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jueves, 23 de noviembre de 2017

#libros #mujeres #historia | Isabel la Católica : la primera gran reina de Europa

Isabel la Católica : la primera gran reina de Europa / Giles Tremlett.
Barcelona : Debate, 2017 [11-23].
640 p.
Colección: Biografías
ISBN 9788499927763 / 27,90 €

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/ Castilla / Historia - Siglo XV / Isabel I de Castilla / Mujeres – Historia / Edad Media

En 1474, una mujer culta, inteligente y fervientemente religiosa de apenas veintitrés años ascendió al trono de Castilla, el reino más poderoso y extenso de España. Tenía por delante el considerable reto de gobernar una corte dominada por hombres y reformar uno de los principales reinos europeos acosado por el crimen, la corrupción y el violento faccionalismo político. 

En esta biografía definitiva, Giles Tremlett nos presenta a una controvertida mujer que consiguió cambiar el rumbo de la historia sacando a su país del oscurantismo medieval para dotarlo de las herramientas que lo convertirían en uno de los mayores imperios donde nunca se ponía el sol. Como sostiene Tremlett, Isabel la Católica es la reina más importante de la historia de Europa, y este libro por fin la hace justicia, con sus luces y sus sombras.

lunes, 15 de mayo de 2017

#hemeroteca #memoria | Recordad a Margarida Borràs: València homenajea a la primera ejecutada por identidad de género

Imagen: Valencia Plaza / Plaza del Mercado, Valencia
Recordad a Margarida Borràs: València homenajea a la primera ejecutada por identidad de género.
Valencia Plaza, 2017-05-15
http://valenciaplaza.com/el-ayuntamiento-de-valencia-plantea-cambiar-el-nombre-dado-a-51-calles-en-epoca-franquista

El próximo miércoles 17 de mayo, Día Internacional Contra la LGTBIfòbia, la concejalía instalará en la plaza del Mercado de València una placa en homenaje a Margarida Borràs, ajusticiada por su condición de transexual

La concejala de Igualdad y Políticas Inclusivas, Isabel Lozano, ha anunciado que el próximo miércoles 17 de mayo, Día Internacional Contra la LGTBIfòbia, la concejalía instalará en la plaza del Mercado de València una placa en homenaje a Margarida Borràs.

Margarida Borràs es un referente del movimiento transexual por ser el primer caso documentado de tortura y muerte en València por identidad de género, puesto que fue ajusticiada por la Inquisición en el siglo XV por su condición de mujer transexual. Tal y cómo está documentado en un Dietario de la época escrito por Melcior Miralles, el lunes 28 de julio de 1460 en la plaza del Mercado de València, tuvo lugar su ejecución.

“Es realmente necesario, como acto de reparación, colocar una placa en memoria de Margarida Borràs en la plaza del Mercado. Desde nuestra perspectiva actual, que fundamenta nuestra convivencia a partir del respecto a los derechos humanos y a la diversidad, resulta terrible asumir la atrocidad de esos actos de tortura y muerte", aseguró la concejala de Igualdad y Políticas Inclusivas, Isabel Lozano.

La acción del ‘Govern de la Nau’ de instaurar una placa conmemorativa “nos ayuda a tener perspectiva histórica para tomar conciencia de los avances conseguidos y de la necesidad de seguir trabajando para conseguir la igualdad real y erradicar la discriminación por cualquier motivo, incluyendo la orientación sexual y la identidad de género”, ha concluido Lozano.

La placa será instalada a las 19:30 h horas en la plaza del Mercado (frente a la iglesia de los Santos Juanes) y también recordará a todas las víctimas de la homofobia, la transfòbia y la bifòbia. En el marco de la conmemoración de esta fecha, el próximo jueves 18 de mayo, a las 19:00 horas, en el Ateneo Mercantil de València, la concejalía también ha organizado una charla-coloquio sobre la situación de la homosexualidad

viernes, 15 de enero de 2016

#hemeroteca #memoria | Valencia dará a una calle el nombre de Margarida Borràs, una transexual torturada y ejecutada en el siglo XV

Imagen: Google Maps / Plaça del Mercat, Valencia
Valencia dará a una calle el nombre de Margarida Borràs, una transexual torturada y ejecutada en el siglo XV.
El Consejo de la Mujer valora la posibilidad de instalar una placa conmemorativa en la Plaza del Mercado donde fue ajusticiada en 1460. Actualmente este personaje histórico es un icono de la defensa de los derechos LGTB en Valencia.
Actualizada 15/01/2016 a las 18:14
http://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/01/15/valencia_dara_una_calle_nombre_margarida_borrras_una_transexual_torturada_ejecutada_siglo_xv_43421_1012.html

El Consejo de la Mujer y por la Igualdad del Ayuntamiento de Valencia ha acordado denominar próximamente con el nombre de mujeres reconocidas a 36 vías del callejero de la ciudad, como el de la científica Marie Curie; la pensadora Simone de Beauvoir; o la compositora Matilde Salvador. Las propuestas de mujeres ilustres están encabezadas sin embargo por la valenciana Margarida Borràs, el primer caso documentado de tortura y muerte en Valencia por identidad de género, ya que fue ahorcada en el siglo XV por ser transexual.

El Consejo ha valorado además la posibilidad de instalar una placa conmemorativa en la Plaza del Mercado donde fue ajusticiada en 1460. Actualmente este personaje histórico es un icono de la defensa de los derechos LGTB en Valencia. Actualmente se otorga un galardón anual, cada 28 de junio, con su nombre, Premi Margarida Borràs, que se otroga a aquellas personas e instituciones que destaquen en su lucha a favor de los derechos homosexuales y del colectivo LGTB.

El listado de propuestas de la próxima adaptación de las calles de Valencia ha sido propuesto por las organizaciones que forman el consejo, distintos grupos municipales y las Unidades de Igualdad de la Universitat de València y de la Universitat Politècnica de València, según ha informado el Ayuntamiento a través de un comunicado.

La elección de los nombres de este reconocimiento póstumo se ha establecido siguiendo un criterio cremallera, es decir, que por cada dos valencianas habrá una mujer ilustre a nivel nacional y otra internacional.

El consejo también ha aprobado trasladar a la Concejalía de Cultura que cuatro de cada cinco nombres que se incorporen a partir de ahora a la red viaria de Valencia "sean de mujeres", dado que "de los 1.144 personajes ilustres que actualmente tienen una vía pública en la ciudad, un 93 por ciento corresponde a hombres y sólo el 7 por ciento son mujeres", como ha explicado la concejal de Igualdad, Isabel Lozano, que ha presidido el foro.

Otra de las ideas que se ha acordado trasladar a Cultura es la de "identificar a la persona" en el nombre de las calles, "como en las dedicadas al Matemático Marzal o al Pintor Salvador Abril, entre otras". De esta forma, el nombre de las mujeres ilustras irá en la mayoría de los casos de una palabra que defina su carrera.

De manera paralela, el Consejo ha emitido una condena pública por el "ataque machista" que recibieron las conocidas como reinas magas que protagonizaron la cabalgata laica del pasado 3 de enero, y ha mostrado su "total solidaridad" con ellas.

viernes, 5 de junio de 2015

#hemeroteca #historia | La Farsa de Ávila: Enrique «El Impotente» es humillado y acusado de homosexual

Imagen: ABC
La Farsa de Ávila: Enrique «El Impotente» es humillado y acusado de homosexual
El 5 de junio de hace justo 550 años, parte de la nobleza castellana celebró al pie de las murallas de Ávila la escenificación de su ruptura con el Rey. En un trono real se depositó un muñeco, relleno de paja y lana, con las facciones del Monarca, que fue objeto de insultos, humillaciones e incluso golpes
César Cervera | ABC, 2015-06-05
http://www.abc.es/espana/20150605/abci-farsa-avila-enrique-impotente-201506031849.html

El 5 de junio de hace justo 550 años, parte de la nobleza castellana celebró al pie de las murallas de Ávila la escenificación de su ruptura con el Rey. En un trono real se depositó un muñeco, relleno de paja y lana, con las facciones del Monarca, que fue objeto de insultos, humillaciones e incluso golpes

La revoltosa nobleza castellana desafió una y otra vez la paciencia del Rey Enrique «El Impotente», quien, incapaz de hacer valer su autoridad y de defender la legitimidad de su única hija, Juana la Beltraneja, se convirtió por momentos en un pelele al servicio de los pocos nobles que permanecieron de su lado en pro del beneficio de sus bolsillos. El 5 de junio de 1465, al pie de las murallas de Ávila, el Rey castellano hizo las veces literalmente de pelele, cuando un grupo de grandes nobles depusieron a Enrique IV de Castilla escenificando a través de un muñeco la humillación. La nobleza proclamó Rey en su lugar a su medio-hermano el Infante Alfonso, el cual, sin embargo, no llegó a cumplir la mayoría de edad al fallecer en extrañas circunstancias pocos años después. El testigo de su causa fue recogido por su hermana Isabel «La Católica», que se caracterizó precisamente por rebajar el poder de la aristocracia castellana para evitar desafíos tan gruesos como el ocurrido en «La Farsa de Ávila».

El reinado de Enrique IV, la ley del más fuerte
Las dos décadas del reinado de Enrique IV (1454-1474), donde muchos nobles hicieron y deshicieron a sus anchas, fueron cantadas por los cronistas como uno de los más calamitosos de todos los que el reino español sufrió a lo largo de su historia. La ausencia de autoridad y justicia en Castilla, puesto que la mayoría de nobles no reconocía ni respetaba a los privados del Monarca –seleccionados de entre los escalones de la nobleza media– provocó el levantamiento de ejércitos privados por todo el territorio. Como explica el hispanista William S. Maltby en su libro «El Gran Duque de Alba» (revisando los antepasados del tercer duque de la familia), «la supervivencia durante el reinado de Enrique IV dependía de expandir las rentas y el número de hombres a igual ritmo que el más rapaz de los compañeros».

A la incapacidad para imponer su autoridad, Enrique IV debió sumar sus problemas para dar un heredero al Reino. Puesto que el Rey había tenido graves dificultades para engendrar un hijo a su primera esposa –e iba por el mismo camino en el séptimo año de su segundo matrimonio–, el nacimiento de una heredera el 28 de febrero de 1462 despertó toda clase de suspicacias. La niña nacida fue considerada como el fruto de una relación extraconyugal de la Reina con Beltrán de la Cueva, el favorito del Rey, el cual no solo estaba enterado del asunto sino que supuestamente lo había incentivado para acallar por fin las acusaciones sobre su impotencia.

En este contexto de incertidumbre y con la perspectiva de que el Rey beneficiaba solo a integrantes de la nobleza media, algunos miembros de la alta nobleza decidieron tomar partido por los hermanastros del Rey, el Infante Alfonso y la futura Isabel «La Católica». Ambos eran fruto del segundo matrimonio del padre de Enrique «El Impotente», Juan II de Castilla. Su mera sombra motivó que el Rey los alejara de la Corte para no ver cuestionada su autoridad. Tras pasar su infancia en la villa de Arévalo, donde ambos niños tuvieron que presenciar los ataques de locura de su madre Isabel de Portugal, fueron requeridos a trasladarse a Segovia en 1461. Ahora, el Rey no quería perder de vista a sus hermanastros hasta que naciera un heredero capaz de sepultar las especulaciones.

Finalmente, Enrique IV tuvo que reconocer como heredero a su medio hermano Alfonso ante las presiones de la aristocracia. Sin embargo, tras la Sentencia arbitral de Medina del Campo (16 de enero de 1465), desfavorable a los intereses del Monarca, Enrique IV dio marcha atrás en los planes sucesorios y decidió hacer frente a lo que ya era una rebelión abierta. El desafío de los hermanos Juan Pacheco y Rodrigo Girón, en estrecha colaboración con su tío el arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo, se escenificó públicamente el 5 de junio de 1465, cuando fue construido un cadalso de madera y situado fuera del recinto amurallado de Ávila. En un trono real se depositó un muñeco, relleno de paja y lana, vestido de negro (el color de la vestimenta más habitual del Rey Enrique) y con su correspondiente corona y cetro. Se dice, además, que la cara del pelele fue creada por un alfarero a imitación de las facciones del Monarca.

Los insultos al muñeco del Rey

En palabras del cronista Galíndez de Carvajal, «se procedió a la lectura de los agravios por él (Enrique IV) hechos en el reino; leyeron muchos más defectos y yerros grandes por él cometidos, que eran la causa de su disposición y la extrema necesidad en que todo el reino estaba para hacer la dicha disposición, la cual hacían con grande pesar y mucho contra su voluntad». Entre lo que los nobles consideraban defectos, estaba la acusación de que era impotente, homosexual, cornudo, corrupto, amigo de los moros y de que su única hija, Juana «La Beltraneja», era fruto de otro hombre.

Ciertamente, Enrique IV fue acusado en repetidas ocasiones durante su reinado de homosexual y de instigar con gusto las relaciones extramatrimoniales de su segunda esposa. El objetivo era deslegitimar su reinado y dinamitar los derechos de su única hija. Pero lejos de las intoxicaciones políticas de entonces, el prestigioso médico Gregorio Marañón creyó encontrar la solución al misterio cuatro siglos después: el Rey sufrió una displasia eunucoide –definida hoy en día como una endocrinopatía– o bien los efectos asociados a un tumor hipofisario (la parte del cerebro que regula el equilibrio de la mayoría de hormonas). En ambos casos, la impotencia del Rey encontraba por fin una explicación científica y no descartaba que fuera fértil, lo cual legitimaría a su hija Juana.

Tras los insultos, los nobles congregados en Ávila despojaron al pelele de Enrique las distinciones regias: el arzobispo de Toledo le quitó la corona (símbolo de la dignidad real), Juan Pacheco le despojó del cetro (símbolo de la administración de justicia), y el conde de Plasencia le arrebató la espada (símbolo de la defensa del reino). Finalmente, otro de los cabecillas de la rebelión, el Conde de Benavente, derribó y pisoteó el muñeco del Rey al grito de: «¡A tierra puto!». A continuación, el Infante Alfonso «El Inocente», de unos 12 años de edad, fue proclamado Rey de Castilla entre el clamor habitual de las entronizaciones castellanas: «¡Castilla, Castilla por el Rey don Alfonso!».

La proclamación del nuevo Rey dividió a la nobleza en dos bandos aparentemente irreconciliables: los que apoyaban la insurrección (además de los ya citados, el duque de Medina Sidonia y la familia de los Enríquez) y los fieles al Monarca legítimo (donde destacaba la familia Mendoza y el ambicioso Primer Duque de Alba). Durante tres años se dio la situación en Castilla de la coexistencia de dos Reyes con sus respectivas Cortes y con las ciudades divididas en su afiliación. La situación creada por la Farsa de Ávila, mucho más cruenta si cabe que los sucesos del reinado de Juan II, se mantuvo vigente, entre treguas y enfrentamientos, hasta la celebración de la segunda batalla de Olmedo (1467) y la muerte del Rey Alfonso (1468), supuestamente envenenado, tras lo cual los cabecillas de la insurrección, principalmente Juan Pacheco, no tuvieron reparos en trabajar a favor de corriente y volver a mostrar lealtad al Rey Enrique.

La negativa de Isabel «La Católica» a proclamarse Reina mientras Enrique IV estuviera vivo fue lo que realmente enfrió el conflicto. Por el contrario, consiguió que su hermanastro le otorgase el título de Princesa de Asturias, en una discutida ceremonia que tuvo lugar en los Toros de Guisando, el 19 de septiembre de 1468, conocida como la Concordia de Guisando. Isabel se constituyó así como heredera a la Corona, por delante de Juana, su sobrina y ahijada de bautismo. No obstante, la razón esgrimida para dejar a la Infanta Juana de lado no era su condición de hija de otro hombre, sino la dudosa legalidad del matrimonio de Enrique con su madre y el mal comportamiento reciente de ésta, a la que se acusa de infidelidad durante su cautiverio. Y aunque el pacto fue posteriormente incumplido por ambas partes, las dudas del Monarca dividieron aún más a la nobleza castellana, que a la muerte de «El Impotente» se pusieron de forma mayoritaria del lado de Isabel y Fernando durante la Guerra de Sucesión Castellana, acaecida entre 1475 y 1479.