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miércoles, 17 de abril de 2024

#hemeroteca #poblacionracializada #cine | El activista 'Putochinomaricón' estalla contra la directora Arantxa Echevarría por la película 'Chinas': ''Me quería arrancar los ojos''

Miradas de Cine / Fotograma de 'Chinas' //

El activista 'Putochinomaricón' estalla contra la directora Arantxa Echevarría por la película 'Chinas': ''Me quería arrancar los ojos''

Chenta Tsai ha explotado en su cuenta de Instagram contra el trabajo de la cineasta vasca
José Luis Martín Rojas | La Vanguardia, 2024-04-17
https://www.lavanguardia.com/gente/20240417/9597045/activista-putochinomaricon-estalla-directora-arantxa-echevarria-pelicula-chinas-me-queria-arrancar-ojos-mmn.html

Arantxa Echevarría estrenó en octubre de 2023 ‘Chinas’, una película dramática española escrita por ella misma y protagonizada por Valeria Fernández, Yeju Ji, Ella Qiu y Shiman Yang que habla de la dureza de la migración china en nuestro país y de los diferentes problemas a los que se enfrenta dicha comunidad al llegar a España.

El ‘film’ fue todo un éxito. Además de cinco nominaciones a los Premios Goya, una nominación a los Premios Forqué y diferentes galardones, el proyecto tuvo una gran acogida por parte del público.

Sin embargo, la pieza despertó una gran polémica debido a que se trata de una historia sobre una minoría contada por una mujer española que no tiene nada que ver con el país asiático. Después de seis meses, el activista y cantante Chenta Tsai, conocido popularmente como 'Putochinomaricón', ha estallado en su cuenta de Instagram y ha dado su opinión de la película.

''Me he callado durante mucho tiempo (...) A excepción de los actores y actrices que hicieron un trabajo excepcional, esta peli es un experimento paternalista con moraleja bañada en leche con nata que nos muestra el terror de hasta dónde puede llegar los seudofilántropos blancos (en este caso directora) si no le ponemos freno'', ha empezado el cantante.

''Tiene de salvadora blanca lo que le falta en guion. Esta peli es equivalente a usar ‘El Hormiguero’ para hablar sobre el transfeminismo. Es más probable que Broncano se prepare bien para una entrevista que yo acepte una invitación para hablar de esta película'', ha terminado de manera tajante.

El creador de contenido ha usado también el humor para lidiar con esta polémica. ''Arantxa Echevarría he aquí una lista de películas de salvadora blanca que podrías hacer en caso de que quieras continuar con ‘Chinas’: 'Chinas 2 - Más chinas que nunca', 'Chinas 3D: No hay dos chin tres','Chin4s. Fully Reloaded', 'Chinas 5: Chin luz, chin agua y a todo gas'''.

Además de publicar varios memes, el activista ha subido diferentes vídeos hablando directamente a cámara para explicar su punto de vista: ''He estado acumulando esta ira desde que vi ‘Carmen y Lola’ (...) Me quería arrancar los ojos (...) ‘Stop’ directores blancos instrumentalizando nuestro dolor, instrumentalizando nuestras experiencias y nuestras historias desde el paternalismo''.

El joven artista se ha mostrado totalmente honesto y ha opinado con libertad que el comportamiento de Echevarría a lo largo de los años ha revelado que no tiene nada propio que mostrar como directora, lo que ha provocado un gran debate en la red.

Además de dar a conocer su punto de vista, el intérprete de ‘Gente de mierda’ o ‘Se me da mal ser mayor’ ha dejado caer que la directora robó varias ideas para el guion de la escritora Quan Zhou, conocida como 'Gazpacho Agridulce'.

Dicha escritora ha publicado un comunicado en redes sociales diciendo que está totalmente de acuerdo con el activista: ''No he hablado de que me copió porque se me hace demasiado doloroso. Lo peor es que me han dicho que es una práctica habitual''.

Un gran debate
El gran público general ha mostrado su apoyo a los artistas anteriormente mencionados y decenas de usuarios en la red han criticado a la cineasta de origen vasco por hablar siempre de historias ajenas en sus películas.

Para responder a todos aquellos que defienden que cada artista puede crear de manera libre, Chenta Tsai ha publicado una aclaración: ''No estoy diciendo que la gente blanca no debería hacer series o películas sobre personas racializadas. Si se hace bien, genial, qué quieres que te diga''.

miércoles, 15 de junio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #gaypitalismo | Putochinomaricón no actuará en el Orgullo LGTBI de Palma por la presencia de una exdiputada de Vox

El Diario / Chenta Tsai //

Putochinomaricón no actuará en el Orgullo LGTBI de Palma por la presencia de una exdiputada de Vox.

El artista era el cabeza de cartel del primer día de la Pride Week, pero dice que no acude por la participación de Malena Contestí. “Con la idea de un Pride abierto, acepté la participación, pero por temas de agenda tengo que ir a la Península. Probablemente no podré asistir”, afirma Contestí a elDiario.es.
Angy Galvín | El Diario, 2022-06-15
https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/putochinomaricon-no-actuara-orgullo-lgtbi-palma-presencia-exdiputada-vox_1_9084968.html 

El cantante Putochinomaricón ha anunciado a través de Instagram que no actuará en la Pride Week de Palma por la presencia en la inauguración de la ex diputada de Vox por Balears Malena Contestí. El artista era el cabeza de cartel del primer día de la Pride Week, este sábado.

Putochinomaricón ha hecho referencia en sus historias de Instagram a un hilo de Twitter del coordinador de la entidad Ben Amics, Jan Gómez. Gómez publicó este viernes una serie de tuits para criticar la “mercantilización” del Orgullo LGTBI y su transformación en una 'Pride Week' así como su presentación como herramienta para captar más turismo.

Gómez matizó que sus declaraciones son a título personal y que “nada tienen que ver con Ben Amics”. En sus tuits, Gómez lamentó que se pretenda convertir la celebración del Orgullo en una cabalgata. “No desfilamos, nos manifestamos. Ni este año ni el que viene. No somos una cabalgata”, ha dicho.

Gómez ha criticado asimismo la “mercantilización” del Orgullo y que se quiera presentar como un nuevo modo de captar más turismo o futuros compradores de viviendas. “No queremos alemanes comprando casas mientras desahucian a las personas que viven aquí”, ha comentado.

“Estás bastante mal informado. Yo no presento el Pride. No soy de extrema derecha. De hecho, combato fuertemente bastantes ideas con las que no estoy de acuerdo. Antes de abrir la boca, infórmate, y muestra algo de respeto”, ha contestado Contestí.

Gómez ha replicado, a su vez, que no ha dicho que Contestí “presente” el acto, sino que lo “inaugura”. “Gracias por tu valentía por denunciar la LGTBIfobia de Vox después de ser diputada. Algunas ya lo sabíamos”, ha añadido. “Ni inauguro ni presento”, ha vuelto a contestar Contestí.

Contestí dice que “probablemente” no asistirá

El Ajuntament de Palma no ha aclarado a elDiario.es cuál es la participación de Contestí en la Pride Week y asegura que ellos no son los organizadores del Orgullo.

Contestí, en declaraciones a elDiario.es, ha afirmado que la organización de la Pride Week se puso en contacto con ella hace dos semanas para “hacer la inauguración del Pride”. “Con la idea de un Pride abierto, les dije que vale, pero por temas de agenda tengo que ir a la Península. Probablemente no podré asistir”. Sobre la aparición de su nombre en el cartel del Orgullo ha dicho que es “un primer borrador” que se filtró y que “dejaron” su nombre puesto.

“Vendrá gente del campo que nunca ha visto a una lesbiana”
La celebración del Orgullo en Palma, que tendrá lugar del 18 al 28 de junio, estuvo protagonizada por otra polémica que tuvo lugar la semana pasada por Kristin Hansen, la presidenta de Ella Global Community, empresa encargada de organizar la Palma Pride Week.

Hansen afirmó lo siguiente: “Vendrá gente del campo que nunca ha visto a una lesbiana. Y dirán: 'Mira, una lesbiana es como cualquier otra persona'. Palma es abierta, pero si vas a 15 kilómetros dentro de la isla, hay otra mentalidad”.

“Esperemos a que se celebre para juzgar si ha ido bien, mal o regular”, ha comentado el alcalde de Palma, José Hila. “Estamos hablando mucho de una cosa que todavía no ha pasado. Que se haga y luego actuaremos con conocimiento de causa”, ha añadido.

Y TAMBIÉN…
La responsable del Pride de Palma: "Vindrà gent del camp que potser no ha vist mai una lesbiana".

Entre 7.000 i 10.000 persones es concentraran a la Feixina i els seus voltants entre el 18 i el 28 de juny.
Alba Tarragó | AraBalears, 2022-06-10
https://www.arabalears.cat/societat/cort-ven-pride-palma-oportunitat-negoci-dur-milers-turistes-lgtbi_1_4399381.html
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El cantante Putochinomaricón no actuará en la Pride Week de Palma por la presencia de la ex de Vox Malena Contestí.

El artista era el cabeza de cartel del primer día de la Pride Week, este sábado, en la que también estarán el DJ Daniel Sea y la DJ Ana Flor.
EP | Diario de Mallorca, 2022-06-14
https://www.diariodemallorca.es/palma/2022/06/14/cantante-putochinomaricon-actuara-pride-week-67263308.html
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El cantante Putochinomaricón anuncia que no actuará en la Pride Week de Palma.
Europa Press | Última Hora, 2022-06-14

https://www.ultimahora.es/noticias/local/2022/06/14/1746449/cantante-putochinomaricon-anuncia-actuara-pride-week-palma.html

lunes, 3 de febrero de 2020

#hemeroteca #racismo #activismo | El cantante 'Putochinomaricón' desfila en la Madrid Fashion Week con un mensaje de "no soy un virus"

Imagen: Cadena SER / Putochinomaricón
El cantante 'Putochinomaricón' desfila en la Madrid Fashion Week con un mensaje de "no soy un virus".
El artista de origen asiático ha criticado los actos racistas que sufren ciudadanos chinos a raíz del coronavirus de Wuhan.
Cadena SER, 2020-02-03
https://cadenaser.com/ser/2020/02/03/sociedad/1580742725_153523.html

"I am not a virus (No soy un virus)", este es el mensaje que llevó escrito en su cuerpo el cantante y arquitecto Chenta Tsai, conocido artísticamente como ‘Putochinomaricón’, durante un desfile en la Madrid Fashion Week. El creador de canciones como ‘Gente de mierda’ u ‘Ojalá (Te murieras)’ ha criticado de esta manera la discriminación que sufren los ciudadanos de origen asiático a raíz del coronavirus que afecta a la población China. Sin ir más lejos, este fin de semana cinco estudiantes no pudieron entrar en un bar de Huelva por ser chinos.

"El debate en torno al virus está teniendo connotaciones raciales que afectan a la comunidad racializada asiática y quise aprovechar esta ocasión para mandar todo mi apoyo a aquelles hermanes que sufren racismo debido a ello", ha escrito el cantante en su perfil de Instagram donde ha compartido dos fotos del momento. A su vez, Chenta Tsai remite a otros activistas como el colectivo Liwai, Catàrsia, Afroféminas o SOS Racismo Madrid que también están estudiando los casos de xenofobia que están sufriendo los ciudadanos asiáticos en España: "Si algune ha sufrido racismo/discriminación de cualquier tipo debido a esto, por favor poneos en contacto con estos colectivos o mandándome un mensaje privado". "Siempre a tus pies" o "bravísimo" son algunos de los comentarios que ha recibido el cantante, así como cientos de reacciones y aplausos ante su mensaje.

Uno de estos casos de racismo a los que apunta ‘Putochinomaricón’ es como el vivido este sábado de madrugada cuando cinco estudiantes chinos de unos 23 años se les impidió entrar en un local de copas del centro de Huelva argumentando que eran menores de edad —a pesar de que mostraron el documento que acreditaba lo contrario—, pero en realidad fue debido al temor a que, por su origen, estuviesen contagiados del coronavirus registrado en su país.

Sanidad pide no discriminar a personas de origen asiático
El director del centro de coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, ha pedido que no haya actitudes discriminatorias contra personas provenientes de China. "Hay una cierta preocupación en la población y se está llegando a tener ciertas actitudes un tanto discriminatorias contra personas provenientes de China", lamentó este domingo Simón en rueda de prensa Por ello, ha hecho hincapié en que hay que "reducir este clima de preocupación" y "solucionar entre todos" el problema de discriminación que, a su juicio, "se está generando quizás por un exceso de información difícil de digerir". "No se tiene que considerar a cualquier persona de origen asiático de ser un caso sospechoso", indicó.

En este sentido, ha añadido que España está siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) porque "son razonables y es lo que ahora mismo hay que hacer". "Nos parece correcto seguirlas y la mayoría de los socios de la Unión Europea están en la misma línea. Hay que valorar día a día cómo evoluciona la epidemia", ha dicho. Precisamente, el experto ha explicado que las acciones que se pueden seguir en las fronteras "pueden ser muchas". "Desde simple dar información hasta hacer controles de temperaturas a los viajeros y, en última instancia, el cierre de fronteras", manifestó.

jueves, 12 de diciembre de 2019

#hemeroteca #lgtbi #fiestas | La ciudad nos arrastra

Síndrome Club Madrid
La ciudad nos arrastra.
Desde el travestismo, el derroche y el frenesí se ha creado una fiesta homenajeando al mundo de la noche.
Chenta Tsai Tseng | El País, 2019-12-12
https://elpais.com/ccaa/2019/12/11/madrid/1576080411_825857.html

Antes de matarnos, Madrid nos arrastra. De evento a evento (tiro porque me toca) acabamos en El Sol, donde se organizó Rush The Club. Me presenté como un esperpento. Venía de tocar en Secret Vida, un festival con un cartel secreto que se revela cuando el artista se sube al escenario con una capa negra, organizada en una finca en Sant Pere de Ribes, en Barcelona. Un lugar mágico que parecía la versión Mediaset de la mansión de la película de ‘Eyes Wide Shut’ de Stanley Kubrick, sin la orgía ritualizada y con cisheterosexuales de más. De las ‘performances’ masivas de ‘Un Violador En Tu Camino’ a Daniela del Río utilizando el ‘voguing’ como acto de protesta para echar a un profesor acosador de una escuela, bailando por “todas las que ya no están”, me pregunté si el baile, la ‘performance’, el propio cuerpo y los espacios pueden invocar a la resistencia.

Se lo pregunté a Josh Parra, conocido como Cali 007, que este sábado organiza el Cali Xmas Kiki Ball en el Slave Funk Center. “Por supuesto”, dice, aclarando que habla desde una posición como varón cis gay racializado latino. “El ‘voguing’, deriva del ‘ballroom culture’, un espacio protegido ante el riesgo que suponía exponerte como persona negra, latina, trans, homosexual, creando espacios que, frente a la sociedad, frente a la calle, ese era tu momento de vivirlo y disfrutarlo. Yo estoy y bailo como grito de resistencia”. Este será la segunda edición del Cali Xmas Kiki Ball. Una ‘Kiki Ball’ es un espacio donde cuerpos originalmente racializados y disidentes sexuales y de género compiten presentándose en categorías, valorados por los jurados. Espacios que fueron creados como respuesta a las desigualdades que se enfrentaban los cuerpos negros y latinos fuera y dentro de los espacios LGTBIQ+.

Como forma de agradecimiento a la cultura ‘ballroom’, su familia originaria y su tierra, Josh Parra creó este espacio. La primera edición la organizó a los 17 años, la misma edad de Samantha Hudson cuando reivindicó su cuerpo como territorio político en su discurso de graduación en el instituto. “Lo que no os dais cuenta muchos es que en el momento que me pongo una corona supone un acto político. Y en el momento en que yo me pongo una mochila de princesas, estoy luchando contra un sistema que me oprime”.

De ahí nació, entre tantos proyectos suyos, el Síndrome Club, que hoy convoca su segunda edición en la calle Pelayo, 82. Desde el travestismo, el derroche y el frenesí creó una fiesta homenajeando al mundo de la noche —donde los maricones pintados nos sintamos a gusto—. Al preguntarle si pensaba que hay pocos espacios para comunidades no normativas, dijo que aunque hubiera bastantes fiestas donde la gente no normativa puede sentirse a gusto, no le parecía que hubieran suficientes fiestas enfocadas exclusivamente a ese aspecto. “Es por eso que intento que Síndrome se acerque lo máximo posible a ese concepto”. Madrid nos arrastra.

jueves, 12 de septiembre de 2019

#hemeroteca #queer | Con un poco de azúcar

Cartel de 'Furia Queer'
Con un poco de azúcar.
En Madrid también hay reinos que emergen cuando la noche cae, para los cuerpos desobedientes.
Chenta Tsai Tseng | El País, 2019-09-12
https://elpais.com/ccaa/2019/09/11/madrid/1568192242_856802.html

“Prueba esto”. A. me acercó la copa. “Qué es?”, le pregunté. El Gaoliáng jia yanglèduo es una bebida compuesta por una mezcla con licor de sorgo, cuyo sabor amargo se hace más tolerable con el sabor dulce del Yakult. A pesar de beber un pequeño sorbo notaba cómo se me ruborizaba la cara. Fui al baño a echarme agua en la cara como si eso fuera a quitar mi ‘asian flush’. Al lado mío había una compañera intoxicada abrazando el váter. Estábamos en el sótano de Fairy, un club gay en Taipéi cuyas paredes al entrar al sótano están forradas de papel de aluminio. “¿Necesitas ayuda?”, le dije. “No, gracias, me he pasado pero lo necesitaba. Ha sido un día largo...”.

Es gracioso cómo, a pesar de los supuestos progresos de los derechos de la comunidad, el aumento de referentes o las banderas de arco iris que flamean sobre las fachadas de empresas que se benefician del capitalismo rosa, haya una sensación de aceptación y a la vez sigamos sintiendo que el espacio público nos limita. Quizás y ojalá sea un sentimiento generacional que la siguiente generación de ‘ku'ers’ (‘queers’) no sientan.

En ese momento me acordé de las primeras líneas del libro ‘Nièzi’, escrito en 1983: “En cuanto sale el sol, nuestro reino se esconde [...] nadie nos reconoce ni respeta, nuestra ciudadanía es poco más que una chusma...”. Es impresionante cómo una novela ambientada en el Taipéi de los 60 siga siendo relevante a día de hoy. Cómo la amargura del espacio público nos obligan a construir espacios como los de Fairy, de resistencia, con sabor a Yakult.

“Los bares siempre han funcionado como la institución central de la vida ‘queer’, sirviendo como un centro social y un crisol para la política”, dicen Matthew Reimer y Leighton Brown, autores del libro ‘We Are Everywhere’. Estos lugares son aquellos ‘reinos’ que emergen cuando la noche cae, para los cuerpos desobedientes, como la de Justin Taylor de la serie ‘Queer As Folk’ cuando visita la escena nocturna gay de Pittsburgh por primera vez.

Estos espacios existen en Madrid gracias a colectivos y fiestas organizados por Chica Gang, Tsunami Genderfluid, Stop Plumofobia, Bling Club, o Furia Queer, que además de habilitar espacios LGTBIQ+, proponen protocolos para que estos espacios no se vulneren. En Furia Queer, organizado por el proyecto Las Bajas Pasiones, es una fiesta que además de recibir diferentes disciplinas artísticas unidas por la disidencia sexual y de género, es un espacio que, como indican, es “libre de actitudes machistas, racistas, homófobas, tránsfobas, gordófobas, edadistas o serófobas”, y que este 14 de Septiembre en la Sala Caracol organizan su última edición contando con artistas como Eskarnia, Samantha Hudson, Elandorphium o Belén Zer. Que continúe la resistencia con un poco de Yakult para contrarrestar la amargura.

viernes, 5 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo #lgtbifobia | Ser minoría dentro de una minoría

Imagen. El País / Carrera de Tacones en Chueca
Ser minoría dentro de una minoría.
El colectivo LGTBIQ no escapa a la realidad social: dentro de su comunidad también existen grupos discriminados y oprimidos.
Marta Villena / Pablo León | El País, 2019-07-05
https://elpais.com/ccaa/2019/07/05/madrid/1562355913_142305.html

Los disturbios de Stonewall, en Nueva York, celebran este año medio siglo de historia: por eso la metrópoli acoge el World Pride 2019, justo después de que Madrid fuese anfitriona de la cita. Esa revuelta contra los abusos policiales al colectivo LGTBI marcó la lucha por los derechos y estuvo liderada por dos mujeres trans racializadas: Marsha P. Jonshon y Sylvia Ray Rivera. Paradójicamente, aquellas que iniciaron el movimiento son hoy por hoy las más invisibilizadas del colectivo.

A la vez que la comunidad LGBTI ha ido normalizándose, se ha marginado a grupos que forman parte de la misma. A las mujeres trans se suman los mayores, las personas racializadas, los refugiados, o los gitanos. “Siempre ha predominado la visión del hombre blanco cis homosexual”, apunta Federico Armenteros, presidente de la Fundación 26 de Diciembre, centrada en los mayores LGTBI: “Como la sociedad es machista y patriarcal, se replican valores asociados a esa masculinidad tóxica”.

Mayores. “A nosotros nos han obligado a ser una minoría dentro de la minoría”, explica Armenteros, de 60 años. Esos pioneros en la lucha son los reivindicados este año en el Orgullo de Madrid. “Como en la sociedad, se nos discrimina. A los mayores LGTBI quieren encerrarnos en residencias especializadas en las que no encajamos". Armenteros lamenta el desprecio con el que ha tratado la historia a esa generación. “Nadie ha estudiado cómo ha influido la homofobia en nosotros, qué consecuencias nos ha provocado el maltrato y la exclusión de manera continua”, relata. Entre los problemas de los mayores identifica la exclusión, la soledad o la precariedad económica: “No hemos podido cotizar porque éramos maricones y no nos contrataban; no hemos tenido pensión ni viudedad y tampoco nos hemos podido casar”. Reclama un estudio para conocer el estatus de “nuestras mayores”; también, un congreso para estudiar su situación.

Mujeres trans. “Si los gais blancos va en el primer vagón de los derechos; las mujeres trans estamos en el último”, apunta la periodista y escritora Valeria Vegas, autora del ensayo ‘Vestidas de azul. Análisis social y cinematográfico de la mujer transexual en los años de la transición española’ (Dos bigotes). o de la biografía de La Veneno (‘Digo. Ni puta ni santa’). “A todas las siglas [LGTBI] nos une la discriminación, pero como nosotras no hemos tenido una identidad propia, nos hemos tenido que unir al hermano mayor [los gais]“, agrega.

Refugiados. Karla Avelar es salvadoreña. También mujer trans y racializada. Vive como refugiada política en Ginebra (Suiza) y es el epítome de la discriminación. “La persona que huye de su país cree que al salir ya tiene garantizados sus derechos por el país de acogida, pero no es así”, dice Avelar que huyó de El Salvador porque su vida “corría peligro”. “Al llegar a Ginebra me metieron en un módulo de acogida de hombres porque así lo decía mi DNI, me retiraron mis documentos, me prohibieron la libre circulación y me quitaron mi derecho a trabajar”. Casi 80 países en el mundo penalizan por ley a las personas LGTBI; 11 de ellos con pena de muerte. “Las personas refugiadas LGBTI sufren mayor discriminación: en su país de origen; durante el viaje, por parte de sus propios compatriotas; y en ocasiones incluso en el país donde piden asilo político”, explica Juan Carlos Arnáiz desde la conferencia de derechos humanos Madrid Summit, que se celebró ayer en la sede del Parlamento Europeo en la capital y donde se abordó la cuestión.

Racializados. “El plástico de mis uñas de gel me representa mejor que mi DNI”. Putochinomaricón (nombre artístico de Chenta Tsai, que acaba de publicar el libro Arroz tres delicias. Sexo, raza y género) denuncia la doble discriminación que sufren los miembros del colectivo que no son blancos. “La gente se piensa que somos una comunidad unidimensional: a muchos les parece incomprensible que una persona racializada pueda ser otra cosa más”.

Plumofobia. A los mayores que homenajea el Orgullo de Madrid siempre les han descrito como “maricones, invertidos o afeminados”, apunta Armenteros. “Todo el mundo tiene pluma —la hetero se expresa tocándote los huevos o haciendo ademanes—, pero solo se castigan las que no encajan en la supuesta norma”, agrega.

La icónica Carrera de Tacones de la calle Pelayo justamente reivindica la pluma. A pesar de esos intentos por vindicarla, en redes sexuales, como Grindr, algunos la censuran: “Abstenerse chicos con pluma”, anuncian algunos perfiles. "Los que nos hemos sentido minoría, deberíamos de cuidar mucho no tener ningún tipo de mirada excluyente", avisa Jaime de los Santos, consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid. De pequeño le gustaba jugar a las Barbies con su hermana pequeña —"Me sigue gustando", apunta—; en el colegio le llamaban "maricón". "No entiendo un gay plumofóbico como no comprendo que una mujer sea machista", agrega De los Santos. "El colectivo es reflejo de la sociedad, donde, desgraciadamente, sigue habiendo atropellos a lo diferente. Eso nos indica que aún tenemos mucho trabajo que hacer”.

jueves, 4 de julio de 2019

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | Todas las formas de luchar son válidas

Imagen: El País
Todas las formas de luchar son válidas.
No es ser cobarde decidir que hoy no te vas a coger de la mano de tu pareja al cruzar entre un grupo de hombres cis.
Chenta Tsai Tseng | El País, 2019-07-04
https://elpais.com/ccaa/2019/07/03/madrid/1562152932_191399.html

Hoy no. Fue lo primero que me dije antes de amanecer, de sacar el móvil y meterme en Instagram, de prepararme un café de sobre de Nescafé. Es difícil sentir orgullo cuando la violencia hacia nuestros cuerpos e identidades, está tan presente y es tan evidente.

Y esa violencia se permea desde los gestos más pequeños de la cara cuando cruzas la mirada con alguien en el metro hasta en las violencias institucionales, sociales, culturales... Como el vídeo de un hombre homófobo atacando verbalmente a otro en Barcelona durante el Orgullo —“Cuando salgas te voy a dar hostias y se te va a quitar la mariconería”—, o el ejecutivo de Nivea diciendo “nosotros no hacemos cosas para gais”, según publicó ‘The Times’. O la Asociación Jóvenes por España con su lona en el puente de Nuevos Ministerios con el lema “Matrimonio es igual a hombre más mujer”.

O España 2000 colgando una bandera de “Orgullo Hetero” del balcón del Ayuntamiento de Valencia. M. dice que “el Orgullo es una caricatura denigrante”. Que no ve colores, “ve personas”, pero lo ve para pintar la fachada del CIE de Aluche de amarillo cuando ocurre una redada racista; lo ve cuando se coloca las lentes para vulnerar los derechos de los migrantes con la Ley de Extranjería, que te quiere “ames a quien ames”, pero que “este es un espacio público y hay niños, comportaos y no os cojáis de las manos ni mostréis afecto”.

Así que hoy no. Nos enseñan a confrontarnos pero nuestra respuesta no siempre tiene que operar bajo la misma urgencia. Es igual de válido luchar buscando refugio en espacios no mixtos, aquellos espacios que tejen grupos de resistencia, de cuidados y de empoderamiento para, como dice ‘Locarconio’, ganar confianza. Es igual de válido luchar desde el secreto.

No estoy negando que la ciudad sea violenta. Lo es. Pero difiero de quienes dicen que la única manera de responder es devolviendo un golpe más fuerte. Creo en el ‘radical softness’, de Lora Mathis; creo, como dice Jota Mombaça, que el silencio no nos va a proteger, pero el secreto sí. Y la nutrición del deseo de huir y de existir es también resistencia.

En una ciudad donde se normaliza la violencia, no es ser cobarde aumentar el volumen de tus cascos y pretender que miras el móvil cuando te gritan “vete a tu puto país”. Ni lo es cuando encuentras seguridad en espacios no mixtos.

La confrontación dura no es la única solución. El secreto no opera bajo el mismo nivel de urgencia. No es ser cobarde decidir que hoy no te vas a coger de la mano de tu pareja al cruzar entre un grupo de hombres cis [cuya identidad de género coincide con su fenotipo sexual] por la calle porque no te sientes segura o no salir del armario porque correrías el riesgo de que te echen de casa. Es decidir quererte porque descubres que ames a quien ames, Madrid no siempre te va a querer. Es nutrir el secreto.

miércoles, 3 de julio de 2019

#hemeroteca #gais #testimonios | Putochinomaricón: "Hay mucho racismo hacia los cuerpos asiáticos en la comunidad gay"

Imagen: El Diario / Putochinomaricón
Putochinomaricón: "Hay mucho racismo hacia los cuerpos asiáticos en la comunidad gay".
Chenta Tsai compone y canta pop, escribe columnas, es violinista de conservatorio y activista antirracista, pero todo lo hace bajo el seudónimo Putochinomaricón con el que se apropia de los insultos y pretende crear los referentes de los que careció. "No sé si es bueno rechazar el Orgullo ‘mainstream’. Rechazo el capitalismo rosa. Pero siento que tenemos que crear una masa crítica como colectivo para ser resistentes" .
Mónica Zas Marcos | El Diario, 2019-07-01
https://www.eldiario.es/cultura/libros/Putochinomaricon-racismo-gay-cuerpos-asiaticos_0_914809147.html

Hay dos instantes que quedaron grabados a fuego en la memoria infantil de Chenta Tsai (Taipéi, 1990): la primera vez que le llamaron "chino" en España y "banana" en Taiwán.

Esto último se les dice de forma peyorativa a los miembros de la diáspora china que han crecido en un país occidental y perdido contacto con la identidad cultural de sus antepasados. "Porque somos ‘amarillos por fuera y blancos por dentro’". El otro es el insulto racista más pronunciado en castellano hacia las personas asiáticas y que se convirtió más tarde en su álter ego político y nombre artístico: Putochinomaricón.

Lo cuenta en ‘Arroz tres delicias: sexo raza y género’ (Plan B), la autobiografía donde desgrana lo que significa crecer siendo disidente sexual y persona racializada entre dos países que le rechazan a su manera. Un tema que ya ha explorado en canciones como ‘Gente de Mierda’, ‘Tú no eres activista’, o ‘Tu Puta Vida Nos Da (Un Poco) Igual’ y que han dejado de ser pop de nicho para alcanzar el escenario del Primavera Sound y del Sónar.

En el mes del Orgullo, Chenta se pronuncia sobre una celebración que calificó hace años de "verbena vacua", "plumófoba" y capitalista, pero que en el fondo considera necesaria en el contexto político actual de Madrid. Y lo hace, como en su libro, tirando de "terrorismo lingüístico" y usando ese género neutro que le blinda ante las etiquetas que le intentan imponer.

P. ¿Cuál fue el episodio más duro de revivir y de poner en palabras?


R. La verdad es que hay muchos. Pero si tengo que destacar uno sería la primera vez que me llamaron "chino" cuando era 'niñe' y descubrí mi racialitud. Hasta entonces nunca había sido consciente de mi otredad.

P. ¿Dónde sitúas la línea entre el activismo y la vida artística?

R. Yo siempre digo que entiendo los cuerpos como territorios políticos. Fue la feminista decolonial Yuderkys Espinosa quien habló por primera vez de esto y significa que tú haces política por el mero hecho de ser mujer, negra, racializada o disidente sexual y salir a la calle. Sobre todo en un contexto sin referentes como es España, que alguien tenga voz y escriba música, aunque hable sobre el Wi-Fi, ya es política.

Es cierto que antes cogía el tema del activismo con pinzas porque le tengo mucho respeto a esa palabra, pero siento que, como dice una compañera del colectivo, ya hago activismo existiendo. Por ejemplo, desocupar un espacio como la discoteca Ocho y Medio, que es bastante normativa, es un acto político. Así que me es muy difícil desarraigar el activismo de lo artístico porque no escojo cuando sufro racismo, lo vivo diariamente y de forma institucional.

P. Y, sin embargo, muchos artistas creen en la separación entre arte y mensaje político.

R. Yo es que no soy la persona adecuada para eso [ríe]. Me cuesta mucho callarme. Hace poco me invitaron a tocar en el telediario de La 2 y salí justo antes de la semifinal de Eurovisión. Como yo quería y no me dejaron hablar del tema, lo metí con calzador en una canción: "Inmaduro, perdedor y un boicot a Eurovisión". Al final es una elección, pero es muy importante posicionarse. Si no se habla, no existe.

P. Hablando de la dicotomía artista-activista, ¿alguna vez el triunfo personal te ha hecho olvidar tus orígenes y eclipsar la lucha del colectivo?

R. Yo creo que no. En mi programa ‘Nada especial’ de Radio 21 invito a mi comunidad y a mis 'amigues' para que hablen sobre sus experiencias en primera persona. Y luego, por otra parte, concibo mi lado artístico y musical. Esa separación ha sido muy sana para mí porque me conectó con mi comunidad y les pude involucrar en mi proyecto.

Próximamente modero una mesa en el evento ‘No son 50 años de resistencia sino 500’, que organiza el colectivo de migrantes 'racializades' y disidentes sexuales. Hace poco toqué en el festival antirracista de SOS Racismo. O sea, que existe una comunicación recíproca que nunca se va a perder y yo voy a estar presente sí o sí. Es importante lo que decías, el acordarse de dónde vienes y no perderlo nunca. Y también lo descubrí escribiendo el libro de ‘Arroz tres delicias’ porque, al final, solo debo hablar por mí.

P. ¿Temes que la sociedad te convierta en el referente único de tu comunidad?


R. Claro. El propósito del libro no es hablar sobre la comunidad asiática, o la disidente sexual o la racializada, sino hablar desde mí. Si la gente se siente identificada con lo que digo, genial, pero no es mi objetivo principal. No necesitamos que una persona sea la portavoz de una comunidad, sino que hable una masa crítica. ¿Sabes? Yo soy un ladrillo más dentro de este edificio, y también es importante separar lo artístico del activismo -que no de lo político, porque ya soy una persona politizada-, para que no se convierta en una portavocía.

P. ¿Cuál es la situación actual de la comunidad asiática en la lucha antirracista?


R. Siempre que hablamos sobre racismo, sobre todo de la comunidad asiática, parece que no existe. Yo me lo sigo cuestionando: ¿cuál es nuestro lugar y nuestro espacio dentro de la lucha antirracista? Porque es cierto que en muchos colectivos y marchas hablábamos sobre la lucha de la comunidad negra o afrodescendiente, o de la latina, pero nunca de lo de lo asiático.

Ahora cada vez hay más, como el colectivo Oriza, donde estamos empezando a tejer cuidados y resistencias entre todas las comunidades asiáticas y no solo entre chinos o gente del Este, sino también con Filipinas, Bangladesh, India, etcétera.

P. Dices en ‘Arroz tres delicias’ que tu primer referente asiático fue Luis Tseng de los Piston. ¿Echaste en falta alguno que, además de racializado, hubiese sido disidente sexual?

R. Totalmente. Es que mi vida entera hubiera sido distinta. De hecho, me he convertido en el referente para mi yo de cinco años, en lo que me habría gustado ver en la tele. Una persona asiática, que a pesar de ser costumbrista y muy mamarracha, se siente empoderada y a gusto siendo lo que es.

Por eso para mí es tan importante ese otro tipo de activismo ‘mainstream’, como el que hace Beyoncé con el feminismo. Acerca a más personas a conocerse mejor a sí mismas y a descubrir que lo personal es político y que muchas de sus vivencias son debidas a una estructura mucho más amplia. Que no eres tú la rara y que por eso te ocurren cosas racistas. Y eso que yo no sabía ni qué era racismo y me culpabilizaba mucho a mí 'misme'.

P. ¿De qué maneras?


R. Pensaba que si me llamaban chino era porque había llamado la atención y no debía vestirme de esa manera, o porque no pronunciaba la ‘erre’ y no sabía hablar bien en español. Yo no me entendía y me odiaba porque todas las representaciones que veía estaban basadas en tópicos. Por eso confío en que los referentes sirven, no tanto para crear una imagen, sino para visibilizar y crear espejos.

P. Otro tópico sobre la comunidad asiática es que sois especialmente virtuosos con los instrumentos, algo que tú también has sufrido en el Conservatorio. ¿En qué se diferencia el racismo en la música clásica con el del ambiente pop?

R. Sí, totalmente. Desde 'pequeñe' me construyeron la ficción de que iba a ser un gran violinista, solista, a raíz de los referentes. Siento que mis padres sentían tanto apego a que yo fuese al conservatorio porque, dentro del imaginario occidental respecto a los asiáticos, lo más atractivo era eso. Así que me dieron mucha caña con el violín y con el piano para que cumpliera con esa imagen.

Sin embargo, yo odiaba las clases particulares y el conservatorio porque cohibían mis gustos personales. De hecho, me presenté al Grado Medio cantando ‘Heat of the Night’ de Aqua y tocando ‘La leyenda de Wieniawski’ [ríe]. Siempre he sentido ese conflicto entre la alta y la baja cultura. El racismo en el pop es de otro rollo porque ahí el problema es que no hay referentes y en la música clásica hay demasiados.

P. Hace un par de años describiste el Orgullo como una "verbena vacua". ¿Cuál es tu opinión al respecto, sobre todo ante el cambio de Ayuntamiento?

R. Ahora mismo estoy súper confuso. Con el clima político de este año, no sé hasta qué punto tiene sentido que creemos tantas segmentaciones. No quiero homogeneizarla, pero siento que tarde o temprano tenemos que crear una masa crítica como colectivo para ser más resistentes. La masa también es un arma, aunque yo 'misme' cayese en lo contrario.

No sé si es bueno rechazar o coger con pinzas el Orgullo 'mainstream'. Obviamente rechazo el capitalismo rosa y nada lo va a excusar. Pero ahora no sé si rechazaría tocar en el escenario de la Puerta del Sol. Es muy complicado porque incluso dentro del Orgullo crítico hay diferencias. No nos ponemos de acuerdo y eso es peligroso, porque no estamos viendo que el enemigo de verdad es el que acaba de entrar en el Ayuntamiento de Madrid.

P. ¿Crees que la imagen que se proyecta sigue siendo la del hombre "gay blanco y de clase alta" que denunciabas?

R. Muchísimo. Pero no solo en el Orgullo. Creciendo en Madrid, llegué a plantearme mi sexualidad porque sentía que no pertenecía a la comunidad homosexual. Cuando andaba por Chueca o me metía en los chats veía que la representación era la de un hombre cis, blanco, gay y con un cuerpo muy normativo que buscaba la aprobación del sistema heterosexual.

De hecho -esto es muy de los años 2000- cuando chateaba por webcam y al otro lado veían a una persona china, la apagaban porque no lo entendían. La cerraban hasta con miedo. Luego fui creciendo y descubriendo más ‘apps’ y ahí sí que sufrí racismo de forma mucho más directa dentro de los deseos. Racismo sexoafectivo lo llaman.

P. Afroféminas ya alertó del racismo camuflado del feminismo, como si fuesen dos realidades que no pueden ir ligadas. ¿Sientes que el racismo en el mundo LGTBI es también un tabú?

R. Totalmente. Esto tiene un contexto y un bagaje histórico muy amplio que se remonta al "peligro amarillo", que era propaganda antichina lanzada por Estados Unidos. Nos empezaron a representar como violadores, o desde el feísmo y la parodia, como con Fu-Manchú y el ‘yellow-facing’. Por eso hoy percibimos a los hombres asiáticos como cuerpos no deseables.

En la comunidad gay hay mucho racismo hacia los cuerpos asiáticos, pero está más ligado al tema de la normatividad. Sienten que no cumplimos los cánones de belleza de ese cuerpo idealizado y musculoso del hombre blanco y nos rechazan por eso. Se entrelaza la historia con la normatividad. Pasa en las ‘apps’ como Grindr y Tinder, pero sobre todo en los clubs, donde te rechazan directamente porque no cumples con esa occidentalidad.

P. Hablas de rechazo, pero el caso de las mujeres asiáticas o racializadas quizá es el contrario, ¿no? Una exotización extrema.

R. Claro. Es distinto a lo que sufren las mujeres de la diáspora asiática que viven en contextos occidentales. El otro día leí un artículo que hablaba de las preferencias sexuales de la derecha ‘alt-right’ en Estados Unidos hacia las mujeres asiáticas porque para ellos son más sumisas, supuestamente más pasivas y ceden más. Dicen que las prefieren antes que las mujeres occidentales no racializadas porque para ellos estas están mas politizadas por el feminismo.

En el lado de los hombres es otro rollo completamente distinto. Porque los medios nos han representado de una manera bastante emasculada, pero muy demonizada. Aunque yo también he estado en relaciones, sobre todo interraciales, donde daban por hecho de que cumples el rol pasivo o eres más 'femenine' por ser 'asiátique'.

miércoles, 19 de junio de 2019

#hemeroteca #disidencia #identidades | Sigo queriendo mi Manhattan

Imagen: El País / Blanca Evangelista en 'Pose'
Sigo queriendo mi Manhattan.
El uso del arte como herramienta de resistencia política para personas racializadas.
Chenta Tsai Tseng | El País, 2019-06-19
https://elpais.com/ccaa/2019/06/19/madrid/1560950049_460245.html

Los camareros le miraron con desprecio. Estaba en el Boy Lounge -un bar para hombres cis gais blancos menores de 35 años- y no era la primera vez que llamaban la atención: "Este no es un bar para mujeres trans negras", decían sus miradas. A pesar de ello, Blanca Evangelista, una mujer trans negra del Nueva York de 1987 y una de las protagonistas de la serie 'Pose', resiste. Y lo hace ocupando el espacio que pretendía anularla. Esa noche, ella acaba en la calabozo. Su rival de la ballroom culture -escena nacida en el Harlem en la década de los sesenta-, Elektra Abundance, la rescata. "¿Por qué me has ayudado?", pregunta Blanca. "Fuera del ball, las trans racializadas y disidentes sexuales no importamos. Por eso, en esta vida, los balls son lo único que importa".

Viajamos de la ficción a la realidad. En los sesenta, Crystal LaBeija salía enfurecida del concurso drag Miss All-America Camp Beauty Pageant. Había quedado en cuarto lugar y su ira quedó inmortalizada en el documental de 1968 'The Queen' dirigido por Frank Simon. LaBeija le hizo un reading a Rachel Harlow, ganadora del concurso y reina blanca de Filadelfia. El reading es una mofa en la que se resaltan y exageran los defectos de una persona. En ese momento, LaBeija no estaba siendo una mala perdedora, respondía a los prejuicios racistas del concurso. No ganó el concurso, pero a finales de los setenta formó la House of LaBeija.

Los houses eran espacios configurados por una madre o un padre que cuidaban y mentorizaban a gais jóvenes, en su mayoría negros o latinos, conocidos como hijos y que habían sufrido el rechazo de sus familias biológicas, así como abusos. También acogían a personas sin hogar o víctimas de las drogas. Las madres y padres de las casas brindaron un hogar y un lugar de pertenencia a muchas personas.

El uso del arte como herramienta de resistencia política para personas racializadas tiene una larga historia. En Madrid lo encontramos en colectivos como Negras Malas, proyecto de Navxja, creado para que hubiera un espacio para su grupo afectivo de amigas artistas negras y tejer vínculos y una red de apoyo para ellas. Otro es el colectivo Cangrejo Pro, que se autodefine como "un grupo de chicas de origen chino en España que trabajan en el ámbito comunitario y educativo desde el arte performance".

Formado por Jiaying Li, Shishi Zhu, Zhihan Chen, Fengfan Yang, Wanru Li, Bixia Xu, Qirui Wan, Jiakun Lu, Huixuan Kang, Jiaping Ma y obra de Xirou Xiao, a ellas les conocí por primera vez en la ‘performance’ que dieron en la Sala de Arte Joven en la Calle de Avenida de América. Presentaban su obra ‘Me Importa Un Pepino’, que repetirían en las jornadas de la diáspora china en las residencias del Matadero, y más recientemente en la puerta del sol en el festival Antirracista con la obra ‘Me Importa Una Cuerda’, un proceso formativo de creación comunitaria a partir de acciones y conversaciones que visibilizan las necesidades, inquietudes y preocupaciones de las jóvenes chinas desde la performance.

Un lenguaje que les permite comunicarse más allá de las palabras, reflexionar sobre el género, el cuerpo, la identidad, la diversidad y los estereotipos basados en el desconocimiento de la cultura china, para encontrar juntas el formato, los materiales y la partitura de acción final. No buscan una "acción colectiva" entendida como espectáculo en un escenario puntual. Quieren crear una situación, una experiencia que transmita las emociones, los sentimientos y las inquietudes de las mujeres chinas en Madrid. Una plataforma de comunicación cómplice y una red de apoyo mutuo.

Se centran en una serie de temas concretos, propuestos para activar y potenciar la conciencia política y el pensamiento crítico. Valoran sus propias fuerzas y la fuerza que resulta de la unión de las mismas, la sororidad. Espacios donde no hablan por ellas sino ellas son las protagonistas de su lucha. Espacios que responden a la violencia creando espacios de resistencia sin obviar la realidad. No solo son una plataforma de resistencia: a veces se nos olvida que el activismo, además de militancia, implica cuidados.

En estos espacios se tejen relaciones. Igual que en las ‘houses’ y las ‘ballrooms’. Blanca Evangelista es rescatada de la cárcel por Elektra Abundance; son enemigas en el ‘ball’, pero aliadas fuera de allí. Pidamos otro Manhattan, uno por Blanca y otro por Elektra.

jueves, 23 de mayo de 2019

#libros #homofobia #racismo | Arroz Tres Delicias : sexo, raza y género

Arroz Tres Delicias : sexo, raza y género / Putochinomaricón (Chenta Tsai Tseng).
Palma de Mallorca : Plan B, 2019 [05-23].
160 p.
Colección: Plan B.
ISBN 9788417001896 / 13,90 €

/ ES / BIO
/ Disidencia sexual / Homofobia / LGTBI / Putochinomaricón / Queer / Racismo / Testimonios

Un libro autobiográfico y reivindicativo de uno de los cantantes pop del momento: Putochinomaricón. «El plato tiene su origen en Estados Unidos, cuando los chinoamericanos que trabajaban y eran explotados en la construcción del Ferrocarril Transcontinental, por supervivencia, recogían las sobras de comida que tiraban los jefes de la obra. Y con esos restos y la cantidad de arroz que les daban diariamente, crearon el arroz tres delicias. Siento que todos los que hemos sido considerados minorías compartimos una historia parecida. Con las sobras, los restos, los escupitajos, el racismo, la misoginia y la homofobia nos hicieron pedacitos, pero luego nos recompusimos y nos hicimos más fuertes. Este libro trata sobre ese momento crucial en el que uno decide deconstruirse y apropiarse de esos pedacitos.»

martes, 9 de abril de 2019

#hemeroteca #lgtbi #homofobia | Putochinomaricón anuncia libro, “mixtape” y concierto en Madrid en mayo

Imagen: Google Imágenes / Chenta Tsai, Putochinomaricón
Putochinomaricón anuncia libro, “mixtape” y concierto en Madrid en mayo.
Jordi Bardají | Jenesaispop, 2019-04-09

https://jenesaispop.com/2019/04/09/360287/putochinomaricon-anuncia-libro-mixtape-y-concierto-en-madrid-en-mayo/

Putochinomaricón ha anunciado varias novedades importantes en Instagram, en concreto la publicación de un libro y también de una nueva “mixtape” que presentará el próximo 17 de mayo en el Ochoymedio de Madrid. La noticia es sorprendente pues Chenta Tsai había declarado en sus “stories” que su próximo trabajo discográfico tardaría en llegar pues se encontraba centrado en escribir, aunque cabe recalcar que lo que ha anunciado es una “mixtape” y no el verdadero sucesor de su debut oficial publicado por Elefant, el EP ‘Corazón de cerdo con ginseng al vapor‘. No hay título ni fecha de lanzamiento para esta “mixtape” de momento.

Por otro lado, el autor de ‘Gente de mierda’ ha anunciado la edición de su primer libro a través de Penguin Random House Grupo Editorial, un texto llamado ‘Arroz tres delicias’ que será “autobiográfico y reivindicativo” y que llegará a las tiendas físicas y en formato e-book el 23 de mayo. En un post de Instagram publicado en febrero, el artista escribió que se encontraba terminando el libro y que este hablaría “sobre mis experiencias creciendo como migrante asiático, cómo conecté con mi disidencia sexual y mi género”.

Parece, pues, que ‘Arroz tres delicias’ está terminado o a punto y Me gusta leer facilita ya su sinopsis: “El plato tiene su origen en Estados Unidos, cuando los chinoamericanos que trabajaban y eran explotados en la construcción del Ferrocarril Transcontinental, por supervivencia, recogían las sobras de comida que tiraban los jefes de la obra. Y con esos restos y la cantidad de arroz que les daban diariamente, crearon el arroz tres delicias. Siento que todos los que hemos sido considerados minorías compartimos una historia parecida. Con las sobras, los restos, los escupitajos, el racismo, la misoginia y la homofobia nos hicieron pedacitos, pero luego nos recompusimos y nos hicimos más fuertes. Este libro trata sobre ese momento crucial en el que uno decide deconstruirse y apropiarse de esos pedacitos”.

jueves, 26 de abril de 2018

#hemeroteca #disidenciasexual #musica | Putochinomaricón: “Reivindico la humanización de las redes, por eso soy anti postureo”

Imagen: El País / Chenta Tsai
Putochinomaricón: “Reivindico la humanización de las redes, por eso soy anti postureo”.
Tras su primer EP, el propósito del artista para 2018 es “ser más chino, más puto y más maricón” y seguir sacudiendo conciencias.
Ignacio Gomar | Tentaciones, El País, 2018-04-26
https://elpais.com/elpais/2018/04/24/tentaciones/1524567707_024813.html

Con canciones como ‘Gente de Mierda’, ‘Tú no eres activista’, o ‘Tu Puta Vida Nos Da (Un Poco) Igual’, Chenta Tsai explora el tema principal que da sentido a la existencia de su alter ego, Putochinomaricón, y que es luchar contra la discriminación, empezando por la que existe dentro del propio colectivo gay, al que tilda de racista y ‘plumofóbico’.

Su alegato es claro: “Se discrimina a los que se salen del estereotipo, y no es cuestión de preferencias sexuales, es racismo y punto. Las filias son constructos sociales, cánones de belleza impulsados por los medios, la publicidad, etc. La contradicción está en que un colectivo que debería tener más conciencia ni siquiera se da cuenta. Por eso lucho por la interseccionalidad. En el orgullo LGTBIQ solo hay hombres homonormativos y se difunde por tanto la idea de que solo eres aceptado si eres blanco o musculado”.

Chenta es hijo de migrantes taiwaneses, vive en Madrid y tiene 27 años. Putochinomaricón es el artista nacido (empezando por el nombre) de su experiencia como parte de una minoría sexual, y otra racial, en España. Esa vivencia ha inspirado muchos de los temas que componen su primer EP, 'Corazón de cerdo con ginseng al vapor', que empieza con esta intro: “Puto chino maricón, la gente me llama así, no me robes mi trabajo, vete a tu puto país”. Una reivindicación de alguien que se sabe integrado: "Estoy extremadamente occidentalizado, aunque llevo mi arraigo asiático con orgullo. Mi objetivo de este año es ser más puto, más chino y más maricón. Noto que los chinos de segunda generación rechazan sus raíces. Yo estoy aprendiendo a escribir chino (ya lo habla) e historia de China”. Respecto a si conoce a más gais chinos en la capital, cuenta que la comunidad es pequeña y no es homogénea. "Muchos son analfabetos, imagínate... Como para reivindicar algo en español. Lucho por todos los que existen pero no pueden alzar la voz, básicamente porque las políticas de inmigración son una puta mierda”.

Se define ante todo como un sujeto disidente y actúa en diversos frentes, por ejemplo compartiendo el activismo ‘queer’ de plataformas como Orgullo Crítico, donde se siente como en casa. “Son radicalmente inclusivos hacia las personas trans y las minorías raciales y no renuncian a la lucha. Recordemos que el orgullo LGTB nace de un disturbio provocado por dos personas transgénero racializadas, tócate un pie”, recuerda. Y puntualiza que su mensaje social se filtra hacia lo político —“la identidad sexual también es política”— tanto como sus composiciones musicales o visuales, y especialmente en las redes sociales, donde es toda una celebridad y donde defiende su papel de millennial, del que se siente especialmente orgulloso.

“Descubrí lo más bonito que tienen estos días después de que me censuraran tres veces mis cuentas de Instagram. Debió ser gente que me denunció porque les molestaba mi nombre o mi discurso; me sentí como Ai Weiwei pero ‘cheap, low budget’ (de bajo presupuesto) [risas]. Recibí un apoyo tremendo. Tejer un entramado de personas disidentes y oprimidas que se apoyan entre sí es alucinante. En la universidad repartieron pegatinas en las que ponía ‘Free PCM’. Fue un ‘what the fuck’ tremendo… ¡Me sentí como el Che Guevara!”.

Al tiempo que las defiende, las agita y ridiculiza el postureo. “Reivindico la humanización de las redes, que sean una extensión de la persona y no una ventana para proyectar lo que no se es. Es dañino y contribuye a la creación de estereotipos falsos. Por eso soy tan fan de ‘Soy una pringada’, porque eleva el costumbrismo a lo artístico. Yo hago lo mismo, cojo lo más costumbrista y lo elevo a la híper relevancia. Como componer mientras friego los platos. Las entidades digitales tienen un humano detrás, siempre, por eso soy anti postureo”.

Sin embargo, Instagram, la red de la imagen, es su favorita. Lo es porque, afirma, ahí se puede descolonizar un espacio que no está pensado para la reflexión sino para la frivolidad. "De repente subes una foto fregando con una parrafada sobre ‘yellow facing’ y es brutal. La descontextualización de espacios digitales o físicos es fundamental. Verme en un bar obrero de Usera cantando ‘Gente de Mierda’, ocupando espacios que no son míos. Ahí está la innovación”.

El resto de ingredientes son la parodia de sus propias contradicciones y la defensa de una época convulsa y una generación ignorada. “Yo también sigo a ‘influencers’ y pienso 'ojalá estuviera en la playa ahora mismo o tuviera ese cuerpo'. En mis canciones siempre me río un poco de mí mismo, así tu mensaje llega más lejos. Reivindico el hoy. Hay tanto por explotar... Es un momento de crisis política y de identidad y con una multiculturalidad tan interesante que darle la espalda sería un error total. Escucho canciones de ahora y dicen cosas como ‘¡ay!, te llamé por teléfono’. ¿Quién llama por teléfono hoy? Nadie está usando el discurso post Internet. Mi siguiente álbum va a girar en torno a la era digital, es algo que no está explotado en absoluto. Voy a llevar la estética y la cultura de la España profunda y las voy a mezclar con la era post Internet. Un ‘collage’ mal hecho mezclando todos esos referentes”.

Habla con pasión de sus fuentes de inspiración, que van desde Charli XCX al diseñador Gosha Rubchinskiy, “por mezclar algunos oxímoron, como la estética BDSM y la moda deportiva”, y vuelve a la carga, esta vez contra las imposiciones del ‘mainstream’ en el terreno sentimental. “Es fascinante analizar cómo nos han vendido el amor como un acto de posesión y control. Muchos no saben distinguirlo de la violencia". Putochinomaricón solo cree en él como algo consensuado, ya sea monogamia o poliamor; el sexo para él ha pasado a un segundo plano; y ahora está más centrado en la revolución del amor dentro de la comunidad LGTB, algo que cree que se ha obviado totalmente. "La homonormatividad ha hecho mucho daño y ha asociado la liberación sexual con tener mucho sexo. Es absurdo, la auténtica revolución es que podamos escoger cómo queremos vivir nuestra sexualidad o nuestra vida amorosa. Cuando se nos pase la tontería de follar con todo el mundo, todo se estabilizará”.

Se despide anunciando que ya tiene listo el siguiente álbum, aunque esperará a lanzarlo “por si surge algún temazo más”. En lo político va a hablar de la posverdad y las noticias falsas y tiene una canción titulada ‘La Tierra es Plana’ que le encanta. Pero no se olvidará de lo único que le hace ser un ‘hater’. “No soporto a la gente intolerante que coarta nuestras libertades. Dicho así parece simple, pero esto incluye al 95% de la población. Hay que ser, no sé si radical, pero sí asertivo. Esta mierda hay que combatirla”.