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jueves, 15 de febrero de 2024

#hemeroteca #lgtbi #matrimonio | Grecia da un paso histórico con la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo

El Nacional / Grecia aprueba el matrimonio igualitario //

Grecia da un paso histórico con la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo

El Parlamento heleno ha aprobado una ley que legaliza el matrimonio y la adopción de niños para personas homosexuales, una votación a la que el partido del primer ministro ha acudido dividido y que convierte a Grecia en el primer país cristiano ortodoxo en dar este paso
Queralt Castillo Cerezuela | El Diario, 2024-02-15
https://www.eldiario.es/internacional/grecia-da-paso-historico-legalizacion-matrimonio-personas-sexo_1_10928206.html 

Tras un largo debate, el Parlamento heleno ha aprobado un proyecto de ley que legaliza el matrimonio entre las parejas del mismo sexo, un paso histórico que convierte a Grecia en el primer país cristiano ortodoxo del mundo en legalizar estos enlaces. El resultado ha sido: 176 votos a favor, 76 en contra, y 46 abstenciones.

La ley no solo contempla el matrimonio, sino que garantiza una serie de derechos en asuntos familiares para la comunidad LGTBI que hasta ahora no habían sido contemplados, como el reconocimiento como tutores legales a progenitores no biológicos del mismo sexo o la posibilidad de adoptar. Hasta ahora, las parejas homosexuales solo tenían derecho a contraer uniones civiles, consagrado en una ley presentada en 2015 por el entonces primer ministro, Alexis Tsipras.

En una de sus primeras intervenciones en el Parlamento, el primer ministro conservador, Kyriakos Mitsotakis, ha asegurado que esta nueva ley “pondrá fin a la desigualdad”, “hará visibles a muchas de las personas que tenemos alrededor” y “protegerá los derechos de los niños”. Mitstotakis –que se ha enfrentado a un gran revuelo en las filas de su partido, Nueva Democracia, por impulsar la medida– considera que el proyecto ha quedado estos días “empañado por mitos y exageraciones”. También ha hecho referencia a la necesidad de una “sociedad inclusiva” y la “modernización” de las instituciones del país.

Por su parte, Stefanos Kasselakis, el líder del principal partido de la oposición, el izquierdista Syriza, lleva días señalando que se trata de un proyecto de ley “imperfecto”, que, no obstante, supone un “gran paso adelante” para la sociedad helena. Kasselakis había advertido ya hace algunas semanas de que iba a imponer la disciplina de partido, algo que no sentó bien en parte de las filas progresistas. Este miércoles, lo volvió a repetir: “Habrá consecuencias para quien vote en contra o se abstenga”.

Un Parlamento dividido
Pocas sorpresas en Nueva Democracia, el partido que gobierna el país desde el año 2019 y que tan solo hace unos meses revalidó el mandato con mayoría absoluta. El ex primer ministro y una de las caras más visibles de la formación conservadora, Antonis Samaras, ha votado en contra, como llevaba días anunciando. La oposición de Samaras al proyecto de ley fue inmediata tras su publicación y durante una dura intervención parlamentaria ha asegurado que “es peligroso”, ya que puede “abolir la familia nuclear de padre y madre”. Otras figuras importantes del partido, como el ministro de Estado, Makis Voridis, habían anunciado su abstención.

A favor de la ley también han votado los partidos Rumbo a la libertad y Nueva Izquierda, escisión reciente de Syriza. En contra han votado los partidos de la ultraderecha: Niki, de ideología ultrarreligiosa y ultraconservadora; Espartanos, de ideología neonazi y Solución Griega, de corte ultranacionalista y religioso.

De hecho, desde el momento en que Mitsotakis anunció su voluntad de modificar la normativa, hace unas cuatro semanas, han tenido lugar algunas manifestaciones en contra de ley, organizadas por grupos religiosos ortodoxos afines a la derecha radical. El domingo pasado, unas 4.000 personas, según fuentes policiales, se reunieron en la plaza Syntagma de Atenas, frente al Parlamento heleno, para protestar contra la nueva ley, mientras que la poderosa e influyente Iglesia ortodoxa griega ha leído comunicados en contra del proyecto en las misas dominicales.

También ha votado en contra el Partido Comunista (KKE). En un comunicado anterior a las votaciones, los comunistas ya habían asegurado que la “primera razón básica” de su negativa “a ampliar el matrimonio civil a las parejas del mismo sexo, que establece el cuidado parental compartido, es la comercialización de la procreación y la maternidad”. “Una segunda razón, igualmente básica e interrelacionada, es que en la práctica, los artículos del proyecto de ley eluden el derecho social del niño a la relación de maternidad-paternidad como relación biosocial en evolución”, agregaron.

Décadas de reivindicación
Durante décadas, el matrimonio civil entre parejas del mismo sexo ha sido una de las reivindicaciones principales de la comunidad LGTBI en el país heleno. El matrimonio entre personas del mismo sexo, reconocido en 15 Estados miembros de la UE, continúa siendo motivo de cisma en la sociedad griega, donde persiste la influencia de la conservadora Iglesia ortodoxa.

“La sociedad griega tiene que hacer frente a dos temas distintos. Por un lado, el tema del matrimonio, y por el otro, el tema de las criaturas. Tengo la sensación de que el problema no es lo primero, sino lo segundo”, dice explicaba hace unos días el abogado Vassilis Sotiropoulos. “En este momento se producen dos tendencias: la de la gente que no tiene problema en aceptar el paquete completo de la ley que permitirá los matrimonios y el reconocimiento de los vínculos familiares con las criaturas, así como la adopción por parte de parejas del mismo sexo; y la de la gente que ve con buenos ojos que las parejas LGTBIQ+ se casen pero que no están de acuerdo con los aspectos referentes a las maternidades y las paternidades. Para esto segundo, aún hay una parte de la sociedad griega que no está preparada para el debate”.

Si bien garantiza los derechos parentales, la nueva ley no contempla que las parejas del mismo sexo puedan optar a los tratamientos de reproducción asistida y a la gestación subrogada, como sí ocurre con las parejas heterosexuales que no pueden concebir de manera biológica. Esta última ha sido una de las cuestiones más polémicas en el debate alrededor del proyecto de ley. 
 
Y TAMBIÉN...
Grecia aprueba el matrimonio homosexual a pesar de la oposición de la iglesia ortodoxa

Grecia es el país número 20 de Europa y el primero cristiano ortodoxo en permitir el matrimonio de parejas del mismo sexo
Alba Solé Ingla | El Nacional, 2024-02-16
https://www.elnacional.cat/es/internacional/grecia-aprueba-matrimonio-homosexual-oposicion-iglesia-ortodoxa_1160650_102.html

jueves, 25 de enero de 2024

#hemeroteca #lgtbi #matrimonio | Grecia, más cerca de legalizar el matrimonio entre parejas del mismo sexo

Orgullo LGTBI en Atenas, 2023-06-10 //

Grecia, más cerca de legalizar el matrimonio entre parejas del mismo sexo

La reforma, que ha sido una de las principales demandas de la comunidad LGBTQI+ en el país heleno, se debatirá en el Parlamento en las próximas semanas, entre la oposición frontal de la iglesia ortodoxa y las divisiones en los conservadores de Nueva Democracia, el partido en el Gobierno
Queralt Castillo Cerezuela | El Diario, 2024-01-25
https://www.eldiario.es/internacional/grecia-cerca-legalizar-matrimonio-parejas-sexo_1_10866547.html 

Grecia va camino de ser el primer país cristiano ortodoxo del mundo en legalizar el matrimonio igualitario. El Gobierno presentó este miércoles el borrador del proyecto de ley que se debatirá en el Parlamento en las próximas semanas. Desde 2015, en Grecia están permitidos los acuerdos de convivencia entre parejas del mismo sexo y se reconocen los vínculos familiares, pero no se proporcionan los mismos derechos y protecciones que los matrimonios, por lo que la aprobación de una nueva ley ha sido una de las principales reivindicaciones del colectivo LGBTQI+ en el país durante los últimos años.

“Se trata de un paso importante que busca la igualdad de todos los ciudadanos”, dijo el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis, en la reunión del Consejo de Ministros. Un paso, añadió, con el “que se busca la protección de los hijos que tienen progenitores del mismo sexo”.

Ante la fuerte oposición al proyecto de ley manifestada por la todopoderosa e influyente Iglesia Ortodoxa griega, el primer ministro griego reiteró la necesidad de convivencia entre la tradición y la evolución. “Respeto las posturas de la Iglesia, pero aquí estamos hablando sobre decisiones del Estado y no sobre creencias teológicas”, dijo Mitsotakis.

“La Iglesia en Grecia tiene poder, pero no la cantidad de poder que a veces vemos en los medios. Ellos [los sacerdotes] saben qué pueden hacer o qué no: conocen sus límites. Por supuesto, han dado su opinión, pero no creo que su influencia sea tan grande ahora en la población griega”, comenta Aikatherini Fundedaki, una de las abogadas que ha redactado el borrador de la nueva ley.

Hace unos días, desde la Iglesia Ortodoxa se planteó la posibilidad de un referéndum, propuesta que quedó descartada de manera inmediata por su carácter anticonstitucional, explica Fundedaki. En protesta, durante la misa del 4 de febrero se leerá un documento con la postura oficial y sus motivos en todas las iglesias del país.

Tormenta en Nueva Democracia
Desde el momento en que Mitsotakis anunció la propuesta de ley, hace ahora un par de semanas, ha habido un gran revuelo en las filas de su partido, Nueva Democracia. A sabiendas de que no todos en su grupo parlamentario están de acuerdo con la iniciativa, el primer ministro ya anunció que no impondría la disciplina de partido en el momento de la votación en el Parlamento. Sin embargo, habló de la “conciencia” y la “responsabilidad institucional” que deberían mostrar los miembros del gabinete. Se calcula que entre 60 y 70 diputados de Nueva Democracia, pertenecientes al ala más conservadora, podrían votar en contra del proyecto de ley o abstenerse; aún así, se descarta una escisión en el partido. Mitsotakis ha pedido a los miembros de su partido que si están en contra, no vayan a votar el día que se apruebe la ley.

Los principales partidos de la oposición, Syriza y Pasok, criticaron que no se imponga la disciplina de partido y aseguraron que demuestra el poco control que Mitsotakis tiene sobre su propio grupo parlamentario. “La votación se podría paralizar si la oposición solicita una votación nominativa. En ese caso, y si dentro de las filas del partido gobernante hay una oposición muy fuerte a la ley, se podría bloquear la propuesta. Por eso Mitsotakis ha animado a sus diputados a abstenerse en la votación si no están de acuerdo, porque si la mayoría de diputados vota que no, no podría sacar la ley adelante, pero esto es algo que nunca ha sucedido en Grecia”, explica el abogado Vassilis Sotiropoulos. A pesar de que la sección más conservadora del partido está en contra, es poco probable que la ley no salga adelante. Stefanos Kasselakis, el líder del principal partido de oposición, el izquierdista Syriza, ha señalado que su partido votará a favor de la ley, con lo que se espera que se alcance la mayoría.

Lina Papadopoulou, profesora en la Facultad de Derecho y otra de las abogadas que ha redactado el borrador de ley, augura un debate encendido en el Parlamento: “Creo que también habrá algunas objeciones por parte de Syriza, porque quiere ir un poco más lejos. Imagino que tanto Syriza como Pasok votarán a favor. En Nueva Democracia, esperamos que la mayoría de parlamentarios vote a favor y que los que están en desacuerdo se abstengan, como ha pedido el primer ministro. Por supuesto, los partidos de ultraderecha votarán en contra”.

Más derechos para progenitores del mismo sexo
La nueva ley contempla el reconocimiento como tutores legales a progenitores no biológicos del mismo sexo y “amplía los beneficios y privilegios a cónyuges y padres del mismo sexo”. Hasta el momento, en una pareja con personas del mismo sexo, solo uno de los progenitores puede ser reconocido como tutor legal de los hijos. “Por ejemplo, el progenitor no reconocido no puede recoger a la criatura de la escuela o estar con él o ella en el hospital. También hay problemas de herencia y problemas legales en caso de muerte: si el padre o la madre legal muere, el niño o niña puede ser enviado con parientes lejanos o incluso puede llegar a ser institucionalizado, en lugar de quedarse con el otro progenitor”, explica Kelly, miembro de Rainbow Families Greece, una ONG que trabaja por los derechos de las parejas LGBTQI+ y sus familias.

Una de las cuestiones más polémicas en el debate alrededor del proyecto de ley ha sido el tema de la gestación subrogada. En la actualidad, este sistema de reproducción es legal en Grecia previa autorización judicial para parejas heterosexuales siempre y cuando se demuestre que la pareja que desea tener un hijo no puede concebir de manera natural. Pero, como ya había anunciado hace unas semanas Mitsotakis, finalmente la nueva ley no contemplará la extensión de esta práctica a las parejas del mismo sexo.

jueves, 16 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #poblacionrefugiada | Grecia trasladará a hoteles y apartamentos a refugiados de las islas en riesgo por el coronavirus

Imagen: The Objective
Grecia trasladará a hoteles y apartamentos a refugiados de las islas en riesgo por el coronavirus.
Agencias | The Objective, 2020-04-16
https://theobjective.com/grecia-trasladara-a-hoteles-y-apartamentos-a-refugiados-de-las-islas-en-riesgo-por-el-coronavirus/

Grecia iniciará el domingo el traslado a su parte continental de miles de solicitantes de asilo ancianos o enfermos que viven en los campos superpoblados de las islas del Egeo, con el objetivo de proteger a estas personas del coronavirus, según ha anunciado este jueves el Ministerio de Migración.

Varias ONG llevan semanas denunciando la situación en la que viven las personas en los campos de refugiados griegos, en los que la falta de servicios de saneamiento y la escasa atención médica hacen realmente difícil evitar la propagación del coronavirus y ponen en riesgo a las personas que viven allí y que comparten espacios verdaderamente pequeños a diario.

Unos 100.000 solicitantes de asilo se encuentran actualmente bloqueados en Grecia desde que otros países europeos cerraron sus fronteras en 2016. Los más hacinados son los campamentos situados en las islas cercanas a Turquía, con más de 36.000 personas amontonadas en lugares diseñados para acoger a 6.100.

Desde el domingo, en una operación que durará unas dos semanas, 2.380 "personas vulnerables" serán evacuadas de estos campamentos a apartamentos, hoteles u otros refugios en el continente. Las personas afectadas incluyen 200 solicitantes de asilo mayores de 60 años, acompañados de sus familiares, así como un grupo de 1.730 personas que sufren enfermedades previas a la epidemia y también sus familiares, ha informado el Ministerio de Migración.

En los campamentos de las islas de Lesbos, Chios, Samos, Leros y Kos no se han registrado oficialmente casos de infección por el nuevo coronavirus. Sin embargo, se han denunciado varios casos en dos campamentos situados en el continente.

miércoles, 15 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #poblacionrefugiada | Llegan a Luxemburgo doce refugiados menores de campos griegos

Imagen: Noticias de Gipuzkoa
Llegan a Luxemburgo doce refugiados menores de campos griegos.
Noticias de Gipuzkoa, 2020-04-15
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/union-europea/2020/04/16/llegan-luxemburgo-doce-refugiados-menores/1024944.html

En medio de las dificultades de movilidad derivadas de la pandemia, una docena de refugiados menores procedentes de los saturados campos del mar Egeo vieron ayer finalizado su calvario personal y por fin pudieron abandonar Grecia rumbo a Luxemburgo. Es el primer grupo del conjunto de 1.600 menores que el Gobierno griego quiere reubicar en otros países de Europa. En total hay en Grecia alrededor de 6.000 migrantes no acompañados menores de edad, la mitad de los cuales vive o malvive fuera del control del Estado.

domingo, 21 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #poblacionrefugiada | La doble discriminación de las personas refugiadas LGBTI

Imagen: Público / Hassan y Atheer
La doble discriminación de las personas refugiadas LGBTI.
Con las fronteras griegas cerradas, la población solicitante de asilo y refugiada se concentra en el país heleno. El colectivo LGBTI, además de sufrir las consecuencias de huir de su país, se enfrenta a una doble discriminación por su condición sexual y/o de género.
Marta Saiz | Público, 2019-07-21
https://www.publico.es/internacional/refugiadas-lgbti-doble-discriminacion-personas-refugiadas-lgbti.html

Hassan pasea junto a sus mascotas Lulu y Rudi por las transitadas calles de Atenas, las mismas que el pasado 7 de julio vivieron la victoria del líder conservador, Kyriakos Mitsotakis, del partido Nueva Democracia. El joven no pasa desapercibido, pues su forma de vestir, hablar y actuar, parecen no ser del agrado del resto de viandantes. "¿Me están mirando a mí porque soy gay o porque soy refugiado?", se pregunta Hassan, aunque hace ya un tiempo que intenta no pensar en ello.

Hace cinco años Hassan escapó de Siria en busca de su libertad, para definirse y encontrar sus derechos. "Mi familia pensó que huía por la guerra. En parte, era cierto, pero no fue la razón principal". Según la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA), federación mundial que lucha por la igualdad de los derechos humanos para las personas LGBTI desde 1978, en el año 2019, todavía existen 70 países que criminalizan o penalizan a las personas por su orientación sexual o de género. De hecho, los "castigos" van desde un año de prisión, hasta 10 años, cadena perpetua y la pena de muerte efectiva en, al menos, seis países.

El sirio se fue a Turquía con la esperanza de poder trabajar allí, pero encontró que, a pesar de que la ley no sancione el hecho de ser homosexual, sí que observó cómo las personas homosexuales turcas eran perseguidas por el Gobierno. "¡Imagínate si además eres refugiado!" Así que emprendió su viaje en un bote hacia la isla griega de Geos. "Puse todas mis energías en que iba a llegar. Quería vivir una vida fuera de la violencia, del maltrato y de todo lo peligroso".

Y llegó. Pero una vez en el campo de Geos no se sintió seguro: "miradas extrañas, agresiones verbales y amenazas", afirma Hassan que al contar su caso, fue trasladado a un hotel a las afueras, donde se alojaban más personas refugiadas del colectivo LGBTI. Allí estuvo cinco meses, hasta que fue transferido a Atenas, a uno de los apartamentos que la organización griega Solidarity Now pone a disposición de las personas de la comunidad LGBTI, a través del Proyecto Safe Refugee que en sus dos años y medio de duración ya tiene 16 pisos repartidos entre Antenas y Salónica, la segunda ciudad más grande del país. "Son personas que viven diariamente discriminación, amenazas y violencia física y verbal; por ello, necesitan poder expresarse libremente junto a personas que viven esta misma doble discriminación", destaca Margarita Kontomichali, coordinadora del proyecto.

Pero no solo el tema de la vivienda es imprescindible, sino también el apoyo psicosocial, sanitario, formativo y de entendimiento de su situación legal. "Vimos que había una brecha muy importante en el sistema y que faltaba una conexión entre los trabajadores humanitarios y la comunidad LGBTI", matiza Kontomichali. Y así es como nació el proyecto Bridging Rainbow, de la mano de la organización española Fundació Acsar, de manera que el colectivo LGBTI, no solo tenga los conocimientos necesarios para entender su situación como solicitantes de asilo, sino fortalecer la colaboración entre todas las partes interesadas que apoyan a la comunidad y así "actuar como aceleradores del cambio social".

La vida en Europa
Pero los problemas de Hassan no acabaron al poner un pie en Europa. Fue atacado en dos ocasiones, una de ellas acabó en el hospital. Y estas agresiones vienen por parte de personas de todas las nacionalidades, las europeas no están exentas. "A veces me encerraba en la habitación durante tres días, no quería salir, pero luego pensaba: ¿qué esperanza tengo en estas cuatro paredes?"

El joven comparte habitación con su pareja, el iraquí Atheer, quien también tuvo que abandonar su país debido a la persecución que sufría por ser homosexual. En los apenas 20 metros cuadrados, donde también corretean Lulu y Rudi, habla sobre la desesperanza que siente al mirar por el balcón, rodeado de edificios viejos y casi derruidos, a la espera de sus papeles. Los recortes de pósteres y fotografías hacen más acogedor el cuarto, cuyo sofá hace las veces de cama. En Siria, vivía en Latakia, una ciudad costera frente a Chipre. "Añoro ver el mar todos los días, pero quiero quedarme en Atenas, en esta ciudad encuentro cercanía a mi país, culturalmente es una mezcla entre Oriente y Occidente. Además, aquí he formado mi pequeña familia, con Lulu y Rudi, quienes han traído la alegría y el amor de nuevo a mi vida".

Hassan no puede volver a casa, huyó por la guerra y porque su familia no entendía su condición sexual. Suspendió los exámenes de acceso a la facultad por la presión familiar cuando descubrieron que era gay, pero consiguió entrar a la universidad y estudiar dos años de administración y dirección de empresas, aunque de nuevo la presión, esta vez por la guerra y lo que representaba el Estado Islámico para el colectivo LGBTI, lo obligó a abandonar su país. Ahora, a sus 24 años, lo que realmente quiere hacer en la vida es bailar y participar en espectáculos de entretenimiento. "Me encanta actuar vestido de mujer, me siento libre y completamente feliz por poder expresar quien soy, le guste a quien le guste".

Imagen: Público / Elliot
"No somos números, tenemos historias y hemos pasado por muchas cosas"
Elliot tienen 33 años. Está sentado en la Plaza Victoria de Atenas, un lugar muy concurrido por la población refugiada y solicitante de asilo, pero también por los pocos turistas que salen del centro histórico para alojarse en los alrededores del barrio de Omonia, que ofrece una postal lejos de la magnitud de la gran Acrópolis: hombres y mujeres pinchándose heroína, prostitución y decenas de personas viviendo en la calle, todo a plena luz del día, sin escondites. En una ciudad que sobrepasa su población a su capacidad de alojamiento. En un país con las fronteras cerradas y que también vive su propia crisis económica.

El sirio, cuyo nombre ficticio lo adoptó de un voluntario español, emprendió su recorrido hace tres años, cuando decidió que había tres razones por las que debía huir: la familia, la guerra y la comunidad. "Mi familia es muy religiosa y no aceptaba que fuera homosexual". Cuando comenzó la guerra, Elliot cuenta que las autoridades interceptaron los teléfonos de la población y que contactaron con él porque vieron fotos en las que se veía claramente su condición sexual. "Me amenazaron con que si no me divertía sexualmente con ellos, perseguirían a mi familia. A la segunda vez, decidí que era la definitiva". Además, una bomba derribó la empresa para la que trabajaba como ingeniero electrónico, así que las opciones para quedarse en Damasco se redujeron cada vez más.

Elliot comenzó su viaje en Líbano, donde trabajó durante unos meses, hasta que su familia lo encontró y entonces tuvo que huir hacia Turquía. Una vez allí, llegó a Esmirna (İzmir) y se embarcó con 14 adultos y 20 niños, en un bote cuyo precio ondeó los 600 dólares. Llegó a las islas griegas e intentó cruzar hacia Macedonia –ahora, Macedonia del Norte-, pero las fronteras estaban cerradas. Tras cinco días en un campo donde "había miles de personas", comenzó su proceso para ser reubicado en un país europeo. Tres meses después, en Salónica, le dijeron que su solicitud había sido aceptada en Rumanía, pero él la rechazó, puesto que suponía ir a un país donde no se respeta plenamente al colectivo LGBTI, además de ser uno de los pocos países de la Unión Europea que todavía no reconoce los enlaces civiles entre personas del mismo sexo.

Finalmente, Elliot tuvo que pedir la residencia en Grecia, ya que al rechazar la solicitud a Rumanía, no le quedaba otra opción. "Yo solo quiero sentirme libre, vivir de manera sencilla, nada más". Tras un año de espera, consiguió los papeles como residente, aunque todavía le falta uno sobre su estado de salud para poder entrar al mundo laboral. "Sobrevivo con 150 euros que me dan al mes. Necesito un trabajo, pero no puedo optar todavía a ello, así que comparto gastos con mi pareja. Pero no quiero vivir de él. Ni quiero acabar trabajando en el mercado negro". El joven dice que ante la situación de precariedad que viven las personas refugiadas, muchas de ellas, especialmente del colectivo LGBTI acaban trabajando en la prostitución. "No quiero abrir esa puerta, aunque es verdad que no soy lo suficientemente sexy como para atraer a muchos clientes", ríe irónicamente "¡Qué le vamos a hacer!"

Al igual que Hassan, Elliot también ha vivido situaciones de discriminación y agresiones en la calle. "A veces siento que me vuelvo a enfrentar a lo mismo de lo que hui". Pero sabe que no puede volver, ya no solo por la estigmatización y la persecución que sufriría por su condición sexual, sino porque la guerra todavía no ha terminado. "Los medios hablan de que Damasco es una ciudad segura, pero no es así. Alrededor de la ciudad siguen enfrentándose las facciones, pero quienes sufren las consecuencias es la población que vive en el centro, donde llegan las bombas perdidas. A mi madre se le incrustó una pequeña pieza de una bomba en su cuerpo, al estar envenenada, murió en unas horas. Y a mi hermana pequeña le ocurrió algo parecido, le rozó un fragmento de una bomba, se le hinchó el brazo y falleció a los pocos días".

Cuando preguntan a Elliot porque decidió venir a Europa, su respuesta es muy clara: "Solo quiero tener una vida básica, muy simple, no quiero ser rico. Puedo comer patatas y pan. Puedo vivir bajo un árbol, no tengo problema. Pero me quiero sentir seguro haga lo que haga, que nadie me cuestione ni me agreda por quien soy".

Y estos testimonios son solo una pequeña parte de la compleja problemática que viven las personas refugiadas LGBTI, porque no solo proceden de Siria, sino de otros países como Camerún, Afganistán, Pakistán, Ghana, Túnez o Irak. Ni solo son hombres homosexuales, aunque Kontomichali afirma que de la cifra registrada un 95% sí lo son y que las mujeres, ya sea por miedo o por mayor invisibilización, no expresan su condición. Además, dentro del colectivo, quienes más sufren las consecuencias de esta doble discriminación son las transexuales. Por lo tanto, además de tener que huir de países en guerra o donde son perseguidas por su condición sexual y de género, se enfrentan a esa doble criminalización, a esa doble situación en la que como dice Hassan: "es completamente normal levantarse un día y no sonreír".

viernes, 7 de junio de 2019

#hemeroteca #gais #testimonios | El drama de ser gay, negro y refugiado

Imagen: El Periódico / Jean Claude
El drama de ser gay, negro y refugiado.
Esta es la historia de Jean Claude, un congoleño de 23 años que fue expulsado por su familia por ser homosexual, y encarcelado y violado por la policía de su país. Ahora malvive en Samos.
Adrià Rocha Cutiller | El Periódico, 2019-06-07
https://www.elperiodico.com/es/mas-periodico/20190607/el-drama-de-ser-gay-negro-y-refugiado-7489304

Habían recorrido los primeros 50 metros de mar cuando el traficante dejó el mando de la lancha y, después de desearles buena suerte a todos, saltó al mar para volver nadando a Turquía. Le entregó las riendas del motor a un camerunés que aseguró que él había pilotado antes, pero Jean Claude sabía que no era cierto, porque le conocía: su compañero manejaba motos; ni idea de conducir una lancha de goma hinchable. Nunca antes lo había hecho.

A Jean Claude, un refugiado llegado de la República Democrática del Congo, los traficantes le colocaron al lado del piloto camerunés, y le dieron la responsabilidad de guiar el barco y a su conductor hacia esas luces que refulgían al fondo. Eso de ahí, le dijeron los traficantes, es Grecia. Si iban recto llegarían.

«Yo les enviaba nuestra localización por Whatsapp y ellos me iban diciendo: ‘Vais bien. Id un poco hacia la derecha. No vayáis por ahí, que el agua en esa zona está más movida’. Me dijeron que sabría que habíamos cruzado al otro lado de la frontera cuando perdiese la señal del teléfono. Pero que no dijese nada a los demás, porque todo el mundo empezaría a gritar y celebrar y podríamos acabar volcando», explica Jean Claude ahora, seis meses después de que eso ocurriese: consiguió cruzar a finales de noviembre del año pasado.

La persecución
Pero, las cosas acabaron complicándose: en un momento, el migrante congoleño se giró y vio, a sus espaldas, un barco de la guardia costera turca que les perseguía. Pensó que todo había terminado: que esa noche la pasaría en un calabozo en Turquía.

Habló con los traficantes, que le recomendaron que le pidiese al conductor –que celebraba su bautismo marítimo– acelerar todo lo que la lancha y sus escasos conocimientos le permitiesen. Lo hizo. Las olas lanzaban el vehículo hacia todos lados. Los tripulantes volaban encima. La luz a lo lejos cada vez refulgía menos. Acabaron cruzando la frontera: su teléfono perdió la señal y el barco que les perseguía paró. Habían llegado a Grecia. Era cerca de la una de la madrugada.

«Entonces vino un barco de la policía griega a rescatarnos. Cuando nos cogieron, todos pensábamos que habíamos llegado al paraíso. Sentí que estaba en un sueño. Estaba soñando. Pero al llegar vimos el campo de refugiados de Samos y cómo vivía la gente allí», explica ahora Jean Claude, y asegura que notó, ya desde el principio, que no eran ni serían nunca bienvenidos. «Recuerdo que en la primera noche uno de los hombres de nuestra lancha pidió algo de agua a un policía griego. Estábamos destrozados tras el viaje. El policía le contestó: ‘No hay. ¿Quieres agua? Vete ahí a buscarla. Ahí la tienes’», cuenta el joven que le espetó el guardia mientras le señalaba el mar. «Esa fue la forma de recibirnos».

Echado de casa
Jean Claude, en realidad, no se llama Jean Claude. Él mismo, dudando, reconociendo que le gusta la sonoridad del nombre, lo ha elegido: tiene miedo de que se le reconozca. De sufrir las consecuencias de hablar demasiado. No sería algo nuevo: ya le ha ocurrido.

Tiene 23 años y hace dos que salió del armario ante su familia. No es muy buena idea en el Congo: su padre le dijo que era una bruja y que su presencia allí solo traería maleficios y malos espíritus. Le desheredó y le expulsó de casa.

Es algo muy común en el país africano. «Ser gay significa estar excluido de la sociedad –dijo, en una entrevista hace unos meses, el periodista y activista gay congoleño Patou Izai, que lleva adelante una radio en la capital del país, Kinshasha—. Esto significa que muy pocos LGBTI se abren respecto a su sexualidad. Tienen demasiado a perder».

Orientación estigmatizada
Aunque el matrimonio entre personas del mismo sexo, en la República Democrática del Congo, es ilegal, las relaciones entre ellas sí están permitidas: la homosexualidad no está penada por ley. Pero eso no significa que no esté estigmatizada. A los homosexuales se los excluye del mercado de trabajo y muchos acaban viéndose obligados a ejercer la prostitución, actividad en la que, por supuesto, no reciben ningún tipo de seguridad ni protección social por parte del Estado: muchos acaban siendo procesados y encausados por violar las leyes de moral pública.

Huir de África
Jean Claude, después de ser expulsado de casa, se fue a vivir con algunos amigos, también homosexuales. Decidieron armar algunas protestas, hablar de sus problemas, intentar llegar a la gente: que los demás les entendiesen. Les salió mal. «La policía nos detuvo y nos llevó a un campo militar. Éramos unos 20. Nos pegaban a diario. Nos cogían uno por uno y nos daban una paliza y nos violaban con palos. Nos decían que éramos animales. Que no merecíamos vivir. Algunos, después de llevárselos, nunca volvieron», explica el joven congoleño. Las palabras, mientras habla, quedan suspendidas en el aire por unos segundos cada una. Jean Claude corta las frases a medias, no las finaliza, añade sonidos ininteligibles, resopla constantemente. Estuvo allí encerrado un mes entero, en junio del 2018: en esos días, dentro de esos barrotes, entre paliza y paliza, perdió a su novio.

Tan pronto como pudo salir de la cárcel, Jean Claude se hizo con un pasaporte falso, un visado de estudiante y un billete de avión para Estambul, donde conocía a otros congoleños de su comunidad que también habían huido de la persecución contra el colectivo LGBTI y que prometieron acogerle. Estuvo allí tres meses: «Recuerdo que llegué en agosto y encontré trabajo en una fábrica de falsificaciones de ropa y bolsos de marca. Cobraba 200 euros al mes trabajando de ocho de la mañana a ocho de la noche. Era horrible. Nos maltrataban. Nos pagaban una miseria para luego vender los productos que elaborábamos por 100 euros en París o Roma».

En manos de traficantes
El pasado noviembre decidió que no podía más: hizo una llamada y, luego, la historia que ya conocemos: la playa, la lancha de goma, el mar desbocado de madrugada, el conductor camerunés inexperto, las luces en el horizonte negro, la señal de teléfono. Grecia.

Pero antes tuvo que pasar por las manos de los traficantes, los que, explica, compinchados con la policía turca, les robaron todo a todos y forzaron a las mujeres jóvenes y bonitas a dormir con ellos a cambio de abaratarles el trayecto. «Lo vi con mis propios ojos, porque hablo inglés. Los traficantes me usaban como traductor», explica Jean Claude.

Ahora, desde su llegada, el congoleño vive en una tienda de campaña en el infame campo de refugiados de Samos, donde se hacinan 3.000 personas sin apenas agua, comida ni instalaciones sanitarias. Y Jean Claude se tendrá que pasar dos años más encerrado allí, esperando a que Grecia tramite su petición de asilo. Tiene su entrevista programada para el 26 de abril del 2021. «Vivo en una tienda con otros dos compañeros gais, y en el campo todo el mundo nos insulta y se ríe de nosotros. Nos dicen que somos demonios. Y la policía griega, cuando vamos a denunciarlo, pasa de nosotros. Samos es una cárcel. Si hubiese sabido que tendría que malvivir así, me habría quedado en Turquía».

«Si encontrase un trabajo me quedaría en Grecia –asegura–. No busco problemas ni nunca he hecho nada para ser tratado así. Estoy cansado… Ser gay en África es un problema. Ser gay en Turquía es un problema. Ser gay en Grecia es un problema. No sé…».

lunes, 3 de diciembre de 2018

#hemeroteca #extremaderecha | Lecciones griegas: así se libraron del partido de extrema derecha en la isla de Creta

Imagen: El Diario / Concentración de Amanecer Dorado en 2013
Lecciones griegas: así se libraron del partido de extrema derecha en la isla de Creta.
Profesores y activistas explican cómo expulsaron de la isla al partido xenófobo Amanecer Dorado. Creta se ha convertido en la primera gran región de Grecia sin presencia de la formación ultranacionalista.
Jessica Bateman | El Diario, 2018-12-03
https://www.eldiario.es/theguardian/Lecciones-griegas-libraron-partido-Creta_0_842366514.html

La colada cuelga de los balcones de un modesto bloque de apartamentos en la calle Irodotou, en Heraclión, la capital de Creta. Fuera, los niños montan en bici y los mayores juegan a las cartas en una cafetería. Pero antes de mayo de este año, este edificio era diferente. Un cartel rezaba: "Amanecer Dorado, región de Heraclión". El partido griego ultranacionalista y de extrema derecha utilizaba esta calle como su sede local.

Fueron los profesores locales los que primero se dieron cuenta de su influencia. "Dos de mis estudiantes de 13 años tenían problemas familiares", recuerda Maria Oikonomaki, de 50 años. "Amanecer Dorado se acercó a ellos en cafeterías y en el gimnasio, presentándose ante ellos como familia y protectores. Les llevaban a tomar café y les daban clase de historia griega".

Entonces vino la violencia, incluido el apuñalamiento de dos trabajadores paquistaníes. "Pensé: Dios mío, ¿qué está pasando en este barrio?", recuerda Oikonomaki. A pesar de los ataques, Amanecer Dorado podría haber mantenido su posición en Heraclión –o haber echado raíces– si los residentes de la ciudad no hubiesen decidido defenderse.

Amanecer Dorado se formó en 1980 y se mantuvo como un partido marginal hasta la devastadora crisis financiera que empezó en 2009. Mientras la confianza en los principales partidos se debilitaba, la narrativa de Amanecer Dorado evocando el pasado de Grecia como una gran nación arruinada por la inmigración tocó la fibra sensible de algunos votantes desilusionados. Además de convertirse en el tercer mayor partido en el Parlamento de Grecia, también estableció un ala paramilitar callejera que atacaba regularmente a inmigrantes y opositores políticos.

"Como Amanecer Dorado es un movimiento de base, el apoyo local es fundamental para su éxito", sostiene Daphne Halikiopoulou, profesora asociada en la Universidad de Reading y experta en Amanecer Dorado. "Actuaba en zonas donde sabía que podía construir una buena presencia y expandió significativamente su organización", añadió.

La zona que eligió en la capital fue el suburbio oriental de Nea Alikarnassos. Un barrio obrero con una larga historia de inmigración desde Asia Menor y Europa del Este. Muchos de sus residentes estaban empleados en la construcción y perdieron su trabajo durante la crisis. Amanecer Dorado abrió aquí discretamente su oficina en 2011.

Inicialmente, el movimiento antifascista de Creta puso en marcha el contraataque. "Nuestra filosofía es no permitir a la extrema derecha ocupar el espacio público", señala Konstantinos (no es su nombre real), un militante antifascista de unos 20 años. "En países cálidos como Grecia, el espacio público es donde la clase obrera pasa su vida. Dondequiera que haya fascistas, también tienes que hacer sentir tu presencia.

Así que cuando se enteraron de la nueva oficina, Konstantinos y otros activistas organizaron una asamblea vecinal. "Existía un consenso general en que la gente no quería a Amanecer Dorado en la zona, pero no vino una cantidad de personas suficiente en apoyo a la asamblea", afirma. "Nos dimos cuenta de que no podíamos tener una presencia continua en la zona. Intentamos mantenerles fichados, pero no podíamos hacer mucho más", añade.

En septiembre de 2012, todo cambió. En un crimen que impactó a todo el país, el destacado rapero antifascista Pavlos Fyssas fue asesinado bajo las órdenes de Amanecer Dorado. Estallaron grandes protestas y 69 miembros del partido, incluido su líder, Nikolaos Michaloliakos, y 18 diputados, fueron detenidos y acusados de dirigir una organización criminal. Su juicio sigue abierto.

Tomar las calles y hablar con la gente sobre fascismo
"Antes de esto, la gente no tenía esa actitud de miedo hacia Amanecer Dorado, simplemente creían que había que educarles", explica Haris Zafiropoulos, un activista de 27 años de Izquierda Nueva Actual, una coalición de grupos de izquierdas.

Activistas como Zafiropoulos iniciaron una nueva estrategia: salir a la calle y participar en conversaciones cara a cara sobre el fascismo y por qué hay que combatirlo. "Todos los fines de semana íbamos al barrio y hablábamos con gente", señala Zafiropoulos. "Creta sufrió mucho de los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Pueblos enteros fueron incendiados. Intentamos recordar a la gente lo que ha pasado antes y lo que está pasando ahora", añade.

Mientras tanto, profesores en toda la isla se movilizaron para abordar la radicalización que estaba teniendo lugar en las escuelas. "La forma en que se movían los fascistas dentro de la comunidad de estudiantes era muy inteligente y a escondidas, al principio no nos dimos cuenta de lo que estaba ocurriendo", sostiene Fotis Bichakis, fundador de la Liga de Profesores Antifascistas de Creta. "Era fácil manipular a jóvenes estudiantes que se sentían frustrados".

Los profesores trabajaron juntos para preparar clases en las que se enseñase historia de una forma menos nacionalista y se explicasen y enfrentasen las ideologías fascistas. La primavera siguiente, 56 escuelas colaboraron en un festival antifascista.

"Celebramos la cultura de todos los grupos migrantes de la isla, compartiendo su música, tradiciones y las historias de cómo llegaron a Grecia", señala Bichakis, del que se ha convertido en un festival anual. "Adoptamos la filosofía de unir a toda la gente posible –padres, profesores y estudiantes. Intentamos hacer entender a Amanecer Dorado que sus ideas no tienen lugar en nuestra región. Y así fue como ganamos".

Los profesores optaron por no ver a los estudiantes ya captados por el partido como causas perdidas. "Siempre tuvimos fe en que podrían volver a los ideales democráticos", afirma Bichakis. "A medida que vieron a más de sus compañeros uniéndose al antifascismo, empezaron a cuestionarse si habían sido engañados", añade.

Oikonomaki cree que la estrategia frenó la radicalización de sus alumnos. "Teníamos estudiantes de Albania, Rumanía y Bulgaria", cuenta. "Yo les decía que Amanecer Dorado defiende que el resto de la gente es inferior a los griegos. ¿De verdad pensáis eso de vuestro amigo John del que os sentáis al lado todos los días?", les preguntaba.

Activistas militantes también tomaron la polémica decisión de enfrentarse violentamente al grupo. En abril de 2018, Konstantinos y en torno a otros 70 antifascistas organizaron un ataque nocturno contra la oficina de Heraclión. "Destrozamos todo lo que había de valor –los suelos, los techos, el aire acondicionado", asegura. "Creemos que eso fue para ellos la gota que colmó el vaso". De hecho, Amanecer Dorado hizo las maletas y se marchó dos semanas después.

No todo el mundo de la comunidad está de acuerdo con la violencia. "Es importante que no parezcamos dos lados de la misma moneda", cuenta Zafiropoulos.

Konstantinos, sin embargo, no está arrepentido. "¡Funcionó!", dice. "Puede que no seamos capaces de evitar que los miembros de Amanecer Dorado se conviertan en estrellas en los medios, pero podemos impedirles echar raíces en la sociedad griega. Creta es la primera gran región de Grecia en no tener presencia de Amanecer Dorado... Les hemos impedido tener un espacio para reproducirse", añade.

En el resto de Grecia, la extrema derecha parece estar en auge de nuevo. La disputa del país con Macedonia por su nombre ha llevado a un aumento del nacionalismo y se han producido ataques violentos contra políticos y solicitantes de asilo. Halikiopoulou cree que el activismo antifascista como el utilizado en Creta puede funcionar "a nivel local". "Pero la oposición no se puede ni debe confinar a la izquierda antifascista. Necesitamos algo a un nivel más organizado y popular", añade.

Oikonomaki tiene miedo de decir que la batalla ha terminado. "Podemos comunicar fácilmente qué era Amanecer Dorado y por qué era malo", señala. "Pero la crisis no ha acabado y la gente sigue queriendo culpar a alguien. El fascismo escondido es casi más peligroso".

miércoles, 17 de octubre de 2018

#hemeroteca #inmemoriam | Zackie Oh de Atenas

Imagen: Google Imágenes / Zak Kostopoulos
Zackie Oh de Atenas.
Zak era gay; era una 'drag queen'. Fue asesinado a patadas en pleno día sin que nadie lo evitara.
Paul B. Preciado | Ara, 2018-10-17
https://www.ara.cat/es/opinion/paul-b-preciado-zackie-oh-atenas_0_2108189383.html

Youtube es una tumba sin losa en la que algunos de nuestros amigos viven y mueren delante de nuestros ojos. Si te acercas a la tumba digital de Zak Kostopoulos podrás verle todavía vivo en 2013 haciendo una campaña de lucha contra el SIDA: Zak explica qué significa sobrevivir con VIH durante años en un país en el que el sistema sanitario público ha cortado todas sus ayudas a los enfermos. La voz de Zak en inglés es tan suave que acaricia las heridas de los que le escuchan. “Tendrás que luchar contra el estigma”, dice Zak, “pero no te dejes vencer, no hay nada de lo que tengas que avergonzarte... Encontrarás gente que te apoye y te quiera por lo que eres. Vives con VIH, pero sigues siendo la misma persona: eres un ser humano... Ama, eso es todo”. En esa época, Zak era el presidente de ΟΛΚΕ (Homosexual and Lesbian Community of Greece) y colaborador voluntario de Athens Checkpoint, el centro para la prevención del SIDA y de apoyo a las personas seropositivas de la ciudad. Si te asomas a la tumba digital de Zak, puedes verle en 2014, transformándose en Zackie Oh, su 'alter-ego' 'drag queen' para actuar en el bar trans Koukles. Zackie, vestida de leopardo, con una melena corta color caoba y ojos maquillados de azul explica: “Atenas es duro si eres como yo.”

En el video 'Noches de Drag Queens en Atenas', Zak explica que siempre se ha sentido más seguro en los barrios de Atenas en los que hay migrantes y refugiados que en los que sólo hay “padres de familia griegos”. Explica cómo ha sido atacado varias veces por hombres griegos, nunca por migrantes. “Cuando te expresas públicamente sobre la homosexualidad o sobre el SIDA, cuando andas por la calle en 'drag' o con maquillaje,” dice, “las cosas se ponen peligrosas. He sufrido varios ataques homófobos, insultos, pero también violencia física”. Mientras habla acaricia a su perro, de vez en cuando él le lame las mejillas. Detrás de ellos, junto a unos zapatos rosas de tacón alto y unas pelucas, una cebra de plástico duerme apoyada en una caja que dice “Hate Nazis”. “Hasta ahora, siempre he tenido suerte,” dice Zak, “me han dado algunas patadas, pero nada más. He tenido suerte sobre todo porque corro rápido, y porque grito mucho cuando tengo miedo”.

El 21 de Septiembre de 2018, Zak no tuvo suerte, no pudo correr tan rápido. Gritó, pero nadie hizo nada para ayudarle: fue asesinado a patadas en pleno día, delante de varias de personas que filmaban y miraban desde sus ventanas sin que nadie interviniera para evitarlo.

Las primeras noticias que aparecieron en los medios de comunicación griegos dijeron que Zak era un yonqui que había muerto cuando intentaba atracar una joyería armado de un cuchillo. Se dijo de él que era un apestado de SIDA. Un maricón. Los medios de comunicación de derechas se alegraron de que hubiera “un drogadicto menos, un sidoso menos en las calles de Atenas”. Pero luego aparecieron las grabaciones anónimas de los que fueron sus tres últimos minutos de vida.

Los dos primeros vídeos que aparecieron muestran a dos hombres que impiden que Zak salga de la joyería, le golpean, le pisan la cabeza. Cuando por fin consigue salir escapando de los golpes, ocho policías le asaltan, le pegan con porras, le aplastan el pecho hasta asfixiarle y le esposan. El equipo médico que le atendió cuando la policía le llevó al hospital Evangelismos simplemente preguntó: ¿Por qué esposaron a un hombre muerto? Un tercer video filmado por una de las cámaras de vigilancia de una de las joyerías cercanas salió finalmente a la luz algunos días después: en él es posible ver a dos hombres insultando y agrediendo a Zak antes de que éste entre en la joyería.

Mientras se prueba un vestido de luto, Zackie Oh cuenta su historia 'drag': “Zackie era una mujer de la alta sociedad que estaba casada con un hombre rico”, explica, “pero un día lo perdió todo, su dinero, su marido, cayó en el alcohol, tocó fondo, pero se levantó de nuevo, como una puta. Me gustaría abrir un local, un lugar sin identidad, no para un grupo determinado. Hay bares gais, hay bares lésbicos, bares para migrantes. Me gustaría que fuera un lugar donde todo el mundo pudiera sentirse bien. Mi sociedad ideal en miniatura. Puesto que no puedo cambiar esta sociedad, al menos existiría un lugar que se parece a mi mundo ideal".

Zak fue brutalmente asesinado por dos hombres, uno de ellos perteneciente a un grupo de extrema derecha, y por un grupo de ocho policías armados delante de decenas de cámaras de seguridad. ¿A quién protegen los dispositivos de seguridad? En nuestras democracias neoliberales nacionalistas, la policía es el brazo armado del necropatriarcado. No hay seguridad, sino acoso racista, sexista y homófobo. La policía come carne de 'drag queen'. La extrema derecha se corre sobre el cadáver de un seropositivo.

Zak era gay. Zak era una 'drag queen'. Zak era eso y todo lo demás. Zak era seropositivo. A veces, Zak tomaba 'speed' y MDMA. Zak era un activista. Zak era una de nosotras. Gestionemos nuestra rabia, movilicémonos ahora que todavía es posible. Levantémonos como putas en nombre de Zackie. Ilegalicemos los partidos de extrema derecha. Despatriarcalicemos la policía. Descolonicemos la ley.

La voz suave de Zackie vuelve a salir de su tumba: “Creo que la gente que ataca a otra gente, los fascistas, disfrutan viendo cómo te asustas”. Zak entra en su baño, se quita la camiseta, se depila las axilas y las cejas y se prepara para ser para siempre Santa Zackie Oh de Atenas.