Mostrando entradas con la etiqueta Souvenirs. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Souvenirs. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de julio de 2018

#hemeroteca #memoria | Los motivos por los que deberíamos recuperar a la muñeca flamenca del televisor

Imagen: El País / La famosa muñeca flamenca
Los motivos por los que deberíamos recuperar a la muñeca flamenca del televisor.
Este icono 'kitsch' vinculado al turismo de la época franquista atrae a coleccionistas como Mario Vaquerizo o Alaska, pese a que se dejó de fabricar en 2014 y ahora se produce en China.
Mario Suárez | Icon, El País, 2018-07-10
https://elpais.com/elpais/2018/05/25/icon/1527235415_641923.html

La última muñeca flamenca que compró Mario Vaquerizo (Madrid, 1974) fue el pasado mes de febrero, en Las Palmas de Gran Canaria, durante un viaje por un concierto de Fangoria en la isla. La adquirió en una tienda de ‘souvenirs’ turísticos que estaba cerrando tras el aviso de una amiga. Él y Alaska tienen más de medio centenar de unidades de este objeto folclórico que dejó de fabricarse en 2014 por la empresa Muñecas Marín de Chiclana (Cádiz) y que, aún hoy, genera polémica sobre su significado y valor estético.

“Las muñecas Marín son un icono kitsch porque en los años sesenta o setenta se ponía encima del tapete de la mesa o sobre la televisión, pero son maravillosas, conservarlas es un acto de sentido de común”, añade el cantante, que tiene su colección expuesta en una habitación que llama Museo de Lola Flores en su casa del centro de Madrid, junto a un cuadro de Las Costus.

Recuperar y defender este símbolo de una España de hace medio siglo –menospreciado por una inmensa mayoría y calificado como hortera–, es algo que también hace el actor y director Eduardo Casanova (Madrid, 1991). Él tiene dos originales en su casa, una de color lila y otra rosa: “Me las regaló mi padre, pero porque yo se las pedí; estas muñecas son rechazadas por todo el mundo que, en realidad, no valora lo kitsch o no tiene la capacidad o las ganas de hacer una lectura kitsch de las cosas; los que sí entendemos el humor no despreciamos a la muñeca flamenca”.

Pero más allá de la connotación estética, esta muñeca Marín, creada por esta empresa familiar a principios de los años treinta y de la que se llegaron a vender más de medio millón de unidades al año, está vinculada a un momento político y social en España. La profesora de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, Amparo Lasén, afirma al respecto que “puede ser hortera, de mal gusto, viejuna, pero por su vinculación con el pasado puede ponerse de moda otra vez, si no lo está ya; no es un rechazo en sí a la españolidad, si no a una España rancia pasada de moda, la de los turistas de los años sesenta y setenta que está, indudablemente, vinculada al franquismo”.

Quien lleva vendiendo esta muñeca a turistas de todo el mundo, desde 1959, es Sagrario Sánchez (Toledo, 1953) que trabaja en la tienda de ‘souvenirs’ Arte Toledano de Madrid: “En los años sesenta y setenta, todos los españoles que vivían fuera de nuestro país la tenían encima del televisor, era un símbolo, producidas en plástico o porcelana por esta empresa andaluza. Ahora las que vendemos son de un proveedor de China, no son de procedencia española, no tienen la misma calidad ni variedad”.

Una muñeca flamenca de ahora, de unos 12 centímetros, cuesta 8,20 euros; en Wallapop, una original de unos 45 centímetros se encuentra entre 30 y 150 euros, según el año en el que se compró y si conserva la etiqueta original o no.

El fervor de los coleccionistas no es aleatorio, estas muñecas flamencas recibieron, en 1965, a unos Beatles con montera de torero en la escalerilla del avión en su primera visita a España; la niña prodigio del cine de los años treinta Shirley Temple posó con una de ellas; e, incluso, Lola Flores tuvo su propia versión.

“Fueron un símbolo del sector turístico durante años, también de la inmigración española de los años cincuenta, que la compraban aquí y la vendían después en Europa”, cuenta Ernesto Marín (Chiclana, 1954). Él es hijo de Pepe Marín, un joven que marchó en 1928 a Madrid a ser pintor y terminó vendiendo muñecas de trapo en la Plaza Mayor, para regresar después a su pueblo a montar unos talleres donde llegaron a trabajar hasta 300 personas. Marín llegó a ganar el premio el Primer Premio Mundial de Muñequería Artística por estas muñecas pintadas a mano y la Medalla al Mérito del Trabajo en 1976.

Entonces, si los datos y los hitos confirman que las muñecas flamencas son un ejemplo empresarial y agente de publicidad de un país, ¿por qué lo despreciamos? “El rechazo tiene un alto componente de prejuicio porque se trata de una muñeca vestida de andaluza y se ha creado todo un relato sociológico alrededor de esa figura que dice más de nosotros mismos que de la muñeca en sí. Esa muñeca, para algunos, no solo podía dar información sobre los gustos musicales y estéticos de su dueño sino también de su ideología. Todas esas connotaciones negativas que tiene la muñeca son tan reduccionistas que aburren”, cuenta el guionista y escritor Paco Tomás (Palma de Mallorca, 1967).

Él tiene una original en sus estanterías desde hace unos doce años: “Para mí esa muñeca es un símbolo pop, como lo es Isabel II de Inglaterra, la camiseta de los Ramones o la foto del Ché”. Un símbolo cañí, ahora fabricado en China, y que junto con la paella son los únicos iconos españoles que tienen emoticono de WhatsApp.

domingo, 30 de noviembre de 2014

#hemeroteca #souvenirs | El plasma mató a la bailaora de encima de la tele: cierra la fábrica de muñecas Marín


El plasma mató a la bailaora de encima de la tele: cierra la fábrica de muñecas Marín
Jorge Díaz | Yo fui a EGB, 2014-11-30

http://www.yofuiaegb.com/el-plasma-mato-a-la-bailaora-de-encima-de-la-tele-cierra-la-fabrica-de-munecas-marin/

¿Cuántas muñecas flamencas han bailado encima de nuestros televisores durante los años de la EGB? Sin duda una de las estampas más frecuentes de los salones de nuestra casa aquellos años y es que sin duda las míticas muñecas llegarón a ser el souvenir más “typical spanish”.

No sé si la llegada de los televisores de plasma, sobre los que la bailaora ya no se sujetaba, o simplemente porque los tiempos han cambiado y esa pieza de decoración ya no forma parte de nuestras casas, lo cierto es que ahora nos dicen adiós para siempre al cerrar la fábrica de muñecas Marín que las fabricaba.

La empresa de souvenirs se fundó en 1928 en Chiclana y desde entonces sus productos han atiborrado todas las tiendas de recuerdos de toda nuestra geografía, exportando incluso sus productos al extranjero. Pero últimamente parece que sus ventas se habían reducido drásticamente llegando a contar con tan solo cuatro trabajadores.

Su gerente y alcalde de Chiclana Ernesto Marín ha confirmado que, con mucha tristeza, pone fin a la empresa fundada por su padre José Marín que ya ha cerrado sus puertas.

Al menos se mantendrá en Chiclana de la Frontera el Museo Marín en el que se exponen todos sus productos que ya son auténticas piezas de coleccionista y forman parte del universo kitsch de este país. Seguro que alguno de vosotros aún conserva alguna de estas muñecas, no te deshagas de ella.

ENLACES
Web | Museo Marín
>
Y TAMBIÉN...
La icónica flamenca vasca que nunca cobró ni un duro por sus derechos de imagen
Daniel Civantos | Yorokobu, 2014-01-20

http://www.yorokobu.es/la-flamenca-que-era-vasca-y-se-convirtio-en-icono-de-las-postales-de-espana/