión acerca de todas", señala Escribano.

En los últimos tiempos han surgido movimientos, aún incipientes, y que tienen que coger vuelo, como la Revuelta de Mujeres en la Iglesia. "Teniendo ese papel subalterno que quieren dar a las mujeres desde la cúpula de la Iglesia, hay toda una corriente subterránea que trabaja y hace sus cosas a nivel internacional y esto en algún momento va a emerger, primero porque no va a haber sacerdotes", expone Pintos. En efecto, en el seminario hay ahora menos de mil, según los datos de la Conferencia Episcopal, y la Iglesia católica está en un proceso, sostenido en el tiempo de pérdida de efectivos.

"La revolución se hace desde abajo, No creo en una Iglesia piramidal, en una Iglesia de varones o mujeres debidamente ordenados. Creo en una comunidad de personas seguidoras de Jesús que organizan su manera de vivir en torno al evangelio. Es una visión personal, muy en consonancia de comunidades de base", afirma Pintos.

"La revuelta —analiza Escribano— se establece de una manera muy asamblearia y tiene conexiones con grupos europeos y se van haciendo en cada ciudad. Somos Iglesia y queremos aportar otro tipo de espacios y formas. Se reivindica también eso, la falta de acceso a todos los sacramentos a los que pueden acceder los varones. Por primera vez, las mujeres están movilizándose y eso hace que ellos también se tengan que movilizar. Y no es siempre de arriba para abajo: creemos en esos movimientos asamblearios, una manera sinodal de poder hacer las cosas".

El patriarcado en la Iglesia católica tiene hondas y profundas raíces, en parte relacionadas con la representación de la divinidad como un hombre. "No siempre dios ha sido varón", zanja Pintos. "Desde el Antiguo Testamento, hay distintos nombres de dios, que dependen mucho del momento histórico en el que se escribe el texto y por eso varía el nombre de dios". Luego, cita a Mary Daly, filósofa feminista y teóloga, que ya discutió estos planteamientos machistas y patriarcales y ya planteó la idea a combatir de que "si dios es varón, el varón es dios".

Otras maneras de pensar se van abriendo paso: "La teología feminista le ha dado la vuelta [a esa representación de dios como hombre] y se ha puesto en evidencia que sea la mayoritaria o la única. Se ha tratado de entender por qué ha sido así: respondía a patrones culturales y formas androcéntricas. Las mujeres teólogas producen teologías distintas. También tiene que ver cómo se han entendido los textos, se ha hecho una interpretación muy sesgada sin tener en cuenta ningún criterio de género", afirma Escribano.

"Esto pasa —agrega Escribano— en el mundo artístico y también pasa de igual manera en el mundo litúrgico. Lo hemos visto incluso en las celebraciones, en el entierro cómo se ha acompañado al cuerpo de Francisco, cómo ha sido la misa de inicio del pontificado de León XIV, las mujeres solo acompañan, no están al mismo nivel ni en el mismo espacio litúrgico".

Lucha contra la cultura patriarcal
Hay una cuestión que emerge, a la vista de la evidente discriminación: ¿Tiene el Estado algo que decir, algo que legislar, habida cuenta de que la Iglesia católica es una institución que, en parte, se financia cada año con impuestos? Entre las juristas se ha planteado, en efecto, el debate.

Así lo plantea, por ejemplo, la profesora María José Guzmán Parejo, en un trabajo —publicado en la revista de Derecho de la UNED—titulado ‘¿Mujer, pluralismo religioso e igualdad de género?: desafío jurídico en el siglo XXI en España’: "Los conflictos entre las religiones y los derechos de las mujeres no son recientes. Es más, la lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres es, en sí misma, una lucha en contra de la cultura patriarcal que domina todas las sociedades y la mayor parte de las religiones del mundo y es por ello que las contradicciones entre lo que se observa en las prácticas religiosas y los reclamos por los derechos de las mujeres han sido, son y seguirán siendo una constante".

Sin embargo, hoy, "la mayoría considera que, como regla general, el Estado habida cuenta la autonomía institucional de la Iglesia católica, no puede inmiscuirse en la infraestructura y gestión de esta sobre el acceso de la mujer a cargos eclesiásticos en condiciones de igualdad al hombre, y por tanto no están obligadas a organizarse de modo democrático salvo, y de ahí viene la excepción, que por ‘una necesidad social imperiosa’, el Estado debiera revertir esa situación. En esa reversión excepcional se sitúan quienes pretenden una modificación legislativa que evite prácticas discriminatorias, y en ese deseado marco normativo debe reconocerse, respetar y proteger la dignidad de la mujer". Así lo recoge la misma Guzmán Parejo, citando a la profesora de Derecho Eclesiástico del Estado, Paz Fernández-Rivera González en otro estudio, posterior, este llamado ‘La mujer y su posible discriminación en el contexto de la diversidad religiosa del postsecularismo español desde el punto de vista jurídico’ y publicado en la revista de Ciencias de las religiones de la Complutense.

sábado, 17 de mayo de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #futbol | Actitudes LGTBI+fóbicas enturbian el ascenso del Orioko a División de Honor

Aiert actuando en PakaFest, 2025-05-10 //

Actitudes LGTBI+fóbicas enturbian el ascenso del Orioko a División de Honor 
Un grupo de aficionados, entre los que se identificó a un jugador del equipo de fútbol, arrancaron pancartas de una fiesta por los derechos y la integración del colectivo LGTBIQ+
Pedro Amundarain | Noticias de Gipuzkoa, 2025-05-17

https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/gipuzkoa/bertan/2025/05/17/actitudes-lgtbi-fobicas-enturbian-ascenso-orioko-pakak-9645522.html 

El pasado sábado, 10 de mayo, Orio fue escenario de dos celebraciones que, aunque muy distintas, coincidieron en tiempo y en lugar. Lo que comenzó como un día festivo terminó con momentos tensos: pancartas arrancadas, gritos contra el colectivo LGTBIQ+, insultos en plena calle y la fachada de la casa de mujeres Saregile fue manchada con escupitajos.

Por un lado, el colectivo transmaribibollo Orioko Pakak organizó el PakaFest, una jornada pensada para celebrar con orgullo la diversidad y visibilizar las luchas del colectivo LGTBIQ+. Música, color reivindicación... un ambiente festivo pero con mensaje. Una fiesta para mostrarse sin miedo y compartir con el pueblo una forma diferente de vivir, sentir y estar con orgullo.

Al mismo tiempo, el equipo masculino senior de Orioko Futbol Taldea lograba otro hito importante. Y es que, ascendieron a la División de Honor. Esta gesta deportiva encendió la euforia en el campo y rápidamente se trasladó a las calles.

No acabó bien
Ya entrada la noche, mientras algunos seguían de fiesta, se vivieron momentos tensos que dejaron un sabor amargo. Un grupo de personas, algunas con bufandas del equipo, y entre ellas un jugador, arrancó pancartas colocadas por el PakaFest y otras en apoyo al colectivo LGTBIQ+. Lo hicieron en uno de los accesos al pueblo, gritando "PakaFest ez".

Unas vecinas del movimiento feminista que regresaban del festival presenciaron lo ocurrido y se enfrentaron verbalmente al grupo. Poco después, tres de ellas intentaban recolocar una de las pancartas cuando fueron recibidas con silbidos e insultos desde una zona de bares cercana. Eran señales claras de rechazo. Según confirma el Ayuntamiento oriotarra, "todo quedó grabado en un vídeo".

Aún hubo más
Esa misma noche, la puerta de la casa de Saregile, Emakumeen Etxea, apareció manchada con escupitajos. Un acto que, más allá del daño físico, tuvo una fuerte carga simbólica.

Dos días después, Orioko Pakak difundió un comunicado en redes sociales denunciando lo sucedido. Aunque no mencionaban al club de fútbol de forma explícita, la tensión estaba servida. El equipo recibió mensajes privados, uno desde la cuenta oficial de Saregile y otro, escrito por una integrante de Pakak, en los que se les señalaba como responsables directos de lo ocurrido.

Esa situación encendió los ánimos dentro del club de fútbol, ya que sentían que se les estaba acusando sin pruebas. Por eso, horas más tarde, decidieron hacer pública su versión mediante otro comunicado.

Actuación del Ayuntamiento
Viendo que la cosa no terminaba e incluso iba a más, el Ayuntamiento de Orio actuó con rapidez y convocó reuniones con ambas partes. La idea era calmar los ánimos, aclarar lo sucedido y tratar de reconducir el clima hacia uno "más sano y respetuoso".

Este viernes, el Ayuntamiento de Orio, el colectivo Pakak y el Orioko Futbol Taldea lanzaron un comunicado conjunto en el que no dejan lugar a dudas: condenan de forma rotunda la retirada de pancartas, los insultos y el ataque a la Emakumeen Etxea. Lo califican como un "ataque grave contra la libertad de expresión y una muestra evidente de LGTBIfobia. Una posición compartida que, más allá de las diferencias o tensiones previas, busca mandar un mensaje claro y contundente: "en Orio, este tipo de comportamientos no tienen cabida".

Así las cosas, se comprometen a mantener una comunicación responsable, más humana y más cuidadosa. Por eso, "seguirán trabajando por un Orio más justo, más libre y más igualitario". Se puede obtener más información acerca del suceso en la página web del Ayuntamiento de Orio.

miércoles, 30 de abril de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #machismo #memoria | Máximo Huerta carga contra RTVE por su decisión de incluir mensajes de contexto en ‘Cine de barrio’: “Es ridículo absoluto”

Màxim Huerta en 'El programa de Ana Rosa' //

Máximo Huerta carga contra RTVE por su decisión de incluir mensajes de contexto en ‘Cine de barrio’: “Es ridículo absoluto”

El colaborador de ‘El programa de Ana Rosa’ no está de acuerdo con la advertencia que se pondrá en algunas películas del programa.
Mike Medianoche | Bluper, El Español, 2025-04-30
https://www.elespanol.com/bluper/20250430/maximo-huerta-carga-rtve-decision-incluir-mensajes-contexto-cine-barrio-ridiculo-absoluto/1003743738014_0.html

Varios rostros de Mediaset han mostrado su disconformidad con la decisión de 'Cine de Barrio' de incluir un mensaje para contextualizar sus películas antes de su emisión. Primero fue Manu Marlasca, al que respondió el propio presidente de RTVE José Pablo López, y ahora ha cargado contra la que fue su casa televisiva Máximo Huerta. Y es que para él la decisión que se ha tomado “es ridículo absoluto”.

Tal sentencia la ha soltado este miércoles durante la emisión de ‘El programa de Ana Rosa’, espacio que ha supuesto su regreso a la televisión y su reencuentro con la que fue su jefa, Ana Rosa Quintana. Y todo comenzó con un debate sobre una petición de animalistas para que Chayanne cambie la letra de su canción ‘Torero’.

“Esto es un poco de risa”, ha valorado el que fuese conductor de ‘A partir de hoy’, y que en los últimos años se ha volcado en su faceta de empresario con una librería, y que compagina con su pasión por la escritura. “Esto es como cuando en la Capilla Sixtina quisieron tapar los paquetes y las tetitas. Y le llamaron 'il braghettone', y cambió el curso cultural. Hacer de 'braghettone' es cutre e innecesario”, seguía relatando, y dejando claro que él es animalista. En concreto, ha sido PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales) quien quiere que el cantante de Puerto Rico renombre su tema como ‘Bombero’.

“Eso lo están haciendo ahora en otro canal, que ponen: esto se grabó en otro tiempo. En La 1 lo ponen ahora, en ‘Cine de barrio’, claro ¡Coño, claro! Y Las Meninas se pintaron en otra época. Es ridículo absoluto”, aseguraba el que fuese ministro de Cultura.

“Es ridículo, hay que respetar la libertad de expresión y lo que piensa cada persona”, le daba la razón Cristina Cifuentes, a su lado. Para Máximo, es importante “ser maduros” para entender de qué época vienen las creaciones artísticas. “Normalmente es blanco y negro, y no te das cuenta de que es de hace mucho tiempo”, apostillaba Ana Rosa Quintana sobre las películas, antes de que la tertulia comenzase a hablar de ‘Supervivientes’.

Fue este mismo mes de abril cuando RTVE anunció que en ‘Cine de Barrio’, siempre que se considere necesario, habrá un mensaje antes de la emisión de las películas que rece: “Las circunstancias contenidas en esta película se enmarcan en una época determinada y deben ser entendidas en el contexto social de dicha época”.

Esto se debe a que la Defensora del Espectador recibió quejas por algunas actitudes machistas que se ven en las películas de los sábados por la tarde. Y José Pablo López recogió el guante para, según le detalló a Manu Marlasca, “no banalizar la violencia física contra las mujeres, la homofobia o el perpetuamiento de roles machistas”.

lunes, 21 de abril de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #memoria | La España de 'Cine de Barrio'

El set del programa de RTVE 'Cine de Barrio'//

La España de 'Cine de Barrio'

Paco Tomás | Público, 2025-04-21

https://www.publico.es/opinion/columnas/espana-cine-barrio.html 

La semana pasada me encontré con un titular que llamó poderosamente mi atención. El titular, de Europa Press, señalaba: “RTVE contextualizará la época de las películas de ‘Cine de Barrio’ ante comentarios machistas y sexistas”. Ante semejante desconcierto, profundicé en el contenido de la información, ya que desconfío, desde hace tiempo, de la cultura del ‘clickbait’ que titula con ideas tentadoras o malintencionadas algo que luego desmiente, o directamente no existe, en el propio grueso de la noticia. Y no. En este caso, era cierto. TVE va a incorporar, al inicio de sus películas, y cuando su contenido lo precise, una frase informando de la época y el contexto en el que se rodaron. Y claro, en ese momento, se me cayó el alma a los pies porque eso es lo que lleva haciendo ‘Cine de Barrio’ al menos un año. Y escribo con conocimiento de causa porque, miren ustedes por donde, yo soy colaborador de ‘Cine de Barrio’.

‘Cine de barrio’ empezó a emitirse en TVE en 1995. O sea, este año cumple 30 años. Desde septiembre de 2023, la dirección de ‘Cine de Barrio’ incorporó un plantel de colaboradores precisamente para que, en las tertulias previas a la proyección, se contextualizara el contenido de la película. Ahora mismo, colaboramos en ‘Cine de Barrio’ Valeria Vegas, Benjamín Prado, Lidia García, Carlos Barea, Luz Sánchez Mellado y yo. Como ven, un cartel que comulga abiertamente con los comentarios machistas, sexistas, racistas y, ojo, homófobos, que hay en la mayor parte de las películas rodadas, en todo el mundo, hasta los años 80. Esto es ironía, algo que anuncio, como el cartel que precede a la película, por si en la era de la literalidad alguien se confunde en el interlineado.

No tengo ningún problema con la idea de que un cartel -como ese que alerta, en las cajetillas de tabaco, de que "fumar mata"- preceda a la emisión de una película explicando que las circunstancias, tramas y comentarios contenidos en el filme se enmarcan en un contexto histórico y social concreto y que deben ser entendidos así y no extrapolarlos a la actualidad. Ningún problema. Pero, ojo, no solo con las películas de ‘Cine de Barrio’. Porque, como he dicho antes, el 90% de las películas que se rodaron en España, y en el planeta, en los años 50, 60 y 70 (por enmarcar en las décadas del cine que suele emitir ‘Cine de Barrio’) eran machistas, sexistas, racistas y homófobas. No hay película de Tarzán que no sea un insulto a la comunidad africana ni comedia romántica que no perjudique seriamente la salud mental, instalando unos estándares de relaciones tóxicas camufladas de amor romántico. No hay western que no sea racista y machista. Por eso a las personas ‘queer’ nos gusta ‘Johnny Guitar’ o ‘Calamity Jane’. Porque se saltaban la regla que presume que ‘lo normal’ es lo que dicta el heteropatriarcado.

Recordemos que, en 2020, HBO retiró de su plataforma la película ‘Lo que el viento se llevó’ tras las múltiples protestas que la consideraban racista. Aquella decisión tan controvertida, con claras opiniones enfrentadas, se cerró con la incorporación, al comienzo de la película, de una explicación del contexto histórico y una denuncia del racismo. Yo, como creador, me niego a aceptar la cancelación cultural de cualquier obra artística en base al contenido de la misma o a la ideología o catadura ética de su creador. Sin embargo, sí estoy a favor de enmarcar al creador y a la creación, no solo en su contexto histórico sino también en aquellos rasgos de su personalidad e intimidad que puedan aportar información a la propia obra. Conocer que Lorca era homosexual es importante para entender escenas de ‘El Público’ o poemarios como ‘Poeta en Nueva York’ o ‘Sonetos del amor oscuro’. Y nadie me habló de eso en la escuela de los años 70 y 80. Aportar un cartelito, junto a uno de los cuadros de la serie ‘La mujer que llora’, de Picasso, apuntando que la mujer que llora era Dora Maar, amante del pintor y mujer maltratada por el artista, ayuda a contextualizar la obra y a dotarla de una resignificación importante y necesaria. Por eso pienso que no hay que censurar. Hay que contextualizar, argumentar y significar.

La polémica incorporó un aliciente más cuando José Pablo López, presidente de RTVE, contestó al tuit -aún hay personas escribiendo en X- de Manuel Marlasca, especialista en sucesos y colaborador de Ana Rosa Quintana, que ridiculizó la decisión de TVE respecto a ‘Cine de Barrio’. Marlasca escribió: “Plan para idiotizar a la sociedad”. A lo que José Pablo López respondió: “Lo que tú llamas ‘idiotizar’ otros lo vemos como no banalizar la violencia física contra las mujeres, la homofobia o el perpetuamiento de roles machistas”.

A mí lo que realmente me desconcierta de toda esta polémica no es la recomendación de la defensora de la Audiencia de RTVE, Rosa María Molló, en respuesta a los requerimientos de los espectadores, y la rápida actuación de la dirección de la corporación pública. Ni siquiera si la población española es lo suficientemente madura para ubicar la película en el contexto de la España en la que se rodó, y si los avisos previos infantilizan a la sociedad, que me parece un debate interesantísimo. Lo que me disloca es que se ignore el trabajo que un equipo de profesionales llevamos haciendo desde hace tiempo. Y siento que mucho mejor que un cartel es potenciar precisamente la tertulia previa, en la que siempre contextualizamos y criticamos las tramas y diálogos racistas, machistas y lgtbifóbicos, señalando que esa España que ahora nos chirría es de la que venimos y a la que, peligrosamente, podemos volver si no educamos en respeto, valores y libertad. Y en eso estamos quienes hacemos ‘Cine de Barrio’.

Entiendo que la audiencia se queja de una época, más que de una película. Y la existencia de ‘Cine de Barrio’ es un termómetro perfecto para eso. Porque si hace veinte años a nadie le alteraba una película como ‘La descarriada’, y hoy provoca que reaccionemos ante lo que se dice en ella, eso significa que el trabajo histórico de movimientos como el feminismo, el de las comunidades LGTBIQ+ o el de entidades anticolonialistas, antirracistas y anticapacitistas, está calando en nuestra sociedad. Y eso, en estos tiempos, es una victoria que no debemos ignorar.

Quiero pensar que hay tanto trabajo en RTVE que a lo mejor sus responsables no han tenido tiempo de ver esas tertulias previas en las que hablamos de todas esas cosas. Espero que puedan hacerlo en breve y, en lugar de recortarlas y dejarlas en la mínima expresión, las potencien. Porque mucho mejor que un cartel es un grupo de profesionales, validados y prescriptores, dando su opinión al respecto.

miércoles, 26 de marzo de 2025

#hemeroteca #homofobia #politica | Junts y PSC se enganchan en el Parlament con acusaciones de machismo y homofobia

Christopher Daniel Person, representante de la Generalitat en Perpiñán //

Junts y PSC se enganchan en el Parlament con acusaciones de machismo y homofobia

Crece la tensión entre el gobierno catalán y el principal partido de la oposición
e-Noticies, 2025-03-26
https://e-noticies.cat/es/politica/junts-psc-enganchan-parlament-acusaciones-machismo-homofobia 

Los últimos acontecimientos políticos han aumentado la tensión entre Junts y el PSC en el Parlament de Cataluña. El caos en Rodalies ha obligado a los postconvergentes a subir el tono contra el Govern de Salvador Illa. Pero en el pleno de este miércoles ha flotado también el malestar por las polémicas declaraciones del representante de la Generalitat en Perpiñán.

El independentismo ha pedido al Govern que cese a Christopher Daniel Person por negarse a hablar de ‘Catalunya Nord’. Illa ha zanjado la polémica reafirmando a Person en su cargo y evitando entrar en debate nominalistas. Pero la cuestión ha acabado estallando en la sesión de hoy en el Parlament, con cruce de acusaciones entre Junts y el PSC.

El diputado de Junts Agustí Colomines ha abierto fuego contra el PSC, diciendo que “igual que hay micromachismos también hay microespañolismos”. Puso como ejemplo a los socialistas, “que no se atreven a nombrar la Catalunya Nord”.

Le respondió el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, haciendo referencia a su expresión. “Yo le diré dónde puede encontrar los micromachismos, en la retahíla de respuestas a su tuit este fin de semana”. Se refería a los comentarios homófobos contra Person, debajo de un tuit de Colomines.

Dalmau ha reprochado el silencio del diputado de Junts ante los ataques homófobos a Person, y ha apelado a su responsabilidad como representante público. “Esto implica también no callar cuando hay insultos que se derivan de nuestras publicaciones”, agregó.

El polémico tuit de Colomines
Colomines señaló en un tuit la “ignorancia y fachendería” del delegado de la Generalitat en Perpiñán. “Le han subido la categoría y el sueldo”, seguía, “y resulta que es un ignorante”.

El independentismo que sigue a Colomines se sumó a la crítica, algunos de ellos subrayando la relación conyugal de Person con el alcalde de del PSC en Cervera [Jan Pames]. Dalmau ha destacado estos ataques como una muestra clara de machismo y homofobia. Homofobia por la condición sexual de Person, y machismo por valorar su cargo en función de su marido.

Junts y PSC, a la greña
Este ha sido solo uno de los focos de tensión entre Junts y PSC, cuya rivalidad en el Parlament se está incrementando. Junts empezó la legislatura tendiendo la mano al PSC, por ejemplo con los presupuestos, y llevando a cabo una oposición de baja intensidad. El PSC también tuvo gestos con Junts, consciente de la fragilidad aritmética de su gobierno.

Pero el caos en Rodalies ha hecho que Junts abandone la oposición amable para meterse en la trinchea. En el pleno monográfico de ayer pidieron la dimisión de la consejera de Territorio, y hoy han recriminado a Illa que gobierne sin presupuestos.

"¿Cree que es normal gobernar a pedazos con decretos ley y haciendo los presupuestos por la puerta de atrás?", ha recriminado Albert Batet. Ha dicho que la sumisión de Illa al PSOE perjudica las inversiones en Cataluña, y ha reiterado la petición de cese de la consejera. Ha acorralado a Illa con temas como la DGAIA, las infraestructuras y la Cataluña Norte.
 

Y TAMBIÉN...
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Indignació pel delegat de Salvador Illa que nega la Catalunya del Nord

Diversos alcaldes nord-catalans s'estan mobilitzant per enviar una carta a Illa perquè destitueixi Christopher Person
Roger Palós | Ara, 2025-03-22
https://www.ara.cat/politica/indignacio-pel-delegat-salvador-illa-nega-catalunya-nord_1_5323937.html 

jueves, 20 de marzo de 2025

#hemeroteka #lgtbi #musika | Zer egin oholtza gizonek monopoliza ez dezaten, hainbat bizipen eta neurri zehatz batzuk

Olaia, Yogurinha, Amets eta Aner Bilboko La Sinsorga gunean //

Zer egin oholtza gizonek monopoliza ez dezaten, hainbat bizipen eta neurri zehatz batzuk

Musika Bulegoak antolatuta, LGTBI komunitateak oholtzan dituen erronkez aritu dira Amets Aznarez, Aner Peritz eta Yogurinha Borova sortzaile eta genero disidenteak, Bilbon.
Iñigo Astiz | Berria, 2025-03-20
https://www.berria.eus/kultura/zer-egin-oholtza-gizonek-monopoliza-ez-dezaten-hainbat-bizipen-eta-neurri-zehatz-batzuk_2139169_102.html

«Oholtza gure bizitzako beste esparruak bezala da. Kalean homofobia baldin badago, oholtzan ere bai. Dena kapitalismoaren gidaritzapean baldin badago, oholtza ere bai». Musika Bulegoak bi eguneko jardunaldiak antolatu ditu egunotan Bilbon, LGTB kolektiboak musikaren esparruan dituen erronkak aztertzeko. Zinegoak jaialdiarekin eta Anitzak elkartearekin lankidetzan antolatu ditu saioak, eta BERRIA da babesleetako bat. Identitate disidenteek oholtzan bizi dituztenez aritzeko batu zituzten Amets Aznarez musikaria, Aner Peritz bertsolari eta BERRIAko kolaboratzailea eta Yogurinha Borova musikaria atzo, La Sinsorga gunean, eta Aznarezek hitza hartu bezain pronto desegin nahi izan zuen eszenatokiaren eta gainerako errealitatearen artean egon daitekeen amildegi sinbolikoa. Gogoratu zuenez, oholtza ez da salbuespena, eta, hain zuzen ere, horregatik da borrokarako esparru bat gehiago. Horregatik, gune hori eraldatu beharra nabarmendu zuten hiru hizlariek, eta eraldaketa horri laguntzeko hainbat jarraibide emanez amaitu zuen saioa Peritzek.

Olaia L. Garaialde kazetariak gidatu zuen saioa, eta hiru hizlariak, sortzaileak ez ezik, militanteak eta sexu/genero disidenteak ere badirela nabarmendu zuen aurkezpenean, eta disidentzia horri buruzko bizipenak eta gogoetak plazaratu zituzten sortzaileek. Esaterako, lan militante horren eta sorkuntza lanaren arteko bidegurutzean bertan jarri zuen begia Aznarezek.
«Oholtza gure bizitzako beste esparruak bezala da. Kalean homofobia baldin badago, oholtzan ere bai. Dena kapitalismoaren gidaritzapean baldin badago, oholtza ere bai» -- Amets Aznarez · Musikaria
Aznarez: «Gaur egun ere oholtza ez da guretzat leku segurua: disidenteontzat, emakumeontzat, arrazializatuontzat... lista luze hori. Eta benetan gogorra da, ze bi lan egin behar dituzu. Batetik, moldatu egin behar zara existitzen den bertso saio molde jakin horretara, adibidez, eta gizon zis hetero bat izan behar duzu ondoan, eta, ikusi behar duzu jendea hura txalotzen eta zu ez hainbeste, eta, horrez gainera, bestetik, azaldu behar duzu zergatik leku hori ez den segurua, eta zuretik egin behar duzu eta zintzoa izan behar duzu, eta, gainera, ahal bada, saiatu behar zara zerbait apurtzen, oholtzan ere apurtu beharreko gauza gehiegi daudelako. Energia eta indar handia jartzen ari gara oholtza leku segurua izan dadin lortzeko».

Legitimitateaz
Eta, hain zuzen ere, ekarpen artistiko horretaz gainerako beste ekarpen horren balioa nabarmendu zuen musikariak: «Nik nahi dut antolatzaile den udalak ulertzea zergatik ez dauden gauza batzuk ongi, edo nire ondoko musikari gizonak ongi hitz egitea emakumezko zerbitzariari, arrazializatua delako. Tronboia jotzea baino askoz ere gehiago inporta zait hori lortzea». Horregatik azpimarratu zuen festa ez-mistoen edo batzar ez-mistoen garrantzia. «Badakizu leku hori segurua dela, eta zure lanean eta zure sorkuntzan zentratu ahal zara».
«Badirudi gure gauzak ez direla orokorrak, eta besteenak bai, besteenak badirela inportanteak. Horregatik da garrantzitsua gu izatea gauza jeneralen ordezkariak ere, nahiz super sarkin sentitzen garen» -- Aner Peritz · Bertsolaria
Peritzek gogoeta egin zuen kulturgintzaz aritzeko legitimitateaz, eta tarteka deserosoa izan arren diskurtsoa sortzen duten esparruetan ere hitz egin beharraz aritu zen. «Denbora guztian gizonak eta heteroak ari dira musikagintzaz, bertsolaritzaz eta performer izateaz, eta gu, berriz, performer LGTBI izateaz ari gara, musikari LGTBI izateaz eta bertsolari LGTBI izateaz. Uste dut inportantea dela guk hartzea genero disidentziarekin loturarik ez daukaten baina gu ere interpelatzen gaituzten gauzen agentzia nagusia».

«Nor irudikatzen dugu euskalgintzaren subjektu inportantetzat?», galdetu zuen bertsolariak, eta euskalgintzaren esparrura eraman zuen gogoeta gero. «Gure herrira norbait eramaten dugunean hitzaldi bat ematera, zergatik eramaten ditugu Iñaki Iurrebaso, Jaime Altuna eta Jon Sarasua, eta zergatik ez gara gu joaten? Ze guk ere euskalgintzaz badakigu, eta euskaran ere militatzen dugu. Baina gu euskara eta LGTBIri buruz hitz egitera joaten gara». Eta horregatik proposatzen du gune horiek ere hartu beharra. «Bestela, gu beti ari gara gure gauzei buruz, eta badirudi gure gauzak ez direla orokorrak, eta besteenak bai, besteenak badirela inportanteak. Horregatik da garrantzitsua gu izatea gauza jeneralen ordezkariak ere, nahiz eta lotsa ematen digun, nahiz eta super sarkin sentitzen garen, nahiz eta sentitzen dugun ez dugula leku hori merezi».
«Ni 2011n hasi nintzen musika egiten eta zabaltzen, eta Durangoko Azokan egon nintzen lehen aldia oso heavya izan zen, heavy-heavya. Orain aldatu egin da hori. Orain jende gaztea oso potente dator» -- Yogurinha Borova · Musikaria
Borovak gogora ekarri du lehen aldiz Durangoko Azokara joan zenean bizi izandakoa. «Diskoetxekoek eta azokaren antolatzaileek ez zekiten nirekin zer egin». 1994an hasi zen Borova oholtzan, eta bi hamarkadaren ostean egin zuen musika sortzeko jauzia. Trantsizio sasoi hartaz jardun zuen artistak Bilbon. «Ni 2011n hasi nintzen musika egiten eta zabaltzen, eta Durangoko Azokan egon nintzen lehen aldia oso heavya izan zen, heavy-heavya. Orain aldatu egin da hori. Orain jende gaztea oso potente dator, eta gauzak aldatzen ari dira». Edonola ere, aldaketa horiek «oso motel» gertatzen ari direla nabarmendu zuen Borovak.

Oholtzaren ingurukoak
Hain zuzen ere, Aznarezek gogoratu zuen are motelago gertatzen ari direla oholtzaren inguruko aldaketak. «Oholtza eta oholtza inguruko langile guztiak kontuan hartuta, gainean egotea da errazena. MIN elkarteak gidatutako formakuntza saio bat egin genuen aurrekoan, eta han esan zuten gauza bat buruan bueltaka izan dut geroztik. Esan zuten gizarteak espero gintuela oholtzan. Onartuak gaude eta espero gintuzten. Jendeak behar du hori, oso ikusgarria baita Kafe Antzokian azken hogei urteetan nor aritu diren ikustea eta ohartzea 150 artistatik gora aritu direla eta haietako bost izan direla emakumeak, baina badaude beste ñabardura asko». Eta oholtzatik kanpoko esparru horietan eragin beharraz aritu zen musikaria: «Oholtzaren gainean espero gintuzten, baina ez gaituzte espero jai batzordean esanez: 'Aizu, orain arte larunbatean jotzen duen talde handiari ez diogu utziko lekua, eta herriko neska talde txikiari utziko diogu, eta 23:00etan joko dute, eta ez 45 minutuz, baizik eta ordubete».
«Gizonek ez gaituzte entzuten. Berdin zaizkie gure hitzaldiak, gure podcastak. Eta hori ere bada seinalatzekoa. Ei, esklusio ariketa bat egiten ari zara hau ez entzuteko» -- Amets Aznarez · Musikaria
Publikoari ere erreparatu zion Aznarezek. «Askotan pentsatzen dut nor miresten dugun», jarraitu zuen. «Programatzailea ere banaiz beste lan batean, eta emakume pilo bat programatzen ari naiz, eta sinesgaitza da: inoiz ez da gizonezkorik agertzen publikoan. Igual nobioren bat. Baina ez gaituzte entzuten inoiz. Berdin zaizkie gure hitzaldiak, gure podcastak. Eta hori ere bada seinalatzekoa. Ei, esklusio ariketa bat egiten ari zara hau ez entzuteko».

Oholtzak eskainitakoak zirrikituak izan daitezkeela onartuta ere, Peritzek uste du baliatu egin behar direla zirrikitu horiek. Aitortu zuen, esaterako, oholtzan ariko ez balitz zail egingo litzaiokeela bertan esaten dituen gauza batzuk esatea. «Sistematikoki eta egituraz azpiratzen zaituen egitura batean, beste esfera batek, kasu honetan oholtzak, aukera ematen badizu beraiekiko biolentzia batzuk ezartzeko, ba, aurrera. Hartu egin behar ditugu dauzkagun aukerak. Oholtzak boterea ematen badigu, ematen digun hori hartu beharko dugu; ze, bestela, ematen du ez daukagula eskumenik horretarako. Gauza batzuk oholtzan bakarrik esan baditzakegu, ba, oholtzan esan».

Ekintza zehatzak
Oholtza eraldaketarako tresna gisa erabil daitekeela argudiatu zuen Peritzek, eta hori lortzeko puntuz puntuko jarraibide sorta bat ere aurkeztu zuen saio amaieran. Disidenteei dagokienez, esaterako, «konfrontazio transfeminista» horretan jarraitu beharra azpimarratu zuen, eta hori lortzeko egin daitezkeen lau ekintza posible zerrendatu zituen, irribarrea ezkutatu gabe. Bat: «Gizon edo talde edo pertsonaia konkretuen ekintza konkretuak seinalatu eta aldaketa zehatzak exijitu». Bi: «Gizonei betoa jarri». Hiru: «Antolakunde eta mugimendu mistoetan kupo zorrotzak ezarri, plan feministen bidez, eta gero betearazi». Eta lau: «Gure desira artistiko eta festiboak birplanteatu, antolatu eta landu».
«Gizonek ere kupo propioak ezarri ditzakete, adibidez, erabakiz ez parte hartzea emakume eta disidente baino gizon gehiago dituzten saioetan» -- Aner Peritz · Bertsolaria
Eta zer egin dezakete eraldaketan lagundu nahi duten gizonek? Beste lau ekintza posible zerrendatu zituen Peritzek horretarako ere. Bat: «Kupo propioak ezarri eta bete; adibidez, erabakiz ez parte hartzea emakume eta disidente baino gizon gehiago dituzten saioetan». Bi: «Esklusiboki gizonenak diren talde eta elkarterik ez sortzea». Hiru: «Euren lagun guztiak gizonak direla ikusten badute, lagunak alda ditzakete». Eta lau: «Oholtza monopolizatzeari utzi, eta nahi badute oholtzetatik jaitsi».

Gaur izango dute bigarren eguna jardunaldiek. Bilborocken egingo dira solasaldiak, eta 18:00etan hasiko dira. Clubbing kulturaren eta LGTBI kolektiboaren arteko harremanez arituko dira lehenik, 19:00etan Euskal Herriko bideoklipak aztertuko dituzte, queer ikuspegitik, eta 19:30ean Kattalin Barcena eta Miren Narbaiza musikariak gorputza lehen lerroan jartzearen ajeez arituko dira, Oihana Aranak gidatutako saio batean.

viernes, 29 de marzo de 2024

#hemeroteca #mujeres #cofradias | La mujer en la Semana Santa: ¿una cuestión pendiente?

Mantillas en la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cañido, en Córdoba //

La mujer en la Semana Santa: ¿una cuestión pendiente?

Muchas cofradías mantienen restricciones que excluyen a las mujeres de los roles más importantes de esta fiesta tradicional, como los puestos de mando, relegándolas a un segundo plano.
Laura Cuesta | Público, 2024-03-29
https://www.publico.es/uwu/cultura/la-mujer-en-la-semana-santa-una-cuestion-pendiente/

En 2018, la directora Marta Díaz de Lope irrumpió en la industria con ‘Mi querida cofradía’. En su ópera prima, inspirada por la Semana Santa de su Ronda natal (ciudad en la que también se ambienta la película), la cineasta quiso poner en evidencia el machismo que todavía persiste en el mundo de la Semana Santa. La película cuenta la historia de Carmen (Gloria Muñoz), una mujer católica que quiere ser Hermana mayor de su cofradía. La protagonista no lo tiene nada fácil, pues debe enfrentarse a una hermandad misógina y repleta de hombres que pone piedras en su camino.

El largometraje lanza un mensaje de empoderamiento y reivindica el lugar que debería poder ocupar la mujer, históricamente relegada a un segundo plano ya no solo en esta fiesta religiosa, sino en la Iglesia católica en sí. Más allá de la ficción creada por Díaz en su primera película, es la realidad que enfrentan muchas mujeres en esta tradición.

Mujeres nazarenas
“La Semana Santa de Sevilla es principalmente una fiesta de la primavera en la que se celebra un sentimiento de pertenencia a la ciudad, al barrio, a los amigos, a la familia, de conexión con tus padres, con tus abuelos”, explicaba el cineasta Jesús Pascual en una entrevista a Público en 2023. Al margen de una celebración identitaria y primaveral, esta tradición no puede entenderse sin el peso de la Iglesia católica. Así lo reseñaba entonces el director de ¡Dolores guapa!: “No se puede separar al 100% de la religión y muchas veces las hermandades funcionan como un brazo ejecutor de la Iglesia y evangeliza según la doctrina católica”.

Quizá quienes mejor entienden este peso, por vivirlo en primera persona, son las mujeres. En enero de 2018, dos hermandades de Semana Santa de El Puerto de Santa María (Cádiz) decidieron excluir a las mujeres de sus cuadrillas de costaleros. Maika Anelo, hermana de las hermandades de La Borriquita y La Soledad de la localidad, criticó entonces la decisión. “Tras más de diez años como hermana costalera, mis Viernes Santos y Domingos de Ramos quedarán para el recuerdo. Una vez más, la cruda realidad nos recuerda la más antigua y extinguida idiosincrasia de las hermandades y cofradías, ese rancio olor machista”, publicó entonces en su perfil de Facebook.

La noticia sorprendió porque, en los años anteriores, estas asociaciones se habían abierto para ser mixtas, ya fuera de forma espontánea o por obligación. En Sevilla, no fue hasta 2011 cuando el arzobispado obligó a todas las hermandades a admitir a mujeres nazarenas. Hasta entonces, El Silencio, la Quinta Angustia y el Santo Entierro eran las tres únicas hermandades de la ciudad que no habían levantado todavía el veto a las mujeres en sus cofradías.

Escalar a los puestos de mando

Las mujeres en la Semana Santa han estado durante años relegadas al rol de mantillas o madres acompañantes de sus hijos vestidos de nazarenos. Ahora ver desfilar a mujeres nazarenas ha dejado de ser una sorpresa en la mayoría de ciudades del país. Sin embargo, el techo de cristal sigue estando ahí para ellas en otros ámbitos. Para aquellas que participan en las cofradías, su queja más frecuente es el bloqueo a ciertos puestos de responsabilidad.

En Málaga capital, que cuenta con 41 cofradías, solo tres mujeres ostentaban el cargo de hermanas mayores en 2018. La Hermana Mayor es la persona encargada de dirigir y coordinar las actividades de la cofradía, tanto durante la Semana Santa como a lo largo del año. En Sevilla, no fue hasta 2012 cuando una mujer accedió a este puesto, el cargo más alto dentro de una cofradía.

La mentalidad está cambiando. La lucha del feminismo también está llegando a las fiestas tradicionales. Pero, como en otros sectores, todavía queda mucho por hacer. El papel de las mujeres en la Semana Santa sigue siendo una cuestión pendiente.


Y TAMBIÉN...
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Destacan el papel de la mujer en la Semana Santa de Málaga frente a otras donde se vetan
Público, 2008-04-05

https://www.publico.es/actualidad/destacan-papel-mujer-semana-santa.html
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La Semana Santa que no va a misa
Ritos. Los cofrades reivindican su espacio en una celebración que va más allá de los católico, apostólico y romano
O. Carballar / F. Artacho | Público, 2010-04-01
https://www.publico.es/actualidad/semana-santa-no-misa.html
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Las mujeres pelean espacios en una Semana Santa que se resiste a la inclusión plena

Todavía hay procesiones en España en las que sólo participan hombres, pese a los avances de las últimas décadas. Las generaciones más jóvenes empujan para que las mujeres puedan acceder a todos los papeles: desde cargar hasta cantar misereres.
Cristina García Casado | InfoLibre, 2024-03-25
https://www.infolibre.es/igualdad/mujeres-pelean-espacios-semana-santa-resiste-inclusion-plena_1_1751486.html
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Cuando eres mujer y cofrade: “Esto es una procesión y no puedes salir con esa falda”

Varias mujeres cuentan cómo, aunque las hermandades se van abriendo a ser mixtas, siguen accediendo menos a puestos de mando y, cuando están dentro, viven episodios que pretenden recordarles que no es su sitio. “Vas desfilando con el paso y la gente ve la procesión desde los márgenes. Y vas oyendo comentarios: 'Mira esta qué fea, mira sus piernas’. Sobre el vestuario, sobre la apariencia, todo el rato”. “Cuando se les daba un mínimo cargo, es para cuidar a los niños o para dirigir solo a las mujeres de la procesión. Se tiraban mas de 24 horas seguidas sin parar de trabajar, pero el mérito siempre era de los mismos”
Belén Remacha | El Diario, 2018-03-28
https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/mujeres-semana-santa-sale_132_2200361.html
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Ellas también cargan los pasos en las procesiones

Las mujeres ya no se conforman con ser sólo público y portan a hombros los tronos
La Opinión de Murcia, 2024-03-24
https://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2024/03/24/cargan-pasos-procesiones-99887929.html
 

lunes, 15 de enero de 2024

#hemeroteca #igualdad | El 44% de los hombres cree que las políticas de igualdad han ido demasiado lejos y que son ellos los discriminados

Manifestación 8M en Palma de Mallorca //

El 44% de los hombres cree que las políticas de igualdad han ido demasiado lejos y que son ellos los discriminados

La encuesta sobre la percepción de la igualdad publicada por el CIS muestra que las mujeres dedican tres horas al día a las tareas del hogar, frente a las dos de los hombres. La brecha se agranda cuando hay hijos: ellas emplean 6,7 horas; ellos 3,7
Ana Requena Aguilar | El Diario, 2024-01-15
https://www.eldiario.es/sociedad/44-hombres-cree-politicas-igualdad-han-ido-lejos-son-discriminados_1_10837784.html

El 44,1% de los hombres cree que las políticas de igualdad han llegado demasiado lejos, tanto que ellos son ahora los discriminados. El dato choca, sin embargo, con que la mayoría de varones (el 48,2%) asegura, al mismo tiempo, que las desigualdades entre mujeres y hombres siguen siendo “muy grandes o bastante grandes”. Y con el 49,2% dice haber escuchado comentarios sexistas de amigos o familiares. Las tres cifras salen de una encuesta sobre la percepción de la igualdad en la población que el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado este lunes.

Esa percepción es distinta en mujeres y hombres. Mientras que el 67,2% de ellas ven las discriminaciones aún “muy grandes o bastante grandes”, esa cifra cae veinte puntos cuando se les pregunta a ellos. La encuesta pregunta por la evolución de la última década y ahí el 70,7% de la población cree que esas desigualdades son ahora menores. Eso sí, un 22,4% de las mujeres aseguran que el panorama no ha cambiado tanto y que la desigualdad es similar a la de hace diez años.

Si el 44,1% de los hombres está convencido de que la igualdad ha ido demasiado lejos, también hay mujeres que los afirman, aunque en menor medida: el 32,5%. Eso sí, es mayoría el número de mujeres que asegura que esa afirmación es falsa, el 65,5%.

Cruzar el nivel de apoyo a esa frase con cuál fue el signo del voto en las últimas elecciones generales arroja un dato relevante: el 86% de los votantes de Vox el 23J están muy o bastante de acuerdo con que las políticas de igualdad han sido excesivas y discriminan ahora a los hombres. Lo están también el 66% de quienes votaron al PP, pero solo el 22% de quienes optaron por el PSOE y el 9,5% de las personas que apostaron por Sumar.

Las opiniones sobre qué papel tienen los hombres en el fin de la discriminación también varían. Hasta el 81,2% de las mujeres asegura que la igualdad no se logrará “a menos que los hombres también luchen por los derechos de las mujeres”, una afirmación que sostiene el 74,2% de los hombres.

Cuidados y empleo
La encuesta muestra que las percepciones son también diferentes en cuando a la discriminación laboral y la conciliación. Pero más allá de la percepción, está la medición que el CIS ha hecho de los minutos diarios dedicados a las tareas del hogar y el cuidado de los hijos. De media, las mujeres emplean 172 minutos, casi tres horas diarias, a labores como limpiar, cocinar o hacer la compra. Ellos, 126 minutos, esto es, dos horas al día. La brecha es aún mayor si hablamos del cuidado de los hijos durante los días laborables: las mujeres dedican 6,7 horas diarias a sus hijos, mientras que los hombres 3,7.

A pesar de estos datos, si volvemos a las percepciones, un 72,5% de las mujeres asegura que lo tienen peor ellas para conciliar la vida personal y profesional, mientras que solo el 58,5% de los varones cree que ellas son las perjudicadas. “Las mujeres tienen que esforzarse más que los hombres para demostrar que pueden desempeñar el mismo puesto de trabajo” es otra de las frases que genera resultados bien distintos por sexo: el 78,1% de las mujeres está de acuerdo frente al 51,8% de los hombres.

Estereotipos
La mayoría de la población está de acuerdo con que se sigue juzgando la vida sexual de las mujeres. El 87,2% de la población femenina confirma que se critica más a una mujer con una vida sexual activa que a un hombre. También el 76,2% de ellos creen que esto es así.

La cosa cambia más cuando hablamos de los llamados piropos: el 49,5% de los hombres asegura que “siempre es agradable recibir uno”, algo que solo piensan el 35,7% de las mujeres. Es más, el 60,5% de ellas están en contra de esta afirmación. También hay más hombres que mujeres que creen que la crítica a los chistes machistas es exagerada, incluso más hombres que mujeres que sostienen el tópico de que la maternidad es “la mayor satisfacción que una mujer puede tener”.

viernes, 15 de diciembre de 2023

#hemeroteca #cine #destape | Cuando el destape fue más que tetas y ‘manolos’: cómo redescubrir el cine más denostado de España

Cartel de 'Los placeres ocultos' //
Cuando el destape fue más que tetas y ‘manolos’: cómo redescubrir el cine más denostado de España
Pablo Caldera | ICON, El País, 2023-12-15

https://elpais.com/icon/2023-12-15/otro-destape-es-posible-como-el-aborto-o-la-homosexualidad-se-colaron-en-el-cine-mas-denostado-de-espana.html

En agosto de 1974, escondido bajo el seudónimo de Sixto Cámara, Manuel Vázquez Montalbán firmó en la revista ‘Triunfo’ una columna en defensa del destape. En ella comparaba el descubrimiento de unos textos marxistas en una librería esa misma semana con los primeros escotes lucidos por Rocío Jurado: en el fondo, ambos ejemplos respondían a la misma ansia de expandir los límites de lo que la dictadura, entonces agónica, permitía hacer, leer, vestir o ver. “Yo pensaba: ‘¿Será posible? ¿Por fin sobrevolamos las ruinas de nuestros reprimidos pudores?’. Luego alguien ha dicho que nuestra sociedad no está preparada. Maldita sea. En este país, en cuanto alguien se ha hecho alguna ilusión evolutiva ha salido el sociólogo de turno diciendo que la sociedad no estaba preparada”. Se trata de uno de los primeros usos del término destape, aunque comúnmente se acepta que el concepto se originó en el programa de Àngel Casas en Radio Barcelona. Destape se refiere a toda una época, pero sobre todo a un tipo de cine que más tarde mutó en ‘españolada’ y del que hasta hace muy poco ya nadie quería hablar.

Al comienzo de ‘Manolo, la nuit’ (1973), una de las películas más significativas de las agrupadas bajo el complejo manto del destape, una voz en ‘off’ nos presenta a “ese colosal producto, el racial celtíbero español que en este caso se llama Manolo”, un Alfredo Landa que se pasea orgulloso ante la enardecida mirada de turistas suecas y alemanas. Ese hombre bajito, peludo, torpe y dicharachero, obsesionado con trascender algunos límites de la familia tradicional (conservando siempre su rol hegemónico en ella), era el modelo libidinal de finales del franquismo. Arribista y orgulloso, el personaje estandarizado se enfrentaba por la vía cómica a sus propios complejos. El propio Landa, Fernando Esteso o Andrés Pajares personificaron el estereotipo hasta auparlo como un icono del aperturismo español que caracterizó la ligereza moral premeditada de los últimos años del franquismo.

Se trataba de hombres de clase media-baja que solían impostar sibaritismo, acomplejados por su juzgada situación de inferioridad, cultural y corporal, respecto al resto de hombres europeos, presuntamente más formados, educados y, por qué no, más guapos. El éxito de películas como ‘Manolo, la nuit’ consistía justamente en la afirmación de estos estereotipos por la vía cómica y paródica, que no solo era una forma de evitar la posible censura, sino de restar gravedad al complejo.

Y no eran precisamente galanes, sino gañanes. Obsesionados con la posibilidad del sexo fuera del matrimonio, un privilegio que a la vez les negaban a sus mujeres (en ‘Manolo, la nuit’ el protagonista intenta denunciar por la vía penal a su mujer al creerla adúltera), en el macho ibérico reconocemos una tensión, inherente a un país en tránsito, entre libertad y control. Una voluntad de autoafirmación conduce a los machos ibéricos a utilizar a las mujeres a su antojo. Parece, en el cine del destape, que la libertad que se convoca siga una trama escalonada, a la que las mujeres solo podrán acceder una vez los machos ibéricos hayan quedado desacomplejados. Las encargadas de desacomplejar al macho ibérico eran las suecas, mujeres venidas de otra latitud, pero sobre todo de otro tiempo, que, si bien representaban aspiraciones de modernidad, no dejaban de ser vistas como algo ajeno. Las actrices del destape tuvieron que asumir rápidamente esa posición, afirmarse así en la conquista de la libertad, intentando, como Nadiuska, ser singulares en una narrativa que las reducía a todas a una abstracción sexual.

Si los personajes masculinos, protagonistas indiscutibles de estas cintas, asumían cierta complejidad psicológica (a pesar de lo simple del modelo), ¿qué ocurría con ellas? ¿Eran las mujeres del destape simples objetos de deseo o gozaban de cierta autonomía sexual? El debate en torno a la efectividad política y los aspectos positivos del destape parece estar clausurado hace tiempo: vistas hoy, algunas películas de la época destilan una sonrojante mezcla de machismo, racismo y homofobia. Sin embargo, ¿cómo renegar de un episodio cultural tan importante para nuestra historia contemporánea? Es cierto que el fenómeno no es específicamente español –en Australia, Italia o Brasil encontramos producciones semejantes, como señala Natalia Ardanaz, doctora en historia contemporánea con una tesis sobre las lecturas de género del destape, y que prepara un libro sobre el tema–, pero la efervescencia que, de un día para otro, produjo el destape en España no tiene comparación alguna. La integración de sus elementos en el imaginario colectivo en torno al cine español –recordemos la saga ‘Torrente’ (1998-2014), pero también películas como ‘Desde que amanece, apetece’ (2006)– y su posterior disolución, solo convocada por personajes como Luis Rubiales, dan cuenta de ello.

Tras años de silencio, en los que la sombra de la españolada apuntaba a cada producción patria que no se sometiera a una posible internacionalización, el destape vuelve a producir interés, si bien meramente historiográfico. Todos conocemos sus limitaciones y defectos, pero ¿tiene algo reivindicable? Por supuesto, ahí están las películas de Eloy de la Iglesia o las de Pedro Olea, que exploran sin tapujos la homosexualidad masculina –como ‘Los placeres ocultos’ (1977) o ‘Juego de amor prohibido’ (1975), ambas del primero– o aspectos más perversos, pero igualmente disidentes, del deseo masculino, como ‘No es bueno que el hombre esté solo’ (1973), de Olea, en la que José Luis López Vázquez vive con una muñeca a la que trata como esposa.

En el destape podríamos encuadrar también ‘Me siento extraña’ (1977), que recoge una de las primeras escenas de sexo lésbico –en este caso, entre Rocío Durcal y Bárbara Rey– de nuestro cine. Sin embargo, al no encajar en el marco de las comedias sexuales, estas películas suelen quedar fuera de la conversación. En el caso de Eloy de la Iglesia, la falta de desnudos parece también deslegitimar su papel en el conjunto, porque el término hace referencia a las partes más superficiales de la sexualidad, asociadas temáticamente a la comedia.

Es la comedia el género por excelencia del destape, y es en ese marco, que posibilita la ligereza en la representación, donde los desnudos femeninos o los personajes LGTBIQ+ abundan: en ‘Los bingueros’ (1979), Pajares y Esteso se travisten y acaban recibiendo una paliza en la calle. A pesar de la ridiculización de la homosexualidad y la transexualidad, la película es testimonio, quizás de forma ingenua, de la imposibilidad de vivir una sexualidad disidente en la vía pública. Alejandro Melero, autor del libro ‘Placeres ocultos. Gays y lesbianas en el cine español de la transición’ (Notorious Ediciones, 2008), reconoce que “la otredad sexual ha sido y es material muy jugoso para la comedia, siempre reflejando las ansiedades y los paradigmas de cada época. Con los cambios de modelos de masculinidad, estos patrones se adaptan, pero no desaparecen”.

Si las películas de De la Iglesia cosechaban un éxito moderado en la taquilla, las de Mariano Ozores, de bajo presupuesto y ritmo de producción acelerado, eran todo un fenómeno de masas. Desde el 1 de marzo de 1975, el código de censura permitió el desnudo siempre que estuviera “justificado” en el guion. Para 1978, la mitad de las películas producidas en España llevaban el sello S, importación patria de la marca X. Las películas se adaptaban bien a la conversación colectiva de la época: “Algunos de los debates más importantes a los que se enfrentaba la sociedad española, como el divorcio, el aborto, las libertades de gais y de lesbianas, se plantearon desde estas películas con audiencia masiva”, recuerda Melero.

Este verano, el alegato de Eva Amaral, a pecho descubierto en el festival Sonorama, recordó a una de las mujeres que siempre ha defendido su papel en el destape: Susana Estrada. En el documental ‘Susana y el sexo’ (2021), producido por RTVE, Estrada habla abiertamente del desprecio que sufrió en los primeros ochenta: no solo 14 procesos penales que la acusaban de agitar el “escándalo público”, sino amenazas de muerte por parte de grupos de extrema derecha (al grito de “¡Viva Cristo Rey!”) y una nula comprensión del movimiento feminista, que por entonces juzgó el papel de Estrada, María José Cantudo, Claudia Gravy o Nadiuska como un escollo en la lucha por la liberación de la mujer, pues, creían, las sometía de nuevo a la objetualización por parte de los hombres.

“El feminismo rechazó totalmente el fenómeno del destape cuando surgió. Siempre consideró que era hacer uso y abuso de la mujer, vieron en esa representación a la mujer objeto. En ese momento no se entendió que el cuerpo desnudo podría ser un campo de batalla”, reconoce Natalia Ardanaz. Estrada, Gravy o Eva Lyberten siempre han defendido el peso histórico de sus desnudos, a pesar del escarnio público y el desprecio social. En el documental ‘Mujeres sin censura’ (2021), dirigido por Eva Vizcarra, las actrices recuerdan los abusos de poder y agresiones sexuales cometidas por el productor Ignacio Ferrés ‘Iquino’. En ese contexto, por entonces públicamente ignorado, sus desnudos suponían una transgresión hoy naturalizada. ‘El enigma Nadiuska’, la serie que Valeria Vegas ha dedicado recientemente a la actriz más icónica del destape, profundiza en los abusos de poder llevados a cabo por su mánager Damián Rabal, que redibujan el mito del juguete roto que acompaña a la olvidada actriz desde hace décadas. ¿Cómo íbamos a olvidar el destape? Su estudio supone, en muchos casos, un ejercicio leve de justicia reparativa, un alegato contra aquellos que censuran la aventura de observar el pasado con los ojos de hoy.

Los avances que traen consigo los cambios en materia de derechos sociales sirven para identificar y discernir el humor anacrónico, que muchas veces hace de ese “no entender los tiempos” el propio conflicto narrativo, como en el caso de la estrenada este año ‘Como Dios manda’, de Paz Jiménez, película heredera de un landismo corregido y madurado. Si hoy podemos tener un debate sosegado en torno al destape, e incluso recuperar y aupar algunas de sus figuras, es porque sabemos que, aunque con excepciones, su tiempo se ha clausurado. “No es muy diferente a lo que ha pasado recientemente con la copla”, subraya Alejandro Melero. Se trata de una recuperación que en ningún caso supone un giro nostálgico, pues el camino de la crítica colectiva, que nos ha ayudado a reconocer todos los estereotipos que en aquellas películas se ponían en juego, ya está recorrido.

El interés por el destape es creciente, y el revisionismo de algunas de sus figuras (como ilustra el Goya de Honor a Mariano Ozores, o los sucesivos cameos de Pajares y Esteso en series como ‘La que se avecina’ o ‘Paquita Salas’) obedecen, en palabras de Ardanaz, “más que a justicia histórica, a un morbo comercial”. Frente a la gravedad impostada de algunas producciones patrias, conviene recordar la ligereza ‘amateur’ de ciertas películas del destape. Pero solo una ampliación de lo que entendemos como tal, que incluya sus propias disidencias, podrá quitarle el polvo a un concepto tan controvertido. En las películas más destacadas del destape reconocemos a un país obsesionado con sus propios complejos. Algo parecido le ha ocurrido, en el largo camino recorrido desde la Transición, al cine español, obsesionado a partir de los primeros ochenta por cumplir ciertos criterios de calidad importados. Es fácil renegar del destape. Sin embargo, el consenso social que existe en torno a la inutilidad de volver a dichas películas desde una posición neutral y acrítica lo eleva como fenómeno estético y social. En ese sentido, aquellas películas, sin intención alguna, politizaron la mirada de generaciones enteras.