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martes, 10 de diciembre de 2019

#hemeroteca #capitalerotico | Ricardo Esteves: «No soy el cura más sexy de Portugal»

Imagen: La Voz de Galicia / Ricardo Esteves
«No soy el cura más sexy de Portugal».
El padre Ricardo Esteves, sacerdote que acaba de tomar posesión en Valença do Minho, revolucionado Internet a raíz de la publicación de una fotografía que le hicieron unos amigos.
Mónica Torres | La Voz de Galicia, 2019-12-10
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/2019/12/08/cura-sexy-portugal/0003_201912V8C6991.htm

«El padre más sexy de Portugal celebra misa», «El padre motorizado», «El padre que deja Internet en llamas», «El padre bronceado y musculado». Al teclear el nombre de Ricardo Esteves en Google se despliegan más de un millón de resultados con imágenes de este sacerdote que, sin pretenderlo, ha encendido las redes sociales. Las fotografías, tanto con el alba celebrando la eucaristía, como las de su día a día en la playa o en el gimnasio, o aquellas en las que acepta posar como modelo solidario para firmas que a cambio de su colaboración hacen donaciones a instituciones benéficas, colapsan las redes con comentarios que atentan contra varios de los mandamientos de la Iglesia católica.

El más incrédulo esta vez es el propio sacerdote porque, aunque ya se sabe que la fe es ciega y que Santo Tomás aún acarrea su sambenito por haber reconocido que necesitaba ver para creer, 2.000 años después, Ricardo Esteves ha ganado seguidores a mucha más velocidad de la que hubiera soñado nunca cualquier otro de los apóstoles. «Me llaman el padre más sexy tras una publicación sensacionalista, pero yo no me identifico porque no me considero así», asegura el sacerdote, que acaba de celebrar sus primeras misas como párroco en Valença con el aforo completo. Asume los sobrenombres con humor y, aunque, asegura que su vida no ha cambiado desde que lo consideran ‘cool’, le toca hacerse selfis con cuantos lo reconocen, sea en plena calle o en plena procesión y sus cuentas de Facebook se han colapsado.

Un cara a cara con La Voz demuestra que no hay filtros ni Photoshop en las imágenes que ya dan la vuelta al mundo, si bien el carisma prevalece. Tanto el del ‘don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio de la comunidad’, según la RAE, como el más mundano y no menos interesante. El Padre Ricardo Esteves también goza de la segunda acepción de la palabra, con una especial capacidad para atraer o fascinar. «Esto es solo porque soy cura, porque realmente yo soy y hago una vida muy normal. Estoy seguro de que si se quisiera hacer algún trabajo serio, nadie lo compartiría», defiende.

Imagen: La Región / La famosa foto de la playa
Uno de los amigos con los que disfrutaba de un día de playa le sacó una fotografía en bañador. «Por jugar, la colgó en Internet y ahí empezó a compartirse», recuerda. El reportaje de ‘Jornal de Notícias’ sobre «El padre motorizado», acabó por catapultarlo.

Llega curtido en eso de montar revuelos porque, mayor que el de ahora en Internet, fue el que desató cuando aterrizó en Caminha, su primer destino. «Al principio fui crucificado porque no entendían que fuera a la playa y al gimnasio y, como aunque ya tenía 25 años parecía menor, estaban descolocados», asegura.

Salir de las iglesias
Diez años después, sus feligreses reunieron miles de firmas para intentar impedir este traslado a Valença. Durante esta década ha organizado multitudinarias fiestas de disfraces en la rectoral, conciertos de fado, rutas en moto, e incluso consiguió un nuevo campo de fútbol. Todo para unir a la comunidad y sumar fondos solidarios para distintas causas. «Pienso que ser cura no es solo hacer caminar al pueblo sino hacerlo con él. Muchas veces ocupamos tanto tiempo en temas burocráticos que perdemos el de estar con las personas y es necesario estar fuera de las iglesias, el sacerdote tiene que ir al encuentro de las personas», defiende Ricardo Esteves. Afronta cualquier pregunta. «No soy cura solo porque quiera ayudar, si no me habría hecho bombero. La vocación es algo interior, no se explica, es casi como el amor, se siente», responde sobre su llamada.

Es un hombre con los pies en la tierra e ideas muy claras que también podrían hacer tambalear algunos templos. «Los curas tenemos que ser hombres felices para poder hacer felices a los demás», sostiene mientras insiste en que «todos estamos en la tierra para ser felices aunque sea preciso caer para aprender a levantarse».

Es tal su conquista virtual que abrirá un canal exclusivo para la prédica cibernética. Es la cara más sexy de la Buena Nueva.

Y TAMBIÉN…
Ricardo Esteves, el cura "sexy" que causa furor en Portugal.
Agencias | La Región, 2019-12-11

https://www.laregion.es/articulo/sociedad/ricardo-esteves-cura-sexy-causa-furor-portugal/20191211175923912223.html

sábado, 5 de octubre de 2019

#hemeroteca #cuerpos | Giorgio, el vecino y 'personal trainer' griego de Jaime de Marichalar

Imagen: El Mundo / Giorgi Torelli
Giorgio, el vecino y 'personal trainer' griego de Jaime de Marichalar.
El ex de la Infanta Elena modela su cuerpo con la ayuda de un imponente campeón de fitness que vive en su mismo edificio.
Beatriz Miranda | LOC, El Mundo, 2019-10-05
https://www.elmundo.es/loc/casa-real/2019/10/05/5d972992fdddff0a0a8b4665.html

Jaime de Marichalar (56 años) está en buena forma. De hecho, lleva meses en manos de un campeón de España de ‘fitness’ para mejorar su estado físico, que aún evidencia alguna secuela del ictus que sufrió en 2001.

El entrenador personal del ex marido de la infanta Elena se llama Giorgio Torelli, es griego, tiene 30 años y unos músculos que ni el increíble Hulk. Ganador de una competición en Málaga en 2014, es todo un experto en trabajos de fuerza y resistencia con aspecto de culturista que vive también, curiosamente, en el mismo edificio del que fuera duque de Lugo.

La Otra Crónica se ha puesto en contacto con este atractivo escultor anatómico y ha confirmado que es así, que entrena a Jaime de Marichalar, pero prefiere no dar datos sobre su más ilustre vecino, de cuya evolución ha presumido orgulloso en su cuenta de Instagram.

Giorgio y Jaime entrenan en un gimnasio aledaño a la finca donde ambos viven, en la milla de oro de la capital. El mismo donde el padre de Froilán y Victoria Federica cayó desplomado hace 18 años víctima de una isquemia cerebral que pudo haberle costado la vida.

El también consejero de LVMH, entre otras empresas, hacía bicicleta cuando se encontró indispuesto. Su tratamiento, rehabilitación y recuperación la llevó a cabo en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, casualmente cercana a la actual vivienda de la Infanta Elena, en la zona de Niño Jesús.

Desde que se separó de la hija mayor del Rey, Jaime de Marichalar reside en un precioso tríplex de 735 metros cuadrados con plazas de garaje y trastero exquisitamente decorado que comparte patio con el dúplex que los Marichalar y Borbón arrendaba al ya fallecido decorador Jaime Fierro durante su matrimonio.

Jaime compró la nueva y aún más lujosa casa a título individual en 2005, dos años antes de separarse de la infanta. Pidió una hipoteca de tres millones y cien mil euros a la Caja de Ahorros de Galicia, a pagar en 30 años.

Al parecer es la madre de Giorgio, sostiene el entrenador a este periódico [Marichalar ha declinado hablar con nosotros], quien habita un apartamento del mismo bloque y es Giorgio quien pasa largas temporadas con ella, que por cierto también es entrenadora personal. Él tiene otro piso en la zona de Gran Vía.

En la actualidad, Jaime de Marichalar vive solo, pero sus hijos van con frecuencia a visitarle. Es por esto que Giorgio también ha entrenado a Froilán, incluso dice que alguna vez le ha escoltado en sus salidas nocturnas por petición de Jaime, a pesar de que el adolescente cuenta con escoltas oficiales. Jaime perdió ese servicio, fijado por el ministerio del Interior, en cuanto se divorció de la hija de Don Juan Carlos.

Giorgio, que por su imponente figura alta, fornida y tatuada puede pasar por guardaespaldas, está estudiando para sacarse el carné de portero de discoteca. Su familia poseía gimnasios en propiedad en su Grecia natal, incluso tiene otro hermano que también se dedica al ‘fitness’, pero en Marbella. Hasta el conserje del edificio donde vive Marichalar es amigo del entrenador. De acento extranjero y mismos músculos, nos pone en contacto con Giorgio y habla de él. "Es el mejor en lo suyo", sostiene. "Aunque yo le podría entrenar a él", concluye.

Giorgio Torelli, que también es fotógrafo de moda, cobra unos 40 euros por sesión. Pero también ofrece bonos de entrenamientos al aire libre e ‘indoor’. Por diez sesiones individuales que caducan en un mes pide 400 euros, pero si son dos clientes quienes comparten el bono, sube el importe a 600. "Está en el precio medio del mercado, es lo que se cobra", apunta a LOC otro entrenador personal que trabaja en Madrid y prefiere no dar su nombre.

El griego tiene acuerdos con gimnasios como el Forus de Barceló, el Reebok de Serrano, también el Basic Fit de Núñez de Balboa y el Holiday Gym de Ortega y Gasset. Afirma que estudió Educación Física en su país y también ofrece asesoramiento nutricional a sus clientes.

Su sesiones de training son muy personalizadas y se adapta a las necesidades del cliente: trabajos para adelgazar, para ganar músculo, etcétera. No hay disciplina deportiva que se le escape.

Moverse por el mundo es otra de sus pasiones, ya que en su cuenta de Instagram cuenta que ha trabajado en Miami y en Dubai.

¿Y cómo conoció a Marichalar?"Me conoce mucha gente gracias al campeonato de fitness que gané", dice a LOC antes de colgar el teléfono y disculparse por no dar más información sobre sus clientes. "Lo siento, no puedo hablar más".

sábado, 10 de agosto de 2019

#hemeroteca #gais #fiestas | Circuit contra la homofobia

Imagen: El País / Fotograma del video promocional del Circuit
Circuit contra la homofobia.
El festival que puso a Barcelona en el mapa del ocio gay publicita en su programa los números de denuncia de agresiones.
El País, 2019-08-10
https://elpais.com/ccaa/2019/08/09/catalunya/1565383856_453586.html

Hasta el 31 de julio, el Observatorio Contra la Homofobia (OCH) había recibido 44 denuncias por agresiones a personas LGTBI en Barcelona, casi el doble que en el mismo periodo de 2017 y 2018. Las cifras asustan, especialmente en una ciudad con una fama tan ‘gayfriendly’ como la capital catalana. La preocupación es de tal magnitud que Matinee Group, los organizadores del evento de ocio gay Circuit Festival, han decidido incluir los números de contacto del Observatorio en su folleto de programación para dar así herramientas a los visitantes en caso de un ataque. El 70% de los participantes del evento de ocio gay vienen de fuera de España, varios de países árabes o de Rusia.

“Con este convenio —entre Circuit y el Observatorio— queremos que la gente que participa del festival nos conozca y que podamos responder sus dudas o atenderlos en caso de alguna agresión”, explica Eugeni Rodríguez, el presidente del Observatorio. El OCH tiene un local en la calle de Verdi, en Gràcia, y también tiene un correo de contacto. Aún está en prueba piloto un sistema de atención vía WhatsApp.

Y es que la imagen del hombre cachas que viene de fiesta diez días —plasmada en los ‘flyers’ del evento y criticada por muchos que consideran que solo ofrece una de las caras del colectivo— no está exento de posibles ataques. La fama de ciudad acogedora, liberal y vanguardista de Barcelona ha sido uno de los ingredientes que ha permitido el éxito del Circuit, con once ediciones. La organización también recuerda a los asistentes la prohibición (y las multas) de estar sin camiseta en la ciudad o de consumir alcohol en la calle, su grano de arena para el civismo.

Este año, sin embargo, el Circuit sí ha renunciado a sus actividades alternativas y de corte más reivindicativo, como charlas, exposiciones o ciclos de cine, para centrarse en la fiesta. El festival comenzó ayer y se extenderá hasta el próximo domingo 18. En total, 17 fiestas, muchas de las cuales ampliamente conocidas por la escena ‘clubbing’ gay: la israelí Forever Tel Aviv, la brasilera The Week (Brasil) o, jugando de local, La Leche.

Su plato fuerte será su fiesta más icónica, el Water Park Day, en la Illa Fantasía de Vilassar de Mar el próximo martes 13. La organización espera congregar a unas 7.000 personas. Allí también se celebra una fiesta nocturna, el Water Park Night, que tiene como una de sus ‘dj’ centrales a unas de las drag más famosas del mundo: Nina Flowers, excompetidora del popular programa de telerrealidad RuPaul Drag Race.

Con profundos defensores y detractores, el Circuit llega este año a su versión número once. Es decir, toda una generación ya ha pasado por sus fiestas. El evento ha logrado hacerse su nicho entre el público gay europeo e incluso ha exportado su modelo de fiesta a Miami y Tailandia.

domingo, 4 de agosto de 2019

#hemeroteca #masculinidad #cuerpos | El lado oscuro de las comunidades masculinas de 'fitness' en Internet

Imagen: El País
El lado oscuro de las comunidades masculinas de 'fitness' en Internet.
Músculos, anabolizantes y misoginia. Conversaciones en la 'manosfera' que perpetúan un peligroso modelo viril.
Sarah Palanques Tost | Buena Vida, El País, 2019-08-04
https://elpais.com/elpais/2019/07/30/buenavida/1564489938_033485.html

A principios de año, la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) publicó en Twitter las principales conclusiones de una guía en la que se articulan directrices para mejorar la práctica psicológica en el manejo de la virilidad. El documento, basado en 40 años de investigación, saca a relucir que los rasgos de la llamada masculinidad tradicional se han relacionado con agresividad, toma de riesgos sin control y poca capacidad para pedir ayuda. "Hay muchos problemas reales para resolver, nosotros los hombres nos cuidamos a nosotros mismos. Si la APA no quiere hombres, bien por ellos. Soy un PUTO HOMBRE, así que revisa mi inodoro si quieres buscar toxicidad". Ni un minuto se hizo esperar la primera respuesta cargada de masculinidad tradicional. Al poco, las declaraciones de la asociación eran ‘trending topic’, y de las catacumbas de Internet empezaron a salir los miembros de la ‘manosfera’ (del inglés, ‘manosphere’, hombre y esfera: una red informal de foros, blogs y webs construida por y para varones, cuyo discurso se articula en torno a la masculinidad antifeminista).

Una simple búsqueda en Internet (la ONG de derechos civiles Southern Poverty Law Center es uno de los organismos que ha estudiado los sites más populares) destapa una verdad incómoda: gran parte de estos foros albergan a comunidades fanáticas del ejercicio físico, donde las conversaciones sobre virilidad y hombría son el pan de cada día. El profesor de musculación, entrenador personal, dietista y director deportivo de Tubau Gym (Madrid), Daniel Hernández Ibarburu, describe a muchos foreros como personas jóvenes y vulnerables que buscan cualquier recurso para mejorar su aspecto físico. Y es precisamente a causa de ese anhelo por una silueta depurada y musculada, por lo que se ven inmersos en una narrativa paralela peligrosa que promueve una cultura violenta y perpetúa la masculinidad hegemónica y la desigualdad.

Aunque no hay datos demográficos al respecto, un estudio del Pew Research Center (sobre una muestra estadounidense) reveló que los usuarios de foros genéricos son jóvenes de entre 18 y 29 años (23%), seguido por el grupo de entre 30 y 49 (14%). Los foros (y subforos) de ‘fitness’ en español tienen una afluencia de entre 23.000 hasta 200.000 usuarios únicos mensuales, pero en el caso de los de lengua inglesa (a donde acceden personas —sobre todo hombres— del mundo entero), el éxito es arrollador y superan, con creces, el tráfico a ForoCoches (el foro español más visitado del país, con 16 millones).

¿Qué tendrá de particular el culto a la forma física para que se sitúe como una de las conversaciones con más tirada en el universo digital de la masculinidad primitiva? J.L, un competidor semiprofesional de halterofilia que prefiere no revelar su identidad, nos conduce por las profundidades de estas grutas subterráneas. "La cultura ‘gym’ es una locura", dice: "En Internet se habla mucho de los deportes de fuerza. Levantamiento de pesas, ‘powerlifting’ y ‘strongman’ son los tres más serios; pero luego hay una cuarta categoría, que es donde todo se vuelve muy raro, el ‘bodybuilding’, más comúnmente conocida como culturismo, cuya intención es desarrollar musculatura por una razón estética y no tan competitiva". J.L nos manda a un foro de esta temática: "Os pido disculpas por lo que podáis leer...", avanza. Una vez dentro de Forum.Bodybuilding_com, rastreamos el hilo que el deportista nos indica, donde se despliegan multitud de fotos sexuales que pretenden denigrar a la mujer y comentarios irrespetuosos y crueles hacia actrices, junto a recetas de batidos de proteínas o minuciosas formas de contar calorías. Salimos inmediatamente.

La camaradería masculina, un revoltijo de viejos valores
El antropólogo Juan Ignacio Cayola reflexiona desde su especialidad sobre el origen de estos espacios donde pescamos al azar esta otra narración de un internauta: "Después de 7,5 horas y 5 hojas de bisturí, aquí [en su pecho y su brazo, en una foto] una escarificación [una especie de tatuaje que resulta de realizar cortes para que cicatricen] de la muerte con la hoz. No voy a revelar dónde me la hice (...) He tenido fiebre y síntomas de gripe, así que me he tomado antibióticos y el amago de infección ha parado a las 24 horas". Interviene el experto: "El concepto de homosociabilidad pone en evidencia que la amistad masculina tiene como consecuencia la aparición, manifestación y creación de vínculos masculinos. Estos se han desarrollado y potenciado a lo largo de millones de años como necesarios para la protección del grupo, así como para su defensa, y lo que es más importante, para la caza y la guerra (...). Vínculos de solidaridad y definición de espacios propios de camaradería, donde se relega a lo ‘no hombre’ o lo ‘no masculino’, con lenguaje propio, diferenciador y sobre todo exclusivo y excluyente: nuestro lenguaje, lo nuestro".

En ese contexto, valores como la competitividad, el sufrimiento o el esfuerzo, también relacionados con el deporte, pueden llegar a deformarse para dar alas a esa hombría tóxica que salpica los foros masculinos del ‘fitness’. "Además, muchos varones consideran que las cualidades físicas del ‘macho’ tradicional, como la fuerza o la resistencia, les hacen deseables a ojos de los demás, por lo que se esmeran en conseguir una apariencia que facilite que su entorno, hombres y mujeres, infiera de ellos estos atributos. En Psicología conocemos este fenómeno como el efecto halo: a partir de la percepción de un rasgo concreto, tendemos a asignar toda una constelación de cualidades que, creemos, suelen ir siempre acompañados de él", explica Joaquín Mateu-Mollá, psicólogo miembro de la Sociedad Española de Psicología, docente e investigador.

Siguiendo este heurístico cognitivo, añade que "a quien está físicamente fuerte tendemos a considerarlo como alguien defensor y dominante, dos elementos que forman una parte indisoluble del estereotipo clásico del machote. Por este mismo motivo, los hombres que admiran y desean ser el receptáculo de estos atributos observan con admiración a los homólogos que llegaron a forjar un cuerpo musculado y atlético, construyendo a su alrededor toda una mitología sobre sus logros y conquistas".

La imperiosa necesidad de ganar se palpa en la sala. Un 'poleman' es un miembro del foro que intenta escribir el primero en un hilo (aunque no le interese la conversación), solo para remarcar que ha sido el más rápido. "El lenguaje de guerra, que incluye arengas como el 'a por ellos', es un elemento propio de la cultura bélica que, desgraciadamente, ha marcado los hitos históricos del devenir humano. A menudo, se ha considerado que la testosterona, una hormona que depende del eje hipotálamo hipofisario gonadal (especialmente abundante entre los varones, pues los testículos son la glándula que la produce de un modo más notorio), se relaciona con la agresión, pero en realidad participa en un proceso socioafectivo más básico que subyace a ella: la competitividad", esgrime Mateu-Mollá.

Una puerta de entrada para sustancias ilegales y pseudociencias
En los más populares foros de ‘fitness’, se habla sin tapujos de cómo comparar anabolizantes y esteroides para ‘ciclarse’ (vocablo utilizado para señalar el aumento de músculo gracias a ayudas hormonales) con preparados ilegales de contrabando. Según la Organización Mundial de la Salud, la falsificación y venta ilegal de medicamentos es una amenaza creciente, y "en más del 50% de los casos se ha comprobado que los adquiridos a través de sitios web, sin domicilio social declarado, son productos falsificados", advierten desde la organización.

Es más, la Administración de Alimentos y Medicamentos Americana (FDA) considera Internet una de las tres vías de acceso al mercado de anabolizantes (junto con los traficantes y las prescripciones médicas). Cualquier cosa, y a cualquier precio, con tal de conseguir una anatomía rotunda. "El culto al cuerpo, en el caso de los varones, ha llegado también para quedarse. Aunque estos no constituyen el público diana de las campañas de ‘marketing’ que pretenden vender productos cosméticos como cremas o lociones ‘antiaging’, son un segmento de la población cuyo interés por la apariencia personal ha crecido exponencialmente en los últimos años", observa el psicólogo e investigador.

"No entiendo mis niveles de testosterona", suelta un usuario en otra sala virtual especializada en ejercicio físico. Sus compañeros de gruta cuelgan sus analíticas para comparar, y deliberan un diagnóstico diferencial que incluye el uso de suplementos y medicación fácilmente adquiribles de manera poco limpia. ¿Los hilos de nutrición? Como es de esperar, mucho batido de proteína. "La mayoría de preparados proteicos que se recomiendan por la Red no llevan lo que dicen llevar", denuncia al respecto el entrenador personal Daniel Hernández. Un estudio de los laboratorios CANdiLab, de 2018, reveló que 15 de cada 20 productos de proteína en polvo contienen menos cantidad de este macronutriente de la que anuncian (hasta un 20%, en algunos casos). Al no mediar un médico o dietista-nutricionista, la posibilidad de engaño es mucho mayor.

'Influencers' sin escrúpulos y el fantasma de la vigorexia
Los trastornos clásicos de la conducta alimentaria, como la anorexia y la bulimia nerviosas, han sido siempre más prevalentes entre las mujeres que entre los hombres. Pero en los últimos años, a medida que la importancia de lo estético se ha trasladado también a la población masculina, "han empezado a manifestarse en ellos problemas como la vigorexia, una idea sobrevalorada de la importancia de tener un cuerpo musculoso que conlleva ejercitar esfuerzos físicos extenuantes, dietas restrictivas e incluso el consumo de esteroides", lamenta el psicólogo. Son muchos los factores que influyen en los resultados de practicar ‘itness’ extremo, como la genética, el entorno, la alimentación... Y no todos los seguidores de estas tendencias consiguen el objetivo que buscan en su camino hacia la perfección física. "Este sesgo comparativo no solo conduce al resentimiento o a la aparición de ideas punitivas de autodesprecio, sino que también estimula una serie de conductas que son contrarias a la salud y que pueden poner en riesgo incluso la propia vida. Es por todo ello que muchos varones, desesperados y frustrados ante la búsqueda de un ideal inalcanzable, se pliegan a las promesas vacuas que les ofrecen los gurús de la estética masculina", añade el experto.

En esta línea, Hernández, el entrenador personal, denuncia como peligro paralelo el que se genera en las redes sociales como Instagram o YouTube: "Emergen ‘influencers’ que adquieren credibilidad gracias a sus millones de seguidores, aunque no tengan formación alguna. El intrusismo es un problema gravísimo, esta gente recomienda cualquier cosa y les da igual la salud de los otros... Sus ‘followers’ obedecen a todo, se hacen fotos después de meses con anabolizantes y las suben a la Red para promocionar a sus líderes". En ningún caso representan al colectivo culturista, insiste, "en el que somos muchos los profesionales que hacemos las cosas bien, habiéndonos formado con carreras, másteres y doctorados en forma física y deporte. No nos hace nada de gracia que nos etiqueten de ‘ciclados’ o ‘pinchados’".

Precisamente para combatir el estigma, el preparador denuncia otra tendencia alarmante: "Estos falsos especialistas están recomendando insulina (que se consigue en el mismo mercado ilegal que los anabolizantes) para provocar un efecto de llenado en la musculatura. El combo de la insulina con la hormona del crecimiento hace que crezcan las vísceras y el estómago se dilate, y eso aumenta el volumen corporal. Los profesionales del ‘fitness’ tenemos la responsabilidad de alzar la voz y decir a la gente que pare de hacer este tipo de cosas". A su vez, se desvincula —como la mayoría de sus compañeros— de los mensajes de odio de las profundidades de Internet, en las que J.L. reconoce que los usuarios más activos suelen ser adolescentes. Según Mateu-Mollá, muchos sí llegan a ser conscientes de que están cayendo en una trampa: "Pero lo hacen porque cuando tomamos decisiones no siempre lo hacemos con la cabeza, sino también con las emociones. Y en este caso, ni con el cerebro ni con el corazón, sino con los músculos".

Un argot propio
La mayoría de los templos digitales investigados para este reportaje cuentan con una evidente brecha de género. Detectamos muy pocas mujeres (en muchos hilos, ninguna) y un vocabulario agresivo, racista y misógino escondido tras palabros estrambóticos. ‘TDS_PTS’ responde a "todas putas"; ‘zorrastrera’ viene de zorra y rastrera; y ‘tiraflechas’ se emplea para referirse a personas de origen sudamericano. Eso sí, siempre queda espacio para la camaradería: utilizan el término ‘shur’ para referirse a un "hermano forero". ¿Qué pasa si un hombre se desmarca abiertamente de este tipo de comportamientos? Entonces estamos ante un ‘flander’, el usuario que denuncia mensajes hirientes, pero que en este submundo se llega a considerar un ‘troll’ por ser "sensible y ofendidito".

miércoles, 6 de febrero de 2019

#hemeroteca #hombres #cuerpos | Los hombres también quieren pecho nuevo: el implante masculino, una práctica al alza

Imagen: El País
Los hombres también quieren pecho nuevo: el implante masculino, una práctica al alza.
Culturistas, profesionales de las artes escénicas o devotos del buen físico en general están poniendo de moda esta técnica.
Clara Buedo | SModa, El País, 2019-02-06
https://smoda.elpais.com/belleza/lo-ultimo/implante-pectoral-hombres/

En materia estética, la evolución genera revolución. En asuntos mamarios, la técnica más conocida y practicada hasta ahora era la ginecomastia, una de las intervenciones más demandadas por el público masculino después de rinoplastias y liposucciones, especialmente a partir de los 50 años. Sus causas pueden ser varias: desequilibrio hormonal, hipertrofia de mama por exceso de grasa (especialmente en el caso de obesidad), toma de anabolizantes y otros fármacos o dolencias de más calado como cirrosis, problemas en la glándula tiroides o enfermedades más complejas como la distrofia miotónica de Steinert. Un problema que genera complejos y merma de autoestima pero que la cirugía promete solucionar con resultados satisfactorios.

Lo que hasta la fecha la estética no había encarado con tanta destreza o asiduidad (quizá por la exigencia de altos niveles de especialización y sustancias que ofreciesen resultados muy naturales), es el caso contrario: el aumento pectoral. Estos implantes comenzaron como una alternativa para remodelar la figura de culturistas que no conseguían desarrollar sus pectorales a base de mancuerna. Con el tiempo, puede que una mayor maestría o el surgimiento de nuevos implantes con materiales y formas más naturales (incluso podemos hablar del ‘bespoke’ en cirugía, piezas a medida que se adaptan como un guante a la anatomía con resultados 100% armónicos y proporcionados), está haciendo perder el miedo al retoque entre los hombres. La población masculina demanda cada vez más soluciones en pro de cuerpos cincelados de aspecto atlético y varonil, difíciles de conseguir solo con dieta o ejercicio en la mayoría de casos. Bíceps, tríceps, deltoides, glúteos, pectorales, abdominales... Hay una pieza para cada sección corporal. Ahora es posible esculpir cualquier parte del cuerpo gracias a las nuevas sustancias a base de gel de silicona suave pero sólida y de tacto firme, muy similar al tejido muscular.

Hay quienes argumentan que uno de los culpables del aumento de la demanda de implantes pectorales son las redes sociales. Cada vez hay más torsos desnudos en Instagram y el temor a no dar la talla muscular acrecenta, lo que hace plantearse incluso pasar por quirófano. Según una reciente encuesta realizada por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), uno de cada diez españoles recurren a un tratamiento médico estético influido por los ‘selfies’.

Pero, ¿cuántos hombres se someten a esta técnica? No es fácil de cuantificar porque es un procedimiento relativamente nuevo que requiere una altísima especialización, pero según la Asociación Americana de Cirujanos Plásticos, 987 hombres se hicieron implantes pectorales en 2017, según ha publicado la revista ‘Men’s Health USA’, un número relativamente pequeño, pero que va en aumento a medida que tanto la técnica como los resultados se van conociendo.

Sin embargo, hay otro perfil que demanda este tipo de intervenciones que va más allá del mero sentido estético. Afecciones como el Síndrome de Poland, un defecto congénito que conlleva el subdesarrollo o ausencia del músculo pectoral en un lado del cuerpo que afecta más al hombre que a la mujer, se beneficia de este tipo de técnicas que solucionan el problema estético de forma satisfactoria. “Para estos pacientes existen unos implantes de gel de silicona cohesiva con una forma rectangular que se pueden remodelar y ajustar in situ para aumentar la proyección del músculo. En casos reconstructivos, el implante se hace a medida con elastómero de silicona, una sustancia sólida y blanda. Con ello se consiguen simetrías casi exactas en casos de deformidades torácicas o atrofias parciales musculares”, explica el Dr. Jesús Benito Ruiz, presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP) y pionero en introducir en España el aumento de pectorales en el varón.

Advertencias: no es un procedimiento sencillo que pueda abordar cualquier cirujano plástico. Requiere un gran dominio de la técnica axilar y conocimiento de la anatomía masculina para no feminizar el tórax ni lesionar la musculatura, ya que las reparaciones posteriores en esta zona son muy difíciles de solucionar. Es crucial buscar un profesional con gran dominio de la técnica. Atención también con el postoperatorio, se ha de guardar reposo durante el tiempo suficiente (8 semanas en las que se prohíbe realizar ejercicio) para evitar seromas (acumulación de líquido) o que la prótesis se desplace y realizar controles periódicos mediante ecografía o resonancia magnética para confirmar que todo está en su sitio. Hay que tener en cuenta también que el ejercicio no modifica el pectoral realzado con prótesis, por lo que el paciente tiene que modular su rutina para no ocasionar asimetrías.

lunes, 28 de enero de 2019

#hemeroteca #cuerpos | Para ser hombre hay que ir al gimnasio: así es el canon de belleza que nos traen los superhéroes

Imagen: El País
Para ser hombre hay que ir al gimnasio: así es el canon de belleza que nos traen los superhéroes.
Las pantallas de cine son cada vez más un muestrario de cuerpos musculosos que se identifican con la masculinidad, un estándar que puede dañar la autoestima.
Miguel Ángel Bargueño | Buena Vida, El País, 2019-01-28
https://elpais.com/elpais/2019/01/27/buenavida/1548607250_966674.html

Mucho se ha hablado del canon de belleza que imponen a las mujeres las industrias del cine y la moda. De la esclavitud de la talla 36, del 90-60-90, de los vientres planos, los senos perfectos y la ausencia de estrías. En cierto modo, la sociedad se ha rebelado ante ese despropósito, y a modo de réplica han surgido campañas que visibilizan otras fisonomías. Rihanna reivindicó la diversidad empleando modelos de distintas tallas y embarazadas en la presentación de su línea de moda el pasado septiembre, y tanto Alicia Keys como Christina Aguilera se han fotografiado sin maquillaje para celebrar sus imperfecciones. Pero ¿qué pasa con los hombres? Al irresistible atractivo clásico de los actores de Hollywood se une ahora el aluvión de películas de superhéroes, que fijan un estándar de cuerpo masculino musculoso, esculpido en gimnasio. Si estás cachas, eres muy hombre, parecen decir; o puesto al revés: si eres hombre, debes ser musculoso.

Es verdad que la presión social con respecto a la imagen es menor en los hombres que en las mujeres. Se acepta una barriga prominente como una "curva de la felicidad" y una cabeza despoblada como símbolo de virilidad. Pero eso no excluye que determinados hombres puedan sentirse intimidados cuando contemplan esas formas rotundas que se salen de la pantalla. Uno tiende a pensar que el hecho de que dichos personajes existan (encarnados por actores de carne, hueso y músculo) facilita que los demás puedan comparar esos cuerpos con el nuestro. Se entiende que haya hombres que concluyan que, si esos actores fornidos son atractivos a ojos de la mayoría, también esa mayoría les va a encontrar a ellos menos atractivos, cuando no imperfectos o, peor aún, defectuosos.

A menor autoestima, mayor puede ser el problema
No estamos hablando de imágenes que puedan pasar inadvertidas o que generen un culto minoritario. El bombardeo por parte de la industria cinematográfica de películas basadas en personajes de cómic es tal que cuesta librarse de su influencia. Su aceptación es masiva. Entre las diez con mayor recaudación de 2018, hubo cinco de superhéroes: Los Vengadores (la más taquillera del año), Black Panther, Aquaman, Venom y Deadpool 2. Pero la tendencia no se queda en la gran pantalla: los anuncios de perfumes en televisión y determinadas cuentas de Instagram también hacen apología de pectorales hinchados y abdominales marcados.

El primer efecto que puede tener la visión de estas anatomías turbadoras es sobre la autoestima, en especial de quienes ya la tienen algo tocada. "Cuanto menor es la autoestima, mayor es la tendencia a buscar la aprobación social. Cuidarse en exceso por fuera, intentar alcanzar esos cánones, tiene que ver con una mala autoestima o una sensación de inferioridad que se quiere compensar a través del cuerpo", señala Mercedes Bermejo, coordinadora de la sección de Psicología Clínica y de la Salud del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. En 2012, un estudio realizado por una investigadora de la Universidad de Macedonia (Grecia) halló que las imágenes de modelos delgadas menoscaban la autoestima de las mujeres que las ven. Nada impide pensar que ocurra algo parecido con las imágenes de actores musculosos y la autoestima de los hombres.

En términos generales, aceptar la propia apariencia física es importante para nuestra estabilidad emocional. Como indica Mercedes Bermejo, "el aspecto físico tiene que ver con la imagen que uno tiene de sí mismo, y por tanto influye en la autoestima. Pero una cosa es la percepción que uno tiene sobre sí mismo, y otra la percepción que uno cree que la sociedad tiene de uno, y si la sociedad ha establecido unos cánones de belleza, al final esa es la tendencia a la que aspira mucha gente".

No todos los cuerpos pueden alcanzar ideal de Hollywood
En un intento de no quedarse descolgados de esos estándares, algunos hombres se vuelcan en exceso en el cuidado de su físico. En muchos casos, será en vano, puesto que los cuerpazos de cine no están al alcance de todo el mundo. Como advierte el entrenador personal Juan Ruiz López, hay tres somatotipos (tipos de cuerpos) y a algunos les cuesta mucho más ponerse fuertes que a otros. "Los endomorfos son aquellos con tendencia a acumular grasa con facilidad. Los ectomorfos son personas muy delgadas que coman lo que coman no suelen engordar, pero también tienen dificultad para coger masa muscular. Los mesomorfos son los clásicos que en poco tiempo en el gimnasio consiguen resultados", enumera. Y añade algo que quizá nos puede hacer sentir mejor: "Muchos de estos cambios de Hollywood tan impresionantes en tan poco tiempo son debido al uso de esteroides y anabolizantes, de uso legal en Estados Unidos. Aunque debemos resaltar que tienen efectos negativos para la salud".

Igual que tratar de emular a las modelos delgadas puede desembocar en anorexia, dejarse la piel en el intento de parecerse a Thor puede derivar en vigorexia, que en muchos centros tratan como una adicción más; en este caso, al gimnasio. Quienes se ponen en tratamiento suelen llegar empujados por sus familiares, que ven cómo el ejercicio físico ha tomado las riendas de su vida. "Termina siendo una obsesión: cuántos gramos como, qué alimentos no puedo tomar por la noche, cuántas horas necesito ir al gimnasio..., y es adictivo, lo necesitan para sentirse bien. No pueden ir a una comida social porque no comen, no tienen una vida de ocio porque están continuamente en el gimnasio, están midiendo constantemente su cuerpo... Controlando su cuerpo tienen la sensación de que están controlando su vida. Cada vez tenemos más problemas de vigorexia en consulta, que tienen que ver con trastornos de conducta en los que se cuida en exceso la imagen, y es para compensar muchas veces esa baja autoestima", describe Bermejo.

Las pautas para contrarrestar esa frustración pasan por evitar exponerse a las imágenes que la provocan y aprender a valorar lo que uno tiene de bueno. "A pacientes con estos perfiles les digo: ¿por qué te expones a situaciones en las que sabes que después te vas a sentir peor? Uno debe intentar buscar contextos en los que se sienta más seguro, reconocido o validado. Si uno está mirando todo el rato fotos de modelos va a terminar pensando: este tiene lo que yo no tengo. Otra parte tiene que ver con la aceptación: por más que uno se mate en el gimnasio algunos cuerpos no lo van a conseguir, por eso hay que aceptar cómo es uno mismo, sus puntos fuertes y sus puntos débiles y saber convivir con ellos. También hay que quererse uno mismo y amar lo que uno tiene. Cuando el cuidado del cuerpo supone un sobreesfuerzo, ya no se está cuidando, se está maltratando", afirma la psicóloga.

sábado, 14 de julio de 2018

#hemeroteca #plumafobia | La 'plumofobia' entre gais: ser homosexual sin que se note

Imagen: El MUndo / MADO 2018
La 'plumofobia' entre gais: ser homosexual sin que se note.
Cada vez más homosexuales se presentan como 'hombres a los que les gustan los hombres, no los afeminados'. "Piden y exigen rollo hetero", critican en el colectivo.
Álvaro Celorio | El Mundo, 2018-07-14
http://www.elmundo.es/papel/historias/2018/07/14/5b487391268e3eb4768b45c7.html

Pongamos que hablamos de la venta de un coche de segunda mano: ¿cuántos kilómetros tiene? ¿Cuándo pasó la ITV? ¿Ha dormido en garaje o en la calle? ¿Algún accidente? ¿Tiene bollos? ¿Recién pintado? ¿Gasolina o diésel?

Pongamos que hablamos de algo más físico. ¿Peso? ¿Foto de cuerpo? ¿Último análisis? ¿Qué te va? ¿Vas al gimnasio? ¿Eres masculino o tienes pluma? ¿No serás asiático?

Dejando de lado las metáforas, el sexo se está convirtiendo en un gran mercado de carne. En el ambiente gay, las aplicaciones de ligoteo están favoreciendo la aparición de castas sexuales que no se relacionan con otras si no cumplen sus requisitos físicos. Sexo a la carta.

"Imagina tener hambre, abrir la nevera y encontrar lo que más te apetece comer", ilustra Iván Zaro, trabajador social y cofundador de la ONG Imagina Más, especializada en la atención a la comunidad LGTBI.

Según este experto, apps como Tinder o Grindr refuerzan y reproducen el modelo de masculinidad hegemónica: "A nivel corporal, a través de cuerpos musculados, peludos, con facciones duras y miradas distantes. Y también a través de conductas puedan pasar por las de cualquier hombre heterosexual, como la dominación, el utilitarismo o la hipersexualización", asegura.

Estas castas, generalmente todas cortadas con el mismo patrón -hombre blanco, musculado, con barba... O lo que es lo mismo: la ‘homonormatividad’ personificada-, incurren en conductas homófobas y racistas para conseguir sexo a la carta: "Piden y exigen rollo hetero o se etiquetan como masculinos y demandan lo mismo", detalla Zaro, que destaca también la perversidad de dicho planteamiento. "Se te permite ser gay siempre y cuando nadie lo note y sea en la clandestinidad".

Estos sibaritas del sexo entienden el acto de manera mecánica y lúdica. Para ellos, conseguirlo es como comprar un libro en Amazon o una camisa en Zara: si no te gusta, saltas al siguiente. "Tenía un amigo al que siempre solían decirle antes de bloquearle 'Eres guapo, pero estarías mejor si fueras al gimnasio'".

En el colectivo LGTBI, la propensión a patologías mentales como las depresiones o las tendencias mentales es superior que entre otros, tal y como acreditan diversos informes. Entre otras cosas, por la discriminación a la que se ven constantemente sometidos. Algo que, desde la propia comunidad, favorecen estos Adonis: "Las aplicaciones hacen que nos comportemos reduciendo a las personas a meros objetos: queremos follar aquí y ahora", explica Zaro. "Esto genera mucha frustración por la presión de grupo. He conocido a chicos a los que las aplicaciones les han hecho sentirse mal con su propio cuerpo o identidad como hombres por el hecho de tener pluma".

La autoestima se ve mellada por la constante exposición a un público acostumbrado a pedir compañía a medida, por lo que el principal objetivo es intentar gustar. "Actúa el sistema de recompensa: cuantos más likes o mensajes recibas, te sientes mejor valorado", argumenta Zaro. ¿Y quiénes son los más discriminados? "Los mayores, ya que dejan de tener cuerpos deseables, los que tengan pluma, los migrantes... y aquellos con diversidad funcional".

Ante este hecho, las ramas más críticas del colectivo homosexual denuncian que "se sale del armario para entrar al gimnasio", ya que la presión cultural actúa como canalizador de una cultura en la que si no se tiene más bíceps que cabeza, no se es atractivo. "En lugar de celebrar la diversidad, parece que seguimos censurándonos, persiguiendo un modelo de hombre que ante los ojos de la sociedad no es homosexual", critica Zaro.

Un modelo que está más extendido de lo que parece. No hay más que echar un vistazo a las fotos de los desfiles por el Orgullo Gay en estas fechas, donde cabe preguntarse si estamos ante una clonación masiva del marine con barbita.