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martes, 31 de octubre de 2023

#hemeroteca #homofobia | Conmoción en Senegal por el desentierro y quema del cuerpo de un supuesto homosexual

Manifestación contra la homosexualidad en Senegal en mayo de 2021 //

Conmoción en Senegal por el desentierro y quema del cuerpo de un supuesto homosexual

En Senegal, donde la homosexualidad se considera «contra natura» y está penada con cárcel, han exhumado, para posteriormente quemar, el cuerpo de un homosexual. Ha ocurrido en Kaolack y muchos lo han considerado un atentado contra el respeto a los fallecidos.
Naiz, 2023-10-31
https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20231031/conmocion-en-senegal-por-el-desentierro-y-quema-del-cuerpo-de-un-supuesto-homosexual 

Una agitada multitud arremolinada alrededor de lo que se presenta como el cadáver de un homosexual exhumado para ser quemado. Incluso en un país donde la homosexualidad no está bien vista como Senegal, las imágenes han causado conmoción.

En este país muy religioso y con más del 90% de población musulmana, la homosexualidad se considera a menudo una «desviación». La ley castiga con entre uno y cinco años de cárcel los actos llamados «contra natura con un individuo del mismo sexo».

Los actos vandálicos, que se habrían cometido durante el fin de semana en Kaolack, han sido vistos por muchos como un atentado contra el respeto a los muertos.

Cuatro personas sospechosas de «ser los autores intelectuales» fueron detenidas el lunes de Kaolack, ha indicado a AFP un responsable local de la Policía bajo anonimato.

La justicia anunció el domingo la apertura de una investigación para identificar y castigar a los responsables de esta «barbarie».

Según la Fiscalía, los autores se presentaron el sábado por la noche en el cementerio de Léona Niassène, un barrio de Kaolack, en busca de una tumba de un hombre enterrado en la víspera. Exhumaron el cuerpo, lo trajeron y lo quemaron, ha asegurado el Ministerio público.

Los medios han informado al unísono de que la acción estuvo motivada por la homosexualidad del difunto, un aspecto que la Fiscalía no evoca y que la agencia AFP no ha podido corroborar.

Vídeos ampliamente difundidos en prensa y redes sociales muestran a decenas de personas alrededor de un enorme fuego, algunas de ellas grabando la escena con sus teléfonos.

Aunque es un suceso no habitual, no es la primera vez que se exhuma el cadáver de una persona presentada como homosexual en Senegal. En 2008 y 2009 se documentaron dos casos en el centro y el oeste del país.

El novelista senegalés Mohamed Mbougar Sarr, ganador del premio francés Goncourt en 2021, relata una escena similar en su obra ‘De purs hommes’ (Hombres puros).

AFP no ha encontrado rastros de precedentes recientes de incineraciones públicas.

Justicia popular
La radio RFM, muy escuchada por la población senegalesa, habló el lunes de una «conmoción» en el país.

La sección local de Amnistía Internacional, la oenegé Reencuentro Africano para la defensa de Derechos Humanos y la Liga Senegalesa de Derechos Humanos «condenaron firmemente este acto que atenta contra la dignidad del difunto y su familia».

Amnistía y otras organizaciones critican la situación de los homosexuales en Senegal, forzados a esconderse o exiliarse. Además, denuncian un deterioro en su situación en los últimos años.

La homosexualidad está poco aceptada en el país, con manifestaciones frecuentes para pedir una ley más dura, y se considera que va en contra de la cultura nacional. Algunos la ven como un instrumento de Occidente para imponer sus valores.

Según varios medios, después de la muerte la semana pasada del hombre cuyo cadáver ha sido ahora exhumado, los familiares intentaron enterrarlo en la ciudad santa de Touba, a unos dos kilómetros por carretera. Pero la información de su presunta homosexualidad había llegado hasta allí y las autoridades rechazaron el permiso para inhumarlo.

La familia intentó entonces que descansara cerca de su casa, pero el vecindario se opuso y finalmente le dieron sepultura en Léona Niassène, donde ocurrieron los hechos, que varios líderes religiosos han denunciado.

Serigne Cheick Tidiane Khalifa Niasse, el mayor responsable de una rama local de la influyente hermandad religiosa de los Tidianes, ha expresado su «profunda indignación y (su) condena categórica del acto reprensible que fue cometido contra un individuo de quien no tenemos ninguna responsabilidad sobre su vida privada». «Este acto no puede en ningún caso justificarse o tolerarse», ha dicho en un comunicado.

Un responsable del colectivo ‘And Samm Jikko Yi’ (Juntos por la salvaguardia de valores), que lucha por criminalizar la homosexualidad y endurecer las penas, también ha juzgado «lamentablemente esta justicia popular», aunque ha culpabilizado al Estado, que daría a los senegaleses la «sensación» de sobreproteger a los homosexuales.

El colectivo presentó en diciembre de 2021 una propuesta de ley que castigaría la homosexualidad con entre cinco y diez años de cárcel.

El texto fue rechazado por la oficina de la Asamblea Nacional, que estimó que la legislación existente ya es bastante severa.

domingo, 10 de julio de 2022

#hemeroteca #trans #transfobia | Muerta estoy en vida

El Salto / La transfobia mata //
Muerta estoy en vida.

Mi vida está en peligro, grito de dolor porque en verdad, ya no puedo más, me siento atrapada en un infierno donde la gente es mi demonio. En Guinea Ecuatorial quieren que yo sea hombre.
Juanita Obono Abecara Eyang · Activista por los derechos LGTBIQ+ | El Salto, 2022-07-10
https://www.elsaltodiario.com/mapas/muerta-estoy-en-vida 

Mi nombre es Olivier y soy una mujer transgénero, muchos dirán que soy un demonio, que estoy poseída por un espíritu maligno, por una sirena que me hace comportarme de la siguiente manera o simplemente dirán que soy una vergüenza para este país. Nací hombre, pero no soy hombre, soy una mujer y me gusta ser mujer, ¿por qué decirme hombre por el simple hecho de que tenga un pene? ¿cómo saben que soy hombre por tener un pene? pues no, no soy un hombre y me amo tal como soy. No fue fácil pero le cogí valor y decidí luchar por mí, decidí amarme y la verdad es que, me siento bien conmigo misma.

No sé qué es tener familia, la mía me dio la espalda cuando se enteraron de mi orientación sexual, no les iba a servir. No iba a casarme con una mujer, tampoco iba a tener hijos, porque para ellxs, no podría tenerlos sin una mujer. Así que, me echaron después de todos los intentos de curación para que dejara de ser homosexual.

Ya me cansé de llorar en silencio, ser el centro de atención, ser ese maricón sin futuro que a Guinea trajo sida, tuberculosis y coronavirus, si, así como lo oyen, yo por ser homosexual traje esas enfermedades. Me pregunto: Cuando no existíamos, ¿por qué se moría gente? ¿por qué la gente se mata entre ella? ¿es culpa mía que haya accidentes de vehículos todo el rato en la ciudad porque las carreteras son pequeñas? ¿es culpa mía que exista tanta maldad en este país? ¿Es culpa mía que se avecine la hambruna después de tantas promesas del horizonte 2020? ¿Agua para todos, luz para todos, viviendas para todos, cuando hasta el momento muchxs no ven teniendo ojos y siendo engañados por los kilos de chicharo?

El único pecado que he cometido ha sido amar con locura a un hombre que me hace sentirme viva. Me duele el alma con solo saber que como yo hay muchxs y que son más los que nacen cada día, ¿que será de ellos en este país machista y patriarcal? ¿En este país corrupto?

Soy una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre jejeje, eso dicen ellos. No sé si saben lo que significa ser mujer y tener que orinar de pie y sujetar con la mano un pene que aborreces, luego se te escapa una lagrimilla en silencio, solo tú sabes lo que sientes y sabes lo que quieres. Me canse de luchar, luchar con el mundo, luchar con mi familia. Creo que me moriré antes del tiempo por esta sociedad que me mata en silencio.

Cómo podría ser feliz en esta sociedad donde no me dejan vivir, es mi vida, mi destino, mi decisión, no necesito que nadie me quiera, lo único que quiero es que me acepten, solo pido una cosa, que me dejen vivir, que me respeten. ¿Qué les cuesta entender, que a mí me gustan los hombres, soy una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre? En las calles de mi ciudad no puedo circular libremente, lo único que me queda por esperar es la muerte.

Me hago la fuerte cuando en verdad me estoy muriendo en silencio, llevo la mirada hacia atrás y pienso en ellas, las que están naciendo y me pregunto, ¿que será de ellas en este mundo cruel y duro? en este mundo donde tienes que aprender a sobrevivir sola, donde tienes que ser adulta antes del tiempo, donde tienes que abandonar tus estudios porque la escuela te echa indirectamente, con el bulin, las peleas, las humillaciones? Mi alma llora en silencio y no puedo contenerme, creo que es lo único que ahora sé hacer, llorar y llorar, no por mí, sino por ellxs.

Intento creer que no pasa nada, pero, he de reconocer que todas esas palabras en el fondo de mi alma son dañinas, es mucho dolor saber que no tienes a nadie, yo no tengo a nadie solo les tengo a ellxs, al colectivo LGTBIQ, ahora son mi familia porque también son un grupo de personas olvidadas, abandonadas, abusadas, maltratadas, sí, somos nuestra propia familia.

Os cuento un poco de historia. En Guinea Ecuatorial hay instituciones en las que han prohibido la entrada de las personas homosexuales, sobre todo las transexuales, constantemente dicen que no existimos, que estamos enfermxs y merecemos ser expulsadoxs, pero, ¿a dónde vamos a ir? Cuando salgo a la calle me dicen de todo. Me han regalado apodos, nombres de burla y no me queda otra opción que enfrentarlo, aunque no me guste, porque en Guinea no se vive, se sobrevive si eres una persona homosexual. Si amanecemos con vida se lo agradecemos a Dios porque en Guinea no nos quieren.

Hay muchísima discriminación por parte del gobierno, la sociedad, la familia. Lo más lamentable es que las personas adultas inducen en menores de edad ideas homofóbicas. Muchxs niñxs ahora están creciendo con ese pensamiento patriarcal mirándonos por encima del hombro y asqueados pero eso ya no me importa porque estoy cansada de esconderme en mi propio mundo y escaparme de mi gente, caminar por la calle con miedo y con la cara mirando al suelo.

Me da miedo irme al hospital por las miradas homofóbicas, la gente no termina de entender que un hombre puede ser mujer y una mujer puede ser un hombre. A menudo me hacen la pregunta de: ¿Qué eres, un hombre o una mujer?, otras veces simplemente me dicen maricón. Mi vida está en peligro, grito de mucho dolor porque en verdad, ya no puedo más, me siento atrapada en un infierno donde la gente es mi demonio. En Guinea Ecuatorial quieren que yo sea hombre, ¿por qué tengo que ser hombre si no me gusta? Nadie sabe lo que siento ni lo que quiero.

Las personas homosexuales en Guinea no llegamos a 50 años, y si los alcanzamos tenemos una vida miserable, solos, desgraciadxs. Muchxs de los que han perdido la vida han sido asesinadxas, por la soledad, por la sociedad, por las fueras armadas, si, ellos, ellos. En Guinea Ecuatorial no hay policías sino estafadores. Jamás cumplen con su tarea. Son tan homófobos como gran parte de la población guineana. Poli en Guinea significa llantos, en lugar de un alivio. Se les ocurre decir que si Guinea no avanza es gracias a los homosexuales. Abusan de las mujeres en las noches y nadie lo aborda, están terminando con la población guineana y nadie lo aborda. Aquí en Guinea encontrarte con un policía, un militar, asusta. La gente sale corriendo, huye.

En Guinea Ecuatorial ser homosexual significa fracaso. Todo el mundo tiene derecho a una sexualidad plena y satisfactoria, nacemos libres, iguales con dignidad y derechos. Las trans, sin embargo, no vivimos por mucho tiempo porque hasta la vida se encargan de quitarnos. Nos violan y lo niegan, las familias nos abandonan, se hace muy difícil acceder a un empleo, pero es que incluso ir a lugares públicos, ir al hospital, se nos hace imposible, llegando a perder la vida.

No he cometido ningún delito, no me disculparé por ser homosexual simplemente. Quiero vivir.

viernes, 25 de marzo de 2022

#hemeroteca #homofobia #sexilio | ‘Vacunas’, homofobia y tiros

Última Hora / Fredy Antonio Fernández //
‘Vacunas’, homofobia y tiros.

A través de Cruz Roja ha iniciado los trámites para pedir asilo, justificado en amenazas homofóbicas.
Última Hora, 2022-03-25
https://www.ultimahora.es/noticias/sociedad/2022/03/25/1714391/vacunas-homofobia-tiros-enredadera-virgen-pared.html 

Acaba de llegar a Palma Fredy Antonio Fernández, ciudadano de Colombia, de Cali más concretamente. El motivo del viaje es huir de la tierra que lo vio nacer y lo hace por dos motivos: porque al ser empresario se ve atosigado por las bandas que pretenden cobrar la denominada 'vacuna', o impuesto revolucionario que imponen aquellas a su libre albedrío, y por ser homosexual, perseguido también en aquel país. «No es que no haya libertad sexual, pues en las ciudades grandes se celebra el Día del Orgullo Gay, pero hay bandas de delincuentes que nos persiguen. Por eso tuve que marcharme y al llegar a Mallorca, a través de Cruz Roja, pedir el certificado de exiliado por cuestiones homofóbicas, que me están tramitando».

En su ciudad, Fredy Antonio tenía dos restaurantes que funcionaban muy bien. «Por eso, seguramente, un día me visitaron los miembros de una de esas bandas y me pidieron dinero a cambio de seguridad. La suya. Es decir, si pagaba lo que me pedían, no tendría problemas. De lo contrario, los tendría. Y me pedían, en euros, unos 250 al mes. Mucho dinero en Colombia. Y yo me negué, lo cual no solo los enfureció más, sino que pasaron a la acción. Un día, estando fuera del restaurante, entraron en él y lo destrozaron por completo. Días después me visitaron de nuevo, y tuve que claudicar pagando lo que me pedían, de lo contrario hubieran ido a por un familiar mío, o a por mí directamente. Pero la cosa no terminó ahí, ya que poco después me amenazaron por ser homosexual. Me mandaron una carta diciéndome que me fuera, lo que hizo que mi relación con mi pareja terminara, pues él, más débil que yo, se asustó mucho, lo que hizo que sus padres se lo llevaran a vivir a Estados Unidos, quedándome solo... Mientras pude, aguanté, hasta que un buen día me visitaron a casa. Iban armados, uno de ellos llevaba un rifle que utilizan los policías y el Ejército... Entonces sí que me asusté porque vi que iban en serio... Así que decidí malvender todo lo que tenía, coger ropa y algo personal, meterlo en una bolsa, sacar un billete de avión y venirme a Mallorca... ¿Que por qué Mallorca...? Me vine aquí, no porque viviera algún familiar, o algún conocido, sino porque es una isla, y porque vi que había buena temperatura...».

Haciendo trámites
A poco de llegar, comenzó su vía crucis particular. Visitó Cruz Roja, donde inició los trámites para el asilo por amenazas homofóbicas. En Cáritas miraron de encontrar un lugar donde vivir sin que le supusiera ningún desembolso –con el dinero que le sobró del billete, alquiló por unos días una estancia en un hostal–, pero todos los albergues estaban ocupados, no había plaza en ellos... «Así que aguanté en el hostal, pero el alquiler se terminó el domingo, por lo que desde el lunes vivo en la calle, algo que nunca pensé que podría sucederme. Y más en invierno, donde se aguanta más el hambre que el frío. Y ahora, y más para una persona que viene de una país cálido, como es Colombia, el frío se nota mucho. ¡Y menos mal que a diario me dan de comer en Tardor, que si no...! Porque apenas me quedan unos euros... Por otra parte, también intento encontrar un trabajo, en lo que sea, pero al no tener papeles, nadie me lo da». Nos cuenta que a través de Tardor, se ha puesto en contacto con Ben Amics, donde le han citado para esta semana a fin de buscar una solución a su problema. «Porque lo que es lo demás, intentándote ayudar, te mandan de un sitio a otro, o te citan para otro día. Mientras tanto, has de aguantar, esperar...».

Tiroteos entre ellos
Al preguntarle si algún día piensa regresar a Colombia, contesta, con rotundidad, que no. «Allí no van a cambiar las cosas, tanto por lo de la 'vacuna' como por lo de la homofobia. Porque, como digo, pese a que haya libertad sexual, y por ello bares y discotecas de ambiente, los gais no estamos bien vistos. Y no solo por las bandas, sino en muchos casos por la misma familia. Lo digo porque un amigo mío, que le confesó a su madre que era gay y que quería ser travesti, esta le echó de casa, por lo que está viviendo en la calle, como yo. Por eso, allí, habiendo muerto mis padres, y tal y como están las cosas, no tengo nada que hacer. Y si vuelvo, encima será peor». ¿Y qué hace la policía cuando un ciudadano denuncia ser extorsionado por una banda, o perseguido por ser homosexual? «Pues si se lo cuentas a la policía, o al Ejército, ellos toman nota y te dicen que lo ponen en proceso... Y si pasan semanas, y vuelves a denunciar porque no paran de extorsionarte, te dicen que está en proceso, que te avisarán cuando resuelvan. Pero lo cierto es que nunca se resuelve, siempre la denuncia está en proceso...».

Hay, además, otra cuestión: la inseguridad. Andas por la calle tan tranquilo, y cuando menos te lo esperas te puedes ver metido en una ‘balasera’, o tiroteo entre bandas... Porque entre ellos, a nada que unos no respeten las fronteras trazadas entre todos, se disparan a matar, lo cual significa que tienes dos problemas: pagar para que no te destruyan el negocio, y la guerra entre ellos. Y yo, además, otro por ser homosexual. Por eso lo he dejado todo y me he venido a Mallorca. A iniciar una nueva vida. Confío mucho en tener pronto mi certificado de exiliado por amenazas de homofobia, lo cual me facilitará tener papeles en regla, y una vez con ellos poder trabajar y residir sin problemas. Mientras tanto, seguiré comiendo en Tardor y buscando un trabajo con que pagarme una habitación».

domingo, 18 de julio de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia | Ser gay en Polonia: olvídese del arcoíris, aquí todo es blanco y negro

Imagen: El Confidencial / Orgullo LGTBI en Polonia //

Ser gay en Polonia: olvídese del arcoíris, aquí todo es blanco y negro.

Los jóvenes polacos tratan de vivir ajenos al discurso anti-LGTB de sus gobernantes y a las dificultades para abrirse con su familia y amigos en un país muy conservador.
Miguel Á. Gayo Macías | El Confidencial, 2021-07-18
https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2021-07-18/lgtbi-polonia-union-europea-pis_3184835/

Cualquier noche de fin de semana, el bar Lindo es una fiesta. Aunque este bar en el centro de Cracovia es considerado uno de los locales de ambiente LGBT más populares de la ciudad, en su barra color arcoíris coincide todo tipo de clientela. La música y las luces inundan el aire de alegría, los problemas parecen haberse quedado en la puerta y la imagen podría servir para ilustrar el famoso dicho de "haz el amor y no la guerra". Sin embargo, para muchas de las personas que hay aquí, este colorido establecimiento es el campo de batalla clave en la guerra cultural que azota Europa.

Eso es lo que dice Maciej, un joven polaco que viene a este bar todos los fines de semana que puede, "escapando" de su pueblo, a unos 25 kilómetros de Cracovia. Maciej trabaja durante toda la semana en la granja de sus padres y trata de que su homosexualidad pase desapercibida para su familia y vecinos —"durante años ni siquiera existía para mí mismo, porque estuve hecho un lío y dudaba de mis sentimientos"—. Pero, al llegar el viernes por la noche, cuando su familia está viendo el informativo de las 9:30 "como zombis", él se va a la ciudad para encontrarse con sus amigos y consigo mismo.

"Si miras a tu alrededor", asegura, señalando con un ademán, "aquí hay mucha gente con una vida parecida a la mía". Se refiere a personas gais que, como él, llevan una doble vida y ocultan, por miedo o por vergüenza, su verdadera identidad.

"En mi caso, el problema es mi familia. Durante algún tiempo, venía a Cracovia a intentar conocer turistas extranjeros. A veces la curiosidad era mutua y teníamos algo, pero eran relaciones sin futuro y al final me sentía como si viviese en un mundo clandestino, sucio, en peligro". Ahora, Maciej ha encontrado la estabilidad con un chico —cuyo nombre no revelará— que, asegura, le ha abierto los ojos. "Tiene un gran empleo, trabaja en una empresa de búsquedas por internet. Pero fui yo quien lo encontró a él", bromea. "Él no se siente incómodo en su trabajo, dice que sus compañeros lo aprecian como persona y no se meten en su vida privada. Me da envidia. Está intentando convencerme de que salga del armario, pero no sé, creo que si lo hiciera rompería con mi familia para siempre. No estoy preparado".

Mientras la comunidad LGTB vive marginada en su propio país, Polonia se ha convertido en un paria internacional por sus políticas homófobas. La Comisión Europea ya ha emprendido acciones legales contra Varsovia por no actuar contra las llamadas "zonas libres de LGTB". Ciudades como Krasnik, que adoptaron resoluciones contra la "ideología homosexual" e incluso colocaron carteles en los límites del municipio exhibiendo esa frase.

Palabras con consecuencias
El escándalo que se desató tuvo consecuencias insospechadas. El año pasado, la ministra noruega de Asuntos Exteriores, Ine Eriksen, anunció que su gobierno dejaría de mandar ayudas económicas a los ayuntamientos polacos defensores de las zonas "libres de LGTB". Para Krasnik, una ciudad de 35.000 habitantes, eso significaba quedarse sin los casi ocho millones de euros que recibe cada año de Oslo. En total, el Estado noruego concede más de 400 millones de euros cada año a poblaciones polacas y adjudica otros tantos a través de las ayudas EEA. Empresas noruegas, como Making Waves, tienen oficinas en Polonia que promueven los valores europeos, la tolerancia e impulsan el intercambio cultural con un país que, desde hace tiempo, se aleja cada vez más de esas ideas.

Al igual que Krasnik, casi un centenar de pueblos y ciudades polacas hicieron declaraciones similares, con un valor más simbólico que otra cosa. Pero ahora, muchos de ellos se están echando atrás por miedo a perder subvenciones y convertirse "en el hazmerreír de Europa", como dijo hace poco el alcalde de la propia Krasnik. En cambio, hace tres meses, Wilamowice, un pueblo de unos 3.000 habitantes, votó a favor de mantener la controvertida etiqueta. El regidor, al saber que las arcas municipales perderán unos siete millones de euros por ello, dijo estar "hecho polvo".

Daniel, que no quiere dar su verdadero nombre, es otro parroquiano fijo del Lindo. Su "camino hacia el arcoíris", como le gusta llamar a su periplo personal de aceptación, también incluyó episodios sórdidos, como encuentros ocasionales con albañiles ucranianos con los que apenas llegó a cruzar una palabra. Después de recibir dos veces una paliza para quitarle el dinero, Daniel decidió apuntarse a un gimnasio y aprender a pelear. Sus planes de emigrar a Londres quedaron frustrados por el Brexit y dice que no puede evitar mirar con desconfianza a todo el que se acerque a él diciendo ser gay y pretendiendo que ello sea suficiente para ser amigos. Tiene siempre a mano el móvil con el número de su hermano, que es abogado, en marcado rápido. Es, con diferencia, la cara menos sonriente de la noche en el bar y antes de continuar bebiendo sentencia con amargura: "Polonia es una taza de váter que, por mucho que tires de la cadena, siempre estará llena de mierda".

Prácticamente, la totalidad del Gobierno polaco ha insultado al colectivo LGBT, despreciado o aplaudido actitudes homófobas invocando al pueblo, la Iglesia católica y la 'civilización europea' como justificación de su odio. "Los LGBT no son personas, son ideología", ha dicho el presidente del país. "Los gais son una amenaza para Polonia", ha declarado el jefe del partido gubernamental (PiS) —el oscuro Jaroslaw Kaczynski—. El ministro de Educación, Przemysław Czarnek, ha llegado a defender los castigos corporales y que comentó el último Desfile del Orgullo como "un circo ambulante de degenerados que no tienen los mismos derechos que las personas normales".

Los que resisten
Jakub, nuestro último testimonio de la noche en Cracovia, dice habérselas arreglado para vivir ajeno a todo eso. Alcanzó una efímera notoriedad en YouTube con sus vídeos de canciones escatológicas e ingenuas. Ahora, su trabajo como vendedor en una galería comercial —"sencillo, pero no simple"— le deja tan cansado que al final de la jornada solo piensa en hablar por teléfono con su familia y amigos, que no solo saben que es gay, sino que "eso hace que les caiga mejor". Sus pequeñas extravagancias, como disfrazarse con ropa de verano en invierno y viceversa, y su desapego por la política definen su personalidad mejor que sus compañeros de intimidad. Asegura ser apolítico y religioso. Hace tres años pagó a su madre un viaje al Vaticano del que volvió cargada de 'souvenirs' de Juan Pablo II para él.

Cuando la realidad se convierte en un lugar asfixiante, siempre queda la ficción. Con la esperanza de influir en la realidad para cambiarla, o tal vez simplemente aprovechando la polémica para obtener publicidad gratuita, algunas televisiones polacas han anunciado programas que abordan el tema LGBT. Está previsto que en unos meses comience a emitirse un 'reality show' de citas entre hombres, y estos días se rueda en Varsovia una comedia en la que un polaco de izquierdas y un ultranacionalista se enamoran.

Pero la materialización de estas políticas van más allá de colocar a Polonia como el peor país para los LGTB por segundo año consecutivo, según la ONG 'Rainbow Europe' (Arcoíris Europa), financiada por la Unión Europea. Son también una autorización explícita para la represión y las agresiones a las minorías. Poco importa que el alcalde de Varsovia se deje ver desfilando el Día del Orgullo, que haya un partido político con representación parlamentaria cuyo líder es abiertamente gay o que sea frecuente ver a gente portando una bolsa con los colores del arcoíris en cualquier ciudad polaca. Cuando las instituciones de un Estado que se asoma al autoritarismo como el polaco eligen a un enemigo, hay poco que hacer.


Y TAMBIÉN…
Los 'amigos' polacos de Vox se enfrentan a su fin tras ser declarados un "partido fascista".

El Tribunal Supremo polaco señala que los miembros de ONR se visten como las milicias nazis y fascistas y abogan por una Polonia "étnicamente homogénea". Esto podría llevar a su ilegalización.
Miguel Á. Gayo Macías | El Confidencia, 2021-03-05
https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2021-03-05/amigos-polacos-vox-declarados-partido-fascista_2974804/

miércoles, 7 de julio de 2021

#hemeroteca #lesbofobia #lgtbifobia | Una cadena rusa de alimentación se disculpa por “herir” a sus clientes con un anuncio de una pareja de lesbianas

Imagen: El País / Yuma Yuma y su familia //

Una cadena rusa de alimentación se disculpa por “herir” a sus clientes con un anuncio de una pareja de lesbianas.

Los supermercados VkusVill retiran la campaña que mostraba a una matriarca, sus dos hijas y la novia de una de ellas tras una oleada de críticas y amenazas.
María R. Sahuquillo | El País, 2021-07-07
https://elpais.com/internacional/2021-07-07/una-cadena-rusa-de-alimentacion-se-disculpa-por-herir-a-sus-clientes-con-un-anuncio-de-una-pareja-de-lesbianas.html

En el colorido anuncio, la matriarca Yuma Yuma presenta a su familia y desgrana, sonriente, sus hábitos de consumo sostenible. La psicóloga rusa, sus dos hijas y la novia de una de ellas, protagonizaban desde el pasado miércoles una vistosa campaña del célebre supermercado de productos orgánicos VkusVill, que relata las recetas favoritas de sus consumidores. Para muchos, el apartado que mostraba a la pareja de lesbianas dentro de la diversidad de las familias de Rusia fue un paso importante en un país en el que la LGTBIfobia es política de Estado. Duró poco. Tras amenazas de boicot y una oleada de odio contra la cadena y la familia de Yuma, VkusVill ha retirado el anuncio. Pero también ha dado un gigantesco paso atrás al disculparse por “herir dolorosamente los sentimientos” de sus clientes con la campaña.

Yuma, que también lleva fuera del armario años y tiene planes de casarse con su compañera de vida (que no aparecía en el anuncio) fuera de Rusia, donde no están permitidas ni reconocidas las uniones entre personas del mismo sexo, cuenta a través de la aplicación Telegram que tras décadas de activismo ya esperaban comentarios furibundos, sobre todo por parte de los ruidosos y poderosos grupos ultraconservadores rusos. “Pero subestimé la magnitud de lo que ocurriría”, incide.

Las mujeres han tenido que cerrar casi todas sus redes sociales, bloquear sus números de teléfono y tomar otras “medidas de seguridad” para protegerse de las amenazas que no cesan. “Creo que el hecho de que se presentara a nuestra familia igual que las otras del anuncio y que habláramos de que puede haber familias felices de distinto tipo desencadenó esto”, se lamenta la matriarca, de 49 años.

La familia de Yuma sopesó a fondo participar en la campaña, una de las primeras de una marca grande que incluye a personas LGTBI en Rusia, donde la legislación no solo establece que estas relaciones son “inferiores” a las heterosexuales, sino que desde 2013, con la conocida como “ley contra la propaganda homosexual”, prohíbe la difusión a menores de materiales que muestren “relaciones no tradicionales”. Una norma que ha erradicado de las estanterías y de las salas de cine para el gran público los personajes LGTBI y que el Kremlin, que se ha erigido como firme defensor de la considerada como familia tradicional, también emplea para reprimir a las asociaciones de derechos civiles.

“Para mayores de 18 años”
Para ceñirse a la normativa, VkusVill había marcado con una etiqueta roja con el símbolo de “para mayores de 18 años” la publicidad en la que Yuma, Mila y la pareja formada por Alina y Ksenia, que aparecen abrazadas, hablaban de su veganismo, de reciclaje o de su gusto por el hummus de la cadena y por los onigiri rellenos de champiñones. “Creemos que no presentar a las familias de nuestros clientes reales sería hipócrita”, decía la campaña. “La familia son lazos de sangre o un sello en el pasaporte. Reconsideremos esto. En el siglo XXI, son principalmente las personas que nos quieren, las que siempre nos protegerán, las personas con las que vivimos juntos la vida”, añadía la promoción.

La idea de VkusVill, comenta Mila Yuma, de 22 años, les inspiró esperanza. Y al principio recibió buenos comentarios. Pero pronto quedaron ahogados en una inmensa marea de insultos, amenazas y descalificaciones —muchos probablemente organizados—, encabezada por figuras conocidas, como el diputado ultraconservador Vitali Milonov, y que llegaron a exigir incluso una investigación penal. Muchos llamaban a dejar de comprar en el minorista, que con más de 1.250 tiendas en 46 ciudades obtuvo ingresos de unos 1.600 millones de dólares (1.353 millones de euros) el año pasado y se está planteando ahora cotizar en el mercado de Nueva York.

Ahora, el apartado de la campaña donde antes se mostraba a la pareja formada por Ksenia y Alina, su hermana y su madre, la cadena ha colgado un comunicado en el que pide perdón y se distancia de lo que considera “puntos de vista sociales o políticos”. “Aquí había un artículo que hirió los sentimientos de una gran cantidad de clientes, empleados, socios y proveedores. Lamentamos que haya sucedido y consideramos que esta publicación fue un error nuestro, que se convirtió en una manifestación de la falta de profesionalidad de empleados individuales”, culpan los responsables de la cadena, que han zanjado así el asunto y rechazan hacer más declaraciones.

Alina, de 29 años, la hija mayor de Yuma, está enfadada y herida por la “disculpa” de la empresa minorista. “Tuvieron muchas presiones desde arriba, pero me enoja profundamente que tildaran el anuncio como un error”, critica. No hace mucho se comprometió con su pareja, Ksenia Tarasova, cuenta. Y, como su madre, las dos mujeres planean casarse fuera del país euroasiático, que el año pasado consagró en la Constitución que el matrimonio solo puede darse entre hombre y mujer. “VkusVill se disculpó con las personas que nos insultaron, amenazaron, y nos humillaron a mí y a mi familia, pero no con nosotras”, se lamenta Tarasova, de 30 años.

En Rusia, un país de 144,5 millones de habitantes, hay regiones donde la LGTBIfobia es devastadora. Como Chechenia, donde las organizaciones de derechos humanos han documentado casos de torturas, detenciones ilegales y asesinatos extrajudiciales por parte de las autoridades. Rusia despenalizó la homosexualidad en 1993, poco después de la caída de la Unión Soviética. Sin embargo, los ataques contra personas gais, lesbianas, bisexuales o trans son moneda corriente en el país euroasiático, advierte el abogado Artem Lapov, que colabora con organizaciones especializadas como Stimul y Rossijskaya LGBT-set.

Y el Kremlin ampara con sus mecanismos legales esos ataques. Como en el caso reciente de una pareja gay denunciada por los médicos del hospital que trató a uno de sus dos hijos adoptados, que contaron que sus padres estaban casados. La familia, acusada a través de la ley contra la propaganda homosexual, tuvo que huir de Rusia ante el temor a perder la custodia de los dos menores. “El autocontrol ante las represalias ha aumentado. Además, ahora las autoridades están tratando de interpretar la ley sobre propaganda de manera más amplia dando por hecho que los menores pueden estar en cualquier parte”, dice Lapov.

La infame ley, el avance de los grupos ultraconservadores y los cada vez más estrechos vínculos del Kremlin con la Iglesia ortodoxa son parte de una realidad en Rusia. La otra es que los más jóvenes cada vez están más abiertos a relaciones no heteronormativas y encuentran su forma de expresión y defensa en redes sociales como TikTok o Instagram.

VkusVill parece haber calculado mal su reacción. Tras la retirada del anuncio no ha evitado que sigan las críticas de los grupos antiderechos y ahora ha sumado la oleada de críticas de personas decepcionadas y enfadadas con la marca por el paso atrás. “Las ideas homófobas se imponen desde todas partes, y por eso la gente empieza a comportarse agresivamente, insultarnos y amenazar cuando nos hacemos visibles”, remarca Mila Yuma. “Por eso muchos se ven obligados a ocultar su orientación. Se necesita mucho coraje y apoyo para hablar, y por eso quienes lo hacen se merecen mi respeto y gratitud”.

Ataques contra la marcha del orgullo en Georgia
Grupos de ultraconservadores impidieron el lunes la celebración de la marcha por el Orgullo LGTBI en Tbilisi, la capital de Georgia. Las organizaciones convocantes decidieron suspender la que iba a ser la primera marcha del país del Cáucaso Sur y cinco días de actividades y conmemoraciones, ante los agresivos ataques de una turba de violentos que saquearon sus oficinas y agredieron a activistas y a varios periodistas que iban a cubrir la marcha.

Hubo al menos 55 heridos, según el Ministerio del Interior, entre ellos, un joven turista polaco apuñalado, aseguraron los medios locales, atacado por la marea humana supuestamente por lucir un pendiente. Las agresiones en Georgia, una antigua república soviética que tanto la UE como la OTAN consideran socio estratégico, constituyen otro capítulo en la corriente ultraconservadora y autoritaria que reacciona con violencia en todo el continente ante el avance social y de derechos de las personas LGTBI.

Activistas por los derechos de gais, lesbianas, trans y bisexuales han acusado al Gobierno de amparar los ataques —que han tenido también el respaldo de importantes figuras de la poderosa Iglesia ortodoxa— e incluso de animarlos. Hace unos días, el primer ministro, Irakli Garibashvili, afirmó que celebrar la marcha no era “razonable” y que las conmemoraciones aumentaban el riesgo de una “confrontación pública”.

Este martes, las protestas contra la marcha y contra los derechos LGTBI continuaron en Tbilisi, donde la policía desplegó antidisturbios. La situación es “lamentable”, definía Giorgi Tabagari, uno de los activistas que organizaba el Orgullo. Tabagari acusó a los servicios de seguridad de ayudar a los manifestantes, muchos de ellos miembros de grupos de extrema derecha, aseguró. “La enorme ola de odio que estamos viendo está inspirada y apoyada por el Gobierno y la policía”, afirmó un comunicado de la organización de la marcha.

miércoles, 21 de abril de 2021

#hemeroteca #transgenero | El lugar del mundo donde la gente reconoce 5 géneros

Imagen: BBC / Bissu

El lugar del mundo donde la gente reconoce 5 géneros.

Daniel Stables | BBC Travel, 2021-04-21

https://www.bbc.com/mundo/vert-tra-56761988 

La isla indonesia de Célebes se extiende como una estrella de mar borracha en el océano Pacífico occidental, sus cuatro patas esmeralda tocan los mares de Celebes, Molucca y Flores. En su extremo suroeste se encuentra la ciudad portuaria de Macasar, una población ahogada por una niebla tóxica que durante mucho tiempo fue un importante punto comercial y la puerta oriental de Indonesia al mundo. En un amanecer gris, me puse de pie en el paseo marítimo mientras veía las proas curvas de los tradicionales veleros prahu avanzar elegantemente hacia el caos del puerto de Paotere. Llegaban allí para descargar pepinos de mar, sepias y otras extrañas criaturas de las profundidades marinas.

Estas embarcaciones pertenecen al pueblo bugis, una sociedad de marineros notable por reconocer cinco géneros. "Los bugis tienen palabras para cinco géneros que representan cinco formas de estar en el mundo", explica Sharyn Graham Davies, antropóloga de la Universidad Monash en Melbourne, Australia. Los bugis son el grupo étnico más grande de la isla de Célebes. Se concentran en Makassar y el campo de cultivo de arroz al norte de la ciudad, pero su destreza como marineros y comerciantes consolidó la influencia de los bugis en Indonesia y el archipiélago malayo. También sembró miedo en los corazones de los colonizadores europeos, quienes los veían como piratas despiadados.

Un pueblo influyente
A pesar de que representan solo seis de los 270 millones de habitantes que tiene Indonesia, los bugis son extremadamente influyentes. Algunos ejemplos destacados incluyen a Jusuf Kalla, quien fue dos veces vicepresidente de Indonesia; y a Najib Razak, ex primer ministro de Malasia. "Los bugis se encuentran entre los grupos étnicos con más fuerza del archipiélago, política, económica y culturalmente", señala Sudirman Nasir, un bugis que trabaja en salud pública en el sur de la isla.

La antropóloga Sharyn Graham Davies explica que en la sociedad bugis, los géneros makkunrai y oroani corresponden a los conceptos de mujer cis y hombre cis en Occidente. Los calalai nacen con cuerpos femeninos pero asumen roles de género tradicionalmente masculinos; pueden llevar camisa y pantalones, fumar cigarrillos, llevar el pelo corto y realizar trabajos manuales. Por otro lado, los calabai nacen con cuerpos masculinos pero asumen roles de género femeninos, usan vestidos y maquillaje y se dejan crecer el cabello. "Muchos calabai trabajan en salones de belleza", asegura Neni, una calabai del pueblo de Segiri, al norte de Makassar. "También ayudamos a planificar bodas y actuamos en ceremonias".

El quinto género
Los calabai no se hacen pasar por mujeres, detalla Davies, sino que exhiben su propio conjunto de comportamientos femeninos que serían mal vistos en las mujeres makkunrai, como usar minifaldas, fumar y actuar de una manera más sexualizada exteriormente. Dentro de la sociedad bugis, las personas calabai y calalai pueden ser mal vistas en algunos sectores, pero son ampliamente toleradas, incluso se considera que juegan un papel importante en la sociedad. De manera general no son atacadas ni perseguidas por miembros de su propia comunidad.

El quinto género bugis es el bissu, que no se considera ni masculino ni femenino, sino que representa la totalidad del espectro del género. Los bissu, como los calabai y calalai, muestran su identidad a través de la vestimenta: a menudo usan flores, un símbolo tradicionalmente femenino, pero llevan la daga keris asociada con los hombres. Muchos bissu nacen intersexuales, pero el término tiene implicaciones más allá de la biología.

Si bien el género en los bugis a menudo se describe como un espectro, se considera que los bissu están por encima de esta clasificación: son seres espirituales que no están a medio camino entre el hombre y la mujer, sino que encarnan el poder de ambos a la vez. "Se dice que, en su descenso del cielo, los bissu no se separaron convirtiéndose en hombre o mujer, como la mayoría de la gente, sino que siguieron siendo una unidad sagrada de ambos", explica Davies. Como tales, son percibidos como intermediarios entre mundos y ocupan un papel similar al de los chamanes en la religión bugis.

Poseídos por los dioses
Una anciana serena y un pollo que cacareaba fueron mis compañeros de viaje cuando me fui de Makassar en un maltrecho bemo (minibús público) de color azul celeste. Mientras avanzábamos hacia el norte, fragmentos de piedra caliza kárstica, cubiertos de jungla, se elevaban hacia el cielo desde los arrozales circundantes. Era época de siembra y pasamos por un campo donde se empujaba un arado mecánico, precedido por un desfile ritual de bissu, reconocibles por sus túnicas rojas, doradas y verdes y sus tocados adornados con flores de colores.

Seguimos conduciendo. El sol de la tarde comenzó a brillar como carbón y los agricultores bugis proyectaban sombras encorvadas y alargadas, mientras se inclinaban para ocuparse de los campos de arroz. Cuando cayó la noche, llegamos a la ciudad de Segiri, donde seguí a una multitud de lugareños hasta una gran casa de madera.

Cinco bissu estaban reunidos en el centro de la habitación alrededor de una pila de arroz. El humo del incienso fragante se arremolinaba en la casi oscuridad, y el sonido de los tambores y los cánticos se aceleró a un punto febril mientras el bissu bailaba bruscamente hasta un estado de trance.

Al unísono, desenvainaron sus dagas keris y comenzaron a apuñalar las hojas onduladas en sus propias sienes, palmas, incluso en los párpados, aparentemente sin sentir ningún dolor o apenas sacando una gota de sangre. Someterse a este ritual, conocido como ma'giri', y salir ileso es considerado como una prueba de que los bissu han sido poseídos por los dioses y están listos para dar bendiciones.

El idioma de los cielos
Esta ceremonia, como el desfile en el campo de arroz, está orientada a asegurar una cosecha abundante; buena salud y embarazos exitosos son otros de los resultados que se esperan de una bendición bissu. "Convertirse en bissu es una llamada del alma", dice Eka, jefe de los bissu en Segiri. "Viajamos a una edad temprana para estudiar con un bissu mayor y aprender nuestro idioma secreto, Basa To Ri Langiq (la lengua de los cielos), que solo nosotros podemos entender".

Además de otorgar bendiciones, Eka oficia bodas. "Los bugis nos tratan muy bien", prosigue. "Tienen que hacerlo, porque supervisamos todas las costumbres de los bugis". Aunque sus rituales religiosos y su concepción del género están impregnados de ideas preislámicas, la mayoría de los bugis son musulmanes, muchos devotos. "Hubo interacciones complejas entre los valores bugis y la enseñanza islámica", explicó Nasir. "Esto llevó a formas de sincretismo islámico-bugis".

Luchan contra su propia sexualidad
Por ejemplo, como señala Davies, los bugis a menudo acuden a los bissu para bendecir un próximo peregrinaje a La Meca. Muchos calalai y calabai luchan contra su propia sexualidad y contra el sentido de sí mismos, explica la antropóloga. Creen que su estilo de vida -que puede incluir relaciones entre personas del mismo sexo- es pecaminoso según la creencia islámica, pero también que son como son porque fue prescrito por Allah.

Por la misma razón, no tienen el concepto de haber nacido en el cuerpo equivocado. Aunque algunas calabai pueden someterse a procedimientos cosméticos para lucir más femeninas, no se considerarán mujeres, como descubrió Davies en su trabajo de campo. El islam comenzó a ser predominante en Indonesia cerca del año 1400, pero durante siglos los locales reconciliaron su variada percepción del género con la nueva fe. "Los marinos europeos escribieron sobre sus reflexiones sobre la diversidad de género en el la isla de Célebes desde al menos el siglo XVI", cuenta Davies.

Igualdad social
En 1848, el colonialista británico James Brooke escribió en su diario: "La costumbre más extraña que he observado es que algunos hombres se visten como mujeres y algunas mujeres como hombres; no ocasionalmente, sino toda su vida, dedicándose a las ocupaciones y búsquedas de su sexo adoptado". Al visitar la isla de Célebes, Brooke se sorprendió aún más por la igualdad social que observó entre mujeres y hombres, un sentimiento compartido por su compañero imperialista Thomas Stanford Raffles.

Un tercer género conocido como waria (un acrónimo de wanita, que significa mujer, y pria, que significa hombre) ha sido reconocido durante mucho tiempo en las sociedades de Indonesia. Sin embargo, desde mediados del siglo XX, Indonesia en general se ha vuelto menos tolerante con las ideas no binarias de género, lo que ha provocado la persecución de los calabai y bissu en particular.

Torturados y asesinados en los 50
A partir de la década de 1950, comenzó una ola de ataques violentos contra la comunidad LGBTQ. "Cuando el movimiento de rebelión Darul Islam de Kahar Muzakkar quiso establecer un estado islámico en la década de 1950, los bissu fueron arrestados, torturados y obligados a arrepentirse", recuerda Nurhayatai Rahman Mattameng, filólogo del pueblo bugis. A algunos bissu les raparon la cabeza para avergonzarlos públicamente; algunos fueron asesinados. "Durante la era del Nuevo Orden bajo el presidente Suharto (1967-1998), hubo una iniciativa llamada Operación Arrepentimiento", añade Mattameng. "Todos los bissu se vieron obligados a renunciar al Latang, la religión ancestral de los bugis, y en su lugar eligieron una de las religiones oficialmente reconocidas en Indonesia".

En 2001, extremistas islámicos incendiaron la sede en Makassar de GAYa Celebes, una organización que aboga por los derechos de los homosexuales. En 2018, el ‘Jakarta Post’ informó que las mujeres transgénero estaban siendo detenidas y colocadas en centros de detención en la capital de Indonesia, como una medida "disuasiva" para las personas que se identificaban como waria.

"Los bissu, los calalai y los calabai están experimentando mucho estigma y discriminación, que lamentablemente está aumentando junto con la creciente asertividad del islam político", lamenta Nasir. "A nivel social, hay una fuerte tendencia hacia una mayor piedad y puritanismo, que podría compararse con la de los cristianos nacidos de nuevo en Occidente. El futuro de estas personas perseguidas no es muy prometedor".

"En peligro"
Eka está de acuerdo en que el futuro parece sombrío. "El número de profesores con conocimiento de costumbres bissu está disminuyendo. También está disminuyendo el interés de la gente en vivir como calabai", señala. "En el futuro, los bissu estarán en peligro de extinción". Sin embargo, no todo el mundo es tan pesimista sobre el futuro de esta cultura única. Hay ayuda disponible gracias a personas como Halilintar Lathief, una activista, artista y antropóloga bugis.

La organización de Lathief, Latar Nusa, lucha para revitalizar la cultura bissu y calabai preservando la literatura tradicional y empoderándolos para aprovechar los beneficios económicos de sus roles tradicionales al buscar trabajo remunerado como maquilladores de novias, planificadores de bodas y proveedores de catering y chamanes medicinales.

"Durante los primeros días, el trauma de la persecución que habían enfrentado significaba que nadie quería convertirse o pretender ser bissu", asegura Lathief. "Tenían miedo de ser arrestados o asesinados; algunos estaban avergonzados. Ahora, después de varios años, hay muchas más personas que se identifican como calabai y otras más que se enorgullecen de ser llamadas bissu".

viernes, 5 de marzo de 2021

#hemeroteca #memoria | Banksy confirma su autoría de un mural en la prisión donde estuvo encerrado Oscar Wilde

Imagen: El País / Obra de Banksy en Reading

Banksy confirma su autoría de un mural en la prisión donde estuvo encerrado Oscar Wilde.

La obra muestra un reo bajando por un muro de la cárcel de Reading hacia una máquina de escribir.
José González Vargas | El País, 2021-03-05
https://elpais.com/cultura/2021-03-05/banksy-confirma-su-autoria-de-un-mural-en-la-prision-donde-estuvo-encerrado-oscar-wilde.html 

El elusivo artista callejero Banksy ha hecho público este jueves un vídeo en el que se le ve realizando su más reciente pintada en el muro de la antigua prisión de Reading, en el sudeste de Inglaterra. La grabación se titula ‘Create Escape’ y muestra el proceso de elaboración del grafiti en mitad de la noche, mientras se intercalan fragmentos del programa estadounidense ‘El placer de pintar’, del divulgador artístico Bob Ross. En ningún momento se revela el rostro del grafitero, uno de los creadores anónimos más famosos de todos los tiempos. “La pintura, para mí, representa la libertad”, se le oye decir a Ross mientras el vídeo presenta la obra culminada.

La imagen muestra a un presidiario bajando de uno de los muros de la cárcel con la ayuda de unas sábanas atadas que acaban en una máquina de escribir. Se sospecha que el prisionero del grafiti pueda ser una alusión a Oscar Wilde, quien cumplió en Reading su condena por actos homosexuales entre 1895 y 1897. La funesta experiencia de su encarcelamiento inspiró a Wilde ‘La balada de la cárcel de Reading’, uno de sus trabajos más celebrados.

El correccional estuvo en funcionamiento de 1844 a 2014 y en la actualidad hay un debate sobre si convertir las instalaciones en un centro cultural o vender el inmueble al sector privado. Una representante del Ayuntamiento de Reading ha explicado en una llamada telefónica con El País que el edificio es propiedad del Ministerio de Justicia del Reino Unido y sobre la entidad recae la toma de decisión sobre su futuro. Una campaña para salvar el edificio ha recibido el apoyo de personalidades como los actores Kenneth Branagh, Stephen Fry y Judi Dench.

El diputado laborista Matt Rodda, representante de la circunscripción de Reading East en el Parlamento británico, ha expresado en un correo electrónico a El País su alegría de que el artista eligiera la prisión de Reading para realizar su más reciente obra. “Espero que con las acciones de Banksy se demuestre el creciente apoyo que existe para que la cárcel sea mantenida para uso comunitario con un claro enfoque en las artes”, declaró el parlamentario.

domingo, 17 de mayo de 2020

#hemeroteca #lgtbifobia | Contra la LGTBIfobia

Imagen: ctxt / Una pancarta en el Orgullo LGTBI de Madrid
Contra la LGTBIfobia.
Hoy se conmemora el Día Mundial contra la lesbofobia, la homofobia, la bifobia, la transfobia y la interfobia.
Jesús Generelo | ctxt, 2020-05-17
https://ctxt.es/es/20200501/Firmas/32263/lgtbfobia-transfobia-homofobia-agresiones-jesus-generelo-transfobia.htm

La LGTBIfobia, el odio a las personas que aman diferente, que sienten su género de manera diferente, que tienen características sexuales diferentes a las de la mayoría estadística, es una pandemia mundial. Está enraizada en todos los continentes y en la mayor parte de las culturas. A las minorías sexuales se nos acusa prácticamente de todo: causar la caída de imperios, acabar con las familias, deshonrar a los dioses, ser peligros sociales, corromper a menores... Los motivos de tanto odio, de tanta irracionalidad, son complejos. Las consecuencias, demoledoras. Veamos solo unos cuantos ejemplos.

3500 asesinatos de personas LGTBI en América Latina y Caribe solo en los últimos 5 años y más de 300 personas trans asesinadas cada año en el mundo. 3.400 en los últimos 10 años. Teniendo en cuenta que hablamos de un sector muy minoritario, se trata de cifras cercanas a un genocidio.

Más de 70 países penalizan jurídicamente las relaciones entre personas del mismo sexo. 11 les reservan la pena de muerte. La persecución social y la violencia física es común en muchos otros países que cuentan con cierta protección legal.

La situación en Europa es mejor, qué duda cabe, pero una reciente encuesta realizada por la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA), que ha preguntado a 140.000 personas LGTBI de la UE y algunos países de su entorno nos aporta también muchos datos para la reflexión:

El 42% de los europeos LGTBI se han sentido discriminados el último año. Y eso que el armario sigue siendo la estrategia básica de protección: solo uno de cada dos europeos LGTBI está fuera de él en la mayor parte de sus entornos. Sin duda esa visibilidad es la que hace que para la población trans e intersexual los datos empeoren: un 63% ha sufrido discriminación.

Otra conclusión terrorífica del informe es que “los centros educativos están todavía lejos de ser un lugar seguro para los estudiantes LGTBI”. Es decir, no tenemos ninguna garantía de que nuestros hijos, si son percibidos como diferentes en cuanto a su orientación sexual, su identidad o expresión de género o sus características sexuales, van a estar y a sentirse protegidos. Desolador.

Otro informe recién presentado, esta vez de ILGA Europa, muestra que un tercio de la población trans europea ha experimentado algún nivel de sinhogarismo. Y que la media de países de Europa solo garantiza el 38% de derechos a las personas LGTBI.

En España estamos de enhorabuena, porque llegamos al 67%. Queda un 33% por hacer. Y eso incluye que el 41% de la población LGTBI no sienta ningún tipo de acoso o discriminación cada año. Que el 8% deje de ser agredida física o sexualmente. Que ese 23% que jamás se muestra como lo que es, especialmente ante su familia, pueda hacerlo. O que el 50% evite dar la mano a su pareja en público por miedo a las consecuencias.

Es decir, la LGTBIfobia está extendida por todo el mundo, y no es exclusiva o está más encarnizada en lugares remotos. En la propia Europa, en Rusia y algunos países de su órbita, tenemos leyes que prohíben la libertad de expresión si con ella se habla positivamente de la diversidad sexo-genérica. En Polonia, 5 regiones se han declarado “zona libre de personas LGBT”. ¡En Polonia! Donde no hace tanto había “zonas libres de judíos”.

No todos los datos son negativos, pero hoy es 17 de Mayo, el día en el que toca recordar el inmenso sufrimiento que el odio, el mero odio LGTBIfóbico, provoca en millones de personas en todo el mundo. Toca recordarlo porque no debemos olvidar que detrás de todos estas cifras, de todos estos datos, hay personas. Personas que sufren dolor y soledad a causa de la invisibilidad, la incomprensión, la humillación y la violencia. Estas cifras son seres humanos como la mujer trans que fue insultada y degradada en plena calle por un policía local mientras su compañero de patrulla grababa en vídeo la escena. Gracias a la denuncia y presión social, a que esta sociedad ya no tolera el odio por motivos de identidad de género, orientación o características sexuales el vídeo de esta agresión dio la vuelta al país y los policías han sido puestos a disposición judicial. Que este caso nos marque el camino y sirva de ejemplo de que ya no hay sitio para la violencia LGTBIfóbica en nuestro país, y mucho menos tendrá cabida en los órganos que representan al Estado.

Toca sacar conclusiones y tomar impulso para lograr que todos los días del año sean un 17M, toca recordar que la empatía y la comprensión nos harán grandes de manera individual y como sociedad. En palabras de Audre Lorde: “no son nuestras diferencias las que nos dividen, sino la incapacidad para aceptar y celebrar esas diferencias”.

Jesús Generelo es Consejero Técnico de la Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI y expresidente de la FELGTB.

viernes, 8 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #homofobia | Homosexuales marroquíes, acosados en pleno confinamiento

Imagen: La Vanguardia / Un dron controla el confinamiento en Rabat
Homosexuales marroquíes, acosados en pleno confinamiento.
Una ‘influencer’ difunde fotos de usuarios de aplicaciones de citas.
Marc Ferrà | La Vanguardia, 2020-05-08
https://www.lavanguardia.com/internacional/20200508/481016802717/homosexualidad-marruecos-acoso-confinamiento-campana-instagram.html

El colectivo LGTBI marroquí está en alerta tras la difusión en redes sociales de fotos de usuarios de aplicaciones de citas utilizadas habitualmente por homosexuales. Se trata de una campaña que “pone en riesgo” a las personas cuya identidad ha sido revelada, según denuncian varias entidades de defensa de los derechos humanos.

“Hay mucho miedo. He recibido cientos de mensajes de jóvenes pidiendo ayuda porque han quedado expuestos. Algunos de ellos estaban siendo chantajeados, otros fueron expulsados de sus casas y muchos de ellos comenzaron a vivir con miedo a que sus fotos fueran difundidas”, explica el joven escritor marroquí Hisham Tahir.

Esta campaña, iniciada por una popular ‘influencer’ marroquí a través de Instagram a mediados de abril, preocupa mucho a todo el colectivo LGTBI dentro y fuera del país porque deja a muchos homosexuales en una situación mucho más complicada. La mayoría viven su sexualidad en secreto por temor a sufrir discriminación o tener problemas con la justicia.

Víctimas en situación vulnerable
La persona que animó a iniciar la difusión de estas fotografías es una mujer transexual, Naoufal Mussa, más conocida en las redes sociales como Sofía Talouni, y que actualmente vive en Turquía. En su Instagram cuenta con más de medio millón de seguidores en Marruecos y otros países del Magreb. En un vídeo en directo pidió a sus seguidores abrirse perfiles falsos en las aplicaciones para ligar que habitualmente utilizan los homosexuales para “desenmascararlos”, según defendía. Pocos días después, casi un centenar de fotos de marroquíes que utilizan estas aplicaciones están circulando por internet.

Según relatan varias personas entrevistadas y entidades, la difusión de las identidades de homosexuales coincide con el confinamiento obligatorio y, por tanto, muchas de las víctimas se encuentran en una situación mucho más vulnerable. No pueden salir de casa, tienen que convivir con su familia y con muy pocas posibilidad de pedir ayuda o intentar salir de su ciudad o del país.

“Revelar las identidades de personas del colectivo LGTBI supone exponerlas a amenazas, acoso y persecuciones continuas por parte de la sociedad y autoridades marroquíes, especialmente en un momento en el que estas personas conviven con sus familias durante el confinamiento”, relatan diferentes colectivos en defensa de los derechos humanos y LGTBI, como el español Kifkif.

Varias organizaciones de Marruecos también han pedido la suspensión de la cuenta de Instagram de Moussa y su expulsión de esta red social por incitar al odio. En un comunicado conjunto explican que sus acciones “han sido realmente peligrosas y perjudiciales para toda la comunidad LGTBI”, además denuncian que en las últimas semanas se han incrementado los delitos y el odio contra las personas homosexuales en Marruecos.

Muchos marroquíes también han usado internet para expresar su solidaridad y apoyo a todas las víctimas. Activistas y usuarios a favor de los derechos de gais y lesbianas han hecho piña para combatir estos ataques. Ejemplo de ello es el Colectivo 490, muy implicado en la lucha por los derechos individuales en el país, el cual ha emitido varios vídeos en directo por Instagram, con centenares de espectadores, para hablar de esta cuestión con expertos y referentes.

Remok, un joven marroquí de Rabat, explica por videollamada que la comunidad LGTBI se está enfrentando a un “ataque masivo de odio y discriminación no sólo por parte de las personas presentes en las redes sociales, sino también en gran parte de sus hogares. Se sabe que muchos son homosexuales y sus familias no lo aceptan”. También explica que algunos han sido expulsados de sus casas. La homosexualidad es un tema tan tabú como delicado en Marruecos. El hecho de ser gay o lesbiana no está castigado por la ley pero sí lo están las relaciones sexuales entre dos personas del mismo sexo, el Código Penal las califica como “actos contra natura”, y están penadas con condenas de hasta tres años de prisión.

“Esta campaña de odio y ataques homófobos siempre ha existido y existirá durante mucho tiempo. Se trata de cómo se educa. Y desafortunadamente nunca nos han enseñado nada sobre sexualidad en la escuela”, dice Remok. Hisham Tahir también afirma que nunca ha presenciado “algo tan grande, tan rápido y proveniente de una persona de la comunidad LGTBI”, en referencia a la ‘influencer’ marroquí que inició esta campaña.

viernes, 6 de marzo de 2020

#hemeroteca #poblacionalbina | Line Banty, la estrella de televisión albina de Burkina Faso

Imagen: El País / Line Banty
Line Banty, la estrella de televisión albina de Burkina Faso.
Una presentadora de 27 años se ha convertido en icono de lucha en un país donde la falta de pigmentación de la piel está muy estigmatizada.
El País, 2020-03-06
https://elpais.com/videos/2020-03-06/line-banty-la-estrella-de-television-albina-de-burkina-faso.html

Line Banty tiene 27 años y presenta en Burkina Faso un programa de entretenimiento. Lo ha tenido especialmente complicado para llegar a ese puesto porque es albina en un país donde está muy estigmatizado este trastorno genético, que produce la falta de pigmentación en la piel, el pelo y los ojos. En este país africano se han registrado numerosos ataques contra la población albina en los últimos años, porque parte de su población piensa que estas personas dan buena suerte y llegan incluso a utilizar partes de su cuerpo para hacer brujería. La propia Banty recuerda que la intentaron secuestrar dos veces por su condición.

La presentadora se hizo famosa cuando organizó un desfile en la vecina Costa de Marfil, en 2015. Ahora, tiene más de 10.000 seguidores en su página de Facebook, donde hace campañas a favor de las personas albinas. Gracias a su ejemplo, el albinismo está adquiriendo una mayor visibilidad en Burkina Faso.

En la Asociación de Mujeres Albinas ven el programa de Banty todos los fines de semana. La consideran una inspiración, y su presidenta, Maimouna Deni, dice que ayuda a las chicas albinas a deshacerse de sus complejos y salir a la calle: “Ver a una mujer como Line, que ha peleado para llegar a donde está, es un auténtico modelo para nosotras”.

domingo, 16 de febrero de 2020

#hemeroteca #homofobia | Arny, 25 años del caso en el que ardieron famosos gais inocentes: “Solo quiero olvidar”, dice el dueño

Imagen: El Español / Arny, Sevilla
Arny, 25 años del caso en el que ardieron famosos gais inocentes: “Solo quiero olvidar”, dice el dueño.
El Español localiza al culpable de la explotación sexual de menores en el pub de Sevilla. El escándalo se usó para señalar a gente por su condición.
Andros Lozano | El Español, 2020-02-16
https://www.elespanol.com/reportajes/20200216/arny-ardieron-famosos-inocentes-solo-quiero-olvidar/467703639_0.html

Cuando una voz de hombre responde al otro lado del telefonillo del portal, el reportero pregunta. Son las 10 horas de una tibia mañana de esta semana pasada en el centro de Sevilla.

-¿Es usted Carlos Saldaña? Me dicen que vive en este edificio, pero no sé en qué puerta exactamente.
-Sí, ¿qué quiere?
-Soy periodista.
-¿Y qué?
-En unos meses se cumplen 25 años del ‘caso Arny’. Usted era dueño de aquel pub y el que recibió la condena más alta de todos los implicados. Me gustaría hablar unos minutos con usted.
-No tengo ningún interés en hablar de aquello, lo siento.
-No le quitaría más de cinco o diez min… [Aquella voz todavía sin rostro interrumpe de forma brusca sin dejar terminar la frase]
-No me interesa. Sólo quiero olvidar aquello. Lo siento.

Carlos Saldaña, educado, da por acabada la conversación. No quiere remover el pasado para volver atrás un cuarto de siglo, cuando, tras romper con su vida anterior, dejar a su mujer y a su hija, regentaba un pub de ambiente gay en la calle Trastamara de Sevilla. En febrero de 1995, hace ahora 25 años, José Antonio Sánchez Barriga, un adolescente de 16 años, denunció ante la Policía que en aquel local se le indujo a prostituirse entre los clientes. A él y a otros menores.

Aquella denuncia destapó un escándalo que era real pero, a su vez, generó otro: a determinados personajes reconocidos y famosos de la sociedad pública española de aquel momento se les señaló injustamente para manchar su imagen, como se demostraría meses después durante un juicio que llenó horas y horas de televisión, ocupó titulares de periódicos y se coló en las tertulias de las radios.

En una España aún con los prejuicios de una época pasada y homófoba, se acusó directamente al presentador Jesús Vázquez, al humorista Jorge Cadaval, de Los Morancos, al cantante Javier Gurruchaga, a Antonio Tejado (hermano de María del Monte) o al juez de menores Manuel Rico Lara. Su culpa era ser homosexuales. Nada más. Por la calle alguna gente les llamaba pederastas.

Aunque el testimonio de aquel joven aireó una realidad que sí existía, en su declaración había gran parte de mentira. Finalmente, se llegó a juicio dos años después. Todos esos rostros conocidos de la televisión resultaron absueltos. Pero pagaron una factura demasiada cara ante la sociedad. Jesús Vázquez estuvo dos años sin trabajar. “Fue una muerte social y laboral atroz”, reconoció el artista en enero del año pasado en el programa ‘Chester’, de Risto Mejide.

De los 49 procesados, 33 resultaron absueltos. El principal condenado, al que se le impuso una pena de 33 años de prisión, fue ese hombre de pelo canoso que se lo recoge en un coletilla en la nuca y al que esta semana encontró El Español caminando por el centro de Sevilla cuando se disponía a tirar la basura.

El hombre, ya mayor, ha salido de una edificio próximo a la Alameda de Hércules, probablemente la zona más alternativa y moderna de la capital andaluza. Su casa no está muy lejos de donde estaba el pub que acabaría cambiando su vida. A pie no tardaría más de 15 o 20 minutos en llegar.

Tras el no dado a través del telefonillo de su casa, probamos de nuevo en la calle. Pero Carlos Saldaña, visiblemente enfadado por la llegada de un periodista y un fotógrafo, rechaza hablar del caso y de cómo ha vivido estos últimos 25 años.

“Ni un café ni leches. Aquello es pasado y no tengo nada de qué hablar. Déjeme en paz”.

El escándalo
Febrero de 1995. Sevilla, moderna pero antigua, bonita pero cruel, todavía se relamía por el buen sabor de boca que le dejó la feria internacional de la Expo del 92. Tras aquel acontecimiento, volvía a estar en boca de todo el mundo, fuera y dentro de España.

Pero la confesión del adolescente tres años más tarde iba a provocar un seísmo social en la capital andaluza. José Antonio Sánchez Barriga contó que en varios pubs de Sevilla, entre ellos el Arny, Valentino y 27, todos muy cerca uno del otro, se prostituían menores con clientes adultos. El pub Arny era una expresión vital de Carlos Saldaña, su dueño: lo había montado después de confesarle a su mujer que era gay, abandonar la casa y dejar en ella a su esposa y a una hija.

A la declaración de aquel menor, al que se le empezó a conocer como Testigo 1, se sumaron las de otros adolescentes sevillanos. José Antonio Sánchez Barriga señaló, entre otros clientes, al juez de Menores Rico Lara, el mismo que le había retirado la guarda y custodia a la madre de éste y que lo había internado en un centro.

Poco a poco, según iba avanzando la investigación policial y se tomaba declaración a otros testigos, la prensa fue aireando los nombres que daban los adolescentes. La sociedad española quedó atrapada con aquel escándalo.

La historia de ese pub se remonta a los primeros años de la década de los 90, cuando Carlos Saldaña y su amigo Domingo Arnaldo, argentino, decidieron abrir un local de ambiente gay frente a la estación de autobuses de Sevilla. El diminutivo de Arnaldo dio nombre al bar Arny, que pronto extendió su fama en la capital andaluza gracias, entre otras razones, a su llamado bingo loco musical. Se trataba de una especie de sorteo de chicos para mantener relaciones sexuales entre sí. Tuvo un gran éxito entre la clientela del local.

“Los chicos hacían unos seis o siete servicios cada noche, por los que cobraban entre 5.000 y 8.000 pesetas. Allí había colas", declaró un camarero del pub ante la Policía, que llevó a cabo un operativo dentro del establecimiento en octubre de 1995, ocho meses después de aquella primera denuncia.

El germen del caso está en el testimonio de José Antonio Sánchez Barriga, que denunció a un antiguo amante al que había conocido en La Algaba, un pueblo sevillano. El menor, por aquel entonces, tenía 13 años.

La fiscal Marta Valcárcel dijo en su escrito de acusación que el Testigo 1 mantuvo relaciones sexuales con él “a cambio de regalos y dinero". Con sus declaraciones puso en marcha el caso que más morbo levantó en aquella España.

Cuando la Policía comenzó a investigar, Jesús Vázquez recibió una llamada a su casa. Se puso su madre. Alguien de un juzgado de Sevilla le dijo que su hijo debía presentarse al día siguiente si no quería que se dictara una orden de ingreso en prisión contra él de manera inmediata. “Pero hijo mío, ¿qué has hecho?", preguntó la señora. El escarnio público empezó en ese momento. Vázquez nunca había puesto un pie en aquel local.

El juicio
El juicio arrancó en septiembre de 1997 en la Audiencia Provincial de Sevilla. Hubo 49 acusados. 29 de ellos eran clientes. Las vistas se celebraron a puerta cerrada. Sin público ni prensa. Los tres nombres que más impacto habían generado eran los de Jesús Vázquez, Jorge Cadaval y Javier Gurruchaga, que se sentaron en el banquillo de los acusados por supuesta corrupción de menores. Pero hubo otros que también generaban interés, como el de Ramón de Carranza y Villalonga, marqués de Sotohermoso, o el catedrático de Derecho Santiago Oliveros Lapuerta.

Aquel tiempo de martilleo social y mediático por parte de una parte de la prensa española sirvió para que Vázquez y Cadaval tejieran una amistad que todavía hoy perdura. “Jorge me salvó la vida en ese momento porque estuve viviendo en su casa", explicó el presentador ante Risto Mejide. “Nunca supe por qué me imputaron, por qué yo. Al final he querido pensar que fue el último coletazo de la España de la caverna para asestarle un golpe a la homosexualidad".

El caso levantó tanto interés que se mercadeó con la información. Hasta cinco periódicos, entre ellos ‘El País’ o ‘El Mundo’, recibieron llamadas de presuntos representantes de testigos y acusados. Llegaban a pedir 600.000 pesetas por hablar. Los directores de programas televisivos competían por hacerse con el testimonio de algún implicado y se lamentaban cuando aparecía en un canal de la competencia.

Durante el juicio, se constató que era cierto que en aquellos tres pubs, entre ellos el Arny, se prostituían menores de edad a cambio de dinero. Pero también se evidenció que muchas de las acusaciones estaban basadas en mentiras y en una cierta gana de inflar el caso. Algunos de los testigos se retractaron y otros entraron en evidentes contradicciones.

Uno de los testimonios más reveladores fue el del Testigo 10. Cuando llegó el juicio ya tenía 18 años. Le apodaban ‘el Caqui’. Era un ladrón y un consumidor habitual de cocaína. Acusó a 12 clientes. Dijo que se había acostado en un hotel con el cantante y actor Javier Gurruchaga. También reconoció en una foto al juez de Menores Manuel Rico Lara. Aseguró que era "ese médico bajito con barba que salía en la tele" y que iba por el Arny.

Los letrados de la defensa se agarraron a la propia declaración de ‘El Caqui’ ante la Policía. En ella admitió que durante los reconocimientos iba "puesto de coca hasta los ojos". También reconoció que cuando iba al Arny consumía constantemente cocaína y heroína. ‘El Caqui’ era conocido como jefe de una banda de atracadores de repartidores de pizzas. Admitió que en sus “mejores noches” ganaba hasta 40.000 pesetas y que cobraba el servicio a 5.000.

Francisco Baena, letrado del juez Rico Lara, le preguntó si conocía a Jorge Cadaval. El joven ratificó que estuvo a punto de mantener relaciones sexuales con él. “Llegué a bajarme los pantalones", dijo. Pero agregó que Cadaval desistió justo cuando el menor le dijo su edad: “Tengo 16 años". Aquel juicio duró 5 meses. La expectación mediática fue máxima.

La sentencia
El 19 de marzo de 1998, tres años después de aquella denuncia que destapó un escándalo de prostitución de menores, se conoció la sentencia del ‘caso Arny’, de 72 páginas. En ella se reconoció la absolución de los acusados más famosos. La Audiencia de Sevilla no halló pruebas contra 32 de los procesados.

Consideró que las contradicciones y, en algunos casos, la “animadversión" de los testigos hacia varios de ellos obligaba a dejar libre a la mayoría de los trabajadores del Arny y a casi todos los clientes, entre ellos Jesús Vázquez, Javier Gurruchaga, Jorge Cadaval, el juez de menores Manuel Rico Lara y Antonio Tejado.

Sin embargo, en el caso del marqués de Sotohermoso y Villalonga, el tribunal estimó que la “mantenida y sincera declaración" del Testigo 48 “transmitió la convicción necesaria" de que mantuvo un encuentro sexual con el acusado. Ramón de Carranza fue condenado a un año de prisión.

El fallo explicaba por qué se condenó a los seis clientes que se pudo demostrar que mantuvieron relaciones sexuales con menores en el Arny. Uno de ellos, Manuel Mora Waflar, ni siquiera llegó a mantenerlas debido a un incidente con dos chicos sobre quién debía realizar a quién el coito. El tribunal consideró que la mera negociación del precio del acto sexual era en sí misma la incitación a la prostitución.

El Testigo 1, el chico que había dado origen al caso con su denuncia a un antiguo amante, fue castigado en aquella sentencia. El tribunal dijo que no merecía "absolutamente ninguna credibilidad” por las “múltiples declaraciones prestadas y contradicciones en que ha incurrido, ignorándose cuándo ha dicho la verdad, si es que alguna vez la ha dicho".

En la actualidad, a José Antonio Sánchez Barriga se le ha perdido la pista. En noviembre de 2005 admitió una pena de 15 años de prisión por matar a un cliente de 72 años tras golpearle y robarle el coche en el que se vieron.

La condena más dura recayó sobre el dueño del Arny, Carlos Saldaña. Le fijaron 33 años de cárcel. 18 de ellos por haber facilitado en su negocio seis relaciones sexuales entre clientes y menores. Los 15 años restantes, por los cinco actos mantenidos por él mismo con chicos que no tenían la mayoría de edad.

Sin embargo, ese hombre que ahora separa la basura entre los distintos contenedores en el centro de Sevilla sólo cumplió ocho años de prisión. La sentencia fijó el máximo de pena en el triple de la condena por el delito de mayor gravedad. Ahora vive solo en su piso del centro de la capital andaluza y no quiere hablar del caso. Su amigo Domingo Arnaldo Concha, el bailarín argentino que dio nombre al pub Arny, murió de un infarto el 19 de febrero de 2008. Nunca el diminutivo de un nombre levantó un escándalo similar en España.