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sábado, 9 de septiembre de 2017

#hemeroteca #iglesia | El obispo de San Sebastián compara a los “ateos radicales” con el Daesh

Imagen: Público / José Ignacio Munilla
El obispo de San Sebastián compara a los “ateos radicales” con el Daesh.
En su última carta pastoral, José Ignacio Munilla sostiene que el ateísmo fue “la bandera más utilizada en el siglo XX para justificar el exterminio de millones de personas en el mundo entero”. Sus críticas también incluyen a John Lennon por cantar 'Imagine'.
Danilo Albín | Público, 2017-09-09
http://www.publico.es/sociedad/obispo-san-sebastian-compara-ateos-radicales-daesh.html

El “ultraobispo”, el más duro entre los duros, ha vuelto a la carga. Conocido por sus posiciones próximas a los sectores más conservadores de la Iglesia Católica, monseñor José Ignacio Munilla ha aprovechado el regreso de las vacaciones veraniegas para lanzar una de sus cartas incendiarias, habitualmente dirigidas contra la izquierda y el laicismo. Esta vez, el máximo responsable de la Diócesis de San Sebastián ha puesto en la diana a quienes se proclaman ateos. No les critica por no creer en Dios, sino por sus similitudes con los yihadistas. Sí, yihadistas.

Cuando aún no ha pasado un mes de los atentados reivindicados por el Daesh en Barcelona y Cambrils, el obispo de San Sebastián ha dedicado su última carta pastoral a establecer un insólito paralelismo entre quienes él considera “relativistas” y los terroristas del autodenominado Estado Islámico. ‘Yihadismo no, relativismo tampoco’ es el título del escrito que llegó esta misma semana a todas las iglesias de Gipuzkoa.

“A propósito de los atentados en Catalunya, como ha sucedido cada vez que el terrorismo yihadista ha actuado dentro de las fronteras europeas, se ha reabierto el debate sobre el influjo de la fe religiosa en la paz mundial. He seguido con interés las diversas reflexiones que se han publicado, y aunque no creo que la mía vaya a resultar novedosa, pretendo, al menos, ser pedagógico en mi exposición”, arranca Munilla.

A continuación, asegura que “en las redes sociales” se han producido “una vez más” lo que él define como “ataques habituales a todo tipo de fe religiosa por parte del ateísmo más agresivo, quien considera que la fe en una verdad suprema es la raíz de todo fundamentalismo y el germen de la violencia mundial”. Tras esa introducción, el obispo recurre a uno de los integrantes de The Beatles. Sí, The Beatles. “Este ateísmo radical sostiene que el mundo sería más pacífico sin religiones, tal y como expresaba la conocida canción ‘Imagine’, de John Lennon, –recuerda-: "Imagina un mundo sin motivos para matar o morir, sin religión alguna. Imagina a todas las gentes viviendo sus vidas en paz".

Su siguiente pensamiento también está dedicado a Lennon, a quien acusa de ignorar que “mientras él cantaba esa canción, el ateísmo estaba siendo la bandera más utilizada en el siglo XX para justificar el exterminio de millones de personas en el mundo entero”. En esa línea, sostiene que “la consideración de la fe religiosa como ‘opio del pueblo’, llevó a un holocausto de multitud de inocentes”.

En cualquier caso, Munilla admite que “tampoco sería equilibrado afirmar que el ateísmo haya sido la causa de la violencia mundial”. “En realidad, tanto la fe como el ateísmo no han sido sino un mero pretexto para el ejercicio de la violencia –describe-. Matar en nombre de un dios, en nombre de la revolución, o en nombre de la libertad, además de un asesinato, es una mentira. Una mentira que busca dignificarse encubriéndose en supuestos ideales, de los que en realidad carece”.

Si bien admite que “detrás de la violencia se esconde un odio que suele tener su raíz en las inseguridades y los miedos del violento, además de en su falta de sensibilidad hacia el prójimo”, critica también que “en los círculos intelectuales que marcan la línea de pensamiento en nuestro entorno cultural europeo, la reacción más habitual no es la del ateísmo radical, sino la del relativismo”. “Los ‘Charlie Hebdo’ de turno (que también entre nosotros tienen sus emuladores) no dejan de ser un grupo social marginal. Por el contrario, el relativismo es cuasi omnipresente, y pretende hacer una reinterpretación del hecho religioso, afirmando que todas las religiones son iguales, y que su único valor objetivo está en el bien subjetivo que puedan ofrecer a sus adeptos”, subraya.

A su juicio, “el relativismo aprovecha la sombra del yihadismo para poner bajo sospecha de fundamentalismo a la fe cristiana que cree en una revelación histórica y objetiva”. Tras citar “unas palabras deliberadamente silenciadas del Papa Francisco” (“También el relativismo hiere mucho a las personas: todo parece igual, todo parece lo mismo”), Munilla afirma que “uno de los mayores éxitos que podría alcanzar el yihadismo es el de generar o reforzar una corriente de pensamiento relativista, hasta el punto de requerirnos a los cristianos una reformulación de nuestra fe”.

“La alternativa al yihadismo no puede ser ni el materialismo ateo, ni el relativismo de una religión hecha a nuestra medida. El yihadismo se sentiría muy cómodo teniendo a ambos como adversarios. ¡Nuestro relativismo sería su victoria!”, remata.

A favor de Hazte Oír
Esta última carta pastoral de Munilla no provocó demasiada sorpresa en el interior de la Iglesia guipuzcoana, donde ya son de sobra conocidas sus recurrentes posturas fundamentalistas. En marzo pasado, mientras las principales ciudades de Euskadi se preparaban para tratar de impedir la llegada del “autobús del odio” de la organización ultracatólica Hazte Oír, el obispo de San Sebastián salió en defensa de ese grupo ultra. Lo hizo a través de Twitter, donde comparó la Gala Drag del Carnaval de Palmas de Gran Canaria con el bus del odio.

“¡Adivina, adivinanza!: ¿Cuál de estas dos imágenes ha sido hoy censurada en España, y cuál ha sido premiada?”, escribió el Obispo. De un lado estaba el autobús de Hazte Oír. Del otro, Drag Sethlas, ganadora del certamen de Drag Queen, simulando la crucifixión de Cristo.

Poco antes, Munilla había escrito otro mensaje muy significativo: “Hemos de aceptar las verdades por verdaderas, y no por agradables…”.

Algunos días antes, el religioso criticaba a la Generalitat de Catalunya por su decisión de “analizar” la charla que iba a dar el homófobo francés Phillipe Ariño. “Los que reivindicaban libertad de expresión cuando estaban ‘abajo’, se convierten en censores en cuanto alcanzan el poder”, criticó. Un par de años antes, llegó a calificar al gobierno del PP de “marxista” por “asumir la aberración de considerar al aborto como un derecho humano”.

Nombramiento polémico
En el marco de su militancia ultraconservadora, el ahora obispo de Donostia llegó a fundar su propia organización dentro de la Iglesia. Se trata del Movimiento Loiola, un colectivo tradicionalista que hasta hace pocos años contaba con fieles repartidos por Zumárraga, San Sebastián, Bilbao, Pamplona y Logroño. Su registro como “asociación sin ánimo de lucro” ante el Gobierno Vasco se produjo en 1992, pero su salto decisivo a la fama se produjo a finales de 2009, poco después de la llegada de Munilla al Obispado de San Sebastián. Por entonces, distintos religiosos vascos advirtieron que el Movimiento Loiola funcionaba al margen de la Iglesia oficial guipuzcoana.

No en vano, su nombramiento fue respondido por más de cien curas de ese territorio, quienes reclamaron públicamente que su designación fuese anulada. La Conferencia Episcopal miró para otro lado, algo que se repetiría ante cada una de sus polémicas cartas pastorales. La última habla de ateos, yihadistas y John Lennon.

lunes, 21 de agosto de 2017

#hemeroteca #violencia #testimonios | Las bonitas palabras del novio de uno de los ‘héroes de Barcelona’

Imagen: Shangay / Eric Sánchez e Iván Casas
Las bonitas palabras del novio de uno de los ‘héroes de Barcelona’.
El 17 de agosto el atentado que arrebató la vida a trece personas tiñó de negro las calles principales de Barcelona. Pero en esos difíciles momentos numerosos héroes anónimos se movilizaron para ayudar a todas las víctimas. Uno de ellos fue Iván Casas, y esta es su historia.
Daniel Ródenas Muñoz | Shangay, 2017-08-21
http://shangay.com/las-bonitas-palabras-del-novio-de-uno-de-los-heroes-de-barcelona

El pasado 17 de agosto Barcelona vivió uno de los peores días que pueden recordarse. El atentado que acabó con la vida de trece personas fue un durísimo golpe que hizo que decenas de héroes anónimos salieran a la calle. Cuerpos de seguridad, de asistencia médica, viandantes, vecinos, turistas… todos ellos pusieron su grano de arena para ayudar a las víctimas, un importante apoyo que pone de manifiesto la solidaridad del pueblo, que en los peores momentos saca lo mejor de sí mismo de manera totalmente desinteresada.

Uno de los numerosos héroes de aquella fatídica tarde se llama Iván Casas, quien ayudó junto a otra joven llamada Montse a Àngels Guardia, una barcelonesa de 81 años que fue arrollada por un grupo de personas que huía espantada del lugar donde había ocurrido el atentado.

Ángels cayó al suelo tras un empujón, un golpe que le causó la rotura del hombro y una brecha en la cabeza. Fue en ese momento cuando Iván, refugiado en un comercio de la zona, salió para asistirla junto a Montse y ponerla a resguardo. El fotógrafo Pau Barrena inmortalizó esta escena que compartió la cuenta de Instagram de BBC News. Una foto que utilizó el hijo de Guardia para identificar a los jóvenes y agradecerle todo lo que habían hecho por su madre: “Ellos la recogieron del suelo y la resguardaron en un comercio para protegerla. Le curaron las heridas y la estuvieron cuidando y consolando en todo momento. Gracias a ellos hoy mi madre sigue con vida”.

La instantánea ha dado la vuelta al mundo gracias a las decenas de miles de personas que la compartieron, e Iván, este joven que paseaba aquella tarde por Las Ramblas, se ha convertido en un representante de todos aquellos que no dudaron un instante en ayudar a las víctimas. Tanto es así que anoche fue invitado al programa ‘Mad In Spain’, donde se reencontró vía telefónica con Àngels, quien no dudó en volver a agradecerle todo lo que había hecho por ella: “Nunca me voy a olvidar de ti”.

Pero no solo Àngels y su hijo han regalado palabras de agradecimiento y admiración al joven, su pareja, Eric Sánchez, también ha querido hacerlo a través de su cuenta de Instagram, donde ha compartido una foto junto a él acompañada de estas bonitas palabras: “Estoy tan orgulloso de tenerte a mi lado, de lo buena persona que eres. Gracias por todo lo que haces por mí y por los que te rodean, no cambies nunca mi amor”. Una pequeña muestra del amor que sienten el uno por el otro y que, tras la labor de Iván en un momento tan difícil, se ve reforzado.

El protagonista de esta emotiva historia, uno de todos los que estuvieron allí ese 17 de agosto y los días posteriores ayudando a las víctimas, también ha querido compartir unas palabras a través de las redes sociales, un mensaje lleno de fuerza que invita a mirar adelante, con todo el optimismo que se puede tener tras un atentado como el que tuvo lugar en las calles de la ciudad condal y Cambrils. “Cada vez soy más consciente de que la vida sin darnos cuenta se consume en un suspiro. Voy a quererme para quererte mucho más, voy a tratar de ser mejor y más valiente”.

#hemeroteca #violencia #educacion | La lista de clase

Imagen: El País / Familiares de los yihadistas se manifiestan en Ripoll
La lista de clase.
«Como los profesores habrán advertido, las fotos de los cuatro terroristas que todos los medios han difundido son –terrible metáfora– las de la lista de clase». «Los profesores del Institut Abat Oliba de Ripoll vieron en los cuatro futuros terroristas, hoy abatidos a tiros, lo mismo que yo veo cada tanto tiempo en mi aula». «Exijo recursos no ya para educar, sino para detener el horror, porque si hay alguna [forma de lograrlo] es la cultura, es el conocimiento, es la educación».
Marcelo Soto | Cuarto Poder, 2017-08-21
https://www.cuartopoder.es/ideas/2017/08/21/los-terroristas-de-cambrils-la-lista-de-clase/

Muchos llevamos ya dos días peleando contra la falsa atribución del atentado a todos los musulmanes, cuando son ellos realmente las principales víctimas del terrorismo a nivel mundial y no son los verdugos. Llevamos dos días poniendo a los racistas en su sitio. Bien hecho. No demos más tiempo a quienes exhiben su racismo contra emigrantes y extranjeros enmascarándolo de indignación por los atentados. Muchos hablabais ayer y anteayer de no permitirlo, de bloquear a la primera, o de ignorar esos comentarios. Bien hecho. No dejemos tampoco que las ideologías yihadistas de odio se oculten tras la mayoría musulmana silenciosa y pacífica. Empecemos a discernir. Es hora de que la izquierda de la calle empiece a mirar donde tiene que mirar con ese discernimiento necesario, sin odio y sin buenismo, con la mirada justa, nec metum nec spes (sin esperanza, sin miedo), que dirían los latinos. Ahora toca que apartemos distracciones y miremos al fondo del abismo: a las fotos de los culpables.

Todos los profesores nos hemos dado cuenta de algo que quizá el resto de la población no ha detectado. A ver, me explico. Yo llevo años enseñando literatura y teatro en las aulas de la pública y dedicando todo el entusiasmo que puedo a mi profesión, con un alumnado pobre, rico, de clase media, y payo, y gitano y europeo comunitario, y españolito y rumano y guineano y ecuatoriano y dominicano, chino, iraní y, por supuesto, marroquí. He hecho mi trabajo con todos ellos lo mejor que he podido. He triunfado muchas veces. Me vuelvo loco de alegría cuando una alumna musulmana supera con éxito el curso y más todavía cuando la dejo con su selectividad aprobada en las universidades. Sé de la valentía y del coraje y de los obstáculos de todas y cada una de ellas. Y digo ellas, porque todos estos días me he estado acordando de ellas –que no son pocas– precisamente por su benéfica ausencia ¿Es polémico decir que no había ninguna mujer conduciendo las furgonetas? ¿Es polémico decir que aunque he tenido en la pública alumnos musulmanes de una amabilidad y una inteligencia excepcionales, no tengo memoria de haber dejado aún a ninguno de ellos en la universidad? En fin, como siempre llega el género y sus polémicas, pero vienen más. Viene lo que más nos asusta mirar.

¿Es polémico decir que cada tanto tiempo puedo identificar, tras esa mayoría musulmana amable y especialmente dulce, algún alumno radical, algún alumno que sé que está coqueteando con el borde del abismo ideológico y que vive en un entorno que obviamente lo apoya y lo exalta? Me ha pasado unas tres o cuatro veces, por eso estoy casi seguro de que los profesores del Institut Abat Oliba de Ripoll vieron en los cuatro futuros terroristas, hoy ya abatidos a tiros, lo mismo que yo veo cada tanto tiempo.

No se trata de racismo ni de buenismo. Yo soy profesor. Blanquito y europeo pero profesor. Detecto la bondad intrínseca de los menores. Detecto los peligros. Y pienso sin parar en los otros profesores, en los otros perros pastores del Institut Abat Oliba. Yo sé mejor que nadie que a veces el perro pastor no puede cuidar a las ovejas si las ovejas viven de espaldas al rebaño, si pasan las horas comunes escindidos del resto, dormidos, disidentes del contacto de otros, disidentes de la palabra hablada y de la palabra escrita, o si las familias apoyan esa doble vida imposible. Pero puedo asegurar que muchos de esos profesores lo vieron. Es evidente: Moussa Oukabir acababa de abandonar las aulas. Aventuro que dejó el instituto el año pasado, a los 16, y solo un curso después, a los 17, él y sus compañeros han matado sin freno como los lobos y luego han muerto a tiros en la calle.

Sospecho lo que ha debido de suceder en el Institut Abat Oliba estos cursos. Podría jurar que sus profesores se han pasado los años de crisis buscando en las aulas la mirada esquiva de los cuatro y que se encontraron con las mismas circunstancias de todos: sin apenas recursos para las aulas de enlace, ni para las clases de apoyo, ni para los desdobles, ni para los profesores de pedagogía terapéutica, con los alumnos desintegrados en una clase de treinta y seis donde probablemente se les leía en Literatura el fragmento del Cid invocando a Santiago Matamoros o matando musulmanes, y encima sin relación con la familia, o teniendo que usar el periodo entre clase y clase para avisar de algo grave por un teléfono inexistente a unos padres que solo hablan árabe y que solo han pasado por el centro una vez para gritarle improperios a un profe que, al explicar la argumentación, le pidió a toda la clase que escribieran un texto con razones a favor y en contra del matrimonio igualitario.

Yo no pido la paz mundial. Pido que nuestro trabajo pueda desarrollar su pequeña labor de cambio del mundo para que esta se sume a otra labor y otra labor. Pido, o no, mejor exijo lo importante: recursos no ya para educar, sino para detener el horror, porque igual no hay forma de detener el horror, pero si hay alguna es la cultura, es el conocimiento, es la educación, es la empatía, y lo exijo sobre todo porque, como todos los profesores habrán advertido en una revelación que los ha partido por la mitad, las fotos de los cuatro terroristas que todos los medios han difundido son –terrible metáfora– las de la lista de clase.

Y TAMBIÉN…
Carta de una educadora de Ripoll: "Eran niños como todos, ¿qué estamos haciendo mal?".
A continuación reproducimos una carta escrita por Raquel Rull, una educadora social en Ripoll que trabajó con varios de los terroristas de La Rambla.
El Mundo, 2017-08-22
http://www.elmundo.es/cataluna/2017/08/22/599c06dde5fdea79738b459e.html
“Mi nieto no se ha educado en Marruecos”.
Los abuelos del supuesto autor de la matanza de Barcelona aseguran que en su país de origen no recibió ninguna influencia radical.
Francisco Peregil | El País, 2017-08-21
https://politica.elpais.com/politica/2017/08/20/actualidad/1503251931_200968.html 
El padre de los yihadistas Driss y Moussa Oukabir: "A mis hijos los ha vuelto locos el imam".
Lucas de la Cal | El Mundo, 2017-08-21
http://www.elmundo.es/espana/2017/08/21/5999ea97468aeb49548b4608.html
La madre del sospechoso huido: “Quiero que se entregue”.
Familiares y conocidos de varios de los terroristas rechazan el terrorismo en una protesta en Ripoll.
El País, 2017-08-20
https://elpais.com/ccaa/2017/08/19/catalunya/1503170661_951900.html 

viernes, 18 de agosto de 2017

#hemeroteca #violencia #testimonios | La pareja gay que ha sobrevivido a los atentados de Manchester y Barcelona

Imagen: El Español / Chris Pawley y Corey Lorde
La pareja gay que ha sobrevivido a los atentados de Manchester y Barcelona.
Se llaman Chris y Corey, viven en Manchester y estaban en el concierto de Ariana Grande. Decidieron salir de la sala unos minutos antes de que explotase la primera bomba. Ayer caminaban por la Rambla de Barcelona poco antes del atentado. La suerte quiso que decidiesen pasar por el hotel en vez de quedarse por el turístico paseo.
Noemí López Trujillo | El Español, 2017-08-18
http://www.elespanol.com/reportajes/20170818/239976416_0.html

Ni Chris Pawley ni Corey Lorde creen en Dios pero ayer parecían nombrarle y darle las gracias como dos chiquillos azuzados por un adulto. Sus cuentas de Facebook se llenaron de mensajes de alivio después de anunciar que habían estado a unos metros de la Rambla de Barcelona y que estaban vivos.

Meses antes, exactamente el 22 de mayo, habían hecho lo mismo tras haber acudido al concierto de Ariana Grande en Manchester y haber salido ilesos. La suerte quiso que abandonasen la sala Manchester Arena apenas unos minutos antes de que el terrorista hiciese estallar la primera bomba. También, por azar, Chris y Corey estaban ayer jueves en una calle contigua y no en el tumultuoso paseo barcelonés.

Sobrevivir a dos atentados en apenas dos meses y medios "es algo que te cambia la vida", escribía Chris Pawley, de 30 años. Hasta la capital catalana habían viajado él y su pareja, Corey, para disfrutar del famoso festival LGTB Circuit Festival.

Poco antes de que se produjese el atropello masivo, Chris y Corey paseaban por la Rambla, según cuenta a El Español. Decidieron pasar por el hotel en el que se alojaban, al lado de este turístico paseo. Fue entonces cuando una suerte de orquesta inundó la ciudad: sirenas, gritos, ambulancias. Los sonidos se mezclaban como antesala de la tragedia.

"Es como volver a despertar. Suena típico, pero es así. Ya lo sentimos así tras el Manchester Arena. Si no hubiésemos decidido irnos en ese momento, un poco antes de que acabase el concierto, estaríamos muertos", reconoce Corey. Lo dice porque estaban sentados justo al lado de Martyn Hett, una de las víctimas mortales del atentado terrorista perpetrado en la ciudad mancuniana.

"Todavía no puedo entender por qué un ser humano querría causar tanto daño y dolor. Tengo el corazón roto al saber cuántos adultos y niños han perdido su vida. El maldito bastardo que hizo esto sabía que en el concierto de Ariana habría principalmente niños. No soy una persona religiosa pero sin duda anoche había alguien cuidando de mí y de Corey. Nos dirigimos a la entrada principal para salir, un poco antes de la hora a la que habitualmente nos vamos de un concierto. Comentamos lo llenísimo que estaba debido a la cantidad de padres que esperaban a sus hijos. Treinta segundos después explotó una bomba a 20 metros de nosotros". Así contaba Chris Pawley lo sucedido aquella noche en Manchester, ciudad en la que ambos residen.

Dice Chris que en Barcelona revivió ese pánico que también presenció en Manchester: "Era horrible pero a la vez solo pensaba en que nos habíamos librado del horror por segunda vez. Nuestros amigos y familiares nos escribían para decirnos que parecía que teníamos muy mala suerte, que nos perseguían los atentados yihadistas, pero yo creo que en realidad tenemos muchísima suerte".

#hemeroteca #violencia #libertades | "Han tancat la Rambla"

Imagen: Google Imágenes / Ocaña, Camilo y Nazario por la Rambla de Barcelona
"Han tancat la Rambla".
Los sentimientos de rabia y estupor son los mismos en Barcelona, París, Jerusalén o la frontera ruandesa.
Enric González | El Mundo, 2017-08-18
http://www.elmundo.es/internacional/2017/08/18/5995ed77e5fdea66718b45b6.html

Callaré sobre los muertos, los heridos y quienes les lloran. Son lo más importante y creo que el silencio constituye una apropiada muestra de respeto. Los detalles sobre la tragedia y sus responsables los encontrarán en otros textos. Da igual no haber visto nunca el asfalto lleno de cuerpos y quejidos o haberlo visto unas cuantas veces en varios lugares distintos, en París, en Nueva York, en Jerusalén, en la frontera ruandesa: los sentimientos son los mismos. La rabia, el estupor, la impotencia, el tiempo detenido.

No conozco a las víctimas. Conozco un poco ese medio kilómetro de Rambla sobre el que han caído. Se trata de un lugar empapado en sangre vieja, en dramas, en sudor, en poesía. Es un espacio para multitudes deambulantes que durante siglos ha conocido violencia y sueños. Es, por definición, un espacio abierto, una representación (desaseada y ruidosa, si quieren) de la libertad.

En este pedazo de la ciudad, en 1937, se libró la peor batalla de la guerra interna que carcomía el bando republicano. Justo en la esquina con la plaza de Cataluña, en 1981, se desarrolló un célebre y truculento atraco al Banco Central. Aquí, en Canaletas, se apedrean las cristaleras y se celebran los títulos del Barça, se tima a los turistas y se les denuesta, se pasea en las mañanas soleadas de Sant Jordi, se lamenta en qué se ha convertido Barcelona y se disfruta de esta ciudad, tan invivible que medio mundo quiere vivir en ella.

En este medio kilómetro, este paseo desde Canaletas hasta, más o menos, el Teatro del Liceo, se concentra la esencia de una ciudad que es un oxímoron. A veces mística y reaccionaria, como Antonio Gaudí; a veces racional e incomprendida, como Ildefons Cerdá; a veces golfa y alegre como aquel Ocaña que recorría la Rambla hasta que se disfrazó de sol y murió quemado.

El 31 de marzo de 1987, Ramón Cabau, farmacéutico, restaurador y payés, acudió como cada día al mercado de La Boquería y, copa en mano, saludó uno a uno a sus amigos. Fue una gran despedida, teatral, barcelonesa. En la copa había cianuro. Cabau cayó frente a la parada de setas de su amigo Patrás. Todo el mercado se echó las manos a la cabeza. Qué quieren, la civilización es eso: la tragedia personal convertida en ópera urbana.

La civilización es la pequeña coctelería Boadas, que no cerró mientras anarquistas y comunistas se disparaban ante sus puertas en la batalla de 1937. Una mañana de 1981, entré en Boadas cubierto de sangre (acababa de socorrer a una accidentada de tráfico); la dueña, María Dolors Boadas, hoy fallecida, levantó un poco las cejas y, sin un solo comentario, me preguntó qué me apetecía.

Las clases de solfeo en el Liceo, con la señorita Sadó, eran también civilización. Uno de los alumnos, mayor que yo, se llamaba Javier Patricio Pérez. Más tarde, convertido en Gato Pérez, puso acento argentino a la rumba barcelonesa y un poco de guasa entre tantos asuntos importantes.

La civilización es el recuerdo de Manolo Vázquez Montalbán bajando la Rambla de camino a una comilona en Casa Leopoldo; es Maruja Torres tomando copas en el Café de la Ópera; es el fantasma de Jaime Gil de Biedma, saliendo de Tabacos de Filipinas con su traje de ejecutivo y enfilando el camino hacia el puerto; son los quioscos y las flores y las madrugadas insomnes. La civilización es la historia: la Rambla fue un albañal y una frontera entre los pudientes, bajando a mano izquierda, herederos del Barrio Gótico y protegidos por la muralla, y los desposeídos, a mano derecha, hacinados a las puertas de la ciudad. Algo de aquella tensión antigua sobrevive en el ambiente.

Una tarde de 1975, quizá en primavera, yo estaba sentado sobre una baranda de Canaletas leyendo un libro. Se preparaba una manifestación, como casi cada día. Para mi desgracia, yo leía 'Cómo acabar de una vez por todas con la cultura', una hilarante colección de cuentos de Woody Allen, y se me escapó una carcajada. Un antidisturbios se tomó a mal la risa y me clavó en la cara la bocacha del fusil. Uno de sus compañeros le reconvino con una frase memorable: "¡Estemos a lo que hay que estar, hombre!". En ese momento, no sé muy bien por qué, fui consciente de que la dictadura se acababa. Seguí leyendo (y riendo) ajeno a todo, mientras a mi alrededor comenzaba la bronca.

Hace años, Jaume Sisa, chico del Poble Sec y, por tanto, de los barrios bajos, escribió una canción desolada con el título 'Han tancat la Rambla'. Traduzco del catalán la primera estrofa: "Han cerrado la Rambla, han echado a todo el mundo, han vaciado los árboles de pájaros y flores". Esta vez, la Rambla se cierra por matanza. Tras el horror del crimen, el asombro ante lo imposible: ¿cómo imaginar cerrado el espacio más abierto del mundo?