domingo, 24 de mayo de 2020

#hemeroteca #homofobia | El colectivo LGTBI exige disculpas a Vox por una agresión homófoba durante su protesta en Barcelona

Imagen: El Periódico
El colectivo LGTBI exige disculpas a Vox por una agresión homófoba durante su protesta en Barcelona.
Un manifestante insultó y amenazo a un chico que portaba una bandera arcoíris, símbolo del colectivo LGTBI. El ayuntamiento estudia emprender acciones legales contra el agresor, que está en vías de ser identificado.
Elisenda Colell | El Periódico, 2020-05-24
https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20200524/entidades-piden-a-vox-que-se-disculpe-por-la-agresion-homofoba-en-la-protesta-de-barcelona-7973331

Las protestas convocadas por Vox en contra de las medidas tomadas por el Gobierno de Pedro Sánchez a raíz de la pandemia de coronavirus tuvieron ayer su eco en Barcelona, donde se produjo una agresión homófoba. Durante la marcha, un manifestante insultó y amenazó a un chico que portaba una bandera LGTBI entre las calles de Bailèn y València. Tras atender a la víctima, y mientras estudia denunciar al agresor, el Observatori Contra l'Homofòbia pide que Vox se discuple públicamente ante este suceso acontecido durante la manifestación que ellos organizaron.

"Baja de aquí hijo de puta, te voy a matar", gritó el sábado un manifestante de la protesta organizada por Vox en Barcelona a un chico que portaba la bandera arcoíris, símbolo de la comunidad LGTBI. Los hechos ocurrieron cerca de las doce del mediodía y las víctimas pudieron filmar y publicar en las redes sociales.

Tras conocer el suceso, el ayuntamiento de Barcelona, junto con l'Observatori Contra l'Homofòbia, están estudiando las posibles medidas a emprender contra el agresor. "No descartamos nada, tanto aplicar las ordenanzas municipales, la ley catalana contra la homofobia o elevar el caso a la fiscalía por tratarse de un delito de odio y discriminación", ha explicado a El Periódico el presidente de l'Observatori, Eugeni Rodríguez. Sin embargo, tras conocer los hechos ayer mismo, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, anunció que el consistorio emprendería la vía penal.

"Ante todo pedimos que los organizadores de la manifestación, en este caso Vox, pidan disculpas por haberse producido estos comportamientos intolerables durante la marcha", ha advertido Rodríguez. La entidad ya ha brindado atención psicológica a la víctima, y espera que los Mossos estén ya en vías de identificar al agresor.

#hemeroteca #homofobia | Colau llevará a Fiscalia los insultos homófobos de la manifestación de Vox

Imagen: El Nacional
Colau llevará a Fiscalia los insultos homófobos de la manifestación de Vox.
El Nacional, 2020-05-24
https://www.elnacional.cat/es/barcelona/colau-fiscalia-insultos-homofobos-manifestacion-vox_506241_102.html

El Ayuntamiento de Barcelona trasladará a la Fiscalía por un posible delito de odio los insultos homófobos que recibieron este sábado en la ciudad dos hombres que llevaban una bandera gay durante la manifestación convocada por Vox contra la gestión del Gobierno durante la pandemia del coronavirus.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, lo anunció ayer por la noche en su cuenta de Twitter, donde escribió: "En Barcelona todo el mundo tiene derecho a manifestarse, incluso unos' machirulos' desfasados en coches pijos".
"Lo que no permitiremos en ningún caso -continúa la alcaldesa- es la intolerancia ni la homofobia. Por eso trasladaremos a la Fiscalía estos hechos por posible delito de odio".

Unos 500 vehículos marcharon ayer al mediodía por Barcelona convocados por el partido ultraderechista en coches y motos profiriendo mensajes dirigidos a Sánchez y contra el "partido comunista chino", y algunos de ellos pusieron música militar y el himno de España desde sus altavoces.

Cuando los manifestantes pasaron por la calle Bailén, algunos se enfrentaron con dos hombres que exhibían la bandera del arco iris y uno de ellos llegó a subir al capó del vehículo para insultar e intimidar a las víctimas.

"Nos han dicho barbaridades de todo tipo: monstruos, maricones, hijos de puta, os queremos muertos, bolleras, muerte a los maricones," explicó uno de ellos.

#hemeroteca #federicogarcialorca #homosexualidad | Poeta en Nueva York, el poemario anticapitalista de Federico García Lorca

Imagen: El Salto / Emilio Aladrén y Federico García Lorca
Poeta en Nueva York, el poemario anticapitalista de Federico García Lorca.
Un día como hoy, en 1940, se publicó 'Poeta en Nueva York'. En un fango de confusiones interiores, marcado por el desamor (homosexual) y en plena crisis vital, la feroz crítica al capitalismo y a la deshumanización de la sociedad moderna vertebran un poemario que, ochenta años después, sigue siendo considerado la obra culmen del poeta.
Francis Reina Corbacho | El Salto, 2020-05-24
https://www.elsaltodiario.com/poesia/poeta-en-nueva-york-poemario-anticapitalista-federico-garcia-lorca

Para entender las particularidades que determinaron el viaje de Federico García Lorca a Nueva York, la inmensa mayoría de estudiosos lorquianos aluden -entre otros motivos- a Emilio Aladrén como causa ineludible de la crisis vital que le llevaría a Estados Unidos. Sin embargo, el relato oficial disimula que la relación afectiva entre ambos era, al menos para el poeta granadino, de marcado carácter homoerótico. Lo que instituciones oficiales como la Fundación Federico García Lorca llama “circunstancia vital” por “una fuerte relación afectiva”, en realidad era la consecuencia sentimental del amor -homosexual- no correspondido. Y es que aquel escultor madrileño que los ojos enamorados de Federico veían como un “príncipe ruso” o “efebo griego de aires tahitianos”, hizo que Lorca se diera cuenta “de qué es eso del fuego del amor del que hablan los poetas eróticos” o, siguiendo el Sodoma y Gomorra de Proust, interiorizase en aquel desamor la pertenencia a una “raza pobre sobre la que pesa una maldición y que tiene que vivir en mentira y perjurio, ya que sabe que se tiene por punible y bochornoso, por inconfesable su deseo”.

Su corazón, preso en la cárcel del amor oscuro, se quebró del todo cuando en aquel océano de tristeza y confusión, Buñuel, su amigo y compañero en la mítica Residencia de Estudiantes, tachó el Romancero Gitano de “poesía de hoy para que guste a los (...) poetas maricones y Cernudos de Sevilla” o cuando Salvador Dalí, su Dalí, contribuyó junto al director aragonés a alicatar su imagen de perro andaluz. Para más inri, en el epicentro de “una de las crisis más hondas de mi vida” y “convaleciente de una gran batalla”, sufrió censura por parte de la dictadura de Primo de Rivera ya que, en febrero de 1929, la policía prohibió la representación de “Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín” por “inmoral”, y se llevó todos los duplicados de la obra, que terminó archivada en la sección de Pornografía de la Dirección General de Seguridad.

Entre la primavera y el verano de ese año, 1929, tras pedirle a su familia que no estuviesen indignados con él porque la situación que vive “es culpa es de la vida y de las luchas, crisis y conflictos de orden moral que yo tengo”, aprueba el consejo de Federico García Rodríguez, su padre, y acepta el viaje hacia el nuevo continente junto a quien sería años más tarde Ministro de Instrucción Pública durante la II República, su amigo Fernando de los Ríos, socialista y sobrino de Francisco Giner de los Ríos. Aprender inglés, conocer la Universidad de Columbia, dar conferencias como poeta renombrado y empaparse del crisol de culturas de la ciudad norteamericana parecía un pretexto atractivo, aunque a cuenta de sus sentimientos, más que viajar a Nueva York, Lorca, “deprimido y lleno de añoranzas”, huyó de España y de sí mismo.

Un poeta en nueva york o nueva york en un poeta

Tras visitar París y Londres, Federico García Lorca y Fernando de los Ríos se embarcaron en el RMS Olympic -primo hermano del Titanic- para arribar a finales de junio en Nueva York y vivir, tal y como diría el propio poeta, una de las experiencias más útiles de su vida. La ciudad que nunca duerme fue para Lorca el descubrimiento abrupto de la modernidad: desmedidas masas urbanas, imponentes rascacielos, diversidad racial, grandes avenidas… que hacían de esa “Babilonia trepidante y enloquecedora” el corazón de la globalización y del capitalismo.

En la realidad abrumadora de la metrópolis neoyorquina, Lorca encontró un bálsamo vital en el plano literario y sexual. Las experiencias en la Universidad de Columbia, el teatro neoyorquino, las conferencias impartidas, el jazz, leer a Walt Whitman, el sinfín de veladas literarias y musicales a las que asistió… le enriquecieron teórica, intelectual y poéticamente. Atrás quedaba el folclore andaluz; ahora la crítica social se encerraba en metafóricos y simbólicos versos fríos, metálicos, surrealistas. En la esfera vital, huyendo -recordemos- del conflicto interno que atravesaba, su desinhibición en clubes nocturnos (y gais, según su amigo y poeta Hart Crane) como el Small’s Paradise, lograron una catarsis sentimental y sexual donde se liberó de las máscaras que le oprimían. “Esta mirada mía fue mía, pero ya no es mía, esta mirada que tiembla desnuda por el alcohol (...) que mana de las ondas por donde el alba no se atreve” (de su poema ‘Paisaje de la multitud que vomita’) parece un buen ejemplo de exención. Aunque la tragedia del amor que no tiene nombre, que diría Oscar Wilde, seguía bastante presente. “Poema doble del lago Edem” no deja lugar a dudas: “Quiero llorar porque me da la gana/ como lloran los niños del último banco/ porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja/ pero sí un pulso herido que sonda las cosas del otro lado. Quiero llorar diciendo mi nombre/ rosa, niño y abeto a la orilla de este lago/ para decir mi verdad de hombre de sangre/ matando en mí la burla y la sugestión del vocablo”.

Como exponen Fernando Lázaro Carreter y Vicente Tusón, a lo largo del poemario Lorca “expresa una profunda angustia existencial, una frustración debida a su condición sexual y a las rígidas conductas morales de la época, así como a una reivindicación social por las clases más humildes y desfavorecidas, por la miseria y opresión del hombre. Todo ello se funde con un sentimiento de fatalidad, de destino trágico, un ‘pathos’ que impregna la obra de Lorca y que resultará premonitorio de su trágico final”. Justamente ahí, en la opresión multiforme del hombre, establece Federico García Lorca el eje sobre el que pivota un poemario feroz y desgarrado contra la religión, las convenciones sociales o la deshumanización, la dictadura del dinero, el racismo y la desigualdad inherente a una ciudad y a un sistema alienador del ser humano.

La cruel ciudad donde no hay mañana ni esperanza posible

Lorca describe a la Nueva York capitalista de los incipientes años 30 como una ciudad frenética, insomne, en la que “vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan”, deseo y profecía donde la naturaleza, vengativa, destruirá la degradación de una sociedad cosificada, alejada de lo prístino. Entre el pronóstico y la voluntad, los versos emanan una predicción apocalíptica restituyente: “un día/ los caballos vivirán en las tabernas/ y las hormigas furiosas/ atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas…”. En este adulterado artificio, si alguien se atreve a soñar, “si alguien cierra los ojos, ¡azotadlo, hijos míos, azotadlo!” (Ciudad sin sueño. Nocturno del Brooklyn Bridge).

Para el poeta, la deshumanización se palpa hasta en el despuntar del día: “La aurora de Nueva York tiene/ cuatro columnas de cieno/ y un huracán de negras palomas/ que chapotean las aguas podridas/ La aurora de Nueva York gime/ por las inmensas escaleras/ buscando entre las aristas/ nardos de angustia dibujada”. Las arquitecturas verticales de los rascacielos constriñen los amaneceres, convirtiendo lo hermoso en grosera podredumbre. Abajo, en la metrópoli, “la luz es sepultada por cadenas y ruidos/ en impúdico reto de ciencia sin raíces” (La aurora). Federico sabe que, en el corazón del capitalismo y en medio de ese cieno de números y leyes, “de la esfinge a la caja de caudales hay un hilo tenso que atraviesa el corazón de todos los niños” y empatiza, como poeta comprometido, con los “gemidos de obreros parados que aullarán, noche oscura, por tu tiempo sin luces, ¡oh salvaje Norteamérica!, ¡oh impúdica! (Danza de la muerte). No clama en abstracto, García Lorca fue testigo directo de una de las mayores catástrofes de la bolsa en Estados Unidos (el crac del 29), y presenció personalmente “un verdadero tumulto de dinero muerto que se precipitaba al mar”. Nunca “jamás, entre varios suicidas, gentes histéricas y grupos de desmayados, he sentido la impresión de muerte real, la muerte sin esperanza, la muerte que es podredumbre y nada más, como en aquel instante, porque era un espectáculo terrible pero sin grandeza” (Conferencia de Federico García Lorca).

Los hombres vestidos de blanco y los negros de Harlem
Quizás como espectador de aquella Gran Depresión, en una destrucción donde la justicia divina es invisible, “Grito hacia Roma” sea, como dice Miguel García-Posada, la diatriba poética más furibunda jamás lanzada contra el Vaticano: “Porque ya no hay quien reparta el pan ni el vino, ni quien cultive hierbas en la boca del muerto (...) Pero el hombre vestido de blanco ignora el misterio de la espiga, ignora el gemido de la parturienta…”. Cargando contra la jerarquía de la Iglesia, en un claro mensaje antieclesiástico, sabemos gracias a Ian Gibson que, en tres versos desechados del poema, se encuentra por un lado al Lorca más revolucionario e internacionalista (“Compañeros de todo el mundo/ hombres de carne con vicios y con sueños/ ha llegado la hora de romper las puertas”) y, por otro, al Lorca antifascista (“Caerán sobre la gran cúpula/ que untan de aceite las lenguas militares/ donde un hombre se orina en una deslumbrante paloma/ y escupe carbón machacado rodeado de miles de campanillas”). Según María Clementa Millán, en esos títulos eliminados había una meridiana denuncia de los pactos de Letrán entre Mussolini y La Santa Sede.

En sus visitas a Harlem -barrio popular, médula del florecimiento de la cultura afroamericana- y el consiguiente conocimiento de la segregación y discriminación racial, los negros harlemitas les recuerdan a los gitanos de Andalucía. Ahora sabe que flamenco y blues comparten grito. Como diría a su vuelta de EEUU, con la “comprensión simpática de los perseguidos, del gitano, del negro, del judío… del morisco que todos llevamos dentro“, defendió en poemas como “Los Negros” o “El rey de Harlem” al “gran rey prisionero con un traje de conserje”, llegando a escribir que “es preciso matar al rubio vendedor de aguardiente/ a todos los amigos de la manzana y de la arena/ y es necesario dar con los puños cerrados/ a las pequeñas judías que tiemblan llenas de burbujas/ para que el rey de Harlem cante con su muchedumbre”. Este ejemplo de poema antirracista supone “un ataque contra los valores culturales (…) que han llevado por su orientación material a la deshumanización del negro, es decir, de la raza humana (…) Poeta en Nueva York es un grito contra el inhumanismo instaurado en 1929 por la decadente burguesía capitalista” (José Ortega). La indignación de Lorca ante la discriminación de los negros de Harlem queda resumida en una parte de “Nueva York. Oficina y denuncia”: “Yo denuncio a toda la gente/ que ignora la otra mitad (…) Os escupo en la cara”. La voluntad de “subrayar el dolor que tienen los negros de ser negros en un mundo contrario, esclavos de todos los inventos del hombre blanco y de todas sus máquinas”, aspiración declarada en una de sus conferencias, revela una noción de la otredad que, por supuesto, no le era ajena.

Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whitman
Como indica Millán, ‘Poeta en Nueva York’ se centra en dos aspectos fundamentales: la ciudad y el poeta. En cuanto al segundo, Federico García Lorca seguía siendo un “pobre muchacho apasionado y silencioso que (...) tiene dentro una azucena imposible de regar (...) con el matiz sexual de peonía abrileña que no es la verdad de mi corazón”, como se autodefinió en una carta a su amigo Adriano del Valle con tan sólo veinte años de edad. En Nueva York, régimen desolador de formalismo y ausencia de espíritu, la llama ininterrumpida de la opresión que le atenaza se hace más candente, acentuada por el entorno. La voz angustiada del poeta lamenta los amores perdidos (“yo no podré quejarme si no encontré lo que buscaba”); no para de latirle la desesperación, su pesimismo le ahoga, sabe que “no hay siglo nuevo ni luz reciente. Solo un caballo azul y una madrugada” (‘Nocturno del hueco’). Siente que “el verdadero dolor que mantiene despiertas las cosas/ es una pequeña quemadura infinita/ en los ojos inocentes de los otros sistemas“ (‘Panorama ciego de Nueva York’), y protesta contra la insoportable condena del oprimido: “Pero no quiero mundo ni sueño, voz divina/ quiero mi libertad, mi amor humano/ en el rincón más oscuro de la brisa que nadie quiera” (‘Poema doble del lago Edem’).

Esa mescolanza de dolor y angustia se desbocan en ‘Oda a Walt Whitman’, un poema donde “el yo-lírico alaba al poeta que cantó, frente a la degradación urbana, a la autenticidad del amor” (Millán). No hay versos en todo el poemario donde García Lorca condense de manera más beligerante sus conmociones interiores, su homosexualidad enclaustrada. La condición sexual alienada frente a condición asumida, la ética del maquinismo acumulativo frente a ética del goce y la razón tecnológica frente a la razón vital que cuestiona moralmente la civilización mercantilizada (Calviño Iglesias), se condensan en la figura de Whitman, síntesis para Lorca de la tensión dialéctica entre naturaleza y ciudad, lo auténtico y lo apócrifo. Esa dualidad puro-impuro revela su ciénaga interior; decidir entre Walt Whitman o “los maricas de las ciudades” puede verse -en palabras de Paul Binding- como una “dicotomía conflictiva entre las diferentes expresiones de la identidad y sexualidad”. Hay que aclarar que García Lorca, al tiempo que erigía al poeta estadounidense como modelo, dejaba claro que no levantaba la voz “contra el niño que escribe/ nombre de niña en su almohada/ ni contra el muchacho que se viste de novia/ en la oscuridad del ropero (...) ni contra los hombres de mirada verde/ que aman al hombre y queman sus labios en silencio”. Cómo iba a hacerlo. Lorca elogia a Whitman por ensalzar la opción espiritual de la expresión homosexual en una situación caracterizada por la ausencia de relaciones afectivas, por el predominio de relaciones exclusivamente mercantiles (Dorde Cuvardic). Federico, que con tan solo veinte años ya intuía “muchas inquietudes en la batalla del cerebro y corazón”, revela en ‘Oda a Walt Whitman’ cómo placer y dolor marcan su propia personalidad homosexual, y de qué manera la interiorización homófoba de su sino es un motor incesante de sufrimiento.

Después de Nueva York: Cuba, II República y muerte
Desde que Federico García Lorca terminó ‘Poeta en Nueva York’ hasta que se publicó la obra pasaron diez años. Cuentan que una mañana de 1936, el poeta acudió al despacho de su amigo José Bergamín, director de la revista cultural ‘Cruz y Raya’. Bergamín no estaba, había salido. Lorca cogió un papelito y escribió “Querido Pepe: He estado a verte y creo que volveré mañana”. Pero nunca volvió. Bergamín llevó el manuscrito al exilio, de Madrid a París y de París a México, donde se publicó, un día como hoy, en 1940. El prólogo, a su cargo, empezaba así: “El poeta Federico García Lorca murió asesinado en Granada (…) Al amanecer de la Falange. Es inútil, y antiespañol, tratar de ocultar o disimular esta muerte y el hondo sentido de su significado trágico (...) A Federico García Lorca lo asesinaron quienes han asesinado a España en sus pueblos vivos (...) El poeta (...) es el más puro y claro ejemplo español del martirio de un pueblo entero“. El porqué de su no regreso es sobradamente conocido.

Tras Nueva York, Lorca fue a Cuba. Desde marzo hasta junio de 1930 Federico da conferencias y disfruta, en contraposición con Nueva York, de “la América con raíces”. En La Habana, “una mezcla de Málaga y Cádiz, pero mucho más animada y relajada por el trópico”, habló de Góngora, el cante jondo o la mecánica de la poesía ante admiradores entusiasmados, y trabajó en la obra teatral ‘El público’, “de tema francamente homosexual” (carta a Martínez Nadal). No hubo país donde viviese más libre su sexualidad. El escritor guatemalteco Luis Cardoza, que coincidió allí con Lorca, y otros poetas coetáneos, dejaron constancia verbal y escrita de sus encuentros con los marineros negros de la isla. Por algo diría a sus amigos cubanos que había pasado los días más felices de su vida (Gibson).

En junio de 1930 Lorca abandona Cuba y vuelve a España. El 14 de abril de 1931 se proclama la II República, y Lorca ofrece su compromiso y aportación político-cultural con la mítica organización del teatro universitario La Barraca. En verano de ese año, no sabemos si marcado por la experiencia neoyorquina (que, en realidad, no era el germen de su pensamiento sino la afirmación de su cosmovisión progresista), entusiasmado por la naciente República o por ambas cosas, inauguraba la biblioteca pública de su pueblo natal, Fuente Vaqueros, mencionando al “gran Lenin”, Dostoyevsky (como “padre de la revolución rusa”) y hasta el “gran libro” de Karl Marx, ‘El Capital’. Desde entonces, la ideología política de Federico García Lorca se hace, más si cabe, explícita e incuestionable.

Se vincula con los republicanos Comités de Cooperación Intelectual y las Misiones Pedagógicas (años 30); se muestra ”contentísimo porque (...) las derechas no pueden de ninguna manera asaltar España“ (carta desde Buenos Aires a su familia, año 1933); firma manifiestos como miembro de la Asociación de Amigos de la URSS -ese país “formidable (…) polo opuesto a Nueva York”- donde se decían cosas como ”nosotros, escritores y artistas españoles, al mismo tiempo que protestamos contra la barbarie del fascismo, mandamos a nuestros camaradas alemanes perseguidos, encarcelados y maltratados, nuestro saludo, nuestra solidaridad y nuestras comunes palabras de fe en la causa del proletariado y de la revolución“ (Manifiesto firmado el 1 de mayo de 1933, Madrid); declara ser “del partido de los pobres” (1934); protesta contra “un mundo lleno de injusticias y miserias de todo orden” (1935) y añade su firma, como dice Rafael Inglada, “en multitud de causas izquierdistas y claramente antifascistas: contra las dictaduras de Salazar, contra la intervención imperialista en Puerto Rico, contra el procesamiento de Manuel Azaña o posicionándose del lado del Frente Popular la víspera de las elecciones de 1936”. Y esto, en el preludio del totalitarismo golpista, tenía unas consecuencias funestas. Lorca, además, reunía todo lo que los golpistas odiaban: poeta, militante de la cultura, y por encima de todas las cosas, de izquierdas y homosexual.

¿Qué final tenían aquellos y aquellas que hacían de sus vidas y de sus obras un canto a la vida en la España del yugo y de las flechas? ¿Cuál era el destino de los que, como Lorca, bordaban en la bandera de la libertad el amor más grande de sus vidas? En agosto de 1936, “sacado por fuerzas del Gobierno Civil” y “pasado por las armas” por “socialista” y por “masón”, tildado de “prácticas de homosexualismos, aberración que llegó a ser ‘vox pópuli’” (informe de la Jefatura Superior de Policía de Granada), se le vio, como escribió Antonio Machado, “caminando entre fusiles, por una calle larga, salir al campo frío, aún con estrellas de la madrugada. Mataron a Federico cuando la luz asomaba. El pelotón de verdugos no osó mirarle la cara. Todos cerraron los ojos; rezaron: ¡ni Dios te salva! Muerto cayó Federico -sangre en la frente y plomo en las entrañas- ... Que fue en Granada el crimen sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada”.

Así se puso fin a la vida del poeta. Al escritor del ‘Romancero Gitano’ y ‘Poeta en Nueva York’. Al dramaturgo que se atrevió a poner frente al espejo a la España siniestra con ‘La Casa de Bernarda Alba’. Al que dio vida a su universo femenino con ‘Yerma’ o ‘Doña Rosita’, mujeres libertarias en las aguas sombrías de la autoridad machista y patriarcal. Al que con dieciocho años protestaba “contra el abandono del obrero del campo” y al que, con treinta y ocho, tenía la valentía de decir en una entrevista, tan sólo un mes antes del Golpe de Estado franquista, que odiaba “al que es español por ser español nada más” y que execraba “al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos”.

Todas las personas que tenemos a Federico García Lorca como símbolo de tantas cosas, hemos imaginado una y mil veces qué hubiera pasado si las balas fascistas no hubiesen acabado con la vida del poeta. Hace unos días, la serie española El Ministerio del Tiempo utilizó la ficción para situar a Lorca en la Granada de 1979. Sentado en la mesa de una taberna, mientras se enorgullecía de escuchar a un tal Camarón de la Isla poner música a sus versos, Lorca, emocionado, dijo: “¿Tanto tiempo después España se acuerda de mí? ¿Entonces…? He ganado yo, ellos no”. Pues claro que no han ganado, poeta. Claro que no han ganado.

sábado, 23 de mayo de 2020

#hemeroteca #lgtbi #queer | La realidad del colectivo LGBTI palestino frente al 'apartheid' israelí

Imagen: Público / Acción LGTBI en Haifa, 2019
La realidad del colectivo LGBTI palestino frente al 'apartheid' israelí.
Tras más de medio siglo, la ocupación israelí en Palestina ha supuesto la opresión de millones de palestinos y la violación de sus derechos. Tras este drama se esconde otro: la estigmatización e invisibilización del colectivo LGBTI palestino.
Juan Ramón Q. Sánchez | Público, 2020-05-23
https://www.publico.es/internacional/palestina-lgbti-realidad-colectivo-lgbti-palestino-frente-apartheid-israeli.html

La situación de Palestina, o lo que entendemos actualmente como Cisjordania y la Franja de Gaza, tras más de medio siglo, sigue sin encontrar esperanza ni resolución de su tierra ocupada.

Los desafíos constantes a los que se tiene que enfrentar la ciudadanía palestina son el resultado de un territorio ocupado que, a día de hoy, sigue sufriendo la colonización de Occidente encarnada por Israel, el bloqueo y la ocupación militar que supone a diario una violación continuada de los derechos humanos de millones de palestinos.

Según datos ofrecidos por la Agencia de Naciones Unidas para Refugiados Palestinos (UNRWA), "desde 1948 hasta la actualidad, existen más de cinco millones de palestinos refugiados... Aproximadamente una cuarta parte de la población refugiada del mundo es de Palestina y llevan más de 70 años siendo refugiados. Son la población más antigua del mundo".

Esto lo confirma también Habbab, exrefugiado palestino en Jalazone, uno de los mayores campamentos de refugiados y refugiadas palestinos ubicado cerca de la ciudad de Ramallah. "La ocupación ha creado muerte y destrucción en Palestina. Estas tierras son peligrosas desde hace años. Las familias palestinas tienen miedo, sobre todo por sus hijos".

La invisibilización de un colectivo
No obstante, detrás de toda esa opresión y criminalización, se esconde otra realidad que pasa totalmente desapercibida e invisibilizada: la estigmatización y el desamparo de los derechos del colectivo LGBTI en la tierra ocupada de Palestina.

Aunque resulte paradójico el hecho de que Israel siga siendo considerada como "el paraíso de Oriente Medio" en cuestiones de "igualdad, democracia y tolerancia", a día de hoy, sigue perpetuando también de forma sistemática la persecución del colectivo LGBTI palestino.

Esto es lo que conocemos como Pinkwashing o lavado de imagen que, bajo falsas ilusiones ‘gayfriendly’ en tierras israelíes como el Orgullo celebrado en Tel Aviv o los espacios públicos de ambiente, intentan encubrir sus actos criminales y opresores contra la sociedad palestina.

Muchas son las críticas por parte de diferentes organizaciones y asociaciones, tanto nacionales como internacionales, e incluso LGBTI como COGAM, FELGTB o Berlin Against Pinkwashing, que critican y denuncian la estrategia política y comercial de Israel a costa del colectivo.

La teórica queer y profesora del Dpto. de mujeres y estudios de género en la Universidad Rutgers (Nueva Jersey, EEUU), Jasbir K. Puar, acuñó este fenómeno en 2007 como Homonacionalismo en su obra titulada ‘Ensamblajes terroristas: el homonacionalismo en tiempos queer’.

Este concepto lo define como "una maniobra para presentar a Estados Unidos (y Occidente) como el garante supremo de los derechos de mujeres, gais y lesbianas; una excepcionalidad que invisibiliza la violencia que Estados Unidos produce en nombre del patriotismo".

La autora denuncia también la posición de los gais, lesbianas y feministas occidentales conservadores que, bajo su perspectiva privilegiada, atenta contra las minorías étnicas bajo argumentos belicistas y supremacistas, sobre todo mediante políticas de inmigración agresivas.

Colectivos LGTBIQ+ en Palestina
En Jerusalén Este, se encuentra Al Qaws (arcoíris en árabe), la primera organización reconocida abiertamente LGBTI en Palestina. Activa desde el 2001, intenta dar visibilidad, apoyo y reconocimiento a la diversidad sexual y de género en la sociedad palestina. Por ello, de manera periódica y clandestina, organizan diferentes jornadas de asesoramiento, talleres y encuentros LGBTI para visibilizar y concienciar a la sociedad palestina sobre dichas cuestiones.

Una organización que, no solamente lucha por la identidad y liberación del Estado de Palestina frente a la ocupación, sino también a promover nuevas ideas sobre el papel de género y la diversidad sexual en el activismo político e institucional dentro de la sociedad civil, medios de comunicación y en la vida cotidiana palestina.

El pasado agosto del 2019, en la ciudad de Haifa, diferentes organizaciones LGBTI árabes-israelíes se manifestaron por primera vez para reivindicar su identidad y orientación sexual y denunciar el asesinato de un miembro del colectivo por un familiar. Este encuentro reunió a más de 300 personas.

Sin embargo, este tipo de reuniones han sido históricamente reducidas e incluso ilegalizadas por parte de la Policía de la Autoridad Nacional Palestina, junto con el apoyo indirecto de Israel, por "infringir los principios y valores de la sociedad" y "de perpetuar la sodomía".

"Hay un mensaje muy político que unifica nuestra lucha social, nuestra lucha política y nuestra lucha como queers. Cuando unimos "feminismo" y "queerismo" contra todo tipo de opresión, nuestra lucha será más fuerte y más eficiente", afirmó Gadir Shafi, directora de Aswat, un centro feminista lésbico palestino que lucha desde Haifa por las libertades sexuales y de género en este territorio.

Este centro, desde su fundación en 2003, se encarga de convocar encuentros y debates para dar asesoramiento, asilo y apoyo a estas mujeres frente a la opresión machista, sionista y homófoba que sufren a diario desde su condición como mujeres palestinas lesbianas y bisexuales.

No obstante, desde hace unos años, esta problemática se llegó a agravar más tras la aprobación de nuevos controles de fronteras y medidas restrictivas de Israel que impiden a estas mujeres palestinas sin ciudadanía israelí a la libre circulación por tierras ocupadas.

El reconocimiento de la libertad sexual en Palestina ocupada

La diversidad sexual y de género en Palestina, al igual que en el resto de sociedades, sigue conformando uno de los mayores tabúes en la actualidad. En el caso de la homosexualidad, en la Franja de Gaza, sigue siendo ilegal como herencia al Código Penal aprobado por el Mandato Británico de Palestina en 1936, cuyo artículo 152 castigaba la sodomía llegando a alcanzar una pena de 10 años.

Sin embargo, aunque en Cisjordania la homosexualidad aunque no es penalizada, la Autoridad Nacional Palestina, sigue sin pronunciarse para proteger y velar los derechos de esta comunidad. Unas cuestiones que siguen siendo imposible de tratar debido a la ocupación territorial y de identidad histórica en este territorio.

Este colectivo, formado por millones de lesbianas, gais, personas trans, bisexuales e intersexuales, se tienen que enfrentar a diario a varias discriminaciones, las cuales interfieren de forma transversal: sea por su etnia, su orientación sexual o por su identidad de género cuyos gérmenes se reducen en la represión sionista de Israel y el sistema patriarcal.

Las oportunidades de este colectivo palestino son reducidas: quedarse bajo la ocupación y el bloqueo internacional o huir a Israel, siendo consciente de su ilegalidad y de su posible encarcelamiento tras jugarse la vida ante innumerables ‘checkpoints’ y soldados armados. Y es que Israel esconde bajo su sistema otra realidad oculta que, desde su cuestionada "libertad sexual y de género", sigue perpetuando políticas claramente xenófobas concretamente contra la población árabe y palestina.

Muchas de estas personas ilegalizadas se tienen que enfrentar a arrestos domiciliarios o continuas deportaciones por las autoridades israelíes tras la inaplicación de alguna ley de asilo o nacionalidad que proteja a estos sujetos.

Este el caso de la mayoría de los hombres gais y bisexuales que huyen a Israel con la esperanza de mejorar sus vidas. Sin embargo, la cruda realidad es diferente ya que, por cuestiones de nacionalidad, estas personas suelen acabar ejerciendo la prostitución clandestina en ciudades como Tel Aviv.

Sin apenas recursos básicos como la higiene, protección sexual o legal, muchos de ellos llegan a trabajar bajo condiciones precarias y sumisas para satisfacer los fetiches y vejaciones sexuales con perspectiva colonial y de poder por parte de su clientela sionista.

Por otro lado, también son frecuentes los chantajes y extorsiones por parte de las autoridades israelíes que obligan y condicionan a estas personas palestinas a convertirse en divulgadores públicos de Israel a cambio de no revelar su identidad sexual y de género a sus familiares y círculos más cercanos. En caso contrario, se tendrían que enfrentar a duras penalizaciones o a la expulsión de Israel.

Según el periódico israelí Haaretz, dos gais palestinos fueron detenidos y juzgados en Israel el 6 de marzo de 2003 por considerarlos "ilegales" en tierra israelí. Sucedió lo mismo con otro hombre gay que, el 16 de marzo de 2003, fue juzgado ante los tribunales israelíes por el mismo motivo que, tras acabar con su condena, será expulsado a la Franja de Gaza.

Ante esta situación, diferentes organizaciones internacionales de derechos humanos llegaron a solicitar ante el Ministro del Interior israelí, Avraham Pozar, promover alguna ley para impedir este tipo de expulsiones y ofrecer visados de residencia temporal a estas personas con alta vulnerabilidad. Finalmente Pozar mantuvo su negativa al respecto.

En otro escenario similar se presenta la realidad de las mujeres lesbianas y bisexuales palestinas. Estas, no solamente se tienen que enfrentar a la represión por cuestiones étnicas sino que también asumen la opresión del heteropatriarcado que incide directamente en su condición como mujer.

Lora Abuaita, miembro de Alkarama (Movimiento de mujeres palestinas), afirma que "la mujer palestina sufre una superposición de discriminación contra ella, tanto como mujer y como palestina. La ocupación crea las condiciones que impiden el desarrollo del pueblo palestino incluso las condiciones necesarias para el desarrollo de la mujer palestina, su igualdad y su libertad dentro de su sociedad".

"En la guerra de las ideas entre el Apartheid israelí y el pueblo palestino, es muy importante feminizar el lado palestino contra la máquina de guerra israelí. No hay nada que desnude lo que llaman la "única democracia en Oriente Medio" como la participación política de la mujer palestina en los actos de resistencia" recalca Lora.

La educación sexual en Palestina

El desconocimiento y la falta de recursos y apoyo sanitario e institucional en cuestiones de educación sexual en territorio ocupado, conforma otro de los problemas que se tiene que enfrentar a diario el colectivo LGBTI. Estos temas refuerzan los tabúes sociales, incluso entre los heterosexuales, en Palestina.

Tanto en Cisjordania como en la Franja de Gaza resulta casi imposible encontrar instituciones educativas que realmente proporcionen esa concienciación y sensibilización social. Esto hace que la mayoría de las personas descubren por sí mismas las ETS y la salud sexual.

En 1998, el Ministerio de Salud palestino aprobó un revolucionario programa nacional sobre el SIDA y el VIH. No obstante, según otros informes del mismo ministerio confirman la estigmatización y la escasez de medicamentos que presentan las personas infectadas.

Mohammed Hasbún, activista homosexual palestino, afirma que "Israel controla absolutamente todo, incluso los recursos sanitarios. Hace unos meses, un compañero palestino gay dio positivo en VIH. Poco tiempo después acabó falleciendo por las complicaciones provocadas por el SIDA. Esta noticia hizo saltar las alarmas dentro de Cisjordania y desde esta tierra, nos es imposible salir de nuestras fronteras".

"Israel nos impide salir incluso para hacernos pruebas médicas. La educación sexual en Palestina es casi nula y esto supone un problema muy grave para todo la comunidad LGBTI palestina" recalca Hasbún.

Identidad y expresión de género en Palestina: transexualidad, travestismo y no binarismo
Desde una perspectiva de género y legal, la situación de las personas trans, travestis (y drag queens/kings) y personas no binarias (las cuales no quieren identificarse bajo el binarismo de hombre-mujer) presentan paralelismos con el resto de sociedades: existe una notable invisibilidad, clandestinidad y un sinfín de prejuicios sociales y culturales que les impide llevar a cabo con libertad sus respectivas vidas.

Sin apenas presentar apoyo psicológico, clínico y jurídico, las personas trans se tienen que enfrentar constantemente a un claro desamparo por parte de las instituciones, tanto palestinas como israelíes en las zonas ocupadas, en relación con su identidad. Muchas de estas personas, acaban ejerciendo la prostitución o simplemente deciden tomar la vía de encubrir su identidad de género con resentimiento bajo los patrones establecidos. Además, la tasa de desempleo, suicidios y transfeminicidios en Palestina son notablemente altos y preocupantes desde la óptica de los colectivos queers.

El activista y abogado palestino en defensa de los derechos LGBTI en Oriente Medio, Nalla, afirma que "la comunidad trans es aún más difícil, ya que las personas transexuales generalmente pasan por cambios físicos para vivir sus vidas como lo desean. O bien cambian sus apariencias, su identidad, sus nombres, etc. Por lo tanto, esto no es aceptable en la comunidad".

En su obra titulada 'Faces' habla, de manera autobiográfica, sobre los innumerables desafíos y riesgos sociales y culturales a los que se tienen que enfrentar a diario una persona queer en Oriente Medio.

Como drag queen, Nalla también reconoce que "he llevado a cabo este arte pero fuera de Palestina. La realidad es que en mi país, la mayoría de las drag queens temen por sus vidas y, por lo tanto, no realizan drag en el territorio palestino a menos que sea un evento muy cerrado donde se seleccionan invitados y se puede confiar en ellos. La consecuencia de tal arte podría ser mortal y causar daño a los artistas". Esto último sucede lo mismo con las personas que cuestionan el binarismo de género y su identidad.

Esto demuestra la realidad de un colectivo que, sufriendo la colonización de Occidente, demuestra un claro ejemplo de resistencia decolonial, interseccional y transversal contra el sionismo y el 'apartheid' israelí.

#hemeroteca #homofobia | Insultos homófobos de manifestantes de Vox a jóvenes con la bandera gay en Barcelona

Imagen: Público
Insultos homófobos de manifestantes de Vox a jóvenes con la bandera gay en Barcelona.
“Nos han dicho de todo: monstruos, maricones, hijos de puta, os queremos muertos...”
La Vanguardia, 2020-05-23
https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200523/481353346141/insultos-homofobos-manifestantes-vox-barcelona.html

Un grupo de participantes en la protesta de Vox contra el Gobierno de Pedro Sánchez en Barcelona han proferido todo tipo de insultos y amenazas a dos hombres que enseñaban una bandera del arcoiris, símbolo de la comunidad gay, al paso del convoy manifestante por la calle Bailén de la capital catalana.

Tras la publicación del vídeo que atestigua los hechos publicado por La Vanguardia, el Ayuntamiento de Barcelona trasladará estos hechos a la Fiscalía por un posible delito de odio, según anuncio la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, en su cuenta de Twitter. “En Barcelona todo el mundo tiene derecho a manifestarse, incluso unos machirulos desfasados en coches pijos. Lo que no permitiremos en ningún caso es la intolerancia y la homofobia”, escribió la edil.

“Nos han dicho barbaridades de todo tipo: monstruos, maricones, hijos de puta, os queremos muertos, bolleras, muerte a los maricones... De todo.”, explicó Victor P. (35), uno de los dos hombres que han sufrido los insultos.

El episodio no ha pasado de las ofensas verbales, ya que las personas que proferían los improperios lo hacían desde sus vehículos motorizados. Al menos uno de los manifestantes ha llegado a subirse a su propio coche para ultrajar a los chicos. Esta agresividad ha asustado a las víctimas de los insultos, que han acabado guardando la bandera: “Jamás había vivido una situación así. Claro que me he asustado. Da miedo esta gente”.

Junto a los dos hombres había otras personas que sujetaban esteladas y otras enseñas independentistas, pero los insultos se han centrado en los dos chicos que portaban la bandera gay.

Y TAMBIÉN…
"He visto chimpancés más civilizados": insultos homófobos de un hombre al ver una bandera LGTBI durante la protesta de Vox en Barcelona.
Tremending | Público, 2020-05-24

https://www.publico.es/tremending/2020/05/24/twitter-he-visto-chimpances-mas-civilizados-insultos-homofobos-de-un-hombre-al-ver-una-bandera-lgtbi-durante-la-protesta-de-vox-en-barcelona/

viernes, 22 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #vih | Queridas Ana y Marta: No se puede comparar, se debe aprender

Imagen: El Faradio / Ilustración de Paisà García
Queridas Ana y Marta: No se puede comparar, se debe aprender.
Carmen Martín | El Faradio, 2020-05-22
https://www.elfaradio.com/2020/05/22/queridas-ana-y-marta-no-se-puede-comparar-se-debe-aprender/

Últimamente son muchas las declaraciones en medios de comunicación y redes sociales comparando la SARS-CoV-2 y la epidemia del sida. Personalmente me genera mucha frustración ya que pone de manifiesto el nivel de desconocimiento que existe todavía al respecto.

Una que me ha causado gran sorpresa, por su ignorancia, ha sido Marta Pastor, directora del programa ‘Ellas pueden’ en Radio 5. En su cuenta de Twitter publicó: “El virus del sida, altamente contagioso, estuvo sin retroviral y sin vacuna muchísimo tiempo entre nosotros. Jamás se hurtó ni un solo derecho de los ciudadanos, ni se decretó el estado de alarma, ni se confinó a la gente en las casas sine die, ni se cerraron locales”.

Nunca he visto tanta desinformación y desconocimiento en una sola frase. El virus del sida, no existe, señora. El VIH (virus de inmunodeficienda humana) es el causante del sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), que no es altamente contagioso, es transmisible, que gracias al tratamiento antirretroviral incluso en contacto con fluidos con capacidad de infección sin carga viral no se trasmite. De ahí que las mujeres que viven con VIH no trasmitan la infección a sus bebés o que en relaciones sexuales no protegidas con personas portadoras con carga viral indetectable, no se transmita el VIH.

Y, bueno... eso de que jamás se hurtó derechos a los ciudadanos... Podríamos hablar de cuando era excluyente para un trasplante de órganos, cuando era una imposición para abortar, cuando mujeres jóvenes se enfrentaban a un cáncer y de forma radical se quedaban sin útero ni ovarios.

Los derechos de las personas que viven con VIH se han visto vulnerados en múltiples ocasiones, todavía existen países donde se prohíbe la entrada, pisoteado el derecho de la libre circulación que tanto nos agobia estos días, se ha denegado el acceso a instalaciones deportivas, se ha limitado el acceso a la función pública, derecho al empleo, seguros de vida, médicos, otros servicios financieros, hipotecas, derecho a la vivienda, asistencia sanitaria, reproducción, bienestar social, justicia, educación.

Y que no se decretó estado de alarma, dice. Se creó un estado de alarma permanente contra determinados colectivos y se creó una alarma social, “peste rosa”, “cáncer gay”... como breve ejemplo.

Después, Ana Rosa Quintana se preguntaba en su programa de televisión algunas cuestiones. "¿Cuánto lleva el Sida, 10 años?" Pues no, 39. Organizaciones como ACCAS, en la que yo trabajo, llevamos 27 años luchando por los derechos de las personas que viven con VIH/ sida.

"¿Hemos aprendido a vivir con él?" Si se refiere a usted, me atrevo a decir que no, pero muchas otras personas hemos aprendido, no solo con él, sino de él.

A vivir con él, hemos aprendido las personas que nos hemos enfrentado a la enfermedad en los primeros años, cuando SIDA era sinónimo de muerte. Hemos aprendido de ética, de tratamientos de uso compasivo, probar o morir.

Hemos aprendido de toxicidad de fármacos, efectos secundarios, comorbilidades, lipodistrofia, ensayos clínicos y un largo etcétera.

Hemos aprendido a gestionar la muerte. La pérdida. Parejas, amigos, familia, etc. De historias clínicas marcadas con una pegatina fluorescente, a esperar a ser los últimos atendidos en un quirófano, en la consulta del dentista. A que se nos tratara como apestadas. A los cubiertos y platos desechables. Hemos aprendido a ver en los ojos de los demás como desde su ignorancia se refleja el miedo y se nos ve como una amenaza.

Hemos aprendido de estigma. De rechazo social, desprecio, aislamiento y soledad. A las miradas que juzgan a una mujer por estar embarazada, a pesar de su deseo de ser madre y con garantías de no transmitir su infección.

Hemos aprendido de discriminación y dificultades de acceso al mercado laboral. De cómo esconder el dictamen técnico facultativo en una entrevista de trabajo.

Hemos aprendido que el lenguaje bélico, como lucha o guerra, genera miedo, rechazo y discriminación. Que es necesario evitar la exposición al virus y no a las personas que viven con él. Y que estas necesitan cuidados profesionales, en el ámbito sanitario y también necesitan apoyo social y emocional.

Hemos aprendido de desprotección, recortes, desigualdades en salud y de exclusión sanitaria. Hemos aprendido de la necesidad de una respuesta política comprometida con la salud pública, universal y gratuita.

Hemos aprendido que cuando en el inicio de una epidemia el problema se siente ajeno y se juzga y culpabiliza a las personas por su infección, su estilo de vida, hábitos o su orientación sexual se pueden seguir produciendo anualmente 2 millones de infecciones y 700 mil muertes.

Hemos aprendido de diagnóstico temprano y tratamiento. Hemos aprendido que uno de los pilares del estigma es la desinformación y que el miedo sigue siendo un obstáculo para el acceso a las pruebas diagnósticas. Hemos aprendido a ver todos nuestros miedos y los errores del pasado en las personas que hoy reciben un diagnóstico de VIH.

Hemos aprendido de empatía, resiliencia, solidaridad, respuesta comunitaria, apoyo mutuo, responsabilidad compartida, derechos humanos, equidad, derechos sexuales y reproductivos.

Hemos aprendido que la única vacuna es la información, contrastada y de fuentes fiables.

Para lo único que la podemos comparar, es para no caer en los mismos errores y creo, señoras, que se les está yendo de las manos.

#hemeroteca #saludpublica #controlsocial | Judith Butler: “El aislamiento, en parte, es una estrategia de control estatal”

Imagen: Clarín / Judith Butler
Judith Butler: “El aislamiento, en parte, es una estrategia de control estatal”.
La filósofa desarrolla su idea de refugio: un lugar que garantice derechos de migrantes y minorías desprotegidas. Sostiene que la pandemia evidencia descarnadamente la desigualdad; por empezar, en el acceso de pobres y ricos a la medicina. Sostiene que “siempre existe la posibilidad de que Trump se autodestruya”.
Carolina Keve | Clarín, 2020-05-22
https://www.clarin.com/revista-enie/ideas/judith-butler-aislamiento-parte-estrategia-control-estatal-_0_kW_O19uSF.html

Estamos ante una nueva forma de biopolítica, desliza Judith Butler desde Berkeley, con una afabilidad que se deja traslucir incluso en el brío de nuestro intercambio por correo electrónico: “En California hubo muchos casos de Covid -19; en Berkeley, no tantos. Mis amigos en la costa este están experimentando pérdidas más graves. En mi caso, una de mis parientes cercanas en Cleveland ahora lo está sufriendo, tiene 90 años y probablemente no sobrevivirá. Pero es en las cárceles donde el coronavirus está furioso. Hoy, la cárcel es una especie de sentencia de muerte para muchos”. La teórica que se ha convertido en una referencia ineludible de la filosofía política, enseñando con su compromiso militante que la palabra hace, la identidad es acto y la sexualidad disputa, cita la denominación que ha recibido el aislamiento en el estado donde vive desde hace años. “Refugio en el lugar”, así lo llaman. Un concepto que para quien ha desarrollado su teoría en torno a la performatividad a partir de observar a las minorías, no pasa inadvertido. En su opinión, es necesario revisar la centralidad que ha asumido la “idea de hogar” como el espacio de resguardo frente al enemigo invisible.

–¿Por qué sostiene que resulta necesario buscar otras definiciones de refugio frente a la pandemia?
–Un refugio es, etimológicamente, un lugar donde el viaje puede detenerse. Pero eso no significa que un refugio sea un objetivo final o un lugar donde se puedan asegurar derechos y una pertenencia. Y si bien el refugio puede significar bienvenida y protección, esa “protección” no es la que el estado-nación invoca con frecuencia, cuando se dice “debemos cerrar las fronteras para proteger a la nación contra aquellos que traerían la diferencia a nuestra unidad nacional”. Esa defensa fóbica, junto con las tácticas de expulsión, privan al refugiado de toda protección, o de todo refugio, justamente en nombre de la “protección” de la identidad nacional. Quizás es por eso que tenemos que distinguir entre los modos de protección que no encierran a aquellos a quienes se les da la bienvenida, y los modos de protección que hacen una distinción entre quién debe protegerse del daño y quién debe estar expuesto al daño; es decir, quién debería vivir y quién debería morir. Es en este punto que la biopolítica se convierte, en términos del filósofo camerunés Achille Mbembe, en necropolítica... Pero además veamos cómo nuevas redes de parentesco y comunidades de cuidado emergen precisamente cuando el estado –el sistema de atención médica, por ejemplo– no puede abordar completamente todas las necesidades de atención. Y aquellos que ayudan a otros durante este tiempo no están simplemente actuando desde una inclinación virtuosa: están construyendo, articulando nuevas formas de comunidad que se mueven fuera de la idea de la familia.

–Hay una premisa que me parece interesante, el confinamiento como política del hacinamiento. Un capitalismo que anida en el exceso de la presencia y que sólo encuentra respuesta en el encierro...
–A ver, muchos temen que el autoconfinamiento se vuelva norma, que el coronavirus les dé a los estados la oportunidad de despolitizar a sus poblaciones, de negarles el derecho a reunirse y asociarse. El aislamiento, en parte, es una estrategia de control estatal, que expande el poder del estado. Hoy las naciones toman diversas decisiones sobre cómo administrar sus poblaciones, incluso sus vidas y sus muertes. En este sentido, esta situación genera un nuevo paradigma de biopolítica. Hemos visto en algunos países que la crisis de atención médica ha llevado a la suspensión de los derechos al aborto y a la atención médica trans. En Hungría, Viktor Orban se ha autoconcedido poderes extraordinarios. Pero no sólo eso. Allí se han denegado los derechos legales trans, y algo similar está sucediendo en Polonia. Tanto en Perú como en Panamá existe un sistema escalonado para que las mujeres salgan de la casa un día y los hombres otro, y las personas trans han sido arrestadas por salir el día designado para su género legítimamente asumido.

–La pregunta es cómo lidiar con esa tensión de una presencia estatal necesaria, en un estado de excepción...
–Las condiciones de emergencia siempre implican la suspensión del estado de derecho y el resurgimiento de la autoridad del poder ejecutivo. Pero, por otro lado, producen nuevos tipos de movilizaciones, redes transnacionales, alianzas de atención médica, comunidades de apoyo, o ayuda con la distribución de alimentos. Por lo tanto, no debemos pensar que una lógica única gobierna todas las situaciones. Lo que más me preocupa en este momento es la forma en que las demandas capitalistas para reabrir la economía aceptan que la economía requiere de la muerte de las personas más vulnerables de nuestras comunidades. Saben que la intensificación del contacto social con el propósito de hacer renacer la economía pondrá en riesgo a las personas mayores, o aquellos con sistemas inmunológicos deteriorados, o los que no pueden refugiarse o tienen menos acceso a la atención médica. Se configura un grupo de subjetividades “prescindibles” como resultado de una estrategia de abrir la economía a toda costa. Ese utilitarismo realista está dispuesto a dejarnos morir para que la “salud” de la economía se mantenga fuerte.

–¿Y qué pasa con los nacionalismos? Aquí, otra contradicción: la muerte a escala global parece habernos confinado a ellos...
–En realidad, vemos a los nacionalismos –en su concepción clásica– priorizar en sus políticas la necesidad de salvar a sus propias poblaciones primero, pero ninguno de nosotros hoy vive dentro de las fronteras que ese imaginario establece.

–¿Qué significará este momento entonces? Zizek habló de una posibilidad de reinventar nuevas formas de comunismo; otros, por el contrario, lo entienden como una instancia de consolidación del capitalismo a través de nuevas formas de control social...
–Es tanto lo que se desconoce que es fácil entender por qué una mayoría se ve obligada a hacer predicciones firmes sobre el futuro. Algunos dicen que las desigualdades producidas dentro del capitalismo se intensificarán y otros observan un potencial socialista radical en las comunidades de cuidado que se han formado. Y puede ser que ambas posiciones tengan algo de verdad. Está claro, por un lado, que los pobres, los indígenas, los negros y morenos, las mujeres y las minorías de género tienen mucho menos acceso a una buena atención médica que los ricos y los privilegiados. En EE.UU. vemos cómo la comunidad afroamericana sufre muchas más muertes que los blancos. Esas muertes reflejan desigualdades sociales y económicas de larga data, como resultado de un modo de capitalismo racial. El número de muertos en Ecuador también es terrible, su caso refleja una política global que habilita que la pobreza y la miseria se conviertan en norma. Pero, al mismo tiempo, hay signos de esperanza...

–¿Como cuáles?
–Podríamos estar ante una oportunidad para revitalizar el activismo ecológico. Pero por otro lado, retomo lo que mencionábamos antes: el mandato de permanecer dentro del hogar no funciona para muchas personas, especialmente para las personas sin hogar, pero también para las mujeres y los niños que sufren abuso y violencia, o aquellas personas solas que están privadas de todo contacto social.

–En Argentina el lugar que pasó a ocupar la “ancianidad” en los discursos en torno a la enfermedad alertó a varios intelectuales. Se habló de una nueva forma de “tanatocomunicación”.
–Es que esa segmentación de los ancianos, y aquellos con condiciones médicas, pero también aquellos que no tienen acceso a la atención médica, justamente se concreta como una forma de “reiniciar la economía” para “proteger a los vulnerables”. Pero esa protección elimina a los más vulnerables de la vida social y económica; son implícitamente excluidos del cuerpo político. Me preocupa que esta “protección” sea, en realidad, un abandono sistemático de una población considerada no productiva y menos valiosa. En el peor de los casos, es una forma de darwinismo social que privilegia las vidas de los ricos y devalúa las vidas de los mayores.

–En este sentido, ha mencionado cómo en EE.UU. quedó expuesta la necesidad de una reforma del sistema sanitario, lo que hubiera hecho suponer que el contexto iba a fortalecer a Bernie Sanders. Pero no fue así.
–Es una ironía dolorosa. Elizabeth Warren y Bernie Sanders (n. de a.: ambos se bajaron de las primarias demócratas, que permanecen suspendidas por la pandemia) insistieron en que la atención médica universal debe ser algo que todos los ciudadanos estadounidenses deben esperar; cada uno de ellos argumentó que entre todas las naciones del mundo estamos entre quienes tienen una visión cruel e injusta donde sólo quienes pueden pagar, merecen recibir atención médica, sólo los ricos merecen sobrevivir. Si alguien está desempleado, esa persona básicamente pierde el derecho a la vida a menos que pueda encontrar el dinero para comprar un seguro de salud independiente. Y, sin embargo, si bien tienen un fuerte grupo de seguidores, ni Sanders ni Warren recibieron suficientes votos para ganar la nominación. Y ahora frente a la pandemia, curiosamente, se defiende la atención médica universal, y vemos que la gran cantidad de dinero que el gobierno de EE.UU. está pagando para apoyar la atención médica es más que la cantidad que Sanders y Warren habían afirmado que se necesitaba para una atención médica universal. En ese momento, Joe Biden y otros se burlaron de ellos por pedir tanto dinero, se consideró una demanda exorbitante. Cuando vemos cómo el sistema de salud alemán estaba mucho mejor equipado que el nuestro y que allí hay tantas menos muertes, uno se da cuenta del beneficio que supone establecer la atención médica como una prioridad absoluta para todas las personas.

–¿La crisis desatada por la pandemia puede tener consecuencias en la carrera electoral?
–Siempre existe la posibilidad de que Trump se autodestruya. Sus puntos de vista escépticos sobre la ciencia, sus mentiras, sus fantasías y sus declaraciones contradictorias hacen que las personas sientan que están siendo gobernadas por un loco. Pero, por su parte, sus seguidores realmente aman la locura. Es una montaña rusa todos los días, y eso les permite sentir una especie de euforia disociada, se identifican con la idea un hombre en el poder que puede y violará todas las leyes. Es una situación peligrosa pero espero que las personas se unan, a pesar de sus diferencias, para votar contra él. Biden tendrá que crear un equipo que incluya a Warren y Sanders para que el electorado se presente en grandes números. Es comprensible que muchos jóvenes de izquierda estén muy desilusionados con la política electoral, pero tendrán que pensar estratégicamente sobre cómo acercarse a la construcción del mundo en el que desean vivir. Biden no es la respuesta, claramente. Pero un régimen demócrata será mejor que uno republicano. La lucha desde la izquierda continuará, pero será contra los neoliberales convencionales, los racismos sistémicos, la intensificación de las desigualdades sociales y económicas, y será por la igualdad de género y la oposición a la violencia sexual, los nuevos socialismos y las movilizaciones no violentas que buscan detener la explotación y la violencia.

#hemeroteca #ecologismo #cruising | Adiós al cruising en las dunas de Maspalomas

Imagen: Freedom
Adiós al cruising en las dunas de Maspalomas.
Freedom, 2020-05-22
https://freedom-asociacion.org/adios-al-cruising-en-las-dunas-de-maspalomas/

Por todos es bien sabido que en las dunas de Maspalomas, desde siempre, ha existido el cruising gay pero con las nuevas medidas tomadas por el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana junto con el Cabildo de Gran Canaria tendremos que decirle adiós.

Las medidas marcarán un antes y un después en esta joya del sur de Gran Canaria. Un equipo de siete personas se ocupará del constante mantenimiento del campo de dunas, sus senderos, bolardos y señalizaciones.

Las Dunas de Maspalomas estarán protegidas por cuatro agentes de Medio Ambiente y dos policías locales, todos con capacidad sancionadora, a los que se sumará un equipo de siete personas que mimarán constantemente este enclave, el objetivo es que el público transite única y exclusivamente por los lugares previstos para ello y así sea compatible el disfrute con la protección de este campo de dunas que ha recuperado con este confinamiento su aspecto virgen de hace medio siglo.

El Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana han sumado sus esfuerzos para proteger esta joya de Gran Canaria, representativa además del turismo de naturaleza y paisajes de la isla junto a su imponente cumbre volcánica.

El Plan Director del Espacio Natural Especial de las Dunas de Maspalomas ya recoge los senderos con ocho kilómetros por los que puede transitar el público y que ya están marcados con 1.500 bolardos repuestos en el marco del proyecto de recuperación Masdunas del Cabildo de Gran Canaria, por el que además han sido replantados balancones para generar nuevas dunas para reponer las que se han perdido con los años, así como la extracción de las tilapias de Mozambique, una especie exótica invasora presente en la Charca de Maspalomas.

El confinamiento no solo ha devuelto a las Dunas de Maspalomas su idílico aspecto de hace 50 años, con sus mar de ondulaciones hasta perderse en el océano, sino que ha acelerado los resultados de este proyecto pionero en el mundo que ha llamado la atención de la comunidad científica internacional, ya que ha logrado recuperar 40.000 toneladas de arena antes de que se perdieran en el mar para darles una segunda vida formando nuevas dunas, que hace varias décadas llegaban a setenta metros del mar y hace unos años se encontraban a doscientos metros.

Las nuevas dunas se están formando a partir de la colocación de estas toneladas en el inicio del circuito que forma el viento con la arena y con la repoblación de balancones para atraparla. Pero a este plan, la naturaleza sumó una sorpresa, y es que la arena extraída de la Punta de la Bajeta fue repuesta por la dinámica de las mareas, ya que al subir llevaba arena a las zanjas, y al bajar la dejaba en ellas hasta que acabó rellenando el espacio.

Esta nueva etapa comenzará con una fase de formación e información para proteger esta área, una de las más importantes de Gran Canaria.

En cuanto a las cuantías de las sanciones, variarán dependiendo de si las infracciones medioambientales cometidas son leves o graves, de modo que oscilarán entre 150 y 600 euros las más usuales, si bien ante atentados que puedan ser calificados como extracción de áridos la cuantía puede alcanzar hasta los 600.000 euros.

Asimismo, esta semana establecerán el protocolo de actuación y coordinación con la pareja de policías locales que el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha puesto a disposición de este operativo para preservar el campo dunar, un valioso espacio de 400 hectáreas que las instituciones y el clamor de la sociedad apuestan por preservar para las futuras generaciones.

#hemeroteca #saludpublica #sexo | Sexo en tiempos de Covid-19

Imagen: Vanity Fait / Peter Berlin
Sexo en tiempos de Covid-19.
Sejo Carrascosa | Hala Bedi, 2020-05-22
https://halabedi.eus/iritzia/sexo-en-tiempos-de-covid-19/

Desde que empezó la llamada desescalada al confinamiento por la pandemia del Covid19, muchas personas empezamos a preocuparnos por la gestión de la misma. Esta desescalada esta dibujando de una forma muy concreta la ansiada “normalidad” que se nos viene encima.

No quiero extenderme sobre la sorpresa que me ha producido ver que sectores han sido los privilegiados en ser los primeros en poder acceder a salir a la calle. Sobre deportistas y familias blancas y heterosexuales hay mucho que hablar, y darían para más escotillas que las que tiene un transatlantico.

Me quiero centrar en un aspecto de la vida que creo que es esencial: la sexualidad.

Hasta ahora la única recomendación que se daba al respecto era la de siempre, que solo se debían mantener relaciones sexuales con la pareja estable. No se cuestionaba si esa pareja era con la que convivías, ni si esa pareja tenia que ir a trabajar con una inexistente o limitada protección.

Asistimos así a la consabida jerarquización de las relaciones, sexuales y afectivas, donde se impone como un ideal la monogamia y la fidelidad, dos de las características del llamado amor romántico, que tan malas consecuencias ha traído para nuestra especie.

Estoy convencido de que este tipo de sexualidad, base de la heteronormatividad, es completamente minoritario, es más, que es aburrido, asimétrico, poco gratificante y muy poco enriquecedor. Pero esto son opiniones personales que me reservo, porque me consta la susceptibilidad que se genera cuando se cuestionan privilegios, y la heterosexualidad como régimen político es uno de ellos.

El problema de esta desescalada y del llamado “distanciamiento social” que se va a implantar, más que aconsejar, es el imponer de nuevo un retorno a la pareja y a la familia tradicional, que no da respuesta a otras, muchas más, formas de sexualidad y relación fuera de la norma. El futuro que se nos presenta es un retorno a la familia nuclear, acompañado por un nuevo repunte de discursos sexofóbicos y moralistas. Nos dicen que estamos en tiempos de asepsia y que nos olvidemos del sexo, que es la hora de la disciplina social y de la responsabilidad.

Bajo estos parámetros me surgen un montón de cuestiones que no sé bien como serán respondidas.

Si lo de los abrazos, tan necesarios, van a ser imposibles, ¿qué vamos a hacer con los besos?

¿Cómo se puede gestionar el distanciamiento social a la hora de ligar?

¿Que va a pasar con el sexo casual y anónimo?

¿Desaparecerán los cuartos oscuros, los espacios de cruising, las saunas, los bares, las fiestas de swingers...?

¿Habrá protocolos oficiales para la reducción de contagios para lo que llaman sexo ocasional?

¿Y para las personas trabajadoras sexuales?

¿Sera una especie de certificado de buena salud que te da acceso al sexo o a los viajes y que sólo algunos puedan permitirse?

¿Se creará una especie de doble nivel de nacionalidad buena y de nacionalidad sospechosa, de los que no tengan ese certificado de salud ?

¿Qué va a pasar con las aplicaciones de contactos?

¿Qué datos se exigirá comunicar en las aplicaciones de geolocalización sexual para certificar que se está limpio de coronavirus?

Para la pandemia del sida sabíamos que con el uso del condón, y ahora la Prep, los problemas de contagio se evitan. ¿Se podrán evitar las gotas de saliva que salen de los gemidos y jadeos?

La pulsión sexual es difícil de dirigir y controlar, la gente va a seguir teniendo sexo, el riesgo se asumirá, o no, de una forma u otra.

La cuestión principal es, y seguirá siendo si esta vuelta, a esa “normalidad” va a pasar por acabar con formas de vida y vida mismas. No dejemos que la gestión de la sexualidad en tiempos de COVID 19 se convierta en un nuevo elemento de control y exclusión, en un arma puritana que margine y estigmatice cuerpos y deseos.

jueves, 21 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #arquitectura | Hogar, dulce, hogar

Imagen: Campusa
Hogar, dulce, hogar.
Tres arquitectos abordan el papel de nuestras casas en este período de confinamiento domiciliario causado por la pandemia de la COVID-19.
UPV/EHU, Campusa, 2020-05-21
https://www.ehu.eus/es/web/guest/-/hogar-dulce-hogar

Desde el 14 de marzo nuestras viviendas se han convertido en un refugio ante la pandemia mundial que nos asola. Vivimos desterrados en nuestro hogar. Pero, el cada vez mayor aumento de la exposición de los hogares a través de videollamadas e imágenes en las redes sociales, deja expuesto la clara situación de desigualdad que vive la ciudadanía.

En esta situación de confinamiento y pandemia, en vías de una desescalada en distintas fases, las viviendas se han convertido en las protagonistas de muchos debates y polémicas. “El foco de la discusión- en opinión de Juana Otxoa-Errarte, presidenta del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro (Gipuzkoa), se ha centrado en los cotizados balcones que han permitido a unos pocos disfrutar de un pedacito del exterior sin salir de su casa, pero ¿y si el virus nos hubiera sorprendido durante los meses de invierno? Probablemente, nadie se hubiera acordado de los balcones, y la pobreza energética de las personas que no encienden la calefacción porque el dinero no les llega para pagar la factura, hubiera estado en boca de todos y todas”.

Esta percepción de desigualdad entre la ciudadanía es compartida por Alex Mitxelena, arquitecto y profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad del País Vasco. “El estándar de las casas que conocemos hoy en día se cristalizó hace tan solo cien años. Fue entonces, también a causa de una crisis sanitaria, cuando se acordó que todas las casas, para poder ser consideradas habitables, debían tener una cocina, un baño, un espacio de estar o salón y un número de dormitorios acorde con la cantidad de individuos alojados. Esto quiere decir que, antes de esto, algunas personas vivían en construcciones que ahora no consideraríamos ‘viviendas’. Muchas personas vivían hacinadas en espacios que no tenían un programa funcional que hoy consideramos esencial”.

Sin embargo, en estos cien años la situación ha variado en dos direcciones en opinión del profesor de la UPV/EHU. “Por un lado, se ha considerado este estándar insuficiente y ha ido incrementando las necesidades. Así, se han incrementado los metros cuadrados por cada habitante, se han añadido segundos y terceros baños, etc. Por otro lado, determinados dinámicas continúan hacinando a las personas y haciendo que la mejora de las viviendas sea excesivamente difícil. En los casos más extremos encontramos las viviendas “patera” que son poco mejores a las que existían hace cien años”.

Para Ibai Gandiaga, arquitecto y profesor en la Escuela de Ingeniería de Bilbao (Náutica y Máquinas Navales), en los centros urbanos, los espacios privados de las viviendas tienden a complementarse con los espacios públicos de la ciudad. “La sala de estar se complementa con la plazoleta, la terraza o balcón -o la falta de éste- se complementa con la playa, con el parque o el bulevar, la sala de juegos se complementa con el patio de la urbanización, etc. En las viviendas unifamiliares, sobre todo en zonas con poca presión inmobiliaria, los metros cuadrados de las viviendas son más generosos, y se tiende a generar un microcosmos propio: jardín, terraza, zona de juegos, piscina, huerto, parking de coches, trastero”.

Aspectos a tener en cuenta
“Llevamos años trabajando y viendo los avances de las Smart Solutions: todo lo tenemos que hacer ‘inteligente’ y la ciudad no es una excepción- continúa la presidenta del COAVN-Gipuzkoa. En esa línea, uno de los puntos fundamentales para hacer que nuestras ciudades sean cada vez más sostenibles es apostar por la rehabilitación frente a la nueva construcción. Tenemos unas ciudades y pueblos con edificios envejecidos, que no cumplen las condiciones mínimas de temperatura interior, de ventilación, de iluminación o de accesibilidad. En definitiva: tenemos un gran parque de edificios poco saludables y confortables”.

Para esta arquitecta, ante esta situación, tanto en viviendas de nueva construcción como en las que se rehabilitan, hay aspectos que estaban descuidados. “La estanqueidad es uno de ellos: hay que garantizar que no se produzcan filtraciones ‑principalmente por las ventanas‑ que provoquen corrientes de aire y creen un espacio que no sea confortable. Una vez obtenida la estanqueidad, el siguiente paso será llegar a la correcta ventilación de las viviendas. Es vital controlar la necesaria renovación y la calidad del aire que respiramos para evitar la generación de humedades y garantizar la salud tanto del edificio como de las personas. Para ello, la tecnología puede ser nuestra gran aliada, ya que nos ofrece óptimas soluciones”.

Otro de los aspectos clave en este periodo de encierro ha sido la reorganización de espacios. “Una estancia debería poder convertirse fácilmente en despacho, en sala de juegos infantiles, cine o centro de deporte. Con un simple gesto, tendría que ser capaz de incorporar un espacio exterior al interior. Esta necesidad de flexibilidad la hemos sentido a consecuencia de la pandemia, pero también existe en las diferentes fases de vida de las personas, por lo que las viviendas han estar preparadas para adaptarse y responder a las mismas. Está claro que estas mejoras en los edificios no pueden quedarse ahí. Junto con la rehabilitación debería venir la regeneración de los espacios urbanos, de nuestras calles y de nuestros barrios, y de esta forma se conseguirá una ciudad más cercana, accesible y sostenible”.

Arquitectura post-pandemia
“Cuando superemos este shock-añade el profesor Alex Mitxelena- tendremos que volver a acatar cuestiones como el cambio climático, el problema de la especulación con la vivienda, los desahucios, la soledad no deseada, etc. Pero también tendremos nuevos retos a los que dar respuesta. Podremos pensar, más que nunca, en soluciones colectivas para crear espacios compartidos propios. Como los que se llevan explorando en las viviendas colaborativas. A modo de ejemplo, las personas mayores que están solicitando ayuda para construir viviendas colaborativas lo hacen también para evitar las situaciones dramáticas que están sucediendo estos días en las residencias para mayores. También podremos pensar en soluciones individuales y preparar nuestras casas para pasar más tiempo en ellas, realizar más tareas (como trabajar, hacer deporte y “pasarlo bien”). Tendremos que organizar el espacio que tenemos de forma más flexible y adaptable a las diferentes necesidades. No poder salir de casa también nos está haciendo anhelar estar en el exterior y tener contacto con la naturaleza, con el sol. Es también una forma de mantenernos ‘sanos’ como era necesario hace cien años. Así, tal vez, pondremos en valor de nuevo las terrazas y los balcones que, en algunos contextos, habían quedado infravalorados”. El profesor Ibai Gandiaga a su vez pone en valor el papel de los caseríos. “Tradicionalmente, el caserío es un centro de producción agrícola y ganadera autosuficiente. Y, en la actualidad, ante esta nueva situación, se han convertido en paradigma de esta pretendida autosuficiencia espacial”.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...