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miércoles, 17 de abril de 2019

#hemeroteca #vih #activismo | Mujeres seropositivas con la fuerza de un ciclón

Imagen: El País / Tres mujeres de Kuplumussana
Mujeres seropositivas con la fuerza de un ciclón.
Todos las conocen en Beira. Fueron las primeras de Mozambique en contar abiertamente que tienen VIH pese al estigma. Ahora brindan apoyo a otros en su situación y ayudan en los daños dejados por el Idai.
Emanuela Zuccalà | Planeta Futuro, El País, 2019-04-17
https://elpais.com/elpais/2019/04/09/planeta_futuro/1554816785_126576.html

La terraza, pintada hace poco de amarillo y azul brillante, ha quedado ahora reducida a un amasijo de escombros y barro oscuro. La pared posterior se ha derrumbado, algunos ordenadores se han perdido con el diluvio. Pero estos días, Isabel Méndez y las otras mujeres de la Asociación Kuplumussana tienen demasiado trabajo como para encontrar el momento de llorar por la destrucción que el ciclón Idai descargó sobre su sede, sus hogares y el barrio de Macurungo, que se ha secado enseguida, pero que hay que reconstruir por completo. Es necesario vaciar furgonetas llenas de ropa, harina y arroz para las familias que lo han perdido todo. “Tenemos que enseñar a la comunidad a limpiar el agua con productos a base de cloro para que se pueda beber. Porque sabemos muy bien que la lluvia trae el cólera”, suspira Isabel, evocando el fantasma de la epidemia que ya ha provocado un centenar de casos en la ciudad. A continuación rememora: “El viento derribó mi hogar, un viento terrible que se levantó la tarde del 14 de marzo, cuando corría a casa después del trabajo. Cuando pasó el ciclón, construí una choza con cañas, y ahora vivo allí. Pero no estoy cansada, al contrario, me siento más fuerte, dispuesta a ayudar a otras personas. No hay tiempo para la tristeza”.

Las mujeres de la asociación Kuplumussana son así: tenaces, alegres. Han superado demasiados golpes en sus vidas y parece que ya nada puede asustarlas. Ni siquiera la furia de la naturaleza.

Todos las conocen en Beira, la ciudad del centro de Mozambique doblegada por el ciclón Idai del 14 de marzo, que también arrasó grandes zonas de Malawi y Zimbabue. En Mozambique se han contado casi 600 muertos, un millón y medio de personas desplazadas, 700.000 hectáreas de tierras agrícolas perdidas. En Beira, cuyo puerto en la desembocadura de los ríos Pungwe y Buzi representa una infraestructura crucial para los países vecinos, aún no se ha terminado el recuento de los daños: edificios sin tejado, árboles arrancados, miles de desplazados en tiendas de campaña. Según Cruz Roja Internacional, el 90% de la ciudad fue destruida. En el Ayuntamiento dicen que se tardará años en reconstruirla.

Mientras tanto, la electricidad, sin suministro durante días, se ha restablecido en algunos vecindarios, pero muchas carreteras siguen cortadas, el hospital central está inundado y solo funciona en parte, la red de agua casi ha desaparecido y la gente bebe de pozos contaminados o incluso de los charcos de las carreteras.

Los organismos de ayuda humanitaria han lanzado un llamamiento que suena a misión imposible: se necesitan 282 millones de dólares (unos 250 millones de euros) para abordar la emergencia, definida por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, como “una de las peores catástrofes climáticas en la historia de África”. Pero, como puntualiza el cooperante Andrea Atzori, coordinador de ayuda de la ONG italiana Medici con l’Africa-Cuamm, que trabaja en Beira desde el año 2000, “solo se podrá hacer un balance definitivo cuando se retire toda el agua, no antes de algunas semanas”.

Descalzas entre el barro y los charcos, Isabel Méndez y las 30 mujeres de su asociación se movilizaron inmediatamente para rescatar a los heridos y buscar a los desaparecidos en el bairro de Macurungo, situado en las afueras, al este de la ciudad. Además Kuplumussana significa, en sena, la lengua local, ayudarse mutuamente, y ellas están ansiosas por reanudar el compromiso social por el que nacieron en 2005, y que las dio a conocer en todo Mozambique: concienciar sobre el sida.

“Fuimos las primeras mujeres del país en declarar abiertamente que éramos seropositivas”, explica la presidenta, Francisca João Manvura, recordando que en un país donde el 13,2% de la población está afectada por el virus del VIH (una de las tasas más altas de África, que en la provincia de Sofala, donde se encuentra Beira, llega al 16,3%), las mujeres seropositivas son objeto de la discriminación más ciega. Señaladas con el dedo, expulsadas por sus maridos, “como si la culpa de estar enfermas fuera nuestra y solo nosotras tuviéramos que sentirnos avergonzadas”, agrega Francisca, que tiene 50 años y descubrió que tenía el VIH en 2006 cuando su segundo hijo, a los nueve meses, enfermó repentinamente. “Entonces, a diferencia de lo que ocurre hoy, no era normal hacer la prueba del VIH a las mujeres embarazadas: estaba enferma sin saberlo y le pasé el virus a mi hijo. Pero gracias a la terapia antirretroviral, hoy estamos los dos bien y llevamos una vida normal”, asegura.

Este es el mensaje que difunden las de Kuplumussana con la cabeza bien alta, aunque todavía resulta difícil de entender en la comunidad, donde, antes que al médico, prefieren acudir a los 'curandeiros' tradicionales; el virus no es un estigma, sino una enfermedad que se cura. Trabajan en los centros de salud, codo con codo con médicos y enfermeras, vestidas todas igual, con las 'capulana' verdes y amarillas, las telas típicas. Y van de casa en casa para comprobar que las personas seropositivas siguen correctamente la terapia antirretroviral, que a veces se descuida por negligencia o por preferir las hierbas de los curandeiros. Una tarea importante en un país donde solo el 57% de las personas seropositivas toma las medicinas. La llaman 'busca ativa', una búsqueda activa con la que la asociación, desde 2014, ha salvado a casi 10.000 personas. También organizan representaciones teatrales, bailes colectivos para aproximarse a la gente de los barrios, momentos de oración, autofinanciados con un trabajo de sastrería y catering para organizaciones internacionales. Una educación sanitaria “a la par” que ha demostrado ser una apuesta ganadora en las comunidades más desfavorecidas para crear una relación de confianza entre la gente y el personal de los centros de salud.

“Kuplumussana es una familia”, afirma Isabel Aleixo Domingo, de 36 años y seropositiva desde 2005. “Lo descubrí durante el embarazo”, recuerda. “Un grupo de mujeres se reunía en el hospital de Beira para hablar del VIH y sus problemas. Era el primer núcleo de Kuplumussana, que se convirtió en una asociación en 2008 gracias a un pediatra de la ONG CUAMM, que nos proporcionó los medios de transporte para ampliar nuestro compromiso a toda la ciudad ”. La historia de Isabel es similar a la de otras mujeres seropositivas de aquí: fue expulsada por su marido, que se negó a hacerse la prueba del VIH (murió al cabo de poco tiempo, seguramente asesinado por el sida), y logró rehacer una vida independiente con sus cuatro hijos, comprando un pequeño terreno. María Jaimo Wachene, de 34 años, en cambio, convenció a su marido, Feliciano, para que se hiciera la prueba, y hoy es uno de los tres hombres que se han unido a Kuplumussana, confirmando que es posible borrar los residuos machistas incluso en una sociedad tan tradicional.

“Dada la experiencia y la autoridad que estas mujeres se han ganado en las comunidades”, señala Andrea Atzori de CUAMM, “las estamos formando para que puedan realizar otras acciones fundamentales de sensibilización después del ciclón: saneamiento del agua, supervisión de los niños desnutridos y atención especial a mujeres embarazadas para informar a los centros de salud”.

En Beira, todavía es muy vivo y aterrador el recuerdo de la gran inundación de febrero de 2000, que mató a 800 personas. Las mujeres de Kuplumussana cantan y bailan, recordando cómo lograron superar esa devastación. Convencidas de que, juntas, lo lograrán también hoy.

viernes, 27 de octubre de 2017

#hemeroteca #vih | Acelerar el diagnóstico del VIH de meses a minutos

Imagen: El País / Centro de salud de Ndlavela, Mozambique
Acelerar el diagnóstico del VIH de meses a minutos.
Descentralizar la prueba en 10 países africanos salvará la vida a 16.000 bebés y ahorrará 200 millones de dólares en cinco años. Unitaid financia el proyecto con 149 millones.
Glòria Pallarès | Planeta Futuro, El País, 2017-10-27
https://elpais.com/elpais/2017/10/23/planeta_futuro/1508774735_661980.html

Una madre seropositiva acude con su bebé al centro de Salud de Ndlavela, en el sur de Mozambique. La criatura nació hace 30 días. Se sabe su sexo y su peso, pero lo que toca desvelar hoy es si porta el VIH. Hasta hace poco, las muestras debían trasladarse hasta uno de los pocos laboratorios centrales del país y las clínicas tardaban hasta seis meses en recibir los resultados. Para entonces, muchos de los bebés infectados ya habían fallecido. Hoy, se resolverá la incógnita en 50 minutos y, si es positivo, se iniciará el tratamiento de inmediato. En el caso del VIH infantil la velocidad importa, y mucho: sin un diagnóstico y tratamiento precoz, un tercio de las criaturas infectadas morirá antes del primer año de vida —la mortalidad se dispara a los tres meses— y la mitad antes del segundo.

Por ello, UNICEF y la Iniciativa Clinton de Acceso a la Salud (CHAI) están trabajando con Ministerios de Salud de 10 países africanos para integrar sistemas de diagnóstico precoz en los programas nacionales. La iniciativa, enmarcada en una inversión de 149 millones de dólares por parte de Unitaid, prevé salvar la vida a 16.000 bebés y generar eficiencias por valor de 200 millones de dólares entre 2016 y 2020. En concreto, se propone derribar barreras en la lucha contra el VIH mediante exámenes diagnósticos en el punto de atención —es decir, con aparatos que no requieren laboratorios ni personal técnico especializado, y que son rápidos, resistentes y pueden instalarse en clínicas locales para aumentar el acceso de las comunidades al diagnóstico.

Tradicionalmente, los programas nacionales para detectar el VIH se han apoyado en los laboratorios convencionales. Ello requiere buenas infraestructuras, profesionales altamente capacitados y cadenas de distribución adecuadas para los productos científicos, justamente los elementos que escasean en los países en vías de desarrollo, que acumulan el grueso del problema. Consecuencia: largos tiempos de espera para recibir los resultados; dilación en la toma de decisiones médicas y graves retrasos en el inicio de la terapia antirretroviral (TAR), por lo que muchos pacientes se descuelgan del seguimiento médico.

Aunque los bebés se sometan a la prueba, en torno al 43% jamás recibe los resultados. "La dificultad y el coste de desplazarse desde las zonas rurales significa que las personas hacen un gran esfuerzo para ir a la clínica; todo para llegar, una y otra vez, y que los resultados no estén disponibles", explica en Ndlavela la experta del Instituto Nacional de Salud de Mozambique, Bindiya Meggi. Este vasto país, por ejemplo, se extiende a lo largo de 2.300 kilómetros entre Sudáfrica y Tanzania. Su sistema de salud se derrumbó a raíz de una guerra civil que concluyó en 1992 y, en la actualidad, tiene uno de las peores ratios de trabajadores sanitarios de África y una prevalencia de VIH en adultos del 12,3%, según Onusida.

El problema se repite en el resto de países del proyecto (Kenia, Malawi, Tanzania, Uganda, Zimbabue, Camerún, República Democrática del Congo y Senegal), pero el pronóstico es esperanzador. Según los resultados de la fase piloto, el diagnóstico precoz en el punto de atención (POC EID por sus siglas en inglés) logra que el 87,4% de los bebés seropositivos empiece la terapia a los 60 días de realizar la prueba, frente a un 12,8% cuando se remite la muestra de sangre a un laboratorio convencional.

"Es como poner un laboratorio dentro de una máquina del tamaño de una batería de coche", ilustra la directora de CHAI en Mozambique, Lise Ellyin. "Aunque es un aparato altamente sofisticado, es muy sencillo de utilizar y de mantener". Las propias enfermeras lo manejan y dan inicio al tratamiento en el mismo día.

Múltiples beneficios
El mismo aparato que realiza la prueba —la reacción en cadena de la polimerasa o PCR— en bebés de hasta 18 meses también permite medir la carga viral en niños y adultos en tratamiento. Por ello, el proyecto trabaja para aumentar el acceso a ambas pruebas, además de crear un mercado sostenible para los productos de diagnóstico en punto de atención, y de reforzar los laboratorios nacionales como herramienta complementaria. La meta es avanzar hacia los objetivos 90-90-90 de Onusida para 2020 (90% de los casos, diagnosticados; 90% de los diagnosticados, en tratamiento, y 90% de los medicados, con una carga viral indetectable).

La carga viral es un indicador de la eficacia del tratamiento, la adherencia del paciente y la aparición de resistencias a los fármacos. Hacer un seguimiento periódico de esta carga es clave para garantizar que el paciente toma los fármacos debidamente, lo que frena el desarrollo de resistencias y mantiene la eficacia de los tratamientos de primera línea. Además, ayuda a identificar los casos de fallo terapéutico y agiliza el cambio a tratamientos de segunda línea. El éxito de la iniciativa está siendo tal que "las clínicas privadas, sobre todo en Maputo, están mandando sus pacientes al sistema público para que se hagan las pruebas con esta tecnología; algo extremadamente revolucionario", remarca Ellyin de CHAI.

Para aumentar el impacto del proyecto, el diagnóstico en el punto de atención debe combinarse con otras inversiones en el sistema sanitario, incluyendo en recursos humanos, digitalización de datos, cadenas de suministro y estándares de calidad, detalla Meggi del Instituto Nacional de Salud.

Otra clave es la integración de los servicios sanitarios para reducir los desplazamientos a la clínica. Según Ellyin de CHAI, ahora se atiende a madres e hijos en el mismo lugar y día, y se somete a los menores en situación de riesgo a un examen completo para descartar desde neumonía, hasta VIH pasando por tuberculosis. Las vacunaciones son otro momento ideal para detectar indicios de malnutrición y VIH. "Si se observan síntomas clínicos de VIH, se realiza el examen diagnóstico tanto al bebé como a la madre, que puede no saber su propio estado".

Creencias y comportamientos

La tecnología, la inversión y el entusiasmo del personal sanitario están allí. Sin embargo, persisten algunos obstáculos culturales. "En este sentido, nuestro mayor reto es que el marido permita a su esposa traer a los hijos al centro de salud", señala Ellyin. "A menudo, se culpa a la mujer por ser seropositiva, aunque haya sido el hombre quien le ha transmitido el virus a ella" e, indirectamente, a su hijo. No es de extrañar muchas mujeres seropositivas ni tan siquiera se atrevan a revelar su condición.

Los maridos y suegras también se oponen, a veces, a que las embarazadas tomen antirretrovirales (ARV) durante el embarazo, añade Meggi del Instituto Nacional de Salud. "Ahora animamos a los maridos a acompañar a sus esposas embarazadas a la clínica para someterse a la prueba diagnóstica del VIH", señala la experta. "Si vienen en pareja están autorizados a saltarse la cola, pero los hombres no quieren perder un día de trabajo para venir a la clínica; por ello, la prevalencia en este grupo sigue siendo un problema". Y los escollos no acaban aquí. "A los afectados no les gusta comprar el tratamiento en establecimientos como las farmacias porque el estigma todavía es muy fuerte".

50 minutos después

El proyecto de Unitaid ha tenido que demostrar que el aparato diagnóstico resiste entornos austeros —con polvo y sin cadenas de frío—, y que la calidad del servicio se mantiene al descentralizarlo. Hasta la fecha, puede decir prueba superada: la máquina de PCR puede trabajar durante siete horas sin suministro eléctrico, y un módem transmite la información de cada prueba a una base de datos digital. De este modo, los gestores pueden ver cuántas pruebas se realizan e, incluso, de qué modo han insertado el cartucho las enfermeras —profesionales como Lucía que, pasados los 50 minutos, imprime el resultado diagnóstico del bebé de 30 días.

La visión del proyecto es promover los diagnósticos en el punto de atención más allá de los países piloto. Con este fin, trabaja para que estas innovaciones sean más asequibles y sostenibles, y disemina aprendizajes a través de la Sociedad Africana de Medicina de Laboratorio (ASLM). Los abordajes en el punto de atención —allí donde está el paciente— suponen una auténtica inflexión porque "abren una nueva vía para realizar diagnósticos muy complicados, como los del VIH pediátrico y la preeclampsia en embarazadas", destaca Ellyin de CHAI.

En el centro de salud de Ndlavela, medio centenar de mujeres con criaturas envueltas en fardos esperan su turno, sentadas en bancos de cemento al aire libre. Entre ellas, se abre paso una madre seropositiva que sale de la consulta de Lucía. Una chica de 34 años con su hija cargada a la espalda y un documento que no tiene precio: ‘VIH-1, no detectado; VIH-2, no detectado. Resultado: negativo’.

jueves, 31 de marzo de 2016

#hemeroteca #activismo | Mozambique expulsa a una española por protestar contra la obligación de usar faldas largas en colegios

Imagen: Facebook de Eva Anadón
Mozambique expulsa a una española por protestar contra la obligación de usar faldas largas en colegios.
La cooperante Eva Anadón ha sido expulsada después de participar en una protesta contra el acoso sexual y contra la ley que obliga a las niñas a usar faldas hasta los tobillos en las escuelas como solución. El Ministerio de Exteriores español ha convocado al embajador de Mozambique para pedir explicaciones, después de que prohibisen a la cónsul visitar a la activista cuando estaba retenida.
Gabriela Sánchez | El diario, 2016-03-31
http://www.eldiario.es/desalambre/Mozambique-expulsa-activistaespanola-manifestacion-colegios_0_500450344.html

La activista española Eva Anadón, miembro de la red internacional Marcha Mundial de las Mujeres, ha sido expulsada de Mozambique después de participar en una protesta contra la decisión del Gobierno de prohibir en las escuelas secundarias el uso de la minifalda como supuesta forma de "evitar el acoso sexual" en los colegios. El Ministerio de Exteriores español ha convocado al embajador mozambiqueño para pedir explicaciones, según han confirmado fuentes diplomáticas a eldiario.es.

La activista, residente en el país africano desde hace cuatro años, participó el pasado 18 de marzo en una manifestación contra el acoso sexual en las escuelas, después de la decisión del Gobierno de obligar a las niñas y adolescentes a llevar falda larga en las escuelas como supuesta solución, según han confirmado a El Diario desde la Marcha Mundial de las Mujeres. La protesta fue considerada "ilegal" por el Gobierno del país.

"Al participar en una manifestación ilegal, llevando a un grupo de niñas vestidas con uniformes escolares y gritando eslogans contrarios a las buenas costumbres de la República de Mozambique, la ciudadana Eva Anadón violó de manera clara y manifiesta la ley, nos decidimos por la expulsión de la ciudadana Eva Anadón", reza la orden de expulsión firmada por el ministro del Interior, Jaime Basilio Monteiro, según el diario mozambiqueño O Pais.

Según informa el Minsiterio de Exteriores, el día 29 de marzo la Embajada española en Mozambique recibió el aviso de la próxima expulsión de la activista española, que se encontraba retenida. "Fue informada de su próxima extradición el día 29 por la propia activista, no por las autoridades mozambiqueñas", matizan fuentes diplomáticas. "Nuestra cónsul se personó en los locales de inmigración para visitarla pero no fue posible. Posteriormente, sí ha podido acompañarla al aeropuerto pero, aunque pidió explicaciones a las autoridades, no se las dieron".

Las solicitudes de explicación sin respuesta se sucedieron durante los días posteriores. "La Embajada española en Mozambique pidió explicaciones este miércoles a través de una nota verbal, solicitando las razones que han derivado en esta decisión". Hoy el ministro de Exteriores en funciones ha convocado al embajador mozambiqueño con el mismo objetivo". De momento no han contestado.

El movimiento feminista internacional se ha puesto en marcha y se están movilizando a través de redes sociales tras la expulsión de su compañera, una "persona fundamental" para la coordinación en Mozambique, detallan. Eva Anadón aterriza este jueves en el aeropuerto de Madrid, donde será recibida por algunas compañeras.

"Estoy siendo expulsada por participar en una actividad que ocurrió cerca de una escuela secundaria y que criticaba el acoso sexual al que se ven sometidas las niñas en las escuelas", declaró eva Anadón a la agencia AFP.

sábado, 28 de noviembre de 2015

#hemeroteca #homofobia | Los activistas gays de Uganda piden al Papa ayuda contra la homofobia

Imagen: El Mundo
Los activistas gays de Uganda piden al Papa ayuda contra la homofobia.
El Papa permanecerá en Uganda hasta mañana por la mañana, cuando se trasladará a la República Centroafricana, el país de mayor riesgo de su gira. Los derechos de los homosexuales en África son nulos y en algunos países son penados con cárcel. Mozambique despenalizó la homosexualidad en junio.
Carolina Valdehíta | El Mundo, 2015-11-28
http://www.elmundo.es/internacional/2015/11/28/56589536ca47418e438b4643.html

Homosexualidad, religión y África. Tres conceptos imposibles de unificar, a priori, pero cuya batalla aún está por celebrarse. Días antes de su llegada a África, los grupos de activistas gays ugandeses hacían una plegaria al Papa Francisco para que predicara la tolerancia hacia los homosexuales e incluso condenase los ataques violentos contra este colectivo.

Los líderes de la Iglesia ugandesa ponían el grito en el cielo ante tal blasfemia, olvidando que en numerosas ocasiones el Papa Francisco ha pedido respeto por todos los seres humanos, independientemente de su orientación sexual, religiosa o étnica. "¿Quién soy yo para juzgar?", dijo refiriéndose hace un tiempo a un sacerdote supuestamente gay.

Su Iglesia busca ser más tolerante con todos los marginados y así lo predica. Y los gays, en África, de eso saben mucho. Uganda es uno de los países africanos donde los homosexuales tienen más enemigos públicos: el estado presentó el año pasado un proyecto de ley que contemplaba la posibilidad de encarcelar de por vida a las personas sospechosas de cometer "actos homosexuales".

En Uganda, donde el presidente Yoweri Museveni lleva casi treinta años en el poder, hablar de derechos humanos no siempre es fácil. De hecho, resulta especialmente llamativo que el país aúne tantos esfuerzos y se oponga de manera tan categórica a cualquier atisbo de homosexualidad. Y quizás sean únicamente superados por Zimbabue y su elocuente nonagenario líder, Robert Mugabe, el mayor enemigo de los gays que conoce África y parte del extranjero. El ministro David Bahat no esconde la aversión política y los planes de llevar a cabo la reforma legal. "Si la ley dice que tienes que ir a la cárcel, tienes que ir a la cárcel, es como cualquier otro crimen", declaraba ante las cámaras de la CNN. Es lo que hay.

El Vaticano no confirmó si Francisco entraría en ese debate de defensa de los homosexuales africanos. De hecho es poco probable que lo haga, ya que iría en contra de los deseos de los obispos locales. Pero la repulsa hacia el amor entre dos personas del mismo género no sólo es criminalizada por parte de la religión, sino también por parte del gobierno. "Estoy orando para que no hable de esto, porque va a abrir la caja de Pandora", dijo Simon Loodo, el ministro ugandés de ética, que condena firmemente a los homosexuales. "Aquí en Uganda, el tono es diferente. Si quiere hablar de los homosexuales que se centre en la aceptación, pero no en tolerancia. Siempre hemos condenado este estilo de vida, sobre todo en la línea de exhibicionismo. Ya es bastante malo que los homosexuales son allí, ¡pero ellos no van por delante y exponen a sí mismos".

Tabú o no, la realidad es que el movimiento gay existe en Uganda y varios activistas son embajadores de la causa. Seis ataques contra la comunidad LGBT ugandesa fueron reportados en octubre según el grupo al que pertenece Frank Mugisha, un conocido activista con más de once mil seguidores en Twitter, lo que les obligó a convocar una reunión de seguridad de emergencia. Hostigados, perseguidos y marginados por sus familias, los gays y lesbianas ugandeses esperan que el Papa Francisco no se olvide hoy de ellos y clame solidaridad y tolerancia hacia la comunidad. Elmundo.es habló con Mugisha sobre sus perspectivas ante esta visita y para conocer la situación del colectivo a fondo.

¿Hay un grado importante de homofobia actualmente en las calles de Uganda?

Sí, sí que lo hay, por supuesto, en todos los niveles, desde gente que no es amigable hasta gente que desprende un odio profundo hacia la comunidad.

¿Qué dice la ley y en qué consistía la reforma que quería llevar a cabo el gobierno?

La ley en materia de homosexualidad que había en el país se quitó el año pasado ya que el gobierno quería llevar a cabo una reforma para endurecer las penas por la presión por parte de la Iglesia. La ley que está vigente en este momento es una muy antigua, de la época colonial que criminaliza a las personas que realizan actos homosexuales. En la nueva ley se quería incluir la pena de muerte. Ahora mismo no hay nadie encarcelado por su condición de homosexual, al no haber ley actual, porque la que hay de la época colonial dice que la gente sólo puede ser juzgada si se les encuentra cometiendo actos homosexuales.

La religión está muy arraigada en África. ¿Qué problemas internos experimenta la comunidad gay que es la vez creyente? ¿Cuál es la posición de la Iglesia ugandesa respecto a la minoría gay?

Es un problema porque se sienten muy rechazados por la Iglesia. Quieren ser parte de unas creencias que lo que hacen es marginarlos, es muy frustrante. Todas las iglesias han declarado públicamente que se oponen a la homosexualidad y los rechazan con rotundidad. Tampoco creemos que un cambio de política en Uganda vaya a cambiar las cosas, porque es la Iglesia quién tiene la última palabra. Aunque si apoyan los derechos humanos, tendrán que apoyar los derechos de la comunidad LGBT.

¿Pidieron reunirse con el Papa? ¿Qué mensaje tienen para él y qué esperan que diga en relación a los derechos de los homosexuales?

Pedimos reunirnos con el Papa, pero a día de hoy aún no hemos recibido desde su comité de organización. El mensaje que queremos que dé es de la aceptación, tolerancia y no discriminación hacia los gays y lesbianas del mundo. Pero no queremos que se limite a hacerlo en una comparecencia pública, lo importante es que se reúna en privado con la Iglesia para hablar de la protección del colectivo LGBT en Uganda, porque hay muchas cosas que son muy preocupantes.

El presidente Barack Obama tiene un discurso de defensa de los gays muy contundente. ¿Creen que un mensaje de apoyo del Papa podrá derivar en un cambio de dirección del gobierno o mayor comprensión por parte de la Iglesia?

Absolutamente. Creemos que sí él dice algo puede haber muchos cambios. Bueno, quizá no muchos, pero al menos algo puede cambiar. Aunque Obama también ha tratado de ayudar a los derechos de los homosexuales en África, la diferencia fundamental es que el Papa no implica ninguna relación política, como sí ocurre con Obama, por eso su mensaje es más importante. Todos los mensajes son importantes, pero un mensaje de este tipo por parte del Papa será mejor recibido.

lunes, 29 de junio de 2015

#hemeroteca #despenalizacion | Mozambique despenaliza la homosexualidad

Imagen: Google Imágenes
Mozambique despenaliza la homosexualidad
El país africano es uno de los primeros a despenalizar las leyes contra los gays. El código penal que se mantenía databa de la colonización portuguesa, del siglo XIX. África es el continente más restrictivo para este colectivo, donde hay hasta penas de cárcel.
Carolina Valdehíta | El Mundo, 2015-06-29
http://www.elmundo.es/internacional/2015/06/29/55914a8422601d634e8b4588.html
 
Sin duda, África es el peor continente del mundo para declararse abiertamente homosexual. Muchos países tienen restrictivas leyes que persiguen e incluso penalizan con cárcel o penas de muerte a los homosexuales. Sin embargo, un halo de esperanza se abre en pos de la apertura de los derechos humanos con la nueva ley que se ha adoptado hoy en Mozambique, conmemorando el Día Internacional del Orgullo Gay.

El nuevo código penal adoptado en Maputo, capital del país, despenaliza las relaciones homosexuales y desestima cualquier riesgo de persecución legal a cualquier persona con razón de su orientación sexual. Hasta la fecha, el código penal que se mantenía databa de la colonización portuguesa, a finales del siglo XIX, donde se preveían "medidas de seguridad contra las personas que mantenían actos habituales considerados contra natura".

Las consecuencias que un homosexual podía sufrir si era declarado su condición ante un tribunal eran penas de trabajos forzados que podían durar hasta tres años. Sin embargo, tras la independencia del país en 1975, estas penas jamás fueron utilizadas.

El artífice del cambio en el país ha sido el presidente saliente, Armando Guebuza, que el pasado mes de diciembre promulgó el cambio del nuevo código penal, que también incluye un nuevo artículo para legalizar el aborto.

El cambio constitucional se ha conseguido también gracias a la labor de movilización de diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos en el país, uno de los menos intolerantes del África Austral, en relación a los países vecinos. "Importación de occidente" o "enfermedad de blancos" son algunos de los calificativos para referirse a los homosexuales que suelen proferirse desde el continente negro.

Reacciones diferentes
A raíz de la noticia, Dércio Tsandzana, un conocido bloguero y activista, ha querido puntualizar que "no se puede decir abiertamente que se trata de voluntad política propia en este cambio penal, ya que lo que ha hecho el presidente es ceder a las presiones externas de ciertas embajadas y de donantes de fondos internacionales".

Desde la Asociación Lambda, que lucha por los derechos del colectivo de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales (LGBT) celebran el avance, pero también señalan que aún queda mucho camino por delante. Un testimonio recogido por Jeune Afrique que ha querido permanecer en el anonimato, ha dicho a la revista que se trata de "una victoria simbólica, pero no será un cambio notable para nosotros, la inclusión social sigue siendo nuestro principal desafío".

Así pues, el efecto que tendrá la ley en el país a penas tendrá un efecto palpable en las vidas de las personas. No es habitual que nadie fuera castigado ni perseguido legalmente a causa de su condición sexual en Mozambique, sin embargo, en algunos casos la presión social hace que muchas personas queden estigmatizadas y que se niegan a mostrarse en público.

"La mayor parte de los mozambiqueños no niega la homosexualidad, pero no podemos decir que ésta sea aceptada", ha puntualizado Tsandzana. Tampoco se producen grandes hostilidades hacia ellos, como sucede en otros países abiertamente anti homosexuales, como Uganda, Gambia y Zimbabwe.

Incidentes que ocurren incluso con frecuencia en Sudáfrica, un país en el que desde 2006 está permitido el matrimonio entre personas del mismo sexo y donde también pueden adoptar. Aunque la vida diaria no tenga una consecuencia inminente, hoy Mozambique ha dado un gran paso adelante para la comunidad de gays y lesbianas africanos, los más perseguidos a lo largo del planeta.

miércoles, 17 de junio de 2015

#hemeroteca #vih #mozambique | Cuando el VIH se resiste

Imagen: El País
Cuando el VIH se resiste
Un nuevo estudio muestra que los medicamentos habituales no son efectivos en uno de cada cuatro pacientes en Mozambique. El reto es hacer accesible el diagnóstico y el tratamiento de segunda línea en los países en desarrollo
Pablo Linde | El País, 2015-06-17
http://elpais.com/elpais/2015/06/16/planeta_futuro/1434469750_093468.html

La generalización de los tratamientos antirretrovirales contra el VIH en África tiene dos caras. Sin duda —y sobre todo—, hay una positiva: cada vez más personas pueden sobrevivir sin desarrollar el sida, las tasas de mortalidad caen y, como en los países desarrollados, la enfermedad pasa de ser letal a crónica. La otra, la negativa, es que el virus puede generar resistencias que convierten en insuficientes a los fármacos más convencionales o de primera línea. Son entonces necesarias alternativas menos accesibles, que están a la orden del día en las zonas ricas del mundo, pero no son tan fáciles de conseguir en las pobres.

El avance de estas resistencias se ha constatado en varias investigaciones que indican que la prevalencia de contagio de VIH resistente a los fármacos se ha incrementado recientemente hasta un 5% en Sudáfrica, Kenia y Zambia, y ha alcanzado el 15% en Uganda. Un nuevo estudio que se publica hoy en la revista “Journal of Antimicrobial Chemotherapy”, abunda en señalar la propagación del virus con estas características. Asegura que, en Mozambique, uno de los países con mayor prevalencia del VIH, los antirretrovirales han fracasado en una cuarta parte de los pacientes. La gran mayoría de ellos (el 89%) ha desarrollado resistencia a los fármacos habituales y necesitan los tratamientos denominados “de segunda línea”. “Es una foto que refleja bien lo que está sucediendo en muchos países del África subsahariana", explica la investigadora principal, María Rupérez, de ISGlobal, que ha desarrollado el estudio en colaboración con el Institut de Recerca de Sida IrsiCaixa y el Centro de Investigación en Salud de Manhiça (CISM).

La resistencia del virus puede venir dada por un cumplimiento irregular del tratamiento, que en lugar de contenerlo lo hace más fuerte o, directamente, porque la persona contagiada se infecta con el virus ya resistente. El paciente puede estar bajo medicación sin ser consciente (ni él ni los médicos) de que su carga viral va en aumento, con lo que su salud está en peligro y el riesgo de contagio aumenta.

Los tratamientos de segunda línea, sin embargo, tienen dos trabas fundamentales en los países en desarrollo: una es el precio y la accesibilidad de estos fármacos; otra que es la dificultad en la detección de las resistencias. Como explica Rupérez, en occidente se realizan análisis periódicos de sangre para comprobar que la carga viral de los afectados se mantiene contenida, pero estos seguimientos son difíciles en zonas pobres, pese a que están previstos en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Si crece la presencia de virus es signo de que el tratamiento no está funcionando y hay que cambiarlo. Para detectarlo, son necesarios análisis de sangre que requieren una infraestructura con la que quizás solo cuentan en unos pocos centros de países como Mozambique, pero que no está presente en las zonas rurales. Hasta ahora se usan criterios clínicos basados en el recuento de las células T CD4 (las diana del VIH). Esta técnica deja sin detectar el 75% de los casos de fracaso y da falsos positivos, con lo que no es efectiva”, asegura la investigadora.

Se están desarrollando test rápidos asequibles que se pueden usar sobre el terreno y proporcionan resultados rápidos. Esto es crucial, puesto que con otras fórmulas el diagnóstico se demora semanas, lo que puede provocar que el paciente no llegue a tratarse de forma adecuada: las dificultades para acceder a los centros de salud en las zonas rurales puede causar que nunca vuelva a recogerlo. Esta circunstancia es frecuente en África, donde se registran el 70% de los casos de VIH/sida. Esta alternativa más económica y barata la está probando, por ejemplo, Médicos sin Fronteras, pero todavía se encuentra fuera del alcance de la mayoría de quienes lo necesitan.

No se usa por ejemplo en Manhiça, una zona rural al norte de la capital mozambiqueña donde el 40% de la población está infectada. Es uno de los lugares con mayor incidencia del VIH en el mundo, y fue donde se realizó el estudio que ahora sale a la luz bajo el título “Determinants of virological failure and antiretroviral drug resistance in Mozambique”. Allí los antirretrovirales son gratuitos desde 2004. Su generalización consiguió lo que era un drama hasta hace no muchos años, una enfermedad que convirtió en habitual la pérdida de familiares y seres queridos por culpa del sida. Hoy esto se está evitando, pero ahora tienen el reto de detectar el fracaso terapéutico y tratar a ese 25% de la población en las que estos fármacos, por distintas razones, han fracasado.

¿Y si el tratamiento antirretroviral empieza a fallar?
Si la resistencia a los medicamentos se extiende, todo lo que se ha ganado en estos años de lucha contra el VIH/sida en África podría verse amenazado
M. Rupérez, D. Naniche y R. Paredes | El País, 2015-06-17
http://elpais.com/elpais/2015/06/16/planeta_futuro/1434456699_474498.html

Son las 6.30 de la mañana y la sala de espera de la farmacia del Centro de Salud de Manhiça (Mozambique) está ya abarrotada. Frente a la ventanilla de dispensación de medicamentos se forman colas. Algunos han hecho el camino de noche y otros han recorrido muchos kilómetros para llegar hasta aquí los primeros. Hay niños que han venido solos y mujeres que han llegado andando por la carretera con uno o varios bebés sobre sus espaldas. Va despacio. Sólo hay un técnico de farmacia para atenderles a todos. Alguno se va con las manos vacías. El medicamento a por el que venían no está disponible esta semana. Sin mucha explicación, tendrán que volver la semana que viene a esa misma cola, a ver si hay suerte.

Esta imagen se repite a diario en muchos hospitales de África subsahariana. La mayoría de las personas que esperan en esas colas interminables vienen a buscar la medicación para el VIH. Mensualemente recogen el bote con los comprimidos que han de tomar diariamente hasta el mes siguiente. Son los fármacos que mantendrán a raya al virus, que impedirán que la enfermedad progrese y que enfermen como tantos familiares, vecinos y amigos. Y es que aquí todo el mundo ha visto morir a alguien cercano de sida. En una de las zonas con más prevalencia del mundo (hasta un 40% de la población convive con el VIH en Manhiça) las familias y las comunidades se han visto diezmadas por la epidemia. El panorama de hace unos años era desolador. Un diagnóstico de VIH era una sentencia de muerte. Hoy, el tratamiento con antirretrovirales ofrece un futuro más esperanzador. El mensaje ha calado en la población y de ahí las colas.

En un pabellón opuesto a la farmacia se encuentra la maternidad. Allí está ingresada Aurelia, diagnosticada de VIH hace cuatro años. Toma sus comprimidos a diario y asiste a los controles regularmente pero, últimamente, no sale del hospital. Lleva tres ingresos en un mes y está muy débil. Aurelia está embarazada de 12 semanas. El virus le va ganando terreno y se multiplica a pesar del tratamiento. La enfermedad progresa, su embarazo corre peligro y las probabilidades de transmitir el VIH a su bebé aumentan. El virus se ha hecho resistente al tratamiento. Deberían habérselo cambiado hace tiempo. Sin embargo los fármacos alternativos, o de segunda línea, son caros y no siempre están disponibles en la mayoría de centros de salud del país.

El problema de las resistencias a los fármacos antirretrovirales se extiende por toda África. Es la otra cara del éxito de su distribución masiva en el continente en las últimas décadas. Según las últimas cifras de ONUSIDA cerca de nueve millones de personas recibieron tratamiento antirretroviral en los países en vías de desarrollo durante 2013, es decir, diez veces más que en 2003. Esto ha permitido salvar muchas vidas. Sin embargo, problemas en la distribución y abastecimiento en estos países complican el acceso a unos medicamentos en los que el riguroso cumplimiento de la pauta es fundamental. Los virus resistentes aprovechan estas irregularidades para hacerse fuertes, replicarse y extenderse entre la población. Si llegan a extenderse lo suficiente, todo lo que se ha ganado en estos años de lucha contra el VIH/sida en África, donde viven el 70% de las personas afectadas, podría verse amenazado.

Si medimos, de forma periódica, los niveles de virus en pacientes en terapia antirretroviral podemos saber si el tratamiento está siendo efectivo. Este seguimiento, que se realiza de forma rutinaria en países en desarrollo, todavía está fuera del alcance de muchos pacientes con VIH de países con pocos recursos. Debemos hacer llegar a estos países tests rápidos, simplificados y asequibles que permitan detectar si el tratamiento antirretroviral consigue evitar que el virus se replique y destruya las defensas. Esto permitiría cambiar el tratamiento, si es necesario, tan pronto como deje de funcionar, antes de que el VIH se vuelva resistente a todos los fármacos. Para aquellos que ya tienen un virus resistente, un 25% de los que toman tratamiento en Manhiça, es urgente hacerles llegar nuevos medicamentos.

Por eso, si lo hacemos bien, si tomamos las decisiones correctas a tiempo, podemos evitar que el VIH se vuelva resistente a los fármacos, que las madres transmitan la infección a sus hijos, y que la enfermedad progrese en las personas infectadas. Debemos hacer que personas como Aurelia reciban el mejor tratamiento y seguimiento posibles. Para ello debemos invertir en investigación y en políticas de salud pública que puedan cambiar el futuro de estas personas y por qué no, erradicar esta enfermedad.

María Rupérez y Denise Naniche son investigadoras del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal). Roger Paredes es responsable del grupo de Genómica Microbiana del Institut de Recerca de la Sida IrsiCaixa. Los tres son autores del estudio “Determinants of virological failure and antiretroviral drug resistance in Mozambique”.

lunes, 1 de junio de 2015

#hemeroteca #derechos | La despenalización completa de la homosexualidad en Mozambique entrará en vigor a finales de junio

Imagen: Lambda
La despenalización completa de la homosexualidad en Mozambique entrará en vigor a finales de junio
Humming Albus | Dos Manzanas, 205-06-01
http://www.dosmanzanas.com/2015/06/la-despenalizacion-completa-de-la-homosexualidad-en-mozambique-entrara-en-vigor-a-finales-de-junio.html

África suele ser en los últimos tiempos, por desgracia, una fuente de malas noticias en relación a los derechos LGTB. Por eso resulta especialmente alentador cuando ocurre lo contrario: esta semana hemos conocido que la reforma del código penal de Mozambique, que entre otros aspectos elimina definitivamente la penalización de la homosexualidad, entrará en vigor el próximo 29 de junio.

La legalidad o no de las relaciones entre personas del mismo sexo en el país presentaba cierta ambigüedad legal. El código penal establecía que las personas que “habitualmente” llevaran a cabo “vicios antinatura” podían ser objeto de persecución. El artículo, por indefinido, apenas fue utilizado contra las personas LGTB: ya en 2011, el entonces ministro de Justicia dejaba claro que la homosexualidad no era ilegal en Mozambique. De hecho, la legislación contiene provisiones contra la discriminación laboral basada en la orientación sexual; se trata de uno de los contados países africanos, junto a Botsuana, Cabo Verde, Sudáfrica y las islas índicas de Mauricio y Seychelles en el que existe este tipo de protección.

Con todo, los activistas de la organización Lambda continuaron luchando para conseguir eliminar toda legislación que pudiera ser utilizada contra la población LGTB. Un objetivo que se alcanzó el pasado 31 de diciembre de 2014, cuando se publicó la reforma del código penal firmada por el entonces presidente Armando Guebuza, que excluía toda referencia a prácticas “antinatura”. La nueva redacción entrará en vigor 180 días después de esta sanción, es decir, el próximo 29 de junio.

Mozambique está considerado uno de los países más tolerantes de África con sus ciudadanos LGTB, junto a otras antiguas colonias portuguesas como Guinea-Bissau. A diferencia de estos países lusófonos y otros francófonos o Sudáfrica (que constituye un caso aparte y en donde el matrimonio es igualitario desde 2006), los Estados con códigos penales heredados de la época colonial británica mantienen, en su gran mayoría, duras penas a los acusados de homosexualidad.

Hay que añadir además que el expresidente mozambiqueño entre 1986 y 2005, Joaquim Chissano, es un firme defensor de los derechos LGTB. Así lo manifestó, por ejemplo, en una carta abierta a los líderes africanos publicada a principios de 2014, en la que los animaba a acabar con la discriminación basada en la orientación sexual o la identidad de género. Chissano es, conviene aclararlo, una personalidad muy respetada a nivel global y a la que se le atribuye gran parte del mérito de pacificar su país después de una larga y devastadora guerra civil.