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domingo, 5 de mayo de 2024

#hemeroteca #queer | Judith Butler, filósofa: “Las feministas que no repudian a la derecha antigénero son sus cómplices”

Judith Butler //

Judith Butler, filósofa: “Las feministas que no repudian a la derecha antigénero son sus cómplices”

La intelectual estadounidense, una de las más influyentes de nuestro tiempo, regresa a su tema bandera con ‘¿Quién teme al género?’, libro en el que acusa a las feministas antitrans de formar “una alianza inconsciente” con las corrientes conservadoras, que han hecho del género una batalla cultural
Marc Bassets | El País, 2024-05-04
https://elpais.com/ideas/2024-05-05/judith-butler-filosofa-las-feministas-que-no-repudian-el-ataque-de-la-derecha-contra-el-genero-son-sus-complices.html 

De lejos, impone. El impacto de su obra en el debate público, raro en alguien de la academia. La prosa críptica. El estatus de símbolo en el que adoradores y enemigos proyectan sus fantasmas. Judith Butler (Cleveland, 68 años) es una de las figuras intelectuales más influyentes de nuestro tiempo. De cerca, es otra cosa. Aparece una persona menuda y de aspecto frágil en la puerta de La Coupole, la vieja 'brasserie' de escritores y artistas en el parisiense bulevar Montparnasse. En la conversación se descubre como una mente de acero, implacable: no deja pasar una. También irónica, sarcástica. Ligereza y sesuda seriedad. La profesora de la Universidad de Berkeley, California, que está en París porque ha participado en un ciclo en el Centre Pompidou, además de abrir el género, ha escrito ensayos sobre la violencia por parte de los Estados, la resistencia o el dolor, entre otros temas.

Butler, que se registró hace unos años como persona no binaria en California, explica cuando se le pregunta por los pronombres: “Es una forma de solidaridad con los otros ‘elles’ (‘theys’, en inglés) del mundo”. Cuando le decimos que la Real Academia Española no admite el pronombre elle, y le preguntamos qué hacer, responde: “Mencione esta norma, si El País quiere estar en conformidad con la Real Academia, pero ponga que es consciente de que no es correcto respecto a mí. Depende de usted. No soy la policía. No voy a decir: ‘Haga esto”.

Elle, pues, acaba de publicar ‘¿Quién teme al género?’ (Paidós, 2024, traducción de Alicia Martorell Linares), quizá el más accesible de sus libros desde que irrumpió en 1990 con ‘El género en disputa’, escrito en una jerga que espantaba a muchos lectores, un estilo que defendía diciendo que “sería un error pensar que la gramática heredada es el mejor vehículo para expresar ideas radicales”. Ahora opta por una mayor claridad: “Si hubiese sabido que 'El género en disputa' tendría una audiencia amplia, probablemente lo habría escrito de otra manera.”

Pregunta. Hablaba en 'El género en disputa' de su tío, “encarcelado debido a su cuerpo anatómicamente anómalo”. ¿Cómo influyó en su manera de entender el género?
Respuesta. Yo no era consciente, cuando crecía, de que tenía este tío. Nunca le vi. Mi madre nos decía que le mandaron a otro lugar, que no era capaz de pensar ni hablar, que no era comunicativo y que no podríamos visitarlo. Cuando murió, un primo mío descubrió que de hecho sí hablaba y que podríamos haberlo conocido. Con mi primo investigamos y preguntamos a mi madre, que ahora lamenta cómo se gestionó la vida de su hermano. Mi tío no desarrolló rasgos sexuales y mentales considerados normativos, y mi familia, al parecer, se sentía avergonzada de él, y le mandaron a una institución para personas desafiadas psicológicamente. ¿Estaba desafiado psicológicamente? ¿O respondía al rechazo por parte de su familia? La pregunta está abierta.

P. ¿Cómo era su familia?
R. Mis padres y abuelos, especialmente mis abuelos, se esforzaban por asimilarse a las normas culturales de Estados Unidos. Venían de Europa oriental y, al menos en el lado de mi madre, muchas personas en su familia eran judíos que fueron asesinados por los nazis. Así que a mi familia les preocupaban las apariencias. Copiaban las figuras de Hollywood y querían tener un aspecto muy americano, muy chic y elegante. El género era importante. Uno debía aparentar bien su género: ser un hombre guapo y una bella mujer. Crecí en este mundo de secretos e ideales de género. Y supongo que así empecé a pensar en la crueldad de las normas de género y en lo importante que es la libertad de género, la libertad de producir un mundo en el que las personas que no siempre encajan en la norma son libres de vivir y respirar, y ser aceptadas y amadas y reconocidas por ser quienes son, sin discriminación ni patología.

P. La idea del libro ‘¿Quién teme al género?’ parte de una experiencia de acoso y violencia en Brasil. ¿Qué ocurrió? ¿Y qué aprendió?
R. Quemaron una efigie mía en el exterior del centro cultural Sesc Pompeia en São Paulo, yo lo vi por internet, estaba escondida dentro. Era 2017. Después me acosaron en el aeropuerto cuando estaba marchándome con mi novia, mi pareja [la politóloga Wendy Brown], no mi mujer porque no quiere casarse conmigo. Llevamos 33 años en pareja y no quiere casarse conmigo, es marxista, no cree en esto [se ríe].

P. ¿Le gustaría a usted?
R. No, pero me gusta pedírselo, se lo pido siempre, es como una broma. Dice que debería divorciarse de mí si me casase con ella. Puede ponerlo en la entrevista.

P. Contaba que les acosaron en el aeropuerto.
R. Sí. Me decían: ‘¡Eres pedófila!’. O: ‘’¡Quite sus manos de nuestros hijos!’. Me confundió profundamente. Yo no había entendido que, al menos para algunas personas que forman parte del movimiento antigénero, si quitas la prohibición contra la homosexualidad, entonces se derrumba la prohibición de la sexualidad con los animales, con los menores, y te conviertes en una peligrosa y caótica criatura sexual sin restricciones morales. Es una fantasmagoría. Y me pregunté: ‘¿Qué creerá esta gente que es el género?’. No es un movimiento depredador ni adoctrinador, y, sin embargo, se nos atribuyó la depredación y el adoctrinamiento.

P. Entonces, ¿quién teme al género?
R. Todo el mundo.

P. ¿Todo el mundo? ¿De verdad?
R. Sí, eso creo [estalla en una carcajada]. Disculpe, se supone que soy intelectual y hablo con seriedad. Lo soy, por cierto.

P. ¿Por qué dice que todo el mundo lo teme?
R. Si Giorgia Meloni dice que estos ideólogos del género te quitarán tu identidad sexual, suena terrorífico. La mayoría de las personas quiere saber que su identidad sexual es firme y que nadie le puede quitar su estatus legal como hombre o mujer. Meloni lo dice porque quiere quitar la identidad sexual de las personas trans, les quiere quitar el derecho legal de autoasignarse una identidad sexual. Hay que producir un fantasma, un relato ficticio que asuste a la gente para atraerlo a su bando y atacar a comunidades trans, ‘queer’, que son, en una parte mayoritaria, comunidades vulnerables. Pero la verdad es que a todos, en relación con nuestro sexo o género, sea cual sea el lenguaje que usemos, se nos puede hacer sentir ansiedad al respecto. El psicoanálisis va de eso.

P. ¿Usted siente esta ansiedad?
R. Probablemente tanto como usted.

P. Así que todos tenemos miedo del género...
R. Pueden lograr que tengas miedo, o que experimentes una inestabilidad. Los niños, ¿deben actuar así, o jugar así? El género siempre va acompañado de normas, y hay que aprenderlas, no son naturales. Y se aprenden, en parte, con errores, y cuando dicen: “Quítate este lazo del cabello”, o “el color rosa, no, querido”. Aunque Rafa puede llevar rosa.

P. ¿Quién?
R. Rafael Nadal. ¿Cómo puede Rafa llevar el color rosa? Siempre va de rosa. Es el tipo de masculinidad definitiva. Él está cómodo con su masculinidad: “Dadme rosa, dadme violeta”. ¡Me encanta!

P. La ansiedad, ¿cómo la explica?
R. ¿Lo estoy haciendo bien? ¿Cómo se me percibe? ¿Soy un hombre suficientemente fuerte? Si no lo soy, ¿no soy un hombre? Si no llevo según qué cosa, ¿no soy una mujer? Hay muchas normas sociales que nos pueden hacer sentir ansiedad por el género. Los padres, las religiones, las instituciones educativas o estatales. Esta ansiedad la explotan las fuerzas de extrema derecha, la amplifican.

P. ¿Votará a Joe Biden para evitar que gane Donald Trump?
R. No. Le diré lo que pienso. Rechazamos votar por Biden hasta el último minuto. Presionamos a la Administración de Biden, porque todos los jóvenes que se oponen a Biden hace bien en oponerse. Así que no diré nada en favor de Biden.

P. Pero en el último minuto lo dirá.
R. Probablemente, pero dependerá de cómo estén las cosas. Al votar en California [un Estado no decisivo, donde la victoria demócrata ya está garantizada], no es necesario que vote.

P. Su voz tiene peso.
R. No apoyaré a Biden. Criticaré a Trump. Los criticaré a ambos, francamente.

P. ¿Por qué no apoyará a Biden?
R. Porque está apoyando este genocidio horrible en Gaza, y porque ha continuado con las políticas de Trump en la frontera sur de EE UU dejando a una enorme cantidad de personas en una condición de detención indefinida. La frontera sur viola cualquier ley de derechos humanos posible. Prometió que lo cambiaría y no lo ha hecho.

P. Llama genocidio a lo que ocurre en Gaza. ¿No es un término legal, algo que los tribunales decidirán?

R. Es un genocidio. Centenares y centenares de juristas han confirmado que lo que está ocurriendo en Gaza está conforme con lo que dice la Convención contra el genocidio. Esto está establecido.

P. Se ha metido en problemas por sus opiniones sobre esta cuestión.
R. Siempre me meto en problemas.

P. Ahora nos apartamos del género, pero volveremos...

R. ...puede que se trate del género. La manera en que se me trata puede que tenga que ver con el género. Quizá, no lo sé. ¿Se me habría tratado igual si fuese un hombre? Es una pregunta.

P. En todo caso, para usted está claro que lo que sucede en Gaza es un genocidio. El ataque de Hamás del 7 de octubre, ¿diría que fue genocida?
R. No. Hubo atrocidades, pero no buscaban la muerte de todas las personas en la región sobre la base de su religión o de su nacionalidad.

P. ¿Lamenta haber dicho que lo que Hamás hizo el 7 de octubre fue un “levantamiento” y un “acto de resistencia”?

R. Debemos hacer una distinción. He condenado a Hamás desde el principio y continúo condenándolo. Yo defiendo una ética y política de la no violencia. Las organizaciones palestinas a las que apoyo son todas no violentas. La resistencia, para mí, no es algo romántico ni un ideal, es descriptivo. Entiendo que resisten, combaten la ocupación, pero nunca he apoyado a Hamás y sigo condenando sus atrocidades.

P. Volvamos al género. Hay algo que se le ha criticado en el nuevo libro y puede sorprender a los lectores, y es que pone en el mismo saco a la extrema derecha, al Vaticano y a las feministas progresistas...

R. ... ¡Oh! ¿Feministas progresistas? ¿O bien feministas regresivas? ¡Wow!

P. Se consideran progresistas.
R. No lo creo. ¿Usan esa palabra? Me sorprendería. Si me lo puede usted documentar…

P. Así que no son progresistas.
R. Regresan al reduccionismo biológico, que es aquello contra lo que el feminismo siempre luchó. La biología no es el destino: Simone de Beauvoir.

P. Simone de Beauvoir también dice que la biología existe, habla de hembras y machos.

R. Y yo también lo digo. Yo acepto que la biología existe, no niego la biología. Una cosa es decir que la biología te determina y otra distinta decir que la biología existe. Puede existir sin determinarte. Yo afirmo que la biología existe, pero lo interesante es que las ciencias biológicas constantemente están cambiando el marco en el interior del cual decidir la determinación del sexo. ¿Leemos toda la biología, y vemos los debates internos, los estudios biológicos sobre el sexo y la sexualidad? ¿O solo elegimos los que nos gustan y los conectamos a nuestra teoría para decir “esto es lo que dice la biología”?

P. Pone a estas feministas en el mismo saco que los fascistas.

R. No el mismo saco. Son sacos muy distintos. Lea con atención. Lo que digo es que es una alianza inconsciente. Me pregunto por qué feministas que deberían estar aliadas con gais, lesbianas, trans y con movimientos sociales a veces rompen estas alianzas y se hacen eco de los mismos argumentos de la derecha.

P. Las llama “cómplices”.
R. Si no repudian el ataque de la derecha contra el género, entonces son cómplices. Deberían repudiarlo, luchar en contra. ¿Les importa la violencia basada en el género? ¿El derecho al aborto? ¡Sí! ¿Quieren oponerse a la discriminación basada en el sexo? Todo esto está siendo atacado por el “movimiento contra la ideología de género”, que ataca también al feminismo porque lo coloca junto a los movimientos de gais, lesbianas y trans. ¿Por qué no se disocian de ello? Sería genial si lo repudiasen. Necesitamos una solidaridad contra el fascismo y el autoritarismo emergente. Es una invitación.

P. ¿Una invitación a abandonar su punto de vista?

R. No, pueden mantenerlo, pero asegurándose de que lo hacen de manera que también censuran la crítica fascista del género, para no ser identificadas con ella. J. K. Rowling lo hizo maravillosamente cuando Putin dijo: “Estoy de acuerdo con J. K. Rowling”, y J. K. Rowling rápidamente dijo: “No, somos diferentes”. Y pensé: “Qué bonito”.

jueves, 17 de mayo de 2018

#hemeroteca #eurovision | Islandia comienza campaña para boicotear Eurovisión en Israel

Imagen: El País / Benjamin Netanyahu recibe a Netta Barzilai
Islandia comienza campaña para boicotear Eurovisión en Israel.
Esta es una forma de protesta contra los asesinatos de palestinos cometidos por el Ejército israelí.
Maria Paula Triviño | AA, 2018-05-17
https://www.aa.com.tr/es/mundo/islandia-comienza-campa%C3%B1a-para-boicotear-eurovisi%C3%B3n-en-israel/1149474

Islandia ha iniciado una campaña para boicotear el Festival de la Canción de Eurovisión 2019 en Israel debido a las violaciones de derechos humanos cometidas por las fuerzas israelíes contra el pueblo palestino.

Hasta el momento, más de 22.000 personas han firmado la petición que fue iniciada por el desarrollador Arni Steingrimur Sigurosson, quien instó a la emisora nacional RUV a boicotear ese festival de canciones, según afirmó la televisión estatal de Islandia SVT el jueves.

La estrella de pop Paul Oskar está entre los que han firmado la petición.

La petición comenzó después de que las fuerzas israelíes en Gaza asesinaron a más de 60 manifestantes palestinos desarmados este lunes.

Anteriormente, RUV dijo que 18.000 firmas en la petición representan el 4.8 % de la población de Islandia, y agregó que podría influir en la decisión de la red en Eurovisión.

El diario sueco Aftonbladet dijo que la campaña de boicot de Islandia contra el 64º Festival de Eurovisión podría extenderse rápidamente a otros países y que la contienda podría trasladarse a otro país en lugar de Israel o hacer que muchos países no participen en Eurovisión.

El alcalde de Dublín, Micheal Mac Donncha, también instó al gobierno irlandés a expulsar al embajador israelí en esa ciudad a raíz de los asesinatos de manifestantes palestinos desarmados, informaron medios irlandeses el jueves.

Las protestas del lunes en Gaza coincidieron con el 70 aniversario de Israel, un evento al que los palestinos se refieren como la Nakba o la Catástrofe, y con el traslado de la embajada de Estados Unidos en Israel de Tel Aviv a Jerusalén.

Desde que comenzaron los mítines masivos de Gaza el 30 de marzo, más de 100 manifestantes palestinos han sido asesinados por los disparos del Ejército israelí.

La semana pasada, el gobierno israelí afirmó que las protestas en curso constituyen un "estado de guerra" en el que el derecho internacional humanitario no aplica.


Eurovisión 2019: Cantantes islandeses piden a la cadena pública del país boicotear el Festival en Israel.
Más de 16.000 personas firman una petición para que el país no participe en la edición número 64 del certamen.
Laura Ortiz | Fórmula TV, 2018-05-17
http://www.formulatv.com/noticias/79878/cantantes-islandeses-piden-cadena-publica-boicoteen-eurovision-2019/

El pasado 12 de mayo se celebró en Lisboa la Gran Final del Festival de la Canción de Eurovisión 2018, en la que Netta Barzilai, la representante de Israel, se alzó con el tan ansiado micrófono de cristal gracias a su pegadizo tema "Toy". Hasta ese día, todo el mundo parecía sentirse maravillado con el ganador de la edición número 63 del certamen. Sin embargo, conforme han pasado los días, esos sentimientos han cambiado.

El anuncio de la victoria se empañó con la noticia de los ataques en la frontera de Gaza que dejaron más de 50 muertos y más de 1.600 heridos. Ante esto, y ante la polémica surgida alrededor de dónde se celebrará el próximo certamen, si en Jerusalén o Tel Aviv, son muchos los que opinan que tendría que ser otro país quién lo albergara.

Varios artistas islandeses han pedido al ente público islandés, RÚV, que boicoteen Eurovisión 2019 por "solidaridad con Palestina". Entre las miles de voces que lo han pedido se encuentra Daði Freyr, uno de los artistas que quedó segundo en la preselección nacional del país en 2017. "Gagnamagnið-su banda- está considerando volver a participar en 'Söngvakeppni 2019'. Sin embargo, no estamos completamente convencidos de formar parte de Eurovisión mientras que el Gobierno de Israel y su ejército está violando los derechos de las personas en Palestina. Instamos a que RÚV no participe en 2019", ha declarado el artista a través de sus redes sociales.

Una petición pública
Páll Óskar, quien representara a Islandia en Eurovisión 1997, también ha querido sumarse a la petición. Aunque no ha sido el único, puesto que más de 16.000 personas han firmado una petición para que el país no participe en la edición número 64 del certamen, tal y como recoge el medio Iceland Magazine.

Por su parte, el ente público del país, tal y como recoge Wiwibloggs, aún no ha tomado una edición al respecto, pero aclaran que llegado el momento tendrán muy presente lo que está sucediendo en el país. No obstante, y como informa el portal 'The Times of Israel', la participación de Islandia sí estaría confirmada. 

Y TAMBIÉN…
Netanyahu se suma al baile de la gallina junto a Netta.
El primer ministro de Israel recibe a la ganadora de Eurovisión imitando los conocidos movimientos que la hicieron vencedora.
El País, 2018-05-17
https://elpais.com/internacional/2018/05/17/mundo_global/1526562230_089462.html

sábado, 14 de noviembre de 2015

#hemeroteca #mujeres | Namlieh, una ventana económica al cambio social de las mujeres en Oriente Medio

Imagen: Google Imágenes / Hala Ghamlouche, de Namlieh, Líbano
Namlieh, una ventana económica al cambio social de las mujeres en Oriente Medio.
Una cooperativa formada íntegramente por mujeres busca sacar adelante a sus familias en entornos como Líbano o Gaza a través del comercio justo. Para economías domésticas en las que muchas veces los hombres no pueden trabajar debido a los conflictos bélicos, el papel de la mujer es decisivo. La principal dificultad para exportar es que en Israel "eliminan las pruebas de que son productos hechos por mujeres de Gaza" y cuando intentan exportar sus productos desde Líbano, Egipto los bloquea porque han sido elaborados por mujeres.
Moha Gerehou | El Diario, 2015-11-14
http://www.eldiario.es/economia/Namlieh-economica-mujeres-Oriente-Medio_0_451805619.html

Un grupo de mujeres procedentes de zonas tan conflictivas como Líbano y Palestina une fuerzas para, a través del comercio justo, intentar sacar adelante a sus familias y contribuir al empoderamiento económico y social de otras mujeres en su misma situación.

Es la filosofía de Namlieh, iniciativa que esta semana ha participado en Biocultura, la Feria de Productos Ecológicos y Consumo Responsable que este domingo se clausura en el recinto ferial Ifema de Madrid y en la que se dan cita productores, distribuidores, profesionales y consumidores del sector.

Entre las propuestas destaca la de Namlieh, que une los cuatro perfiles anteriores y suma la dureza de un entorno poco propicio con la lucha por los derechos de las mujeres. Englobada dentro del Proyecto Ruwomed (Rural Women Mediterranean), la cooperativa, con base en Beirut, capital de Líbano, se creó en 2012 y a día de hoy une a más de 500 mujeres del entorno rural, apoyándolas en la producción ecológica y la comercialización de más de 100 productos alimentarios asociados a culturas agrarias tradicionales.

Una de las mujeres asociadas a Namlieh es Afaf A.S. Abughali, procedente de la Franja de Gaza y que define así la situación que les llevó a montar la cooperativa: “Como mujeres rurales, queremos vender nuestros productos y sobre todo mejorar nuestra situación económica, pero tenemos muchas dificultades para poder comercializarlos. No sólo por el entorno político, sino también por el hecho de ser mujeres”.

Mediante ferias como Biocultura y reuniones con colectivos dedicados a actividades similares, pretenden aprender de otras experiencias y establecer un vínculo que les permita desarrollar su negocio sin los impedimentos a los que se enfrentan en su día a día. “La economía es una puerta a través de la cual podemos evolucionar socialmente”, dice Afaf.

Entre las restricciones para vender sus productos desde Gaza están las condiciones que impone Israel, cuyas autoridades comprueban todo el material que se va a exportar y “eliminan las pruebas de que son productos hechos por mujeres de Gaza”, asegura. Una situación que se repite cuando intentan exportar sus productos desde Líbano, bloqueados en Egipto por el mismo motivo: haber sido elaborados por mujeres.

En zonas en conflicto, el papel de la mujer es muchas veces decisivo para la economía familiar, en la que en ocasiones los hombres no pueden trabajar debido a la situación de la zona. “Somos nosotras las que con estas pequeñas actividades mantenemos a toda la familia”, corrobora Afaf.

Gracias al comercio justo, una práctica que llegó a España con un retraso de 20 años con respecto a Europa, productores como los de esta cooperativa reciben un 33% del precio final de venta de sus artículos. Además, disponen de unas condiciones de prefinanciación y seguridad en el proceso (contratos de producción de varios años, ayudas a las familias…) que muy difícilmente pueden obtener mediante el comercio convencional.

No obstante, si en Europa este tipo de comercio supone un gasto medio por habitante de 13,4 euros al año, en España apenas representa 0,7 euros anuales. El principal motivo, el alto precio de estos productos en comparación con los convencionales.

lunes, 15 de junio de 2015

#hemeroteca #politica | De cuando el número dos de Cifuentes comparaba un veto en el Orgullo Gay con “gasear judíos”


Imagen: Political incorrectness
De cuando el número dos de Cifuentes comparaba un veto en el Orgullo Gay con “gasear judíos”
¿Cuál será ahora el criterio? Ángel Garrido, diputado regional y exconcejal, frivolizó con el Holocausto en su blog "incorrección política"
S.C. | El Plural, 2015-06-15
http://www.elplural.com/2015/06/15/de-cuando-el-numero-dos-de-cifuentes-comparaba-el-orgullo-gay-con-gasear-judios/

Poco importa que Guillermo Zapata tuviera o no justificación para sus chirriantes tuits de 2011 o que haya políticos que se aferran a sus cargos con mochilas de corrupción o desmantelamiento de lo público, el caso es que ya ha dimitido como concejal de Cultura del Ayuntamiento de Madrid tras las críticas recibidas. La presidenta del PP de Madrid y cabeza visible de la oposición en el Ayuntamiento de la capital, Esperanza Aguirre, había exigido el cese de Zapata denunciando que sus tuits incluían hechos gravísimos como la “banalización del Holocausto”, es decir, la frivolización sobre la muerte de seis millones de judíos en la II Guerra Mundial, así como comentarios ofensivos hacia las víctimas del terrorismo.

Un edil del PP en Madrid, ahora en la Asamblea…
El PP ha marcado así una vara de medir con sus exigencias y Ahora Madrid también al aceptar su responsabilidad y tomar medidas respecto a este polémica. Zapata se justificó en que sus tuits se enmarcaban en un debate sobre los límites de la libertad de expresión y el humor negro. Estos días se están recordando salidas de tono de miembros del PP, pero hay algunas que están en la primera línea de la actualidad política y que retratarán a su partido porque no existe ni la justificación del humor ni del debate ya que se vertieron en tono totalmente serio.

Es el caso del número dos de la lista del PP de Madrid a la Asamblea de Madrid, Ángel Garrido, un hombre de la máxima confianza de Cristina Cifuentes, de hecho fue el director de su campaña, y que viene de presidir el Pleno Municipal del Ayuntamiento con Ana Botella -también fue durante más de una década concejal del distrito Villa de Vallecas-. En un texto de 2010 en su blog Political incorrectness (incorrección política) arremetió contra los promotores del Día del Orgullo Gay con argumentos sorprendentes, y es que llegó a comparar la exclusión de una carroza del desfile con el gaseamiento de judíos por parte de los nazis. El contexto de lo escrito por Garrido: Israel había atacado y matado a varios activistas de un barco que pretendía llevar ayuda humanitaria a Gaza, y la Federación Española de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) vetó la participación en el desfile del Día del Orgullo Gay de una carroza del Ayuntamiento de Tel Aviv porque no habían condenado el ataque.

… que puso a la FELGTB como más miserable que los nazis
Más allá de que se estuviera de acuerdo con el gesto de la FELGTB, Garrido lo condenó en términos grotescos frivolizando sobre el Holocausto: “Enorme el gesto de los organizadores, a la altura de los que no hace tanto gaseaban a los judíos por haber crucificado a Jesús. Les felicito por haber llevado los límites de la miseria humana a un nuevo récord. Este año ya tienen algo más de lo que sentirse orgullosos”.

¿Qué hará Aguirre ante estos desatinos, mantendrá el nivel exigido a Ahora Madrid? ¿Y la formación Ciudadanos, que tiene prácticamente cerrado un pacto de Gobierno para que Cifuentes gobierne en la Comunidad de Madrid y que ha sido muy crítica con los tuits de Zapata? ¿O el humor negro es inadmisible y las barbaridades escritas en serio frivolizando con el Holocausto sí son tolerables?