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sábado, 2 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #cultura | Así ha cambiado la cultura a la hora de contar las vidas LGTBI: “Siempre hemos sido el alivio cómico o la historia trágica”

Newtral / 'Todo lo otro', de Abril Zamora //

Así ha cambiado la cultura a la hora de contar las vidas LGTBI: “Siempre hemos sido el alivio cómico o la historia trágica”.

De ‘Heartstopper’ al beso de ‘Lightyear’, pasando por ‘Pose’, ‘Maricón perdido’ o ‘Todo lo otro’. Analizamos con personas LGTBI del mundo de la cultura cómo la ficción ha narrado sus vidas.
Noemí López Trujillo | Newtral, 2022-07-02
https://www.newtral.es/cultura-lgtbi-cine-series/20220702/ 

En el cómic ‘Mi adolescencia trans’, de Yole Signorelli —editado en España por Continta Me Tienes—, la protagonista, P., ejerce su derecho al goce como una adolescente más. Con los complejos y las complejidades propias de la edad. Hay sexo, deseo y amor. Que P. sea trans es una circunstancia más. Presente, sí, pero no única. En el prólogo de este cómic, la escritora y dramaturga Alana Portero critica el relato monolítico de la cultura y lo LGTBI a la hora de explicar las experiencias del colectivo.

Portero apunta en el prólogo la universalidad desde la que se han narrado las vidas trans, con “tendencia a la hipérbole y al sensacionalismo”: “Aparecemos deformadas por el sufrimiento, la violencia, la burla y el abandono”. La escritora celebraba, precisamente, la ausencia en ‘Mi adolescencia trans’ de las “habituales narrativas de autodesprecio, cuerpos equivocados, miseria y glorificación mórbida del dolor”.

Y en otro artículo publicado en SModa en el que analizaba la serie ‘Euphoria’, Alana Portero ponía el acento en la extraña normalidad que supone que, en una producción cultural, ser LGTBI no sea la característica central de un personaje LGTBI. Lo decía en relación a Jules que, en una de las escenas de la primera temporada de la serie, se administra sus hormonas no como algo trascendental, sino simplemente cotidiano: “La narrativa del dolor viene desde fuera. Es lo que nos hacen, no lo que somos”, escribía la autora.

Con ella y con otras cuantas personas del ámbito de la cultura analizamos la cultura LGTBI y la representación de algunas de las siglas en la ficción.

T de Tranquilas y felices, no solo con finales trágicos en la cultura LGTBI

En conversación con Newtral.es, Alana Portero recuerda que el primer personaje en el que se reconoció fue el que daba vida la actriz Alessandra Di Sanzo en la película ‘Mery per sempre’: “Mery es una joven trans a la que no aceptan en casa, que recurre a la prostitución y termina en un reformatorio. Su historia es trágica, pero fue la primera vez que vi a una mujer trans interpretar a una mujer trans. Eso lo cambió todo porque sentí que, de alguna manera, estaba contando mi historia aunque fuese diferente”.

En contraposición, la escritora y dramaturga menciona la película ‘La chica danesa’ como “un auténtico despropósito”: “Es una caricatura. Reproduce la idea de mujer trans que se tiene cuando no has conocido a ninguna mujer trans”.

Por ello, Portero considera que, respecto a la cultura y lo LGTBI, la producción “se ha empeñado en tratar estas vidas como excepcionalidades que sirven como nota discordante, graciosa o dramática”: “Siempre hemos sido el alivio cómico o la historia trágica. Se abusa del pornodrama y de los finales dramáticos. A muchos creadores les es complicado abandonar esa clave. Les cuesta imaginarnos tranquilas, felices o con problemas más o menos como los de todo el mundo”.

Precisamente cambiar esa perspectiva fue lo que quiso hacer la actriz Abril Zamora con la serie que ha creado y protagonizado, ‘Todo lo otro’. “La ficción es una ventana a una realidad más compleja y diversa. Yo no tengo recuerdo más que de ver a personas trans que, en realidad, eran usadas para una secuencia cómica o como algo sórdido. También es muy aburrido cuando hay un personaje trans y todo gira en torno a eso. O cuando solo se cuenta nuestro sufrimiento. Con mi serie quise mostrar mi realidad trans, sí, pero muchísimas otras cosas: el amor, el desamor, la amistad… Temas universales con los que cualquier persona se puede identificar”, cuenta Zamora a Newtral.es.

Roberta Marrero, artista, escritora y autora del poemario ‘Todo era por ser fuego’ (Continta Me Tienes), coincide con Portero y con Zamora en que la narrativa habitual sobre las personas trans ha sido muy homogénea y opaca: “No solo con las trans, también con los maricas o las bolleras. Cada vez que una persona LGTBI aparecía en una película acababa de la peor manera”, apunta en conversación con Newtral.es.

Esta fórmula común se conoce como “bury your gays”, que, en realidad, se ampliaría a todo el colectivo LGTBI cuando son representados en la cultura. Este tropo presenta las vidas LGTBI como más susceptibles de sufrir, por lo que estos personajes tienen finales más trágicos que aquellos normativos. En palabras de Marrero: “Una especie de narrativa del castigo”.

Así lo señala el último informe del Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA, 2021): “En el cine pudimos ver uno de estos dramáticos finales en ‘Ofrenda a la tormenta’ [la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Dolores Redondo]”, pero también en “’Vivir sin permiso’, que hizo desaparecer a Álex y a Carlos de su segunda temporada y que, además, acabó con la vida de Daniel después de que le confesara a su padre su homosexualidad”.

Marrero también señala que en sus obras no solo habla de lo trans, sino de “del deseo, de la identidad, del suicidio, del desamor... De un montón de cosas que van más allá de lo trans, ¡son universales!”.

Esta escritora y poeta cita dos series que considera que “cuentan bien la realidad trans”: ‘Transparent’ y ‘Pose’. “En Pose es verdad que son todas guapísimas, con mucho passing y con un final de fantasía absoluta. Pero también nos merecemos esa fantasía. ‘Transparent’ me pareció muy interesante porque cuenta una transición cuando ella ya es bastante mayor; además de que es lesbiana y judía. Es un personaje complejo”.

Marrero señala esto porque considera que la cultura, en cuanto a lo LGTBI, peca de sobreexigencia: “Parece que para que se nos acepte en la ficción tenemos que ser perfectas, algo que no pasa con personajes cishetero. Creo que la serie ‘Veneno’, sobre Cristina Ortiz, también es un buen ejemplo”.

También Abril Zamora comparte esta lectura: “El mensaje que se lanza es el de que nos toleran si eres una buena persona LGTBI, además de una víctima todo el rato. En ‘Todo lo otro’ defiendo la imperfección: mi personaje se acuesta con personas equivocadas, a veces es irritante o antipática, otras veces es maja, tiene ansiedad…”.

L de La amiga es mi novia, en realidad

Carla Berrocal, dibujante y autora de ‘Doña Concha. La rosa y la espina’ (Reservoir Books), también considera que en el imaginario colectivo de la cultura, lo LGTBI, y específicamente lo referente a la L, “ha estado vinculado al drama y la miseria”.

En conversación con Newtral.es, Berrocal señala que la escasa representación de mujeres lesbianas provocaba una ausencia de reconocimiento: “He tenido que comerme productos culturales protagonizados por personajes heteros y sublimar mis deseos en los personajes masculinos”. “Una de las primeras veces que más reconocida me sentí fue con Vásquez, en ‘Alien 2’, una militar muy ‘butch’ [mujer o persona no binaria que se apropia de la masculinidad y la performa]. Es verdad que dura dos telediarios, pero al menos tiene una épica muy grande”.

Sobre la masculinidad en mujeres, el escritor y artista Bob Pop recuerda, precisamente, a Gloria Fuertes como referente. La escritora y poeta, en realidad, era bisexual, pero a menudo era leída como lesbiana y penalizada porque su expresión de género no se ajustaba a la norma: “Recuerdo las parodias que había de ella, donde se la ridiculizaba o se la estereotipaba, poniendo el acento en su voz grave o en su forma de vestir. No era una simple imitación, sino que había algo cruel en esas caricaturas que hacían hincapié en la masculinidad en mujeres”, destaca Bob Pop en conversación con Newtral.es.

Por otro lado, la cómica Carolina Iglesias menciona el reciente ejemplo del beso lésbico en la película ‘Lightyear’: “Es algo muy pequeño pero que sigue generando mucha polémica. Ojalá haber tenido yo películas así. Aunque falta mucho, ese beso es un pasito más”, explica a Newtral.es.

El informe realizado por ODA apunta que todavía “es llamativa la escasa presencia de lesbianas en la ficción española, pues la representación en 2020 fue de tan solo 17 personajes, con una clara predominancia de las series frente al cine”: “14 de ellas aparecen en ficciones seriadas, mientras que tan solo encontramos 3 mujeres lesbianas en las películas”.

Carla Berrocal considera que hay que “promover los ejemplos positivos”. “La serie ‘The L Word’ me marcó mucho porque me hizo ver que podía tener un grupo de amigas lesbianas. Pero también es cierto que es problemática en algunos aspectos y que son todas muy normativas, lo cual me hacía sentirme un poco alejada”.

Como referencias, Berrocal cita la película ‘Carol’ y, sobre todo, dos cómics. Por un lado, ‘Snapdragon’ (Astronave), donde se aborda la violencia de género, la identidad trans o el amor entre una lesbiana butch y una femme bisexual. Por otro, ‘Laura Dean me ha vuelto a dejar’ (La Cúpula), una historia de amor y desamor lésbico en la adolescencia, pero también un relato sobre la amistad o los derechos reproductivos.

B de Bollera no, soy bisexual


En la serie musical ‘Crazy Ex-Girlfriend’, uno de los personajes, Darryl, canta “I’m getting bi” tras darse cuenta de que no solo siente deseo por el género femenino. Darryl pasa de divorciarse de su mujer a estar en una relación con un hombre gay, Josh. En la última temporada, tras romper con Josh, se enamora de una mujer, pero la serie en todo momento mantiene su identidad bi. En esta misma serie hay otro personaje bisexual, Valencia. Si bien en su caso nunca se la nombra como bisexual, tampoco como lesbiana ni como hetero.

Otro de los más recientes ejemplos sobre bisexualidad es el de Nick en la serie ‘Heartstopper’, basada en los cómics homónimos. Este personaje comienza a sentir deseo por otro de los protagonistas, un adolescente gay, y finalmente considera que la etiqueta que mejor le define es la de bisexual.

Sin embargo, esto no siempre es habitual, como explica a Newtral.es Carolina Iglesias: “Pepa, que en ‘Los hombres de Paco’ siempre se la había planteado como lesbiana, se lía con Aitor, pero en ningún momento se habla de bisexualidad. En ‘Cuestión de sexo’ sí que está el personaje de Sofía, que era como superhetero pero luego se enamora de una chica, Alicia”. En esa misma serie, Charly propone a Sofía y Alicia hacer un trío. “Siempre me ha parecido que apenas había representación bi y cuando parecía que la había, al final la chica en cuestión pasaba a ser bollera”, añade la cómica. Algo que sucedía, por ejemplo con Willow en ‘Buffy Cazavampiros’ tras enamorarse de Tara, pero no con Adam en ‘Sex Education’ o con Piper en ‘Orange Is the New Black’.

Iglesias y su compañera, también cómica, Victoria Martín crearon la serie ‘Válidas’, donde la trama central no es ‘per se’ lo LGTBI, pero sí que se aborda esta cuestión: “Quisimos reflejar cómo se invisibiliza la bisexualidad o cómo se nos estereotipa a las personas bi con ciertos comentarios”, cuenta.

G de Ganas de mucho más que solo amor

Dice el escritor Bob Pop que “muchos maricas” de su generación buscaban “lo criptogay”: “Es decir, cultura LGTBI que no se nombraba como tal, donde el subtexto se podía interpretar como gay”, añade.

Ahora, sin embargo, el paradigma parece haber cambiado y aunque a veces no se nombre, sí se visibiliza, incluso en series catalogadas como juveniles. El escritor y periodista Rubén Serrano, autor del ensayo LGTBI ‘No estamos tan bien’ (Temas de Hoy), lo ejemplifica con la relación de Marceline y la Princesa Chicle en la serie animada ‘Hora de aventuras’: “Me parece una buena forma de mostrar relaciones no heteronormativas sin que sea algo central de los personajes y, además, en un mundo de fantasía, es decir, que no solo se cuenta como algo documental, realista, sino que lo LGTBI se extiende a otros géneros”.

En contraposición, Serrano, en conversación con Newtral.es, recuerda la vergüenza viendo la serie ‘Aída’: “Yo me identificaba mucho con Fidel porque teníamos como la misma edad, yo también tenía pluma… Era una seria que se comentaba en mi clase. Y Fidel, para el mundo, era ridiculizado. Era mi yo en pantalla pero lo rechazaba muchísimo. Tú no te quieres asimilar algo que para el mundo es un chiste”.

Sin embargo, sí se sintió representado con el personaje de Fer en ‘Física o Química’: “Me dio bastante paz ver que un adolescente gay en el instituto podía ser amado y tener pareja, aunque es verdad que al final también acaba asesinado”.

Precisamente sobre el amor, este escritor y periodista especializado en cultura LGTBI critica que “sea la narrativa hegemónica para contar las experiencia de los gais”. “Parece que ya no somos los personajes a los que todo le va mal siempre, pero ahora nos representan solo a través del amor romántico. Esa mirada en la ficción es la que nos valida, es como decir: puede amar y le pueden amar. Por eso lo ha petado ‘Heartstopper’. Necesitamos esa fantasía, pero es verdad que a la vez hay una asimilación de la heteronorma, es decir, que eres aceptado en tanto que te adaptas lo máximo posible a lo normativo. Es un relato cómodo y conservador si no se diversifican las representaciones”.

Con la serie ‘Maricón perdido’, Bob Pop dice que tenía claro “que no quería un final trágico”: “Lo que quería era exponer que los espacios de violencia existen y van a seguir existiendo, pero hay refugios y momentos felices, y eso lo cambia todo”, añade.

Por otro lado, Bob Pop está de acuerdo con Rubén Serrano en que se abusa de la narrativa del amor “porque es la que da legitimidad”: “Como siempre se ha retratado nuestra sexualidad de forma sórdida y bizarra, todo eso se neutraliza con el amor, que nos salva y nos normaliza”.

Óscar Romero, uno de los socios de la librería feminista y LGTBI Mary Read, en Madrid, explica a Newtral.es que “a la ficción todavía le cuesta desprenderse de los clichés”: “En la serie ‘I may destroy you’, se relatan dos violaciones: a una mujer hetero y a un hombre gay. Mientras que el relato de ella está muy bien resuelto, con el personaje masculino se desliza la idea de que se lo va buscando porque va de grinderazo en grinderazo [en referencia a la app Grindr y al slut shaming]. Al final, el trauma de la violación se le pasa cuando se enamora de un hombre que le lleva de museos, que es como decir que ya no corre riesgo de sufrir una violación porque está en una relación normativa con una persona respetable”.

Por ello, este librero y prescriptor de cultura LGTBI considera que espacios como Mary Read “son necesarios mientras la ficción te haga sentir que no encajas”. “El intercambio cultural es muy importante en espacios seguros donde sentirte arropada y representada. También para ampliar la narrativa porque falta mucho en lo mainstream”, añade Romero.

Q de Qué falta por contar en la cultura sobre lo LGTBI


La I y la A (personas intersex y personas asexuales) están invisibilizadas en la cultura LGTBI hasta el punto de que no aparecen en ninguna ficción española del año pasado, tal y como expone el informe de ODA. Sucede lo mismo con las personas no binarias. En el cómic ‘Diana & Charlie’ (Astiberri, 2022), uno de los personajes principales, Charlie, es no binario, y en la serie ‘Bojack Horseman’, uno de los coprotagonistas, Todd, es asexual.

Lucía Vázquez, investigadora sobre género, cultura y estética en la Universidad Complutense de Madrid, explica a Newtral.es que “todavía hay grupos, como las personas intersex, que ni siquiera tienen representación”: “Hace unos años, la agenda LGTBI demandaba visibilidad en la cultura, en lo audiovisual. Ahora se quiere ampliar esa visibilidad y, además, pluralizar la representación que ya existe”, añade.

Desde su punto de vista, la ficción es también una vía para el aprendizaje. Como ejemplo, Vázquez menciona ‘Sex Education’: “Hay una escena de la serie donde un personaje se realiza una lavativa anal. Que un producto audiovisual mainstream haga eso, me parece muy importante porque es una pedagogía muy poco común”.

Gracias a la ficción, por ejemplo, Bob Pop pudo aprender algo más sobre su sexualidad: “Con la película ‘La ley del deseo’ aprendí cómo follaban dos tíos. Vengo de una generación donde el porno gay no era accesible y la representación que había era la imagen ridícula de solo hacer el perrito, como algo humillante. Con Almodóvar descubrí que el sexo podía ser algo gozoso y confortable”.

La escritora y dramaturga Alana Portero recuerda, precisamente, que la ausencia de voces LGTBI en la cultura provoca que “los aprendizajes se den en condiciones de clandestinidad”: “Si no tienes una cultura que te respalde, que te cuente las cosas malas pero también que la belleza también forma parte de nuestras vidas, la proyección que vamos a hacer de nuestras propias vidas siempre va a ser oscura, una profecía autocumplida”, concluye.

Fuentes: Análisis sobre la representación de la diversidad en la ficción española del 2020 en cine y televisión (ODA, 2021) / Alana Portero, escritora y dramaturga / Abril Zamora, actriz y directora / Roberta Marrero, artista, escritora y poeta / Carla Berrocal, dibujante e historietista / Bob Pop, escritor y artista / Carolina Iglesias, cómica / Rubén Serrano, periodista y escritor / Óscar Romero, librero y socio de la librería Mary Read / Lucía Vázquez, investigadora sobre género, cultura y estética en la Universidad Complutense de Madrid

sábado, 17 de abril de 2021

#hemeroteca #feminismo #lgtbi #derechos | Helena Dalli, comisaria europea de Igualdad: “Ni una sola persona ha abusado de la ley de autodeterminación de género en Malta”

Imagen: Newtral / Helena Dalli

Helena Dalli, comisaria europea de Igualdad: “Ni una sola persona ha abusado de la ley de autodeterminación de género en Malta”.

Entrevistamos a Helena Dalli, actual comisaria europea de Igualdad y exministra en Malta, para hablar de las diferentes políticas adoptadas por países del ámbito europeo en materia de feminismo y derechos LGTBI.
Noemí López Trujillo | Newtral, 2021-04-17
https://www.newtral.es/helena-dalli-comisaria-europea-igualdad-feminismo/20210417/ 

Las democracias de varios países europeos están en riesgo. Y la crisis del coronavirus ha sido la excusa de los gobiernos de algunos de estos Estados para implementar políticas contrarias a los derechos humanos. También el propio cuestionamiento de los derechos humanos —los de las mujeres o los de las personas LGTBI— se ha usado como maniobra de distracción.

En ‘Cómo perder un país’, la escritora turca Ece Temelkuran apuntaba a una estrategia usada habitualmente por Erdogan, presidente de Turquía, consistente en “declarar periódicamente algo escandaloso sobre temas relacionados con la mujer, dejar que la opinión pública se quede estupefacta, y prolongar la controversia hasta que hayas terminado lo que fuera que estabas haciendo tras la cortina de humo”.

Hace tan solo unas semanas, Erdogan anunciaba que Turquía se retiraba del Convenio de Estambul, o Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra la mujer y la violencia doméstica.

Durante la crisis del coronavirus, Hungría y Polonia —que forman parte de la Unión Europea, a diferencia de Turquía— también han tomado decisiones contrarias a los derechos humanos. En noviembre de 2020, el Tribunal Constitucional polaco, órgano cuya independencia ha sido cuestionada por el propio Parlamento Europeo, resolvía que abortar por malformación fetal es inconstitucional, restringiendo este derecho aún más en el país. Una sentencia que entró en vigor el pasado enero.

Hungría, por su parte, “aprobó un proyecto de Ley de Protección frente a la pandemia de COVID-19 que ampliaba las competencias del gobierno para gobernar por decreto al eximirlo del control parlamentario”, tal y como informaba Amnistía Internacional. “En septiembre, la Comisión Europea publicó su primer informe sobre el Estado de derecho, en el que señalaba graves motivos de preocupación sobre Hungría”, añade Amnistía. La ONG también señala que “en mayo [de 2020], el Parlamento prohibió el reconocimiento legal de la identidad de género de las personas intersexuales y transgénero”.

Para hablar de todas estas cuestiones, Newtral.es ha entrevistado a Helena Dalli, la comisaria europea de Igualdad desde 2019. Dalli, originaria de Malta, fue, además, ministra de Diálogo Social, Consumo y Libertades Civiles de 2013 a 2017 y ministra de Igualdad de 2017 a 2019.

Turquía y el Convenio de Estambul

El Convenio de Estambul es una herramienta jurídica internacional para luchar contra la violencia específica que sufren las mujeres. La ciudad turca de Estambul dio nombre a este convenio aprobado en 2011, que fue ratificado por Turquía en 2012. Al margen de Turquía, que acaba de anunciar su retirada, hasta el momento lo han firmado y ratificado 32 países, tal y como consta en la monitorización que realiza el Consejo de Europa.

“Se sostiene sobre cuatro pilares básicos: prevención, protección, castigo penal y políticas públicas coordinadas. Es vinculante, por lo que obliga a las partes a llevar a cabo medidas en esta dirección”, apunta a Newtral.es Leila Choukroune, investigadora y profesora de Derecho Internacional en la Universidad de Portsmouth (Reino Unido).

Choukroune señala que “la decisión de Erdogan de que Turquía abandone el Convenio de Estambul envía una señal terrible a otros países que aún no lo han ratificado o que están pensando en hacer lo mismo”: “Es sintomático de cómo se están socavando los derechos de las mujeres y requiere una reacción urgente por parte de Europa”, añade, ya que sienta un peligroso precedente: “Si aceptamos que simplemente puede salirse de una convención internacional, envía el mensaje de que cualquier ley para proteger a las mujeres se puede derogar”, explica Choukroune.

Para Helena Dalli, “la lucha contra la violencia de género es una prioridad para la UE” y recuerda que la Comisión Europea está trabajando en una iniciativa legislativa “cuyo objetivo es garantizar que todos los Estados miembro dispongan de medidas eficaces para prevenirla y combatirla”.

La decisión adoptada por el Gobierno turco “pone en riesgo a las mujeres”, ya que “una vez desaparecen las obligaciones internacionales, es más probable que no reciban el apoyo y la ayuda que necesitan”, expresa Dalli. La comisaria de Igualdad reconoce que “cualquier declaración sobre abandonar el Convenio de Estambul es preocupante”: “La UE ha pedido a Turquía que reconsidere su decisión. Los países deberían esforzarse en proteger aún más a las víctimas de violencia de género, especialmente ahora que hemos sido testigos de un aumento de dicha violencia”, concluye.

En un comunicado sobre su decisión, el Gobierno turco recordaba que “seis miembros de la Unión Europea (Bulgaria, Hungría, República Checa, Letonia, Lituania y Eslovaquia) no han ratificado el Convenio de Estambul” y que uno de los Estados miembro que sí lo ha ratificado, en 2015, ya ha tomado medidas para retirarse de la Convención. Se trata de Polonia, que, según el comunicado del Gobierno turco, estaría rechazando “un intento de la comunidad LGTBI de imponer sus ideas sobre el género en toda la sociedad”.

Como explican las investigadoras Lori Mann y Carmen Miquel en este análisis publicado en Agenda Pública, Turquía se suma a la lista de países que considera que “los conceptos de ‘género’ son una promoción de la homosexualidad y la desaparición de la familia tradicional”.

Los derechos LGTBI
Los casos de Polonia y Hungría, donde también se han llevado a cabo políticas contrarias a los derechos de las mujeres y de la comunidad LGTBI, serían un “aviso a navegantes”, tal y como expone en conversación con Newtral.es Alba Alonso, politóloga especializada en estudios de género y profesora de la Universidad de Santiago de Compostela: “Reflejan muy bien qué ocurre cuando partidos de derecha radical llegan al poder. Desmantelamiento de políticas de igualdad y LGTBI, hostigamiento del movimiento feminista, y desarrollo de políticas de familia y natalidad”.

Según Alonso, lo que une a Polonia, Hungría y Turquía sería un proceso de “desdemocratización”: “Esos países han evolucionado hacia democracias iliberales, o en el caso de Turquía, hacia un sistema autoritario. Sabemos que democracia e igualdad de género son fenómenos que van de la mano. Si disminuye la calidad democrática, disminuye la igualdad, y viceversa. En el contexto europeo la pérdida de calidad de la democracia es un problema de primer orden para las mujeres”.

Andrea Petö, historiadora especializada en género y política en el contexto europeo y profesora en la Universidad Central Europea (Viena), explica a Newtral.es que “el concepto de ‘ideología de género’ lo han construido quienes consideran que todo lo relativo al género es una amenaza que evidencia el fracaso de la representación democrática”.

Según Petö, la oposición a esta “ideología de género” se habría convertido en un medio para rechazar el orden social y económico actual alegando que “se priorizan las políticas de identidad por encima de cuestiones materiales”. “La demonización de la ‘ideología de género’ es clave en la construcción de una nueva idea de sentido común que moviliza a quienes quieren luchar contra la democracia liberal”, añade la historiadora.

Ante el retroceso en materia de derechos humanos protagonizado por algunos países europeos, el Parlamento Europeo aprobó una resolución el pasado 21 de enero de 2021, en cuyo artículo 113 se expresa “la profunda preocupación por la hostilidad hacia los derechos de las mujeres y la igualdad de género establecidos en algunos Estados miembro y, en particular, por los intentos de criminalizar aún más la asistencia relacionada con el aborto y socavar el acceso de los jóvenes a una educación sexual integral en Polonia y por la reforma adoptada que ataca los derechos de las personas transgénero e intersexuales en Hungría”.

“Mientras la Unión Europea tiene como objetivo avanzar en la igualdad, incluyendo a la comunidad LGTBIQ, es cierto que hay un preocupante aumento de incidentes antiLGTBIQ tales como los ataques a eventos públicos LGTBIQ incluyendo las marchas del Orgullo o las declaraciones de las llamadas ‘zonas libres de ideología LGTB’. Las organizaciones LGTBIQ informan con mayor frecuencia de la hostilidad que sufren. Todo esto ocurre en un contexto de movimientos antigénero y antiLGTBIQ. Es importante que los Estados miembro aborden esta creciente amenaza para las personas de esta comunidad y sus derechos”, analiza Helena Dalli.

La extrema derecha y la xenofobia

A veces, sin embargo, la lucha feminista o la LGTBIQ se instrumentalizan para construir un discurso en el que las personas migrantes son una amenaza para los valores fundamentales de una sociedad, una estrategia conocida como feminacionalismo o femonacionalismo y como homonacionalismo.

“Cada vez lo vemos más en España. Por ejemplo, presentar la violencia sexual como un problema que se deriva de la presencia de personas extranjeras, en particular procedentes de países islámicos. El ejemplo de los discursos de Vox sobre los menores extranjeros no acompañados, el peligro que representan para las españolas, y que es necesario frenar la islamización de España es paradigmático”, apunta Alba Alonso, quien señala también que es algo en común con las derechas radicales de otros países como Francia, Alemania, Dinamarca o Finlandia.

El discurso xenófobo se articula en paralelo a una narrativa natalista: “Su obsesión con las políticas de natalidad tiene mucho que ver con la idea de que la sociedad nativa europea va a ser suplantada por personas procedentes de otros países, que tienen otros valores, si los gobiernos no realizan una apuesta activa por las políticas de natalidad, explica la politóloga y profesora en la Universidad de Santiago de Compostela.

Sobre el uso de causas sociales como coartada de la xenofobia, Helena Dalli señala que “la ideología del nacionalismo no encaja bien con los valores europeos de la igualdad y el respeto por los derechos humanos, independientemente de la forma específica que adopte”: “Debe quedar claro que los esfuerzos para proteger los derechos de las personas LGBTIQ y de las mujeres en ningún caso deben obstaculizar los derechos de las personas migrantes”.

La comisaria europea defiende un “enfoque interseccional” como el que tiene la Estrategia de Igualdad LGTBIQ 2020-2025, que, según Dalli, “tiene en cuenta, por ejemplo, la situación específica de los solicitantes de protección internacional LGTBIQ”: “Independientemente de la afiliación política, todos los Estados miembro deben respetar los valores de igualdad y no discriminación sobre los que se basa la UE y que están consagrados en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea”, añade.

Autodeterminación de género en Europa

Malta es, precisamente, uno de los ocho países europeos que tienen una ley trans basada en la autodeterminación, algo que también pretende legislar el Ministerio de Igualdad a través de una propuesta normativa que todavía no se ha aprobado en el Consejo de Ministros.

En relación a esto, la Comisión Europea publicó en junio de 2020 un informe sobre el reconocimiento legal del género en la Unión Europea. En él, la Comisión señala que “el procedimiento basado en la autodeterminación de género, defendido en la resolución de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en 2015 y en los Principios de Yogyakarta, es la aproximación más respetuosa con las personas trans y refleja los más altos estándares de derechos humanos, así como la más accesible”.

Sin embargo, este mecanismo legal ha sido cuestionado por la vicepresidenta primera Carmen Calvo, quien considera que podría generar “inseguridad jurídica”. Dalli señala, sin embargo, que “el principio de autodeterminación es la única forma de que los derechos de las personas trans sean respetados”.

La comisaria europea de Igualdad incide en que eliminar barreras legales para el cambio de sexo registral es un primer paso para reducir la discriminación que sufre esta comunidad: “Esto ya se confirmó con el estudio que la Comisión publicó el año pasado, que concluyó que los procedimientos accesibles y no intrusivos del reconocimiento legal del dénero son cruciales a la hora de mejorar el bienestar de las personas trans”.

Enfatiza, además, que el feminismo y la lucha LGTBI está muy vinculadas: “Los derechos de las mujeres y los derechos LGTBI tienen mucho en común en tanto que la discriminación que sufren está relacionada con estereotipos y expectativas de roles de género, patriarcado y sexismo”.

Dalli, como ministra de Igualdad, fue precisamente una de las impulsoras de la ley de identidad de género aprobada en Malta en 2015: “Me reuní con muchas personas trans y a sus familias antes de presentar una ley de estas características. Muchas de las historias que me contaron eran descorazonadoras, con muchas personas sufriendo discriminación y exclusión. A raíz de la aprobación de la ley, la situación para ellos mejoró drásticamente. Ni una sola persona ha abusado de la ley de autodeterminación de género en Malta en tanto que aquellas personas que no son trans no cambian su género. Los hombres no se convierten simplemente en mujeres legalmente para beneficiarse de las cuotas de género. Un cambio de sexo legal puede implicar un gran estrés personal y nadie quiere pasar por ello si no es absolutamente necesario”.

“Los derechos trans no son una amenaza para el feminismo de ninguna forma, y de hecho van de la mano en el marco internacional de derechos humanos. Hay un número creciente de Estados miembro que regulan el reconocimiento legal del género sobre la base de la autodeterminación”, añade Helena Dalli, quien considera que “no habría que verlo como un retroceso de la igualdad para las mujeres cis”.

Abortar en Malta y Polonia
Malta, por otro lado, también es uno de los últimos países de la Unión Europea que no permite la interrupción voluntaria del embarazo en ninguna circunstancia, tal y como informa The Economist. A esta legislación restrictiva se unen territorios como Gibraltar, Andorra, San Marino y recientemente Polonia, donde o bien no se permite abortar bajo ninguna condición o solo en los supuestos de violación, malformación fetal o riesgo para la vida de la gestante.

Estos eran los tres supuestos que regían en Polonia hasta que entró en vigor el pasado enero la sentencia del Tribunal Constitucional que consideraba que abortar en caso de malformación fetal es inconstitucional. Según el Parlamento Europeo, el 96% de las interrupciones del embarazo llevadas a cabo legalmente en Polonia en 2019 (1.074 de 1.110) se practicaron bajo este supuesto.

En conversación con Newtral.es, la politóloga Belén Fernández-García apuntaba que hacer pública la decisión del Tribunal Constitucional polaco en plena pandemia podía verse desde dos puntos de vista: “Por un lado, para evitar grandes movilizaciones por las restricciones sanitarias, cosa que parece no haber frenado a las manifestantes que buscan defender los derechos de las mujeres. Pero, por otro, puede verse precisamente como una forma de desviar la atención sobre la mala gestión sanitaria realizada por el Gobierno, pues no parece casual que el fallo del TC se haya anunciado justo cuando los datos sobre contagios en el país se han disparado”.

En relación a las restricciones de derechos reproductivos en algunos países de la Unión Europea, la comisaria de Igualdad Helena Dalli señala que “todas las mujeres deberían poder acceder en igualdad de condiciones”.

“Las competencias legislativas sobre salud y derechos sexuales y reproductivos, incluido el aborto, son de los Estados miembro, que son responsables de diseñar sus políticas sanitarias. Sin embargo, la Comisión Europea recuerda a los Estados miembro que deben respetar los derechos fundamentales”, expresa Dalli. En referencia a Polonia, la comisaria insiste en que la decisión adoptada “no disminuirá los abortos”; al contrario, “pueden conllevar un riesgo de que aumenten los abortos clandestinos o practicados en otros países vecinos”. “Esto pone en riesgo la vida de las mujeres y crea más estrés”, añade.

Lara Dimitrijevic, jurista especializada en derechos humanos y en derecho de familia y presidenta de la asociación feminista maltesa Women’s Rights Foundation (WRF), explica a Newtral.es que “el castigo penal por abortar en Malta es de hasta tres años de prisión para las mujeres y de hasta cuatro para el profesional médico que lo practique”.

Desde WFR defienden la despenalización y la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo en Malta, y junto a otras organizaciones, 11 en total, han creado una coalición: “Nos hacemos llamar Voice for Choice y estamos haciendo campaña a favor de poder decidir. También tratamos de asesorar a las mujeres en materia de salud y derechos reproductivos. Ahora mismo ni siquiera tenemos cifras oficiales, pero hemos calculado que, al año, 70 mujeres viajan al extranjero para poder abortar. Y entre 300 y 500 lo hacen en Malta adquiriendo pastillas online”, apunta Lara Dimitrijevic.

Esta abogada considera que, igual que se han logrado derechos para la comunidad LGTBI, “hay que luchar por los de las mujeres”: “La ley de autodeterminación de género es algo que celebramos porque protege a las personas trans y es un ejemplo de que se pueden hacer cambios legales en el país. Hasta ahora, el movimiento feminista aquí estaba muy dividido respecto al aborto, pero eso está cambiando”.

jueves, 18 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans #politica | El Ministerio de Justicia emitió en 2018 un informe interno favorable al cambio de sexo registral sin requisitos

Imagen: Newtral / Manifestación en Londres por los derechos trans

El Ministerio de Justicia emitió en 2018 un informe interno favorable al cambio de sexo registral sin requisitos.

La Dirección General de los Registros y el Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia, emitió en 2018 un informe, al que ha tenido acceso Newtral.es, para evaluar la proposición de ley del PSOE de 2017, que permitía el cambio de sexo registral bajo la autodeterminación de género. El informe es favorable a esta propuesta y el firmante asegura que “no genera inseguridad jurídica”.
Noemí López Trujillo | Newtral, 2021-02-18
https://www.newtral.es/informe-interno-justicia-ley-trans-autodeterminacion-de-genero/20210218/ 

La vicepresidenta Carmen Calvo reconocía el pasado jueves 4 de febrero, en declaraciones a la SER, que su principal preocupación respecto a la Ley Trans que propone el Ministerio de Igualdad es la posibilidad de modificar la mención registral relativa al sexo “sin más que la mera voluntad o el deseo” —lo que se conoce como autodeterminación de género bajo el principio despatologizante—, ya que esto podría generar inseguridad jurídica.

“A mí me preocupa fundamentalmente la idea de pensar que se elige el género sin más que la mera voluntad o el deseo, poniendo en riesgo, evidentemente, los criterios de identidad del resto de los 47 millones de españoles”, apuntaba Calvo.

El propio PSOE, en 2017, ya registró en el Congreso una “proposición de ley para la reforma de la Ley 3/2007 [aprobada también por el PSOE] para permitir la rectificación registral de la mención relativa al sexo y nombre de los menores transexuales y/o trans, para modificar exigencias establecidas en el artículo 4 respecto al registro del cambio de sexo, y para posibilitar medidas para mejorar la integración de las personas extranjeras residentes en España”.

Una proposición de ley que en lo referente a los requisitos para cambiar el sexo registral, tanto para mayores de 18 como para menores de edad, es muy similar al borrador de la Ley Trans del Ministerio de Igualdad. La proposición normativa elaborada por el PSOE ya se articulaba en torno a la autodeterminación de género ya que contemplaba, del mismo modo que el actual borrador de la Ley Trans de Igualdad, que “la solicitud de rectificación registral de la mención de sexo no precisa de más requisitos que la declaración expresa de la persona”.

De hecho, el borrador de la Ley Trans lo expresa exactamente del mismo modo: “La solicitud de rectificación registral de la mención de sexo no precisa de más requisitos que la declaración expresa de la persona interesada o de sus representantes legales”.

Tras la fase de enmiendas durante la tramitación de la proposición de ley del PSOE, que finalmente no salió adelante por la disolución de las Cortes, se solicitó un informe a la Dirección General de los Registros y del Notariado, dependiente del Ministerio de Justicia. Newtral.es ha tenido acceso a dicho informe, emitido el 15 de octubre de 2018, en el que se concluye que no están fundamentadas las dudas sobre las garantías jurídicas.

Un informe interno de Justicia favorable a la despatologización
El informe señala: “No se considera, por el contrario, que estén suficientemente fundadas las dudas manifestadas por algunos grupos parlamentarios sobre la necesidad de disponer suficientes garantías jurídicas y de asegurar la estabilidad de los datos consignados en el Registro Civil, por cuanto la realidad no muestra la existencia de casos de cambios y retrocesos”. El firmante del documento, Pedro José Garrido Chamorro, que en ese momento ostentaba el cargo de director general de los Registros y el Notariado, señala que, en cualquier caso, “el número del DNI permanece invariable”.

En su informe, Garrido Chamorro destaca que “en general, se valora favorablemente la Proposición de Ley por cuanto la despatologización de la percepción del sexo de las personas transexuales supone un avance en la protección de la integridad personal de todas ellas, y por tanto de sus derechos fundamentales”: “Ello es así especialmente en relación con los menores de edad, cuyo interés superior merece una atención muy especial, y para los cuales resulta sin duda muy beneficioso el tránsito a su identidad sentida a una edad temprana, y sin la presencia de unos controles y obstáculos generadores de tensiones en la esfera personal”, añade.

Dicho informe consta de cuatro páginas en las que el director general de los Registros y el Notariado incluye leves matices sobre el articulado, matices que en ningún caso tienen que ver con el propio concepto de autodeterminación de género de cara a introducirlo en el ordenamiento jurídico estatal.

Cabe señalar que este informe solo se emite en relación a la propuesta legislativa del PSOE de 2017, no a la actual de Unidas Podemos. El documento lo solicita la Comisión de Justicia una vez se forma la Ponencia sobre dicha proposición de ley. Tras recibirlo y tomarlo en consideración, la Ponencia, a principios de 2019, emite su propio informe, publicado en el Boletín Oficial del Congreso (BOE), donde se reafirma la necesidad de modificar la Ley 3/2007 para permitir el cambio de sexo registral sin requisitos.

Desde Newtral.es hemos contactado con el Ministerio de Justicia, que confirma la existencia de dicho informe y que califican de “documento auxiliar e interno” y “no preceptivo”. Es “un documento de trabajo”, aseguran desde el Departamento que dirige ahora Juan Carlos Campo.

Pedro Garrido Chamorro: “No hay un verdadero problema de inseguridad jurídica”
Newtral.es también ha contactado con el notario y exdirector general de los Registros, Pedro Garrido Chamorro, que confirma la veracidad del informe. Además, apunta que tanto la proposición de ley como su informe iban “en la línea de que esto [la condición trans] no es una patología, y que debía bastar con la solicitud de la declaración de voluntad de la persona interesada”. “Más que de la voluntad se trata de la autoidentificación o autopercepción de la persona que el derecho tiene que reconocer”, añade Garrido Chamorro a Newtral.es.

En su opinión, este notario, como ya lo hacía en su informe, apunta que “no hay un verdadero problema de inseguridad jurídica porque lo que nos identifica de verdad es el número del DNI, que nunca cambia”.

Sí que señala que podrían darse casos muy específicos que colisionarían con lo que regulan otras leyes, como la ley de violencia de género: “Te puedes encontrar con que a un maltratador el abogado le aconseja que se cambie el sexo registral, y que después a otra pareja la maltrate después de haberse cambiado el sexo legal, siendo juzgado como mujer. Son casos improbables y en todo caso en Derecho está la figura de abuso del derecho y de fraude de ley. Por lo que si hay problemas, hay que encontrar la solución por otras vías, como hace siempre el Derecho. No puede ser que por casos improbables no permitamos a miles de personas ser quienes son”.

Una mejora técnica en el articulado
En su informe, Garrido Chamorro emitía también una opinión favorable al artículo número 1 de la proposición de ley del PSOE de 2017, artículo que permitiría el cambio de sexo registral sin requisitos también en menores. Aunque sugiere una “mejora técnica”, que sería la de crear tramos más específicos para los menores trans.

Así, en la propuesta legislativa socialista —como lo recoge del mismo modo el reciente borrador de la Ley Trans de Igualdad— se apuntaba que “las personas menores de edad y los incapacitados legalmente podrán efectuar dicha solicitud a través de sus progenitores o representantes legales, precisándose en este caso la expresa conformidad del menor”.

Garrido Chamorro proponía un matiz, redactando ese punto del artículo número 1 del siguiente modo: “Las personas de entre seis y dieciséis años podrán efectuar la solicitud por sí mismas, debiendo además contar con el asentimiento de sus progenitores o del tutor, si ostenta la representación del menor, y de acuerdo con los términos de la sentencia de nombramiento de dicho cargo. Por las personas menores de seis años, la solicitud la podrán realizar sus padres o tutor, debiendo el menor ser oído, mediante una comunicación comprensible para el mismo y adaptada a su edad y grado de madurez”.

En declaraciones a Newtral.es, el exdirector general de los Registros apunta que se inspiró “en el modelo noruego”. En este sentido, Garrido Chamorro apunta que para la redacción de este informe, también favorable al cambio de sexo registral en menores basado en la autodeterminación de género, tuvo en cuenta las voces de progenitores de menores trans: “Me di cuenta de la gravedad de este problema cuando me pidieron una reunión en la que me expresaron su agobio al ver que sus hijos estaban fatal porque estaban creciendo con el nombre distinto al elegido, ya que no conseguían de forma natural tener el nombre que ellos querían, que es el que se correspondía con su identidad de género”.

Apunta, además, que si bien no era un problema en centros educativos y sanitarios, “sí lo era en el Registro Civil y, por tanto, en el DNI”: “Estos niños no querían ir a las excursiones del colegio porque tenían que enseñar su DNI, donde ponía otro nombre”.

Instrucción de 2018 de la Dirección General de los Registros
Por otro lado, el 23 de octubre de 2018, tan solo unos días después de la emisión del informe interno de la Dirección General de los Registros y el Notariado, también Garrido Chamorro emitió una instrucción sobre el cambio de nombre en el Registro Civil de personas trans.

Esta instrucción recuerda que en ese momento ya se tramitaba “una Proposición de Ley que previsiblemente modificará la anterior de 2007, despatologizando la incongruencia de género, y permitiendo el cambio de la constancia registral del género sentido mediante la simple expresión de la voluntad de formalizar dicho cambio por el sujeto, incluso siendo el mismo menor de edad”: “Ello brindará una solución más adecuada, y conforme con la realidad de las cosas, a la luz del estado actual de la ciencia médica. Pero mientras eso llega, hay situaciones actuales que demandan una solución urgente, especialmente en la medida en que afectan a menores de edad”, apunta la instrucción.

Esta instrucción, por tanto, viene a facilitar el cambio de nombre en el Registro Civil, a uno más acorde a la identidad de género con la que se identifica la persona trans, ante la imposibilidad de cambiar el sexo legal hasta que el acceso a este trámite no contemple requisitos (algo que la instrucción contemplaba que se lograse con la aprobación de la proposición de ley de 2017).

Es decir, con esta instrucción de octubre de 2018, la Dirección General de los Registros y el Notariado permite al menos adecuar el nombre a la identidad de género en el DNI mientras la persona realiza el cambio de sexo legal en dicho documento, proceso que con la actual ley se dilata en el tiempo al requerir que la persona haya “sido tratada médicamente durante al menos dos años para acomodar sus características físicas a las correspondientes al sexo reclamado”.

lunes, 15 de febrero de 2021

#hemeroteca #trans #deporte | Ley Trans y deporte: la colisión entre derechos humanos y las normativas internacionales

Imagen: Newtral / María José Martínez Patiño

Ley Trans y deporte: la colisión entre derechos humanos y las normativas internacionales.

A raíz de la publicación del borrador de la Ley Trans, analizamos la regulación que propone en materia deportiva, permitiendo a las personas trans participar en función de su sexo legal sin que se les pueda someter a pruebas de verificación de sexo.
Noemí López Trujillo | Newtral, 2021-02-15
https://www.newtral.es/ley-trans-deporte-mujeres-trans-derechos/20210215/

“El deporte se construye sobre moldes masculinos, está pensado por y para los hombres”, dice a Newtral.es José Luis Pérez Triviño, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universitat Pompeu Fabra, especializado en ética y derecho deportivo y presidente de la Asociación Española de Filosofía del Deporte (AEFD).

Desde esta perspectiva, Pérez Triviño señala la difícil ecuación que se plantea a la hora de flexibilizar, mediante lo que postula para el deporte la Ley Trans, el acceso de deportistas trans, especialmente mujeres trans, en competiciones nacionales e internacionales cuyas normativas “a veces son contrarias al Derecho Internacional”: “El deporte tiene un carácter esencialmente binario. Esto hace difícil que tengan encaje otras formas de identidad, especialmente para las mujeres trans que podrían tener ventajas competitivas propias de lo típicamente masculino, pero en un equipo femenino. El problema de fondo son las potencialidades fisiológicas que se tuvieron en consideración para diseñar modalidades deportivas, que fueron las asociadas a lo masculino, como la fuerza o la resistencia en vez de la coordinación”.

La segregación por sexos en el deporte, por tanto, tenía un sentido: permitir a las mujeres introducirse en el ámbito del deporte, pero con las reglas de los hombres. “Las mujeres siempre están jugando en desventaja en la mayoría de modalidades competitivas”, apunta el catedrático. O como explica a Newtral.es la exatleta trans Joanna Harper, y coautora de las directrices para deportistas trans del Comité Olímpico Internacional (COI): “No hay una categoría por encima de los hombres porque han diseñado una usando los parámetros que más les benefician. Esto no significa que los hombres sean inherentemente mejores que las mujeres”.

En esa encrucijada entre adaptar la legislación española a los estándares de derechos humanos y las normas para acceder a competiciones internacionales se enmarca el borrador de la Ley Trans que el Ministerio de Igualdad hizo público a principios de febrero. Dicho documento se articula bajo el principio de autodeterminación de género, respaldado por la Comisión Europea y el Consejo de Europa, que permite implementar mecanismos en el ordenamiento jurídico por el que las personas trans pueden ser reconocidas legalmente sin necesidad de un diagnóstico de disforia de género ni evaluaciones médicas y psicológicas.

Así, además de regular todo lo relacionado con el cambio de sexo registral, el borrador de la ley propone unas normas básicas y comunes en diferentes ámbitos para todo el territorio español, normas que las comunidades autónomas, en sus competencias, deberán implementar. Uno de esos ámbitos es el deportivo. En concreto, el artículo 39, sobre el “respeto al derecho a la identidad de género en las prácticas deportivas”, se resume en cuatro puntos:

  • En las prácticas, eventos y competiciones deportivos se considerará a las personas que participen atendiendo a su sexo registral, sin que puedan realizarse en ningún caso pruebas de verificación del sexo
  • Las personas trans menores de 16 años, aun cuando no hayan rectificado la mención relativa al sexo tendrán derecho a participar en las prácticas, eventos y competiciones deportivas de acuerdo con su identidad de género
  • En las instalaciones deportivas segregadas por sexo se garantizará a las personas trans el acceso y uso de las instalaciones correspondientes a su identidad de género
  • Lo dispuesto en el artículo 39 se entiende sin perjuicio del oportuno cumplimiento de las normas que rijan las competiciones internacionales

Leyes autonómicas y deporte
“De partida, el primer punto del artículo 39 lo engloba todo: tanto el deporte recreativo, el que puede practicar cualquier persona, como el de competición, que conlleva un registro en la federación correspondiente”, apunta a Newtral.es Reyes Bellver, abogada especialista en derecho deportivo.

Bellver señala esta cuestión porque, en su opinión, “la ley podría aportar cosas positivas, por ejemplo, en el aspecto más recreativo, sin mayores problemas”; sin embargo, “en el deporte profesional, las deportistas trans tendrán que seguir sometiéndose a la norma internacional, que no va a ser tan flexible”.

La abogada deportiva indica que “ya hay leyes autonómicas que van en esta línea”. Como explicábamos en Newtral.es, en España hay actualmente aprobadas 17 leyes autonómicas para dotar de derechos y protección a las personas trans específicamente o a las personas LGTBI. Son las normas de 13 comunidades autónomas: País Vasco, Galicia, Andalucía, Cataluña, Canarias, Extremadura, Madrid, Murcia, Baleares, Comunidad Valenciana, Navarra, Aragón y Cantabria. De esas 17 leyes, 11 son para el colectivo LGTBI en su conjunto y 6, son leyes trans. Son 17 normas en total porque hay cuatro comunidades (Andalucía, Aragón, Comunidad Valenciana y Madrid) que tienen tanto una ley LGTBI como una ley trans.

La mayoría de ellas emplean el término “autodeterminación de género” o “identidad de género autodeterminada” a la hora de regular los ámbitos en los que dichas CCAA tienen las competencias transferidas.

Así, por ejemplo, Aragón, que tiene sendas leyes (una LGTBI y una Trans), contempla lo siguiente en su Ley LGTBI: “La dirección general competente en materia de deporte recabará el compromiso de todas las entidades deportivas aragonesas de rechazar cualquier tipo de discriminación [...] garantizando que las personas transexuales puedan participar en las actividades deportivas de acuerdo a su identidad de género autodeterminada, aunque la registrada no coincida con esta”.

Y en la Ley Trans aragonesa se especifica algo similar a lo que propone el borrador del Ministerio de Igualdad: “En los eventos y competiciones deportivas que se realicen en la Comunidad Autónoma de Aragón, se considerará a las personas que participen atendiendo a su identidad sexual sentida, sin perjuicio del oportuno cumplimiento de las normas de rango superior que rijan las competiciones internacionales”.

Y lo mismo en la Ley Trans madrileña: “En los eventos y competiciones deportivas que se realicen en la Comunidad de Madrid se considerará a las personas que participen atendiendo a su identidad sexual sentida a todos los efectos, sin perjuicio del oportuno cumplimiento de las normas de rango superior que rijan las competiciones internacionales”.

Control hormonal y verificación de sexo

Maite Nadal, abogada especialista en derecho deportivo, declara a Newtral.es que “las personas trans que competirían en los Juegos Olímpicos de Tokio son solo 3 de un total de 11.000 deportistas”.

Nadal considera que “competir no es un derecho” y recuerda que, actualmente, el COI establece que “las personas trans en categoría femenina tienen que declarar su identidad como mujeres sin cambiar la declaración durante un mínimo de cuatro años”. Además, “hay que demostrar que su nivel de testosterona está por debajo de unos niveles determinados durante al menos 12 meses antes de su primera competición”.

En este sentido, la Ley Trans podría generar un marco normativo que colisiona con este tipo de regulaciones. Por un lado, señala la abogada Reyes Bellver, “prohíbe las verificaciones de sexo, pero no especifica qué son”: “¿Un control hormonal, para comprobar el nivel de testosterona, es una verficación de sexo? Yo considero que no”.

María José Martínez Patiño es profesora e investigadora del Research Group GIES 10 de la Universidad de Vigo, y forma parte del panel de expertas y expertos de la Comisión Médica del Comité Olímpico Internacional (COI). Además, en los 80, fue una destacada atleta española cuya carrera se vio truncada cuando, en uno de los controles de verificación de sexo, se descubrió su condición de persona intersex.

En un análisis sanguíneo, se detectó que la atleta tenía cromosomas XY. Determinaron que era un hombre y quedó excluida de la Universiada de Kobe en 1985. Su diagnóstico fue el de síndrome de insensibilidad a los andrógenos: aquellas personas con cromosomas XY pero resistentes a los efectos de los andrógenos, consideradas hormonas sexualmente masculinas.

Martínez Patiño, en conversación con Newtral.es, apunta que “el borrador es aperturista e inclusivo”, pero que “por el carácter tan específico del deporte profesional, por cómo está diseñado, hay que pulir mucho este tipo de propuestas para que no parezca que se desconoce el funcionamiento de las normativas internacionales en materia de deporte”.

La primera cuestión que aclara esta investigadora y asesora del COI es que “apenas hay mujeres trans en el deporte, hay muchos obstáculos”: “No es muy probable que deportistas trans que aspiren a una carrera deportiva vayan a competir en España sin hormonarse porque la mayoría van a tener en mente querer competir internacionalmente. Y deben tener en cuenta que el cambio hormonal no se produce en unas semanas, lleva un tiempo considerable. Por ello, lo esperable es que, a pesar de lo que se pudiese permitir en la legislación española, las deportistas trans sigan hormonándose para bajar su nivel de testosterona pensando en lo que les van a requerir en competiciones internacionales”.

Para Martínez Patiño, “lo ideal sería que se estudiase caso por caso”, y considera que a día de hoy, la testosterona como biomarcador “es imperfecto, pero el único en el que de momento hay consenso desde un punto de vista científico”. “Es muy posible que dentro de 100 años esto nos parezca tremendamente injusto, pero a día de hoy es la única posibilidad”, añade.

Ley Trans y deporte: La testosterona, el sexo y el género
La exatleta Joanna Harper, también asesora en el COI y autora del libro ‘Sporting Gender’, coincide con Patiño en que “se debe elegir un criterio para poder categorizar las competiciones en femeninas y masculinas”. Harper señala que, desde un punto de vista del dimorfismo sexual —catalogar los cuerpos en dos categorías atendiendo a cuestiones biológicas—, “no hay molécula más importante que la testosterona cuando se trata de rendimiento atlético”: “Mejora la fuerza, la velocidad, la resistencia… Si decidimos mantener la segregación por sexos en el deporte, se necesita un número, un límite para diferenciar a atletas masculinos y femeninos”.

Joanna Harper reconoce que “el sexo biológico es algo complejo”: “Para la mayoría de la gente es binario o dimórfico. Pero hay un porcentaje de la humanidad para quienes el sexo/género está en un espectro y debemos reconocer esa diversidad”.

Daniel G. Abiétar, profesional médico con especializándose en salud pública y autor del libro '¿Solo dos?' sobre el sistema sexo/género, explica a Newtral.es que “las diferencias fisiológicas existen entre las personas, es una realidad”: “Eso no quiere decir que el sexo, que carece de sentido separar del género más allá de ciertos espacios que requieren facilitar la comprensión, sea algo estrictamente binario. Y esto plantea desafíos tanto en el ámbito deportivo como en el ámbito de salud pública”.

Como ejemplo, Abiétar cita este estudio sobre densidad mamaria y detección precoz de cáncer de mama: “En él se observa que la densidad mamaria puede ser determinante para la utilidad de realizar cribados para detectar cáncer de mama. Muchas mujeres, por su baja densidad de mama, no necesitarían seguir el programa de cribado, y otras con alta densidad tendrían que intensificarlo. La categoría sexo no sería realmente útil, lo sería la densidad mamaria. Sería absurdo y dañino insistir en que simplemente por ser mujer tienes que seguir haciéndote mamografías. En ciencias de la salud vemos claramente la necesidad de entrar en la complejidad y diversidad de los cuerpos ”.

Por ello, este médico recuerda que “en la ‘performance’ deportiva de élite, pese a haber cierta diversidad, la mayoría de personas que llegan tienen características muy parecidas en su categoría”, por lo que “la mayoría van a tener resultados similares”. “En cierto modo todas han pasado un proceso de selección similar, segregado por sexos, hasta que llegan a una competición de élite. Esto hace que los cuerpos acaben siendo muy similares para cada sexo, y es en estos términos cuando la competición cobra sentido”, añade.

Sobre la ventaja competitiva
Como presidente del Madrid Titanes Club de Rugby, Florencio Michelena considera que “determinados criterios de las normativas deportivas internacionales pueden ser muy injustos”: “Por poner un ejemplo: jugadoras trans de rugby pueden competir a nivel nacional si se hormonan, pero la federación internacional, World Rugby, ni siquiera con esa condición lo permite. Está prohibido”.

Bruce Kidd, atleta retirado y profesor de la Universidad de Toronto, y Michele K. Donnelly, investigadora de la Universidad de Brock sobre políticas deportivas y desigualdad, publicaron un artículo en The Conversation en el que apuntan a la cuestión de si podría suponer una ventaja competitiva que las mujeres trans hayan pasando por una pubertad masculina: “No hay evidencia clara de que ese sea el caso”, señalan, referenciando un estudio publicado en The Lancet y elaborado por Katrina Karkazis, investigadora en la Asociación Global de la Justicia en la Salud de la Universidad de Yale y coautora de ‘Testosterone: An Unauthorized Biography’.

“Etiquetar la testosterona como la hormona sexual masculina indica que está restringida a los hombres y es ajena al cuerpo de las mujeres, lo que confunde el hecho de que las mujeres también producen y necesitan testosterona como parte de un funcionamiento saludable”, escribía Karkazis en un artículo publicado en el New York Times.

Michelena señala que “el deporte de élite se basa en la desventaja física”: “En esgrima, la mayoría de grandes deportistas son zurdos, que tendrían una ventaja competitiva sobre los diestros. ¿Debemos impedir que compitan?”.

En esta línea, José Luis Pérez Triviño, catedrático y presidente de la AEFD, habla de la desigualdad genética: “Está el caso del esquiador finlandés que en los años 30 ganó varios premios. Resulta que carecía de bazo y eso provocaba un efecto similar al de tomar EPO. Nació sin bazo, fue un factor puramente aleatorio. ¿Deberíamos quitarle los títulos? También está el caso de los nadadores que calzan un 50 de pie. Es algo genético. Otro deportista puede estar entrenando el doble de horas para mejorar que muy difícilmente podrá alcanzar los logros de los individuos que han tenido esa suerte genética”.

Mujeres trans en el deporte
Las mujeres trans son las que están en el punto de mira bajo la asunción de que tendrán ventaja respecto al resto de deportistas de la categoría femenina. Como explica a Newtral.es José Devis, catedrático de Educación Física y Deportiva en la Universitat de València e investigador sobre la actividad física que practican diferentes grupos vulnerables: “Mi pregunta es si, además de esa ventaja biológica específica, como puede ser la testosterona, no hay otras ventajas competitivas de tipo social y económico. Por ejemplo, el que tiene más dinero forma un equipo con mejores jugadores y gana la liga, ¿no?”.

Devis señala que “desde el caso de la atleta que el nazismo habría hecho pasar por mujer para participar en los Juegos Olímpicos en categoría femenina, se ha construido ya una sospecha previa hacia las mujeres trans”: “Con esos antecedentes heredamos el discurso actual basado en una desconfianza hacia ciertas deportistas, obligándolas a hormonarse en algo que podría asemejarse a un dopaje a la inversa”.

El catedrático apunta que “si bien el borrador de la Ley Trans debe contar con expertos y expertas del ámbito deportivo”, cabe reflexionar sobre “si el deporte se adapta a los derechos y a la legislación democrática o las personas deben adaptarse al deporte”.

En este sentido, Joanna Harper relata que “las mujeres trans tienen muchos obstáculos que superar incluso antes de participar en una competición internacional”: “Es muy difícil salir del armario como mujer trans en el ámbito deportivo con todo el discurso negativo que hay sobre que las mujeres trans son realmente hombres que invaden el deporte femenino”.

Devis recuerda que también es conveniente permitir una participación más accesible en el deporte de base: “En nuestras investigaciones observamos que la participación general de la población trans en el deporte recreativo es equivalente a la del resto de población, aunque tiene unas características especiales: por ejemplo, se implican más en actividades individuales, seguramente porque lo colectivo supone exponerse”.

Por otro lado, apunta este investigador, “la participación suele bajar una vez hacen pública su verdadera identidad de género”. Además, “el uso de vestuarios les genera mucha ansiedad porque es cuando el cuerpo se pone en evidencia ante las miradas ajenas que juzgan los patrones no normativos”.

  • Fuentes consultadas
  • José Luis Pérez Triviño, catedrático de Filosofía del Derecho en la Universitat Pompeu Fabra
  • Joanna Harper, coautora de las directrices para deportistas trans del Comité Olímpico Internacional (COI) y autora del libro ‘Sporting Gender’ y exatleta trans
  • Reyes Bellver, abogada especialista en derecho deportivo
  • Maite Nadal, abogada especialista en derecho deportivo
  • María José Martínez Patiño, profesora e investigadora del Research Group GIES 10 de la Universidad de Vigo, asesora en la Comisión Médica del Comité Olímpico Internacional (COI) y exatleta intersex
  • Daniel G. Abiétar, profesional médico con especialidad en salud pública y autor del libro ‘¿Solo dos?’
  • Florencio Michelena, presidente del Madrid Titanes Club de Rugby
  • José Devis, catedrático de Educación Física y Deportiva en la Universitat de València e investigador sobre la actividad física que practican diferentes grupos vulnerables
  • Borrador de la Ley Trans del Ministerio de Igualdad
  • Leyes autonómicas LGTBI y Trans de Aragón y la Comunidad de Madrid