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jueves, 12 de julio de 2018

#hemeroteca #urbanismo | El colegio Presentación de María rechaza el traslado propuesto por el Consistorio

Imagen: El Diario Vasco / Colegio Presentación de María
El colegio Presentación de María rechaza el traslado propuesto por el Consistorio.
El centro escolar cree que su reubicación en “parcelas lejanas” sería negativo para el alumnado, procedente de Gros y Egia.
Carolina Alonso | Noticias de Gipuzkoa, 2018-07-12
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/07/12/vecinos/el-colegio-presentacion-de-maria-rechaza-el-traslado-propuesto-por-el-consistorio

El colegio de las Hermanas de la Congregación de la Presentación de María, situado en la esquina entre Duque de Mandas y Aldakoenea, rechazó ayer la operación presentada el pasado martes por el Ayuntamiento y la Fundación Kutxa, que incluye el traslado del centro educativo a otra parcela, con el fin de dejar espacio a la nueva propuesta urbana, que inicia ahora su andadura de tramitación.

El plan prevé la construcción de 300 nuevas viviendas, el 40% de ellas protegidas, así como el derribo de 57 de las actuales y la desaparición del Centro Nazaret, que se trasladaría al barrio de El Infierno, así como la demolición de Villa San Antonio, que acoge actualmente las oficinas de Osalan. El único equipamiento público que se mantiene en pie dentro del plan de reforma de la loma de Aldakoenea es la residencia de mayores.

El alcalde, Eneko Goia, y el concejal de Urbanismo, Enrique Ramos, manifestaron en la presentación del acuerdo con la Fundación Kutxa para impulsar la propuesta que su objetivo es la “regeneración urbana de la zona” y una mejora más ambiciosa que la que prevé en la actualidad el Plan General, que contempla construir viviendas en las parcelas del viejo Oncológico y de Villa San Antonio, pero no prevé mejoras de accesibilidad a la zona alta de Egia.

La propuesta de transformación urbana, sin embargo, no es del agrado del colegio de la Presentación de María, que debería salir de su sede y que destacó ayer su “voluntad de continuar con el proyecto educativo” que se desarrolla en Duque de Mandas “desde hace más de 100 años”. Asimismo, manifestó no entender que dos instituciones, como la Fundación Kutxa y el Ayuntamiento, “pretendan imponer al resto de propietarios su proyecto urbanístico afectando a nuestro colegio”.

Fuentes del centro educativo explicaron a este diario que el Ayuntamiento les ha sugerido en los últimos tiempos algunas parcelas a las que trasladar el colegio. Sin embargo, añadieron, “están lejos del actual emplazamiento”, lo que, a su juicio, podría hacer desaparecer el alumnado, principalmente residente en los barrios de Gros y Egia. Además, un elevado índice de estudiantes del colegio de la Presentación de María es de origen inmigrante, por lo que el traslado a otros puntos de la ciudad resultaría un trastorno económico para las familias, según los temores expresados por el centro escolar, que cree que podría descender la matriculación.

“No entendemos de urbanismo;nuestra ocupación y preocupación es la educación humana y cristiana de los niños y jóvenes que acuden a nuestro centro y el acompañamiento a toda nuestra comunidad educativa, en el que hemos trabajado toda nuestra vida con vocación de servicio a la comunidad y a las familias donostiarras”, señaló en un comunicado el colegio Presentación de María, que añadió que espera “poder iniciar un proceso de diálogo, en una mesa de negociación, en el que se llegue a un consenso beneficioso para todos”.

Una vez conocida la posición del colegio, el Ayuntamiento también abogó por llegar a un acuerdo con las religiosas. Fuentes el Gobierno municipal subrayaron que no existirá imposición alguna para el traslado del centro escolar “Es un proyecto de regeneración urbana a largo plazo, por lo que creemos que debe reinar la tranquilidad con el fin de que podamos trabajar todas las partes implicadas”, dijeron, para añadir que “nadie plantea hacer un derribo de nada sin que haya un acuerdo”.

Por su parte, las hermanas de la Congregación de la Presentación de María quisieron transmitir también “tranquilidad” a las familias de los escolares que asisten al centro y recordaron que este tipo de proyectos “llevan su tiempo, incluso se habla de diez años”. Por ello, anunciaron: “Abriremos con normalidad el plazo de matriculación y seguiremos trabajando con la dedicación y el entusiasmo con el que lo hemos hecho siempre”.

En la actualidad, Presentación de María acoge a una treintena de profesores y cerca de 300 estudiantes.

Y TAMBIÉN…
Las Hermanas de la Presentación de María rechazan la «operación inmobiliaria» de Aldakonea.
Jorge F. Mendiola | El Diario Vasco, 2018-07-12

https://www.diariovasco.com/san-sebastian/hermanas-presentacion-maria-20180712003007-ntvo.html
Aldakoenea se transformará con 300 viviendas y dos ascensores.
La regeneración de este ámbito de Egia incluirá varios derribos y 57 realojos. Ayuntamiento y Kutxa firmarán un convenio para modificar el Plan General y trasladar la escuela Nazaret a la zona del Infierno.
Jorge F. Mendiola | El Diario Vasco, 2018-07-11
https://www.diariovasco.com/sociedad/ayuntamiento-sebastian-kutxa-20180710141517-nt.html
El Ayuntamiento y la Fundación Kutxa inician la transformación de Aldakonea.
La actuación que permitirá regenerar 45.000 m2, con la construcción de 300 viviendas y mejoras en la movilidad y la accesibilidad del entorno.
Cadena SER, 2018-07-11
http://cadenaser.com/emisora/2018/07/10/radio_san_sebastian/1531239510_861265.html

miércoles, 11 de julio de 2018

#hemeroteca #laicismo #politica | PSOE, CC, PP y Cs ratifican a la Virgen de las Nieves como alcaldesa perpetua de Santa Cruz de La Palma

Imagen: El Diario / Bajada de la Virgen de las Nieves en La Palma
PSOE, CC, PP y Cs ratifican a la Virgen de las Nieves como alcaldesa perpetua de Santa Cruz de La Palma.
El nombramiento de la patrona de la Isla fue acordado en 1942.
La Palma Ahora | El Diario, 2018-07-11
https://www.eldiario.es/lapalmaahora/municipios/santa_cruz_de_la_palma/PSOE-CC-PP-Virgen-Nieves_0_791620983.html

El pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, en la sesión celebrada el pasado lunes, ha ratificado el nombramiento de la Virgen de las Nieves, patrona de la Isla, como alcaldesa honoraria y perpetua de la capital acordado en 1942.

La decisión, elevada al pleno por el grupo de Gobierno municipal, formado por PSOE y CC, fue respalda también por los concejales del PP (4), Ciudadanos (1) y el edil no adscrito (ex concejal de IUC). La representante de Nueva Canarias, Maeve Sanjuán, votó en contra.

Maeve Sanjuán, informa Diario de Avisos, dijo que no entiende “para qué nos ponemos a remover historias, cuando estamos en democracia y en pleno siglo XXI”. Reconoció que “la Virgen de Las Nieves es un símbolo que representa a los palmeros, tanto a los creyentes como a los no creyentes”.

El alcalde socialista, Sergio Matos, argumentó frente a Sanjuán que para “no remover historias, dejemos el Valle de los Caídos como está”, en alusión a la polémica generada estas últimas semanas con respecto al futuro de este emplazamiento donde se encuentran enterrados los restos del dictador Francisco Franco y que el Gobierno de España, formado por el PSOE, ha anunciado que tiene previsto retirarlos.

El próximo 26 de agosto, en el Real Santuario de la Virgen de las Nieves, se entregará un cuadro con el diploma de alcaldesa perpetua.

La patrona de La Palma cuenta con el citado título simbólico en la mayoría de los municipios palmeros.

“Símbolo de integración del pueblo insular”
En la propuesta aprobada por pleno de Santa Cruz de La Palma se indica que “el 17 de agosto de 1942, en las complejas circunstancias históricas y sociales de la posguerra, se nombró alcaldesa honoraria y perpetua de nuestra ciudad a Nuestra Señora de Las Nieves”.

Apunta que “setenta y seis años después, en el 40 Aniversario de la Constitución que garantizó las libertades y los derechos y en el décimo mandato de los ayuntamientos democráticos, los representantes legítimos de la ciudadanía hacemos efectivo dicho nombramiento en cuanto interpreta el sentir general de nuestros convecinos y de todos los palmeros allá donde se encuentren”.

“En su carácter de símbolo de integración del pueblo insular, referente histórico por encima de las naturales y sanas diferencias, aprobamos esa ratificación que se hará efectiva en acto a celebrar en el Real Santuario en fecha a determinar y con el protocolo que establezcan el Rectorado de dicho centro y esta Corporación”.

En dicha ceremonia “se entregará la credencial de honores y los presentes simbólicos que ratifican a nuestra excelsa Patrona como alcaldesa honoraria y perpetua de la Muy Noble y Leal Ciudad de Santa Cruz de La Palma, donde se adoptó este acuerdo 9 de julio de 2018”.

#hemeroteca #transfeminismo | Tríbade: “Que el himno de España sea ‘Me gusta ser una zorra’”

Imagen: El Español / Las Tríbade
Tríbade: “Que el himno de España sea ‘Me gusta ser una zorra’”.
"Nuestro feminismo es el de las gordas, las feas, las bolleras, las putas y las trans". "El feminismo que no tiene en cuenta le raza ni la clase no es feminismo ni es nada". "Es intolerable un discurso de derechas en el rap".
Lorena G. Maldonado | El Español, 2018-07-11
https://www.elespanol.com/cultura/musica/20180709/tribade-himno-espana-gusta-zorra/321218963_0.html

Tríbade es un bautizo muy apropiado: viene del griego y se refiere a la práctica sexual ancestral entre mujeres... “Hacer la tijera, vaya”, resumen ellas. Son la revolución transfeminista que el rap patrio andaba esperando; una bofetada sin mano a esa música urbana que se edifica llamando “zorras” a las mujeres de sexualidad libre o recordando cuánto pesan las cadenitas de oro y los carros horteras de los videoclips. Tienen discurso, tienen beat y tienen chulería escénica a puñados. En su imaginario asaltan nombres como Silvia Federici, Marina Ginestá, Safo de Lesbos, Gata Cattana o los de sus propias madres y abuelas, porque saben que las hembras más poderosas son las olvidadas, las que no firman libros ni discos, las que cargan varices, jornadas dobles y hogares cálidos e impolutos. En sus piernas descansa el mundo. Por eso este homenaje, y los que vengan.

Aquí Bittah, Sombra Alor y Mariva Lulla, una propuesta capaz de hilvanar insurrección con atractivo musical, crítica con estética, política con barriles de un flow ferocísimo. “Por mucho que tu panfleto tenga muy buenas ideas, no vas a imprimirlo lleno de faltas ortográficas ni vas a llenar tu barrio para la próxima huelga con un cartel hecho con el Paint. Pues es esta idea traspasada a la música”, explican a este periódico. Ellas entienden el arte como un “martillo para moldear la realidad”, y acompañan esta idea con su propia presencia, que es como un puñetazo sobre la mesa.

En ‘Los Borbones son unos ladrones’, el tema impulsado por la plataforma ‘No callarem’ en solidaridad con las condenas de los raperos españoles (de Valtonyc a La Insurgencia), las Tríbade resuenan como un grito cañí en los patios. Saben a charneguismo, a fraternidad, a rabia y a humor, y no les impone “ni tu coche, ni tu Gucci, ni tu pose de machi”. Vienen a meterle miedo al machismo y a exigirle que saque “las manos y la mente de mi cuerpo”. Vienen a dejar las cosas claras a golpe de perreo y pasamontañas. “Lo siento, mama, nunca seré doctorada, pero mira qué bonita es mi Manada”.

P. Hay quien dice que vuestro logo, dos tijeras, recuerda al manifiesto SCUM de Valerie Soalnas. Habladme de éste y otros referentes que tengáis, tanto culturales como políticos. ¿Quién os inspira?

R. Valerie Solanas nos gusta porque es transgresora, escandaliza y rompe los esquemas y esa es una manera muy válida de hacer política. A nivel de referentes, cada una te dirá los suyos, ya que Sombra, Masiva y Marki tienden a una vertiente más libertaria y Bittah más marxista, pero sí que podemos decir que somos muy partidarias de las “referentes cotidianas”, de las anónimas, las madres, las abuelas... las que hacen resistencia desde las cocinas y casas, desde el espacio privado, porque en el público, en las calles, todavía no hay mujeres y se resiste desde ahí, desde las sombras pero manteniendo toda esa red de apoyo y cuidados. Con esto queremos decir que para nosotras es igual de importante la miliciana anónima que Marina Ginestá, la francotiradora soviética que Nadezdha Popova, Emma Goldman, Judith Butler, Monique Witting, Virgine Despentes… Hemos hecho una revisión de los referentes porque vas avanzando políticamente y te das cuenta de que sólo has leído a hombres cis con su visión aparentemente objetiva (masculina) del mundo.

P. ¿Por qué el rap, que está empapado de mucha más conciencia social que otros géneros, abraza a tan pocas mujeres raperas? ¿Por qué es más fácil para una mujer entrar, por ejemplo, en el pop? ¿Qué se puede hacer para combatir este embudo machista?

R. Suponemos que viene dado un poco por los estereotipos de género y la manera de tomar el espacio ¿no? Por ejemplo, en el pop, al ser música más melódica, “dulce”... el estereotipo social de mujer encaja bastante bien. En cambio en el rap, al ser una música agresiva, explícita, callejera... incluye todos los roles que no se consideran adecuados para una mujer ‘de bien’, para una mujer femenina. Luego hay otro punto: la conciencia social o el ser de izquierdas no te exime de comportamientos machistas.

La manera de combatirlo es ir abriendo una veda, tomando el espacio y haciéndolo nuestro. Ahora mismo nosotras tenemos la suerte de tener cierta visibilidad y eso es un privilegio, entonces pensamos:¿qué hacemos con este privilegio y con este altavoz que tenemos ahora? Vamos a utilizarlo para sacar a la palestra debates que están en el tintero, para apoyar y visibilizar a compañeras con mucho nivel que están rapeando, etc. Si entre todas vamos creando ese tejido de apoyo mutuo, se hace un efecto llamada. Pequeños actos como ir al concierto de tu colega, retwittear un tema nuevo, invitar a una compañera a un concierto para que se haga un tema, etc. Que se vea que estamos aquí, que somos muchas y cada vez seremos más y que las nuevas que vayan viniendo van a estar cuidadas y apoyadas.

P. ¿Cómo se hace para salir de lo que llamáis “feminismo institucional”? ¿Por qué es necesario -y más molesto- el rap transfeminista?

R. En primer lugar, lo que llamamos feminismo institucional son todas aquellas políticas hechas desde arriba que adoptan, de manera oportunista, algunas de las reivindicaciones de los movimientos sociales. Pero obviamente, el Estado no es neutro y existe para perpetuar los intereses de una clase, y esa clase, precisamente, no es la nuestra, por eso todo lo que venga desde arriba hay que pasarle el filtro y desconfiar de ello.

El Estado no va a regalarnos nada, como mucho migajas para hacer de freno y contención a la indignación social, por eso no cuelan las campañas contra la violencia de género y los cartelitos y luego la absolución a La Manada. Ante eso, tenemos el feminismo autónomo, el de barrio, el mal visto, el de las gordas, las feas, las bolleras, las trans, las racializadas, las putas, las diversas. Si la tele habla mal de un feminismo, pues ese es el nuestro, ese es el bueno.

El feminismo o transfeminismo que es molesto es aquel que ataca a los privilegios, a los pilares del padre-patrón-padreterno (como diría Joyce Iussu). Hay que cuestionar la estructura social y su funcionamiento desde la raíz, ser radicales, eso es lo que es molesto y lo que es transformador. A la sociedad le indigna ver una mujer con barba, ver formas de expresión de género distintas, sexualidades diversas. Le indigna también a la izquierda que el sujeto revolucionario ya no sea el obrero de mono azul de fábrica... Les desconcierta, no quieren aceptar que sin las mujeres no hay fuerza reproductiva del trabajo, no hay trabajo, no hay cambio social.

P. En un reportaje que publicamos hablando con raperas, decían que a veces pasa que en el trap y en el rap hay mujeres que adquieren también mensajes machistas. Gata Cattana, por ejemplo, se refería a esa voz femenina “que se trata a sí misma de la grupi del rapero”, de “sirvienta del tío de turno” o “dice que sólo quiere su dinero”. ¿Qué pensáis de estos roles y cómo subvertirlos?

R. Por supuesto, como personas socializadas en una sociedad estructuralmente machista, racista y capitalista vamos a tener esos dejes, seguramente, casi de por vida, así que como mujeres no estamos libres de machismo, pero hay que tomar conciencia de ello y trabajarlo, desaprender y deconstruir. Ahora bien, esa exaltación de los roles hay que ver desde dónde se hace, si desde la mera descripción de un rol de género histórico y tradicional o si se hace desde la transgresión y la toma de conciencia, de decir, eh, me estoy cobrando el patriarcado.

Sinceramente, en estos casos, parece que muchas trap queen han visto filón al rollo transgresión, pero se han quedado sólo en la superficie y más adelante han demostrado a nivel discursivo que están en el mismo sitio, que no ha habido un avance para romper la norma y que se sigue perpetuando lo mismo, chicas normativas, cis, blancas y hetero petándolo para un público extensamente masculino. Es lo que pasa cuando se adopta una ideología o corriente por mero oportunismo porque te coloca en un buen puesto y luego cuando te preguntan, no sabes defenderlo y hay que desmarcarse. Puede sonar reduccionista, pero si un mensaje o crítica va a atacar a la masculinidad… difícilmente tu público sean mayoritariamente hombres.

P. ¿Se puede ser feminista y de derechas? Vosotras tenéis muy presente la conciencia de barrio en vuestras letras.

R. No. Bueno a no ser que seas una burguesa que quieres tener el mismo privilegio que tus compañeros hombres a costa de otras mujeres. El feminismo que no tiene en cuenta el resto de intersecciones (raza, clase…) ni es feminismo ni es nada. Además la idea de que el feminismo nació de la lucha de las burguesas es una mentira que nos han colado, las primeras feministas fueron mujeres obreras textiles que pedían derecho al trabajo. Una feminista que no pretende terminar con el capitalismo es que no ha entendido demasiado de qué va el asunto ni del papel de reproducción de la familia nuclear para el sistema productivo actual… vaya, como dice la Federicci, que el capitalismo nos relega al trabajo de cuidados y el patriarcado nos dice que tenemos que hacerlo como acto de amor.

Nos parece necesario reivindicar la cuestión de clase dentro del feminismo, así como muchas otras que debemos apoyar desde la posición de aliadas. La propia configuración de la extracción de clase del movimiento feminista hace que muchas veces no se tenga en cuenta esta cuestión. Por otro lado, en el extremo opuesto, también sobra bastante la apropiación de clase que se ve últimamente por gente que lo más de barrio que ha visto es alguna película folclórica. Ahora ser de barrio mola y hace unos años tenías que avergonzarte, un poco de respeto a las identidades.

P. Hablemos del tema ‘Heteropero’. ¿Qué hay de las ‘heterocuriosas’? ¿Puede el feminismo ayudar a muchas mujeres -que nunca se lo habían planteado por haber crecido bajo una lógica falocéntrica- a darse cuenta de que son lesbianas o bisexuales?

R. En primer lugar, aclarar que el tema ‘Heteropero’ está hecho desde el cariño, narrando una historia personal y que va dirigido hacia una persona en concreto a la que le gustaba el concepto “heteropero”, pero no tiene intención de invisibilizar la bisexualidad, al contrario. Claro, el feminismo abre las puertas no sólo a orientaciones sexuales diversas, sino a entender que no necesitas muchas de las cosas que siempre te han dicho que eran imprescindibles, el matrimonio, los hijos, el novio.

Estar en contacto con personas que viven su vida y su cuerpo desde otro sitio crea una influencia, moverte en un espacio en el que el lesbianismo está normalizado va a hacer que las barreras mentales que puedan tener muchas personas se derrumben.

P. ¿Quién es el dirigente político más machista que observáis?

R. Creo que no se salva ninguno, no pondría la mano en el fuego por nadie, pero un Toni Cantó o cualquier obispo de esos random que hacen declaraciones bonitas se podría llevar el premio.

P. ¿A quién haríais ministro o ministra de Cultura?

R. Muerte a los ministros (‘risas’).

P. Ahora que está Marta Sánchez poniéndose creativa con el himno de España -aún sin letra oficial-, quería preguntaros: ¿qué canción haríais vosotras himno?

R. ‘Me gusta ser una zorra’, de las Vulpess.

P. ¿Por qué no hay rap de derechas en España? ¿C. Tangana lo consideráis rap de derechas, por ejemplo? ¿Tiene o no cabida el discurso neoliberal en un género que tradicionalmente ha peleado por la justicia social y la voz de la calle?

R. Siendo esencialistas, es intolerable un discurso de derechas en rap, que nació entre gente racializada y pobre y que siempre ha tenido contenido social, en pro a la comunidad, de lo colectivo. Ahora bien, el rap es un ritmo y un género muy accesible, por eso es factible que haya rap de derechas. Parafraseando a Bertolt Brecht, ‘el precio del pan, del vestido y del zapato depende de decisiones políticas’, así que no hay discursos inocuos o neutros, todos tienen un trasfondo político. Llamas 5 veces zorra a tu exnovia, mencionar constantemente lo que ganas con la música, alardear de los lujos que puedes permitirte... en un contexto de crisis económica y social como el actual es hacer política. Y política no de nuestro bando, cada vez hay más rap de cuñados. Ese discurso en la cultura es también el enemigo a combatir.

martes, 10 de julio de 2018

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Ciudadanos y los vientres de alquiler

Imagen: El Diario / Fotograma de 'El cuento de la criada'
Ciudadanos y los vientres de alquiler.
En Ciudadanos, como buenos liberales, no están preocupados por el bienestar o las políticas sociales que favorezcan a la mayoría: su único objetivo es el capital.
Barbijaputa | El Diario, 2018-07-10
https://www.eldiario.es/barbijaputa/ciudadanos-vientres_alquiler-gestacion_subrogada_6_791330880.html

Ciudadanos dijo que aplazaría su propuesta de ley sobre los vientres de alquiler porque ya no la veía prioritaria, pero eso no ha quitado para que aprovechara las fiestas del Orgullo, en Madrid, para sacar toda su artillería pesada de nuevo. Rivera no parece concebir el colectivo LGTB sin los vientres de alquiler, y en cada ocasión que ha tenido y tiene vuelve a vincularlos. No percibe su lucha como la liberación y empoderamiento de sus miembros, como un movimiento que pelea por los derechos de las personas no heterosexuales. Porque es el hecho de no ser heterosexual lo que les ha valido siempre al sistema para oprimirlos. Ciudadanos ve un negocio, una posibilidad de sacar tajada.

Nada tiene que ver el colectivo LGTB con alquilar el cuerpo de mujeres pobres para tener criaturas, y ellos lo saben, pero el partido naranja reduce esta lucha a los hombres gais y la posibilidad de que ellos quieran tener hijos o hijas con sus genes.

En Ciudadanos, como buenos liberales, no están preocupados por el bienestar o las políticas sociales que favorezcan a la mayoría: su único objetivo es el capital. Caiga quien caiga por el camino. Por eso se interesaron por legalizar la prostitución hace unos años, y sin descaro hacían alusión al PIB. Por eso ahora le toca a los vientres de alquiler, concepto disfrazado de una libertad más para los hombres gais.

No es una novedad que Ciudadanos se olvide de las mujeres y de sus derechos, o que haga oídos sordos a las necesidades de los sectores más empobrecidos de la sociedad, pero no deja de ser sangrante que maquille sus intereses de bondades y libertades.

Los argumentos que esgrimen sus políticos son repetitivos y faltos de profundidad. A poco que rasques, sale a la superficie lo ilógico de su planteamiento. Acusan además a los grupos progresistas y al feminismo de ser unos hipócritas por defender el derecho a que las mujeres decidan sobre sus cuerpos, pero a la vez se nieguen a apoyarlos en su causa. Es precisamente el motivo por el que el feminismo está en contra de los vientres de alquiler: para que las mujeres más pobres (que son las que tendrían que recurrir a esta práctica) no tengan que someterse a semejante aberración física y psicológica, beneficiándose tan solo la pareja con recursos suficientes para cumplir sus "sueños".

Otra forma de reducir la cuestión entre los defensores (en masculino, sí, casualmente son mayoría hombres) de alquilar a mujeres como si fueran incubadoras es la de compararlo con la donación de esperma. Así de empáticos son: sienten ellos que someterse a tratamientos hormonales, pasar por meses de gestación (con los vínculos que eso conlleva), crear una nueva vida de la que separarte para dársela a extraños (cómo se le explica luego a la criatura es lo de menos, porque lo importante es que ya esté en el mundo para saciar los anhelos pijos de los privilegiados) y la modificación de tu cuerpo y tus entrañas, etc. es lo mismo, exactamente, que masturbarse y echar en un bote el resultado.

Bien podrían compararlo con la compra venta de órganos, puestos a poner ejemplos más realistas. Pero, claro, esta comparativa ya les gusta menos, porque ellos no tendrán útero, pero sí la mayoría de los órganos que salvan vidas, y ahí sí empatizan.

Los vientres de alquiler son solo otra forma más de explotación de los ricos sobre las pobres, y por mucho que la neolengua lo haya bautizado como 'gestación subrogada' no deja de ser lo que es: una práctica propia del Cuento de la Criada, un uso más del patriarcado sobre nuestros cuerpos y una forma de violencia que se cierne sobre las personas más pobres entre los pobres: las mujeres.

Y aún se preguntará alguien por qué el capitalismo y el liberalismo son incompatibles con el feminismo.

#hemeroteca #memoria | Antton Longarón: “Me entristece saber que voy a ver el cierre de la tienda familiar, un comercio fundado en el año 1886”

Imagen: Noticias de Gipuzkoa / Antton Longarón
Antton Longarón. Última generación al frente de la tienda Confecciones Longarón: “Me entristece saber que voy a ver el cierre de la tienda familiar, un comercio fundado en el año 1886”.
Antton Longarón nos recibe en Confecciones Longarón, una de las tiendas con más solera de Tolosa. Recuerda los avatares de toda una vida detrás del mostrador.
Marta San Sebastián | Noticias de Gipuzkoa, 2018-07-10
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/07/10/vecinos/tolosaldea/me-entristece-saber-que-voy-a-ver-el-cierre-de-la-tienda-familiar-un-comercio-fundado-en-el-ano-1886

Las horas y los días pasan despacio para Antton Longarón. Le emociona recordar cómo su bisabuela Eduvigis llegó a Tolosa desde el Valle del Pas (Cantabria) con su madre viuda en un carro con un caballo en busca de una vida mejor para fundar en 1886 Confecciones Longarón. Acompañado siempre por su perra ‘Lutxi’, Longarón se conmueve al constatar que está viendo el fin del negocio familiar.

-Los fundadores de la tienda, sus bisabuelos, no eran de Tolosa, ¿cómo llegaron aquí?
-Mi bisabuela Eduvigis Blanco partió con su madre, que se quedó viuda muy joven, del Valle del Pas recorriendo toda la costa cantábrica para llegar a Tolosa, donde se instalaron. Salieron a buscarse la vida e iban a los pueblos haciendo venta ambulante. A mi bisabuelo, Antonio Longarón, que era de Zaragoza, le tocó hacer la mili en Loiola y conoció a mi bisabuela, con la que se casó. Siguieron vendiendo en las ferias, pero decidieron asentarse y compraron todo un bloque en la calle Mayor de Tolosa y en el bajo abrieron la tienda.

-Entonces empezó la historia de Confecciones Longarón.
-Sí, pero en Tolosa se la conocía popularmente como “Pasiego Denda”, porque la gente los conocía como los pasiegos. Vendían ropa para los baserritarras, para los trabajadores de los oficios, el azul de Bergara... En aquellos tiempos la ropa no venía confeccionada como ahora, y había dos sastres que trabajaban aquí.

-Pero la época dorada del negocio llegó con sus abuelos, ¿no es así?
-Sí, venían muchos baserritarras de los pueblos y se convirtió en un referente. Recuerdo anécdotas que contaba mi abuelo. Muchos baserritarras de la zona de Leitza y Berastegi iban a Francia a trabajar como leñadores y cuando volvían a casa pasaban por aquí. La ropa sucia la metían en una bolsa y en la misma tienda se vestían la nueva para volver al pueblo “decentemente”.

-Inundaciones, la guerra... ¿la tienda ha vivido momentos duros?
-La guerra fue terrible. Robaban en la tienda, los dejaban arruinados... pero la tienda nunca cerró. Entonces mi padre tenía 13 años y todavía dice tener pesadillas con aquellos momentos. Al tener una tienda mi abuelo era considerado burgués, y tuvo que esconderse para que los rojos no lo fusilaran. Al entrar los franquistas en Tolosa, varios amigos de mi abuelo tuvieron que escaparse a Francia y mi abuelo se ocupó de sus negocios, haciendo ver ante los franquistas que eran suyos. Cuando regresaron devolvió a cada uno lo suyo. Me emociono al recordarlo.

-Años más tarde sus padres tomaron las riendas del negocio...
-También les tocaron buenos años de trabajo. Las fábricas y papeleras de Tolosa hacían muchos pedidos de ropa para sus trabajadores, llegamos a tener pedidos de hasta 80 empresas para toda su plantilla. Recuerdo que cada uno venía a la tienda a por sus prendas con el vale que les daban en el taller.

-¿Y usted siempre ha estado vinculado al negocio familiar?
-No... Yo estudié Bellas Artes, después Arte y Decoración, y estuve muchos años fuera de Tolosa, pasando temporadas en Barcelona, Ibiza y Formentera con una vida un poco hippy. Con 37 decidí volver a Tolosa, porque veía que mis padres estaban agobiados con la tienda. Desde entonces he estado detrás del mostrador, al principio con ellos y los últimos años solo.

-¿Siempre le ha gustado el trato con la gente?
-Sí, eso es lo más bonito. Yo no tenía ni idea de euskera, y he aprendido tarde en la tienda. Me encanta que me cuenten historias.

-¿Cómo ha cambiado el comercio?
-Totalmente. Antes, por ejemplo, un lunes, que había feria de ganado en Tolosa, no parábamos de vender. Si abríamos un poco tarde, solíamos tener cola en la puerta. Ahora puede pasar un día entero sin que entre nadie en la tienda.

-¿Cómo ve el futuro?
-Negrísimo. Tengo 62 años y no sé si podré jubilarme a los 65. Me da tristeza ver que esto se acaba conmigo.

#hemeroteca #memoria | Los motivos por los que deberíamos recuperar a la muñeca flamenca del televisor

Imagen: El País / La famosa muñeca flamenca
Los motivos por los que deberíamos recuperar a la muñeca flamenca del televisor.
Este icono 'kitsch' vinculado al turismo de la época franquista atrae a coleccionistas como Mario Vaquerizo o Alaska, pese a que se dejó de fabricar en 2014 y ahora se produce en China.
Mario Suárez | Icon, El País, 2018-07-10
https://elpais.com/elpais/2018/05/25/icon/1527235415_641923.html

La última muñeca flamenca que compró Mario Vaquerizo (Madrid, 1974) fue el pasado mes de febrero, en Las Palmas de Gran Canaria, durante un viaje por un concierto de Fangoria en la isla. La adquirió en una tienda de ‘souvenirs’ turísticos que estaba cerrando tras el aviso de una amiga. Él y Alaska tienen más de medio centenar de unidades de este objeto folclórico que dejó de fabricarse en 2014 por la empresa Muñecas Marín de Chiclana (Cádiz) y que, aún hoy, genera polémica sobre su significado y valor estético.

“Las muñecas Marín son un icono kitsch porque en los años sesenta o setenta se ponía encima del tapete de la mesa o sobre la televisión, pero son maravillosas, conservarlas es un acto de sentido de común”, añade el cantante, que tiene su colección expuesta en una habitación que llama Museo de Lola Flores en su casa del centro de Madrid, junto a un cuadro de Las Costus.

Recuperar y defender este símbolo de una España de hace medio siglo –menospreciado por una inmensa mayoría y calificado como hortera–, es algo que también hace el actor y director Eduardo Casanova (Madrid, 1991). Él tiene dos originales en su casa, una de color lila y otra rosa: “Me las regaló mi padre, pero porque yo se las pedí; estas muñecas son rechazadas por todo el mundo que, en realidad, no valora lo kitsch o no tiene la capacidad o las ganas de hacer una lectura kitsch de las cosas; los que sí entendemos el humor no despreciamos a la muñeca flamenca”.

Pero más allá de la connotación estética, esta muñeca Marín, creada por esta empresa familiar a principios de los años treinta y de la que se llegaron a vender más de medio millón de unidades al año, está vinculada a un momento político y social en España. La profesora de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, Amparo Lasén, afirma al respecto que “puede ser hortera, de mal gusto, viejuna, pero por su vinculación con el pasado puede ponerse de moda otra vez, si no lo está ya; no es un rechazo en sí a la españolidad, si no a una España rancia pasada de moda, la de los turistas de los años sesenta y setenta que está, indudablemente, vinculada al franquismo”.

Quien lleva vendiendo esta muñeca a turistas de todo el mundo, desde 1959, es Sagrario Sánchez (Toledo, 1953) que trabaja en la tienda de ‘souvenirs’ Arte Toledano de Madrid: “En los años sesenta y setenta, todos los españoles que vivían fuera de nuestro país la tenían encima del televisor, era un símbolo, producidas en plástico o porcelana por esta empresa andaluza. Ahora las que vendemos son de un proveedor de China, no son de procedencia española, no tienen la misma calidad ni variedad”.

Una muñeca flamenca de ahora, de unos 12 centímetros, cuesta 8,20 euros; en Wallapop, una original de unos 45 centímetros se encuentra entre 30 y 150 euros, según el año en el que se compró y si conserva la etiqueta original o no.

El fervor de los coleccionistas no es aleatorio, estas muñecas flamencas recibieron, en 1965, a unos Beatles con montera de torero en la escalerilla del avión en su primera visita a España; la niña prodigio del cine de los años treinta Shirley Temple posó con una de ellas; e, incluso, Lola Flores tuvo su propia versión.

“Fueron un símbolo del sector turístico durante años, también de la inmigración española de los años cincuenta, que la compraban aquí y la vendían después en Europa”, cuenta Ernesto Marín (Chiclana, 1954). Él es hijo de Pepe Marín, un joven que marchó en 1928 a Madrid a ser pintor y terminó vendiendo muñecas de trapo en la Plaza Mayor, para regresar después a su pueblo a montar unos talleres donde llegaron a trabajar hasta 300 personas. Marín llegó a ganar el premio el Primer Premio Mundial de Muñequería Artística por estas muñecas pintadas a mano y la Medalla al Mérito del Trabajo en 1976.

Entonces, si los datos y los hitos confirman que las muñecas flamencas son un ejemplo empresarial y agente de publicidad de un país, ¿por qué lo despreciamos? “El rechazo tiene un alto componente de prejuicio porque se trata de una muñeca vestida de andaluza y se ha creado todo un relato sociológico alrededor de esa figura que dice más de nosotros mismos que de la muñeca en sí. Esa muñeca, para algunos, no solo podía dar información sobre los gustos musicales y estéticos de su dueño sino también de su ideología. Todas esas connotaciones negativas que tiene la muñeca son tan reduccionistas que aburren”, cuenta el guionista y escritor Paco Tomás (Palma de Mallorca, 1967).

Él tiene una original en sus estanterías desde hace unos doce años: “Para mí esa muñeca es un símbolo pop, como lo es Isabel II de Inglaterra, la camiseta de los Ramones o la foto del Ché”. Un símbolo cañí, ahora fabricado en China, y que junto con la paella son los únicos iconos españoles que tienen emoticono de WhatsApp.

lunes, 9 de julio de 2018

#hemeroteca #ecofeminismo | Mujer, urbanismo y ecología

Imagen: El Salto
Mujer, urbanismo y ecología.
El urbanismo actual responde al proyecto patriarcal y hegemónico, condicionando nuestras vidas en las ciudades que habitamos. Oihane Ruiz Menéndez propone una nueva forma de urbanidad: que nos permita construir urbanismo desde un pacto social y transformar las ciudades en algo radicalmente distinto, para poder enfrentar los sistemas de opresión que nos atraviesan.
Oihane Ruiz Menéndez. Arquitecta urbanista | El Salto, 2018-07-09
https://www.elsaltodiario.com/saltamontes/mujer-urbanismo-y-ecologia

Hace poco escuché a la escritora Laura Freixas esta afirmación de Simone de Beauvoir: “la sociedad ha decidido dar prioridad al sexo que mata por encima del sexo que da vida”

Como tan bien apunta Freixas en esa misma entrevista, “el problema fundamental para que las mujeres nos integremos en la cultura, de igual a igual, que evidentemente no lo estamos desde ningún punto de vista, es la identificación en la cultura patriarcal en la que vivimos entre el varón y el ser humano. Es decir, lo masculino se considera humano y lo humano se confunde con lo masculino, mientras que lo femenino no es visto como realmente humano, sino como algo parcial, la desviación de la norma, lo distinto, o lo que solo es para mujeres y solo interesa a mujeres. Mientras, las experiencias masculinas representadas en la cultura, incluso, las más exclusivamente masculinas como el hacer la guerra, son vistas como experiencias universales.”

Me parece oportuno empezar con estas palabras una reflexión en torno al urbanismo, la ecología y la lucha de las mujeres (que a mi entender es, en esencia, la lucha por la vida).

La posición de las mujeres en los debates públicos
Como resultado de una de las síntesis analíticas del patriarcado (enfoque parcial e interesado de la realidad, aunque a veces no sea explícito) las propuestas que provienen de mujeres son entendidas como parciales, y las que provienen de hombres, como universales. Así, en la esfera pública (política) del urbanismo actual es hegemónico el proyecto patriarcal y capitalista, pero con la perversión de ser urbanismo universalizable.

Las arquitectas con conciencia feminista conformamos una voz y un dique de defensa de la ciudad igualitaria. La propuesta feminista a la ciudad no es parcial, no habla de la ciudad de las mujeres, sino de una transformación radical de la estructura de pueblos y ciudades. El proyecto de ciudad feminista es, sobre todo, una invitación a construir una nueva urbanidad fundamentada en un pacto social. 

La ciudad feminista plantea conflictos relacionados con la violencia (que tiene vertientes machistas, de clase, racistas, etc.), con las condiciones de salubridad, con la protección y los derechos de la infancia, con los cuidados y las dependencias, con la mezcla de usos y ritmos, con la protección de quien vive y convive, con el derecho a la ciudad y al acceso a la participación urbana (no como consumidoras, sino como sujetos activos). Un ejemplo de esta forma de entender el urbanismo es el trabajo de Franziska Ullmann en Viena, donde introduce parámetros comunitarios en el diseño de un barrio. Ella llama "los ojos de la ciudad" a conectar espacios de trabajo (cocina) con parques y patios de juego para fomentar autonomía de la infancia. También introduce la mezcla de perfiles y los apartamentos para personas mayores dependientes junto a estudios de jóvenes para fomentar el cuidado y las sinergias informales.

Se nos vende el urbanismo hegemónico como único posible: se nos comunica que todo planteamiento fuera de sus parámetros mercantiles y especulativos, simplemente, no es viable.

Urbanismo como pacto social
Bien, pues nosotras negamos la mayor: no solo lo que se materializa en el contexto urbano es ciudad. La ciudad es un constructo cambiante, es fruto de una urbanidad que se constituye como pacto social. Afirmamos que, en esta evolución permanente, queremos ser sujeto protagónico y que basta ya de decidir en despachos cerrados llenos de señores el devenir de nuestras vidas. 

La praxis urbana que defendemos, de la que habitualmente solo se ve la cara activista-feminista, es la única respuesta posible al contexto de declive en torno al proyecto de ciudad. Porque, a pesar de la violencia y desprecio de la administración, escuelas de arquitectura y sobre todo de la empresa privada, nosotras sabemos mirar y ver, sabemos que la vida asoma. 

La soberbia de los habituales “gestores de la ciudad”, de la gerontocracia instaurada en la profesión, se nutre de falsos debates. Es el caso, por ejemplo, de todo el desarrollo de las smart cities. Un debate hueco para vender una ciudad más tecnológica, más demandante de energía. Un modelo que fomenta mayor división de clases y mayor individualismo. Se considera más "eficiente"... pero no en clave de resiliencia o de adaptación a los retos de la crisis ecológica y climática. No: se trata de hacer mejores "coches", para no dejar de usarlos.

Pese a todo, o precisamente por lo nítido de la ausencia de propuestas para resolver las cuestiones trascendentales de nuestro tiempo, ante este aburrimiento y somnolencia que parece azotar a la disciplina urbana, resistimos abriendo brechas que nos permiten determinar escenarios de esperanza y transformación. Nosotras, por ejemplo, hicimos el inventario de vivienda vacía en Larrabetzu, Bizkaia, que sirvió, entre otras cosas, para que dichas viviendas computaran como "oferta de nueva vivienda" en el nuevo Plan General del municipio. Este inventario se realizó en auzolan (trabajo colectivo), entre mujeres del pueblo y estudiantes de arquitectura. Nosotras creamos espacios comunes, plazas, patios, recorridos urbanos, equipamientos... trabajando con la infancia, con mayores, comerciantes, asociaciones... generando mapas de voces, relatos, vivencias y necesidades. Trabajando los conflictos, rescatando las bellezas y emociones vividas por cada comunidad.

En las últimas décadas hemos dedicado miles de horas a explicar en foros amplios nuestro enfoque feminista, y sin embargo, no puedo decir que este recorrido haya sido del todo satisfactorio. Hemos “conseguido” que normativamente se establezca la necesidad de redactar Informes de Impacto Ambiental e Informes de Impacto de Género. Y aunque haya casuísticas que instrumentalmente hayan tenido un impacto muy llamativo, desde un enfoque radical (de raíz), el incluir la “parcialidad de las mujeres” no solventa el problema de fondo. No está sirviendo para cuestionar la estructura patriarcal intrínseca del planeamiento y los debates urbanos: esta situación de “mirada a posteriori” o “correctora” nos sitúa en esa parcialidad, marginalidad y particularidad de la que hablaba Freixas.

Transformar la ciudad para enfrentar el futuro.

El derecho a la ciudad, recordando al geógrafo marxista David Harvey, no es solo la posibilidad de adquirir mayores cuotas de soberanía en la ciudad actual, lo que hoy vemos como ciudad, sino el derecho a transformar la ciudad en algo radicalmente distinto.

Tal vez sea oportuno empezar a preguntar a responsables y técnicos del “urbanismo neutro”; en foros de reflexión de urbanismo, bienales y congresos repletos de varones, ¿cuáles son los proyectos de referencia que les permiten mantener y/o defender sus privilegios en este contexto de relativa ofensiva feminista? o, ¿cuáles son las claves para mantener al arquitecto en la élite profesional? Desde 1932 solo se ha premiado a una mujer con el premio Nacional de Arquitectura y en los premios de Arquitectura Española del Consejo Superior de Colegios de Arquitectura de España solo a dos mujeres ex aequo con sus parejas (y socios). 

Ser urbanista feminista es ser urbanista activista, y defender un proyecto ideológico o político claro. Igual que quien blinda el urbanismo capitalista y/o patriarcal, defiende un proyecto claro que apuesta por mantener privilegios de clase, raza y género. 

Una de las claves que tendremos que aprender lo más rápido posible es la de reconocer el conflicto ideológico (proyecto social), para generar una resistencia clara a las propuestas urbanas segregadoras y elitistas, propuestas urbanas que yo vinculó a la “cultura de la muerte”. 

Hemos aprendido que solo desde la emoción podremos trasformar, hemos vivido procesos en los que lo que ganamos se queda en cada cuerpo, en comunidades y relatos, ampliando horizontes de posibilidad. Estamos armando una ideología por la vida, nuestra vida, y en ese nuestra incluirnos, sumarnos, contextualizarnos, medirnos, y, defender y fortalecer nuestras interdependencias. 

Sabemos que la ciudad es probablemente principio y fin de nuestra capacidad de articulación de una propuesta que plantee los problemas adecuados para generar la suficiente tensión como para invertir los procesos de acumulación, artificialización, segregación, expulsión, contaminación, etc. Todo esto será o no será, y probablemente este dilema se resuelva en la ciudad.

Sabemos que hay urbanidad, vida urbana, a pesar de su ciudad. Hemos aprendido de Lefebvre y Jane Jacobs que el derecho a la ciudad se conquista y se defiende construyendo un proyecto y una praxis común. Y en esto, ponemos en el centro nuestro derecho a la vida: pactando y constituyendo un nuestro más allá de – y tal vez precisamente, desde- los sistemas de opresión que nos atraviesan.

Y TAMBIÉN…
El colegio Presentación de María rechaza el traslado propuesto por el Consistorio.
El centro escolar cree que su reubicación en “parcelas lejanas” sería negativo para el alumnado, procedente de Gros y Egia.
Carolina Alonso | Noticias de Gipuzkoa, 2018-07-12
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/07/12/vecinos/el-colegio-presentacion-de-maria-rechaza-el-traslado-propuesto-por-el-consistorio
Antton Longarón. Última generación al frente de la tienda Confecciones Longarón: “Me entristece saber que voy a ver el cierre de la tienda familiar, un comercio fundado en el año 1886”.
Antton Longarón nos recibe en Confecciones Longarón, una de las tiendas con más solera de Tolosa. Recuerda los avatares de toda una vida detrás del mostrador.
Marta San Sebastián | Noticias de Gipuzkoa, 2018-07-10
http://www.noticiasdegipuzkoa.eus/2018/07/10/vecinos/tolosaldea/me-entristece-saber-que-voy-a-ver-el-cierre-de-la-tienda-familiar-un-comercio-fundado-en-el-ano-1886

#hemeroteca #homosexualidad #historia | Orgullo y denuncia en 64 imágenes

Imagen: El País / Detalle de la exposición sobre Peter Hujar y David Wojnarowicz
Orgullo y denuncia en 64 imágenes.
La Fundación Loewe expone hasta el 26 de agosto una muestra del trabajo de Peter Hujar y David Wojnarowicz, fotógrafos de la homosexualidad en el Manhattan de Warhol.
Jacobo Pedraza | El País, 2018-07-09
https://elpais.com/cultura/2018/07/06/actualidad/1530904043_813502.html

Muy cerca de la Plaza de Pedro Zerolo y el barrio de Chueca —el epicentro del Orgullo madrileño—, una tienda de lujo alberga en su sótano una exposición que trae a 2018 las coordenadas sociales, culturales, temporales y espaciales de lo que hoy es, sobre todo comparado con aquello, principalmente una celebración. Peter Hujar (1934-1987) y David Wojnarowicz (1954-1992) captaron con sus objetivos las dos décadas de mayor transformación de Manhattan tras la guerra, los 70 y los 80, y la situación de práctica marginalidad en la que vivía la comunidad LGTB de Nueva York, donde una serie de protestas espontáneas contra la redada en el pub Stonewall del 28 de junio de 1969 supusieron el inicio de un movimiento mundial por la igualdad y el respeto que dura hasta nuestros días. Hujar y Wojnarowicz fotografiaron y convirtieron en arte las razones del Orgullo neoyorquino de entonces. La vigencia de su relato se puede comprobar con una muestra de 64 piezas que se puede visitar gratuitamente hasta el 26 de agosto en la Galería Loewe (Gran Vía, 8).

La exposición, enmarcada en Photespaña 2018, está comisariada por María Millán, que ya trajo hace un año a Minor White al mismo lugar. “El East Village vivió en ese tiempo una profunda crisis social que dejaba entre otras cosas edificios abandonados y marginalidad. Esto es lo que exponen Peter y David, con especial énfasis en su entorno, que en buena parte era homosexual”, explica. Hujar y Wojnarowicz fueron amantes, el primero mentor del segundo, y mantuvieron una actitud crítica hacia el mundo del arte que los tuvo a menudo en una situación de precariedad, cuando no pobreza. Eran cronistas y coprotagonistas de lo que contaban. “Denunciaban la doble moralidad de Estados Unidos, pero siempre con una búsqueda de la normalización de la identidad sexual en el mundo gay”.

Sobre esos dos ejes, denuncia y normalización, pilota la muestra de la Fundación Loewe. La crítica toma varias formas y tonos en las imágenes de ambos autores, cedidas por coleccionistas privados y por el Archivo Hujar de Nueva York. “Hay fotos de espacios abandonados, como los muelles de Manhattan, que funcionaban como laboratorios o puntos de reunión”, relata Millán. En esos lugares semiolvidados se encontraban los amigos y artistas del círculo de Hujar y Wojnarowicz, realizaban ‘performances’, pintaban las paredes, hablaban y tenían encuentros sexuales. Su espacio seguro era aquello que carecía de interés para el resto del mundo. Las imágenes de animales, como los búfalos despeñándose por un acantilado captados por Wojnarowicz (1988-89, portada de su autobiografía ‘Close to the knives’ y del sencillo ‘One’, de U2) abundan en esa visión de arrinconamiento. La denuncia se hace totalmente explícita en los trabajos de Wojnarowicz tras la muerte de su mentor a causa del sida: un chico sirve de ilustración a un texto sobre la incesante violencia que sufrirá por parte de todos a medida que tome consciencia de su homosexualidad.

Los desnudos masculinos también son una reivindicación, pero a la vez una forma de asentar su condición y de ‘legalizarla’ como arte. "Mandar fotos de desnudos por correo había estado prohibido hasta 1965. Ellos fotografían su entorno, homosexual, trans... Y buscan normalizar el desnudo en la cultura americana", desarrolla María Millán. El tríptico del bailarín Bruce de Sainte Croix, que rebosa erotismo y belleza, es el mejor ejemplo: "Bruce se pensó mucho hacer ese posado por la doble moral. Decidió que su cuerpo era su herramienta y no debía causarle problemas. Por suerte no hubo repercusión".

La obra de Hujar y Wojnarowicz narra la historia de una comunidad. "Peter murió sin entrar en el mundo del arte. Su trabajo es muy intimista. En sus retratos se nota una conexión extraordinaria con el protagonista y apartada del sensacionalismo de otros fotógrafos como [Robert] Mapplethorpe". De Hujar son la mayor parte de los retratos de la exposición. "Todas las imágenes de personas que hemos traído no están elegidas gratuitamente. Todos los personajes, amigos de David y Peter, hicieron con su trabajo, fuera cual fuera, un gran llamamiento para que la actitud de la sociedad cambiara y se reconociera a las personas LGTB como ciudadanos de a pie, iguales que todos los demás", valora María Millán. Ahí están Lynn Davis,William Burroughs, Kiki Smith, Allen Ginsberg, Susan Sontag, Merce Cunningham y John Cage (fotografiados en pareja) o Andy Warhol.Y por supuesto Hujar y Wojnarowicz en diferentes momentos de sus vidas.

Entre los fotografiados está también la escritora y periodista Fran Lebowitz, que pasó por Madrid para charlar sobre Hujar y Wojnarowicz en Conversaciones Loewe junto a la galerista Gracie Mansion. Mansion subrayaba que era la primera muestra conjunta de los dos fotógrafos. Lebowitz, que alabó la sensibilidad de la selección de Millán, recordó las conversaciones con Hujar sobre su escaso éxito: "El estaba convencido de que no triunfaba porque su nombre y su apellido no empezaban por la misma letra, como los de Marilyn Monroe. Me decía '¿Crees que debería cambiarme el nombre?', y yo le contestaba 'No, David, deberías cambiar tu carácter".

María Millán destaca que en la exposición "también hay muchos personajes del mundo trans, actores que durante la noche hacían sus performances". Candy Darling, musa del propio Warhol y de The Velvet Underground, aparece "en su lecho de muerte". "La exposición también habla de la muerte, de vivir en el margen. Candy muere en el 73, y esta foto la hicieron porque Peter y ella querían hacer su última performance glorificando las escenas de muerte de Hollywood. Es un anuncio de lo que venía", cuenta la comisaria. Aunque Candy murió por un linfoma, ‘lo que venía’ era el sida. Fue la causa de muerte de Hujar, a los 53 años, y de Wojnarowicz a los 37, y también causa de su lucha y activismo durante sus últimos años.

#hemeroteca #lgtbifobia | Mujeres en hombres y viceversa

Imagen: El País / MADO 2018
Mujeres en hombres y viceversa.
David Torres | Público, 2018-07-09

http://blogs.publico.es/davidtorres/2018/07/09/mujeres-en-hombres-y-viceversa/

“La mujer perfecta es un hombre” decía el doctor House con no poca mala leche al descubrir que una supermodelo adolescente en realidad ocultaba a un hermafrodita. Ángela Ponce, una activista transexual (Miss Cádiz 2015, Miss España 2018, y aspirante al título de Miss Universo) asegura que el día más feliz de su vida fue cuando se sometió a la operación de cambio de sexo, que había tomado su existencia como un ensayo hasta el momento de su metamorfosis definitiva en el quirófano. Ponce ha decidido llevar la lucha por los derechos de los transexuales a la pasarela de los concursos de belleza, un podio desde el que combatir los prejuicios, pedir tolerancia y mostrar al mundo que ella sólo es “una niña más, una niña como otra cualquiera”.

No es una tarea fácil, a ella, desde luego, le costó muchos años aceptar la verdad. Sólo hay algo semejante a las presiones, recelos y tabús que soporta una niña encarcelada en un cuerpo de hombre, y es un niño prisionero en un cuerpo de mujer. Recuerdo que en el colegio donde cursé mis primeros años de E.G.B. había un chico muy afeminado, de los que pasean meneando las caderas y torciendo las muñecas, un chico de voz atiplada que tenía que soportar comentarios, burlas e insultos cada vez que abría la boca. Los más compasivos venían a decir que se trataba de “un error de la naturaleza”, pero estaba claro que la naturaleza allí poco tenía qué hacer: era la sociedad la que había decidido relegarlo al circo de los monstruos y los mariquitas.

Algún tiempo después me encontré, en mitad de la lectura de ‘Poeta en Nueva York’, con la ‘Oda a Walt Whitman’, de Lorca, y me chocó tropezar con unos versos que me parecieron furiosamente homófobos:
Por eso no levanto mi voz, viejo Walt Whitman,
contra el niño que escribe
nombre de niña en su almohada,
ni contra el muchacho que se viste de novia
en la oscuridad del ropero,
ni contra los solitarios de los casinos
que beben con asco el agua de la prostitución,
ni contra los hombres de mirada verde
que aman al hombre y queman sus labios en silencio.
Pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades,
de carne tumefacta y pensamiento inmundo,
madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño
del Amor que reparte coronas de alegría.

Contra vosotros siempre, que dais a los muchachos
gotas de sucia muerte con amargo veneno.
Contra vosotros siempre,
Faeries de Norteamérica,
Pájaros de la Habana,
Jotos de Méjico,
Sarasas de Cádiz,
Apios de Sevilla,
Cancos de Madrid,
Floras de Alicante,
Adelaidas de Portugal.

¡Maricas de todo el mundo, asesinos de palomas!
Esclavos de la mujer, perras de sus tocadores,
abiertos en las plazas con fiebre de abanico
o emboscadas en yertos paisajes de cicuta.
¡No haya cuartel! La muerte
mana de vuestros ojos
y agrupa flores grises en la orilla del cieno.
¡No haya cuartel! ¡Alerta!
Que los confudidos, los puros,
los clásicos, los señalados, los suplicantes
os cierren la puerta de la bacanal.

Mucho se ha escrito sobre este pasaje de Lorca, pero es evidente que, en la España de la época, incluso en los ambientes intelectuales más liberales, ser homosexual no resultaba nada fácil incluso para Lorca. “¿Es verdad que eres maricón?” le preguntó con escasa sutileza un sorprendido Buñuel en la Residencia de Estudiantes, interrogante al que el poeta granadino respondió con un abrupto: “Tú y yo hemos terminado”. Lorca prefirió ocultarse ante su amigo, aunque no lo hizo demasiado bien, ya que en 1936 acabaría fusilado y uno de los que formaron el piquete, Juan Luis Trescastro, se jactó del asesinato con estas bestiales palabras: “Yo le metí dos tiros en el culo por maricón”.

En un debate televisivo emitido hace muchos años, alguien, de cuyo nombre ni me acuerdo ni quiero acordarme, dijo que Lorca era homosexual, sí, pero no afeminado, y el poeta Félix Grande le interrumpió: “¿Es que no podía ser afeminado? ¿Es que hay algo malo en ser afeminado?” Debe de haberlo cuando hace poco más de una semana, en Callosa de Segura, un anciano salía indignado a protestar porque en el balcón del ayuntamiento habían colgado la bandera arcoíris: “En un ayuntamiento no se puede poner una bandera de gais, hostias, porque en Callosa no hay gais. El que sea maricón, que salga y que sea maricón. Aquí tenemos lo que tenemos”. En efecto, mientras sea el odio y no el amor el que grite impunemente en la calle, queda mucho camino por recorrer.

domingo, 8 de julio de 2018

#hemeroteca #queerofobia | El armario de Oriente Próximo, lleno de ‘heteros’, ‘soahikis’ y ‘naricas’

Imagen: Google Imágenes / Farzana Riaz
El armario de Oriente Próximo, lleno de ‘heteros’, ‘soahikis’ y ‘naricas’.
Nazanín Armanian | Público, 2018-07-08

http://blogs.publico.es/puntoyseguido/5027/el-armario-de-oriente-proximo-lleno-de-heteros-soahikis-y-naricas/

 “Amado,
¡No, me dejes! Oh, querido por los hombres,
¡No mueras, no dejes que te alejen de mí!”.
Es el llanto de Gilgamesh cuando acariciaba el cuerpo sin vida de su amado Enkidu en sus brazos.
“Tocó su corazón, pero no latía.
Luego él veló la cara de Enkidu, como un viudo a su novia”.


Pasan unos 4500 años de estos versos, recitados por el rey sumerio de Uruk. ¡Si hoy volviesen a través del túnel de tiempo a esta región, Gilgamesh y su pareja Enkido, de melena larga “como mujeres” y vestido con “ropa femenina”, –como lo describen las tabillas–, y con el que “vivía como matrimonio”, serían lapidados!

En este extenso armario que es Oriente Próximo la expresión pública del amor y deseo, no solo de las personas LTGB, sino también cuando es manifestada por heterosexuales, está perseguida. Los mandatarios de la región se sienten más cómodos haciendo apología de guerra y odio que promoviendo y repartiendo la felicidad. Por lo antinatural de sus ideologías, sus súbditos logran burlarse de mil maneras de los controles, duplicando su identidad: una de cara a la galería, recatada y ajustada a las normas; otra en privado y en coherencia con su pensamiento.

Rescatando la memoria
¿Sabían que el primer revolucionario socialista de la historia, el iraní Mazdak (m. 524), también proclamó el amor libre? Seguidor de Zaratustra, Mazdak encabezó un vasto movimiento popular, que exigía a los emperadores persas, además de la igualdad de los ciudadanos, la socialización de la propiedad y de los bienes, la implementación de una agricultura comunitaria y el principio “de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades”, la estatalización de la propiedad de las herencias, la suspensión del servicio militar en favor de la paz, la separación de los sacerdotes del poder, un programa de ayuda a los pobres, el vegetarianismo, y también el desmantelamiento de la institución matrimonial religiosa –que convertía a las mujeres en la propiedad privada del hombres–, y una sexualidad libre. Los señores adinerados no sólo se habían apoderado de los recursos del país, sino también de las mujeres, dejando a miles de hombres sin poder formar una familia. Los reyes y los sacerdotes les acusaron de portadores de ideas aberrantes y de querer “compartir a las mujeres decentes en sus comunas”. Los mazdakíes, con 300.000 seguidores, llegaron a tomar el poder en varias provincias de Irán, hasta que fueron aniquilados en 524: cerca de 3.000 activistas fueron enterraron vivos bajo cemento. Luego, se declaró ilegal tanto el amor libre como la económica comunitaria.

En aquellos siglos, otro hecho transformaba la vida sexual de los hombres iraníes: la entrada de miles de adolescentes, vía migración o la trata, procedentes de regiones conquistadas por el imperio persa. Los de la clase alta contrataban ‘naricas’, jóvenes imberbes o “muchachos afeminados”, que hacían de amante de los señores, o trabajaban de escanciadores en las tabernas siempre masculinas. Es posible que el termino español ‘marica’ se haya introducido al castellano a través de los marineros íberos que paseaban por el Golfo Pérsico.

La invasión árabe-islámica en Irán en el siglo VII sólo agravó este abuso a los menores. La dictadura religiosa, con las estrictas normas sexuales elaboradas en la península arábiga, la mirada binaria al ser humano que llega a prohibir que un hombre se vista de mujer y viceversa, la segregación y la ocultación de la mujer y los duros castigos previstos para los infractores, propagó la pederastia y también la homosexualidad forzosa, en las que las niñas y los adolescentes varones eran las principales víctimas: ellas, porque la religión legalizó el matrimonio de los hombres con niñas de cualquier edad y en número indeterminado (cuatro esposas oficiales e infinitas concubinas); ellos, porque se llevaban el castigo más severo si eran descubiertos, y no sólo por pertenecer a las clases pobres, sino también porque la religión es más impecable con el que juega el papel pasivo de una relación de poder y dominio. Poetas iraníes como Abunawaz (s.VIII) se rebelaron contra el culto a la abstinencia y tristeza defendido por el clérigo con poemas báquico, cantando al amor homosexual.

Los harenes de los aristócratas de la Edad Media de Damasco y Bagdad se iba llenando de tantas niñas y mujeres que les fue imposible poder atenderlas. Con el fin de impedir una revuelta sexual entre sus prisioneras, elevaron los muros de los castillos, pusieron guardianes eunucos para vigilarles, y castigaron a las ‘soahikis’, mujeres que buscaban afecto y sexo entre sus compañeras. Mientras, en Irán los emprendedores vieron buen negocio en los burdeles masculinos legales llamados Amard Jané (Casa de los no-hombres), que competían con los Ghahwe Jané (Casas de café), a los que satíricamente se llamaba Ghahbe Jané (Casa de putos). En ambos lugares se explotaba a adolescentes varones huérfanos o de familias pobres, que servían vino, bailaban y prestaban otros servicios a los clientes.

Es la misma época, el matemático Omar Jayyam fue perseguido por los fundamentalistas, más por negar el cielo y la otra vida que por su homosexualidad y su vida hedónica: tuvo mucho cuidado en utilizar en sus cuartetos términos de género neutro para referirse a sus amantes: “Este cántaro fue un día, como yo, un enamorado / de su joven amante, por su cabello prendado…”.

La sociedad se rebelaba contra el fanatismo: el término lavat (de Lut, el personaje bíblico) que en el islam hace referencia a la sodomía, en Irán fue dado a los bandidos ‘Robin-hudianos’, y también a los hombres solteros que en los barrios hacían de confidentes para los vecinos. Se les reconocía por sus vistosos mostachos y un pañuelo de seda atado al cuello. Cuando un padre de familia tenía que ir de viaje de negocios o a la peregrinación, le entregaba la llave de su casa a estos caballeros, quienes a cambio le brindaban un pelo de su bigote envuelto en un pañuelo blanco, como señal de su hombría y honradez. Los ‘lutis’ sobrevivieron a la modernización de la era de Pehlevi, y desaparecieron definitivamente con la teocracia islámica en 1979.

Durante el siglo XX, Oriente Próximo estaba bajo el dominio de las fuerzas seculares árabes, turcas y persas, que a pesar de rechazar la homosexualidad, no la perseguían. Es más, en Irán hubo hasta matrimonio gay: en 1976, el arquitecto y pintor Bizhan Saffari (hijo de un general) contrajo matrimonio civil y religioso con el diseñador Sohrab Mahavi en el lujoso hotel Commodore de Teherán.

Las opciones sexuales y las identidades
El asalto de las fuerzas de la derecha religiosa a la escena política y social ha echado a perder gran parte de las conquistas sociales, sobre todo en lo que ataña a las libertades personales. Desde Arabia Saudí, hasta Egipto y Marruecos, los hombres adultos establecen relaciones sexuales con chavales sin considerarse gais: forman familias con mujeres, y echan cana al aire con un varón siempre más joven: por ejemplo, cuando sus esposas están embarazadas.

“Dios te está mirando” es la frase que se repite en los aseos de los colegios femeninos de Arabia. En este país, es más fácil para los hombres y las mujeres tener relación con personas de su mismo sexo que con otras. Los creyentes “desviados” suelen recurrir la espiritualidad, desechando la doctrina religiosa con dos argumentos: que Dios es misericordioso y compasivo, y por lo tanto les perdonará, o que es el destino determinado por el Dios, quien les creo así y cuya voluntad se debe respetar.

Desde que la Unión Soviética despenalizó la homosexualidad en 1917, muchas naciones han seguido su camino. Es el caso de Jordania, que en 1951 dejó de perseguir los actos homosexuales entre mayores de 16 años, igual hizo el Reino Unido en 2001.

La lucha contra la ‘queerofobia’ continúa en Oriente Próximo, y a veces deja algún logro: en 2017, Pakistán expidió el primer pasaporte de tercer género a la activista transgénero Farzana Riaz, que puede marcarse con una “X” en vez de tener que elegir entre “hombre o mujer”.

Nazanín Armanian. Dejé la mitad de mi vida en mis tierras persas, y cuando aterricé en esta península de acogida, entrañable plataforma de reclamo de pan y paz para todos, me puse a ejercer el desconcertante oficio de exiliado: conocer, aprender, admirar, transmitir, revelar y denunciar, estos últimos aprovechando las clases de la Universidad, los medios de comunicación y una docena de libros como 'Robaiyat de Omar Jayyam' (DVD ediciones, 2004), 'Kurdistán, el país inexistente' (Flor del viento, 2005), 'Irak, Afganistán e Irán, 40 respuestas al conflicto de Oriente Próximo' (Lengua de Trapo, 2007) y 'El Islam sin velo' (Bronce, 2009).

#hemeroteca #generonobinario | Las siglas menos visibles del movimiento LGTBI: el género no binario

Imagen: Cuarto Poder / Pau, activista del género no binario
Las siglas menos visibles del movimiento LGTBI: el género no binario.
“Nos han dicho que el mundo se divide en hombre y mujer, pero siempre ha habido personas no binarias". En España cada vez hay una comunidad más grande. Los jóvenes suelen encontrarse por redes sociales.
Sara Montero | Cuarto Poder, 2018-07-08
https://www.cuartopoder.es/derechos-sociales/2018/07/08/las-siglas-menos-visibles-del-movimiento-lgtbi-el-genero-no-binario/

Pau se llama Pau. No Paula, ni Pablo, Pau. A diferencia de lo que le ocurre a la mayoría de la gente, tiene que explicar muchas veces quién es. Durante un tiempo, también tuvo que explicárselo a sí misme. Pau es activista del género no binario: ni chico, ni chica. Sus adjetivos no terminan ni en -a ni en -o, sino en -e, una identidad de género aún poco comprendida, incluso dentro del colectivo LGTBI. También tienen mucho Orgullo: “Nos han dicho que el mundo se divide en hombre y mujer, pero siempre ha habido personas no binarias, aunque el término no existiera hasta hace poco”.

A Pau, que tiene ahora 27 años, le pusieron la etiqueta “niña” cuando nació, pero siempre supo que no encajaba en ese término, un desarraigo identitario que no aparecía en las películas que veía, en los libros que leía, ni en ninguna lección de la escuela. Quizá por eso concede hoy una entrevista a este medio de comunicación. Tardó 23 años en ponerle nombre y lo hizo por la vía menos pedagógica: tecleando en las redes sociales. De un perfil saltó a otro, después vino el Whastapp y más tarde su propio reconocimiento y cambio, que fue progresivo.

El descubrimiento de Yue, que responde a las preguntas por escrito, es similar: “Conocí el término en Twitter y en más redes sociales. Cambió mi vida en cuanto me sentí identificade como no binarie”. También forma parte de la comunidad de personas no binarias, pero prefiere no visibilizarse tanto en su día a día. “Es algo íntimo que muy pocas personas saben”, explica. Descubrió que era no binarie hace apenas unos meses: “Yo personalmente me siento a gusto, cómodx/a sin tener que presentarme como una persona NB y LGTB, porque al fin y al cabo llega un punto en el que me siento un envase con etiquetas”.

Pau cree que es un tipe con suerte. Su pareja, su familia y sus amigos nunca hicieron un trauma de su nueva expresión de género. Sin embargo, el mundo sigue dividido estrictamente por sexos, un marcaje que comienza en la ropa rosa y azul de los bebés o en los juguetes. Esta dicotomía hace que Pau se sumerja en dilemas constantes frente a situaciones que la mayoría de hombres y mujeres resuelven de forma automática. “Cuando encuentro un baño unisex en un centro comercial es la felicidad máxima”, bromea. Sin embargo, antes de entrar al lavabo tiene que sopesar varias opciones. Normalmente, prefiere esperar a que no haya nadie. Si ese día lleva camisa masculina y pantalones evita entrar a los baños de mujeres para “no incomodar”.

Un término aún muy desconocido
También afecta a sus relaciones personales. “En mi vida diaria intento cuidarme y rodearme de las personas que conozco. Si en una tienda de ropa me tratan en un género que no es el mío, intento pasar porque es un esfuerzo demasiado grande estar saliendo del armario todo el rato”, argumenta sobre el desconocimiento que hay sobre el propio término no binario. Si decide explicarlo, después viene una ristra de preguntas: “¿Y si no eres ni hombre ni mujer, ¿qué eres?”, “¿Y cuándo te vas a definir?”, “Si no eres un hombre o una mujer, ¿por qué te vistes así?”. Todo es un permanente cuestionamiento, aunque se haga con la mejor de las intenciones.

Dree también sabe lo que es tener que responder siempre a las mismas preguntas. “Cuando cambias tu aspecto porque te sientes más cómode o porque quieres experimentar, te cuestionan, te juzgan y se burlan; cuando vas a comprar ropa o vistes prendas que no han sido asignadas a tu género, también”, relata intentando describir con ejemplos cotidianos lo agotador del proceso, incluso, en círculos de confianza: “Cuando hablas de tus experiencias y explicas que eres no binarie, no te creen o se lo toman a risa“.

La ignorancia es, por tanto, la primera causa de la discriminación. “En mi entorno prácticamente nadie lo entiende o lo respeta. Hay gente que sí y es una maravilla, pero la mayor del tiempo encuentro rechazos o directamente no puedo compartirlo”, explica Dree. Esto ocurre, incluso, dentro del propio colectivo LGTBI. Pau cuenta una anécdota ilustrativa: “Hace unos días fui al Orgullo crítico con un grupo de gente no binarie. Vimos a un chico que llevaba la bandera ‘trans’ y con un cartel en el que ponía ‘los géneros binarios’ no existen”.

Aún así, el término ‘no binarie’ se lee y se escucha cada vez más en España: “Creo que la diferencia la marcan colectivos de gente no binaria. Es gente que se une y se centra en cuidarse. Nos damos apoyo para poder desarrollarnos como queramos y acompañarnos en el proceso”, explica Dree, que insiste en que esta comunidad “es muy inclusiva, respetuosa y busca el apoyo”.

El feminismo: la primera grieta
“Empecé a seguir en redes sociales a personas ‘trans’ y comencé a leer a gente que decía que era no binaria. Ahí me di cuenta”, narra Pau. No buscó en Google porque no sabía qué teclear, ni tampoco leía páginas queer en inglés. El acceso a la información es la primera gran barrera con la que se encuentran estos jóvenes. A nadie parecía ocurrirle nada igual. Pau siempre tuvo claro que no era un hombre, pero tampoco tenía claro que fuese una mujer: “Simplemente me conformé. Yo creía que era algo que no podía cambiar”. Hasta el momento en que conoció a personas con su misma identidad de género, no sabía que podía ser otra cosa diferente a hombre o mujer. “En España no hay referentes. No hay personas públicas que se reconozcan como no binarias, como sí hay en otros colectivos. Nos tenemos a nosotres mismes”.

Sin embargo, la primera grieta la abrió el feminismo. Cuando tuvo contacto con el activismo feminista llegaron las primeras preguntas: descubrió que la palabra “mujer” era una construcción social y que alguien le había marcado las reglas. “Me ayudó a abrir la mente, a ver que había mucho más allá de lo que nos estaban contando”, recuerda hoy sobre un momento de euforia. La escritora Simone de Beauvoir ya anunció una idea esencial que abriría las puertas a Pau: “No se nace mujer, se llega a serlo”. Más tarde descubriría que no tenía que comportase como se esperaba de una mujer... pero tampoco de un hombre.

El género que no existe
Si a nivel de opinión pública, el género no binario aún aparece en segundo plano, a nivel administrativo ni siquiera existe, tal y como explica Pau: “Para que una persona ‘trans’ binaria pueda cambiar su DNI, necesita dos años de tratamiento hormonal, un diagnóstico y una serie de papeles. Si elles necesitan todo eso para que su documentación les reconozca quiénes son, las personas no binarias tenemos una dificultad añadida. En tu DNI refleja si eres una mujer o un hombre. No hay nada más”.

Ese hueco también se percibe en las consultas. Como ocurre con las personas ‘trans’, a veces requieren tratamientos hormonales. Pueden ser en dosis bajas para cambiar, por ejemplo, un tono de voz demasiado agudo o para redistribuir la grasa corporal, tal y como explica Dree: “Cuando tratas de acceder a tratamientos, que no todas las personas no binarias quieren o necesitan, muchas veces tienes que hacerte pasar una mujer o un hombre ‘trans’ para que te tomen en serio y te den acceso a esos tratamientos”.