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viernes, 24 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #crisissociales | Covid-19, capitalismo y lucha de clases

Imagen: El País / Puente de Vallecas, Madrid
Covid-19, capitalismo y lucha de clases.
El propio confinamiento tiene un marcado componente de clase, ya que seguramente no sea lo mismo para quienes lo desafían afinados en un piso patera de los barrios del Raval en Barcelona o de Lavapies en Madrid, que para aquellos que cuentan con otro tipo de comodidades.
Iosu del Moral · Militante de Antikapitalistak Euskal Herria | Naiz, 2020-04-24
https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/covid-19-capitalismo-y-lucha-de-clases-1

De entre todo el chorreo informativo que en los últimos tiempos se está vertiendo en relación a la crisis sanitaria, no existe mayor falacia que aquella que asegura que el virus nos afecta a todos por igual. Desde diversos sectores, incluyendo a la pseudoizquierda, aseveran que se trata de un problema que no entiende de ricos o pobres. Además, según su criterio de equidad y aludiendo al mundialmente conocido positivo de Boris Johnson, estiman que la enfermedad tampoco haga distinción entre los poderosos. Al parecer, para estos eruditos, la cobertura sanitaria a la que pueda acceder el primer ministro británico, debe ser exactamente idéntica a la que logre optar la inmigración polaca o afgana de los barrios periféricos de la ciudad de Londres.

Toda una batería de afirmaciones que ya los primeros estudios e indicadores que empiezan a manifestarse al respecto, niegan con total rotundidad. Mapeos que señalan como la mortalidad está siendo mucho mayor en los barrios populares que entre los distritos nobles de las ciudades europeas. Misma suerte para Nueva York, donde se está dando un mayor número de fallecidos entre la comunidad latina y afroamericana de Queens o del Bronx, que entre la burguesía blanca acomodada de Manhattan. Por no hablar que estamos ante una crisis humanitaria que se cebará una vez más, sin escrúpulos, en los arrabales, villas y favelas de las grandes metrópolis latinoamericanas. Y por supuesto, ni hablar de los estragos que seguramente ya este causando la pandemia en la siempre olvidada África subsahariana.

Algo intrínseco al sistema capitalista es su estructura cimentada sobre un preciso componente de clase, donde per se las posibilidades materiales de cada individuo definirán sustancialmente la forma en la que abordar esta crisis. De ahí que el Covid-19 no signifique lo mismo para la ciudadanía del centro de Europa, que para la población que viva en algún país africano; como tampoco lo será para aquellos que residen en el centro de París o en alguno de sus suburbios. Solo hay que observar en nuestro entorno más cercano como los países del norte de Europa, de tradición mayoritariamente calvinista, están encarando la crisis desde una gélida praxis que prioriza los intereses económicos frente a la salud de sus ciudadanos. Al margen de no querer asumir la catástrofe que esto pueda suponer a los estados miembros del sur, como si no fuera con ellos la cosa.

Y ahí tenemos a la Roma de nuestros días con la capital del imperio Nueva York, absolutamente desbordada. Sin duda en Estados Unidos, epicentro del neoliberalismo y el país con mayor capacidad material del mundo, es donde con más facilidad se pueden apreciar las carencias que su sistema produce a la hora de encarar una crisis de carácter humanitario. Un país donde las clases populares quedan prácticamente excluidas de la red sanitaria debido a situaciones de irregularidad, o de precariedad laboral que no les permite acceder a un seguro médico medianamente digno. Incluso las clases medias trabajadoras, esas que deben ahorrar toda su vida para que sus hijos puedan ir a la universidad, están teniendo que invertir cantidades ingentes de dinero para lograr el tratamiento. Un problema que además del de clase también se da desde una perspectiva racial, ya que entre las personas con mayor dificultad a la hora de acceder al servicio de salud se encuentran los colectivos racializados.

De cualquier manera, nada será comparable a la catástrofe que le espera a África, continente donde en algunos casos se cuenta con un respirador en todo el país y donde los medios técnico-sanitarios son paupérrimos. Además, falta ver cómo impactará la enfermedad sobre una población muy joven como la africana, pero que cuenta con un sistema inmunológico endeble debido a la malnutrición severa que se sufre. Por desgracia, el coronavirus no hará sino incrementar la infinita lista de Malaria, Ebola, y el resto de calamidades que se ceban sin cesar con el ya de por sí maltrecho continente africano.

El propio confinamiento tiene un marcado componente de clase, ya que seguramente no sea lo mismo para quienes lo desafían afinados en un piso patera de los barrios del Raval en Barcelona o de Lavapies en Madrid, que para aquellos que cuentan con otro tipo de comodidades. Un confinamiento que, además, presupone que en todos los hogares se cuenta con dispositivos telemáticos suficientes que permitan a sus miembros poder realizar las tareas educativas y laborales a distancia, sin comprender que en muchos hogares apenas se pueden permitir tener un ordenador para el conjunto de la familia. Sin olvidarnos de todas aquellas personas que padezcan cualquier tipo de dependencia, disfuncionalidad o trastorno psicológico, dejando a estos colectivos en una situación de vulnerabilidad mayor que la de costumbre.

Pero, sin duda, el aspecto más nauseabundo que el capitalismo nos deja en su gestión de la crisis es el de la feroz carrera por lograr la tan ansiada vacuna. Un reto que en vez de ser planteado de manera conjunta, poniendo al servicio de la sociedad los mejores recursos técnicos y humanos del planeta, parece convertirse en una especie de competición por copar los primeros puestos de salida en el mercado. Un capitalismo desatado e insaciable que, al parecer, no calma su sed con la privatización de áreas públicas de salud, o especulando en momentos como este con productos sanitarios de primera necesidad, si no que prefiere jugar al secretismo entre decenas de laboratorios alrededor del mundo para ver quien es el más audaz en empezar a comercializar la vacuna.

En definitiva, no es muy difícil entender que un sistema como el capitalista, que fomenta el individualismo y cuya supervivencia pasa por la constante rentabilidad económica de sus acciones, sea capaz de dar salida a un problema que nos atañe al conjunto de la sociedad y donde es imprescindible poner las políticas sociales por encima de cualquier otra consideración. Con lo que nada más certero y nítido que la principal conclusión a la que podemos llegar, la que afirma que este virus no nos afecta a todos por igual, sino dependiendo de las posibilidades materiales de cada uno. Por ello, que a nadie le quepa duda que ya no durante este huracán, sino con la finalización del mismo, quienes deberán soportar estoicamente sus si cabe aun más recios vientos de cola sean una vez más las clases populares y trabajadoras del mundo entero.

lunes, 20 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #poblacionrefugiada | El Gobierno mantiene a más de 1.600 migrantes hacinados en el CETI de Melilla

Imagen: El País / Llegada de migrantes a Melilla
El Gobierno mantiene a más de 1.600 migrantes hacinados en el CETI de Melilla.
Interior frena los traslados a la Península pese a la saturación de las instalaciones que funcionan al doble de su capacidad.
Laura J. Varo | El País, 2020-04-20
https://elpais.com/espana/2020-04-19/el-gobierno-mantiene-a-mas-de-1600-migrantes-hacinados-en-el-ceti-de-melilla.html

El Gobierno mantiene a más de 1.600 personas hacinadas, en plena cuarentena, en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, un alojamiento provisional de 782 plazas. En circunstancias normales, traslados periódicos a la Península consiguen aliviar la enorme presión de este centro, pero desde que se decretó el estado de alarma Interior los ha paralizado. El confinamiento ha dejado encerrados a todos los residentes, incluidas familias con niños, obligados a convivir en unas instalaciones con más del doble de su capacidad.

Las denuncias sobre la situación del centro se han intensificado en los últimos días. ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, ha pedido al Ministerio del Interior y al de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones “medidas urgentes” para descongestionar el CETI y “proporcionar un alojamiento digno a los residentes”. El Defensor del Pueblo también ha denunciado que estas condiciones impiden mantener las medidas de seguridad ante la covid-19. El centro se encuentra a un 214% de su capacidad, según responde el Ejecutivo a una pregunta parlamentaria planteada por el diputado de EH-Bildu Jon Iñárritu.

El número de residentes en el CETI de Melilla es el mayor, al menos, desde 2015, cuando el centro alojó un pico de 2.000 personas en plena crisis de refugiados de Oriente Medio. Desde entonces, nunca ha estado por debajo de su capacidad (480 plazas en 2015, hasta las 782 actuales). Actualmente, el centro registra su mayor índice de ocupación en el último lustro. En Ceuta, con una ocupación mucho menor (129%), la Delegación del Gobierno sí consiguió orquestar la salida de 105 y 37 personas en dos traslados a finales de marzo, semanas antes de detectarse en un bebé el primer positivo por coronavirus. En abril no se han vuelto a realizar más traslados y, según diversas fuentes, no se prevé que se reactiven.

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, último responsable de la gestión de estos alojamientos temporales, mantuvo esta semana en el Congreso que la situación del centro de Ceuta estaba controlada, pero reconoció su “preocupación” por la sobreocupación del de Melilla. Su Secretaría de Estado de Migraciones no ha dejado de solicitar a Interior traslados desde principios de año, pero estos no se han producido. Pese a que la gestión del centro depende de la secretaría de Estado, las autorizaciones de los traslados llevan el sello del departamento de Fernando Grande-Marlaska.

La semana pasada, y tras multiplicarse las presiones al Ejecutivo de Pedro Sánchez para reducir la saturación del centro, se avisó a varios residentes de que sí habría “salida”, como se llama coloquialmente a los traslados en barco a la Península. Según testimonios recabados por El País, los elegidos ya tenían sus billetes para embarcar rumbo a Málaga y el transporte para llevarlos hasta el puerto estaba preparado. A última hora de la tarde se anuló, sin dar explicaciones a los afectados. El dispositivo, coordinado por la Delegación del Gobierno en Melilla y la dirección del centro, fue paralizado atropelladamente por Interior para reevaluar los perfiles de las personas seleccionadas, según admiten fuentes del ministerio, que aseguran estar trabajando en el traslado de varias decenas de personas para esta misma semana.

Criterios arbitrarios
El listado de los residentes que pueden ser trasladados a la Península lo elabora la Comisaría General de Extranjería y Fronteras; y los criterios de selección, que dependen también del número de plazas disponibles en el resto del territorio (de acogida humanitaria para migrantes o de asilo para solicitantes de protección internacional), suelen ser arbitrarios y desconocidos.

El tiempo medio de estancia varía enormemente en función de la nacionalidad y el colectivo en el que encuadran a los residentes. Esto también es caprichoso. Ha habido épocas en las que se ha priorizado el traslado de determinados grupos (refugiados, colectivo LGTB, perseguidos políticos), mientras que hay otras en las que prima el criterio de las nacionalidades (Siria, África Subsahariana) o del perfil (familias u hombres solos). Los bloqueos también afectan prioritariamente a algunos colectivos, especialmente a los magrebíes. A finales de enero, un primer bloqueo provocó una grave crisis con jóvenes tunecinos registrados como solicitantes de asilo a quienes se vetó la entrada en el CETI, que estaba saturado.

Desde la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) denuncian que las decisiones del ministerio a la hora de aprobar o no los traslados y elaborar las listas no son jurídicamente sostenibles. Normalmente, prima una situación de vulnerabilidad en determinados perfiles: solicitantes de asilo, mujeres o familias monoparentales y enfermos crónicos. La pasada semana, el Defensor del Pueblo solicitó el traslado urgente de una mujer marroquí y sus tres hijos que aún siguen en el CETI. La madre padece asma, lo que la convierte en población de riesgo ante la covid-19, y es víctima de malos tratos.

La actual sobreocupación del CETI en Melilla contrasta con la reducción de llegadas de migrantes y solicitantes de asilo en 2019 y 2020 con respecto a 2018, cuando se registró en Melilla el mayor pico de llegadas en los últimos cinco años. El pasado 6 de abril, 53 jóvenes lograron acceder a la ciudad sorteando la valla. Debido a la congestión, tuvieron que ser acogidos en una carpa instalada en una ubicación distinta, en terrenos de titularidad privada. Pasaron casi 12 horas a las puertas del CETI, algunos heridos, atendidos por sanitarios de Cruz Roja y vigilados por las fuerzas de seguridad. Hasta entonces, tanto el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, como la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, habían mantenido que la situación en el centro estaba controlada.

viernes, 17 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #poblacionrefugiada #crisissociales | Bruselas alerta de la parálisis del sistema de acogida y reparto de refugiados por la pandemia

Imagen: El País
Bruselas alerta de la parálisis del sistema de acogida y reparto de refugiados por la pandemia.
El cierre de fronteras dificulta la gestión de la política migratoria comunitaria, por lo que la Comisión Europea pide “flexibilidad” a los países para asegurar la salud y los derechos de las personas.
Lluís Pellicer | El País, 2020-04-17
https://elpais.com/internacional/2020-04-17/bruselas-admite-la-paralisis-del-sistema-de-acogida-y-reparto-de-refugiados-por-la-pandemia.html

La pandemia de covid-19 ha vuelto a poner contra las cuerdas la ya precaria política migratoria de la Unión Europea. La Comisión Europea admite que las operaciones de llegadas y reparto de refugiados y de retorno de inmigrantes irregulares a sus países se están viendo comprometidas, cuando no paralizadas, por el cierre de fronteras o la drástica reducción de vuelos comerciales. Bruselas pide “flexibilidad” a los Veintisiete para seguir con los procedimientos en marcha y no poner en peligro la salud y los derechos de los migrantes.

El cierre de las fronteras exteriores de la UE y los controles entre países miembros impuestos por la covid-19 está complicando la gestión de la política migratoria. A ello se añade el cierre de puertos de Italia y Malta, que este viernes denunciaron las ONG que realizan rescates de migrantes en el Mediterráneo, y el recrudecimiento de las condiciones en la frontera entre Grecia y Turquía después de que el presidente Recep Tayyip Erdogan decidiera empujar a miles de refugiados hacia Europa. Según la Agencia Europea de Fronteras (Frontex), la llegada de inmigrantes irregulares al continente cayó a la mitad respecto al mes anterior.

En una comunicación aprobada esta semana, la Comisión admite que la pandemia ha tenido “consecuencias directas” en los mecanismos de asilo comunitarios y de retorno. Las restricciones internas en la UE ha paralizado prácticamente el sistema de transferencias de migrantes refrendado en el Reglamento de Dublín. El acuerdo acaba dando la responsabilidad sobre un solicitante de asilo al país por el que ha entrado a la UE, salvo que este pueda acogerse a criterios como la reagrupación familiar o la residencia.

Las autoridades del país en el que se hace la demanda tienen seis meses para trasladar a ese migrante al Estado por el que llegó a Europa. En caso contrario, la responsabilidad pasa a ser suya. Según la Comisión, durante el mes de marzo eso acabó ocurriendo con 1.000 personas que pidieron protección internacional. Bruselas estima, además, que hasta el 1 de junio ocurra lo mismo con otros 5.000 migrantes más. Un portavoz del Ejecutivo comunitario admitió la complejidad del sistema. “En general, la posibilidad de suspensión de las transferencias no está prevista en la regulación de Dublín”, reconoció.

La UE aparcó para después de Semana Santa el nuevo paquete legislativo para abordar la migración en Europa, pero aún no tiene fecha. España, Alemania, Francia e Italia han mandado una carta a la Comisión Europea para que no detenga ese trabajo. Según publicó ‘Politico’, los cuatro países pidieron la creación de un “mecanismo vinculante” para una “distribución justa”, teniendo en cuenta también cuando un socio tiene una presión “desproporcionada”. El mismo portavoz confirmó que ha recibido la carta, pero no quiso comentarla.

Bruselas pide a todos los países que reanuden las transferencias bajo el sistema de Dublín cuando sea posible. Y les recuerda que nada impide que se pongan de acuerdo bilateralmente para retomar las que quedan pendientes más tarde. La Comisión solicita que se lleguen a esos pactos en especial cuando se trate de casos de reunificación familiar o de menores no acompañados, que también se cuentan dentro de ese millar de migrantes.

El brote de covid-19 también ha parado los reasentamientos de refugiados en la UE previstos para 2020. En diciembre, Bruselas anunció que habría 29.500 plazas disponibles. Sin embargo, la Comisión constata que los Estados miembros, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) tienen “temporalmente suspendidas” esas operaciones, por lo que lo que la acogida de refugiados en la UE está actualmente parada.

Tramitación de demandas de asilo
Bruselas admite en la comunicación publicada esta semana que muchos países han informado del cierre de las administraciones que tramitan las solicitudes de asilo o bien de que su acceso solo es posible mediante notificación previa o por correo electrónico. Algunos incluso han informado de que el registro de demandas está suspendido o solo permitido para casos de personas vulnerables. La Comisión entiende los retrasos por razones de protección, pero pide que no se dejen sin atender los casos que le llegan. Por ello, requiere de nuevo la “máxima flexibilidad” a los países, incluso obviando procedimientos como las entrevistas personales en caso de que el solicitante de asilo pueda estar infectado por la covid-19. Si es necesario, el Ejecutivo comunitario recomienda usar mecanismos ‘online’, como videoconferencias.

jueves, 16 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #poblacionrefugiada | Grecia trasladará a hoteles y apartamentos a refugiados de las islas en riesgo por el coronavirus

Imagen: The Objective
Grecia trasladará a hoteles y apartamentos a refugiados de las islas en riesgo por el coronavirus.
Agencias | The Objective, 2020-04-16
https://theobjective.com/grecia-trasladara-a-hoteles-y-apartamentos-a-refugiados-de-las-islas-en-riesgo-por-el-coronavirus/

Grecia iniciará el domingo el traslado a su parte continental de miles de solicitantes de asilo ancianos o enfermos que viven en los campos superpoblados de las islas del Egeo, con el objetivo de proteger a estas personas del coronavirus, según ha anunciado este jueves el Ministerio de Migración.

Varias ONG llevan semanas denunciando la situación en la que viven las personas en los campos de refugiados griegos, en los que la falta de servicios de saneamiento y la escasa atención médica hacen realmente difícil evitar la propagación del coronavirus y ponen en riesgo a las personas que viven allí y que comparten espacios verdaderamente pequeños a diario.

Unos 100.000 solicitantes de asilo se encuentran actualmente bloqueados en Grecia desde que otros países europeos cerraron sus fronteras en 2016. Los más hacinados son los campamentos situados en las islas cercanas a Turquía, con más de 36.000 personas amontonadas en lugares diseñados para acoger a 6.100.

Desde el domingo, en una operación que durará unas dos semanas, 2.380 "personas vulnerables" serán evacuadas de estos campamentos a apartamentos, hoteles u otros refugios en el continente. Las personas afectadas incluyen 200 solicitantes de asilo mayores de 60 años, acompañados de sus familiares, así como un grupo de 1.730 personas que sufren enfermedades previas a la epidemia y también sus familiares, ha informado el Ministerio de Migración.

En los campamentos de las islas de Lesbos, Chios, Samos, Leros y Kos no se han registrado oficialmente casos de infección por el nuevo coronavirus. Sin embargo, se han denunciado varios casos en dos campamentos situados en el continente.

miércoles, 15 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #poblacionrefugiada | Llegan a Luxemburgo doce refugiados menores de campos griegos

Imagen: Noticias de Gipuzkoa
Llegan a Luxemburgo doce refugiados menores de campos griegos.
Noticias de Gipuzkoa, 2020-04-15
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/union-europea/2020/04/16/llegan-luxemburgo-doce-refugiados-menores/1024944.html

En medio de las dificultades de movilidad derivadas de la pandemia, una docena de refugiados menores procedentes de los saturados campos del mar Egeo vieron ayer finalizado su calvario personal y por fin pudieron abandonar Grecia rumbo a Luxemburgo. Es el primer grupo del conjunto de 1.600 menores que el Gobierno griego quiere reubicar en otros países de Europa. En total hay en Grecia alrededor de 6.000 migrantes no acompañados menores de edad, la mitad de los cuales vive o malvive fuera del control del Estado.

jueves, 9 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #arquitectura | Construir en la emergencia: la arquitectura frente al coronavirus

Imagen: El País / Shigeru Ban en Fukushima, Japón, 2011
Construir en la emergencia: la arquitectura frente al coronavirus.
La crisis provocada por la pandemia recuerda que el ingenio para trabajar rápido y con pocos medios es lo que permite lidiar con las urgencias humanitarias.
Anatxu Zabalbeascoa | Babelia, El País, 2020-04-09
https://elpais.com/cultura/2020/04/08/babelia/1586345288_120185.html

"En una emergencia lo tienes que hacer todo: conseguir el dinero y el material, idear el sistema y enseñar a construirlo. Para mí, esos tabiques de tela son arquitectura porque transforman la vida de la gente”. El arquitecto Shigeru Ban habla de las separaciones que construyó con sábanas y tubos de cartón tras el terremoto de Fukushima en marzo de 2011. Perdieron la vida 1.200 personas. Tuvieron que ser desalojadas 140.000. Compartían pabellones deportivos y él decidió que necesitaban intimidad.

El sueño de la versatilidad arquitectónica se está imponiendo por la crisis del coronavirus. Las mayores infraestructuras de las ciudades —­los recintos feriales, los estadios y hasta los parques— se están transformando en hospitales de campaña. En Madrid, el edificio del Instituto de Medicina Legal que Zaera y Moussavi abandonaron en 2008 en una fantasmagórica Ciudad de la Justicia ha terminado por inaugurarse para mitigar el colapso de las morgues de la comunidad. En Nueva York, las tiendas de campaña de Samaritan’s Purse han levantado una sucursal del hospital Mount Sinai en Central Park, y en Las Vegas el mundo ha sido testigo de cómo a los sin hogar se les confina en un aparcamiento con frontera pero sin techo. ¿El límite del parking protege a los pobres de la ­Covid-19 o al resto de ciudadanos de esos pobres?

El japonés Shigeru Ban asegura que recuperar la intimidad es fundamental para dejar atrás la catástrofe. Ban y el italiano Renzo Piano tienen algo en común: se iniciaron tratando de salvar el mundo. No fue idealismo juvenil, ambos firmaron sus primeros trabajos para la ONU. Esa decisión ha marcado sus trayectorias y ha transformado la arquitectura.

Shigeru Ban tiene una receta para las catástrofes: “En las emergencias sobra lo que no es necesario”. Esa misma obsesión por restar fue la que puso a trabajar a Piano: “Mi única idea es aligerar la arquitectura. Soy genovés. Y el lema de mi ciudad es que nada se tira”. Hijo de un constructor, el autor del aeropuerto de Osaka, el Centro Botín de Santander o el nuevo Whitney en Nueva York se inició experimentando con materiales.

En 1966, cuando Italia sufrió la peor inundación de su historia, Piano utilizó poliéster reforzado para producir viviendas económicas en poco tiempo. Terminó empleando esas estructuras en una muestra para la Trienal de Milán y en el pabellón de la industria italiana de la Exposición Universal de Osaka en 1970. El experimento le permitió trabajar para la Unesco en talleres vecinales y le dejó otra idea, “la arquitectura debe adaptarse”, que abrió el camino hacia el Centro Pompidou. “Cuando lo construimos, sabíamos mucho de revueltas estudiantiles, pero no habíamos levantado ningún edificio que hubiera durado más de seis meses”, recordaba el arquitecto italiano. Fueron los cálculos del ingeniero Peter Rice los que añadieron solvencia a la inventiva de Piano y Rogers.

El genovés lo reconoce, igual que Ban rinde homenaje a las estructuras tensadas de Frei Otto para el Estadio Olímpico de Múnich. Conocer al alemán le hizo concluir que un arquitecto de su tiempo debía saber construir, inventar y mirar más allá de los grandes edificios. Con ese ideario, en 1994 Ban decidió escribir a la ONU. Sabía que el genocidio de Ruanda había dejado sin casa a dos millones de tutsis y advirtió que la construcción de tiendas de campaña con estructuras de madera deforestaría el país. Les propuso utilizar tubos de cartón. Estableció una red de arquitectos voluntarios (VAN) y montó 50 refugios. Ese sistema estructural terminaría por sustentar su obra como arquitecto.

Un año más tarde, el terremoto de Kobe demostró que los tubos podían convertirse en vivienda. Allí construyó 24 casas de cuatro metros por cuatro con cajas de cerveza como cimientos. Había desarrollado un sistema constructivo rápido, económico, más sólido que las tiendas de tela y reciclable. Muchos de esos tubos han ido reapareciendo en los sucesivos terremotos de Turquía (2000) o la India (2001). También en el pabellón de Japón para la Expo de Hannover, que encaminaría la trayectoria de Ban hacia la construcción del Pompidou de Metz en 2010. Más rasgos en común con Piano.

Al contrario que sus predecesores, como el herrero-inventor Jean Prouvé —que con planchas de aluminio plegadas ideó la Casa Métropole (1949) para reconstruir París—, Piano y Ban no llegaron a la emergencia, se iniciaron con ella. Y esa actitud resolutiva y desprejuiciada ha quedado reflejada en una obra en continua reinvención. Ban dedica la mitad de su tiempo a la emergencia. Cede los diseños y no cobra por enseñar a construirlos. Piano, que es el mayor proyectista de museos del mundo, ultima en Uganda un Centro de Cirugía Infantil de Emergencia que, lejos de trabajar con materiales plásticos, recurre a la tierra apisonada para levantar un hospital autosuficiente coronado por paneles fotovoltaicos.

La emergencia también puede llegar al paisaje. Sucedió en 2010, poco después de que uno de los peores terremotos de la historia asolara Constitución. El chileno Alejandro Aravena tuvo claro que había que establecer prioridades. Cuando le encargaron un plan para reconstruir la ciudad, ofreció una respuesta inmediata y otra a largo plazo. Para empezar, urgía llevar agua. Rellenó neumáticos con botellas de plástico y puso a los niños a rodarlos hasta las casas. Para prevenir futuros tsunamis, propuso sembrar un bosque en el límite costero. Los árboles mitigarían la ola; el sustrato absorbería y rebajaría la inundación. En el tiempo de espera, la ciudad tendría una zona verde.

La lección de que protege más un bosque abierto que un muro de hormigón se aprende en la emergencia: cuando la energía de la ola rompe el muro y lo convierte en un problema mayor. “Tratar de resistir las olas no es posible. Hay que estar preparado para recibirlas y luego dejarlas pasar”, explica Aravena. Se refiere también al paso que sigue a una emergencia: utilizar la experiencia para que la siguiente catástrofe encuentre a la arquitectura, la sanidad pública, la ciudad y la ciudadanía organizados.

martes, 26 de noviembre de 2019

#hemeroteca #inmemoriam #lgtbi | Presidente de Haití lamenta la muerte de famoso activista proderechos LGTBI

Imagen: Google Imágenes / Charlot Jeudy
Presidente de Haití lamenta la muerte de famoso activista proderechos LGTBI.
La Vanguardia, 2019-11-26
https://www.lavanguardia.com/politica/20191126/471887858957/presidente-de-haiti-lamenta-la-muerte-de-famoso-activista-proderechos-lgtbi.html

El presidente de Haití, Jovenel Moise, lamentó este martes la muerte, en circunstancias aún por determinar, del defensor más famoso de la comunidad LGBTI del país caribeño, Charlot Jeudy, director de la Asociación Kouraj (Coraje, en creol).

"Lamento la muerte de Charlot Jeudy, este joven que tenía sus convicciones, y que las mantuvo a pesar de que a veces había un clima de intolerancia. Ofrezco mis condolencias a su familia y espero que las causas de su muerte se aclaren rápidamente", escribió Moise en su cuenta de Twitter.

El cuerpo del activista fue hallado en su residencia ayer lunes por la mañana y las circunstancias de su muerte están aún por esclarecerse, aunque una fuente cercana a la ONG Kouraj, que solicita el anonimato, no descarta la posibilidad de un envenenamiento, según manifestó en declaraciones a Efe.

"Vivía con un sobrino. Este no lo vio salir y fue a llamar a la puerta. Al no recibir respuesta, abrió la puerta con su llave de repuesto. Lo encontró con sangre y flemas en la boca", reveló la fuente, añadiendo que el colectivo está totalmente conmocionado por su fallecimiento.

Jeudy, de 34 años, es reconocido en Haití por su compromiso con la defensa de los derechos de la comunidad LGBTI a través de la organización Kouraj, fundada en diciembre de 2011, que tiene como objetivo de "llevar el tema de la homofobia y la transfobia al espacio público".

Su pérdida ha conmocionado a muchos defensores de los derechos humanos en el país y diversas entidades como la Organización de Ciudadanos por un Nuevo Haití (OCNH), Combita por la Paz (CPD) y el Centro de Animación Paisana y Acción Comunitaria (CAPAC), se han pronunciado sobre esta muerte exigiendo que se abra una investigación para determinar las circunstancias del deceso.

En un informe sobre la situación del colectivo en los tres últimos años publicado el pasado 9 de septiembre por Kouraj, da cuenta de 21 casos de violencia contra personas LGBTIQ, incluido un caso de asesinato.

"Hay que decir que el clima en Haití es anti LGBTIQ, especialmente porque las autoridades no están abordando las realidades de estas personas, y la homofobia está creciendo a un ritmo acelerado porque la violencia es inmensa", dice el informe.

Asimismo, afirma que estos casos prueban que, además de tener que enfrentarse a decisiones discriminatorias bajo ciertas políticas, los LGBTQI están expuestos a todo tipo de violencia a pesar de los instrumentos legales internacionales.

El Senado haitiano aprobó en 2017 un proyecto de ley para prohibir el matrimonio homosexual, pero la ley aún no la ha ratificado la Cámara baja, por lo que no ha entrado en vigor.

La muerte de Jeudy se ha producido en un momento de gran convulsión social en Haití, donde se producen protestas casi a diario desde mediados de septiembre, muchas de ellas violentas, para exigir la renuncia del presidente Moise.

También una pareja procedente de Francia falleció tiroteada en Haití, según informó la embajada francesa en el país caribeño, aunque no facilitó más detalles acerca de las circunstancias de las muertes o de las identidades de las víctimas.

Según la Organización de la Naciones Unidas, al menos 42 personas han muerto y centenares han resultado heridas durante las protestas, que comenzaron el 16 de septiembre por la escasez de combustibles en un país dominado por las desigualdades sociales, la inseguridad, la inflación y la corrupción.

Un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado este lunes indica que la crisis que atraviesa Haití no tiene precedentes, alertando de que la situación humanitaria puede agravarse si se prolonga en el tiempo.

#hemeroteca #inmemoriam #lgtbi | Haití: hallan muerto en su casa al destacado activista LGTB Charlot Jeudy

Imagen: El Periódico / Charlot Jeudy
Haití: hallan muerto en su casa al destacado activista LGTB Charlot Jeudy.
Jeudy fundó en 2012 Kouraj, la primera organización que defiende los derechos de la comunidad de homosexuales, gais y transexuales de Haití.
El Periódico, 2019-11-26
https://www.elperiodico.com/es/internacional/20191126/haiti-hallan-muerto-destacado-activista-lgtb-charlot-jeudy-7751116

Un destacado activista de los derechos de la comunidad LGTB, Charlot Jeudy, fue hallado muerto en su casa en Puerto Príncipe en circunstancias aún por aclarar, informaron medios locales.

La Policía no atendió a las llamadas para explicar las circunstancias de la muerte del activista, director de la Asociación Kouraj (Coraje, en creol).

Tras conocerse el deceso, la Embajada de Francia en Haití instó a las autoridades haitianas a aclarar las circunstancias de la muerte lo más rápido posible.

Jeudy fundó en 2012 Kouraj, la primera organización que defiende los derechos de la comunidad de homosexuales, gais y transexuales de Haití, grupo que está muy discriminado en el país caribeño.

El Senado haitiano aprobó en 2017 un proyecto de ley para prohibir el matrimonio homosexual, pero la ley aún no la ha ratificado la Cámara baja, por lo que no ha entrado en vigor.

La muerte de Jeudy sucede en un momento de gran convulsión social en Haití, donde se producen protestas casi a diario desde mediados de septiembre, muchas de ellas violentas.

La Embajada francesa también informó que una pareja de ese país falleció tiroteada en Haití, sin aportar más detalles acerca de las circunstancias de las muertes o de las identidades de las víctimas.

Desde mediados de septiembre, Haití afronta una grave crisis marcada por manifestaciones para pedir la renuncia del presidente Jovenel Moise.

En las manifestaciones, en ocasiones violentas y reprimidas con fuego real por la Policía, han muerto al menos 42 personas y centenares han resultado heridas, según la ONU.

Esta crisis comenzó el 16 de septiembre con la escasez de combustibles en un país dominado por las desigualdades sociales, la inseguridad, la inflación y la corrupción.

lunes, 22 de julio de 2019

#hemeroteca #vih | Los expertos se preguntan si la la respuesta global contra el VIH está en crisis

Imagen: ABC / Anton Pozniak, presidente de IAS
Los expertos se preguntan si la la respuesta global contra el VIH está en crisis.
Más de 5,000 personas de 140 países se encuentran reunidos en la Ciudad de México en la X Conferencia Mundial Científica sobre VIH (IAS 2019).
R. I. | ABC, 2019-07-22
https://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-expertos-preguntan-si-respuesta-global-contra-esta-crisis-201907221442_noticia.html

¿Está en crisis la respuesta global contra el VIH? Esa es la pregunta que se hacen los experto reunidos en la X Conferencia Internacional sobre el Sida ante lo mútiples los retos que amenazan la salud universal de las poblaciones, incluyendo el VIH.

Más de 135 millones alrededor del mundo necesitan asistencia humanitaria derivada de conflictos armados o desastres naturales, que los coloca en un estado de emergencia constante y de necesidad de atención. «Desde Siria hasta Venezuela, el reto de proveer servicios de salud contra el VIH en las crisis humanitarias amenaza el progreso global que se ha logrado enfrentando la epidemia», señaló Anton Pozniak, presidente de la Sociedad Internacional de SIDA (IAS) y Director Científico de la IAS 2019 durante la inauguración del congreso.

Recordó el experto que las personas viviendo en estado de emergencia son especialmente vulnerables a nuevas infecciones. «Necesitamos trabajar para garantizar que la prevención y tratamiento contra el VIH formen parte de los esfuerzos integrales globales de ayuda».

En América Central y Venezuela, la inestabilidad política ha ocasionado una migración masiva de personas y puesto en jaque a los sistemas locales de salud. De las 120,000 personas que viven con VIH en Venezuela, solo la mitad tiene acceso a antirretrovirales y únicamente el 7% ha logrado la supresión viral en 2017.

«América Latina es una de las regiones más inequitativas del mundo. Los esfuerzos para controlar la epidemia de VIH solo serán exitosos cuando las enormes diferencias en la distribución del ingreso se acorten», señaló Brenda Crabtree Ramírez.

En el mundo, las mujeres y niñas enfrentan barreras estructurales y sociales como el estigma y la discriminación para accesar a servicios de salud, así como una falta de conocimiento en salud femenina por parte del personal de salud. Además, en 29 países se requiere el consentimiento del marido o pareja para que las mujeres tengan acceso a servicios de salud sexual y reproductiva. Estas inequidades se exacerban durante las crisis humanitarias y/o los desastres naturales.

ONUSIDA estima que, en el África Subsahariana, tres de cada cinco nuevas infecciones por VIH se dan en niñas adolescentes de entre 15 a 19 años.

«Las crisis y emergencias ponen a las mujeres y a las niñas en un elevado riesgo de sufrir violencia sexual, contraer el virus del VIH o tener un embarazo no deseado«, señaló Quarraisha Abdool, directora del Programa de Investigación de SIDA en Sudáfrica (CAPRISA). En opinión, «para que cualquier programa contra el VIH sea exitoso debe ser integral e incluir planificación familiar y prevención de embarazo.

Pero Europa tampoco está a salvo. A pesar de algunos programas de intercambio exitosos en Europa del Este, el acceso para reducir la epidemia en la región sigue siendo bajo y las nuevas infecciones se concentran en las personas que se inyectan drogas.

«Tenemos la ciencia y la tecnología para enfrentar la epidemia y ahora es tiempo de eliminar el estigma y la discriminación para alcanzar a toda la población», comentó Momchil Baev, Gerente del Programa de Salud Sexual SingleStep. Recordó que Europa del Este y Asia Central son las únicas regiones del mundo en donde la tasa de nuevas infecciones por VIH está creciendo, tan solo Rusia contribuye con 100,000 infecciones cada año. Para revertir esta tendencia necesitamos implementar intervenciones donde las personas son más vulnerables al VIH. Con el Fondo Global saliendo de algunos países de Europa del Este, es crítico tener una comunidad de organizaciones que lidere el camino de la lucha contra el VIH».

En el congreso se presentarán más de 1.000 estudios cuidadosamente seleccionados de más 3.000 recibidos por investigadores de todo el mundo. Las mujeres representan la mitad de los ponentes y una tercera parte son menores de 35 años.