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domingo, 3 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #trabajosexual | «Después de la pandemia se va a duplicar el número de prostitutas en Sevilla»

Imagen: El Correo de Andalucía
«Después de la pandemia se va a duplicar el número de prostitutas en Sevilla».
Muchas de estas mujeres están en una situación aún más vulnerable que antes por la crisis sanitaria actual.
Verónica Ojeda | El Correo de Andalucía, 2020-05-03
https://elcorreoweb.es/sevilla/despues-de-la-pandemia-se-va-a-duplicar-el-numero-de-prostitutas-en-sevilla-FJ6597351

La prostitución es, a menudo, invisibilizada y escondida en nuestra realidad, sin embargo, existe y ahora en plena crisis sanitaria, también. Estas mujeres están ahora en una situación mucho más vulnerable y difícil de afrontar que antes del confinamiento. No tienen recursos y, a esto se suma, la desinformación y desconexión en la que se encuentran. Antes las veías en las calles o en las carreteras, o estaban en pisos, clubes o grandes prostíbulos, la gran incógnita ahora es dónde y cómo están en medio de un estado de alarma. Una gran parte de estas mujeres se ha quedado sin la posibilidad de obtener ningún ingreso económico y con la dificultad de acceder a algunas de las ayudas. Si las mujeres prostitutas siempre han estado ocultadas, ahora lo están aún más. Esta situación va más allá del debate entre abolicionismo y regularización, va de supervivencia.

La situación de la prostitución está doblemente vulnerada. Por un lado, se encuentra el colectivo inmigrante en situación irregular y, por otro, las mujeres sin ningún ingreso por la situación de confinamiento, con cargas familiares y situaciones muy precarias.

Para conocer más de cerca la situación que están viviendo las prostitutas de Sevilla, hemos hablado con María José Barrera, una de las fundadoras del Colectivo de prostitutas de Sevilla. «Lo estamos pasando muy mal porque no tenemos recursos. Las mujeres nos llaman, incluso, porque no tienen bombona de butano y llevan 3 días sin ducharse. Hoy nos ha llamado una compañera para decirnos que si le podíamos pagar el internet porque se ha quedado aislada en un pueblo». Muchas de estas mujeres se sienten «abandonadas» y cuentan a este periódico que, en muchos casos, no saben a qué tienen «derecho». «Nadie nos informa».

Sara Vicente
, responsable de los programas de trata y prostitución de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, sostiene que «no tienen un lugar donde vivir ni recursos habitacionales, viven donde las explotan y están aisladas. Esto es lo que está pasando. Mientras que exista la prostitución, todo esto va a seguir pasando».

Pese al riesgo que supone seguir ejerciendo la prostitución, a muchas de ellas «no les queda más remedio» y lo hacen «para poder comer», expresa Barrera. Ahora mismo, aunque teóricamente los clubes no funcionan, en la práctica no se sabe a ciencia cierta. APRAMP contactó en las primeras semanas con 13 zonas abiertas (zonas industriales y polígonos), 36 espacios cerrados (clubs situados en autovías y carreteras) y 122 zonas invisibles (pisos donde las mujeres son prostituidas) para conocer la actividad de la prostitución en esta circunstancia y concluyó que «el 80 por ciento de los pisos siguen activos». Estos datos reflejan que hay todavía actividad. «Sigue habiendo una demanda clara y eso es lo que hemos articulado con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», afirma Rocío Mora, directora de APRAMP. «Las mujeres que están en clubes que sí funcionan son víctimas de trata», aclara Barrero.

Deudas en los clubes
En el caso de los clubes, las mujeres están siendo obligadas a pagar por servicios que no están haciendo ahora mismo. «Están generando una deuda enorme por el confinamiento», nos cuenta Barrero. «Cuando acabe esta crisis, las mujeres van a tener que conseguir el doble de clientes que antes para poder pagar la deuda y subsistir. Encima de todo, esto no se considerará proxenetismo porque nosotras somos ‘huéspedes’ y estamos pagando un ‘hospedaje’», añade. De hecho, muchas mujeres al no tener alternativa habitacional o no poder seguir en los clubes «están ahora en las casas de sus clientes para tener un techo y comida».

La prostitución se agravará después del estado de alarma
Otra cuestión es el escenario futuro. Esta situación tan vulnerable para la prostitución puede desembocar en un agravamiento después del estado de alarma. De hecho, Barrera explica que «después de la pandemia se va a duplicar el número de prostitutas en Sevilla». «Nadie nos obliga a ejercer la prostitución, quien nos obliga es el frigorífico vacío, las facturas por pagar y los niños pidiendo. Lo hacemos porque no tenemos otro medio para sobrevivir. Nos explotan económicamente».

Durante estos días de crisis sanitaria, muchos colectivos están en un contexto muy vulnerable. No obstante, «estas mujeres, por la estigmatización que tienen y por la situación de precariedad en la que viven, son aún más vulnerables», destaca Pepa Cabanillas, de la Asociación Pro Derechos Humanos (APDHA). «Existe una gran estigmatización y clandestinidad por no poder dar la cara. Las prostitutas somos triplemente clandestinas: por ser inmigrantes, estar indocumentadas y/o por carencia de padrón», según Barrero.

Ingreso mínimo vital
Hace unos días, el Ministerio de Igualdad amplió el Plan de Contingencia contra la violencia de género durante el confinamiento para reforzar la protección de las mujeres víctimas de explotación sexual, de trata con fines de explotación sexual y de las «mujeres en contexto de prostitución». En esa ampliación del Plan se indica que estas mujeres, cuando cumplan los requisitos acordados, podrán ser beneficiarias del ingreso mínimo vital, aunque se encuentren en situación administrativa irregular. No obstante, Barrero considera que «muchas mujeres no van a pedir esa renta porque no tienen información de que esto está pasando. Qué importa que tengamos derecho a 14 cosas, si no sabemos qué cosas son».

martes, 21 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #trabajosexual | Los burdeles apagan sus luces, la explotación sexual se mantiene

Imagen: El País
Los burdeles apagan sus luces, la explotación sexual se mantiene.
Los anuncios de contactos sobreviven al estado de alarma. Los clientes siguen demandando prostitución y la necesidad empuja a las víctimas de trata a aceptarlos.
Silvia R. Pontevedra | El País, 2020-04-21
https://elpais.com/sociedad/2020-04-20/los-burdeles-apagan-sus-luces-la-explotacion-sexual-se-mantiene.html

“Club muy bien situado a 30 minutos de Lleida necesita señoritas atractivas, responsables y con ganas de trabajar. Ofrecemos un entorno agradable con muy buen trato y con clientela fija y de paso. Buenos ingresos. Se ofrece alojamiento y todos los servicios (habitación con baño, TV, wifi, bufé libre, calefacción)”. El anuncio, seguido de un teléfono, fue publicado durante el confinamiento en una de las webs de contactos más frecuentadas en España, junto a otros muchos de mujeres prostituidas o de hombres que demandan sexo. El estado de alarma no ha puesto fin a una actividad que si antes se movía a la sombra de la sociedad, ahora ha apagado sus neones y se ha encerrado en la oscuridad y el anonimato de los pisos para seguir lucrándose. Según el informe que ha hecho APRAMP (Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida), desde el 14 de marzo “el 80% de los pisos siguen en activo”, un 15% han cerrado y un 5% “se han activado”. Esto último quiere decir que han surgido nuevos negocios o simplemente han cambiado de lugar para burlar el control de las fuerzas de seguridad.

El colectivo APRAMP, que trabaja en Madrid, Murcia, Almería, Salamanca, Badajoz y Avilés en colaboración con las policías y la Guardia Civil, ha rastreado 13 áreas industriales y polígonos, 36 clubes de carretera y 122 “zonas invisibles”, es decir, pisos de prostitución. Ha logrado contactar con 419 mujeres, pero no ha localizado al “25% restante" de víctimas con las que antes tenía vínculo. El proxeneta “lo ha impedido” o han desaparecido como si se las hubiera tragado la tierra. Aunque siguen estando, están más ocultas que nunca.

“Son las excluidas de las excluidas”, concluye Rocío Mora, coordinadora de Apramp, “estamos buscándolas, nuestra preocupación es dónde están”. Con las medidas de confinamiento por la crisis del coronavirus “se ha roto la cadena de detección y rescate”, lamenta, con lo que las víctimas de trata están ahora “mucho más a expensas de puteros y proxenetas”. Son, para ellos, “materia prima desechable” en caso de que presenten la sintomatología de la enfermedad, y si por razones de salud no pueden ejercer la prostitución su deuda “no desaparece”, sino que “se acrecienta” a la par que la “violencia de los victimarios”.

A pesar del obligatorio confinamiento “la demanda” de los clientes “se mantiene”, aseguran los colectivos contra la explotación sexual. “Basta con echar un ojo a los anuncios de contactos de la prensa o de páginas como Pasion.com”, apunta una trabajadora de Faraxa, una ONG de Vigo que forma parte de la Rede Galega contra A Trata. Cada pocos segundos, en la web aparecen reclamos nuevos. Algunos ofrecen sexo online para “quedarse en casa”, otros son de personas que escriben para advertir de los riesgos, pero la mayoría siguen proponiendo toda suerte de estrechos servicios presenciales. En ocasiones, la mujer justifica que está ejerciendo la prostitución por su complicada situación personal: “Hola, chicos. Estoy aquí porque no tengo trabajo, estoy embarazada y necesito ayuda para salir adelante. Edad, 22 años”. Cuando se pincha en el icono para contactar, la propia web lanza la advertencia “sé responsable, quédate en casa”, pero el número de móvil o el correo electrónico siguen a la vista para contratar el servicio si uno quiere.

Cada muchos anuncios de contactos y algunos de hombres que buscan "chicas para trío", aparecen otros en los que la foto, en vez de mostrar una mujer desnuda, reproduce una placa policial, probablemente en un intento particular de amedrentar a los usuarios de la web: "Vosotras mismas. Estamos con un problema grave. Con todo lo que está sucediendo, no tenéis conciencia de lo que nos viene encima, por vuestro bien y el de todos, no lo hagamos peor". "Para acceder a las mujeres, nosotros visitamos esas páginas", comenta también Rocío Mora, "ahí encontramos personas en situación de vulnerabilidad o explotadas". Mujeres que "no son libres" para decidir sobre su salud en medio de la pandemia.

“Antes las acompañábamos a los centros de salud. Ahora están solas, no tienen voz. En su vida, la única decisión que tomaron muchas por sí mismas fue la de emigrar a España para buscar un futuro mejor. Pero las hay que no saben ni en qué comunidad están, ni a qué servicios pueden optar”, añade. En el aislamiento al que están sometidas por encargados de clubes y proxenetas, “algunas no saben ni qué es la covid-19”, asegura la coordinadora de Apramp, “¿si son víctimas de violencia cómo van a poder ir a pedir ayuda a una farmacia?”. Mora se refiere a la iniciativa puesta en marcha durante el estado de alarma en distintas autonomías para facilitar a las mujeres maltratadas demandar auxilio sin despertar las sospechas de sus verdugos. Con ir a la botica y pedir una “mascarilla 19”, el farmacéutico estará avisado de la situación y trasladará la señal de alerta.

El Consejo de Ministros del 31 de marzo sacó adelante un real decreto que incluye medidas para “garantizar” la asistencia a las víctimas de violencia machista y declarar “esenciales” durante la crisis del coronavirus los servicios de atención a víctimas de explotación sexual y trata por ser un “colectivo especialmente vulnerable”. APRAMP recuerda que estas “esclavas” son invisibles: “No figuran en los registros oficiales de afectados por la enfermedad y tienen enormes dificultades para acceder a los servicios médicos”.

"Muchas están en España en situación irregular. No conocen sus derechos en caso de enfermar", y con frecuencia se encuentran con la barrera del idioma, avisa este grupo contra la trata: "No notifican los síntomas que presentan" y hasta "tienen miedo de salir a la calle por si son detenidas e identificadas como inmigrantes irregulares". Cada día que pasa, con clientes o sin ellos, tienen que seguir saldando o acumulando su deuda con las mafias por el viaje a España, por seguir viviendo en el piso o el burdel y por la manutención.

Las situaciones son muy dispares según la zona. Los pisos siguen mayoritariamente en activo. Algunas mujeres permanecen recluidas “con lo más básico” en clubes sin actividad. Otras, en locales aparentemente cerrados pero abiertos para clientes con contraseña. Hay prostíbulos que han reducido a la mitad el número de mujeres que pueden “hacer plaza” y han echado al resto, pero mantienen una “aparente normalidad”. La situación es “especialmente grave en Madrid, donde el virus está atacando con más fuerza”, advierte APRAMP. En el mejor de los casos, explican desde Faraxa, “algunas se han organizado para irse juntas a un piso” y cumplir con el confinamiento; otras “están recurriendo a Cáritas” para comer. Las hay, también, que “nada más cumplirse la segunda semana de encierro, fueron amenazadas por sus chulos: ‘o te vas o llamo a la policía’, les han dicho” tras verse obligados a cerrar el local de alterne. “Desde aquí les recomendamos que no se muevan, que ellos no las van a denunciar porque se delatarían: son sus explotadas sexuales”, comenta la trabajadora de la ONG.

“Las mafias siempre van por delante de la ley”, lamenta Rocío Mora. El proxenetismo tiene mil laberintos para seguir palpitando bajo tierra. En los anuncios de contactos prospera también el ofrecimiento de sexo a través de “glory holes” (agujeros abiertos en paredes de espacios públicos como retretes o cabinas para mantener relaciones con alguien situado al otro lado). Mientras tanto, entre clientes y proxenetas corren aberrantes “recomendaciones” por WhatsApp con media docena de prácticas sexuales “seguras”, como la del coito “en la postura del perrito”, comenta la portavoz de Apramp, que ha localizado víctimas que siguen atendiendo “entre 14 y 20 puteros al día”.

sábado, 11 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #trabajosexual | Las prostitutas, en el limbo de la protección social: "Hay compañeras pasando hambre"

Imagen: El Diario
Las prostitutas, en el limbo de la protección social: "Hay compañeras pasando hambre".
"Muchas están en situación irregular, necesitamos medidas que lleguen a la población que está así, que las políticas sociales les permeen", denuncia Médicos del Mundo.
Ana Requena Aguilar | El Diario, 2020-04-11
https://www.eldiario.es/sociedad/confinamiento-prostitutas_0_1012799157.html

Las ves en las calles o en las carreteras, están en pisos, clubes y grandes prostíbulos. Ahora, en medio del confinamiento y del estado de alarma, ¿dónde están las prostitutas? Y, sobre todo, ¿en qué situación? Colectivos y asociaciones alertan de su extrema vulnerabilidad: sin derechos laborales reconocidos (la prostitución no es considerada un trabajo en España, tal y como confirmó una sentencia de la Audiencia Nacional de finales de 2018 ), en las profundidades de la economía sumergida y, en muchos casos, en situación administrativa irregular, las prostitutas no pueden acogerse a ninguna de las prestaciones aprobadas, tampoco en la mayoría de casos a las moratorias de alquiler. Expulsadas de los clubes donde viven y ejercen, o recluidas en ellos mientras su deuda crece, ni el alojamiento ni la alimentación de muchas está garantizada.

Las asociaciones que trabajan con prostitutas mantienen su actividad como pueden, pero el estado de alarma lo ha complicado todo. En Médicos del Mundo siguen en contacto con muchas de ellas para conocer su situación y tratar de atender sus necesidades. "Algunas siguen en los clubes y pisos porque también viven allí y están muy preocupadas de que las echen, también porque les cobran por cada día que están. Las que tienen deuda, van a ir aumentándola, y las que no la tienen, van a adquirirla. Algunas se habían ido a habitaciones que tenían alquiladas pero sin saber si las podrán pagar", relata la portavoz de Médicos del Mundo, Elisa García. La organización deriva todos los casos "a los servicios sociales disponibles" y gestiona el reparto de comida con los bancos de alimentos.

Alojamiento y alimentación son las dos palabras que se repiten en esta historia. Kenia se define como trabajadora sexual y es portavoz del Colectivo de Prostitutas de Sevilla. Explica que muchas viven en los mismos lugares donde ejercen la prostitución, lo que, o bien las mantiene allí a costa de seguir pagando a quien se beneficia de su actividad y con la amenaza constante de ser expulsadas, o bien tienen alquiladas habitaciones de manera informal. "Son acuerdos verbales, no tienen forma de justificar que tienen un alquiler para poder beneficiarse de las ayudas que se han aprobado", apunta. Si llegan a acuerdos con sus arrendadores, pueden tener un respiro. Si no, aguantarán como puedan y hasta que puedan.

En el caso de Kenia, que ejerce por su cuenta, ha acordado con el arrendador una bajada de la mensualidad y puede tirar este mes con una pequeña cantidad ahorrada. "Pero si esto se alarga hasta mayo yo me quedo sin pagar el alquiler. Las prostitutas vivimos al día, somos precarias del sector informal, estamos fuera de todas las coberturas", se queja. Al colectivo les llegan casos de mujeres de todo el país en situaciones muy complicadas: "Algunas se han quedado en la calle, no pueden pagar una medicación o hacer la compra. Hay compañeras pasando hambre. Las que están en situación administrativa irregular están aún más desamparadas, no saben a dónde ir". Muchas son madres solteras que arrastran, además, el miedo de que les quiten a sus hijos, explica.

Varios colectivos de prostitutas lanzaron al comienzo del confinamiento un 'crowdfunding' para recaudar fondos que convertir en una especie de caja de resistencia. De momento han conseguido 14.000 euros que esperan puedan paliar la situación de unas cien personas, mujeres y también sus hijos a cargo.

El Gobierno declaró por decreto que la atención y prevención a mujeres víctimas de violencia de género era un servicio esencial y, por tanto, debía continuar con todas las garantías durante el estado de alarma. Estableció la puesta a disposición de hoteles en caso de que los recursos de alojamiento no fueran suficientes. En esa consideración de esencial están también incluidos los servicios para atender a víctimas de explotación sexual y trata con fines de explotación sexual. Esa consideración de "víctima de explotación", sin embargo, es algo que solo unas pocas tienen y una acreditación que depende de las comunidades autónomas. El Ministerio de Igualdad confirma que trabaja en medidas para abordar la situación de vulnerabilidad que están viviendo estas mujeres.

Medidas para personas en situación irregular
Esa búsqueda de alojamiento, medicación, atención, comida es también la que llega a APRAMP. "Estamos intentando gestionar derivaciones a los recursos, alternativas de alojamiento y manutención. Es una vulnerabilidad absoluta, son el margen del margen", dice Rocío Mora, miembro de la organización. La detección e intervención con mujeres que APRAMP hace normalmente está siendo ahora más difícil y Mora resalta la importancia de seguir 'mapeando' la situación: "Tenemos miedo de perderlas". En las últimas semanas, explica, la situación se ha recrudecido. Mientras, las mafias siguen moviendo sus hilos para seguir operando y atender una demanda que sigue existiendo y que se canaliza a través de los extrarradios o de Internet, explica Mora.

"En la calle sí hay algunas mujeres que siguen prostituyéndose por necesidades económicas. Evidentemente sin ningún equipo de protección. Otras se han pasado al cibersexo", señala Elisa García, que cree que los recursos, ya de por sí escasos, quedan aún más pequeños en medio de esta crisis. "Muchas están en situación irregular, necesitamos medidas que lleguen a la población que está en esta situación, que las políticas sociales les permeen".

Kenia menciona lo que ha sucedido en el prostíbulo 'Paradise', en La Jonquera (Girona), uno de los más grandes de Europa. Su dueño ha presentado un ERTE para sus 69 trabajadores en el que las prostitutas que alquilan las habitaciones y que no tienen vínculos legales con el local no están incluidas. "Ahora se está evidenciando lo que denunciamos desde hace décadas: la falta de derechos, el desamparo en el que nos encontramos. En cambio este empresario sí tiene derecho a acogerse a ayudas, sí está reconocido".

Elisa García pide políticas públicas urgentes que aborden esta situación pero también que prevengan que la crisis económica que ha dejado el coronavirus precarice aún más la situación de muchas mujeres y les deje como única salida la prostitución.

viernes, 6 de marzo de 2020

#hemeroteca #abolicionismo #politica | Irene Montero primará la lucha contra la trata desde un horizonte abolicionista

Imagen: Google Imágenes / Beatriz Gimeno, Irene Montero y Victoria Rosell en la mani 8M de Madrid
Irene Montero primará la lucha contra la trata desde un horizonte abolicionista.
EFE | El Diario, 2020-03-06

https://www.eldiario.es/politica/Irene-Montero-primara-horizonte-abolicionista_0_1002999831.html

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha asegurado este viernes que su ministerio tiene un "horizonte abolicionista" y dará prioridad a la lucha contra la explotación sexual con una ley integral contra la trata, si bien respeta a las "compañeras feministas" no abolicionistas.

Montero, en una entrevista en RNE, ha recordado su objetivo de impulsar una ley integral de lucha contra la trata para proteger a las mujeres y niñas explotadas: "Yo soy abolicionista y este ministerio tiene horizonte abolicionista. También digo que respeto a muchas compañeras feministas que yo comparto lucha con ellas", ha insistido.

"Hay un consenso en el movimiento feminista de luchar contra la explotación sexual. Para mí la prostitución es claramente una forma de explotación sexual, hay compañeras feministas que no piensan como yo, y todas estamos de acuerdo en quién se está beneficiando y moviendo millones de euros en un país como España", ha asegurado Montero, que este viernes asistirá junto a la reina Letizia a un acto de la Asociación para la Prevención y Atención de la Mujer Prostituida (APRAMP).

Las explicaciones de Montero se producen después de que el sector del feminismo que aboga por la abolición de la prostitución haya calificado de "disparate" la futura ley trans y criticado el anteproyecto de ley de libertad sexual porque no ha tenido en cuenta la prostitución y la pornografía.

Montero ha abogado por perseguir la explotación sexual "de forma decidida y eso significa luchar contra la trata" con una ley, tal y como recoge el acuerdo del PSOE y Unidas Podemos, pero también poner la atención en la industria, ha insistido.

"Creo que no hay que poner solo el foco en el debate feminista o en las mujeres en situación de prostitución, sino también en aquello que por casualidad nunca sale en el debate y afecta fundamentalmente a hombres que se están enriqueciendo a manos llenas a costa de la explotación sexual de las mujeres", ha añadido.

viernes, 2 de noviembre de 2018

#hemeroteca #trabajosexual #leymordaza | Las ordenanzas acorralan y endeudan a las prostitutas

Imagen: El País
Las ordenanzas acorralan y endeudan a las prostitutas.
Un informe concluye que se sanciona más a las mujeres que a los clientes. Algunas de ellas acumulan miles de euros en multas.
Pilar Álvarez | El País, 2018-11-02
https://elpais.com/sociedad/2018/10/31/actualidad/1541012400_893223.html

Son las cuatro de la madrugada en La Rambla. Acaba la noche para tres mujeres africanas. Han juntado 500 o 600 euros entre todas. Es el momento de esconder el dinero en su vagina. Así eluden a los secretas (agentes de paisano) que las persiguen para cumplir la ordenanza de civismo y convivencia en Barcelona. Lo recuerda María, otra prostituta que ejerce en la misma zona. “Les paraban solo por llevar preservativos”. Más de 50 ciudades españolas tienen normativas municipales específicas para perseguir la prostitución. Unas castigan a quien ofrece sexo y al que lo compra, otras solo a los clientes. Nacieron para intentar proteger a las mujeres, contentar a los vecinos o directamente limpiar las calles. Pero el resultado es que atacan sobre todo a las prostitutas y, de ellas, principalmente a las más vulnerables: las víctimas de la trata.

Un informe de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) analiza por primera vez el efecto que han tenido estas normativas aprobadas en algunos casos hace más de una década. El grupo Antígona, un equipo de investigación sobre mujeres y derechos en perspectiva de género de la Autónoma de Barcelona, ha estudiado las normas en nueve ciudades: Barcelona, Madrid, Sevilla, Zaragoza, San Sebastián, Bilbao, La Jonquera, Lleida y Castelldefels. En algunas, como Madrid, no hay normativa municipal pero se multa a través de la Ley de Seguridad Ciudadana (‘ley Mordaza’).

El informe preliminar de 150 páginas, al que ha tenido acceso este periódico, basa su tesis en que ciudades como Barcelona han registrado en una década del doble de sanciones a las mujeres que a los clientes (2.633 frene a 1.188). E incluye 32 entrevistas con prostitutas, organizaciones que trabajan con ellas, políticos, técnicos y policías, con las que también concluyen que a ellas se les castiga más.

En España la prostitución es un fenómeno alegal. El Gobierno del PSOE, que se ha declarado abolicionista, ha prometido una norma contra la trata y la explotación sexual aún por desarrollar. “Supuestamente las ordenanzas son un instrumento contra la trata, pero hemos visto que es a estas mujeres a las que más les complican la vida”, explica Encarna Bodelón, investigadora principal de Antígona. Las multas a las que se enfrentan oscilan, según los casos, entre 100 y 3.000 euros. “Hay mujeres que acumulan 40.000 euros que luego tienen que pagar”, según una de las prostitutas entrevistadas para el informe en Barcelona. “Hay una compañera que en este momento está pagando 1.200 euros mensuales”.

En Lleida hay 10 veces más mujeres multadas hasta 2016 (480) y en La Jonquera, cinco veces más, hasta 632. En Madrid, las organizaciones entrevistadas critican que la persecución se centra en las mujeres, aunque Interior no ofrece datos desagregados de las sanciones por la ley Mordaza que permitan comparar. Sevilla, que persigue a los clientes y considera a las prostitutas como víctimas de violencia de género, ha puesto 230 multas hasta la fecha.

El informe considera que las ordenanzas aumentan la estigmatización de las mujeres, las desplaza del centro de las ciudades al extrarradio, donde están más inseguras. También denuncia que sus voces no son escuchadas a la hora de legislar.

En Sevilla, la prostitución callejera ha desaparecido de zonas céntricas como la Alameda. Se mantiene en la periferia, “donde ya estaba ya antes”, señala Miriam Díaz, delegada de Igualdad y teniente alcalde. El Ayuntamiento hispalense se declara abolicionista, lo que significa que no concibe en ningún caso la prostitución como un trabajo. Es una propuesta similar a la que intenta impulsar en el Ayuntamiento de Madrid el PSOE, de momento sin éxito. “El reto es controlar los pisos”, añade la edil sevillana. En Sevilla las prostitutas se consideran víctimas de violencia de género, como las maltratadas por sus parejas y exparejas, y pueden acceder a recursos previstos como casas de acogida “para una segunda oportunidad”, centros de trabajos sociales y recursos psicológicos.

Las mismas en la calle
Barcelona empezó a multar a clientes y a prostitutas en 2006, aunque dejaron de sancionarlas a ellas a partir de 2015. Con la llegada del equipo de Ada Colau a la alcaldía dieron un nuevo giro que se centra en la atención social a las mujeres, aunque en este caso desde una perspectiva regulacionista o pro derechos que supone que hay prostitutas por elección propia. “La ordenanza se aprobó con la promesa de reducir el número de mujeres en las calles pero siguen siendo unas 350 entre el Raval, la zona marítima y el campo del Barca”, explica Laura Pérez Castaño, concejala de Feminismos y LGTBI de Barcelona.

“Las directivas europeas reclaman no multar a las mujeres en situación de trata, pero son las más sancionadas”, según la edil. Aunque los datos no están disgregados por la dificultad de distinguir una posible víctima mientras se está sancionando, “seguro que son ellas las más castigadas porque necesitan pasar más tiempo fuera para ganar más dinero”. “Queremos derechos para ellas pero no miradas paternalistas, hay que diferenciar claramente los fenómenos”, señala la concejal.

En lo que coinciden el informe y los Ayuntamientos de Sevilla y Barcelona, además de organizaciones que trabajan con víctimas de trata como Apramp, es en reclamar una normativa estatal que buscara soluciones más allá de una ordenanza. Mientras, la pelea sigue en los Ayuntamientos.

Preservativos pinchados y mudanzas por la persecución
Algunas de las prostitutas que entrevistó el grupo Antígona dieron testimonios aterradores sobre la persecución que sufren por las ordenanzas y la ‘Ley Mordaza’. María, de Barcelona, aseguraba que una guardia urbana se hizo “muy famosa” en la ciudad porque “pinchaba los preservativos” a las prostitutas africanas. Asegura que creó una alarma sanitaria y que al final lograron expulsarla de las Ramblas con su protesta. En Madrid, la presión policial tras la aprobación de la ‘ley Mordaza’ empujó a un grupo de mujeres a agruparse en el colectivo Afemtras. Una de ellas es Ninfa. Le multaron con 600 euros cuando ejercía en Alcalá de Henares (Madrid) Igual que a su cliente. Tiene la multa pendiente desde hace cinco años. Nunca la pagó. Pero esta prostituta ecuatoriana, que pide figurar con ese nombre supuesto en conversación con este periódico, acabó saltando de un lugar a otro hasta llegar al polígono madrileño de Villaverde, donde asegura que la policía aún las persigue. “Barrernos de las calles es favorecer a los empresarios de los clubes y pisos de alterne”, explica. “Ahondan en nuestro estigma”, señala Ninfa, que prefiere definirse como “trabajadora del sexo” y forma parte del primer sindicato estatal de prostitutas, aprobado por error este verano y al que el Gobierno busca ahora cómo desactivar.

domingo, 9 de septiembre de 2018

#hemeroteca #ts* | España enfila hacia la prohibición de la pr*

Imagen: El País
España enfila hacia la prohibición de la pr*
El Gobierno se inspira en el modelo abolicionista sueco en sus planes. Los clientes son cada vez más jóvenes. El 80% de las mujeres ejercen forzadas.
Pilar Álvarez | El País, 2018-09-09
https://elpais.com/sociedad/2018/09/07/actualidad/1536339196_130672.html

En España hay al menos tres burdeles por cada hospital público. En uno de los países con más clientes de prostitución del mundo, el Gobierno quiere regular la trata y la explotación sexual con una nueva ley que proteja a las víctimas forzosas. Su inspiración es el modelo abolicionista sueco, que persigue a los clientes y presume de haber reducido la prostitución callejera a la mitad.

Hasta 40 millones de personas son prostituidas en el mundo, según informes internacionales. Tres de cada cuatro tienen entre 13 y 25 años de edad. Interior ‘censó’ a 14.000 prostitutas en España en 2017 aunque estima que son al menos el triple. Otros informes aluden a 100.000. La policía estima que el 80% de ellas son víctimas forzadas, aunque no existen cifras oficiales. Algunas, como Lucía, captadas por su propia familia.

“Nunca me he cruzado con ninguna mujer que quiera hacer esto”, dice bajito Lucía (nombre falso), obligada a prostituirse por su hermana mayor. Viajó desde su país de origen, en América Latina, a España en 2016 con la promesa del oro de Europa. Tras un mes de empleada interna en una casa, se quedó sin trabajo. La hermana le insinuó que se acostara con hombres para saldar la deuda de 3.000 euros en su país. Ella se negó. La encerró en una habitación. La puerta solo se abría para que entrara un hombre nuevo. Y otro. Y otro. “Todos eran mayores”, explica desde sus 22 años. “Ninguno me preguntó por qué estaba encerrada”. Consiguió escapar una semana después. Tuvo suerte y acabó en un piso tutelado de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (APRAMP). Pasó un año oculta como víctima de trata y ahora es mediadora de la organización. Ella es la que visita los pisos clandestinos que escapan a los radares policiales y las callejuelas, como la céntrica Ballesta de Madrid, donde otras están atadas a una deuda y buscan clientes desde primera hora de la mañana.

La aprobación de un sindicato de prostitutas en el Boletín Oficial del Estado provocó la semana pasada la retractación inmediata del Gobierno y el relevo de la directora de Trabajo, Concepción Pascual. Al calor de la polémica, el presidente, Pedro Sánchez, anunció que España tendrá una ley contra la trata y la explotación sexual. El PSOE defiende sancionar “la demanda y compra de prostitución” como hace Suecia. Así lo recoge en su último programa electoral aunque el Ejecutivo no aclara aún si lo incluirán tal cual en un anteproyecto cuya elaboración acaba de arrancar.

Los países abolicionistas consideran la prostitución como un atentado contra la mujer, incompatible con la igualdad de género y los derechos humanos. Suecia ha multado a más de 7.600 hombres desde que empezó a perseguir al cliente en 1999, unos pocos hasta con penas de cárcel. Después se han sumado Noruega, Canadá o Islandia y, más recientemente, Francia o Irlanda, con multas de hasta 2.000 euros por pagar por sexo.

En el lado opuesto, están los países que la han legalizado y contemplan vender y comprar sexo como una actividad económica más. Es el modelo que siguen, entre otros, Dinamarca, Holanda o Alemania. El objetivo de la legalización era empoderar a las mujeres, terminar con la estigmatización y mejorar sus condiciones de trabajo. A falta de informes en profundidad, tanto el relator especial de Naciones Unidas sobre la trata de seres humanos como el Parlamento Europeo consideran que no han cumplido su objetivo. “Hasta el momento, la investigación muestra que donde la prostitución y las actividades relacionadas son legales, hay mayores entradas de tráfico en el mercado sexual”, señala un informe del Parlamento de 2014, Explotación sexual y prostitución y su impacto en la igualdad de género.

Alemania, que liberalizó la prostitución en 2002, es hoy el gran burdel de Europa, con gigantescos locales con colas de clientes atraídos por la tarifa plana de sexo, cerveza y salchichas por 70 euros. Como hay más oferta, se han reducido las tarifas por encima del 20% y solo entre un 1 y un 5% de mujeres se han inscrito en el registro obligatorio de prostitutas.

España está en un tercer grupo con Italia donde la prostitución es alegal, aunque con matices. La Ley de Seguridad Ciudadana, popularmente conocida como Ley Mordaza, incluye sanciones leves por “exhibición obscena” y graves por ofrecer o pedir servicios sexuales en zonas públicas donde pueda haber menores. En tres años, de 2015 a 2017, han tramitado 1.250 sanciones por infracción grave y 597 leves, según datos del Ministerio de Interior, que no aclara cuántas fueron multas a clientes y cuántas a prostitutas. Además hay 51 ordenanzas municipales, según la antropóloga de la Universidad de Comillas Carmen Meneses, que la prohíben en lugares públicos. La mayoría, añade esta experta, persiguen a las mujeres.

“La demanda es de carne fresca, las que vienen ahora son niñas de 14 a 17 años que llegan a Europa buscando un sueño que no existe”, explica Rocío Nieto, una de las responsables de APRAMP. Lleva 35 años en la asociación y asegura que en este tiempo ha visto como los clientes son cada vez más jóvenes y las peticiones “cada vez más perversas”. Crecen los servicios en los que ellos piden que les laman el ano o mantener relaciones sin preservativo. Y “si tú no lo haces, lo hará otra”. Nieto defiende una ley abolicionista, pero con suficiente presupuesto y alternativas de trabajo para que las prostitutas puedan salir de un mercado en el que el volumen de dinero negro llega a cifras mareantes.

La prostitución mueve hasta 160.000 millones de euros a nivel mundial, según datos de la web sobre el mercado negro Havocscope que cita el Parlamento Europeo en sus informes, un montante que supera el Producto Interior Bruto de Marruecos. En España son 22.800 millones anuales, la mitad del gasto educativo patrio.

Colectivos como Aprosex o Hetaira, que piden dar derechos a las prostitutas que ejercen por voluntad propia, han declinado hacer declaraciones en estos días tras la polémica por la aprobación del sindicato. Desde Hetaira advierten de que perseguir al cliente o multar a las mujeres con normativas municipales las destierran a lugares más peligrosos donde están más desprotegidas. La antropóloga Carmen Meneses, experta en el estudio académico de la prostitución, cree que el mejor camino para abordar este tema es crear cooperativas de mujeres y garantizarles derechos. Pide un debate social y político sosegado y “no criminalizar” a las mujeres. No cree que sea posible abolir la prostitución.

“Para que no haya oferta hay que acabar con la demanda”, resume José Nieto, inspector jefe de la Unidad contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedad Documental (UCRIF Central). Los agentes no persiguen a las que ejercen libremente pero, añade, “esas son minoría”. “He visto muchísimas esclavas, nosotros sí las vemos”, asegura. Pide la colaboración de los clientes -“yo prefiero llamarlos puteros”, dice- para acabar con las redes de trata. “Si tan seguros están de que las chicas están ahí porque quieren, que las inviten a tomar un café fuera o a ir al cine, a ver si pueden. Si permanecen hasta las cinco de la mañana encima de un tacón, ¿de verdad lo hacen porque quieren? ¿Es eso un trabajo?”.