martes, 12 de noviembre de 2019

#hemeroteca #homosexualidad #federicogarcialorca | El Lorca enamorado y celoso de su intimidad

Federico (c, de pie) en Buenos Aires, 1933-1934
El Lorca enamorado y celoso de su intimidad.
Una exposición en el centro consagrado al escritor en Granada transita por el deseo y el sexo en su vida y su obra.
Margot Molina | El País, 2019-11-12
https://elpais.com/cultura/2019/10/09/actualidad/1570636358_811482.html

“Tenemos curiosidad, que no es malsana sino algo muy natural, por saber más sobre Lorca, porque es una persona que despierta simpatías”, apunta Christopher Maurer, el hispanista estadounidense especialista en el poeta granadino que ha comisariado la muestra ‘Jardín deshecho’. Es la primera gran exposición que ofrece el Centro Federico García Lorca de Granada tras recibir, en junio del pasado año, todo el legado del autor de ‘La casa de Bernarda Alba’. “Él mismo, cuando empezaba a ser conocido, le dijo a un amigo: ‘Quiero y retequiero mi intimidad’. Pero debemos de tener en cuenta que entonces la idea de privacidad era muy distinta. Ahora el ámbito privado es como el Ártico, queda cada día menos. Vivimos el gran deshielo de la privacidad”, agrega el comisario.

La muestra, que estará abierta hasta el 6 de enero de 2020, gira en torno a los conceptos de amor, deseo y sexualidad en la vida y la obra del poeta granadino y descubre a un hombre "valiente y sincero, que criticó directamente, sin tapujos, lo que no le gustaba de la sociedad granadina de principios del siglo XX", apunta Sara Navarro, directora del centro.

"Quien ha vivido como yo y en aquella época en una ciudad tan idiota y tan bárbara bajo el punto de vista social como Granada cree que las mujeres, o son imposibles o son tontas. Un miedo frenético a lo sexual y un terror al 'qué dirán' convertían a las muchachas en autómatas paseantes, bajo las miradas de esas mamás fondonas que llevan zapatos de hombre y unos pelitos en el lado de la barba", escribió el poeta recordando su adolescencia en 1932 en su elegía a la pintora María Blanchard.

"En muchas de sus obras está presente el deseo. Sus personajes desean algo que no pueden conseguir, como Yerma, al hijo que no tendrá, o doña Rosita, al novio que nunca vendrá, o la voz del poeta en ‘Sonetos del amor oscuro’", reflexiona Laura García-Lorca, presidenta de la Fundación Federico García Lora y directora artística de ‘Jardín deshecho’.

Un deseo muchas veces frustrado, como el que sintió su amiga Emilia Llanos, de quien se exhibe un sugerente retrato con los pechos desnudos realizado por Ismael González de la Serna, junto al primer libro publicado en 1918 por Lorca, ‘Impresiones y paisajes’, que dedicó a su amiga: "A la maravillosa Emilia Llanos, tesoro espiritual entre las mujeres de Granada; divina tanagra del siglo XIX". "Lo que podía haber sido un amor con una mujer que nunca fue. Al final de su vida ella lamentó que nunca los hubieran dejado estar solos", apunta Laura García-Lorca.

El mismo libro, el único escrito en prosa en el que narra sus viajes por España cuando estudiaba en la universidad, que se autodedica el poeta y que puede verse ahora por primera vez: "A mi queridísimo Federico García Lorca, único que me conoce y sabe ahondar todo el encanto de tristezas que tiene mi corazón. Su propio corazón".

La idea del jardín, tan presente en la producción del poeta español más universal que está traducido a 38 lenguas, se materializa al comienzo de la muestra en una instalación de la granadina María Moreno creada con plantas y frutas que la artista ha recogido en la Vega de Granada y que aparecen en la obra de Lorca. Un jardín poético, humilde, que cuelga sobre una alfombra alpujarreña del siglo XIX en la que puede leerse "Viva mi dueño" y que da paso a las cinco salas que vertebran la exposición y que incluyen algunos libros y documentos que se exhiben por primera vez.

"La mayoría de las obras procede del legado que incorporamos, por fin, en junio del año pasado. Pero también hay préstamos de la Biblioteca Nacional, el Ayuntamiento de Granada, los museos Casa de los Tiros y Casa Natal de Fuente Vaqueros, del Archivo Agustín Penón/Marta Osorio o de la familia de Rafael Rodríguez Rapún, uno de los amantes de Lorca, que fue secretario del grupo de teatro que montó el poeta, La Barraca, y a quien dedicó su ‘Sonetos de amor oscuro’", comenta Sara Navarro. "Es curioso ver el listín de teléfonos de Rafael, en el que aparece el nombre de Federico, pero sin el número; obviamente porque se lo sabía de memoria", apunta Laura García-Lorca, sobrina del poeta, que agradece la colaboración del dramaturgo Alberto Conejero, autor de la obra 'La piedra oscura' inspirada en las últimas horas de la vida de Rodríguez Rapún, quien ha hecho posible que la familia de Rapún preste el material.

La llegada de todos los manuscritos, documentos, fotografías y dibujos que custodiaba la Residencia de Estudiantes de Madrid va a convertir a Granada “en el epicentro del universo lorquiano”, ha asegurado Maurer por teléfono desde Boston (EE UU), en cuya universidad es profesor de Literatura Española. "Hemos incluido una sección con las lecturas de Federico, para recordar que no fabricó su obra espontáneamente; sino que es fruto de sus lecturas. En su poesía amorosa él dialoga con autores del Renacimiento, con Góngora, Juan de la Cruz o Teresa de Jesús; algo que me parece muy bonito. Siempre me han interesado los artistas que reconocen sus influencias", añade Maurer, académico correspondiente de la Real Academia Española desde 2009, especialista en el Siglo de Oro y en la Generación del 27 y autor de más de 15 ediciones.

Dibujos, pinturas, libros, carteles de las representaciones de sus obras de teatro, el traje de marinero con el que posó en Buenos Aires (entre finales de 1933 y principios de 1934) y cartas, muchas cartas, componen esta partitura a cuatro manos —las de Maurer y Laura García-Lorca— con la que el espectador tiene la sensación de estar abriendo cajones en la casa del poeta.

lunes, 11 de noviembre de 2019

#hemeroteca #racismo #ideologiadeodio | El movimiento antirracista mantiene el pulso ante el auge de Vox y el discurso del odio

Imagen: Público / Manifestación antirracista
El movimiento antirracista mantiene el pulso ante el auge de Vox y el discurso del odio.
La Asamblea Antirracista de Madrid ultima una manifestación para el 17 de noviembre mientras que la plataforma catalana ‘Unitat contra el feixisme i el racisme’ hace un llamamiento urgente ante el crecimiento del partido ultra para la movilización y la organización unitarias contra el racismo y la extrema derecha en los diferentes territorios del Estado español.
Jairo Vargas | Público, 2019-11-11
https://www.publico.es/sociedad/antirracismo-movimiento-antirracista-mantiene-pulso-auge-vox-discurso-odio.html

Los 52 escaños y más de tres millones de votos cosechados por Vox en las elecciones del pasado domingo son una buena muestra de que el discurso del odio y el racismo se han normalizado en España. "No es que no existiera antes, pero ahora se ha naturalizado y eso es mucho más peligroso", opina Paula Guerra, presidenta de SOS Racismo Madrid y miembro de la Asamblea Antirracista de Madrid, que este domingo saldrá por tercer año consecutivo a las calles de Madrid "para demostrar que existimos, que vivimos aquí y que tenemos voz", explica Guerra, que llama más que nunca a la población a sumarse a la protesta.

Por su parte, la plataforma catalana 'Unitat contra el feixisme i el racisme' (UCFR) ha reaccionado ante el avance de la extrema derecha haciendo un "llamamiento urgente" para impulsar "movimientos unitarios contra la extrema derecha y el racismo". Un trabajo que lleva haciendo en Catalunya desde que nació en 2010 para enfrentar y frenar el discurso del partido ultraderechista Plataforma por Cataluña. El pasado febrero, esta formación se disolvió y recomendó a sus militantes y simpatizantes integrarse en el partido de Santiago Abascal, que ahora es tercera fuerza política en España.

"Vox no es un partido más, sino que alberga fascistas y neonazis. Su llegada ya ha aumentado el racismo, por ejemplo con los vergonzosos ataques contra residencias de jóvenes migrados sin tutores familiares en el territorio. Ha alimentado el sentimiento anticatalán, con su nacionalismo ultra y excluyente que busca la vuelta de la “Una, Grande y Libre” del franquismo, ha advertido la plataforma en un comunicado en el que también pide redoblar esfuerzos para "combatir el racismo que está creciendo de manera más general y que constituye el caldo de cultivo para el avance de la extrema derecha".

La UCFR, que aglutina a más de 500 organizaciones y movimientos sociales, comenzará este mismo a mes a poner en común estrategias y situaciones en asambleas simultáneas en los distintos territorios, que abarcan desde barrios, pueblos y ciudades catalanas hasta Baleares, Valencia, Andalucía o Murcia, detalla Pere Fernández, activista y miembro de la coordinación de UCFR. En enero tienen previsto celebrar en Barcelona un encuentro unitario para reforzar los trabajos, tratar de ampliar las redes territoriales y organizar la movilización del 21 de marzo, día internacional contra la discriminación racial. El pasado año ya logró reunir a más de 3.000 personas clamando contra Vox en Barcelona, pero esperan que este año sea mucho más masiva.

Temor al aumento de la violencia física
En Madrid no es Vox lo que marcha la agenda del movimiento antirracista. La manifestación del año pasado, que congregó a cientos de personas, denunciaba el racismo institucional, y la de 2017, que fue la primera marcha antirracista convocada por esta asamblea, sirvió para recordar el 25º aniversario de la muerte de Lucrecia Pérez, el primer asesinato racista de la etapa democrática española. "En este nuevo escenario, con un partido abiertamente racista como tercera fuerza, vamos a seguir en la misma lucha de siempre", explica Guerra, que insiste en que la población migrante racializada es "un agente político y de cambio" autónomo contra medidas muy anteriores a la irrupción de Vox. "No nos vamos a callar ni a quedar encerrados en casa porque se haya empezado a normalizar el discurso del odio", insiste.

"Lo que no podemos consentir es que se difunda ahora el discurso de que el racismo es consecuencia de Vox. Vivimos en un estado estructuralmente racista, la Ley de Extranjería, los Centros de Internamientos de Extranjeros (CIE), las redadas policiales por perfil étnico, las devoluciones en caliente en las vallas de Ceuta y Melilla... Todo eso ya lo sufríamos la población migrante mucho antes de Vox", critica. Aunque advierte de que el crecimiento de votos y el discurso en los medios de un partido que criminaliza a los migrantes y señala a los extranjeros como un problema puede dar alas a la violencia. "Cuando ves que se legitima políticamente el odio de una parte de la sociedad, que se azuza, incluso, por un partido, hay un alto riesgo de que eso derive e violencia física contra nuestras comunidades por parte de algunas personas", alerta.

"El avance electoral de Vox traerá más odio y más agresiones. Ya vimos cosas parecidas con Trump en EEUU y Bolsonaro en Brasil", denuncia también la UCFR, que recuerda que "la extrema derecha no es imparable", como han demostrado las luchas unitarias durante décadas en Gran Bretaña o, más recientemente, en Grecia.

Desde la Asamblea Antirracista de Madrid hacen un llamamiento tanto a las personas que sufren el racismo a diario como al resto de la sociedad española a apoyar la manifestación del próximo domingo. "Lo que ocurre cuando la lucha antirracista no está fuerte es esto, un avance del odio", destaca Guerra, indignada con que ningún partido haya hecho frente "a las mentiras que Abascal decía en el debate electoral". "Por eso mismo sabemos que tenemos que ser nosotros quienes nos organicemos para frenar el discurso de odio. Somos los que tenemos que estar en la vanguardia, pero somos conscientes de que no podemos dar esta batalla solos, tiene que sumarse la sociedad española", argumenta la presidenta de SOS Racismo Madrid.

#hemeroteca #homofobia #justicia | Juicio al Pilla-Pilla homófobo: perseguir la pederastia, una tapadera para dar caza a gais

Imagen: El País / Mykola
Juicio al Pilla-Pilla homófobo: perseguir la pederastia, una tapadera para dar caza a gais.
El líder de un grupo homófobo niega vínculos con la extrema derecha en el juicio.
Jesús García | El País, 2019-11-11
https://elpais.com/sociedad/2019/11/11/actualidad/1573489648_767986.html

Mykola se planta delante del juez con maneras de soldado: las manos cruzadas por detrás del cuerpo; la espalda, ancha y fuerte, subrayada por una americana ceñida de color negro que contrasta con su rostro aún aniñado y su media melena rubia. Va a declarar por haber importado a España un movimiento violento de origen ruso ('Okkupay Pedofilyay') que hostiga a homosexuales con la excusa de perseguir la pederastia. Mykola, que responde solo a su abogado, se ciñe al guion para tratar de eludir los 21 años de cárcel que pide para él la Fiscalía: ni neonazi ni homófobo, tan solo un buen tipo que pretendía “descubrir a personas que querían mantener relaciones sexuales con menores”.

Hace seis años, cuando tenía 19, Mykola fundó el Proyecto Pilla-Pilla. La idea, dice, le rondaba la cabeza desde el instituto. Creó un perfil de Facebook y logró atraer las simpatías de una veintena de jóvenes de Granollers —localidad a unos 30 kilómetros de Barcelona— y su entorno. De origen ucranio, Mykola era, a la vez, el cebo y el verdugo. Accedía a chats de contactos homosexuales bajo el pseudónimo de Alex —él replica que solo buscaba “páginas donde se podía ligar”, fuesen o no para gais— y concertaba un encuentro con fines sexuales. A sus víctimas les decía que tenía 17 años, les escribía mensajes subidos de tono y les enviaba fotos suyas; por aquel entonces, trabajaba para una agencia de modelos.

La cita resultaba ser una emboscada. Mykola acudía al lugar concertado —por lo general, en plena calle— acompañado de un nutrido grupo de chicos para “atemorizar, humillar y represaliar” a la víctima, que se veía “retenida y controlada de forma intimidatoria” por el grupo. Mientras filmaban la escena con teléfonos móviles, los acosadores obligaban a la víctima a contestar a preguntas “vejatorias” sobre su condición sexual, a mostrar su DNI y a reconocer su condición de pederasta, según la Fiscalía. De lo contrario, no podía marcharse. En los hostigamientos también participó presuntamente un menor de edad, aunque su caso fue archivado.

A David (nombre supuesto), el Pilla-Pilla le rodeó junto a una estación de tren y le obligó a sacar los condones y el lubricante de bolsillo. No accedió a decir ante la cámara que era un pederasta. Pero Mykola editó el vídeo de forma presentándolo como tal. Las imágenes llegaron “a su madre, sus vecinos, la farmacéutica y el hijo de un compañero de su equipo de fútbol”. Se vio combatiendo la falsa acusación de que era un abusador de niños. A Alfonso (el nombre también es supuesto) también le grabaron y difundieron su nombre completo y teléfono; a los pocos días empezó a recibir mensajes amenazantes. Y a Pedro le extorsionaron. “¿Qué serías capaz de hacer para que este vídeo no sea colgado en Internet? A lo mejor te quieres unir al proyecto, a cazar con nosotros, o a lo mejor quieres pagar dinero”.

El juicio que ha comenzado este lunes ve el caso de tres de las personas —otras no han podido ser identificados o no han denunciado— que fueron cazadas por el proyecto Pilla-Pilla, que encendió todas las alarmas en la comunidad gay. “Nos preocupaba el ambiente de violencia y que se generara un efecto contagio. Empezó a cundir el miedo a tener encuentros por temor a ser amenazado, extorsionado o vejado”, explica, en su declaración como testigo, María García, que entonces presidía la federación estatal LGTBI. García recuerda que la ansiedad creció al saber que el grupo empleaba “simbología neonazi”.

La investigación judicial no ha hallado vínculos con la extrema derecha de cinco de los seis jóvenes que se sientan en el banquillo por delitos contra la integridad moral (con la agravante de abuso de superioridad y de discriminación por orientación sexual) y contra la intimidad. Afrontan penas de entre dos a 21 años de cárcel. “Tengo amigos y familiares homosexuales”, se ha excusado César Á., presunto autor de los vídeos. Pero sí muestras sobradas de su intolerancia: todos ellos —y otras 50.000 personas— se hicieron seguidores de un perfil de Facebook con la siguiente tarjeta de presentación: “Si no eres marica ni pederasta, únete”. El símbolo del Pilla-Pilla era una foto formada por tres manos haciendo el gesto del pulgar doblado que, “debidamente combinado, reproduce la esvástica” nazi. Esa idea la tomó Mykola del grupo ruso liderado por su ídolo Maxim Martsinkevich Teçak, de quien copió las tácticas de acoso, las músicas para los vídeos e incluso la pose para sus fotografías.

Aunque Mykola niega su simpatía neonazi, las pruebas apuntan en otro sentido. El fiscal especializado en delitos de odio Miguel Ángel Aguilar señala, por ejemplo, su amistad con Vladislav, un adolescente ruso que en 2014 agredió a un chico de Mongolia que iba tranquilamente sentado en un vagón del metro de Barcelona. “¿Qué te pasa a ti, chino?”, le dijo antes de propinarle puñetazos en la cara que solo pararon cuando otros viajeros intervinieron. La escena fue grabada en vídeo, lo mismo que las cacerías del Pilla-Pilla, lo que ha provocado “un daño irreparable el honor y dignidad” de las víctimas, que declaran este jueves a puerta cerrada.

Tras el cierre de la página de Facebook, Mykola —que permanece en libertad— dice que se desvinculó cualquier otra iniciativa similar y que se dedicó a trabajar. A las puertas del juzgado de Granollers, Pau Gàlvez, portavoz de la Comisión 28-J, confirma que no han detectado nuevos intentos de trasladar a España los movimientos homófobos rusos. “Se hizo una presión muy fuerte con los Mossos y con la Fiscalía”, explica Gàlvez, que aun así alerta de los riesgos de este tipo de grupos organizados por “tratar al colectivo como si fueran enfermos” y por “vincular la homosexualidad con la pederastia”.

#hemeroteca #homofobia #justicia | Piden 21 años de cárcel para los líderes del 'Proyecto pilla-pilla', un grupo neonazi que tendía emboscadas a homosexuales

Imagen: Público / Juicio a los neonazis de pilla-pilla
Piden 21 años de cárcel para los líderes del 'Proyecto pilla-pilla', un grupo neonazi que tendía emboscadas a homosexuales.
Esta banda, creada en 2013, se inspiró en la organización ultraderechista rusa 'Occupay Pedofilya', quienes usaban el pretexto de cazar a supuestos pederastas para perseguir y denigrar al colectivo LGTBI.
Público, 2019-11-11
https://www.publico.es/sociedad/derechos-lgtbi-piden-21-anos-carcel-proyecto-pilla-pilla-grupo-neonazi-tendia-emboscadas-homosexuales.html

Los seis detenidos por el autodenominado 'Proyecto pilla-pilla' se han sentado este lunes en el banquillo por humillación y vejación hacia el colectivo LGTBI. Este grupo, de inspiración neonazi, se dedicaba a tender emboscadas a hombres gais con el fin de humillarles sometiéndoles a un interrogatorio que luego colgaban en redes sociales.

Esta banda, creada en la ciudad de Barcelona en 2013, se inspiró en el grupo ultraderechista ruso ‘Occupy Pedofilya’, quienes usaban el pretexto de cazar a supuestos pederastas para perseguir y denigrar a homosexuales.

Su líder Mykola, un joven nacido en Ucrania, se enfrenta a una condena de 21 años de cárcel, al igual que su principal colaborador. Para los otros acusados el fiscal pide condenas de 15, 6 y 2 años de prisión.

Según la Fiscalía, entre noviembre y diciembre de 2013, el grupo se dedicó a engañar a sus víctimas a través de las redes sociales para quedar con ellos. Cuando se encontraban, entre diez y veinte personas les rodeaban para que no huyeran y les sometían a un interrogatorio donde les obligaban a decir ante la cámara que eran unos "pederastas". El grupo también les coaccionaban para que reconocieran públicamente su condición sexual y dijeran sus datos personales.

Más tarde, miembros del grupo editaban los vídeos y se los enviaban a los familiares y amigos de las víctimas causando, según el fiscal, un "daño irreparable" en su honor y dignidad.

En su investigación, los Mossos d'Esquadra lograron identificar a tres víctimas, aunque no se descarta que la cifra pueda ser superior. Las víctimas declararán el próximo jueves sin presencia de medios en la sala.

Por su parte, el líder y fundador del grupo ha negado que tuvieran ninguna relación con grupos fascistas o nazis alegando que sólo pretendían denunciar a adultos que se citaban con menores con fines sexuales.

Colectivos LGTBI se unen contra el caso 'pilla-pilla'
Los principales colectivos españoles de defensa de los derechos LGTBI se unieron el pasado 6 de noviembre para ejercer la acusación popular contra los miembros ‘Proyecto pilla-pilla’.

Según Laia Serra, abogada de la Comissió Unitària 28 de Juny, que integran una treintena de entidades de Cataluña, se trata de una causa "paradigmática" en la que, por primera vez, "el top 10 de los colectivos LGTBI se personan todos juntos en un caso judicial".

En su investigación, los Mossos d'Esquadra lograron identificar a tres víctimas, aunque no se descarta que la cifra pueda ser superior. Las víctimas declararán el próximo jueves sin presencia de medios en la sala.

Por su parte, el líder y fundador del grupo ha negado que tuvieran ninguna relación con grupos fascistas o nazis alegando que sólo pretendían denunciar a adultos que se citaban con menores con fines sexuales.

Colectivos LGTBI se unen contra el caso 'pilla-pilla'
Los principales colectivos españoles de defensa de los derechos LGTBI se unieron el pasado 6 de noviembre para ejercer la acusación popular contra los miembros ‘Proyecto pilla-pilla’.

Según Laia Serra, abogada de la Comissió Unitària 28 de Juny, que integran una treintena de entidades de Cataluña, se trata de una causa "paradigmática" en la que, por primera vez, "el top 10 de los colectivos LGTBI se personan todos juntos en un caso judicial".

#hemeroteca #lgtbi #literatura | ¿Podemos hablar de una literatura específicamente LGTB+?

Imagen: Qué Leer / Gema Nieto
¿Podemos hablar de una literatura específicamente LGTB+?
Carlos Asensio | El Asombrario, 2019-11-11
https://elasombrario.com/podemos-hablar-de-una-literatura-especificamente-lgtb/

Dentro del movimiento LGTB+, y sobre todo dentro del canon literario más clásico, sigue existiendo desacuerdo a la hora de definir qué es la literatura LGTB+. ¿Existe un género como tal en la historia de la literatura? ¿La literatura LGTB+ solo es aquella que está escrita por personas que se reconocen como gais, lesbianas, transexuales o bisexuales? ¿O también debería incluir aquellos libros que tratan temas relacionados con el mundo LGTB+, indistintamente de quien lo haya escrito? ¿Es beneficioso para el colectivo seguir utilizando etiquetas para categorizar su producción artística y cultural? Iniciamos en ‘El Asombrario’ una serie de artículos sobre estas cuestiones junto a varios autores y editores LGTB+, como Guillem Clua, Pilar Bellver y Dos Bigotes.

En su monumental obra ‘Historia de la Literatura Gay’ (Akal, 2001), Gregory Woods definió la literatura homosexual de la siguiente forma: “Resulta fácil decidir dónde comienza la literatura gay: con los autores abiertamente homosexuales que escriben de modo explícito sobre la experiencia de serlo. Pero ¿dónde termina? (...) La literatura gay no puede ser, en última instancia, acotada. Ha de comprender todo material literario que tenga algo que decir acerca de temas que hoy creemos que pertenecen a la cuestión de los géneros y al amplio espectro de la experiencia sexual”.

Aunque en su libro solo hace referencia a la homosexualidad –centrándose especialmente en la masculina– esta definición es muy útil y pertinente como punto de partida, ya que nos propone dos condiciones complementarias para poder considerar una obra literaria ‘gay’: Que la obra haya sido escrita por una persona homosexual y en ella se hable, de alguna forma, de lo que supone vivir con esta orientación sexual, o que la obra esté relacionada con algún tema que tenga impacto sobre la realidad homosexual.

Extrapolando esta conceptualización a los tiempos actuales, y ampliándola a todo el colectivo LGTB+, el debate está servido: ¿Podemos considerar LGTB+ una obra literaria solo porque su autor o autora se reconozca como tal, aunque la obra no retrate de ninguna forma esta realidad? O, por el contrario, ¿debemos considerar válida una obra de temática explícitamente LGTB+ cuyo creador no lo sea? Para intentar aportar un poco de luz a la cuestión, y así actualizar la definición canónica de Gregory Woods, hemos preguntado sobre el tema a una serie de personas ligadas al mundo de la literatura LGTB+ en España.

Gema Nieto
Gema es filóloga, editora y escritora, y ha publicado dos novelas, ‘La pertenencia’ (Caballo de Troya, 2016) y ‘Haz memoria’ (Dos Bigotes, 2018), ambos libros muy celebrados por la crítica. Firme defensora de los derechos del colectivo, ella define la literatura LGTB+ como “aquella cuyas tramas principales se nutren del descubrimiento de la homosexualidad (o de la transexualidad), así como del conflicto, dolor y dificultades que este descubrimiento produce en el protagonista al reconocerse como persona enamorada de otra persona del mismo ‘sexo’ (‘o que se identifica con el sexo contrario al que le ha sido asignado biológicamente’)”. Esta explicación que aporta Gema sustenta, en parte, la primera parte de la definición de Woods, pero ella la matiza: “Creo que para hablar de literatura LGTB no es tan necesario que el autor pertenezca a este colectivo como que sus textos tengan una temática relacionada con él o demuestren cierto nivel de compromiso (…) Solo la orientación no basta”.

Para terminar, Gema añade una reflexión muy interesante sobre los autores LGTB+: “Cuando existe dicha orientación, es difícil (si no imposible) que no se manifieste de alguna manera en los escritos. El ser humano se ha expresado artísticamente sobre el amor, la identidad, los afectos y las relaciones sexuales desde sus mismos orígenes; éstos son temas tan profundos y arraigados a la propia naturaleza humana que resultan imposibles de obviar, seas un escritor gay o heterosexual”.

Ramón Martínez

Ramón es escritor, historiador de la literatura, activista LGTB+ y uno de los fundadores de la Liga Artístico-Cultural Anti-Homofobia (la LACAH), colectivo que reivindica la cultura dentro del movimiento LGTB+. Ha escrito dos de los ensayos más interesantes sobre cultura y activismo LGTB+ en España de las últimas décadas: ‘La cultura de la homofobia’ (Egales, 2016) y ‘Lo nuestro sí que es mundial’ (Egales, 2017). Preguntado por la existencia o no de una literatura específicamente LGTB+, comenta: “Sí, existe una literatura LGTB+, pero es complicado precisar sus límites conceptuales. Puede considerarse como tal, en sentido amplio, toda la literatura que aborde la cuestión LGTB+, aunque quizá, en sentido estricto, sea mejor comprenderla como aquellas manifestaciones literarias creadas por una autoría LGTB+ que tienen un destinatario también LGTB+, que versan sobre la cuestión específica y suelen desarrollarse en un contexto LGTB+”.

Dos Bigotes
Dos Bigotes es una joven editorial fundada en 2014 por los periodistas Gonzalo Izquierdo y Alberto Rodríguez, especializada en feminismo, cuestiones LGTB+ y temas relacionados con el género. En sus cinco años de vida, han publicado a autores clásicos tan interesantes como Sarah Orne Jewett, o contemporáneos como Nando López, Joanna Russ o Alberto Conejero. Para estos editores, la literatura LGBT+ sería aquella “que visibiliza a personajes o historias del colectivo LGTB+”. “Y es tan diversa y compleja como lo es el propio colectivo. Aquí entrarían muchísimas obras: desde un ensayo que aborda la evolución de la identidad de género hasta una comedia romántica juvenil, por ejemplo. La clave es visibilizar al colectivo LGTB+ en su totalidad, teniendo en cuenta que está en constante evolución”.

Guillem Clua
Guillem es periodista, guionista y dramaturgo. Considerado una de las voces más innovadoras del teatro nacional actual, es autor de interesantes obras como ‘La piel en llamas’, ‘La golondrina’, ‘El sabor de las cenizas’ o una adaptación de la ‘Ilíada’ para La Joven Compañía. Guillem piensa que, sin duda, existe “una literatura protagonizada por personajes LGTB+ que, por consiguiente, suele interesar más a lectores LGTB+, cosa que facilita su clasificación en una determinada etiqueta, pero en mi opinión esa característica común que tienen las obras que incluye ese paraguas no constituye un género específico o un tipo de literatura diferenciada del resto”.

Con mucho acierto, Guillem señala que es complicado hablar de ‘literatura LGTB+’ “como un término que en sí mismo defina rasgos comunes estilísticos, formales, narrativos, éticos o de cualquier otra índole que vayan más allá del mero hecho que tratan realidades LGTB+”, aunque matiza: “Sí entiendo que esas obras ayudan a explicar la cultura LGTB+ en su conjunto, como altavoces o espejos de nuestras realidades que, a menudo, no encuentran lugar en obras heterocentristas”.

Pilar Bellver
Pilar es una comprometida escritora de larga trayectoria cuya obra literaria, en sus propias palabras, tiene un claro componente de denuncia del “sistema capitalista, patriarcal, impositivamente heterosexual y judeocristiano”. Ha publicado varias novelas, entre las que se encuentran ‘Veinticuatro veces’ (Lumen, 2000), ‘A Virginia le gustaba Vita’ (Dos Bigotes, 2016) o ‘V y V. Violación y Venganza’ (Dos Bigotes (2017). Para Pilar, la literatura LGTB+ es toda aquella “que no tiene como objeto fundamental el desarrollo de personajes heterosexuales, la que muestra personajes de las otras sexualidades, ya lo haga en un contexto de conflictividad identitaria o con toda naturalidad”. A continuación, hace una reflexión muy lúcida sobre esta recurrente tendencia a categorizar y describir la literatura LGTB+: “Tu pregunta se nos hace continuamente, y reconozco que tiene sentido porque salirse del canon dominante obliga a quienes lo hacen a tener que definirse (...) No deberíamos aceptar tan a la ligera esta obligación de autodefinición. Porque no deja de ser absurdo que se nos pida una definición que no tiene contraparte dialéctica. O dicho más llanamente, podría negarme a definir en qué consiste la literatura LGTB+, si antes no se me explica en qué consiste la otra”.

Amor de Madre
Amor de Madre es una editorial española, formada por Inmaculada Puche y Victoria Borrás –madre e hija–, que publica libros con el fin de visibilizar la realidad del colectivo LGTB+ y de las mujeres, con un claro enfoque feminista. Entre sus publicaciones más recientes se encuentra ‘Cuadernos de Medusa’ (vol. I y vol. II), dos antologías de relatos con autoras como Luna Miguel, Cassandra Vera, Haizea M. Zubieta o Elizabeth Duval. Para esta editorial, el término ‘literatura LGTB+’ haría referencia a “aquellos títulos que cuentan con una importante representación LGBT+ a través de sus personajes. Estos títulos no necesariamente tienen que tratar sobre temas relacionados con ser LGBT+ ‘per se’, sino que su riqueza reside precisamente en que huyen de ese estándar de nuestra cultura que establece a las personas cishetero como la norma, como el centro de nuestras historias”.

En línea, de nuevo, con la definición de Woods, esta editorial añade: “Para nosotras es importante que esta literatura LGBT+ no solo aparezca como aquella que está protagonizada por personajes LGBT+, sino también aquella escrita por personas LGBT+, escrita desde dentro, de personas que construyen su propio discurso”.

#hemeroteca #fotografia #memoria | Salen a la luz 5.000 fotos nunca vistas de la Guerra Civil: el tesoro que estaba en un garaje

Imagen: Público / Milicianos en el cementario de Montjuic, fotografía de Antoni Campañà
Salen a la luz 5.000 fotos nunca vistas de la Guerra Civil: el tesoro que estaba en un garaje.
Un libro recoge las instantáneas tomadas por el fotógrafo Antoni Campañà, que muestran la vida cotidiana entre 1935 y 1940.
Jose Oliva · EFE | El Español, 2019-11-11
https://www.elespanol.com/cultura/historia/20191111/salen-fotos-vistas-guerra-civil-tesoro-garaje/443705922_0.html

El hallazgo en un aparcamiento de unas "cajas rojas" con 5.000 fotografías sobre la Guerra Civil del fotógrafo Antoni Campañà ilustran ahora un libro y muestran la vida cotidiana entre 1935 y 1940. Unas fotos, según han dicho los editores, que "huyen de la épica" de otros creadores como Capa o Centelles.

El historiador de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) Arnau Gonzàlez Vilalta, editor de ‘La capsa vermella’ (‘La caja roja’, editorial Comanegra), junto con el reportero Plàcid Garcia-Planas y el fotógrafo David Ramos, ha explicado en una entrevista con Efe que "Antoni Campañà, que era sobre todo conocido por sus fotografías deportivas o turísticas, ocultó después de 1939 estas fotos en un garaje que se había construido en los años 40 en Sant Cugat.

"Nunca quiso mostrar estas fotos y, de hecho, poco antes de morir en 1989 La Caixa le dedicó una exposición y sólo enseñó entonces dos fotografías de la Guerra Civil", comenta Gonzàlez Vilalta, que asegura que "nadie, durante casi ochenta años, vio este inmenso archivo".

Treinta años después de su muerte, la familia decidió vender la casa de Sant Cugat y uno de sus nietos quiso visitar el aparcamiento por si había documentación de su abuelo y encontró las cajas rojas con placas de vidrio, copias y negativos, "un tesoro desenterrado como si fuera el sueño de un arqueólogo que se salvó ‘in extremis’" y cuya importancia acabaron constatando los editores del libro, que consideran que "es un fondo tan interesante como los de Centelles o Brangulí".

A pesar de la humedad y el moho, el material está bien conservado, y el interés de la familia, relata el historiador, es donarlo a una institución, sea un archivo o un museo, que lo "restaure, digitalice y divulgue, y no lo deje arrinconado en una estantería".

Imagen: Público / Dos mujeres tras un bombardeo en la Barceloneta
Vida cotidiana
El "olvido" con que el propio fotógrafo condenó a sus fotografías de la guerra se explica, según Gonzàlez Vilalta, porque "la experiencia del conflicto lo dejó traumatizado y nunca quiso explotar comercialmente sus fotos en el fondo por que no era un fotoperiodista".

En su doble condición de catalanista y católico, algunas fotos de Campañà (Arbucias, Girona, 1906- San Cugat del Vallés, Barcelona, 1989) fueron utilizadas por la CNT-FAI y en los años 40 por algunas publicaciones falangistas.

En algunas de sus fotos, subraya Ramos, se nota que Campañà se siente "incómodo" ante la escena que está retratando y, "más allá de fotografiar cadáveres, prefiere mostrar con su objetivo la vida cotidiana, el sufrimiento de la gente, cómo se adapta a las circunstancias, porque la vida sigue, un fondo realista, poco intoxicado por la épica".

Según Ramos, las instantáneas transmiten que "Campañà se encontró con la guerra, pero no la disfrutó como fotógrafo, se sintió incómodo", una situación que contrasta con algunas de las instantáneas tomadas antes del conflicto, en las que da rienda suelta a su afición por el teatro o el fútbol.

Pocas de sus fotos fueron publicadas, en gran medida porque no pasaban la censura, y algunas de la preguerra y la guerra se publicaron en Buenos Aires.

Publicidad de Seat
En el libro aparecen muchas de estas fotografías "sobrias" y "artísticas" y llenas de contrastes, como la que toma en la Diagonal en 1936 llena de jóvenes republicanos desfilando hacia el frente y en 1939 con un desfile fascista con toda su pompa de tropas nacionales, magrebíes, alemanes e italianos en el mismo espacio.

Campañà es un multinstrumentista, en palabras del historiador, pues es vendedor de cámaras, experto en revelado -reveló fotos de los grandes fotoperiodistas de la época-, fotógrafo de retratos, de deporte, de cultura popular y costumbres catalanas, fotorreportero de guerra, artista fotográfico muy reconocido a nivel internacional y autor de colecciones de postales.

Tras casarse, hizo el viaje de bodas a la Alemania nazi de 1933 y allí se impregna de la nueva visión de Rodchenko y la estética centroeuropea, que "en algunas de sus fotos de la guerra son casi calcadas a las de la revista falangista ‘Vértice’", subraya Gonzàlez.

El editor destaca la importancia de este hallazgo, pues tras la guerra, "Centelles y Brangulí sólo pudieron salvar parte de sus fondos y Campañà fue uno de los pocos que consiguió salvar todo gracias a una de esas casualidades: en 1938 era conductor y en lugar de ir al exilio dejó al oficial que llevaba en Vic y se volvió a Barcelona pensando que no había hecho nada".

Se entregó en el cuartel del Bruc y allí se encontró con José Ortiz Echagüe, fotógrafo pictorialista que lo conocía y que le avaló: a los pocos días Campañà estaba fotografiando el desfile triunfal de la Diagonal. Años después, cuando Ortiz Echagüe presidió Seat, le encargó la publicidad de los coches y la fábrica.

#hemeroteca #television #correccionpolitica | La nueva gran plataforma de televisión británica elimina los programas clásicos “incorrectos”

Imagen: El País / Fotograma de 'Till Death Us Do Part'
La nueva gran plataforma de televisión británica elimina los programas clásicos “incorrectos”.
Britbox, de BBC e ITV, que se puede ver en Reino Unido, Canadá y EE UU, no ofrece series que ahora se puedan considerar racistas o inapropiadas.
El País, 2019-11-11
https://elpais.com/cultura/2019/11/08/television/1573223740_318794.html

La cadena pública británica, BBC y las privadas ITV y Channel 5 se han unido en Reino Unido para ofrecer de forma conjunta sus contenidos en una nueva plataforma digital llamada Britbox, que también se puede ver en Estados Unidos y Canadá. El servicio comenzó ayer sus emisiones con una oferta cuyo fuerte es su archivo histórico, desde ‘Downton Abbey’ a ‘Retorno a Brideshead’ (la versión de 1981) pasando por los más de 600 episodios de ‘Doctor Who’. Sin embargo, directivos de la plataforma han avisado de que parte del contenido histórico no se podrá ver porque consideran que hoy en día pueden considerarse racistas o directamente inaceptables.

"Hemos elegido con cuidado un amplio rango de lo mejor de la programación británica que pueda resultar atractivo a los espectadores en 2019", ha dicho una portavoz de ITV. Dentro de esa cuidada programación que anuncian no estará, por ejemplo, la popular comedia de la BBC ‘Till Death Us Do Part’ (1965-1975), cuyo protagonista, Alf Garnett, era un padre de familia machista, racista y mal hablado. El creador de la serie explicó en su día que el objetivo era criticar esta figura a través del humor, pero que mucha gente se vio representada en él y lo elevaron a los altares. Tampoco estará ‘Love Thy Neighbour’, una ficción de los años setenta de ITV que retrataba la relación vecinal entre una pareja inglesa blanca y otra recién llegada de la India.

Otras series que hoy en día tal vez podrían ser criticables por su humor sí se emitirán al completo, como la comedia ‘Fawlty Towers’ (BBC, 1975-79), pero con avisos previos al espectador de que está ante historias con lenguaje ofensivo, informa ‘The Guardian’. Un equipo de ITV revisa de forma voluntaria todas las series de Britbox para asegurarse que se adhieren al código de retransmisión de Ofcom, la reguladora británica te telecomunicaciones, informa el diario, aunque Britbox como plataforma no está obligada a ello, ya que no se rige por las mismas normas que la televisión tradicional. Este código incluye estrictas reglas para evitar contenidos inapropiados, explícitos o violentos.

La misma semana que Britbox ha comenzado a dar su servicio, la plataforma ha anunciado que también se incluirán alrededor de 1.000 horas de contenidos de la cadena Channel 4, aunque todavía están en negociaciones para ver qué contenido pueden ofrecer. Sobre la mesa, el gran éxito de la cadena, el reality de cocina ‘The Great British Bake Off’ (que en España tuvo en Cuatro una reciente versión), aunque el programa ya tiene un acuerdo con Netflix. Ese es otro de los contratiempos con los que se ha encontrado Britbox: parte de los derechos de emisión de contenidos potentes se encuentra en la actualidad en las plataformas rivales. Es el caso de series como ‘Bodyguard’, ‘Line of Duty’, ‘Monty Python's Flying Circus’ o los documentales de naturaleza presentados por David Attenborough.

domingo, 10 de noviembre de 2019

#hemeroteca #homofobia #justicia | Juicio contra el 'pilla pilla', el grupo de inspiración neonazi que tendía emboscadas a gais para humillarles

Imagen: El Diario / 'Stop LGTBIQfobia' en Gasteiz
Juicio contra el 'pilla pilla', el grupo de inspiración neonazi que tendía emboscadas a gais para humillarles.
Este lunes serán juzgados seis hombres en Granollers (Barcelona) por pertenecer a una banda que en 2013 engañaba por Internet a hombres homosexuales para quedar y les grababa mientras les coaccionaba para que dijeran que eran "pederastas". Después colgaban los vídeos con el objetivo, explica la Fiscalía, de "atemorizar, denigrar y humillar" a las tres víctimas que fueron identificadas. Ante la importancia del caso, el grueso de los principales colectivos LGTBI se ha unido para ejercer la acusación popular: "Fue un acto de fascismo y homofobia que tiene una dimensión colectiva", explica la abogada Laia Serra.
Marta Borraz | El Diario, 2019-11-10
https://www.eldiario.es/catalunya/Arranca-proyecto-pilla-pila-emboscadas-humillarles_0_961354006.html

Seis hombres se sentarán el lunes en el banquillo de los acusados por pertenecer a una banda dedicada a amenazar y humillar a homosexuales. El Juzgado de lo Penal nº 2 de Granollers (Barcelona) acogerá el juicio contra el llamado 'Proyecto Pilla Pilla', un grupo que a finales de 2013 tendía emboscadas en Les Franqueses del Vallès y en Granollers a hombres gais, a los que humillaba y grababa en vídeo que después difundía masivamente en Internet. La banda estaba claramente inspirada en el grupo ruso 'Occupy Pedofilya', de ideología neonazi.

El mismo ‘modus operandi’ se repitió en al menos tres casos: según describe la Fiscalía en su escrito de acusación, el cabecilla del 'Pilla Pilla' entablaba conversaciones con homosexuales a través de páginas web de contactos en las que se presentaba como un joven de 16 o 17 años y "con el pretexto de 'cazar pederastas'" concertaba citas con ellos. Cuando aparecía la víctima seleccionada, un grupo numeroso de personas "la abordaban, rodeándola para que no huyera del lugar y una vez retenida y controlada de forma intimidatoria, y mientras uno de los hombres [siempre el mismo] filmaba los hechos, le obligaban a contestar un interrogatorio de preguntas forzadas".

El Ministerio Público solicita para el cabecilla y para el que grababa en vídeo 21 años de cárcel por tres delitos contra la integridad moral y otros tres contra la intimidad (aunque no podrán cumplir más de 15 en base al artículo 76 del Código Penal) y para los otros cuatro acusados pide penas que van de los dos a los seis años. El fiscal contra los delitos de odio de Barcelona, Miguel Ángel Aguilar, es contundente en la descripción de los hechos y alega que los miembros del grupo estaban movidos únicamente por "su propósito de atemorizar, denigrar, humillar y represaliar a los hombres homosexuales" valiéndose para ello de su superioridad numérica.

Rodeadas por el grupo, las víctimas eran obligadas a responder delante de la cámara preguntas "vejatorias" y a revelar su nombre completo, su DNI, su teléfono, su orientación sexual y a reconocer falsamente que "eran unos pederastas abusadores de niños". Entonces, la edad de consentimiento sexual estaba en los 13 años –a día de hoy, en los 16–.

Posteriormente, prosigue la Fiscalía, el grupo difundía los vídeos grabados de forma masiva por Internet "junto con los objetivos e ideología del proyecto", destaca en un pormenorizado escrito de acusación. Lo hacían a través de las cuentas en redes sociales de la banda, que en Facebook llegó a tener más de 23.000 seguidores. Esto provocaba que la orientación sexual, la imagen, la intimidad e incluso las fantasías sexuales de las víctimas "quedaran expuestas de forma indiscriminada ante el público en general".

Ante estos hechos, los Mossos d'Esquadra comenzaron una investigación que dio con las tres víctimas que estarán en el juicio el lunes (que se alargará hasta el día 15) y que han sufrido "una grave afectación a su intimidad y dignidad" porque su imagen aparecía de forma reconocible y "humillante". En uno de los casos, ocurrido el 22 de noviembre de 2013, el hombre trató de huir y los acusados le tiraron al suelo mientras le gritaban "maricón de mierda, ¿dónde piensas que vas? Como te vuelvas a escapar te vas a enterar".

Los vídeos, que llegaron a ser vistos por más de 50.000 personas, incluían comentarios amenazantes y ofensivos contra los hombres, pues los seguidores de estas cuentas, muchos de ideología nacional socialista, expresaban públicamente comentarios homófobos y racistas. Todo ello, dice el fiscal, ha generado "un daño irreparable" en "el honor y la dignidad" de las víctimas, que sufrieron "un escarnio público" al contemplar cómo "sin haber cometido ninguna ilegalidad" su imagen, su voz y su sexualidad se mostraban públicamente "asociadas a la pederastia".

Una respuesta colectiva
Los hechos generaron una enorme alarma social entre la población LGTBI, que temía por su seguridad y su integridad, rememora Eugeni Rodríguez, presidente del Observatorio contra la Homofobia de Catalunya. De hecho, la Fiscalía asegura que se trataba de un "aviso al resto de los hombres homosexuales" que, "aún cumpliendo los requisitos de edad y consentimiento" podían ser potenciales víctimas del grupo si sus citas sexuales "no se adecuaban a las reglas fijadas por los acusados".

"Yo recuerdo un pánico absoluto porque además no sabíamos hasta dónde podía llegar", señala Rodríguez. "Nosotros lo que teníamos en la cabeza era lo que estaba pasando en Rusia con el colectivo ‘Occupy Pedofilya’". Según la Fiscalía, el 'Proyecto Pilla Pilla' nació en noviembre del año 2013 "a imitación" de este grupo ruso que también con el pretexto de identificar a supuestos pederastas perseguían y vejaban a hombres homosexuales, llegando en algunos casos a cometer agresiones físicas. De hecho, los vídeos que colgaban los acusados añadían de fondo una música "estridente" siguiendo el ejemplo de los publicados por ‘Occupy Pedofilya’.

Ante la importancia y envergadura del caso, el grueso de los principales colectivos LGTBI se ha unido para ejercer la acusación popular. Así, a la Comissió Unitària 28 de Juny, que integra a decenas de entidades catalanas, le acompañarán la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB), la Fundación Triángulo y el Movimiento contra la Intolerancia. "El objetivo es mostrar que esto es un asunto que afecta a toda la comunidad LGTBI", explica Rodríguez. Algo en lo que coincide Laia Serra, abogada de la comisión, para la que "este grave ataque a la dignidad" debe "tener respuesta".

"Un juicio a la homofobia de la extrema derecha"
Desde la FELGTB apuntan a que se trata de "un juicio contra la homofobia de la extrema derecha" y recuerda que relacionar homosexualidad y pederastia "es una estrategia recurrente de la ultraderecha para desacreditar a las personas LGTBI y fomentar la LGTBIfobia".

"Fue un acto de fascismo y homofobia que va más allá de las personas concretas que lo sufrieron. Es un ataque contra la libertad y la diversidad que tiene una dimensión colectiva", explica Serra sobre la causa. Por ello, una de las estrategias de la acusación popular será demostrar que los imputados mantenían "vínculos" con "personajes relevantes de la extrema derecha en Europa". "Es algo que tenemos documentado. El contenido de las redes sociales era fascista", añade la abogada.

La Fiscalía también alude a este asunto en su escrito de acusación, ya que asegura que el 'Proyecto Pilla Pilla' compartía "plenamente" los objetivos de ‘Occupy Pedofilya’, para lo cual "mantenían entre sus respectivos líderes contacto personal y se seguían mutuamente" en las redes sociales. Cuentas que, prosigue, tenían "multitud de seguidores de extrema derecha y en las que se exhibía simbología vinculada al nacional socialismo", por ejemplo, el pulgar doblado o el brazo alzado. Además, el cabecilla del grupo mantenía contactos "con otros movimientos internacionales de la extrema derecha" y con personas de este entorno, destaca el Ministerio Público.

#hemeroteca #poblacionmigrante | Un joven inmigrante extutelado por la Generalitat se suicida tras ser expulsado del centro de menores

Imagen: El País / Grupo de menores tutelados en Barcelona
Un joven inmigrante extutelado por la Generalitat se suicida tras ser expulsado del centro de menores.
El adolescente tuvo que abandonar el centro tras someterse a una prueba ósea que certificó su mayoría de edad.
Jessica Mouzo Quintáns | El País, 2019-11-10
https://elpais.com/ccaa/2019/11/10/catalunya/1573407342_242442.html

Un joven inmigrante extutelado por la Generalitat de Cataluña se suicidó la semana pasada en Barcelona tras ser expulsado del centro de menores donde se encontraba. Según el abogado Albert Pares, el joven tuvo que abandonar la institución tras someterse a una prueba ósea que determinó su mayoría de edad. Los Mossos d'Esquadra encontraron su cuerpo, hacia las dos de la tarde del pasado 7 de noviembre, en el río Anoia. La hipótesis que manejan los agentes es que se lanzó desde un puente en Igualada, una localidad a 60 kilómetros de Barcelona.

El chico se llamaba Omar y era originario de Guinea. Tal y como avanzó ‘El Periódico de Catalunya’, llegó a Cataluña hace unos seis meses. En el primer semestre del año, según la Generalitat, llegaron a Cataluña 1.130 jóvenes migrantes solos. "Es el típico caso de chico que llega sin pasaporte y le tienen que hacer las pruebas de determinación de edad", explica Albert Pares, abogado de la asociación Noves Vies, especializada en atender a acompañar al colectivo de menores y jóvenes migrantes que viajan solos. La Generalitat de Cataluña asumió su tutela mientras esperaba las pruebas de edad y lo trasladó a un centro de menores en Igualada.

La edad del joven inmigrante que llega solo y sin documentación es importante. Para él y para la Administración. Si se determina su mayoría de edad, es tratado como un inmigrante irregular; si es menor, la Administración tiene que asumir su tutela y hacerse cargo de él. La técnica usada para certificar la edad de estos jóvenes, sin embargo, es muy controvertida. Se trata de un procedimiento que estima la edad en función de la madurez ósea y la mineralización dental, pero el método "está sujeto a grandes márgenes de error", admite un estudio publicado en la ‘Revista Española de Medicina Legal’.

Omar pasó seis meses en el centro de Igualada, según las fuentes consultadas. Tenía una buena actitud y era "colaborativo", aunque arrastraba las secuelas psicológicas del proceso migratorio. Su salud mental se resintió aún más cuando las pruebas óseas determinaron que era mayor de edad. El joven dejaba de estar tutelado por la Generalitat y tenía que abandonar el centro. Según Pares, una familia estaba dispuesta a acogerlo en Igualada, pero la mochila de sufrimiento que llevaba a sus espaldas pudo más y el joven murió por suicidio.

El colectivo Hourria ha condenado la muerte del joven a través de las redes sociales. "Queremos expresar nuestra tristeza por esta situación vergonzosa, pero también nuestra indignación y nuestra rabia absoluta y pedir a la Dirección General de Atención a la Infancia y a la Adolescencia de la Generalitat, responsable de su desprotección cuando llegó aquí, qué piensa hacer para evitar tanto sufrimiento y más muertes evitables", ha lamentado el colectivo en un comunicado. Además, ha denunciado la "criminalización" de estos chavales, precisamente, en una semana en la que los jóvenes migrantes han vuelto a estar en el foco del debate político a causa de las falsas acusaciones de la extrema derecha contra ellos. "La criminalización de los chavales nos está llevando a unos extremos de deshumanización intolerables. A ver los niños como plazas en un sistema y una sociedad que los expulsa. Nos llegan niños y devolvemos calle, enfermedad mental, cárcel, miedo... ¡cuánta violencia en estas cortas vidas!", ha protestado.

De hecho, no es la primera vez que este colectivo, especializado en la atención y defensa de jóvenes migrantes, se ha encontrado con casos como el de Omar. "Ya lo hemos visto otras veces, con jóvenes desinternados, que incluso parecían casos de éxito. Son chicos que se sienten muy solos. Tenemos que trabajar más con la comunidad porque miramos muchos las necesidades estructurales de dónde dormir y vivir, pero atendemos poco miramos la necesidad emocional", ha explicado una portavoz del colectivo. Coincide Rita Grané, directora de Punt de Referència, una entidad especializada en el acompañamiento a jóvenes extutelados. "Cuando el joven finaliza la acogida y ve que se queda solo, la incertidumbre de que no sabe lo que pasará después es lo que genera la mayor angustia y el sufrimiento extremo", explica la experta. Y agrega: "Las condiciones entre estar o no estar tutelado son radicalmente diferentes. Se trata de tener o no tener opciones".

Mientras, la Generalitat guarda silencio y ha rechazado confirmar o aportar cualquier tipo de información al respecto del caso. Este año, precisamente, el Govern ha aprovechado la ralentización de la llegada de migrantes —1.787 hasta septiembre, un 33% menos que el año anterior— para reajustar la atención a los jóvenes que llegan solos: ha atomizado los grandes centros de acogida en favor de pisos más pequeños para dar atención personalizada y ha aumentado las viviendas para jóvenes de 18 a 21 años, durante el tránsito a la edad adulta.

#hemeroteca #islamofobia #politica | La laicidad y el islam en Francia dividen a la izquierda

Imagen: El País / Manifestación contra la islamofobia en Paris, 2019-11-10
La laicidad y el islam en Francia dividen a la izquierda.
El Partido Socialista y figuras destacadas del progresismo se desmarcan de la marcha contra la islamofobia en París.
Marc Bassets | El País, 2019-11-10
https://elpais.com/internacional/2019/11/10/actualidad/1573400931_989411.html

Manuel Valls, ex primer ministro francés y hoy concejal en Barcelona, hablaba hace unos años de “las dos izquierdas irreconciliables”. La fractura se evidenció, una vez más, este domingo con la manifestación que, bajo el eslogan: “Stop a la islamofobia”, desfiló entre la Estación del Norte y la Plaza de la Nación en París. Una parte de los partidos y militantes de izquierdas asistieron a la marcha para denunciar los actos de violencia y discriminación contra musulmanes en Francia. Otros se desmarcaron, incómodos con el concepto de islamofobia, con el cuestionamiento de algunas leyes recientes y con la presencia de personas consideradas en la órbita islamista.

“Solidaridad con la mujeres que llevan velo”, cantaban los manifestantes en una marcha más significativa por el contexto en el que se ha celebrado y por los debates que ha hecho aflorar, que por la capacidad de convocatoria, unas 13.500 personas según un recuento citado por la agencia France Presse. Entre los asistentes, se veían a veteranos militantes de izquierdas y también a mujeres con el cabello cubierto por un pañuelo y hombres barbudos.

La convocatoria de la manifestación se originó en una tribuna publicada el 1 de noviembre en el diario ‘Libération’ y firmada, entre otros, por políticos del partido de izquierda radical La Francia Insumisa, por periodistas como Edwy Plenel y por universitarios de prestigio como el filósofo Étienne Balibar o la historiadora Ludivine Bantigny. Entre los promotores, figuraba el Colectivo contra la islamofobia en Francia (CCIF). Esta organización ha sido acusada de “comunitarismo” —es decir, de promover la división de los franceses en comunidades étnicas o religiosas— y de proximidad con los Hermanos Musulmanes, extremo que ellos niegan.

La tribuna partía de dos episodios recientes. El primero ocurrió el 11 de octubre, cuando un cargo del partido de extrema derecha Reagrupamiento Nacional exigió retirar el velo a una madre que acompañaba a un grupo escolar en una excursión a la sede del Consejo Regional de la región Borgoña-Franco-Condado. El segundo fue el atentado contra la mezquita de Bayona, el 28 de octubre, en el que dos fieles resultaron heridos. “Desde hace años, los actos que apuntan [a los musulmanes] se intensifican: tanto si se trata de discriminaciones como de proyectos o leyes liberticidas, de agresiones físicas a mujeres que llevan el pañuelo, ataques contra mezquitas o imanes y hasta tentativas de asesinato”, se leía en el texto.

El llamamiento en seguida suscitó divisiones. El Partido Socialista se desmarcó. También algunos firmantes originales como Yannick Jadot, el líder de Europa Ecología Los Verdes, o miembros destacados de La Francia Insumisa como François Ruffin.

El motivo para la ausencia era triple. Primero, el uso de la palabra “islamofobia”. Algunos prefieren usar expresiones como “racismo contra los musulmanes”, u otras, e incluso reclaman el derecho a sentir fobia por una religión en abstracto, sea el islam, el cristianismo o cualquier otra. El segundo motivo es la crítica, en la tribuna, a las “leyes liberticidas”, alusión velada a la ley de 2004 que prohibió el uso de signos religiosos ostentatorios en las escuelas y la de 2010 que prohibió llevar, en los espacios públicos, hábitos que cubriesen el rostro. El tercer motivo que llevó a varios políticos de izquierdas a marcar distancias fue la presencia entre los que se adhirieron al manifiesto tras publicarse en ‘Libération’ de personas controvertidas, como un imán que en el pasado justificó la violación dentro del matrimonio, o el papel central del CCIF en la organización de la marcha.

En el centro de las divisiones, se encuentra la lectura distinta de la laicidad, codificada en la ley de 1905, que garantiza la libertad de culto y a la vez la neutralidad de la República ante las religiones. Algunos manifestantes en París reclamaban la laicidad como escudo protector ante la discriminación de los musulmanes, pero el mismo concepto se ha manipulado para apuntar a una religión específica. La manifestación, además de exponer la fractura de la izquierda, también reveló la distancia abismal, sobre este tema, entre el populismo de derechas (Le Pen) y el de izquierdas (Mélenchon).

“Franceses y musulmanes, orgullosos de nuestras identidades”, se leía en una pancarta. Y en otra: “No toques mi velo. Respeta mi decisión. No a la islamofobia”. Había alguna bandera argelina y palestina, pero también mujeres con la cabeza cubierta con un velo con los colores de la bandera francesa.

“Dulce Francia / querido país de mi infancia / por qué todos estos sufrimientos”, decía el cartel que llevaba Mina, una mujer de 39 años con velo que no quiso dar su apellido porque, explicó, era funcionaria pública. El texto aludía a la clásica tonadilla ‘Douce France’ de Charles Trenet.

“Los medios y los políticos nos estigmatizan. Las mujeres musulmanas ya no nos sentimos libres ni felices como antes en Francia. ¿Por qué hoy ya no podemos ser francesas como queramos?”, dijo Mina. “Que dejen de decirme que soy sumisa, es una elección libre en mi país, el país de mi infancia, mi dulce Francia”. A la pregunta sobre la razón por la que lleva el velo, respondió: “¿Por qué no? ¿Por qué no podría llevarlo? No tendría ni por qué explicarlo”.

Un 42% de los musulmanes franceses se han sentido discriminados alguna vez en su vida, según un sondeo encargado por el Gobierno francés y publicado esta semana. Al mismo tiempo, el número de actos antimusulmanes cayó a cien en 2018, el nivel más bajo desde 2010, según datos oficiales.

#hemeroteca #memoria #franquismo | La desmemoria histórica de un pueblo que se llamó Azaña

Imagen: El País
La desmemoria histórica de un pueblo que se llamó Azaña.
La cacicada de un comandante franquista hizo perder a Numancia de la Sagra su nombre de ocho siglos.
Miguel González | El País, 2019-11-09
https://elpais.com/politica/2019/11/02/actualidad/1572728470_298464.html

El 18 de octubre de 1936, las tropas franquistas entraron en la localidad toledana de Azaña, a 40 kilómetros de Madrid. No tuvieron que pegar un solo tiro, pero los pegaron. Dejaron como un colador el cartel con el nombre del pueblo, que coincidía con el apellido del presidente de la República. Al día siguiente, el comandante Jesús Velasco reunió en el ayuntamiento a ocho vecinos, en sustitución de los concejales legítimos que se habían dado a la fuga, y puso la pistola sobre la mesa. “Recogiendo el sentir del pueblo”, según el acta del pleno, acordaron por unanimidad “solicitar de su Excelencia el Jefe del Estado [Franco] que en lo sucesivo esta villa lleve el nombre de Numancia de la Sagra [comarca esta última donde está ubicada], por el hecho trascendental de haber sido reconquistada por los gloriosos escuadrones del Regimiento de Numancia”.

No consta que nadie tuviera el ánimo de explicar al victorioso comandante que el pueblo no debía su nombre a don Manuel. Su etimología se remontaba al árabe ‘al-saniya’, en alusión a la aceña o molino de agua que aún figura en el escudo municipal. De un plumazo, ignorando la historia y las instrucciones de sus superiores, el militar franquista eliminó un topónimo de 800 años, que aparece por vez primera en un documento del rey Sancho III de 1158 y figura en escritos de Lope de Vega sobre la hija más ilustre de la localidad, sor Juana de la Cruz.

El 19 de octubre, coincidiendo con el 83 aniversario del cambio de nombre, se celebró en la antigua casa consistorial el Día de Azaña, que reunió a muchos de los más de 40 azañeros, los vecinos nacidos antes de la Guerra Civil, que todavía viven.

Clemente Serrano, de 94 años, aún recuerda la copla que se cantaba cuando él era niño: “Nuestro pueblo no quiere llamarse como ‘El Verrugas’, que se llame Numancia nos honra y nos ‘orgulla’”. Manuel Azaña nunca visitó el pueblo, pero sí conocía su existencia. Serrano cuenta que quien sería luego presidente de la IIª República asistió en 1925, como notario, a la legalización de la herencia de su padre, muerto cuatro meses antes de que él naciera.

Farmacéutico de profesión, el menor de siete hermanos, Clemente Serrano fue alcalde de la localidad durante 11 años, en la década de los noventa y principios del siglo XXI, por el PP, y se propuso recuperar el nombre tradicional porque “la historia”, repite aún hoy, “merece justicia”.

Sus compañeros de partido le dieron la espalda. Le decían que no convenía meterse en ese embrollo y que el cambio costaría mucho dinero porque habría que modificar desde las escrituras hasta los DNI, lo que no era cierto. “Yo le he elegido alcalde de Numancia, no de Azaña”, le espetó una vecina. Ya con Zapatero en La Moncloa, acudió a la Dirección General de la Memoria Histórica, donde se lavaron las manos alegando que la decisión dependía del consistorio.

Tampoco los alcaldes socialistas que le sucedieron se atrevieron a dar el paso, aunque limpiaron el callejero de la nomenclatura franquista. “Yo propuse incluir el cambio de nombre en nuestro programa electoral”, recuerda Iñaki Gauna, veterinario y exmilitante del PSOE. “Si hacemos eso no ganamos', me respondieron. Y ¿para qué queremos ganar si tenemos que renunciar a nuestro programa?”

El actual alcalde, Juan Carlos Sánchez Trujillo, del PP, alega que el pueblo “tiene otras prioridades”, como la ocupación ilegal de casas vacías, el desempleo o el transporte (el tren pasa de largo por la estación y los vecinos deben desplazarse a Illescas, a cinco kilómetros, para tomarlo). Cuando se le insiste, alega que el tema genera “crispación” entre los vecinos y que quien lo intente “se meterá en un lío”.

Incluso los defensores de Azaña reconocen que, si el cambio se sometiera a referéndum, se perdería. La localidad ha multiplicado por cinco su población en los últimos 25 años, se ha convertido en un pueblo dormitorio de Madrid y el 90% de sus habitantes no ha conocido otro nombre que Numancia de la Sagra.

La celebración del Día de Azaña es “un acto de reconocimiento a nuestros mayores”, en palabras del alcalde, la oportunidad para que se encuentren azañeros que viven fuera con los que aún siguen en el pueblo.

Para Andrés Cenamor, coordinador local de IU, es mucho más. La moción que su grupo consiguió aprobar en 2012 pedía también que se explicaran “en los colegios e institutos los motivos” del cambio de denominación del municipio y que se recurriera a historiadores para que el desprecio al pasado no sea consecuencia de la ignorancia.

Hasta ahora se ha hecho muy poco, según Cenamor: una placa en la sede del antiguo ayuntamiento y una exposición de fotos del pueblo antes de la guerra. Demasiado tarde y demasiado lento para Inés, la tía de Andrés, veterana de los azañeros a sus 96 años. “Nació en Azaña y tiene derecho a morir en Azaña”, alega su sobrino.

#hemeroteca #lgtbi #television | La edad de oro de las historias LGTBI en televisión

Imagen. El País / Fotograma de 'Pose'
La edad de oro de las historias LGTBI en televisión.
Un estudio que ha observado hasta 879 series en EE UU concluye que el 10% de los personajes en televisión son no heterosexuales.
Pablo Ximénez de Sandoval | El País, 2019-11-10
https://elpais.com/cultura/2019/11/09/television/1573314847_196643.html

La edad de oro de las series en Estados Unidos, con cientos de ficciones en producción cada año, ha traído también la mayor representación de la historia de la comunidad LGBT en la pantalla. Un estudio presentado el viernes que ha observado hasta 879 series en esta temporada concluye que el 10% de los personajes que el país está viendo este año en televisión son no heterosexuales. Se trata del porcentaje más alto que se haya registrado. Nunca tantos espectadores han visto a tantos gais y lesbianas como una parte más de la vida normal en sus series favoritas.

El año pasado, la asociación GLAAD (siglas en inglés de alianza de gais y lesbianas contra la difamación) encontró que la comunidad gay, lesbiana y transexual era el 8% de los personajes de la televisión y pidió que la industria elevara esos números hasta el 10%. Parece que ese cambio ya estaba en producción, porque en solo un año se ha superado esa cifra.

En total, la asociación ha contado 120 personajes LGBT en las cadenas de televisión tradicionales (15,4%). Por primera vez, entre ellos hay más mujeres que hombres. En los canales de pago (HBO, Showtime...), las cifras que ha encontrado el estudio son 121 personajes habituales no heterosexuales, más 94 personajes recurrentes en las series. El estudio concluye que Showtime es el canal con más diversidad, especialmente por el peso de la serie ‘The L Word: Generation Q’, una serie que sigue la vida de un grupo de jóvenes en Los Ángeles, la mayoría de ellos chicas lesbianas.

En las nuevas plataformas de 'streaming', como Netflix, Amazon o Hulu, GLAAD ha encontrado un total de 153 personajes no heterosexuales en las series de 2019-2020. El estudio destaca que ha aumentado especialmente el número de transexuales, que ha pasado de 26 a 38 en un año, y que la gran mayoría de esos personajes son mujeres.

Buscando otras variables de diversidad, el estudio anual de GLAAD destaca que la presencia de personajes latinos en las series ha aumentado del 8% al 9% en este año. Los negros siguen siendo el 22% de los personajes (más que nunca en la historia). Solo hay un personaje asexual: en ‘BoJack Horseman’, de Netflix.

GLAAD observa y defiende desde hace 24 años la presencia de personajes no heterosexuales en la industria del entretenimiento. El estudio difundido el viernes es el número 15 desde que comenzaron a hacer informes anuales. GLAAD se marca como objetivo que en 2025 la comunidad LGBT sea el 20% de los personajes en las series de 'prime time' y que al menos la mitad de ellos no sean blancos. “Es un paso importante para asegurarse de que nuestro entretenimiento refleja el mundo en el que se crea y la audiencia que lo consume”, dice la organización.

“En unos tiempos en los que el clima cultural es cada vez más divisivo, una mayor representación de historias y personajes LGTBQ en televisión es especialmente importante para hacer avanzar la aceptación de estas personas”, dice en un comunicado la presidenta de la organización, Sarah Kate Ellis. “Series como ‘Pose’, ‘Schitt’s Creek’, ‘Batwoman’ y ‘Billions’ demuestran que no solo los personajes e historias LGTBQ de televisión se están haciendo más diversos, sino que los espectadores en todas partes responden de forma extremadamente positiva”.
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