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sábado, 25 de enero de 2025

#hemeroteca #carnavales | Oliber Nestar: “No creo que se apunten a la comparsa Eureka por vernos caballo ganador, sino porque somos una familia”

Oliber (i) al frente de la comparsa Eureka por Errenteria //

Oliber Nestar · Director de Eureka dance y amante del carnaval: “No creo que se apunten a la comparsa Eureka por vernos caballo ganador, sino porque somos una familia”

Este año es el año de Oliber Nestar. Se cumplen diez años desde que abrió su estudio de danza y fue elegido Rey Momo del Carnaval de Donostia y hace 25 años que propuso crear la comparsa Eureka.
Aitziber Muga | Noticias de Gipuzkoa, 2025-01-25
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/gipuzkoa/bertan/2025/01/25/creo-apunten-comparsa-eureka-vernos-9195448.html

El germen de Eureka nació hace años en el barrio de Pontika, ¿verdad?
La asociación Eureka Gazte Elkartea sigue funcionando y organizando actividades, tanto el Carnaval como muchas otras actividades que ofrecemos en el pueblo de Errenteria y alrededores. Yo sigo siendo el presidente de la asociación. Yo era, en su día, un niño que acudía al local de jóvenes para hacer los deberes y para participar en las actividades que ofrecían para el barrio. Un día nos preguntaron qué queríamos organizar y yo propuse crear una comparsa de Carnaval. Y les pareció muy buena idea.

La asociación Eureka también organiza las fiestas del barrio de Pontika.
Nosotros somos colaboradores, es la Comisión de Fiestas la que se encarga de organizarlas y nosotros como asociación somos parte de la Comisión. Es verdad que como asociación llevamos una parte importante del peso de las actividades que se organizan. Cuando llegan madalenas también presentamos nuestras propuestas y cuando nos llaman de barrios de los alrededores también.

¿Cuándo comenzó entonces la comparsa de Carnaval Eureka?
El primer año, en el año 2000, salimos sólo por Pontika vestidos de vacas locas. Era un disfraz muy sencillo, con una sábana blanca pintada con manchas negras y un guante de látex. No salimos ni por Errenteria. Ese fue el inicio o el detonante de la comparsa. Al año siguiente hicimos la solicitud para salir en el desfile de Errenteria. Así estuvimos unos años desfilando en Errenteria y nos invitaron a salir en el de Donostia, pero dijimos que todavía no estábamos preparados.

¿Cuándo os visteis preparados para desfilar por la capital?
En el año 2004 fuimos como invitados, y a raíz de ahí empezamos a participar en los siguientes años en el concurso de comparsas. Fue todo un proceso. Este año cumplimos 25 años como comparsa y yo he participado desde su inicio, aunque las riendas de la comparsa de Carnaval no las cojo hasta 2009. Desde 2009 hasta hoy me he encargado de decidir temáticas, organización, gestión...

Los premios no tardaron en llegar. En 2019 lograsteis el 2º Premio de Comparsas y Carrozas y al año siguiente conseguisteis vuestro primer Gran Premio de Carnaval. A partir de ahí no os habéis bajado del palmarés.
Fuimos creciendo poco a poco. La gente recuerda a Eureka por los éxitos de los últimos años, pero los éxitos han llegado a base de esfuerzo y de trabajo desde hace 25 años. Empezamos con 20 personas y fuimos creciendo hasta llegar a más de 200 personas. A nosotros cuando nos dicen que se apuntan a la comparsa porque nos ven como caballo ganador, yo no lo veo así, creo que se apuntan por lo que ofrecemos: hacemos terapia, grupo, familia, es un espacio seguro. El Carnaval es un plan de vida que hacemos de octubre a marzo.

¿Cuándo empezáis a pensar en la temática y en las coreografías de la comparsa?
Aunque la gente se piensa que acaba un Carnaval y empezamos a pensar en el siguiente, nosotros no funcionamos así. Necesito descansar la mente, porque no sólo nos dedicamos al Carnaval, tenemos una amplia variedad de actividades durante todo el curso y el desarrollo creativo está siempre presente. En septiembre, cuando comenzamos con el nuevo curso, es cuando empezamos a pensar en lo que llamamos la nueva fantasía. Todo se empieza a montar a partir de septiembre.

Los temas que eligen las comparsas en Carnaval son cada año más abstractos.
Cada comparsa tiene su propia identidad y personalidad. Nosotros buscamos una temática concreta que nos permita un desarrollo amplio, con varios personajes, porque somos mucha gente. Para vestir a 200 personas, este año seremos 220, no puede ser todo monótono. Queremos ofrecer una extensión visual mucho más entretenida. Nosotros el punto de animación lo tenemos siempre presente, porque queremos disfrutar, pero también queremos que el público lo disfrute. El Carnaval es un espectáculo. Las comparsas buscan las temáticas en función de lo que les motiva y les encaja a la hora de crear.

Una de las señas de identidad de Eureka y de Oliber Nestar es el micrófono con el que animas al público.
Sí, el micrófono es una anécdota muy graciosa. Me lo puse un año porque no funcionaba la música y nos dijeron desde la organización que salíamos sin música o nos retirábamos. Entonces se me ocurrió coger el micro que usaba para los ensayos, para poder coordinar a 200 personas. Me puse el micrófono y cantando iba animando a la comparsa. Visto el éxito, ahora es mi seña de identidad.

¿Cuándo decidiste dedicarte por completo al baile?
Una vez que se acababan los carnavales la gente me decía que era una pena que eso se acabara ahí. Así que empecé a preparar en el local de la asociación coreografías como las de Carnaval durante el curso. Poco a poco me fui formando en el mundo de la danza, aunque realmente soy contable y trabajé incluso en un centro médico. Hoy en día soy bailarín, coreógrafo y me dedico a las artes escénicas. Daba clases en las asociaciones, en polideportivos, centros culturales... de donde me llamaban. Tuve un golpe con el coche y mi pareja y mi entorno me dijeron que tenía que bajar el ritmo. Me animaron a montar mi propio negocio. Así que, aunque con mucho miedo, en 2015 abrí mi estudio.

Entonces te decidiste a montar tu estudio en Pontika.
Había sido mi sueño. Apoyado por mi pareja y respaldado por mis padres, empecé a mirar locales. En principio no quería abrir el estudio en mi barrio, porque nadie es profeta en su tierra. Pero el destino estaba escrito para que montara aquí el estudio, porque este fue el último local que vine a ver y según entré, lo vi claro. Era un espacio totalmente diáfano, sin ninguna columna y preparado para que empezara la obra desde cero. Así que peldaño a peldaño arrancó el sueño. Va a hacer diez años que trabajo con mi sueño y es una forma de vida para mí. Mi lema es bailar la vida.

¿Qué diferencia a tu estudio?
No sé si mi estudio es mejor o peor, no cuestiono eso. Lo que tengo claro es que es un espacio seguro, ofrece algo diferente. Yo quiero que mis alumnos se sientan aquí protegidos. No quiero que ellos pasen lo que yo pasé de pequeño, porque la danza está estigmatizada y estamos muchas veces encasillados. Niños, niñas, mujeres, más altos, más bajos... en cuanto cruzan la puerta se sienten libres. Tanto en niños como en adultos, desde los cinco hasta más de 80 años, trabajamos mucho la autoestima, los miedos, las inseguridades. Este es un espacio para todo el mundo y para la inclusión. Soy un creador de sonrisas.

miércoles, 10 de julio de 2024

#hemeroteca #lgtbi #drogas | “La gente queer se abre a un abanico de tipos de sustancias mayor”

Presentación del Proyecto Chueco en su local, en octubre de 2023 //

“La gente queer se abre a un abanico de tipos de sustancias mayor”

Proyecto Chueco es un recurso comunitario de acompañamiento integral que busca especializarse en los procesos de recuperación de personas LGTBIAQ+ con problemas con las drogas. El proyecto, además, se propone acompañar a trabajadoras sexuales y a personas en situación de calle.
Andrea Momoitio | Pikara, 2024-07-10
https://www.pikaramagazine.com/2024/07/la-gente-queer-se-abre-a-un-abanico-de-tipos-de-sustancias-mayor/

Las cosas como son: han triunfado. El local que una vecina ha cedido al Proyecto Chueco es una maravilla. Está a apenas cien metros de la parada de metro de Chueca; reformado, grande, agradable. Una lonja de dos plantas, unas escaleras de caracol de hormigón pulido, un espacio diáfano en el bajo para bailar y ver películas, un pequeño despacho. Proyecto Chueco es un recurso comunitario de acompañamiento integral que se construye desde el colectivo LGTBIAQ+ para el colectivo LGTBIAQ+.
“Hemos intentado ir más allá del ‘chemsex’. No hay un programa específico para personas LGTBIQA+ que no lo practican”
Abraham Mesa es la coordinadora del programa y eso significa que se encarga de... casi todo, pero prefiere no personalizar el proyecto en su figura. Por eso, opta por no aceptar que le haga fotos aunque contesta, con gusto, a todas mis preguntas. Hay algo que le hace especial ilusión: “Hay peña que hacía mil años que no venía a Chueca y que ha vuelto porque está este proyecto. Da mucha felicidad volver a traer lo asociativo”.

Proyecto Chueco tiene tres focos de acompañamiento: las personas con problemas con las drogas, las que ejercen un trabajo sexual y las personas sin hogar: “Lo correcto es hablar de situación de sin hogar o en situación de sinhogarismo porque no todas las personas en situación de sinhogarismo están en situación de calle”, explica. De momento, sin embargo, se han centrado, sobre todo, en lo relacionado con el consumo de drogas.

P. ¿Cómo llega la gente al proyecto?

Por Instagram, por el boca a boca, derivadas de otros recursos, tanto de otras entidades como Apoyo Positivo o como el Programa LGTBI de la Comunidad de Madrid. Nos empiezan a escribir desde otras entidades para preguntarnos cómo se hacen las derivaciones. Hay gente que de repente ve una actividad que le interesa, viene y después sigue participando en otras. Por ejemplo, llegan a través del club de lectura y se enteran de que hay un grupo de apoyo mutuo para personas con problemas con las drogas.

P. ¿Cómo surge este grupo?

Hablo de problemas con las drogas y no de adicciones. No todas las personas con problemas con las drogas son adictas, pero todas las adictas tienen un problema con las drogas. En los procesos de recuperación, hay una parte en la que sí que es necesario estar acompañada por un profesional, pero llega un punto del proceso en que el sentarse frente a otra persona adicta hace que afloren otras cosas. En el grupo de apoyo no pueden participar profesionales a no ser que vengan en calidad de personas adictas o con problemas con las drogas.

P. No pueden participar profesionales, pero en la información que difundís sí que es un requisito que estén en un proceso de acompañamiento terapéutico.

Sí. Esto nos crea conflicto. Lo decidimos así por si algo se va de madre dentro del grupo y no somos capaces de gestionarlo. Es verdad que es un poco contradictorio, pero no queríamos dejar a nadie con un melonaco abierto que no supiéramos cerrar.

P. ¿Cómo funciona?

Nos reunimos todos los lunes. Hay una estructura fija, que se ha decidido en común entre todas las personas participantes, que empieza con una ronda de sentires. Luego tratamos alguno de los temas que hemos elegido en una primera lluvia de ideas que se hizo cuando se formó el grupo: qué pasa con el estigma, por ejemplo, de no poder compartir el problema con tu familia o amigas.
“Algo que tenemos en común las personas LGTBIQA+ es el trauma, y lo queremos vivir todo superintensamente”
P. ¿Hay especificidades en el consumo de droga por parte de la comunidad LGTBIQA+?

Sí, hay especificidades que hacen que caigamos más en estas problemáticas. Desde Proyecto Chueco hemos intentado abrir un poco el discurso para ir más allá del 'chemsex' [el consumo de drogas para facilitar o intensificar la actividad sexual] sin menospreciar esa problemática. Durante los últimos años, en las entidades LGTBIQA+ se ha puesto el foco ahí, pero empezamos a ver a peña que solicitaba otro tipo ayuda. Si no practicas 'chemsex' no hay un programa específico para personas LGTBIQA+. Tendrías que ir a cualquier programa general y había una sensación de que nos estábamos dejando a gente atrás. Entonces lo que hicimos, simplemente, es ampliar el discurso con tres preguntas: ¿Crees que tienes un problema con las drogas? ¿Te cuestionas tu consumo? ¿Te preocupa que tus relaciones afectivo-sexuales se den únicamente cuando están mediadas por las drogas? Así ya estás ampliando el abanico de personas a las que llegas.

P. ¿Qué diferencias en el consumo habéis detectado?


Algo que tenemos en común las personas LGTBIQA+ es el trauma, y lo queremos vivir todo superintensamente porque históricamente hemos tenido encuentros de libertad clandestinos. Hemos llegado a la conclusión de que van un poco por ahí los tiros. Ninguna somos profesionales, pero son nuestras vivencias. Las adolescencias tardías que vivimos muchas veces las personas queer hacen que luego andemos a trompicones. Creo que compartimos el no habernos podido desarrollar con naturalidad de pequeñas. En lo relacionado con el 'chemsex' problemático, vemos mucha masculinidad tóxica y homofobia interiorizada; la soledad por no tener un grupo de amigas sólido y solo tener amigos de fiesta... Entonces, llega la pandemia y caen en el 'chemsex' problemático un montón de personas, porque no tiene esos lugares de socialización de fiesta.

P. ¿Qué tipo de consumo se aborda en el grupo? ¿Participan, por ejemplo, personas con adicciones al alcohol?


No ha venido nadie por eso, pero sí que estaría abierto. Es una droga legal, pero es una droga. Intentamos no poner el foco en qué sustancias se consumen y pedimos no ser muy detallistas con los consumos porque no es necesario y, muchas veces, nos recreamos.

P. Es un espacio libre de cualquier tipo de consumo, ¿apostáis políticamente por la abstinencia o el consumo cero?

Creemos que no se puede pedir la abstinencia total a una persona que acaba de llegar y que se está empezando a plantear que tiene un problema con las drogas. Las personas tienen que ser protagonistas de sus propios procesos de recuperación y tienen que estar implicadas. Creemos en la prevención de riesgos. Hay que ir tomando decisiones poco a poco y cada persona tiene que decidir si quiere ir hacia la abstinencia o no. En el grupo hay personas que tienen como objetivo la abstinencia total; otras que quieren reducir el consumo. En general, tenemos muy poca formación en drogas. Empezamos a consumir y lo hacemos mal.

P. Pero la falta de información está generalizada. ¿Por qué crees que nos afecta más a las personas LGTBIQA+?

Históricamente, al estar en la vanguardia de muchos movimientos, hemos consumido más tipos de sustancias que las personas heterosexuales, que no conocían otra cosa que no fuera la cocaína o los porros. La gente 'queer' se abre a un abanico de tipos de sustancias mayor. Estoy haciendo una reflexión que no es en absoluto académica sino que es una intuición. Llegamos antes a las nuevas sustancias y las probamos sin saber qué efectos producen, cuáles son los riesgos, cuáles son las vías de consumo.
“No hay una cultura del consentimiento con respecto a las drogas”
P. ¿Hay una aceptación demasiado amplia del consumo en entornos feministas y ‘queer’?

A lo mejor nos hemos pasado un poquito de frenada en determinados entornos. El consumo está en todas partes, pero cuando empiezan a aparecer personas que tienen problemas, ¿qué pasa? ¿Que dejen de ir a las fiestas y ya está? No hay una cultura del consentimiento con respecto a las drogas: la insistencia, la ridiculización de las personas que no consumen... No nos paramos a pensar que a lo mejor estamos ante una persona que tiene un problema y, por eso ha dejado de beber, por ejemplo. Quizá tenga que ver con el concepto de libertad... Pasa también con el 'chemsex' problemático, ¿esto era la libertad sexual? Pues vaya mierda.

P. Además, nos falta información sobre las consecuencias.


No tenemos datos de muertes ni de suicidios porque no se están contabilizando y las personas que atienden en los centros de urgencia no tienen formación. Si alguien llega con sobredosis de GHB [ácido gammahidroxibutírico, conocido como éxtasis líquido] pues a lo mejor es que estaba en una sesión de ‘chemsex’. La crisis del sida solo se abordó con medicamentos, pero no se abordó la cuestión psicológica de un universo criminalizador. Todo ese trauma sigue. Las nuevas generaciones no lo tienen tan presente, pero las que hemos nacido hasta los 90 sí teníamos muy presente la estigmatización. Es un trauma colectivo y el 'chemsex' problemático es el síntoma de que no está curado. De aquella época queda mucho de la masculinidad tóxica. Los hombres gais se empezaron a muscular para no parecer enfermos porque, entre los 90 y los 2000, el cuerpo homosexual masculino se empezó a construir por oposición al cuerpo marcado por la enfermedad del sida a través del desarrollo de la musculatura.

P. ¿Cómo se puede abordar este tema?

Desde el consumo solo, no. Porque hablamos de un trauma no resuelto y no trabajado en absoluto. No, tú no tienes un problema con las sustancias, tienes un problema contigo misma y el síntoma es la relación problemática con las sustancias, pero la sustancia en sí no es un problema. Entonces hay que abordar por qué has llegado ahí, buscar en todos los ámbitos de tu vida e ir rascando por ahí. Ir hablando y hablando, pero no solo hablar. Hay que ir moviendo el cuerpo también. Creo que en las entidades LGTBIQA+ no se ha puesto en valor, por ejemplo, la danza para los procesos de recuperación. Cuando mueves tus miserias con el cuerpo salen cosas increíbles y tiene un valor terapéutico superfuerte.

P. En el entorno transfeminista tampoco hay grandes críticas a las sustancias desde el punto de vista del consumo. Muchas marchas a la cárcel, pero ¿cuántas de las presas lo están por transportar drogas? ¿En qué condiciones se están produciendo las sustancias que consumimos?

Totalmente. Lo decía hace poco un compañero: ¿Desde dónde vienen las sustancias que se consumen? ¿Cómo podemos politizar esto? Quizá deberíamos hablar sobre este tema con las personas que participan en nuestros proyectos.

P. ¿Os habéis encontrado con alguien que, además de tener problemas con el consumo, los haya tenido por vender sustancias? Tengo la sensación de que no es una salida “laboral” muy habitual para personas LGTBIQA+.

Por venderla, no, pero se está viendo en Madrid, desde hace un tiempo, que la policía ya está entrando en cuartos oscuros de discotecas; se para a determinadas personas con un determinado aspecto por la calle el domingo por la mañana... Parece ser que están apareciendo muchas maricas en los calabozos.

lunes, 25 de marzo de 2024

#hemeroteca #gais #testimonios | Nacho Duato, sobre su relación con Miguel Bosé: "No fui el amor de su vida"

Nacho Duato con Risto Mejide en 'Chester' //

Nacho Duato, sobre su relación con Miguel Bosé: "No fui el amor de su vida"

Nacho Duato ha aclarado cómo fue realmente su relación con Miguel Bosé: "¡Qué enamoramiento ni que nada!" El coreógrafo también señala que, pese a que han sido grandes amigos, ahora mismo no tiene ningún tipo de relación con el cantante. "Está rebotado con España, de donde tuvo que irse por una deuda con Hacienda", cuenta Duato sobre el artista.
Uppers, 2024-03-25
https://www.uppers.es/cultura-y-entretenimiento/musica/20240325/nacho-duato-relacion-miguel-bose-no-fui-amor-vida_18_012059262.html

Las relaciones sentimentales y personales de Miguel Bosé siempre han dado que hablar. Entre ellas siempre ha estado la historia de amor que el cantante vivió en los 80 con el coreógrafo Nacho Duato, para el que el baile sigue siendo lo que mueve su vida. El mismo bailarín ha querido aclarar a sus 67 años cómo fue la relación con el cantante tras décadas en las que se ha hablado mucho sobre ello, pero quizá nunca tan claro como Duato lo ha hecho ahora.

Su relación actual con Bosé

Ha sido en una entrevista con Yo Dona en la que, al preguntarle que Miguel Bosé ha dicho que fue el amor de su vida, no duda en afirmar que “eso es mentira”. Duato ha querido aclarar que cree que en los últimos años el cantante ha tenido cierta fijación con él, pero que simplemente “estuvimos juntos porque éramos dos chavales monísimos, nos encantaba ir a los sitios y que todo el mundo nos mirara, y punto. ¡Qué enamoramiento ni qué nada! Nos hemos querido más de mayores que cuando éramos jóvenes”.

Es más, el coreógrafo señala que actualmente no tiene ningún tipo de relación ni contacto con el cantante. Además, también es crítico con el comportamiento y las declaraciones que Bosé ha tenido en los últimos tiempos. “Lo que le ocurre es que está rebotado con España, de donde tuvo que irse por una deuda con Hacienda. Ahora vive en México, un país que el año pasado se cobró miles de vidas asesinadas, e incluso él fue atracado en su propia casa”, recuerda sobre el asalto que el cantante sufrió hace unos meses.

“Sin embargo, como todo lo que él hace o le pasa es lo mejor, dice que es el lugar más maravilloso del mundo, que le han acogido como nunca. Por eso habla así de España, que antes solo era más libre para hacer chistes de mariquitas y de ‘mi marido me pega’ en las galas de Nochevieja. Menuda idiotez”, zanja Duato.

Una amistad que se mantuvo en el tiempo
Bosé y Duato se conocieron cuando el primero grababa ‘Super Superman’ y mantenía una relación con Ana Obregón, pero tras la entrada del bailarín en su cuerpo de baile, surgió el amor, incluso se dice que la letra de ‘Te amaré’ está dedicada al coreógrafo, aunque el cantante nunca ha querido confirmarlo del todo.

Pese a todo, su relación duró poco por las profesiones de ambos, lo que no impidió que se mantuviese la amistad, de la que Nacho Duato presumió hace unos años en una entrevista con Risto Mejide. “Es mi mejor amigo. Los dos somos muy exigentes y yo creo que por eso nos llevamos tan bien”, dijo entonces, unas declaraciones muy diferentes a las actuales.

Y TAMBIÉN…
>
Nacho Duato, en 'Chester': "Hay que follar un poco más y verás cómo te expresas mejor en todos los terrenos"

El coreógrafo español acudió al programa de Risto Mejide y confesó que se considera buen bailarín y buen amante, facetas que considera estrechamente relacionadas.
Beatriz Prieto | FormulaTV, 2018-01-22
https://www.formulatv.com/noticias/76068/nacho-duato-chester-follar-mas-expresas-mejor-terrenos/

domingo, 24 de marzo de 2024

#hemeroteca #gais #testimonios | Nacho Duato: "Miguel Bosé miente. No fui el amor de su vida, estuvimos juntos porque éramos dos chavales monísimos y nos gustaba que nos mirasen"

Nacho Duato: "Miguel Bosé miente. No fui el amor de su vida, estuvimos juntos porque éramos dos chavales monísimos y nos gustaba que nos mirasen"
Fue uno de los mejores bailarines del mundo y a sus 67 años la danza sigue siendo el motor de su vida. Una vida que hoy repasa en una charla sin censura y con 'recados' a izquierda y a derecha, al Norte y al Sur: del 'zar' ruso a su padre, de los políticos patrios a Miguel Bosé.
Javier Cid | El Mundo, 2024-03-24
https://www.elmundo.es/yodona/actualidad/2024/03/24/65ef1a94e9cf4ac1698b4586.html

Nacho Duato //
P. Como tiene usted fama de no andarse con rodeos ni remilgos, disparo: ¿quién tuvo la culpa de su abrupta salida de la Compañía Nacional de Danza?
R. Hace 14 años, un ministro de Cultura me dijo que me fuese porque, según él, mi éxito eclipsaba a la Compañía. Les molestaba, por ejemplo, que fuésemos a Nueva York y en los carteles se anunciase mi foto y, en una esquina, un pequeño logo del Ministerio. Lo que no entienden es que los mánager quieren llenar las salas y lo que vendía era mi imagen, como cuando colocan un cartel gigante de Cristiano Ronaldo en la Puerta del Sol. No lo podían soportar.

P. Cogió usted el petate... y tal día hizo un año.
R. Les dije: «Perfecto, contraten a un director que lo haga mal». Y eso es lo que ha sucedido. Ha sido como pasar de ‘business’ a tercera. Jamás me van a pedir perdón, aunque saben de sobra que se equivocaron.

P. Dirige usted el Teatro Mijáilovski de San Petersburgo. ¿Qué tal la vida en tierras rusas?
R. Trabajo con 180 bailarines, algunos de ellos los mejores del mundo. Y con dos orquestas, un coro de 150 personas... Es otra división.

P. ¿Y qué se cuenta Putin?
R. Vaya por delante que no es mi amigo y no comparto lo que está haciendo. Pero ha venido a mis estrenos y al terminar se interesa por nuestro trabajo, visita el ‘backstage’ y se toma una copa de vino con los bailarines mientras habla de música, de literatura, de teatro... Es un tipo culto, toca el piano, y eso me gusta. Aquí nadie sabe ni qué es ‘El Cascanueces’.

P. ¿No me está dando usted demasiados titulares?
R. A mí ya casi no me llaman para entrevistas porque suelto cuatro animaladas incómodas; cuando digo las verdades resulto antipático porque, en el fondo, estoy criticando a España. ¿Pero cómo le explicas a una mosca que es mejor la miel que la mierda? Eso es lo que sucede en este país. Ocurre por ejemplo cuando me preguntan por mis próximos proyectos; puedo contarlos, pero nadie se va a enterar de nada.

P. Inténtelo...
R. Pues voy a Novosibirk, a montar La Bayadère de Minkus. ¿Te has enterado de algo? No, ¿verdad? ¿Qué hago? Si hablo demasiado soy un creído, y si me callo, soy un borde.

P. Lo dicho: es usted un grano en salva sea la parte.
R. Ahora que he montado la Nacho Duato Academy en Madrid, nadie me ha preguntado, nadie me ha dado la enhorabuena. ¿Por qué? Porque tienen miedo de que vuelva a España. Aquí todo el mundo vive muy bien y todo vale, y si yo regresase, empezaría a subir el listón.

P. Venga, cuénteme lo de la Academia, que no se diga.
R. De la mano de ex bailarines de la Compañía Nacional de Danza, impartimos el programa internacional de posgrado Nacho Duato Trainee Program, una plataforma para que jóvenes estudiantes puedan incorporarse después a compañías de danza profesionales de todo el mundo.

P. ¿Lo tuvo usted peor que Billy Elliot?
R. A Billy Elliot su padre lo apoyaba. A mí sólo me aceptó cuando tuve éxito, que es lo fácil. Pero no fue su culpa, sino la de un país donde bailar era de chicas, y donde el secretario de Estado de Cultura se refería a mí como "el saltimbanqui".

P. Tortura, drogas, racismo, guerra, suicidio... Menudos temitas se saca de la manga para sus coreografías. ¿Es usted de natural pesimista?
R. La tortura, la guerra o el suicidio no son temas pesimistas. Son realistas y me afectan. Cuando leí la biografía de Harvey Milk, el senador activista gay de San Francisco que fue asesinado, me dije: «Lo primero que voy a hacer es salir del armario. Y si sólo voy a crear ballet para entretener, lo dejo. Necesito comprometerme».

P. Pues se ha comprometido usted hasta el corvejón.
R. He hecho cosas sobre terrorismo cuando éste estaba a la orden del día, o sobre droga porque mi hermana falleció por culpa de la heroína. Está muy bien ‘El Cascanueces’ para los niños, pero si nos quedamos ahí...

P. ¿Y qué hay del amor?
R. Es que eso del enamoramiento se dice muy a la ligera. Yo me encapricho, sí, pero al cabo de unos meses me canso y viene lo de «a ver cómo echo a éste ahora de casa».

P. Qué poco romántico nos ha salido usted...
R. Es que no creo en el amor para toda la vida.

P. ¿De casarse, entonces, ni hablamos?
R. Tampoco creo en el matrimonio, y en el gay menos. No entiendo que los homosexuales se quieran casar, cuando se trata de una institución que ha fracasado; al día se producen en España nueve divorcios, y de pronto los gays quieren vivir como heteros.

P. ¿Y eso de que le hubiera gustado ser heterosexual?
R. Estoy muy contento como estoy, pero me preguntaron que, si volviese a nacer, me gustaría ser de otra manera. Aunque fuese trans, porque esta vida ya la conozco y así tendría otra experiencia.

P. Ha dicho Miguel Bosé que fue usted el amor de su vida. Confiese...
R. Eso es mentira. Últimamente le ha dado una fijación conmigo... Estuvimos juntos porque éramos dos chavales monísimos, nos encantaba ir a los sitios y que todo el mundo nos mirara, y punto. ¡Qué enamoramiento ni qué nada! Nos hemos querido más de mayores que cuando éramos jóvenes.

P. ¿No le ha molestado que le vuelta a poner en el foco?
R. Sí. Y sin pedirme permiso ni consejo. Ahora mismo no hablo con él.

P. Pues insiste en que fue muy feliz con usted. Bueno, también está todo eso de la libertad. Lo de que antes España era mucho más libre. ¿Algo que añadir?
R. A Miguel lo que le ocurre es que está rebotado con España, de donde tuvo que irse por una deuda con Hacienda. Ahora vive en México, un país que el año pasado se cobró miles de vidas asesinadas, e incluso él fue atracado en su propia casa. Y sin embargo, como todo lo que él hace o le pasa es lo mejor, dice que es lugar más maravilloso del mundo, que le han acogido como nunca... Por eso habla así de España, que antes solo era más libre para hacer chistes de mariquitas y de 'mi marido me pega' en galas de Nochevieja. Menuda idiotez.

P. ¿Se vuelve uno más conservador con la edad? Siendo usted declaradamente de izquierdas...
R. Es que la gente de izquierdas no tiene el patrimonio del conservadurismo. En Rusia, por ejemplo y a pesar del Comunismo, la gente es fiel a los valores tradicionales de familia, patria... Yo soy de izquierdas, sí, pero para mí lo más importante es la música; y cuando uno ama tan intensamente el arte vive de una manera más sosegada, con más poso, más profundidad...

P. ¿Es usted feliz, si me permite la ordinariez?
R. Escribió Sor Juana Inés de la Cruz: «Finjamos que soy feliz». Así estoy yo: fingiéndolo, no siéndolo. Ahora estoy sereno y de vuelta de todo, controlo más mi trabajo... Y aunque tengo el cuerpo destrozado de tanto bailar, la vejez, las arrugas y el pelo blanco me parecen hermosos. Antes me bañaba en Ibiza, después navegaba en un barco y ahora me gusta contemplar el mar desde una terraza.

P. Bonita metáfora de la vida...
R. Aprendes a mirar desde la barrera. Y eso mismo le dije a Miguel Bosé hace algún tiempo: «No te sientes en primera fila, porque ya hemos estado allí mucho tiempo. Sentémonos atrás del todo, veamos lo que pasa, y si tenemos algo interesante que decir, digámoslo rápido». La gente mayor ya no tenemos la misma gracia, el ridículo acecha... Y otro consejo: a partir de los 40 está prohibido hablar por Skype, porque la luz es malísima y salimos muy feos.

P. En 15 años, ¿qué?
R. Uy, 15 años es mucho tiempo. Espero morir antes. Me encantaría hacerlo a la sombra de un naranjo o un limonero, en Valencia, mi tierra. Pero mi abuelo vivió hasta los 106, así que a lo mejor me toca esperar un poco más...

miércoles, 21 de febrero de 2024

#hemeroteca #homofobia #masculinidad | “La nueva masculinidad no resuelve la homofobia”: Germain Louvet, bailarín estrella

“La nueva masculinidad no resuelve la homofobia”: Germain Louvet, bailarín estrella
El bailarín de la Ópera de París, imagen de la primera colección masculina de Antik Batik, debate sobre cómo está cambiando la industria de la moda y las tendencias
Sandra Arbat | La Vanguardia, 2024-02-21
https://www.lavanguardia.com/magazine/moda/20240221/9523761/antik-batik-germain-louve-opera-paris.html 

Germain Louvet para Antik Batik //
Decía la bailarina y coreógrafa Martha Graham, mundialmente conocida por sus innovaciones en danza moderna, que “el movimiento es un lenguaje y el cuerpo es el vocabulario”. Una fórmula perfecta capaz de expresar emociones, ideas y narrativas a través de algo tan puro y genuino como el propio ser. Así entiende su profesión Germain Louvet, bailarín estrella de la Ópera de París, quien se convierte en el protagonista de la primera colección masculina de Antik Batik.

Gabrielle Cortese, fundadora y directora creativa de la marca, comparte esa sensibilidad por la belleza de la danza y se enzarza en la búsqueda de una moda inclusiva que abrace el cuerpo sin limitarlo. Con este fin, camisas y chalecos bordados, estampados y tejidos a mano, pantalones cortos surfistas, kurtas indias e incluso unos elegantes pantalones de pescador chinos se enmarcan en un viaje inmersivo que empieza en la Ópera de París.

P. ¿Por qué decidió trabajar con Antik Batik?

Me gusta la estética del universo de la marca. La calidad de sus tejidos, cómo estos se deslizan por el cuerpo, las siluetas... Todo esto me inspira y creo que caza muy bien con mi personalidad.

P. La moda también es muy relevante en su trabajo como bailarín

Todo es relevante hasta cierto punto y es importante tocar con los pies en la tierra. Bailar es mi vida y es a lo que dedico 6 o 7 hora diarias pero, en resumidas cuentas, es solo bailar. No soy un doctor que está salvando vidas, ni estoy luchando por mi supervivencia. Pienso lo mismo de la moda. Es una industria muy importante, por supuesto, y da trabajo a muchísimas personas. La moda tiene el superpoder de crear belleza y aportar personalidad y seguridad, pero no me parece algo vital. Yo la percibo como una manera más de expresarme, de jugar. Además me ayuda a ser más creativo en mi trabajo y esto me divierte mucho.

P. ¿Cómo definiría su estilo?

Tengo muchos estilos, creo que mi armario se compone entre una gran variedad de posibilidades de jugar. A veces me encanta vestir como super chic, con abrigos oversize, fulares y botas de cuero. Y al día siguiente me encanta vestirme en chándal con una sudadera y unas sneakers gigantes. Además comparto mi armario con mi novio porque tenemos exactamente la misma talla. Excepto en los zapatos. Siempre que llego al vestidor me encuentro con una prenda nueva, un accesorio diferente...

P. ¿Sigue las tendencias?

A mí las tendencias me aportan una visión muy amplia sobre cómo piensa la gente. Ante una guerra como la de Ucrania o un conflicto como el de Israel y Palestina, el público debate y se crean, de alguna manera, algunas tendencias. Es muy interesante ver cómo la moda reacciona ante las crisis mundiales. Que ahora la gente vuelva a vestirse con una estética muy ‘trash’, parecida a la de los noventas y los dos mil, no es casualidad. Al final es una manera de escapar de cierto estilo aburguesado, aunque todas esas grandes marcas y firmas de moda se dirijan precisamente a esa élite.

Yo que trabajo en la Ópera de París, un lugar muy frecuentado por gente adinerada, a veces voy a la gala vestido en chándal para provocar un poco. Es mi manera de decir: ‘¡hola! El mundo no solo está aquí en esta preciosa ópera’. Están ocurriendo cosas terribles ahí fuera y reflejarlo a través de tu vestuario me parece algo muy interesante.

P. ¿Se identifica con la nueva masculinidad liderada por Harry Styles o Timothee Chalamet?

No me identifico con ellos como individuos, pero sí con la manera en la que expresan otro aspecto de cómo puede ser la masculinidad. Y es algo que a mi especialmente me interesa como bailarín, porque desde hace 20 años practico algo que no está considerado un ideal de la masculinidad. El balet se ve como algo muy femenino y desde que era un niño se burlaban de mí cuando decía que practicaba esta danza.

Me parece muy interesante ver cómo juegan con los códigos de género, pero esto no resuelve la homofobia, ni todo ese bullying que tiene que soportar alguien gay o no, por ser considerado demasiado femenino. Ser queer no significa solo llevar vestidos y faldas o brillos en tus outfits. No puede quedarse en una fotografía. Tiene que haber un discurso detrás orquestado por alguien que esté en la misma situación de vulnerabilidad que el colectivo.

Con esto no quiero decir que ellos no estén haciendo suficiente por la causa pero, ocurre algo parecido con el racismo. Si no eres negro, nunca habrás experimentado realmente lo que es el racismo. Yo soy un hombre blanco y por esta razón siempre voy a darles apoyo pero respetando que no está en mi posición decir qué es o no lo correcto para ellos.

jueves, 30 de noviembre de 2023

#hemeroteca #queer #danza #flamenco | Flamenco punk y género fluido en el Ballet Nacional

El País / Ensayo de 'Afanador' en la sede del Ballet Nacional //

Flamenco punk y género fluido en el Ballet Nacional

La formación estrena en Sevilla un rompedor espectáculo inspirado en la estética del fotógrafo Ruvén Afanador
Mercedes L. Caballero | El País, 2023-11-30 *** [MyNews]
https://elpais.com/cultura/2023-11-30/flamenco-punk-y-genero-fluido-en-el-ballet-nacional-de-espana.html

Posiblemente, el Ballet Nacional de España (BNE) esté a las puertas de lo que será uno de los grandes acontecimientos de la temporada escénica. Pero también de los tres años que lleva dirigiéndolo Rubén Olmo (Sevilla, 43 años) y hasta de los 45 de trayectoria que la agrupación pública estatal está a punto de cumplir: Marcos Morau (Ontiyent, Valencia, 41 años), director de la compañía La Veronal, creador escénico contemporáneo y en principio ajeno al flamenco y a la danza española (pero no a montar obras para grandes colectivos), y el coreógrafo más internacional y solicitado del país, ha ideado para el BNE un espectáculo. Se trata de ‘Afanador’, y con el título de la pieza entra en juego el tercer hombre de esta singular ecuación: el de Ruvén (con “v”) Afanador (Bucaramanga, Colombia, 64 años), reputado fotógrafo internacional afincado en Nueva York, que además de llevar a las portadas más punteras el rostro de estrellas de cine y ‘top models’ desde hace décadas, cayó rendido al flamenco y lo registró en dos libros de factura de lujo y estética absolutamente fascinante de flamenco punk futurista en escenarios desérticos de Andalucía: ‘Mil besos’ (2009) y ‘Ángel gitano. The men of flamenco’ (2014). Dos dispositivos de costumbrismo rupturista en blanco y negro que despliegan sensualidad y dinamitan estereotipos. “Tanto él como yo nos acercamos al flamenco con una admiración y un desconocimiento que nos permite estirar el margen para llegar a deformarlo”, explica Marcos Morau. “Tenemos algo en común y es que no copiamos la vida, sino que la inventamos”.

La entrevista se desarrolla en la sede del Ballet Nacional de España, en Madrid, en vísperas del gran estreno de mañana en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. En una sala, un grupo de bailarines con falda larga negra ensaya a las órdenes de Morau y ante la mirada de Olmo. En un banco, junto a otros miembros de las dos compañías, el BNE y La Veronal (“Me llevo a parte de mi equipo cuando monto para otras agrupaciones”, aclara Morau), descansa la publicación ‘Ángel gitano’, de la que asoman numerosos papelitos amarillos, que seguramente señalan ideas y momentos clave. Morau se desplaza por la sala mientras da indicaciones que los bailarines reciben y devuelven con sus cuerpos y con más preguntas. Del encuentro se desprende diálogo y reciprocidad. También entusiasmo. “La confianza es muy importante”, declara Morau, “no están acostumbrados a esta manera de trabajar basada en la improvisación y en la búsqueda, en dejar las cosas flotando y unirlas en algún momento, y hay una apertura y generosidad muy grandes”.

¿Y cómo está resultando la mezcla de lenguajes? “No se trata de que ellos bailen con el lenguaje de La Veronal, pero sí de que nos alimentemos en dos direcciones. Hemos llegado a un acuerdo: cómo entiendo yo el cuerpo y cómo conocen ellos el cuerpo. Se abren ventanas y noto cómo buscan la disociación, el cambio de foco… Por mi parte, nunca antes había trabajado con unos bailarines con semejante capacidad rítmica, con esa velocidad de pies y una particular manera de escuchar la música y trabajar el compás”, responde el coreógrafo. Afanador cuenta con música original de Juan Cristóbal Saavedra, música en directo (cante, guitarras y percusión) e interpretación de todo el elenco de la compañía, formado por 33 bailarines. Tras su estreno en Sevilla podrá verse en Madrid (febrero de 2024), Pozuelo de Alarcón (abril de 2024) y Valencia (junio de 2024).

Si en ‘Mil besos’ son mujeres, cantaoras y bailaoras de flamenco como Esperanza Fernández, Eva Yerbabuena y Matilde Coral son quienes inmortalizan las imágenes de Ruvén Afanador, en ‘Ángel gitano’ son ellos, Israel Galván y el propio Rubén Olmo, entre otros hombres de la profesión, quienes ocupan las páginas del libro. Más allá del binarismo, que también estará presente en escena, el género fluido empapa buena parte del montaje. Tal y como pasa en el libro habrá faldas, hombres con pezoneras, ropa interior y un juego de transformación y anulación de género. “Para mí, aquella sesión de fotos para el libro fue muy especial. Hacia el final del espectáculo, bailo tres minutos la escena de cómo se preparó la fotografía en la que salgo con el mantón y que responde a la muerte del cisne”, apunta Olmo. “Me mandó la grabación el propio Afanador”, cuenta Morau, “y aunque el espectáculo salta hacia otros lugares a partir de su universo, sí está esa mirada oblicua hacia el flamenco”.

Confiesa el coreógrafo que cuando hizo la primera videollamada para comentarle este proyecto (Afanador en Nueva York, Morau en España), el artista colombiano se mostró ilusionado y muy generoso. “Imagínate que me dijo: ‘Para mí es un honor que la gente más joven se inspire en mi trabajo. Disfrútalo, pásalo bien, estoy contigo y te veo el día del estreno”. Está previsto que Ruvén Afanador vuele a Sevilla para las representaciones en el Maestranza.

Preguntados por la singularidad de que un creador de danza contemporánea estrene en el Ballet Nacional de España en lugar de, por ejemplo, la Compañía Nacional de Danza, que dirige Joaquín de Luz, la otra agrupación pública estatal y tal vez, en principio, más afín a un lenguaje contemporáneo, ambos, Morau y Olmo, lo tienen claro por razones diferentes aunque complementarias. “Forma parte de la línea que mantiene el BNE entre la tradición y la vanguardia, las raíces y la apertura. Es una manera de crecer todos juntos. El Ballet Nacional de España es de todos y, por lo tanto, nos debemos a todos”, explica Olmo. “Yo creo que el Ballet Nacional de España es más moderno y abierto que la Compañía Nacional de Danza en estos momentos. Los bordes de las artes están más diluidos que nunca y es fundamental que nos crucemos y estemos interconectados. Me siento muy honrado de estar aquí”, declara Morau.

Gala y documental
Otra fecha se alza flagrante en el calendario del BNE en diciembre: el de la gala del 45º aniversario de la compañía, los días 21 y 22 de diciembre en el Teatro de la Zarzuela. “Me dieron solo un día pero rescaté otro quitándolo de los que tenemos para ensayar”, apunta Olmo. En escena, cuatro números de obras de repertorio de la compañía y el estreno del documental ‘Todo un pasado por delante’, del cineasta Emilio Belmonte, con música en directo de la Orquesta de la Comunidad de Madrid. “La película recoge la historia de la compañía, pero sobre todo el momento actual, con entrevistas a algunos de sus directores o viajes”.

La Veronal también tiene una agenda propia que llevará a la compañía por escenarios de medio mundo con actuaciones cerradas para los próximos cinco años. “Soy afortunado”, declara Morau. “Y aunque yo esté dentro de ese circuito de creadores que sí son programados, soy consciente del problema que existe con la danza contemporánea y de quienes la programan, como apuntaba Daniel Abreu” (se refiere Morau a unas declaraciones que el coreógrafo canario dio a este periódico el día 3). “Hay cinco o seis festivales y teatros en Europa que son los que deciden la programación y los demás la repiten. Vivimos en la cultura del plagio en muchos sentidos. Benditos los que somos programados, pero benditos también quienes somos conscientes de lo que pasa y de que no está bien que pase”, explica.

lunes, 12 de junio de 2023

#hemeroteca #genero | Andrés Beraza: “Está casi normalizado que una chica juegue al fútbol pero no que un chico baile”

Noticias de Álava / Andrés Beraza //

Andrés Beraza: “Está casi normalizado que una chica juegue al fútbol pero no que un chico baile”

Los lazos que unen a Andrés Beraza Escuela de Danza y el Conservatorio Municipal de Danza José Uruñuela son intensos
Carlos González | Noticias de Álava, 2023-06-12
https://www.noticiasdealava.eus/cultura/2023/06/12/normalizado-chica-juegue-futbol-chico-andres-beraza-6916133.html

Son varias las bailarinas que a lo largo de los años han hecho el camino entre Estella y Gasteiz para seguir formándose. De hecho, los lazos que unen a Andrés Beraza Escuela de Danza y el Conservatorio Municipal de Danza José Uruñuela son intensos. Este mismo sábado, por ejemplo, alumnado de 3º y 4º de Enseñanzas Profesionales del centro de la capital alavesa acude a tierras navarras para presentar la pieza Exit, de Arantzazu Susunaga, en un festival que se va a celebrar en el centro cultural Los Llanos.

Viven este sábado una cita importante en Estella, también con la presencia del Conservatorio José Uruñuela.
–Cuando llegué a Estella hace 20 años ya, iniciaba un nuevo camino. Es una ciudad en la que había mucha danza folklórica, pero no una tradición de danza clásica ni contemporánea. Siempre quise hacer un espectáculo que fuera más allá de una cita de fin de curso de una escuela. La idea era proponer algo con un montaje didáctico, un espectáculo que cualquier persona pudiera ver independientemente de si su hija bailaba en la escuela o no. El objetivo era y es ir aproximando a la gente en general diferentes lenguajes y distintas formas de bailar.

Siempre se tiende a pensar que una escuela de este tipo, ya además con un largo recorrido, solo puede existir o seguir adelante en una capital, sea Pamplona o Vitoria.
–Desde el principio, la mía ha sido una labor muy didáctica, como te decía. En general, en España no hay una gran cultura de danza. La gente entiende por bailar lo que ve en la televisión y poco más. Desde el principio, he tenido claro que la palabra escuela viene cargada de respeto. Para mí es muy importante que en mi escuela las alumnas que realmente tienen talento y que quieren desarrollar su lado artístico y llegar al mundo profesional, no tengan la sensación de que, después de diez años aquí, han perdido el tiempo. Es para mí muy importante hacer un trabajo real, serio, que abra las puertas de los conservatorios como el de Vitoria. Y eso combinarlo con una parte de la escuela que tiene una disposición amateur. Eso sí, quiero que para estas niñas también la escuela sea algo significativo para ellas, que sirva para ampliar su horizonte cultural, que les ayude a valorar la danza desde un punto de vista mucho más profundo y amplio que lo que les ofrece la cultura de la televisión. Tal vez en los inicios alguien pensó que era un osado, pero he conseguido que mis alumnas entren en los conservatorios en 4º o 5º grado de Profesional y a mí eso me llena de orgullo. Al principio fue una labor complicada porque las expectativas con las que venían las niñas y los padres a la escuela a veces chocaban con un centro que quería hacer un trabajo serio.

Son varias las alumnas que han llegado de su escuela a Vitoria para seguir formándose en el Uruñuela. Satisfacción, pero también una responsabilidad, ¿no?
–Soy muy prudente en el hecho de animar a irse. Sí les doy las herramientas, abro horizontes, hago ver cosas... Por ejemplo, al Conservatorio José Uruñuela siempre hacemos una visita. Cuando las bailarinas tienen un nivel, vamos un día y toman clase. Nunca les animo pero si ellas me preguntan y tienen una vocación y un interés, les doy opciones. Marcharte de tu casa con 16 años es una decisión muy importante y personal que debe tomarse de manera meditada. Yo no quiero forzar esa decisión. Además, estamos hablando de alumnas que están llevando los dos estudios, los de cualquier estudiante y los de danza. Ellas toman una decisión y también es la vida la que va reafirmando, o no, ese camino. Hay alumnas que han intentado acceder al mundo profesional que después de un par de años han decidido seguir otra senda. Quiero decir, tampoco estamos hablando de decisiones dramáticas sin marcha atrás.

A pesar de todos los esfuerzos que se hacen, sigue habiendo una ausencia de chicos en los centros de formación en danza que llama la atención.
–Hablamos mucho de igualdad y estas cuestiones, pero la realidad es que hay lugares donde esta igualdad no se consigue. Hoy está bastante normalizado que una chica juegue al fútbol pero no que un chico baile. Somos el mundo al revés. En el ámbito de la danza todavía hay muchos pasos que dar en esa normalización. A mí me pasa que vienen a la escuela chicos muy pequeños que comienzan con muchas ganas y talento, pero muchas veces lo dejan porque llegada la pubertad no aguantan la presión que pueden percibir desde el exterior.

¿El parón de la pandemia ha afectado mucho al interés de las nuevas generaciones o...?
–Tanto en 2020, con el confinamiento, como en 2021, con las restricciones, sí que se notó un parón de motivación. Por ejemplo, alumnas que hubieran pensado en ir a Vitoria, al conservatorio, antes las dificultades del contexto, decidieron no dar ese paso. En la escuela intentamos trabajar de manera que la clase fuera para las chavalas un desahogo, más que un lugar de exigencia. También creo que el miedo nos hace más pragmáticos. Es decir, en el momento en el que la sociedad tiene miedo ante cualquier amenaza, inculca más a sus hijas que vayan a algo seguro. Cuando hay confianza, la gente apuesta más por seguir sus sueños. Ahora se está retomando esa línea. Lo que sí noto ahora con respecto a antes es la inmediatez. El de la danza, como el de las artes en general, es un trabajo que se va haciendo poco a poco. Los grandes frutos se recogen después de años de trabajo. Ahora, existe más una cultura de resultados inmediatos.

domingo, 14 de mayo de 2023

#hemeroteca #gais #teatro #danza | Marcos Morau: "El teatro es mi ángel de la guarda y mi ángel exterminador"

Valencia Plaza / Marcos Morau //

Marcos Morau: "El teatro es mi ángel de la guarda y mi ángel exterminador"

El ontinyentí presenta una de sus últimas obras, ‘Opening Night’, en Les Arts. En la entrevista repasa también algunas cuestiones que atraviesa su fascinante carrera
Álvaro Devís | Valencia Plaza, 2023-05-14
https://valenciaplaza.com/marcos-morau-el-teatro-es-mi-angel-de-la-guarda-y-mi-angel-exterminador

Marcos Morau viaja mucho (muchísimo), y tiene la suerte de hacerlo con el gusto de cosechar éxitos continuamente. A través de La Veronal o con otras compañías ha desarrollado un lenguaje propio que va más allá de la danza ‘kova’ que convirtió en su marca de la casa. En cada uno de sus montajes se refleja la visceralidad y la intensidad de los grandes temas universales con una mirada contemporánea y lúcida.

Este fin de semana su itinerario le ha traído a València. La Sala Principal de Les Arts acoge ‘Opening Night’, una obra metateatral que se estrenó en el Festival Grec y que le abre las puertas del escenario más grande de la Comunitat Valenciana por primera vez.

- ‘Opening Night’ es una reflexión sobre el teatro. Esta necesidad de verbalizar y compartir lo que sucede en escena, ¿es consecuencia de todo lo que te inunda en tu día a día el teatro?

- Inunda tanto que no diferencio a veces entre lo que es mi vida personal y mi vida profesional. Cuando te dedicas a esto como me dedico yo (que creo que es la única manera que te puedes dedicar: dándolo todo, poniendo tu cuerpo, tu tiempo, tu tiempo libre y tu vida al servicio de tu trabajo y de tu creatividad), hay un punto en el que la ficción está tan en contacto con mi vida que quería intentar poner en un pedestal el teatro.

El teatro es un lugar sagrado, es un lugar que para mí es mi vida. Yo soy una especie de devoto del teatro. Esta profesión me asfixia, me engulle, me atraviesa, pero al mismo tiempo me deja ser libre y me deja inventarme y hacer cosas que no son posibles en la vida. Me permite sobrellevar esta vida, lo que llamamos realidad o presente, y me permite generar mundos paralelos donde yo me siento muy cómodo.

- ¿Hay más de homenaje o de crítica al mundo del teatro en esta pieza?

- Es un homenaje, una especie de autorregalo. No creo que yo me haya desencantado. Estoy en un momento de paz con el teatro y acepto que es mi ángel de la guarda y también es mi ángel exterminador.

- Pero la abrazas, ¿no?

- Sí.

- Precisamente el espacio que eliges representar en la pieza son las bambalinas. Podríamos pensar que es un no-lugar, un sitio de paso, pero es un espacio en el que, precisamente, se da una intimidad entre el creador y el equipo de la pieza. ¿Qué ocurre en las bambalinas? ¿Qué te interesa de ellas?

- Es un lugar oscuro, donde no hay luces y donde el público no tiene por qué mirar. Al público se le enseña una parte del pastel muy concreta y detrás está la cocina sucia, todo lo que pasa mientras tú estás viendo un truco. Los técnicos, la oscuridad, los elementos, las cuerdas, escenografías de piezas que no llegan a verse, ensayos de escenas que no llegan a suceder… Entonces, el texto se empieza a mezclar con lo que significaría la realidad y, al mismo tiempo, está dicho desde la ficción. Son personajes que son víctimas de un rol y poco a poco trascienden ese rol y te están hablando a ti, espectador, con un tiempo real presente. Es como intentar soñar que estás haciendo una obra de teatro y los sueños se parecen a la vida porque los vives con mucha intensidad pero la lógica ha desaparecido. Hacer un espectáculo a partir de eso es increíble porque es intentar no buscarle sentido a todo y al mismo tiempo darle sentido a todo al mismo tiempo.

Entendemos la bambalina como el ‘backstage’, como un lugar donde hay trampillas, agujeros que llevan a otras partes, voces que llegan de un personaje, suelos que no llegan a terminarse de poner nunca porque no nos interesa poner el suelo, porque nos hemos perdido en un pensamiento. Sería eso: perderse en ideas, en pensamientos y en personajes que asociamos a la práctica y a la ficción teatral.

- Conforme vas creando nuevas producciones y La Veronal va creciendo y madurando, ¿la ‘kova’, tan ligada a vuestra identidad, es algo de lo que ir escapándose o, por el hecho de ser algo tan vuestro, os permite repensarla cada vez?

- Yo creo que más que evitarla, lo que hago es transformarla; intentar aceptar que el lenguaje que llamamos ‘kova’ deja de limitarnos sino que crece con nosotros y que la usamos cuando nos interesa y la transformamos como nos interesa. Si tú eres el creador de algo, lo puedes transformar y eres el que tienes que evolucionarlo. Yo creo que así es como ha nacido la propia palabra ‘kova’.

Nuestro lenguaje es tan variable, tan distinto, tan nuestro… Si lo hemos inventado nosotros, si hemos puesto los cimientos y decididas las definiciones, no seamos víctimas de eso. ‘Kova’ al final no es nada, es como una sombra que nos acompaña; y cuando nos interesa, la miramos, y cuando no nos interesa la transformamos y la cambiamos. No es un lenguaje como un idioma o un vocabulario estricto, sino una suma de decisiones.

- Hablemos de tu trabajo con Juan Cristóbal Saavedra. El espacio sonoro es importantísimo en toda tu obra. ¿Cómo es el proceso creativo junto al compositor de la creación de aquello invisible, pero que está tan presente a la vez?

- Lo primero que nos planteamos Cristóbal y yo es: ¿cuál es el marco dramatúrgico-musical del trabajo? Es decir, si fuese una película y fuese una banda sonora, ¿dónde estamos? ¿Estamos en un paisaje nevado? ¿en un club de jazz? ¿en unos campos de los Balcanes?… Es decir, ¿cuál es el marco de acción que nos va a permitir estar en un lugar con los dos? Para luego poder salirnos, porque creo que lo interesante de todo esto es que si estamos en una propuesta de jazz oscuro, como podría ser ‘Opening Night’, con voces, pero con temas de piano y con temas operísticos que nos resuenan al teatro, ¿cómo de ahí puedes salirte y meter un tema de algo que no tenga nada que ver?

En ‘Opening Night’ nos hemos ido al mundo del cine, y el mundo del cine entendido como un lugar donde caben pocas personas, donde en la puerta hay un restaurante o un bar con unas personas tocando, donde sales y comentas la película, donde los sonidos de la película siguen acompañándote después de haberla visto…

- ¿De qué manera permea en tus obras que tus gustos musicales vayan desde la música de una ópera al folclore que inspiró ‘Sonoma’ o la que escuchas cuando sales de fiesta?

- Tengo un interés muy radical sobre cualquier tipo de música. Me gusta desde lo más alternativo a lo más mainstream, me gusta la música clásica en todas sus facetas, me gusta... Tengo mucha curiosidad por muchas cosas, nunca me da una vida para hacer todo lo que quiero hacer.

Tener tantas playlists ordenadas (o desordenadas), tener a una persona como Cristóbal Saavedra, o Clara Aguilar [otra compositora con la que ha trabajado], tener a gente cerca que te estimule, que te aporte, tener curiosidad, redes sociales, conciertos, saber de música clásica, cómo ha evolucionado, qué ha pasado en el siglo XX, haber hecho ópera... Tener como varios submarinos puestos en muchas partes hace que tú puedas estar desde tu casa pendiente de todo.

- ¿Cómo se vive este ritmo de creación de estar con tres producciones en gira mientras piensas en tu próxima obra, ‘Firmamento’, y con un ojo en el Staatsballett? Y sobre todo, ¿qué perspectiva te da cuando una obra ya se estrena y tu mente está ya en otra cosa del futuro? ¿Cómo vives ese presente de las obras que en ti tal vez ya son un pasado?


- La verdad es que es difícil explicar algo que es inexplicable. Cuando las cosas ya están hechas, evidentemente, pueden viajar solas, aunque tú las intentas ir puliendo. Pero hay algo que no me explico ni yo. Ahora estoy creando algo nuevo para La Veronal que estará en julio, de aquí dos meses; al mismo tiempo hemos tenido que abrir tres creaciones nuevas, una para el año que viene en Berlín, una para este año en Madrid, con el Ballet Nacional, y otra para el año que viene también con la Nederlands Dans Theater… ¿Cómo puedo hacerlo todo a la vez? No sé cómo explicarlo, es como que tu cabeza visualiza cada una de esas piezas, sabe cómo es cada una (en un sentido, no sé si llamarle cromático, estilístico, dramatúrgico, conceptual…). Yo sé desde mí cómo repartir las ideas.

Afortunadamente en la gira de La Veronal tengo a todo un equipazo alrededor que hace que yo pueda estar un poco en un segundo plano, siempre oteando y viendo que todo está bien, pero mucho más tranquilo. En cambio, cuando trabajo fuera de la compañía es como empezar de cero siempre.

- Preguntaba también por tu vinculación con las obras. ¿Qué ocurre cuando ese ritmo frenético hace que el presente de las obras para el público sea ya tu pasado porque tienes que estar pensando permanentemente en las producciones futuras?


- Es una gran pregunta porque pone en manifiesto que el hecho de que tengas muchos proyectos hace que las puedas disfrutar menos. Depende también de lo que signifique para cada uno disfrutar del proceso. A mí me cuesta estar sin hacer nada, así que el hecho de estar haciendo cosas nos permite estar cómodos y activos. Y es raro lo que voy a decir, pero la creatividad lleva a la creatividad: el hecho de que estés encendido te hace capaz de estar creando constantemente y que siempre sepas cómo sorprenderte, cómo no decepcionarte, cómo no repetirte.

- Conforme La Veronal se va haciendo grande y entran personas nuevas, o cuando tú tienes que ir a crear con una compañía ajena, ¿es fácil que el nuevo equipo se adapte a tu manera de trabajar?

- Creo que es más fácil. Con la gente nueva es como enamorarse, empezar… Al principio es todo ilusionante. No conoces a la persona y el misterio te provoca que, aunque sabes cómo va a trabajar esa persona, siempre hay un riesgo.

A la vez, a la gente que ya conoces, tienes que intentar estimularla de nuevo, ¿qué hago yo para estimular a mi equipo después de 10 años girando por todo el mundo? A veces no sé si voy a saber hacerlo. Por eso yo cuando ellas o ellos tienen proyectos fuera me alegra mucho. Y si quieren volver es porque están bien en casa. Ellos no están en nómina; ninguna compañía de España podemos ofrecer eso. Así que felices de que sean libres y muy muy felices de que vuelvan.

Y también, si yo no les tuviera, si estuviera cada vez empezando con gente nueva, habría una cosa como de picaflor que no sé si me gustaría. La compañía es tener un nido al que volver para acordarme de quienes fuimos, cómo llegamos hasta ahí y cómo hay que seguir evolucionando. Eso es maravilloso, en el sentido de que mis bailarines son los que mejor me conocen, a los que yo mejor conozco y, al mismo tiempo, son los más exigentes y los más complejos.

- ¿Qué margen de creación tiene un montaje cuando presentas la idea al equipo de La Veronal? ¿Qué margen de creación les dejas a los cuerpos de tus bailarines?


- Honestamente, todo crece en mi cabeza y luego reparto, hablo con el escenógrafo y explico cómo es ese espacio que he imaginado, incluso dibujo. Soy muy concreto y no dejo nada al libre albedrío. El vestuario, la música, la dramaturgia, la danza…

Como yo no soy bailarín, pero me llevo dedicando a esto desde hace más de 15 años, tengo conocimientos de danza. Yo me puedo mover y puedo desarrollar mi propio lenguaje porque lo inventé junto con mis bailarines. De hecho, no tengo la técnica ni formación ni el apego que ellos tienen a la danza.

Para mí la danza es un canal, junto con otros. Me gusta mucho la danza, más que el teatro y la música, pero quizás sé más de teatro y música que de danza. El trabajo de danza lo trabajamos como una partida de tenis: yo propongo un punto de partida; ellas siguen; yo matizo, concreto, conduzco; ellas siguen; yo matizo, concreto, incluso cambio cosas, incluso propongo pasos… Si tú no me das, yo no te puedo dar, si yo tengo que ponerme delante de ti y pedir que me copies los pasos, dejaría de ser interesante.

Creo que los bailarines tienen dentro una persona creadora. Tal vez no creadora de conceptos, ni espectáculos (qué también), pero sobre todo saben cómo mover su cuerpo: saben hasta dónde, cómo combinar un paso con otro, qué significa una cualidad, a un ritmo, un fraseo…

Tú, como guía o coreógrafo, les vas acompañando, y también tienes que detectar cuando alguien no está bien, y no debería hacer ese paso porque tiene un pie malo, o una persona ha llegado tarde, pero porque tiene un problema familiar… Todo eso también es el coreógrafo.

- ¿Cómo te planteas esa residencia en la Staatsballett? ¿Qué quieres explorar?

- Yo conozco a Christian Spuck, que es el director. Trabajamos juntos en Suiza el año pasado y, a partir del que fue un éxito, él quiso vincularme a esta compañía de baile, que es la más grande de Europa, para que cada año tuviese la oportunidad de crear.

Ahora con la filarmónica vamos a hacer la quinta de Mahler, el año que viene algo totalmente diferente… Me permite una continuidad, conocer un equipo en profundidad, y no solo conocerlo dos meses y pirarme, sino conocerlo y volver. También me aporta una especie de hiper-vínculo con Berlín. Conozco al público de Berlín y el público de Berlín me conoce a mí. El hecho de poder seguir trabajando en la ciudad, siendo un invitado para crear, me pareció una jugada redonda. Además Christian Spuck me dio libertad, así que no le pude decir que no.

- ¿En qué cambia crear para un festival como el Grec y con una gran compañía de ballet? Decías en una entrevista que el público de danza es de los más conservadores, y yo me pregunto también si las instituciones de la danza también son así y se nota a la hora de crear.

- A medida que vas creciendo vas aprendiendo que no puedes generalizar mucho, porque la vida te sorprende. Los países y las ciudades te sorprenden. Yo soy valenciano, pero vivo en Barcelona, pero trabajo en todo el mundo. Yo intento, y esto lo digo con acto de deseo, ser yo allá donde voy y no intentar hacer algo a la carta del país en el que estoy. Esto sería la muerte del artista.

Sí es cierto que en València han pasado menos cosas. La tercera ciudad más grande de España, a nivel de artes escénicas, está a años luz de otras muchas capitales y otras terceras ciudades europeas. Muy lejos. Y no pasa nada, hay que aceptar que tenemos otras cosas. Pedirle peras al olmo, en la profesión del arte, siempre es un error.

Italia no está mejor, pero hay otros países que están mucho mejor, como Portugal o Francia. Territorios que han hecho que el público, el artista, los tejidos, las ayudas, el punto de vista, el complejo… estén mucho mejor que aquí. Mi modus operandi, mi compromiso con la creación, es el mismo para una ópera en Zúrich o en Lyon que con La Veronal para el Grec o la Maestranza de Sevilla.

Es decir, nada cambia. Cambia cómo el trabajo es visto. No es que el público de la Ópera de Lyon y o de Berlín necesariamente sea más moderno. Digamos que han circulado más cosas, el público está más engrasado y eso le permite también tener una opinión más “es moderno pero no me gusta” en vez de “es moderno y no me gusta”.

- Hablando del público y volviendo a ‘Opening Night’. Precisamente por ser una pieza metateatral, ¿has pensado en las diferentes capas de lectura que tendrá para el público?


- No es una pieza endogámica ni para la gente del sector. No es ‘todo’ lo contrario, pero es ‘también’ lo contrario. Yo creo que si viene alguien del sector puede incluso sentir que esa vida no es la suya, porque en esta profesión hay muchos, muchos matices. No quería hacer una pieza coach para enfrentar a las actrices, a los actores, a sus miedos. No trabajo desde ahí. Genero zonas, imágenes, acciones, textos y conexiones para que el espectador desde su butaca lo vea, analice o no, sienta o no, observe (eso no lo puedes decir o no, porque hay que observar, si no, no hay obra) y seguro, va a atravesarle una emoción o una reflexión.

A la gente de la profesión le suele atravesar porque reconoce los comportamientos y la mentira que es todo eso. Y como decía Coltés, es mentira, pero es el único lugar donde sabemos que es mentira. Entras ya sabiendo que todo es mentira, así que para qué intentar hacer más.

- A la vez, vamos a mirarlo desde una perspectiva totalmente diferente, ¿qué ocurren en las bambalinas de un espectáculo que va sobre las bambalinas de un espectáculo?

- Bueno, eso podría haber ido mucho más lejos. Ahora lo pienso, veo el espectáculo, y digo, nos hemos quedado cortos. Es lo que estoy intentando hablar en ‘Firmamento’, que es un espectáculo para adolescentes, sobre la creatividad. Estamos intentando preguntarnos qué nos pasa cuando la creatividad se estimula, qué le pasa a la cabeza, cómo reaccionan las cosas, qué miedos tenemos, cómo eso se dimensiona espacialmente, etc. Ahí sí que no queremos poner ninguna puerta al campo.

- ¿Qué ocurría en este piso de València que compartiste con tan solo dieciocho años con Pablo Gisbert y con Carmina S. Gil?

- ¿Qué pasa en Valencia y qué pasa en Ontinyent? Porque los tres somos de Ontinyent, los tres acabamos el instituto y nos vinimos a Valencia, a un piso aquí en Ruzafa. Ruzafa era otro barrio, y ni Pablo quería ser actor, ni yo quería ser bailarín, ni Carmina quería ser actriz de una película. Directamente, Pablo quería dirigir teatro, yo quería dirigir danza y Carmina quería dirigir cine. ¿Cómo nos encontramos nosotros tres en ese piso? Pues nos pasamos un año sabático de manual, un año sabático de trabajar en trabajos precarios, cutres, pero haciendo lo que queríamos hacer: yendo a ver pelis, exposiciones, al videoclub… Todo eso empieza a pasar ese año. Y ese año yo creo que fue así porque los que somos de pueblo salimos con ganas de comernos el mundo. Además, yo soy el pequeño de tres hermanos; y además, el hecho de ser homosexual en un contexto heterosexual en un colegio de curas.

Aquí en Valencia aguantamos un año, nos fuimos y luego volvimos, estuvimos cuatro años más y luego ya definitivamente me fui a Barcelona. en principio yo me acuerdo qué pasó en Valencia. Pasó mucha ambición, pero ambición de la buena, y yo creo que la ambición siempre es buena. Ambición de querer ver, querer saber, querer estar, querer crear, querer participar de todo… y mucho miedo. Creo que los tres tenemos en común que somos tres personas con bastantes miedos y eso nos hace también ser muy precavidos. Quizá el ser precavido nos ha llevado a otro lugar o nos ha hecho llegar más tarde, pero al mismo tiempo tenemos 40 años ahora y más cosas en menos tiempo yo no he podido hacer.

También me encanta ser valenciano en un lugar como Cataluña. Me encanta Cataluña y aprendo muchísimo y me siento de Barcelona, pero no puedo evitar ser valenciano y tengo el Mediterráneo y tengo lo exagerado y tengo la música siempre muy presente, el humor, el color, la luz… Creo que hay una diferencia muy grande entre un artista catalán y un artista valenciano, y creo que en Cataluña también me han acogido porque he sido un niño muy educado: yo llevo València a cuestas pero aprendo mucho de lo que se me ha dado allí, que es un rigor, una seriedad, una formación, una competencia alrededor muy elevada, unos teatros llenos de público, unas ayudas para la danza contemporánea y para lo nuevo muy altas, un contacto directo con Europa… Cosas que aquí no están.

- Preguntaba lo del piso por la fascinación compartida. El post-cine, la post-fiesta, en ese piso.

- Yo creo que el post de esas películas que decías tú era comentar, ver otra, irse de fiesta, éramos un heterosexual de manual, una lesbiana de manual y un gay de manual viviendo juntos, amigos íntimos, con familias de contextos parecidos, gente trabajadora, esforzándose para que sus hijos tengan que estudiar y sus hijos responden que no quieren estudiar porque quieren ser artistas.

Les prometimos que les devolveríamos, con nuestro trabajo, el lugar en el que estamos, los premios, la fama. En ese momento para nuestros padres, en un pueblo donde eso no existe… Todo me parece muy poético y muy bonito, pero hay que vivirlo, hay que sufrirlo. Yo lo sufrí.

- La intensidad con la que vivisteis es una buena contraeducación.

- Imagínate.

jueves, 30 de junio de 2022

#hemeroteka #berdintasuna | Biba gu

Udaberri / Emakumezko bat kapitaina Tolosako bordon dantzan //


Biba gu.

Irudia ‘déjà vu’ moduko bat da. Zortzikoaren ahairea airean, erromantizatutako neke bat oinetan. Zumardi Handia atzean, txikia ezkerrean eta Naparzubia aurrean; bukaeraren hasiera.
Itzea Urkizu Arsuaga | Udaberri.eus, 2022-06-30
https://udaberri.eus/biba-gu/ 

Irudia ‘déjà vu’ moduko bat da. Zortzikoaren ahairea airean, erromantizatutako neke bat oinetan. Zumardi Handia atzean, txikia ezkerrean eta Naparzubia aurrean; bukaeraren hasiera. Nolabait eutsi nahiko nioke denboraren hari-muturren bati, hori pentsatzen dut urtero: ez dadila amaitu, ez dadila amaitu, ez dadila amaitu... Baina urteko egunik luzeenak azkar eta ondo joan ohi dira, paradoxa horrek bizi du udako solstizioa. Eta gero, zer? Gero geratzen dira oroitzapenak, eta memoriaren itsaso zabala.

Inon bizipen garrantzitsurik tatuatzerik balego, nik ekainaren 24 asko aukeratuko nituzke orban eternal bilakatzeko, zergatik uka. Tatuatuko nuke aurtengo San Joan eguna, eta tatuako nuke 2013ko ekainaren 24ak utzitako fotograma bakoitza ere, bi data horiek elkartzen dituen zubia sekula ez erortzeko moduan.

Izena duen guztia omen da, edo izendatzen ez dena ez omen da existitzen. Eta, beharbada ideia horren kontzientzia teorikorik gabe, baina funts hori barru-barruan sentituta, 2011 inguruan gure herrian bete beharreko hutsune bati azpimarra jartzen hasi gintzaion: bordon dantzari emakumezkoena. Bizitza osoa taldean, diziplinaren ardatzean lanean jardunda, merezi genuen gizarteak ezarritako ikusle posizio hori baino zerbait gehiago.

Parranda-giroko akuilu izaten hasi zenak hartu zuen halako gorputz eta forma bat, bilakatu zen testu, heldu zen taldeko batzar nagusira, eta hasi zen bere bidea egiten. Luze egin zitzaigun prozesua, tartean izan zen harri-txintxarren bat edo beste, baina ez genuen bide horren amaiera baino ezer ebidenteagorik ikusten: 2013ko ekainaren 24an, sei bordon dantzari emakumezkok estreinakoz hartu genuen plaza. Zurrunbilo bat sabelean, laino bat buruan, poza azaleko poroetatik; hala ekarri ohi dugu beti gogora.

Egun haren ondotik heldu ziren, Jaizkibel Konpainiak 2015ean emandako Hondarribia Berdintasunaren Hiria saria, eta baita emakumezkook banderillero postuetan lehenengoz dantza egin genuen ekainaren 24 hura ere. Aitor dezadan, lerrootan behera ibilbide horren bihurguneak errepasatzeak ezin nauela gehiago hunkitu, 2013ko hura izan zelako zerbait gehiago, akaso, lehen aldi bat baino: iruditeria berri baten lehen hazia.

Aurtengoak pandemia osteko lehen sanjoanak izatera zetozen; festaren festaz, hiru urteko etenaldia ezerezera kondenatzera zihoazenak. Baina, zer diren kontuak: 2022ko ekainaren 24a bordon dantzari emakumezko bat kapitain lanetan estreinakoz aritu zen eguna izateko esnatu zen Tolosan. Historiaren zati txiki bati hitz berriak gehitzeko. Bezperetan neurriz sentitutako itxaropenak besarkadetan lehertu ziren, urte osoko hoztasun gehiegizkoak ahaztuta. Egun zoragarria.

Eta, zer zortea nirea, zer erraietarainoko hunkidura, zer kabitu-ezinezko poza hau guztia bizitu ahal izana, ilara barruan, taldea etengabe ur-berritzen duten belaunaldien sokan, dantzan, plazan. Urteak atzera hutsune zitzaigun txoko bete horretan. Ez ahaztekoa izan da, biba gu.

miércoles, 29 de junio de 2022

#hemeroteca #igualdad | Ane Maruri hace historia por ser la primera mujer en siglos en bailar la tradicional 'Kaxarranka' de Lekeitio

El Diario / Ane Maruri, primera dantzari de la 'Kaxarranka' //

Ane Maruri hace historia por ser la primera mujer en siglos en bailar la tradicional 'Kaxarranka' de Lekeitio.

“Estos cambios hay que darlos para llegar a una igualdad. Al fin y al cabo, todos somos personas y todos tenemos los mismos derechos”, ha expresado la 'dantzari'.
Maialen Ferreira | El Diario, 2022-06-29
https://www.eldiario.es/euskadi/ane-maruri-historia-primera-mujer-siglos-bailar-tradicional-kaxarranka-lekeitio_1_9129458.html 

Desde que en Lekeitio en el siglo XV se creó el emblemático baile encima de una caja cuyo nombre es 'Kaxarranka' para celebrar el día de San Pedro, ninguna mujer había sido elegida para realizarlo, hasta que este miércoles, Ane Maruri se ha convertido en la primera en hacerlo. “Es un baile tradicional, pero esa tradición por suerte o por desgracia se rompe y yo creo que esos cambios hay que darlos para llegar a una igualdad. Al fin y al cabo, todos somos personas y todos tenemos los mismos derechos. Considero que esto nos enseña que no pasa nada porque sea una mujer quien baile sobre la caja. El baile es el mismo, el traje también y se puede hacer exactamente igual”, ha explicado la joven de 26 años en una entrevista en euskera con EiTB, en la que ha asegurado que ha recibido el apoyo de todos los vecinos.

La 'Kaxarranka' tiene lugar cada 29 de junio, día de San Pedro, patrón de los pescadores, y es una de las 'dantzak' (danzas vascas) más reconocidas en Euskadi. Su origen tiene lugar en el siglo XV, cuando la cofradía escogía a su secretario o mayordomo y éste tenía que bailar encima de una caja llevada por ocho 'arrantzales' (pescadores). Hasta la fecha, todos los escogidos para realizar el baile han sido hombres.

“La tradición progresa en igualdad: una mujer bailará por primera vez la Kaxarranka en Lekeitio. Mientras, la modernidad se contrae: unas DJ sufren agresiones machistas en Sopela que obligan a suspender su concierto. Merece una reflexión profunda”, ha indicado la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno vasco a través de un mensaje de Twitter.

El Ayuntamiento de la localidad, también a través de un mensaje en sus redes sociales, ha calificado el momento de “histórico” y ha felicitado a Maruri por haber realizado el baile.

Precisamente este jueves se pondrá a prueba la igualdad en las fiestas con la celebración del alarde de San Marcial en Irún, en el que las mujeres tan solo pueden participar como cantineras, mientras que los hombres van de soldados. Para septiembre queda el más controvertido alarde de la vecina Hondarribia, donde la Policía tiene que escoltar a los hombres y mujeres de la compañía mixta, ya que, en años anteriores han sufrido ataques e insultos de los vecinos que se niegan a que las mujeres desfilen como soldados.

viernes, 24 de junio de 2022

#hemeroteca #queer #flamenco | Fernando López: “Somos incapaces de vislumbrar un mundo no binario”

El Salto / Fernando López con su 'Historia queer del flamenco' //

“Somos incapaces de vislumbrar un mundo no binario”

El bailaor Fernando López presentó en una de las cunas del flamenco, Jerez de la Frontera, su libro ‘Historia queer del flamenco’, que se editará en los próximos meses en Francia y Estados Unidos. El artista madrileño continúa compaginando arte, investigación y activismo en una prolífica carrera por un mundo más diverso.
Alejandro López Menacho | El Salto, 2022-06-24
https://www.elsaltodiario.com/flamenco/entrevista-fernando-lopez-historia-queer-flamenco-incapaces-vislumbrar-mundo-no-binario

La relación entre el flamenco y, concretamente de la danza, con “lo queer” no es un objeto de estudio usual. El artista Fernando López (Madrid, 1990) ha volcado toda una tesis universitaria en un ensayo editado por la Editorial Egales, sello especializado en temática LGTBIQ, que ya va por la cuarta edición y presentó en el Corral de San Antón, en pleno corazón de Jerez de la Frontera.

‘Historia queer del flamenco’ realiza un recorrido por aquello que se escapa de la norma en el flamenco, desde que apareciera la propia palabra en 1847 en el periódico El Espectador hasta nuestros días. Un ambicioso y extenso estudio sobre el que merecía la pena debatir y profundizar.

P. ¿Cómo ha sido recibido el libro en el seno de la comunidad del flamenco y del baile?
En general ha sido una obra bien recibida, tanto por la prensa como por los aficionados porque, aunque el tema pueda generar debate, está escrito y trabajado con seriedad. El estudio se apoya en un gran número de fuentes y, al final, siempre hay información que puede ser valiosa para todo el mundo: también para los aficionados al flamenco no son especialmente afines a cuestiones relacionadas con la diversidad de género y asuntos parecidos.

P. El flamenco ha sido un compartimento estanco durante muchos años, tratado como un género artístico sobrio, con unos códigos muy masculinizados y heteropatriarcales, como analizas en los primeros capítulos del libro; sin embargo, algo parece estar cambiando. ¿Consideras que esta masculinidad tan latente ha lastrado la libertad creativa del flamenco durante décadas?
Es verdad que el flamenco tiene esa parte conservadora. Lo curioso es que, al menos hasta la Guerra Civil, el flamenco era mucho más abierto de lo que ha llegado hasta nuestros tiempos. No es casualidad que tengamos todavía la imagen del flamenco como una cosa rancia, conservadora y heteropatriarcal, porque así fue su propia evolución en la dictadura franquista.

Pero lo cierto es que el flamenco, especialmente en las grandes ciudades, cafés cantantes y demás, antes de la Guerra Civil, era un género mucho más abierto de lo que ahora parece. Se mezclaba con otras músicas, otros bailes, había transformismo y artistas que cantaban canciones con contenido feminista. Todo aquello desapareció por completo durante la dictadura y el flamenco acabó convirtiéndose en algo muy binario en cuestiones de género y que respondía a los ideales de género y estéticos del Nacionalcatolicismo. El flamenco contemporáneo y el flamenco ‘queer’ son una reacción a ese tipo de flamenco.

P. ¿Cuál es el nexo de unión entre lo ‘queer’, un concepto todavía mutante, y el flamenco?
Hay puntos en común que tienen que ver con la marginalidad. Un espacio común fuera de la norma. El flamenco siempre tuvo ese carácter marginal, aunque luego fue un arte que se institucionalizó y sirvió para exportar la identidad española al extranjero y atraer turistas al país. Pero obviando este lado comercial, ambas comunidades tienen ese punto en común de poder acoger a personas que no tienen un lugar donde guarecerse; son los raritos, los pobres, los marginados, los que no tienen recursos…

P. ¿Crees que sigue habiendo un estigma sobre el hombre que se dedica al baile y la danza en el sentido de que deben bailar de un modo muy viril, potente y rudo?

El flamenco es un arte muy masculino incluso para las mujeres. Para ellas, el hecho de que pudieran tener códigos que socialmente se consideran masculinos no suponía tanto problema porque era algo bien recibido, estéticamente aceptable. Esto no sucedía con los hombres afeminados. Lo afeminado era siempre lo débil, lo inferior y lo rechazable: algo que estéticamente no gustaba. Precisamente por eso los bailaores y los cantaores que se vestían de una forma más afeminada o se movían de otra manera, eran rechazados. De hecho, esto sigue ocurriendo y es uno de los puntos que todavía no hemos superado. Por ejemplo, en el caso de bailaores travestidos o que visten bata de cola que, lo hacen a menudo desde un baile con mucho tecnicismo y virtuosismo, un baile con un acompañamiento musical potente, que hace que su forma de bailar no sea considerada en absoluto afeminada, porque está construido desde una fuerza considerada como muy masculino, y que resulta atractiva para los espectadores. Son hombres vestidos de mujer, que portan accesorios femeninos, pero que bailan de un modo muy fuerte, muy masculino y muy intenso. Por tanto, son bien recibidos a pesar de llevar ropa de mujer. Hay pocos bailaores que hayan bailado de un modo femenino o afeminado (no es lo mismo) y hayan sido bien recibidos por el público, incluso hoy en día.

P. Hablas del baile de personas con diversidad funcional, es un capítulo muy interesante en el que abogas por una inclusión real.
El flamenco ha sido muy especial a la hora de acoger a personas con diversidad funcional o neuro-divergencia a lo largo de su historia. Al ser un arte que se desarrollaba, en parte, en comunidades marginadas, tenía la posibilidad de acoger a todo el mundo, porque no tenía ínfulas de alta cultura o cosas por el estilo. Pero es cierto que han sido casos excepcionales.

Ahora existen varios proyectos como los que nombro en el libro en el que se acogen a todo tipo de personas, cuerpos y bailes. El siguiente paso sería que no tuvieran que formar parte de un proyecto específico de inclusión sostenido por un discurso de apoyo social, sino que fueran artistas que pudieran desarrollar sus carreras en cualquier tipo de compañía y estilo.

P. Dices en el libro, en relación a un espectáculo de Israel Galván en el que se traviste de mujer, que “la comunidad flamenca del baile es una comunidad activamente reflexiva, capaz de plantearse preguntas con jondura”, ¿es positivo para el flamenco la eliminación de estereotipos ligados al género?
No es que sea positivo, es que es urgente, y no para el flamenco sino para la sociedad en general. Somos poco conscientes de cómo esos binarismos atraviesan nuestras vidas en todos los aspectos: la manera de vestirnos, cómo nos movemos, los espacios en los que podemos mear y los que no, los espacios en los que nos cambiamos en los gimnasios, las profesiones que podemos ejercer, las actividades de ocio, el tipo de música, nuestros roles sexuales… Todo pasa por ese filtro binario de género, y, por supuesto, el flamenco como parte de la cultura, también. Creo que aún no somos capaces de vislumbrar un mundo sin esa categorización binaria tan básica y al mismo tiempo tan presente en nuestro día a día.

P. ¿Queda algo de los cafés cantantes de antaño en España? ¿Qué es lo más parecido que tenemos en la actualidad?
Lo más parecido a los cafés cantantes que existe actualmente, y esa es mi apuesta fuerte, es lo que se llama flamenco contemporáneo, no los tablaos. Los tablaos realizan un tipo de espectáculo que se creó y gestó a lo largo de las décadas de los 30, 40, pero especialmente en los 50, espectáculos muy específicos destinados a los turistas que luego se han llevado a los grandes teatros, pero que no conservan el germen de experimentación, de espectáculo y de revista de mezcla que sí están siendo recuperado, de manera actualizada, por el flamenco contemporáneo. Sobre todo el tema de la hibridación, de la experimentación, del tipo de artista, que hoy llamaríamos multidisciplinar y que se veía cada día en los cafés cantantes. El proyecto estético está más presente en el flamenco contemporáneo y las performances que en los actuales tablaos.

P. Hablas de un activismo LGTBIQ-F (f de flamenco) en el libro. ¿En qué momento se encuentra?, ¿se ve amenazado por la deriva política en España?

Creo que la deriva de la ultraderecha en España y en Europa es un efecto de boomerang que se genera cuando se ha vivido un periodo de gran apertura y de conquista de derechos. Forma parte de la propia dinámica de los avances. Supongo, espero y deseo que sea un paréntesis, y que seamos capaces de dar el salto y seguir avanzando. Las perspectivas no son muy halagueñas y quizás hayamos tocado un máximo, un techo donde podemos llegar desde el activismo hasta dentro de un tiempo.

P. ¿Puede ganarse la vida un artista flamenco que rompa los patrones de género o está destinado a la marginalidad?

Hablo desde el privilegio más absoluto porque soy un artista que, paralelamente, tengo una carrera académica. Me puedo permitir dar clases en la universidad y compaginar la investigación con la creación, y esto me ayuda en mi trabajo artístico. Pero lo que veo en la comunidad del arte queer no es alentador: una enorme precariedad como la veo en la danza, y en general en las artes escénicas.

La gente joven que empieza tiene la sensación de una gran frustración, de no tener espacio, de que no se les permite el acceso. Hay pocos espacios y los que existen están ocupados por grandes estrellas que, de alguna manera, lo fagocitan todo y les impiden ir escalando, aunque sea poquito a poco, para poder dedicarse al baile de manera digna. La gente lo acaba haciendo porque la creatividad a menudo es pura necesidad, y sigue creando porque lo necesita y forma parte de su vida, pero muchas veces hay que compaginarlo con otra vida laboral.