Mostrando entradas con la etiqueta Elisa Sánchez Loriga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elisa Sánchez Loriga. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de enero de 2020

#hemeroteca #lgtbi #memoria | “Caminando con alas”: una ruta LGTBI por la ciudad que vio casarse a Elisa y Marcela

Imagen: El Español / 'Caminando con alas'
“Caminando con alas”: una ruta LGTBI por la ciudad que vio casarse a Elisa y Marcela.
Este paseo histórico por A Coruña es el primer acto del X aniversario de la Asociación ALAS y tiene la iglesia de San Jorge como punto de partida.
Amara Santos | Quincemil, El Español, 2020-01-25
https://www.elespanol.com/quincemil/articulos/actualidad/caminando-con-alas-una-ruta-lgtbi-por-la-ciudad-que-vio-casarse-a-elisa-y-marcela

La coruñesa iglesia de San Jorge, que acogió el enlace entre Elisa y Marcela en 1901, fue el punto de partida de “Caminando con alas”, la ruta histórica LGTBI organizada por la Asociación ALAS con motivo de su décimo cumpleaños. Es la primera vez que realizaban una iniciativa así y según el socio fundador, Oscar Beceito, “el feedback ha sido positivo”, por lo que ya están pensando en repetirla a lo largo de 2020.

El número máximo de plazas era 25 y “se cubrieron casi todas”, formando así un grupo integrado por miembros de la propia asociación y gente ajena afín a su labor. “Este tipo de actividades son importantes porque visitamos y narramos en primera persona muchos lugares emblemáticos para ALAS y para el movimiento LGTBI coruñés”, explica Beceito. Una de esas ubicaciones clave de las que habla es el Fórum porque allí está la sede de ALAS y la ruta también hizo paradas en otros lugares como Campo da Leña, el Claro Boba, la Plaza de la Palloza o la arboleda de las mujeres del parque de San Diego.

Campo da Leña tiene relevancia porque fue el núcleo de diversos eventos del colectivo LGTBI como los certámenes Miss Travesti y Súper Travesti, además de sede del Orgullo durante algunos años. El Claro Boba se ha incluido porque en el local se celebran eventos y aniversarios de la asociación a parte de que “es uno de los pocos locales de la ciudad con un compromiso constante y transversal con la lucha por los derechos de las personas LGTBI”, indica Beceito.

La plaza de la Palloza es todo un símbolo del movimiento de liberación de la mujer en España porque en ella se manifestaron en diciembre de 1854 más de 4.000 trabajadoras de la fábrica de tabacos pidiendo igualdad salarial y mejoras de sus condiciones laborales. A su vez, la arboleda situada en el parque de San Diego es otra de las paradas imperdibles además del broche final de la ruta porque es un símbolo en memoria de las valientes Elisa y Marcela que “está ahí gracias a la lucha conjunta de los colectivos de la ciudad”, aclara el socio fundador de ALAS. Por el camino también se recorren otros lugares como el Paseo Marítimo, la Plaza de Pontevedra, el Obelisco o Los Cantones.

Los planes de futuro de ALAS, que como cuenta su fundador “surgió ante la necesidad de cubrir un espacio vacío de reivindicación del colectivo en la ciudad”, pasan por traer a nuestras calles este 2020 los Encuentros Estatales LGBTI, que tienen intención de replicar junto a miembros de otras asociaciones de España y Portugal.

miércoles, 5 de junio de 2019

#hemeroteca #cine #lesbianismo | El 'matrimonio sin hombre' que inspiró a Isabel Coixet: la historia real detrás de 'Elisa y Marcela'

Imagen: El Diario / Natalia de Molina y Greta Fernández como 'Elisa y Marcela'
El 'matrimonio sin hombre' que inspiró a Isabel Coixet: la historia real detrás de 'Elisa y Marcela'.
Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga se casaron el 8 de junio de 1901, adelantándose más de un siglo a la legalización del matrimonio homosexual en España en 2005. El próximo viernes 7 de junio llega a Netflix la película de Isabel Coixet que narra su historia, coescrita por Narciso de Gabriel, autor de ‘Elisa y Marcela: amigas y amantes’.
Francesc Miró | El Diario, 2019-06-05
https://www.eldiario.es/cultura/cine/matrimonio-Isabel-Coixet-Elisa-Marcela_0_906059940.html

En 1901, siendo Alfonso XIII menor de edad, María Cristina, la reina regente, convocaba unas elecciones que volvían a proclamar a Sagasta como Presidente, cargo de ocupaba por séptima ocasión. La Segunda República aún tardaría treinta años en llegar y España era un lugar profundamente católico y conservador. Por eso no deja de sorprender que fuese la Iglesia quien oficiase el primer matrimonio homosexual del que se tiene constancia documental en nuestro país.

Ocurrió el 8 de junio de 1901, en una celebración a cargo del párroco Víctor Cortiella, en la Iglesia San Jorge de A Coruña. Allí se casaron Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga, dos maestras que se habían conocido cuando estudiaban magisterio en una institución religiosa. Elisa, eso sí, se hacía pasar por un hombre llamado Mario Sánchez, bautizado por el mismo párroco poco antes de contraer matrimonio.

Sin embargo, pronto se descubrió el engaño y fueron perseguidas por las instituciones, que alentaron un escarnio público. Su situación obligó a la pareja a exiliarse a Portugal primero, y Argentina después.

Narciso de Gabriel, catedrático de la Universidade da Coruña, descubrió la historia en los noventa. La plasmó en el libro ‘Elisa y Marcela: amigas y amantes’, publicado en castellano por Ediciones Morata y en galego por Edicións Xerais. Reconstruyendo "hasta donde fuese posible" un hecho histórico que ahora llega a nuestras pantallas en forma de largometraje de la mano de Isabel Coixet para Netflix.

Asunto ruidoso: "un matrimonio sin hombre"
"Realmente fueron ellas las que vinieron a mi encuentro", cuenta el escritor y ensayista Narciso de Gabriel a eldiario_es sobre cómo conoció la historia de estas dos mujeres. "Me encontré con esta historia cuando estaba investigando los expedientes disciplinarios instruidos al magisterio gallego durante la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX".

Entre carpetas de expedientes a maestros y maestras de la época descubrió uno en el que iba adjunta una noticia de La Voz de Galicia del 22 de junio de 1901 que rezaba: 'Asunto ruidoso: un matrimonio sin hombre'. "Se trataba de una historia verdaderamente singular, que me fascinó desde el primer momento, y que me prometí reconstruir hasta donde fuese posible", cuenta el catedrático. "No resultó fácil porque las fuentes son escasas y carecemos de testimonios directos de las dos protagonistas, y los pocos que tenemos están situados en un contexto que los distorsiona".

Según el autor, que se ha encargado de coescribir junto con Coixet la película que ahora llega a Netflix, "Elisa y Marcela solamente se dejan ver en la medida en que los poderes judiciales, eclesiásticos, académicos o mediáticos se ocupan de ellas. De modo que el relato de sus vidas [...] presenta múltiples lagunas".

Aunque lo que se sabe, no deja de ser fascinante: ambas se conocen en la llamada Escuela Normal de Maestras de A Coruña, en un ambiente opresivo y católico que hace que su amistad no pase desapercibida en su entorno. El padre de Marcela, de hecho, la envía a terminar sus estudios para ser profesora de primaria en Madrid, con el objetivo de alejarla de la influencia de su amiga. A su vuelta es destinada a Calo, una pequeña aldea del municipio de Vimianzo, y más tarde a Dumbría. Elisa, mientras, ejerce de maestra interina en Couso, a escasos sesenta kilómetros de su amada. Nunca pierden el contacto.

Años después, ambas deciden casarse y para ello trazan un plan: Elisa -que hasta entonces había ido a menudo a Dumbría-, volvería convertida en Mario Sánchez, haciéndose pasar por un supuesto primo de sí misma. Así que, convencido de que estaba casando a un hombre y una mujer, el párroco Víctor Cortiella oficiaría su matrimonio. Y ahí empezarían sus problemas.

Perseguidas pero juntas
"Si Marcela y Mario, una vez casados, hubiesen tomado otra dirección, podrían haber vivido el resto de sus días como mujer y marido", explica Narciso de Gabriel. De hecho, según el escritor existen muchos precedentes en este sentido.

"Pero cometieron el error de volver a Dumbría, donde habían vivido hasta unos días antes como dos mujeres, y se descubrió el engaño. La prensa transformó este matrimonio entre dos mujeres en un 'matrimonio sin hombre' e hizo una cobertura espectacular del caso, y fue efectivamente esa publicidad el desencadenante de la intervención judicial y académica".

Así que, en el caso de estas dos mujeres, los medios de comunicación jugaron un papel fundamental en el escarnio y la persecución de sus vidas. "Hubo un importante debate a este respecto", explica de Gabriel, "¿Debía informar la prensa de este tipo de sucesos? La respuesta dependía de si se daba más importancia a los criterios comerciales o a los morales. Y fueron pocos los que no sucumbieron a la tentación crematística".

Aquel 'matrimonio sin hombre', como se le conoció desde que así lo apodase La Voz de Galicia, "suscitó la condena de algunos, la compasión de otros y la admiración de Emilia Pardo Bazán, que atribuía una inteligencia nada común a Elisa Sánchez Loriga, capaz de urdir y ejecutar un proyecto quimérico", cuenta el autor de ‘Elisa y Marcela: amigas y amantes’. "La gente estaba fascinada por la transgresión sexual que el caso entrañaba, pero también, por la transgresión de género protagonizada por Elisa".

Una transgresión que pagaron con la prisión y el exilio. "La orden de búsqueda y captura dictada por el juez coruñés Pedro Calvo y Camina, padre por cierto del político José Calvo Sotelo, determinó su huida a Oporto, donde vivieron como marido y mujer", cuenta el escritor. Sin embargo, a los dos meses fueron detenidas por la policía portuguesa, a petición de la española, e ingresadas en prisión. Allí pasaron varias semanas hasta ser absueltas, momento en el que decidieron marcharse a Buenos Aires.

Cien años antes de la legalización
Hoy conocemos la historia de Elisa y Marcela gracias a la investigación de Narciso de Gabriel y de otros estudios de historia con perspectiva LGTBI. Pero también, gracias a que aún quedan personas que nos cuentan lo que sucedió.

En 1902, Marcela dio a luz una niña que, según especula la película de Coixet, formaría parte de un plan para normalizar la relación de Marcela y Mario ante su entorno. Una prueba incuestionable del género del segundo. Aunque finalmente ambas decidiesen darlo en adopción.

En el epílogo de la nueva versión del libro, ‘Elisa y Marcela: amigas y amantes’, se explica además que el nombre del bebé fue María Enriqueta. Se sabe que "llegó a Buenos Aires en 1902, que se casó y tuvo diez hijos y que acabó por abandonar el domicilio conyugal por motivos inciertos", cuenta el catedrático. Una información que consiguió gracias a Norma Graciela Moure, bisnieta de Marcela y nieta de María Enriqueta.

"Considero que es necesario seguir trabajando a favor del respeto y, sobre todo, del reconocimiento y del autorreconocimiento de nuestras sexualidades", opina Narciso de Gabriel. "La historia de ‘Elisa y Marcela’ nos muestra el sufrimiento que tuvieron que padecer dos mujeres para poder dar vida a su amor. Un sufrimiento que siguen padeciendo las personas homosexuales en muchos lugares, incluso en sociedades que no condenan legalmente este tipo de relaciones".

Al fin y al cabo, como el filme de Isabel Coixet se encarga de remarcar en su último tramo, el matrimonio homosexual no se legalizó en España hasta el 2005. Y a día de hoy solamente es legal en 25 países del mundo. En 72, de hecho, la homosexualidad está penalizada, en 14 de ellos se castiga con penas de cárcel y cadena perpetua, y en 13 directamente con la pena de muerte.

El reconocimiento a través de la ficción o del ensayo del caso de Elisa y Marcela es también la legitimación del recuerdo de sus vidas. Fueron una de las primeras parejas homosexuales que se atrevieron a plantar cara a su situación legal en nuestro país. Su relación es, por todo ello, un pedazo de la historia de la lucha por los derechos sociales y políticos de la comunidad LGTBI. Y eso, por sí solo, merece ser recordado.

jueves, 14 de febrero de 2019

#hemeroteca #cine #lesbianismo | Isabel Coixet, Netflix y el primer matrimonio homosexual en España

Imagen: El País / Natalia de Molina, Greta Fernández e Isabel Coixet
Isabel Coixet, Netflix y el primer matrimonio homosexual en España.
La directora catalana presenta el drama amoroso en blanco y negro 'Elisa y Marcela', y se defiende de quienes piden la retirada de su filme de la Berlinale por producirlo una plataforma.
Gregorio Belinchón | El País, 2019-02-14
https://elpais.com/cultura/2019/02/13/actualidad/1550074514_072680.html

Hace de ello más de un siglo, pero la Iglesia nunca anuló el matrimonio, por lo que podría considerarse la única unión lésbica religiosa aprobada. El 8 de junio de 1901, dos maestras gallegas, Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga, se casaron en la parroquia de Dumbría (A Coruña). Marcela y Elisa se habían conocido cuando eran estudiantes, habían convivido como pareja, y para acallar rumores convirtieron a Elisa en su fallecido primo Mario, con lo que el cura de Dumbría pensó que contraían matrimonio un hombre y una mujer. Pero las habladurías continuaron en Couso, la aldea donde daban clase, y tuvieron que huir a Portugal. En Oporto fueron detenidas el 16 de agosto y con Marcela embarazada entraron en prisión. ¿Quién fue el padre de la niña que nació el 6 de enero de 1902? No se sabe, como tampoco se conoce mucho más de la vida de la pareja en Argentina, adonde huyeron ese mismo año sin el bebé.

Suena a material para una gran película. Lo mismo pensó Isabel Coixet hace ya más de diez años, cuando conoció la historia en un viaje a Galicia de boca de Narciso de Gabriel, estudioso del caso, y autor de 'Elisa y Marcela. Más allá de los hombres' (Libros del Silencio), la guía de Coixet para este viaje. O como aseguraba ayer la cineasta en la rueda de prensa de Elisa y Marcela en la Berlinale: "Solo puedo decir que las historias me encuentran. Y que habitualmente me centro en mujeres fuertes porque es el tema que controlo".

El viaje de ‘Elisa y Marcela’ no ha sido fácil ni va a serlo. Coixet lleva con el guion bajo el brazo una década. Pero no lograba levantar la producción. Por varias razones. Una, que en la primera página del libreto aclaraba que el drama se rodaría en blanco y negro: "Todas las imágenes de la época son en blanco y negro. Eso detenía a bastantes productores. Hoy, en cambio, ‘Roma’ o ‘Cold War’ demuestran que se puede tener éxito en ese formato". Segundo, por el tema. "A quien le contaba la historia le parecía exótica aunque inverosímil. Incluso en Francia, donde me reuní con algunos productores, me decían que en Galicia... En fin, mi mejor capacidad como cineasta reside en mi cabezonería. Sabía que algún día la filmaría, y así ha sido". Y el nuevo drama de Coixet está recibiendo ataques por quién lo ha pagado: Netflix. "De la productora Rodar y Rodar me preguntaron si podían llevar el proyecto a Netflix, y a ellos no les disgustó ni el blanco y negro ni la temática". La catalana insiste en que, a sus 58 años, sabe de sí misma que es un cineasta "que se lo curra". "Para mí es una película, nunca me planteé quién la pagaría. Y más cuando antes a nadie le interesaba".

En una carta abierta al festival de Berlín y a la ministra de Cultura de Alemania, varios exhibidores germanos -que agrupan 160 salas, la mayor parte de arte y ensayo- han pedido que se saque del concurso a la película española porque en Alemania nunca se verá en la gran pantalla: solo tiene asegurado su estreno en cines en España (y aún no hay fecha). Coixet se ha mostrado tan contundente como dolida: "Yo hago las películas para la gran pantalla. Un año antes de que se acabara ya sabíamos que en España sí saldríamos en salas. Lo que no es justo es que la historia de estas chicas, en nombre de la cultura, sea eliminada de la competición. Creo en el respeto al autor, y pedir que no esté aquí es no respetar al autor. ¿Que si me ha dolido la carta? Por supuesto. Que esto se haga en nombre de la cultura... Mira, los exhibidores hacen negocio con lo que crean los autores, así que boicotear a un autor es incoherente. El futuro pasará por la coexistencia en películas en plataformas y salas. Y la cosa va a cambiar con el triunfo de ‘Roma’ en los Oscar. Pero la carta es una falta de respeto al festival, a la producción y a mí como autora. Me duele que nos señalen como si hubiéramos intentado engañar a alguien". Con ello se refería a que los exhibidores pensaban que en Alemania también llegaría a sus salas, como subrayan en su misiva: “La Berlinale defiende la gran pantalla, mientras que Netflix la pequeña”.

La cineasta ha recordado que su abuela vendía entradas en un cine. "Yo misma crecí en aquella sala, y por supuesto que hago y se hacen las películas para gran pantalla. Cuando veo a alguien viendo un filme mío en una tableta, me duele porque lo he hecho para otro lugar, porque pertenezco a otra generación. Pero al menos la está viendo. Sé que había distribuidores de otros países interesados en ‘Elisa y Marcela’, y me gustaría que se hubiera visto en cines en Brasil, donde se va a prohibir el matrimonio homosexual". En cambio, ha agradecido el apoyo de la Berlinale. "Aquí he vivido mis peores y mis mejores momentos como cineasta. Yo hago películas porque es un virus que me posee. En esta edición, pensé que esta vez lo había hecho bien cuando vi que junto a mí en la sección Oficial había otras directoras como Lone Scherfig, Agnieszka Holland, a la que adoro, o Agnès Varda, que es mi objetivo vital".

De vuelta a ‘Elisa y Marcela’, que ha rodado con poquísimo presupuesto y en solo cuatro semanas, su creadora, que estaba acompañada en la rueda de prensa por las dos actrices, Greta Fernández y Natalia de Molina, explicó: "Lo que más me interesaba era explorar su relación, cómo descubrieron el sexo entre ellas en 1901, cuando no había cultura ‘queer’...". Y como influencias, ha reconocido dos pictóricas a la hora de filmar las secuencias sexuales: "Para el momento con las algas me inspiré en el retrato de Maruja Mallo en el que se fotografió desnuda envuelta en algas". Y sobre el uso de un pulpo como elemento sensorial, apuntó entre risas: "Soy gran fan del pulpo, aunque quizás no en la cama. Buscaba una referencia sensual que no fuera masculina. Y recordé las ilustraciones del japonés Katsushika Hokusai. Sencillamente, me pareció divertido". ¿Cree que ha hecho una película política? "Yo estoy en contra del matrimonio, pero espero que la gente haga lo que quiera. Me parece importante esa frase de Marcela al cura, al médico y a la vecina cotilla: '¿Por qué no nos dejan vivir nuestra vida?'. Con todo, nunca me he olvidado de que esto es una película, no un manifiesto".

Y TAMBIÉN…
La película ‘Elisa y Marcela’ de Isabel Coixet competirá por el Oso de Oro en la Berlinale.
El filme de Netflix trata sobre el primer matrimonio de mujeres en la historia.
EP | El País, 2019-02-11
https://elpais.com/cultura/2019/01/10/actualidad/1547141958_040892.html

domingo, 10 de febrero de 2019

#libros #lesbianismo #historia | Elisa y Marcela : amigas y amantes

Elisa y Marcela : amigas y amantes / Narciso de Gabriel ; prólogo de Isabel Coixet.
San Sebastián de los Reyes (Madrid) : Morata, 2019 [02-10].
304 p.
ISBN 9788471129222 / 22,12 €

/ ES / ENS
/ Amores / Elisa Sánchez Loriga / Galicia / Historia – Siglo XX / Lesbianismo / Marcela Gracia Ibeas / Matrimonio / Mujeres – Historia / Represión / Testimonios

Elisa Sánchez Loriga, convertida en Mario, y Marcela Gracia Ibeas se casaron en la iglesia de San Jorge de la ciudad de A Coruña el 8 de junio de 1901. Una vez descubierto el «matrimonio sin hombre», las autoridades iniciaron una persecución que las obligó a buscar refugio en Portugal primero y posteriormente en Argentina. En este libro se reconstruye su historia, se analiza el proceso al que fueron sometidas, se considera la repercusión pública del singular matrimonio y se ofrecen algunas claves para iluminar sus vidas, unidas por la amistad y el amor. En el epílogo se relatan las noticias que sobre ellas nos han llegado desde 2008.

Narciso de Gabriel es catedrático de Historia de la Educación de la Universidad de A Coruña. Fue director del Departamento de Pedagogía y Didáctica (1993-2005) y decano de la Facultad de Ciencias de la Educación (2005-2012). Es autor de los libros ‘Agricultura e escola. Contra a rutina e o éxodo rural’ (1989); ‘Leer, escribir y contar. Escolarización popular y sociedad en Galicia (1875-1900)’ (1990); ‘Escolantes e escolas de ferrado’ (2002); ‘Arximiro Rico, luz dos humildes’ (2002); ‘Ler e escribir en Galicia. A alfabetización dos galegos e das galegas nos séculos XIX e XX’ (2006); ‘Elisa e Marcela. Alén dos homes’ (2008, traducido al castellano en 2010); y ‘25 anos de UDC. A Universidade na Coruña e Ferrol’ (2015). Ha colaborado en diversos libros colectivos y publicado artículos de temática histórico-educativa en revistas como ‘Sarmiento’, ‘Historia de la Educación’, ‘Historia y Memoria de la Educación’, ‘History of Education’ y ‘Paedagogica Histórica’. Recibió los premios de investigación María Barbeito, Losada Diéguez, Concepción Arenal y el de la Crítica. En la actualidad dirige ‘Sarmiento. Revista Galego-Portuguesa de Historia da Educación’. En esta misma editorial ha publicado el estudio introductorio a Condorcet, ‘Cinco memorias sobre la instrucción pública y otros escritos’ (2001).

miércoles, 9 de mayo de 2018

#hemeroteca #cine #lesbianismo | La formidable historia de “la boda sin hombre”

Imagen: La Vanguardia / Marcela Gracias Ibeas y Elisa Sánchez Loriga
La formidable historia de “la boda sin hombre”.
Isabel Coixet empieza a rodar ‘Elisa y Marcela’, sobre el primer y sonado matrimonio homosexual en España.
Fernando García | La Vanguardia, 2018-05-09
http://www.lavanguardia.com/cultura/20180509/443433849076/elisa-y-marcela-isabel-coixet.html

Fue el gran escándalo del momento. La mayor herejía en los grises tiempos de la Restauración. “El matrimonio sin hombre”, según lo bautizó la prensa al estallar el bombazo; el ‘trending topic’ de la época, a decir del escritor Manuel Rivas. Ocurrió en 1901 en Galicia. El 8 de junio de aquel año, Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga se casaron por la Iglesia en la parroquia coruñesa de San Jorge bajo bendición de su rector, Víctor Cortiella. Elisa se hizo pasar por hombre, y el ardid funcionó hasta que el vecindario sospechó y las lenguas viperinas escupieron su veneno. Hoy, la acción de las dos mujeres y su azarosa aventura posterior son referente del movimiento LGTB y objeto de reconocimiento local. Pronto serán mucho más, pues Isabel Coixet acaba de empezar a rodar para Netflix, en blanco y negro, su película sobre los hechos: ‘Elisa y Marcela’, protagonizada por Natalia de Molina y Greta Fernández, con Lluís Homar, María Pujalte, Manolo Solo y Francesc Orella.

Marcela y Elisa se conocieron en 1885 en la Escuela Normal Superior de Maestras. La íntima y afectuosa amistad que surgió entre ellas no gustó un pelo a los padres de la primera, que debieron de olerse la historia de amor en ciernes detrás de tanto apego. En aplicación del tradicional sistema de “poner tierra de por medio”, el progenitor de Marcela, militar, envió a su hija lejos de Galicia: a Madrid y por unos meses, según unas versiones, “al extranjero unos años”, según la productora.

Al regresar la exiliada, las dos jóvenes se fueron a vivir juntas a Dumbría, en la Costa da Morte, donde había destinado a Marcela. A Elisa le tocó trabajar en Calo-Vimiazo, a 11 kilómetros. Pero, aunque la convivencia entre dos solteras no era rara en la época, la gente hablaba. Para sortear la presión, ellas urdieron un plan.

Elisa dijo a los vecinos que se iba a La Habana. Al poco, Marcela recibió con los brazos abiertos a un pariente de su amiga con un parecido asombroso a ella: Mario. En realidad, por supuesto, Elisa no se movió de Galicia, aunque quizá se tomó algún tiempo para preparar su interpretación en el papel de Mario, el que pronto se convertiría en el novio formal de Marcela.

Elisa se cortó el pelo, compró ropa de hombre, aprendió a fumar y se presentó en la rectoral de San Jorge. Explicó que había vivido en Inglaterra; que quería abrazar la religión católica y recibir el bautismo. No hubo ningún problema. Como tampoco lo hubo cuando, del brazo de su prometida, acudió a la misma parroquia para casarse con ella.

“Ella vestía traje muy elegante, llevando con coquetería la mantilla, sujeta por un ramo de azahar. El traje de Mario era nuevo y muy bien hecho. Lucía una cadena de oro y sortijas. El peinado era algo achulapado”, escribiría el reportero de ‘El Suceso Ilustrado’. Pero la boda tardaría algún tiempo en saltar a los medios, que diríamos ahora. Fue obviamente cuando, de nuevo por las habladurías, se destapó la treta.

Una turba acudió a casa de las chicas para linchar a Elisa: “¡Que salga el marimacho!”, gritaban al tiempo que agitaban cencerros. Ella salió despavorida y huyó.

La prensa se cebó con lo que ‘La Voz de Galicia’ denominó “La boda sin hombre”. El diario ‘El País’ escribió con saña de “ese escándalo asquerosísimo”, y ‘El Suceso Ilustrado’ denunció una “burla sacrílega”. “Novios de contrabando”, “Asunto ruidoso”, fueron otros títulos. El asunto excedió con mucho el interés local. Las revistas madrileñas hicieron más caja con él que con la guerra de Cuba. El semanario ‘Nuevo Mundo’ vendió 19.000 ejemplares en dos días.

Emilia Pardo Bazán, conmovida por la historia e indignada con su tratamiento periodístico, escribió en ‘La Ilustración Artística’: “¡Cuánto siento que sea tan escabrosa la inaudita novela que estos días se ha divulgado en la prensa!”. Y añadió: “Declaro que, para conseguir esta transmigración de hembra a hombre se necesita una habilidad extraordinaria, y que quien la ha realizado no es un ser vulgar”.

Lo cierto se mezcló con lo dudoso, y de ahí la confusión que a día de hoy pervive sobre algunos aspectos de lo ocurrido. “También entonces había ‘fake news’”, dice Coixet a ‘La Vanguardia’. “He consultado toda la hemeroteca de la época y hay muchas lagunas y misterios”, señala.

Una carta anónima había puesto sobre aviso del engaño al sacerdote Cortiella. En respuesta, Elisa negó ser Elisa del todo: “En mi niñez he vestido faldas; pero notando que me sentía más hombre que mujer consulté en el extranjero, y un médico me dijo que era hermafrodita y podía optar por el sexo masculino, por prevalecer éste en mí”, alegó.

La pareja huyó a Portugal. Un juez ordenó su busca y captura, y las dos mujeres fueron detenidas y encarceladas en Oporto. Entonces, grata y sorprendentemente, la prensa y parte de la opinión pública de Portugal y de España se pusieron de parte de las perseguidas, que resultaron absueltas. Su libertad pendía sin embargo de la petición de extradición española. Y para eludir un nuevo arresto se fueron a Buenos Aires. Las tres, pues el 6 de enero de 1902 Gabriela había dado a luz a una niña de la que nunca se supo quién era el padre.

En Argentina, Elisa, que allí se hizo llamar María, se casó con un danés sexagenario, veinticuatro años mayor que ella. La idea era que no tardara demasiado en morir para heredarlo, salir de la miseria y empezar a disfrutar de una vez de su vida con Marcela. Pero la negativa de Elisa a consumar el matrimonio despertó las sospechas del tipo, sospecha que se vieron multiplicadas al desembarcar Marcela y su hija en la casa donde vivían. El marido se enteró de todo, denunció a su esposa y pidió la anulación del enlace. Las dos amantes y la niña quedaron en la calle. Y ahí se pierde su pista.

La película de Coixet empezó a gestarse hace ocho años, cuando el catedrático Narciso de Gabriel escribió el libro ‘Marcela y Elisa, más allá de los hombres’. El artista Antón Reixa se hizo con los derechos del texto para llevarlo al cine. Isabel Coixet comenzó a trabajar en el guion y hasta llegó a visitar localizaciones en Dumbría junto con Reixa, que acabó desistiendo, según cuenta el periodista Henrique Mariño. El proyecto quedó en vía muerta. Hasta ahora.

El rodaje, que transcurrirá entre Galicia y Catalunya, arrancó el lunes. El equipo espera terminarlo en junio y tener lista la cinta a finales de otoño. “Es un proyecto soñado, imaginado y deseado por mí desde hace muchísimo tiempo. Desde que descubrí a estas dos mujeres que desafiaron a la sociedad de la época, a la Iglesia, y a las convenciones con ese coraje y esa pasión inauditas supe que era una historia que quería y debía contar”, dice Coixet.

martes, 6 de febrero de 2018

#hemeroteca #lesbiansimo #testimonios | La historia de amor de Elisa y Marcela, que se casaron en 1901 por la iglesia

Imagen. El País / Marcela y Elisa en La Voz de galicia, 1901-06-30
La historia de amor de Elisa y Marcela, que se casaron en 1901 por la iglesia.
Técnicamente, fue el primer matrimonio entre dos mujeres.
Jaime Rubio Hancock | Verne, El País, 2018-02-06
https://verne.elpais.com/verne/2018/02/06/articulo/1517919269_445194.html

Elisa y Marcela se enamoraron y se casaron. Eso sí, en 1901 y por la iglesia. La cineasta Isabel Coixet ha anunciado que llevará al cine esta historia real, que se estrenará en 2018 en Netflix.

Marcela Gracia Ibeas y Elisa Sánchez Loriga se conocieron de adolescentes en A Coruña, como explica Isaías Lafuente en su libro ‘Agrupémonos todas las mujeres’. Los padres de Marcela no aprobaban esta relación y la enviaron a Madrid. Se reencontraron cuando terminaron sus estudios, ya que las destinaron como maestras a dos aldeas vecinas de Galicia: Elisa, a Calo; Marcela, a Dumbría. Durante dos años y cada noche, Elisa recorría a pie los 12 kilómetros que separaban ambos pueblos.

Cansadas de la clandestinidad, se les ocurrió una forma de oficializar su situación: Elisa pasó a ser Mario. Recortó su melena, cambió las faldas por pantalones e incluso se inventó una infancia en Londres y un padre ateo que no quiso bautizarlo de niño.

El párroco de San Jorge no sospechó nada y, tras bautizar a Mario, los casó el 8 de junio de 1901, a las siete y media de la mañana. Pasaron la noche de bodas en la pensión Corcubión.

Pero solo días después, ‘La Voz de Galicia’ publicó la noticia, con el titular “Un matrimonio sin hombre”. El diario recogía detalles como que tras la boda los esposos "tomaron chocolate en el domicilio de la madrina, salieron de compras y a la vez fueron a retratarse a la fotografía del señor Sellier”.

Según recoge el libro 'Elisa y Marcela. Más allá de los hombres', de Narciso de Gabriel, la noticia llegó a periódicos de toda España y Europa, con titulares como “Un folletín en acción. Dos mujeres que se casan” (El Imparcial) y “España, país de locos” (El Heraldo de la Industria). De hecho, todo lo que sabemos de esta historia lo sabemos por la prensa, como recuerda a Verne Lucas Platero, sociólogo especialista en cuestiones de género.

La propia Emilia Pardo Bazán escribió en la revista 'La ilustración artística' una reflexión sobre el caso, como recogía Manuel Rivas en El País, que citaba este fragmento: "La destreza y resolución con que (Elisa) urdió la maraña para soltar, por decirlo así, la personalidad femenina, y adquirir legalmente la condición viril, revelan inteligencia nada común y son materia de asombro para el novelista, que apenas acertaría a idear enredo semejante".

Marcela y Elisa no pudieron volver a Dumbría: “A Elisa/Mario le cerraron cualquier posibilidad de empleo, y ambas mujeres comenzaron a sufrir todo tipo de burlas y menosprecios a causa de su condición sexual”, escribe Lafuente. Se fueron a Oporto, donde vivieron hasta que Marcela tuvo una hija, quizás para dar más credibilidad al matrimonio. Allí las detuvieron y arrestaron, acusadas de falsedad documental y travestismo. El proceso de extradición terminó con su absolución y puesta en libertad.

En 1902 partieron a Buenos Aires, donde trabajaron como criadas hasta que Elisa se casó con un anciano, con la esperanza de enviudar y disfrutar la herencia junto a Marcela. El hombre descubrió la trama, dando al traste con el plan. Ahí se pierde el rastro de las dos mujeres.

Jugando con los cabos sueltos
Lucas Platero, coautor de 'Barbarismos Queer', siente mucha curiosidad por cómo planteará Coixet esta historia, teniendo en cuenta que el contexto en el que se produjo es muy diferente al actual. La cineasta podría optar por explicar solo la historia de amor entre las dos mujeres, “y eso seguiría siendo interesante”, pero también podría plantear “una película más abierta, con más posibilidades y cabos sueltos”. Por ejemplo, ¿era Elisa un ejemplo de travestismo funcional o realmente quería vivir como Mario? Tampoco sabemos casi nada de su vida cotidiana, incluyendo “si entre ellas usaban el pronombre ellas”. Pero Platero advierte también del riesgo de trasladar lo que ahora sabemos a esa época, teniendo en cuenta, por ejemplo, que “hasta los años 50 ni siquiera existía la palabra transexualidad”.

El sociólogo también opina que probablemente no fue el primer caso de este tipo, pero "solo conocemos la experiencia de quienes no lograron pasar desapercibidos". Y añade: “El control social y el disimulo son ideas muy arraigadas en nuestra cultura. No siempre se puede elegir cómo vivir sin que eso pase por ocultar cosas”. Todavía se ve mal la diversidad y se critica “a quien sale del armario y a quien no se siente a gusto con su cuerpo; aún sigue molestando que las mujeres tengan pelo en el cuerpo y que no todo el mundo sea heterosexual o monógamo…”. Es decir, “seguimos castigando a la gente que se atreve a tomar decisiones”.

#hemeroteca #cine #lesbianismo | Coixet rodará una película sobre el primer matrimonio entre mujeres

Coixet rodará una película sobre el primer matrimonio entre mujeres.
El próximo film de la directora se basará en la historia real de Elisa y Marcela, dos jóvenes que se casaron por la iglesia en la España de 1901.
El Cultural, El Mundo, 2018-02-06
http://www.elcultural.com/noticias/cine/Coixet-rodara-una-pelicula-sobre-el-primer-matrimonio-entre-mujeres/11743

Era junio de 1901 cuando Elisa y Marcela, dos maestras gallegas, daban el sí quiero frente al altar. Su proeza fue posible porque ella, Elisa, abandonó su Coruña natal para regresar, perfectamente caracterizada de hombre bajo la identidad ficticia de Mario Sánchez. Su unión, cuya historia fue contada por primera vez por Narciso Gabriel en un libro publicado en 2010 que llevaba por título ‘Elisa y Marcela. Más allá de los hombres’ (ed. Libros del Silencio), pasaría a formar parte de la historia como la primera boda entre mujeres, y por la Iglesia, realizada en España.

Con un final trágico algo incierto, ambas fueron descubiertas y se vieron obligadas a huir a Portugal donde después de vivir varias desventuras su rastro desaparece, ahora la gran protagonista de los Premio Goya, Isabel Coixet, llevará su relato al cine, cuyo rodaje está previsto que se empezará a realizar en mayo. ‘Elisa y Marcela’, así se titulará este film encargado por Netflix, estará protagonizada por María Valverde y Natalia de Molina según figura en la página web de la productora Rodar y Rodar.

En ella la directora, ganadora recientemente del Goya en la categoría de Mejor Película y Mejor Dirección por su film 'La librería', contará su historia desde sus inicios, cuando Marcela y Elisa se conocen, en 1885, e inician una historia de amistad que con el tiempo tornará en amor y, finalmente, en matrimonio.

"Cualquier brizna de información puede ser el inicio de una historia -revelaba Coixet en una conversación mantenida con Fernando Aramburu en El Cultural-, cualquier recorte olvidado, una música que suena en el lugar equivocado, una espera de seis horas en un aeropuerto (...), generalmente las cosas más estimulantes salen de aquellos que no buscan legitimar o trascender lo que les ha pasado, sino simplemente compartirlo". La de Elisa y Marcela es una de esas historias que, sin buscar nada más que poder vivir su propia historia de amor, parece pedir ser contada.

Y TAMBIÉN…
Isabel Coixet rodará una película sobre las primeras lesbianas que se casaron por la Iglesia.

La directora prepara 'Elisa y Marcela', la historia de las dos maestras gallegas que contrajeron matrimonio en 1901.
EFE | Público, 2018-02-06
http://www.publico.es/culturas/marcela-elisa-pelicula-isabel-coixet.html
El primer matrimonio de lesbianas en España, nueva película de Isabel Coixet.
'Elisa y Marcela' ilustra la vida de dos maestras gallegas que en 1901 engañaron a un párroco y se casaron por la Iglesia.
Gregorio Belinchón | El País, 2018-02-06
https://elpais.com/cultura/2018/02/06/actualidad/1517913640_851858.html

miércoles, 29 de noviembre de 2017

#hemeroteca #visibilidad | Las pioneras del matrimonio gay en España, nuevas figuras del Belén

Imagen: La Opinión Coruña / Xulio Ferreiro, alcalde de A Coruña, en la presentación de la figura homenaje a la maestra María Barbeito
Las pioneras del matrimonio gay en España, nuevas figuras del Belén.
Elisa y Marcela, que se casaron en A Coruña en 1901, formarán parte del tradicional nacimiento del Palacio de María Pita.
Ana Carro | La Opinión Coruña, 2017-11-29
http://www.laopinioncoruna.es/coruna/2017/11/29/pioneras-matrimonio-gay-espana-nuevas/1240188.html

La familia del Belén municipal sigue creciendo. Este año, Elisa y Marcela se incorporan al nacimiento que será inaugurado el próximo 15 de diciembre en el Palacio de María Pita. Estas mujeres fueron pioneras del matrimonio gay en España.

Se casaron por la iglesia en 1901, aunque una de ellas, Elisa, tuvo que adoptar el nombre de Mario e inventarse una biografía como hombre para ser bautizada y poder contraer matrimonio. Ambas se conocieron mientras estudiaban para ser maestras. Los padres de Marcela se encargaron de separarlas. Una en Vimianzo, la otra en Coristanco. Hasta que decidieron sellar su amor en la iglesia de San Jorge.

Su vínculo con la ciudad continúa 116 años después. Convertidas en pequeñas figuras serán parte del elenco de un nacimiento que el año pasado incorporó a la maestra coruñesa María Barbeito. La exposición estará situada, como es habitual, en la planta baja del Ayuntamiento.

Este homenaje municipal a Marcela y Elisa llega tras un año cargado de referencias a estas mujeres. El Concello editó el pasado junio la guía de turismo dirigida al colectivo de Lesbianas, Gais, Transexuales, Bisexuales, Queer e Intersexuales (LGTBQI) y hace tan solo un mes, el Teatro Rosalía fue escenario de la obra que relata la historia del primer matrimonio entre mujeres de España. Bajo la dirección de Gena Baamonde, se popularizó la historia de Marcela y Elisa, desconocida para algunos coruñeses.

El Concello iniciará el montaje del Belén la próxima semana, ya que será inaugurado el 15 de diciembre. Se podrá visitar en la planta baja del Ayuntamiento hasta el mes de enero.

sábado, 22 de octubre de 2016

#hemeroteca #lesbianismo | Marcela y Elisa, las únicas lesbianas que se casaron por la Iglesia: amar puede ser un acto revolucionario

Imagen: Público / Marcela y Elisa en Oporto
Marcela y Elisa, las únicas lesbianas que se casaron por la Iglesia: amar puede ser un acto revolucionario.
Las pioneras del matrimonio gay en España fueron dos maestras que en 1901 burlaron las leyes divinas y humanas para normalizar su amor. Para lograrlo, una se disfrazó de hombre, hasta que el clero engrasó su maquinaria de represión y tuvieron que huir. A Coruña les rinde ahora homenaje con una calle, aunque aún debe hacerles un hueco en el mapa.
Henrique Mariño | Público, 2016-10-22
http://www.publico.es/sociedad/marcela-elisa-matrimonio-lesbianas-gay.html

Amar puede ser un acto revolucionario. Marcela y Elisa se querían al abrigo de la noche, pero decidieron poner a dios por testigo de su pasión. Fueron las primeras mujeres que se casaron en España y las únicas que lo hicieron por la Iglesia. La boda religiosa se celebró un siglo antes de la aprobación del matrimonio homosexual y lo pagaron muy caro: sufrieron la ira del pueblo, la burla de la prensa y la persecución de las autoridades. Hoy, sin embargo, la comunidad gay las considera unas heroínas, los medios las presentan como unas pioneras y los políticos reivindican su causa, que sigue siendo la de tantas personas sometidas a la doma de una sociedad machista.

El Ayuntamiento de A Coruña les dedicará una calle como “reconocimiento a las identidades sexuales”, si bien aún hay que encontrarles un hueco en el plano de la ciudad. La propuesta partió de la Marea Atlántica, al frente del Gobierno municipal, y será aprobada en pleno por los partidos de izquierda tras el visto bueno de la comisión de honores. “Es una demanda histórica que nadie se había atrevido a poner en marcha”, afirma Rocío Fraga, concejala de Igualdad y Diversidad, quien critica el olvido perpetuado por los exalcaldes socialistas. “Aunque el PSOE se suba ahora al carro, Paco Vázquez no sólo estuvo al margen de las causas feministas y gais, sino que su comportamiento fue machista y homófobo”, añade la edil de la plataforma progresista.

Tampoco se aplicó la Ley de Memoria Histórica hasta la llegada de Xulio Ferreiro a la Alcaldía, lo que ha provocado un cuello de botella en la renovación del callejero. En primavera cayeron las placas del Generalísimo y de la División Azul, entre muchas otras que remitían al franquismo, pero nombres como Cultura o Educación vinieron a sustituirlas. Por ello, aunque este otoño salga adelante la iniciativa, habrá que esperar a que haya una vía disponible para rebautizarla. “Con Marcela y Elisa, todo llega tarde”, se queja José Carlos Alonso, quien al frente del colectivo Milhomes promovió un premio que lleva el nombre de la pareja. “El Consistorio les dio la espalda pese a su valentía, pues optaron por la opción más arriesgada, cuando podían conformarse con vivir en común sin necesidad de casarse”, añade este activista por la igualdad de derechos.

“Crearon un revuelo internacional, pero no pudieron palpar la sensación de ser unas adelantadas ni unas visionarias”, se lamenta Alonso, convencido de que “su poso ha ayudado a que esta sociedad evolucionase”. No exagera: el caso del ‘Matrimonio sin hombre’, como tituló entonces ‘El Suceso Ilustrado’, trascendió las fronteras coruñesas, gallegas y españolas. Las revistas de Madrid, por ejemplo, vendieron más ejemplares que al estallar la guerra de Cuba. “Fue el ‘trending topic’ de la época”, traduce al lenguaje contemporáneo el escritor Manuel Rivas, quien explica cómo su relación sobrevivió las siguientes generaciones hasta convertirse en universal. “Su coraje sólo se explica por un amor que va más allá de la pulsión del deseo. Esa firmeza hace que sea histórico y las sitúe muy por delante de su tiempo”.

¿Dos lesbianas casadas por la Iglesia?, se preguntarán unos. ¡Imposible!, sentenciarán otros. Sí y no. De hecho, tal vez lo hayan hecho más mujeres, aunque ellas han sido las únicas que fueron descubiertas una vez celebrado el enlace, por lo que así constan en el registro oficial del anecdotario de la transgresión. “Si se hubieran ido a otro sitio, pasarían toda su vida como marido y mujer, pero tuvieron la osadía de volver al pueblo donde daban clase”, recuerda Narciso de Gabriel, decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de A Coruña. Para lograr ser unidas en santo matrimonio, Elisa se presentó como Mario en la rectoral de San Jorge, donde explicó que quería abrazar la religión católica tras vivir desde crío en Inglaterra. Como el protestantismo campaba por la ciudad, el bautizo fue autorizado sin mayor problema.

“Vestía americana y pantalón de moda, cuello de punta doblada, corbata de nudo, y llevaba con desenvoltura y gracia todas las prendas propias de hombre”, describe el reportero enviado a la provincia coruñesa por El Suceso Ilustrado. “Un esbozo de bigote rubio, que acariciaba y retorcía repetidas veces, dábale gracia a su semblante. Aunque enjuto de carnes, en su cara no había líneas que denunciasen que su verdadero sexo fuera el femenino; al contrario, parecía un hombre de veintiséis a veintiocho años”. Mario dijo que era un sin papeles cuyo padre había muerto y que, de regreso a Galicia, se había instalado en la casa de su hermana Elisa.

Allí conoció a Marcela, con la que quería casarse. La decisión, según él, contrarió a su hermana, que decidió embarcar rumbo a La Habana. Mientras ella cruzaba el Atlántico, el embarazo de su novia era cada vez más evidente, por lo que estaba dispuesto a “cubrir su honor” mediante el sacramento. Mario, para realzar su hombría, fumaba como un carretero en presencia del rector de San Jorge, don Víctor Cortiella, que se tragó tanto el engaño como el humo. Días después, el 8 de junio de 1901, la pareja se presentó ante el altar: “Ella vestía traje muy elegante, llevando con coquetería la mantilla, sujeta por un ramo de azahar. El traje de Mario era nuevo y muy bien hecho. Lucía una cadena de oro y sortijas. El peinado era algo achulapado”, podía leerse en el reportaje.

Durante la ceremonia, no descollaba la culata del ‘despertador’, como llamaba al revólver que siempre portaba encima durante su estancia en la Costa da Morte. Concretamente, en Dumbría, un pueblo que le sonará a los aficionados al ciclismo por la cascada en la que se traviste el Xallas para desembocar en el mar. Al igual que el río salva el desnivel del monte para endulzar las aguas del Atlántico, Elisa se transformó en Mario para poder fundirse con su amada no sólo bajo el amparo de la noche, sino también cuando el sol desperezaba sus rayos. La pistola, que le valió el apodo del Civil, en referencia a la Benemérita, no era una excentricidad: si bien Marcela ejercía como maestra en Dumbría, donde ambas vivían, su pareja daba clase en Calo, una parroquia del limítrofe municipio de Vimianzo situada a once kilómetros de distancia. “Caminaba de noche, monte a través, por una tierra de lobos”, afirma Rivas, vecino durante años de la cercana Urroa.

La distancia nunca las separó. Marcela Gracia Ibeas, cuyo progenitor era militar, había nacido en el seno de una familia pequeñoburguesa de A Coruña que no veía con buenos ojos la amistad de su hija con Elisa Sánchez Loriga, huérfana de padre. La primera tenía dieciocho años y la segunda, veintitrés. Tras conocerse a mediados de la década de 1880 en la Escuela Normal Superior de Maestras, se enamoraron, por lo que la más joven fue enviada a Madrid para impedir que prosperase la relación. El alejamiento forzoso no supuso obstáculo alguno y cuatro meses después se reencontraron en la ciudad gallega, aunque el destino las llevaría a dar clase en localidades distantes entre sí. Calo estaba próxima a la carretera general que unía Fisterra y la capital provincial; Dumbría era un pueblo aislado en el mapa.

Durante diez años, no tuvieron ningún problema, ya que no estaba mal visto que dos profesoras viviesen juntas. “A los maestros se les pagaba muy mal, por lo que se convirtió en una profesión de mujeres solteras”, explica el historiador vimiancés Xosé María Lema. “Solas en aldeas, dormían en la casa de una familia. Incluso se disputaban su presencia, porque los vecinos pensaban que, si las acogían en su hogar, educarían mejor a sus hijos”. También era frecuente que una madre o una hermana las acompañase cuando eran destinadas a una escuela rural, de ahí que nadie sospechase de la relación. De una u otra forma, su situación económica era tan precaria que se les conocía como maestros de ferrado, pues los parroquianos les pagaban con maíz o trigo. Pero tampoco el dinero se interpuso entre Elisa y Marcela, sobrina del conde de O Grove y, por tanto, ligada a una familia influyente.

El del cura era otro cantar. “El clero tenía una moral muy conservadora, sobre todo en lo tocante al sexto mandamiento, y cuidaba estrictamente la moral de los feligreses. Los sacerdotes recibían consignas del arzobispado, carlista, y usaban la confesión para denunciar a los liberales”, explica Lema, al frente del Seminario de Estudos Comarcais. “El pueblo, al final, estaba adoctrinado por el sermón de los domingos y a través del confesionario”. Cuando saltó la liebre, la Iglesia engrasó su maquinaria de represión. Una carta anónima había advertido al rector Cortiella del “timo matrimonial” y Mario negó ante él que fuese Elisa: “En mi niñez he vestido faldas; pero notando que me sentía más hombre que mujer, consulté en el extranjero, diciéndome un médico que era hermafrodita y que podía optar por el sexo masculino, por prevalecer éste en mí”.

Mientras en A Coruña la obligaron a someterse a un examen médico, en Dumbría rodearon su casa con la intención de lincharla: “Tuvo que huir porque los mozos organizaron una cencerrada: querían reconocerla y hacerle pagar su osadía”, afirma Narciso de Gabriel. “¡Que salga el marimacho!”, gritaba la turba. Fue el insulto más suave, según la prensa que se hizo eco del acoso, que no transcribió “lo gordo” porque pringaría el papel. “Cuando la represión parte del pueblo, detrás se esconde el activismo de un párroco, como bien reflejó Valle-Inclán en su obra”, interpreta Rivas, quien ensalza la terca lucha de dos mujeres que perseveran en su amor de una forma épica. Marcela, al contrario que su compañera, pudo seguir con su vida hasta que abandonó Dumbría voluntariamente, lo que refleja el distinto trato recibido por una y otra. “Tuvo más peso la transgresión de género que la sexual. De hecho, en los periódicos y revistas, más que la presencia de dos mujeres ante el altar, se destaca la ausencia del hombre. Y termina pagando la que transgrede, mientras que se interpreta que Marcela es una víctima de Elisa, quien habría ideado todo el plan”.

Si, además de una historia de amor entre dos mujeres, nos encontramos ante el caso más popular de una transgresión de los roles de género, se plantea un interrogante: ¿era Elisa lesbiana o transexual? No hay una respuesta fiable, pues tampoco existen testimonios que puedan confirmarlo. “Al margen de que el concepto de transexual no existía entonces, las fuentes orales no dieron ningún juego”, zanja el decano de la Facultad de Ciencias de la Educación, quien rebuscó en archivos y hemerotecas, pero no encontró a nadie que pudiese aportar más información durante su investigación sobre el terreno. El colectivo homosexual tampoco puede arrojar luz al respecto: “Podría ser un caso de transexualidad, mas no se sabe. Sea como fuere, sería sólo un matiz en una relación que busca el reconocimiento legal y social”, afirma Alonso.

Boti García Rodrigo, vocal de relaciones institucionales de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), tampoco le concede mayor importancia: “Las mujeres tuvieron que refugiarse en un modelo para poder sobrevivir y disfrazarse de hombre era la única manera de alcanzar el reconocimiento social que demandaban”. De la misma manera que Emilia Pardo Bazán se travistió para acceder a la universidad, Elisa hizo lo propio para normalizar lo que sentía mediante el matrimonio. “Las mujeres lesbianas tuvieron que pagar un altísimo precio por la visibilidad y todavía hoy, en pleno siglo XXI, lo siguen haciendo”, concluye la activista gay.

Marcela se subió a la diligencia La Lealtad, que la llevó hasta A Coruña. Luego, ambas pusieron tierra de por medio y se trasladaron a Oporto, puesto que las cónyuges habían sido procesadas por falsificación de documento público y, en el caso de Mario, por uso de nombre supuesto. Vivieron como marido y mujer hasta que fueron detenidas el 16 de agosto de 1901, aunque las autoridades tuvieron que liberarlas trece días después porque un movimiento solidario liderado por activistas portuguesas exigió su libertad. Como el Gobierno español había solicitado su extradición, Mario embarcó rumbo a Buenos Aires, adonde llegaría meses después su esposa con un bebé en brazos, que había nacido el día de Reyes.

Trabajaron como criadas durante un año, mas el salario no daba para mantener a una familia. Elisa, que en Argentina se hacía llamar María, decidió emparentar con un danés que le llevaba veinticuatro años, con la esperanza de que al sexagenario le sobreviniese pronto la muerte y, así, poder heredar. Pero como se negaba a consumar su matrimonio, despertó las sospechas de su nuevo esposo, que se duplicaron cuando Marcela y su hija se fueron a vivir con ellos a la hacienda donde residían. En Buenos Aires, se enteró de la verdadera identidad de María, que en realidad era Marcelo, y antes había sido Elisa. Entonces la denunció en el juzgado y pidió la anulación del matrimonio. De nuevo en la calle, a partir de aquí las figuras de las amantes coruñesas se traspapelan, junto a su bebé, en los pliegues de la Historia.

Del exilio interior en un pueblo perdido de Galicia al destierro en la populosa metrópoli de Buenos Aires, la París de América, donde recalarían tantos paisanos suyos. “Es una de las más extraordinarias historias de amor de todos los tiempos”, escribe Rivas en el prólogo de ‘Elisa y Marcela. Más allá de los hombres’. La obra, editada en 2010 por Libros del Silencio, es el producto de quince años de investigación de Narciso de Gabriel, quien rebuscó en archivos judiciales, eclesiásticos y policiales para tratar de tejer la apasionante vida de estas “dos heroínas que las pasaron putas”, en palabras del autor de El último día de Terranova. La idea se la brindó una noticia de ‘La Voz de Galicia’ publicada en 1901 que encontró mientras indagaba sobre los procesos disciplinarios a los que fue sometido el magisterio en su región.

Cuando comenzó a tirar del hilo, se quedó atrapado en una maraña fascinante, de la que no quiso zafarse hasta que NigraTrea la llevó a imprenta. “Pardo Bazán decía que resultaría difícil para un novelista idear una historia de esa naturaleza”, recuerda De Gabriel, que vería traducido el libro del gallego al castellano cuando Gonzalo Canedo decidió inaugurar la colección A contracorriente con su estudio. El editor cercedense, ya fallecido, conoció gracias a un artículo de Rivas la vida de Elisa y Marcela, que le impresionó profundamente. No podía imaginarse que todo aquello sucediese a escasos kilómetros de la aldea que lo vio nacer. Quizás en Londres o en Nueva York, ¿pero en A Coruña?

“Si cuestionamos la visión histórica, hay que pensar que ésta también es la ciudad donde se publica el periodico anarquista El Corsario, el escenario de la huelga de las cigarreras o el destino donde Kropotkin fue agasajado por las obreras coruñesas con un reloj que llevó hasta su muerte”, matiza Rivas, nacido en el barrio de Monte Alto, cuyas ubres ordeñó para destilar las pequeñas grandes vidas que discurren por las páginas de ‘Las voces bajas’. “Hay otra Historia en la que personajes como Marcela y Elisa van abriendo sus propias galerías, porque el entramado oficial era una jaula de hierro”, añade el columnista de ‘El País’, consciente de que no es la única relación oculta que haya trascendido, pero sí la que más le ha impactado. “Es increíble cómo el viento represivo no tumba ese amor de inmediato, sino al contrario, porque va más allá de la línea del horizonte”. Concretamente, hasta el ‘skyline’ de la quinta provincia.

Además del prólogo, Rivas escribiría un poema a mano en una exposición que rindió homenaje a la pareja en 2012. Curiosamente, la muestra tuvo lugar en el espacio de intervención cultural Normal, cuyo edificio había albergado la vieja escuela de Magisterio donde empezó todo. “Era necesario resucitarlas”, explica su comisario, Pablo Peinado. “Gracias a la labor de los artistas coruñeses que participaron, la recuerdo como uno de los trabajos más bonitos que he hecho”, asegura el también presidente de la ONG Visible, que apoya la creación cultural del colectivo gay. “Es una historia muy peliculera y cinematográfica. No entiendo por qué ningún director gallego la ha llevado al cine”, se pregunta Peinado, si bien en esta ocasión sí hay respuesta.

Antón Reixa se hizo con los derechos del libro para llevarlo al cine e Isabel Coixet comenzó a trabajar en el guion. Incluso llegó a visitar localizaciones en Dumbría junto al artista vigués, Sin embargo, el responsable de Filmanova aclara que ya se ha desvinculado del filme, mientras que la directora ha declinado hablar sobre el asunto. Pese a su silencio, desde su productora, Miss Wasabi, señalan que el propósito de trasladar la vida de la pareja a la gran pantalla sigue en pie. No obstante, el letargo dura ya seis años.

La sociedad, la Iglesia y la Justicia castraron el porfiado intento de dos mujeres por ser felices, aunque la prensa calificó la boda como una “burla sacrílega” (según ‘El Suceso Ilustrado’) y un “escándalo asquerosísimo” (según ‘El País’ de la época). Hay quien fue más allá, como un médico que sugirió su ingreso en el manicomio de Conxo. “Quizás no logren ser curadas, pero sí estudiadas por el sabio Sánchez Freire, y por lo menos allí recluidas evitaremos que se propague su enfermedad, que suele ser contagiosa por el ejemplo, y que por fortuna en nuestras provincias gallegas no sólo no abunda, sino que es rarísima”, declaró a ‘La Voz de Galicia’ el doctor, que mantuvo su nombre en el anonimato.

En contraposición, es justo reconocer las voces que clamaron por su libertad en Oporto, donde se hicieron varias colectas para ayudarlas económicamente, o la actitud inflexible del fotógrafo español de origen francés que las inmortalizó tras la boda, José Sellier, quien se negó a vender a la prensa de Madrid una copia del retrato que había expuesto en su escaparate. Sólo hay dos imágenes más de Marcela y Elisa, rescatadas del Archivo Histórico del Ministerio de Negocios Extranjeros de Lisboa por Narciso de Gabriel, quien abre su impagable libro con una cita de Anaïs Nin: “La única anormalidad es la incapacidad de amar”. Cuarenta años después de la muerte escritora estadounidense, todavía hay personas que piensan lo contrario. Otra cosa es lo que hagan, furtivas, cuando cae la noche. Deberían cuidarse del fantasma de las amantes coruñesas, prestas, allá dónde estén, a tirar de la manta. “Su amor —como dice Manuel Rivas— todavía hace temblar toda la hipocresía de la Historia universal”.

lunes, 15 de marzo de 2010

#libros #historia #lesbianismo | Elisa y Marcela : más allá de los hombres

Elisa y Marcela : más allá de los hombres / Narciso de Gabriel Fernández ; prólogo de Manuel Rivas. 
Barcelona : Libros del Silencio, 2010 [03-15].
480 p.
Colección: Contracorriente
ISBN 9788493755973 [2010-03] / 24 €

/ ES / GL* / ENS / BIO
/ Elisa Sánchez Loriga / Galicia / Lesbianismo / Matrimonio / Marcela Gracia Ibeas / Mujeres - Historia / Testimonios / Travestismo

Elisa y Marcela narra la historia real del primer precedente del matrimonio homosexual registrado en España, en tiempos de la Restauración. «La de Elisa y Marcela es una de las más extraordinarias historias de amor de todos los tiempos. La mismísima Emilia Pardo Bazán reconoció que nunca habría sido capaz de imaginar una novela semejante. Una obra singular, uno de los libros más excitantes, mentalmente, de los últimos años.» Manuel Rivas

Elisa y Marcela se conocieron en A Coruña a finales del siglo XIX, se hicieron amigas, se enamoraron... Hasta ahí su historia -que tiene visos de novela pero no lo es- podría ser como tantas otras, contadas o silenciadas. Lo que la hace excepcional es que Elisa y Marcela, ambas maestras, urdieron una complicada trama para burlar los prejuicios de aquellos años grises de la Restauración: Elisa se haría pasar por hombre. El engaño funcionó, al menos lo suficiente como para que el párroco de la iglesia de San Jorge las casara en 1901, pero pronto fueron descubiertas y obligadas a huir. Este libro nos cuenta su periplo, las dificultades a las que se enfrentaron y el juicio al que fueron sometidas por parte de las autoridades judiciales, académicas y eclesiásticas, y también de la prensa. A continuación, y siempre con su historia como hilo conductor, el autor nos ofrece sendas lecturas desde el punto de vista del hermafroditismo, el lesbianismo, el travestismo y el feminismo. Fruto de una larga investigación, «Elisa y Marcela» es el relato de las peripecias de dos «heroínas» que jamás quisieron serlo, pero también un alegato en defensa de todos aquellos que han sufrido las injusticias de una sociedad que arremete contra cualquiera que haga peligrar su concepto de «normalidad». 

Narciso de Gabriel (O Cádavo, Lugo, 1955) es catedrático de Teoría e Historia de la Educación y en la actualidad decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de A Coruña. Ha publicado diversos libros y artículos de carácter histórico-educativo, centrados especialmente en la historia de la escolarización, la alfabetización, la profesión docente, la cultura escolar popular, la educación de las mujeres y las relaciones entre escolarización y práctica lingüística. Algunos de estos trabajos le han valido, entre otros, los premios de investigación María Barbeito, Losada Diéguez, Crítica-Galicia y Concepción Arenal.

DOCUMENTACIÓN
Elisa y Marcela, las heroínas de Coixet

La cineasta prepara una película sobre estas dos mujeres que se casaron en A Coruña en 1901 por la Iglesia, siendo el primer matrimonio homosexual registrado en España
Amaia Mauleón | Faro de Vigo, 2012-05-04
http://ocio.farodevigo.es/cine/noticias/nws-75726-elisa-marcela-heroinas-coixet.html
“Un asunto ruidoso. Matrimonio sin hombre”
Bárbara G. Vilariño | Pikara, 2012-01-23

http://www.pikaramagazine.com/2012/01/un-asunto-ruidoso-matrimonio-sin-hombre/
Elisa y Marcela
elputojacktwist | Dos Manzanas, 2011-12-02

http://www.dosmanzanas.com/2011/12/elisa-y-marcela.html
Rescatando una historia única: “Elisa y Marcela”, de Narciso de Gabriel
Jordi Corominas i Julián | Revista de Letras, 2011-02-20

http://revistadeletras.net/rescatando-una-historia-unica-elisa-y-marcela-de-narciso-de-gabriel/
“Elisa y Marcela”, de Narciso de Gabriel
Culturamas, 2011-01-02

http://www.culturamas.es/blog/2011/01/02/elisa-y-marcela-de-narciso-de-gabriel-libros-del-silencio/
Narciso de Gabriel: “La historia de Elisa y Marcela es más de género que de sexo”
"La pareja de la primera boda gay, en 1901, inspiró a Felipe Trigo, pionero de la novela erótica"
Isabel Bugallal | La Opinión Coruña, 2010-04-08
http://www.laopinioncoruna.es/contraportada/2010/04/08/narciso-gabriel-historia-elisa-marcela-genero-sexo/373287.html
Marcela y Elisa, casadas en 1901
Más de 2.000 mujeres lesbianas se han casado en España gracias a la ley de Zapatero de 2005. Pero este avance social tiene un sorprendente precedente: Marcela y Elisa se casaron en A Coruña en 1901. Por la Iglesia. Pero las descubrieron, la justicia las persiguió y la prensa se ensañó con ellas. Una valiente historia feminista recogida ahora en un libro.
Cristóbal Ramírez | El País, 2010-03-14
http://elpais.com/diario/2010/03/14/eps/1268551610_850215.html
Son dos mujeres y se casaron en 1901
Manuel García Solano | Crónica, El Mundo, 2002-06-30

http://www.elmundo.es/cronica/2002/350/1025512666.html
>
RESEÑAS
Narciso de Gabriel. Elisa y Marcela, más allá de los hombres / Bárbara Ramajo García
En: Anuario de Hojas de Warmi, n. 16 (2011)

TEXTO COMPLETO | UB · Universitat de Barcelona
http://www.ub.edu/SIMS/hojasWarmi/hojas16/articulos/BarbaraRamajo.pdf
>
ENLACES
Milhomes | Elisa e Marcela

http://milhomes10.wordpress.com/category/elisa-e-marcela/
Milhomes | Marcela y Elisa
http://milhomes10.wordpress.com/category/marcela-y-elisa/
Normal | Marcela e Elisa, exposición
http://istoenormal.org/gl/exposicions/marcela-e-elisa
Marcela y Elisa. Más allá de los hombres
http://marcelayelisa.blogspot.com.es/
>
AUDIOVISUALES
Marcela y Elisa, una historia de amor y rebeldía
V Televisión, 2011-12-03

http://www.vtelevision.es/informativos/2011/12/03/0031_26_112176.htm
Exposición Marcela y Elisa - NORMAL UDC - Festival Coruña Visible 2011
María Nieto | YouTube, 2011-11-25

https://www.youtube.com/watch?v=GgEV5Uh-hmo
>
WIKIPEDIA | Precedentes del matrimonio homosexual en España

http://es.wikipedia.org/wiki/Precedentes_del_matrimonio_homosexual_en_Espa%C3%B1a