Mostrando entradas con la etiqueta 0808-ORG. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 0808-ORG. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de agosto de 2017

#hemeroteca #mujeres #sexualidad | Por qué se celebra hoy el Día Mundial del Orgasmo Femenino

Imagen: ABC
Por qué se celebra hoy el Día Mundial del Orgasmo Femenino.
Al 28% de las mujeres de Esperantina (Brasil) les cuesta llegar al clímax.
Servimedia | ABC, 2017-08-08
http://www.abc.es/sociedad/abci-celebra-mundial-orgasmo-femenino-201708072133_noticia.html

El placer sexual tiene fijado su fecha en el calendario para este martes, declarado Día del Orgasmo, después de que un concejal de la localidad brasileña de Esperantina (Piauí) impulsara en 2001 un día oficial para hablar «sin tapujos» de las cuestiones relacionadas con la sexualidad, al tratarse a su juicio de un asunto de «salud pública».

El Pleno del Ayuntamiento de Esperantina aprobó por unanimidad hace 16 años una moción para declarar -en un principio- el 9 de mayo como Día del Orgasmo, a propuesta de uno de los concejales, Arimatéia Dantas, para discutir abiertamente sobre cuestiones relacionadas con la sexualidad, tal y como documentó entonces la agencia brasileña de noticias «Folha».

El argumento al que recurrió el edil para defender su iniciativa fue que el orgasmo es una cuestión de salud pública. «Cuando las personas acumulan frustraciones sexuales acaban estallando en forma de violencia», dijo entonces. A ello se sumó, según recogieron los medios locales, la necesidad de abordar el tema entre la población rural.

Asimismo,se apoyó en datos de un estudio de la Universidad Federal de Piauí que revelaba que el 28% de las mujeres de la región donde se sitúa esta localidad tenía dificultades para alcanzar el clímax.

Finalmente la fecha para rendir homenaje al placer sexual -que sirvió de excusa a la Concejalía de Salud del municipio para lanzar campañas por una vida sexual saludable- se cambió al 8 de agosto.

Sin embargo, 10 años después de aprobarse la ley municipal un nuevo alcalde, Jânio Aguiar, decidió suspender el festejo aprobado por su predecesor, el prefecto Felipe Santolia, alegando «dificultades financieras», según recogió el periódico brasileño «O Globo».

El orgasmo, a las urnas
La localidad ya se había acostumbrado a que en las fechas próximas al festejo sexual llegaran a la ciudad médicos y expertos de todo el país para debatir e impartir conferencias sobre las virtudes del orgasmo y de tener una vida sexual activa, tratando de eliminar el tabú en torno a esta cuestión.

Una parte de la población no recibió con alegría la desaparición del homenaje al clímax, por lo que el área de Salud de Esperantina decidió hace dos años impulsar un nuevo debate al respecto y puso a disposición de los vecinos una serie de urnas para escribir propuestas por una vida sexual sana.

A raíz del ejemplo de la localidad brasileña, asociaciones de mujeres y otros colectivos siguen rindiendo homenaje al orgasmo el 8 de agosto con campañas de concienciación en torno a la salud sexual.

sábado, 5 de agosto de 2017

#hemeroteca #mujeres #sexualidad | El orgasmo femenino reclama su lugar

Imagen: Público
El orgasmo femenino reclama su lugar.
El 10% de las mujeres no ha experimentado nunca el orgasmo y una de cada tres tiene dificultades para llegar a él. Los expertos reclaman la falta de información sobre la sexualidad femenina.
Laura Chaparro · Agencia Sinc | Público, 2017-08-05
http://www.publico.es/sociedad/sexo-orgasmo-femenino-reclama-lugar.html

A la pregunta de si su pareja llegaba al orgasmo, el hombre contestó: “Pues claro, si hemos tenido cinco hijos”. Este caso real que el psicólogo Agripino Matesanz describe en el libro ‘El placer sexual’ (2009) es un ejemplo del desconocimiento que rodea a la respuesta sexual femenina.

"La vagina no tiene una estructura anatómica que pueda provocar el orgasmo”, asegura el sexólogo Vincenzo Puppo. La intensa sensación de placer que la mujer consigue con la estimulación de zonas erógenas no está ligada al embarazo.

Tampoco la penetración es la forma más sencilla de lograr el orgasmo, ni se limita a un fenómeno genital. Su percepción es subjetiva y varía en función de cada persona.

La confusión generada por Sigmund Freud al hablar de dos tipos, clitoriano y vaginal –éste sin base científica–, tiene reminiscencias en la actualidad. Según un estudio publicado en ‘Clinical Anatomy’, sólo existe un orgasmo, aunque puede ser muy diferente cada vez.

Referente mundial en el estudio de la sexología femenina, Puppo denuncia la invención de términos como el famoso punto G, sin evidencia científica. “Algunos profesionales médicos aprovechan estos mitos y las expectativas o la angustia de las mujeres influenciadas por el mito para su propio beneficio personal”, critica.

Según la Encuesta Nacional de Salud Sexual y Comportamiento elaborada por la Universidad de Indiana (EE UU), el 91% de los hombres experimentaron un orgasmo durante su último encuentro sexual, frente al 64% de las mujeres. La cifra disminuye si hablamos de la primera vez que se mantuvieron relaciones: el 55% de los varones lo consiguieron frente a sólo el 4% de las féminas. Se calcula que el 10% de las mujeres nunca lo ha experimentado.

El Homo erectus, consciente del placer
La falta de estudios sobre la sexualidad femenina convierte el análisis del placer en un terreno pantanoso. “La investigación en cuestiones relacionadas con la salud de la mujer en general y la sexualidad en particular lleva un retraso de unos 20 años respecto a la de los hombres”, compara a Sinc Susan E. Trompeter, profesora de Medicina en la Universidad de California en San Diego (EE UU).

Hace cuatro millones de años nuestros antepasados experimentaron sensaciones placenteras al copular, pero no tenían noción de ello, recoge Matensanz en su libro.

“Desde que los homínidos adquirieron la postura erguida y practicaron el sexo cara a cara hasta que el género Homo comenzó a vivir conscientemente el placer sexual pasaron, según los expertos, unos dos millones de años”, apunta el psicólogo. En su opinión, es precisamente esta consciencia la que diferencia al ser humano de los demás primates. Aunque también sientan placer en la cópula, no lo hacen en forma de orgasmo, puesto que no lo perciben.

El antropólogo David Puts no lo tiene tan claro y habla de otras especies de primates con señales de orgasmo femenino, como la tensión corporal, la expresión facial, la respiración o las contracciones musculares del tracto reproductivo.

“Algunos que muestran estos indicadores son monos, como los macacos Rhesus y rabón, y otros son nuestros parientes vivos más cercanos, los grandes simios, incluyendo chimpancés, bonobos y gorilas”, enumera a Sinc Puts, profesor de Antropología en la Universidad Penn State (EE UU).

No hace falta para la fecundación
Pero a lo largo de toda la historia de la humanidad, el orgasmo femenino ha vivido una larga carrera de obstáculos. La condena por gozar empezó hace unos 5.000 años con el sistema patriarcal, recuerda Matesanz. Hasta entonces, la mujer tenía plena libertad de su cuerpo y no estaba supeditada a las decisiones del hombre.

“Resulta difícil imaginar que durante más de 20.000 años la mujer era quien dirigía no sólo la vida familiar, sino también la relación sexual”, se lamenta el experto. Tras la exaltación del placer de griegos y romanos, el cristianismo inculcó a sus fieles la noción de pecado. El único fin de las relaciones sexuales era la procreación. El goce pasó a ser un tabú, sobre todo el femenino, y se sigue arrastrando en la actualidad.

“La represión sexual que todavía padecen las mujeres junto con los miedos a un embarazo no deseado pueden causar que muchas se desconecten de su cuerpo, al entorpecer la excitación erótica, e impedir que alcancen el punto ‘gatillo’ que dispara su respuesta orgásmica”, declara a Sinc Fernando Villadangos, psicólogo clínico experto en sexología y terapia de pareja.

La relación entre el orgasmo y la fecundación ha sido objeto de debate durante mucho tiempo. Los expertos coinciden en que éste favorece el embarazo, al contraerse los músculos de la vagina y facilitar el encuentro de los espermatozoides con el óvulo, pero no es imprescindible para la fecundación. Muchas mujeres se han quedado embarazadas sin experimentarlos.

“No hay una relación directa entre fecundación y orgasmo. Que lo pueda facilitar no significa que sea de obligado cumplimiento”, recalca a Sinc Francisca Molero, presidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología y directora del Instituto de Sexología de Barcelona.

Un rastro evolutivo
Más allá de proporcionar placer, no está clara su función biológica. Descartada la finalidad reproductiva, la ecóloga Mihaela Pavličev plantea dos explicaciones evolutivas. La primera, que se remonta a 1960, concibe el orgasmo femenino como un subproducto del masculino. El clítoris es el equivalente al pene y ambos orgasmos tienen muchas similitudes.

La segunda explicación, publicada en 2016 en la revista ‘JEZ-B Molecular and Developmental Evolution’ por la propia investigadora y Günter Wagner, se refiere a su vínculo con la ovulación, como ocurre en otros animales y quizás en nuestros ancestros, aunque hoy lo hayamos perdido. “Hemos observado que varios animales experimentan una oleada neuroendocrina durante la cópula, que es necesaria para liberar el óvulo del ovario al tracto reproductivo”, señala a Sinc Pavličev, que trabaja en el Hospital Infantil de Cincinnati (EE UU).

En las mujeres la ovulación se produce de forma espontánea cada mes, sin necesidad del orgasmo. Pero según la investigadora, esta ovulación espontánea es producto de la evolución. “Nuestro orgasmo femenino podría ser parte de esa señal, que ya no induce a la ovulación, pero que todavía existe”, sugiere.

La evolución genital apoya esta teoría. En el caso de la mujer y de otros animales con ovulación espontánea, el glande del clítoris que provoca el orgasmo está situado lejos de la vagina, que es el canal reproductivo. En hembras que necesitan experimentar ese placer para ovular, su glande está muy cerca de la vagina o incluso dentro, para que la penetración lo provoque.

“Si la mayoría de las mujeres que no tienen orgasmo durante el coito sí lo experimentan con la masturbación, ¿el coito debería cambiar para parecerse más a la masturbación?”, se pregunta la investigadora.

Falta comunicación en la pareja
Para acabar con mitos y tabúes los científicos reclaman mayor investigación. “La anorgasmia femenina es el problema sexual más frecuente en las mujeres. Según las estadísticas, una de cada tres sufre dificultades para alcanzar el orgasmo o no lo ha sentido nunca”, subraya Villadangos.

La escasa comunicación con la pareja aumenta el problema. En un estudio, publicado en el ‘Journal of Sex Research’ y realizado con jóvenes heterosexuales de 19 años, las chicas reconocieron que era muy poco común hablar de cualquier tema relacionado con el orgasmo con sus compañeros.

“Esta falta de comunicación es compleja ya que puede conducir a suposiciones inexactas y malentendidos dentro del contexto de la relación, que pueden mantener o aumentar cualquier dificultad sexual con el tiempo”, aduce a Sinc Claire Salisbury, psicóloga clínica y autora principal de la investigación.

El estudio reveló que a las jóvenes les preocupaba más no llegar al orgasmo por sus parejas que por ellas mismas. En el caso de los chicos, la mayoría se sentían responsables de que las chicas no consiguieran llegar a ese punto de placer. Según Salisbury, el orgasmo femenino era muy importante para la propia satisfacción sexual de los varones.

“Algunos problemas se discuten y otros no. Cada edad parece tener sus propios complejos, aunque te digas a ti misma que no los tienes”, arguye a Sinc Robert King, investigador de la Escuela de Psicología Aplicada de la Universidad College Cork (Irlanda).

Otra investigación dirigida por la doctora Susan E. Trompeter demostró que las mujeres no “pierden” su sexualidad con la edad; las ancianas experimentaron niveles similares de satisfacción con los orgasmos a los de las jóvenes.

Si no se consigue llegar a tal punto de placer, los expertos recuerdan que no se trata de echarle toda la culpa a la pareja. La clave está en conocerse bien antes. “La sexualidad es de uno mismo, es su responsabilidad y la comparte con quien quiere y en el momento que quiere. Todo lo que sea conocimiento propio va a mejorar la interacción con el otro”, mantiene Francisca Molero.

La huella del placer en el cerebro
Tanto el goce femenino como el masculino dejan su huella en el cerebro. En el caso de los hombres, los estudios neurológicos se llevaron a cabo entre 1930 y 1950. En las mujeres, en 2010. Un año después, con resonancias magnéticas, Barry R. Komisaruk cartografió las respuestas a la autoestimulación de clítoris, vagina, cérvix y pezón de 11 mujeres de entre 23 y 56 años. La estimulación de cada zona activaba sitios específicos de la corteza sensorial.

“En las regiones cerebrales que son activas durante el orgasmo en mujeres y hombres, las similitudes son mayores que las diferencias”, comenta a Sinc Komisaruk, profesor de Psicología de la Universidad Rutgers (EE UU).

Una explicación rebatida por el sexólogo Vicenzo Puppo. Puesto que desde el punto de vista anatómico no existe el orgasmo vaginal, el médico italiano achaca el placer en esa zona a los órganos eréctiles de alrededor. “El orgasmo femenino es posible en todas las mujeres, siempre con estimulación eficaz del clítoris durante la masturbación individual o en pareja, el cunnilingus, y también durante la penetración vaginal, simplemente estimulando el clítoris con un dedo”, sostiene.

jueves, 23 de marzo de 2017

#hemeroteca #sexualidad | Un estudio con más de 50.000 personas golpea los cimientos del sexo tradicional

Imagen: El País
Un estudio con más de 50.000 personas golpea los cimientos del sexo tradicional.
A la luz de los datos, las lesbianas gozan más. Y no es la primera vez que la ciencia cuestiona la sexualidad normativa.
Silvia C. Carpallo | Buena Vida, El País, 2017-03-23
http://elpais.com/elpais/2017/03/15/buenavida/1489594286_339950.html

El orgasmo femenino es uno de los temas más debatidos en sexualidad. Sin embargo, aún siguen surgiendo dudas en torno a él. Tiene su lógica: aunque ahora nos parezca un tema casi trillado, no hace tanto que el placer de la mujer era un absoluto tabú. Pero parece que los últimos estudios nos van dando algunas pistas que, de hecho, derriban algunos de sus falsos mitos.

Uno de las últimas investigaciones ha puesto el foco de análisis en las diferentes orientaciones sexuales. Así, un informe publicado de Archives of Sexual Behaviour, realizado por las universidades de Indiana, Chapman y Claremont Graduate (EEUU), ha revelado que los diferentes comportamientos de las parejas pueden tener una influencia en la frecuencia del orgasmo. Concretamente, esta encuesta se ha realizado entre una muestra de más de 52.000 estadounidenses, de los cuales 26.032 eran hombres heterosexuales, 24.102 mujeres heterosexuales, 1.112 mujeres bisexuales, 550 hombres bisexuales, 452 hombres homosexuales y 340 mujeres homosexuales, porcentajes que también revelan información por sí mismos.

La primera cuestión era si la orientación sexual influye en la frecuencia de los orgasmos. La respuesta fue que llegaban al clímax el 95% de los hombres heterosexuales, el 89% de los homosexuales y el 88% de los bisexuales. La brecha, sin embargo, era mucho mayor analizando el orgasmo femenino, ya que si bien llegaban al orgasmo el 86% de las mujeres homosexuales, solo lo hacían el 66% de las bisexuales y el 65% de las heterosexuales. Es por ello que la conclusión de los investigadores era que “el hecho de que las mujeres homosexuales lleguen al orgasmo con más frecuencia que las mujeres heterosexuales indica que muchas féminas heterosexuales podrían [potencialmente] experimentar mayores tasas de orgasmos”.

¿Por qué las lesbianas gozan más?
Uno de los falsos mitos de la sexualidad femenina es que la relación sexual entre dos mujeres es un acto ‘incompleto’, ya que no se produce un coito desde una perspectiva tradicional (aunque existen arneses a los que insertar un dildo para poder tener una penetración). En contrapartida, este estudio viene a decir que, de hecho, las relaciones entre mujeres resultan más satisfactorias. ¿Cuál es el motivo? Precisamente ese: eliminar el coito como protagonista de la acción.

“Parece que las mujeres heterosexuales salen perdiendo en este estudio y nos hace pensar que el modelo de sexualidad normativa en el que parece que todavía nos encontramos no les favorece. Esto tiene que ver con que seguramente nos seguimos moviendo en un modelo de relación erótica en el que sigue primando un tipo de conducta puramente penetrativa y genital, que se les queda corto a las mujeres que se acuestan con hombres”, explica Marta Pascual, sexóloga y psicóloga especializada en colectivo LGTB. Otro factor a tener en cuenta, según la experta, podría ser “el conocimiento del cuerpo propio que facilita el contacto con el cuerpo de la pareja del mismo sexo. Esto no significa que no haya que explorar, investigar y descubrir, sino que se cuentan con más claves para llegar al encuentro erótico y eso en sí mismo es un estímulo que potencia el deseo”.

Pascual añade que “las prácticas o conductas eróticas y amatorias entre dos mujeres van a ser más ricas y variadas, porque hay más puntos de interés y no existe un solo lugar en el que quedarse”. Además, desde un punto de vista más genital, “en el encuentro entre dos de ellas el placer se va a centrar más en el clítoris, que es único órgano de la mujer que existe únicamente para sentir placer. Esto va a facilitar que la fémina alcance el orgasmo de forma más sencilla que en un encuentro heterosexual, en el que la atención está puesta en la vagina, que posee muchas menos posibilidades (en cuanto a conexiones nerviosas)”.

Las ventajas de otras técnicas
Otra de las ideas que se desprendía de este informe, según sus investigadores, era que “hay un patrón claro entre más sexo oral y más orgasmos en las mujeres heterosexuales, las lesbianas, las mujeres bisexuales, los gays y los hombres bisexuales”. Es decir, que no centrarse solo en la penetración ayuda a sublimar el placer no solo de las mujeres, sino también a los hombres, independientemente de la orientación sexual.

Son diversos los estudios que han indagado sobre las claves del sexo oral. Así, otro publicado en Journal of Evolutionary Psychology concluía que uno de los motivos por el que los hombres realizan sexo oral a la mujer sería el aumentar su satisfacción con la relación, y así reducir al mínimo el riesgo de infidelidad. Pese a que se trató de un estudio muy debatido, lo que sí que parece es que los varones entendían el cunnilingus como una forma más efectiva de conseguir los orgasmos de sus parejas femeninas.

Pedir lo que gusta aumenta la satisfacción
Sin embargo, el sexo oral no era el único factor a tener en cuenta. Según el estudio, algunos de los factores que influían con una mayor frecuencia en los orgasmos eran, además de este, “incluir besos profundos, la estimulación genital manual, además de las relaciones sexuales vaginales” y, sobre todo, “pedir lo que quieren en la cama”.

Sobre este tema, Sonia Encinas, educadora sexual y de género, añade que “todavía hay muchas generaciones que han crecido rodeadas de tabúes e ideas limitantes sobre el sexo, sin permiso para disfrutar de forma libre”. Es por ello que desde su perspectiva, para mejorar la satisfacción sexual “la comunicación es fundamental a la hora de compartir la sexualidad con una pareja. Y nos cuesta horrores hablar de lo que nos gusta o nos apetece, porque no nos han educado para ello, sino para lo contrario”.

En referencia a las otras prácticas que propone el estudio, como los besos o la estimulación manual, Encinas añade que el problema es que “el modelo de sexualidad actual está basado en la sexualidad masculina (que, por otro lado, también necesita una revisión, porque de igual modo podrían disfrutar mucho más si entendieran el sexo de una forma más global). Esto es así porque hasta hace apenas un siglo, era la única que existía y estaba permitida. Las mujeres llevamos décadas luchando por conquistar el espacio de la sexualidad, y hemos avanzado muchísimo, pero también queda mucho por naturalizar y disfrutar”. Pese a ello, matiza que esto no quiere decir que haya que demonizar el coito, puesto que “puede ser una práctica superplacentera, pero debemos colocarla al mismo nivel que otras y entender las prácticas sexuales de una forma más amplia, con muchas opciones, para vivir una sexualidad más global, quitando la presión y frustración de ‘tener que’ alcanzar el orgasmo con una determinada práctica”.

miércoles, 1 de marzo de 2017

#hemeroteca #sexualidad | Malas noticias: si eres mujer y heterosexual, tienes menos orgasmos que una lesbiana

Imagen: El Español
Malas noticias: si eres mujer y heterosexual, tienes menos orgasmos que una lesbiana.
El sexo oral, especificar qué se quiere en la cama y la estimulación anal, claves para mejorar el porcentaje de clímax.
Ainhoa Iriberri | El Español, 2017-03-01
http://www.elespanol.com/ciencia/salud/20170228/197230763_0.html

Basta con echar un vistazo a la sección de revistas (mal llamadas) femeninas para saber que alcanzar el orgasmo no es tarea fácil para muchas mujeres. Si no, no se explicaría la abundancia de artículos con consejos y guías para ayudar a lograrlo, tantos que cada uno de ellos hace sospechar de la inutilidad del anterior.

Como de otros asuntos importantes, la ciencia se ha ocupado de los problemas femeninos para lograr el orgasmo pero, hasta ahora, sólo había llegado a confirmar lo indudable: que los hombres alcanzan el clímax con mayor facilidad que las mujeres. Ahora, un equipo de investigadores liderados por David Frederick, de la Chapman University (EEUU), han querido ir más allá y comprobar una serie de hipótesis, entre ellas si la orientación sexual de las mujeres influía en su capacidad de llegar al orgasmo.

El estudio, publicado en 'Archives of Sexual Behavior', responde afirmativamente a esta cuestión y demuestra que, entre seis variables de orientación sexual -hombres gays, varones heterosexuales, hombres y mujeres bisexuales, mujeres lesbianas y féminas heterosexuales- estas últimas son las que salen peor paradas y sólo un 65% de ellas llegan al clímax casi siempre; las siguientes son las mujeres bisexuales (lo consiguen un 66%), para pasar después a las lesbianas: entre esta orientación sexual, el orgasmo habitual está casi garantizado en el 86% de los casos.

En el otro extremo están los hombres heterosexuales, que llegan al orgasmo en un 95% de los casos, seguidos por los gays, que los hacen en un 89%, porcentaje que supera sólo ligeramente (88%) al de los varones bisexuales.

Otras variables que influyen

El estudio se basó en una encuesta ‘online’ -que se colgó en la web del canal NBC News- a 52.588 hombres y mujeres de entre 18 y 65 años, aunque la distribución por orientación sexual era muy desigual: 26.032 hombres heterosexuales, 452 gays, 550 hombres bisexuales, 340 lesbianas, 1.112 mujeres bisexuales y 24.102 féminas heterosexuales.

Además de la hipótesis principal, los investigadores demostraron que las personas con parejas sexuales masculinas -tanto si eran hombres como mujeres- eran más proclives a afirmar que sus parejas habían alcanzado el clímax, por lo que las mujeres heterosexuales tendían más a decir que habían satisfecho a sus parejas que los hombres heterosexuales.

Los autores también pretendían demostrar su hipótesis de que cuanto más joven se es más fácil es llegar al orgasmo. La ciencia avaló esta suposición, pero sólo en los hombres; en las mujeres también, pero no con suficiente fuerza estadística.

Otra hipótesis de los investigadores era que las relaciones más largas implicaban más posibilidades de conseguir el orgasmo y de nuevo sólo pudo validarse parcialmente: en hombres homosexuales. Aunque en los varones heterosexuales que más tiempo llevaban comprometidos el orgasmo era más frecuente, de nuevo no superaba el valor estadístico necesario para demostrar la hipótesis.

La clave está en el sexo oral
La comprobación del resto de las hipótesis de los investigadores permite elaborar una guía de consejos mucho más fiable que las de ‘Cosmopolitan’ para ayudar a la mujer a conseguir el orgasmo. Y no parece tan difícil.

Tanto si una mujer es heterosexual como lesbiana o bisexual, hay una asociación que no falla: cuanto más sexo oral se le practique, más fácil será que llegue al orgasmo. Lo mismo ocurre con los hombres bisexuales aunque curiosamente, la potencia estadística no es suficiente para afirmarlo en los varones heterosexuales.

Otros comportamientos influyeron en una mayor frecuencia de orgasmos, pero ninguno con tanto valor estadístico como el sexo oral. Así, las mujeres que declararon alcanzar el clímax casi siempre tenían como comportamientos diferenciadores con respecto a las que menos lo lograban los siguientes: vestían lencería sexy, probaban nuevas posturas sexuales, hablaban o ponían en escena fantasías eróticas y probaban la estimulación anal.

¿Y los hombres? Los que más llegaban al orgasmo se diferenciaban de los que menos en otras prácticas: practicar el sexo con lencería o ropa interior, preceder el coito de un mini masaje, darse antes una ducha o un baño o fijar una cita para asegurarse de que el sexo iba a ser seguro después.

Más hipótesis
Otras teorías que se demostraron en el estudio y que permiten mejorar las cosas para las mujeres heterosexuales es que, en este grupo, tendían a tener más orgasmos las mujeres que experimentaban coitos más largos, algo que no aplicaba a las lesbianas.

En general, demostró también la investigación, las féminas que incorporaban múltiples comportamientos en su última experiencia sexual eran más proclives a tener más orgasmos, por lo que se confirma que la monotonía no es el ideal si se quiere disfrutar al máximo del sexo.

La encuesta arrojó también otro dato curioso: mientras que un 41% de los hombres declararon que sus parejas femeninas siempre llegaban al orgasmo, sólo el 33% de las mujeres heterosexuales afirmaban alcanzarlo todas las veces que practicaban sexo. La cifra, obviamente, tendría que coincidir, pero los investigadores tienen claro por qué no lo hace: las mujeres -por toda una variedad de razones que también ha explorado la ciencia- fingen el clímax en muchas ocasiones, algo de lo que sus parejas hombres parecen no enterarse.

A pesar de la completa radiografía sobre el orgasmo en las mujeres y de las conclusiones que permite sacar el trabajo, los autores concluyen con una advertencia a la comunidad científica: todo esto merece un estudio más profundo, pero sobre todo lo hacen las diferencias observadas entre lesbianas y mujeres heterosexuales. De momento, estas últimas ya saben qué hacer para empezar a disfrutar más.

lunes, 8 de agosto de 2016

#hemeroteca #mujeres #sexo | Este fue el primer orgasmo femenino en la historia del cine

Imagen: Cultura Inquieta / Hedy Lamarr
Este fue el primer orgasmo femenino en la historia del cine.
Cultura Inquieta, 2016-08-08

http://culturainquieta.com/es/erotic/item/10360-este-fue-el-primer-orgasmo-femenino-en-la-historia-del-cine.html

La belleza de Hedy Lamarr (Viena, 9 de noviembre del 1914) apabullaba y su vida bien podría ser el argumento de una buena película. Una vida de cine y no solo por la parte cinematográfica. Era una mujer que, además de revolucionar el séptimo arte con su desnudo y su orgasmo, tenía una prodigiosa cabeza que le permitió desarrollar la teoría del espectro ensanchado, el precursor del wifi.

Como cada buena historia, nada hacía sospechar que Hedwing Eva Maria Kiesler, actriz de Hollywood, judía y vienesa, acabaría siendo la primera mujer en protagonizar un desnudo en la historia del cine y también la primera en interpretar el primer orgasmo del séptimo arte. Durante años, a Hedy Lamarr se la conoció únicamente como «la mujer más bella de la historia del cine». En 1933, ‘Éxtasis’, la lanzaría a la fama. Con tan solo 16 años, Hedy Lamarr protagonizó la película bajo la dirección de Gustav Machaty. Fue él, el que le prometió que las cámaras la filmarían desde lo alto de una colina, y la engañó. El director obvió contarle el truco del teleobjetivo, que recreó el primer desnudo de la historia del cine.

La cinta protagonizada por Hedy Lamarr fue una de las primeras en hablar de una infidelidad cometida por una mujer. Causó un gran revuelo en su época y fue condenada por las Ligas de la decencia y por el papa Pío XI. Y es que lo que más escandalizó fue que apareciese el rostro de Hedy Lamarr durante el orgasmo.

El polémico filme provocó que el rico empresario, Friedrich Mandl, se obsesionase con Hedy Lamarr. Proveedor de municiones y aviones de combate a sus amigos Hitler y Mussolini, obligó a sus padres a darla en matrimonio e intentó -sin éxito- destruir todas las copias de la película. Fue el primer marido de los seis que tendría a lo largo de su vida. Su relación con él podría tildarse de carcelaria. La encerró en su mansión dejándola salir solo con él en cenas y viajes de negocio. Su vida artística quedó anulada pero Hedy Lamarr aprovechó para desarrollar sus estudios de ingeniería después de que, sus maestros la considerasen desde bien pequeña, una superdotada.

Además de continuar con sus estudios, Hedy Lamarr aprovechó el cautiverio para obtener informaciones sobre la tecnología armamentística de la época de los clientes y proveedores de su marido y elaborar su plan de fuga.

En el día internacional del orgasmo femenino, queremos recordar a esta brillante mujer y su protagonismo en la primera escena del cine comercial en la que se filmó un orgasmo femenino.

DOCUMENTACIÓN
Hedy Lamarr, el orgasmo del cine que inventó el wifi.
Hedy Lamarr, catalogada como «la mujer más bella de la historia del cine», rechazó ser protagonista en «Casablanca» para abrir un abánico infinito en el mundo tecnológico.
La Voz de Galicia, 2015-11-09
http://www.lavozdegalicia.es/noticia/informacion/2015/11/08/hedy-lamarr-orgasmo-cine-invento-wifi-doodle-google/00031447004487836381326.htm