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domingo, 8 de diciembre de 2019

#hemeroteca #homofobia | Martirio y redención de Abdel

Imagen: El País / Abdel Taib
Martirio y redención de Abdel.
La investigación reconstruye el laberinto emocional de un yihadista gay de 29 años abatido tras intentar matar a una policía autonómica catalana
Jesús García | El País, 2019-12-08
https://elpais.com/politica/2019/12/07/actualidad/1575750166_158370.html

Abdel Taib mira un capítulo de ‘Omar’ en Youtube cuando su esposa, Luciana Morales, llega a casa después del trabajo. Ella prepara la cena, pero Abdel ni la prueba. Se queda sentado con su chilaba y su kufi. Últimamente le ha dado por vestir así, también en casa. Termina la serie, que narra las peripecias del segundo califa tras la muerte de Mahoma, y pide el teléfono móvil a Luciana. Habla una hora con su madre y su hermana, que viven en Argelia. Luego se instala en el sofá.

Hace mes y medio que Abdel y Luciana duermen separados. Ella intuía la infidelidad. Pero no imaginaba que su marido, al que había conocido en Facebook cinco años antes, mantenía relaciones con otros hombres. Se lo contó allí, en el sofá del piso de Cornellà (Barcelona) donde ahora reposa, arrepentido y consciente del doble pecado (por adúltero y homosexual) cometido a ojos de Alá. Luciana contará más tarde, a los Mossos, que esa confesión —y los remordimientos que la acompañaron— transformó a Abdel.

Es medianoche. Luciana observa a Abdel, que lee el Corán y reza. Luego se queda dormida. Despierta con ganas de ir al baño. Son las 5.22 —lo ve en la tableta— del lunes 20 de agosto de 2018. Su marido se cambia de ropa: deja la chilaba en casa y se enfunda una camiseta corta de estilo militar, un pantalón negro que deja los tobillos al descubierto y bambas.

En realidad, Abdel es su exmarido: hace una semana firmaron los papeles del divorcio; él se ha comprometido a abandonar la casa cuanto antes. Se casaron en España, pero también por el rito islámico en Menaceur (Argelia), donde Luciana recibió su nombre musulmán: Amina. “¿A dónde vas?”, pregunta la mujer. “A la mezquita, a rezar”, responde él.

Pero Abdel no se dirige a Al Tauba, de la que se ha vuelto tan asiduo como en su día lo fue del gimnasio McFit. A paso tranquilo, cubre los dos minutos a pie que separan el piso de la comisaría de los Mossos. Pide que le abran la puerta para una “consulta”. La ventanilla donde atiende la ‘mossa’ 10786 está abierta. “Yo es que...”, farfulla antes de sacar del chándal un cuchillo de 22 centímetros de hoja y abalanzarse sobre ella. Grita “¡Allah!” y otras expresiones que la agente no sabrá descifrar. La mujer esquiva la puñalada, que iba directa al cuello, impulsándose hacia atrás con la silla. Pero Abdel la persigue a la carrera por el pasillo. La agente pide auxilio al sargento, que grita “¡quieto, quieto!” a Abdel mientras él empuña el cuchillo con el brazo en alto. La ‘mossa’ reacciona. Le dispara cuatro veces. Tres balas aciertan. La primera, en el muslo derecho. La segunda, en el hombro derecho. La tercera, mortal, en el cráneo.

El jefe de la comisaría llama a la central: “Prioridad, tenemos un tío en el suelo con un tiro en la cabeza, tema terrorismo, vaya ‘marronaco’”. Abdel, 29 años, yace muerto. Los Mossos inician en ese instante una investigación que, a las órdenes de la Audiencia Nacional, les llevará a reconstruir la vida de Abdel y a concluir que quiso “provocar la muerte de policías” para lograr “la redención por martirio”. Dirán los agentes que atravesaba una “crisis personal y religiosa” que nadie vio, y que solo Luciana supo intuir.

Los ‘whatsapps’ del móvil de Luciana y sus declaraciones ante la policía ilustran su metamorfosis. Cuando llega a España, en 2016, es un joven atractivo, de mirada risueña y labios carnosos, apasionado por el fútbol, el ‘fitness’ y la música. Habla cuatro idiomas (árabe, amazigh, francés e inglés; pronto incorporará el español) y trabaja en lo que puede: mudanzas, chapuzas, montajes en la Fira de Barcelona. Pero Luciana comprueba que no es el marido perfecto: su tiempo libre lo dedica a los videojuegos, al gimnasio y, sobre todo, a sus amigos. Los reproches al teléfono son mutuos: él se muestra “controlador” y dominante; ella siente celos.

Abdel ahonda en su vida paralela, de soltero. Cada noche pasa a buscarle, en coche, su amigo Lhoussaine A. Toman café, van al gimnasio, juegan a fútbol en un campo de cemento... También se citan con otros chicos magrebíes en el parque de la Fontsanta, donde hablan de “problemas políticos” y fuman porros. Un día, Abdel regresa de la playa “enfadado” porque “le han hecho unas fotografías”, dirá Luciana. No sabe quiénes son esos chicos porque Abdel se lo oculta. Su amargura es evidente. “Amo a mi marido. Pero parece que no es recíproco. Tus amigos son más importantes para ti. ¿Cómo voy a sentirme si mi marido prefiere estar fuera y ni me toca?”, le reprocha.

El Ramadán de 2018 llega a su fin. Abdel y sus amigos quedan en la pineda de Gavà, junto a la playa, para romper el ayuno. Rezan, comen, bailan, bromean. Crean un grupo de Whatsapp para seguir “en contacto”. Pero a los pocos días, cuando alguien comparte un vídeo porno, Abdel lo abandona, explicará Mohamed M. Algo ha cambiado. Deja de fumar. Se sincera, a medias, con su amigo Lhoussaine. “Me dijo que estaba mal. Quería ir a su país, echaba de menos a su familia. Pero no podía porque estaba casado”.

Abdel se muestra arrepentido ante su esposa, pero aún no confiesa. “Quiero hacer ‘roqyya’ [una cura espiritual], ayúdame”. Abre un nuevo perfil en Facebook: ahora es Salah y sigue páginas sobre el perdón divino. Pide a su mujer que deje de trabajar como camarera porque Alá no lo aprueba y quiere que le diga cuándo entra y sale de casa. Luciana le afea ese cambio radical (“estás demasiado raro, has pasado de un extremo a otro”) y le recuerda que “los extremos no son buenos”. Él replica: “Soy esclavo de Alá”.

El secreto pesa en su conciencia. El 10 de julio, Abdel llega a casa del almacén de Seur en El Prat, donde trabaja. Le dice que se ha acostado con otros hombres. Que se plantea suicidarse. Horas después, Luciana le escribe. “Te perdono, pero no podré darte lo que necesitas. Hablo de hacer el amor. Me traicionaste”. Él quiere seguir con la relación. Se propone cambiar y le pide tener “fe en Allah”.

Abdel cambia su vida. Mucho en muy pocas semanas. Empieza a ir “dos o tres veces al día” a la mezquita. Se rapa la cabeza. Se deja una barba espesa. Un día, en el autobús, lanza “comentarios despectivos” a una chica por llevar minifalda, dice un compañero de Seur. En casa, borra la cruz del escudo del Barça dibujada en una taza pensando que es un símbolo cristiano. Luciana se lo recrimina por Whatsapp. “Forma parte de la bandera de mi ciudad, tiene que ver con el Consell de Cent, no con la religión. Haces cosas que no son normales”.

El 17 de agosto de 2018 es el primer aniversario de los atentados de Barcelona. Abdel había acudido a las manifestaciones contra el terrorismo, dirá su cuñada a la policía. Las imágenes que esos días reproducen los medios informativos “pudieron influir en la decisión” de Abdel. Llega la firma del divorcio. Pronto tendrá que abandonar el piso. Volver a Argelia con el lastre de sus pecados no es una opción. Su madre, que está al corriente de todo, le ha advertido de que ser gay allí está “penado con la muerte”. Abdel escribe, en árabe, una nota de súplica (‘istikhara’) que los agentes encontrarán en el piso de Cornellà: “Oh Alá, te pido que escojas lo mejor para mí”. A la vez, se inscribe en un curso de formación para conducir carretillas elevadoras.

Luciana le ha dado un tiempo prudencial para que abandone la casa. El domingo 19 de agosto, mientras la mujer está trabajando en el restaurante japonés, discuten por teléfono. Abdel le responde: “No te preocupes que me voy a ir, ‘inchallah’, el gran sitio está arriba”.

lunes, 27 de agosto de 2018

#hemeroteca #violencia #homofobia | La exmujer del asaltante de Cornellá: “Pasaba por un mal momento”

Imagen: Diario de León / David Martínez (i)
La exmujer del asaltante de Cornellá: “Pasaba por un mal momento”.
Luciana M. señala en una carta que Abdelouahab Taib era "humilde, cariñoso" y que "le gustaba ayudar a los demás".
El País, 2018-08-27
https://elpais.com/ccaa/2018/08/27/catalunya/1535394788_441286.html

La expareja del hombre abatido el pasado lunes al atacar la comisaría de los Mossos d'Esquadra en Cornellà de Llobregat (Barcelona) ha asegurado en una carta a la que ha tenido acceso El País que Abdelouahab Taib "no es todas las barbaridades" que dice haber leído. Luciana M., que en la misiva firma como Amina, su nombre árabe, ha asegurado que Taib "era un hombre bueno, le gustaba ayudar a los demás", aunque ha reconocido que "pasaba por un mal momento", sobre el que no ha dado más detalles.

Su abogado, David Martínez, ha dicho que, según su defendida, nunca dijo que su exmarido fuera gay (fuentes cercanas al caso informaron el día del ataque de que ella había explicado a los investigadores que quería suicidarse por ser homosexual al temer que por eso no le aceptara la comunidad musulmana).

"Era cariñoso y para mí era y seguirá siendo muy especial. El único que ha llegado a conocerme y entenderme. Amaba a su familia por sobre todas las cosas y a sus amigos. Para nada era lo que van contando", ha esgrimido. Luciana ha pedido respeto y que se le recuerde "por lo que de verdad era, un hombre cariñoso y humilde", y ha aseverado que es la única vez que se dirigirá a los medios de comunicación.

El abogado ha explicado que él sólo la representa a ella, y no a la familia del atacante, porque los familiares ya tienen otro abogado.También ha dicho que, como ella ya se había divorciado del atacante el 14 de agosto, ya no puede personarse en la causa. Así, su abogado se limita a representarla por dos razones: una reclamación patrimonial porque la policía le tiró abajo la puerta para registrar el piso; y los trámites para recuperar los objetos que los Mossos se llevaron en el registro, como una tableta electrónica.

jueves, 23 de agosto de 2018

#hemeroteca #homofobia | El yihadista homosexual (más homosexual que yihadista)

Imagen: El Español

El yihadista homosexual (más homosexual que yihadista).

Ramón de España | Crónica Global, El Español, 2018-08-23

https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/manicomio-catalan/yihadista-homosexual_162404_102.html 

Agobiado por el terror que le inspiraba su propia sexualidad, un argelino recién separado de su mujer decidió hace unos días suicidarse por persona interpuesta entrando en una comisaría de Cornellà con un cuchillo en la mano y profiriendo los gritos de ritual (o sea, lo que de Alá es lo más grande del mundo, ¡por la gloria de su madre!, y tal). Evidentemente, lo cosieron a balazos. Y ahora, la familia se quiere querellar con la policía autonómica porque parece que esa no es la manera adecuada de conseguir que un tipo con un cuchillo deponga su actitud. Yo creo que alguien debería llevar a juicio a esa familia intolerante que convirtió la homosexualidad de su hijo en un espanto que el pobre no se atrevía a reconocer. O a los mandamases del islam, ya puestos, por representar una religión que es una cárcel para el pensamiento y para el deseo. O al propio difunto, por haber engañado a una mujer para hacerse con los papeles, como se teme la interfecta.

Como éramos pocos en quejarnos, parió la abuela en forma del líder de la CUP, Carles Riera --¿pero qué hace usted ahí a su edad, hombre de Dios?--, nuestro enviado especial permanente en los Mundos de Yupi, quien dijo que lo del argelino era una ejecución extrajudicial, ya que, según él, había otras maneras de reducir al enajenado. Vamos a ver, señor Riera, si usted va por la calle y se le acerca un majareta con un cuchillo, ¿qué hace? ¿Trata de dialogar educadamente con él o sale corriendo para salvar su vida? Yo diría que lo segundo. La policía no puede salir corriendo y está obligada a repeler las agresiones. Por eso, tras varias advertencias que no sirvieron de nada, una mossa le descerrajó cuatro balazos al atacante. Fin de la historia. A no ser que el señor Riera sea de esos que le afean la conducta a quien va por un bosque, se cruza con un oso y, en vez de tratar de convencerle educadamente para que abandone la mala actitud que muestra, le vuela la cabeza. ¿Cómo? ¿Que el oso formaba parte de una especie protegida? Pues mala suerte, querido plantígrado, haberte mostrado un poco más amable y seguirías vivo.

Mientras se pierde el tiempo hablando de lo que debería haber hecho la policía, nadie piensa en esa mujer cuyo matrimonio fue una farsa. Ni en esos padres homófobos que hicieron de su hijo un desgraciado. Ni de esa religión que no te deja vivir en paz y ser como te apetezca ser. En similares circunstancias, un occidental se divorcia, se acepta e intenta echarse novio en un bar gay. Pero nuestro hombre, víctima de su familia y de su religión, prefirió morir antes que aceptarse; a ser posible, llevándose a algunos infieles por delante en vistas a obtener la clemencia de Alá, que tal vez le esperaría en el Más Allá con una docena de tipos cachas en calzoncillos.

La yihad fue una mera excusa para quitarse de en medio de una manera aceptable para quienes nunca lo habrían aceptado. Incapaz de oponerse a su entorno físico y mental, nuestro hombre decidió morir porque en su birria de mundo no hay sitio para gente como él.

#hemeroteca #homofobia | La contradicción de Taib

Imagen: El País
La contradicción de Taib.
Recién divorciado, expulsado de casa y con miedo a ser repudiado por gay, el asaltante de Cornellà intentó redimirse con un ataque suicida en nombre de Alá.
Jesús García | El País, 2018-08-23
https://elpais.com/ccaa/2018/08/22/catalunya/1534963791_541954.html

Luciana no se sobresaltó cuando el lunes, al despertar, comprobó que el hombre al que amó y con el que aún convivía —no iba a ser por mucho tiempo— había salido de casa. Era probable, pensó, que Abdelouahab Taib se hubiese acercado a la mezquita de Cornellà, un edificio solemne pero austero en un polígono industrial a 10 minutos a pie. Allí iba a rezar, a veces, porque se sentía “relajado”. No solía acudir al rezo de primera hora, pero era una posibilidad. Sí le pareció extraño, en cambio, que al salir del piso, en uno de los bloques que la Siemens construyó para sus trabajadores unas cuantas décadas atrás, cerrase la puerta con llave.

Cuando su hermana la llamó para explicarle que un argelino de 29 años había sido abatido por la policía tras asaltar una comisaría de los Mossos, Luciana no lo dudó: Taib se había suicidado. El hombre atravesaba una crisis personal que no supo digerir. Dos meses antes le había confesado que había mantenido relaciones con hombres y que su condición homosexual le causaba, en tanto que musulmán, un gran desasosiego. Ella se había enojado y le había pedido el divorcio —que se formalizó una semana antes del asalto violento a la comisaría— y él tenía que abandonar el piso en próximos días y afrontar sus contradicciones.

Las vidas de Luciana, una española separada con dos hijas a su cargo, y de Taib, más joven que ella y que antes de conocerla no había salido de su país, se cruzaron hace dos años y medio. Luciana trabó amistad con una pareja argelina de los bloques de la Siemens que le habló del chico. “Se conocieron por Internet, se gustaron, y él llegó a Cornellà con una carta de invitación. No ha estado en otros lugares de España”, explica un amigo de la pareja, quien subraya que Luciana ya se había interesado por el islam antes de conocerle. “Quizá enamorarse de Abdelouahab fue el último paso para convertirse, pero él no la obligaba a llevar velo, aunque le gustaba que lo hiciera”.

Se casaron, lo que permitió a Taib obtener un NIE español, confirmó la policía. Él se instaló en los bajos donde ella vivía de alquiler y donde los Grupos Especiales de Intervención (GEI) de los Mossos accedieron a la fuerza el lunes tras desalojar a los vecinos. La irrupción policial dejó desperfectos en puertas y marcos que, ayer, intentaban restañar dos operarios. Luciana trabajaba en un restaurante, mientras que Taib conseguía empleos esporádicos. Ahora había logrado, mediante una ETT, trabajar en el logístico para una empresa de paquetería.

La relación transcurrió sin grandes altibajos, hasta que Taib recibió un primer golpe hace un año. “Murió su mejor amigo y eso le afectó muchísimo”, explica una persona que ha hablado con Luciana después del asalto a la comisaría. La crisis estalló cuando, hace dos meses, decidió hablarle de su homosexualidad. “Le confesó que había tenido relaciones con chicos, le pidió perdón y le dijo que quería seguir con la relación. Ella se enfadó al principio, le pidió que aclarase sus ideas y le dijo que debían separarse”, explican las mismas fuentes. En esa misma conversación, expresó lo avergonzado que se sentía por lo ocurrido y el temor a que la noticia de su homosexualidad trascendiera. “Era un secreto que llevaba muy mal. Luciana se enfadó por el hecho de que no se lo hubiera contado ni a su madre”.

Acordada la separación, siguieron conviviendo y Luciana asegura que no detectó un aumento de la religiosidad en Taib. En la mezquita, de hecho, los habituales no parecen conocerlo. Ella sí notaba mucho más apagado que de costumbre a un tipo “callado, observador y muy tranquilo” que “solía ir bien vestido, perfumado y perfectamente afeitado”. El abogado de la familia, David Martínez, lo vio hace nueve días, cuando formalizaron los papeles del divorcio. “Llevaba la misma barba recortada que siempre y hablaba de todo con naturalidad”.

Lo que bullía en la cabeza de Taib no puede saberse. Ha trascendido el contenido de una carta, escrita en árabe, que los Mossos hallaron entre el Corán y otros libros en el piso y que contienen vagas alusiones y encomendaciones a Dios. Según su entorno, esa carta no era una despedida para Luciana, que no habla árabe, sino un homenaje a su amigo muerto un año atrás. De naturaleza melancólica, Taib, explica su entorno, solía dormir con un gato y cuando no lo hacía se sentía mal. El fin de semana antes del asalto no salió de casa, deprimido también porque un amigo íntimo acababa de marcharse.

La familia argelina de Taib —su hermana es abogada— ha pedido su repatriación y está tramitando los papeles para presentar una denuncia contra los Mossos. Tanto ellos como Luciana creen que se suicidó, pese a que todas las fuentes de la investigación coinciden en que actuó con clara intención de matar a la agente de los Mossos. Para la fiscalía, una y otra cosa no resultan contradictorias, ya que su acción fue una suerte de “redención religiosa”, una forma de morir matando que le permitiría huir de sus problemas.

Temeroso de ser repudiado por su entorno por gay si la verdad salía a la luz, y ante un futuro incierto —le aterraba la idea de regresar a Argelia y así se lo expresó a Luciana—, Taib se sintió, cree su entorno, en un callejón sin salida. Sus contradicciones acabaron estallando de forma violenta en un ataque que, admiten los Mossos, no fue demasiado planificado y que tenía relativamente a mano: la comisaría dista apenas 150 metros de su casa.

miércoles, 22 de agosto de 2018

#hemeroteca #violencia #homofobia | "Suicidio por policía": las escalas de grises del caso Taib

Imagen: Diario de León
"Suicidio por policía": las escalas de grises del caso Taib.
La policía no ha encontrado ninguna relación entre el yihadismo y el hombre que entró en una comisaría con un cuchillo en la mano, pero sigue considerando el caso como un atentado terrorista.
Margaryta Yakovenko | PlayGround, 2018-08-22
https://www.playgroundmag.net/now/suicidio-por-policia-las-escalas-de-grises-del-caso-taib_30460333.html

Abdelouahab Taib llamó al timbre de la comisaría de Cornellà a las seis de la mañana de este lunes. Allí solo había dos agentes, un sargento a punto de empezar su jornada y una agente a punto de acabar la suya. La que le abrió la puerta a Taib fue esta, que se encontraba en una pecera con cristal a prueba de balas. Según su relato, Taib se acercó a la pecera con la excusa de querer realizar una consulta. Ella tenía la ventanilla de atención al público abierta y, en pocos segundos y en medio de la confusión, Taib sacó un cuchillo, gritó “allahu akbar” (Alá es grande) y se abalanzó sobre la agente a través de la ventanilla con el cuchillo en una mano.

La agente volcó la mesa y se desplazó con su silla hacia atrás. Taib cayó al suelo y para cuando se reincorporó seguía teniendo el cuchillo en la mano. Ella llamó a su compañero y retrocedió por el pasillo de la comisaría, donde asegura que los dos mossos le dijeron que tirara el arma. El episodio acaba con Taib muerto en el suelo por tres disparos. Los encargados de la investigación aseguran que el relato de ambos agentes coincide con lo grabado por las cámaras de seguridad. Todo, eso sí, hasta el momento en el que los tres entraron en el pasillo en el que se produjeron los disparos: allí no hay cámaras.

El caso, que ha conmocionado a la sociedad tan solo unos días después del aniversario de los atentados de Barcelona y Cambrils, ha sido automáticamente tildado de ataque terrorista por los propios Mossos. Su investigación, de hecho, la lleva el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo. Pero el contexto en el que se produce, las pruebas recabadas por los agentes y los testimonios recogidos, aumentan las escalas de grises entre las que oscilan los hechos.

La exmujer de Taib y su familia aseguran que su intención no era matar a nadie más que a sí mismo. Según su testimonio, estaban casados desde hace 2 años pero se divorciaron hacía apenas días porque él le confesó que era homosexual. El fin de su matrimonio supuso para él quedarse sin una coartada con la que ocultar su orientación sexual que él sospechaba que no sería aceptada por la comunidad musulmana. Dos horas antes de entrar en la comisaría, Taib escribió a su exmujer un mensaje en el que ponía: "Me voy, inshallá (si dios quiere), al gran sitio que está arriba". También dejó una carta en árabe que era una oración en la que le pedía a dios ser aceptado en su seno a pesar de ese “asunto” que era “una maldición” para él. Ambas pruebas apuntarían más a un suicida que se despide de la vida que a un terrorista que planea un atentado.

La policía no ha encontrado nada que indique que Taib estuviera relacionado con la yihad, el Estado Islámico, los atentados islamistas ni ningún otro tipo de violencia. No tenía antecedentes ni en España ni en Argelia, donde había nacido. No nombra a la yihad en su carta de despedida. Tampoco guardaba armas. Tampoco tenía contactos con personas radicalizadas. Tampoco ISIS se ha atribuido su ataque a la comisaría.

Estos hechos quedan sin embargo diluidos en el enfoque predominante en los medios y en la propia investigación. El País cita que la juez le preguntó a la agente que disparó a Taib si existe algún protocolo policial que indique cómo actuar en caso de que un individuo se acerque a un agente al grito de “Alá” y empuñando un cuchillo. La agente respondió que no. Pero, ¿era importante el distintivo del grito de Alá para el protocolo? ¿no es suficiente tener uno para, simplemente, cuando alguien entra en una comisaría con un cuchillo en la mano?

Otros medios se han encargado de recordar una y otra vez que la exmujer de Taib se convirtió al islam nada más contraer matrimonio. Incluso han pedido a los vecinos que valoraran sus actos recibiendo respuestas como: "se puso el velo enseguida" o "al cabo de un tiempo la veo con el pañuelito, y la verdad me dio mucho disgusto porque era una chica majísima y yo quiero mucho a España y a todos los que están con nosotros en España, viviendo felices y tranquilos", ambos testimonios publicados en una noticia de El Mundo.

La exmujer asegura que lo que Taib pretendía entrando con un cuchillo en la mano era buscar su muerte segura. Llevaba semanas hablando de que iba a suicidarse pero no se había atrevido a hacerlo, quizás porque el suicidio también es uno de los mayores pecados del islam. Según la versión de su exesposa, Taib habría usado la técnica conocida en EEUU como “suicidio por policía” o 'suicide by cop', en la que en países donde los agentes de seguridad tienen el gatillo fácil, las víctimas se acercan a ellos con armas, a veces de juguete, porque saben que les van a disparar.

Pero, ¿tienen los Mossos el gatillo fácil?

En los atentados de Barcelona y Cambrils, la actuación de los Mossos fue criticada porque abatieron -término oficial para las muertes a manos de la policía- a los cinco sospechosos. Y sospechoso muerto es igual a menos información para la investigación. La crispación de las horas posteriores a los atentados es comprensible, pero ¿tuvo en el caso de Cornellà algo que ver que su primer aniversario hubiera sido solo tres días antes? La policía que disparó contra Taib lo hizo cuatro veces. Erró un tiro pero los tres restantes impactaron en un brazo, una pierna y su cabeza. ¿Era este último evitable?

Su familia piensa que sí y por eso mismo se plantea denunciar a los Mossos por una “actuación negligente”. Los agentes por su parte prefieren destacar que el caso ha demostrado una cosa: la vulnerabilidad de sus comisarías. Hace más de un año, un hombre gritó “allahu akbar” y se abalanzó contra la policía con un cuchillo en mano en la frontera de Melilla. Hirió a un policía pero estos consiguieron reducirle y detenerle. Los agentes fueron felicitados por el entonces ministro del Interior Juan Ignacio Zoido y destacaron que “no hizo falta utilizar las pistolas”. El caso no fue investigado como terrorismo y se alegó que el atacante “tenía problemas mentales”.

¿Qué ha cambiado?

#hemeroteca #homofobia | La “contradicción” de ser gay y musulmán

Imagen: La Vanguardia
La “contradicción” de ser gay y musulmán.
El caso de Abdelouahab Taib podría sentar un precedente si se confirma que el móvil del atentado contra la comisaría de Cornellà fue por redimirse de su homosexualidad.
Silvia Colomé | La Vanguardia, 2018-08-22
https://www.lavanguardia.com/vida/20180822/451403962961/la-contradiccion-de-ser-gay-y-musulman.html

Abdelouahab Taib gritó ‘Allahu Akbar’ (Alá es grande) cuando entró armado con un cuchillo en la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Cornellà y dejó escrita en su casa una oración en la que pedía clemencia a Dios. La devoción religiosa del joven argelino de 29 años resulta innegable mientras el móvil de su acción, que lo llevó a atacar a la agente que lo abatió, sigue sembrando dudas.

Aunque todavía no está descartada la acción terrorista, la Fiscalía de la Audiencia Nacional encargada del caso baraja la posibilidad de que su ataque respondiese a un intento de “redención religiosa” ante el dilema moral que le provocaba su condición de homosexual siendo musulmán.

La propia mujer de Taib ha declarado que conoció su condición sexual hace un año y que el joven buscó suicidarse para evitar la vergüenza que suponía para él revelarla ante la comunidad musulmana.

El tabú religioso de la homosexualidad
“En las religiones monoteístas aún existe el tabú de la homosexualidad, que es considerada un pecado mortal, contra natura y pecaminosa”, explica el teólogo y filósofo Antonio Fornés. “En el islam el aspecto formal tiene mucha más importancia, hay más presión familiar para casarse, tener hijos y mostrar la virilidad del hombre”, detalla.

En el caso de confirmarse la teoría de la ‘redención religiosa’, Fornés considera que Taib “seguramente era un buen musulmán y sufría una tensión insoportable como persona, sentía lo contrario de lo que creía y se convirtió en su propio enemigo”, valora. “Debía estar convencido de que era un pecador y un depravado”.

“La homosexualidad tampoco está bien vista en el catolicismo, pero esto no quiere decir que no se practique éste y otros pecados como el sexo fuera del matrimonio” explica Mohammed Iqbal Chaudhry, portavoz del Centro Islámico Camino de la Paz y que considera inaceptable la acción de Taib.

“Lo peor para un musulmán es quitarse la vida o atentar contra la vida de otra persona”, afirma antes de aclarar que “practicar la homosexualidad sí es pecado, pero serlo sin practicarlo, no”. Para el líder religioso, “se deben juzgar los hechos, no las intenciones”.

Ante el supuesto religioso como móvil del atentado, el psicólogo y sexólogo clínico Luis Tejedor considera que el joven argelino “debió sufrir un arrebato de angustia, pánico y de no aceptación consigo mismo”. “Padecería un conflicto interno entre ‘quién soy yo’ y ‘qué pienso de mí’ y está claro que los valores inculcados por la doctrina musulmana no dejan lugar a dudas mientras que la orientación sexual resulta incontrolable”, detalla.

“Debía convivir con dos autoconceptos radicalmente opuestos e incompatibles y si no encuentras un punto de unión entre estas dos vías, la reacción o es destructiva o autodestructiva”, añade el psicólogo. “A otro le puede dar por pegar a la mujer o por consumir drogas, cada persona reacciona diferente”, ejemplifica.

La homosexualidad, penada con la muerte en 13 países
Todavía existen 13 países que aplican la pena de muerte a personas que manifiestan conductas homosexuales, todos musulmanes, como Irán, Arabia Saudi, Yemen, Nigeria o Somalia. Todos ellos están bajo el dictado de la sharia. “El Islam no distingue entre la ley civil y la religiosas por eso la situación de una persona homosexual es muy dura, haciendo imposible la aceptación y considerándola criminal o depravada”, explica el teólogo.

“En Argelia sí que existe esta presión contra un homosexual, pero aquí en España no es así, ahora está normalizado aunque no ocurría lo mismo hace 30 años”, comenta Iqbal Chauhdry que, por este motivo, todavía vería más incomprensible la acción del joven musulmán.

“Como ha ocurrido con el catolicismo en Europa, la solución pasa por la pérdida de peso social del Islam”, valora Fornés, ya que para una persona homosexual musulmana, “existe una lucha de conceptos brutal”. “La presión educacional y familiar choca contra su propio convencimiento y sentimiento interior que no puede controlar”, argumenta.

Para Tejedor, este caso pondría de manifiesto “la falta de educación de nuestra sexualidad” y podría sentar “un precedente a tener en cuenta para dar una solución consensuada con los líderes religiosos para que estas personas puedan vivir con cierto alivio su religiosidad y su condición sexual”. 


Y TAMBIÉN…
Andreu Martínez defiende la proporcionalidad en la respuesta al atacante de Cornellà.
El director general del cuerpo ha salido al paso de las críticas recibidas en las últimas horas desde distintos sectores.
La Vanguardia, 2018-08-22
https://www.lavanguardia.com/politica/20180822/451407492302/atentado-cornella-mossos-andreu-martinez-actuacion.html
Los Mossos defienden que su actuación en Cornellà fue “correcta, adecuada y proporcional”.
La policía catalana se pone a disposición de la familia del fallecido para que “tengan toda la información” de los hechos.
EFE | La Vanguardia, 2018-08-21
https://www.lavanguardia.com/politica/20180821/451402697787/mossos-defienden-actuacion-cornella-adecuada-proporcional.html
La mossa que abatió al asaltante en Cornellà: “Creí que me iba a matar”.
La agente declara ante el juez que disparó para protegerse a sí misma y a sus compañeros, ya que temía por su vida.
La Vanguardia, 2018-08-21
https://www.lavanguardia.com/politica/20180821/451404530084/ataque-cornella-mossos-declaracion.html
Textos del asaltante de Cornellà apuntan a que actuó por motivos personales.
Una oración de despedida encontrada en el domicilio del hombre, así como un SMS a su esposa previo al ataque, no mencionan la yihad.
La Vanguardia, 2018-08-21
https://www.lavanguardia.com/politica/20180821/451401688537/investigan-asaltante-cornella-actuo-motivos-personales-intento-redencion-religiosa.html

#hemeroteca #violencia #homofobia | La denuncia familiar pone en un brete a los Mossos

Imagen: Noticias de Gipuzkoa
La denuncia familiar pone en un brete a los Mossos.
Los allegados del agresor creen que la actuación de la agente “no se justifica ya que iba armado solo con un cuchillo”.
Igor Santamaría | Noticias de Gipuzkoa, 2018-08-22
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/08/22/politica/la-denuncia-familiar-pone-en-un-brete-a-los-mossos

La muerte de Abdelhouahab Taib, el argelino de 29 años que falleció el pasado lunes abatido tras atacar una comisaría de los Mossos en Cornellà, ha puesto en un brete a la Policía catalana por su conducta, en concreto la de la agente que le disparó, ya que su familia de Argelia y Francia ha cursado una denuncia al entender que “la actuación de la mossa no es justificable ante un hombre armado solo con un cuchillo”. El abogado de los allegados del atacante, David Martínez, visitó ayer a Luci, la mujer del agresor, que estaban en proceso de separación, negando rotundamente que Taib fuera un terrorista yihadista. “Era un musulmán, un buen musulmán que pasaba un mal momento emocional”, puntualizó.

En concreto, Luci y Taib decidieron separarse hace dos meses y justo el martes de la pasada semana firmaron el divorcio de mutuo acuerdo. “Fue una separación amistosa”, añadió el letrado, asegurando que la esposa le dio a su exmarido un margen hasta finales de mes para que buscara un nuevo alojamiento. La intención de Taib era seguir viviendo en Cornellà, donde había conseguido un trabajo estable y decía sentirse feliz. Cuando ella le manifestó su voluntad firme de divorciarse le instó a abandonar el domicilio conyugal antes de que volvieran las dos hijas adolescentes que ella tenía de un matrimonio anterior. En su declaración a los Mossos, la esposa del asaltante aseguró que su marido llevaba un tiempo amenazando con suicidarse después de que le confesara hace dos meses que era homosexual, pero que sentía “vergüenza” porque esa condición sexual no estaba permitida en su religión. De hecho, le mandó un sms a su esposa en el que decía que iba a marcharse ‘inshallah’ -expresión religiosa que quiere decir ‘si Dios quiere’-, al “gran sitio que está arriba”.

Aunque los Mossos investigan el incidente como un ataque terrorista, que según Interior del Govern fue “aislado”, parece claro que Taib carecía de antecedentes policiales ni judiciales en el Estado, y habría actuado completamente solo. Es más, en su vivienda no se localizó en apariencia ningún material vinculado con la yihad, más allá de haber visto un par de vídeos en su ordenador. Pese a todo, el director de los Mossos, Andreu Joan Martínez, defendió ayer que la actuación de la agente fue “correcta, proporcional, adecuada y congruente” en una situación de “extrema gravedad”. Su defensa fue cerrada. “No tenemos ninguna duda de que la agente actuó como tocaba, protegiendo los bienes y la seguridad de las personas”, indicó, resaltando que la mosso siguió todas las pautas ordinarias de intervención, dio las alertas preventivas necesarias y, “desgraciadamente”, al final tuvo que disparar ante el ataque homicida.

La investigación aprecia “motivación personal encauzada desde el punto de visto religoso” en Taib, según la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que no descarta que los hechos puedan calificarse de terrorismo. De las primeras investigaciones se deduce que Taib, como respuesta a la “controversia personal grave” que sufría por sus tendencias homosexuales, optó por buscar una especie de “redención” y quería “morir matando o matarse”. La Fiscalía avisa de que deben analizarse los soportes informáticos incautados en su domicilio, si bien niegan que se hayan encontrado vídeos del Daesh o que sea verdad que Taib hubiera intentado suicidarse en anteriores ocasiones. Sí se halló una “oración” manuscrita cuya trascendencia aún hay que investigar y que la Fiscalía incardina en el aumento de la actividad religiosa que experimentó el fallecido en los últimos tiempos debido seguramente a su dilema personal. Los datos que sí han trascendido es que el hombre entró en la zona de recepción de la comisaría con “ánimo” de clavar el cuchillo a la agente, según el visionado de las grabaciones; y que al no lograrlo entró en el habitáculo por uno de los lados y trató de perseguirla. La agente efectuó hasta cuatro disparos, de los que tres llegaron a impactar en el atacante, según los atestados.

CUP: “ejecución extrajudicial”
En el ámbito político, el diputado de la CUP Carles Riera calificó la muerte de Taib de “ejecución extrajudicial”, recalcando que la función de la policía “no es matar a un delincuente, sino impedir que se cometa un delito”. 


El atacante vestía bien e iba en coche de alta gama.
Sus vecinos no vieron radicalización en Taib, que trabajaba en una empresa de mensajería.
Noticias de Gipuzkoa, 2018-08-22
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/08/22/politica/el-atacante-vestia-bien-e-iba-en-coche-de-alta-gama

Vecinos del atacante de la comisaría de los Mossos en Cornellà no sospechaban que el hombre, abatido el lunes por una agente en el momento del ataque, se hubiera radicalizado. Es más, aseguran que tenía trabajo, iba bien vestido y que en ocasiones le recogían en un coche de alta gama. Victoria, una de sus vecinas, explicó que no detectaron ningún indicio de radicalismo: “¿Cómo íbamos a sospechar y no llamar a los Mossos?”. Asimismo, añadió que sabían que era musulmán, y que su pareja sentimental, al conocerle, se convirtió al Islam y “se casaron por el rito musulmán”.

La vecina aseguró que ella misma y otra residente en el mismo edificio vieron que a veces recogían al hombre por la tarde con un coche de “alta gama”, añadiendo que los dos miembros de la pareja tenían trabajo y que algunos vecinos sí que les veían que “discutían mucho”.

Otros vecinos, como Óscar, certificaron a Europa Press que ninguno de los compañeros del vecindario sospechaba que el atacante de la comisaría se hubiera radicalizado y aseguraron que, aunque su ya exmujer vistiera con velo, él no cambió su forma de vestir. En este sentido, Gonzalo destacó que nunca pensó que se tratara de alguien radicalizado y resaltó que “iba siempre muy bien vestido”.

Luci, de padres andaluces
La vida de Abdelouahab es una incógnita para la policía por su falta de antecedentes penales, pero también para sus vecinos. Más allá de que nació en Argelia hace 29 años, únicamente se sabe que trabajaba en una empresa de mensajería y que se había casado hace dos años. A Luci, en cambio, la conocen bien en el barrio de Sant Ildefons, en el que lleva 40 años viviendo, desde que nació. Como muchos de sus vecinos, sus padres llegaron desde el sur -en este caso, la población granadina de Dehesas de Guadix- con una mano delante y otra detrás cuando las calles aún estaban por asfaltar en lo que entonces se conocía como Ciudad Satélite.

martes, 21 de agosto de 2018

#hemeroteca #violencia #homofobia | La carta de Abdelouahab Taib hallada por los Mossos desvincula el ataque de un móvil terrorista

Imagen: InfoLibre
La carta de Abdelouahab Taib hallada por los Mossos desvincula el ataque de un móvil terrorista.
La que era su mujer declaró que el atacante quería suicidarse porque temía el rechazo del colectivo musulmán por ser homosexual. El ciudadano argelino abatido en Cornellá dejó una carta de despedida y un mensaje para su mujer donde anunciaba que iba a morir.
infoLibre, 2018-08-21
https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/08/21/la_carta_abdelouahab_taib_hallada_por_los_mossos_desvincula_ataque_movil_terrorista_86002_1012.html

Abdelouahab Tain, ciudadano argelino de 29 años que fue abatido por los Mossos en la comisaría de Cornellà, dejó una corta carta de despedida en árabe, donde se refiere a su dios; y un mensaje para su mujer, donde anunciaba que iba a morir, según ha hecho saber Cadena SER.

La nota recuperada por los Mossos consta ya en el sumario que instruye la Audiencia Nacional, a pesar de que fuentes de la Fiscalía restan importancia a esta por "no ser relevante para la investigación", mientras que consideran que el anuncio dirigido a su mujer en el que decía "Me voy a ir insha'Allah, al gran sitio que está arriba" es muy significativo.

En la primera traducción de la carta manuscrita por parte de los investigadores, no aparece ningún término que se pueda relacionar con el yihadismo: pide clemencia y que su destino sea bueno. De hecho, este texto podría relacionarse con la declaración de su mujer en la que reconocía que su marido quería suicidarse porque temía el rechazo del colectivo musulmán por ser homosexual ("Dios si sabes que este asunto (..) va en contra de mi religión").

Los Mossos tratan el ataque a su comisaría de Cornellà como "atentado terrorista"
Los Mossos d'Esquadra abatieron este lunes a un hombre que había entrado con un cuchillo en una comisaría de Cornellà de Llobregat (Barcelona) con la intención de atacar a los agentes y gritando ‘Al·lahu-àkbar’ –‘Alá es grande’, en árabe–, según informaron varios medios de comunicación.

Los Mossos entraron en la vivienda del asaltante, que se encuentra acordonada por agentes de la Guardia Urbana, pero no se encontraron explosivos ni armas.

Y TAMBIÉN…
La Fiscalía aprecia "motivación personal encauzada desde el punto de vista religioso" en el atacante de Cornellà.

Por ello la instrucción por el momento continuará en la Audiencia Nacional. El Sindicato de Mossos cree que la agente, que avisó diez veces, evitó una tragedia mayor porque el atacante quería su arma.
infoLibre, 2018-08-21
https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/08/21/la_familia_del_atacante_cornella_estudia_denunciar_por_presunta_negligencia_mossos_85992_1012.html
Los Mossos tratan el ataque a su comisaría de Cornellà como "atentado terrorista" y la Audiencia Nacional asume la investigación.
El agresor fue abatido por los Mossos tras entrar en la comisaría poco antes de las 6.00 horas armado con un cuchillo y gritando 'Alá es grande'. La mujer del atacante asegura que quería suicidarse tras descubrir que era homosexual, al temer que por eso no le aceptara la comunidad musulmana.
infoLibre, 2018-08-20
https://www.infolibre.es/noticias/politica/2018/08/20/el_hombre_abatido_comisaria_cornella_origen_argelino_grito_con_cuchillo_manno_ala_grande_85948_1012.html

#hemeroteca #violencia | ...y Luci se puso el velo

Imagen: La Vanguardia
...y Luci se puso el velo.
La mujer de Abdelouahab Taib se iba a separar del terrorista abatido tras dos años de matrimonio.
David Guerrero | La Vanguardia, 2018-08-21
https://www.lavanguardia.com/politica/20180821/451395945687/ataque-terrorista-comisaria-cornella-esposa-abdelouahab-taib.html

Luci sorprendió a sus vecinos cuando, de un día para otro, pasó a llevar el velo puesto cada vez que salía a la calle. Cuentan los que la conocen que fue una decisión tomada por voluntad propia al iniciar una relación con Abdelouahab Taib, el argelino abatido ayer en la comisaría de los Mossos d’Esquadra situada a poco más de 100 metros de su domicilio.

Vivían juntos desde hace algo más de dos años en los bajos del número 6 de la calle Garraf de Cornellà de Llobregat, donde un gato asomaba la cabeza entre los barrotes de la ventana mientras la policía practicaba el registro en el interior del domicilio pocas horas después del ataque.

La vida de Abdelouahab es una incógnita para la policía por su falta de antecedentes penales, pero también para sus vecinos. Más allá de que nació en Argelia hace 29 años, únicamente se sabe que trabajaba en una empresa de mensajería y que se había casado hace dos años. Los vecinos aseguran que ella le había pedido hace pocos días poner fin a la relación aunque, de momento, seguían viviendo juntos.

A Luci, en cambio, la conocen bien en el barrio de Sant Ildefons, en el que lleva 40 años viviendo, desde que nació. Como muchos de sus vecinos, sus padres llegaron desde el sur (en este caso, la población granadina de Dehesas de Guadix) con una mano delante y otra detrás cuando las calles aún estaban por asfaltar en lo que entonces se conocía como Ciudad Satélite.

Antes de casarse con Abdelouahab, Luci estuvo con un asiático y tiene dos hijas adolescentes que viven con el padre unas calles más abajo. Ayer se encontraban de vacaciones. Pese a convertirse al islam y cubrirse el pelo con un pañuelo desde que conoció a Abdelouahab, ella seguía siendo la misma. Si alguien le recriminaba que llevara el velo –que los hubo–, se enfadaba. A los que le preguntaban con curiosidad, les respondía que era una decisión que había tomado por amor. “Me he juntado con un moro que me lleva en bandeja”, recuerdan que contestó una vez a unas vecinas que tomaban el fresco en la esquina de casa, en uno de los jardines interiores entre bloques siempre llenos de vida.

Los inmigrantes de Extremadura y Andalucía, como la familia de Luci, han sido reemplazados en parte por los magrebíes y los ecuatorianos que llegaron a principios de siglo buscando las mismas oportunidades que sus predecesores habían encontrado en los setenta. Las diferentes comunidades culturales conviven en armonía, como demuestra Isabel, que habla con orgullo de las dos hijas de su vecina marroquí, que se han sacado un título universitario.

Los que trabajaron duro para alimentar a sus familias y a la vez lucharon por que el barrio tuviera escuelas y equipamientos ahora forman corrillos de debate en los bancos que hay frente a un solar donde hasta hace pocos años se encontraba el popular cine Pisa. Nadie entiende cómo ese chico argelino pudo acabar con un cuchillo en la comisaría de los Mossos que hay a menos de cinco minutos. “No se relacionaba con nadie, pero iba siempre bien vestido y daba buena impresión”, aseguraba Victoria, vecina del quinto. “Era guapetón”, apuntaba otra mujer que también pasa el verano en el barrio sin haber bajado al pueblo porque no se encuentra muy bien.

Con los que sí que se relacionaba Abdelouahab era con un grupo de musulmanes, unos chicos bien parecidos, comentan, que a veces se pasaban a buscarlo por casa cuando ya oscurecía. Los vecinos cuentan que salían en dirección a la mezquita que hay a tres calles de la comisaría atacada, aunque nadie acierta a confirmar si realmente iban allí. Se trata de la mayor mezquita de Catalunya y la única del área metropolitana de Barcelona (el resto son oratorios, por muy grandes que sean). Gestionada por el centro cultural islámico Al-Tauba, no tiene minarete ni cúpula visibles desde fuera. Es un lugar que busca pasar desapercibido en un entorno industrial, en la frontera con Sant Joan Despí, con almacenes de productos de construcción a un lado y las oficinas de la farmacéutica Bayer enfrente.

La mezquita se empezó a construir hace más de diez años a partir de aportaciones de los fieles que entonces rezaban en un local insalubre; las obras se frenaron por la crisis y se pudieron finalizar hace un par de años. No se ha inaugurado oficialmente para evitar polémicas, pero funciona a pleno rendimiento durante el rezo de los viernes y ofrece actividades para la comunidad durante todos los días. Entre ellas, charlas a cargo de la policia local de Cornellà. En el 2016 se abrió una investigación al conocerse que más de 500 personas asistieron al sermón del viernes a cargo de un imán saudí de la corriente suní que defiende la santidad de Osama bin Laden. Ayer la mezquita mantenía las puertas cerradas a cinco minutos de la comisaría de los Mossos y a diez minutos del domicilio de Luci y Abdelouahab.

#hemeroteca #violencia #homofobia | El suicidio de Taib

Imagen: ctxt
El suicidio de Taib.
Gerardo Tecé | ctxt, 2018-08-21

http://ctxt.es/es/20180815/Firmas/21273/Abdelouahab-Taib-Mossos-terrorismo-divorcio-homosexualidad-Gerardo-Tece.htm

Abdelhouahab Taib acudió a las seis de la mañana a una comisaría a pocos metros de su piso, en Cornellà (Barcelona). Tras insistir, a través del interfono, en la necesidad de hacer una consulta, la mosso d’Esquadra que estaba de guardia le abrió la puerta. En ese momento, según el relato de los portavoces de la policía catalana, el argelino de 29 años se abalanzó con un cuchillo –que no usó– sobre ella, “gritando consignas en árabe”. La agente no supo descifrar lo que Taib decía, pero sí entendió que, en un momento dado, nombró a “Alá”. La mosso disparó –lo abatió, es el verbo de moda en estos momentos– y Taib murió –abatido– en el acto. El fallecido no tenía antecedentes penales, ni pertenecía al grupo de personas vigiladas por las fuerzas de seguridad por radicalización islamista. Era un tipo normal. En el registro de su casa no se encontraron armas ni información que lo vinculase con grupo terrorista alguno, explican los Mossos. Desde el punto de vista antiterrorista, Taib había salido de la nada. La única pista encontrada por la investigación para explicar un comportamiento como el del argelino aquella madrugada la dio la mujer del fallecido, interrogada a las pocas horas del suceso: estaban en trámites de divorcio. Taib era gay. Ella lo había descubierto un año atrás y eso la había llevado a alejarse de él. Justo hace una semana, los trámites de divorcio habían comenzado para desesperación de Taib que, según explicaba la mujer a los investigadores, amenazaba con suicidarse. Renegaba de su homosexualidad y le daba pánico la idea de que, tras el divorcio, la comunidad musulmana se enterase de su orientación sexual. Sería una gran vergüenza para él.

A pesar de la falta de conexión entre Taib y el yihadismo y de la situación personal del abatido, los responsables de la investigación han decidido calificar lo sucedido en aquella comisaría como atentado terrorista. Tirando de hemeroteca es fácil encontrar decenas de casos en los últimos años de miembros de las fuerzas de seguridad agredidos con arma blanca. En ninguno de los casos la calificación fue, como en este, la de “atentado terrorista”. En ninguno de estos sucesos similares, el agresor fue abatido. Ni siquiera en uno de los más violentos, cuando en 2011, armado con una navaja de grandes dimensiones, un hombre corpulento arrebató el arma a un policía en Madrid. A continuación, disparó y acuchilló a tres agentes. Tras minutos de pánico y con los tres agentes heridos por apuñalamiento, los refuerzos que llegaron consiguieron detener –verbo de moda en aquel entonces– al agresor.

Preguntado por la calificación de atentado terrorista, a pesar de las nulas conexiones encontradas con el yihadismo, el comisario portavoz respondía que se basan en un hecho fundamental: la mención a Alá. La hipótesis probable de que Taib supiera bien qué había que hacer y decir a día de hoy para escapar de su situación tortuosa –siendo abatido–, de momento, no parece que esté sobre la mesa.

Soy Gerardo Tecé. Modelo y actriz. Escribo cosas en sitios desde que tengo uso de Internet. Ahora en CTXT, observando eso que llaman actualidad e intentando dibujarle un contexto.

#hemeroteca #xenofobia | Salvini describe como "buen ejemplo de integración" el ataque de Cornellà

Imagen: El Periódico / Matteo Salvini
Salvini describe como "buen ejemplo de integración" el ataque de Cornellà.
El vicepresidente del Gobierno italiano comenta con sarcasmo el asalto a la comisaría catalana y sube otra vez el tono sobre la nave 'Diciotti'.
Annalisa Girardi | El Periódico, 2018-08-21
https://www.elperiodico.com/es/internacional/20180821/salvini-llama-bueno-ejemplo-de-integracion-el-ataque-en-cornella-6997156

El ministro del Interior italiano, el ultraderechista Matteo Salvini, ha descrito sarcásticamente como “otro bueno ejemplo de integración” el ataque de Abdelouahab Taib a la comisaría de Cornellà el pasado lunes, que acabó con la muerte del argelino por los disparos de una mossa.

El ministro xenófobo, que a menudo ha explotado la nacionalidad de los implicados en acto criminales para fomentar la retorica racista, ha utilizado sus redes sociales para publicar un artículo de Ansa, la agencia italiana de noticias, que refería la agresión en Cornellà, acompañándolo con la sugerencia de que el incidente dependiera de la "ola de inmigración" hacia Europa que su Gobierno está intentando frenar desde que tomó el cargo.

Sube el tono Los comentarios al tuit se ponen en la misma línea, hablando de "invasión islámica" y sin tener en cuenta otros elementos del caso que van surgiendo, que la ausencia de vínculos con organizaciones yihadistas o el estado de salud psicológica del asaltante.

El mismo día, en otro tuit, Salvini sube otra vez el tono, denunciando la ausencia de respuesta por parte de la Unión Europea sobre el caso del barco 'Diciotti', la nave de la marina militar italiana atracada en Catania y con 177 migrantes a bordo, que el Interior rechaza de desembarco. "O Europa se pone seria DEFENDIENDO sus fronteras y distribuyendo los migrantes, o empezaremos a llevarlos otra vez al lugar desde que partieron" escribió el ultraderechista, subrayando luego que su país ya hizo su parte.

#hemeroteca #violencia #homofobia | La familia del asaltante de Cornellà quiere denunciar a los Mossos por actuación “negligente”

Imagen: El País / David Martínez
La familia del asaltante de Cornellà quiere denunciar a los Mossos por actuación “negligente”.
El abogado descarta "completamente" que el suceso sea un atentado terrorista.
Jesús García | El País, 2018-08-21
https://elpais.com/ccaa/2018/08/21/catalunya/1534845720_869432.html

La familia de Abdelouahab Taib, el hombre de 29 años que este lunes asaltó la comisaría de los Mossos de Esquadra en Cornellà(Barcelona), tiene intención de presentar una denuncia contra la policía autonómica por si hubo una "actuación negligente" en los disparos de un agente contra Taib. El hombre murió tras recibir varios disparos al presentarse en la comisaría armado con un cuchillo. El abogado de la familia argelina de Taib, David Martínez, ha explicado que en los próximos días se personará como acusación particular en la causa que instruye el suceso de Cornellá.

Martínez se ha reunido esta mañana durante algo más de una hora en el domicilio de la esposa de Taib, Luciana M. A la salida, el letrado ha explicado que tanto la mujer como la familia del asaltante están de acuerdo en que se investigue la actuación policial. "No sabemos si los Mossos tuvieron la diligencia oportuna al neutralizarle", ha asegurado el abogado.

Sobre el móvil del ataque, el letrado considera falso que se trate de un atentado terrorista. "Que sea terrorismo lo descartamos completamente todos lo que le conocemos, incluida su esposa". El abogado admite que Taib estaba atravesando una crisis personal por la separación. Según ha matizado Martínez, los papeles del divorcio se firmaron el pasado martes y Taib tenía que abandonar la casa en los próximos días.

La policía investiga cómo las circunstancias personales del hombre —su mujer había descubierto que era gay, y él se había aferrado más al Islam— motivaron el atentado. Abdelhouahab Taib, coinciden todas las fuentes, no tenía antecedentes policiales, no figuraba entre los sospechosos de yihadismo sometidos a investigación y ni siquiera estaba en el radar por riesgo de radicalización.

La separación de la pareja empezó a fraguarse hace dos meses, cuando la mujer descubrió que Taib era homosexual. Lo explicó ella misma, cuando los Mossos le tomaron declaración en calidad de testigo. El descubrimiento de la orientación sexual de su marido le llevó a alejarse de él. Cuando le comunicó su intención de abandonarle, Taib empezó a explicitarle “ideas suicidas”, según la declaración. La principal preocupación de Taib era que la comunidad musulmana descubriera su condición de homosexual. De hacerse pública, supondría una deshonra y una vergüenza para él, le explicó. La mujer subrayó ante los Mossos que su pareja se sentía frustrada por esa circunstancia.

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha abierto diligencias de investigación por el incidente. Moreno, titular del Juzgado Central de Instrucción número 2, se encontraba en funciones de guardia el momento en que ocurrieron los hechos.

lunes, 20 de agosto de 2018

#hemeroteca #violencia #homofobia | El ataque de Cornellá no era terrorismo: era gay y quiso suicidarse por "vergüenza"

Imagen: El Confidencial
El ataque de Cornellá no era terrorismo: era gay y quiso suicidarse por "vergüenza".
Según la declaración de la mujer, el hombre le había confesado hacía un año que era homosexual y le avergonzaba la opinión de la comunidad musulmana.
Roberto R. Ballesteros / Beatriz Parera | El Confidencial, 2018-08-20
https://www.elconfidencial.com/espana/2018-08-20/el-ataque-de-cornella-pone-a-prueba-la-coordinacion-entre-mossos-y-policia_1606342/

El ataque perpetrado este lunes por un hombre de 29 años contra una comisaría de Cornellá de Llobregat (Barcelona) minutos antes de las seis de la mañana volvió a atemorizar al pueblo catalán, que rememoró los terribles atentados de las Ramblas y de Cambrils sufridos hace exactamente un año. Sin embargo, según fuentes jurídicas, todo apunta tras las primeras pesquisas a que no se trataba tanto de un atentado terrorista como de una inmolación religiosa con matices sentimentales.

La versión de la mujer del argelino que se presentó de madrugada en la comisaría con un cuchillo en nombre de Alá incrementa las dudas sobre la motivación del ataque. Según ha confirmado El Confidencial, ha declarado que su pareja le había confesado un año atrás que era homosexual pero que no podía contarlo por miedo a lo que diría la comunidad musulmana, lo cual le movió a querer quitarse la vida. Este nuevo dato pone aún más en entredicho la proporcionalidad de la respuesta policial de los Mossos que dispararon al suicida, dado que algunos medios consideran que podían haberle apuntado a órganos no vitales para anularle sin matarlo.

Los responsables antiterroristas de las fuerzas de seguridad autonómicas, de hecho, trataron inicialmente el ataque como un "atentado terrorista", aunque posteriormente lo calificaron en público como un "hecho aislado" que tenía como objetivo a los Mossos. Así lo expresó el consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, tras la reunión del Gabinete de Coordinación Antiterrorista celebrada en el departamento del que depende la policía autonómica y que presidió Quim Torra.

Fuentes jurídicas, de hecho, aseguran a El Confidencial que la Audiencia Nacional está aún valorando la calificación de los hechos en un punto aún muy inicial de la investigación y con las diligencias recién abiertas. El testimonio de la mujer inclina, por el momento, la balanza lejos del móvil terrorista. Las mismas fuentes consideran que Abdelouahab T., nacido en Argelia pero con NIE español, se presentó en la comisaría con un cuchillo de grandes dimensiones y quiso inmolarse claramente por motivos "de carácter religioso radical", aunque tienen muchas dudas de que pueda calificarse como un ataque yihadista. Las mismas fuentes añaden que los mossos que de momento han prestado testimonio no saben precisar qué dijo el hombre cuando se presentó en la comisaría más allá de la palabra "Alá". Ni siquiera le escucharon gritar "es grande" como se difundió en un inicio.

Por otro lado, los responsables antiterroristas de los Mossos tuvieron reuniones de coordinación con sus homólogos de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional con el fin de que agentes de este último instituto armado pudieran acceder a datos de la investigación, ya que -aunque son los Mossos los que dirigen las pesquisas bajo la coordinación de la Audiencia Nacional- estos últimos funcionarios también recaban notas con el fin de establecer conexiones con otras líneas de investigación abiertas y barajar la posibilidad de aportar elementos que sirvan para esclarecer los hechos de Cornellá, explican fuentes policiales.

No en vano, esta investigación está sirviendo también para poner a prueba las relaciones entre los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional, quebradas por la crisis institucional que supuso el desafío independentista del pasado 1 de octubre, cuyas repercusiones se notaban ya meses antes del referéndum ilegal. Desde el Juzgado Central número 1 de este tribunal, que dirige el juez Santiago Pedraz, coordinan la investigación también con el fin de que la relación entre Mossos y Policía fluya por los cauces correctos. No en vano también hace un año fue otro juez del mismo tribunal, Fernando Andreu, quien convocó una reunión días después de los atentados de las Ramblas y Cambrils con los mandos antiterroristas de Mossos, Guardia Civil y Policía para repartir las competencias a cada uno y evitar diferencias entre todos. Esta coordinación resultó clave para el desarrollo de las pesquisas, aunque el problema de fondo se mantuvo.

El 27 de octubre pasado, de hecho, el Gobierno destituyó al jefe de los Mossos, Josep Lluís Trapero, imputado por la Audiencia Nacional por colaborar activamente en la preparación del referéndum independentista y por no cumplir con sus funciones policiales durante la jornada de la consulta popular. El cese fue firmado por el que en aquella época era ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, quien en virtud de la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española había asumido las competencias de la Consejería de Interior catalana.

La decisión de Zoido hizo tambalearse la estructura de la policía autonómica. El nuevo jefe que impuso el ministro, Ferrán López, comunicó a la plantilla que habría cambios de destino relevantes para algunos miembros del cuerpo e inmediatamente aupó a veteranos agentes a la primera línea para sustituir a los que hasta el momento habían sido más afines a Trapero. La decisión provocó una oleada de dimisiones y al menos cuatro pesos pesados anunciaron su cese y sacó a la luz la división que había en el cuerpo, que prácticamente se dividió entre los mossos que iban a favor de la Constitución y los que apoyaban el proceso independentista. 

Y TAMBIÉN…
Abdelouahab, el atacante de Cornellá: 29 años, argelino y con casa junto a la comisaría.
El agresor, que no tenía antecedentes, vivía en la calle Garraf número 6 de Cornellà, a tan solo tres calles de la comisaría en la que se ha producido el ataque.
El Confidencial, 2018-08-20
https://www.elconfidencial.com/espana/2018-08-20/comisaria-cornella-argelino-abdelouahab-ataque_1606137/