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martes, 2 de febrero de 2021

#hemeroteca #homoerotismo #federicogarcialorca | La "iconografía homosexual" de Lorca, un recopilatorio de los dibujos del poeta


La "iconografía homosexual" de Lorca, un recopilatorio de los dibujos del poeta.

José Luis Plaza Chillón, experto en la obra del poeta granadino, publica este recopilatorio visual de los dibujos del artista.
Alfredo Valenzuela · EFE | El Independiente, 2021-02-02
https://www.elindependiente.com/tendencias/2021/02/02/la-iconografia-homosexual-de-lorca-un-recopilatorio-de-los-dibujos-del-poeta/ 

Marineros, gitanos, bandoleros, pierrots, arlequines, clowns, ángeles y santos protagonizaron los dibujos de Federico García Lorca, unas figuras de aire triste y melancólico que conforman una «iconografía homosexual masculina», según el estudio del doctor en Historia del Arte José Luis Plaza Chillón, experto en la obra del poeta granadino.

«Efebos tristes» es el título de este estudio que analiza cientos de dibujos de García Lorca y que, publicado por la granadina editorial Comares, lleva el subtítulo de «La iconografía homosexual masculina en los dibujos de Federico García Lorca». Los dibujos analizados por Plaza Chillón poseen «una acendrada melancolía y marcado homoerotismo» y su creación es «paralela» a la obra poética y dramática del autor de «Bodas de sangre».

De este modo, el estudio establece una relación entre los dibujos de marineros y algunos diálogos lorquianos y el poemario «Poeta en Nueva York», mientras que los payasos melancólicos y los gitanos son conectados con las farsas lorquianas y el «Romancero gitano». El estudio también aborda los dibujos de San Sebastián efectuados por García Lorca en la tradición que desde el Renacimiento italiano ha enmarcado las representaciones plásticas de este santo en la codificación homoerótica.

Dibujos metafóricos
Según el estudioso, estos dibujos encontraron «el cobijo que le procura siempre el metafórico mundo de la máscara» porque si García Lorca exploró los diferentes movimientos estéticos de vanguardia optó «por el disfraz como un refugio que revelará las distintas secuencias de su estado anímico». Para Plaza Chillón, se trata de una «proyección simbólica» y de un «artificio carnavalesco exento de comicidad».

El poeta granadino empleó la poesía y el teatro como principales medios de expresión pero también recurrió a la música y al dibujo al ser dueño de una «versatilidad poderosa», por lo que en este estudio se le entronca con esa estirpe de creadores de la que también forman parte William Blake o Jean Cocteau.

Del volumen de dibujos que legó el poeta dejó constancia el catálogo «Libro de los dibujos de Federico García Lorca» de 1990, en el que Mario Hernández inventarió casi cuatrocientos, lo que también explica que a esa labor artística le hayan dedicado atención Antonio Gallego Morell, Andrés Soria Olmedo y Eugenio Carmona, entre otros estudiosos del poeta.

Una mirada «homosexual»
Cuando Plaza Chillón habla del «Lorca auténtico» y del «Federico real» es cuando el poeta dibuja «su más profunda tragedia con un expresionismo descarnado» y cuando plasma con sus lápices «cuerpos desgarrados, cortados, heridos o amputados; santos mártires y pusilánimes arcángeles, marineros muertos o ensimismados, gitanos y bandoleros amanerados, arlequines efébicos, seres andróginos y payasos maquillados».

El profesor de la Universidad Complutense de Madrid Emilio Peral Vega, en su introducción a «Efebos tristes», valora el contenido de este estudio porque no es sólo un repaso pormenorizado de las figuras que integran el imaginario visual de García Lorca sino que incide en los que son motivos recurrentes tanto de sus dibujos como de sus poemas y de su dramaturgia, como las manos y el pez: «Pez sin escamas ni río», exclama la Madre de «Bodas de sangre», ya rendida a su destino.

También lo valora desde el convencimiento de que la «mirada» homosexual «ha sido soslayada o minimizada, cuando no deliberadamente preterida, en los acercamientos a la obra lorquiana».

martes, 12 de enero de 2021

#libros #homoerotismo | Efebos tristes : la iconografía homosexual masculina en los dibujos de Federico García Lorca

Efebos tristes : la iconografía homosexual masculina en los dibujos de Federico García Lorca / José Luis Plaza Chillón ; prólogo de Emilio Peral Vega.

Granada : Comares, 2021 [01-12].
296 p. : il.
Serie: LV – Serie Granada.

/ ES / ENS / Libros / Arte / Federico García Lorca / Homoerotismo / Homosexualidad / Iconografía
📘 Ed. impresa: ISBN 9788413690926 / 23,75 €

[.es] El complejo mundo de los dibujos lorquianos está poblado por una diversa iconografía masculina protagonizada por clowns, pierrots, arlequines, marineros, gitanos, bandoleros, ángeles y santos. Dichas imágenes, de acendrada melancolía y marcado homoerotismo, corren paralelas a su obra poética y dramática; y buscan el cobijo que le procura siempre el metafórico mundo de la máscara. Federico García Lorca, a la vez que explora diferentes movimientos estéticos de vanguardia, elige el disfraz como un refugio que revelará las distintas secuencias de su estado anímico; y al mismo tiempo que acepta su sacrificio como homosexual, lo proyecta simbólicamente sobre este artificio carnavalesco exento de comicidad. 

La representación del payaso sugerida por el granadino forma parte de una larga serie de rasgos tipificados, que arranca del grotesco universo proporcionado por los personajes de la Commedia dell´Arte; mientras que la efigie del marinero superará la simple cotidianeidad pintoresca de representación formal vinculada al interior de los tugurios tabernarios o prostíbulos, para trascender psicológicamente, lo que evidenciará sus fantasmas homosexuales. Marineros y gitanos son dos de los temas más afines a su ilusionismo poético, y los que mejor ejemplifican su frustración sexual. 

Como si de un auténtico acto expiatorio se tratara, el acercamiento de Lorca a la imaginería religiosa puede ser considerado como una cierta experiencia mística equivalente a su propia abnegación. Lo que comienza como un mero entretenimiento festivo en sus populares figuras procesionales se convertirá con el tiempo en una forma de expresión personal de su intrincado mundo lírico, que acabará estallando como un auténtico torrente plástico en sus remilgadas figuras angélicas; adquiriendo una dimensión trágica y heterodoxa en imágenes como las de San José o San Sebastián. Todo este poliédrico programa iconológico rayano en la ambigüedad sexual abre, sin duda, una sugestiva puerta a la reflexión queer.

José Luis Plaza Chillón es Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Granada, es especialista en la obra de Federico García Lorca y su relación con las artes plásticas. Ha publicado varios libros relacionados con dicha temática, además de numerosos artículos y obras colectivas. Ha estudiado también la implicación de los pintores en el mundo del figurinismo y la escenografía teatral en la España de las vanguardias, y actualmente indaga sobre determinados aspectos del arte contemporáneo y su ilación con el homoerotismo. Forma parte el grupo de investigación UNES-HUM-895 «Universidad, Escuela y Sociedad» de la Facultad de Ciencias de la Educación (Universidad de Granada). Asiduo a numerosos congresos nacionales e internacionales en calidad de comunicante y ponente, ha sido profesor invitado en distintos másteres y cursos de posgrado en las universidades de Cádiz, Córdoba, Málaga, Madrid y Florianópolis (Brasil). Ha ejercido la docencia en el Programa SIT (School for International Training) de Vermont, USA; Study Abroad, Spain: Cultural Landscape and the Arts. Desempeña el comisariado de exposiciones y la crítica de arte. Entre 2006 y 2010 perteneció a la ejecutiva del Comité Español de Historia del Arte (CEHA) como representante de los profesores de Historia del Arte de secundaria y bachillerato.

sábado, 5 de agosto de 2017

#hemeroteca #memoria #sida | José Luis Plaza Chillón: «Describo unos hechos olvidados de una de las épocas más homófobas»

Imagen: Ideal / José Luis Plaza Chillón
«Describo unos hechos olvidados de una de las épocas más homófobas».
El jienense es el autor del libro 'Arte y sida en Nueva York. La pasión gay de Delmas Howe', con prólogo de Dioniosio Cañas.
José Luis González | Ideal, 2017-08-05
http://www.ideal.es/culturas/jaen/describo-olvidados-epocas-20170805224039-ntvo.html

Hasta ahora, el irolense José Luis Plaza Chillón -doctor en Historia del Arte- era conocido por su enciclopédico conocimiento de la obra de Federico García Lorca, especialmente en lo referido a los dibujos, las escenografías y el figurinismo del poeta granadino. Desde este momento, a buen seguro que también saldrá a relucir su nombre cuando se unan los conceptos arte y sida. Ello gracias a la obra que vio la luz a finales de mayo, coincidiendo con la madrileña Feria de Libro, y que se titula 'Arte y sida en Nueva York. La pasión gay de Delmas Howe' (Biblioteca Nueva, Madrid 2017). Plaza Chillón cuenta además con la implicación de Dionisio Cañas, poeta y catedrático de la Universidad de Nueva York, que es autor del prólogo y que aporta un testimonio desgarrador de esos primeros años de sufrimiento provocado por la pandemia. IDEAL estuvo con el autor en los días previos a la presentación del libro, entre otros lugares, en Cazorla el día 8 de agosto.

-¿Cómo se gestó este libro?
-Buceando en Internet, en la página de la Leslie Lohman Gallery, una prestigiosa galería neoyorquina de arte LGTBI en la que han expuesto autores de la talla de Andy Warhol, Patrick Angus o Robert Mapplethorpe, encontré la serie de pinturas de Delmas Howe titulada 'Rodeo Pantheon' en la que el artista deconstruía los mitos griegos llevándolos a su terreno, el de un cowboy americano de Nuevo México apasionado por el rodeo. Los reconduce es este universo personal y los homosexualiza. Del mismo modo traduce otros nombres de la tradición cristiana como San Sebastián. Se trata de imágenes poderosísimas que son ejecutadas en los años 70, cuando se escribió Brokeback Mountain, la obra de Annie Proulx que luego fue llevada al cine y a la ópera.

-Pero las 300 páginas del libro se centran en una serie muy concreta de Howe.
-Cuando comencé a indagar me di cuenta de que había una serie de catorce pinturas que representaban las catorce estaciones del viacrucis canónico, reconvertidas en un 'viacrucis' gay que era un homenaje que hacía Howe a los muertos por el sida, entre los que se contaba su propia pareja. Fue por este motivo que el artista entró en una profunda depresión que provocó su marcha a Europa, donde recorrió una gran cantidad de iglesias y museos que contenían arte cristiano. Se fijó en las poderosas imágenes del cristianismo, sobre todo en las barrocas y neoclásicas, con pintores como Rosso Fiorentino o Jacques-Louis David. A partir de ahí, ideó esta pasión gay, que no es ni más ni menos que una representación metafórica del 'cruising' ambientado en el Lower West Side de Nueva York. Interpretación muy heterodoxa pero que mantiene un profundo respeto a la imagen de Cristo porque a él le interesa el Cristo humano, el Cristo encarnado en hombre.

-Se trata, en definitiva, de una disección minuciosa de este 'viacrucis' gay.
-Totalmente. Son cinco capítulos bastante complejos en los que la clave es la ocultación de la que fue objeto la sociedad desde el minuto 1 con respecto la pandemia del sida. Porque desde que se supo de esta enfermedad también se supo que había casos en los que había heterosexuales infectados, y esto se ocultó. Sentí mucha rabia y siempre quise escribir algo alrededor de este tema, sobre la demonización del colectivo homosexual masculino en aquellos años.

-El impacto del 'castigo de Dios', como se dio en llamar en algunos ámbitos, tuvo gran relevancia en el ámbito de las artes.
-Hasta llegar a la descripción de la pasión gay de Howe, hay un preámbulo de cuatro capítulos en los que hablo de este tema. Aquí desgrano la influencia que el sida tuvo en el arte neoyorquino y norteamericano con sus distintas bifurcaciones a Europa y España. Cómo una serie de fotógrafos y artistas, aún vivos, como Rosalind Solomon o Nicholas Nixon, sobresalen y son capaces de producir exposiciones como la de 1988 en el Moma, la primera gran muestra sobre el impacto del Sida en las personas, con imágenes demoledoras y casi revolucionarias desde el punto de vista artístico. De aquí nacieron otros artistas homo y heterosexuales como Peter Hujar o Cindy Sherman, una de mis preferidas. Son artistas que están en la cumbre y que exponen sus obras en los museos más importantes del mundo.

-Pero no es oro todo lo que reluce, aún hay mucha hipocresía sobre este tema
-Claro. Hay que esperar hasta 2015 para que el Tacoma Art Museum de Washington DC organice una exposición sobre el sida, titulada 'Arte y sida en América', y tiene tal impacto que rápidamente se traslada al Metropolitan Museum de Nueva York y a Chicago en 2016. Aun así, algunos artistas como el propio Delmas Howe fueron censurados. Éste, tuvo que soportar que muchas personas ligadas al arte estadounidense le retiraran el saludo por alguna de las imágenes de su 'Pantheón Rodeo', al que le llovieron las críticas por esa metaforización llena de poesía de la pasión de Cristo. Hasta tal punto que dejó Nueva York para regresar a su pueblo de Nuevo México.

-Cuánto hay de artístico, de filosófico y de sociológico en el libro.
-Hay un poco de todo. Al final, creo que me ha salido un libro más teológico que otra cosa, sobre todo en la última parte, donde describo la 'pasión' de Howe. He leído para elaborar este libro mucha crítica teológica jesuítica, tanto americana como española, porque creo que es la más avanzada. Hay un teólogo español llamado Armand Puig que es fascinante porque ofrece una visión de Cristo parecida a la que se desprende de la obra de Delmas Howe, y que no es, ni más ni menos, que la simple visión humana del personaje.

-También toca el complejo tema de la integración.
-La toco en el capítulo tercero. El gueto, el Greenwich Village del Manhattan neoyorkino donde comenzó todo, la lucha por la liberación de la comunidad homosexual. De algún modo, también ahí acabó todo porque ahora vas a Nueva York y ya no hay nada, no hay locales gais como había entonces, incluso el Stonewall Inn ya está catalogado como Monumento Nacional. Ese lugar -sobre todo en los muelles de descarga de la carne- de cruising, de encuentro, de refugio, de amor fugaz, de simple placer, ya no existe. Qué curioso que cuando Federico García Lorca escribe 'Poeta en Nueva York' y llega hasta allí, ese -y el norte de Harlem- ya era un lugar de encuentro de homosexuales. La 'higienización' que comenzó a hacerse a finales de los 80 y principios de los 90 acabó con todo. La zona gay de Manhattan se ha trasladado más al norte y ahora ya es otra historia, es una especie de parque temático.

- El libro tiene mucho del universo lorquiano.
-Claro, como no podría ser de otro modo. He llevado este tema a mi terreno y algunos de los poemas de Lorca aparecen en varias partes del libro; figuras como el desnudo que se describe en 'El Público', que es un ecce homo y que tan relacionado está con la homosexualidad. No cabe duda que Lorca vivió en Nueva York y, aunque no padeciera la plaga del Sida, si sufrió la de la marginación y el desprecio.

-Dionisio Cañas, autor del prólogo, sí vivió aquella época en primera persona.
-Él sí que vivió allí y sí que se le murieron muchos de sus amigos. El prólogo te llega al alma porque es completamente descarnado. Cuando se lo pedí me dijo que le había pedido una cosa muy difícil: volver a vivir todo aquello. Es un prólogo maravilloso que quiero reivindicar porque yo quería que me hablara de él mismo, del impacto que tuvo el Sida en su vida. Es catedrático de la Universidad de Nueva York, un estupendo ensayista y un magnífico poeta, aunque desconocido de un modo muy injusto en España, a donde ha regresado tras su jubilación.

-¿Es una lectura pesimista?
-No, es más bien reivindicativa. No es que enarbole una bandera, es simplemente la descripción de unos hechos que fueron olvidados y que ocurrieron en uno de los momentos más homófobos de las historia de los EEUU y del resto del mundo. Sí queda un regusto amargo, aunque hay algo de esperanza, sobre todo en el último cuadro, 'El triunfo', que es la resurrección metafórica, la redención de los homosexuales y de la homosexualidad asolada por el Sida. Pero el pesimismo está ahí, con una enfermedad que sigue matando gente, sobre todo en África.

miércoles, 28 de junio de 2017

#hemeroteca #libros #arte #sida | Vía crucis para una pasión gay

Imagen: Málaga Hoy / Delmas Howe
Vía crucis para una pasión gay.
El profesor de Historia del Arte afincado en Marbella José Luis Plaza Chillón publica 'Arte y sida en Nueva York', monografía esencial de Delmas Howe.
Pablo Bujalance | Málaga Hoy, 2017-06-28
http://www.malagahoy.es/ocio/Via-crucis-pasion-gay_0_1149185365.html

La celebración del Día Internacional del Orgullo Gay, que cada 28 de junio recuerdan las movilizaciones que acontecieron en Nueva York en 1969 tras los disturbios del pub Stonewall, resulta hoy especialmente indicada para confirmar que la influencia del pintor estadounidense Delmas Howe (El Paso, Texas, 1935) en el arte norteamericano del último medio siglo ha sido considerablemente más abultada de lo que se había admitido hasta ahora. Desde su formación en la neoyorquina Liga de Estudiantes de Arte, cuando aún se buscaba la vida como músico profesional, Howe desarrolló una creación abiertamente neoclásica, en un estilo realista, que recreaba tanto mitos grecolatinos como episodios de la tradición cristiana. A menudo, Howe hacía una lectura de estas fuentes en clave homoerótica, lo que, por más que le abriese las puertas del ‘underground’ (ámbito en el que Howe nunca llegó a sentirse cómodo), sirvió para que los alentadores de la polémica encontraran una diana en la que lanzar sus dardos. Especialmente controvertido fue su proyecto ‘Stations: A Gay Passion’, en el que el artista recreó un mundo concreto y bien reconocible: el del muelle 52 del Lower West Side a orillas del río Hudson, en Nueva York, que durante los años 80 fue bien conocido como emplazamiento habitual para la práctica del ‘cruising’. Al mismo tiempo, su iniciativa aspiraba a ser un homenaje cargado de intenciones reivindicativas a todas aquellas personas que murieron tras el contagio del VIH; muchos de quienes acudían a aquellos encuentros sexuales, oficiantes de lo que empezaba a ser un movimiento de liberación gay, perdieron la vida en brazos del sida mientras buena parte de los garantes de la moral tradicional, dentro y fuera de EEUU, veían en los efectos devastadores de la enfermedad un acto de justicia divina. La cuestión, precisamente, es que Howe tomó como modelo la Pasión de Cristo y realizó para el proyecto catorce lienzos de gran tamaño, a la manera de un vía crucis, con lo que la polémica se hizo aún notablemente más aguda. De cualquier modo, aquella reivindicación tuvo resonancias decisivas no sólo en el ámbito LGTB: también en el propio mundo del arte. De todo ello se ocupa el doctor en Historia del Arte, profesor y escritor afincado en Marbella José Luiz Plaza Chillón (La Iruela, Jaén, 1964) en su revelador libro ‘Arte y sida en Nueva York. La pasión gay de Delmas Howe’, que acaba de publicar la editorial Biblioteca Nueva.

Según Plaza Chillón, que ejerce como profesor en un instituto de Educación Secundaria en Marbella, y que ha publicado una abundante bibliografía sobre Federico García Lorca y su relación con las artes plásticas (así como sobre la renovación de las artes escénicas en España a cuenta del estallido de las vanguardias del pasado siglo), "lo más relevante de la propuesta de Delmas Howe es la búsqueda de la legalidad de la voz homosexual y su legitimización. El hecho de que el artista eligiera el modelo de la Pasión de Cristo para defender la causa gay nacía de la necesidad de mostrar mártires visibles que habían sido rechazados por una sociedad y que temían el contagio de una enfermedad que condenaba a una muerte segura". El surgimiento del sida y la extensión epidémica localizada durante varios años en espacios sociales determinados "puso de relieve todas las dinámicas que durante tantos años habían señalado al homosexual, desde la reducción del gay a un estatuto corpóreo, a la enfermedad como signo del déficit de moralidad, o el establecimiento de una causalidad entre el mal localizado y el mal disperso. La manipulación de la escasa información disponible en mano de los poderes supremos y el discurso apocalíptico y condenatorio de la Iglesia cristiana, especialmente la Católica, contribuyeron a establecer en el imaginario colectivo la asociación de que ser homosexual era sinónimo de contener el sida; todo ello aderezado con el ataque despiadado de los ‘mass media’ hicieron que la enfermedad progresara según criterios de orden sociológico y moral", explica el autor, quien añade: "Las ofensivas energías dirigidas contra los portadores del virus constituyeron uno de los últimos episodios en la historia de la homofobia; los enfermos de sida eran la versión que la cultura occidental tenía de las propagaciones heréticas y promiscuas de ciertas epidemias con gran predicamento en la Edad Moderna. Se ha mantenido constante el horror al apestado como enemigo de la sociedad porque es incurable e infecto. En las dos últimas décadas del siglo XX, el sida y el homosexual fueron considerados sinónimos de estas milenaristas ideas del pasado".

La ‘Pasión’ de Delmas Howe (en cuya estética se inspiró presuntamente la escritora Annie Proulx para su relato ‘Brokeback Mountain’) fue así concebida "como una conmemoración del mundo gay que debe entenderse como un documento útil y excepcional en memoria de los caídos por el contagio del virus". Una memoria vigente.

jueves, 9 de febrero de 2017

#libros #arte #sida | Arte y sida en Nueva York

Arte y sida en Nueva York : la pasión gay de Delmas Howe / José Luis Plaza Chillón.
Madrid : Biblioteca Nueva, 2017 [02-09].
360 p.
ISBN 9788416938353 / 21,90 €

/ ES / ENS
/ Arte / Cultura gay / Estados Unidos / Historia – Siglo XX / Homofobia / Homosexualidad / Iconos / Memoria colectiva / Nueva York / VIH-Sida

"Arte y sida en Nueva York" desarrolla los efectos artísticos de uno de los episodios históricos más relevantes en el desarrollo de la cultura gay: la irrupción del sida en la vibrante comunidad homosexual norteamericana de los años 80. El surgimiento de la enfermedad reavivó durante las últimas décadas del siglo XX una de las más intensas represiones de la historia de la homofobia: la presunción de condena física del hombre homosexual a través de la enfermedad y la justificación de esta como consecuencia inevitable de su carencia moral. El libro, con abundantes referencias estéticas e intelectuales, desarrolla la evolución de los motivos del imaginario iconográfico gay, centrándose en las consecuencias profundamente transformadoras que la enfermedad tuvo en el ambiente creativo de NY.

José Luis Plaza Chillón es doctor en Historia del Arte por la Universidad de Granada. Es un estudioso de la renovación de los espacios escénicos en la España de las vanguardias, centrándose sobre todo en el mundo de la escenografía y el figurinismo teatral. Ha impartido cursos en distintas universidades nacionales y extranjeras, siendo requerido también como profesor invitado en distintos másteres de posgrado, y en el Programa SIT (School for International Training) de Vermont (USA). Actualmente ejerce la docencia como profesor de historia del arte.