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jueves, 11 de noviembre de 2021

#hemeroteka #eliza #pederastia | Hernaniko apaiz baten mezetako abestiak debekatu dituzte Los Angelesen, sexu-abusu salaketengatik

Berria / Cesareo Gabarain //

Hernaniko apaiz baten mezetako abestiak debekatu dituzte Los Angelesen, sexu-abusu salaketengatik.

Gutxienez hamazazpi pertsonak salatu dute adingabeak zirenean Cesareo Gabarainen sexu abusuak jasan zituztela.
Jon Ordoñez Garmendia | Berria, 2021-11-11

https://www.berria.eus/albisteak/205782/hernaniko-apaiz-baten-mezetako-abestiak-debekatu-dituzte-los-angelesen-sexu-abusu-salaketengatik.htm 

Los Angelesko (AEB) artzapezpiku barrutiak debekatu egin ditu Cesareo Gabarain (Hernani 1916-Antzuola, 1991) apaizak meza kristauetan kantatzeko sortu zituen kantak. Mezetako gaztelerazko kanta ezagunenetako batzuk sortu zituen Gabarainek, eta ‘El País’ egunkariak argitaratu du Euskal Herrian eta Espainian hamazazpi adingaberen sexu-abusu kasuetan nahastuta dagoela. Los Angelesko artzapezpiku barrutiak sinesgarritasuna eman dio salaketa horri, eta, abesti horiek debekatzeko, argudiatu du «egokia ez den edozein sexu jokaeraren aurka» dagoela.

Gabarainen abesti horien artean daude ‘Tú has venido a la orilla’ eta ‘Juntos como hermanos’, Euskal Herrian ere mezetan ohikoak diren kantak. ‘El País’-ek salaketa argitaratu zuenetik, ordea, Espainiako eta Euskal Herriko elizetan adierazpenik ez dute egin Gabarainen kasuaren inguruan.

Hernanin jaio zen Gabarain, eta 10 urterekin Zaragozara (Espainia) joan zen, apaiz ikasketak egitera. Musika ikasketak ere jaso zituen seminarioan, eta 1952an Donostiako seminario nagusira bidali zuten. Han egin zen apaiz, 1959an, eta Antzuolako (Gipuzkoa) Anaia Maristen Kolegioko kapilautzaren ardura eman zioten. 1964an, Donostiako Zorroagako zahar etxeko kapilautza hartu zuen, eta, 1966an, Madrilgo Anaia Maristen Chamberi Eskolakoa. Espainiako hiriburuan hasi zen musika konposatzen.

1978an egon zen Madrilen, eta urte hartan egin zizkioten lehen sexu-abusu salaketak: ikasle talde batek egin zituen. ‘El País’-ek abuztuan argitaratu zuenez, ikasleetako batek tutorearen aurrean egindako salaketaren ondorioz, ikertu eta kaleratu egin zuten Gabarain eskola hartatik. Elizak, baina, beste eskola batera aldatu zuen, Madrilgo San Fernando eskolara.

Bitarte hartan, haren abestiak oso ezagunak egin ziren, eta urrezko disko bat ere lortu zuen: ‘La misa es una fiesta. Cantos para las misas con niños’ (Meza festa bat da. Haurrekin mezetan abesteko kantak). Sexu-abusu salaketak zituen arren, Joan Paulo II.a aita santuak bere kapilau izendatu zuen 1979an. Gabarain 1991n hil zen, biriketako minbiziz, Arrasateko ospitalean (Gipuzkoa), 54 urte zituela.

Sexu abusuen salaketa ezkutuan gorde zuen Elizak, ‘El País’-ek argitara atera dituen arte. Lehen ikasle horren salaketari beste batzuk gehitu zaizkio, eta irailaren 30ean gutxienez hamazazpi ziren haren sexu abusuak jasan zituztela diotenak. Lehenengoak 1959koak dira, Antzuloan kapilau zen garaikoak. Orain arte, ordea, ez Gipuzkoako Elizak, ez Espainiakoak eta ez Erromakoak ere ez dute ezer esan kasu horren inguruan.

Los Angelesko artzapezpiku barrutia AEBetako handiena da. 288 parrokia eta 265 eskola dauzka. Jose Gomez Los Angelesko artzapezpikuak ohar batean eman du Gabarainen kantak mezetan abesteko debekuaren berri. Neurri horren inguruan galdetuta, Espainiako apezpikuen bozeramaileak baztertu egin du hori erabakitzea: «Halako gaietan, bereizteko gaitasuna izan beharko genuke. Pertsona hori musika konpositorea bada, gehiegizkoa iruditzen zait esan zuenak edo egin zuenak haren obra musikala kutsatzea. Haren abestiak kalitate musikalagatik baloratu beharko lirateke. Zigor mota hori Erdi Arokoa da».

martes, 10 de agosto de 2021

#hemeroteca #iglesia #pederastia | Pescadores de niños

Imagen: Público / El 'pe(s)cador' Cesáreo con Karol //

Pescadores de niños.
Marta Nebot | Público, 2021-08-10

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/51325/pescadores-de-ninos/

El colmo de la pederastia de la Iglesia Católica tiene nombre propio y es español: Cesario Gabaráin. El compositor de canciones de misa más famoso del mundo, que llegó a cometer más de 500, cantadas por coros infantiles y juveniles tan angelicales, abusó de menores en varios colegios religiosos, según publica El Pais, y la Iglesia ni le apartó ni le denunció, sino todo lo contrario.

Este sacerdote vasco afincado en Madrid, que fue autor del ‘hit’ ‘Pescador de hombres’ que lo convirtió en el único cura con disco de oro, fue expulsado en 1978 de los Maristas de Chamberí por esos abusos, pero sobre todo porque los padres de las víctimas amenazaron al director del colegio con llevar su denuncia a ‘Interviú’ si no lo hacía. Sin embargo, a pesar de que para echarlo el colegio tenía que informar de lo ocurrido al arzobispo de Madrid (el cardenal Tarancón, que era también el presidente de la Conferencia Episcopal Española), el Papa Juan Pablo II, solo unos meses después, en 1979, lo nombró su prelado personal, título honorífico que el Pontífice concede a personas de especial relevancia.

Así que tras la expulsión, primero la Conferencia Episcopal patria lo mandó a otro colegio de Madrid, el San Fernando de los Salesianos, a seguir teniendo contacto con niños, y poco después Wojtyla lo encumbró a los altares de Roma, porque, según confesó, tarareaba su ‘megahit’ mientras era nombrado representante de dios en la Tierra.

Aquella letra, sabiendo la verdad que no se sabe si el Papa sabía, significa otras cosas:


Necesitas mis manos
Mi cansancio que a otros descanse
Amor que quiera seguir amando
Señor, me has mirado a los ojos
Sonriendo has dicho mi nombre
En la arena he dejado mi barca
Junto a ti buscaré otro mar


L@s que crecimos en colegios religiosos de este país conocemos la canción de memoria. Yo también la he tarareado sin darme cuenta. Su compositor sabía seducir; ahora sabemos cuánto.

Como seducida por este canto, al conocer la historia de su compositor gracias a una investigación periodística, que no a la Iglesia ni a la Policía, se me revuelven las tripas con el agnosticismo propio de quienes fuimos adoctrinados cuando teníamos la mollera blandita. Porque más allá de la pederastia, ¿cómo no caer en las redes de los pescadores de hombres y mujeres cuando pescan ‘pezqueñines’, como decía aquella famosa campaña publicitaria? No dejamos que se pesquen pescados pequeños y sin embargo permitimos que se pesque a futuros hombres y mujeres cuando es tan fácil engañarlos con cuentos.

Como agnóstica venida a atea, a fuerza de voluntad y de pelea con los recuerdos infantiles que se llevan en la médula y que a partir de hoy me darán más grima, me asquea una vez más el adoctrinamiento religioso infantil admitido sin complejos por sociedades contrarias a cualquier adoctrinamiento.

Dejemos a los niños en paz, de una vez, en todos los sentidos.

La religión, como todas las creencias importantes, solo se elige en libertad cuando se es adulto. De niño no es elección, es veneno inoculado en el inconsciente contra el que pocos encontramos antídoto que no nos deje una tristeza crónica como efecto secundario. Es mucho más difícil aceptar la muerte cuando de niño te contaron muchas veces el cuento más bonito y fantasioso: que nadie muere, que solo vamos a otro sitio. Eso sí, allí los angelitos, tan bonitos ellos, cantan los grandes éxitos del padre Cesario.

domingo, 8 de agosto de 2021

#hemeroteca #iglesia #pederastia | “Tú has venido a la orilla”: el cura que compuso las canciones de misa más famosas, acusado de abusos

Imagen: El País / Cesáreo Gabaráin //

“Tú has venido a la orilla”: el cura que compuso las canciones de misa más famosas, acusado de abusos.

Cesáreo Gabaráin, autor de las principales composiciones litúrgicas modernas y un icono de la Iglesia española, fue denunciado y expulsado de los maristas de Madrid en los setenta, pero luego fue nombrado prelado personal por Juan Pablo II.
Iñigo Domínguez / Julio Núñez | El País, 2021-08-08
https://elpais.com/sociedad/2021-08-08/tu-has-venido-a-la-orilla-el-cura-que-compuso-las-canciones-de-misa-mas-famosas-acusado-de-abusos.html 

“Tú has venido a la orilla...”, así empieza una de las canciones de misa más populares en el mundo, ‘Pescador de hombres’, compuesta en 1974 por el sacerdote vasco Cesáreo Gabaráin, autor de unos 500 temas litúrgicos y el único cura que ha sido disco de oro en España. Toda una institución en la Iglesia católica española que llegó a ser prelado personal de Juan Pablo II en 1979 hasta su muerte en 1991, con 54 años. Sin embargo, tenía una cara oculta que cuatro exalumnos del colegio de los maristas de Chamberí, en Madrid, donde era capellán y director espiritual, han querido desvelar a El País. “Era como el doctor Jekyll y mister Hyde, por un lado, un cura carismático, popular, amigo de deportistas famosos y del Papa, y por otro, un pederasta. Algo inimaginable para todos los que le admiran”, acusa Eduardo Mendoza, de 57 años. Él fue quien lo denunció ante su tutor en 1978, una decisión que, según estos testimonios, acarreó la expulsión de Gabaráin del centro. Tanto los maristas como la archidiócesis de Madrid van a abrir una investigación. Con este nuevo caso de abusos, el total de los conocidos en el clero español asciende a 356, con 892 víctimas, según la contabilidad que lleva El País, ante la ausencia de datos oficiales o de la Iglesia, que se sigue negando a investigarlo.

No obstante, la salida del colegio de Gabaráin no sirvió de nada. No solo fue recolocado en otro, el de San Fernando, en Madrid, gestionado por los salesianos, sino que, a los dos meses del suceso, Juan Pablo II le nombró prelado de Su Santidad, un título honorífico que el Pontífice concede a personas de especial relevancia, por decisión propia o a propuesta del obispo de su diócesis. No está claro a cuál pertenecía Gabaráin, que se ordenó en San Sebastián, pero pasó la mayor parte de su vida en Madrid. La archidiócesis de la capital afirma a este diario que el sacerdote no aparece en sus registros como incardinado en su territorio. En todo caso, los maristas estaban obligados a informar a este obispado de lo ocurrido en el colegio madrileño. En esos años, el arzobispo de la capital era el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, presidente de la Conferencia Episcopal Española. En 1982, con la primera visita del Papa a España, Gabaráin dirigió la orquesta que cantó, entre otras muchas, 'Pescador de hombres' en un multitudinario encuentro con jóvenes en el estadio Santiago Bernabéu.

Gabaráin era un cura muy conocido y de impacto mediático. Amigo de futbolistas del Real Madrid, capellán del equipo ciclista Fagor y ‘pater’ de la Vuelta Ciclista a España. Sus canciones se han traducido a varias lenguas y se corean en las misas de todo el mundo. “El 80% de lo que cantamos en nuestras iglesias lo ha compuesto este cura”, resume un sacerdote español consultado por este diario. Además, su canción ‘La muerte no es el final’ fue elegida en 1981 como el himno oficial para honrar a los caídos de las Fuerzas Armadas Españolas.

Era un sacerdote moderno que introdujo el pop y los instrumentos de rock en las celebraciones. Sus misas de los domingos en el salón de actos del colegio de Chamberí eran muy populares, acompañado de un grupo con guitarras eléctricas y batería. Mantenía un nivel económico superior al de los maristas que, cuentan antiguos alumnos, hasta le permitía conducir un Mercedes. No llevaba sotana, sino clergyman, traje de paisano con alzacuello. “Tenía carisma, era simpático, tocaba la flauta con la nariz, como un flautista de Hamelin, que atraía a los chavales”, recuerda Pedro Tena, un alumno de los setenta. Mendoza relata: “Te dejaba fumar en el despacho, con 13 o 14 años, cuando ibas a verle”.

“Nos dijeron: está muy arrepentido, ha pensado en suicidarse”
El episodio que, según los exalumnos, desencadenó su marcha del colegio sucedió en diciembre de 1978, en unos ejercicios espirituales en Los Molinos, una residencia de los maristas en la sierra de Madrid. Mendoza estaba allí: “Dormíamos cada uno en una habitación. Tras la primera noche, mi compañero de al lado vino muy asustado a contarme que Cesáreo se le había metido en la cama y le había metido mano. Había abusado de él. Aún recuerdo su cara de terror”. Planearon que esa noche se pasara a su habitación a través de una terraza común. Se quedaron hablando y al oír el ruido entró su tutor, el hermano Aniceto Abad. Les riñó y les preguntó qué hacían juntos. “Entonces se lo conté y se puso muy serio, dijo que era algo muy grave, y nos preguntó si le había pasado a más chicos. Salieron, que yo sepa, dos más. A partir de ese momento el hermano Aniceto se ocupó del tema y habló con las familias de los chavales. Cuando volvimos al colegio en enero de 1979, Cesáreo ya no estaba”. Mendoza subraya el papel decisivo de su tutor, el hermano Aniceto, ya fallecido, que les creyó, les ayudó y, sostiene, forzó a que echaran a Gabaráin del colegio. “Era un depredador. Cuando nos duchábamos, bajaba a los vestuarios a mirar”.

Uno de los chicos que fue víctima del religioso en Los Molinos fue César Aguilera, que ha fallecido. Recuerda su hermano Manuel: “Mi hermano volvía a su cuarto de ducharse y el padre Cesáreo entró y empezó a decirle mientras intentaba abusar de él: ‘Eres un bichito malo’. Pero llegaron sus compañeros y le salvaron”, relata. Días después le contó todo a su hermana, que le empujó a decírselo a sus padres. “Enmudecieron porque vieron que ese secreto a voces, al final, era verdad”. Aguilera cuenta que su padre descolgó el teléfono y llamó a los padres de las otras víctimas para ir a hablar con el director, el hermano Aquileo Manciles Bañuelos, también fallecido. “Para su sorpresa, no se lo negó. Les dijo: ‘Lo sabemos. Está muy arrepentido y quiere hablar con ustedes, porque lo ha pasado muy mal y dice que ha pensado en suicidarse”, relata Aguilera. Subraya que el objetivo de los maristas era “poner paños calientes” al asunto para intentar arreglarlo, pero su padre les amenazó con contar todo a la prensa. “Les dijo: ‘O este señor se va del colegio o yo me voy a hablar con Interviú'. Por eso fue la salida de Gabaráin de los maristas de Chamberí a finales de 1978”.

Pero el encubrimiento de Gabaráin fue rápido y contundente. “A los dos meses le hicieron prelado de Su Santidad, nos quedamos helados”, recuerda Mendoza. En varias entrevistas, Juan Pablo II confesó que, en el momento de su elección como Pontífice en octubre de 1978, los versos de la canción 'Pescador de hombres' sonaban en su cabeza. Nombró prelado a Gabaráin cinco meses después, el 21 de marzo de 1979. Queda por aclarar si alguien le había informado previamente o no de las denuncias contra él, al igual que en otros casos de sacerdotes pederastas que han salido a la luz y cuestionan la actitud de Karol Wojtyla con estos delitos. Por ejemplo, el encubrimiento durante décadas del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, o lo que ha revelado hace unos meses el demoledor informe sobre el cardenal estadounidense Theodor McCarrick.

Era responsabilidad de los maristas abrir una investigación e informar al menos a dos obispos, al de la diócesis madrileña, el cardenal Tarancón, y también al de la diócesis a la que estuviera adscrito el religioso implicado. La provincia marista Ibérica, a la que pertenece Madrid, asegura que desconocía el caso y señala que los responsables actuales entonces eran muy jóvenes. Ha abierto una investigación para aclarar cómo se actuó pero, dadas las fechas, con los colegios cerrados, apuntan que es difícil hacer averiguaciones con rapidez. Por otro lado, los protagonistas del caso han fallecido y la orden está buscando a hermanos que estuvieran en el colegio en aquella época para aclarar lo sucedido. Los maristas se ponen a disposición de las víctimas en el correo electrónico protecciondelmenor@maristasiberica.es.

La archidiócesis de Madrid, por su parte, ha explicado a este diario que no tiene constancia en sus archivos de ningún episodio de pederastia relacionado con Gabaráin. También dice desconocer si los maristas avisaron a Tarancón de los motivos de la marcha del sacerdote del colegio. No obstante, la diócesis anuncia que está dispuesta a abrir una investigación y recibir posibles denuncias, así como a prestar asistencia a las víctimas a través de su proyecto Repara. Para ello, tiene habilitado el correo electrónico inforepara@archimadrid.es.

“Fue un ‘shock’ verlo en la tele con el Papa”
El tormento siguió acompañando a la familia Aguilera muchos años, cada vez que iban a misa y escuchaban alguna de las canciones de Gabaráin. En 1982, en la primera visita del Papa, también se quedaron de piedra al verlo en la tele con Juan Pablo II. “Televisaban una misa en directo desde el Bernabéu. En mi casa fue un shock ver a Cesáreo dirigiendo la orquesta de jóvenes con el Papa delante. Eso fue una muestra más de que a este tipo no se le castigó, de que la Iglesia no hizo absolutamente nada y que permitió que siguiera abusando de niños allá por donde fuera”.

Al poco tiempo de salir del centro marista, en 1979, Gabaráin fue nombrado vicario de la parroquia de Nuestra Señora de las Nieves, en el barrio madrileño de Mirasierra, y asignado al colegio San Fernando de Madrid, gestionado por los salesianos. Con anterioridad, tras ordenarse sacerdote en 1959, había sido capellán en 1960 en el colegio de los maristas en Anzuola, Gipuzkoa. Pero solo estuvo cuatro años y en 1964 fue destinado a la residencia de mayores Zorroaga, en San Sebastián. Allí pasó dos años, hasta que fue enviado de nuevo a otro colegio, a los maristas de Madrid. Fue allí donde empezó a componer y publicar sus canciones.

Gabaráin llegó a los maristas de Chamberí en 1966, estuvo allí 12 años, y hay acusaciones de abusos anteriores a 1978. Sus confesiones eran muy conocidas, y también rehuidas. En otra señal de modernidad, fue de los primeros en el colegio en confesar cara a cara, fuera del confesionario, sentado en un banco. “Te toqueteaba, te sobaba, te ponía la cara contra la suya, notabas su aliento”, recuerdan tanto Eduardo Mendoza como Joaquín Tena, de 66 años. Este último testigo es el que relata hechos más antiguos. Sitúa las prácticas inapropiadas de Gabaráin al menos una década antes de las denuncias contra él, a finales de los sesenta. Como director espiritual del centro, por ejemplo, recibía en su despacho a quien necesitaba consejo o ayuda. “Tenía un buzón en la puerta donde pedías verle, dejando un papelito, y él te llamaba en plena clase. Por eso empezamos a hacerlo, para perder clase, pero enseguida vimos que era para meterte mano”. En una ocasión, recuerdan estos exalumnos, alguien hizo una pintada: “Cesáreo maricón”.

Lo más extraño, relata Joaquín Tena, ocurrió cuando en dos ocasiones se lo llevó, con otros tres niños, de viaje en su coche a Zaragoza. “Se iba a ver a su familia y nos dijo si nos queríamos ir con él. Fuimos cuatro, y las dos veces pasó lo mismo: a la hora de dormir siempre había una cama de menos y uno tenía que dormir con él. Era algo que él preparó. Lo echamos a suertes, haciendo trampas porque ninguno quería, y las dos veces le tocó al mismo. Nos lo tomábamos a broma. No sé si pasó algo. Este amigo nunca nos dijo nada”.

En cambio Pedro Tena, su hermano, sí cuenta algo. Lo que le ocurrió fue más tarde, en 1975. Tenía 11 años. Un día Gabaráin le dijo que fuera su despacho, porque había sabido que le gustaba la poesía. “Me llamó a colaborar con él en una iniciativa musical que se había inventado, el Festival de Canción Respuesta. Con la excusa de ayudarle con las letras, me llamó a su despacho, me pidió que me sentara en sus rodillas, y me metió mano, así, lisa y llanamente. Me empezó a meter la mano en el culo, debajo del pantalón. Me salvé por la campana porque llamaron a la puerta y aproveché para irme. Tenía reputación de ser, más bien, pescador de niños y no simplemente un mero manoseador. No creo en absoluto que lo mío fuera un caso aislado”.

Esta condición de preceptor espiritual le permitía llamar a cualquier alumno a su despacho en cualquier momento. “Llegaba el bedel y decía: ‘Fulanito, al despacho de Cesáreo’. Recuerdo ir por el pasillo desierto, porque estaba todo el mundo en clase, y entrar en su despacho, que estaba en la escalera”. Gabaráin podía reclamar a un niño a su despacho aunque estuviera en clase, sin dar explicaciones.