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viernes, 18 de julio de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia #delitosdeodio | Casi un tercio de los delitos de odio en España son por LGTBIfobia

Manifestación en defensa del colectivo trans y enebé en Madrid, 28 de junio de 2021 //

Casi un tercio de los delitos de odio en España son por LGTBIfobia

Es el segundo tipo de violencia más denunciada, solo superada por el racismo o xenofobia (43,73%).
María Martínez Collado | Público, 2025-07-18
https://www.publico.es/sociedad/casi-tercio-delitos-odio-espana-son-lgtbifobia.html

En 2024, se registraron en España 1.955 delitos e incidentes de odio. De ellos, 528 fueron por la orientación sexual o identidad de género de las víctimas, lo que representa el 27,57% del total. Es decir, 2,7 de cada diez delitos de odio estuvieron motivados por la LGTBIfobia. Dicha cifra coloca este tipo de violencia como la segundo con más situaciones de violencia conocidos por las instituciones, solo superada por los delitos por racismo o xenofobia (43,73%), según el último informe publicado por el Ministerio del Interior que dirige Fernando Grande-Marlaska.

Si se compara con el año anterior, 2023, se puede observar cómo los delitos han aumentado ligeramente (1,15%), pasando de 522 a 528 casos. Este dato contrasta con la caída general del 13,8% en los delitos de odio en todos los ámbitos, lo que revela que la violencia LGTBIfóbica no ha seguido la tendencia de descenso y mantiene niveles similares.

El informe recoge 541 victimizaciones por homofobia, bifobia, transfobia, etc, en 2024. De ellas, se sabe que 385 fueron hombres y 155 mujeres. Lo que quiere decir que las víctimas masculinas representan aproximadamente el 71%. Sin embargo, no debe invisibilizarse que las mujeres lesbianas, bisexuales y trans también están fuertemente afectadas, enfrentando formas de violencia que combinan la LGTBIfobia con el machismo y la misoginia.

Por rangos de edad, el grupo más afectado es el de las personas entre 26 y 40 años, con 209 casos registrados. Le siguen los jóvenes de 18 a 25 años (124 casos) y, de forma especialmente alarmante, los menores de edad, con 66 víctimas. En el caso de los niños, niñas y adolescentes, el tipo de delito más frecuente son las lesiones físicas, seguidas de amenazas y promoción del odio. Ello pone de relieve un fenómeno que tiene que ver con que la violencia muchas veces tiene lugar en entornos cercanos como la escuela, la familia o las redes sociales.

En cuanto a nacionalidades, el 67,84% de las víctimas son españolas. Entre las extranjeras, destacan las procedentes de Marruecos (5,95%) y Colombia (4,05%), lo que muestra a su vez cómo la discriminación se entrecruza también con el racismo o la xenofobia.

El 22,41% de los delitos de odio cometidos en redes

Uno de los datos más preocupantes del documento es el que se refiere a los delitos de odio cometidos en internet y redes sociales. Durante 2024, se registraron 71 agresiones online por orientación sexual o identidad de género, lo que representa el 22,41% de todos los delitos de odio cometidos en el entorno digital.

Además, si bien ha mejorado la capacidad de esclarecimiento de estos casos (con un 47,06% más de casos resueltos respecto al año anterior), el fenómeno sigue creciendo. Un odio, por otra parte, que no por el hecho de ser online es menos dañino. Las amenazas, humillaciones, coacciones y campañas de hostigamiento tienen un gran impacto en la salud mental y emocional de las víctimas, y pueden traducirse en sensaciones como aislamiento, miedo, abandono de espacios de participación o incluso autolesiones.

Las redes sociales, que para muchas personas LGTBIQ+ son un espacio de expresión, encuentro y comunidad, pueden transformarse, de esta forma, en escenarios de violencia, donde el anonimato o la falta de consecuencias amplifican los discursos de odio.

Perfiles de víctimas y agresores
El perfil de quienes cometen estos delitos también queda reflejado en el informe. De todas las detenciones e investigaciones por estas violencias en 2024, el 81,88% correspondieron a hombres. En concreto, fueron detenidas o investigadas 208 personas de sexo masculino y 41 de sexo femenino por LGTBIfobia.

Por edades, los agresores se concentran mayoritariamente entre los 26 y 40 años (28,18%), seguidos del grupo de 18 a 25 años (19,78%). Destaca, asimismo, que hasta 72 menores de edad fueron detenidos o investigados por ejercer este tipo de abusos o agresiones. Respecto a la nacionalidad, el 75,58% de los autores son españoles. Entre los extranjeros, los grupos más presentes son los de Marruecos (8,73%) y Colombia (2,65%).

Es importante recordar que estas cifras solo reflejan los casos conocidos por las fuerzas de seguridad. El propio informe señala que existe una "gran bolsa oculta" de delitos no denunciados, motivada por el miedo, la desconfianza en las instituciones, la vergüenza o el desconocimiento. En 2024, por primera vez, las encuestas incluyeron también a testigos de delitos de odio, para intentar estimar y captar el impacto comunitario de estas discriminaciones, y no limitarse únicamente a las víctimas directas.

Si bien estos datos no son nuevos ni aislados. Según un estudio presentado por el Consejo General del Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado, entre 2002 y 2021 la orientación o identidad sexual de la víctima fue la causa más frecuente de delitos de odio en España, representando un 22,7% del total, por encima del racismo (18,8%) o la ideología (15,3%). Esta trayectoria histórica confirma lo que muestran las cifras publicadas este viernes por Interior.

El análisis de sentencias de esos años mostró que la calle era el escenario más habitual de los delitos de odio (31,4%), seguida del espacio virtual y las telecomunicaciones (18,9%). Es decir, ya entonces internet y las redes sociales aparecían como un terreno fértil para la discriminación, algo que hoy se constata.

lunes, 5 de agosto de 2024

#hemeroteca #homofobia | El Círculo de Bellas Artes investiga por qué se expulsó a dos hombres “por abrazarse” en una de sus exposiciones

La exposición del Círculo de Bellas Artes en la que ocurrió el incidente //

El Círculo de Bellas Artes investiga por qué se expulsó a dos hombres “por abrazarse” en una de sus exposiciones

“Lo ocurrido no puede ser calificado como inapropiado. No tendrían que haberles llamado la atención”, asegura Valerio Rocco, director de la institución ubicada en Madrid
Laura García Higueras | El Diario, 2025-08-05
https://www.eldiario.es/cultura/circulo-bellas-artes-investiga-expulso-hombres-abrazarse-exposiciones_1_11570914.html 

“Nos expulsan del Círculo de Bellas Artes por ir abrazado a mi pareja gay”. El director Iñaki Peñafiel explicó este domingo en X el incidente que había sufrido mientras visitaba una exposición del museo localizado en Madrid. “Nos alegan que son normas de comportamiento”, fue la explicación que recibieron en ese momento por parte de la persona que vigilaba en ese momento la sala. “Vuelve la España franquista”, lamentó.

“El discurso de odio está calando y no puede ser”, advierten los visitantes afectados a este periódico, reconociendo que, un día después de lo sucedido, están experimentando “una resaca emocional horrible”: “Estamos tristes, con sensación de culpa y vergüenza, cosa que nunca había sentido”.

Minutos después de la publicación en la red social, Valerio Rocco, director del centro, respondió a Iñaki Peñafiel públicamente pidiéndole poder contactar con él para “contrastar lo ocurrido”, con lo que había relatado el “personal de seguridad” del espacio. “Me habían informado de que la trabajadora de UNIUM [empresa externa contratada para la vigilancia] había llamado la atención a dos personas por conductas que había considerado inapropiadas, y que esto había provocado una disputa. Al elevarse el tono de la conversación e intervenir otras personas presentes, se les había invitado a que se dirigieran a la salida”, explica el máximo responsable del CBA a elDiario.es.

Valerio Rocco compartió un nuevo mensaje en X indicando que había hablado tanto con el director de ficción como con su pareja, para “pedirles disculpas” por lo sucedido durante su visita a la muestra de fotografía de Cristina García Rodero, en nombre del Circulo de Bellas Artes. “Tras hablar con mi jefe de seguridad, al que pedí que revisara las cámara y hablara con la persona que estaba en la sala, y después con Iñaki, corroboré que lo que ha ocurrido no puede ser calificado como inapropiado. No tendrían que haberles llamado la atención”, afirma Valerio Rocco.

“Nuestro compromiso con los derechos LGTBIQ+ no podría ser más claro y rotundo. Lamento de veras que se hayan sentido humillados”, fue el mensaje que compartió en X.
X, 2024-08-04 / Valerio Rocco Lozano. He hablado hace unos minutos con Iñaki Peñafiel y su pareja para pedirle disculpas, en nombre del Círculo de Bellas Artes, por lo que ha ocurrido hoy. Nuestro compromiso con los derechos LGTBIQ+ no podría ser más claro y rotundo. Lamento de veras que se hayan sentido humillados.
Además, desde la cuenta oficial del centro emitieron un comunicado, informando de que habían “abierto una investigación interna para aclarar los hechos ocurridos” en la mañana del domingo, “denunciados por Iñaki Peñafiel en redes sociales”.

Contra la “homofobia interiorizada”
La pareja puso una reclamación. “Nos sentimos avergonzados”, reconocen Iñaki Peñafiel y su pareja, que pidieron comprobar si había alguna norma escrita que especificara que “no está permitido abrazar a tu compañero”. No la había. “Forma parte de la homofobia interiorizada de la que no se habla. Que nos sintamos culpables por ser gais, ese es el discurso que está penetrando”, advierten con preocupación. “¿Qué institución impide que no pueda abrazar a mi pareja o tener un acto de cariño?”, plantean los visitantes afectados a este periódico, “a las mujeres las pueden agredir y tocar el culo, pero si lo hacemos los maricones, nos estamos saltando las normas de comportamiento”.

Desde el Círculo de Bellas Artes, Valerio Rocco insiste en que están “preocupados por la regresión de derechos LGTBI que se está produciendo en Madrid, España y Europa”. “Así lo hemos mostrado con muchas de nuestras iniciativas y lo vamos a seguir haciendo”, avanza al tiempo que la investigación interna sobre este caso en concreto continúa abierta.

martes, 16 de julio de 2024

#hemeroteca #politica #controlsocial | Díaz anuncia un acuerdo con el PSOE para derogar la Ley Mordaza

Activistas de No Somos Delito en una concentración frente al Congreso, noviembre 2022 //

Díaz anuncia un acuerdo con el PSOE para derogar la Ley Mordaza

Además de una reforma de la ley de publicidad institucional, la vicepresidenta segunda adelanta que el paquete de regeneración que anunciará Sánchez incluirá la reforma de una ley del PP utilizada para acallar la protesta social.
El Salto, 2024-07-16
https://www.elsaltodiario.com/leyes-mordaza/diaz-anuncia-un-acuerdo-psoe-derogar-ley-mordaza

Se acerca un acuerdo para lanzar el paquete de regeneración democrática del que el presidente Pedro Sánchez lleva hablando desde el parón de cinco días para reflexionar sobre su posible dimisión. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha declarado en la mañana de este 16 de julio que el PSOE y Sumar han llegado a un acuerdo para derogar la Ley Mordaza y para lanzar una ley que impida las subvenciones públicas a los llamados pseudomedios, aparatos de propaganda de la extrema derecha sustentados en ‘fake news’, inflados y sostenidos por ayudas institucionales, sin apenas visitas.

Según declaró la ministra de Trabajo, el presidente presentará este miércoles a las 9h una reforma de la ley de publicidad institucional: “Quienes vulneren los códigos deontológicos en el ejercicio del periodismo serán privados de subvenciones y financiación pública”. La reforma de la ley que regula la publicidad institucional, que ya tiene más de dos décadas, se enmarca en la reciente regulación europea lanzada el pasado marzo, que va mucho más allá de la normativa española y exige a los gobiernos una mayor regulación y transparencia del dinero público recibido por cada medio.

Desde Sumar han presionado para incluir la postergada derogación de la Ley Mordaza en el paquete de regeneración, uno de los puntos del acuerdo de la primera investidura entre Unidas Podemos y PSOE, y también entre Sumar y PSOE tras el 23-J. “La petición de Sumar para la derogación de la ley mordaza se consuma”, dijo Díaz a su llegada a la reunión de ministros de Trabajo y Empleo de la Unión Europea en Bruselas. Según el portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, la derogación de la Ley Mordaza es una “medida esencial” dentro del paquete de regeneración democrática.

La reforma fracasada de 2023
En marzo de 2023, fracasó el intento de reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como Ley Mordaza, después de que EH Bildu y ERC votaran en una ponencia en contra de una reforma que se limitaba a eliminar algunos puntos de la norma de Mariano Rajoy pero que mantenía buena parte de su articulado. A pesar de que se derogaban algunos de los “aspectos más lesivos” de la ley de 2015, como las previsiones contra el derecho de manifestación, la cuantía de las sanciones o la grabación de imágenes de agentes, la reforma dejaba fuera las devoluciones en caliente de migrantes o la utilización de balas de goma.

Además de estos dos asuntos, la reforma presentada por Gobierno de coalición mantenía intactas, según denunció No Somos Delito, la presunción de veracidad de los agentes de policía, la no objetivación de las acusaciones de desobediencia o las sanciones por falta de respeto a los agentes. Según de Interior, entre 2015 y 2020 más de un tercio de las sanciones de la ley se debieron precisamente a las acusaciones de resistencia o desobediencia, y a las de faltas de respeto a los agentes.

“El Gobierno prometió derogar la Ley Mordaza, no retocarla de manera leve”, criticó entonces EH Bildu. Una crítica compartida por el propio Podemos, que acusó al PSOE de haber dejado caer la reforma de la ley por su falta de ambición, según palabras de Pablo Echenique.

En la nueva propuesta de “derogación” de la Ley Mordaza volverán a estar presentes estos puntos calientes y la viabilidad de la iniciativa dependerá del alcance de las reformas.

Y TAMBIÉN…
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Reforma de la Ley Mordaza: game over

La negativa del PSOE a reformar los artículos que han supuesto un tercio de las sanciones de la ley mordaza o a prohibir las devoluciones en caliente termina con el recorrido del proyecto en esta legislatura.
Diego Sanz Paratcha | El Salto, 2023-03-14
https://www.elsaltodiario.com/ley-seguridad-ciudadana/reforma-ley-mordaza-game-over-psoe-represion-sanciones

miércoles, 28 de junio de 2023

#hemeroteka #lgtbi #ekainak28 | Herriak "gune seguruak" bilakatu arte jarraituko dute borrokan Lea-Artibai eta Mutrikuko desbiau taldeak

Harrotasunaren Egunean manifestazioa Mutrikun //

Herriak "gune seguruak" bilakatu arte jarraituko dute borrokan Lea-Artibai eta Mutrikuko desbiau taldeak

Gaur [ekainak 28] Harrotasunaren Egunean eskualdeko elkarretaratzea egin dute Mutrikun.
Mikel Reina Barros | Lea-Atibai eta Mutrikuko Hitza, 2023-06-28
https://lea-artibaietamutriku.hitza.eus/2023/06/28/herriak-gune-seguruak-bilakatu-arte-jarraituko-dute-borrokan-lea-artibai-eta-mutrikuko-desbiau-taldeak/

LGTBIQ+ Harrotasunaren Nazioarteko Egunean eskualdeko manifestazioa egin dute gaur [ekainak 28] Mutrikun, Lea-Artibai eta Mutrikuko desbiauk taldearen deiari erantzunda. Goiko Plazatik hasi eta Beheko Plazan amaitu dute brindisagaz. Jende askok bat egin du deialdiagaz.

Argi utzi nahi izan dute herriak ez direla «espazio seguruak», eta bertan bizitzeko eta aldarrikatzeko «askapena» eskatu dute. «Ezin dugu ahaztu gure herrietako desbiatuok sexiliorako dugun beharrizana, herrietatik hirietara egindako migrazioa da sexilioa, aniztasunaren bila. Ez dugu izan ahal izateko kanpora joan beharrik izan nahi». Helburu bezala jarri dute Lea-Artibain eta Mutrikun ere «espazio posibleak eta nortasun bizigarriak» sortzea.

Horregatik, «herriak gune seguruak izan arte» borrokan jarraituko dutela aurreratu dute. Euren borroka «antikapitalista, transbertsala eta transfeminista» dela adierazi dute eta horrela izaten jarraituko duela: «Euskaldunak, sudakak, beltzak diskapazitatuak, putak, bollerak, marikak, bisexualak, transexualak, trabeloak… denok desbiatuak eta denok antikapitalistak. Disidentzia gara eta harro gaude». Adibidez, esan dutenez, ez dute onartuko «gure izenean antolatutako PRIDEik ezta inolako etekin ekonomikorik ateratzeko ekitaldirik». Era berean, antolakuntzarako deia egin dute «gizarte kapitalista eskaintzen duen» alternatiba polizialaren aurrean: «Ez dugu gu babesteko muntaketa polizialik nahi, ezta gure izenean herri eta auzoak poliziaz betetzerik».

Gorroto diskurtsoen aurrean «tinko» mantentzeko deia egin dute, eta gogoratu dute trans pertsonak «borroka feministaren eta desbiatuen lehenengo lerroan» egon direla. «Heteroaraua oinarri duen gizarte honetako legeen kontrako borroka da gurea, eta zisnormagaz eta heteroarauagaz bat egiten ez duten desio eta identitateekiko zapalkuntza sistematikoaren aurka borrokatzen jarraituko dugu».

Aurrerapausoa. Munduko desbiatuen mugimenduak 40 urte baino gehiago daramatza borrokan. «Gureganatu eta harrotasunez hartzen dugu ‘desbiau’ termino hori, batez ere Francis Oreretan hil zutenetik», azaldu dute. 

Lea-Artibai eta Mutrikuko desbiauk taldeak «ezinbestekotzat» jo du trans askapenaren alde borrokatzea eta eskualdeko «mugimendu feministei, ezkertiarrei eta biztanleria osoari» transfobia eta transmisoginia «bazterreko kontu gisa» tratatze

miércoles, 10 de agosto de 2022

#hemeroteca #violenciamachista #fiestas | Por un regreso seguro a casa: Maracena financiará el taxi a mujeres en sus fiestas

Nius / Maracena subvenciona el regreso a casa en fiestas //

Por un regreso seguro a casa: Maracena financiará el taxi a mujeres en sus fiestas.

El Punto Violeta del recinto ferial, junto a las casetas disco, facilitará los tickets a las chicas. La bonificación del 100% del servicio Pide Taxi Granada estará disponible los días 12, 13, 14, 15 y 16 de agosto. De 22 a 6 horas, las mujeres podrán regresar a sus domicilios con un taxista que comprobará que entran en casa.
Iván Sevilla | Nius, 2022-08-10
https://www.niusdiario.es/espana/andalucia/20220810/regreso-seguro-casa-maracena-financiara-taxi-mujeres-fiestas_18_07217744.html 

En el pueblo de Maracena (Granada) quieren prevenir antes que curar. O lamentar episodios con posibles abusos o agresiones sexuales a mujeres. Por eso, el Ayuntamiento ha lanzado una iniciativa para las fiestas patronales. Su objetivo es aumentar la seguridad de las vecinas que quieran salir a disfrutar de las noches festivas en el municipio. Los días 12, 13, 14, 15 y 16 de agosto podrán tener un regreso seguro a casa.

En sus redes sociales, el Consistorio ha explicado en qué consiste la medida: bonificar el 100 % del servicio de taxi dentro del término municipal. De esta forma, las mujeres viajarán gratis en horario de 22 a 6 horas. Desde el lugar de recogida hasta sus domicilios, el taxista se encargará de velar por que lleguen sanas y salvas a casa. Incluso comprobará que la usuaria entra en su vivienda.

Pide Taxi Granada ha firmado un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Maracena para que todo esto sea posible durante cinco días. Las interesadas en utilizar el servicio pueden recoger su ticket en el Punto Violeta. Estará ubicado junto a las casetas disco, en el recinto ferial. Allí atenderán a las chicas en horario de 23 a 3 horas, también para ofrecerles información y asesoramiento especializados.

martes, 26 de julio de 2022

#hemeroteca #mujeres #movilidad | Dbus quiere promover el servicio de paradas a demanda para mujeres

Noticias de Gipuzkoa / Un bus de Dbus en una parada //

Dbus quiere promover el servicio de paradas a demanda para mujeres.

Funciona en la líneas búho y se ofrece viernes, sábados y vísperas de festivos.
Arantxa Lopetegi | Noticias de Gipuzkoa, 2022-07-26
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/donostia/2022/07/26/dbus-quiere-promover-servicio-paradas-5854081.html 

La preocupación por evitar y poner freno a las agresiones sexuales que, desgraciadamente, aumentan en número en las citas con las fiestas de pueblos y ciudades ha hecho que distintas instituciones y organismos hayan tomado cartas en el asunto adoptando medidas en esta línea.

Dbus fue pionera a la hora de implementar el servicio de paradas a demanda para mujeres en aquellos desplazamientos que se llevan a cabo en horario nocturno. Esta propuesta se puso en marcha en 2019 en las líneas búho, que operan en la ciudad viernes, sábados y vísperas de festivos, además de en aquellos eventos en los que se requiere de un refuerzo de los servicios nocturnos.

Además de las mujeres, las personas menores de 18 años pueden solicitar que el autobús en el que viajan pare en un punto más próximo a su hogar o mejor iluminado. Y es que este servicio permite solicitar la bajada del vehículo entre las paradas oficiales del recorrido. Siempre que las mismas cumplan con los requisitos necesarios para ello.

Desde 2019 en todas las líneas
Tras la puesta en marcha de este sistema en 2018 en algunas líneas de prueba y en 2019 en todas las líneas que operan en horario nocturno irrumpió el covid que alteró drásticamente el día a día de las y los donostiarras y que hizo desaparecer del calendario de la ciudad los eventos festivos.

Este verano, cuando las citas festivas previstas se están desarrollando con normalidad, Dbus ha tomado de editar nuevos materiales informativos para promover el uso de este servicio entre las usuarias y usuarios del transporte público, siempre en aras a mejorar la seguridad.

Con este material se pretende extender el conocimiento de la existencia de este servicio en especial entre las mujeres, el colectivo que más viaja en autobús en Donostia.

Además de en Donostia, este servicio también se ha empezado a ofrecer en otras ciudades del Estado, buscando mejorar la experiencia de viaje de las mujeres.

viernes, 15 de julio de 2022

#hemeroteca #violenciasexual #fiestas | Acoso sexual en Euskadi: el ‘baboseo’ que ya no soportan las mujeres en los recintos festivos

Noticias de Gipuzkoa / Asistentes a un concierto en Sagues, Donostia //

Acoso sexual en Euskadi: el ‘baboseo’ que ya no soportan las mujeres en los recintos festivos.

El 57% de las asistentes a eventos de ocio nocturno ha sufrido algún tipo de acoso sexual. Una guía aconseja no banalizar los “rozamientos, contactos físicos no deseados” y agresiones como las que obligaron a suspender la “disco festa” de la Aste Nagusia Donostia en 2018.
Jorge Napal | Noticias de Gipuzkoa, 2022-07-15
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/sociedad/2022/07/15/acoso-sexual-euskadi-baboseo-soportan-5820169.html 

Grandes conciertos de verano pueden ser escenario de grandes vulneraciones de derechos. La misma lógica de barra libre al consumo de alcohol y drogas que ha normalizado los atracones etílicos se instala para "asumir" como “inevitable” conductas de acoso o insistencia que, pese a no ser consentidas, e incluso rechazadas, “son ejercidas contra las mujeres”.

Es lo que muchas chicas llaman ‘baboseo’, como define una nueva guía “para la reflexión y actuación” ante este tipo de conductas. Una herramienta que el Gobierno Vasco ha presentado esta semana, y que pone el foco en esos comportamientos masculinos lesivos, más sutiles de lo que puede ser una grave agresión sexual, pero igualmente dañinos, y que forman parte del discurrir habitual en festivales, conciertos y grandes eventos culturales.

Así, se tiende a normalizar una serie de “rozamientos, contactos físicos no deseados", e incluso seguimientos a chicas por espacios poco frecuentados, que no tienen nada de normal. Y un término para describir todo ello -'baboseo', de uso frecuente- que parece rebajar el impacto de estas agresiones, que habitualmente se comenten bajo el anonimato del bullicio en los grandes recintos festivos.

Las fiestas de San Fermín en Iruñea se acaban de cerrar con una investigación policial que finalmente ha rebajado la alerta causada por los ocho posibles casos de sumisión química, casi todos ellos denunciados por mujeres. Un episodio que ha pasado a atribuirse a un mero acto de gamberrismo.

Un acto que, en sí mismo, es una agresión. “Los contextos festivos, especialmente donde está presente el consumo de alcohol y drogas como parte normalizada de la diversión, son escenario de agresiones de distinto tipo. Y las más frecuentes son precisamente aquellas que no implican una agresión sexual con violencia”, precisa el documento de 23 páginas editado por Emakunde.

Actitudes hostiles que son rechazadas abiertamente, y que por mucho que se repitan, “ni se pueden banalizar, ni se pueden considerar como algo habitual e inevitable”, señala el informe. El acoso verbal, por ejemplo, o la denigración, tantas veces "invisibilizadas” en eventos culturales masivos.

El Jazzaldia como antesala de la Aste Nagusia

El documento parte de la base de que es necesario un análisis “cada vez más detallado” de la violencia machista. Desenmascarar esos episodios en los espacios culturales es el objetivo de esta nueva guía, que sirve de complemento a la que se presentó el 23 de mayo, otra útil herramienta para los ayuntamientos a la hora de organizar sus fiestas y eventos.

Un verano en el que motivos de celebración no faltan. Quien más quien menos se ha sacudido la parálisis de la pandemia, algo que se palpa a pie de calle en estos días previos al comienzo del Jazzaldia, que arranca el próximo miércoles, como antesala de una Aste Nagusia que volverá a celebrarse en agosto en su formato habitual.

Una fiesta multitudinaria que se ha visto empañada por agresiones de diverso tipo durante las últimas ediciones, hasta que llegó la pandemia y todo se paró. El Ayuntamiento de Donostia tuvo que suspender en agosto de 2018 la “disco festa” de la Zurriola, una medida consensuada como muestra de rechazo a las agresiones sexuales que se venían sucediendo en este recinto destinado al público más joven. Un motivo de preocupación que obligó entonces a duplicar las medidas de seguridad.

Durante los últimos años la afluencia de público femenino ha aumentado exponencialmente en este tipo de citas festivas. En torno al 58% de las personas que acuden a estas celebraciones son mujeres. Según recoge el documento de Emakunde, a pesar de esta mayor presencia femenina, la organización de estos eventos no se ha adaptado a esta nueva realidad “y sigue habiendo espacios muy masculinizados e inseguros para las mujeres, que se exponen en unas cuantas horas y de manera concentrada” a conductas y formas de relaciones machistas.

Tanto es así, que el 57% de las mujeres han sufrido en estos espacios algún tipo de violencia sexual -frente al 4% de los hombres- refleja el informe de Emakunde, que aconseja reorientar la organización de estos eventos hacia medidas preventivas “para avanzar en la igualdad en los espacios culturales”.

Aunque no es el objeto de la guía, el documento precisa que “si no se cambia la forma de programar la cultura y el ocio, las medidas para evitar las agresiones sexuales y sexistas en eventos culturales, sobre todo los multitudinarios, no irán a la raíz del contexto que permiten que se produzcan”. Se perpetúa así la hostilidad de lo que no dejan de ser espacios de ocio y diversión, como un macroconcierto al aire libre.

A este respecto, las áreas de descanso, los baños portátiles habilitados, e incluso los caminos para llegar a ellos han sido identificados como algunos de los puntos más críticos en estos festivales “históricamente liderados por hombres”. Una “omnipresencia de la figura masculina” que diversas plataformas de artistas cuestionan actualmente. Tanto en su forma de organización como en sus cabezas de cartel y participantes.

jueves, 26 de mayo de 2022

#hemeroteca #violenciasexual | Discotecas de Cataluña repartirán tapas de vasos para evitar agresiones sexuales con drogas

EITB / Discoteca //

Discotecas de Cataluña repartirán tapas de vasos para evitar agresiones sexuales con drogas.

Esta medida se une al método “Ask for Angela”, que permite al personal del establecimiento saber que alguien está en peligro cuando pregunta por Angela.
Agencias | EITB, 2022-05-26
https://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/8856355/discotecas-de-cataluna-repartiran-tapas-de-vasos-para-evitar-agresiones-sexuales-con-drogas/ 

Una veintena de discotecas de Cataluña repartirán tapas de vasos a las clientes para evitar que alguien pueda introducir droga en las bebidas para después, cometer una agresión sexual.

El objetivo de la repartición de tapas es incrementar la seguridad en los recintos y así, evitar agresiones por sumisión química. Todas las discotecas que lo soliciten tendrán las tapas de vaso.

Esta medida se enmarca dentro de un conjunto de acciones orientadas a implementar distintivos internacionales de seguridad en las discotecas. Los establecimientos que se adhieran a este plan recibirán formación y otras herramientas, como el método ‘Ask for Angela’, que permite al personal saber que, si alguien pregunta por Angela, es para alertar que están en peligro.

Los locales interesados podrán disponer de estas herramientas en un plazo de un mes, o mes y medio.

sábado, 7 de mayo de 2022

#hemeroteca #gais #ligoteo | Grindr, tras la detención del asesino en serie de Bilbao: "Cuidado"

El Español / Grindr Security //

Grindr, tras la detención del asesino en serie de Bilbao: "Cuidado".

La 'app' líder de contactos entre hombres rompe su silencio después de las cuatro muertes y dos intentos de homicidio de la comunidad LGTBI en España.
Ignasi Jorro / Víctor Recacha | Crónica Global, El Español, 2022-05-07
https://cronicaglobal.elespanol.com/vida/grindr-bilbao-asesino-muertes_660656_102.html 

Grindr ha roto su silencio tras el escalofriante caso del presunto asesino en serie de hombres gay en Bilbao, que se ha saldado con cuatro muertes sospechosas y otros dos intentos de homicidio, según la Ertzaintza. La app líder de contactos entre hombres y transexuales, una de las que usó el supuesto homicida múltiple (detenido tras entregarse este jueves), ha emplazado a "tener cuidado" cuando se usa la plataforma de citas.

Lo ha dicho Grindr a preguntas de Crónica Global, que ha inquirido a la tecnológica con sede en Los Ángeles (Estados Unidos) sobre las muertes en cadena en la ciudad española. La enseña ha contestado recordando que la app "emplaza a actuar con cautela cuando se interactúa con personas que no se conocen".

"Denuncien a la policía"
Según la empresa tras el programa líder en contactos, todo comportamiento inapropiado o ilegal "debe ser comunicado por la plataforma, por el correo help@grindr.com". Asimismo, los posibles delitos deben comunicarse "a la policía", con quien Grindr "trabaja como se espera".

En cualquier caso, la firma recuerda que dispone de una guía de seguridad on line, consultable en este enlace, y una versión más reducida en forma de trucos para ligar con seguridad, en este otro.

Indefensión ante grupos organizados
Grindr y las aplicaciones de citas son un "facilitante" para "tener contacto con gente LGTBI", pero "incorporan este elemento de riesgo que no sabes con quén te encuentras", apunta Jordi Samsó, presidente del Casal Lambda. Una situación que "aprovechan grupos organizados y personas sin buenas intenciones", advierte. Según el activista, "que a alguien le puedan asesinar es otro extremo", pero "la desprotección está ahí" y "la fragilidad y el desamparo continúan existiendo" a través de episodios de robos, violaciones y todo tipos de agresiones que se han vivido en los últimos años, también en Barcelona.

Para evitarlo, aconseja tomar "medidas" y "protecciones" como "quedar en un sitio público" y "dar la dirección, teléfono, adónde vas y con quién quedas" a alguien de confianza. Sin embargo, admite que es difícil porque "no todo el mundo ha salido del armario": los usuarios de Grindr que ocultan su orientación sexual "tendrán más desprotección", también ante la extorsión de datos sensibles.

'Burundanga'
De hecho, los delitos por vía de las apps de contacto no son nuevos, tampoco en Barcelona. Lo cuentan fuentes de la comunidad LGTBI, que recuerdan que dos años atrás llegó a circular un fotomontaje con rostros de diversos perfiles de Grindr que quedaban con las víctimas y les robaban con el método de la sumisión química.

"Fue una suerte de organización de usuarios, que tomaron cartas en el asunto tras varios robos. Se pasó una cadena de Whatsapp con caras de gente con la que no se debía quedar", agregan las mismas fuentes. En efecto, Mossos d'Esquadra ha confirmado esta semana que las plataformas de dating generan en Cataluña actuaciones policiales por robos y similares, aunque no por homicidios, como en Bilbao.

Cuando Barcelona temió a Grindr
El caso del asesino en serie de Grindr ha reavivado los temores alrededor de las ‘apps’ de citas y devuelve a la memoria otros episodios de violencia como el que vivió un usuario de la aplicación en 2018, cuando acudió a un encuentro a ciegas en un piso de Barcelona y fue amenazado con un cúter, violado, grabado y robado. En 2020, otra cita concertada en la ciudad a través de la app terminó en sumisión química y saqueo.

Sin embargo, la desprotección de la comunidad LGTBI ante este tipo de crímenes se remonta mucho más atrás, como muestra la película ‘A la caza’ de Al Pacino. Samsó recuerda que, antes de la aparición de las aplicaciones, ya existía "desprotección" y "muchísimos robos" en lugares de ambiente, puntos de encuentro, espacios de cruising y cuartos oscuros, hasta el punto de que en locales como la antigua sala Martins, en los Jardinets de Gràcia, un cartel pedía ir con cuidado con las carteras. Lo mismo que valió entonces puede aplicarse ahora: extremar las precauciones para evitar sorpresas.

lunes, 18 de mayo de 2020

#hemeroteca #lgtbifobia | Castellón alza la voz contra la LGTBIfobia

Imagen: El Mundo / Celebracion del Orgullo LGTBI en Castellón
Castellón alza la voz contra la LGTBIfobia.
El colectivo exige la activación oficial de las leyes autonómica y estatal. Varios castellonenses nos ofrecen su testimonio de cómo han sufrido diferentes acosos.
Daniel Vicente | El Mundo, 2020-05-18
https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/castellon/2020/05/18/5ec2cdd421efa034238b458e.html

Hay otro tipo de virus que todavía está lejos de erradicarse y cuyos efectos son, en ocasiones, poco visibles: la LGTBIfobia. Ayer domingo 17 de mayo se celebró el Día Internacional contra esta lacra social y el colectivo Castelló LGTBI aprovechó para trasladar algunas reivindicaciones a fin vencer este discurso de odio. «Castellón es una provincia muy inclusiva, pero existe una LGTBIfobia que podríamos clasificar de baja intensidad, una LGTBIfobia que no es visible, pero no por ello menos peligrosa y sobre todo una LGTBIfobia interiorizada brutal. Una provincia donde el sexilio -autoexiliarse a grandes ciudades para sentirse sexualmente libres- ha sido la norma para las personas LGTBI», consideran desde el colectivo castellonense. Una de las medidas que la agrupación pide al Ayuntamiento de Castellón, la Diputación y la Generalitat Valenciana es trabajar por la implementación definitiva de «una de las mejores leyes LGTBI y Trans del mundo» ya aprobadas a nivel regional, pero aun por activar, denuncia este colectivo.

Asimismo, en materia de seguridad, las mismas fuentes explican que «elogiamos las acciones individuales de formación y sensibilización de policías locales, así como la implementación en el Ayuntamiento de La Vall d'Uixó del grupo LGTBIpol dentro de su Policía Local, pero hace falta que la ley LGTBI se implemente y se forme a todas los cuerpos y fuerzas de seguridad locales y autonómicas, así como que se apruebe la ley LGTBI estatal, para que los cuerpos y fuerzas estatales estén formados y sensibilizados con esta causa».

Desde Castelló LGTBI «ofrecemos a los ayuntamientos gratuitamente un taller de formación sobre delitos de odio LGTBIfóbicos para las fuerzas de seguridad, 'Safe To Be', de Speak Out, un proyecto europeo desarrollado por las federaciones LGTBI de nueve estados miembros de la UE, entre las que se encuentra la FELGTB», reiteran desde la asociación.

Testimonios
Este diario ha podido contactar con varios castellonenses que afirman haber sufrido LGTBIfobia en carne propia en algún momento de su vida, denunciando así públicamente su situación. Una joven bisexual de un pueblo del interior provincial asegura que notó esta discriminación «en el momento en el que me fui a vivir sola a una ciudad más grande de lo que era mi pueblo natal. Entre los compañeros había un ambiente hostil al respecto y no me sentía bien para comunicar mi orientación». «No recibí acoso en sí, sino más bien percibía que la gente se apartaba. En mi pueblo, también, aún hay gente que se comporta como un homófobo cuando mencionamos el tema», lamenta.

Esta misma joven opina que para vencer la lacra hace falta «educación. No debe ser una materia aparte en algunas carreras, sino que desde primaria se debe dejar claro que no solo hay hombres y mujeres cisgénero y así los niños tendrían todo claro desde pequeños».

Por su parte, un chico transexual de 30 años de Castellón ciudad afirma que sintió «tristeza, soledad, rabia», cuando comenzó a ser acosado a los 16 años. «Me sentía perdido, sentía como si yo no perteneciese a este mundo, hasta no hace mucho». indica. Este castellonense considera que «deberían enseñarnos el abanico de posibilidades de las diferentes formas que existen de ser y de amar y creo que eso debería de encargarse alguien cualificado ya que, en mi opinión, es un tema algo complicado de entender en estos momentos».

Otra castellonense, homosexual y de 35 años consultada por este diario va más allá a la hora de describir la LGTBIfobia que ha sufrido. «La sufrí muy a menudo cuándo era más joven. Me insultaron en mi infancia, adolescencia y juventud. Mis compañeras no querían cambiarse conmigo en el vestuario y tenía que cambiarme en el despacho de la profesora. Además, me acosaban por teléfono insultándome», confiesa la entrevistada, quien recuerda que «mi madre también tardó mucho en entenderme». Como anécdota, cuenta «en Madrid sufrí insultos en la estación de tren por parte de un hombre al verme abrazaba a mi novia. Nos espetó 'Como está mi España' y, en otra ocasión, besando a mi pareja en la entrada de un restaurante, una mujer nos espetó que eso no era políticamente correcto», denuncia la joven, quien cree que «la LGTBIfobia es una fobia a algo que las personas no conocen y tienen miedo. Cuanto más se conoce y se visibiliza la homosexualidad, más la estaremos normalizando».

Los consultados también coinciden en denunciar que «la LGTBIfobia genera rabia e impotencia, porque no entiendes como las personas pueden llegar a tratar así a otras». «Esto hace que vayas con más miedo a la hora de salir con tu pareja y pensar en si alguien te va a decir o hacer algo», argumenta otra consultada, defendiendo que «las charlas en los colegios e institutos son importantes para que los alumnos tengan por lo menos una mínima información sobre este tema». Un joven incluso asegura que sufrió LGTBIfobia por parte de un familiar.

Castelló LGTBI recuerda su servicio de asesoramiento integral 'Brúxiola de Colors'. Sobre el mismo, aseguran que «hemos pasado de tener una media de 20 consultas semanales a tener cerca de 53, la mayoría tienen su origen en la soledad y el confinamiento (un 63%). En estos casos solo necesitan hablar con alguien, tener una vía de escape para desahogarse y son atendidas por nuestro voluntariado». «Un 26% contactan por temas de salud sexual, un 5% por asilo e inmigración, un 3% por ciberacoso y un 3% por otras razones».

lunes, 4 de mayo de 2020

#hemeroteca #saludpublica #controlsocial | Pandemia securitaria

Imagen: ctxt / Control en Maryland, Estados Unidos
Pandemia securitaria.
Es posible que nuestra relación con la crisis sanitaria tenga menos que ver con la solidaridad que con los mandatos de una moral de excepción basada en el miedo, la sumisión a la autoridad y la construcción del otro como amenaza.
Pablo Pérez Navarro | ctxt, 2020-05-04
https://ctxt.es/es/20200501/Firmas/31842/coronavirus-estado-de-excepcion-inflacion-securitaria-pablo-perez-navarro.htm

Como en las grandes revoluciones, la pandemia impone su propio calendario. De ahí que parezcan tan lejanas las protestas que, desde Hong Kong hasta Chile, pasando por Irán, Italia, Francia, Ecuador, Líbano o Haití, entre otros lugares, atravesaron el globo en 2019, exigiendo democracia, justicia distributiva o ambas cosas a la vez. El contraste entre las multitudes y las calles vacías se extiende como un velo ‘vintage’ sobre el recuerdo de los levantamientos populares y, también, sobre los estados de excepción declarados para hacerles frente. Torciendo la balanza del lado de los segundos, los estados de emergencia, alarma, calamidad, catástrofe, de sitio y de excepción propiamente dichos han acallado las calles con unos niveles de apoyo social que resultaban impensables, por motivos obvios, hace tan solo unos meses.

Al mismo tiempo, la ubicua presencia de las fuerzas de seguridad nos resulta demasiado familiar, como si no mediaran apenas distancias entre el presente escenario y el de la represión del desorden público. Pensando en esta disonancia, y tomando en serio la tradición de la teoría crítica que, desde Walter Benjamin hasta Jasbir Puar, nos advierte de la vocación de todo estado de excepción por convertirse en norma, cabe preguntar, ¿en qué estado se encuentra la normalización de esta ola global de estados de excepción? Que la crisis sanitaria ha producido un cambio en la percepción social de la labor de las fuerzas de seguridad en los más variados extremos del espectro político parece evidente, pero ¿queda algún espacio de legitimidad para la pregunta por las relaciones entre la represión de la protesta urbana y la securitización de la salud pública? ¿Son los virus, acaso, contrarrevolucionarios?

Securitización global de la salud
Como primera aproximación, cabe señalar que la inflación securitaria de la respuesta sanitaria parece estar lejos de haber sido improvisada. Así lo sugiere el hecho de que en septiembre de 2019 se divulgaran a bombo y platillo las directrices de la Junta de Vigilancia Mundial de la Preparación ante el riesgo de que la liberación por causas naturales, accidentales o deliberadas de un virus respiratorio letal con alta transmisibilidad pudiese segar millones de vidas y frenar la economía mundial hasta en un 5%. Dos meses después, los diferentes gobiernos iniciaban una suerte de competición a la hora de implementar todo tipo de toques de queda, confinamientos obligatorios, y otras respuestas autoritarias a la crisis de la Covid-19. Vaya por delante, en este punto, que hago mía la reflexión de Eve Kosofsky Sedgwick sobre las epistemologías conspiranoicas cuando señalaba la irrelevancia del origen del sida para la crítica de una política institucional que resultaba, por sí misma, inequívocamente genocida. Aunque en este caso, más que la desidia, llame la atención la amplitud de un enfoque punitivista, ampliamente militarizado y refrendado por los mismos gobiernos para los que (dicho sea de paso) la muerte de cerca de un millón de personas al año por el VIH continúa siendo poco menos que irrelevante.

Por supuesto, es posible que la influencia del citado organismo sea secundaria y que se limite a reflejar algo así como un estado general de la respuesta a las crisis sanitarias. Lo que parece innegable es que sus preocupaciones se corresponden bastante bien con un escenario en el que, mientras el ejército estadounidense despliega sus tropas por toda Europa en coordinación con la OMS, la movilidad de pacientes entre países vecinos enfrenta serias limitaciones por falta tanto de recursos materiales como de acuerdos, según los casos. Los diferentes gobiernos, por su parte, parecen haber tenido pocas dificultades en sumarse a un paradigma securitario en el que encuentran una estrategia de compensación, tanto material como simbólica, a las deficiencias de la respuesta sanitaria propiamente dicha. Lo tardío de las medidas implementadas, en particular, parece uno de los principales motores del grado de autoritarismo dirigido contra la población, que contrasta además vivamente con la timidez demostrada a la hora de poner al sector privado al servicio de la salud pública.

Sobre esas premisas, el estado de excepción ha demostrado su capacidad para extender su inhóspita lógica a la relación social, traduciendo las divisiones sociales en diferentes grados de aislamiento, de exposición al riesgo del contagio u otras violencias implícitas en la dimensión territorial de las cuarentenas. No es un problema limitado a regímenes de trayectoria autoritaria como Hungría o Turquía, donde la extensión del estado de alarma se usa ya como arma para limitar a libertad de expresión y perseguir la disidencia política. Tampoco de aquellos que han decidido traspasar los límites de acción de las fuerzas de seguridad, como Filipinas o El Salvador, donde masificar las prisiones o autorizar a las fuerzas de seguridad a disparar a matar forma parte del menú para proteger a la población de los efectos de la pandemia. Por el contrario, las mutaciones del estado de excepción se amoldan con facilidad al paisaje global de las democracias, resituando a los cuerpos en las intersecciones de diferentes regímenes de excepcionalidad racial, de clase, genérica y sexual. Los días alternos en que hombres y mujeres pueden pisar las calles en Perú o Panamá proporcionan un ejemplo gráfico, entre otras cosas, por su manera de poner en riesgo a una parte de la población trans. Resulta igualmente ilustrativa, en este sentido, la situación de los pueblos indígenas y afrodescendientes de América Latina, que hacen frente a la Covid-19 en condiciones de vulnerabilidad que se ven seriamente agravadas por el despliegue de las fuerzas armadas en sus territorios, como han denunciado ya más de cien organizaciones de Ecuador, Colombia, Brasil, Argentina, Chile, Venezuela, México, Uruguay, Guatemala, Paraguay, Haití y Bolivia.

En el caso de España, convertida en uno de los centros de la tormenta sanitaria y, también, de la securitaria, la cuarentena con gastos pagados de las turistas del hotel en Tenerife y el hostigamiento policial y las amenazas de desproporcionadas multas a las familias gitanas en la Rioja marcó el tempo de una cuarentena en la que las variables raciales y de clase se adaptan con facilidad a las nuevas coordenadas biopolíticas. Pensemos si no en el contraste entre los vuelos de repatriaciones y las deportaciones tras el cierre de fronteras, así como en las denuncias del incremento de la presión policial en barrios migrantes y periféricos.

Todo ello a la par que el imperio de la ley mordaza ha encontrado una renovación inesperada de su papel en el ordenamiento del espacio público cuyos efectos, como bien sabemos por años de lucha en las calles, distan de distribuirse homogéneamente en el conjunto de la población. Así, en un contexto de restricciones a la circulación sin parangón en el contexto de las cuarentenas europeas –por cuantía de las sanciones y porque hasta los confinamientos más duros contemplaron siempre alguna posibilidad de desplazamiento en las inmediaciones del domicilio– el Ministerio del Interior ha llegado al límite de recomendar la gradación de las sanciones en función de la actitud más o menos resignada de quien recibe la multas, en una insólita celebración del punitivismo moral de la ley mordaza. Sin olvidar, por último, las inéditas fracturas abiertas durante la escalada entre quienes teletrabajan y quienes lo hicieron fuera de casa y también, en la desescalada, según la posición que ocupen en unos cálculos de distribución de riesgos no exentos de grandes dosis de paternalismo estatal.

La lógica belicista ha venido a dotar de un aura de civismo a la estigmatización de diversos colectivos que sufrió en primer lugar la población de origen asiático y de la que el panóptico vecinal para el escrutinio de desplazamientos y actitudes constituye ahora su expresión más sofisticada. A nadie escandaliza ya, como consecuencia, que la policía pueda irrumpir en un domicilio privado donde un grupo de personas se habría reunido para tener sexo mientras que se considera perfectamente legal abandonar el domicilio para congregarse en misa. La ausencia de medidas para mitigar los efectos del arresto domiciliario de la infancia parece igualmente difícil de entender, por su parte, sin tener en cuenta su generalizada percepción como amenaza de transmisión asintomática. Incluso la preocupación por la protección de la tercera edad se ha visto algo más que empañada por la desidia letal de las residencias privadas o las piedras lanzadas contra un autobús que transportaba ancianos a una residencia en La Línea. Poco sorprende, en ese contexto, que se redacten protocolos señalando el valor social de la persona enferma como criterio de admisión en las unidades de cuidados intensivos, invitando al equipo médico a sumarse a la moral de excepción propia de los estados totalitarios. Si algo define al estado de excepción es, precisamente, la quiebra del principio democrático según el cual todas tenemos el mismo valor social o el derecho, al menos, a ser tratadas como si lo tuviéramos.

El espacio de la protesta
Sería un error ignorar las formas en que el espíritu de cooperación se abre paso, contra viento y marea, en el contexto de crisis. Su rastro resulta evidente en la disposición del personal sanitario a trabajar en condiciones penosas y de riesgo por la falta de recursos, en la producción en red de material sanitario o en la organización vecinal para suplir a unos servicios sociales diezmados por los recortes, por citar solo algunos ejemplos. No obstante, es posible que nuestra relación general con la pandemia tenga mucho menos que ver con la solidaridad que con los mandatos de una moral de excepción basada ante todo en el miedo, la sumisión a la autoridad y la construcción del otro como amenaza. Pensemos si no, para ilustrar este extremo, que la cifra de migrantes muertos en el Mediterráneo desde 2014 supera a la de muertes combinadas por Covid-19 entre España e Italia a finales del mes de marzo, sin que ello pareciera quitarnos demasiado el sueño. El contraste entre nuestra tolerancia ante una respuesta institucional que, en un caso, criminaliza los rescates y, en el otro, extrema las precauciones, no habla demasiado bien de nuestra empatía con la población más vulnerable. Lo hace bien alto, más bien, del imperio de una moral de excepción llamada racismo.

Este último contraste guarda relación, en mi opinión, con una dimensión metafórica de la enfermedad y la muerte que, como explica Susan Sontag al respecto del sida, sobrepasa con creces el campo de lo estrictamente sanitario. En el caso de la Covid-19, la amenaza pandémica se presenta como una guerra contra un mal absoluto, divorciada de cualquier punto de referencia por comparación con otras enfermedades, otras pandemias, otros factores de riesgo y otras tragedias humanitarias. La pedagogía epidemiológica brilla por su ausencia en el discurso mediático, contribuyendo a crear una pura y simple sensación de pánico poco dada al pensamiento crítico y muy favorable al refugio autoritario. Como resultado, lo ominoso de la pandemia cercena nuestra capacidad de pensar que las alternativas sean siquiera posibles, compensando así con creces la pérdida de confianza en las instituciones señalada en las directrices de la referida Junta como obstáculo a superar en periodos de alerta sanitaria.

Sin lugar a dudas la desconfianza existe, hunde sus raíces en el ciclo iniciado por la Primavera Árabe y se extiende hasta levantamientos mucho más recientes. Y parece estar, además, de sobra justificada teniendo en cuenta que la violencia estatal desplegada como respuesta a dichas protestas ha venido a respaldar la multitud de procesos de ajustes, recortes y privatizaciones que conducen al estrecho margen de maniobra con que enfrentamos la presente crisis. En ese sentido, el avance de la agenda neoliberal es el telón de fondo que explica la prolongación de la primacía de lo securitario desde los escenarios de protesta hasta los de pandemia. Dicho de otro modo, el autoritarismo desplegado en la defensa del orden público y la securitización de la salud global forman parte de uno y el mismo estado de excepción, que además se extenderá, previsiblemente, durante un austericidio pos-Covid-19 en el que perderemos, literalmente, la cuenta de las bajas. Mientras dure, discutiremos sobre los medios y las estrategias, sobre la mejor forma de protegernos a nosotras mismas y a las más vulnerables de entre nosotras, sobre cómo articular la condena de la violencia con la urgencia de responder ante ella. La batalla decisiva será, sin embargo, la que libremos para recuperar el espacio de la protesta.

Pablo Pérez Navarro
es filósofo, investigador del Centro de Estudios Sociales (CES) de la Universidad de Coímbra (Portugal) y profesor visitante de Estudios Queer/LGTBI - Género y Sexualidades en la Universidad Federal de Minas Gerais.

#hemeroteca #saludpublica #politica | Franjas horarias para votar

Imagen: Noticias de Gipuzkoa
Franjas horarias para votar.
El Gobierno Vasco estudia ya medidas excepcionales para posibilitar las elecciones vascas, como establecer turnos en los colegios electorales.
Miguel Aizpuru | Noticias de Gipuzkoa, 2020-05-04
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/actualidad/politica/2020/05/04/franjas-horarias-votar/1028294.html

El Departamento de Seguridad del Gobierno vasco estudia ya una serie de medidas extraordinarias para posibilitar la celebración de las elecciones autonómicas, independientemente de la fecha que finalmente se elija. Así –sean en julio, septiembre u otoño–, las autoridades ven indispensable adoptar una serie de precauciones sanitarias y de prevención de aglomeraciones, algunas de ellas de carácter preelectoral y otras para el mismo día de la votación.

Entre ellas, la más llamativa es la propuesta de fijar diferentes horarios de votación para los electores en la jornada electoral. A este respecto, el informe que plantea el Departamento de Seguridad recoge "la posibilidad de establecer criterios que pudieran llevar a recomendar al electorado franjas horarias que se pudieran comunicar en la tarjeta censal". Asimismo, el Gobierno Vasco prevé realizar junto a los ayuntamientos un "análisis detallado" de los colegios electorales para reordenar los espacios y ampliarlos en aquellos que concentran más de diez mesas, "con un promedio de 500 votantes por mesa".

Otra de las medidas que se baraja es, lógicamente, facilitar e impulsar el voto por correo, lo que requeriría "un número más elevado de juegos de papeletas" en las oficinas, así como que Correos garantice la tramitación de más solicitudes de lo que es habitual en este tipo de elecciones –en las autonómicas de 2016 solamente un 3% de los votantes optaron por esta vía–. Asimismo, se estudiará la implantación de peticiones online o telefónicas desde domicilios para las personas que acrediten que no pueden trasladarse a las sedes de Correos. Para fomentar el sufragio a distancia, el Gobierno Vasco propone también la realización de una campaña institucional extraordinaria.

Por otra parte, en el documento que maneja el Departamento de Seguridad vasco se recoge una batería de propuestas y recomendaciones de carácter sanitario e higiénico con el objetivo de reducir al máximo los riesgos de que se produzcan contagios de COVID-19 durante la jornada electoral. Estas medidas sanitarias se adoptarán en función de los criterios que vayan fijando las autoridades en las próximas semanas y deberán recibir el visto bueno de la Junta Electoral competente.

Entre estas precauciones de carácter extraordinario se encuentra dotar de equipos de protección individual (EPI) y de otras medidas preventivas a todas las personas que formen parte de la mesa electoral, a representantes de la administración y, en su caso, a interventores y apoderados, tanto en el proceso de votación como en el de recuento posterior y redacción de las actas electorales.

También se prevé reforzar las medidas de higiene, limpieza y desinfección de los locales electorales antes, durante y después de la votación. Además, se mantendrán las ya conocidas normas de distanciamiento, que se extenderán también a los centros de recepción, cálculo y difusión de los resultados de los comicios, así como a los actos de comunicación institucional y de atención a los medios de la jornada electoral.

Otro de los aspectos que preocupa al Gobierno vasco es evitar las habituales colas y aglomeraciones de gente en algunos colegios electorales. Para ello, el informe propone establecer procedimientos y medios de control de acceso a los edificios, y fijar paneles informativos en las entradas. El texto recoge la importancia de una "señalética adecuada que facilite el tránsito de personas en el interior de los colegios".

La comunicación de las medidas también preocupa al Departamento de Seguridad, que aboga por una "reelaboración" de las campañas institucionales dirigidas al electorado, para "divulgar las medidas adoptadas y las pautas derivadas de las medidas de distanciamiento y protección". Asimismo, se constata que habrá que realizar modificaciones en el habitual plan de seguridad de las elecciones.

Tres objetivos claros
Las medidas extraordinarias que el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco prevé adoptar para una jornada electoral todavía sin fecha persiguen tres objetivos claros relacionados con el blindaje del derecho fundamental de los ciudadanos y de las garantías sanitarias. El primero de ellos, "cumplir con las recomendaciones y medidas de protección de la salud que dicten las autoridades sanitarias competentes". También se busca "facilitar el voto a las personas que pudieran tener algún impedimento específico por el COVID-19", es decir, permitir el sufragio a los llamados grupos de riesgo. El tercer objetivo es ofrecer a la ciudadanía información veraz "para que sepa a qué atenerse a la hora de ejercer el voto en las circunstancias sanitarias que se den y con las medidas que se requieran".

Por último, el Departamento de Seguridad explica que este conjunto de medidas las realiza de un "modo orientativo global", por lo que podrían ir acompañadas de otras iniciativas concretas de otras instituciones competentes como las Juntas Electorales, Asuntos Exteriores o ayuntamientos".

martes, 28 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #controlsocial | Covid-19: la patológica búsqueda de la seguridad

Imagen: Público / Málaga
Covid-19: la patológica búsqueda de la seguridad.
Francisco Miguel Fernández Caparrós · Filósofo y abogado | Público, 2020-04-28
https://blogs.publico.es/dominiopublico/32470/covid-19-la-patologica-busqueda-de-la-seguridad/

Lo estamos viendo día tras días desde que se decretó el estado de alarma: la pandemia del covid-19 ha hipertrofiado todos los mecanismos y medidas coercitivas de las que dispone el Estado sin necesidad de crear un régimen sancionador excepcional 'ad hoc'. En su lugar, la norma que decretó el estado de alarma se remite a las leyes que habitualmente emplean las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y que se pueden resumir en dos opciones: Código Penal y Ley de Seguridad Ciudadana (la conocida como ‘Ley Mordaza’). Los resultados de adoptar unas medidas de confinamiento tan severas junto con la aplicación a discreción de normas que han sido criticadas desde su promulgación, entre otras razones por vulnerar los principios constitucionales más elementales, están siendo alarmantes. En términos cuantitativos, en el momento en que escribo este artículo el Ministerio del Interior ha recibido más de 740.000 propuestas de sanción y se han detenido a cerca de 6.700 personas desde la activación del estado de alarma. En términos cualitativos, son numerosos los casos registrados por organizaciones de defensa de los derechos humanos en los que se denuncia un uso excesivo de la fuerza y violencia empleada por distintos cuerpos policiales. ¿No había otro camino a seguir que el establecimiento de unas medidas restrictivas tan extremas?, ¿no había -no hay- más alternativa que el Código Penal y la Ley Mordaza?

La emergencia del Estado soberano y las expresiones del punitivismo
Se han dado distintas respuestas a estas preguntas. Una de las más conocidas y que más fortuna ha hecho entre la familia de las distintas izquierdas es la que ha dado el filósofo italiano Giorgio Agamben. Recientemente, en una entrevista en la que le interrogaban sobre si nos encontramos ante una nueva forma de totalitarismo, el autor de ‘Homo Sacer’ sostenía que "estamos viviendo el fin de un mundo, el de las democracias burguesas, basado en los derechos, los parlamentos y la división de poderes, que está dando paso a un nuevo despotismo que, en lo que respecta a la omnipresencia de los controles y el cese de toda actividad política, será peor que los totalitarismos que hemos conocido hasta ahora". La respuesta de Agamben está hecha con un trazo demasiado grueso y no sin razón su actitud ha sido calificada de frívola. Desde luego, estamos viviendo un momento de excepcionalidad jurídica que pone en riesgo el núcleo duro de los derechos y principios consagrados en las constituciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Ahora bien, ¿en qué posición nos deja aceptar el escenario del filósofo italiano? ¿Acaso darlo por hecho no supone asumir una derrota, menospreciar los mecanismos del Estado de Derecho que aún quedan en pie y, todavía peor, renunciar a toda posibilidad de transformación posible?

Ante estas mismas preguntas, Paz Francés, profesora de Derecho penal de la Universidad [Pública] de Navarra y autora del excelente libro ‘¿Se puede terminar con la prisión?’, ha dado una respuesta mucho más serena y matizada. Según Francés, las medidas punitivas adoptadas tanto en un plano horizontal -la denuncia entre individuos- como vertical -desde el Estado hacia los individuos- no son sino la precipitación de algo que ya se encontraba en la sociedad. El uso del miedo, el lenguaje bélico, la explosión sancionadora o la normalización del encierro son expresiones de una misma pulsión punitiva. Ahora bien, siguiendo el camino apuntado por Francés creo que es oportuno preguntarse sobre las raíces de algunas de las expresiones punitivas que señala y, tal vez aún más importante, si éstas son o no irreversibles. Paz Francés ofrece algunas pistas al respecto a las que volveré enseguida, aunque antes me gustaría dar un pequeño rodeo alrededor de otro texto que ilumina un aspecto distinto de este asunto.

La búsqueda patológica de la salud
David Cayley, pupilo y entrevistador de Ivan Illich, reflexionaba en un largo y sugerente texto sobre la actual pandemia en diálogo con la obra del pensador austríaco. En su exposición de la obra de Illich, Cayley explica cómo una de las cuestiones que más le preocupó al autor de ‘Némesis Médica’ fue los efectos contraproducentes que provocaba una exacerbación del papel de la medicina en las sociedades posindustriales europeas. Según Illich no era nada descabellado pensar que en un determinado momento "la intervención médica comenzaría a derrotar a sus propios objetivos, generando más daño que bien". A ese fenómeno lo denominó ‘iatrogénesis’, una ‘hybris’ biomédica que de manera simultánea despliega sus efectos en el plano clínico, social y cultural. Más allá de los conocidos "efectos adversos" de la práctica clínica, la iatrogénesis social y cultural han cristalizado en una honda transformación antropológica que, según nos cuenta Cayley, tiene que ver con la expectativa de que "todo sufrimiento puede y debe ser aliviado de inmediato", con la concepción de la propia muerte como una derrota y, en definitiva, con la "búsqueda patológica de la salud" que tiene su apéndice más visible en la obsesión por evitar cualquier tipo de riesgo. Este proceso de erosión y descomposición antropológicos es el que el filósofo Santiago Alba Rico ha analizado desde sus primeros escritos y que ha identificado en ‘Ser o no ser (un cuerpo)’ con "la muerte de las tres facultades "neolíticas" -la razón, la imaginación y la memoria- y el fin de la "mesopotamia" de la evolución, desde donde podía hallarse aún un camino hacia la democracia y la igualdad". Así, una de las consecuencias más agudas de esa preeminencia de la práctica médica, en especial en los momentos de crisis, es que se sustrae a las reglas ordinarias de la justicia ya que, según Illich, "a quien se le asigna el control sobre la muerte deja de ser un humano ordinario [...]. El tiempo y el espacio comunitario reclamados por la empresa médica ‘resultan tan sagrados como sus homólogos religiosos y militares’".

En todo caso, la relación que sugiere Illich entre el papel de la medicina y los militares, entre esa búsqueda patológica de la salud y, añado, de la seguridad, es una de las tensiones que con más fuerza está emergiendo durante esta pandemia. A este respecto no es casual que Adrian Vermeule, profesor de Derecho constitucional de la Universidad de Harvard y uno de los mejores conocedores de la obra de Carl Schmitt, haya propuesto aprovechar las actuales circunstancias para dar un paso adelante hacia "un gobierno autoritario del bien común" dirigido por una poderosa administración y sustentado, entre otros ideales, en la salud y la seguridad. Ahora bien, este irrefrenable deseo de seguridad destinado a prevenir todo riesgo, ¿era inevitable? En absoluto. En el caso de nuestro país tiene un largo recorrido.

Hacia un Derecho penal de la peligrosidad e inseguridad
En los primeros años de este siglo, después de los atentados del 11-S y de la Guerra contra Irak, el Partido Popular se esforzó en situar la seguridad ciudadana como una de las principales preocupaciones de la opinión pública. De hecho, el lema de campaña que emplearon los populares en las elecciones municipales de 2003 fue precisamente "Menos impuestos, más seguridad". La Ley Orgánica 11/2003, aprobada dentro del Plan contra la delincuencia elaborado durante el segundo mandato de Aznar, dibujaba algunas de las principales líneas maestras de la política penal de las próximas décadas que nada tenían de inevitables, sino que respondían a una voluntad política muy concreta. Uno de los objetivos declarados en la Exposición de Motivos era el fortalecimiento de la seguridad ciudadana. La culminación de esa transformación del ordenamiento jurídico culminó con la modificación del Código Penal y la aprobación de la Ley Mordaza en el año 2015. Tal vez, por ser telegráfico en cuanto a las incontables críticas a las que ha sido sometida esta ley, es oportuno recordar que el Consejo General del Poder Judicial calificó ambas propuestas como un ejemplo de "Derecho penal de la peligrosidad" ya que "desde los axiomas de este derecho, la seguridad se convierte en una categoría prioritaria en la política criminal, como un bien que el Estado y los Poderes públicos han de defender con todos los medios e instrumentos a su alcance".

Como han analizado Ignacio González y Manuel Maroto, estas reformas legislativas han tenido, en relación con el ciclo de protestas iniciado en 2011, un triple propósito: generar un efecto desaliento respecto a las movilizaciones sociales, introducir una fuente adicional de recaudación y "difundir la percepción de que la protesta en los espacios públicos no es un derecho, sino una actividad molesta, que por lo tanto se grava para compensar al Estado". En este sentido, el endurecimiento progresivo del Código Penal y la construcción de un Derecho administrativo sancionador desbocado no ha tenido que ver con un aumento de la criminalidad, sino con el tipo de respuesta que se ha querido articular ante la profunda inseguridad social y vital que generó la crisis económica de 2008 entre amplias capas de la población. González y Maroto ofrecen un dato terriblemente ilustrativo sobre lo que Loïc Wacquant ha llamado la construcción de un Estado penal y es que entre los años 2012 y 2013 el gasto en material antidisturbios y de protección policial aumentó un 1780% en 2013, pasando de 173.670 a 3,26 millones de euros. Esta transformación del Estado, junto al incomparable número de sanciones que se han impuesto durante la vigencia del estado de alarma, refuerza la idea de los autores respecto a que, en comparación a Estados Unidos, el proceso de transformación penal de los Estados europeos se muestra de forma más evidente si ponemos nuestra atención en las Fuerzas y Cuerpos Seguridad antes que en las cárceles (sin minusvalorar el papel que desempeñan en nuestra sociedad las prisiones o los Centros de Internamiento de Extranjeros).

¿Apología de la inseguridad?
Lo que he intentado mostrar hasta aquí es que, por tentadora que resulte la idea de explicar con esquemas totalizantes y mecánicos los riesgos ante los que nos encontramos, no deberíamos ceder a ese impulso. Por un lado, porque bajo explicaciones totales solemos perder de vista detalles importantes. Por otro, porque en muchas ocasiones nos dejan en el mismo lugar del que partíamos; un lugar que con frecuencia suele ser impotente y minúsculo. Por otra parte, también he querido mostrar que esta pulsión de seguridad que nos invade como anverso de eso que Ivan Illich llamó la "patológica búsqueda de la salud" tiene unas raíces muy concretas que, en síntesis, tienen que ver con una política penal y sancionadora de signo expansivo y conservador; un patrimonio compartido tanto por el Partido Popular como por el PSOE que ha hipertrofiado, siguiendo a Wacquant, el brazo derecho del Estado.

Sin embargo, a riesgo de sonar ingenuo, no creo que debamos renunciar a articular un programa que anule este deseo de seguridad y que se materialice en transformaciones concretas como son, sin ánimo de ser exhaustivo, acabar con la Ley Mordaza, cerrar los Centros de Internamiento de Extranjeros, derogar la prisión perpetua o reivindicar el papel de la justicia restaurativa.

Se trataría de una apología de la inseguridad, entendida como la necesidad de asumir la vulnerabilidad intrínseca a la vida y renunciar al riesgo cero, pues esto último supone el verdadero riesgo en términos sociales y antropológicos. Se trataría de cambiar la mirada con la que nos enfrentamos al mundo y dejar espacio a la duda razonable que precede al juicio sin justicia, desbocado e inmediato, del otro como un peligro potencial. Esta pandemia nos está dejando escenas de denuncia desde los balcones y excesos policiales en las calles. También muestras de apoyo entre vecinas, vivas por la sanidad pública y mensajes de ánimo a desconocidos. Ante un horizonte securitario desafiado por perseverantes signos de fraternidad y esperanza el futuro permanece abierto.

[Este artículo no habría sido posible sin los comentarios y correcciones de Maribel y Santi al borrador inicial. Gracias por la paciencia; gracias por el impulso]

viernes, 17 de abril de 2020

#hemeroteca #saludpublica #homofobia | Denuncian por homófobo un vigilante de seguridad del mercado del Clot

Imagen: Google Imágenes / Eugeni Rodríguez, Observatori Contra l'Homofòbia
Denuncian por homófobo un vigilante de seguridad del mercado del Clot.
"Que sepas que el perro ha detectado que eres maricón", ha dicho el vigilante a la víctima. El Observatorio Contra la Homofobia registra 13 actos discriminatorios contra la comunidad LGTBI.
Elisenda Colell | El Periódico, 2020-04-17
https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20200417/denuncian-por-homofobo-un-vigilante-de-seguridad-del-mercado-del-clot-7931923

Un hombre ha denunciado un vigilante de seguridad del mercado del Clot de Barcelona por haberle humillado por su orientación sexual, según el relato de la víctima. Los hechos han ocurrido este viernes, y ya han sido denunciados a los Mossos d'Esquadra y el Ayuntamiento de Barcelona, explica l'Observatori contra la homofobia, que pide la expulsión de este trabajador. Durante las cinco semanas de estado de alarma por la crisis del coronavirus esta entidad ha registrado ya 13 casos de discriminación hacia el colectivo LGTBI en Catalunya.

"Ha sido un acto racista y homófobo", detalla el presidente de l'Observatori, Eugeni Rodríguez. La víctima, un hombre ecuatoriano, esperaba para entrar en el mercado del Clot de Barcelona pero este vigilante de seguridad ha dejado entrar una mujer antes que a él. "Nosotros primero", le ha espetado este trabajador, que minutos después ha añadido: "que sepas que el perro ha detectado que eres maricón". "La empresa de seguridad debe rescindir el contrato a esta persona", ha pedido Rodríguez, teniendo en cuenta que, además, el mercado se trata un recinto municipal.

Durante el confinamiento, la entidad ha registrado 13 actos discriminatorios contra el colectivo LGTBI. "La mayoría de casos son insultos, humillaciones y vejaciones a través de las redes sociales", expone Rodríguez. Por ejemplo el caso de un chico que fue insultado al decir que era gay en un directo de Instagram. Otra de las discriminaciones más destacadas fue una actuación policial en el que los agentes se dirigieron a un hombre trans sin respetar su identidad sentida, a pesar de que la persona afectada insistiera.