viernes, 31 de marzo de 2017

#libros #masculinidad #feminismo | Masculinidades y feminismo

Masculinidades y feminismo / Jokin Azpiazu Carballo.
Barcelona : Virus, 2017 [03].
138 p.
ISBN 9788492559787

/ ES / ENS / RE / Open Access
/ Estereotipos / Feminismo / Género / Hombres / Identidades / Masculinidad / Movimientos sociales
TEXTO COMPLETO | Virus
http://www.viruseditorial.net/paginas/pdf.php?pdf=masculinidades-y-feminismo.pdf

“Vengo a decir que partimos de una base un tanto ambigua y peligrosa. Un momento del desarrollo histórico en el norte global en el que es más posible hacer una crítica a la modernidad, a la humanidad, incluso al humanismo, que hacer una crítica mordaz y abierta al hombre, a la hombría, a la masculinidad. Probablemente porque sigue siendo más fácil y posible la crítica general y difusa que la crítica concreta sobre sujetos y acciones concretas, aún seguimos preguntándonos por qué los grandes nombres —casi todos hombres— del pensamiento crítico, la filosofía, la política, el arte, la literatura o cualquier otro espacio han dejado a un lado y han obviado la cuestión del género. Si exceptuamos a las pensadoras de la crítica feminista y a los pocos pensadores que han considerado seriamente el pensamiento feminista, nos encontraremos con que, más allá de algunas menciones de pasada, los principales referentes del pensamiento y las grandes ideas adolecen de una generalizada ceguera de género. Puede ser que el género, como otras formas de organización social desigual, sea una de esas cosas que siguen muy pegadas al cuerpo y que habitualmente provocan dolor casi con solo pensarlas. Dolor que puede afrontarse como una responsabilidad o que se puede calmar y hacer invisible de maneras diversas.”

Los debates en torno a la masculinidad y la creación de ­grupos de hombres, han carecido hasta ahora de una revisión crítica sobre su verdadero alcance transformador. En ­'Masculinidades y feminismo', se cuestiona la noción, a priori positiva, de nuevas masculinidades. Por lo general, estas se componen de adultos heterosexuales, de clase media blanca y con núcleos familiares heteronormativos que, a menudo, excluye a las masculinidades homosexuales, afeminadas, trans*, menores o adolescentes, migrantes, personas mayores o mujeres masculinas.

En la práctica, nos encontramos ante grupos autoreferenciales que enfatizan cada vez más la propia identidad masculina, en lugar de ahondar en las relaciones de poder o el diálogo con el feminismo. Esto muestra cómo el hombre sigue viéndose y mirándose como principio y fin, superhéroe en el campo de la lucha por la igualdad. Asimismo, la ficción entre nueva y vieja masculinidad, sustituye a la comprensión del desarrollo histórico de la dominación patriarcal por una difusa división generacional.

La supuesta e insuficiente asunción de roles en campos como la paternidad o las tareas domésticas, oculta la profunda desigualdad de género existente en lo social, y el hecho de que los hombres seguimos monopolizando los espacios de socialización, sin renunciar a nuestros privilegios en el trabajo, los movimientos sociales, etc. La pregunta es si se puede acabar con la desigualdad sin acabar también con la masculinidad y, por lo tanto, si esta debe reformarse, transformarse o abolirse.

#libros #violencia | La huella de la violencia en parejas del mismo sexo

La huella de la violencia en parejas del mismo sexo / Carlos G. García.
Bilbao : Gomylex, 2017 [03].
205 p.
ISBN 9788415176770 / 22 €

/ ES / ENS
/ España / LGTBIfobia / Parejas / Relaciones de pareja / Testimonios / Violencia intragénero

La violencia intragénero es negada sistemáticamente en nuestro país. Se piensa que como los integrantes de las relaciones de pareja son dos hombres o dos mujeres no puede darse una relación violenta similar a la que se construye entre un hombre y una mujer. Se cree que no es un asunto de género. Sin embargo, la poca evidencia de la que disponemos (ya que no existen aún estudios en España que nos puedan indicar la prevalencia, la frecuencia y la intensidad de esta violencia) nos muestra todo lo contrario: que la violencia en parejas del mismo sexo existe y que, aun más, ésta es muy similar a la violencia que se produce en las relaciones heterosexuales. Independientemente de los roles de género, hay un rol de dominación y otro de sumisión, una asimetría que se cobra vidas y que se podría evitar interponiendo y desplegando los medios legales, educativos y sociales necesarios para ello.

La identidad de cada individuo se construye a partir de tres pilares fundamentales que, sin embargo, se desconocen o se confunden con facilidad: el sexo, el género y la orientación sexual. A partir de ellos elaboramos nuestra relación con el mundo, con otras personas y con nosotras/os mismas/os.

La violencia de género es, además de violencia contra la mujer, violencia contra todo lo considerado femenino en esta sociedad. Por tanto, no sólo hemos de hablar de machismo, sino también de homofobia, de lesbofobia, de bifobia, de transfobia, de interfobia. Todos ellos son fenómenos íntimamente relacionados bajo el mismo paraguas. El heteropatriarcado vigila atentamente y señala, promueve y justifi ca tanto las agresiones estructurales como aquellas que se producen en el seno de las relaciones inter e intrapersonales.

#libros #memoria | La mala fama

La mala fama / Germán Pose.
Córdoba : Ed. Berenice, 2017 [03-31].
235 p.
ISBN 9788416750269 / 19,95 €

/ ES / ENS
/ Crónicas / Historia – Siglo XX / La Movida / Madrid / Memoria colectiva / Testimonios

‘La Mala Fama’ es un viaje en el que los personajes que desfilan derraman en carne viva la pasión, gloria, fracaso, dolor y el delirio que se cruzó en sus vidas en aquellos años ochenta que marcaron el despegue de una supuesta modernidad de España. Es un relato turbulento en el que el autor cede la primera persona a los protagonistas de aquella época, como Tesa Arranz (la musa de la Movida y corista de Los Zombies), Jorge Ilegal, Johnny Cifuentes, May Paredes, Carlos García-Alix, Fernando Estrella, el sacerdote «vallecano» Enrique de Castro, Antonio Bartrina, Domingo J. Casas… Algunas de las figuras que se retratan en el libro no han estado en el primer foco de la noticia, pero todos han sido testigos directos de una historia repleta de luces y sombras, nombres y renombres, que algunos se encargaron de mitificar, quizá sin mala intención pero sí con excesiva ligereza. Tener 20 años en los ochenta fue gloria bendita, pero también un regalo envenenado que a muchos les reventó en mitad del viaje. Al final, se trata de un relato generacional y necesario de aquellos que sobrevivieron a ese período que recibió el nombre de La Movida, irrepetible y fugaz y al que tantas veces se ha invocado sin cargar la suerte como es debido.

#hemeroteca #mujeres #trabajo | Taquilleras del Metro de Madrid: una profesión solo para mujeres solteras

Imagen: La Cabeza Llena
Taquilleras del Metro de Madrid: una profesión solo para mujeres solteras.
La Cabeza Llena, 2017-03-31
http://lacabezallena.com/historia/taquillera-soltera-lucha-por-su-billete/

A finales de los años 10, muy pocas mujeres trabajaban en España. El Metro de Madrid fue, junto con Telefónica, una de las primeras grandes empresas en emplear a mujeres. Si en la compañía de telecomunicaciones estaban destinadas a telefonistas, en Metro se les asignaron puestos en oficinas o expidiendo billetes en taquilla. El empleo de mujeres debió ser tan llamativo en la época que la empresa anunciaba en su primer comunicado que confiaba en que “el público de Madrid, por su cultura (…) tratará con su proverbial cortesía al personal femenino de la Empresa”.

Eso sí, estas empleadas tenían que reunir un requisito fundamental: ser solteras. Desde su fundación en 1919, Metro de Madrid estableció una regla por la cual las taquilleras que contrajeran matrimonio debían pasar a excedencia forzosa. Metro consideraba que «los deberes que impone el atender a un hogar y sus hijos, son para la mujer incompatibles con los que el desempeño del cargo que el Metropolitano exige». debido a «la rigidez del servicio, que exige una constancia y una puntualidad perfectas».

Y no se trataba solo de velar por la carga de trabajo de las mujeres. A pesar de la ‘proverbial cortesía’ que de puertas afuera se destacaba de los madrileños, en un comunicado interno la empresa consideraba que sería negativo para ellas «el trato directo con las masas enormes de público, cuya cultura en ocasiones deja desgraciadamente bastante que desear», además de advertir su «temor a que pudieran fomentarse así las relaciones ilícitas».

Eso sí, tras la reclamación de una taquillera despedida por casarse en 1930, el Consejo adoptó una medida para compensarlas: cualquier taquillera que tuviera que dejar su trabajo por casarse recibiría una compensación de 250 pesetas si llevaba más de un año en la empresa, y de 500 si llevaba más de cinco años. Además, permitía que los puestos sin trato con el público, como oficinistas y telefonistas, sí estuvieran desempeñados por mujeres casadas. Eso sí, en todo caso las mujeres solo podían trabajar durante el día: a partir de las 22 horas, todos los turnos eran desempeñados por hombres.

Y aunque parezca una norma de principios de siglo, lo cierto es que las mujeres casadas tuvieron prohibido el trabajo como taquilleras en Metro de Madrid hasta 1984. Ese año el Tribunal Constitucional dictó una sentencia en la que se declaraban este tipo de excedencias forzosas como ilegales, a raíz de la lucha de un grupo de 60 trabajadoras a las que les había sucedido lo mismo en Telefónica. Ese año, 30 mujeres casadas que se habían visto obligadas a irse de la empresa pudieron recuperar su trabajo como taquilleras.

También ese mismo 1984 una mujer pudo acceder a un puesto que estaba reservado solo para hombres: el de conductora de Metro. Fátima Ramírez, de 26 años, fue la primera mujer que condujo un tren bajo las calles de Madrid desde el final de la guerra civil, durante la cual algunos de los empleos estuvieron desempeñados por mujeres por la ausencia de hombres, destinados al frente.

Fuente: Libro “Noventa años de historia”, de Aurora Moya; y “Medio siglo al servicio de la ciudad”, de Marino Gómez-Santos.

#hemeroteca #trabajosexual | La prostitución no es una elección "natural"

Imagen: El Diario
La prostitución no es una elección "natural".
Aunque se estigmatice socialmente a la prostituida, se considera la prostitución una necesidad a la que los hombres tienen derecho por razón de su propia naturaleza sexual.
Luisa Posada Kubissa - Doctora en Filosofía y profesora en la Universidad | El Diario, 2017-03-31
http://www.eldiario.es/tribunaabierta/prostitucion-eleccion-natural_6_628247192.html

La prostitución se enmarca y se juzga tradicionalmente en relación con la moral sexual. El argumento más relevante contra esta institución consiste en señalar que generalmente no es algo libremente elegido, sino que su ejercicio se debe a la precariedad y la necesidad, así como a la falta de recursos económicos y sociales. Y esto es un argumento contra toda explotación sexual, dejando ahora de lado las cifras contundentes de la trata con tales fines. Sin embargo, la equiparación de la prostitución a cualquier otro trabajo, como por ejemplo se hizo en Alemania en 2001, alimenta la idea de la prostitución como elección libre que debe ser reconocida por un Estado de derecho. Esta situación amplía las fronteras del negocio económico y traslada el mensaje a niños y adolescentes varones de que están legitimados para comprar mujeres si necesitan cubrir sus necesidades sexuales.

Pero más allá de los puros intereses comerciales del mercado neoliberal, hay criterios morales, éticos y políticos que se han de poner en juego al hablar de la prostitución. Porque no estamos hablando de que los varones se limiten a satisfacer sus necesidades, sino de que lo hacen a costa del bienestar de las mujeres y de la compra de su sexualidad. Este hecho mismo convierte la relación prostitucional en un ejercicio de poder y de dominación, por la que una persona tiene que ponerse al servicio de otra pasando por encima de sus propios deseos o necesidades. Con ello la persona prostituida pierde el sentido de su propia sexualidad y de la decisión autónoma sobre la misma.

Frente a las pretensiones de la ética liberal de que con la prostitución "elegida" estamos ante un caso de libre consenso de las partes, cabe oponer que estamos ante la vulneración del principio de no-instrumentalización, esto es, de no convertir a la persona en medio para un fin, en el sentido kantiano. Con la prostitución se institucionaliza la vulneración de tal derecho. Con lo que nos encontramos en el terreno de la protección o desprotección de los derechos humanos. Y la legalización de la prostitución nos hace retroceder a estadios anteriores a la defensa de tales derechos.

Las vinculaciones entre prostitución y capitalismo neoliberal tiene raíces ya en la segunda mitad del siglo XIX europeo, cuando la industrialización obligó en particular a las mujeres de la clase trabajadora al trabajo con horarios extenuantes, sobre todo fabril, con sueldos miserables y con la sobrecarga del trabajo doméstico añadida. Muchas mujeres encontraron en esas circunstancias en la prostitución la única alternativa para conseguir un sueldo digno. De modo que cabe decir que la expansión del capitalismo fue de la mano del aumento de la actividad prostitucional, con lo que su carácter "natural" queda totalmente en entredicho y se pone en evidencia que se trata de un fenómeno sometido a condiciones históricas.

El carácter radicalmente histórico y no natural de la prostitución se evidencia cuando nos planteamos cómo se ha desarrollado a lo largo de los tiempos. La supuesta naturalidad y universalidad de la prostitución queda ya de entrada cuestionada si pensamos en que ésta no se daba por ejemplo en pueblos indígenas, como los de la Polinesia. También sabemos que en el antiguo Egipcio no se dio esta institución. Y mujeres como Mesalina han pasado a la historia de Roma como prostituidas probablemente por no someterse al código patriarcal diseñado para la mujer. Pero más allá de un recuento de datos que contradicen esa supuesta universalidad de la prostitución, lo cierto es que esta alcanzó su mayor extensión al final de la Segunda Gran Guerra.

En los años 90 algunos países, como Holanda o Alemania, desarrollaron entramados legislativos que de hecho legalizaban la prostitución. Pero ello no ha redundado ni en la disminución de esta práctica de explotación sexual, ni en la mejora de las condiciones de vida de las mujeres prostituidas: en todo caso, ha contribuido a acrecentar los beneficios de la industria del sexo. Frente a estas experiencias, países como Suecia y Noruega se han orientado a políticas de erradicación de la prostitución, principalmente sancionando a los supuestos "clientes". Las experiencias en estos países hacen pensar que la abolición de la prostitución no es un horizonte imposible y vienen a refrendar el carácter histórico, construido y patriarcal de esta institución, que nada tiene pues de "natural".

En la lucha por la erradicación de la prostitución como institución, Andrea Dworkin ha puesto de manifiesto que la prostitución como institución es el enemigo de las mujeres, puesto que representaba la cara más brutal del sistema patriarcal. Y, en consecuencia, hace un llamamiento a que el movimiento feminista debe comprometerse en su abolición. Frente a esta reclamación está, como es sabido, la posición de quienes defienden la legalización de la prostitución y su asimilación a un trabajo como cualquier otro.

Ambos extremos tienen en común que juegan dentro de los parámetros de un binarismo sexual, que da por supuesta la heteronormatividad sexual. Esta heteronormatividad prescribe cómo debe ser el deseo sexual, en tanto heterosexual, y excluye cualquier forma de sexualidad que no se inscriba en este marco. La prostitución también es abordada desde la perspectiva única, estereotipada y naturalizada de la sexualidad complementaria entre los sexos. Tal perspectiva asume que los varones son sexualmente promiscuos y fogosos, en tanto que las mujeres son pasivas y receptivas.

Esta construcción de la heterosexualidad redunda en relación con la prostitución en que el hombre que actúa como cliente es sexualmente activo y necesitado de manera irrefrenable de satisfacción sexual, en tanto que la mujer prostituida vendría a ser algo así como el receptáculo pasivo, por decirlo en términos aristotélicos referidos a la sexualidad femenina. Por tanto, aunque se estigmatice socialmente a la prostituida, se considera la prostitución una necesidad a la que los hombres tienen derecho por razón de su propia naturaleza sexual.

El negocio de la prostitución se basa en la reproducción de la normatividad heterosexual, antes que suponer una desestabilización de la misma. La prostituida tiene que cubrir las demandas del prostituidor y, a menudo, no sólo en cuanto a sus deseos sexuales, sino también en cuanto a las necesidades de este de hablar sobre sus problemas laborales o familiares. De manera que la prostituida debe entregar no sólo su sexualidad, sino también su emocionalidad. Por tanto, la prostituida tiene que poner en escena aquello que el prostituidor quiere comprar, y que implica varios ámbitos de su persona, además del sexual.

La experiencia abolicionista del gobierno sueco desde 1999 ha abierto una vía que han querido seguir países como Corea del Norte, Noruega, Finlandia, Islandia, Sudáfrica y recientemente Francia. Este modelo propone no sancionar a las prostituidas, a las que antes bien se les oferta formación y salidas laborales y terapéuticas, sino al cliente, desde una nueva comprensión de la masculinidad que no parte de las supuestas necesidades sexuales de los varones como legitimación de sus prácticas de explotación sexual. Este modelo entiende que la prostitución es violencia contra las mujeres y que va en contra de todas las legislaciones y las políticas de igualdad. La evaluación de esta política sueca realizada en el 2008 vino a refrendar, entre otras cosas, que con la misma habían disminuido las cifras de la trata de mujeres con fines de explotación sexual.

#hemeroteca #transfobia | La odisea de ser inmigrante LGBT en Italia

Imagen: Público / Orgullo Gay en Milán, 2016
La odisea de ser inmigrante LGBT en Italia.
Casos recientes como el de Adriana, una mujer transexual recluida en un CIE masculino han puesto en evidencia que el país no está preparado para gestionar las particularidades de la inmigración LGBT.
Lorena Pacho Pedroche | Público, 2017-03-31
http://www.publico.es/sociedad/lgtb-odisea-inmigrante-lgbt-italia.html

Llegar a Italia como inmigrante irregular es tortuoso. Quien además es gay, lesbiana, bisexual o transexual se enfrenta a una espiral de discriminación y un doble muro en ocasiones imposible de remontar. Adriana es una inmigrante brasileña de 34 años que lleva 17 en el país. Una vez superado el choque inicial de la llegada y después de haber conseguido un trabajo y construido una vida en el país de destino, se ha enfrentado a una nueva adversidad ligada a su identidad de género: es transexual y ha perdido su último empleo y con él su permiso de residencia, por lo que para mantener su vida aquí, solo le queda solicitar asilo político. En su región natal, dada su condición, correría peligro. Acaba de salir de un CIE de Brindisi, en el sur, en el que ha estado recluida durante más de un mes en la sección masculina. Pero ella es una mujer, aunque su documento de identidad no lo recoja así.

Cuando ya no podía más, inició una huelga de hambre y tuvo que pasar 10 días en ese trance para que las autoridades escucharan su petición y la sacaran de allí. Todavía no se ha resuelto su petición de asilo, pero le han concedido un permiso temporal para que pueda esperar en libertad. Ahora que su lucha ha dado sus primeros frutos, quiere seguir peleando por que nadie más vuelva a pasar por lo mismo que ha pasado ella. Poco antes de salir, Adriana contó su historia a Público desde el centro.

Allí dentro tenía que compartir cuarto con otros 8 hombres de diferentes nacionalidades. Aunque cuenta que sus compañeros de “celda” siempre fueron respetuosos con ella, no olvida lo que ha vivido allí. “Estaba aterrada y buscaba las cámaras de seguridad para dormir debajo de ellas”, tampoco a lo que se ha enfrentado: “muchos internos me han amenazado diciéndome que iban a matarme o rajarme o espetándome cosas tan hirientes como que Hitler debería haber limpiado también toda Sudamérica”.

Llegó aquí “con el sueño de conocer Europa” y ahora toda su familia está en Italia: su madre, su hermana y sus sobrinos, esperando angustiados a que se remedie su coyuntura, toda su vida está en Nápoles y ella quiere quedarse. “Amo Italia, sus costumbres y su modo de vida, quiero vivir aquí hasta el final de mis días”, cuenta a este diario. “Hasta ahora no había denunciado mi situación por miedo; tampoco quería perjudicar a nadie porque muchos de los que me han amenazado también son personas que tienen una familia detrás, he intentado ser comprensiva todo lo posible, pero llega un punto en el que no es posible mantener la calma”.

Porpora Marcasciano es la presidenta del Movimiento de Identidad Transexual, MIT, que está ayudando a Adriana en su odisea. “La violencia se ha convertido en algo tan difuso que las víctimas no la denuncian porque la dan por descontada, están acostumbradas a ella y una persona ya de por sí frágil como un transexual, dentro de un CIE queda completamente anulada”, explica a Público.

Adriana ahora se siente fuerte y no le tiembla la voz para pedir una segunda oportunidad en Italia: “he pagado mis impuestos durante los más de 10 años que he estado trabajando aquí y ahora que no encuentro un contrato de trabajo, es desolador que no se me trate de forma humana”.

A pesar de lo particular de su tesitura, el caso de Adriana no es único y desde el MIT denuncian que existen muchas más personas en circunstancias similares que no han tenido la oportunidad de dar a conocer su lance.

“Son condiciones de las que hay que avergonzarse. Un atropello a los derechos humanos”, clama Marcasciano mientras pide que se solucionen las cuestiones de todas las personas que están obligadas a permanecer en estructuras que no son idóneas conforme a su condición. En Italia no hay centros para atender las necesidades específicas de cualquier persona del colectivo LGBT. “Pueden verse como un capricho, pero no lo son, sin ellos se crea un doble problema: el más grave es para quien sufre la violencia y otras vicisitudes, pero también afecta a quien gestiona los centros, porque no saben cómo comportarse ni dónde colocar a la persona”, aclara Porpora.

La controversia surge cuando el documento de identificación dice una cosa y el propio cuerpo otra. En Italia tampoco existe una ley que permita ligar el nombre a la propia identidad, sino que , a diferencia de España, es necesario pasar por una operación de reasignación de sexo para poder modificar los datos del carné y muchos transexuales no pueden o no quieren someterse a la operación por diversos motivos. “Lo que tienes cuando naces es lo que permanece en los documentos”, sentencia Porpora, que también explica que esta situación es idéntica en cárceles, hospitales y otros centros de acogida donde existen secciones diferenciadas para hombres y mujeres.

Los lugares de acogida actuales tampoco cuentan con los medios necesarios para cubrir las necesidades básicas de los transexuales. Adriana empezó en Italia su “camino para ser mujer”, como ella lo llama, una terapia hormonal con la que debe medicarse a diario, pero en el CIE no ha podido hacerlo porque no le ofrecían la posibilidad de adquirir las pastillas ni de tener el seguimiento de un endocrino que pudiera controlar su tratamiento, aunque llevaba tiempo pidiéndolo. Eso le ha supuesto que sus rasgos genéticos masculinos comiencen a aflorar y entre otras cosas, le haya empezado a crecer la barba. “Me da vergüenza, es extraño, no deja que te sientas como tú eres, es como si algo en tu cuerpo estuviera mutando, como si no me reconociera”, relata a este diario, en el único momento de la conversación en el que la voz le sale entrecortada.

Fuera de los centros de reclusión o acogida, la posición de los transexuales en Italia también es grave. Según un informe del ‘Trans Murder Monitoring Project’, de la organización europea ‘Transgender Europe’, TGEU, publicado a finales de 2016, Italia es el país de Europa donde más transexuales fueron asesinadas en los últimos 8 años: 30 en conjunto, mientras en España fueron 8 los crímenes en el mismo periodo y 5 en Francia. Del estudio se desprende también otro dato preopcupante: del total de víctimas, el 70% eran inmigrantes.

Este año, el Gobierno italiano espera una cifra récord de llegada de inmigrantes: calcula en torno a 250.000, 70.000 más que el año pasado. Individuar entre la masa qué casos están en riesgo de sufrir violencia y extrema exclusión por su orientación sexual o identidad de género es una tarea ardua. No hay estadísticas ni datos oficiales al respecto. Son personas que huyen de una discriminación extrema y es difícil que descubran abiertamente su condición. “Es necesario desarrollar iniciativas de protección porque la demanda existe y es cada vez más alta. Las autoridades necesitan tomar conciencia de esta cuestión y no se puede pretender resolver de forma superficial sino en profundidad”, se lamenta Porpora.

“Las instituciones deberían tambien prestar atencion a lo que hacemos desde los colectivos”, alega la presidenta del MIT para justificar la labor que hacen allí donde el Estado no llega.

Desde el MIT y en colaboración con otras asociaciones tenían prevista la apertura inminente de una casa de acogida para inmigrantes del colectivo LGBT en Bolonia, al norte del país, que iba a ser la primera en Italia, siguiendo el ejemplo de Berlín. Se trataba de un proyecto reconocido y aprobado por el Ministerio del Interior, pero una investigación del programa de Mediaset ‘Le Iene’ denunció que, al parecer, en un local de una de las asociaciones se ejercía la prostitución y como consecuencia, la Oficina Antidiscriminaciones Raciales, UNAR, ha bloqueado todos los fondos y proyectos del resto de asociaciones. Por el momento hay tres personas inmigrantes transexuales que estaban destinadas a ese punto de acogida reinstaladas en otros centros y otras tres: una jordana y dos sirias que esperaban llegar a Bolonia a través de los llamados ‘pasillos humanitarios’ bloqueadas en un campo de refugiados en el Líbano.

En la asociación ‘Arci Gay’ ayudan a italianos e inmigrantes homosexuales que necesitan asistencia legal y orientación y realizan labores de mediación cultural. “La verdadera situación de emergencia es para los inmigrantes homosexuales que llegan en barcazas y no encuentran en este país la acogida necesaria y el tratamiento justo al que tienen derecho”, expone a este medio el presidente de esta sociedad, Flavio Romani.

La postura con la que Italia mira hacia esta realidad está marcada “por el aire político y cultural que respiramos, con una presencia invasiva del Vaticano y de las derechas más populistas y con 30 años a la espalda de políticas con mensajes homófobos, racistas y transfóbicos”, según Porpora. “Italia no es la sacristía del Vaticano, debería ser un país laico; la iglesia tiene posiciones muy intransigentes respecto a nosotros”, sentencia.

Para el presidente de Arci Gay, el catolicismo es un factor a tener en cuenta, pero sobre todo es “la coartada de una clase política que no ha sabido afrontar sus responsabilidades”. “Italia no creo que sea mucho más católica que España y allí disfrutan de una ley de matrimonio homosexual desde hace 12 años”, zanja.

Un germen hacia la apertura en este respecto, aunque tibio, llegó a mediados del año pasado, con la ley de uniones civiles homosexuales, aunque no permite el matrimonio entre personas del mismo sexo ni que uno de los miembros de la pareja adopte a los hijos biológicos de su cónyuge. Italia ha empezado a legislar sobre esta materia décadas después que el resto de países vecinos europeos.

Romani aclara que es un paso importante, y “se está avanzando en la dirección apropiada pero aún queda camino por recorrer”. En cambio, para Mario Adinolfi, un tradicional combatiente contra esta ley y defensor de la familia “natural basada en el matrimonio”, como explica a Público, la reciente norma “conducirá a prácticas que consideramos violentas y criminales como el útero de alquiler y acabará por legitimizar la compraventa de niños”.

El ‘Popolo della Famiglia’ de Adinolfi y otras entidades similares organizan el ‘Family Day’, una jornada de grandes manifestaciones, que tradicionalmente cuentan con la presencia de numerosos políticos y parlamentarios, en defensa de los valores tradicionales católicos de la familia y contra el aumento de derechos para las familias homosexuales.

A esto se suma la desprotección a la que se enfrentan las personas LGBT ante los abusos, ya que no hay una ley que castigue la homofobia ni la transfobia y la incitación al odio por motivos de orientación sexual no está prohibida en Italia. Para Romani, estos ejemplos son “anacronismos políticos que no deberían existir”.

A este respecto, se avecinan días de polémica en Italia, ya que el controvertido autobús tránsfobo circulará próximamente por las ciudades italianas, después de haber seguido con interés el caso español, según ha confirmado a Público el responsable de ‘CityzenGo Italia’, Filippo Savarese, para “demostrar que quien piensa que existe una naturaleza en las cosas y hombre es hombre y mujer es mujer está duramente atacado”.

#hemeroteca #bebesrobados | Alemania estrena un documental sobre la mafia de los bebés robados en el franquismo

Imagen: El Diario / Fotograma del documental sobre los bebés robados
Alemania estrena un documental sobre la mafia de los bebés robados en el franquismo.
Inga Bremer dirige ‘La herencia de Franco: los bebés robados en España’. Plasma la historia de dos afectadas, su lucha por encontrar a sus familias y por una reparación legal, mientras la Iglesia y los responsables políticos ignoran a las víctimas.
Carmela Negrete | El Diario, 2017-03-31
http://www.eldiario.es/cultura/cine/bebes_robados-Alemania-documental_0_627488140.html

"Es uno de los mayores escándalos de la historia moderna europea: durante la dictadura de Franco incontables bebés de los adversarios políticos fueron adoptados por la fuerza". Así de claro y directo se anuncia el documental producido por Soilfilms en cooperación con la televisión pública de Baviera (Bayerischer Rundfunk) y el canal franco-alemán ARTE.

El viernes 7 de abril se estrena en los cines alemanes, con el título 'La herencia de Franco: los bebés robados en España' ('Francos Erbe - Spaniens geraubte Kinder', en alemán). "Lo que comenzó como una acción de limpieza política se convirtió en un lucrativo negocio", afirma la sinopsis de la película.

La directora alemana Inga Bremer recoge los testimonios de dos afectadas por la mafia robabebés que actuó hasta bien entrados los 90. Bebés que las asociaciones de afectados calculan en más de 300.000, que habrían sido secuestrados, apartados de sus padres al nacer, a quienes aseguraban que había muerto para venderlos a continuación.

"Los maquinadores fueron médicos, monjas, curas, trabajadores sociales y notarios". La descripción del documental ofrece la oportunidad de apreciar cómo se ven desde fuera, desde Alemania en este caso, una serie de violaciones de los derechos humanos más básicos, que en el centro mismo de la sociedad española parecen en ocasiones no tener la importancia debida, casi comparables a otros vestigios de la dictadura sobre los que hay que pasar página sin plantearse mayores preguntas.

La película introduce un tema casi desconocido para la sociedad alemana a través de dos protagonistas que narran su calvario y con las que el espectador puede llegar a sentirse identificado con facilidad.

Clara Alfonsa tuvo una hija con 14 años. Le dijeron que estaba muerta y, 27 años después, se reencuentra con ella. Alicia, por su parte, busca a sus padres biológicos después de descubrir, tras el fallecimiento del que creía su padre, que él y su madre adoptiva habían pagado una buena suma por comprarla. El tercer protagonista es el abogado Enrique Vila Torres, que se ha especializado en filiaciones familiares después de que a los 23 años descubriese que él también era adoptado. Hasta hoy, sigue buscando a sus padres.

"Todos los que trabajaban en el hospital sabían lo que allí pasaba", explica una antigua enfermera de una clínica que relata a cara tapada cómo se llevaban a cabo los robos. Su imagen, sentada a contraluz frente a una ventana, es la que aparece en el cartel y uno de los momentos de mayor tensión del documental.

"Fue muy complicado realizar esa entrevista", explica a El Diario la directora Inga Bremer, sobre esta conversación, el momento en el que la película recuerda más a un documental de investigación sobre un tema que sigue estando de máxima actualidad.

Lo que el documental no cuenta
Habría sido un reto indagar en las historias de algunos de los secuestrados que fueron vendidos en el exterior, ya que el espectador alemán no llega a saber que se dio el caso. "Pero ello habría excedido nuestro proyecto", explica Bremer, "eran demasiadas historias y no habría podido hacerles honor como hubiese querido".

También, en especial para el público de Alemania, habría sido de gran interés contar los comienzos de dicha práctica, que hunde sus raíces en la eugenesia teutona, con el médico franquista Vallejo Nájera como máximo exponente de la idea del "gen rojo" que hay que extirpar.

"Podría haber utilizado mucho material de archivo, de Franco y Hitler, contando todas las implicaciones políticas, pero entonces habría hecho otra película", explica la directora. "Me he querido concentrar en el destino personal de dos mujeres, en mostrar cómo una madre que ha encontrado a su hija y una hija que busca a sus padres biológicos se enfrentan a esa situación, y lo que esa búsqueda provoca en ellas".

En la película no aparece la Iglesia, que, tal como denuncian las asociaciones de víctimas, se niega a abrir archivos necesarios para las investigaciones. Inga Bremer asegura que trató por todos los medios de que declarasen, pero se dio de frente contra un muro. "Noté muy rápido que es un tema que está muy reciente y que es casi tabú en la sociedad". Tampoco se apunta a responsables concretos algunos, ni siquiera se habla del famoso juicio en el que se comenzó a juzgar a la monja Sor María Valbuena, que no llegó a ser juzgada porque falleció antes. Ni se habla del auto del juez Garzón y de cómo éste fue apartado de sus funciones.

"Los alemanes no conocen a casi ningún político español, por eso hemos tratado simplemente de dejarlo abierto, y de mostrar, que de alguna forma, son las mismas personas las que siguen mandando y podrían tener relaciones con la mafia del robo de bebés", explica Bremer cuando le preguntamos por qué no habla con periodistas especializados como por ejemplo María José [Esteso] Poves, que hizo una serie de reportajes de investigación, que luego publicó en un libro y que apuntaba directamente a varios políticos del Partido Popular con relación familiar en la trama.

La película llega ahora a los cines alemanes y podrá verse en televisión después en el canal francoalemán ARTE y a finales de año en la televisión pública alemana BR. Vale la pena pararse a verla porque muestra dos historias concretas de una forma muy delicada. Incluso para el espectador español resultaría interesante el visionado, ya que algunas de las víctimas en España han pasado de plató de televisión en plató y se les ha dado un tratamiento amarillista, pero esta obra devuelve a los afectados una parte de su dignidad robada. 

Y TAMBIÉN…
"La madre biológica entraba por un lado y la adoptiva salía con un bebé por otro".
El robo de niños para darlos en adopción continuó hasta los años ‘80 en el Estado español. Algo que comenzó con una motivación política se convirtió en un negocio movido por curas, monjas y médicos. Algunos de ellos, aún viven.
Diagonal, 2009-10-15
https://www.diagonalperiodico.net/saberes-global/la-madre-biologica-entraba-por-lado-y-la-adoptiva-salia-con-bebe-por-otro.html

#hemeroteca #fundamentalismos | El obispo Reig Pla vuelve a la carga y cita como grandes males el "amor libre", la realidad virtual o la "pornificación"

Imagen: El Diario / Ignacio Arsuaga y Juan Antonio Reig Pla
El obispo Reig Pla vuelve a la carga y cita como grandes males el "amor libre", la realidad virtual o la "pornificación".
Anticoncepción, técnicas de reproducción asistida o el "poliamor" son algunos de los males de la "gran epidemia" que describe el prelado de Alcalá en una pastoral. "Nos dirigimos hacia una dictadura confesional (...) actualmente en la fase de ideología de género que podría evolucionar hacia el siguiente nivel: el transhumanismo". En su opinión, los cristianos "sufrimos a minorías dominantes que pretenden imponer su visión".
Jesús Bastante | El Diario, 2017-03-31

http://www.eldiario.es/sociedad/homofobo-Reig-Pla-denuncia-programado_0_628187471.html

El obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, ultracatólico y conocido por sus declaraciones homófobas, ha sintetizado en un solo párrafo todos los males de la "gran epidemia" que sacude a la sociedad occidental, en su opinión, en su relato final del congreso 'La familia cristiana y la escuela católica: Minorías creativas para la renovación de la sociedad', celebrado en su diócesis.

Este es el párrafo en el que lista todos los males: "Injusticia social (con la síntesis del marxismo y el liberalismo), ecología idolátrica y fragmentada, anticoncepción, esterilización, aborto, 'amor romántico', divorcio, 'amor libre', técnicas de reproducción asistida, ‘pornificación' de las relaciones personales y de la cultura, sexualidad sin verdad, usurpación deliberada de la filiación natural de los niños, manipulación arbitraria de la anatomía, de la fisiología y de la identidad personal, eutanasia y suicidio asistido, 'poliamor', realidad virtual sustitutiva, manipulación y mejoramiento genético de embriones, bio-neuro-ingeniería posthumanista, etc. son sólo una parte de los escalones, programados, científica y sistemáticamente, en orden a la deconstrucción de la 'identidad - misión', querida por Dios para el ser humano".

Para describir este panorama apocalíptico, Reig Pla utiliza "la imagen del Papa Francisco, que ha comparado a la Iglesia con un hospital de campaña". Pero no en el sentido de acogida, tal y como lo ha explicado en infinidad de ocasiones Bergoglio, sino apuntando a que "los pacientes que hoy encontramos no son casos aislados sin conexión entre sí, sino personas que sufren una gran epidemia, el emotivismo contemporáneo, que identifica el amor con un sentimiento, y hace al hombre incapaz de edificar en el tiempo relaciones duraderas que le plenifiquen".

"Minorías dominantes"
Todo ello, producto del "proceso de la deconstrucción cultural al que estamos sometidos", donde los cristianos "sufrimos a minorías dominantes que pretenden imponer su visión". ¿Qué visión? La del "constructivismo filosófico, fruto del relativismo", que "ha sido sucesivamente aplicado por los 'poderosos' a la cultura, después al derecho y desde él a la enseñanza, a la sanidad y a todos los aspectos de la vida social, alcanzando, por imperio despótico de la ley, la intimidad del hogar y de las personas. El asalto en marcha, tras la falta de respuesta de algunas comunidades eclesiales cristianas, es ahora contra la Iglesia católica".

El obispo de Alcalá tira de sus clichés habituales, subrayando que "la ideología de género, las teorías queer y ciborg y el transhumanismo / posthumanismo llamado eufemísticamente humanidad aumentada mejorada, al que ahora se aspira, no son más que expresiones modernas de la tentación primordial 'seréis como dioses'; es decir, nos encontramos con una guerra a escala universal contra el designio de Dios: creación - encarnación - redención".

Despenalizar la palabra "esposo y esposa"
En todo este proceso, prosigue Reig, "reivindicamos la despenalización de las palabras prohibidas culturalmente: esposo, esposa, padre, madre, hijo, hija, varón, mujer y Dios". Y concluye que "nos dirigimos hacia una dictadura 'confesional' constructivista por un lado y nihilista por otro, actualmente en la 'fase' de ideología de género que podría evolucionar hacia el siguiente nivel: el transhumanismo".

Reig Pla es uno de los prelados que más aparecen en los medios de comunicación, y ha sido acusado hasta en tres ocasiones por los colectivos LGTBI por sus expresiones de odio contra los homosexuales, a quienes recomienda terapia, y a quienes advierte con "el infierno", como hiciera en la polémica misa de Viernes Santo retransmitida por La 2.

El obispo es, desde hace años, uno de los prelados más ultraconservadores, y uno de los pocos apoyos concretos de organizaciones como HazteOir, cuyo premio recibió en 2013.

#hemeroteca #transexualidad #mayores | Peter, el hombre de 90 años que ha decidido ser Patricia

Imagen: El Periódico / Patricia
Peter, el hombre de 90 años que ha decidido ser Patricia.
Este veterano de la segunda guerra mundial ha empezado a hormonarse para ser totalmente una mujer.
El Periódico, 2017-03-31
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/peter-hombre-90-anos-ha-decidido-ser-patricia-5941221

Peter a sus 90 años ha decidido acabar con todos sus "miedos" y vivir la vida que siempre ha querido llevar. Este veterano de la segunda guerra mundial vive en la localidad británica de Leicestershire y tras vivir nueve décadas como un hombre quiere convertirse totalmente en mujer y ha comenzado a tomar hormonas femeninas para conseguirlo.

Según ha relatado a 'Mirror', este anciano ha sabido que es una mujer desde los 3 años, pero tuvo "miedo" de cómo reaccionaría la gente al saberlo.

Peter estuvo en el ejército entre abril de 1945 y 1948 sirviendo en el Lejano Oriente, India, África Oriental y Palestina. A los 21 años decidió dejar esa vida y posteriormente llegó a casarse con una mujer. Su esposa siempre estuvo a su lado, siempre comprendió todo lo que le ocurría e incluso como él mismo cuenta a 'Mirror' ella llegó incluso a comprarle joyas y a llamarle Patricia.

Ha decido adoptar el nombre de Patricia en su nueva vida en honor a una amiga que se llamaba así. Cuenta que en estos años no era completamente infeliz, ya que era capaz de mirar el lado positivo de las cosas, pero sabía que algo no estaba bien.

En su juventud no se sabía mucho sobre la transexualidad. “Yo habría sido clasificado como homosexual y ya está. Habría tenido problemas en el ejército y me habrían encarcelado”, recuerda.

Desde que empezó el proceso hormonal ha recibido el apoyo de sus vecinos y conocidos. Incluso ha entrado a formar parte de The Beaunmont Society, un grupo de apoyo a la comunidad de transgéneros. “Me siento muy aliviada y soy muy feliz de ser aceptada como mujer”, sentencia Patricia.

Un chino cambio el sexo a los 72 años
Xin Yue, un pequinés de 72 años, se ha sometido exitosamente a una operación de cambio de sexo para convertirse en mujer, logrando así cumplir un sueño que abrigaba desde hace décadas, informa hoy el diario 'Global Times'.

En una entrevista para el diario 'Southern Metropolis Daily', Xin contó que siempre se sintió mujer, pero que decidió llevar una vida de hombre casado por las presiones sociales.

"En aquella época, la sociedad era diferente, con creencias tradicionales, presión familiar y condiciones económicas que no te permitían elegir tu camino", contó Xin, ya mujer, a los periodistas.

Sin embargo, la sociedad tradicional china tiene sus contradicciones, y de hecho, Xin fue tratado como una niña durante sus primeros años de vida, porque sus padres habían tenido tres varones y añoraban tener una chica, así que decidieron considerar a uno de sus vástagos como tal.

Esta práctica, común en familias rurales de China, hizo que Xin vistiera y tuviera peinados propios de niña hasta que comenzó a ir a la escuela, momento en el que, según relata, no le gustó que le cortaran el pelo o le obligaran a usar el lavabo de niños.

Xin y su esposa, que llevan 47 años juntos, han llevado una vida en pareja convencional, pero algo cambió cuando él se jubiló en el año 2000 y se compró un ordenador, lo que le dio acceso a un mundo nuevo, el de otros transexuales como él.

"Allí conoció otros internautas que querían cambiar de sexo", cuenta el diario 'Global Times', y señala que ello motivó a Xin a empezar a tomar hormonas y a comenzar a pensar en una posible operación se sexo, que su esposa ha asumido con naturalidad. "No pensé mucho sobre ello, solo quería que ella fuera feliz", cuenta Leng en declaraciones citadas por el diario.

#hemeroteca #transfobia | El autobús de Hazte Oír es increpado al llegar a Valencia

Imagen: El País / El bus tránsfobo frente al consistorio valenciano
El autobús de Hazte Oír es increpado al llegar a Valencia.
La portavoz socialista en el Ayuntamiento se encara con el presidente de la organización.
Ignacio Zafra | El País, 2017-03-31
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/03/31/valencia/1490959205_297748.html

El autobús de Hazte Oír ha sido recibido este viernes con gritos de "fuera de Valencia" a su llegada a la puerta del Ayuntamiento por varias personas contrarias a su mensaje, que consideran transfóbico. La organización ha cambiado el polémico lema con el que iniciaron sus recorridos por ciudades españolas —‘Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen’— por el de ‘Respeto para todos. No al bullying’, después de que un juez prohibiera el primer mensaje.

El presidente de la organización, Ignacio Arsuaga ha entregado escritos contra la Ley Trans aprobada el jueves por las Cortes valencianas que elimina la consideración de la transexualidad como una enfermedad tanto en el registro del Parlamento autonómico como en las oficinas de cada uno de los grupos.

El portavoz socialista en las Cortes Valencianas, Manuel Mata, ha entregado, por su parte, a los representantes de Hazte Oír una copia de la ley. Y miembros del grupo Compromís han mostrado carteles contrarios a la transfobia.

"Supongo que todo el mundo entiende que el acoso escolar es una cuestión grave y que a los niños y niñas que lo padecen los marca para toda la vida. Por eso, felizmente, las Cortes aprobaron ayer la ley que evita que se pueda acosar a un niño por su condición de trans y que respeta el género sentido por los menores también en los centros escolares", ha declarado la vicepresidenta, portavoz y consejera de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Generalitat, Mónica Oltra, en la conferencia de prensa posterior al pleno del Gobierno valenciano.

Hazte Oír ha registrado también su escrito en el Ayuntamiento de Valencia, donde la primera teniente de alcalde, la socialista Sandra Gómez, le ha dicho a Arsuaga que no eran "bienvenidos" en la ciudad. Gómez ha afirmado que el mensaje de la entidad "atenta especialmente contra los derechos de los niños y hiere la sensibilidad de las personas".

Protección policial
El autobús ha entrado en la ciudad custodiado por cuatro furgones de la policía. Hazte Oír había solicitado protección para el vehículo "y las personas que lo acompañan" a la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana después de sufrir la rotura de la luna delantera en su visita a Sevilla, el pasado miércoles.

La policía local de Valencia ha impedido que el bus se detuviera ante el Ayuntamiento, lo que ha obligado a Arsuaga y otros miembros de la entidad a ir caminando desde el Consistorio hasta las Cortes. Un recorrido que han realizado entre abucheos e insultos de activistas LGTBI y escoltados por la policía.

La curiosa comitiva, que ha pasado frente a algunos de los principales monumentos de la ciudad, como la catedral, ha sorprendido a vecinos y turistas. Poco antes de llegar a la sede del Parlamento autonómico, la policía ha identificado a tres de las personas que habían estado increpando a los miembros de Hazte Oír.

"Hemos venido a Valencia un día después de que se haya aprobado una ley de adoctrinamiento sexual en los colegios, con independencia de lo que quieran los padres", ha afirmado Arsuaga en una gasolinera de Quart de Poblet, antes de entrar en la ciudad.

La Ley Trans valenciana contempla que los centros educativos, públicos y privados, deberán respetar la voluntad de los alumnos sobre el nombre, lavabo, vestuario y uniforme que prefieran utilizar, así como seguir un protocolo de respeto a la diversidad de género, entre otras medidas que abarcan el currículo educativo y la formación del profesorado. El incumplimiento de la norma acarreará sanciones económicas y puede provocar la retirada de los conciertos.

#hemeroteca #homofobia | Un homosexual en Disneylandia, por Santiago Roncagliolo

Imagen: El Comercio / Fotograma de 'La bella y la bestia' con Gastón y Lefou
Un homosexual en Disneylandia, por Santiago Roncagliolo.
Santiago Roncagliolo. Escritor | El Comercio [Perú], 2017-03-31
http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/homosexual-disneylandia-santiago-roncagliolo-noticia-1980247

La campaña de discriminación 'Con mis Hijos no te Metas' tiene un nuevo enemigo. No es el lobby gay internacional, que pugna por convertir a nuestros hijos en pecadores. Ni el Ministerio de Educación, ese nido de lujuria. Este rival es mucho más fuerte que el mismísimo Satanás. Es Disney.

Acaso inspirada por “Caperucito Rojo”, aquella fábula luciferina, la productora de los mayores éxitos del cine familiar ha ido aún más lejos: en su nueva película, “La bella y la bestia”, uno de los personajes es homosexual.

La historia del afeminado Lefou es conmovedora. Trabaja como asistente de un villano que acosa a Bella, la amenaza con arruinarla si no satisface sus apetitos, chantajea a su padre y atenta violentamente contra toda la familia. Lefou es consciente de la maldad de su patrón, pero está muy enamorado de él, y sus sentimientos le impiden denunciar sus crímenes. Sin embargo, acabará desencantado de ese canalla, y pasándose al bando de los buenos. En el baile final, se pondrá a bailar con otro chico. Quizá con él, al fin, encuentre el amor que desea.

En realidad, para notar todo esto, hay que estar bien atento. El público desprevenido puede perfectamente suponer que Lefou admira a su jefe de manera inocente. Y la toma del baile dura menos de un segundo, casi imperceptible en medio de la algarabía general. Al salir del cine, mi hijo preguntó: “Papá, ¿y dónde estaba el gay?”.

En su primer fin de semana, “La bella y la bestia” rompió el récord de taquilla del 2017. Contando toda la historia de los estrenos cinematográficos, destrozó la marca en películas infantiles y alcanzó el segundo puesto en musicales después de “Grease”.

A pesar de ello, la brevísima historia de Lefou ha bastado para censurar la película en varios países. Kuwait se niega a exhibirla. Malasia ordenó cortar todas las escenas que pudiesen prestarse a interpretaciones, digamos, poco ortodoxas. Y en Rusia, la película fue clasificada para mayores de 16 años. La lista de países censores nos da una idea de la clase de gobierno autoritario y fundamentalista que haría felices a nuestros homófobos patrios.

Todos esos adoradores de la testosterona deberían leer el ensayo “La bruja debe morir”, de Sheldon Cashdan. Cashdan investiga por qué, con el paso de los siglos, los clásicos cuentos de hadas siguen fascinando a grandes audiencias (Disney tiene casi veinte en lista de espera). Para ello, realiza un agudo análisis del efecto psicológico que esas historias causan en los niños.

Contra nuestra idea de los cuentos de hadas como fantasías inofensivas, Cashdan recuerda que fueron diseñados para mostrar los lados más oscuros del ser humano. La madrastra que manda asesinar a Blancanieves por envidia de su belleza representa una atroz advertencia contra los peligros de la vanidad. Hansel y Gretel pecan de gula, y encuentran una bruja dispuesta a comérselos vivos. Pulgarcito hace que el gigante decapite a sus propios hijos, y luego le roba. Evitaré extenderme en las descripciones de descuartizamientos y canibalismo.

Y eso que los cuentos que han llegado hasta nuestros días son los más suavecitos. Uno de los recopilados originalmente por Charles Perrault, “Piel de asno”, incluye escenas de incesto y un burro que defeca piezas de oro.

La homosexualidad no es un crimen. Es solo una manera de ser. El acoso sexual, el asesinato y la mutilación de cuerpos humanos sí que son actos voluntarios reprobables y bastante repugnantes. Si te escandaliza un baile entre dos hombres pero no centenares de psicópatas, el que tiene una enfermedad moral eres tú.

#hemeroteca #correccionpolitica | El arte en tiempos de corrección política

Imagen: El País / 'De español e india nace mestiza', obra de José Joaquín Magón
El arte en tiempos de corrección política.
La decisión de tapar los cuadros del Parlamento canario sobre el sometimiento de los guanches abre el debate sobre si se deben aplicar criterios actuales para interpretar obras del pasado.
Rut de las Heras Bretín / Carmen Morán | El País, 2017-03-31
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/03/31/actualidad/1490989682_844665.html

En 2009, Jaén inauguró el Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa, encargado al gestor cultural Manel Miró, quien recuerda: “Las cartelas explicativas buscaron un lenguaje contemporizador, que no incidía en la conquista de la España musulmana, sino que hablaba de reinos moros y cristianos. Esto recibió muchas alabanzas, menos del entonces diputado del PP Esteban González Pons, quien dijo en su blog que si él hubiera vivido en aquella época ‘habría cargado contra los innumerables guerreros del desierto y el parapeto de cadenas y diez mil esclavos del califa”.

De cualquier modo, los héroes y los villanos cambian según las épocas. De ahí la polémica suscitada en el Parlamento canario debido a dos pinturas que presiden su sala de plenos, en las que se representa la conquista castellana de los guanches y la entrega de una princesa, algo que ofende a algunos políticos. “A finales del siglo XIX y principios del XX se hacían obras historicistas que reflejaban las ideas del momento, y entonces estaba de moda ser español”, explica Concha García, directora del Museo de América de Madrid.

“Juzgar con criterios de este siglo las obras de otros anteriores no tiene sentido”, zanja García. Y recuerda que cuando Hernán Cortés llegó a México le regalaron a una mujer india que ya antes había sido vendida. “En el caso de Canarias, yo diría que hay más ofensa en el uso de la mujer como moneda de cambio, ya sea indígena, insular o goda”. “Una ofensa es una metáfora, no una descripción de la realidad”, dice el catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia Jesús Mosterín. “La gente se ofende en la medida en que se identifica con algo, por ejemplo con los guanches”. “Lo único objetivo es la investigación científica. Si vamos a la historia del arte y hacemos números, una gran mayoría de las obras son políticamente incorrectas, ya que han sido encargadas por dictadores tremendos”. Y mete en el mismo saco el monasterio del Escorial, el Valle de los Caídos o las pirámides de Egipto. Ni le ofenden ni aboga por su destrucción.

Concha García tiene la impresión de que detrás de todo esto “hay una utilización política más que un verdadero sentimiento”.

¿Qué se debe hacer entonces con los cuadros canarios? “Si se decide taparlos tendríamos que empezar a poner cortinas en medio país”, sostiene Antonio Tejera, catedrático de Arqueología de la Universidad de La Laguna. Para la conservadora del Museo Nacional de Antropología (Madrid) Patricia Alonso esas pinturas recuerdan lo que ocurrió en el pasado, y cree que “lo importante es que se conserven bien, también se puede añadir un texto explicativo”.

El Rijksmuseum de Ámsterdam modificó en 2016 hasta 300 títulos de obras porque tenían palabras que podían herir sensibilidades: enano, negro, esquimal por inuit, etcétera.

Tapar fue lo que hizo el Parlamento andaluz cuando inauguró su actual sede en 1992. Un crucificado que pertenecía al edificio, antiguo hospital católico, quedó tras un cortinón con el escudo autonómico. La cosa religiosa en el edificio más público de toda Andalucía abre un debate distinto: Xavier Collel, sociólogo de la Universidad Pablo de Olavide, considera que no deben existir símbolos religiosos en instituciones aconfesionales o edificios públicos en una sociedad tan diversa como la actual. Entiende que no es una cuestión de arte, sino religiosa.

El caso de Santiago Matamoros en la capital gallega también es religioso, pero en esta ocasión lo políticamente correcto estalló tras los atentados del 11-M en 2004. El santo está en un recinto católico, pero el cabildo consideró entonces que no era muy edificante la figura del santo a caballo pateando sarracenos. Unas flores intentan tapar hoy ese suplicio.

El negro de Banyoles
Ocho años tardaron en enterrar en Botsuana al Negro de Banyoles desde que saltó la polémica en 1992. El indígena africano embalsamado se exponía en ese pueblo de Girona que ese año era subsede olímpica y aquel negro allí... “Los museos antropológicos cuidamos mucho las cuestiones éticas porque exponemos objetos sagrados y restos humanos”, dice Patricia Alonso. El museo está cambiando parte de la cartelería “porque hoy resulta racista”. Pero hay una pintura titulada 'De español e india nace mestiza' por la que han recibido críticas por el uso de la palabra india, “cuando los movimientos indígenas la reivindican”, señala Alonso.

Los excusas para instaurar una corrección política surgen por cualquier motivo. Después de Banyoles, Barcelona no ha parado con lo políticamente correcto. En 2009 se cerró el Museo Militar de Montjuïc y se retiraron valiosas piezas. En 2012 el Parlament tapó el escudo borbónico de la fachada del edificio, construido por Felipe V. En septiembre de 2016 se retiró un cuadro de la reina María Cristina y su hijo Alfonso XIII del salón de la Reina, que pasó a llamarse, desde septiembre de 2016, Carles Pi i Sunyer, alcalde republicano de Barcelona.

Mosterín no se anda con tantos miramientos. “La mayor empresa de automóviles europea es Volkswagen, impulsada por los nazis. Si yo me compro un coche me importa un bledo si fue Hitler o el Papa quien le puso nombre. Me fijo en otras cosas”.

“La pintura no es ciencia, es ficción”
Ante la ofensa que puede causar una obra de arte o las sensibilidades que pueda herir, el filósofo Jesús Mosterín defiende que lo que ocurre en los cuadros o dibujos históricos, sencillamente, no es ciencia: “Hay que distinguir: lo que sí que es objetivo es la investigación científica, luego están las historias que se cuentan de algunos personajes, que sean más o menos reales no impide que haya quien se pueda sentir identificado con ellas, lo que lleva al agravio, que es totalmente subjetivo”.

La polémica le parece absurda, lo compara con la posibilidad de ofenderse o asustarse al ir al cine y ver cómo se mata a gente en una película policiaca. “Ya sabes que has ido al cine. La historia del arte no es ciencia. Los creadores pueden representar las cosas como quieran y nadie tiene motivo para sentirse ofendido. La diferencia entre el arte y la ciencia es que el primero es ficción. A diferencia de las revistas científicas-históricas en las que lo que se afirma, ya sea verdadero o falso, pasa unos mecanismos de control y al menos otro experto lo revisa”.

Con información de Raúl Limón (Sevilla), Silvia R. Pontevedra (Santiago), José Ángel Montañés (Barcelona) y Octavio Toledo (Tenerife).
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