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sábado, 9 de mayo de 2020

#hemeroteca #homofobia | Alemania prohíbe las terapias de conversión para homosexuales en menores

Imagen: Público / Orgullo LGTBI
Alemania prohíbe las terapias de conversión para homosexuales en menores.
La ley se extenderá a los mayores de 18 años en todos los casos en los que no existan plenas garantías de que la persona accedió a las terapias de conversión bajo presión, amenaza o engaño de otra persona o grupo.
Público, 2020-05-09
https://www.publico.es/sociedad/alemania-prohibe-terapias-conversion-homosexuales-menores.html

El Parlamento alemán aprobó este viernes la ley por la que quedarán prohibidas las terapias contra la homosexualidad, las conocidas como "terapias de conversión", bajo la consideración de que ésta no es una "enfermedad" y que por tanto no precisa "curación".

Según ha precisado la canciller Ángela Merkel, este tipo de prácticas cuyo objetivo es la "curación" de "pacientes" homosexuales, "no tiene una base científica" y genera un "daño psicológico" irreparable en muchos casos.

A partir de ahora, la ley prohíbe aplicar este tipo de terapias y sus diferentes alternativas, especialmente cuando se trate de menores de edad. La ley se extenderá a los mayores de 18 años en todos los casos en los que no existan plenas garantías de que la persona accedió a ella bajo presión, amenaza o engaño. Para el resto de casos la ley prevé penas de prisión y sanciones económicas en función de la gravedad de los hechos.

La nueva ley cuenta con un amplio consenso en Alemania. Su redacción, a finales del pasado año, fue llevada a cabo por el ministro de Sanidad, el conservador Jens Spahn, quien llegó a afirmar que "estas terapias no curan, sino que hacen enfermar". Spahn, homosexual y representante del ala más derechista del partido de la canciller, endureció los contenidos del entonces proyecto de ley para lograr que se extendiera la prohibición de los 16 a los 18 años.

Diversas organizaciones de todo el mundo por los derechos de las personas homosexuales han celebrado que Alemania se sume así a otros países donde las terapias de conversión ya se encuentran prohibidas.

#hemeroteca #saludpublica #politica | Miles de personas se manifiestan en ciudades de Alemania contra las restricciones por el coronavirus

Imagen: 20 Minutos / Manifestación contra el confinamiento en Stuttgart, Alemania
Miles de personas se manifiestan en ciudades de Alemania contra las restricciones por el coronavirus.
Múnich, Berlín o Stuttgart son localidades donde la ciudadanía ha protestado contra el confinamiento. Han coincidido militantes de extrema derecha con los de la extrema izquierda y seguidores de teorías conspiranoicas.
EFE | 20 Minutos, 2020-05-09
https://www.20minutos.es/noticia/4252718/0/marchas-alemania-coronavirus-berlin/

Miles de personas han salido este sábado a las calles de ciudades alemanas como Múnich, Berlín o Stuttgart para protestar contra las restricciones que ha impuesto el Gobierno alemán para atajar el avance del coronavirus. Además, lo han hecho descuidando la distancia de seguridad impuesta.

En las marchas, que son marginales porque la canciller Angela Merkel cuenta con un gran apoyo popular, han coincidido militantes de extrema derecha, de extrema izquierda y seguidores de teorías conspiranoicas, como los antivacunas.

En Múnich la policía ha explicado que los organizadores habían presentado una solicitud para manifestarse pero solo para 80 personas. No obstante, las fuerzas de seguridad han optado por no disolver la protesta ya que todos los participantes se estaban comportando de manera pacífica.

En Berlín, no obstante, la cosa se ha complicado más. La policía ha recordado a través de Twitter que esas manifestaciones no están permitidas y ha señalado que han lanzado botellas. "Muchas de las personas no entran en razón y permanecen en el lugar, algunos han escalado la fuente de la amistad de los pueblos y lanzan botellas desde la multitud a nuestros colegas", han denunciado las fuerzas de seguridad al aludir a una concentración en las inmediaciones de la plaza Alexanderplatz.

Ya esta mañana la policía se ha visto obligada a realizar varias detenciones durante una manifestaciones ante el edificio del Reichstag a la que se sumaron más de cincuenta personas para protestar contra las medidas restrictivas introducidas para lidiar con la pandemia. Los agentes tomaron los datos personales de los manifestantes que no cumplieron las normas de higiene y distanciamiento y por no abandonaron el lugar a pesar de las órdenes de la policía.

domingo, 1 de octubre de 2017

#hemeroteca #matrimonio | Alemania celebra su primera boda gay

Imagen: El País / Karl Kreile y Bodo Mende
Alemania celebra su primera boda gay.
Los ayuntamientos alemanes abrieron este domingo, el día que entró en vigor la ley, para oficiar los primeros enlaces.
Enrique Müller | El País, 2017-10-01
https://elpais.com/internacional/2017/10/01/actualidad/1506870802_157055.html

Bodo Mende y Karl Kreile se han convertido en la primera pareja gay en casarse en Alemania. La breve ceremonia civil se ha celebrado en el barrio del Schöneberg, en Berlín, después de que el Ayuntamiento decidiera abrir sus puertas en un día festivo, algo inusual en el país. La ley del matrimonio homosexual ha entrado en vigor este domingo, tras ser aprobada el pasado 30 de junio por 339 votos a favor y 225 en contra, gracias a un inédito acuerdo político entre socialdemócratas, verdes, la izquierda y algunos democristianos.

“Por fin hemos dejado de ser una pareja de segunda clase”, ha dicho Bodo Mende, minutos antes de entrar al ayuntamiento junto a su pareja. El rígido horario de trabajo de la burocracia alemana ha quedado hecho trizas este domingo. La gran demanda de parejas que deseaban convertirse en pioneras de la nueva revolución de tolerancia que impera en la primera potencia económica de Europa ha convencido a los ayuntamientos y registros civiles de varias ciudades alemanas, entre ellas Berlín, Hamburgo y Fráncfort, de abrir sus puertas en un día en el que normalmente permanecen cerradas.

Después de la breve ceremonia civil y tras tomarse una copa de champán, Bodo Mende ha destacado la importancia de la ceremonia ante un numeroso grupo de periodistas congregados en el ayuntamiento de Schöneberg. “Es un buen paso hacia delante, pero el Estado debe ahora continuar la lucha contra la homofobia y esforzarse a nivel internacional para poner fin a la penalización de la homosexualidad”, ha apuntado.

Alemania se ha convertido en el decimoquinto país de Europa en permitir el matrimonio homosexual. La ley se aprobó en plena precampaña electoral, apenas tres meses antes de las elecciones al Bundestag. Días antes, Angela Merkel, contraria durante más de una década al matrimonio entre personas del mismo sexo, se había mostrado a favor de un voto de conciencia de los diputados de la fracción democristiana del Bundestag. La medida dejaba libertad a los diputados para votar sin una consigna partidista. 75 parlamentarios democristianos votaron a favor de la ley, mientras que la canciller votó en contra.

Y TAMBIÉN…
La boda de Bodo y Karl, el sueño de toda una generación alemana.
Gais y lesbianas han estrenado en Alemania la ley del matrimonio homosexual que ha entrado en vigor este domingo.
DPA | La Voz de Galicia, 2017-10-02
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2017/10/01/boda-bodo-karl-sueno-generacion-alemana/00031506875297005542466.htm

viernes, 21 de julio de 2017

#hemeroteca #matrimonio | El presidente alemán promulga la legalización del matrimonio homosexual

Imagen: Europa Press / Celebración en Berlín por la legalización del matrimonio igualitario
El presidente alemán promulga la legalización del matrimonio homosexual.
Europa Press, 2017-07-21

http://www.europapress.es/internacional/noticia-presidente-aleman-promulga-legalizacion-matrimonio-homosexual-20170721123217.html

El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, ha firmado este viernes la ley que legaliza los matrimonios entre personas del mismo sexo en el país, según ha anunciado una portavoz.

El último paso en el proceso de legalización se produce tres semanas después de que el Bundestag diera luz verde al "matrimonio para todos". De los 623 votos emitidos el 30 de junio, 393 diputados votaron a favor, 226 votaron en contra y cuatro se abstuvieron. Entre quienes votaron en contra está la canciller, Angela Merkel, que buscará en septiembre un cuarto mandato.

A continuación, la ley fue aprobada el 7 de julio por la Cámara Alta, el Bundesrat, antes de remitírsela a Steinmeier para su promulgación.

Alemania solo reconocía hasta ahora los enlaces civiles entre parejas homosexuales. La ley ha salido adelante después de que Merkel pusiera fin al tradicional rechazo de su partido, la Unión Cristiano Demócrata (CDU), y diera libertad de voto a sus parlamentarios.

viernes, 30 de junio de 2017

#hemeroteca #matrimonio | Alemania aprueba el matrimonio homosexual

Imagen: El País / Los Verdes celebran la aprobación del matrimonio igualitario
Alemania aprueba el matrimonio homosexual.
El parlamento alemán saca adelante la iniciativa con 393 votos a favor. Merkel y otros 225 parlamentarios ha votado en contra.
El País, 2017-06-30
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/30/actualidad/1498807271_931179.html

El pleno de la Cámara baja alemana ha aprobado este viernes la legalización del matrimonio homosexual, un proyecto impulsado por los socialdemócratas rompiendo el acuerdo de coalición con los conservadores de la canciller, Angela Merkel. La iniciativa, a tres meses de las elecciones generales, fue apoyada por 393 diputados. Merkel y otros 225 parlamentarios han votado en contra. Se espera que la posibilidad de matrimonio entre personas del mismo sexo —con los mismos derechos que las parejas heterosexuales, incluida la adopción— entre en vigor antes de final de año en Alemania. Este país pasará a ser el número 24 en legalizarlo. En Europa todavía hay un buen número de países en los que esta opción no es posible, entre otros en Austria, Italia o Grecia; también en los países del Este.

El debate sobre el matrimonio gay se había avivado en Alemania tras el cambio de postura de la canciller Merkel. Esta este lunes sorprendió durante un acto organizado por la revista femenina ‘Brigitte’ al despegarse del rotundo "no" al que tenía acostumbrados a los votantes a la hora de hablar de matrimonios entre personas del mismo sexo para indicar que estaba abierta a un "voto de conciencia" de los diputados alemanes. La canciller ha abierto la mano a la disciplina de voto, pero ella no ha respaldado las bodas entre personas del mismo sexo.

"Para mí, el matrimonio es, según nuestra Constitución, una unión entre un hombre y una mujer, es por ello que he votado contra el proyecto de ley", señaló Merkel a la prensa tras la votación. Sin embargo, la canciller comentó que había cambiado de opinión, sin embargo, sobre la adopción por parejas del mismo sexo, a la que antes se oponía alegando el "bienestar" de los menores.

Las asociaciones de derechos civiles han celebrado el paso de Alemania, que llega incluso después de que la católica Irlanda aprobase el matrimonio homosexual, hace ya dos años. "Después de años de espera y esperanzas, las familias arcoíris en Alemania recibirán ahora el mismo reconocimiento ante la ley. Este es un hito histórico que inspirará aún más cambios para las personas LGTB+", ha declarado Evelyne Paradis, la directora ejecutiva de ILGA, que agrupa a asociaciones de todo el mundo. "Esto ha sido el resultado de años de persistencia, y ahora es el momento de Alemania. El matrimonio igualitario no es el destino final. Las personas LGBT y sus familias necesitan sentirse seguras y apoyadas en todas las facetas de sus vidas, dentro de los registros civiles pero también fuera", ha añadido.

El domingo, en su Congreso extraordinario, el SPD fijó el matrimonio homosexual como condición para renovar una nueva alianza tras las elecciones legislativas que tendrán lugar en septiembre. Desde hace años, las formaciones que ocupan el banquillo de la oposición, Los Verdes y el partido La Izquierda, junto con el Bundesrat —la Cámara de representación de los estados federados— persiguen que se apruebe un proyecto de ley que equipare los derechos de todos los ciudadanos al matrimonio, independientemente de su orientación sexual. Pero el partido conservador que dirige Merkel, de corte conservador, siempre se había resistido. En Alemania, desde 2001 están permitidas las uniones civiles de personas del mismo sexo pero estas no dan plena igualdad jurídica. También se les niegan determinados derechos, por ejemplo, la adopción.

Y TAMBIÉN…
Merkel abre la puerta a legalizar el matrimonio homosexual.

La cancillera alemana admitió que se había visto obligada a reflexionar sobre su rechazo a la adopción por parte de parejas del mismo sexo.
Enrique Müller | El País, 2017-06-27
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/27/actualidad/1498578439_723434.html

martes, 2 de mayo de 2017

#hemeroteca #homofobia | Merkel presiona a Putin para que cese la persecución de gais en Chechenia

Imagen: El Periódico / Vladimir Putin recibe a Angela Merkel
Merkel presiona a Putin para que cese la persecución de gais en Chechenia.
El líder ruso no responde a la petición de la canciller alemana para que intervenga. El encuentro, el primero en dos años, acaba sin avances sobre Siria y Ucrania.
Carles Planas Bou | El Periódico, 2017-05-02
http://www.elperiodico.com/es/noticias/internacional/merkel-presiona-putin-para-que-cese-persecucion-homosexuales-chechenia-6010910

La guerra de Siria y el conflicto armado en Ucrania. Con estas dos bombas de relojería sobre la mesa, la canciller alemana, Angela Merkel, se ha entrevistado este martes con el presidente ruso Vladimir Putin en su residencia de Sochi, a orillas del mar Negro, para empezar las conversaciones que marcarán la agenda política en la cumbre del G-20 que se celebrará en Hamburgo el fin de semana del 7 al 9 de julio.

Pero Merkel ha aprovechado este encuentro, la primera vez que regresa a Rusia en dos años, para presionar a su homólogo para que interceda con su influencia y fuerce el cese de la flagrante violación de los derechos humanos que se produce con la persecución y maltrato de homosexuales en Chechenia. El polémico presidente checheno, el ultraconservador y nacionalista Ramzán Kadírov, es considerado un apéndice del Kremlin en esa región. Putin, impasible ante las palabras de la canciller durante la rueda de prensa, no ha respondido.

La reunión también le ha servido a Merkel para retomar las negociaciones sobre el conflicto ucraniano, que estalló en febrero del 2014 con la anexión rusa de la península de Crimea. Como anfitriona de un G-20 que Alemania va a presidir, Merkel mantiene los contactos diplomáticos con la potencia del Este con la esperanza de que su conocido pragmatismo dé resultados palpables sobre el terreno. Ambos mandatarios han recalcado la necesidad de que todas las partes implicadas en la guerra cumplan con los acuerdos de Minsk. “Me gustaría que tuviéramos la posibilidad de levantar las sanciones cuando se cumplan los acuerdos”, ha asegurado la canciller.

Estos acuerdos, que Merkel impulsó junto al presidente francés François Hollande, consiguieron establecer una frágil tregua entre los separatistas rusos y el Gobierno ucraniano de Petro Poroshenko. Pero más allá de mostrar una “gran preocupación”, no se han acercado posiciones. Así, Putin ha insistido en que el conflicto en la región del Donbass no se debe a la acción de los separatistas sino al bloqueo de Kiev.

Sin acuerdo en Siria
Tampoco se ha avanzado en el caldeado conflicto sirio, aunque ambos líderes han asegurado que continuarán "el diálogo” para encontrar una solución a la crisis que atraviesa el país. Aunque queda muy lejos, se ha hablado de reactivar las negociaciones en Ginebra para dar cuerda a un proceso pacífico que ponga fin a una guerra que ya ha dejado más de 320.000 víctimas. Este martes por la noche Putin mantendrá una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, con quien abordará los mismos temas. El ataque con armas químicas en la provincia de Idlib, que ambos mandatarios han condenado, llevó a un cambio de posición de la administración estadounidense sobre el futuro de Bashar al Asad al frente del país y a una mayor implicación en bombardeos en la región que ha tensado aún más la cuerda diplomática entre Washington y Moscú.

A pesar de estar en distintos lados del tablero, tanto Putin como Merkel han señalado al grupo yihadista Estado Islámico como enemigo común y se han mostrado su apoyo mutuo en la lucha contra el terrorismo. Este miércoles el presidente ruso se reunirá con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, con quien la Unión Europea tampoco vive un gran momento. Así, hoy ha amenazado de decir "adiós" a los Veintisiete si estos no mantienen la promesa de negociar una posible adhesión de Turquía al club comunitario.

Más allá de las profundas diferencias en sus posiciones políticas, Merkel ha hecho de puente entre la Europa occidental y Moscú. Su característico pragmatismo y su conocimiento del mundo soviético –nació en la RDA– la han acercado a Putin. Él habla perfectamente el alemán; ella, el ruso. Aun así, las distancias siempre han sido palpables e incluso violentas. En una ocasión, el líder ruso recibió a Merkel con su imponente perro negro, un animal al que ella teme a raíz de un ataque sufrido cuando era joven. A pesar de que en marzo Putin aseguró al ministro de Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, que quería mejorar las deterioradas relaciones entre ambos países, el papel ruso en los conflictos de Siria y Ucrania sigue siendo un escollo demasiado grande para Alemania.

Putin niega interferir en elecciones
Más allá de la ajetreada agenda internacional en la que Rusia y Alemania juegan un papel clave, en el encuentro entre ambos mandatarios también hay tensión añadida por la cercanía entre el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y el Kremlin. Como ya hicieron anteriormente con la francesa Marine Le Pen, las autoridades rusas han mantenido encuentros con representantes de la formación antiinmigración, como su líder defenestrada Frauke Petry. Actualmente un tercio de los simpatizantes de AfD provienen de la antigua RDA.

Preguntado por la prensa, Putin ha asegurado que Moscú “jamás 'se ha inmiscuido' en los asuntos políticos de otros países” y que las acusaciones de su interferencia son "el resultado de la lucha política interna en Washington”. Todas las agencias de inteligencia estadounidenses vieron la sombra del líder del Kremlin detrás de la victoria electoral de Trump.

jueves, 12 de enero de 2017

#hemeroteca #matrimonio | El 82,6% de los alemanes apoya el matrimonio homosexual, según nuevo sondeo

Imagen: El Diario
El 82,6% de los alemanes apoya el matrimonio homosexual, según nuevo sondeo.
EFE | El Diario, 2017-01-12
http://www.eldiario.es/sociedad/alemanes-apoya-matrimonio-homosexual-sondeo_0_600890689.html

El 82,6 % de los alemanes está a favor de permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo, que no es legal en el país, según una encuesta difundida hoy por la Oficina Federal para la Antidiscriminación.

La Oficina, creada en 2006 como organismo independiente tras la aprobación de la ley para la igualdad de trato, presentó el estudio como punto de partida las actividades que quiere organizar este año centradas en la diversidad sexual.

"El respaldo a la igualdad en el matrimonio nunca ha sido tan alto, lo que muestra que la sociedad va muy por delante de la política", subrayó en un comunicado la directora de la Oficina, Christine Lüders.

Según recuerda este organismo, en 2002 apenas el 60% de los alemanes apoyaba el matrimonio homosexual en otra encuesta representativa.

Lüders consideró "triste" que Alemania no haya legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo cuando ya han dado ese paso catorce países europeos, recordó que los registros de parejas de hecho no acaban con la discriminación e instó a los legisladores a no demorarse más.

"Necesitamos abrir el matrimonio a las parejas del mismo sexo y darles plena igualdad jurídica, también en la adopción", algo que apoyan dos tercios de los encuestados, añadió.

El sondeo revela que la gran mayoría de los alemanes (80,6 %) estima que lesbianas, homosexuales y bisexuales son discriminados en Alemania y apoya que tengan protección legal, pero también recoge la persistencia de prejuicios hacia determinadas orientaciones sexuales.

El 38% de los encuestados, por ejemplo, reconoce que se siente "muy" o "bastante" incómodo cuando dos hombres muestran su afecto en público y un 18% cree que la homosexualidad es "antinatural".

La encuesta forma parte de un amplio estudio sobre las actitudes de la población general ante las personas no heterosexuales que será presentado en primavera y que ha sido realizado por el Centro de Estudios Sociológicos (SUZ) con una muestra de 2.000 personas mayores de 16 años.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha señalado en diversas ocasiones que para ella el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, pero ha reconocido también que existe un debate con opiniones diversas en el seno de su propio partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU).

Aunque el Partido Socialdemócrata (SPD) sí defiende esa ley, el proyecto quedó fuera del acuerdo de coalición suscrito con los conservadores al inicio de esta legislatura.

"La gran mayoría está a favor del matrimonio para todos. ¿Cuándo levantarán Merkel y la CDU su bloqueo", se preguntó en su cuenta de Twitter el portavos de asuntos sociales del grupo parlamentario socialdemócrata, Sönke Rix.

viernes, 11 de noviembre de 2016

#hemeroteca #politica | Entrevista a Judith Butler: “Trump está liberando un odio desenfrenado”

Imagen: Paquidermo / Judith Butler
Entrevista a Judith Butler: “Trump está liberando un odio desenfrenado”.
Rina Soloveitchik / Traducción de David Durán | Revista Paquidermo, 2016-11-11

https://www.revistapaquidermo.com/archives/13308

Zeit Online: ¿Por qué decidiste escribir un libro sobre asambleas [assemblies] públicas justo ahora?

Judith Butler: Supongo que empecé a pensar en ellas durante las Primaveras Árabes cuando se iniciaron algunos debates sobre si las asambleas públicas eran o no una forma pura de democracia, y sugiriendo: “Esta es la gente y está deshaciéndose de un régimen injusto. Y, por supuesto, eso genera todo tipo de preguntas como: ¿quién es realmente la gente? ¿Es importante que se estén mostrando en la calle? ¿Los cuerpos en la calle representan a toda la gente? ¿Y los que no están en la calle?

Zeit online: ¿Por qué estabas interesada en el rol que el cuerpo juega en las asambleas?


Judith Butler: Había otro debate relacionado con el movimiento Occupy en el que alguna gente estaba diciendo “no tienen ninguna demanda, sólo están ocupando espacio”, entonces, yo intentaba decir: “No, esa es una manera de hacer una demanda; es una forma de decir que este espacio nos pertenece o que debería ser público”. Pero, para hacer ese reclamo no es necesario verbalizarlo. Imaginé que lo estaban haciendo con sus cuerpos o a través de la manera que sus cuerpos estaban ocupando el espacio. Quería probar que la acción o el gesto corporal son también políticamente significativos. Ocupan el espacio que reclaman y así encarnan el reclamo.

Zeit online: Uno puede leer en su libro una simpatía implícita hacia las asambleas. Algunas personas les tienen miedo.

Judith Butler: Tal vez sea la palabra asamblea [assembly] la que tenemos que pensar. Podría haber reuniones masivas, podría haber movimientos masivos, podría haber disturbios, podría haber multitudes. La multitud es probablemente lo que tememos. Ahí sí se siente la violencia venir. No es deliberado, no está políticamente concebido. Las asambleas son distintas. Ahí la gente se reúne deliberadamente. Y es importante que se junten, que se muestren a cada uno. Es decir, para alguien como Hannah Arendt, la asamblea en Grecia y Roma fue una parte importante para el comienzo de la democracia. Pienso que todavía necesitamos asambleas para construir las democracias. Tenemos que ser capaces de distinguir entre asambleas que son autorreflexivas e inclusivas –buscando ejemplificar formas de participación democrática y de debate– y aquellas que están renunciando a la democracia.

Zeit online: Escribes que las asambleas permiten a la gente entrar en el espacio público del que usualmente son excluidas. ¿Es eso cierto en el caso de Pegida?

Judith Butler: Hay en juego algunos principios democráticos radicales en el tipo de asambleas que apoyo. Si un grupo de racistas de derecha se reúne y dice que han sido excluidos de un espacio público que no se adapta a racistas, lo que realmente están pidiendo es el derecho a excluir a otros. Intentan juntarse y conseguir espacio público con el propósito expreso de un proyecto racista y excluyente. Ello es difícilmente democrático sea en el intento o en sus efectos.

Zeit online: ¿Cómo decidimos qué asambleas “necesitamos”? Una asamblea podría ser inclusiva y excluyente a la misma vez. Con el paso de los años, en Tahrir Square en el Cairo, incontables mujeres sufrieron violencia sexual.

Judith Butler: Pienso que las asambleas posicionan diferentes tipos de riesgos para diferentes tipos de personas. Si eres una mujer o trans, o si eres migrante, estás probablemente en peligro en una asamblea pública porque las asambleas públicas realmente involucran exposición física y pública. No siempre sabes al lado de quién estás, no siempre sabes quién explotará esa proximidad para dañarte o dañar a alguien cerca de ti o al otro lado de la multitud. Así que siempre hay un riesgo en la asamblea pública.

Zeit online: ¿Te gustaría ver más cuerpos en las calles?


Judith Butler: No. No creo que nuestras vidas sean mejores entre más cuerpos haya en la calle. Por cierto, no creo que se pueda separar lo que los cuerpos hacen del lenguaje. Los cuerpos son expresivos –ellos significan.

Zeit online: ¿Uno puede diferenciar lo que Pegida expresa a través del movimiento y los gestos de lo que una asamblea conscientemente democrática expresa?

Judith Butler: Creo que se podría. No creo que podamos simplemente descontextualizar gesto y movimiento. La pregunta es cómo se contextualiza. Generalmente son asambleas racistas y antinmigrantes con políticas específicas. Tenemos que entender lo que están haciendo y luego juzgarlas de acuerdo con ello. Eso es muy distinto de los nuevos migrantes que están tomando las calles y pidiendo inclusión. Si te han prohibido aparecer en el espacio público porque hacerlo está en contra de la ley, entonces aparecer en público es emprender una relación con esa ley.

Zeit online: Pero eso puede ser cierto para las demostraciones populistas de extrema derecha.


Judith Butler: Sí, pero también decimos que la violencia de estado y la censura y los movimientos populares racistas, todos juntos, funcionan en contra del llamado a la democracia Aquellos que reivindican el privilegio de ser blancos, por ejemplo, también reclaman que son “excluidos” por los migrantes, pero en realidad lo que les preocupa es perder su privilegio. Ese es y tiene que ser el contexto a través del cual entendemos todos estos gestos, movimientos y reclamos verbales.

Zeit online: En tu libro evalúas críticamente la distinción de Hannah Arendt entre esfera pública y privada. ¿Qué tiene de problemático?

Judith Butler: En ‘La condición humana’, Hannah Arendt hace claramente una distinción entre actividad doméstica privada –la reproducción o el sueño; todas esas actividades, que se supone reproducen el cuerpo, no son políticas– y el dominio político es el que figura el presumible cuerpo bien alimentado. La idea de Arendt, de los principios democráticos, asume que el alimento es distribuido, que está disponible, que alguien va a ser albergado, que no van a enfermar sin que haya disponible asistencia médica. Pero, por supuesto, el problema es que, dados los tiempos de precariedad en los que vivimos, existen muchos requerimientos básicos para vivir por los cuales estamos luchando: ¿quién tiene cobijo? ¿Quién tiene atención médica? ¿Quién puede moverse a través de una frontera? Estos son temas políticos que pertenecen fundamentalmente al sostenimiento y movilidad corporales. No podemos tener derecho de asociación o asamblea, o incluso de expresión, sin presuponer una vida corporal.

Zeit online: ¿Hay ahora una mayor precariedad?

Judith Butler: Creo que la precariedad se ha convertido en un concepto político más importante. La especialista Isabel Lorey sugiere que es una condición económica y política que realmente pertenece a nuestro presente. El ‘proletariado’ son trabajadores que no están recibiendo un pago suficiente para comer o vivir mejor, pero el ‘precariado’ [precariat] es una categoría diferente. Las vidas precarias puede que no tengan ni siquiera trabajo. Puede ser que tengan y pierdan el trabajo rápidamente. Pueden ser trabajadores transitorios. Puede ser que tengan albergue y lo pierdan el próximo día. El futuro es radicalmente impredecible.

Zeit online: ¿Por qué es así?

Judith Butler: Dado que el trabajo se está volviendo temporal y precario cada vez más, para que los mercados puedan expandirse sin impedimento alguno, las obligaciones públicas hacia los trabajadores junto con un salario digno se ven cada vez más amenazados. Realmente vemos más y más gente abandonada y desposeída de cierta forma. Después de la primera y segunda Guerras Mundiales vimos un tremendo número de personas desposeídas, pero la desposesión era de otro tipo. Hoy en día la desposesión igual ocurre por la guerra, pero también a través de políticas fiscales, el neoliberalismo y su efecto en las condiciones de trabajo y vivienda, en el mercado de viviendas y la posibilidad de refugio, pero también en la alimentación. Creo que no tenemos que ir muy lejos para ver que las poblaciones están sufriendo por cuestiones básicas.

Zeit online: ¿Piensas que el actual aumento de populismo está conectado con el hecho de que hay más gente que se ve a sí misma como –pero también como parte de– este nuevo ‘precariado’ [precariat]?

Judith Butler: Sí creo que todavía hay buenas razones para distinguir entre populismo de derecha y de izquierda, como los movimientos en Suramérica, por ejemplo en Argentina. Gracias a Ernesto Laclau, quien estaba interesado en este tipo de movimientos, el populismo fue o pudo convertirse en un concepto positivo.

Zeit online: ¿Por qué?

Judith Butler: Porque distintas personas, que luchan por diferentes causas y por distintos tipos de identidades, se unen entre sí. Comienzan por ver una condición común y buscan comprender la situación de cada uno. A través de esas uniones emerge o puede emerger un nuevo sentido de pueblo. Para Laclau, el populismo tendió una promesa de izquierda. Él no pretendía que el populismo permaneciera como movimiento político extra-parlamentario; realmente vio que podía transformarse en asambleas electivas, en democracia representativa, e incluso en poder del Estado.

Zeit online: Entonces, ¿cómo diferencias esta aparente forma positiva de populismo de la negativa?

Judith Butler: Quizás tenemos que entenderlo antes de empezar a discriminar entre sus buenas y malas formas. Después de todo, un populismo que podríamos denominar “bueno” puede convertirse en uno “malo”. Existen tipos de populismo que están en contra del poder de Estado, que odian todos los procesos estatales y que quieren permanecer en el dominio extra-parlamentario. Actualmente estamos viendo formas de populismo de derecha que se oponen a leyes que intentaban asegurar la igualdad entre hombres y mujeres, leyes contra el racismo, leyes que permiten la migración e incluso una población con religiones heterogéneas. Ese tipo de populismo reaccionario quiere restaurar un estado previo de la sociedad, conducido por la nostalgia o una percepción de la pérdida de privilegio. Quieren traerse abajo el poder de Estado por la pérdida de un mundo anterior.

Zeit online: Un argumento que a menudo se hace en Alemania es: algunas personas apoyan el AfD, porque sienten que son llevados a los márgenes de la sociedad y abandonados en su precariedad. ¿Estás de acuerdo?

Judith Butler: En ocasiones un grupo de derecha podría sentirse excluido, pero lo que en realidad quiere decir es que ha perdido su privilegio. Su privilegio, su blanca presuntuosidad está siendo estremecida. ¿Y sabes algo? Sí, están perdiendo su privilegio, están perdiendo su privilegio blanco. Están perdiendo un mundo anterior en el que un privilegio de blancura se podía asumir. Sí, están perdiendo y es su trabajo ajustarse, aceptar su pérdida y adoptar un mundo más amplio, democrático y heterogéneo.

Zeit online: Pero, ¿no los incluirías en tu noción de ‘precariado’?

Judith Butler: El problema es que la economía neoliberal produce precariedad en la población sin discriminar entre derecha e izquierda. Así que existe alguna gente de derecha, o gente que ha llegado a ser más de derecha, porque culpan a los migrantes de tomar su posición; sin embargo, no están identificando la raíz de su problema, el cual es una precariedad expansiva que atraviesa la clase económica aun cuando los ricos siguen sacando provecho. Ellos han decidido culpar a los migrantes en lugar de mirar más atentamente algunas políticas fiscales y financieras que realmente están poniendo en peligro el bienestar de un número creciente de personas.

Zeit online: ¿Se podría decir algo similar respecto de los que apoyan a Trump?

Judith Butler: Oh, los que apoyan a Trump…

Zeit online: …. que es algo que interesa mucho a los alemanes.

Judith Butler: Es todo tan insondable. Creo que existe un componente económico para apoyar a Trump. Para algunos de sus seguidores el gobierno ha interferido en su capacidad para llevar una buena vida y tener éxito financiero, así que están contra las regulaciones, contra el gobierno. Y eso puede incluir estar en contra de pagar impuestos y de regulaciones laborales que tienen la intención de asegurar la salud y seguridad de los trabajadores. Aplauden el hecho de que aparentemente Trump no ha pagado impuestos federales y piensan: “Sí, quiero ser una mala persona”.

Zeit online: ¿Hay mucha rabia?

Judith Butler: Creo que tienen muchísima rabia. No sólo contra las mujeres, contra las minorías raciales o los migrantes. Están emocionados de que su rabia esté siendo liberada por el discurso público y sin censura de Trump. Nosotros, los de izquierda, somos aparentemente el superyó. Lo que Trump ha logrado, retóricamente, es identificar no sólo la izquierda, sino también el liberalismo –el liberalismo americano básico y la izquierda– como un montón de censores. Somos los instrumentos de la represión y él es el vehículo para la emancipación. Es una pesadilla.

Zeit online: ¿Y qué hay de su abierto sexismo y racismo?

Judith Butler: Lo que Trump está liberando es un odio desenfrenado y –como vemos recientemente– maneras de actuar sexualmente que ni siquiera se preocupan por el consentimiento de nadie. ¿Desde cuándo o por qué nos preocupamos de preguntarles a las mujeres si están o no de acuerdo en ser tocadas? En realidad él no dice eso, pero es justamente lo que indica. Libera a las personas, su rabia y odio. Y estas personas pueden ser adineradas, pobres o estar en el medio; sienten que han sido reprimidas o censuradas por la izquierda, por las feministas, por los movimientos de derechos civiles y de igualdad, por la presidencia de Obama que hizo que un hombre negro representara la nación.

Zeit online: Algunos de los que apoyan a Trump dicen que él no actuará según sus odiosas presuposiciones si llega al poder.

Judith Butler: Creo que las personas que te dicen eso están desconociendo la verdad, en el sentido de que no quieren parecer como si les gustaran todas las cosas odiosas que él dice. Ellos solo piensan: él cerrará las fronteras, irá a la guerra, o cortará la cinta roja en el gobierno. Pero el hecho es que están dispuestos a vivir con las cosas odiosas que él dice. No necesariamente concuerdan, pero se adaptan a ello, lo cual significa que no se oponen. Implícitamente consienten con ese discurso. Mucha gente disfruta de forma privada de ese discurso. Tal vez no puedan decirlo en voz alta, porque se supone que debemos avergonzarnos de ser racistas, sexistas u homofóbicos. Pero, albergan esos sentimientos en lo privado.

Zeit online: El filósofo Emmanuel Lévinas escribió que cuando encaramos al otro, ese encuentro posiciona demandas morales inmediatas sobre nosotros. Extiendes la teoría de él y llegas a pensar a los cuerpos encontrándose a sí mismos en asambleas públicas y posicionando un sentido de obligación moral entre sí. ¿Qué tipo de implicaciones políticas tendría la ética que observas aquí?

Judith Butler: Diría: no, no puedes tomar el modelo de contacto interpersonal, cuerpo a cuerpo, como el modelo para relaciones políticas más amplias. Sin embargo, se pueden derivar algunos principios de esos encuentros más pequeños que pueden ser trasladados a estructuras más amplias. La interdependencia estaría dentro de esos principios. La interdependencia global que incluye la consideración sobre el cambio climático y la distribución de alimentos. Pero también, por ejemplo, Estados Unidos no puede llevar a cabo una guerra al otro lado del mundo sin sufrir las repercusiones en su mismo territorio, porque de hecho compartimos un mundo, incluso con aquellos que hemos buscado destruir. Creo que aquellos de nosotros que vivimos en situaciones de primer mundo, donde disfrutamos nuestra libertad y seguridad frente a la violencia directa, realmente nos gusta eso. Pero, nos impacta cuando nos sucede a nosotros: ¿qué hace esto acá? Esto es Bruselas, esto París, esto es Londres, esto es Nueva York. Los que apuntan a esas ciudades buscan atacar la presuposición de que es posible distanciarse de la destrucción que está hecha para que otros sufran.

Zeit online: ¿Qué implica eso para las políticas internas?

Judith Butler: Para mí, lo ético no está completamente separado de lo político. Existen principios éticos que deberían informar nuestras políticas públicas. Eso incluye –y supongo que es lo que más me preocupa– la manera en la que habitamos nuestra zona geopolítica, a veces sin importarnos lo que le sucede a la vida de otros, sin considerar esas vidas susceptibles de ser lloradas, sin considerar esas vidas como iguales o igualmente significativas. Así que la obligación es extender la igualdad más allá de nuestro limitado campo lingüístico y nacional.

Zeit online: ¿Crees que actualmente consideramos las vidas sirias como menos vivibles o susceptibles de ser lloradas?

Judith Butler: Creo que si fueran europeos blancos atrapados en Siria o en la frontera con Turquía, habría una indignación general porque la identificación sería inmediata.

Zeit online: ¿Es la “cultura de bienvenida” [Willkommenskultur] de Ángela Merkel una expresión de este tipo de ética que imaginas?

Judith Butler: Sí. Creo que lo veo en dos niveles. Por un lado, lo que llamamos hospitalidad o “Willkommenskultur” es extremadamente importante. También creo que concuerda con la ley internacional y la ley de asilo. Podemos verlo en lugares como Hungría que está cerrando sus fronteras y negándose a toda hospitalidad (Willkommenskultur). Alemania está debatiendo la pregunta de “¿cuáles son los límites de la hospitalidad?”. Creo, sin embargo, que existe un segundo paso: preguntar quiénes somos, quiénes son ahora los alemanes… Cuando hablamos de hospitalidad siempre se trata de este “nosotros” que extiende la hospitalidad a “ellos”. Pero una vez que “ellos” están adentro, ¿quién es ahora el “nosotros”? ¿Ese “nosotros” cambia? ¿Son entonces parte del “nosotros”? Una inclusión completa significa aceptar –y afirmar– una Alemania racial y étnicamente diversa.

Zeit online: ¿Es difícil?

Judith Butler: Sí. Decir: ahora somos musulmanes, cristianos y judíos. Ahora somos blancos, negros y morenos, multiculturales, multirraciales.

Zeit online: Actualmente hay un aumento de populismo de derecha y el discurso en Alemania está convirtiéndose cada vez más islamofóbico.

Judith Butler: La manera en la que la hospitalidad ha sido traducida a programas que buscan adaptar a los migrantes a Alemania: no son programas que se enfocan intensamente en combatir nuevos racismos en Alemania. Aquellos que se oponen a que nuevas comunidades de migrantes se conviertan en parte integral de Alemania también tienen que pasar por un cambio; cambiar su propio sentido de lo que es ahora Alemania y a quién incluye. Para hacer eso los alemanes tendrían que aprender sobre estas comunidades y adaptarse a ellas. Es más que sólo hospitalidad: se trata de cambiar el sentido de quienes (“nosotros”) somos como país. Es esta segunda parte, el paso más allá de la hospitalidad, la que guiaría hacia un país multinacional, multirracial, que albergue muchos tipos de religión.

Zeit online: Entonces, ¿cómo podemos extender esa noción de “nosotros”?

Judith Butler: Creo que es la pregunta del cómo vives con las personas. Una pregunta de cohabitación. ¿También buscas aprender sus vidas, sus lenguajes? ¿Siempre los tratas como receptores de tu generosidad o llegas a considerarlos como tus iguales? ¿Aceptas que el alemán no es la única lengua que se habla en Alemania? ¿Aceptas que se necesita dar asistencia y apoyo a diversas comunidades religiosas y que no sólo deberían sentirse bienvenidas, sino también parte de lo que Alemania es y se están convirtiendo? También creo que a menudo ha existido ese esfuerzo de adaptar a los migrantes a la cultura alemana tal y como está.

Zeit online: Se puede ver en la retórica de Trump y con el Brexit, se puede ver en el lenguaje populista de derecha. Existe un retroceso hacia una comprensión étnica de la nacionalidad. ¿Por qué?

Judith Butler: Hannah Arendt debería ser aquí nuestra guía: mientras que uno funcione con la noción de estado-nación, está pidiendo básicamente una forma específica de nacionalidad para representar al Estado y para que el Estado represente la nacionalidad. Eso significa que siempre habrá minorías y esos que son excluidos, los que no conforman la idea dominante de nación, esos serán ilegibles para la totalidad de derechos o despojados de ellos o incluso expulsados. Por eso para ella la pluralidad es tan importante. Supongo que podría traducir pluralidad como heterogeneidad étnica y racial. Pero la heterogeneidad es justo donde está Europa ahora mismo. Se trata de la nueva Europa.

domingo, 20 de marzo de 2016

#hemeroteca #derechoshumanos | Qué se esconde tras el "bienvenidos refugiados" de Merkel

Imagen: Público / Niña refugiada en Lesbos, Grecia
Qué se esconde tras el "bienvenidos refugiados" de Merkel.
Desde que se declaró abierta la crisis de refugiados, Angela Merkel ha pactado acuerdos y reformas cada vez más duros contra los migrantes que huyen de la guerra.
Laura Cruz | Público, 2016-03-20
http://www.publico.es/internacional/esconde-bienvenidos-refugiados-merkel.html

En 2015 pisaron suelo alemán 1,1 millones de refugiados, pero no todos han podido ni podrán quedarse. La política de “puertas abiertas” que Angela Merkel quiere hacer creer a los medios de comunicación que practica Alemania, es cada vez más excluyente. Con el paso de los meses y, debido también a las presiones de su coalición de gobierno en Baviera (CSU) y de su propio socio de gobierno (el partido socialdemócrata), las leyes de asilo alemanas han ido mutando hasta convertirse en un duro proceso burocrático y en ocasiones lento por el que los demandantes de asilo deben pasar para poder quedarse.

En septiembre del año pasado la Unión Europea acordó repartirse en cuotas a 120.000 personas. Quienes se negaron a firmar este pacto fueron Hungría (que puso vallas y concertinas en su frontera con Serbia, además de lanzar gas lacrimógeno a quienes intentaban cruzar), Eslovaquia, República Checa y Rumanía. Los repartos se han ido haciendo de forma desorganizada y permitiendo que se creasen asentamientos cercanos a fronteras, como en Idomeni (Grecia), donde miles de personas están atrapadas esperando a que Macedonia les deje pasar. Tras el cierre de fronteras ha quedado bloqueado el acceso por los Balcanes y la Unión Europea apenas le ha reprochado nada a Macedonia, exactamente igual que hizo con Hungría unos meses atrás. Los países que votaron en contra del acuerdo no estaban exentos de su cumplimiento.

Unión Europea, suplicó a los estados miembros que se comprometiesen a acoger a los solicitantes de asilo por cuotas, tras amenazar con que, de lo contrario, se revisaría el acuerdo Schengen. La cantidad asignada era el resultado de un cálculo en el que se tenía en cuenta el PIB de cada país, su nivel de desempleo y otras condiciones socioeconómicas. España se comprometió a acoger a 17.680 personas procedentes de Grecia, Italia y Hungría. Hasta la fecha sólo ha acogido a una veintena de personas, aunque se espera que tras la firma del nuevo acuerdo con Turquía puedan empezar a llegar más. El desinterés del ejecutivo español en la acogida de refugiados es patente y el viernes pasado el Presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, firmó el pacto de la Unión Europea con Turquía a pesar de que la mayoría del nuevo parlamento surgido tras las elecciones del 20-D se había posicionado en contra.

Desde octubre de 2015 Alemania aplica nuevamente el acuerdo de Dublín, que es el que determina qué estado miembro tiene que tramitar la solicitud de asilo de cada persona. Normalmente se tramita desde el país por el que se accedió a la Unión Europea. Aplicarlo implica la devolución de migrantes al primer país de territorio Schengen en el que se hayan inscrito. Las deportaciones se han hecho normalmente de Alemania hacia Austria, país por el que pasaba la ruta más común de llegada hasta que se ha cerrado el acceso por la zona de los Balcanes. Esto le ha supuesto un enfrentamiento diplomático con el canciller austriaco, el socialdemócrata Werner Faymann, quien recientemente declaró que “Austria no es una sala de espera para Alemania. Queremos llevar una cuota diaria de refugiados directamente desde Grecia para que no tengan que pasar por Austria si quieren llegar hasta allí”. Lo que implícitamente quería decir es que no querían ser el país que tramitase sus solicitudes de asilo. El ejecutivo alemán no tardó en rechazar esta propuesta y alegar que en Alemania no se funciona con cuotas diarias.

Sí parecen interesarle más los números a la Gran Coalición cuando se trata de expulsar a refugiados hacia otros países europeos. A cambio, están dispuestos a calificar a Turquía como país seguro, tal y como hicieron a principios de año con Marruecos, Argelia y Túnez al aprobar la nueva ley de asilo “Asylpaket II”, que impide la reunificación familiar durante dos años a migrantes procedentes de estos países y abre la puerta a las expulsiones colectivas fletando vuelos predispuestos especialmente para ello aunque los migrantes estén enfermos, si no revisten gravedad notoria. En esta ley la calificación de seguros de estos países se hace para enviar a los solicitantes de asilo más rápidamente a sus lugares de origen. Automáticamente pasan a ser considerados inmigrantes económicos, pero con menos derechos que el resto de inmigrantes económicos procedentes de la Unión Europea.

El nuevo pacto firmado el viernes devolverá de Grecia a Turquía a quienes se han jugado la vida cruzando el mar Egeo y se comprometerá a ir acogiendo paulatinamente a refugiados en Europa. El cambio es de 1 a 1, es decir, por cada refugiado deportado a Turquía otro refugiado entra en lista de espera para poder ser realojado en Europa, con un máximo de 72.000 (realojados, no hay número máximo de deportados). Si se sobrepasa esta cifra, el acuerdo no se aplica. Para que un país sea calificado como seguro no puede tener conflictos abiertos, caso que no se cumple con Turquía y su conflicto con el Kurdistán.

Tampoco podrá devolver a los migrantes a sus localidades de procedencia. Este acuerdo sigue la misma metodología que los que España ha firmado con Marruecos para impedir el paso por la valla de Melilla: pagar a un país no perteneciente a la Unión Europea para que impida que los refugiados lleguen a territorio Schengen. La calificación de que estas expulsiones serán caso por caso se ha establecido pensando en no contravenir el artículo 19 de la Carta de los derechos fundamentales de la Unión Europea. Este artículo prohíbe las expulsiones colectivas y dice que “nadie podrá ser devuelto, expulsado o extraditado a un Estado en el que corra un grave riesgo de ser sometido a la pena de muerte, a tortura o a otras penas o tratos inhumanos o degradantes”. No se pueden contar con los dedos de una mano las veces que Turquía se ha saltado los derechos humanos desde que comenzó esta crisis.

Tampoco es cierto que en Alemania los refugiados cobren ayudas de asilo de forma prolongada y desde el primer día. Las ayudas se conceden por un plazo de seis meses en los que se tienen que cumplir estrictos requisitos como no poder salir de la ciudad de asilo, por ejemplo. Pasado este periodo de tiempo hay que renovar la solicitud, portando una cantidad sustanciosa de documentos y que puede ser fácilmente denegada, lo que obliga a muchos migrantes a tener que vivir en la ilegalidad. Aunque las solicitudes de asilo deberían resolverse rápidamente, en febrero el Presidente del BAMF (Agencia estatal de Migración y refugiados), Jürgen Weise, admitía que “hay entre 670.000 y 770.000 solicitudes de asilo pendientes de resolución todavía”. Uno de los principales motivos por los que muchos sirios solicitan el asilo son las raíces familiares. En Alemania hay una gran comunidad kurda de origen sirio y muchos refugiados tienen familiares viviendo allí desde hace tiempo.

Lo que sí resulta jugoso para Merkel y sus socios de gobierno es que los refugiados puedan llegar a trabajar por menos del salario mínimo. Desde el inicio de esta crisis se han oído declaraciones como las de David Folkers-Landau, presidente del principal banco de Alemania, el Deutsche Bank, en las que pedía que se añadiese como excepción que puedan cobrar menos de los 8,5 euros por hora del salario mínimo aprobados a principios de 2015. En sus declaraciones dijo que “estaría bien si los refugiados ganasen menos porque a cambio Alemania les ofrece un lugar seguro en el que vivir y una infraestructura altamente desarrollada”. Con este tipo de declaraciones no sorprende que el racismo se haya quintuplicado en el último año en Alemania. La perpetuación de estas ocurrencias económicas puede suponer el enfrentamiento entre los trabajadores autóctonos respecto a los nuevos migrantes. Hacer confrontar ambas situaciones para rebajar aún más las condiciones laborales del mercado alemán (ya fuertemente tocado con 7 millones de minijobs en los que no se puede ganar más de 450 euros) puede llegar a ser la estrategia a seguir. Además, a las presiones de los partidos en el gobierno, de los lobbys económicos y del resto del 'establishment' se une la fuerte entrada de la derecha populista de AfD a los parlamentos el pasado 13 de marzo. En sus eslóganes dicen querer combatir la inmigración y también proponen quitar el salario mínimo. No es casualidad. Quizá esta Unión Europea no es el paraíso que muchos de sus habitantes imaginan. Hay que recordar que al mismo tiempo que se estableció el espacio Schengen se blindó a la Unión Europea del resto de países ajenos a este acuerdo.