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miércoles, 12 de julio de 2023

#hemeroteca #iglesia ideologiadeodio | Mons. Jesús Sanz sale (indirectamente) en defensa de Vox

Infovaticana / Jesús Sanz Montes //

Mons. Jesús Sanz sale (indirectamente) en defensa de Vox

Infovaticana, 2023-07-12

https://infovaticana.com/2023/07/12/mons-jesus-sanz-sale-indirectamente-en-defensa-de-vox/

Se acerca la cita con las urnas en donde los españoles estamos llamados a elegir al próximo presidente del gobierno de España.

El arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz, ha sido claro y contundente en su carta pastoral de esta semana. Sin citar en ningún momento al partido de Abascal, entre sus líneas se desprende un claro guiño y apoyo a la formación conservadora. Pocos son los obispos que se atreven a meterse en el berenjenal de hablar sobre política por miedo a la corrección política. Munilla, siempre crítico con el PP, Argüello y Sanz Montes son tres de los obispos españoles referencia del bloque ‘conservador’ y son de los pocos que con mayor o menor contundencia, han opinado sobre las próximas elecciones.

Jesús Sanz escribe en su carta semanal que «en el reparto de espacios y funciones, se observa un desplazamiento calculado de la presencia cristiana en la sociedad. Parece que ha habido una especie de reajuste ante la otrora omnipresencia eclesial, según dicen los desplazadores. Así, lo que la comunidad cristiana puede hacer o decir, sufre una censura implacable al ser expulsada del paraíso de la modernidad donde se autoentronizan en su templo los nuevos predicadores».

Los «ultracatólicos»
El arzobispo de Oviedo ha entrado de lleno en la polémica de estos últimos días en la que numerosos medios de comunicación han tachado de «ultracatólicos» a políticos de Vox, como la presidenta de las Cortes Valencianas o al presidente del parlamento de Baleares. Con esta contundencia, el arzobispo de Oviedo desmonta esta burbuja creada por los medios y la izquierda: «se ha escuchado últimamente un adjetivo lleno de prejuicio etiquetador, para advertir del lobo que viene: «cuidado con los ultracatólicos». Lo de ‘ultra’ resulta ser un recurso curioso, especialmente en la boca de los amigos de todos los excesos paniaguados, las malas compañías que imborrables tienen en sus genes la sangre de sus actos terroristas o la rentable monserga de sus aspiraciones ‘indepes’, aliñadas con secesiones y bendecidas con indultos como moneda de cambio».

Además, el arzobispo recuerda que «la palabra de los que creemos en Dios sin hacerlo contra el hombre, es una palabra que bebe del alto testimonio del Señor Jesús, de la sabiduría que recogen los Evangelios, y que se estructura en la llamada doctrina social de la Iglesia y la tradición cristiana. Con este bagaje nos presentamos en una sociedad plural, a veces líquida, sin horizontes morales sólidos, y con un prurito neopagano que hace gala de su postcristianismo de salón».

Monseñor Jesús Sanz tampoco tiene inconveniente en poner en su sitio a los ultras climáticos. «Tenemos unos días abrasadores. Es lo que sucede en el verano con las calendas de julio, sin que lo decrete Greta Thunberg con sus cambios climáticos y demás corifeos que la jalean. Época de incendios que arrasan, también los hay cuando las llamas de políticas erráticas nutridas de mentiras patentes y mucha ideología que campa, nos dejan un panorama que sobrecoge por sus consecuencias varias», escribe el arzobispo.

«Porque los incendios, ya sean naturales o ya sean provocados, arrasan cruelmente todo un pasado: archivos y bibliotecas, enseres y aperos, campos y casas, todo cuanto representaba el diario paisaje de una vida cotidiana tejida de escenarios, de recuerdos, de patrimonio heredado, cuidado y trabajado», sostiene el prelado.

Para Sanz Montes, «todo eso sucumbe en el fragor de unas llamas que reducen a cenizas tantas cosas justas y necesarias. Me estoy refiriendo al patrimonio cultural, moral, convivial, religioso que durante tanto tiempo hemos compartido, aún en medio de nuestras tibiezas indiferentes, de peleas intolerantes y contradicciones que traicionan».

Vida, libertad y unidad de España
El arzobispo de Oviedo defiende en su misiva que «teníamos una historia de siglos que nos identificaba, con unos valores que alimentaban las creencias religiosas, las relaciones fraternas y el creativo afán de construir entre todos un mundo más justo, seguro y mejor».

Al final de su carta, Jesús Sanz hace un desglose de lo que considera que «van» las próximas elecciones generales y que bien podría ser un resumen de parte del programa de Vox: «una oportunidad de reestrenar lo que vale la pena, sin cansarnos nunca de estar empezando siempre: la vida en todos sus escenarios (naciente, creciente y menguante), la verdad como compromiso verificable de programas políticos que no mienten, la libertad en la expresión religiosa y cultural y en la elección educativa que para los hijos tienen los padres, el respeto por la historia sin reescribirla con memorias tendenciosas y falseadas que reabren heridas, el evitar confrontaciones que nos dividen y enfrentan fratricidamente, el cuidado del bien moral de la unidad de un pueblo rico en historia, paisaje, lenguas y riquezas complementarias».

En definitiva, Sanz Montes hace un llamamiento a votar y defender la vida, la libertad, derogar la ley de memoria histórica y en pro de la unidad de España.

El arzobispo de Oviedo concluye su escrito afirmando que «son el pequeño botón de muestra del vergel que deseamos que florezca ensoñado y sereno tras los incendios de las recientes pesadillas». Sanz Montes no se esconde y afirma que «entre el desastre trucado y mendaz y el cambio deseable, hay que escribir pacientes un itinerario juntos, especialmente las gobernanzas políticas salientes con sus propios matices complementarios, como bomberos verdaderos, lejos de los pirómanos mendaces. España lo necesita y se lo merece».

viernes, 9 de marzo de 2018

#hemeroteca #iglesia #antifeminismo | Pancartas con trastienda

Imagen: El Comercio / 8M en Oviedo
Pancartas con trastienda.
“Hay una consigna internacional, que sale de los laboratorios de Naciones Unidas y su pretensión globalizadora, que tiene en la estrategia de la ideología de género la hoja de ruta de una revolución cultural de amplio alcance.”
Jesús Sanz Montes | Religión en Libertad, 2018-03-09
https://www.religionenlibertad.com/pancartas-con-trastienda-62931.htm

Hay una estadística que se nos recuerda con profusión, captando la atención por su doloroso protagonismo: la mujer víctima del varón. Ella, junto a los niños que también sufren de tantos modos la violencia de los adultos, representa el deshonroso capítulo de una sociedad prepotente y machista que abusa de modo cobarde de quienes resultan vulnerables ante la nefanda agresividad. Ya sabemos que también la mujer puede agredir y usa de sus violencias, pero el escenario es abrumador al señalar el exceso que tiene en el varón a su principal y triste mentor.

Virginia Woolf, célebre feminista que terminará suicidándose, hablaba ya de los roles estereotipados que podrían haber determinado la lucha de sexos. Un reparto de funciones así, daría como resultado la injusta discriminación que durante tanto tiempo han podido sufrir las mujeres y que tan lenta, pero definitivamente, se ha ido superando, al menos en los países cristianos, aunque no así en el mundo musulmán.

La psicología diferencial ilumina la profunda armonía que existe en la persona humana, como una relación complementaria de varón y mujer. El haber ignorado esta mutua complementariedad ha dado lugar a que la mujer sufriese tantas reducciones. Simone de Beauvoir defenderá la desvinculación de la mujer de la maternidad y del hogar-familia, reivindicando una igualdad sin diferencias con el varón, liberando a la mujer de esas tres “kas” de las que hablaba Charles Möller al comentar la obra de Simone de Beauvoir: la cocina (‘Küche’), la iglesia (‘Kirche’) y los hijos (‘Kinder’).

No es la mujer contra el hombre, ni viceversa, lo que puede aportar claridad en la comprensión armoniosa de la pareja humana; no es la revancha feminista lo que supera los innegables abusos machistas. Julián Marías abogaba por mantener la desigualdad entre el varón y la mujer: no ontológica y discriminatoria, sino una desigualdad complementaria en su reciprocidad armoniosa. Esta es la perspectiva antropológica de Juan Pablo II, al exponer la “unidad de los dos” como imagen de Dios.

Hay una consigna internacional, que sale de los laboratorios de Naciones Unidas y su pretensión globalizadora, que tiene en la estrategia de la ideología de género la hoja de ruta de una revolución cultural de amplio alcance. El ataque a la familia, la censura de la maternidad, la batalla que representan los conocidos lobbies con la sopa de siglas en las que esconden sus nombres, que quieren reescribir la naturaleza humana y la identidad personal, está a la base de esta orquestación en torno a la objetiva discriminación de la mujer o la violencia que ella puede sufrir por parte del varón. Pero ha habido mujeres que también se han dado cuenta de la manipulación de su causa, y han reaccionado con inteligente audacia en un manifiesto pidiendo que no las utilicen, que no están por la labor de secundar el toque a rebato que determinadas corrientes culturales y movimientos políticos se empeñan en imponer con sus escraches mediáticos. No han faltado quienes, dejándose llevar por tal convocatoria populista con toda la carga ideológica de género, han quedado abducidos acríticamente con los “síndromes de Estocolmo” al uso, que sorprenden por su fatuidad argumental y el desconocimiento de todo lo que hay detrás de algunas pancartas con trastienda.

Es demasiado seria la batalla por la verdadera igualdad para andarnos en demagogias mediocres o bailando los sones de los grupos que jalean sus consignas. Es demasiado real el dolor de tantas mujeres como para que se las utilice para causas que no traen libertad e igualdad, sino nuevas imposturas dictatoriales contra la vida y la familia. Hay una igualdad respetable en la reciprocidad entre varón y mujer, que supera la violencia de las prepotencias machistas y feministas, y que secunda sin trampa populista la verdad de la persona humana en su complementariedad. Lo decía el comentarista hebreo del Talmud: «Tened mucho cuidado de no hacer llorar a una mujer, porque Dios cuenta sus lágrimas. La mujer ha salido de la costilla del hombre, no del pie para que luego pueda ser pisada, ni de la cabeza para que se crea superior, sino del costado para ser igual entre ambos, un poco más abajo del brazo para ser protegida, y del lado del corazón para ser amada».

Y TAMBIÉN…
El arzobispo de Oviedo: “Sabemos que también la mujer puede agredir y usar sus violencias”.
El prelado acusa a “los laboratorios de la ONU” de crear “la convocatoria populista” del 8M.
El Plural, 2018-03-09
https://www.elplural.com/sociedad/2018/03/09/8m-arzobispo-oviedo-mujer-violencia-feminismo-machismo