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domingo, 1 de mayo de 2022

#hemeroteca #homofobia #crimenesdeodio | Siguen los misteriosos asesinatos de hombres gay en Medellín

El Tiempo / 'No salimos del clóset para meternos en un ataúd' //

Siguen los misteriosos asesinatos de hombres gay en Medellín.

Ya van siete casos en lo que van del año y algunos asistían a citas a través de aplicación gay.
David Calle | El Tiempo, 2022-05-01
https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/los-misteriosos-asesinatos-de-hombres-gay-en-medellin-668824 

El cuerpo de Osvaldo Adolfo Botero Giraldo fue hallado sin vida el 11 de enero de este año en su casa.

Ese martes, el comerciante no llegó a su trabajo por lo que algunos familiares fueron a buscarlo a su vivienda en el barrio La Castellana, en el suroccidente de Medellín.

El hombre, de 45 años, fue hallado muerto y, según el informe oficial de las autoridades, presentaba “surco de presión a la altura del cuello” y le habían hurtado algunos elementos de su apartamento.

De acuerdo con el general Javier Josué Martín Gámez, comandante de la Policía Metropolitana, Botero se habría resistido a un intento de robo por parte de un hombre que entró a su casa y por esta razón murió por asfixia mecánica.

Ese fue el primero de una serie de siete crímenes que hoy tiene en alerta a la ciudad de Medellín, pues se sospecha que habría un ataque sistemático contra hombres de la población LGBTIQ+.

Lo que ha llamado más la atención tras los avances de las investigaciones es que los casos tienen varios puntos en común: han muerto por asfixia o golpes y los casos se han dado luego de citas sexuales o afectivas acordadas por la aplicación llamada Grindr, en la que hombres gay o bisexuales buscan encuentros casuales o amistad.

El 4 de abril pasado, la Alcaldía informó a la opinión pública su preocupación por estos asesinatos. El alcalde Daniel Quintero pidió celeridad en las investigaciones y recompensas de 80 millones de pesos por la identificación y captura de los responsables.

“Hay unos hechos muy similares en cómo se viene generando la muerte de estas personas, que están en proceso de investigación. La mayoría han muerto en su residencia o en un hotel y producto de vincularse con personas extrañas a través de redes sociales”, había dicho ese mismo día, el secretario de Seguridad, José Gerardo Acevedo.

Hernán Macías López y Sahmir Javier González Sarmiento
 
Por esos días iban seis casos de homicidios. El último había sido el de Hernán Macías López, de 28 años de edad, oriundo de Florencia, Caquetá y quien vivía en Medellín en donde trabajaba como vigilante.

El joven fue hallado sin vida el 31 de marzo en un hotel en el Centro de Medellín por asfixia mecánica, según las autoridades.

Pero los casos siguieron. El pasado 20 de abril fue encontrado muerto José Eduardo Gómez Galindo, de 62 años, quien estaba en un inquilinato del barrio Prado Centro, con una almohada y una cobija sobre su cabeza.

Tras los casos, la población LGBTIQ+ de la capital antioqueña ha hecho tres manifestaciones en la calle Barbacoas (zona gay reconocida en Medellín), en La Alpujarra y en las afueras de la Fiscalía.

“La verdad, muy preocupante porque el asunto se volvió en un tema muy sistemático, sentimos que se vio la vulnerabilidad dentro de las dinámicas de socialización que tiene la población gay específicamente por medio de estas plataformas (...) creemos que eso se ha estado intensificando y sentimos que no han sido suficientes las acciones por parte de la institucionalidad porque si se siguen presentando, algo está fallando”, comenta Robert Andrés Plata Córdoba, codirector de la Alianza Social LGBTI Antioquia.

Aún no se ha determinado si se trata de una red organizada que comete estos asesinatos. Además, para el activista aún no se puede establecer si se trata de crímenes de odio.

“Se nos sale un poco de las manos porque no estamos seguros si esas personas lo hicieron específicamente porque éramos población LGBTI o simplemente por cometer ese acto de homicidio pero muy seguramente tiene algo que ver. Uno dirá que a uno lo citan a un hotel y hasta ahí pero que estén matando tan sistemáticamente a estas personas ya deja algo que pensar y por qué directamente a personas gay”, agrega.

Él mismo fue víctima de hurto en situaciones similares a los hombres asesinados. En el mes de febrero se citó con un hombre tras acordar la hora y el lugar por una conversación en Grindr. El destino fue un hotel en el Centro de la ciudad.

“Cuando llegué al sitio, no encontré a la persona que me había citado sino que al momento de llegar me dieron las llaves de la habitación como si yo hubiera reservado o algo así, no me registraron. Posteriormente llegaron dos tipos a la habitación y me amenazaron, me hicieron quitar la ropa, me quitaron mis pertenencias, me vaciaron las cuentas, me amenazaron y llamaron a familiares y amigos a extorsionarlos”, recuerda.

En un poco más de una hora, los hombres, que se identificaron como parte de una banda del sector de Manrique, le robaron su celular, 500 mil pesos que tenía en su cuenta bancaria y alcanzaron a quitarle 200 mil pesos a uno de sus amigos que fue llamado por los delincuentes, pidiendo dinero para no atentar contra su vida.

Plata Córdoba denunció el hecho y también llamó la atención porque muchos hoteles, sobre todo en el Centro de la ciudad (que prestan servicios como moteles), no llevan controles sobre quiénes son sus clientes.

“No hay registros, entras al hotel y no se sabe quién entró al hotel y las personas que comenten el delito, los criminales como tal, tienen asegurado el lugar”, agrega el activista.

¿Hay resultados?
El viernes pasado, la Fiscalía informó que ya se dio captura de tres personas implicadas en igual número de casos y se encuentran con medida de aseguramiento en centro carcelario por los delitos de homicidio agravado.

Se trata de los presuntos asesinos de Osvaldo Adolfo Botero y de Gustavo Alberto Arango Jaramillo. De este último se informó que tenía 52 años de edad y fue asesinado el 1 de febrero luego de ingresar a un hotel en el Centro de Medellín acompañado de otro hombre. Tenía varias heridas ocasionadas por golpes, según el informe oficial de las autoridades.

La Fiscalía no dio información sobre el tercer capturado ni a qué víctima corresponde.

Luisa Obando, fiscal delegada de seguridad territorial, corroboró que son siete los casos de homicidios y que además ha habidos dos tentativas de homicidios a personas de la población LGBTIQ+ en Medellín, en lo que va de este 2022.

Para las investigaciones, dijo, se conformó un equipo de investigadores y un fiscal destacado en temas de enfoque de género.

“También contamos con un equipo de médicos forenses y un equipo de psicólogos quienes son encargados de hacer una caracterización a profundidad respecto del rol de las víctimas y de los victimarios y de los escenarios de victimización donde produjeron estas muertes y estas tentativas”, explicó en su momento Obando.

De otro lado, la gerenta de Diversidades Sexuales e Identidades de Género, Patricia Llano, dijo que se han sellados dos hoteles en los que han ocurrido estos casos.

“La Gerencia de Diversidades Sexuales e Identidades de Género se encuentra actualmente realizando visitas presenciales a los hoteles, moteles y residencias de alta frecuencia de población LGBTI con el objetivo de articularse con estos establecimientos en pro de la garantía de la seguridad y la salvaguarda de los derechos de la población con orientaciones sexuales e identidades de género no hegemónicas”, informó.

Por ahora, avanzan las investigaciones de los siete casos y sobre todo en los otros cuatro que quedan por resolver, pues la promesa del Fiscal Francisco Barbosa cuando estuvo en Medellín el viernes pasado fue que iban a esclarecer todos estos crímenes en contra de estos hombres gay.

De otro lado, el llamado que hace Robert Andrés Plata es al autocuidado por parte de la población LGBTI: “ahorita que está la alerta hay que ponernos en un autocuidado, ponernos a pensar que nuestra vida vale, que no debemos confiarnos de cualquier persona y en esa caso si abro la app y si quiero encontrarme con alguien, que mínimamente acordemos el sitio entre los dos, que no sea llegar a un lugar impuesto, vernos previamente antes del encuentro, tomarnos una foto y enviar la ubicación en tiempo real a algún conocido”.

Finalmente, los colectivos LGBTI de la ciudad anunciaron que seguirán con las manifestaciones para exigir justicia por estos casos de homicidio y así lo harán el día de la LGBTIfobia que se hará el 17 de mayo, así como también durante las celebraciones que se harán en el llamado mes del orgullo que es en junio.

  • Las otras víctimas
  • Juan David López Alzate, tenía 31 años de edad. Fue asesinado el 28 de enero en su casa, en el barrio Antonio Nariño. Le amarraron una correa en el cuello y murió asfixiado.
  • Sahmir Javier González Sarmiento, 28 años de edad. Asesinado en su casa el 15 de febrero en el barrio Las Acacias. Tenía heridas ocasionadas por arma cortopunzante y murió por asfixia mecánica.
  • Juan Danilo Bedoya Román, de 30 años de edad. Hallado sin vida en su casa el 15 de marzo en el barrio Las Estancias. Tenía traumas en diferentes partes de su rostro y extremidades.

lunes, 22 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans #testimonios | Andrea Cortés, primera mujer trans en las filas de la Fuerza Pública

Imagen: El Tiempo / Andrea Cortés

Andrea Cortés, primera mujer trans en las filas de la Fuerza Pública.

Mientras comenzaba su carrera en la Policía hizo su transición. Quiere velar por los derechos LGBTI.
Alicia Liliana Méndez | El Tiempo, 2021-02-22
https://www.eltiempo.com/justicia/lgbt-esta-es-la-primera-mujer-trans-en-las-filas-de-la-fuerza-publica-568375 

Andrea Cortés Guarín, de 26 años, es la primera mujer trans en hacer parte de la Fuerza Pública en Colombia. Es patrullera de la Policía, está estudiando Comunicación Social y su meta es, a través de su trabajo, convertirse en una abanderada de los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTI.

Andrea nació en Bucaramanga. Es la mayor de tres hermanas y afirma con orgullo que fue su mamá, Jackeline Cortés Guarín, la que vio por ellas y las sacó adelante. “Mi mamá es una mujer muy trabajadora, honrada, que nos enseñó a luchar por nuestros sueños, pero siempre sobre la base del respeto por los demás”, le contó Andrea a El Tiempo.

De hecho, el apoyo y el cariño de su mamá fueron lo que la llevaron a reconocerse desde muy pequeña. “Aunque suena a frase de cajón, estaba atrapada en el cuerpo de Fabio Cortés, el nombre con el que me bautizaron cuando nací, porque era hombre, aunque yo me identificaba y me sentía como mujer”, relató con cierta nostalgia.

Andrea vivió y creció en el colegio Vicente Azuero, en Bucaramanga, donde su mamá trabajaba. Allí, junto a sus hermanas, estudió la primaria y secundaria y se graduó en 2012. Y precisamente en el colegio, Andrea empezó a notar, como ella misma dice, que “era diferente”. “En esa época me la ‘montaban’. Me hacían lo que hoy llaman ‘bullying’ o matoneo. Eso sí que lo sufrí. Se burlaban de la forma como corría, en fin, toda una pesadilla”, aseguró entre lágrimas.

No es para menos. Ella tenía 8 o 9 años, era una niña. “A mi mamá le decían: ‘Jackeline, tenga cuidado, ese muchacho es muy amanerado’. Mi mamá muy adentro de su corazón sabía quién era yo”, cuenta Andrea, quien resalta que ella nunca la recriminó o le pidió que “se comportara como hombre”.

Reconoce que nunca fue buena estudiante, pero sí muy juiciosa, y le gustaba quedarse en la casa. Entre sus recuerdos de infancia están los juegos con sus hermanas. Hoy una de ellas trabaja en la Policía y la otra está en la universidad. “Era muy cotidiano entre nosotras jugar a los reinados de belleza, maquillarnos con las cosas de mi mamá. Eso nos divertía mucho”, relata con una amplia sonrisa.

Andrea señaló que durante el bachillerato sufrió mucho por lo que califica como su “condición”, y por las burlas a la que la sometían, aunque aseguró que, por fortuna, logró afianzar una gran amistad con otro joven (hoy mujer trans), con quien compartían sus tristezas, pero a la vez, con quien se unían para enfrentar a quienes los maltrataban. Como anécdota, Andrea recuerda que siendo adolescente les tenía “mucho miedo a las trans”, pero advierte que jamás las discriminó. Hoy concluye que ese miedo que sentía era en realidad que quería ser igual a ellas. “Ser una mujer trans”, puntualizó.

Al terminar su bachillerato, como todo ciudadano colombiano, en ese momento Fabio tenía que definir su situación militar y se fue a prestar servicio como auxiliar regular de la Policía.

“Cuando yo entré a prestar mi servicio militar como auxiliar de la Policía, la Institución sabía que yo era homosexual. Esa condición hoy es avalada y respetada en la Fuerza Pública”, señaló Andrea, quien cuenta que lo único que le pidieron fue que se comportara de manera profesional.

Se incorporó a los 18 años como auxiliar regular y la enviaron por tres meses a la Escuela de Policía ubicada en Vélez (Santander). Al culminar su capacitación prestó su servicio en Vélez, Chipatá y Guabatá, todos municipios en Santander.

Ese año y medio en el que Andrea estuvo como auxiliar le sirvió para descubrir su vocación de servicio a la comunidad y se enamoró del trabajo que venía desempeñando. También tomó dos grandes decisiones en su vida: seguir la carrera de policía e iniciar su transición a mujer.

De hecho, a los 19 años, mientras estaba en la Escuela, a mediados de 2015 empezó su tratamiento hormonal. “Mis compañeros para esa época ya sabían que yo era homosexual. Fueron siempre muy respetuosos, no tengo queja de ellos o de los instructores”, contó.

Andrea se graduó en enero de 2016 como el patrullero Fabio Cortés Guarín, y fue designada al departamento de Cauca.

Viajó a Popayán y a los nueve días la trasladaron para el municipio de Santander de Quilichao. Fue en ese momento en el que ella les informó a sus superiores sobre su identidad como mujer trans.

Una psicóloga que evaluó a Andrea le sugirió que pusiera en regla sus documentos, y que lo hiciera legalmente cambiando su nombre.

“En un permiso viajé a Bucaramanga (en septiembre de 2017), y fui a la Registraduría y cambié mi registro civil y mi cédula. Y regresé con una contraseña que me identificaba como Andrea Cortés Guarín”, señaló.

Así, quien hasta ese punto era reconocido en la Fuerza Pública como un patrullero, notificó a la Policía Nacional que a partir de ese momento era Andrea Cortés, de sexo femenino, para que se hiciera los respectivos cambios en su documentación.

Mientras Andrea esperaba la respuesta, por necesidades del servicio la trasladaron a Toribío. Cuando llegó a este municipio, “era la única mujer entre los uniformados. Estábamos en una montaña. Allí salí a patrullar con mis compañeros, lo hacíamos con fusil y chaleco con placas metálicas”, recuerda con orgullo.

Cuando estábamos en Toribío, la Policía le notificó que no podían aceptar el cambio de su nombre y sexo porque cuando se incorporó a la institución lo hizo como hombre. Así, le dijeron que como hombre debía continuar su labor, tomando como base el número de cupos asignados en ese momento.

Frente a esta situación, ella decidió instaurar una tutela contra la Policía y tomó contacto con Diana Navarro Sanjuán, una reconocida abogada trans que ha luchado en diferentes instancias por los derechos de la comunidad LGBTI.

“En un permiso viajé a Popayán y la doctora Navarro me estaba esperando. Ella redactó la tutela, me asesoró y apoyó en todo el proceso, que no fue fácil. A esta mujer le debo mucho”, enfatizó Andrea.

Y su gran triunfo se concretó en mayo del 2018, cuando el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popayán le notificó a la Policía Nacional que la debía reconocer el derecho al desarrollo de la libre personalidad, la personalidad jurídica, la vida digna y la igualdad a Andrea Cortés Guarín.

En la Policía acataron lo que dijo el tribunal y cambiaron sus documentos. En Toribío estuvo cuatro meses, y fue trasladada a Puerto Tejada, donde estuvo por dos años. Y hace unos meses fue enviada a Bogotá. En la capital trabaja en una estación, en donde desarrolla actividades administrativas.

Al preguntarle si se ha sentido discriminada en la Policía, Andrea responde pausadamente: “En la gran mayoría de compañeros he encontrado mucho respeto hacia mi persona, y hacia mi decisión de ser una mujer trans”.

Andrea se describe como una persona fuerte, porque “gracias al bullying” que sufrió de niña y adolescente logró afianzar un carácter que no la deja amilanarse o rendirse ante los retos que le impone la vida.

Por eso desde su labor como policía quiere volcar su servicio a defender los derechos de las mujeres en situación de vulnerabilidad, para prevenir y combatir la violencia de género o la violencia intrafamiliar. Y, por obvias razones, también quiere ser una abanderada de los derechos LGBTI.

El mensaje de Andrea al lograr romper estereotipos dentro del personal de la Fuerza Pública es uno: “Mi condición no influye para garantizar los derechos y deberes de los ciudadanos”.

domingo, 17 de mayo de 2020

#hemeroteca #feminismo #arte | Guerrilla Girls: la escuadra feminista que sacude al arte desde 1985

Imagen: El Tiempo / Guerrilla Girls
Guerrilla Girls: la escuadra feminista que sacude al arte desde 1985.
Son mujeres artistas que señalan los mecanismos machistas en los círculos del arte contemporáneo.
Pilar Bolívar | El Tiempo, 2020-05-17
https://www.eltiempo.com/cultura/arte-y-teatro/entrevista-con-guerrilla-girls-colectivo-artistico-feminista-496322

Humor, cifras, piel y máscaras de gorilas han sido parte de la ecuación de estas ‘artivistas’ que por tres décadas y media han lanzado los más poderosos rugidos en contra del sexismo y el racismo en las escenas del arte, la cultura, la política y la economía contemporáneas.

Enmascaradas, vestidas de negro y peludas. A ‘Frida Kahlo’ se la diferencia del resto de la manada porque tiene labios pintados de rojo; a ‘Zubeida Agha’, porque suele dejar sus brazos a la vista, mientras que de ‘Käthe Kollwitz’ se sabe que usa gafas de marco verde.

Pero, más allá de compartir el mismo rostro de gorilas, todas tienen en común el estatus subversivo y la astucia de Clark Kent para llevar dos vidas, una artística y otra activista con altas dosis de humor y crítica. “He estado en el Museo Whitney –dice ‘Zubeida Agha’– y veo a mucha gente, a través de mi máscara, con quienes hablo sin ella, pero ellos no tienen idea. Es como tener un superpoder”.

Sus alias son los nombres de las mujeres que, desde las artes, hace más de un siglo impulsaron la lucha por la representación femenina. De ahí que la primera afroamericana en abrir su propia galería de arte en América, la escultora Augusta Savage, sea la 'community manager' de esta escuadra feminista, o que las rebeldes Kahlo y Koll-witz –las espaldas plateadas, como cofundadoras de esta horda por la que han pasado un centenar de activistas desde los 8 hasta los 80 años– respondan los correos, o que entre sus filas militen desde la controversial escritora de novela de liberación femenina de comienzos del siglo XX Chiyo Uno hasta la vanguardista del videoarte Shigeko Kubota.

Se cambian en los baños de los museos o galerías en donde, ‘de civil’, exponen sus obras y, con sus máscaras de gorilas, tapizan los espacios públicos y los distritos de arte con estadísticas impresas en carteles que rugen ante las inequidades contra mujeres y artistas de color.

Este ha sido su 'modus operandi' desde hace 35 años, cuando se agruparon bajo la escuadra de las Guerrilla Girls y lanzaron su primera bomba de estrógeno frente al MoMA de Nueva York en 1989: un cartel de fondo amarillo con la figura femenina de la odalisca de Dominique Ingres, con máscara de primate, leyendo: ‘¿Tienen las mujeres que estar desnudas para entrar en el Met Museum? Menos del 5% de los artistas en las secciones de arte moderno son mujeres, pero un 85% de los desnudos son femeninos’.

Desde entonces, su onda explosiva se esparció desde el arte hasta otras ramas de la inequidad por género y raza. El cine, la cultura popular y la política les han permitido trepar el árbol del ‘artivismo’ (activismo a través del arte), hasta autodenominarse ‘la conciencia del arte’.

¿El arte es, para ustedes, más efectivo que otros temas al abordar el feminismo?
‘Frida Kahlo’: Somos artistas, por eso comenzamos en este campo. Pero inventamos una alternativa de usar datos y humor para darle un giro a un problema y presentarlo diferente para cambiar la mente de la gente. Así llegamos a la política, el cine, la cultura pop.

Devolvámonos a 1985. ¿Cómo nacieron las Guerrilla Girls?
‘Käthe Kollwitz’: Éramos un grupo de mujeres artistas y vimos que tras los logros del arte feminista de los 60 y 70, las cosas iban empeorando para las mujeres. Nos manifestamos frente al MoMA, de Nueva York, porque habían organizado una exposición antológica en la que casi no incluyeron a mujeres ni a artistas de color; notamos que a nadie le importó y decidimos que debíamos crear nuevas formas de protesta, pegando nuestros carteles con unos datos de la época según los cuales, en las galerías de arte y los museos no se mencionaba a las mujeres. De pronto, todo el mundo quiso hablar de eso, y nacieron las Guerrilla Girls.

El anonimato ha sido una de sus características ¿Por qué?
‘Frida Kahlo’: Para protegernos; pero nos dimos cuenta de que las máscaras nos permiten tomar distancia para que nadie pudiera decir que protestábamos porque personalmente no habíamos logrado algo. Así representamos la situación de las mujeres artistas y no la de una artista. El anonimato ha sido el secreto de nuestro éxito porque el misterio sobre quiénes somos es delicioso y seductor.

¿Y hubo algo en especial para elegir a un gorila?
‘Käthe Kollwitz’: Apenas pegamos nuestros primeros ‘posters’, mucha gente quiso hablar con nosotras y supimos que necesitábamos un disfraz. Un día, una de nuestras primeras integrantes estaba escribiendo en un papel ‘Guerrilla Girls’, pero en vez de ‘Guerrilla’, ella escribió ‘Gorila’ (en inglés, estas dos palabras se pronuncian muy similar), y fue como si el cielo se hubiese abierto. Pensamos: ‘Eso es lo que haremos: usar máscaras de gorilas; confrontemos el estereotipo femenino’.

¿Por qué guerrilleras?
Éramos guerrilleras antes de ser gorilas. Somos activistas en nuestras vidas sin máscaras. Decidimos ser luchadoras de la libertad, porque el mundo del arte era un lugar muy cortés y de clase alta; queríamos asustarlos y que pensaran que éramos espías infiltradas.

¿Por qué 'girls' aún, 35 años después?
Queríamos ser 'girls' (chicas) porque queríamos que todas reclamaran esa asquerosa palabra usada para referirse a mujeres jóvenes.

¿De ahí su contrapeso a la cosificación de la mujer a través de arte?
Sí, de allí también viene nuestro primer gran cartel. Nos preguntamos por qué las mujeres artistas solo están en los museos desnudas. Seguimos la pelea de una de las sufragistas, Mary Richardson, quien para protestar por la detención de su compañera de causa, la británica Emmeline Pankhurst, rajó con un cuchillo en 1914 la pintura de la Venus del espejo, de Velázquez, que estaba en la National Gallery. La apodaron la ‘acuchilladora’, y dijo que no le gustaba cómo los hombres babeaban frente a ese cuadro mientras su aliada feminista estaba en prisión luchando, cartel en mano y en huelga de hambre, por el derecho al voto y la representación femeninas, más allá de ser un objeto de deseo.

¿Y por ello el cartelismo?
Este ha sido una de nuestras herramientas para hacer de la protesta un arte. Al combinar esta técnica con el humor puedes llegar a personas que no piensan como tú. Los carteles han sido clave en los movimientos feministas. Como artistas y mujeres, pasamos siglos intentando encontrar el punto de vista perfecto. Nosotras, en cambio, pasamos tiempo haciendo el póster más efectivo que podemos.

¿Cómo definen la efectividad de un cartel?
Uno de los mayores logros es cuando los medios empiezan a hablar en los mismos términos que nosotras. En 2002 creamos un cartel que señalaba la discriminación en los Óscar y representaba la estatuilla anatómicamente correcta: blanca y hombruna, ‘¡tal como la gente que gana!’, decía el texto, acompañado por cifras como que, hasta entonces, no se había otorgado nunca a una mujer el premio al mejor director y solo el 5,5% de los galardones a las mejores interpretaciones fueron para personas negras. Al año siguiente, Denzel Washington y Halle Berry fueron premiados; en 2010, Kathryn Bigelow se erigió como la primera y única mujer en recibir el Óscar a la mejor dirección, y Patricia Arquette, en la edición 2015, utilizó su discurso para denunciar las diferencias salariales. Ahora todo el mundo critica que los Óscar son muy blancos. Y es estupendo cuando otros critican lo mismo que nosotras.

¿Qué ha cambiado, en la escena del arte, desde 1985 debido a su ‘artivismo’?
‘Frida Kahlo’: Al comienzo las instituciones se sintieron presionadas, pero las cifras siguen desalentando. La discriminación se mantiene, lo único que ha cambiado es que ahora usa un lenguaje codificado. Y que cada vez es más difícil conseguir buenas máscaras de gorila en Nueva York.

¿Más codificado?
‘Käthe Kollowitz’: Sí, es lo que llamamos el tokenismo, o una filantropía aparente. Los galeristas dicen que las mujeres y los artistas de color no están haciendo trabajos que generen un diálogo; lo que quieren decir es: ‘No puedo ganar miles de millones de dólares de mujeres artistas. Así que voy a incluir en mi colección a este joven blanco’. Ustedes son artistas, y sus exposiciones son convocadas por museos a los cuales también señalan de las inequidades en el arte.

¿No sienten como si ‘patearan a la lonchera’?
‘Frida Kahlo’: Somos provocadoras y queremos transformar, no solo criticar. Avergonzar a las instituciones ha sido útil, al crear cierta conciencia. En 1985, los museos decían que no exhibían obras de mujeres ni de artistas negros porque no cumplían los estándares (hombres y blancos). Nunca se saldrían con la suya diciendo eso en este momento.

Sus señalamientos van en contra de los coleccionistas y dueños de museos privados ¿Por qué?
Nos preocupa la economía triangular del arte, que redujo a los artistas a un instrumento capitalista. Lees sobre los artistas, se dice lo ricos que son, por cuánto se vende su trabajo y qué multimillonarios los tienen en sus colecciones privadas. Y, sí, el arte es escandalosamente caro, y todas estas personas enormemente ricas son las que compran, pero ¿por qué ellos también controlan las instituciones? Hay un conflicto de intereses.

¿Por qué venden sus carteles y su merchandising a precios ínfimos?
Para subvertir el paradigma económico convencional. Las galerías nos piden representarnos, pero no estamos interesadas en formar parte del mercado ni en producir un bien precioso; por eso cualquier persona puede comprar nuestros carteles online por 20 dólares. Preferimos ser recordadas en la historia ('herstory', no 'history', en inglés), no porque los coleccionistas de arte hayan estado interesados en nuestro trabajo, sino porque los y las artistas y estudiantes se interesan en él.

¿También para democratizar el arte?
Sí; queremos promover entre los artistas que dejen de hacer arte solo para el uno por ciento –los oligarcas que manejan el negocio– y comiencen a hacerlo para todos.

¿Qué opinan de movimientos feministas virales, como #MeToo o #NiunaMenos?
‘Frida Kahlo’: Son muy importantes. Casi todas las mujeres, muchos hombres y transgéneros han experimentado algún tipo de acoso sexual o abuso, aun en la escena del arte. Por eso creamos un afiche enfocándonos en la pintura del expresidente Clinton elaborada por Chuck Close (¡un acusado de depredador sexual pintando a otro!), que reposa en Washington.

¿Sus frutos se evidencian en las nuevas iniciativas feministas?
‘Käthe Kollowitz’: Que la gente nos tome como modelo para hacer su activismo creativo es nuestro verdadero premio, no que tengamos éxito al ser ‘elegidas’ por un galerista. Si bien no esperamos que un siglo de feminismo borre milenios de patriarcado, todos necesitan luchar por lo que creen; mientras más activismo, mejor.

¿Por qué ya no encuentran buenas máscaras de gorilas?
Quizás ya no son una gran cosa para Halloween.

martes, 23 de enero de 2018

#hemeroteca #lgtbifobia | Lucha contra la homofobia en Brasil avanza a pasos lentos

Imagen: El Tiempo / Protesta por el asesinato de Diego Vieira Machado
Lucha contra la homofobia en Brasil avanza a pasos lentos.
¿Cómo protegerlos si el gobierno no tiene datos consolidados de las agresiones a la comunidad LGBT?
Luís Guilherme Julião · O Globo, Brasil | El Tiempo, 2018-01-23
http://www.eltiempo.com/datos/lucha-contra-la-homofobia-en-brasil-avanza-a-pasos-lentos-157098

Ya hace más de un año y medio que el jubilado Sidnei Marques Prandina, de 49 años, fue encontrado muerto una tarde de sábado, en el río Pinheiros, que cruza la ciudad de São Paulo. Cuatro meses después, también un sábado, a kilómetros de distancia de allí, otra familia lloraba la muerte de un ser querido: el cuerpo de Diego Vieira Machado, de 29 años, fue encontrado en el campus de la isla de Fundão da Universidade Federal do Río de Janeiro (UFRJ), en la capital fluminense (Río de Janeiro).

Además de la coincidencia del día de la semana, los dos casos tienen mucho más en común: ambas víctimas eran gais, fueron encontradas con marcas de una brutal golpiza en una ciudad de Brasil y, más de un año después, los crímenes continúan sin solución. Solo que no es posible saber cuándo otros casos como ese suceden en Brasil: la falta de datos oficiales nacionales no permiten medir con precisión el tamaño de la violencia contra la comunidad LGBT en el país.

El único levantamiento de datos nacional se lleva a cabo por la ONG Grupo Gay da Bahia (GGB), que se basa en informaciones publicadas en periódicos y sitios de noticias. Esto hace que haya una subnotificación de los casos y, además, tampoco hay una garantía de que todas las muertes incluidas fueran motivadas por homofobia.

El dato, sin embargo, es compartido en la prensa, usado como referencia para las ONGS internacionales que mapean los derechos de las comunidades LGBT en el mundo, como la Asociación Internacional de Lesbianas, Gais, Bisexuales, personas transgénero e Intersexuales (ILGA, siglas en inglés) y citado hasta en un informe del gobierno federal de 2013.

El número oficial más aproximado a la realidad en relación a la violencia contra la comunidad LGBT es el de las denuncias recibidas por el llamado al número 100, servicio telefónico de la Secretaría de Derechos Humanos del gobiernos federal, que recibe denuncias relacionadas a la violencia de poblaciones vulnerables como niños, ancianos, habitantes de calle y discapacitados, por ejemplo.

En 2016, el (órgano o agencia) recibió 1876 denuncias relacionadas con la violación de derechos LGBT, cifra 61% superior al año 2011, cuando por primera vez el servicio comenzó a funcionar. Del total del año pasado, los estados de São Paulo (14,7%) y Río de Janeiro (6,4%) lideran el número de denuncias.

En un informe del 2013, el último publicado sobre el tema, la Secretaría de Derechos Humanos cita el levantamiento de datos hecho por la GGB, diciendo que es “una serie histórica de datos que permiten comparar, si no el número real de asesinatos de carácter homofóbico en Brasil, al menos el volumen de noticias relacionadas a este tipo de crimen en los medios brasileños”.

De acuerdo con el órgano, un nuevo levantamiento de datos está siendo producido para los años de 2014 a 2016, pero será publicado apenas en febrero del 2018. Y tanto en Río de Janeiro como en São Paulo, estados con más denuncias de este tipo de violencia, los casos acompañados por ‘O Globo’, de Sidnei y Diego, todavía tienen pocas informaciones y ningún sospechoso preso, más de un año después.

Una de la pocas actividades que sacaban a Sidnei de la casa era un centro espiritual que él había vuelto a frecuentar hace poco tiempo, contó la hermana, Ana Lúcia Prandina. El jueves 9 de marzo de 2016, él salió de casa alrededor de las 4:30 pm hacia el centro de la ciudad, donde quedaba el centro religioso, y no hubo más noticias. La familia desesperada, llegó a divulgar informaciones en un portal de desaparecidos. Fue encontrado, muerto, dos días después. El informe médico apuntó que la causa de muerte fue una golpiza y que ya había muerto cuando fue arrojado al río.

“Hacía más de un año que Sidnei no salía para nada. Aquel día él salió y dejó el celular en casa, y él no acostumbraba a hacer eso. Todo lleva a creer que fue por causa de homofobia. Estoy siempre en contacto con el delegado que está investigando, pero él no da muchos detalles, apenas vagas informaciones. Yo estoy segura que el delegado no quiere hablar para no dañar la investigación, pero tengo fe de que él está en el camino y va a descubrir al responsable para que tengamos un poco de paz”, se desahoga Ana Lúcia.

El caso está siendo investigado por la 1ª delegación de la Divisão de Homicídios do Departamento Estadual de Homicídios e de Proteção à Pessoa (DHPP) de São Paulo. ‘O Globo’ solicitó a la Secretaría de Seguridad Pública de São Paulo una entrevista con el delegado responsable por el caso, pero recibió una negativa. La Policía Civil respondió al pedido de informaciones con una nota diciendo que la muerte de Sidnei sigue en investigación y que ninguna posibilidad es descartada durante el progreso de las investigaciones, pero no respondió si algún sospechoso ya fue identificado.

La muerte de Diego, en Río de Janeiro, tiene menos informaciones todavía. Él fue encontrado cerca del alojamiento estudiantil de UFRJ, donde vivía. El delegado de la División de Homicidios, Fabio Cardoso, también negó una entrevista a ‘O Globo’ sobre el caso y la Policía Civil informó que la investigación sigue bajo secreto. Incluso no hubo una actualización sobre el motivo oficial de la muerte del joven: en ese momento fue divulgado que resultados preliminares de la necropsia del cuerpo indicaron que las lesiones en la cabeza y en los brazos pudieron haber provocado la muerte del joven y la policía trabajaba con la hipótesis de envenenamiento.

Diego era de Belém, y buena parte de su familia vivía en Pará, con excepción de un hermano, que también vivía en Río de Janeiro. El reportero de ‘O Globo’ intentó contactar con los familiares pero no hubo respuesta.

En las redes sociales, amigos de ambas víctimas recordaron las muertes violentas el 2 de noviembre, Día de los Muertos. Pérola Gonçalves publicó en su página de Facebook una foto que ella había tomado de Diego sentado cerca a una pared donde se leía "Ame la soledad que te asola", acompañada de un mensaje: “él fue sacado muy pronto de este mundo, de una manera muy cruel, como no podemos olvidar. Diego vivió atormentado por el peso de ser quien él era, aunque nunca haya sido su culpa", escribió Pérola que finalizó el texto con una pregunta, hasta hoy, sin respuesta: “Por favor universo, quién mató a Diego?”.

La UFRJ también divulgó una nota, poco antes de que la muerte de Diego completara un año, informando que está cobrando a las autoridades una la solución del caso. La institución dice que, en el último contacto, la Policía Civil “informó estar empeñada y no medirá esfuerzos para encontrar y castigar a los responsables”.

“La rectoría de la UFRJ comprende que el brutal crimen, a pesar de sus motivaciones, no puede ser desvinculado de los asesinatos motivados por odio, alcanzando, con especial violencia, a la juventud negra, LGBTQ, crímenes que, por su magnitud, asumen proporciones de genocidio. El esclarecimiento de la autoría del crimen, en ese sentido, es una causa nacional, estrictamente asociada a los Derechos Humanos y la lucha social contra la barbarie”.

Sin datos, políticas públicas también gatean
En el ámbito estatal también hay escasez de datos y, cuando existen, son incompletos o las bases de datos tienen errores. ‘O Globo’ buscó diez de las 27 unidades federativas del país, en el intento de un levantamiento propio. La Secretaria de Derechos humanos de Río de Janeiro, que elaboró un informe, envió a ‘O Globo’ una hoja de cálculo cuya suma de los datos de 2015 no coincide con el total indicado en la misma tabla. Al ser cuestionada, sólo respondió que, cuando asumió la gestión actual, en marzo de este año, estos fueron los datos consolidados que ellos recibieron de la gestión anterior.

El secretario de Derechos Humanos del estado, Átila Alexandre Nunes, explica que esas informaciones son levantadas con base en las llamadas recibidas por el servicio ‘disque-homofobia’ del estado y en los casos atendidos en los centros de Ciudadanía LGBT. Según él, el órgano está trabajando en conjunto con la Secretaría de Seguridad para que los registros de ocurrencia tengan la motivación del crimen y la carpeta el organismo logre hacer un nuevo levantamiento. La Policía Civil del estado ya incluye ese tipo de información en los registros por lo menos desde enero de este año.

“Estamos trabajando en dos frentes: uno es hacer el ajuste necesario en el sistema, para que esos casos puedan ser registrados de manera adecuada, y el otro es la capacitación de los agentes para atender e identificar este tipo de crimen, que muchas veces es subnotificado”, explica Atila Alexandre Nunes.

En el estado de São Paulo, la Coordinación de Políticas Públicas para la Diversidad Sexual, de la Secretaría de Justicia y Defensa de la Ciudadanía, no tiene información sobre violencia contra la comunidad LGBT y remite a la única delegación especializada del estado, que se encuentra en la capital de Sao Paulo, para la búsqueda de esos datos.

Lo mismo sucede en Ceará, que también hace solo el levantamiento para la capital de Fortaleza, mientras que en el Acre ese dato es levantado por el Ministerio Público del estado. En Río Grande do Sul, la Secretaría de Seguridad Pública informó que no tenía ese levantamiento listo y que lo haría a pedido del reportaje de ‘O Globo’, pero no lo envió hasta el cierre de esta historia. Amapá y Alagoas informaron que no tienen levantamientos oficiales, y no se obtuvo respuesta o no logró hacerse contacto con los órganos del Distrito Federal, Santa Catarina y Espírito Santo.

Además de la falta de datos, la creación de comités y comisiones estatales orientadas a las políticas LGBT también son muy recientes. La última Investigación de Informaciones Básicas Estatales (Estadic) divulgada en 2014 por el IBGE mostró que, mientras que los comités estatales del área de educación existían en las 27 unidades de la federación, en promedio, desde hace 40 años (de acuerdo con la ley de creación), había consejos de derechos de lesbianas, gais, bisexuales, travestis y transexuales en apenas 12 estados, todos con fecha de la ley de creación entre 2008 y 2014. Aún así, después de ser creada la ley, la efectiva posesión de esos derechos puede llevar años.

En el estado de São Paulo, por ejemplo, el Consejo Estadual de los derechos de la población de Lesbianas, Gais, Bisexuales, Travestis y Transexuales fue instituido por el Decreto Estatal nº 55.587, de 17 de marzo de 2010, pero los primeros miembros sólo tomaron posesión en noviembre de 2013. Un levantamiento hecho por 'O Globo' muestra que actualmente hay 17 estados con miembros ya asumidos en comités y consejos estatales del tipo, y la fecha de esas posesiones varía entre los años 2009 y 2017. En otros cinco estados ya hay decreto aprobado autorizando la creación de esos grupos, pero sus miembros aún no tomaron posesión y, en el resto, esos proyectos todavía están en discusión o no hay información al respecto.

“Las políticas públicas aún no consiguen dar cuenta de toda la demanda sobre el asunto. Y es imposible crear políticas públicas sin datos, porque no hay parámetros de medida, evaluación y planificación. No toda muerte de LGBT configura LGBTfobia, y para identificar esa violencia creamos, en septiembre, el Observatorio Étnico-racial, Género y Sexualidad en el campus de la Universidad Federal de Alagoas, para dar cuenta de esa demanda”, explica María Alcina Ramos de Freitas, investigadora en el área, y servidora de la Superintendencia de Políticas públicas de Igualdad Racial y Derechos Humanos de Alagoas.

jueves, 12 de noviembre de 2015

#hemeroteca #homofobia | Homofobia


Imagen: Google Imágenes / Luis Augusto Castro
Homofobia.
La enfermedad no es la homosexualidad, sino la triste homofobia: de todo -empezando por las psicopatías- hay en la viña del Señor.
Ricardo Silva Romero | El Tiempo [Colombia], 2015-11-12
http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/homofobia-ricardo-silva-romero-columna-el-tiempo/16429361

Se llama “homofobia”. Monseñor Castro puede padecerla en nombre de Dios, puede reaccionar con su cordura tensa –puede repetir, palabras más, palabras menos, que no es que la Iglesia no respete a los homosexuales, sino que ellos también deben respetar que el mundo real es de los heterosexuales– mientras se abre paso la buena noticia de que en Colombia desde ahora las parejas de ciudadanos del mismo sexo podrán adoptar si es eso lo que quieren. La senadora liberal Viviane Morales puede sufrirla en nombre de un pueblo “que está por encima de nueve magistrados”, e invitar a la mayoría a gritarle en las urnas a la minoría “quién dijo que aquí todos somos iguales”. El senador uribista Álvaro Uribe, castromoralismo puro, a su modo cantinflesco puede hacerla pasar por virtud: “El mal ejemplo al niño puede crear como normal una tendencia anormal de promiscuidad”. Puede camuflarse, en fin, así o asá. Pero la palabra es “homofobia”.

El homofóbico va por ahí reseñando el mundo sin haberlo leído. Si se atreve a gritar las temeridades que grita (un amigo mío hizo esta antología: “Yo no nací del mono”, “depravados”, “qué podrá esperar un niño adoptado por un par de maricas”, “es preferible que se pudran en un orfanato”) es porque su mundo no es el mundo, sino su cabeza. El homofóbico desfigura, deshumaniza, llama a la discriminación, pues su opinión –insiste– “es igual de respetable que la de los amanerados”, pero sobre todas las cosas teme al homosexualismo, que ve inmoral, como le teme un hombre a todo lo que no sabe de sí mismo. Siente nostalgia por el autoritarismo. Extraña un país como un pesebre, padre putativo, virgen e hijo varón, que no es ni ha sido este país hecho a lomo de huérfanos con el apellido de sus madres.

Suda. Palpita hasta ponerse rojo. Siente un puño en la boca del estómago cuando lee el titular ‘Corte Constitucional falla a favor de la adopción igualitaria’.

Pues la enfermedad no es la homosexualidad, que él cree contagiosa, sino la triste homofobia: de todo –empezando por las psicopatías– hay en la viña del Señor.

No hace falta ir a una clínica para curarse. No es necesario entrar a un programa de aquellos para recobrar la humanidad en el buen sentido de la palabra, para sacarse de allá adentro, por ejemplo, la certeza de que la Corte Constitucional dio un golpe de Estado la semana pasada. Basta con saber un par de cosas de las que han salido en los periódicos: que la Corte ha venido reconociendo desde hace cinco años que también en las parejas del mismo sexo empieza una familia; que los más serios estudios científicos han demostrado que no es la orientación sexual de los padres, sino su devoción o su apatía, el ejemplo que les queda a los hijos; que el 92 por ciento de los abusadores de menores son heterosexuales; que el proceso de adopción de un niño sigue siendo, para todas las parejas, una pesadilla que dura una infancia.

Hace unos días, cuando ciertos reporteros le preguntaron por qué diablos había nombrado a tantas mujeres en su gabinete, el nuevo primer ministro canadiense respondió de un tajo: “¡Pues porque es 2015!”. Por eso mismo, porque es 2015 ya y estamos demasiado viejos para la homofobia, ni a los curas inflexibles, ni a los políticos moralistas, ni a los procuradores catequistas que respetan a los homosexuales pero allá lejos (Mateo 23:27: “Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados...”), les queda bien desconocer un fallo de la Corte e invitar desde sus púlpitos a la desobediencia civil. Cuando no podemos ponernos de acuerdo, ni siquiera en ser humanos, solo nos queda la igualdad ante la ley. Y la ley se ha declarado incapaz de negarle a nadie una familia.

Y TAMBIÉN…
Monseñor Castro: ¿construir puentes o muros?

La Iglesia Católica ha jugado un papel importante en la búsqueda de la paz en Colombia. Sin embargo, el extremismo de los obispos contra la adopción igualitaria envía un mensaje contradictorio a la sociedad.
Mauricio Albarracín | El Espectador, 2015-11-10
http://www.elespectador.com/opinion/monsenor-castro-construir-puentes-o-muros
Cara a cara entre Iglesia católica y homosexuales.
Colombia Diversa dice que fallo de Corte es histórico y que abre las puertas a la adopción general.
El Tiempo [Colombia], 2014-08-30
http://www.eltiempo.com/politica/justicia/cara-a-cara-entre-iglesia-catolica-y-homosexuales/14462077

viernes, 6 de noviembre de 2015

#hemeroteca #homofobia | Mujeres sumisas, remedio contra hijos gay

Imagen: El Tiempo / Juan Vicente Córdoba
Mujeres sumisas, remedio contra hijos gay.
Sergio Ocampo Madrid | Silencio escandaloso, El Tiempo, 2015-11-06
http://blogs.eltiempo.com/silencio-escandaloso/2015/11/06/mujeres-sumisas-remedio-contra-hijos-gay/

A la iglesia Católica le va mal cuando trata de argumentar sus posiciones morales (anacrónicas e implacables, por demás) con cifras estadísticas, pero aun peor cuando lo intenta con deducciones científicas.

Hace cinco años Benedicto XVI visitó el Reino Unido. Allí lo aguardaba un debate furioso en contra de los recientes, y no tan recientes, casos de pedofilia en ese país. El Papa, en su discurso, prefirió hablar sobre la tradición cristiana inglesa, sobre los riesgos de un laicismo que cada vez se acerca más al ateísmo, y equiparó a los ateos con los asesinos nazis alemanes. Finalmente, proclamó la existencia de una comunidad de cinco millones de católicos británicos.

Un día después, en un mitin en Londres, el científico Richard Dawkins le respondió con una enorme sencillez que el Pontífice solo estaba desviando el tema de la pedofilia al equiparar a los ateos con los nazis y descartó que en Gran Bretaña hubiera cinco millones de católicos. Ser bautizado no significa ser practicante del catolicismo – le dijo – y si para usted es lo mismo, entonces Adolfo Hitler era católico pues fue bautizado.

Ayer, el ex secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Vicente Córdoba, también intentó esgrimir el argumento estadístico para deslegitimar el fallo de la Corte Constitucional sobre adopción de niños por parejas gay. Atacó a la Corte y la calificó como “una dictadura de cuatro personas (sic) en un país de 48 millones, donde 43 o 44 millones son cristianos”. ¿Será? Personalmente no lo creo, aunque mis argumentos para decir que No pueden terminar siendo tan hipotéticos y livianos como los de él para defender que Sí. Contar católicos por el número de bautizados no es válido, porque entonces Hitler, Escobar y otros muchos, muchos criminales tendrían que ser parte sustantiva de la grey, pero tampoco creo que iglesias llenas los domingos, o los jueves y viernes santos, sean un indicador eficaz. ¿A dónde, en qué espacio, nos cuentan a los que no profesamos ninguna religión, o solo profesamos la del fútbol?

Hace tres años, cuando la Corte se aprestaba a discutir por primera vez esto del matrimonio igualitario, el mediático monseñor salió apelando al libreto de las mayorías para advertirle al alto tribunal que, si más de un noventa por ciento de los colombianos es católico, toda sentencia debería ir en esa sintonía. Una conclusión bastante peregrina, no solo por la relatividad de esas cifras absolutas sino porque se abriría otro debate conceptual más complejo y especulativo: ¿ser católico, qué es? Porque si es vivir al menos medianamente una fe, una filosofía cristiana, pero también unas doctrinas y dogmas, hay que empezar a restar fieles por cientos de miles: primero, resten a los gays, luego a los divorciados, a los que tienen relaciones sexuales sin casarse, y luego pasen a los evasores de impuestos, a los explotadores, a los que idolatran el dinero, y sigan con los ladrones (del Congreso para abajo), con los asesinos, y terminemos con los malos curas, pedófilos o no. Ese rebaño perfecto y moral que pregona Monseñor queda reducido a una cifra pequeña. Otra minoría.

Escuché ayer en Blu radio a este obispo defendiendo aquello de un referendo para que la totalidad del pueblo colombiano decida si los niños deben ser adoptados por parejas gay, “porque un tema tan delicado no se le puede dejar solo a ocho magistrados que toman decisiones a puerta cerrada”. Y repitió lo de la dictadura de la Corte. En un periodismo ágil e inteligente, Néstor Morales le preguntó que si los papas no son elegidos por unos pocos cardenales en un cónclave secreto y a puerta cerrada. Entonces, el obispo se dejó venir con un razonamiento como que sí, que se elige a puerta cerrada, pero lo hacen 120 cardenales que vienen de todo el mundo. “Esa es la ley de la iglesia, que lo elijan los cardenales. Lo malo sería que lo eligieran otros. Acá le tocaba al Congreso decidir y lo hizo la Corte”.

Lo del origen geográfico es una razón muy floja, pues sin poder aportar el dato exacto, yo creería que la Corte tiene magistrados de distintos puntos del país. Pero también es un poco cínico y ladino el monseñor al clamar de modo tan vehemente que esta materia es asunto del poder legislativo y callar que ese mismo Congreso hundió hace dos años, y luego de nueve intentos anteriores, una eventual legislación sobre matrimonio igualitario. Esos parlamentarios, a los que el obispo les concede tanta legitimidad, han evitado meterle el diente al tema por casi una década, y ese vacío institucional lo han llenado las Cortes, a veces de manera progresista, a veces temerosa.

Con todo, lo más penoso de la vocería de este curita no es el manejo antojadizo de las cifras y los reglamentos sino unas elucubraciones científicas que envidiaría Albert Einstein (¿O será Maquiavelo?; me confundo desde que escuché a la senadora Osorio). Córdoba asegura ser psicólogo y tener un doctorado en psicología y, sin embargo, dentro de lo que le escuché ayer en Blu radio hubo algunas cosas risibles y otras un poco escandalosas. Dijo, por ejemplo: “Para tener buena identificación de rol de género necesitamos imágenes paradigmáticas. El niño con el papá; la niña con la mamá”.

Eso, por un lado, reduce a los niños a objetos de influencia única y exclusiva de los padres, como si estuvieran encerrados los primeros diez años de la vida y no interactuaran con profesores, compañeros de colegio, amigos, padres de amigos, grupos de interés, pero, además, con medios de comunicación, redes sociales. La psicología moderna concluyó hace rato que en el moldeamiento de patrones de conducta de la infancia, el hogar pierde cada vez más preeminencia y se la cede a otros espacios como la escuela, los pares (amigos), y a otros menos tradicionales, pero terriblemente poderosos, como las redes sociales e internet.

Pero, también Córdoba desconoce que casi un 40 por ciento de los hogares colombianos, según el ICBF, tiene madre cabeza de familia, por ausencia del varón (esos sí todos unos machos, con capacidad para embarazar y desaparecer). Y, finalmente, a un argumento tan simplista como ese se le podría oponer otro igual de tonto: si forzosamente el niño requiere de patrón masculino y la niña femenino para no desviarse, entonces que a las parejas de dos hombres que quieran adoptar solo les entreguen niños de sexo masculino, y a las de lesbianas, solo niñas. Ahí, Monseñor, van a tener doble patrón de identificación parental y van a ser doblemente masculinos o doblemente femeninas. Asunto resuelto.

En el fondo, el problema es una religión tratando de debatir con argumentos científicos de los que medularmente desconfía, a los que intenta acomodar cuando convienen, y en los que, de modo invariable, aterriza siempre con el prejuicio aplastante del concepto de pecado, uno que no ha variado en tres mil años, consignado en un libro que en sí mismo se volvió un dogma irrefutable de 1.500 páginas, y que fue escrito en el contexto de sociedades arcaicas y con una conciencia premoderna.

Yo ya me había asombrado antes con las disquisiciones científicas de Córdoba, como cuando habló hace tres años sobre los dos niños varones que le dieron en adopción al periodista Chandler Burr (homosexual). “Si al menos le hubiesen dado dos niñas… –dijo–; esos niños están en una edad en la que pueden ser atractivos para él (Burr)… Es como si yo tengo diabetes y me ponen a vivir en una dulcería…”

Sin embargo, lo de Monseñor ayer en Blu radio fue mucho más escandaloso. Siempre evitando decir que los gay son unos enfermos, aseguró que la homosexualidad proviene en muchos casos “de madres muy dominantes que no le permitieron al niño identificarse con el rol del padre”.

¡Por Dios, monseñor!, eso veladamente es una bendición al hogar patriarcal en su visión más ortodoxa y atávica: para que haya seres humanos sanos, según el criterio de la Iglesia, se requiere un padre dominador y una madre sumisa.

Ojo, mujeres independientes, decididas, autónomas, porque invariablemente los hijos les van a salir “mariconcitos” (para usar la palabra que usó el mismo Monseñor hace unos meses cuando jugó a mostrarse liberal y tuvo que recular horas más tarde).

Y TAMBIÉN…
Las disculpas del monseñor Córdoba para la comunidad gay.

El obispo de Fontibón aceptó que usó expresiones 'desafortunadas'.
El Tiempo, 2015-05-15
http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/gente/monsenor-cordoba-se-disculpa-con-los-gays/15764698

lunes, 27 de julio de 2015

#hemeroteca #discriminaciones | Colombia: Gais no pueden ser discriminados para vivir en San Andrés

Imagen: El Tiempo [CO]
Gais no pueden ser discriminados para vivir en San Andrés
Corte Constitucional considera que parejas del mismo sexo deben ser tratadas como iguales por ley.
El Tiempo [CO], 2015-07-27
http://www.eltiempo.com/politica/justicia/gais-no-pueden-ser-discriminados-para-vivir-en-san-andres/16153365

Por sostener una relación homosexual, la Oficina de Control de Circulación y Residencia (Occre) de San Andrés consideró que Paola Beatriz Olivo no reunía los requisitos para acceder al permiso de residencia en la isla –aunque llevaba más de tres años de convivencia con una raizal– y ordenó su salida inmediata del archipiélago.

Inconforme con la decisión, la mujer interpuso una acción de tutela que llegó a revisión de la Corte Constitucional. En ella, la tutelante argumentó que se le violaron el debido proceso y su derecho a la no discriminación.

En la sentencia quedó probado para la Corte que ella cumplía con los requisitos que se le exigen a una persona que no nació en San Andrés para vivir en la isla, que están estipulados en el decreto 762 de 1991.

En él queda claro que podrán acceder al permiso de residencia quienes “establezca unión permanente con un residente, siempre que se fije el domicilio común en el Departamento, a lo menos por 3 años continuos”, y demuestren buena conducta y solvencia económica.

Para la Corte, la Occre faltó a su deber de especial protección para las parejas del mismo sexo y de garantizar “los mismos beneficios que se otorgan a las parejas heterosexuales”, por lo que ordena expedir el permiso para Olivo.

En su fallo, con ponencia del magistrado Jorge Pretelt, la Corte le recuerda a esta oficina que aunque está facultada por la ley para regular la estadía y circulación en el archipiélago de quienes no son oriundos de las islas, debe hacerlo sin tratos discriminatorios.

Esto, además, porque la Occre no contestó un recurso de apelación que interpuso la mujer. El alto tribunal también tuvo en cuenta que el proyecto de vida de la pareja se pudo ver truncado.

“El trato otorgado a la actora es discriminatorio y, al responder a un criterio sospechoso basado en la orientación sexual, vulnera sus derechos fundamentales”, dice la sentencia, y le ordena a la Occre que se abstenga, en adelante, de tomar decisiones basadas en la orientación sexual.

lunes, 1 de junio de 2015

#hemeroteca #vih | Diez derechos que se le deben respetar a las personas que tienen VIH

Imagen: El Tiempo
Diez derechos que se le deben respetar a las personas que tienen VIH
Este es un decálogo construido a partir de la jurisprudencia de la Corte Constitucional.
Derecho Justo | El Tiempo [Colombia], 2015-06-01
http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/salud/sida-derechos-de-los-pacientes/15867495

1. Tratamientos de salud ininterrumpidos
El derecho a la salud resulta fundamental para las personas en estado de vulnerabilidad, como es el caso de los portadores del VIH. Así, una vez se haya iniciado el tratamiento médico éste no puede ser interrumpido y, por lo tanto, dicha obligación perdura hasta cuando cese la amenaza o cuando otra entidad asuma la prestación del servicio.

2. Estabilidad laboral reforzada
Bajo ninguna circunstancia la pérdida de capacidad de una persona con VIH puede ser el motivo de la terminación de una vinculación laboral. Cuando el empleador tenga conocimiento de dicho padecimiento y desee terminar el contrato de trabajo, está obligado a cumplir con el procedimiento legal establecido para los despidos de las personas con estabilidad laboral reforzada.

3. Seguro de vida para créditos de vivienda

Toda persona tiene derecho a acceder a una vivienda digna, así que en los eventos en que alguien con VIH solicite un crédito de vivienda, no se le puede exigir el requisito de contratar un seguro de vida. El mandato de protección especial a las personas que se encuentran en condición de debilidad manifiesta vincula también a los particulares.

4. Reserva legal de las estadísticas de los portadores del VIH en el país
Las personas portadoras de VIH tienen derecho a mantener en reserva la afección que padecen. Ninguna autoridad además de las legalmente designadas podrá conformar una base de datos de aquellas personas portadoras del virus. La recopilación de dicha información tiene estricta reserva legal, ya que estos datos no pueden utilizarse para señalar al portador, sino tan solo para fines estadísticos.

5. Asesorías pre y postest
Las pruebas del VIH deben hacerse con previo consentimiento informado del paciente y con asesoría previa y posterior al test. La asesoría previa debe ser clara, veraz, suficiente y objetiva; la asesoría posterior debe entregarse el resultado de la prueba y brindarse el apoyo psicosocial a quien recibe un resultado positivo, remitiéndola a los servicios de salud para su atención y seguimiento.

6. Mantener en reserva la enfermedad Se ha reconocido que la condición de portador del VIH pertenece a la esfera privada, pues, en principio, a la sociedad no le asiste ningún interés legítimo para conocer esta información. Así, en el ámbito laboral se excluye la obligación del empleado de informar la condición de portador del VIH a su empleador. Cuando el empleado decide informarlo, esta información no puede ser divulgada a menos que opere el consentimiento del afectado.

7. Pensión de invalidez a través de la acción de tutela
El derecho al reconocimiento y pago de la pensión de invalidez ha sido considerado como un derecho fundamental por conexidad, susceptible de protección a través de tutela. Por esto, cuando la complejidad de las circunstancias fácticas que rodean a la persona que reclama el reconocimiento de tal prestación se presentan con gravedad, es claro considerar que el reconocimiento y protección del derecho a la pensión es viable por esta vía judicial.

8. Modificación unilateral de los medicamentos
Una vez el portador del VIH ha iniciado el tratamiento con una versión de medicamento ─genérico o comercial─, la posibilidad de modificación de esa fórmula se encuentra limitada. El contenido de la prescripción médica no puede ser alterado por parte de las EPS por razones de orden presupuestal o administrativo, pues tales modificaciones deben tener en cuenta el concepto del médico que dirige el tratamiento, dado que es él quien conoce la situación real del paciente y por ello ha prescrito determinados medicamentos.

9. Ingreso a Escuelas Militares de formación
Toda persona tiene derecho a autodeterminarse, esto es, a la posibilidad de desarrollar sus propios planes de vida, siempre y cuando no afecten derechos de terceros. Por eso, las Escuelas Militares de formación no pueden usar como fundamento para negar el ingreso a sus programas, el que una persona sea portadora del VIH, si este hecho no impide el desarrollo pleno de las actividades físicas que requiere el programa.

10. Prácticas para profesionales de la salud
Si no existe un verdadero riesgo biológico, no puede negársele a un estudiante del área de la salud realizar sus prácticas fundándose en su condición de portador del VIH. Es deber de los hospitales permitir el desarrollo de las prácticas, tomando las medidas preventivas adecuadas.

miércoles, 27 de agosto de 2014

#hemeroteca #homofobia | La homosexualidad con rostro indígena es aún tabú en Bolivia

Imagen: El Tiempo
La homosexualidad con rostro indígena es aún tabú en Bolivia
Edson Hurtado escribió un libro con los resultados sobre su investigación en el tema.
EFE | El Tiempo [Colombia], 2014-08-27
http://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/homosexualidad-en-indigenas-en-bolivia/14443835

La homosexualidad es aún un tema tabú en las comunidades indígenas bolivianas en las que, por lo general, se castiga o persigue a quienes tienen opciones sexuales distintas o se evita del todo hablar del tema, según una investigación del escritor y periodista Edson Hurtado.

Los resultados del estudio están en el libro "Indígenas Homosexuales. Un acercamiento a la cosmovisión sobre diversidades sexuales de siete pueblos originarios del Estado Plurinacional de Bolivia", escrito por Hurtado y que será presentado mañana en La Paz.

"La homosexualidad es un tema tabú no sólo en comunidades indígenas, sino también en áreas urbanas (...). Pero creo que en el área rural, en muchas comunidades indígenas, aún se generan mecanismos de represión, violencia y persecución a quienes son diferentes e incluso a quienes tocan el tema o pretenden reivindicarlo", sostuvo Hurtado, en declaraciones a Efe.

El escritor se planteó la investigación como una continuación de su libro "Ser gay en tiempos de Evo", publicado en 2011, en el que presentó, en 133 historias, una visión crítica a la diversidad sexual en Bolivia.

Además, tras esa publicación y al ver que "poco o nada se ha escrito" sobre indígenas homosexuales, el autor decidió profundizar esa temática y, para ello, logró el apoyo de la organización Conexión Fondo de Emancipación y del Colectivo Rebeldía.

"Como periodista y escritor, creo que mi único objetivo es contar buenas historias. Por eso me embarqué en esta investigación. Ya había escuchado algunos comentarios de compañeros indígenas con diversa orientación sexual e identidad de género, y me dediqué durante unos meses a buscar más datos", señaló Hurtado.

El periodista comenzó a reunir historias "como piezas de un rompecabezas", en un recorrido de seis meses que le llevó a más de una docena de comunidades indígenas en las regiones de La Paz y Potosí, en el occidente; la oriental Santa Cruz, la zona sureña del Chaco y el norte amazónico.

En el viaje pudo entrevistarse con una treintena de personas y realizar unas 200 encuestas sobre diversidad sexual y género, e incluyó en su estudio a las etnias de los ayoreos, afrobolivianos, aimaras, guaraníes, moxeños, pacahuaras y quechuas.

El trabajo de Hurtado no ha sido sencillo, pues al ser un asunto que "no se aborda fácilmente", se topó sobre todo con la resistencia de los líderes indígenas, quienes evitan de plano hablar del tema "o reaccionan negativamente". Hurtado indicó que, por ejemplo, el "jilakata" (jefe, en aimara) de una comunidad del sur de la región andina de Potosí le expulsó del lugar "solamente por tocar el tema".

Por contra, le sorprendió mucho constatar que en la ciudad norteña de Cobija, fronteriza con Brasil, "las diversidades sexuales son menos agredidas y más respetadas" que en el resto del país, por lo que concluyó que en tierras bajas se puede hablar con mayor libertad que en el altiplano.

El libro incluye siete historias en formato de crónica, entre ellas la de "La Madonna de Sorata", una transexual que emigró a El Alto, ciudad vecina de La Paz, y que murió con 21 años, víctima de la inseguridad ciudadana "justo en el momento en el que ella, delicada mariposa aimara, desplegaba sus alas".

Una de las historias que más le impactó fue la que conoció en San Ignacio de Moxos, en el oriente boliviano, "sobre todo por la interpretación que hicieron en el pueblo de un tema como la transexualidad, y de cómo nacen las leyendas en la Amazonía boliviana, a partir de esta clase de hechos", indicó.

El escritor se siente "satisfecho" por el trabajo logrado y expresó su deseo de que sea "un aporte" al debate y que impulse la socialización de las normas contra la discriminación de los colectivos bolivianos de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT). Si bien la ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación aprobada por el Gobierno boliviano en 2010 es "una herramienta valiosísima", hace falta difundirla de una forma más efectiva, sobre todo en las áreas rurales del país, añadió.

"El proceso de cambio que vivimos en Bolivia va encaminado a lograr el verdadero respeto e inclusión de todas y todos. Pero acabar con la homo/lesbo/transfobia es un trabajo muy grande", dijo.

En esa tarea deben involucrase la sociedad civil, el Estado, los sindicatos y los pueblos indígenas "para que juntos puedan ponerse de acuerdo y construir puentes que conecten culturas, miradas, cosmovisiones y proyecciones de futuro como país", añadió.

martes, 5 de agosto de 2014

#hemeroteca #politica #chile | “Los homofóbicos están en una posición minoritaria”, Jaime Parada

Imagen: El Tiempo / Jaime Parada
“Los homofóbicos están en una posición minoritaria”, Jaime Parada
Entrevista con Jaime Parada, primer político abiertamente gay de Chile y autor del libro 'Yo, gay'.
Sergio Camacho Iannini | El Tiempo [Colombia], 2014-08-05
http://www.eltiempo.com/carrusel/jaime-parada-es-un-activista-por-los-derechos-de-la-comunidad-lgbti-y-primer-politico-abiertamente-homosexual-de-chile/14291575

En mayo del 2011, el chileno Jaime Parada Hoyl, un historiador de la ciencia, recibió en su Facebook un mensaje de un sobrino en el que le pedía le ayudara a aclarar unas dudas que tenía sobre el matrimonio homosexual. Parada decidió publicar el intercambio de palabras en su muro de Facebook y mucha gente lo leyó. Una amiga periodista le dijo que debía hacerlo público, pues estaba escrito en forma tan empática que lo hacía muy comprensible. Lo que comenzó como un asunto personal terminó publicado en el reconocido semanario chileno 'The Clinic'. Pero, además, decidió escribir el libro 'Yo, gay', un relato personal sobre la homosexualidad en Chile.

Desde ese momento, Jaime, un desconocido profesor de universidad, pasó a convertirse en una figura pública. No solo había hecho público que era homosexual, también había opinado acerca de un tema espinoso como es el matrimonio igualitario. Muchos lo llamaron valiente y lo felicitaron. Él pensó que podía hacer más. Asistió por primera vez a una marcha gay, se convirtió en vocero del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y, a sus 37 años, asumió como concejal de la Municipalidad de Providencia, en Santiago de Chile, lo que lo convirtió en el primer político abiertamente gay de su país. En octubre estará en Bogotá en la semana de la diversidad sexual.

La sociedad chilena es muy conservadora y la Iglesia Católica tiene mucha influencia. ¿Es muy difícil ser homosexual en Chile?
Cada vez menos porque han comenzado a derrumbarse tabús en torno a la homosexualidad. La visibilidad ha sido el principal factor. Hay marchas y tenemos tremendos aliados en el mundo de la TV; los programas que ven los jóvenes tienen muchas temáticas gay. Los homosexuales hemos comenzado a instaurar la idea de que somos personas como cualquier otra, cuya única diferencia es que no somos sujetos de derecho, y eso ha permeado.

¿Qué lo llevó a dar el paso de la academia al activismo como vocero del Movilh?
Hoy en día soy exvocero, pero sigo vinculado al movimiento activista, solo que sin una organización que me cobije. En la vida académica puedes transformar las cabezas de tus estudiantes pero en un ámbito muy específico. En el mundo del activismo puedes instaurar discursos, y eso es interesante porque en un país como Chile no hay muchas voces que quieran salir a expresar públicamente que son homosexuales. Tener una voz pública en un país algo pusilánime y cobarde con respecto a las minorías y a la diversidad sexual marca la diferencia entre ser académico y lo que hago hoy.

El caso de Daniel Zamudio, el joven chileno que fue torturado y asesinado por ser homosexual, lo marcó personalmente. ¿Cómo esta situación influyó en su forma de hacer activismo?
Yo ingresé al activismo en noviembre del 2011 y un mes después estaba pasando esto. Lo que pasó con Daniel definió mi forma de hacer activismo, que tiene mucho que ver con un estilo muy de denuncia. Muchos me dicen que soy agresivo; otros que soy valiente. Pero es que cuando tienes a un hombre agonizando por más de 20 días, con cortes en forma de esvástica, eso genera mucha rabia e impotencia. Eso no se combate con poca fuerza. Ser activista requiere mucha energía y estar sometido al escrutinio público y a la crítica. Hay un espacio para la empatía, para la fortaleza, para la vehemencia, y otro para la confrontación.

¿Por qué el salto a la política? ¿No era suficiente con el activismo?
Tú puedes sacar 80.000 personas a la calle a marchar, pero finalmente quienes van a producir el cambio son los parlamentarios en el Congreso; o puedes cambiar la realidad local. La sola campaña fue un espacio de difusión de ideas. En una campaña puedes multiplicar tus esfuerzos discursivos y hacer que tengan mucho más impacto del que tendrían en un escenario no electoral.

¿Qué ha logrado como concejal?
Nuestro municipio fue el primero y único de Chile que ha sido capaz de cambiar el concepto de familia que operaba, por ejemplo, para la prestación de servicios municipales en los centros deportivos de Providencia. Hoy en día una pareja homosexual puede ir, declarar que son familia y acceder a un plan con beneficios. Tenemos también la oficina de diversidad sexual más fuerte de Chile y estamos realizando la mayor cantidad de acciones positivas para dar mayor visibilidad a la comunidad. Realizamos, por ejemplo, una semana completa contra la homofobia y la transfobia.

Usted fue víctima de abuso sexual cuando era chico. Hace unas semanas un concejal y su esposa lo ofendieron al decirle: “Eres maraco (la forma más peyorativa de decirle a un homosexual en Chile) porque fuiste violado cuando eras chico”. ¿Cómo tomar esas palabras?
Es un síntoma de que en Chile sigue estando presente la homofobia. Yo hice estas palabras públicas en Facebook y tuvieron una gran repercusión, con lo que pude constatar lo que finalmente pasó: los homofóbicos están en una posición minoritaria. Él está sometido al tribunal supremo de su partido, de donde podría ser expulsado por lo que me dijo. Ganar las batallas culturales es el primer paso para ganar las batallas en el Congreso.

¿Por qué insiste en que para acabar con la homofobia hay que mostrarse en público?
Creo que hay que cambiar el paisaje cultural, y este se cambia por la vía de la expresión de los afectos. En Chile se repite la frase: “A mí me caen bien los homosexuales porque nadie viene a criticar lo que hace una persona con otra en la cama”. Esto no se trata de cama; se trata de manifestar el afecto con el mismo respeto y la misma delicadeza que los heterosexuales lo hacen.

¿Qué papel juegan los padres y los educadores en la construcción de una sociedad más justa e igualitaria?
Creo que la familia tiene que ser el principal núcleo de apoyo. La sociedad no va a cambiar mientras no sean los padres y los educadores los que reproduzcan un nuevo estándar de valores. No tenemos todavía demasiados colegios públicos que estén interesados en visibilizar a aquellos que han sido invisibles históricamente. Tiene que haber un cambio en la educación y un proceso de sensibilización con los padres, que muchas veces no saben lidiar con esto y hacen que todo sea más difícil para sus hijos.

Su próximo libro (que está en proceso de creación) va a ser una guía práctica para ‘salir del clóset’. ¿Qué le puede aconsejar a quien esté pensando en hacerlo?

Hay que considerar si uno está en un ambiente cálido u hostil y ponderar las consecuencias. Pero que el freno no sea el miedo, sino la ponderación de las consecuencias. Hay personas que me cuentan que sus papás no tendrían problemas, pero que les da miedo. Me parece que es razonable, pero un poco atávico. Salir del clóset es un gesto de autodignificación, una forma de expresarle al otro que quiero vivir siendo quien soy y que no me voy a autolimitar porque hayan críticas.