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miércoles, 5 de marzo de 2025

#hemeroteca #feminismoqueer #queer | 8M 2025: por un feminismo queer

Protesta escolar en Madrid //

8M 2025: por un feminismo queer

No encajamos en vuestro mundo, ni queremos encajar. No nos dejamos callar con unas migas que se caen de vuestras mesas llenas de privilegios. Lo queer abre nuevos espacios de lo inteligible y lo vivible.
Alana Queer · Activista trans nobinarie, integrante de Sexualiarte | El Salto, 2025-03-05
https://osalto.gal/opinion/8m-2025-un-feminismo-queer

En su congreso en Sevilla en diciembre de 2024, el PSOE eliminó la ‘Q’ y el ‘+’ de las letras LGBTIQ+ en la conferencia marco del congreso. La enmienda presentada por la corriente del “feminismo tradicional” de Carmen Calvo fue votada a última hora de la tarde, cuando casi dos tercios de les delegades no estaban presentes. Como dice un artículo en eldiario.es: “La clave para que se aprobara esa enmienda, que va en contra no solo del propio camino señalado por el partido en su ponencia marco sino de la propia acción del Gobierno, fue precisamente la ausencia generalizada de delegados en la votación clave, que dejó el camino libre y sin contrapesos a las militantes organizadas y alineadas en torno a figuras como Carmen Calvo o Ángeles Álvarez”.

Así, la corriente del PSOE que se queja del “borrado de las mujeres” consiguió borrar a nosotres, las personas queer, nobinarias, no conformes con el género... a toda la diversidad más allá de lo LGBT tradicional.

Esta queerfobia no es nueva en el PSOE, y es algo específico del ‘TERFismo’ dentro del PSOE, que tiene su cruzada especial contra la teoría, el activismo y las identidades queer, señalando a todo lo queer como antifeminista, misógino y neoliberal o, en palabras de Carmen Calvo, “el Q+ responde a una teoría y a una ideología neoconservadora”. ¿De dónde saca esta conclusión sobre lo queer? Ya en verano de 2000 esta corriente del feminismo queerfóbico del PSOE publicó un “documento de debate“, oponiéndose a la Ley Trans y exponiendo su queerfobia.

Nuria Alabao dice sobre estos discursos transfóbicos: “El trasfondo sociocultural es el mismo que impulsa a la extrema derecha: una política destinada a apuntalar identidades fijas en momentos de incertidumbre máxima, donde muchas personas sienten amenazadas sus condiciones de vida por la indeterminación en muchos campos: por la situación económica, el cambio climático, la guerra, los cambios culturales o sociales”.

Según Ibai Fresnedo, militante transfeminista queer en EHGAM, en la revista Pikara, “esta exclusión va más allá de un ajuste del ideario interno del PSOE. Se trata de un ‘spoiler político’ que confirma la deriva tránsfoba y reaccionaria de este partido, que prima mantener las formas frente al statu quo y la promoción de un feminismo supremacista claramente diseñado para un sector acomodado y burgués, blanco y sexófobo. Un sector que se mira al espejo de la normatividad, mientras muchas personas en los márgenes seguimos luchando por nuestra existencia”.

Somos queer

Pero somos queer. Existimos, en los márgenes, aunque el ‘TERFismo’ del PSOE quiere borrarnos. Somos les rares, les monstrues. No encajamos en vuestro mundo, ni queremos encajar. No nos dejamos callar con unas migas que se caen de vuestras mesas llenas de privilegios.

Aunque se usa “queer” a menudos como sinónimo de LGTB, esto en realidad significa una despolitización de lo “queer”. Como dice Mary Nardini Gang en su texto Toward the queerest insurrection: “Lo queer no es una zona estable en la que habitar. Queer no es simplemente otra identidad que pueda añadirse a una lista de categorías sociales ordenadas, ni la suma cuantitativa de nuestras identidades. Es más bien la posición cualitativa de oposición a las presentaciones de estabilidad, una identidad que problematiza los límites manejables de la identidad. Queer es un territorio de tensión, definido contra la narrativa dominante del patriarcado monógamo heterosexual blanco, pero también por una afinidad con todes les marginades y oprimides. Queer es lo anormal, lo extraño, lo peligroso. Queer implica nuestra sexualidad y nuestro género, pero mucho más. Es nuestro deseo, nuestras fantasías y mucho más. Queer es la cohesión de todo lo que está en conflicto con el mundo capitalista heterosexual. Queer es el rechazo total del régimen de lo normal”.

Posiblemente es esto que da miedo a las TERF del PSOE, y por eso utilizan las estrategias de odio en contra de nosotres, quieren borrarnos. No encajamos en su visión de una “vida normal”.

Quizás queer se puede utilizar mejor como verbo, como “queerear algo” o “queering algo”, en lugar de como sustantivo o adjetivo, por dos razones. La primera es que lo «queer» cuestiona la idea de una identidad esencial o estable que pueda describirse como un sustantivo, ya sea homosexual, gay o queer. Utilizar queer como verbo significa cuestionar o criticar los supuestos sobre la estabilidad del sexo, el género y la sexualidad, así como la relación entre los tres. “Queerear” algo significa aplicar una mirada queer, hacer visibles las normas invisibles que están operando, los privilegios y mecanismos de marginación y exclusión, incluso más allá de la sexualidad y el género.

Por todo esto, la ‘Q’ —lo queer— importa, porque hace visible la diversidad de identidades, cuerpos y vidas que se quedan fuera de la cisheteronormatividad y que tampoco encajan en la nueva respetabilidad LGTB (sin IQA+), la nueva “homonormatividad” respetable, con sus matrimonios igualitarios con 1,5 niñes. Queer son los cuerpos y vidas disidentes, queer significa las posibilidades políticas de los cuerpos raritos, de las performatividades cotidianas de los géneros. Queer abre nuevos espacios de lo inteligible y lo vivible. En este sentido, el activismo queer lucha por cambiar fundamentalmente a la sociedad, rechazando a la cisheteronormatividad y declarándose orgullosamente queer, rares, monstrues, no normales.

Como dice Judith Butler, “el pensamiento de una vida posible es solo una indulgencia para aquellas personas que se saben a ellas mismas como posibles. Para ellas que están aún intentando ser posibles, la posibilidad es una necesidad”. Una necesidad queer. Y no nos dejamos borrar.

Somos feministas
El documento de debate del PSOE de 2000 dice: “El activismo queer desdibuja a las mujeres como sujeto político y jurídico, poniendo en riesgo los derechos, las políticas públicas de igualdad entre mujeres y hombres y los logros del movimiento feminista”. Detrás de esta afirmación hay la idea que el único sujeto político del feminismo es “la mujer”. Ya en 2018, Laura Gaelx Montero escribió en la revista Pikara: “Pero tras el concepto de “la mujer” subyacía una forma muy determinada de entender el sujeto político del feminismo. Esa “mujer” era el supuesto universal neutro: blanca, hetero, burguesa, de mediana edad, sin discapacidad… El equivalente perfecto al universal masculino como única medida de la existencia que tanto se había criticado”.

En su último libro ‘¿Quién teme al género?’ Judith Butler dice que “la categoría de “mujer” no dice de antemano cuántas personas pueden participar en la realidad que describe, ni limita de antemano las formas que puede adoptar esa realidad”. Y señala que “el feminismo siempre ha insistido en que la esencia de la mujer es una cuestión abierta, una premisa que ha permitido a las mujeres perseguir posibilidades que tradicionalmente se negaban a su sexo”.

Más allá, podemos cuestionar la limitación del sujeto político del feminismo a “la mujer” o “las mujeres”. Entiendo al feminismo como un movimiento social que lucha por la eliminación del patriarcado, del “cisalosexualheteropatriarcado”. Es decir, un patriarcado que no solo se basa en la discriminación de la mujer, sino de todo lo que se sale de las normas patriarcales: la presunción “cis”, que el sexo asignado al nacer (una asignación que en sí misma es un acto de violencia patriarcal) tiene que coincidir con el género o la identidad de género de una persona. La sexualidad obligatoria, no solo la heterosexualidad obligatoria, como dijo Adrienne Rich, sino la sexualidad obligatoria, que significa que obligatoriamente cada persona tiene que sentir atracción sexual (ser “alosexual”). Las personas asexuales de cualquier género tampoco cumplen con esa norma patriarcal, y quizás no sorprende que un alto porcentaje de personas asexuales se identifican también fuera del binarismo de género.

Mejor hablamos de feminismos, en plural, para hacer visible esa diversidad de feminismos. No existe un único feminismo con carnet de membresía, aunque hay quienes lo reclaman (en lo general, el feminismo transexcluyente).

Silvia L. Gil dice en su contribución al libro ‘Transfeminismo o barbarie’: “Cuando se sostiene que afirmar a las diferencias es reproducir el neoliberalismo, se olvida que la revuelta feminista que vivimos en la actualidad es radicalmente heterogénea, tan heterogénea como los efectos del poder contemporáneo. Esta revuelta está hecha de una pluralidad de cuerpos que de maneras distintas a lo largo del planeta se rebelan y resisten al heteropatriarcado. Esta heterogeneidad no es una muestra de debilidad, sino exactamente lo contrario: la fuerza que ensancha y enriquece el feminismo en un momento de restricción de derechos y jerarquización de vidas”.

Los feminismos queer —en plural— son parte de esos feminismos diversos. Feminismos diversos y combativos, como dice el manifiesto del 8M de Sevilla: “Queremos ir más allá del miedo infundido a los 'otros, otres y otras'. Queremos mirar a los ojos a quienes sufren opresión: mujeres, personas migradas, LGTBIQA+, con discapacidad, neurodivergentes, racializadas, pobres, sin vivienda, precarizadas, en guerra o que sufren genocidios. Mirarlas a los ojos y ver en ellas su humanidad y su valor en la construcción de un mundo mejor. Un mundo donde la otra no es amenaza, sino aliada necesaria en la construcción colectiva de nuestra utopía”.

Unos apuntes de un feminismo queer

Queer significa salirnos de las normas en todos sus aspectos, normas cisalosexualheteropatriarcales. Normas que nos hacen daño, que solo sirven para mantener al sistema heteronormativa, capitalista, colonial y capacitista.

La “amatonormatividad”, la norma que dice que las únicas relaciones validas son las de pareja, preferiblemente heterosexuales, es una de esas normas que nos hace daño. Buscamos otras formas diversas de relacionarnos. Las no monogamias éticas, la anarquía relacional, “descentrar el amor”, en palabras de Roma de las Heras, una de las autoras de la novela gráfica ‘Anarquía relacional’.

¿Lo queer quiere acabar con la familia? Sí, es necesario recuperar a la vieja demanda feminista de la abolición de la familia que ha caído en el olvido, como lo hace Sophie Lewis en su libro ‘Abolir la familia’. La abolición de la familia y del matrimonio que la sostiene —da igual si heterosexual o homosexual— es una institución patriarcal. Quiero acabar con la familia, con los privilegios del matrimonio, que debería desaparecer como institución legalmente privilegiada. Desarrollemos otras formas de crianza, de cuidados, de relacionarnos.

La familia no es un espacio seguro —no para mujeres, y tampoco para niñes—. Escribo estas palabras como superviviente. La mayoría de la violencia de género se produce en el ámbito de la familia. La mayoría de abusos sexuales a niños, niñas y niñes se producen en el ámbito de la familia, con una persona de la familia o cercana a la familia como perpetrador. Une de cada cinco niños, niñas o niñes sufre abuso sexual en su infancia, según un informe de Save The Children. Según ese informe, la mitad de les abusadores son familiares. Es decir, en una de cada diez familias hay una persona abusadora. ¿La familia como espacio seguro? Y esto todavía no incluye a otras formas de abuso – físicas, psicológicas, el abandono emocional… ¿Por qué pensamos hay niveles tan altos de problemas de salud mental en adolescentes, incluso el trauma complejo y el trauma de desarrollo? ¿Quizás tiene que ver con que la familia no es un modelo sano de crianza, ni para les niñes, ni para les progenitores?

Sophie K. Rosa dice en su libro ‘Radical Intimacy’, “la jerarquía establecida para las relaciones —en favor de la díada romántica y la forma de familia nuclear— se contrae y degrada intimidades más diversas y de camaradería. Este orden relacional puede resultar insular y alienante no sólo para las personas “solteras” —incapaces o que no desean formar una pareja romántica—, sino también para las que lo han hecho y siguen anhelando intimidad”.

Lo queer significar explorar una multitud de posibilidades de intimidad más allá de la familia, de la pareja, o de las relaciones sexo-afectivas.

Por la descertificación del sexo/género

La asignación de un sexo al nacer no es solo un acto descriptivo. Más bien, es un acto prescriptivo, con el sexo se asigna también un género binario correspondiente, con la expectativa que la criatura va a asumir ese género como propio, con todo lo que eso significa (expresión de género, comportamientos “acordes” con el género). Alok V Menon lo llama “jeroglíficos heterosexuales”, la idea de que de los genitales visibles al nacer se puede predecir la identidad futura e incluso la vida de una criatura.

La asignación de un sexo y género a nacer sitúa a la criatura ya en la jerarquía binaria de género. Al crecer, tiene que relacionarse de una manera con esa identidad y posición en la jerarquía. Puede asumirla, puede intentar subvertirla, oponerse a ella, como lo hacen las disidencias sexuales y de género.

Desde una perspectiva de un feminismo queer, la solución no es proveer más categorías (legales) de sexo/género, sino eliminar por completo esas categorías: la eliminación del sexo/género del registro civil, de certificados de nacimiento, documentos de identidad… la descertificación del sexo/género.

Queer tiene la interseccionalidad en sus raíces. Organizaciones como Act Up y Queer Nation rechazaron las estrategias de asimilación y respetabilidad de las organizaciones LGTB establecidas, que pretendían simplemente incluir a las personas queer en las estructuras existentes de la sociedad. Al mismo tiempo, comunidades de lesbianas chicanas o negras se rebelaron contra su «extranjería» no solo de la cultura dominante sino del propio movimiento de gays blancos y de clase media que decía representarlas. Las minorías sexuales y de género excluidas por pobres, negras, por seropositivas… se apropiaban del término y lo utilizaban como reivindicación de su ser desviades – queers. Las luchas queer siempre han incluido a las luchas de personas racializadas, migradas, pobres, diskas… E, incluso, las luchas antiespecistas. Queer se opone a las normas, a los mecanismos de marginación y exclusión, a la división en vidas vivibles y vidas desechables que ni merecen la pena de ser lloradas (pensamos en las más que 10.000 personas que murieron en el Mar Mediterráneo solo en 2024 intentando llegar a España. O en los animales no humanos).

En su último libro ‘Quién teme al género’, Judith Butler dice: “La única forma de salir de ese laberinto es unir las luchas por las libertades y los derechos de género a la crítica al capitalismo, formular las libertades por las que luchamos como colectivas, dejar que el género forma parte de una lucha más amplia por un mundo social y económico que acabe con la precariedad y proporcione atención sanitaria, vivienda y alimentos en todas las zonas del mundo”. Butler nos llama a “recordar a la gente por qué y cómo desea vivir, reclamando la vida para la izquierda, encontrando la vida en las relaciones que nos sostienen”.

Por un feminismo queer
“Necesitamos redescubrir nuestra revoltosa herencia como anarquistas queer”, dice Mary Nardini Gang en ‘Toward the Queerest Insurrection’. “Tenemos que destruir las construcciones de la normalidad, y crear en su lugar una posición basada en nuestra alienación de esta normalidad, y una posición capaz de desmantelarla. Debemos utilizar estas posiciones para instigar rupturas, no sólo con la corriente dominante asimilacionista, sino con el propio capitalismo. Estas posiciones pueden convertirse en herramientas de una fuerza social dispuesta a crear una ruptura total con este mundo. Nuestros cuerpos han nacido en conflicto con este orden social. Tenemos que profundizar ese conflicto y hacer que se extienda".

No lo podemos hacer soles. Necesitamos construir comunidad, apoyo mutuo, movimiento. Y todo esto mientras está creciendo la extrema derecha. Ante este auge del fascismo, Judith Butler dice que “podemos detener ese impulso, pero solo si intervenimos como una alianza que no destruye sus propios vínculos (...) liberar los potenciales democráticos radicales de nuestras propias alianzas en expansión puede demostrar que estamos al lado de una vida vivible, del amor con todas sus complicaciones y de la libertad, haciendo que esos ideales sean tan convincentes que nadie pueda mirar al otro lado”.

O, como dice Sophie K. Rosa, “la intimidad contiene un potencial radical porque es la esencia de estar vive”. Y nos llama, al final de su libro ‘Radical Intimacy’, a que “alimentemos, y nos alimentemos, de horizontes utópicos; unámonos para arrebatar nuestros deseos de las garras del capitalismo. Porque necesitamos lazos más fuertes, para mantenernos unides y evitar que el mundo se desmorone. Nuestro entrelazamiento mutuo debe ser cuidadoso, espacioso y flexible, sin ningún lazo demasiado apretado. En este macramé de diseño amoroso, podríamos encontrar la sabiduría, el propósito y la fuerza que necesitamos para tejer nuevos mundos”. Nuevos mundos queer.

jueves, 27 de junio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #28j | ELA reúne a más de 200 militantes para celebrar el Día Internacional del Orgullo o LGTBI+

Concentración de ELA, tras la jornada LGTBI, en Tabakalera //

ELA reúne a más de 200 militantes para celebrar el Día Internacional del Orgullo o LGTBI+
ELA, 2024-06-27

https://www.ela.eus/es/noticias/ela-reune-a-mas-de-200-militantes-para-celebrar-el-dia-internacional-del-orgullo-o-lgtbi

Bajo el lema "De la Q al Transfeminismo, las identidades disidentes son parte de la lucha de clases", la sala de cine de Tabakalera de Donostia se ha convertido en escenario para celebrar y reivindicar el Día del Orgullo LGTBI (Día Internacional de Liberación Sexual) para ELA de este año.

Presentada por Izai Bujanda, responsable de ELA Gizalan en Nafarroa, ha llevado a cabo la contextualización teórica-política de este acto confederal, anticipando algunas ideas clave que posteriormente se han ido desarrollando a lo largo del acto, como, por ejemplo, desde lo Queer hasta el transfeminismo, en ese cruce de caminos ha puesto en cuestión las distintas categorías sociales estructurales: el hombre, la mujer, la heteronorma, la normatividad. Y ha señalado la necesidad de alianzas entre luchas diferentes, siendo el transfeminismo un ejemplo más de ello.

Se ha dado paso a la mesa redonda que ha sido el centro del acto, moderado por Leire Gallego y Jone Bengoetxea, responsables del área de género, y con las dos personas invitadas de hoy: Josebe Iturrioz, activista transfeminista y profesora, e Ibai Fresnedo, activista transfeminista y miembro de Hiruko Larroxak.

Fresnedo e Iturrioz han explicado cómo está el movimiento de liberación sexual en Euskal Herria. Fresnedo se ha referido al movimiento reformista y al choque con el movimiento autónomo. Sobre la necesidad de seguir interpelando a la política y a los discursos institucionales; sobre la apropiación y asimiliación de los discursos. De cara a las alianzas, sobre la necesidad de consensuar una agenda política junto a la lucha feminista, anticapitalista, antiracista y decolonial, etc.

Para responder a una de las preguntas principales del evento, se ha dado una vuelta de tuerca a la evolución del término o concepto "Q" (Queer): "A pesar de que hoy día muchas personas se sienten identificadas con el término y lo sienten como un signo de resistencia, no todas las personas de la comunidad LGTBI aceptan o utilizan el término de la misma manera", en palabras de Fresnedo. De la Q han pasado a hablar del Transfeminismo: "El transfeminismo no busca la aceptación de la identidad individual, lo que propone el transfeminismo es transformar el orden social, es decir, acabar con hombres y mujeres", según Iturrioz.

"Cuando decimos patriarcal decimos heterosexual. Las categorías hombre y mujer no sólo son categorías políticas y sociales, sino también categorías económicas. La lucha LGTBI siempre ha tenido una visión de clase, precisamente porque los sujetos y cuerpos que se han alineado en esa lucha han sido los más precarizados y marginados ", ha añadido Fresnedo.

"Por lo tanto, desde el punto de vista de clase y transfeminismo, es importante subrayar que nosotras no queremos una sociedad formada por hombres/mujeres o heterosexuales/homosexuales emancipadas o iguales (brecha salarial, techo de cristal, matrimonio...); lo que queremos es una sociedad, directamente, sin hombres ni mujeres; porque el género es un dispositivo específico para la violencia y la dominación", señalaban ambos invitados.

Para terminar, han contado con la presencia de la clown Bea Egizabal, que ha vestido de humor un tema tan complejo, y los miembros de ELA que han participado en la jornada, se han concentrado a las puertas de Tabakalera para reivindicar la importancia del Día Internacional de la Liberación Sexual.

sábado, 18 de junio de 2022

#hemeroteka #lgtbi #politika | Herri txiki, «armairu handi»

Berria / Ibai Fresnedo eta Zuriñe Rodriguez //

Herri txiki, «armairu handi».

LGTBI herritarren errealitateari buruzko diagnostikoa ondu dute Legorretan, herria bizigarri egiteko. Borondate politiko eta ekonomikoa eskatu diete instituzioei.
Oihane Puertas Ramirez | Berria, 2022-06-18
https://www.berria.eus/paperekoa/1871/006/001/2022-06-18/herri-txiki-armairu-handi.htm 

«Euskal Herrian esamolde oso famatua da ‘herri txiki, infernu handi’, eta hori horrela da: herri txikiak infernu handiak dira LGTBI komunitatearentzat», adierazi du Zuriñe Rodriguez Sudergintza kooperatibako kideak. Infernu horrek, gainera, «itotze» sentsazioa sortzen duela ohartarazi du, eta horren ondorioz askok sentitzen dutela euren herria ez dela segurua: «Herri txikiak normalean armairu handiak dira. Eta Legorretan hori ikusi dugu».

‘Bizigarri’ LGTBI herritarren errealitateari buruzko diagnostikoa ondu dute Legorretan (Gipuzkoa), eta atzo arratsaldean aurkeztu zuten, herri «bizigarriago» bat sortzeko asmoz. Legorretako Udalak sustatu du proiektua, Sudergintza eta Hiruki Larroxa kooperatibek ondu, eta Emakundek diruz lagundu.

Rodriguezen ustez, Legorretako diagnostikoa «aitzindaria» da, baita beharrezkoa ere. Azaldu duenez, orokorrean herrietako LGTBI politika publikoak hirietako diagnostikoak oinarri hartuta egiten dira: «Hirietan dauden beharrak eta hirietan egiten diren politika publikoak herrietara estrapolatzen dira». Azterlan horrekin, ordea, aukera egongo da herriarentzat propio sortutako LGTBI politikak egiteko. Izan ere, herriko arazoak identifikatzearekin batera, horiei aurre egiteko neurriak proposatu dituzte.

Rodriguezen arabera, diagnostikoan ateratakoa beste herri txiki batzuetara estrapola daiteke, «nahiz eta tokian tokiko egoerak izango dituzten». Ibai Fresnedo Hiruki Larroxa kooperatibako kideak adierazi du herri txikietan ikusgaitasuna berezkoa dela, eta horrekin lotuta doazela etiketak. Horrela, herri txikietan nork bere burua plazaratzen badu, «badaki etiketa horrek indarkeria fisiko edo sinbolikoak aktibatuko dituela», hala nola begiradak, seinalatzeak edo txutxu-mutxuak.

Hala ere, herriek eskaintzen dute komunitate «identifikatuago» bat egotea, eta, Fresnedoren ustez, horrek baldintzak sortzen ditu «intentsitate oso handiko indarkeria batzuk» ez gertatzeko.

Legorretako LGTBI komunitatearen argazkia egiteko orduan intersekzionalitatea «ezinbestekoa» izan dela nabarmendu dute: «Saiatu gara ahalik eta pluralena izaten, jakinda diagnostiko horretan ez dagoela bermatuta aniztasuna». Horren harira, Rodriguezek ohartarazi du elkarrizketatuek anonimotasunari eusteko eskatu dietela: «Horrek erakusten digu LGTBI komunitateak hitz egiteko segurtasun falta handia duela oraindik ere. Hori, niretzat, emaitza bat da».

Fresnedo eta Rodriguezen ustez, gaur egungo egoera aldatzen hasteko, udala aisialdian eta espazio publikoaren erabileran eraldatzen has daiteke. Ondorioztatu dutenez, Legorretan, oro har, espazio publiko heteronormatiboa nabarmentzen da. «Horrek modu sinboliko batean esaten diguna da herri hori heteroentzako herria dela», adierazi du Rodriguezek.

Fresnedoren arabera, heteroarau hori da, hain zuzen, sexilioa eragiten duena: «Ez da pertsonak hartzen duen erabaki bat. Nolabait, herriko idiosinkrasiak berak eta heteroarauak eragin duten pentsamendu bat, gogo bat da, eta, ondorioz, sexilioa gertatzen da». Rodriguezek zera nabarmendu du: «Jendeari existitzea ukatzen diozunean, jende hori ez da desagertzen. Mugitu behar badu, mugituko da».

Fresnedoren arabera, egoera aldatzeko erronka nagusietakoak instituzioekin du zerikusia, hau da, «borondate estetikoez harago joan, eta borondate politiko eta borondate ekonomikoetan zentratzea». Sentsibilizazioa eta kontzientziazioa lantzeaz gain aldaketa materialak egiteko eskatu du Fresnedok: «Bizigarritasunaz ari garenean, baldintza materialak behar ditugu».

martes, 29 de junio de 2021

#hemeroteka #lgtbi #poliziak | Polizia LGTBI Behatokian?

Google Imágenes / LGTBIpol //

Polizia LGTBI Behatokian?

Euskal LGTBI Behatokia aurkeztu berritan, Behatokian Poliziak parte hartzea indar errepresiboak LGTBI borrokan sartzea dela kritikatu du Ibai Fresnedo sexu askapenaren aldeko mugimenduko kideak, Polizia prozesu honetan sartu zelarik hainbat elkarte atera zirela gogoraraziz. “Poliziak gure ahizpa zaurgarri eta bazterrekoenen gorputzak eta bizitzak zapaltzen ditu. Harrotasuna aliantzaren sinonimo da, ez Polizia zuritzeko tresna”.
Argia, 2021-06-29
https://www.argia.eus/albistea/polizia-lgtbi-behatokian 

LGTBI pertsonen eskubideei buruzko EAEko legea izango denaren bidea egiten hasi zirenenean, mugimendu eta militante LGTBI+ askok egin zuten bat ekimenarekin, prozesuan Polizia (Gaylespol polizia elkartea) sartu zen arte. “Gutako askok gaitzespena eta haserrea azaldu genuen, horrelako espazio batean Poliziak parte hartzeagatik, gure kolektiboaren espiritu kritikoa mantendu nahi genuelako. Polizia izan da eta izaten jarraitzen du erregimen cisheterosexual, kolonial eta kapitalistaren beso armatua. Francis tirokatu zuen beso bera, Stonewalleko ahizpak erreprimitzen saiatu zena, Euskal Herrian hainbeste tortura eta etxe kaleratze gauzatu, langile sexualak zigortu eta jende arrazializatua kriminalizatzen duena”, dio Fresnedok.

“Poliziaren parte-hartzea birpentsatzeko eskatu genuen, baita prozesuaren baitan inplizitu zegoen eredu punitibista birpentsatzeko ere. Baina horrelako espazio batean parte hartzeko eskubidea eta askatasuna edonork duela erantzun zitzaigun, ezin zaiola inori betoa jarri. Diskurtso ‘inklusibo’ eta ‘liberal’ horrekin ez ziguten ziria sartu”.

Behatokian dauden gainerako elkarteei leporatu die pinkwashinga kritikatu baina gero kritikatzen duten horren atzaparretan erortzea. “Harrotasuna ez da kideen gainetik pasa eta haien aldarrikapenei entzungor egitea”.

viernes, 25 de junio de 2021

#hemeroteka #lgtbi #testigantzak | Ibai Fresnedo: “Etengabeko prozesu bat da armairutik irtetea edo sartzea”

Irudia: Hitza / Ibai Fresnedo eta Egoitz Arbiol //

Ibai Fresnedo: “Etengabeko prozesu bat da armairutik irtetea edo sartzea”.

Armairua kartzela moduan bizi daiteke, edo babesgune gisa. Fresnedok dio "denetarikoak" direla Hernaniko LGTB pertsonek dituzten bizipenak. Egoitz Arbiol Albenizekin batera egin du liburua.
Miren Garate | Gipuzkoako Hitza, 2021-06-25
https://gipuzkoa.hitza.eus/2021/06/25/ibai-fresnedo-etengabeko-prozesu-bat-da-armairutik-irtetea-edo-sartzea/ 

Ibai Fresnedok eta Egoitz Arbiol Albenizek Hernaniko azken 50 urteetako LGTB memoria jaso dute ‘Noiz bukatzen da armairua?’ liburuan. Hernaniko Udaleko Berdintasun Sailak eta Berdintasun Kontseiluak eskatuta egin dute lana, eta, besteak beste, hamazazpi herritar elkarrizketatu dituzte. Fresnedoren (Portugalete, Bizkaia, 1985) esanetan, aipatu dieten ideietako bat izan da ez dutela sentitzen Hernani ez denik herri egokia LGTB pertsonentzat: libre sentitzen dira beren sexualitatea garatzeko, “baina maila batera arte”.

Bi atal nagusi ditu kaleratu berri duzuen liburuak. Aurrenekoan, azken 50 urteetako errepaso bat egin duzue, hamarkada bakoitzeko gertaera nagusiak eta herritarren lekukotzak tartekatuta. Zer aurkituko du irakurleak zati horretan?
Lehen zatia errelato moduko bat da. Hasieran, lan hau ikerketa formatuan egiteko asmoa genuen, baina azkenean liburu bilakatzea erabaki genuen. Irakurterraza izatea, gertukoa izatea, herritarrengana iristea eta abar eskatzen zizkigun horrek. Lehen atal hori hamarkadaka dago banatuta, eta atal guztietan agertzen diren pertsonak ez dira berberak, baina hasierako hamarkadetan agertzen direnak ageri dira amaierakoetan ere. Haiekin izandako elkarrizketen bidez, zer-nolako garapena sumatzen duten jakin nahi izan dugu.

Bigarren zatiari ‘Begiradak kokatu’ deitu diozue. Zer biltzen du?
Heteroaraua ardatz hartuta, saiatu gara parte hartzaileekin xehatzen zer den beraientzat heteroaraua, eta heteroarau horretatik abiatuta zer indarkeria bizi dituzten. Indarkeria espezifikoei ere eman diegu lekua: lesbofobiari, gayfobiari, bifobiari eta transfobiari. Armairuaren kontzeptua garatu dugu, eta, horrez gain, parte hartzaileek egunerokoan dituzten erresistentzietara heltzen saiatu gara, erresistentziak modu zabalean ulertuta, hau da, irauteko estrategiak nahiz militantzian heteroarauari aurre egiteko garatutako estrategia politikoak kontuan hartuta.

‘Noiz bukatzen da armairua?’ izena jarri diozue liburuari. Parte hartu dutenek armairuari buruzko ikuspegi ezberdinak dituzte, ezta?
Etengabeko prozesu bat da armairutik ateratzea edo armairuan sartzea, ez da momentu jakin bateko zerbait. Armairuaren inguruko bizipenei dagokienez, denetariko iritziak dituzte parte hartzaileek. Armairua kartzela moduko bat balitz bezala sentitzen dute batzuek, eta beste batzuek babesgune bezala ulertzen dute, armairuaren barruan egonda indarkeria sufritzeko arrisku gutxiago duzulako eta zeure burua babestua sentitzen duzulako.

Ardi larruz jantzitako otsoarena ere aipatzen dute bildu dituzuen lekukotza batzuek. Uste denaren aldean, aurrerapauso txikiak izan al dira?
Azken bi hamarkadetan, eta batez ere azkenekoan, berdintasun faltsuaren ideiarekin batera, hainbat kontzeptu zabaldu dira: tolerantzia, normaltasuna eta abar. Horien atzean ere heteroaraua dago. Jendeak oso diskurtso aurrerakoia dauka, onarpenaren inguruko diskurtsoa sortzen du, baina egunerokoak erakusten digu gizartea ez dela hainbeste aldatu. Gauza batzuk ez dira onartzen, indarkeria fisikoa adibidez, baina funtsean LGTBfobiak hor jarraitzen du oraindik ere. Ez dizute zuzenean ‘onartzen zaitugu’ esaten, baina mezu inplizituen bidez jendeak argi uzten du heterosexuala izatea dela normala. Normala ez dena onartu edo toleratu egiten da, eta tolerantziaren atzean beti dago botere harreman bat; tolerantea den horrek dauka boterea.

Hernanin kokatuta dago Egoitz Arbiol Albenizekin batera idatzi duzun liburua. Elkarrizketatuek zer diote herriari buruz?
Ez dute sentitzen Hernani ez denik LGTB pertsonentzat herri egokia, baina egunerokoan hainbat indarkeria identifikatzen dituzte; hau da, LGTB pertsonak libre sentitzen dira beren sexualitatea garatzeko, baina maila batera arte. Herriaren zenbait ezaugarrik ere badute zerikusia horretan: Gipuzkoako hiriburuaren mugakide izateak irekitasun maila handiagoa izatea dakar, baina gero kontuan hartu behar da ez dela herri handia, eta landa eremuko auzo asko dituela. Landa eremuan heteroarauak batzuetan oso modu tradizionalean operatzen du.

Behin lana amaituta, zer nabarmenduko zenuke?
Hamazazpi partaide izan ditugu liburuan, baina askoz jende gehiago dago, eta gustatzen zaigu esatea liburu hau aletxo bat dela. Askoz gehiago sakondu behar genuke LGTB pertsonen memoria historikoan. Bestetik, hasieran genituen hipotesi batzuk baieztatu egin ditugu lan honekin.

Zein izan dira baieztatutako hipotesi horiek?
Ikusi dugu LGTB kolektiboak historikoki izan dituen aldarrikapenak edo borrokak, eta mugimendua bera, oso itzalpean egon direla, Euskal Herrian aurreko hamarkadara arte nazio askapenaren aldeko borroka oso borroka hegemonikoa izan delako mugimendu sozialei dagokienez. Hori dela eta, LGTB mugimenduak ez du ikusgaitasun handirik izan, oro har, Euskal Herrian, eta bereziki Hernanin. Bestetik, ‘sexilioarena’ ere baieztatu dugu, hau da, jende asko joan dela kanpora bizitza bizigarriagoa izateko.

domingo, 5 de febrero de 2017

#hemeroteca #ligoteo | De rabias y sonrojos

Imagen: Noticias de Gipuzkoa
De rabias y sonrojos.
El piropo ha pasado de considerarse una joya a vivirse como un micromachismo. Dos expertos reflexionan sobre la figura del piropo en el siglo XXI y sobre la existencia de un piropo jatorra; es decir, no sexista.
Rubén Olveira Araujo | Noticias de Gipuzkoa, 2017-02-05
http://www.deia.com/2017/02/05/sociedad/estado/de-rabias-y-sonrojos

Sin lugar a dudas, la historia del piropo va de diferentes tonalidades de rojo. Después de todo, llegó a nuestra cultura occidental, entre otros, como una joya incandescente: el rubí, que simboliza el corazón. Este ha sido obsequiado históricamente por los galanes a la mujer cortejada. Pero claro: no todos podían permitirse el lujo de ir regalando piedras preciosas, así que a falta de pan, buenas son tortas; o dicho de otro modo: a falta de rubíes, buenas son lisonjas. Sin embargo, de despertar el fuego de las mejillas el piropo ha pasado a avivar la llameante rabia de la desigualdad. Tal es así que lo que en su día se consideró una joya -reconocida y valorada- ahora se vive como un (micro)machismo -repudiado y repulsivo- envuelto en papel de regalo. ¿Pero cuándo se convierte un piropo en una agresión verbal? ¿Existe un piropo no sexista? ¿Ha llegado el momento de desechar el piropo o de actualizarlo a la realidad del siglo XXI?

Ibai Fresnedo es técnico de Igualdad y educador de los sexos en Arremanitz Kooperatiba. Durante este verano, participó en DSSirez, un proyecto de Donostia-San Sebastián 2016 (DSS2016) cuyo objetivo era buscar una nueva cultura de ligar jatorra -maja- y, entre las herramientas de ligoteo, trabajaron la figura del piropo: una frase creativa que hace referencia a la estética, al cuerpo, a la inteligencia, a la actitud, etc. “Cuando estamos conociendo a una persona o ya cuando la conocemos es un elemento bastante recurrente para alimentar la dimensión erótica”, asegura. O en otras palabras: para echarle más leña a esa llama de la pasión.

Sin embargo, Ibai confirma lo que ha dado lugar a más de un chiste: “Los vascos no estamos acostumbrados a echar ni a recibir piropos”. Ni piropos, ni elogios, añade. Esto está estrechamente ligado a los espacios en los que se liga en Euskal Herria. “La nocturnidad, la fiesta y el alcohol tienen connotaciones que no ayudan a vivir el piropo como algo positivo”. Y más si “vamos a ligar a machete” expresando nuestro deseo erótico a diestro y siniestro cuando estamos “algo pasados”: “Seguramente nos saldrán unos piropos un poco feos y bastante violentos”.

Precisamente, Ibai apunta que esta estrecha conexión entre la sexualidad y los roles de género, en base a los cuales el sujeto activo tiene que ser el hombre y el objeto pasivo ha de ser la mujer, es lo que ha convertido al piropo en un elemento prácticamente de uso masculino para cortejar a la mujer. “Y claro, teniendo en cuenta cómo se socializan los hombres en general respecto a su sexualidad y a cómo nos enseñan a vivirla y entenderla, el piropo no deja de quedarse en ese marco cosificador de la mujer”.

¿Pero en qué momento pasa un piropo a convertirse en una agresión verbal? Ibai lo tiene claro: básicamente, en el instante en el que la persona a la que le han echado el piropo no se siente cómoda o, incluso, se siente violentada. “Al igual que yo tengo la libertad de echar un piropo, también tengo que respetar que la persona a la que se lo echo no lo admita”. Es entonces cuando el piropeador ha de reflexionar sobre por qué no ha acertado.

¿Qué sería un piropo jatorra -un piropo majo- entonces? “Aquel que se aleje de los valores sexistas y del mito del amor romántico de sin ti no soy nada”. Así pues, un piropo jatorra tendría las bases de cualquier convivencia: respeto, originalidad, equidad, etc. Esto implica analizar el espacio, el momento, la persona y, sobre todo, cuidar las formas.

El principal consejo de Ibai: darle un poco “al bolo” para ser creativos y personalizar los piropos. “Además, estos tienen que ser tan sutiles como directos, ya que es donde mejor se mueven”. Después de todo, si se lanza un piropo muy sutil puede que no se “pille” y que se quede en el aire. “Pero por el contrario, si es demasiado directo puede sentar mal”. Y no se abstiene de mencionar un dilema que le reconcome la cabeza: “Tal vez el piropo no debiera ser el primer paso para conocer o entrarle a una persona, sino algo que obsequiar cuando ya tengamos un mínimo de confianza”.

Amaia Urrejola es sexóloga y agente de igualdad de Euskal Herriko Sexu Heziketa Eskola (EHSHE). Coincide con Ibai en que el piropo es la expresión del deseo erótico y que estos pueden expresarse desde lugares diferentes, con objetivos diferentes y el resultado, obviamente, también es diverso. “Por ejemplo, muchas veces los hombres expresan su deseo hacia las mujeres no de igual a igual, sino desde una posición de superioridad -sin ir más lejos, el típico piropo callejero- y, precisamente de ahí, la famosa frase ‘no quiero tu piropo, quiero tu respeto”.

Un cajón de sastre
No obstante, también opina que no todas las expresiones verbales del deseo erótico suponen un micromachismo. “Con el piropo ha sucedido históricamente lo mismo que con el sexo: hemos creado un cajón de sastre en el que cabe de todo y lo positivo se ha mezclado y confundido con lo negativo”. Por ello, con el fin de llamar a las cosas por su nombre, Amaia aboga por utilizar adecuadamente los conceptos. “Hay que aprender a distinguir los piropos de las agresiones y el acoso verbal sexista”.

Por una parte, Amaia explica, partiendo de un análisis feminista, que la vivencia subjetiva negativa del piropo en el orden de las microviolencias responde a la violencia estructural que enfrentan las mujeres diariamente en una sociedad patriarcal. Por lo tanto, decir que el piropo es una agresión machista es válido, ya que ejemplifica el poder que los hombres tienen y han tenido sobre el cuerpo de las mujeres en el espacio público y privado. “Pero el machismo está cada vez peor visto, así que está buscando nuevas estrategias más sutiles para seguir existiendo como ideología imperante”. Es ahí donde entra la violencia simbólica y un ejemplo de ello son los micromachismos. Micro no porque sea pequeño o insignificante, sino porque muchas veces pasa inadvertido, se naturaliza y acaba por no parecer violencia: “Por eso pueden ser más peligrosos”.

“Sin embargo, este es un análisis parcial, porque no tiene en cuenta que el piropo es también fruto de la expresión del deseo erótico, el cual tiene una base biológica”, asegura Amaia. Es decir, se requiere un estudio integral biopsicosocial en vez de únicamente el social para comprender en su totalidad la figura del piropo. Y para que la vivencia subjetiva del piropo sea algo positivo, debe responder al diálogo entre el hecho sexual humano y el derecho sexual humano.

Entre otras cosas, esto integraría cómo nos hemos construido como hombres y como mujeres. Coincide con Ibai en que hay que tener en cuenta la socialización diferencial de género, pero Amaia reivindica también que esta construcción es resultado de los procesos de diferenciación sexual.

“En función de cómo se despierte mi deseo -sintiéndome deseada u observando al objeto de mi deseo- y de qué se nutra mi deseo -de personas o de contextos-, el piropo será bienvenido, ninguneado o repudiado”, explica Amaia. Por ejemplo: “Si la persona que me gusta me lanza un piropo sexista, puede que sea bienvenido aunque sea sexista porque tengo la certeza de que me desea; si alguien que no es objeto de mi deseo me piropea me producirá indiferencia porque soy yo quien elijo; si una persona me echa un piropo sexista en un contexto morboso puedo erotizarlo y que sea bienvenido; etc.”.

Transgrediendo el espacio íntimo
Amaia entiende que el juego de la seducción consiste en transgredir con arte el espacio vital del otro. “Eso sí: hay una negociación permanente y no podemos olvidarnos de ello”. Esta no es solo verbal, sino también corporal. “Si yo me acerco y le agarro de la cintura y me quitan la mano, eso es un mensaje claro”. Y que en Euskadi se ligue disimulando que uno lo está haciendo descarta, según esta sexóloga, el nivel verbal para pasar al corporal.

Sin lugar a dudas, Amaia comenta que ligar es positivo, pero no de cualquier manera. “Si se lanza un piropo y la persona reacciona de manera negativa, el emisor tiene que darse cuenta de que no tiene que insistir y reflexionar sobre qué parte de responsabilidad tiene en que este no haya sido bienvenido”. Aunque aclara que responsabilidad no siempre significa culpabilidad.

Pero Amaia no deja tampoco toda la responsabilidad en manos del piropeador. Según esta sexóloga, a día de hoy estamos entrando en una peligrosa dinámica: “Parece que si me entra quien no me gusta se convierte directamente en agresión”. Y para ella no es así. “No solo por el hecho de que intenten ligar conmigo y yo no quiera puedo ser irrespetuosa”. Al fin y al cabo, los deseos son una emoción que no se elige, sino que se despierta, se descubre, se orienta y se nutre. “Lo único que podemos hacer con los deseos es gestionarlos, porque si los reprimimos irían al inconsciente y nos meterían en líos”, advierte.

Tanto para Amaia como para Ibai hace falta una nueva cultura sexual, erótica y de ligar y eso incluye a los piropos. “No como una prescripción obligatoria, sino como una posibilidad más de expresar nuestro deseo”, concreta Amaia. Para ello, consideran básico garantizar una educación de los sexos integral que ayude a comprender más el hecho sexual humano y así poder interactuar adecuadamente con los demás. Mientras tanto, opinan que hay que hacer el amor y no la guerra, y piropear más y descalificar menos.

domingo, 23 de octubre de 2016

#hemeroteka #dantza | Bazterretako Dantzariak: "Euskal dantza tradizionalean lekurik ez duten identitateak taularatu nahi ditugu"

Irudia: Argia / Bazterretako Dantzariak
Bazterretako Dantzariak: "Euskal dantza tradizionalean lekurik ez duten identitateak taularatu nahi ditugu".
Genero rol markatuak, erlijioaren pisua, ia zalantzan jarri ezin diren sinboloak. Euskal dantza tradizionalen zurruntasuna beren haragitan bizitakoak dira Kepa Blazquez Roteta eta Ibai Fresnedo. Bizipen bertsuak izan dituztenak elkartuta sortu dute Bazterretako Dantzariak taldea. Transfeminismotik pitzatu nahi dute zurruntasun hori. Gustatzen zaien hori eginez: dantzatuz.
Lander Arretxea | Argia, 2016-10-23
http://www.argia.eus/argia-astekaria/2526/bazterretako-dantzariak

Leku eta ibilbide desberdinetako pertsonak elkartu zarete. Zerk batu ditu Bazterretako Dantzariak?

Ibai Fresnedo: Han eta hemen ikusitako espektakulu batzuk iradokita hasi nintzen euskal dantzetan egin dudan ibilbidea errepasatzen. Berehala etorri zitzaizkidan burura genero rol markatuak, estetikaren aitzakian jasandako diskriminazioa… Horren harira iritzi artikulua idatzi nuen Topatun, eta berehala idatzi zidan Kepa Blazquezek berak ere bizipen antzekoak izan zituela esanez. Orduantxe hasi ginen honi forma ematen, eta jende gehiago batu zaigu pixkanaka.

Eta zein da hartzen ari den forma? Dantza talde bat izango da? Kolektibo bat?

I. Fresnedo: Dantza taldea. Gure proiektua ez dago ikerketa antropologiko edo etnografikoetan oinarrituta. Nahiz eta akademiaren lana eta fruituak aintzat hartu eta balioa eman, gu ez gara akademiaren parte, eta ez dugu akademiaren oniritzirik behar. Badirudi adituen ikuspegitik sortu behar direla proiektuak beti, baina gu arituak besterik ez gara, eta gure bizipenetatik abiatuta eraiki nahi dugu hau.

Kepa Blazquez: Dantzaren inguruan hitz eginez baino, dantzatuz nahi ditugu taularatu gure ondorioak. Ikuskizunaren hezurdura badugu jada, eta orain hasiko gara forma zehatzagoa ematen.

Zuotako batzuek ez zenuten aurrez elkar ezagutzen. Zerk eman dizue talde izaera?

I. Fresnedo: Hasi ginen aztertzen guztion bizipenak eta konturatu ginen arazo guztien erroan heteropatriarkatua dagoela. Arazoa estrukturala den heinean, gure bizipenak ere oso antzekoak dira. Bakoitzak bere txoko eta gorputzetik, munstro berekin egin dugu topo. Entseguetan, kalejiran dantzatzean, ikuskizunetan… Antzerako diskriminazioa pairatu dugu denok.

K. Blazquez: Euskal dantzetan gaur egun dagoen iruditeriak, jantziek eta abarrek hegemonikoa dena ordezkatzen dute. Guk tokirik ez duena ikusarazi nahi dugu, bazterretan dauden identitateei lekua egin: marikak, bollerak, kanpotik etorritakoak, lodiak, elbarriak…

Zuen bizipenetatik abiatu arren, zabalagoa den arazo edo errealitate bat salatzeko ere balioko du, beraz.

I. Fresnedo: Gure esperientzietatik abiatu gara, jakinda ez ditugula zapaldu guztiak ordezkatzen, baina gure irakurketak sistema oso batek nola funtzionatzen duen erakusten du. Pertsonala politikoa da eta guk, guretik, euskal dantzen dimentsioan eta honen iruditerian modu erradikalean eragin nahi dugu.

K. Blazquez: Poztekoa litzateke herri guztietako dantza taldeek gure hausnarketa kontuan hartu eta haien jarduna zalantzan jartzea, baina badakigu hori oso zaila dela. Beste kontu bat da ikuskizunak piztuko diola zenbaiti halako kontzientzia bat, edo gogoraraziko dizkiola dantza munduan izan dituen bizipenak… Horrek izango du bere eragina.

Zein neurritan da atzerakoia eta zurruna euskal dantza tradizionala? Beste diziplina batzuekin alderatuta atzean geratu da?

I. Fresnedo: Literaturan, musikan, bertsotan… Aldaketa egon da, feminismotik edo beste ikuspegi batzuetatik etorri dena, baina gertatu da. Euskal dantzetan dauden dinosauroak oraindik hor daude, elite bat da, pisu handia duena, eta horrek aldaketa hori frenatzen du. Euskal dantza tradizionala naziotasunarekin eta herri proiektu zaharkitu batekin lotua dago, eta oraindik indar asko duen mundu sinbolikoarekin. Oso zaila da hori aldatzea.

Erresistentzia asko daude, beraz.


I. Fresnedo: Dantza asko bere horretan dantzatzen ditugu gaur egun. Gizarte ustez aurrerakoi eta garatu batean bizi gara, baina orain ehun urteko dantzak errepresentatzen jarraitzen dugu, gizartean egon den garapena islatu gabe. Horri ez zaio tokia egin behar? Dantza ez da gizartera egokitu behar? Guk bide hori landu nahi dugu, dantza erabili gure egungo kezkak islatzeko. Baina jende askorentzat esentzia aldatzea arriskutsua da, tradizioa zalantzan jartzen delako.

K. Blazquez: Gainera, esaten dugunean, orain dela ehun edo berrehun urteko errealitatea erakusten dutela, ez da guztiz egia. Orduan ere egongo ziren marikak edo bollerak, noski, baina ezin zuten plazaren erdian egon. Gaur egunera ekartzen duguna garai hartan hegemonikoa zena da.

Genero rolen kasura joanda, oraindik ere zalaparta sortzen dute batzuek emakumeek dantza jakin batzuetan parte hartzen dutenean.

K. Blazquez: Horrekin dezenteko eztabaida izan dugu. Poztekoa da aludunek zakildunei mugatutako dantzetan tokia dutela ikustea, baina ezin gara horretan gelditu. Adibidez, zergatik ez daude emakume rola hartzen duten zakildunak? Hori gizonon borroka da, baina orain arte ez dugu egin. Guretzat berdintasuna ez da emakumeak gizonezkoak zeuden tokian jartzea bakarrik, askoz harago joan behar gara. Urrats sendo bat da, bai, baina ez du balio behar beste guztia estaltzeko. Dantza bera ere jarri behar da zalantzan. Baliteke emakumeek ere parte hartzea, baina jatorri militarreko dantza izatea, esaterako.

I. Fresnedo: Bai, euskal dantza tradizionalek islatzen duten horretan inkomodatzen gaituen gauza bakarra ez dira genero rolak. Gorputz normatiboak eta eredu estetiko jakin batzuk bilatzen dira, euskal identitatearen ikuspuntu sabinista dute askok, erlijioak ere toki nabarmena du, eta bada desberdintasun sozialen errepresentazioa ere…

Dantza mota asko daude euskal dantzen artean. Izango da baten bat elementu horiek horren presente ez dituena…

I. Fresnedo: Plazan egiten direnak, Jauziak adibidez. Horiek askeagoak dira, eta egia da genero rolak kasu gehienetan ez daudela hain markatuak. Dena dela oso ezberdina da plazan egin, edo eszenatokian. Plazan dena da irekiagoa.

K. Blazquez: Sorgin dantzaren kasuan, adibidez, mutilak gonarekin janzten dira. Baina halako iseka edo ridikulizazio bat ere badago, ez dut uste adibide aproposa denik.

Egon badaude euskal dantza tradizionaletik abiatuta, lan garaikideagoak egin dituztenak, Kukai dantza taldea, adibidez.

I. Fresnedo: Gero eta talde garaikide gehiago dago, bai, baina ez dute intentzio politiko garbirik. Alde estetikoan egia da bide bat urratzen ari direla, baina alde estetikoan geratzen dira. Guri fokua aldarrikapenean edo salaketan jartzea garrantzitsua iruditzen zaigu.

K. Blazquez: Sartzen dira elementu berri eta interesgarriak. Adibidez, bi gizonezkok dantzatzen dute polka, edo gona jantzi. Baina horri begiratzeko bi modu daude: bata da esatea, “eh!, begira zer egin daitekeen” eta bestea da salatzea orain arte ez digutela horrelakorik egiten utzi. Zuritu edo salatu, bi fokatze oso desberdin direla uste dut.

Eta hemendik aurrera zer? Noiz ikusiko dugu hau guztia taula gainean?


K. Blazquez: Hasi berri gaude, eta ikuskizuna taularatu aurretik oraindik beste bi urte beharko ditugu agian. Behin sormen lana hasita, dena zailtzen da, eta baita edertu ere. Bestearen bizipenak entzun, horrek zuri mugitzen dizuna adierazi… Prozesuak du balioa eta gutako bakoitzarentzat oso askatzailea ari da izaten.

I. Fresnedo: Oraindik lana gelditzen zaigu bai, baina bitartean hitzaldiak, tailerrak eta antzekoak ere egingo ditugu. Taldea irekia dago oraindik. Dantzariak behar ditugu, baina baita ere musikariak, jantziak egiten dituztenak… Nahi duena garaiz dago oraindik gurekin harremanetan jartzeko.

sábado, 25 de julio de 2015

#hemeroteca #hezkuntza | Nagore Larrazabal eta Ibai Fresnedo: «Hezkuntza erabili beharko genuke jendarteko arazoak konpontzeko, ez rolak errepikatzeko»


Nagore Larrazabal eta Ibai Fresnedo · Hezkidetza hezkuntzan. «Hezkuntza erabili beharko genuke jendarteko arazoak konpontzeko, ez rolak errepikatzeko»
Udako Euskal Unibertsitatean jardun dira hezkidetzaz. Izan ere, garbi daukate jendartea eraldatzekotan sustraietara joan beharra dagoela. Eta sustrai horietako asko eskolaren bueltan errotzen dira.
Amagoia Mujika Telleria | Gaur8, Naiz, 2015-07-25
http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gaur8/editions/gaur8_2015-07-25-07-00/hemeroteca_articles/hezkuntza-erabili-beharko-genuke-jendarteko-arazoak-konpontzeko-ez-rolak-errepikatzeko

Betaurreko moreak jantzita etorri zaizkigu Nagore Larrazabal eta Ibai Fresnedo, Udako Euskal Unibertsitatean ikastaroa eman berri: “Hezkidetza hezkuntzan: aldaketa sozialerako tresna”. Egia esan, behin betaurreko moreak jantzita, zaila da eranztea. Inguruari begiratzeko modu jakina dakarte; esaten dugunak eta egiten dugunak zein norabide duen aztertzeko ariketa kontzientea. Zertan ari naiz? Arrastaka dakargun eredu matxista indartzen edo eraisten?

Jendartea bestelako zutoinen gainean eraikitzekotan, beharrezkoa da denok betaurreko moreak janztea, bereziki hezkuntza komunitatearen bueltan dabiltzanek. Etorkizuna hezkuntzan dagoelako.

Etorkizuna hezkuntzan dagoela, aldaketa sozialerako tresna hezkuntza dela, parekidetasunak sustraiak hezkuntzan behar dituela... esan esaten da, baina serio hartzen al da?

Ibai Fresnedo: Hezkuntzan etengabe dauden murrizketak hor daude, eta horiek badute eragina. Ez genituzke ahaztu behar. Baina hezkidetza modan jarri den gaia denez, badirudi nolabaiteko bultzada eman behar zaiola erakundeetatik. Gure esperientzia pertsonaletik ikusten duguna da erakundeek beren gain hartzen dituztela historikoki mugimendu sozialarenak izan diren borrokak; planak edota egitasmo zehatzak jartzen dituzte martxan, baina, hortik aurrera, ez dago jarraikortasunik eta oso azalean geratzen da guztia. Partxe modukoak jartzen dira eta kito. Eskolan benetako eredu hezkidetzaile bat txertatzeak eskatzen du, lehenik eta behin, hezkuntza sistema osoa goitik behera aztertzea, metodologiak, zein planteamendu filosofiko eta etiko egiten diren... eta hori oraindik ez da modu erradikal eta integral batean eman. Paperean jasotzen da egin beharko litzatekeena, baina falta da hori guztia praktikara eramatea, benetan horrekin bustitzea.

Nagore Larrazabal: Horrez gain, hezkuntzaren ikuspuntu zabala izan behar da kontuan, hezkuntza ez baita ikastetxeetara mugatzen. Komunitateko partaide guztiak gara hezkuntza eragileak eta denok subjektu aktibo bihurtu behar dugu jendartearen benetako aldaketa bultzatzeko: irakasleak, ikasleak, gurasoak, jangelako langileak, autobusekoak, garbitzaileak eta herriko eragile zein norbanakoak.

Izan ere, eskolaren bizkar karga dezente jartzen ari da azken urteotan.

I.F.: Hezkuntza sistemak daukan eredu androzentrikoak dakarrena da eskola bera instituzio bezala subjektutzat hartzen duela, baina ikasleak ez. Jendartean antzeko zerbait gertatzen da gizon eta emakumeekin; emakumeen eskubideak lortu nahi ditugu baina oraindik subjektua gizonezkoa da. Oso zaila da aldaketa ematea subjektua ez bada erdigunean jartzen eta bere nahiak, desioak eta beharrak ez badira aintzat hartzen. Hezkuntza sisteman horrela gertatzen da haurra bera ez delako erdigunean jartzen eta bere parte hartzea ez delako sustatzen. Nolabait egitura goitik dator; mandatuak, arauak, eginbeharrak...

Gure proposamena bestelakoa da; hezkuntza sisteman horizontaltasuna txertatu beharko genuke. Eta badakigu zaila dela, gobernu batek ezin dituelako kontrolatu egitura horizontaletan oinarritzen diren ikastetxe atomizatu horiek guztiak. Jakitun gara eguneroko praktikarako errazagoa dela homogeneizatzea. Eta hor sortzen da talka; hezkuntza sistema goitik behera deseraiki egin behar da eta berriz zerotik hasi.

Hezkidetza irakasgai potoloa da, baina pauso txikiekin eman daiteke, ezta?

N.L.: Hezkuntzak jendartean dauzkagun arazoak gainditzeko eta jendartea bera eraldatzeko tresna bat izan beharko luke, eta ez behin eta berriz jendartean nagusitzen diren baloreak erreproduzitzera mugatzen den sistema bat; konformismoa, indibidualismoa, lehiakortasuna... Azken finean, botere-egituren mesedetara egongo diren pertsonak heztera bideratuta dago. Hezkidetza bada gauza horiei guztiei buelta emateko modua eta zeharka txertatu behar da egunerokoan; jarreretan, edukietan eta funtzionatzeko moduetan.

Nola susta dezakegu hezkidetza egunerokoan? Emaguzue adibide bat.

N.L.: Adibiderik onenak norberaren jarrerak aztertzean aurkitzen ditugu. Izan ere, gu ere bagara sozializazio agenteak eta, kontrako ahaleginik egin ezean, egun egonkortuta dagoen eredu sexista birsortzeko joera hartzen dugu. Adibidez, neskak eta mutilak agurtzeko ditugun moduak ezberdinak izaten dira maiz; neskengana zuzentzerakoan “kaixo polita” esatekoa, itxura fisikoari edota janzkerari erreferentzia eginez. Aldiz, mutilei beste gako batzuetan egiten diegu agurra, eskua zabaldu eta “eman bostekoa” esanez, esate baterako.

Neskekin eta mutilekin izaten ditugun jarrerak ezberdinak izaten dira maiz, eta horien bidez mezu eta balio ezberdinak transmititzen ditugu, genero rol eta estereotipoak indartuz. Pertsonak bere osotasunean era askean eta modu integralean garatzeko aukerak eskaini behar ditugu, eta horretarako ezinbestekoa da genero estereotipoak edota etiketatzeko joerak gure praktiketatik kanpo uztea.

I.F.: Horri curriculum ezkutua deitzen diogu. Badakigu badagoela curriculum formal bat, curriculum erreal bat –bestea aplikatzen denean izaten den benetako emaitza– eta, horrez gain, curriculum ezkutua ere badagoela. Jendartearen parte garen guztiok hain errotuta ditugun balio androzentrista, matxista eta heteropatriarkal horiek modu inkontziente batean transmititzen ditugula. Inkontzienteak diren neurrian ezin dira identifikatu eta zuzendu. Gainera, jarrera horiek gero eta leunagoak eta ezkutuagoak dira.

Esaten duzuenez, jaio orduko transmititzen zaizkie neska-mutikoei rol jakinak. Norbaitek esajeratutzat joko du hori.

N.L.: Jaio orduko, dituen genitalen arabera, gauza asko transmititzen zaizkio haur bati; besteak beste, neska edo mutila nola izan. Harremantzerako moduetan esate baterako, hitz egiteko erabiltzen dugun tonua edota tratatzen ditugun gaiak desberdinak izaten dira; neskei suabeago eta gozoago hitz egiten diegu, eta, mutilei, ozenago. Bestalde, haurrei egiten zaizkien opariak hor daude; zer oparitzen zaie neskei eta zer mutilei? Arropa berdinak erosten dizkiegu? Errieta egiterakoan berdin egiten diegu neska eta mutilei? Eskolaz kanpoko zein jardueratan apuntatzen ditugu neskak eta zeinetan mutilak? Nor joan ohi da judora eta nor pianoa jotzera? Haiengan jartzen ditugun itxaropenak, espero ditugunak, berdinak ote dira?

Beraiekin nola erlazionatzen garen behatzea besterik ez dago transmititzen ditugun detaile eta estimulatzen ditugun jarrera ezberdinez ohartzeko. Espektatiba ezberdin horiek presente daude sozializazio prozesu guztiaren zehar, genero estereotipoak indartuz eta iraunaraziz . Izan ere, zenbat gauza egiten ditugu ezberdin neskek eta mutilek? Abiapuntu horretatik ezberdintasunak naturalizatzen dira eta ahaztu egiten dugu batzuetan, egiten dugunak egiten gaituela.

Eta eskola ere sistema horren parte da.

I.F.: Adibide bat jarriko dut. Eskolan, Haur Hezkuntzan, komun berdina erabiltzen dute neskek eta mutilek, eta elkarrekin gainera. Lehen Hezkuntzan banatu egiten dira neskak eta mutilak. Horren atzean zein intentzio egon daiteke? Ba segur aski desira heterosexuala eraikitzen laguntzea. Neskak eta mutilak banandu, bata bestearen begietatik ezkutatu eta jakin mina piztu. Estrategia bat da? Gure ustez bai. Dena egituratuta dago jendarte eredu zehatz bat bat-batean ager dadin. Eta agertzen da bat-batean, baina ez besterik gabe, nolabait programatuta dago.

Betaurreko moreak jantzi behar omen dira. Nola egiten da hori?

N.L.: Betaurreko moreak janztea norberak egin beharreko ariketa kontzientea da. Ariketa horretan dena zalantzan jarri behar da; norberaren jokaera, desioak, nahiak... eta hortik deseraikitzen hasi. Norberak izan duen sozializazio prozesua ere aztertu behar da. Betaurreko moreak janztea ezin da azalean geratzen den ariketa bat izatera mugatu, modu kritiko batean prozesu pertsonal bati ekiteko gonbidapena delako.

I.F.: Behin betaurreko moreak jantzita, ezin dira erantzi gainera. Egunerokoan gauzak begiratzeko modua aldatzea da gakoa eta oso lotuta dago norberak erabiltzen duen komunikazio motarekin, gorputz adierazpenarekin, harremanak eraikitzeko moduarekin, etengabe atxikitzen dizkiguten genero rolak berrikusi eta aldatzearekin... Baina ez dago formula magikorik. Gai hau oso lotuta dago jendartearen garapenarekin eta oso zaila da formula magiko karratu eta itxiak aplikatzea. Etengabeko esperimentazioa da.

N.L.: Eta esperimentazio horretan nekatu ere egin gaitezke. Baina ez dugu ahaztu behar aldaketa hauek ez direla epe motzekoak, emaitzak pixkanaka ikusiko ditugula eta luzera begira etorriko direla. Pentsa zenbat urte daramatzan lanean feminismoak hezkidetzaren aldarria egiten. Aldaketak apurka egiten dira. Hezkuntza komunitateko kide garenok oso garbi izan behar dugu etengabe gure jarrerak berrikusi behar ditugula, zuzendu daitezkeenak zuzendu eta esku hartze berriak programatu. Etengabeko prozesua da.

Jendartean hain hedatuta dagoen «berdintasun faltsuaren» ideia ere hor dago. Zuek gaztetxoekin lanean ari zarete. Zer ikusten duzue?

N.L.: Ikasleek oso ondo dakite zein den diskurtso zuzena, zer den politikoki zuzena eta zer den esan behar dutena. Aniztasuna, eskubide berdinak... balore horiek zeintzuk diren badakite, baina, praktikan, beren harremantzeko moduak ikusten dituzunean nabarmenak dira genero rol eta botere harremanak. Egia da aldaketa batzuk ematen ari direla, haurren artean aniztasun handiagoa ikus daiteke, baina ezin da joera hori orokortu.

I.F.: Aniztasun gehiago egon badago, baina jendarte bezala oraindik kostatu egiten zaigu aniztasun hori ikusaraztea, kudeatzea eta balioa ematea.

Gaztetxoek rolak errepikatzen dituztela diozue. Indarkeria matxista kasuetan maiz oso gazteak izaten dira protagonista. Zer ari gara gaizki egiten?

N.L.: Gauza asko egiten ditugu ondo, baina zaila da, patriarkatua hain da kapaza testuinguru berrietara egokitzeko eta zirrikitu berriak aurkituz bizirauteko... Merkatu logiken laguntzarekin eta oso modu sotilean gainera...

I.F.: Globalizazioaren ondorioz mundu osoan gertatzen ari den fenomenoa hor dago. Industria kultural guztiek sekulako pisua hartu dute mundu mailan: gaur egun hemen AEBetan entzuten duten musika berdina entzuten dugu; film berdinak ikusten ditugu; berdin janzten gara... balio asko globalizatu egin dira. Eta industria kultural handi horiek harremantzeko eredu jakinak bultzatzen dituzte, janzteko modu jakinak, bizitzeko erak... eta askatasunaren kontzeptu faltsu baten eskutik hipersexualizazio fenomeno bat etorri da. Zabaltzen diren rolak, mezuak eta kanonak oso markatuak dira. Norabide batzuetan aurrera egin dugu, baina beste batzuetan ez. Areago, eredu zenbait indartu egin dira, eta ez da parekidetasunaren mesedetan izan.

Hezkidetza hain garrantzitsua izanik, eraiki nahi dugun jendartearen zutoin izanik, nola ez dauka presentzia handiagoa Irakasle-eskoletan?

N.L.: Irakasle-eskoletan gai zentrala izan beharko luke aspalditik. Askotan irakaslearen sentsibilitatearen esku geratzen da gaiaren lanketa eta pertsona horien lanaren aitortza egiten dudan arren, ezer gutxi lor dezakegu ez bada zeharka lantzen den gai bat. Ez delako soilik irakasgai bat, baizik eta ikuspegi bat.

I.F.: Orokorrean lan mundu osoan txertatuta egon beharko luke, oraindik indarrean baitago lan banaketa sexual oso garbia. Badira gizonezkoentzat lanbideak eta emakumezkoentzat lanbideak. Txikitandik transmititzen diren gauzak dira. Baina egia da haurraren garapenarekin lotuta dauden alorretan hezkidetzak presentzia erabatekoa izan beharko lukeela. Eta, noski, Irakasle-eskoletan.

Nolakoa da nahi duzuen eskola eredua?

N.L.: Denontzako eskola. Bene-benetan denontzat. Horrek inplikatzen dituenarekin.

I.F.: Sexuaren araberako estereotipoak eta rolak ezabatzen lagunduko duena; harreman parekideak sustatuko dituena; ikasle bakoitzari erabat garatzeko aukera eskainiko diona; curriculumean emakumeen ekarpena jasoko duena; ikasleen autonomia indartuko duena, bai arlo pribatuan bai publikoan; orientazio ez sexista eskainiko duena; genero indarkeria eta sexismoa sorburu duten indarkeria mota guztien prebentzioan lan egingo duena eta mikromatxismoei arreta berezia eskainiko diena. Hori da helmuga eta bidean serio abiatu beharra dago.

DOKUMENTAZIOA
Ibai Fresnedo eta Nagore Larrazabal: “Jendarte heteropatriarkal batean bizi gara, eta androzentrikoa den pentsamoldea guztiz txertatuta daukagu”
Unibertsitatea, 2015-07-14

http://www.unibertsitatea.net/blogak/ueu365/2015/07/14/ibai-fresnedo-eta-nagore-larrazabal-jendarte-heteropatriarkal-batean-bizi-gara-eta-androzentrikoa-den-pentsamoldea-guztiz-txertatuta-daukagu/