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sábado, 9 de julio de 2022

#hemeroteca #lgtbi #educacion | Fracaso escolar y alumnos LGTBIQ+: "Nos estamos dejando mucha gente fuera por la discriminación"

RTVE / Visibilidad LGTBI //

Fracaso escolar y alumnos LGTBIQ+: "Nos estamos dejando mucha gente fuera por la discriminación".

Los alumnos del colectivo sufren más discriminación y acoso escolar, lo que afecta a su bienestar mental y emocional. Tienen así un mayor riesgo de absentismo escolar, malas notas o abandono, aunque la situación ha mejorado.
Rocío Gil Grande | RTVE, 2022-07-09
https://www.rtve.es/noticias/20220709/fracaso-escolar-alumnos-lgtbiq/2386216.shtml

Kai acaba de cumplir 21 años y es un chico trans y gay. Está estudiando un máster de arte para videojuegos y se define a sí mismo como un “chico listo”, algo que se evidencia en su madurez y en su forma de hablar. Nunca ha repetido curso, aunque ha tenido que lidiar con algunos altibajos que le han llevado a acumular, en ocasiones, hasta cuatro suspensos simultáneos. “Fuerza de voluntad tengo de sobra y nunca me he planteado repetir”, asegura a RTVE.es.

Pero el camino no ha sido ni está siendo fácil. Desde la adolescencia, su disforia de género (su identidad difiere del sexo asignado al nacer) ha sido para él “una auténtica tortura”, en sus propias palabras, que le hace sentir en ocasiones un “dolor y un peso sobre el corazón”. “A veces te cuesta respirar, sientes que te estás ahogando”, explica. No siempre es así de grave, depende del día, pero la ansiedad lleva años siendo su compañero de viaje y todavía hay días en que se mira al espejo y piensa: “Este no soy yo”.

Reconoce que vivir con ello “influye en el rendimiento de todo lo que haces”, y eso afecta también a los estudios. En plena adolescencia, Kai “lloraba todas las noches”. “Pensaba: si cuento lo que soy, a lo mejor dejo de tener amigos o dejo de tener padres”. La baja autoestima que ha sufrido por sentirse diferente ha estado acompañándole en los años más decisivos de su etapa educativa, pero logró sobreponerse y mejoró cuando salió del armario hace un año gracias a la aceptación entre sus amigos y compañeros, aunque sigue teniendo reticencias a su identidad de género en su entorno familiar.

La discriminación o el acoso derivan en baja autoestima, ansiedad, depresión...
La baja autoestima es uno de los problemas más habituales que tienen los jóvenes del colectivo, señala Ana Silva, psicóloga y terapeuta especializada en población LGTBIQ+ y voluntaria de COGAM, donde trabaja con dos grupos de sociabilización de jóvenes de entre 10 y 15 años y de 15 a 22.

La mayoría de estos jóvenes no ha tenido muchos referentes en los que fijarse y muchos se ven “considerados en la sociedad como algo menor”. “Ven que ellos son los raros, los que van en contra de la sociedad o incluso se ven un monstruo y eso afecta a todas las decisiones que van a tomar en la vida”. En el tema de los estudios, explica, puede derivar en no coger las optativas que quieren o la carrera que quieren porque sienten que “valen menos” o en la propia vida, a la hora de elegir pareja pensar: “Me conformo con alguien que a lo mejor no me trata bien, pero como soy raro…”.

No hay apenas datos en España sobre la diversidad LGTBIQ+ en las aulas y rendimiento escolar, pero las asociaciones que representan al colectivo y los psicólogos coinciden en que los niños y adolescentes gays, trans o bisexuales tienen más obstáculos que el resto debido a la presión social, la discriminación, falta de apoyo e incluso acoso escolar que todavía sufren muchos, si bien coinciden en que la situación ha ido mejorando considerablemente con los años. En Estados Unidos, por ejemplo, un 12,5% de los estudiantes gais, lesbianas y bisexuales declaró no haber ido a la escuela al menos una vez en el último mes porque se sentían inseguros allí o en el camino para llegar, según el Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (Informe GEM) de la UNESCO.

En España, el 60% de menores del colectivo ha sido acosado y prácticamente el 80% del alumnado LGB no ha salido del armario, según el informe LGBT fobia en las aulas de 2015 de la FELGTBI. “Ellos sienten que la sociedad y su colegio no son un entorno seguro. ¿Cómo van a salir del armario si sus compañeros hacen bromas constantemente, o si sabes que te van a atacar?”, explica Silva.

“Casi todos los casos que vienen a consulta tienen que soportar 'bullying' o algún tipo de maltrato por parte de sus propios compañeros”, expone la psicóloga, que explica que esto “no solo les lleva a sentir inseguridad o baja autoestima” sino que “en muchos casos deriva en problemas de ansiedad y depresión”, que es “lo más común”. En casos más graves, aparecen problemas de salud mental como autolesiones, disociación o trastornos alimenticios, añade. En España, el 43% de personas homosexuales y bisexuales encuestadas que han sufrido acoso escolar homofóbico ha pensado alguna vez en suicidarse, según el informe de la FELGTBI.

Ante estos problemas, es habitual que los jóvenes dejen de ir a clase o sus notas se vean afectadas. “Puede ocurrir en los casos más graves que abandonen los estudios y tiren la toalla porque no se ven en un entorno seguro”, prosigue.

“Nos estamos dejando a mucha gente fuera”
“Nos estamos dejando mucha gente fuera y no nos damos cuenta”, apunta Alberto Alba, sexólogo, profesor y activista de FELGTBI, que subraya que no se trata de que las personas del colectivo tengan un mal rendimiento, sino de que “no están teniendo un apoyo para poder desarrollarse personalmente y al mismo tiempo académicamente”.

Es cierto que ha habido “un cambio muy importante” en lo que se refiere al respeto, a la diversidad sexual y la identidad de género en las últimas décadas, expone José Ignacio Pichardo, profesor de Antropología social en la UCM y responsable de numerosos estudios sobre la situación del colectivo LGTBIQ+. Destaca que estos cambios se han visto reflejados en el entorno educativo, donde “se ha reducido muchísimo” el porcentaje de actitudes homofóbicas y transfóbicas. Pero siguen existiendo: “A lo mejor ya no hay 20 alumnos en clase que las tienen, pero sí dos o cuatro que insultan y hacen la vida imposible y el resto de la clase no hace nada o incluso hay profesores que no hacen nada”.

La intervención de los centros puede ser fundamental y marcar la diferencia en la vida de un alumno. Lo sabe Fernando Siruela, orientador en el colegio El Salvador, de Leganés (Madrid), donde él y otros tres profesores han organizado un “rincón de la diversidad” para que los alumnos LGTBIQ+ puedan acudir a ellos presencialmente o por redes sociales cuando tengan dudas o problemas. Él mismo es gay y está casado, mientras que el resto de compañeros también está familiarizado con la diversidad, y cree que esto puede acercar a los alumnos al sentirse identificados con ellos.

"Pasamos de tener todo suspensos a tener sobresalientes"
Cuenta en concreto el respaldo que dieron a un alumno que llegó nuevo al instituto “armarizado”. Vivía con su madre, que tenía una mentalidad “cerrada” y no le aceptaba como era. “Llegó con todo suspensos”, dice, pero cambió a vivir con su padre, cuya mentalidad era mucho más abierta y tolerante, “salió del armario y pudo normalizar su situación”: “Pasamos de tener todo suspensos a tener sobresalientes y se llevó una mención especial a final de cuarto de la ESO por el cambio radical que había tenido”.

“Una persona que con 13 años le hubiéramos dado por perdido, ha pasado a ser el mejor, ahora estudia odontología”, destaca. Relata que otra chica lesbiana dejó de ir a clase porque sufrió acoso, pero el centro tomó medidas, expulsó temporalmente a los agresores y llamó a la Policía para que acudiera a dar charlas de sensibilización contra el acoso LGTBI y la gravedad de lo que algunos consideran meras “bromas”.

Destaca que el apoyo familiar es fundamental para que los propios muchachos se dejen ayudar y que la diferencia a cuando no lo tienen es radical. Otro joven trans que han tenido en el instituto, por ejemplo, que no lo tiene, “ha sido un alumno absentista y ha dejado de venir al centro por el conflicto emocional que tiene”.

La importancia de educar en diversidad
Pero Fernando lamenta que las actuaciones que se hacen desde los colegios son, sobre todo, “a título individual” por propuesta del profesorado y que la situación varía mucho respecto a los centros educativos. Y es que, aunque la ley educativa estatal (la LOMLOE) incluye el respeto a la diversidad afectivo-sexual y establece que se incluya en la educación una perspectiva inclusiva, no fija contenidos obligatorios en el currículo. Hay centros que ofrecen charlas a los alumnos u otras iniciativas, pero la situación no es homogénea. Y ocurre lo mismo con la formación del profesorado en esta materia, que es voluntaria y suelen pedirla aquellos que ya están más sensibilizados. Por ejemplo, Fernando nota que “los profesores que tienen ya 50 o 60 años tienen una actitud diferente respecto a los que tienen 20-30”.

“No tenemos una educación sexual integral e inclusiva”, lamenta Alberto Alba (FELGTBI), porque la que hay “no tiene en cuenta toda la educación emocional” que hace falta. Critica que la formación que se da es “mínima”, “como mucho dos, tres o cuatro horas a lo largo de la vida académica”. Critica también que los libros de texto de biología o ciencias naturales siguen “estableciendo diferencias muy marcadas entre lo que debe ser un hombre físicamente y una mujer”: “Y muchos no entramos en esos cánones”.

“No aparecen familias LGTBIQ+”, coincide Pichardo, quien lamenta por su parte que “el sistema educativo va por detrás de la sociedad”, donde los niños y niñas “ya saben que dos hombres se pueden casar y tener una familia”, por ejemplo. Y la falta de visibilidad y de tratar con naturalidad estos temas se traslada a los alumnos, donde han bajado las agresiones, “pero el hecho de que toda tu clase te deje de hablar porque se ha enterado de que te gusta a una chica y comentan que eres lesbiana sigue siendo acoso”.

Otro de los problemas que señalan las personas consultadas por RTVE.es es que hay familias que son reacias a que se eduque en esta diversidad, y eso genera que haya dudas o reticencias en los propios centros a llevar a cabo iniciativas que, en definitiva, fomentan el respeto hacia las personas LGTBI y combaten el acoso. Señalan también que los discursos “de odio” que en los últimos años han ganado un altavoz en la política contra lo que llaman un “adoctrinamiento” está perjudicando a los avances que se estaban produciendo.

Afortunadamente, cada vez hay más iniciativas para fomentar la diversidad y ayudar a los alumnos del colectivo. Destaca, por ejemplo, la "Asociación de Familias contra la Intolerancia X Género" (Ampgyl), o la primera red de docentes de Galicia de apoyo a la diversidad sexual.

Pichardo celebra que, cada vez más, el apoyo familiar a los jóvenes LGTBI es mayor, y esto “es un cambio muy importante”, porque “estos chicos y sus familias son motores de cambio en los centros escolares”. También, cuando las familias no corresponden a padre y madre heterosexuales: “Demuestran que no todas las familias son así y de esto se benefician todas las familias y toda la sociedad”.

miércoles, 1 de junio de 2022

#libros #gais #testimonios | Coto privado de infancia

Coto privado de infancia / Paco Tomás.
Barcelona : Planeta, 2022 [06-01].
424 p.

/ ES / Libros / NOV / Literatura / Acoso escolar / Gais / Homofobia / Infancia / Testimonios

📘 Ed. impresa: ISBN 9788408258902 / 19.90 €
📝 Cita APA-7: Tomás, Paco (2022). Coto privado de infancia. Planeta.

«A veces la infelicidad necesita coartadas para mantener su pesadumbre». Una novela cruda, sincera y conmovedora que muchos desearían que solo fuera una ficción.
Se puede sobrevivir a la infancia, pero deberás pasar toda la vida intentando convivir con el dolor de esas heridas. Y, si no, que se lo pregunten a Tomás Yagüe, un hombre gay de cincuenta y dos años que no ha podido evitar construir su biografía a partir del rechazo, el silencio y la falta de comprensión de su entorno frente al acoso escolar y el maltrato que sufrió de niño. Ahora que, tras romper con su pareja, regresa a casa por Navidad como rezan los anuncios, deberá volver a hurgar en la herida y emprender un viaje emocional en el que aflorarán dolorosos recuerdos, pero en el que aprenderá a perdonarse, a dejar de culpabilizar a su entorno y abandonará la imagen de sí mismo que le ha hecho vivir habitando el margen durante todos estos años. Unos días que le llevarán al límite y supondrán un vuelco definitivo en su vida.

miércoles, 16 de marzo de 2022

#hemeroteca #homofobia | Ricky Merino habla de la homofobia que sufrió en el colegio y cómo afectó a su relación con el deporte

Yasss / Ricky Merino //

Ricky Merino habla de la homofobia que sufrió en el colegio y cómo afectó a su relación con el deporte.

El cantante ha respondido a través de un post de Instagram al mensaje que recibió de un hater. Ha confesado que en el colegio sufrió homofobia por no jugar al fútbol y preferir las actividades artísticas. La publicación se ha llenado de mensajes de apoyo, tanto de sus compañeros como de sus fans.
Nuria Ibáñez | Yasss, 2022-03-16
https://www.yasss.es/actualidad/ricky-merino-habla-homofobia-sufrio-colegio-como-afecto-relacion-deporte-be5ma_18_3298849012.html 

A menudo, los famosos reciben mensajes de odio a través de las redes sociales. Son ellos mismos los que en muchas ocasiones denuncian públicamente este tipo de mensajes que a menudo les mandan sus haters.

Tienen tanto alcance en estas plataformas y reciben tantos mensajes que muchas veces no les hacen ni caso y optan por pasar de ellos; sin embargo, hay comentarios que pueden llegar a afectarles seriamente y ha sido por eso que el cantante Ricky Merino ha querido aprovechar el mensaje que le envió uno de sus haters para hablar de la homofobia que sufrió en el colegio y su relación actual con el deporte.

Ha sido él mismo el que se ha abierto en canal con sus seguidores a través de un post de Instagram en el que se puede ver una serie de dos fotografías y un vídeo en los que aparece el cantante entrenando en el gimnasio. Junto a estas imágenes, Ricky ha comenzado diciendo: "Hace unos días recibí un mensaje privado en el que una persona sentía la necesidad de mofarse de mí porque, y cito literal: 'te has puesto cachas porque no sabes cómo llamar la atención y recibir casito, y cachas se puede poner cualquiera'".

Ricky Merino sufrió homofobia en el colegio
Ricky Merino, a través de este post de Instagram, ha querido, no solo dar una respuesta de lo más contundente a este hater, sino además contar el acoso que sufrió en el colegio por preferir "las actividades artísticas" al fútbol: "Hace cuatro años descubrí un deporte que me ayudó a cuidar mi salud mental. En el colegio yo era de los que suspendía Educación Física, en vez de jugar a fútbol prefería las actividades artísticas en las que proliferaban las chicas, no los chicos".

Ha confesado que precisamente por sus gustos sus compañeros le llamaban "marica" a modo de insulto: "No fue hasta mucho tiempo después cuando mi relación con el deporte cambió".

Él no ha negado que está en una muy buena forma física, pero sí que ha explicado que "no es más que una consecuencia absurda de una pasión que me motiva y me mueve cada día. Cuando entreno, no pienso. Los problemas desparecen, los agobios, todo. Sólo me concentro en el movimiento, me río, sufro y disfruto".

Por tanto, él no entrena para tener "casito", como le dijo este hater: "Ojalá tú también te animases a probar algo en tu vida que te alejase de esa toxicidad interna que te empuja a escribir a alguien para escupirle tus frustraciones, sea un deporte, un instrumento o hacer tazas de cerámica". Para concluir, ha añadido: "Y además, si subo fotos entrenando o sin camiseta lo hago principalmente porque me da la gana".

Estas palabras del cantante en Instagram han sido muy aplaudidas, donde tanto sus compañeros de profesión como sus fans han querido dejarle mensajes de apoyo: "Sube las fotos que quieras u otras tantas personas les motivas y alegras la vista", le ha escrito por ejemplo Pupi Poisson.

martes, 30 de noviembre de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia #bullying | Campaña contra el acoso escolar al colectivo LGTBI en institutos de 25 municipios de la provincia

20 Minutos / Campaña contra el acoso LGTBIfóbico en Sevilla //

Campaña contra el acoso escolar al colectivo LGTBI en institutos de 25 municipios de la provincia.

El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, ha mantenido este martes un encuentro con el titular de la Fundación Triángulo, Raúl González del Río, para presentar la campaña de esta entidad sin ánimo de lucro, en la que colabora la Institución Provincial, para sensibilizar contra el acoso escolar al colectivo LGTBI en los centros escolares de Secundaria de la provincia.
EP | 20 Minutos, 2022-11-30
https://www.20minutos.es/noticia/4910694/0/campana-contra-el-acoso-escolar-al-colectivo-lgtbi-en-institutos-de-25-municipios-de-la-provincia/ 

La campaña, de contenido gráfico, se puede ver desde este martes en los institutos de Enseñanza Secundaria de 25 municipios sevillanos de menos de 20.000 habitantes. Además de carteles y postales, esta acción de sensibilización está acompañada de una serie de charlas sobre esta materia, que ya vienen impartiéndose durante todo este año en más del 50% de los centros de Secundaria de la provincia, ha detallado la Diputación en una nota de prensa.

El material tiene un código QR desde el que se accede a información sobre el procedimiento y protocolo de denuncias de este tipo de casos de acoso y bulliyng. Por otra parte, el objetivo de las charlas es permitir una mayor visualización del colectivo de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, así como mejorar el acceso a la denuncia sobre acoso escolar en temas relacionados con este colectivo.

El mandatario provincial ha destacado, al término de la reunión, que la "igualdad de derechos solo se puede lograr desde una sensibilización permanente y generalizada en todos los ámbitos sociales, con especial empeño en el área de la educación de los más jóvenes".

La Diputación de Sevilla colabora con la Fundación Triángulo desde el año 2005. Según Raúl González, su presidente, es la entidad más antigua especializada en LGBTI de Sevilla y provincia, y actúa en varios ámbitos para dar respuesta y cobertura a los derechos de esta población, con atención social legal y psicológica; educación igualitaria, con más de 1.500 charlas al año en más de 300 centros; cooperación internacional para el desarrollo de los derechos humanos LGTBI en el mundo; con la organización del Festival Andalesgai, con diecisiete ediciones realizadas dando visibilidad a miles de películas de temática LGBTI.

lunes, 23 de agosto de 2021

#hemeroteca #homofobia | Detenidos dos alumnos de un instituto por acosar a otros por su orientación sexual

Imagen: Última Hora //

Detenidos dos alumnos de un instituto por acosar a otros por su orientación sexual.

Los arrestados son un marroquí de 14 años de edad y un español inimputable al tener solo 13 años.
Julio Bastida | Última Hora, 2021-08-23
https://www.ultimahora.es/sucesos/ultimas/2021/08/23/1294621/homofobia-mallorca-detenidos-dos-menores-por-acosar-dos-conocidos.html 

Dos menores, uno de catorce años y otro de trece, han sido detenidos por agentes de la Policía Nacional acusados de acosar, vejar y hacerle la vida imposible a dos compañeros de clase por su orientación sexual.

Las víctimas, una chica (pansexual) y un chico (homosexual), estuvieron sometidos durante meses al constante ataque indiscriminado de amenazas, insultos y vejaciones. La gravedad de los hechos fue de tal magnitud que fue el policía tutor del centro y el propio instituto quienes detectaron esta conducta y activaron el protocolo de acoso.

Instituto
Los hechos se remontan al pasado mes de junio en un instituto de la zona del Llevant de Mallorca. Se omite de forma intencionada facilitar el nombre para proteger la intimidad de las víctimas. En grupos de WhatsApp de alumnos del instituto, los agresores no cesaban de atacar a las víctimas con frases como: «Transformers, bollera, guarra, sois unos enfermos» y otras alusiones más directas a su condición sexual. El acoso fue de tal intensidad que tuvieron que abandonar el grupo y sufrir en silencio durante meses el acoso al que estaban siendo sometidos.

La alumna, española de 14 años, denunció también haber sido víctima de malos tratos por parte de su agresor.

La segunda víctima, un alumno también de 14 años, acudió un día al centro vestido con una falda presionado desde las redes sociales. A partir de ese día se convirtió en el saco de boxeo de sus agresores, que sin piedad no cesaban de atacarle.

Una vez activado el protocolo de acoso, el policía tutor redactó un completo informe que, junto con los redactados por el jefe de estudios, tutor y director del centro, fueron remitidos a la Conselleria d’Educació del Govern. Acto seguido se interpuso la correspondiente denuncia en Policía Nacional. A partir de ese instante, agentes de la UFAM (Unidad Familia Mujer) se pusieron al frente de la investigación.

Tras recabar toda la información e interrogar a los alumnos, profesores y víctimas, hace unos días se procedió a citar a los acusados a las dependencias policiales. Una vez allí, acompañados de sus padres, los agentes les tomó declaración en calidad de detenidos. 

Uno de ellos, al ser menor de 14 años, es totalmente inimputable. No obstante, la Fiscalía de Menores redactará un informe para que se tomen medidas –no penales– contra él.

lunes, 17 de mayo de 2021

#hemeroteca #lgtbifobia #acoso | Más de la mitad de los jóvenes LGTB han sufrido acoso escolar

Noticias de Gipuzkoa / Una celebración del Orgullo LGTBI //

Más de la mitad de los jóvenes LGTB han sufrido acoso escolar.

La UNESCO denuncia que el 54% de los jóvenes ha sufrido al menos una vez en su vida acoso escolar por su orientación.
RC / EFE | Noticias de Gipuzkoa, 2021-05-17
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/sociedad/2021/05/17/mitad-jovenes-lgtb-han-sufrido/1111947.html 

El 54 por ciento de las personas LGTB han sufrido acoso escolar al menos una vez en su vida por su orientación sexual o por su identidad de género, indica la Unesco a partir de una encuesta realizada a una muestra de más de 17.000 niños y jóvenes de entre 13 y 24 años.

La Unesco, que llevó a cabo esta encuesta en el marco de su Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (Informe GEM), destaca en un comunicado publicado este lunes que el 83% de los estudiantes ha escuchado al menos alguna vez comentarios negativos hacia los estudiantes LGTB.

La entidad supranacional ha aprovechado la celebración del Día Internacional contra la Homofobia, la Bifobia y la Transfobia para dar a conocer este estudio, realizado en colaboración con la Organización Internacional de Jóvenes Estudiantes LGBTQI (IGLYO).

Falta de visibilidad
Los principales problemas detectados por los autores del informe GEM son la falta de visibilidad (un 58 % de los encuestados nunca informaron a ningún profesor del acoso sufrido), la carencia de formación de los maestros para encarar estas situaciones y la ausencia de contenidos sobre identidades LGTB en el currículo.

"La educación es algo más que matemáticas y palabras", señala Manos Antoninis, director del Informe GEM en el comunicado. "Las escuelas -añade- tienen que ser inclusivas si queremos que la sociedad sea inclusiva".

En Estados Unidos, el 12,5% de los estudiantes gais, lesbianas y bisexuales declararon no haber ido a la escuela al menos una vez en los treinta días anteriores porque se sentían inseguros allí o en el camino para llegar. En el caso de los homosexuales ese porcentaje era inferior al 4,6%.

En Nueva Zelanda es tres veces más probable que los estudiantes LGTB sufran acoso escolar que el resto de sus compañeros mientras en Japón, el 68% de las personas de entre 10 y 35 años de este colectivo sufrieron violencia en durante su etapa escolar por su condición sexual.

"Estoy enfadado con el sistema porque todo el mundo dice que puedes ser quien quieras, que puedes ser libre, que puedes expresarte en la escuela. Y luego, si intentas ser diferente, recibes reacciones negativas", se quejó un estudiante intersexual no binario de 19 años que participó en la encuesta de la UNESCO.

El organismo internacional recalca que un entorno de aprendizaje seguro es crucial para lograr la inclusión de los jóvenes LGTB y pide para ello a los gobiernos que implementen programas de educación en derechos humanos y estudios sociales.

domingo, 2 de mayo de 2021

#hemeroteca #transfobia | "Ir al colegio era ir al matadero": el relato de un joven trans que sufrió acoso escolar desde los tres años

Imagen: La Sexta / Lucas

"Ir al colegio era ir al matadero": el relato de un joven trans que sufrió acoso escolar desde los tres años.

Un 60% de las personas trans de entre 16 y 24 años asegura haber sido víctima de transfobia. Hablamos con Lucas, que ha llegado a sufrir "agresiones físicas diarias".
Iván Abio | La Sexta, 2021-05-02
https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/colegio-era-matadero-relato-joven-trans-que-sufrio-acoso-escolar-tres-anos_20210502608ea91a86bd6a0001d62018.html

En España, dos de cada diez niños confiesa haber sufrido bullying y solo una de cada tres víctimas reconoce haber recibido apoyo de su centro. El acoso verbal y psicológico es el más extendido, siendo más de la mitad de los casos. El maltrato físico castiga especialmente a los menores LGTBI.

En laSexta hablamos con Lucas, un joven trans que nos resume en pocas palabras lo que suponía para él ir al colegio: "Para mí era como ir al matadero". Lucas, que ahora tiene 15 años, ha sufrido acoso desde los tres años.

Y durante mucho tiempo, asegura que ese fue su día a día. Nos cuenta que en el primero de sus tres colegios sufría agresiones físicas "diarias". Su madre, Pilar, asegura que esa situación es "un infierno".

Todos los ataques que ha sufrido Lucas tiene que ver con su identidad de género. "Desde que tengo cinco años, sé que soy un chico trans", confiesa. Dentro del colectivo, son los menores trans los que sufren más violencia y los que se declaran menos felices en comparación con el resto del alumnado.

En total, uno de cada tres menores trans afirman haber sufrido agresiones, como nos explica el sociólogo José Vela, con un 60% de las personas trans de entre 16 y 24 reconociendo que han sido víctimas de transfobia en algún momento.

martes, 27 de abril de 2021

#hemeroteca #trans #transfobia | “Me dijeron que fuera corriendo al instituto: Gael se había intentado suicidar”

La Opinión A Coruña / Concentración de apoyo a Gael

“Me dijeron que fuera corriendo al instituto: Gael se había intentado suicidar”.

La madre de un joven trans de 15 años que intentó quitarse la vida relata el acoso continuado desde pequeño. “Le llamaban por su nombre anterior, le decían fea, gorda, transformer”.
Marta Otero Mayán | La Opinión A Coruña, 2021-04-27
https://www.laopinioncoruna.es/coruna/2021/04/27/dijeron-fuera-corriendo-instituto-gael-49755655.html 

En la historia de Gael confluye todo lo que no debería vivir un niño de solo 15 años. Un conjunto de experiencias traumáticas conforman sus primeros tres lustros de vida, hasta el punto de empujar al joven a querer decir basta de la forma más drástica hace pocos días (*teléfonos de la Esperanza frente al suicidio: 911385385 y 717003717 además de 112 y 061).

Antes de eso, el pequeño ya había pasado por ingresos en psiquiatría, episodios depresivos, anorexia, autolesiones y, sobre todo, incomprensión y desprecio por parte de una importante parte de un entorno educativo del que solo recibía rechazo y violencia debido a su condición de joven trans.

El acoso y las vejaciones que derivaron en la tentativa de suicidio del día 14 de abril empezaron hace años: su madre se remite a los cursos de infantil y primaria, cuando sus compañeros convirtieron al pequeño en objeto de sus burlas constantes. “Se mofaban de él, lo llamaban gordo, se reían de él porque era vegetariano”, recuerda su madre, Silvia. Entonces, su única amiga repitió curso y Gael se quedó todavía más solo. Con la llegada al instituto comenzó el verdadero calvario. Al principio, nada lo auguraba: el pequeño creía tener un grupo de amigas en el que podía confiar. Tanto, que un día decidió confesarles su condición de chico trans. “Se sentía bien y tenía confianza. Entonces, les confiesa que es un chico. Las niñas le dijeron que no querían saber nada de él. Ahí empezaron los insultos”, recuerda Silvia.

Al día siguiente, toda la clase sabía ese preciado secreto que Gael creía haber confiado a unos pocos. Las vejaciones se convirtieron en el pan de cada día. “Le llamaban por su nombre anterior, le decían fea, gorda, transformer”, cuenta Silvia. Era el inicio de un bucle de violencia psicológica que derivó en física: pronto llegaron los empujones y las zancadillas, y algo comenzó a romperse dentro del pequeño. “Él nunca nos contó nada. En casa era un niño triste. Se pasaba el día leyendo o tocando la guitarra o el ukelele. Le preguntábamos por qué no salía con amigos y nos decía que no le caían bien. A nosotros ni se nos pasaba por la cabeza lo que estaba pasando”, relata.

En 4º de la ESO, Gael dice basta y pide a sus padres cambiar de instituto. Poco después, da el importante paso de contarles lo que lleva años callando: es un chico trans y su nombre es Gael. En su familia encuentra el apoyo y amparo que, por desgracia, se les niega a muchos niños y niñas en la misma situación y que a Gael le estaba costando la salud fuera de casa. “En el instituto nuevo lo contó al momento. Allí fue una maravilla, tanto el director, la orientadora, el jefe de estudios como la tutora se portaron de maravilla”, reconoce Silvia. Cuando parecía que, al fin, las cosas comenzarían a ser más fáciles para el joven, el comportamiento de Gael comenzó a enviar a sus seres queridos señales de alarma: poco a poco fue dejando de comer, su ánimo no hacía sino empeorar y comenzó a perder el bus, a pedir a sus padres que lo recogiesen del centro antes de la hora y a esgrimir diariamente motivos para no ir a clase. “En Navidad notamos que tenía anorexia. No había manera de que comiese. Fuimos a una psicóloga, pero cada vez estaba peor. Un día comenzó a desmayarse y a tener crisis de ansiedad. Lo llevamos a urgencias y allí nos dijeron que teníamos que intentar que comiese”, relata Silvia. El problema, como descubrirían más tarde, no estaba en el instituto. Estaba en el autobús, a la entrada y la salida del centro, donde coincidía con sus antiguos compañeros de clase, que continuaban haciéndole la vida imposible aun después de cambiarse de centro.

Poco tardaron en ingresarlo, por orden judicial, en la planta de psiquiatría del Hospital Marítimo de Oza. Un primer ingreso que precipitó al joven al abismo: aislamiento, incomprensión y hasta acoso por parte de miembros del personal y otros internos. “Una enfermera le dijo que si fuese su madre no iba a permitir eso, que era un caprichoso y que iba a ser una niña siempre, que le iba a llamar por su nombre de antes”, denuncia Silvia. A ese primer ingreso le sucedieron otros, y la única constante era el empeoramiento progresivo del joven, sujeto a un agresivo tratamiento que no reducía su ansiedad ni aliviaba su anorexia.

El último ingreso supuso, para el niño, la estocada final: una medicación que le producía un dolor intenso, desatención por parte del personal y un sinfín de situaciones dramáticas que cuesta referir. Al final, el pequeño abandonó el psiquiátrico para reincorporarse a las clases con cicatrices de autolesión, pero el verdadero daño era invisible a los ojos. Las situaciones del autobús se reanudan. Un día, Silvia recibió una llamada del instituto que no podrá olvidar nunca. “Me dicen que vaya corriendo, que Gael se había intentado suicidar”, cuenta la madre. “Pensé que se me moría”.

La madre destaca la implicación de la Guardia Civil y de los profesores del instituto del joven durante el proceso, por cuyo estado se interesaron diariamente mientras Gael estuvo ingresado. Por parte de la dirección del centro de los escolares que participaron del acoso, solo recibió desprecio y silencio. “Cuando fui a hablar con él, casi se ríe de mí. Me dijo que era imposible que hiciesen esas cosas, y le echó la culpa a Gael por su forma de ser. Le pedí que tuviésemos una reunión con los padres de los niños. Visto que aún encima se crecen, se mofan y se meten con mi hija mayor, decido que voy a poner la denuncia”, zanja Silvia.

Aún con una denuncia sobre la mesa, ni Gael ni el resto de personas del colectivo se sienten seguros ante lo que, consideran, no se trata ni mucho menos de un caso aislado. “El odio hacia las infancias trans ha empeorado un montón en el último año”, juzga Patrick Dopico, representante del colectivo Amizando. Denuncian que, además de Gael, otros menores trans, cada vez más jóvenes, atraviesan situaciones de acoso e intolerancia dentro y fuera de las aulas, que llevan a muchos a pensar en el suicidio. “Hay un ambiente bastante hostil en general, tanto hacia niños trans como hacia adultos, pero los adultos tienen más herramientas desarrolladas”, juzga el representante del colectivo.

“Gael, escoita, querémoste na loita”, vociferaban los integrantes de las asociaciones LGBT que, tras el dramático suceso, se concentraron en la ciudad para denunciar los hechos y pedir el cese del acoso tránsfobo a menores como Gael. “El enemigo de Gael fue ser un hombre trans en un mundo en el que se margina al diferente. Como él, muchas personas intentan suicidarse por sentirse negadas, humilladas y acosadas”, clamaron entonces en A Coruña los colectivos convocantes, entre los que se encontraban Chrysalis, Amizando, Alas A Coruña y Abrir Fenda.

Los colectivos en defensa de la libertad afectivo sexual y la identidad de género se unieron, en esta ocasión, bajo el nombre de Gael, sabiendo que podría haber sido cualquiera de los presentes el empujado a una situación similar. El colectivo lo tiene claro: ante la intolerancia, unión y compromiso. Silvia, Gael y su familia lo encontraron en las asociaciones dedicadas a la infancia trans a las que recurrieron tras todo lo vivido. Destaca, sobre todo, el amparo entidades como Chrysallis y Abrir Fenda, a cuyos integrantes deben el sentirse mucho menos solos en el camino. “En Chrysallis se volcaron, nos arroparon como si fuesen de nuestra familia. Gael hizo amigos maravillosos allí. En Abrir Fenda son gente excepcional”.

domingo, 16 de febrero de 2020

#hemeroteca #lgtbi #educacion | Lucas Platero: “La posesión es una manera muy perversa de pensar en otra persona”

Imagen: El Salto / Lucas Platero
Lucas Platero: “La posesión es una manera muy perversa de pensar en otra persona”.
Psicólogo, profesor e investigador, Lucas Platero recuerda que la Educación ha sido siempre un lugar en disputa y pide al Gobierno de coalición que sea valiente, porque se pueden hacer políticas públicas queer, antirracistas y feministas. O, al menos, intentarlo.
Patricia Reguero | El Salto, 2020-02-16
https://www.elsaltodiario.com/educacion/entrevista-lucas-platero-posesion-manera-perversa-pensar-otra-persona

A la derecha se le da muy bien imponer temas de conversación, y de ahí que hablemos de “pin parental” y nos afanemos en contener esa censura en la escuela sin cuestionar, por ejemplo, las ratios en las aulas. Lo dice Lucas Platero, psicólogo, profesor y autor de ‘Trans*exualidades: Acompañamiento, factores de salud y recursos educativos además de coautor de Cuerpos marcados’, entre otras obras de investigación. Platero, que esta semana ha recibido el premio Emma Goldman de la Fundación Flax de Viena, recuerda que la Educación ha sido siempre un lugar en disputa, como muestra el hecho de que cada vez que el Gobierno cambia de color se cree una nueva ley educativa. Al Gobierno de coalición le pide que sea valiente, porque se pueden hacer políticas públicas queer, antirracistas y feministas. O, al menos, intentarlo.

Llevamos varios días oyendo hablar del veto (o pin) parental. ¿Qué es y por qué es un tema de conversación?
A la derecha se le da muy bien tratar de imponer los temas de conversación y distraernos con una polémica para seguir haciendo cosas terribles. Es la estrategia de Bolsonaro, de Trump, de la ultraderecha que maneja ciertos códigos y trata de arrastrarte a su forma de enfocar el debate. El pin parental no es otra cosa que censura, es un permiso adicional para que las familias decidan sobre cosas que no les toca decidir, usando tendenciosamente los términos de si mis hijos son míos o no. Alude a cierta idea capitalista y neoliberal: esto es mío, me lo he comprado. ¿Tenemos hijos e hijas como tenemos coches, como tenemos casas, ropa o móviles? Evidentemente no. Y, al mismo tiempo, creo que estamos obligados a responder a un debate impuesto y a dar argumentos de por qué se equivocan.

Por otra parte, hay una ausencia en todas las cuestiones que tienen que ver con la educación, y es preguntar a las personas que están directamente implicadas en el ámbito educativo. Ya sea a las criaturas, a las familias, al profesorado, al personal no docente que está en los centros educativos… que son quienes te pueden decir cuáles son los problemas que hay en la educación, problemas del día a día. Si no acudes a la comunidad educativa y su conocimiento directo, es fácil que venga un gurú y te venda una fórmula mágica para acabar con nosequé problema. Creo que hay que resituar el debate en nuestros propios términos.

¿Y cuáles son?
Los problemas en Educación tienen que ver con cosas concretas como la ratio. Para que se puedan hacer proyectos relevantes tienes que poder establecer una relación significativa con el alumnado, y esto nos lo ha dicho la gente de educación infantil, la gente de educación especial, y es verdad en cualquier nivel educativo. Sin ese vínculo no hay aprendizaje. Además, los problemas tienen que ver con los recursos, la consideración de la educación como un ámbito social en el que hay que invertir, el apoyo a proyectos transformadores, la posibilidad de generar equipos, de trabajar con las familias.

Has escrito sobre los “cuerpos marcados”. ¿Qué son y qué sitio tienen en los espacios educativos?
Silvia López y yo utilizamos este concepto para hablar de cómo las políticas públicas producen categorías que contribuyen a la vulnerabilidad de algunos cuerpos. Políticas públicas, como la educativa, que ofrecen diferencialmente ciertas condiciones vitales, como es el acceso a la educación de calidad, o la integración educativa, el reconocimiento de derechos, la posibilidad de acceder a espacios libres de violencias, entre otros.

En esa producción de categorías, desaparecen las personas y sus cuerpos, y a algunas personas se les roba su condición humana, como ha pasado con los “mena”. Hay una ausencia de formación, y ausencia de tratar algunos temas en la pizarra y en el currículum, que está causando mucho daño en la infancia y en la juventud, y en sus familias. No solo es que haya una parte pequeña de chavales, que serían los señalados como LGTBQI, como racializados, o marcados por su diversidad funcional, sino que existe una cultura de la violencia escolar en la que crecen todos los chavales. Existe una cultura educativa que no aborda la sexualidad y los afectos, que enseña que es mejor no saber nada. ¿En qué otro ámbito del conocimiento es aceptable decir que no saber es mejor?

Has mencionado la pizarra. ¿Qué pasa cuando escribes con una tiza “sexualidad”, “deseo”, “homofobia”?
El alumnado te dice: “¡Cómo mola, parece que no estamos en clase!”. Porque estás hablando de las cosas que les importan y conocen de primera mano. Una vez hicimos una dinámica en la que tenían que apuntar todas las palabrotas que habían escuchado en las últimas 24 horas y analizar en la pizarra qué términos usamos para insultarnos y por qué son insultos. Y vimos que muchos insultos tienen que ver con la sexualidad, el género, la capacidad, la procedencia, el color de la piel. Al ver esa pizarra llena de las cosas que se dicen en el patio pero no se escriben, es cuando parece que “no estamos en clase”. Poder traer estos temas a la pizarra ayuda a entender cómo nos relacionamos y cómo cambiar estas relaciones.

En los últimos años ha habido avances significativos, por ejemplo en la visibilización de la infancia trans, y se podría pensar que se movían las cosas hacia un debate más rico y más complejo. Pero hablar del pin parental nos lleva otra vez al muro de contención. ¿Se vienen pasos atrás?
La visibilización de la infancia y juventud trans es un cambio importante, que tiene que ayudar a pensar en cómo se concibe la educación como reproductora de binarismos sexuales. No se trata solo de aceptar que algunas personas cambian de casilla, con mucho esfuerzo y pasando por muchos castigos. Por otra parte, para mí el objetivo no es que una ONG haga una charla, sino que se trata de que el profesorado asuma una responsabilidad sobre un contenido educativo que le da miedo. Y le da miedo por varias cuestiones, una porque piensa que es un tema delicado o controvertido y que las familias les pueden denunciar. Como si las familias fueran todas terribles y no fueran nuestras aliadas. También nos da miedo porque se puede volver una pregunta sobre nuestras vivencias personales. En tercer lugar, creo que da miedo porque se nos ha dicho repetidamente que hay contenidos que son serios y evaluables, y luego están las actitudes, que no son importantes. Pero estos temas no son secundarios o solo ligados a la vida privada. Son importantes porque están ligados a la violencia que vive la infancia, la sea el incesto, el abuso sexual, el abandono, el acoso, el suicidio. Y porque aluden a sus derechos básicos como infancia y juventud. Mi experiencia es que hay cada vez un profesorado que se forma para responder a las necesidades del alumnado, y lo veo cada día.

¿De quién son los alumnos?
Probablemente de sí mismos. Habitualmente los profes hablamos de “nuestros alumnos”. Tienes “tu” tutoría, “tus” chavales, y ese sentido de propiedad lo usamos con gente a la que queremos acompañar, es la manera cariñosa de vincularnos. Pero claramente no son nuestros. La educación es un proceso en el que acompañas a alguien, en diferentes edades, para que puedan ser personas autónomas, y hasta la gente más conservadora estará de acuerdo con esto. Y, como en la vida adulta, son personas interdependientes con autonomía para tomar decisiones. Esta idea de poseer a otra persona remite a un sentido de propiedad muy capitalista sobre la que no cabe hablar de derechos humanos, o de la infancia, o de violencia machista. Es una manera muy perversa de pensar sobre otra persona, por mucho que sea tu hija o tu pareja.

¿Puede un gobierno hacer políticas públicas queer, antirracistas y feministas? ¿Cabe esperar eso de este Gobierno?
Yo creo que sí se pueden hacer políticas queer, antirracistas y feministas. Me acuerdo especialmente de las Jornadas por unos Municipalismos Queer en Barcelona en 2018, con Ada Colau, citando a Simone de Beauvoir y Donna Haraway, para pensar cuál es esa utopía queer que nos puede ayudar a imaginar otras formas de hacer política. Me parece que la crítica binarista que se planteaba es válida, porque lo que necesitamos no es solo una política que represente las identidades sociales que hoy por hoy damos por buenas, sino también que cuestione las normas que nos gobiernan para violentarnos. Por poner un ejemplo, no solo queremos una Dirección General de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico-Racial liderada por una persona con experiencia política y que sea una persona racializada, sino que nos interroguemos por la blanquitud cuando se hace política y se hace gobierno. Se puede hacer un gobierno feminista, antirracista y queer, con voluntad y apoyos para hacerlo. Que no es lo mismo que decir que este Gobierno lo va a poder hacer, o va a querer hacerlo. Para que este Gobierno se parezca más a lo que deseamos de él nos toca estar vigilantes, generar debates y ayudar a pensar más allá de los debates de la ultraderecha o de los términos blandos que nos imponen sectores moderados de los movimientos sociales o los partidos como el PSOE.

Pensando en Educación, parece que vamos a tener una nueva ley que incluye la coeducación y la perspectiva de género, que es justamente lo opuesto al debate sobre el control parental sobre los contenidos educativos. Esto será una mejora seguro sobre la ley actual de Educación. Cada vez que hay un cambio de partido, tenemos una ley nueva, está claro que la educación moldea ciertos valores y hay una disputa por esta capacidad de influencia. Mi deseo para esta ley educativa es que avance en una mirada interseccional y feminista sobre la educación, que se atreva a atacar los problemas que hay y que se deje aconsejar por quienes los conocen de primera mano, que no se quede sólo en un feminismo de la segunda ola que reconoce las diferencias entre hombres y mujeres.

Dices que la educación moldea y esto puesto en manos de quienes manipulan discursos, como han hecho con el de Pamela Palenciano, puede sonar a “moldear comunistas”. ¿La derecha no moldea?

Por supuesto. Cuando las leyes que promueven hablan de “emprendedores”, cuando te quitan las referencias a la igualdad en el preámbulo de las leyes, cuando apoyan el toreo y la caza también moldean. Cuando apoyan la escuela segregada por sexo y por la clase social están moldeando un mundo de desigualdades. Creo que la desobediencia de lo que es injusto es también una forma de educar.

¿La desobediencia tiene que caber en los espacios formales de educación?
Soy de una generación en la que ser un buen niño y portarse bien era ser obediente. Me doy cuenta ahora y con mi práctica profesional de que hay formas de violencia como es el acoso sexual, por poner un ejemplo, en las que es la infancia desobediente quien tiene más herramientas para decir lo que les está pasando y sortear el silencio impuesto por el agresor. Son aquellas personas que han sido educadas en ideas críticas, y no en obediencias, las que tienen una conformación de la personalidad que les permite elegir su autocuidado frente a la violencia del mundo adulto. Porque saben que hay normas que no hay que cumplir porque no están bien. La desobediencia es parte del proceso de autonomía, otra cosa es que a los adultos no nos guste.

Cambiando de tema, radicalmente... El enfrentamiento entre feministas que se dicen “radicales” con las mujeres trans y el transfeminismo, ¿de dónde viene y por qué está así de enconado?
Creo que hay una pérdida de hegemonía de algunas feministas que han sido muy importantes. Cuando el 8M se vuelve multitudinario y masivo, con gente muy diferente que se autoproclama feminista, estas mujeres están perdiendo un lugar de reconocimiento. O, al menos, así lo sienten. Algunas de estas señoras de la segunda ola reclaman el poder de decir quién es feminista y quién no, como si fuera un carné por puntos. Y la gente más joven no necesita carnés, ni ser autorizada para participar de un movimiento social plural. Antirracismo, interseccionalidad, no binarismo, transexualidad, son términos cotidianos para el feminismo de hoy, y deben serlo. Y desde esas posturas transexcluyentes se vuelve a la idea de un feminismo blanco, burgués, excluyente y desconectado de las necesidades cotidianas de la sociedad. Es una ficción pensar que todas las mujeres tienen las mismas necesidades, los mismos cuerpos, los mismos trabajos, los mismos miedos, las mismas amenazas, las mismas habilidades... La potencialidad del feminismo de la tercera ola es plantear la diversidad del colectivo de mujeres para darnos cuenta de que en esos binarismos están muchas de las relaciones de poder que generan más desigualdades, y estas desigualdades ocurren también en el espacio escolar. Cuando hablamos la sexualidad en la escuela es porque existe violencia sexista, que afecta a todo el alumnado, no solo a unas pocas personas.

¿El feminismo se rompe por aquí?
Sí, pero no pasa nada. Ya estaba roto por muchos motivos como la prostitución, subrogación, pornografía, trabajadoras del hogar, antirracismo, etc., y las escisiones pueden dar lugar al surgimiento de nuevas propuestas. Tenemos que poder enfrentarnos al desacuerdo y sobrevivir.

sábado, 8 de febrero de 2020

#hemeroteca #acosoescolar #prejuicios | "Que ningún niño se sienta mal porque le gustan las muñecas"

Imagen: Diario de Pontevedra / Ethan y su colección de muñecas Monster High
"Que ningún niño se sienta mal porque le gustan las muñecas".
Este pontevedrés tiene una colección de más de mil Monster High, todas en una habitación, a las que viste y peina.
Sara Vila | Diario de Pontevedra, 2020-02-08
https://www.diariodepontevedra.es/articulo/pontevedra/ningun-nino-sienta-mal-porque-gustan-munecas/202002081214261072517.html

Ethan L. Carballo atesora en una de las habitaciones de su casa más de mil muñecas Monster High. Es un apasionado desde los siete años, cuando vio la primera por la calle y se quedó prendido. Pero su afición le ha costado juicios y episodios de todo tipo, el peor de todos fue el acoso escolar. "Yo quiero que esto se vea para que ningún niño se sienta mal porque le gustan las muñecas o por cualquier otro gusto que tenga", avanza.

Desde que vió la primera Monster High de su vida en manos de una niña hasta que convenció a su madre para que le comprase una pasó sobre un mes. "Eran muy caras", puntualiza su madre entre risas. Pero una vez tuvo la primera, no pudo parar. "Me gustan porque tienen un estilo gótico y son diferentes a las demás", explica Carballo, que asegura guardar un cariño especial a la primera muñeca que tuvo.

Después de esa, vinieron más. Primero, en los aniversarios, luego consiguió ir adquiriendo una cada mes. "Al final acabé recibiendo tres o cuatro muñecas en cada cumpleaños", cuenta.

Del mismo modo, en la actualidad tiene más de mil muñecas Monster High. Las guarda en una habitación solo para ellas y él mismo se encarga de hacer nuevos trajes y peinados. "Desde el principio les hacía ropa con calcetines viejos, ahora hago cosas más elaboradas, casi siempre a mano porque son prendas muy pequeñitas y es difícil usar máquina de coser, y les injerto pelo", señala el joven de 17 años.

Su afición puede sonar extraña en una ciudad como Pontevedra, pero existen más fanáticos de las Monster High en urbes más grandes como Madrid. Entre su colección cuenta también con alguna joya, como muñecas de ediciones limitadas, "que están más detalladas y de las que se lanzan pocas". Sin embargo, si a Ethan le piden que elija una de entre todas, asegura que es demasiado difícil.

Su círculo de amigos del IES Torrente Ballester acepta su afición y siente curiosidad por ella. Sin embargo, Ethan tiene detrás, en su anterior centro, una historia de acoso escolar que no quiere pasar por alto. Porque a los niños siguen acosándolos si les gustan las muñecas. "A mí lo más suave que me llamaban era gordo maricón", apunta a la vez que agradece la acogida de David Castro, exdirector del Torrente Ballester, en el centro. Para denunciar prejuicios y vencerlos muestra hoy Ethan su valiosa colección de muñecas en este periódico.

jueves, 30 de enero de 2020

#hemeroteca #gais #testimonios | Asier Etxeandia: “En el colegio me esperaban 5 o 10 niños para zurrarme”

Imagen: El País / Asier Etxeandia (2i) en 'Planeta Calleja'
Asier Etxeandia: “En el colegio me esperaban 5 o 10 niños para zurrarme”.
El actor recuerda en 'Planeta Calleja' el acoso que sufrió en su infancia y los trabajos por los que pasó hasta terminar dedicándose a la interpretación.
El País, 2020-01-30
https://elpais.com/elpais/2020/01/30/gente/1580376448_790501.html

A sus 44 años, Asier Etxeandia está viviendo uno de los mejores momentos de su vida. Lo demuestra su última nominación a los Goya como mejor actor de reparto por 'Dolor y Gloria', la premiada película de Pedro Almodóvar —que finalmente se llevó Eduard Fernández por 'Mientras dure la guerra' de Alejandro Aménabar—; la estabilidad en su relación con José Luis Huertas, con quien lleva 12 años y con quien ha creado Factoría Madre Constriktor, una productora que acoge a actores de distintas disciplinas; o su asentamiento en el terreno musical con 'Mastodonte', el grupo que ha creado junto al músico napolitano Enrico Barbaro. Y también lo asegura el propio artista, que ha sido protagonista de la última entrega de ‘Planeta Calleja’, el programa de Jesús Calleja: “Estoy en un momento de sueños cumplidos”.

Etxeandia, poco dado a hablar de su vida privada, reconoce que no es muy de viajar —“lo máximo de adolescente, a Marruecos” —, pero no ha dudado en acompañar a Calleja hasta Camerún en busca de nuevas aventuras y convivir con una tribu, los Baka, donde se han tenido que poner manos a la obra con la pesca, caza y convivir con la cultura y los cantos polifónicos del lugar. "Este viaje me pilla en un momento de sueños cumplidos, hipercreativo, todo lo que he querido ser y hacer a mis 43 años, lo he conseguido. Estoy en un momento pleno", confiesa.

Una felicidad que ha tardado en llegar pero por la que siempre ha apostado, desde que era pequeño. “Yo tenía claro que quería ser artista, desde bien pequeño. En el colegio me hacían ‘bullying’ de cojones. Era la mezcla de niño que lo tenía todo: no estudiaba, jugaba solo, tenía mi pluma... Me esperaban cinco o diez niños cada día para zurrarme en el colegio”, recuerda el actor sobre el infierno que pasó en su infancia y del que ya había hablado en alguna ocasión. Hace casi dos años, en una entrevista con Icon, Etxeandia admitió que ese acoso escolar que sufrió no fue solo por parte de sus compañeros, sino también de los profesores. “No entendí en absoluto cómo me transmitieron la idea de la religión, y me creó muchos traumas. No estudiaba, no me interesaba lo que me decían ni cómo me lo decían. Era un fracaso de niño, lo único que me salvó era soñar con que algún día sería artista”, reveló entonces.

Ahora, esos traumas le han hecho más fuerte y admite que gracias a su trabajo ha conseguido entender todo: “Mi pasión es mi trabajo. Yo soy un amante del arte. A mí el arte me ha cambiado la vida, me ha hecho entender lo que tengo alrededor”. Abandonó la casa de sus padres a los 18 años y eso le permitió descubrir realmente quién era y que quería dedicarse al teatro. Conseguirlo no fue fácil y antes pasó por varios trabajos. “Fui camarero, repartidor de propaganda en los buzones y trabajé en un ‘sex shop’. Yo era virgen pero vendía sexo. Luego estuve en la escuela de teatro, estuve viviendo en un cuartel militar abandonado y fue el momento de más abertura de mi vida”, revela.

Tras probar suerte en algunos concursos como ‘Uno para todas’ o de secundario en series como ‘Un paso Adelante’, su papel principal llegó gracias al musical ‘Cabaret’. "Me llamaron para ser el maestro de ceremonias de Cabaret, en 2003. El personaje que más me ha dado. El sueño cumplido". Y de ahí el éxito vino rodado con grandes papeles en televisión con series como 'Velvet' y 'Velvet Colección' y en cine con ‘La novia’, ‘Ma ma’ o ‘Sordo’, entre otras, además de ‘Dolor y gloria’.

Etxeandía también habla con Jesús Calleja cómo fue el momento de contar en casa su homosexualidad y si sus padres lo aceptaron bien. “En un primer momento no, pero han hecho su trabajo como lo tenían que hacer y estoy muy orgulloso de cómo lo hicieron”. Admite que su madre fue su “fuente inagotable de emociones”, pero cuando falleció por un cáncer aprendió a mirar la vida de otra manera. “Cuando ella murió hice ‘puf’ a nivel de creatividad... Empecé a hacer todo lo que no me atrevía a hacer antes. Empecé a ser yo. Le di un valor diferente a la vida”, expresaba emocionado.

viernes, 29 de noviembre de 2019

#hemeroteca #bullying #educacion | Profesores sin herramientas para afrontar el acoso escolar cuando estalla en sus aulas


Imagen: El Diario
Profesores sin herramientas para afrontar el acoso escolar cuando estalla en sus aulas.
Los futuros maestros y profesores no reciben formación en la universidad sobre el ‘bullying’, que afecta, según estimaciones, a más de uno de cada cuatro estudiantes. La Administración subraya avances y estrategias nuevas, pero CCOO señala que se ha recortado la formación a los docentes.
Elena Couceiro | El Diario, 2019-11-29
https://www.eldiario.es/sociedad/profesorado-acoso_0_968703809.html

A pesar de las frecuentes apariciones en prensa de casos dramáticos como el suicidio de menores acosados o la denuncia pública de casos que no han recibido suficiente atención, no se conoce de manera oficial cuál es la dimensión del acoso escolar en España. La asociación No al Acoso Escolar (NACE) sostiene que un 26% de los niños y adolescentes lo sufren.

La secretaria de NACE, la profesora de Secundaria Carmen Cabestany cree que hay muy pocos docentes preparados para afrontar este problema, menos del 20% que reflejaba una reciente encuesta: "Yo creo que son menos los que están debidamente preparados con una formación exhaustiva", afirma en una conversación para eldiario.es.

José Antonio Luengo forma parte desde hace cuatro años del Equipo para la Prevención del Acoso Escolar de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, y señala "de una manera concluyente" que el "nivel de formación se ha incrementado muy significativamente en estos años", por las actividades de formación y por "la cantidad de situaciones que tenemos que atender en los propios centros, que son intervenciones sobre casos específicos que suponen una buena dosis de formación". Docentes consultados reconocen que "la preparación va siendo mejor, pero no suficiente, porque falta continuidad y seguimiento. Estamos a muchas cosas".

Rafael Guerrero, psicólogo y profesor de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid, lamenta que "en la universidad no se forma el futuro profesorado en la atención al ‘bullying’ y lo digo de una manera tajante. En los grados de Pedagogía, Psicología, Educación Infantil y Primaria no se estudia esto". Carmen Cabestany recalca que "en la formación para ser profesor de Secundaria no se habla del acoso escolar".

Por su parte, Isabel Galvín, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO de Madrid, critica que la Consejería de Educación estuvo ocho años sin considerar una cuestión prioritaria formar en esta materia" y en estos últimos cuatro años "esta brecha no se ha subsanado hasta compensar el desfase".

Denuncia que en 2011 la Comunidad de Madrid "recortó la formación del profesorado en un 80% y no se han revertido todos los recortes". Galvín apunta que "la exigencia hacia el profesorado es máxima, pero no se le dota de recursos humanos suficientes y formación suficiente y no se corrigen problemas estructurales como las altas ratios.

¿Miramos hacia otro lado?
"Es un tema tabú", señala Cabestany. "La sociedad, ante situaciones desagradables o conflictos, suele mirar hacia otro lado", y el acoso es una de esas situaciones, subraya Guerrero, que resalta que muchos maestros se forman por su cuenta en estos temas, aunque reclama que "habría que tener formaciones mucho más extensas que te habiliten para poder detectar una situación de ‘bullying’ y para ver de qué manera se puede intervenir". Cabestany está de acuerdo: "Al igual que hay formación del profesorado en temas de TIC, habría que incluir una formación de verdad, muy seria" sobre el acoso escolar.

Quizá porque se trata de un tabú, tanto el sindicato ANPE como NACE reclaman la reactivación del Observatorio Estatal de Convivencia Estatal, que lleva ocho años sin reunirse periódicamente. "Queremos saber cuántos suicidios hay provocados por el acoso escolar, en cuántas patologías psiquiátricas en los adultos y en los niños hay de base un caso de acoso escolar". Carmen Cabestany denuncia que "hay muchos niños que se autolesionan o muchos niños con ideación suicida en Primaria. Y todo esto está debajo de la alfombra".

¿Qué supone una buena formación del profesorado?
Todos los expertos coinciden en que el foco ha de estar puesto fundamentalmente en la prevención. José Antonio Luengo ha coordinado la publicación de numerosas guías disponibles online. En una de ellas puede leerse que "el trabajo de las tutorías debe ser potenciado" y en Educación Primaria, que no tiene tutorías como tal, "será necesario arbitrar propuestas organizativas flexibles pero efectivas para fijar la acción tutorial".

Sin embargo, Galvín considera que la administración educativa "no refuerza ni reconoce la función tutoríal, imprescindible para abordar esta cuestión". Rafael Guerrero, por su parte, aboga por " una educación emocional cuanto antes y de manera transversal".

Carmen Cabestany, por su experiencia, defiende que la prevención pasa por una tutoría entre iguales (TEI), un programa de centro donde todos los estudiantes de 5º de Primaria son tutores emocionales de los alumnos de 3º y los de 3º de la ESO son tutores emocionales de los alumnos de 1º de la ESO.

Cabestany forma al profesorado de los centros que solicitan este programa, que ha sido evaluado por la Universidad de Alicante y que "implica a todo el alumnado. Por eso es empoderador e inclusivo y se promueve de una manera más clara la empatía", que con otros modelos ya en marcha en los que los alumnos ayudantes o mediadores son solo un grupo escogido.

Isabel Galvín, de CCOO, subraya que "formar al profesorado en convivencia, en todas sus facetas, es clave" y es por tanto "una línea de formación prioritaria para el sindicato". Sus afiliadas y afiliados reclaman "formación en convivencia, en mediación entre iguales, en modelos de intervención para prevenir, en estrategia para detectar el acoso y en ciberacoso".

Aprender a atar cabos
Sin una formación completa, los profesores no son capaces de ver el contexto en el que se produce el acoso. De hecho, según el estudio citado, un 82,11% de los jóvenes han presenciado situaciones de acoso escolar, frente a un 59,73% de los profesores. Cabestany explica que estas situaciones "se producen cuando los profesores no están mirando, cuando sale uno y entra otro, en el patio o en una excursión". Por eso, no queda más remedio que aprender a atar cabos.

"Muchas veces cuando se ven niños aislados no se piensa qué hay detrás, se piensa que es rarito, que no tiene habilidades sociales", explica Carmen Cabestany. "Si entiendes el contexto verás que hay niños que te piden ir al baño nada más volver del recreo porque no quieren coincidir con los otros en el baño, porque les meten la cabeza en el váter o les observan desde el baño de al lado, como nos ha pasado en un caso reciente". También los pediatras, afirma Cabestany, deberían tener información sobre el acoso, porque así podrían "asociar que ese dolor de barriga el domingo por la tarde noche es un síntoma".

José Antonio Luengo cuenta que se han creado herramientas como cuestionarios con los que los niños responden "cómo se sienten en el grupo y si conocen a algún compañero que lo está pasando mal". El trabajo con los alumnos en la detección de estos casos y el "desmontar el concepto de chivato", como señala Carmen Cabestany, es fundamental para saber qué está pasando.

Un problema social que requiere un compromiso social
Si en algo coinciden todos los expertos entrevistados es que el acoso escolar es, en palabras de José Antonio Luengo, "una enfermedad social", frente a la cual toda la sociedad debería estar sensibilizada e implicada. El profesorado, señala Cabestany, "no conoce la gravedad de la situación y cuando reciben formación y conocen la dimensión del problema se implican a fondo. Yo he visto a profesoras llorar lamentando que no se dieron cuenta de este caso o este otro". Luengo afirma que "hay una suerte de ceguera ética que hace pensar que el insulto es algo banal, que es algo sin importancia. Estamos normalizando procesos como la ridiculización a compañeros y los chicos incluso te llegan a comentar que esto es lo que hay".

Carmen Cabestany aboga por llevar a cabo grandes campañas de sensibilización para llamar a toda la sociedad a implicarse frente al acoso escolar. Rafael Guerrero defiende que "si nuestros niños y adolescentes se desarrollan en casas, en colegios y en la sociedad en contextos de seguridad y protección esto no ocurriría" y hace especial hincapié en la educación emocional: "Si somos capaces de enseñarles que identifique la emoción, que sean empáticos, todo esto va a redundar en una buena autoestima y en la capacidad de saber pedir ayuda", elementos clave para limitar el impacto del acoso escolar.